Alucina con estas ilusiones ópticas, ¿cómo funcionan?

Hay un gran número de ilusiones ópticas circulando por la red: figuras que parece que se mueven, pero en realidad no lo hacen, imágenes en las que identificas una figura y luego resulta ser otra… Hay infinidad de ilusiones que nos hacen alucinar, pero que en realidad tienen una explicación lógica y sencilla.

Todas las ilusiones ópticas tienen su base en pequeños fallos del cerebro. Cuando nuestra mente procesa la información lo hace a través de un procedimiento estadístico. En el momento en que nuestros sentidos recogen información que no es del todo precisa o que no está del todo clara, la mente trata de completar la información con recuerdos almacenados de anteriores experiencias.

Cuando nuestros ojos reciben estímulos visuales vagos o difusos, el cerebro se desorienta y piensa que la imagen que percibimos está incompleta e incluye en ella movimiento y profundidad. Este movimiento no es real, sólo es creado por nuestro cerebro porque tiene la impresión de que faltan datos en la información recogida.

Las ilusiones ópticas se dividen en dos grupos diferentes:

Ilusiones ópticas cognitivas

Esta es la clase de ilusión óptica más común y más divertida, se basa en los errores que comete el cerebro analizando la perspectiva. Agrupa a todas esas imágenes en las que nos cuesta distinguir si vemos una figura o dos, por ejemplo:  el rostro de mujer que según como se mire puede ser el de una joven o el de una anciana.

Otro ejemplo de este tipo de ilusiones es esta imagen que puede ser percibida como una calavera o como una pareja de enamorados, ¿puedes ver la escena romántica?

En el caso de esta imagen de dos señoritas saludándose, podemos ver un demonio oculto, ¿lo has encontrado?

 

Ilusiones ópticas fisiológicas

Si miramos mucho tiempo un punto fijo la retina se estresa y queda impresa en ella una postimagen extraña, produciendo extraños efectos visuales como cambios de color y de forma. Si miras durante unos segundo el centro de esta imagen acabarás viendo el rostro de una mujer.

Si haces lo mismo con esta imagen deberías poder una figura religiosa oculta.

Para terminar, si miras atentamente al punto negro que está en el centro de la imagen, tendrás la sensación de que los otros colores desaparecen.

Las ilusiones ópticas son un tema fascinante y nos demuestran que cada persona tiene su propia percepción de las cosas, ya que el cerebro humano puede hacer diferentes interpretaciones de una sola imagen. Ya sea por eso o por lo entretenidas que resultan, la popularidad de estas imágenes es fácil de entender.

Fuente PsicoActiva.

¿Donde he puesto las llaves? ¿De qué me suena su cara? Formas de memoria

 

¿Donde he puesto las llaves? ¿De qué me suena su cara? ¿Cómo se llamaba esta persona? La memoria es una de las capacidades cognitivas que más usamos de forma cotidiana e inconsciente. Nos permite aprender nueva información, almacenarla correctamente en el cerebro para más tarde poder recuperarla. Aunque el proceso de recordar sea algo intuitivo, es mucho más complejo de lo que parece porque existen múltiples tipos de memoria. La buena noticia es que esta compleja capacidad cognitiva se puede entrenar practicando ejercicios específicos para la memoria.

Aunque muchas veces no seamos conscientes de ello, nosotros mismos podemos poner en marcha acciones para entrenar nuestra memoria y evitar que se deteriore antes de tiempo. Es mucho más efectivo prevenir su declive y potenciar nuestra memoria cuando aún tenemos la mente en plena forma, que esperar a percibir los primeros síntomas de deterioro para actuar. Los fallos de memoria generan mucha ansiedad a quien los padece, por eso cada día más personas se preocupan por establecer rutinas que les permitan mejorar sus funciones cognitivas. Numerosos estudios científicos han demostrado que, sin lugar a dudas, la memoria es una de las habilidades cognitivas que se puede trabajar con ejercicios diseñados por neurólogos y especialistas.

