La motricidad fina y gruesa: Importancia para el desarrollo infantil

La motricidad comienza a desarrollarse incluso antes de nuestro nacimiento. Cuando nos estamos formando dentro del útero de nuestra madre, realizamos los primeros movimientos. Una vez llegados al mundo, tendremos que terminar de desarrollar nuestra motricidad.

Actividades motrices

¿Qué es la motricidad?

La motricidad hace referencia al control que el ser humano es capaz de ejercer sobre su propio cuerpo. Se trata de un dominio integral, puesto que participan todos los sistemas de nuestro cuerpo, y va más allá de la simple reproducción de movimientos y gestos; la motricidad incluye aspectos como la intuición, la espontaneidad, la coordinación ojo-mano o la creatividad. Tiene que ver con la manifestación de intenciones y de la propia personalidad.

El desarrollo de las habilidades motrices

El desarrollo motor y/o motricidad está relacionado con factores que intervienen antes, durante y después del nacimiento.

Antes del parto, los movimientos corporales del feto son masivos; éste comienza a moverse a partir de la novena semana. Su movilidad que se ve incrementada durante la primera mitad del embarazo, aunque disminuye al cumplir 20 semanas, a causa de las limitaciones espaciales en el útero. Posteriormente, en el momento del nacimiento, la mayoría de las respuestas motoras del neonato serán reflejas (más específicamente, nacemos con los llamados reflejos primitivos). Es decir, patrones de movimientos automáticos e involuntarios que permitirán al recién nacido adquirir, más adelante, habilidades motrices controladas deliberadamente. Dichas habilidades se dividen, como veremos a continuación, en básicas y específicas. 

Motricidad: Habilidades motrices básicas

El concepto de habilidad motriz básica considera todo un conjunto de actividades motrices que surgen filogenéticamente en la evolución humana, tales como caminar, correr, girarse, brincar o lanzar. El desarrollo de estas habilidades básicas es posible gracias a las habilidades perceptivas, las cuales poseemos desde el momento de nuestro alumbramiento, y van a progresar simultáneamente.

Ahora bien, ¿cómo podemos saber si una habilidad motriz pertenece a la categoría de habilidades básicas? Las habilidades motrices básicas presentan las siguientes características:

  • Son comunes a todos los individuos.
  • Han facilitado o permitido la supervivencia del ser humano.
  • Sirven de soporte para posteriores aprendizajes motrices (deportivos o no).

Según los autores Godfrey y Kephart, podemos agrupar los movimientos básicos en dos categorías:

  1. Movimientos que conllevan esencialmente el manejo del propio cuer­po: Implican tareas de locomoción (andar, correr, saltar, etc) y tareas asociadas con el equilibrio postural básico (estar sentado o de pie).
  2. Movimientos en los que la acción principal supone el manejo de objetos: Como ocurre en las tareas manipulativas (golpear, lanzar, atrapar, etc).

Con independencia a estas categorías, otros autores coinciden en clasificar a la motricidad según todas las acciones posibles. Así, encontramos tres áreas o apartados concretos:

  • Locomotrices: Su particularidad es la locomoción. Por ejemplo, caminar, correr, trotar, saltar, reptar, rodar, escalar, etc.
  • No locomotrices: Su característica principal es el control y dominio del cuerpo en el espacio. Entre estas habilidades hallamos: balancearse, voltear, retroceder, colgarse, etc.
  • Proyección/percepción: Representados por la proyección, mani­pulación y recepción de móviles y objetos. Están presentes en tareas como lanzar, atrapar, batear, etc.
Actividades para Mejorar de la Motricidad

Habilidades motrices específicas

Las habilidades motrices específicas comprenden la capacidad de alcanzar un objetivo exacto, o sea, la ejecución de una tarea motriz definida con precisión. Dentro de este grupo se ubican, por ejemplo, las habilidades gimnásticas.

Las habilidades gimnásticas, como sucede con las actividades deportivas, rítmicas, lúdicas o expresivas, son beneficiosas para:

  • La formación corporal, con el fin de mantener la postura correcta.
  • La educación de la motricidad, proporcionando seguridad al movimiento.
  • EI incremento de la eficiencia motriz, aportando rentabilidad al movimiento.
  • Crear nuevas y originales estructuras de movimiento.

El repertorio de estas habilidades es muy amplio, algunos ejemplos son: los equilibrios, los movimientos de suelo o las volteretas.

Evolución de las habilidades motrices

Al igual que el desarrollo cognitivo, y de acuerdo con el académico Fernando Sánchez Bañuelos y su libro Bases para una didáctica de la educación física y el deporte, publicado en 1992, los niños desarrollan sus habilidades motrices en fases, él las divide en un total de cuatro fases.

Fase 1

Comprendida entre los 4 y los 6 años, esta fase hace referencia al desarrollo de las capacidades perceptivas de los niños. Quienes comienzan a entender su cuerpo y cómo se relaciona con el espacio que le rodea. A estas edades es recomendable realizar actividades de exploración y descubrimiento, así como tareas orientadas al desarrollo de la lateralidad.

Fase 2

Ocurre entre los 7 y los 9 años. Es el momento ideal para que los niños desarrollen la motricidad básica, ya que los movimientos se vuelven más complejos y se van perfeccionando. En este período es aconsejable llevar a cabo ciertas actividades lúdicas que requieran competencia.

Fase 3

Se da entre los 10 y los 13 años. En esta fase ya existen abundantes habilidades consolidadas en el niño, así que es momento de relacionarlas con el desarrollo de actividades deportivas o expresivas. Conviene que se trabajen las habilidades genéricas (combinaciones de habilidades básicas), que pueden aplicarse a muchos deportes.

