Adrenalina o Epinefrina: Una guía útil con preguntas y respuestas

 

Conoce todo sobre la Adrenalina (epinefrina): Qué es y para qué sirve, características, funciones, efectos, cómo liberar esta molécula, qué sucede cuando tenemos un exceso, sus usos médicos, efectos secundarios, etc… Resolvemos todas tus dudas. Descubre aquí una guía útil con preguntas y respuestas.

Todos hemos oído hablar alguna vez sobre la adrenalina. Existen muchas actividades o deportes de aventura que nos hacen liberar una gran dosis de adrenalina. Sabemos que generamos esta sustancia al experimentar emociones fuertes o vivir situaciones extremas. Una descarga de adrenalina nos acelera el ritmo cardíaco y la respiración. Cuando nuestro cuerpo libera adrenalina podemos sentir como nuestra fuerza y energía aumenta, nos sentimos eufóricos, invencibles… Pero, dejando de lado las formas en las que podemos descargar esta sustancia  ¿Qué sabemos realmente sobre la adrenalina? Aquí respondemos a todas tus preguntas:

Adrenalina
Molécula de Adrenalina

¿Qué es la Adrenalina? Definición

La adrenalina, también denominada epinefrina en su sustitutivo sintético, es una molécula que liberamos en situaciones de alerta o de tensión. Cuando percibimos que nos encontramos ante una amenaza.

Esta sustancia permite que se desencadenen diferentes procesos corporales que hacen que nuestro cuerpo pueda reaccionar ante un peligro potencial. Los efectos de la adrenalina o epinefrina tienen un propósito concreto: Proporcionar energía para que nuestros músculos y nuestro cuerpo pueda responder a una potencial amenaza o situación de peligro.

La adrenalina o epinefrina nos predispone a actuar y reaccionar rápidamente, prepara nuestro organismo para que tengamos el máximo rendimiento. Por eso decimos que esta sustancia desencadena nuestros mecanismos de supervivencia, nos pone a “tono” para que podamos enfrentarnos a aquellas situaciones en la que es importante que reaccionemos de manera rápida.

La adrenalina o epinefrina tiene varias funciones en nuestro cuerpo: Cuándo se libera al torrente circulatorio (circulación sanguínea) actúa como hormona, y cuándo la adrenalina se libere en el espacio sináptico (entre dos neuronas) actúa como neurotransmisor.

  • Adrenalina como hormona: Viaja alrededor de nuestro organismo a través de la circulación sanguínea y consigue llegar a diferentes células y zonas de nuestro cuerpo, en donde inicia múltiples reacciones.
  • Adrenalina como neurotransmisor: Actúa como mensajero químico. Se encarga de enviar las señales del sistema nervioso. Esta sustancia es la responsable de transmitir la información de una neurona a la siguiente. Su efecto está muy relacionado con la atención, el estado de alerta y con el sistema de recompensa cerebral.

Cuando nos enfrentamos a una situación de estrés, peligro o riesgo, se activa la repuesta adrenérgica (un tipo de receptores molecular en las células del organismo, que recibe las señales de la adrenalina, noradrenalinadopamina). La adrenalina se canaliza a través de la sangre y actúa en diferentes órganos y partes de nuestro cuerpo donde provocará efectos muy concretos que tienen como consecuencia la activación corporal: Dilatación de las vías respiratorias para incrementar la entrada de oxígeno en el organismo, vasoconstricción de los vasos sanguíneos, incremento de la frecuencia cardíaca, etc…

Esta sustancia se produce normalmente en situaciones de estrés, excitación o nerviosismo. Se suele relacionar con la realización de deportes extremos o actividades que implican cierto riesgo, pero también liberamos adrenalina en situaciones cotidianas. Por ejemplo, cuando nos enfrentamos a un examen, cuando tenemos un encuentro inesperado con alguien, una reunión importante, o incluso el día de tu boda. La adrenalina o epinefrina también nos permite, por ejemplo, ser capaces de estudiar toda la noche el día antes de un examen.