 

Memoria sensorial

Recibimos la memoria sensorial mediante nuestros sentidos y dura muy poco, entre 200 y 300 milisegundos, luego estos recuerdos se desvanecen o se almacenan en la memoria a corto plazo. La información recibida solo perdura lo necesario para ser identificada y procesada a continuación, puede ser de tipo visual, auditiva, olfativa…

Memoria a corto plazo

La memoria a corto plazo es limitada y tiene dos objetivos. El primero es mantener la información en nuestra mente sin que esté presente, el segundo es manejar esa información para que sea usada en procesos mentales superiores. La memoria a corto plazo también es conocida como memoria de trabajo porque es clave para el procesamiento cognitivo ya que sirve para cumplir tareas como el razonamiento y la comprensión.

Memoria a largo plazo

Este tipo de memoria es la encargada de guardar la información de manera duradera y se divide en dos subtipos:

Tipos de memoria a largo plazo

-Memoria implícita: se usa de forma inconsciente y se usa para aprender varias habilidades como conducir o andar en bicicleta.

-Memoria explícita: se usa de forma consciente y está relacionada con el conocimiento objetivo de personas, lugares y cosas. Puede ser semántica o episódica.

  • Memoria semántica: incluye los nombres de personas y cosas, y lo que significan, además de los conocimientos sobre nuestro entorno que hemos ido almacenando durante nuestra vida. Es la que interviene en el uso del lenguaje.
  • Memoria episódica: sirve para recordar las experiencias personales, es una memoria autobiográfica que incluye momentos especiales de nuestra vida como el primer día de escuela.

Además de estos grandes tipos de memoria existen otros sub-grupos fundamentales para nuestro día a día: la memoria auditiva a corto plazo, memoria contextual, memoria no verbal, memoria visualMemoria de trabajo, etc.. De estos tipos de memoria hablaremos en el próximo post.

El uso de todos los tipos de memoria es esencial en nuestro día a día, ya que es una de las capacidades cognitivas que usamos de forma constante. Gracias a los juegos de memoria de Cognifit, que han sido validados científicamente, podrás entrenar los distintos tipos de memoria y las demás capacidades cognitivas de forma divertida y sin tener que moverte de casa. Puedes empezar cuando quieras, ¿a qué estás esperando?

Cómo aprender a conducir con seguridad: 11 consejos de seguridad vial

Hace poco comentamos el estudio de la Universidad de Granada que demuestra la importancia de las emociones mientras conduces. Estar relajado al volante y no tener muchas cosas en la cabeza es muy importante, pero saber algunos consejos básicos sobre seguridad vial y ponerlos en práctica también te ayudará a mantenerte concentrado mientras conduces. Estas son nuestras recomendaciones de seguridad vial para una conducción eficiente.

Consejos de seguridad vial
  1. Cuando arranques el motor no pises el acelerador. Si tu motor es de gasolina pon la primera marcha justo después de arrancar, si es diesel espera un momento antes de hacerlo.
  1. Cambia a segunda en cuanto puedas, se estima que debería hacerse tras avanzar unos 6 metros.
  1. Si tu motor es de gasolina deberías cambiar de marcha a las 2000-2500 revoluciones por minuto. Si es diesel a las 1500-2000 revoluciones por minuto. Después de realizar un cambio de marchas es aconsejable acelerar.
  1. En cuanto al uso de las marchas, es importante moverse en las marchas más largas y a revoluciones bajas. Es mejor moverse en marchas largas pisando más el acelerador que en marchas cortas pisándolo menos.
  1. Siempre que sea posible, usa la cuarta y quinta marcha en ciudad.
  1. Intenta que tu velocidad de circulación sea fluida, evita frenazos, acelerones bruscos y cambios de marcha que no hagan falta.
  1. Cuando reduzcas la velocidad suelta el acelerador y pisa el freno con suavidad. Retrasa la reducción de marcha todo lo que puedas.
  1. Cuando quieras detener el coche intenta hacerlo sin bajar de marcha previamente, siempre que la velocidad que lleves y el espacio que tengas te dejen hacerlo.
  1. En paradas largas, que duren más de un minuto, es aconsejable no tener el motor encendido.
  1. Mientras conduzcas, asegúrate de mantener una distancia de seguridad correcta y de que puedas ver a 2 o 3 de los vehículos que tienes por delante.
  1. Cuando veas un obstáculo o los vehículos que tengas delante reduzcan la velocidad, quita el pie del acelerador para prepararte para las próximas maniobras.