Fase 4

Por último, desde los 14 a los 17 años comienzan a pulirse las habilidades motrices específicas. Para este autor, aquí podrían practicarse las habilidades gimnásticas o las deportivas de manera extraescolar.

Motricidad y Movimiento

Motricidad y movimiento: ¿Para qué sirven las actividades motrices?

Las actividades motrices contribuyen al adecuado desarrollo físico, emocional y social de las personas, y son especialmente importantes en la infancia. Existen dos tipos de actividades motrices: las destrezas y las tareas.

Destrezas motrices

Por un lado, las destrezas motrices se refieren a la capacidad para coordinar la movilidad en las extremidades y/o diferentes segmentos del cuerpo, con el objetivo de conseguir una meta específica. Aquellos movimientos que implican actividades cognitivas, sensoriales y motoras (haciendo hincapié en estas últimas) son acciones de elevada destreza.

Un ejemplo son las destrezas deportivas, las cuales suponen un despliegue de habilidades genéricas, aplicadas a la ejecución de un deporte en concreto.

Tareas motrices

Por otro lado, entendemos por tarea motriz el acto específico mediante el que desarrollamos y ponemos de manifiesto una habilidad o una destreza. Luego, arrojar un balón a lo lejos sería una habilidad motriz; lanzar un balón a canasta con la técnica específica del baloncesto sería una destreza motriz; y la ejecución práctica de cualquiera de las dos, sería la tarea motriz.

Es decir, llevar a cabo tareas motrices sirve para perfeccionar tanto las habilidades como las destrezas motrices.

Propuestas de actividades motrices para niños

Hay distintas actividades que pueden ayudar a los niños de edades tempranas a optimizar el desarrollo de su motricidad, pero las más populares son las siguientes:

  1. Juegos con pajitas: Ensartar pajitas es una ocupación fantástica para fomentar el progreso de la motricidad fina en los más pequeños. Requiere concentración, alimenta el uso de la pinza entre el pulgar y el índice, y fortalece de manera natural los músculos de la mano, fundamentales para sujetar correctamente el lápiz.
  2. Actividades con gomas: Los niños podrán aumentar sus habilidades de motricidad fina mientras colocan gomas alrededor de los tubos. Es una actividad muy sencilla, pero puede constituir un reto divertido.
  3. Ejercicios con canicas: El componente sensorial es estimulado gracias al peso, la textura lisa y dura, y el sonido que producen al entrar en contacto con cristales o metales, de estas bolitas. Les resultará entretenido mover las canicas de un cuenco a otro.
  4. Escritura y ortografía: Realizar tareas o ejercicios de ortografía, podrá ayudar a mejorar la precisión y/o motricidad fina. En los casos de los niños con dislexia, esta actividad suele ser muy efectiva, ya que este tipo de trastorno afecta directamente a la motricidad y desarrollo.

Programas de intervención para mejorar la psicomotricidad

Uno de los programas específicos para mejorar la psicomotricidad recientemente desarrollados en el ámbito educacional es el de Victoria López Madroñero. Esta orientadora nos expone una serie de actividades indicadas para mejorar áreas concretas de la psicomotricidad de los niños:

Para mejorar la coordinación dinámica general:

Esquema corporal.

  • El alumno deberá responder a órdenes que impliquen la identificación y localización de los elementos corporales.
  • Descubrir los movimientos de los miembros superiores (muñecas, dedos, codo, hombro).
  • Realizar movimientos con la cabeza.
  • Llevar a cabo flexiones con la columna vertebral (cuello, cintura…).
  • Realizar movimientos con las articulaciones en general (simples y combinados).
  • Llevar a cabo ejercicios para el descubrimiento de los movimientos de los miembros inferiores (rodillas,empeine, dedos de los pies).

Lateralidad.

  • Desde una posición tumbado, realizará las siguientes indicaciones: arrastrarse, reptar, rodar,recoger/lanzar pelotas u objetos.
  • Desde una posición intermedia (cuclillas o agachado), realizará las siguientes indicaciones: cuclillas, piernas cruzadas (loto), cuatro patas, salto de rana, carretilla, trotar, gatear.
  • Desde una posición vertical, realizará: marcha lenta y rápida, saltos (alternando pies y frecuencia), saltos con cuerda, lanzamientos, carrera, trepar, volteretas.

Para mejorar la coordinación general:

Control de los movimientos.

  • Se le hará recorrer al niño diversas distancias (graduadas).
  • Marcando en el suelo dos líneas rectas paralelas, el niño recorrerá el camino sin salirse de las líneas. Ídem con curvas paralelas y líneas quebradas paralelas.
  • Marcando en el suelo una línea recta, el niño recorrerá el camino sin salirse de la línea.
  • Caminar con los brazos extendidos, de puntillas, siguiendo una determinada música, imitando determinados animales…
  • Poner diversos bancos, sillas, a una distancia adecuada para que el alumno camine sobre ellos.
  • Caminar con los brazos extendidos y manteniendo en las manos algunos objetos.
  • Caminar manteniendo en la cabeza algún objeto, con un vaso de agua sin que se derrame o con los ojos vendados.
  • Estimular al niño a que ande cada vez más rápido, hasta conseguir la carrera.
  • Realizar distintas distancias corriendo, contabilizando el tiempo que tarda.
  • Correr sin desplazarse, levantando las rodillas y variando el ritmo de carrera.
  • Imitar saltos colocando cuerdas, obstáculos cada vez más altos.
  • Carreras de sacos.
  • Jugar a las carreras, atando la pierna izquierda de uno con la derecha del otro.

Coordinación de piernas y/o brazos.

