Beneficios psicológicos de la actividad física

Beneficios psicológicos de la actividad física

Los beneficios del ejercicio para el cuerpo son bien conocidos, pero los beneficios psicológicos de la actividad física no se han documentado hasta hace poco. Pero lo cierto es que el ejercicio mejora significativamente nuestro bienestar, es por ello por lo que los psicólogos recomendamos mantenernos activos físicamente para mejorar una gran variedad de problemas psicológicos. Descubre aquí los todos beneficios mentales de la actividad física, y también para los niños, adolescentes y adultos mayores.

Beneficios psicológicos del deporte

El deporte y la actividad física son conocidos por los beneficios que aportan al cuerpo. Pero recientemente, la investigación a descubierto los beneficios que tienen en nuestra salud mental. Según esta investigación, revisando un gran número de estudios, pone sobre la mesa los beneficios psicológicos de la actividad física. Te los detallamos a continuación.

Pero antes, es bueno tener en cuenta que si queremos mantener una rutina de actividad física en el tiempo, y sacar el máximo provecho de ello necesitamos encontrar una actividad que disfrutemos. No te fuerces a hacer algo que no te guste. Hay muchos tipos de deportes, ejercicios y disciplinas, prueba varias y quédate con la que te lo pases bien. Puede ser caminar, correr, patinar, nadar, baloncesto, pilates, bailar… La variedad es inabarcable.

¿Tienes claro que es bueno hacer ejercicio pero te cuesta más que a los demás? Descubre aquí nuestros consejos para empezar a hacer ejercicio.

1. La actividad física mejora nuestras funciones cognitivas

El ejercicio aumenta el volumen y reduce el deterioro del hipocampo, el área cerebral encargado de la memoria y el aprendizaje. También aumenta el flujo de sangre al cerebro, aportando más nutrientes. Esto tiene un impacto positivo en nuestras capacidades cognitivas, mejorando la memoria, la atención y los procesos ejecutivos, como la planificación y toma de decisiones.

2. Mejora el estado de ánimo

¿Quieres un empujón de felicidad y relajación?

Beneficios psicológicos de la actividad física

El ejercicio físico desencadena la producción de ciertos neurotransmisores, sustancias cerebrales, como las endorfinas y canabinoides que tienen el efecto de hacernos sentir placer y felicidad y ayudarnos a disminuir el síndrome premenstrual. Estas sustancias también son analgésicos naturales, lo que nos ayuda a la gestión del dolor como el dolor muscular o el dolor menstrual.

También nos proporciona oportunidades para la interacción social y la diversión si la actividad física la realizas acompañado.

3. El ejercicio físico reduce el estrés y la depresión

Muchos estudios han mostrado que el ejercicio físico disminuye la intensidad de los síntomas de depresión y la ansiedad (como este y este). Sobre todo se ha visto la eficacia del ejercicio aeróbico, pero el ejercicio anaeróbico también ha mostrado buenos resultados.

Parece ser que la mejora del estado de ánimo tras la actividad física se encuentra en la disminución del estrés oxidativo, es decir, del deterioro celular. Las personas con depresión y trastorno bipolar muestran un mayor deterioro celular, que con el ejercicio físico se frena.

También, como hemos mencionado, la actividad física produce endorfinas, que nos hacen sentir más optimistas y relajados. Además, el ejercicio, dependiendo del tipo de actividad, favorece la concentración en eso que estamos haciendo, dejando un poco de lado las preocupaciones.

4. Mejora la calidad del sueño

La actividad física nos ayuda a quedarnos dormidos y a tener el sueño más profundo. Los expertos recomiendan que la actividad física se realic por la mañana o por la tarde, pero no por la noche, poco antes de irnos a dormir, porque puede dejarnos demasiado activados. Sin embargo, encuentra lo que mejor te funciona a ti.

5. La actividad física mejora nuestra confianza y autoestima

Beneficios psicológicos de la actividad física

El ejercicio regular puede ayudarte a mejorar tu confianza y mejorar tu autoestima. Aumenta nuestro sentido de autoeficacia y competencia, es decir, nos hace sentir con control sobre nuestra vida y nosotros mismos.

La actividad física también puede modular en cierta medida nuestra personalidad y sentido de identidad. Las personas que realizan actividad física de forma regular tienden a mostrar “robustez”, un rasgo de personalidad que permite a las personas a enfrentarse y lidiar con situaciones estresantes. Nos hace sentir más capaces ante los desafíos.

6. El ejercicio reduce las adicciones y hábitos insanos

Varios estudios sugieren que la actividad física puede ayudar en el tratamiento de adicciones como el alcohol y el tabaco, a generar buenos hábitos y también puede regular el sistema del organismo de hambre y saciedad.

Sin embargo, no hay que olvidar que en ocasiones, se puede desarrollar una adicción al ejercicio físico, también relacionado con trastornos de la conducta alimentaria.

