Combatir el Parkinson en la juventud: Fisioterapia para tratar el Parkinson juvenil

El Parkinson es un trastorno del sistema nervioso central que afecta a las áreas del cerebro que se encargan del control, calidad y coordinación del movimiento, además de mantener el tono muscular y la postura. Esta enfermedad suele darse a partir de los 55 años, pero también puede darse en formas tempranas (Parkinson juvenil). Hay 100.000 casos de parkinsonismo juvenil en nuestro país, con predominio masculino, y aún no existe un tratamiento curativo para los síntomas del Parkinson de inicio temprano, pero la rehabilitación física del paciente produce cada vez mejores resultados, te hablamos sobre las ventajas de la fisioterapia para tratar el Parkinson juvenil.

Fisioterapia para tratar el Parkinson juvenil
Fisioterapia para tratar el Parkinson juvenil

Yimmy Piret es una de las personas que sufre este tipo de Parkinson. Tiene 43 años y hace 12 años que le diagnosticaron este trastorno. Yimmy tuvo problemas para aceptar su enfermedad, al no querer ver los síntomas se encerró en sí mismo durante mucho tiempo y pasó por una gran depresión, finalmente fue su mujer la que le obligó a ir al médico. Hoy en día, Yimmy piensa que “lo primero que hay que hacer es lo último que hice yo”.

Cuanto antes se combaten los síntomas del Parkinson juvenil, antes tardan en manifestarse para siempre. A Yimmy le falla la parte izquierda del cuerpo y tiene problemas para coordinar en su cabeza las tareas que tiene pendientes. Una vez a la semana acude a fisioterapia y admite que le resulta de mucha ayuda. Además señala que además de conocer las limitaciones propias también es importante que “el resto del entorno se interese por lo que te pasa porque es clave que la familia se involucre”.

Objetivos de la fisioterapia en el tratamiento del Parkinson juvenil

La meta de la fisioterapia es mejorar la capacidad funcional y disminuir las complicaciones secundarias de los que sufren este trastorno, a través de la rehabilitación del movimiento en un entorno de educación y apoyo al paciente.

Los mejores resultados de este tratamiento se obtienen cuando se inicia en las primeras etapas de la enfermedad. Este tratamiento comienza de forma temprana y se prolonga durante toda la vida del paciente. De esta forma, la fisioterapia mejora la calidad de vida del paciente y facilita su movilidad, su independencia y su integración familiar y social.

Los fisioterapeutas realizan diferentes ejercicios durante varias sesiones que sirven para ejercitar el uso correcto del cuerpo y evitar las retracciones de músculos, ligamentos y articulaciones. Gracias a estos ejercicios, los enfermos mejoran la postura, el equilibrio, la respuesta muscular, la coordinación… lo que les ayuda a realizar sus actividades diarias.

Ejercicios de fisioterapia para tratar el Parkinson juvenil

La fisioterapia empleada en el tratamiento del Parkinson, consta de ejercicios muy variados entre los que encontramos:

-Ejercicios para mejorar la respiración: tienen como objetivo mejorar la movilidad de la caja torácica y el volumen respiratorio, además de disminuir la frecuencia respiratoria y corregir el control del habla.

-Ejercicios para disminuir la rigidez: se proponen incrementar la flexibilidad y elasticidad del tejido blando, reducir el dolor y aumentar la movilidad articular.

Fisioterapia para tratar el Parkinson juvenil
Fisioterapia para tratar el Parkinson juvenil

-Ejercicios de postura y equilibrio: los fisioterapeutas suelen realizar circuitos de psicomotricidad, ejercicios de equilibrio, control postural… para mejorar la postura y el equilibrio del paciente.

-Ejercicios de expresividad facial: tratan de mejorar la expresividad y la mímica del rostro, además de facilitar la vocalización y la articulación de sonidos, la respiración y el proceso de deglución.

Estos ejercicios cambian dependiendo de la etapa en la que se encuentre la enfermedad, en las últimas fases los pacientes se encuentran en la cama con un gran deterioro funcional y psíquico. En esta etapa se realiza fisioterapia respiratoria, movilizaciones pasivas para los arcos articulares, las retracciones, la circulación, etc. También se efectúan cambios posturales y ejercicios para la relajación general del enfermo. Llegados a este punto poco se puede hacer para que el enfermo recupere la movilidad, pero lo bueno de la fisioterapia es que aumenta la calidad de vida del paciente durante todas las etapas del Parkinson y eso de por sí ya es todo un logro.