  • Lanzar objetos por debajo de los hombros (de pie o sentado) cada vez a mayor distancia.
  • Lanzar objetos por debajo de los hombres a objetivos concretos (de pie).
  • Jugar a lanzar objetos a una caja con una abertura, con bolos, lanzar objetos a un blanco.
  • Lanzar objetos con las manos por encima de los hombros.
  • Jugar con otro compañero a coger y lanzar la pelota (aumentar la distancia).
  • Lanzar objetos pequeños e intentar que caigan en una zona enmarcada.
  • Diversos ejercicios de lanzamiento propios de determinados deportes: baloncesto,
  • Subir y bajar escaleras.
  • Actividades diversas de gateo subiendo y bajando escaleras.
  • Actividades de subir y bajar escaleras de la mano del profesor, agarrado a una-dos.
  • Subir y bajar alternando los pies (con o sin ayuda de huellas).
  • Sentado, dará patadas a la pelota colocada en sus pies, cada vez con más fuerza.
  • De pie, golpeara la pelota con su pie dominante (se irá aumentando el peso de la pelota)

Direccionalidad.

  • El alumno realizará desplazamientos en las direcciones que se le indiquen (cambio de posición y dirección).

Equilibrio estático.

  • Permanecer de pie a la pata coja durante un tiempo creciente.
  • Permanecer de pie sobre el banco.
  • Mantenerse de puntillas al menos 5 segundos.
  • De pie y con los pies juntos, inclinar el cuerpo alternativamente a la izquierda y derecha.
  • Realizar genuflexión alternando y manteniendo el tronco recto.
  • Mantener un objeto sobre la cabeza durante un tiempo.

Equilibrio dinámico.

  • Avanzar sobre una línea del suelo sin dejar de pisarla.
  • Avanzar a la pata coja sobre una línea del suelo sin dejar de pisarla.
  • Avanzar sobre cuadros tratando de no pisar las rayas.
  • Desplazarse, con las manos abiertas y los brazos estirados, con objetos sobre las palmas, evitando que éstos se caigan.
  • Saltar sobre una colchoneta sin perder el equilibrio.
  • Caminar sobre una línea de espaldas.
  • Saltar sobre aros alternativamente.
  • Ir pisando los peldaños de una escalera tumbada en el suelo.

Para mejorar la motricidad general (gruesa):

Adecuada actividad corporal.

  • Flexionar el tronco hasta tocar el suelo con las manos.
  • Rotar antero-posteriormente una pierna.
  • Girar el cuerpo con las piernas abiertas.
  • Mantenerse de puntillas un tiempo progresivamente mayor. Al principio con apoyos.
  • Dar pasos hacia el frente de amplitud creciente.
  • Pasar alternativamente a andar de pie a cuclillas y viceversa.
  • Mantenerse en equilibrio sobre una sola pierna (ojos abiertos-cerrados).
  • Llevar una mano a la nuca. Luego lo realizará alternativamente con ambas manos.
  • Pasar de posición de marcha a cuclillas, progresivamente más rápido.
  • Extender brazos y piernas (simétrica-antagónica).
  • De pie, sentarse con apoyos.
  • De pie, sentarse sin apoyos.
  • Sentado, levantarse con apoyos.
  • Sentado, levantarse sin apoyos.
  • Tumbado, levantarse con apoyos.
  • Tumbado, levantarse sin apoyos.
  • Tumbado, rodar.

Adecuada coordinación general.

  • Pasar una pelota de mano a mano por delante y por detrás.
  • Impulsarse con los dos pies juntos con y sin desplazamiento del sitio.
  • Botar una pelota recogiéndola con una/dos manos.
  • Abrir una mano cerrando la otra simultáneamente.
  • Impulsar hacia arriba un globo un número creciente de veces.
  • Saltar desde una altura de 10 cm con los pies juntos, aumentando la altura hasta 50 cm aproximadamente.
  • Desplazarse a la “pata coja”.
  • Pedalear en posición de tendido supino.
  • “Nadar” en posición tumbado (movimiento de manos y piernas).
  • Cruzar las piernas.
  • Cruzar los brazos.
  • Sentarse con las piernas cruzadas.
  • Realizar ejercicios de brazos y piernas coordinadamente.
  • Tocar con una mano la rodilla contraria.
  • Flexionar las piernas con rebote y se llevará las manos a la cintura.
  • Saltar a la cuerda (comba).
  • Entrelazar las manos y las girará.
  • Girar los pulgares.
  • Mirar a través de un tubo u orificio alternando los ojos.
  • Tirar a una diana dardos o pelotitas.
Desarrollo de la motricidad infantil

Adecuado desplazamiento en el espacio.

  • Caminar hacia delante o hacia atrás.
  • Caminar de puntillas.
  • Caminar en línea recta hacia delante y después hacia atrás.
  • Caminar en línea recta con los ojos cerrados.
  • Desplazarse pisando sobre círculos o señales marcadas en el suelo.
  • Desplazarse de puntillas hacia delante y hacia atrás.
  • Saltar desde una altura equivalente a un escalón o silla.
  • Subir a una silla y, desde ésta, a una mesa. A continuación, saltar a una colchoneta (al principio con ayuda).
  • Correr tratando de darse con los talones en las nalgas.
  • Andar hacia atrás con los ojos abiertos y cerrados.
  • Correr sorteando obstáculos.
  • Realizar juegos y ejercicios libres en los “aparatos” de un parque infantil.
  • Desplazarse de lado espontáneamente.
  • Desplazarse siguiendo órdenes del educador. Se comenzará con órdenes simples pasando a órdenes de dificultad creciente.

Para mejorar la motricidad fina:

Desarrollo tónico-muscular y coordinación óculo-motora superior.

