Descubre los efectos del calor extremo en tu organismo y cerebro. Consejos útiles

 

Efectos del calor en el cerebro y en tu organismo. El ser humano dispone de mecanismos naturales para regular el calor corporal, pero cuando las temperaturas suben en exceso las consecuencias pueden ser peligrosas. La Sociedad Española de Neurología recuerda que el calor puede agravar los síntomas de varias enfermedades y patologías neurológicas. Descubre en este artículo lo que le ocurre a nuestro cuerpo y cerebro si esta expuesto a altas temperaturas. ¡Siéntate en un lugar fresquito y disfruta de la lectura!

Descubre cómo afecta el calor al cerebro

Descubre cómo afecta el calor al cerebro

Es de sobra conocido por todos los efectos del calor. El calor nos afecta en el rendimiento de nuestro día a día. Todos los años nos avisan los médicos de las precauciones que debemos de tomar si estamos expuestos al sol y de los efectos del calor. Pero, alguna vez te has preguntado ¿cómo afecta el calor al cuerpo humano y a nuestro cerebro?.

Los efectos del calor en nuestro organismo han sido estudiados a lo largo del tiempo. Una de las características de los seres humanos es lo que llamamos la termorregulación. La termorregulación o homeoestasis se define como la capacidad del cuerpo humano de controlar su propia temperatura, para mantenerla entre los  35’5ºC-37ºC. Este rango de temperatura es el ideal para que nuestro cerebro trabaje pueda realizar las funciones metabólicas fundamentales de la manera correcta. Por encima de esta temperatura, nuestro organismo puede colapsarse teniendo graves consecuencias para nuestra salud, e incluso, en algunos casos, la muerte.

¿Cuáles son los efectos del calor en el cerebro? 8 Consecuencias para el organismo

1. El calor puede provocar cuadros confusionales (confusión)

La hipertermia o exceso de calor produce que el impulso nervioso se propague con mayor dificultad, lo cual podría explicar cómo en situación de hipertermia los pacientes pueden sufrir cuadros confusionales.

2. La fatiga y el insomnio son efectos del calor en nuestro organismo

Cuando estamos expuestos a un calor excesivo, uno de los efectos es la sensación de cansancio constante e insomnioEl hipotálamo regula los ciclos de sueño y de vigilia, para ello se guía por estímulos extremos, como la luz, la temperatura, que indican al cerebro cuando debe inducirse el sueño. El calor excesivo altera esta regulación normal del sueño.

Nos cuesta dormirnos y nos despertamos muchas veces a lo largo de la noche, produciendo un sueño fragmentado. Nuestro cerebro ve interrumpidas las funciones que debe realizar durante la noche y no puede completarlas. Por el día sufrimos las consecuencias del mal descanso nocturno, disminuye nuestro rendimiento cognitivo y empeora la calidad de vida. El calor hace que el impulso nervioso se propague más lentamente, originando los conocidos síntomas de cansancio y fatiga.

3. Uno de los efectos más graves del calor: El Golpe de calor

El Golpe de Calor (GC) es la consecuencia más grave de los efectos del calor. Si no se interviene de inmediato puede causar discapacidades permanentes e inclusive la muerte. Se produce cuando falla la capacidad de ajuste de la temperatura del cuerpo y ésta se eleva hasta valores en torno a los 40 ° C. Sus síntomas más comunes son: dificultad para respirar, parada de la sudoración, insuficiencia renal, edema pulmonar, arritmias cardíacas. En los casos más extremos se puede llegar a tener un shock, delirios, e incluso la pérdida de la conciencia. El golpe de calor requiere, especialmente si afecta a los niños o las personas mayores, hospitalización inmediata.

A continuación en la imagen podrás ver cuales son los síntomas y signos para reconocer y diferenciar un golpe de calor de un agotamiento por el calor y así poder actuar de la mejor manera.

Descubre cómo afecta el calor al cerebro

Descubre los signos y detecta un glope de calor

4. Otro efecto de calor es el daño muscular y circulatorio.

Cuando el termómetro supera los 40,5º el sistema termorregulador se pone en marcha para disipar el «calor sobrante» del cuerpo. Según María Balboa, médico de familia en el hospital San Juan de Alicante, esto provoca una disfunción del sistema nervioso central que se manifiesta en forma de calambres por falta de agua y sales, agotamiento, colapso circulatorio,daños musculares y pérdida de la conciencia.

5. Con el calor aumentan las cefaleas

Las personas que sufren cefaleas o migrañas les influye bastante el calor. Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), las cefaleas  aumentan los dolores de cabeza debido, sobre todo, al calor, a la alteración de los ritmos biológicos y a los cambios en la temperatura corporal.

6. La deshidratación produce disminución de la memoria

La Sociedad Española de Neurología (SEN) y la Fundación del Cerebro señalan que en adultos sanos, una deshidratación superior al 2% del peso corporal puede producir una pérdida de memoria a corto plazo e incrementar el riesgo de cefalea. El calor enlentece la propagación del impulso nervioso y la contracción de los músculos genera más calor corporal. Así que el cerebro recibe señales de fatiga que nos producen esa sensación de cansancio y falta de ganas tan característica en verano.

7. La sequedad producida por el calor ocasiona problemas respiratorios

Carmen Diego, coordinadora del Área de Energías Renovables de la Sociedad Española de Neumología y Cirujía Torácica afirma que con el calor, la sequedad ambiental se reproduce en las vías respiratorias, intensificando los síntomas de los pacientes con problemas de este tipo. Sobre todo en ciudades con alta polución.

8. El calor produce cambios en el estado de ánimo

El calor moderado estimula y es muy sano, pero a partir de ciertos niveles, su impacto es negativo y se extiende a cuerpo y mente, creando un estado negativo generalizado.

El calor extremo se vive como una situación estresante, productora de aturdimiento, irritabilidad, confusión y puede generar cambios bruscos de humor. El doctor Valentín Martínez-Otero, del Colegio de Psicólogos de Madrid, aconseja para poder superar este estado negativo el estimular la actitud positiva y tratar de relajarse mediante ejercicios de respiración profunda o mindfulness

Descubre cómo afecta el calor al cerebro

Descubre cómo afecta el calor al cerebro

Consejos para combatir el calor este verano y cuidar tu cerebro

Para terminar te proponemos unos consejos para luchar el calor del verano y sobre todo evitar los efectos que el calor tiene sobre el cerebro y de los que hemos hablado antes. Aquí tiene nuestros consejos:

  1. Beba agua o líquidos con frecuencia, aunque no sientas sed y con independencia de la actividad física que realices.
  2.  No abuse de las bebidas con cafeína, alcohol o grandes cantidades de azúcar, ya que pueden hacer perder más líquido corporal.
  3.  Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con el calor, presta especial atención a bebés y niños pequeños, mayores y personas con enfermedades que puedan agravarse con el calor y la deshidratación, como las patologías cardíacas.
  4. Permanece el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, y refréscate cada vez que lo necesite.
  5. Procura reducir la actividad física y evita practicar deportes al aire libre en las horas más calurosas (de 12.00 a 17.00).
  6. Usa ropa ligera, holgada y que deje transpirar.
  7. Nunca deje a ninguna persona en un vehículo estacionado y cerrado (especialmente a niños, ancianos o enfermos crónicos).
  8. Consulta con tu médico ante síntomas que se prolonguen más de una hora y que puedan estar relacionados con las altas temperaturas.
  9. Mantenga sus medicinas en un lugar fresco; el calor puede alterar su composición y sus efectos.
  10. Haga comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, zumos, etc.). Sigue la dieta mediterránea porque contiene numerosos alimentos beneficiosos para el cerebro esta demostrado que es la mejor dieta ya que nos aporta muchos nutrientes y beneficios para nuestra salud.

¿Cómo se regula la temperatura en nuestro organismo?

Nuestro centro térmico se encuentra en una parte del cerebro llamada hipotálamo. Por decirlo de alguna manera, es nuestro termómetro interno.

El hipotálamo mide su propia temperatura a través de un conjunto de neuronas que son sensibles a la temperatura. Pero nuestra piel (a través de los termoreceptores) también recoge información térmica y cambios de temperatura. Pequeñas fibras nerviosas sensibles a la temperatura son las encargadas de recibir el frío o el calor y conducir la información sensorial al hipotálamo.

El hipotálamo comprara la temperatura en el propio hipotálamo y en la piel con el valor de referencia de 37ºC, si la temperatura corporal es mayor de 37ºC pone en marcha un mecanismo que disminuyan la temperatura (como sudar) , y si es menor de 37ºC hace que ascienda.

Cuando éste detecta un aumento de temperatura, produce una redistribución del flujo sanguíneo, mediante vasoconstricción central y vasodilatación periférica de las extremidades, y un aumento de la sudoración, para que la evaporación del sudor produzca el intercambio de energía y con ello, la pérdida de ese calor sobrante.

Nuestro cerebro tiene un margen de temperatura muy estrecho en el que funciona perfectamente: entre 35 y 40 grados centígrados. Por encima de esta temperatura, las enzimas de nuestro organismo no trabajan adecuadamente. De hecho, se colapsan y el organismo entra en un caos interno que puede tener consecuencias muy graves para la salud, e incluso puede provocar la muerte. 

El hipotálamo puede actuar sobre la temperatura corporal mediante múltiples mecanismos:

  • La circulación cutánea: Cuando la temperatura es baja, el hipotálamo activa las fibras nerviosas simpáticas que van a la piel, por lo que llega menos sangre a la piel. En cambio, cuando la temperatura es elevada las arterias cutáneas se dilatan, la sangre llega a la superficie de la piel y allí se enfría en contacto con el aire (por eso cuando hace calor la piel se pone enrojecida).
  • El sudor: Cuando la temperatura es elevada las glándulas sudoríparas producen sudor, este se evapora en la superficie del cuerpo y eso elimina calor.
  • Contracción muscular: El frío produce contracciones musculares involuntarias, que aumentan el tono muscular o contracción basal que tienen los músculos, y si es más intenso produce un templor perceptible. Estas contracciones consumen energía que se transforma en calor.
  • Pilorección: El pelo cutáneo se levanta debido a la contracción de unos pequeños músculos que hay en la base de cada pelo. Esto produce la “carne de gallina”. En humanos este reflejo tiene poca importancia, pero en especies con un pelo tupido, hace que quede atrapada una capa de aire debajo del pelo que aísla y disminuye la pérdida de calor.
  • Aumento del metabolismo: El hipotálamo aumenta la producción del la hormona TRH, esta estimula la producción en la hipófisis de TSH, la cual a su vez incrementa la secreción de hormonas en la glándula tiroides, y finalmente estas estimulan la producción de calor en todas las células del organismo. Esta respuesta no está muy desarrollada en humanos pero sí es importante en otras especies animales.

 

Descubre cómo afecta el calor al cerebro

El hipotálamo es nuestro termómetro interno

Psicóloga clínica, especializada en neuropsicología cognitiva y rehabilitación cognitiva, logopedia y trastornos del lenguaje.
Ha trabajado tanto con población infanto-juvenil como adultos y mayores.
Le encanta el contacto con la gente, la música y gran apasionada de la investigación dentro del ámbito de la neurociencia.