Derrame cerebral: qué es, causas, síntomas y tratamiento.

A continuación, toda la información sobre los derrames cerebrales: qué es un derrame cerebral y en qué consiste, síntomas y causas de un derrame cerebral, qué podemos hacer para prevenirlo y posibles secuelas.

“… estaba comiendo en un restaurante con unas amigas y comencé a sentir náuseas. Al ir al servicio, sentí como si me estuvieran clavando cuchillos en la cabeza. El dolor era intenso, asfixiante y cegador. Logré salir del baño y llegar a la mesa, con la cara descompuesta. Perdí el conocimiento enseguida. A los cinco minutos ya había llegado una ambulancia y me llevaron al Hospital 12 de Octubre. Me hicieron un TAC y me operaron de inmediato. Perdía mucha sangre a gran velocidad.” Testimonio de N.M. Parga.

Imagen de RMN de cráneo: Derrame Cerebral
Imagen de RMN de cráneo: Derrame Cerebral

1. Derrame Cerebral: Definición.

Los accidentes cerebrovasculares (ACVs), están englobados dentro de las enfermedades cardio vasculares (ECVs) y son uno de los problemas de salud pública más importante. Son la tercera causa de muerte en el mundo occidental, la primera de invalidez permanente entre las personas adultas y una de las principales causas de deterioro neurológico en la población anciana. Aunque es cierto que todos somos susceptibles de padecerlo, independientemente de la edad.

Esta enfermedad tiene una variada terminología, aunque la más extendida es el derrame, en el siguiente el siguiente enlace, te mostramos las diferentes maneras que existen para referirse a los derrames cerebrales. Conocidos también, como ictus o ataques cerebrales, entre otros.

Un derrame cerebral se produce cuando se interrumpe el flujo de sangre en el cerebro por la presencia de una vaso sanguíneo bloqueado o roto. Es entonces, cuando las neuronas que no pueden recibir el oxígeno y glucosa,  necesarios para poder mantenerse sanas y funcionar correctamente, comienzan a morir pudiendo ocasionar un daño permanente en el cerebro.

Este suceso es tan importante y peligroso porque el cerebro interviene en todas nuestras acciones diarias: hablar, pensar, caminar, respirar, entre otras.

Síntomas derrame cerebral
Síntomas derrame cerebral

2. ¿Qué es un “mini derrame cerebral”?

Lo mini derrames cerebrales se conocen también como ataques isquémicos transitorios (AITs).  Estos se producen cuando se interrumpe o disminuye la irrigación de sangre en el cerebro durante un breve lapso de tiempo provocando una disfunción neurológica. Su inicio es súbito y suele tener una duración no máxima de 24 horas.

Los síntomas son similares a los de un derrame cerebral pero son transitorios y reversibles. Por lo tanto, un mini derrame cerebral es distinto de un derrame cerebral. Es un signo de advertencia de que se puede presentar un derrame cerebral de verdad en el futuro si no se hace nada para prevenirlo.

Las causas y los síntomas de un mini derrame cerebral son los mismos que los de un accidente cerebrovascular isquémico.

Algunos de los síntomas frecuentes con los que nos podemos encontrar son:

  • Mareo
  • Visión doble
  • Fatiga generalizada

Aunque los síntomas variarán dependiendo de la zona afectada por ese bloqueo o paro de irrigación momentánea, pudiendo aparecer otros.

Las causas de la pérdida de flujo de sangre en una zona del cerebro y por tando de la aparición de un mini derrame cerebral o AIT son:

  • Estenosis o estrechamiento de los vasos sanguíneos en el cerebro o que llevan sangre al cerebro.
  • Un coágulo de sangre dentro de una arteria del cerebro.
  • Un coágulo de sangre que va desde otra parte del cuerpo hacia el cerebro (por ejemplo: corazón).
  • Arterosclerosis ( “endurecimiento de las paredes de las arterias”).
  • Lesión en los vasos sanguíneos.

Además existen factores de riesgo que precipitan los mini derrames cerebrales o los AITs, como:

  • La hipertensión o presión arterial elevada.
  • Existencia de fibrilación auricular.
  • Diabetes.
  • Antecedentes familiares de derrame cerebral.
  • Coleresterol alto.
  • Edad avanzada, especialmente a partir de los 55 años.
  • Grupo étnico: se ha visto que los afroamericanos son más propensos a morir de un derrame cerebral.
  • Tabaquismo.
  • Existencia de enfermedad cardíaca.
  • Mala circulación en las piernas.

Los episodios de mini derrames son recidivantes y se puede tener desde varias crisis diarias a dos o tres a lo largo de varios años. La probabilidad de sufrir un derrame cerebral después de un mini derrame o AIT es de un 35%. Y además existe la probabilidad de que la mitad de estos casos sucedan en el periodo de un año desde la aparición del mini derrame o AIT.

 3. ¿Qué causa un derrame cerebral y por qué se produce un derrame cerebral?

Existen algunos factores que pueden determinar un riesgo mayor de sufrir un derrame cerebral. En nuestro artículo: Causas del Ictus: 16 Factores de riesgo que pueden provocar un derrame cerebral puedes encontrar con detalle estos factores, no obstante a continuación, enumeramos los más importantes.