  • Presionar sobre objetos flexibles cerrando la mano.
  • Coger objetos pequeños poniendo los dedos en pinza.
  • Levantar los dedos de la mesa estando toda la mano apoyada.
  • Separar los dedos en abanico.
  • Levantar alternativamente los dedos ayudado por la otra mano.
  • Tocar con el pulgar los demás dedos.
  • Meter objetos en una caja con los dedos en pinza.
  • Presionar con la mano aplastando distintos objetos flexibles.
  • Soltar arena abriendo la mano poco a poco.
  • Clavar alfileres en un panel de corcho.
  • Transportar objetos en la palma de la mano.
  • Introducir bolas en una bolsa.
  • Rotar una pelota con la mano.

Desarrollo de habilidades manipulativas básicas.

  • Amasar plastilina.
  • Realizar churros y bolas de plastilina.
  • Realizar bolas de papel.
  • Rasgar papel libremente.
  • Enrollar una madeja de hilo en un carrete.
  • Picar con punzón dentro de un camino de 5 cm de ancho, reduciendo progresivamente el tamaño del camino hasta línea.
  • Pegar bolas de plastilina en el contorno de un dibujo.
  • Clavar chinchetas en el contorno de un dibujo.
  • Prender pinzas de ropa en un cartón.
  • Doblar papel (al menos cuatro dobleces).
  • Rasgar papel en trozos pequeños.
  • Rasgar papel en tiras ya empezadas.
  • Construir modelos sencillos con juegos de arquitectura.
  • Cortar papel con tijeras, libremente.
  • Cortar papel con las tijeras, en tiras.
  • Cortar con las tijeras flecos marcados en el papel.
  • Formar aros con churros de plastilina.
  • Realizar una cadena con aros de plastilina.
  • Prender con pinzas trozos de algodón.
  • Realizar la silueta de una figura con churros de plastilina.
  • Realizar figuras sencillas con plastilina.
  • Doblar un folio en sentido envolvente, por la mitad, por líneas previamente dibujadas, en acordeón, etc.
  • Papiroflexia.
  • Picar una silueta hasta desprenderla de su entorno.
  • Formar figuras en corcho con chinchetas, según un modelo dado.
  • Clavar/sacar puntas con martillo.
  • Cortar con tijeras entre líneas separadas un centímetro.
  • Cortar con tijeras siguiendo una línea recta.
  • Cortar con tijeras siguiendo de una línea quebrada.
  • Cortar con tijeras un círculo en cartulina.
  • Pegar y superponer círculos concéntricos de cartulina de mayor a menor.
  • Pespuntea con aguja enhebrada una figura en cartón agujereado.
  • Enhebrar una aguja.
  • Recomponer una figura cortada en “n” trozos, aumentando progresivamente la dificultad.
  • Construir una figura con cubos de madera, según lámina del modelo.
  • Pintar un tablero con pincel.
  • Realizar un nudo simple en cuerda.
  • Realizar tres nudos apretados.
  • Anudar dos cordones (uniéndolos).
  • Doblar cable flexible con las manos en ángulo recto.
  • Doblar cable flexible con las manos y realizará un cuadrado.
  • Doblar cable flexible con las manos, realizará un triángulo.

Utilización de instrumentos gráficos básicos.

  • Coger la tiza y el lápiz correctamente (pinzado).
  • Realizar movimientos rápidos con lápiz, tiza y pincel.
  • Puntear el interior de una figura con lápiz y pincel.
  • Trazar círculos grandes, rayas verticales, horizontales, cruces y cuadrados.
  • Realizar una raya por el interior de un camino (0,5 cm ancho), con trazados recto, curvo y quebrado.
  • Contornear siluetas con dedo o pincel.
  • Contornear siluetas de figuras con lápiz.
  • Unir puntos separados a intervalos de 2 cm.
  • Rellenar figuras con tiza o ceras.
  • Rellenar (pintará sin salirse) con lápiz caminos comprendidos entre líneas rectas, curvas y quebradas separados por 0,5 cm, reduciendo progresivamente el tamaño.
  • Dibujar triángulos y otras figuras geométricas.
  • Realizar rayados en diferentes espacios y direcciones según modelo.
  • Trazar grandes curvas ascendentes y descendentes con atenuación de ayudas.
  • De la misma manera, trazar ondas grandes y pequeñas.
  • Trazar arcos en sentido dextrógiro y sinestrógiro.
  • Trazar bucles de izquierda a derecha ascendentes y después descendentes.
  • Alternar bucles grandes y pequeños. Bucles y rectas, ascendentes y descendentes. En este punto, realizar ejercicios de deslizado del lápiz entre los dedos, de flexión y extensión de los dedos sin soltar el lápiz.
  • Trazar ondas grandes y pequeñas, ascendentes y descendentes.
  • Trazar espirales en folio cuadriculado de dentro a fuera y viceversa.
  • Trazar bucles ascendentes y descendentes en papel rayado. Realizar ejercicios sin levantar la mano del papel, desplazándola entre ejercicio y ejercicio.
  • Dibujar un rombo. Luego un trapecio.
  • Calcar grecas, aumentando progresivamente de dificultad.
  • Dibujar letras y números con círculos y rectas y/o círculos y curvas.
  • Dibujar letras que llevan trazos con curvas y rectas, con círculos y bucles, con curvas y bucles.

Respiración torácica y abdominal.

