Dolores musculares frecuentes ¿Fibromialgia?

Los dolores musculares son característicos de la fibromialgia, una enfermedad crónica con otros síntomas como problemas de sueño, dolores de cabeza, rigidez muscular, fatiga y ansiedad. A pesar del dolor no se encuentra evidencia de que haya inflamación ni se puede explicar por problemas reumáticos u otros trastornos del organismo.

Pero a veces los síntomas de la fibromialgia se pueden confundir con otras enfermedades. Aquí te contamos cómo saber si los dolores musculares son o no fibromialgia.

dolores musculares

¿Qué es y qué no es fibromialgia?

A veces, padecer dolores musculares pueden hacernos creer que tenemos fibromialgia. Y aunque es uno de los síntomas hay otros trastornos y enfermedades que pueden tener síntomas parecidos.

¿Qué es la fibromialgia?

Los síntomas de la fibromialgia incluyen dolor en diversos puntos del cuerpo, fatiga, e insomnio. Sienten inflamación en las articulaciones pero sin inflamación objetiva y sienten parestesias (sensaciones de cosquilleo, calor o frío) sin evidencias neurológicas.

Es importante remarcar que, aunque no existen evidencias inflamatorias ni se encuentran causas físicas de la enfermedad, esto no quiere decir que no sea una enfermedad muy real, percibida como extremadamente incapacitante para quienes la sufren.

Muchos pacientes con fibromialgia se quejan de dificultades cognitivas, como pérdida de memoria, problemas de vocabulario.

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Otros síntomas incluyen dolores de cabeza, mareos, ansiedad o depresión. Los síntomas también pueden verse agravados por el frío y la humedad, el insomnio y estrés físico o mental, mientras que los síntomas mejoran en el tiempo cálido y seco, y actividad física moderada y la relajación.

¿Cómo saber si los dolores musculares que tenemos son o no fibromialgia?

Para responder esta pregunta es necesario realizar un diagnóstico diferencial que se puede lograr mediante un examen médico y la evaluación de la historia clínica. Hay muchas enfermedades o trastornos que pueden ser similares en síntomas a la fibromialgia.

Analizar la historia social, personal y familiar del paciente es necesario para establecer un diagnóstico de la fibromialgia. Una historia de trauma, abuso en la infancia, ansiedad, depresión o trastornos de sueño es útil para realizar una evaluación compresiva, ya que hay evidencia de que la fibromialgia puede desencadenarse debido a estrés emocional, enfermedad médica, cirugía o trauma.

Los pacientes con mayores puntos de dolor es probable que hayan informado experiencias adversas en la infancia, como la pérdida de un progenitor o abuso.

Tener historia familiar de fibromialgia aumenta la probabilidad de tener un diagnóstico de esta enfermedad.

Los criterios para el diagnóstico son dos:

  •  Dolor generalizado en ambos lados del cuerpo, por encima y por debajo de la cintura durante al menos tres meses.
  • Presencia de 11 puntos de dolor de entre los 18 presentes en la siguiente imagen.
Dolores musculares frecuentes ¿Fibromialgia?
Dolores musculares. Puntos de dolor de la fibromialgia.
Fuente: https://www.healthline.com/ Ilustrado por Diego Sabogal

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¿Qué no es fibromialgia? Diagnóstico diferencial

El diagnóstico diferencial consiste en establecer diferencias entre trastornos o condiciones parecidas a fin de encontrar el diagnóstico correcto.

En el caso de la fibromialgia es importante saber diferenciarla del síndrome de dolor miofascial, síndrome de fatiga crónica, artritis e hipotiroidismo.

El síndrome de dolor miofascial se caracteriza por puntos de dolor en los músculos. Es un trastorno localizado sin manifestaciones sistémicas, es decir, no hay dolor generalizado del cuerpo. A diferencia del dolor más generalizado de la fibromialgia, en el síndrome de dolor miofascial aparece desde puntos gatillo en músculos individuales, y puede extenderse desde ahí.

El dolor crónico y la fatiga son síntomas comunes en el síndrome de fatiga crónica y fibromialgia. El síndrome de fatiga crónica parece ser un proceso inflamatorio constante, que se manifiesta con fiebre baja, agrandamiento de las ganglios linfáticos, y un inicio repentino de la enfermedad. En la fibromialgia, sin embargo, no se encuentra respuesta inflamatoria en el cuerpo.

El hipotiroidismo se manifiesta con una fatiga profunda, debilidad muscular, malestar generalizado, que tiene muchas similitudes con la fibromialgia. Los pacientes deben ser examinados para determinar si existe un mal funcionamiento de la tiroides.

La fibromialgia también puede compartir similitudes con enfermedades reumáticas, como la artritis reumatoide, espondilitis anquilosante, polimialgia reumática, y lupus. Sin embargo, a diferencia de la fibromialgia el dolor de la artritis viene y va, es más localizado y son procesos inflamatorios que dañan las articulaciones.

Algunas infecciones parasitarias pueden causar dolor generalizado, como la amebiasis, fasciolasis y giardiasis. Los síntomas incluyen dolor abdominal, pérdida de peso, dolor muscular y articular y fiebre.

Deficiencias metabólicas pueden causar también síntomas como la fatiga y el dolor generalizado, como la falta de vitamina B12, ácido fólico y ferritina.

La deficiencia de la hormona del crecimiento puede causar fatiga, debilidad muscular, dolor articular, rigidez… Esto está causado por tumores en la pituitaria, infecciones como el VIH o lesiones cerebrales. La hormona de crecimiento ayuda a mantener la salud muscular.

Algunos pacientes con fibromialgia pueden padecer también algunas de estas enfermedades, dificultando mucho su correcto diagnóstico.

¿Cómo afrontar los dolores musculares de la fibromialgia?

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Los tratamientos para la fibromialgia con más evidencia científica de su eficacia son:

  • Medicación: La Amitriptilina y ciclobenzaprina
  • Ejercicio cardiovascular. Según diversos estudios, la actividad física puede ayudar a reducir el dolor y a mantener el nivel de actividad diario.
  • Terapia cognitivo conductual. Es útil para ayudar a los pacientes a entender el efecto que tienen sus pensamientos, creencias y expectativas en sus síntomas, aprender a afrontar el dolor y disminuir su impacto en la vida diaria. Una de las habilidades más útiles que se les enseña es a priorizar el tiempo, de forma que tengan un equillibrio entre trabajo, ocio y sus actividades diarias.
  • Educación: La educación, combinada con alguno de los otros tratamientos es eficaz para sobrellevar los dolores musculares y otros síntomas de la fibromialgia. conferencias grupales, artículos. Informarse sobre la enfermedad. Aunque una parte importante de la educación del paciente ocurre informalmente en la consulta del médico, se ha visto la efectividad de programas educativos organizados, para proporcionar información, facilitar el cambio de conductas y hábitos y mejorar los síntomas. Esto puede hacerse mediante conferencias, material escrito, discusiones grupales, grupos de apoyo.
  • Terapia multidisciplinar: terapia combinada de algunas de las iniciativas anteriores. Por ejemplo: Terapia cognitivo-conductual y ejercicio o ejercicio y educación.

Otra estrategia que puede ser útil es la meditación Mindfulness. La meditación puede ayudarnos a no focalizar la atención en el dolor, sino en lo que más nos importa en cada momento. Puede ayudarnos a aliviar la depresión, disminuir los pensamientos negativos y mejorar la calidad de vida en personas con fibromialgia.

Descubre en el siguiente vídeo una meditación para manejar el dolor físico: