¿El estrés es contagioso? Cómo evitar el estrés de segunda mano

El estrés genera más estrés, por lo que es natural que acabes estresado si te rodeas de otras personas que también lo estén. Ahora que ya sabes que el estrés puede ser contagioso, te contamos cómo evitar el estrés de segunda mano siguiendo una serie de pasos muy sencillos.

Cómo evitar el estrés de segunda mano

Cómo evitar el estrés de segunda mano

Pasos para evitar el estrés de segunda mano

1. Mantente alerta contra el estrés: si estás en compañía de alguien estresado es muy fácil que te contagie la ansiedad y el estrés a no ser que estés con la guardia alta y no te dejes llevar. Las emociones negativas se absorben de manera inconsciente, esto se debe a que nuestro cerebro tiene neuronas espejo que tratan de sincronizarse con las emociones de las personas que tenemos cerca.

El neurobiólogo Giacomo Rizzolatti, nos explica esta conducta: “Cuando se observa una acción hecha por otra persona se codifica en términos visuales, y hay que hacerlo en términos motores. Antes no estaba claro cómo se transfería la información visual en movimiento. Otra cuestión muy importante es la comprensión. No sólo se entiende a otra persona de forma superficial, sino que se puede comprender hasta lo que piensa. El sistema de espejo hace precisamente eso, te pone en el lugar del otro. La base de nuestro comportamiento social es que exista la capacidad de tener empatía e imaginar lo que el otro está pensando.”

2. Reconoce a las personas cercanas a ti que sufren estrés: el estrés de segunda mano suele venir de las personas más cercanas a ti, ya que pasas la mayor parte de tu tiempo con ellas. Además, es normal que sientas la necesidad de cuidar a las personas que quieres y creas que tú también tienes que sufrir con ellas. Cuanta más empatía tengas, más fácil es que te veas afectado por el estrés de segunda mano. Intenta apoyar a esas personas pero sin estresarte, de hecho no podrás ayudarles si también estás tenso.

3. Identifica las situaciones que producen estrés de segunda mano: en ocasiones puedes identificar situaciones que causan estrés en gente cercana. En el entorno laboral se producen muchas, por ejemplo: tienes que entregar un informe para una fecha determinada y crees que lo tienes bajo control o que no es demasiado urgente, entonces un compañero te mete prisa o insiste en que es muy urgente y de repente crees que te queda poco tiempo. En este tipo de ocasiones no te dejes llevar por los demás y ve a tu ritmo.

4. Gestiona tus emociones: aliviar el estrés de las personas cercanas a ti puede estar fuera de tu alcance, pero si que puedes controlar la forma en la que reaccionas al estrés de los demás, trata de mantener la calma, no intentes controlar la fuente del estrés concéntrate en la forma de manejarlo porque eso sí está en tu mano.

5. Cambia las cosas que estén en tu mano y acepta las que no puedes cambiar: si alguien de tu entorno está estresado siempre puedes intentar decirle algo positivo o intentar tranquilizarle, trata de ayudar en la medida en que te sea posible. Muchas veces el estrés no tiene que ver con la tensión sino con lo contrario, en estos casos es difícil calmar a la persona afectada. El psiquiatra José Antonio López Rodríguez opina que “pensamos que el estrés solo tiene que ver con las prisas, el exceso de trabajo, las cargas familiares, etcétera, pero existen otras causas de estrés, por ejemplo, el que tiene que ver con la falta de motivaciones y que suele llevar a una inactividad tan nociva para el ser humano como el estrés por exceso de acción”, en estos casos conviene motivar a la persona afectada a que haga cosas y encuentre nuevos intereses.

Aunque sepas esto, no siempre vas a poder solucionar una situación de estrés, así que asegúrate de estar preparado para aceptar las situaciones que no puedes cambiar y mantén una actitud positiva. No olvides que aceptar tus limitaciones es una decisión tan valiente como luchar por cambiar lo que está a tu alcance.