 

Funciones de la adrenalina o epinefrina

Funciones de la adrenalina o epinefrina

Origen de la palabra

Este término proviene del latin ad (que puede traducirse como “junto a”) y renes (que significa “riñón”). Por lo que adrenalina puede significa literalmente “junto al riñón”. Un fisiólogo polaco, Napoleon Cybulski obtuvo extractos suprarrenales que contenían esta sustancia. Años mas tarde, un químico japonés, Jokichi Takamine descrubrió, junto con su asistente Keizo Uenaka, la adrenalina. Fue en el año 1900.

No fue hasta 1904 cuando la adrenalina fue sintetizada en un laboratorio de forma independiente (epinefrina), y esta acción fue llevada a cabo por Friedrich Stolz y Henry Drysdale Dankin.  El término epinefrina es frecuentemente abreviado a epi en la jerga médica.

¿Es lo mismo adrenalina y epinefrina?

La adrenalina es una sustancia que produce nuestro propio cuerpo de forma natural, concretamente se genera en las glándulas suprarrenales que se localizan justo encima de nuestros riñones. Sin embargo, esta sustancia también puede ser sintetizada en laboratorios, es cuando adquiere el nombre de epinefrina (adrenalina sintética) utilizada en fármacos o medicamentos.

Estos dos términos son utilizados independientemente para denominar a la hormona generada en las glándulas suprarrenales en situaciones de estrés. Por lo tanto, son términos prácticamente sinónimos.

Función de la adrenalina: Mecanismos de activación

¿Para qué sirve? ¡Descubre cómo actúa esta sustancia a y sus mecanismos de acción! Los procesos más importantes que desencadena la adrenalina al ser liberada en cantidades relativamente altas son los siguientes. 

1- Efectos de la epinefrina en los pulmones:

La adrenalina o epinefrina es un broncodilatador. Permite que los bronquios y músculos de los pulmones se relajen y dilaten, y aumenta el ritmo en el que inspiramos y expiramos. Nuestra capacidad respiratoria se multiplica, incrementando el nivel de oxigeno que procesamos y que reciben nuestras células. Oxigenar más la sangre nos permite rendir mejor físicamente.

2- Efectos de la epinefrina en el corazón y presión sanguínea:

La adrenalina o epinefrina actúa sobre los receptores de nuestro corazón, provocando un aumento de la fuerza de contracción y aumentando el ritmo cardíaco y la presión arterial. Cuando nuestro corazón bombea más sangre, nuestros músculos reciben más oxígeno y pueden realizar mayor esfuerzo: Correr más rápido, saltar más alto, golpear más fuerte, etc…

3- Efectos en de la epinefrina en las pupilas y visión:

La adrenalina o epinefrina dilata nuestras pupilas, permitiendo que entre más luz. Esto puede mejorar nuestra capacidad de visión y percepción. Ayudando a que seamos más conscientes de todo lo que sucede a nuestro alrededor.

4- La epinefrina activa el glucógeno (reserva de energía de los músculos e hígado):

La adrenalina o epinefrina activa la reserva de energía presente en las moléculas de glucógeno. Cuando el organismo o la célula requieren de un aporte energético de emergencia, como en los casos de tensión, alerta o peligro inminente, el glucógeno se degrada a glucosa, que queda disponible para el metabolismo energético.

5- La epinefrina inhibe el funcionamiento intestinal:

Nuestro intestino gasta una una importante cantidad de energía al realizar el proceso de nutrición y digestión. Sin embargo, en los momentos de emergencia en los que nos encontramos ante un peligro, esta acción no resulta decisiva, por lo que la epinefrina o adrenalina se encarga de inhibir este proceso para que no gaste energía que necesitamos para reaccionar eficientemente ante el peligro.