  • Hacer que el niño ponga sus manos en el abdomen al respirar, para que sienta cómo se hincha y cómo se deshincha.
  • Poner las manos en el tórax para comprobar su movimiento al respirar.
  • Inflarse y deshincharse (tomando por la nariz y expulsándolo por la boca).
  • Levantar los brazos a la altura del pecho a la vez que se coge aire por la nariz. Luego, dejarlos caer suavemente mientras se expulsa por la boca.
  • Sorber líquidos por una pajita.
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La importancia de realizar ejercicio fisico en la adultez

Los expertos advierten que la inactividad física es el cuarto factor de riesgo en lo que respecta a la mortalidad mundial. Según los registros de la OMS (Organización Mundial de la Salud), el sedentarismo también es responsable de un 21-25% de los cánceres de mama y de colon, un 27% de los casos de diabetes y aproximadamente el 30% de cardiopatías isquémicas.

Por el contrario, llevar a cabo ejercicio físico en un nivel adecuado proporciona los siguientes beneficios en el adulto:

  1. Reduce el riesgo de numerosas enfermedades, tales como hipertensión, cardiopatía coronaria, accidente cerebrovascular (ACV), diabetes, cáncer de mama y colon, e incluso, la depresión.
    2. Mejora la salud ósea y funcional.
    3. Ayuda a llevar un control sobre nuestro gasto energético, lo cual es fundamental para el equilibrio calórico y la supervisión del peso.

Además, es importante saber que el aumento de actividad física es una necesidad social, no sólo individual. Pues mantenernos activos nos permite una óptima funcionalidad corporal y mental, lo que facilita las interacciones con otros individuos y aumenta nuestra actividad cerebral.

¡Si te cuesta habituarte a la práctica semanal de ejercicio físico, aquí te ofrecemos unos cuántos consejos!

Victimismo: ¿Qué es?, personalidad victimista, causas y consecuencias

El victimismo es una forma tóxica de estar el mundo, por la cual no aceptamos la responsabilidad de nuestras acciones o actitudes y vivimos en una queja constante. Aquí te contamos qué es el victimismo, cómo es la personalidad victimista, las causas del victimismo, las consecuencias.

¿Qué es el victimismo?

¿Qué es el victimismo? Definición y significado

El victimismo o mentalidad victimista es una forma habitual de ver la vida, una orientación automática hacia las situaciones que vive uno como injustas. Bien como mala suerte o que los demás se aprovechan de uno mismo. Esta mentalidad nos conduce a sentirnos sin poder para afrontar las circunstancias. El victimista, asegura, pase lo que pase, que la culpa o responsabilidad nunca es de uno mismo, así se protege su autoestima a corto plazo. Debido a que las personas tienden a ser y actuar de forma consistente a cómo ven el mundo (para evitar la disonancia cognitiva) una persona con esta mentalidad, actuará como una víctima.

La mayoría de personas que actúan con victimismo, no lo hacen a propósito. Es una forma aprendida de actuar que se ha vuelto automática. Pero no es un rasgo de personalidad, es un patrón de conducta, y como tal es modificable.

Causas del victimismo

Nadie elije conscientemente ser una víctima. Más bien caemos ahí porque nos funciona de una una forma  otra. Se convierte una estrategia, posiblemente la única que conocemos, para desenvolvernos en la vida, bien sea quedarnos en nuestra zona de comfort, encontrar compañía y atención, evitar responsabilizarnos de algo…

Hay personas que no pueden soportar lo que ellos perciben como un fracaso en su vida, que esta no es como ellos quieren. Les resulta demasiado doloroso. Por ello, para soportarlo, mantienen esta actitud victimista, externalizando la responsabilidad, no afrontando el poder que tienen para cambiar la situación.

La atención, la simpatía y el tiempo que una persona consigue del victimismo actúa como refuerzo. Se nos valida como buenas personas, y si las circunstancias fuera diferentes nuestra vida sería próspera. Es una forma de guardar las apariencias ante cualquier tipo de fallo.

Esta forma de actuar es probable que haya sido modelada por los padres o cuidadores, y que haya sido la única forma de lidiar con las cosas que no salen como uno quiere.

Esta mentalidad, también es posible que se haya creado debido a preocupaciones legítimas que no han sido afrontadas, como la indefensión aprendida. Hay situaciones extremas, como el maltrato, abuso o situaciones realmente difíciles en las que la persona no ha tenido ningún poder para cambiar nada. La persona aprende que por mucho que haga nada cambiará.

Muchas personas adopta el victimismo porque temen mostrar sus emociones negativas como el enfado. Niegan su existencia en ellos mismos y la proyectan en otros, anticipando una agresión o daño de ellos. Puede que distorsionen comentarios y expresiones faciales de otros imaginando que tienen intenciones maliciosas. Ese enfado que habrían expresado en respuesta al estrés o la frustración se transforma en miedo y desconfianza de los otros y en miedo de ser dañado.

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Perfil victimista

¿Cómo es una persona que cae en el victimismo? A continuación, te contamos 12 características de las personas victimistas.

1. Cree que le han dañado

La víctima es descrita como alguien que ha sido dañada, que no es responsable del incidente y no pudo haberlo prevenido, por ello merece empatía. Las personas con mentalidad de víctima siempre tienen la sensación de que han sido tratados injustamente, y han sido dañados sin tener ellos ninguna responsabilidad, incluso cuando hay clara evidencia de que han sido responsables en cierta medida por lo ocurrido.

2. Cree que no tiene control sobre su vida

Creen que no tienen control sobre nada en su vida y ceden su responsabilidad también. Cuando se encuentran con cualquier obstáculo en la vida, se niegan a hacer nada. En su lugar, se centran en lo negativo y se recrean en el drama.

3. Anticipa lo peor

Las personas que adoptan una mentalidad victimista tienden a ser muy pesimistas. Ven todas las situaciones como potenciales fracasos. Se niegan a probar cosas nuevas e intentan desanimar a los demás con su negatividad. Siempre hay sospechas acerca de las intenciones de los demás

4. Espera la compasión de los demás

Espera compasión por todo lo malo que ha vivido. Busca atención y validación constante de los demás, porque ha sufrido mucho y no se lo merece, o por lo valiente que ha sido y cómo todavía sigue adelante.