  1. Padecer hipertensión arterial es un factor de alto riesgo. Las personas que suelen tener la tensión alta, es importante que a partir de los 55 se la revisen diariamente.
  2. Tener antecedentes familiares. Los antecedentes genéticos se deben tomar en cuenta. Si tienes familiares que han sufrido un derrame, es importante que lo comunique a su doctor.
  3. La edad es un factor determinante. A partir de los 60 años, es importante llevar un control de la tensión.
  4. Los malos hábitos alimenticios, tabaco, alcohol. Son factores que incrementan las posibilidades de sufrir un derrame cerebral.
Causas del derrame cerebral
Causas del derrame cerebral

4. Prevención: ¿Se puede prevenir un derrame cerebral?

Como ya sabemos, sufrir un derrame cerebral puede tener secuelas muy importantes. Por ello, es importante llevar a cabo una vida saludable. Son muchas las cosas que puedes hacer para intentar prevenir un derrame cerebral. Entre ellas destacamos estas 8 como las más importantes a tener en cuenta.

  1. Disminuir la presión arterial. Cuando se padece de presión arterial alta es importante seguir las indicaciones del/la médico e intentar en la medida de lo posible reducir el nivel de presión.
  2. Mantener un peso adecuado. El peso es sin lugar a duda un factor de riesgo, por ello, intentar mantener un peso adecuado es importante.
  3. Llevar una vida activa y realizar ejercicio frecuentemente. El ejercicio regular es una fuente de salud. Mantenerse activo es fundamental.
  4. Beber alcohol con moderación. Aunque se recomienda no consumir alcohol, si es posible tomar alguna copa de vino o cerveza de manera puntual.
  5. No fumar.
  6. Controlar la cantidad de azúcar en sangre y la diabetes. Es importante controlar el azúcar en sangre periódicamente. En el caso de padecer diabetes, se debe intentar tener lo más regulado posible.
  7. Revisiones periódicas y revisar cualquier tendencia a fibrilación auricular.
  8. No consumir alimentos procesados y azúcar refinado.

5. Cómo identificar los síntomas de un derrame cerebral.

Existen síntomas muy comunes previos a un derrame cerebral. Si es verdad que cada individuo puede tener particularidades diferentes, no obstante estos son los síntomas más habituales:

Los síntomas pueden ser repentinos e incluir:

  • Debilidad o entumecimiento repentinos de la cara, el brazo o la pierna, especialmente en un lado del cuerpo.
  • Confusión o dificultades repentinas para hablar o entender.
  • Problemas súbitos de la vista, como oscurecimiento o pérdida de visión en uno o ambos ojos.
  • Mareos o problemas repentinos con el equilibrio o la coordinación.
  • Problemas repentinos para moverse o caminar.
  • Dolores de cabeza fuertes y repentinos de los que no se sabe la causa.

Nos es necesario que sucedan todos los síntomas, por ello, es importante no pasar por alto ninguno de ellos y acudir cuanto antes a urgencias.

6. Recuperación: Cómo es la rehabilitación tras un derrame cerebral.

La rehabilitación es una parte fundamental en el proceso de recuperación tras un derrame cerebral. En la mayoría de las ocasiones, el paciente necesita volver a aprender algunas aptitudes que se han dañado. Ello puede incluir coordinación, movimientos, habla o incluso aprender a realizar sus tareas diarias compensando las partes dañadas.

La terapia de rehabilitación empieza de manera temprana, en su mayoría transcurridas las 24h-48h tras sufrir el derrame. Eso ayuda a hacer una mejor evaluación de la situación. A partir de este momento se establecerá una rehabilitación personalizada teniendo en cuenta el nivel de parálisis o debilitación. así como el área del cerebro dañada y el grado de gravedad.

Proceso rehabilitación después derrame cerebral
Proceso rehabilitación después derrame cerebral

7. Secuelas de sufrir un derrame cerebral

Como hemos comentado, los grados y los tipos de secuelas dependen de cada paciente y de las zonas del cerebro afectadas. Generalmente podemos hablar de 5 tipos de discapacidades:

  1. Trastornos sensoriales que incluyen dolor. Este tipo de lesiones afectan a la capacidad de sentir tacto, temperatura, dolor, etc. Pueden ser leves o incluso presentar dificultades para sostener objetos al no reconocer un miembro del propio cuerpo.
  2. Parálisis o problemas para controlar el movimiento (control motor). Este es una de los síntomas más comunes, se trata de la parálisis de alguna parte del cuerpo como puede ser un brazo, una pierna, la cara..etc.
  3. Problemas para usar o entender el lenguaje (afasia). Esta secuela hace referencia a la pérdida del habla y el lenguaje escrito. Suele afectar a un cuarto del total de los sobrevivientes. Este daño es conocido como Afasia de Broca. Los pacientes que sufren esta situación tiene dificultades para comunicarse a nivel oral y escrito. No tiene la capacidad de reproducir los pensamientos. También puede darse un daño en el área de Wernicke, estas personas aunque pueden comunicarse, suelen hacerlo de manera incoherente y en ocasiones utilizar palabras sin sentido.
  4. Trastornos emocionales. Muchas personas suelen tener trastornos emocionales tras un derramen, como respuesta emocional al traumatismo sufrido, suelen sentir miedo, tristeza o pena por el daño en sus partes físicas y mentales. Además, es frecuente tener trastornos asociados al sueño o cambios en la conducta alimentaria.
  5. Problemas con el pensamiento y la memoria. Algunos de los pacientes afectados pueden llegar a perder la capacidad para concentrarse durante un periodo largo, así como la fallos en la memoria a corto plazo. En ocasiones puede darse también una situación de Apraxia, es decir, la imposibilidad de seguir unos pasos aprendidos o una secuencia de acciones.