6- La epinefrina activa cambios metabólicos en el organismo:

Cuando la adrenalina o epinefrina se sintetiza en con los receptores de nuestro organismo se origina una serie de cambios metabólicos. La unión de la epinefrina con nuestros receptores adrenérgicos puede inhibir la liberación de insulina en el páncreas, estimular la glucogenolisis (degradación de glucógeno a glucosa) en el hígado y músculo, promover la secreción de glucagón en páncreas para lograr elevar el nivel de glucosa en la sangre, incrementa la secreción de la hormona adrenocorticotropa (ACTH) en la pituitaria e incrementa la lipólisis en el tejido adiposo para cubrir las necesidades energéticas.

Todos estos efectos promueven el incremento de la glucemia y aumento de la concentración de ácidos grasos en nuestra sangre. Esto permite incrementar la producción de energía dentro de las células de nuestro cuerpo.

¿Podemos liberar adrenalina voluntariamente? Formas de tener una “descarga de adrenalina”

Una forma de descargar adrenalina voluntariamente sin tener que realizar situaciones límite es obligarte a salir de tu zona de confort, hacer actividades nuevas, salir con gente que nunca antes habías salido, conocer sitios desconocidos, etc…  Estas actividades pueden ayudarte a generar una ráfaga de energía adicional.

Otra forma de obtener una descarga de adrenalina es exponiéndote a estímulos atemorizantes (ver películas de miedo, acudir a una casa del terror, subirte a una montaña rusa…) o haciendo ciertas actividades físicas. Sin embargo, debes tener cuidado, pues nunca debes enfrentarte a nada que pueda provocarte daño solo con el objetivo de obtener ese “extra”.

En el caso de los deportes de riesgo o las montañas rusas hacen que se produzca en el cerebro una sensación de vértigo que supone una nueva situación de alerta, provocando así la liberación de adrenalina. Cuando pisamos suelo, nos sentimos plenos, eufóricos, con una sensación de excitación.

¿Por qué hay gente que necesita descargar adrenalina? Muchas personas que experimentan síntomas de ansiedad o estrés buscan formas nuevas de descargar más cantidad de adrenalina. Lo que se produce, por ejemplo, conduciendo un coche a gran velocidad, es una sensación de euforia.

Una de las explicaciones es que la liberación de esta sustancia produce un estado (momentáneo) de euforia, de máxima energía y de capacidad de acción. Después, la persona siente una agradable sensación de relax.

Liberar adrenalina

Liberar adrenalina

¿Qué sucede cuando liberamos un exceso de adrenalina?

Esta sustancia es necesaria para poder actuar en momento de alto peligro o tensión. A algunas personas les encanta la sensación de euforia que sienten después de una descarga de adrenalina. Y está bien descargar cada cierto tiempo algo de adrenalina o epinefrina, ya sea practicando deportes extremos, acudiendo a un parque de atracciones o viendo una película de miedo.

Sin embargo, las personas que están expuestas a estrés continuo o crónico, liberan esta sustancia de forma continuada lo que puede perjudicar y deteriorar bastante su salud.

El exceso de adrenalina en algunas ocasiones provoca diferentes patologías, como por ejemplo hipertensión, dolores de cabeza, nauseas e incluso problemas para dormir. Por este motivo, tenemos que ser conscientes y estar atentos a las señales que nos envía nuestro cuerpo en forma de cansancio y sueño.

Otra patología asociada está relacionada con personas que son demasiado emotivas o sometidas a emociones muy fuertes (especialmente las negativas) son más propensos a sufrir accidentes cardiovasculares.

También aumenta la obesidad. Junto al cortisol, la adrenalina hace que se deposite más grasa y azúcares en el abdomen.

Cuando una persona se acostumbra a las descargas de adrenalina fuertes acaba padeciendo síntomas parecidos a los de una adicción (astenia, miedo, nerviosismo, necesidad de tomar estimulantes).