Beneficios de la actividad física en niños y adolescentes

Beneficios psicológicos de la actividad física
Beneficios psicológicos de la actividad física en niños

Nuestros hijos, al igual que los adultos, son cada vez más sedentarios. Este sedentarismo es especialmente preocupante en niñas adolescentes, cuyo nivel de actividad baja drásticamente al alcanzar la pubertad. Esto tiene consecuencias negativas en su salud física y mental.

La actividad física regular también aporta muchos beneficios a nuestros hijos. Mejora su desarrollo general, sus habilidades motoras, mejora la densidad ósea y potencia el crecimiento, en definitiva ayuda a mantener su cuerpo sano. Pero también aporta beneficios psicológicos y cognitivos.

La actividad física potencia el desarrollo cerebral

El ejercicio físico juega un papel importante en desarrollar el cerebro y apoya las funciones mentales esenciales.

Beneficios psicológicos de la actividad física

Varios estudios han visto que los niños que practican actividad aeróbica regular tenían un mejor desempeño en pruebas verbales, de percepción y aritméticas en comparación con niños sedentarios de la misma edad.

Mejora las habilidades motoras (como la coordinación mano-ojo), el razonamiento y solución de problemas y la atención.

El ejercicio aumenta el tamaño del hipocampo, el área cerebral encargada del aprendizaje y la memoria, por lo que es probable que aumente su rendimiento escolar también.

La actividad física mejora la salud mental de niños y adolescentes

Estudios como este muestran que la actividad física se relaciona con mayores niveles de auto-eficacia y competencia percibida. Es decir, aumenta su confianza en sí mismos y su autoestima.

La actividad física, y más si se realiza con amigos, libera el estrés y la ansiedad de niños y adolescentes. Un niño ansioso puede romper el ciclo de la ansiedad, centrándose en las demandas de la actividad, desarrollando nuevas habilidades y desarrollando un sentido de logro.

También mejora sus relaciones sociales, sobre todo si la actividad se realiza en grupo, reduciendo su aislamiento social, timidez y soledad.

Beneficios psicológicos de la actividad física

Cuando un niño se divierte al bailar, saltar, caminar, correr y jugar es más probable que disfrute siendo activo durante toda su vida. Ver y apreciar su cuerpo por lo que puede hacer, más por cómo se ve, es una buena forma de construir una imagen corporal positiva.

Beneficios del deporte en adultos mayores

La actividad física es beneficiosa para los adultos mayores también.

Reduce el envejecimiento cerebral

Muchos estudios, como este, han demostrado que la actividad física previene y enlentece el deterioro cognitivo relacionado con el envejecimiento, reduce el riesgo de demencia el nivel de deterioro de las funciones ejecutivas y mejora la calidad de vida.

Beneficios psicológicos de la actividad física
¿Cuáles son los beneficios psicológicos de la actividad física en adultos mayores?

Beneficios en personas con demencia

También se han visto beneficios para personas que con demencia. La actividad física regular mejora los síntomas conductuales y psicológicos y la función cognitiva de pacientes con demencia y Alzheimer.

También, según este estudio retrasa la progresión clínica del Alzheimer contrarrestando los efectos cerebrales de la enfermedad y es capaz de reducir la dependencia y retrasar la institucionalización en estos pacientes.

 ¿Por qué es beneficioso el ejercicio físico para prevenir la demencia?

Una posible explicación, que mencionamos al principio del artículo, se basa en que la actividad física estimula la circulación sanguínea en los circuitos cerebrales implicados en el funcionamiento cognitivo (artículo) . Otra interpretación alude a la reserva cerebral, un mecanismo que explica las variaciones de severidad en el envejecimiento cerebral y en la demencia. Habría dos tipos de reservas, reserva cerebral y reserva cognitiva. La reserva cerebral se basa en formas anatómicas del cerebro que parece ser que protegen, como el tamaño, la densidad neuronal, y la conexión entre neuronas. La reserva cognitiva se basa en la eficiencia de la conexión entre los circuitos cerebrales.

Y es el ejercicio físico un factor ambiental que permite ganar estas reservas.

Equilibrio entre cuerpo y mente

El cuerpo y la mente están interrelacionados, se influyen mutuamente. La mente puede crear enfermedades físicas, y cómo esté nuestro organismo afecta a nuestro estado emocional, mental y cognitivo. Por ello, para alcanzar un bienestar completo es necesario cuidar nuestro cuerpo, mediante una buena alimentación, calidad de sueño, y actividad física, y también mantener nuestra mente en buen estado. Esto lo podemos hacer mediante terapia psicológica aprendiendo a gestionar nuestras emociones y manteniendo nuestras capacidades cognitivas en forma mediante ejercicios mentales, como los de Cognifit.