Aprender a conducir sin despistarse: controla tus emociones al volante

¿Cómo influyen nuestras emociones en la conducción?

Para aprender a conducir de forma eficiente es importante que sepas controlar tu estado de ánimo. Cuando estás al volante tus emociones, o tener muchas cosas en la cabeza, pueden hacerte perder la concentración y alterar tu manera de conducir.

Según un estudio de la Universidad de Granada, cuando los conductores valoran una situación de riesgo sus emociones no les influyen demasiado, pero cuando tienen que actuar ante esa situación acelerando o frenando el factor emocional si interviene. Las emociones más peligrosas al volante son la alegría y la tristeza. Además, tener muchas preocupaciones en la cabeza también influye bastante en la conducción.

Aprender a conducir sin despistarse

Los responsables del estudio aseguran que si estás pensando en otra cosa mientras conduces, tu carga mental aumenta y disminuyen los recursos que tu cerebro dedica a gestionar la conducción y seguridad vial. Por esto, hablar por el móvil mientras conducimos es especialmente peligroso, ya que además de hacer que nuestra mente esté pendiente de dos cosas, también puede alterar nuestras emociones en el caso de tener una discusión, lo que aumenta aún más nuestra carga mental y dificulta la actuación en situaciones de riesgo.

Para llevar a cabo este estudio se han usado tres simuladores de conducción fabricados por la marca Honda. En ellos se han recreado situaciones peligrosas y se ha analizado la respuesta de los sujetos a estudio. Gracias a estos simuladores, los profesionales de la Universidad de Granada han conseguido analizar los indices de comportamiento con los que se pueden medir las conductas seguras y de riesgo de cada participante.

Cómo conducir sin despistarse: consejos para mejorar tu concentración

Ya hemos analizado los riesgos de conducir pensando en otras cosas o con una percepción alterada. Cuando estamos al volante es importante que nos centremos en conducir, ya que según muchos expertos, centrarse en una sola cosa es más productivo y más saludable que pensar en varias a la vez. Si empleamos los recursos de nuestro cerebro en una sola función evitaremos errores que son fáciles de cometer cuando asignamos varias tareas a nuestra mente. Si eres una persona que se distrae fácilmente es vital que aprendas a centrarte cuando estés conduciendo, para conseguirlo puedes seguir estos consejos.

-Cuando conduzcas desconecta el teléfono móvil para evitar distracciones.

-Organiza tus tareas diarias y semanales, dedica un tiempo a cada una para evitar llenarte la cabeza con asuntos pendientes.

-Establece unas horas para mirar tus correos y tus mensajes, así aunque no uses el móvil en el coche, evitarás pensar en algo que acabas de leer y en cómo vas a resolverlo.

-Delega tareas en tu trabajo y en la casa, para evitar cargar tu cabeza con responsabilidades.

-Prueba el programa de entrenamiento cognitivo de Cognifit para ayudar a mejorar las capacidades mentales relacionadas con la atención y la capacidad de concentración. Este programa ha sido validado por numerosos expertos. Practicando diferentes ejercicios clíncos 2 o 3 veces por semana, puedes ayudar a mejorar tu habilidad para concentrarte.

Daño cerebral adquirido: cuando un golpe en la cabeza se complica

El daño cerebral adquirido es consecuencia de una lesión cerebral que tiene varias secuelas físicas, psíquicas y sensoriales. Agrupa a todas las lesiones que causan daños en el cerebro de personas que han nacido sin trastornos neuronales y les provocan un impacto neuronal permanente y un deterioro de sus capacidades físicas y mentales.