En casos extremos, puede que el sistema inmunológico empiece a fallar, lo que conlleva a la cronificación de muchas enfermedades. La medicina natural ha determinado que una liberación de adrenalina continuada pueden ser factores colaboradores en la aparición de enfermedades como fatiga crónica o fibromialgia.

En resumen, los síntomas de adrenalina alta son:

  • Aceleramiento del ritmo cardiaco
  • Dilatación de pupilas
  • Aumento de la respiración (el oxígeno llega más rápido a todos los órganos)
  • Incremento de la presión sanguínea
  • Control y retención del tránsito intestinal

Usos médicos de la adrenalina (epinefrina)

La epinefina (adrenalina sintética) ha salvado muchas vidas desde que se desarrolló. Tiene muchos usos médicos, permite tratar numerosas afecciones de emergencia que ponen en peligro nuestra vida como: el paro cardiorespiratorio, anafilaxia o shock anafiláctico (reacción inmunológica a los alimentos, picaduras de insectos, medicamentos, etc..), sangrado, ataque de asma, colapso circulatorio agudo, broncoespasmos, para potenciar el efecto de la anestesia, etc…

  • En cuanto al paro cardíaco:  la adrenalina se usa para incrementar la resistencia periférica mediante la vasoconstricción.
  • La anafilaxia (reacción alérgica grave): la adrenalina actúa ante esta reacción debido a sus propiedades inmunológicas.
  • Se incluye en algunos anestésicos locales inyectables (bupivacaína y lidocaína): La presencia de adrenalina hace que se retarde la absorción por su actuación como vasoconstrictor y así, prolongar la acción anestésica.

Este medicamento solo debe utilizarse en situaciones de emergencia, puesto que puede tener importantes efectos secundarios. Como todos los medicamentos, tiene efectos adversos y no debe utilizarse en caso de alergia ni tampoco en pacientes con insuficiencia cardíaca, ateroesclerosis cerebral, glaucoma de ángulo cerrado o feocromocitoma.

¿Efectos secundarios del uso de epinefrina?

La inyección de epinefrina puede causar severos efectos secundarios como pueden ser: hipertensión, taquicardia o palpitaciones (ritmo cardíaco fuerte, rápido o irregular), vasoconstricción periférica, hemorragia cerebral, edema pulmonar, arritmia, angina de pecho, enrojecimiento de la piel, inflamación, calor o sensibilidad en el sitio de la inyección, dificultad para respirar, nauseas, vómitos, suduración, mareos, ansiedad, nerviosismo, inquietud, piel pálida, debilidad, dolor de cabeza, temblores, etc…

¿Cómo se genera la adrenalina? Dónde se produce la adrenalina

El encargado de mandar que se libere adrenalina desde las glándulas suprarrenales es el hipotálamomoo (situado en el cerebro). Ante una situación peligrosa, se incrementa tanto la fuerza como la velocidad y disminuye la capacidad de sentir dolor.

La adrenalina es sintetizada en la glándula suprarrenal que convierte el aminoácido tirosina en una serie de intermediarios y finalmente se convierte en adrenalina. Pertenece al grupo de las catecolaminas, que son un grupo de hormonas relacionadas con la respuesta que se da al estrés.

El proceso es el siguiente: la tirosina se oxida en primer lugar y se obtiene levodopa. Después, se descarboxila para dar dopamina. Esta oxidación proporciona norepinefrina que es metilada y se sintetiza en epinefrina o adrenalina.

¿Por qué aparece? Las principales causas de la liberación de esta sustancia son las amenazas físicas, las emociones intensas o la alta temperatura ambiental. Estos estímulos son procesados en el Sistema Nervioso Central.

Muchas gracias por leer. Déjanos un comentario abajo tus preguntas, experiencias o sugerencias. Estaremos encantados de leerlas y responder a ellas. 

Neuropsicóloga clínica y psicóloga sanitaria. Apasionada de mi profesión y de poder aprender cosas nuevas a cada instante. En continua formación.