Competencias comunicativas: Qué son y cómo mejorarlas

 

¿Alguna vez has deseado comunicarte mejor? ¿Te sientes inseguro al hablar en público? ¿Te cuesta redactar? ¿En ocasiones no sabes qué decir? En este artículo te contaremos qué son las competencias comunicativas, qué tipos hay y cuáles son sus aplicaciones prácticas. Además, te enseñaremos cómo mejorarlas.

Competencias comunicativas

Competencias comunicativas

Competencias comunicativas: Definición y para qué sirven

Las competencias comunicativas pueden definirse como un conjunto de aptitudes que capacitan a una persona para comunicarse adecuadamente. Según Hymes, el creador de este concepto, las competencias comunicativas consisten en saber “cuándo hablar, cuándo no, y de qué hablar, con quién, cuándo, dónde, en qué forma”.

Interactuamos constantemente con otras personas y no podemos dejar de expresarnos. En consecuencia, dominar estas habilidades es fundamental para nuestro desarrollo personal y social. Las empleamos al hablar, escuchar, leer y escribir.

Actualmente nos cuesta despegarnos de las pantallas de los ordenadores y los móviles. La comunicación cambia a una velocidad de vértigo y tenemos que adaptarnos a ella. Aún así, no importa el canal, necesitamos utilizar nuestras competencias comunicativas en cualquier medio.

Todos sabemos lo molestos que son los malentendidos. También conocemos o podemos imaginar la incómoda sensación de que no nos presten atención cuando hablamos. Es inevitable que en ocasiones lo que tengamos que decir no interese o que haya errores en el proceso comunicativo. No obstante, aquí te daremos unas pautas para que vivas esas situaciones lo mínimo posible. Descubre cómo mejorar tus habilidades comunicativas

Competencias comunicativas: sus aplicaciones

No podemos dejar de comunicarnos, ni aunque lo intentemos. Un solo gesto nos delata. De hecho, incluso cuando estamos solos hablamos con nosotros mismos. Encontrar las palabras idóneas y desarrollar los pensamientos de forma coherente viene bien en todos los ámbitos de la vida. Aquí te hablaremos sobre los tres principales.

1. Las competencias comunicativas en el trabajo

No siempre se lleva el mérito quien más o mejor ha trabajado. A veces, lo que prima es cómo se venden las ideas y el poder de persuasión. Las competencias comunicativas nos permiten desarrollar nuestras técnicas de influencia y llegar mejor al público.

A nivel profesional es básico saber desenvolverse adecuadamente con los compañeros, tomar decisiones acertadas incluso en situaciones de tensión y dar la talla en todos los niveles. Esta es una de las razones por las que cada vez se valoran más las competencias comunicativas en el CV.

Son prácticamente tan importantes como dominar otros idiomas o manejar varios programas informáticos. Una persona con buenas habilidades comunicativas sobresale por encima de los demás en varios ámbitos y es la más destacada en las entrevistas laborales.

2. Las competencias comunicativas en la educación

Podemos entrenar estas habilidades desde la infancia. De hecho, es lo más adecuado para que las desarrollemos con naturalidad y nuestra adaptación al entorno sea óptima. Comunicarnos bien mejora nuestras relaciones personales y nuestro bienestar. Nos hace sentir competentes.

Es básico incluir estas aptitudes en la enseñanza. Si procuramos que los niños sean capaces de comunicar sin problemas, lograremos que sean personas autónomas, resolutivas y satisfechas. Asimismo, conseguiremos mejorar nuestras interacciones con los pequeños si comprenden mejor lo que decimos, lo interiorizan y nos expresan claramente lo que piensan.

Para educar en competencias comunicativas nosotros también tenemos que ser buenos comunicadores. Es imposible transmitir bien estos conocimientos si no somos buenos modelos que imitar.

3. Las competencias comunicativas en la vida cotidiana

Necesitamos estas aptitudes para decir respetuosamente a nuestro compañero de piso que no ha fregado los platos, dar una mala noticia a una amiga o mandar una postal a nuestros familiares. Desde la interacción más mínima hasta la más complicada exigen que nos sepamos expresar. Comunicarnos bien nos ahorra tiempo, esfuerzo y hace la vida más agradable.

Competencias comunicativas en la vida cotidiana

Competencias comunicativas en la vida cotidiana

10 Características de una persona con buenas competencias comunicativas

1. Son observadoras

La Teoría de la Mente nos permite inferir los estados mentales de los demás. Los buenos comunicadores saben prever las reacciones de los otros, reconocerlas y modificar su discurso en consecuencia.

2. Saben interpretar el contexto

Las personas con buenas competencias comunicativas se caracterizan porque sienten curiosidad por el mundo y se adaptan a las diferencias individuales, sociales y culturales. Imagínate que viajas a un país asiático y notas que sus habitantes se sienten incómodos al hablar contigo. Es probable que se deba a que consideran irrespetuoso mirar fijamente a los ojos.