5. Le echa la culpa a los demás

En ningún punto la persona asume ningún tipo de responsabilidad por lo que ha vivido. En su lugar, le echa la culpa a los demás.

6. Siente pena por sí mismo

Uno de los rasgos más característicos es el sentimiento de lástima por uno mismo. Cree que la vida ha sido injusta y se lamenta constantemente con frases como “¿Por qué yo?”. Además cree que otros tienen más suerte, son más felices, tienen mejores vidas que él y que el está sufriendo más que nadie.

7. Es exageradamente dramático

Cuenta una versión exagerada de lo que ha ocurrido o directamente mienta. Necesita hacerlo porque se ha acostumbrado a vivir en la sombra de la compasión y necesita seguir provocando la misma respuesta de los demás.
Perfil Victimista

8. Actúa a la defensiva

La víctima desarrolla una actitud negativa, creyendo que todo el mundo está ahí para hacerle daño. Da igual cuál sea el comentario que,para él siempre tendrá una intención maliciosa, y por tanto responde con actitud defensiva.

9. Se menosprecia

Tiene una tendencia a menospreciarse. Muestra la baja autoestima con auto-humillaciones. Usa términos como “no puedo” y “debo”.

10. No se analiza ni intenta mejorar

Cuando alguien le hace notar esta actitud de víctima , se niega a analizar sus actos y no es capaz de mejorar. En su lugar, actúa de forma defensiva y niega cualquier sugerencia, desarrollando una actitud negativa hacia cualquiera que le sugiere un cambio.

11. Tiene tendencias pasivo-agresivas

Estas personas suelen ser pasivo-agresivas en su comunicación con los demás. El hecho de creernos sin control para cambiar nuestra situación nos deja sin herramientas para comunicarnos bien. No pediremos lo que necesitamos, o diremos lo que sentimos porque creemos que no va a servir de nada, pero a la vez estamos enfadados por la situación en la que estamos. Por ello, de forma verbal estas personas no dirán nada y parece que están actuando con pasividad, pero su lenguaje corporal, el tono de decir las cosas será agresivo.

12. Se auto-sabotea

Realizan acciones contraproducentes, se hacen auto-sabotaje más o menos inconsciente. Se meterán en situaciones que les conducen a un daño, incluso cuando hay mejores opciones. Así, están reafirmando su posición de víctima.

Trastorno victimista

No existe un trastorno victimista en sí, sino que el trastorno paranoide de la personalidad comparte muchas similitudes con el victimismo. La creencia que otros nos van a dañar o a aprovecharse de nosotros se convierte en un patrón paranoico de estar en el mundo. Una conducta victimista muy arraigada puede desembocar en este trastorno.

Consecuencias del victimismo

El victimismo tiene consecuencias “positivas” para el individuo, sobre todo a corto plazo. Es por ello por lo que la conducta se mantiene. Pero también tiene consecuencias poco deseables.

“Beneficios” del victimismo

  • No asumes la responsabilidad de nada, por tanto tu autoestima se mantiene por la evitación del malestar que conlleva ser responsable del propio fracaso.
  • Atención de la gente
  • Compasión de los demás
  • Es menos probable que otros te critiquen o te hagan sentir triste, para evitar tu actitud victimista.
  • Te reafirmas en tu derecho a quejarte.
  • Es más probable que obtengas lo que quieres, ya que los demás no quieren verte triste o quejarte.
  • Te sientes interesantes porque le puedes contar a los demás muchas historias.
  • No te aburres si hay mucho drama a tu alrededor.

El victimismo te da poder para eludir la responsabilidad, para sentirte con derecho a mostrar tristeza, manipular otras personas y obtener su simpatía y compasión.

Desventajas del victimismo

  • Las personas cercanas pueden sentirse como marionetas, manipulados.
  • Enmascara emociones desagradables pero necesarias como el enfado, el arrepentimiento.
  • Te quedas atascado en tu situación actual, no tomas el control de tu vida. Vas a seguir sintiendo insatisfacción con tu vida.
  • Tu forma pasivo-agresiva de comunicarte no va a contribuir a tener relaciones sanas.
  • No vas a sentir con frecuencia emociones positivas.
  • No vas a desarrollarte como persona.
  • Vas a ser una persona tóxica para los demás, y es posible que se alejen de ti.

Victimismo, chantaje emocional y manipulación

Las personas victimistas utilizan esa actitud para conseguir lo que quieren. No van a pedir lo que quieren directamente, sino que van a hacer sentir culpable a la otra persona para obtenerlo. Como hacen responsables a los demás por lo que hacen y sienten, también les responsabilizan para solucionarlo. Van a exigir esa solución y te hacen sentir culpable y egoísta si no lo haces. También manipulan mediante la actitud pasivo-agresiva, una hostilidad velada y más sutil.

Todo ello es una forma de abuso emocional, que daña las relaciones.

Ejemplos y frases de victimismo

Hay algunas frases características de las personas victimistas:

  • ¿Qué he hecho yo para merecer esto?
  • ¿Por qué a mi?
  • No es justo, no merezco esto.
  • Él debería X.
  • No me tienen en cuenta.
  • Siempre me pasa lo mismo, tengo muy mala suerte.
  • Soy una persona desgraciada, pobre de mi.
  • Nunca voy a encontrar pareja/trabajo/estabilidad
  • No me valoran, no me tienen en cuenta.

El victimismo en pareja

Las personas victimistas suelen atraer a personas que actúan como salvadores, ya sean en pareja o en relaciones de amistad. Esto genera patrones de relación poco saludables.

