Ebriorexia o alcohorexia ¿Un nuevo trastorno alimentario?

Una guía útil para comprender la ebriorexia o alcoholexia: Descubre qué es y en qué consiste este trastorno alimentario. Los síntomas, motivaciones y conductas, sus causas, riesgos, tratamiento y cómo prevenir esta conducta.

¿Alguna vez te has saltado el postre porque ibas a beber alcohol, evitando así calorías de más? Esto es más frecuente de lo que pensamos, y sin que nos demos cuenta puede llegar a ser un problema. La ebriorexia, también conocida como alcoholexia o drunkolexia es un trastorno con características de la anorexia, bulimia y del alcoholismo. Descubre más en este artículo.

Nuestra obsesión de primer mundo por adelgazar y tener la figura irreal, que no ideal, que nos venden los medios nos lleva a realizar todo tipo de conductas perjudiciales para nuestro cuerpo y nuestra mente.

Ebriorexia

¿Qué es la ebriorexia?

¿Qué es la ebriorexia o alcoholexia? Definición

La ebriorexia, también conocida como alcoholexia o drunkorexia (en inglés) es un trastorno de la alimentación que consiste en restringir los alimentos antes de consumir bebidas alcohólicas, para así compensar las calorías que el alcohol aporta. De esta manera intentan controlar su peso, siendo esta la motivación principal para estas conductas, según un estudio.

Aunque este trastorno no está reconocido por la comunidad médica, la ebriorexia o alcoholexia es un trastorno que cada vez afecta a más personas

A pesar de los riesgos que entraña el alcohol, algunos estudios han estimado que un 30% de las mujeres entre 18 y 23 años hacen dieta para poder beber.

La ebriorexia o alcoholexia es más frecuente en mujeres, aunque los hombres también la desarrollan. En algunos casos la ebriorexia puede estar relacionada con la bulimia y la anorexia. En estos casos el consumo de alcohol sirve como un facilitador del vómito y para manejar la ansiedad. De esta manera, las grandes cantidades de alcohol servirían para después poder vomitar y “eliminar” las calorías derivadas del alcohol.

En el siguiente vídeo puedes ver un reportaje sobre la Ebriorexia o Drunkorexia.

Síntomas de la ebriorexia

Un estudio ha identificado los siguientes síntomas de la alcoholexia más frecuentes:

  • Aumento en la ingesta de alcohol o una ingesta elevada.
  • Conductas dietéticas de restricción del peso
  • Conductas compensatorias (para quemar las calorías ingeridas): ejercicio extremo, purga inducida (vómitos), laxantes, fármacos para control de apetito.
  • Lesiones autoinfligidas para el manejo de emociones negativas
  • Conductas negativas, antisociales y agresivas
  • Cambios en actitudes estados de ánimo y depresión.

Motivaciones y conductas de la alcoholexia

Un estudio muestra cuáles son las motivaciones y las conductas de la alcoholexia:

Motivaciones

¿Qué mueve a las personas a llevar a cabo conductas relacionadas con la ebriorexia?

  • Porque mis amigos me presionan para que restrinja mi alimentación
  • Mis amigos me animan a que restrinja mis calorías
  • Me ayuda a disfrutar de la fiesta
  • Porque hace más divertida la interacción social
  • Para poder beber sin ser marginado
  • Para que los demás no se rían de mi por no beber
  • Porque quiero encajar en un grupo
  • Para emborracharme
  • Porque mis amigos restringen las calorías
  • Para gustar a los demás
  • Porque es divertido
  • Para evitar ganar peso
  • Para no sentirme culpable por las calorías que ingiero a partir de alcohol
  • Compensar las calorías del alcohol
  • Para disminuir la ansiedad que me provoca las calorías que tiene el alcohol

Conductas que realizan las personas con alcoholexia

Antes de beber alcohol las personas con alcoholexia suelen:

  • Comer menos durante el día
  • Comer menos en cada comida
  • Mantener la ingesta calórica bajo un nivel  determinado
  • Tomar menos grasa
  • Hacer ejercicio más de lo normal y asegurarse de las calorías quemadas.
  • Hacer ejercicio antes de beber alcohol.

Cuando están bebiendo las personas con alcoholexia suelen:

  • Pueden fingir que beben.
  • Consumir bebidas alcohólicas menos calóricas.
  • Beber más para controlar su ansiedad.
  • Beber más para emborracharse cuanto antes.
  • Dejar de beber cuando hayan llegado a su nivel máximo de calorías.
  • Vomitar para seguir bebiendo o eliminar calorías.

Al día siguiente de consumir alcohol, las personas que sufren ebriorexia pueden realizar conductas como:

  • Hacer ejercicio para quemar las calorías extra.
  • Compensar comiendo menos.
  • Hacer ejercicio más tiempo del habitual.
  • Pensar acerca de las calorías consumidas bebiendo alcohol.
  • Sentirse culpable por las calorías innecesarias.
  • Falta de concentración por hambre.
  • Purgarse o vomitar para deshacerse de las calorías extra

entrenamiento cerebral

Riesgos de la ebriorexia

Restringir las calorías alimentarias a favor de las calorías del alcohol (u otras bebidas como los “refrescos” o bebidas azucaradas) conlleva ciertos riesgos. Se combinan los riesgos derivados de los trastornos alimentarios, y el abuso de alcohol, lo que resulta en una gran amenaza para la salud mental, física y emocional del individuo.