No hace falta que vayamos tan lejos para valorar la situación. Es fundamental en cualquier ámbito. Hay que tener en cuenta el entorno para mantener una comunicación eficiente.

3. Tienen alta autoeficacia

Ven los obstáculos como retos. Creer en nuestras posibilidades facilita que nos centremos en lo que tenemos que decir sin ser distraídos por nuestras inseguridades. Es natural tener ciertas dudas (y conveniente para mejorar nuestros fallos), pero hay formas de valorar más la percepción que tenemos sobre nuestra competencia.

4. Son respetuosos

Una persona con buena capacidad comunicativa, es capaz de hablar con gente con la que discrepa y no perder la educación. Esto es complicado si discutimos sobre política o fútbol. ¿Cuántas veces hemos visto a la gente perder los papeles por tonterías? Los buenos comunicadores aceptan el punto de vista de la otra persona y aportan sus argumentos amablemente.

5. Son emocionalmente inteligentes

Se preocupan por lo que su interlocutor siente. Son asertivos y empáticos. Saben cuáles son las preguntas que tienen que hacer a su audiencia, cómo dirigirse a ella y también cuándo es preferible callarse.

6. Son organizados

Ordenan sus pensamientos antes de exponerlos. Piensan antes de hablar y no tienen miedo a admitir que no saben algo. Tanto hablar como escribir requieren que ordenemos nuestras ideas de forma coherente. Así facilitaremos que nuestro interlocutor nos siga y encuentre más atractivas nuestras palabras.

7. Son creativos

Disponen de varios recursos para captar la atención de su audiencia. Cuentan historias para generar vínculos emocionales con su oyente, crean las metáforas idóneas, buscan ejemplos ingeniosos y memorables, etc. Son flexibles y saben qué es lo que más conviene en cada ocasión.

8. Tienen buenas referencias

Se fijan, aunque no siempre lo sepan conscientemente, en las competencias comunicativas de los demás. Aprenden rápido y perfeccionan sus técnicas. Si esto no te sale automáticamente, puedes proponértelo como ejercicio.

9. No tienen miedo a equivocarse

No podemos tenerlo todo controlado, da igual lo buenas que sean nuestras competencias comunicativas. Los comunicadores excelentes no son fantásticos por su perfección. Son estupendos porque aprenden de sus errores, no se detienen y se los toman con humor. Los fallos son inherentes al proceso comunicativo.

10. Practican, practican y practican

Es cierto que hay gente que parece tener una habilidad sobrenatural para comunicar. No obstante, este potencial se desperdicia si no se ejercitan las competencias comunicativas. Un poco de ensayo nunca viene mal.

¿Eres un buen comunicador?

Tipos de competencias comunicativas

1. Competencia gramatical o lingüística

Es el dominio que un individuo tiene de la lengua. Consiste en la integración de la forma y el significado del lenguaje, que mantienen una relación bidireccional. Incluye el nivel fónico (entonación, ritmo, etc.), el léxico-semántico (vocabulario) y el gramatical (estructura de las palabras, cómo se combinan, etc.). Es la base de la comunicación, sin ella no podríamos entendernos ni a nosotros mismos.

2. Competencia sociolingüística

Trata la lengua en su contexto. Nuestro lenguaje es inseparable del momento en el que se utiliza. Para emplear correctamente esta competencia debemos ser capaces de comprender diferentes expresiones en función de la situación en la que las observemos. Podemos advertir la diferencia entre escuchar a una pareja decir “tonto” de forma cariñosa y oír el mismo término cuando dos personas critican a otra.

3. Competencia discursiva

Engloba las habilidades relativas a interpretar mensajes y transmitir diversos tipos de discursos en circunstancias distintas. El contenido debe ser coherente y cohesionado. La ponemos en práctica cuando contamos (de forma oral o escrita) a un grupo de amigos nuestro fin de semana a través de una estructura ordenada y lógica.

4. Competencia estratégica

Permite que la comunicación sea eficaz. Posibilita que los fallos puedan repararse sin romper el curso de la charla. Abarca una gran cantidad de tácticas para aliviar silencios demasiado prolongados o malas interpretaciones. También incluye el lenguaje no verbal. Por ejemplo, consiste en reconducir la conversación hacia temas más amenos (sin que resulte brusco) si vemos que hemos tocado un tema incómodo.

10 Consejos útiles para mejorar tus competencias comunicativas

1. Analízate

Busca gente en tu entorno que transmita extraordinariamente lo que quiere decir y examina su estilo. Serás más consciente de lo qué haces bien y en qué puedes progresar. Pronto llevarás a cabo este proceso automáticamente. No hace falta que seas demasiado perfeccionista, una evaluación demasiado severa sólo nos pondrá más nerviosos. No tardarás en sorprenderte con los resultados.