Los salvadores son personas muy empáticas que sienten la negatividad y el dolor que la persona victimista muestra. Además, como la víctima elude toda la responsibilidad, de alguna manera espera que los demás se hagan cargo de su emociones, que le salve de su estatus de víctima. Es cuando el salvador entra en el ciclo.

Los salvadores asumen la responsabilidad de emociones, valores y problemas que no son suyos. Tienden a ser personas que buscan la aprobación, complacientes.

Sin embargo, nadie tiene el control de cómo los demás se sienten con respecto a su vida. El “salvador” no tiene ese poder, aunque se lo crea. Además, aunque la víctima busque un salvador, una persona que se haga cargo de su infortunio, está cómoda en ese papel victimista, es lo que conoce y no va a salir de ahí a menos que se de cuenta y quiera cambiarlo.

Por ello se da otra dinámica que es la de perseguidor. La víctima, cuando intenta ser salvada sacándola de la posición de víctima, ésta ataca a su salvador, culpándolo de todo lo malo y poniendose de nuevo en su cómoda silla victimista.

La víctima y el salvador se complementan en una relación insana. Ambos evitan crear un fuerte sentido del yo, y no llegan a desarrollar una madurez emocional. Esto resulta  en que sus relaciones son superficiales e insatisfactorias.

La persona victimista culpa a los demás de sus emociones y acciones porque piensan que si muestran lo que están sufriendo, alguien les va a salvar y les dará el amor que desean. El salvador responde a esto porque realmente piensa que va a arreglar los problemas de la persona y terminar su sufrimiento, y esto les aportará el amor y la admiración deseada. Sin embargo, esto suele resultar en un fallo para cumplir las expectativas de la otra persona, culpándose mutuamente y afectando la autoestima de ambas partes. Mientras sigan buscando el valor personal en otras personas, sus necesidades nunca se van a ver satisfechas.

Nadie necesita ser salvado

¿Cómo romper el patrón víctima-salvador?

En cualquier relación es necesario que cada persona asuma la responsabilidad de uno mismo, y comience a decir: “Este es mi problema, no tienes que arreglarlo por mi. Sólo apóyame hasta que lo haga”. Estos mensajes expresan amor a uno mismo y hacia la otra persona. Para romper el patrón de salvador hay que empezar a decir “Estoy aquí, te apoyo, pero tienes que cuidar de ti mismo. Yo no lo puedo hacer por ti”. Ayudar a los demás a ayudarse a sí mismo es más efectivo que hacerlo directamente.

En este tipo de patrones, cada persona está más pendiente de la otra persona que de si misma. Estas dinámicas se rompen cuando una o ambas personas dejan de poner tanto esfuerzo en cambiar al otro y empiezan a centrarse en su propio crecimiento personal.

Presta atención a tus relaciones, el papel que juegas en ellas, no para juzgarte pero par darte de cuenta de cuál es tu contribución. Serás más consciente de tus acciones. No necesitas rescatar a nadie, ni ser rescatado.

¿Cómo superar el victimismo crónico?

Se puede dejar de ser victimista, ya que no deja de ser una conducta aprendida y como tal se puede “desaprender”. Aquí te damos algunos consejos, pero la consulta profesional siempre es la opción más deseada.

1. Identifica la voz crítica interna que fomenta el victimismo

Identifica la voz interna negativa que se centra en las injusticias como “Esto no es justo. No debería estar pasándome. ¿Qué he hecho yo para merecer esto?”. Estos pensamientos destructivos fomentan la pasividad y desalientan las acciones que pueden cambiar la situación.

Otras voces pueden aparecer para decir que no les gustamos a otras personas o que no les importamos, que no nos tienen en cuenta. “Nunca tiene en cuenta tus emociones”, “a la gente no le importa nada”.

Todas estas afirmaciones victimistas no dejan de ser pensamientos irracionales, basados en generalizaciones, catastrofizaciones, predicciones… En consulta se abordan estos pensamientos irracionales mediante la reestructuración cognitiva.

2. Cambia tu forma de hablar

En primer lugar, desecha las palabras “justo”, “debería”, “bien”, “mal”. En una relación “debería” implica obligación. Nadie está obligado a satisfacer las necesidades de nadie y cuando usamos este término caemos en el victimismo.

Cambiando la forma de hablar podemos descubrir nuevas formas de comunicarnos, que implica que asumamos la responsabilidad de nuestras acciones y nos permite explorar alternativas.

3. Aprende a comunicarte de forma asertiva

La asertividad es una habilidad básica para todo. En lugar de caer en la pasivo-agresividad, aprende a comunicar de forma adecuada lo que quieres o necesitas. No culpabilices ni ataques a la otra persona. No exijas. Comunica cómo la conducta del otro te hace sentir, asume parte de la responsabilidad y trabajad juntos para solucionar el problema.

4. Reconoce tus emociones y exprésalas correctamente

Mucho del resentimiento y la actitud de la persona victimista viene de la incapacidad de expresar emociones como la ira o el enfado. Estas emociones son tan necesarias como las otras, ya que nos permite darnos cuenta de que hemos sufrido algún tipo de amenaza, que algo no anda bien.

En lugar de decir “me siento mal”, intenta etiquetar esa emoción. ¿Qué tipo de malestar sientes? ¿Es frustración? ¿Enfado, decepción, tristeza, humillación…? No te juzgues por la emoción que sientes, ya que ninguna emoción es errónea o equivocada. Son las formas de actuar ante esa emoción las que pueden beneficiarnos o perjudicarnos. Pero las emociones no tienen por qué determinar nuestra conducta. Esto es difícil de entender y realizar pero si visualizamos nuestros objetivos continuamente podremos actuar en función de ellos y no de nuestra emoción.