Daño cerebral adquirido

El daño cerebral adquirido, puede llegar a causar ictus: cuadros clínicos que son consecuencia de una repentina interrupción del flujo sanguíneo que va al cerebro. En los casos más graves, estos problemas de circulación provocan la pérdida de la función de la que se encargaba la parte del cerebro afectada

Otra consecuencia del daño cerebral adquirido son los traumatismos craneoencefálicos. Pueden estar acompañados de edemas cerebrales y a veces llevan al afectado al coma. La profundidad de esta pérdida de conciencia y su duración son dos claves importantes para poder determinar la gravedad del daño cerebral.

Por último, el daño cerebral adquirido también puede causar tumores cerebrales, que son consecuencia del crecimiento anormal de un grupo de células cerebrales que crecen y se multiplican de forma descontrolada. La quimioterapia puede producir deterioros cognitivos en áreas como la memoria o la atención, por eso se debe prevenir y tratar cualquier daño cognitivo que se pueda ver afectado por este tratamiento.

CogniFit ha desarrollado un programa de entrenamiento cerebral para medir y desarrollar las habilidades cognitivas. Varios profesionales aseguran que hacer este entrenamiento regularmente puede ayudar a mejorar las habilidades cognitivas que se han visto afectadas por una lesión cerebral. Este tipo de lesiones requieren mucho tratamiento y la realización de muchos ejercicios y programas que deben de ser recomendados por un especialista. Con el entrenamiento de CogniFit puedes empezar ahora mismo y sin tener que moverte de tu casa, nuestros ejercicios están disponibles online y pueden realizarse de forma cómoda y sencilla. Prueba nuestro programa y entrena las áreas de tu cerebro que necesiten un cuidado especial.

Cómo sobrevivir en la oficina: 10 consejos para combatir el estrés laboral

El ser humano es contradictorio, se puede estresar fácilmente cuando no tiene trabajo y está buscando uno, y cuando por fin lo encuentra se estresa por su culpa. En resumen, como por una cosa o por otra siempre acabamos estresados es importante que aprendamos a sobrellevar toda esta presión, por eso os ofrecemos 10 consejos para combatir el estrés laboral.

Cómo sobrevivir en la oficina

1. Levántate pronto

Parece que madrugar es el origen de todos nuestros males, pero por contradictorio que parezca intenta empezar el día con tiempo para desayunar, ducharte, hacer algo de ejercicio… Así comenzarás la jornada más relajado y estarás preparado para trabajar con energía y olvidar el estrés laboral. Como dicen en las películas, es tan absurdo que podría funcionar.

2. Desayuna bien

Toma alimentos ricos en Vitamina C como: naranja, limón, frambuesas, etc. Esta vitamina es muy importante para que tu organismo pueda mediar con el estrés. También ten en cuenta que ir a la máquina de cafés cada 15 minutos no cuenta como desayuno y tanto exceso de cafeína no ayuda a relajarte.

3. Ponte unas prioridades

Establece que labores son más importantes y ponte con ellas primero, así te sentirás más liberado y de mejor humor. Por desgracia mirar tú Facebook o la web del Marca están de las últimas en la lista, lo siento.

4. Delega

Si tu puesto lo permite, confía en tus subalternos y deja que te liberen de algunas tareas. Hoy en día muchos jefes también han aprendido a delegar sus marrones, esto sí que libera estrés aunque realmente lo que haces es pasárselo a otro, es lo que los expertos llaman el ciclo de la vida.

5. Toma medidas

Si el estrés se vuelve crónico puede acabar con la confianza en ti mismo, con tu capacidad de concentración y con tu bienestar en general. El estrés surge cuando sientes que no puedes controlar lo que te rodea. Por eso tienes que empezar pensando qué cosas están bajo tu control y cuáles no. Después de hacerlo céntrate en las primeras e intenta desprenderte de las otras.

6. Respira profundamente

Inhala 5 segundos, mantén el aire y luego exhala durante otros 2 segundos. Las técnicas de respiración vienen muy bien para combatir el estrés y despejar tu cabeza.