2. Sé sencillo

Muchas veces “menos es más”. Esta no es ninguna excepción. No pierdas el tiempo con expresiones grandilocuentes ni términos rimbombantes. Entorpecerán el proceso comunicativo y no siempre quedan bien. Esto no implica que tengamos que dejar de ampliar nuestro vocabulario. Simplemente tenemos que saber cuándo emplear la palabra exacta y hacerlo de forma natural.

3. Sé natural

¿Alguna vez has pensado que una persona está interpretando un papel mientras habla contigo? A veces intentamos aparentar personajes que no somos. Esto no implica que estemos mintiendo. En ocasiones solo pretendemos adaptarnos.

Imagina a una persona en una primera cita. Tal vez esté insegura y busque la aceptación de su acompañante por encima de todo. Es probable que intente mostrar que tiene conocimientos o características que agraden a su posible conquista. Aunque tengamos la mejor intención del mundo, esto resulta forzado y poco convincente. Es fundamental que confíes en ti y te sientas a gusto para comunicar bien.

4. Sé agradable

Puede parecer una obviedad. Sin embargo, a veces con las prisas, el estrés o el mal humor se nos olvida sonreír. Nos cuesta lo mismo hablar transmitiendo positividad que frunciendo el ceño. No todas las circunstancias requieren que mantengamos una conducta alegre, pero sí podemos intentar ser siempre lo más empáticos posible. Desarrolla tus habilidades sociales. Notarás los beneficios de ser amable tanto en cómo se dirigen hacia ti como en tu propio bienestar.

5. Adáptate a tu interlocutor

Cada persona ha construido su realidad con el paso de los años de una forma distinta. Esto no implica que cada uno viva en un planeta. Simplemente, podemos diferir en nuestro nivel sociocultural, contemplar distintos puntos de vista o tener una representación mental diferente para la misma palabra. Esto puede dar lugar a malentendidos.

Estas equivocaciones pueden evitarse en múltiples ocasiones si procuramos observar las reacciones de nuestro oyente y actuar en consecuencia. Si ves que no te está entendiendo, busca ejemplos explicativos o conecta tus palabras con su mundo. Por otra parte, nunca te quedes con dudas y pregunta para asegurarte de que vuestra comunicación es eficaz.

6. Prueba técnicas de relajación

La presencia de una evaluación importante, un público exigente o una persona que nos ponga nerviosos puede disminuir nuestras competencias comunicativas. Es natural que nos encontremos inquietos en estas circunstancias. Aún así, hay formas de mantener la calma en situaciones de estrés. Por ejemplo, puedes contar hasta que te encuentres mejor. Tal vez te parezca una tontería, pero sirve para que te concentres en otra cosa y logres distanciarte del problema.

7. Busca inspiración

Actualmente podemos encontrar una inmensidad de artículos y libros que nos enseñan a mejorar nuestras competencias comunicativas. Puedes investigar temas como el lenguaje corporal, el storytelling o la programación neurolingüística (PNL). Busca en Internet charlas sobre expertos en cualquier campo que te interese y observa cómo se desenvuelven. Por otra parte, la literatura puede ser otra fuente de inspiración, además de producirnos una gran satisfacción.

8. Recuerda el poder de las imágenes

Si tienes que hacer una presentación o la ocasión lo permite, apóyate en recursos visuales. Utiliza fotografías, ilustraciones o infografías que potencien tus ideas. Puedes basarte en la psicología del color para crear un vínculo más emocional con tu público. Lograrás reforzar tus palabras y la audiencia las recordará mejor.

9. Disfruta comunicándote

La comunicación no es solo un medio, también puede disfrutarse. Siempre se encuentra en nuestros mejores momentos. No todo el mundo adora escribir cuentos o exponer un tema delicado ante cientos de personas. Sin embargo, nuestras competencias comunicativas también están en instantes tan reconfortantes como contar un chiste o dar un abrazo. Mejorarlas hará estas experiencias más satisfactorias aún.

Por cierto, este proceso nos resultará más grato si no estamos haciendo más cosas a la vez. Esto no solo puede ser irritante para la otra persona. También disminuirá nuestra atención y no nos dejará apreciar la conversación al máximo.

10. Escucha

Practica la escucha activa, sé empático e intenta que tu interlocutor se sienta comprendido. Saber escuchar es tan importante como ser gramaticalmente impecable o tener un amplio vocabulario. Así no dejarás de aprender y enriquecerás tus relaciones interpersonales.

Puedes profundizar en cómo mejorar tus competencias comunicativas viendo esta charla de la periodista Celeste Headlee.

Muchas gracias por leer este artículo. Y tú, ¿ejercitarás tus competencias comunicativas? Te invito a que ensayes mucho y a que comentes si te ha gustado el artículo o deseas saber más.

Redactora con formación en diversas áreas como la psicología, la sociología y la comunicación. Especialmente interesada en psicología social.

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