    • Beber con el estómago vacío hace que bebas más rápido y se reduzca tu autocontrol, derivando en malas decisiones. Además, cuando no hay nada en tu estómago, el acohol en sangre aumenta de forma peligrosamente rápida, favoreciendo daños cerebrales. Además tiene un impacto muy negativo en la hidratación del cuerpo y en la retención de minerales y nutrientes.
    • Favorece atracones. Las personas que restringen su alimentación tienen hambre constantemente, lo que hace más probable los atracones y ser incapaz de controlar los impulsos.
    • Problemas cognitivos. Tanto el abuso de alcohol como la restricción calórica puede derivar en problemas cognitivos a corto y largo plazo, como la dificultad para concentrarse y dificultad para tomar decisiones. Además aumenta el riesgo de desarrollar problemas más serios con el alcohol o con trastornos alimentarios. En este artículo se explican las consecuencias del alcohol en el sistema nervioso.
    • El abuso de alcohol es un factor de riesgo de la violencia, sexo sin protección, coma etílico, accidentes de tráfico, abuso de sustancias o enfermedades crónicas en edades más avanzadas (problemas de corazón, hígado y algunos tipos de cáncer).
    • Reducir las calorías es un riesgo de desnutrición y que nuestro cuerpo no funcione correctamente.

Causas de la ebriorexia

Los factores de riesgo que pueden influir en el desarrollo de alcoholexia son los siguientes:

  • Percepción distorsionada de uno mismo
  • Estándares de belleza e imagen corporal irreales
  • Presión de grupo para la ingesta social de alcohol
  • Tener algún trastorno de ansiedad o del estado de ánimo (como la depresión)
  • Uso del alcohol para manejar la ansiedad y la depresión
  • Búsqueda de un medio para intoxicarse rápidamente debido al estrés

Tratamiento de la ebriorexia

Como la alcoholexia o ebriorexia no es un trastorno psicológico establecido y no se puede diagnosticar como tal, no hay un tratamiento específico. Sin embargo, al ser una combinación de dos trastornos, el diagnóstico podría entrar dentro de “Trastorno de la alimentación no especificado” o “Trastorno de abuso de sustancias no especificado”.

El tratamiento tendrá que abordar ambos problemas. Además, es posible que haya otro tipo de trastorno mental subyacente a la ebriorexia. Por ello es esencial contar con buenos profesionales para poder tratar todos estos problemas.

La intervención en este trastorno debe ser multidisciplinar: un médico, un dietista-nutricionista y un psicólogo tienen que trabajar en conjunto. Este tratamiento tendrá como objetivo promover hábitos saludables, mantener la abstinencia al alcohol, mejorar la imagen corporal y la autoestima en estas personas. Así como mejorar las habilidades sociales y la asertividad. Se considerará intervenir en otros problemas de base, como el estilo de apego y relación familiar, ya que se sabe que en problemas de alimentación esta es fundamental.

Cuanto antes se lleve a cabo una intervención más probabilidades de éxito en ella.

Consejos para prevenir la ebriorexia

1- Evita el alcohol

¿Cómo podemos prevenir la ebriorexia o alcoholexia? El consejo general para toda la población es evitar el alcohol. Cuanto menos mejor. Y más si estás preocupado por tu peso.

El alcohol tiene las llamadas calorías vacías (al igual que los “refrescos” y bebidas azucaradas). Tienen calorías pero ningún valor nutricional, por tanto favorecerán que aumentemos de peso pero que no nos saciemos. Por tanto, luego comeremos más.

Por cierto, el vino y la cerveza son también bebidas alcohólicas y perjudican nuestra salud igual que el vodka. El dietista-nutricionista Julio Basulto te explica muy bien por qué en el siguiente vídeo.

2- Rodéate de gente sana

Como hemos visto, la presión de grupo puede influir mucho en la adquisición de conductas poco saludables como beber alcohol. Para prevenir la ebriorexia o alcoholexia, conviene rodearte de gente con buenos hábitos. Esto te va a ayudar a no caer en comportamientos de riesgo y poco saludables. Además incluso puede ayudarte a tener buenos hábitos de vida.

3- Adquiere hábitos saludables

Concienciarse acerca de la salud es básico para prevenir los trastornos de la alimentación prevenir los trastornos de la alimentación, y  ciertas enfermedades que se derivan de malos hábitos. Si queremos tener una buena calidad de vida a una edad avanzada debemos comenzar hoy a crear buenos hábitos.

4- Aprende a decir no

¿Cómo prevenir la alcoholexia o ebriorexia? Muchas veces tomamos alcohol por no ser el “raro”, el “soso”, para no desentonar, para ser aceptado, o porque nos presionan. Es muy importante que aprendamos a negarnos si no queremos hacer una determinada cosa, ya que posteriormente nos sentiremos mal, culpables. Y además, será más probable repetirlo y que cada vez vaya a más.

Hay que ser conscientes de que no pasa nada por decir que no. Y si a los demás les molesta que nos neguemos es que no nos respetan y es mejor no tenerlos a nuestro alrededor. Son personas tóxicas. Si queremos tener relaciones sociales satisfactorias y aumentar nuestra autoestima debemos desarrollar nuestra asertividad.

5- Ten una buena autoestima

Una autoestima saludable nos ayuda a prevenir muchos problemas psicológicos. Si nos valoramos, valoramos quienes somos y lo que hacemos, poco vamos a hacer por encajar en un grupo y buscar ser aceptado o valorado por los demás. Nos bastará con nuestro propio aprecio. Seremos capaces de decir que no, y aceptaremos nuestro cuerpo.

Descubre aquí cómo aumentar tu autoestima.