7. Evita que te interrumpan

Llamadas, correos, whatsapps… obvia todo esto mientras trabajas porque estas interrupciones afectarán a tu concentración y a la calidad de tu trabajo. Marca unos horarios para mirar el móvil y trata de controlar todas las distracciones posibles, no hace falta que te recordemos que estas cosas no están muy arriba en tu lista de prioridades.

8. Toma un descanso

Cuanto más pasan las horas en el trabajo más se reduce nuestro nivel de concentración. Por eso es muy importante tener momentos de descanso para maximizar nuestra productividad. Cada hora y media tómate 10 minutos de descanso, aprovecha para estirarte y liberar el estrés acumulado. Esta sí que es una buena excusa para volver a la máquina de cafés, aunque recuerda controlar tus impulsos cafeteros, no quieres tener que superar un mono de cafeína.

9. Identifica el estrés laboral autoimpuesto

A veces buscamos la aprobación de los demás y nos hacemos trabajar más de la cuenta, esto no es saludable. Trata de reforzar tu autoestima y no dependas de la opinión de los demás. Eso sí, no dejes de tener en cuenta tu imagen, porque también es un factor importante en el mercado laboral. Todos queremos trabajar en pijama, pero solo unos pocos afortunados pueden hacerlo.

10. Organiza tu día de trabajo

Un sabio dijo que hay que esperar lo inesperado. Es cierto que nunca sabes con que “sorpresita” te va a salir tu jefe, pero cuando consigues tener todo tu día planeado y sabes que esperar de él, sientes mucha más tranquilidad y estás más preparado para afrontar el estrés laboral.

Cómo mejorar la memoria: Consejos para no volver a perder tus cosas

Todos hemos tenido que buscar alguna vez nuestras llaves por toda la casa porque no recordábamos dónde las habíamos dejado, o nos hemos olvidado de alguna cita o algún compromiso importante como los temidos aniversarios o cumpleaños, una situación muy incómoda que han repetido hasta la saciedad en comedias románticas. Si has pasado por esto quizás necesites algunos consejos sobre cómo mejorar la memoria.

Cómo mejorar la memoria

Para empezar, has de saber que aunque resulten bastante molestas, todas estas situaciones son muy comunes, sobre todo a medida que envejecemos, pero esta no es el único factor que puede afectar a nuestra memoria. El estrés y la ansiedad, ser despistado por naturaleza o no fijarse bien en lo que haces en cada momento son cosas que también influyen, incluso llevar una dieta poco equilibrada, con pocas frutas y verduras, también puede perjudicar a nuestra memoria.

Para conservar una buena memoria e incluso llegar a incrementarla es muy importante llevar una dieta equilibrada que esté basada en una alimentación saludable. Lo aconsejable es comer 5 raciones de fruta y verduras frescas cada día, además de consumir pescado, cereales, legumbres, carnes blancas y cereales integrales. Así nos aseguramos de consumir todos los nutrientes necesarios para que nuestro cerebro y sistema nervioso funcionen correctamente.

La alimentación tiene mucha relevancia en el cuidado del cerebro, pero como los demás músculos también necesita que lo ejercitemos para mantenerse en forma. Estos son algunos ejercicios que puedes hacer para desafiar y entrenar tu memoria:

Cómo mejorar la memoria con juegos y ejercicios

-Haz crucigramas y sudokus.

-Memoriza tu lista de la compra o los protagonistas de un libro o una película.

-Utilizar la nemotecnia, o asociación de ideas, para recordar cosas.

-Diseña una nueva ruta para ir al trabajo.

-Aprende otra lengua.

-Empieza a hacer rimas, ayudan a memorizar algo complicado.

-Viaja a un lugar nuevo y desconocido.

-Lee una sección diferente del periódico.

-Aprende a tocar un instrumento musical.

-Escribe lo que quieras memorizar, de esta forma retienes todo más fácilmente.

-Trata de usar tu mano no dominante para comer o escribir.

-Realiza ejercicios mentales, juega al ajedrez o al bridge.

-Aprende una nueva palabra cada día.

-Práctica juegos de memoria en Cognifit.

Salud, Cerebro & Neurociencia

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