5. Asume el control de tu vida

Actuar para cambiar las situaciones con las que uno no está contento desafía la filosofía victimista. Reflexiona cómo tu conducta ha podido influir en una determinada situación, y cómo puedes solucionarlo. Puedes pedir consejo para ello, pero evitando la queja y la búsqueda de compasión.

6. Mejora tu posición corporal

Las personas que creen que no tienen control sobre su vida suelen tener una posición replegada sobre sí mismas. Si te mantienes erguido, como si te tiraran de un hilo, los hombros que quieren alejarse el uno del otro, será menos probable que quieras actuar de forma victimista. En este artículo te contamos cómo transmitir poder y seguuridad con tu lenguaje corporal.

¿Cómo ayudar a una persona victimista?

Para ayudar a que una persona deje de ser victimista es hacerle ver que tiene poder de decisión, genera responsabilidad en la otra persona. Para que estos consejos funcionen es importante que tu relación con la persona victimista sea de cariño y apoyo genuino.

¿Cómo ayudar a una persona victimista?

1. Evita las etiquetas y reflexiona sobre ti mismo

Evita la mentalidad anti-víctima. Frases como “Es una victimista, no quiero tratar con ella” o “los victimistas son agotadores”. Para lidiar con estas personas eficazmente debes dejar de lado la actitud de superioridad sobre esa persona. Ponte en una posición genuina de apoyo para que acabe con su sufrimiento y lleve a cabo acciones productivas, en lugar de terminar tu malestar de ver su victimismo.

Tampoco menosprecies a las víctimas reales, ya que estas no son culpables de lo que les ha pasado y necesitan ser escuchadas.

2. Realiza una escucha activa

Escucha lo que la persona te está diciendo. No es darle la razón. Es hacerle saber que le estás escuchando “Entiendo lo que dices” y valida sus emociones “Entiendo que te sientas frustrado/triste” Aunque su hilo de pensamiento sea irracional, las emociones no se equivocan, si pienso que la gente me va a hacer daño, es normal sentirme enfadado o triste.

3. Fomenta el compromiso y la acción

No le trates como a una víctima, sino a una persona comprometida y capaz de generar una respuesta. Ante una queja victimista puedes decirle: “Debe ser una situación difícil ¿Has pensando qué hacer al respecto? ¿Quieres que hablemos sobre cómo puedes solucionarlo?”

Una vez que se haya comprometido a cambiar algo vamos a intentar que actúe de forma consistente al cambio que quiere ver. Para ello podemos hacer algunas preguntas dependiendo de la situación:

  • ¿Cómo quieres ser visto en tu vida, independiente de tu situación?
  • ¿A qué te has dado por vencido? Si las circunstancias fuera diferente, ¿qué te gustaría que sucediera? ¿Estás dispuesto a hacer que eso ocurra, incluso si parece injusto a veces o requiere mucho esfuerzo prolongado?
  • Aunque esta situación no cambiara, cómo querrías ser a pesar de todo?

La clave es que, aunque crea que la situación es tan terrible, vamos a intentar que lo acepte y deje de quejarse y que piense qué valores quiere perseguir. Vamos a animarle a que haga algo, que no se quede inmóvil.

4. Apoya la acción

Anímale a que piense qué plan puede seguir o qué acciones llevar a cabo. Tened en mente qué objetivos tiene o qué quiere lograr, pregunta qué haría para conseguir que las cosas fuera diferentes. Tomáoslo como un experimento y llevadlo a cabo.

También podéis reflexionar acerca de qué otras personas cercanas harían en esas situaciones, o cómo podría expresar determinado valor (generosidad, respeto…), o si supiera que no puede fallar qué haría.

Recuerdale que acciones aisladas puede que no tengan un efecto, pero sí la práctica continua.

5. Refuerza el logro

Habla con la persona de su plan de acción, comprueba como le va. No te sorprendas si no ha hecho nada, sólo recuérdale lo hablado. Felicítale por cada paso dado u obstáculo superado.

CogniFit y la Universidad Pedagógica Estatal de Moscú (MSPU) firman un acuerdo en el departamento de psicología

CogniFit, líder en el campo de la evaluación y el entrenamiento neuropsicológicos de las capacidades cognitivas, y la Universidad Pedagógica Estatal de Moscú (MSPU), principal centro a nivel científico, educativo y metodológico en la formación de graduados, licenciados, másteres y científicos en varios ámbitos educativos, han firmado un acuerdo de cooperación mutua en las áreas de psicología, psicopedagogía y psicología cognitiva.

Como parte del acuerdo, la MSPU y CogniFit, que ha sido incluido como una de las 50 compañías más innovadoras del mundo, se benefician de una oportunidad única para implementar proyectos conjuntos. Este acuerdo permitirá intercambiar experiencias entre los especialistas y los científicos rusos del campo de las ciencias psicológicas. Además, los estudiantes MSPU podrán publicar tus investigaciones en los medios de comunicación de la compañía, líder a nivel mundial en entrenamiento cerebral, estimulación cognitiva y evaluación clínica cognitiva.

Según el director técnico de CogniFit, Carlos Rodríguez, el acuerdo entre CogniFit, líder en el campo de la neuropsicología cognitiva, y la Universidad Pedagógica Estatal de Moscú:

“Fortalecerá la experiencia internacional, así como el desarrollo de las ciencias cognitivas y psicológicas. Permitirá formar a grandes profesionales especialistas en este campo”.

Por otra parte,V. Dronov el primer vicerrector de la MSPU dice:

“Creemos que la cooperación entre la Universidad Pedagógica Estatal de Moscú, la principal universidad pedagógica de Rusia, y CogniFit, promoverá el desarrollo de relaciones científicas internacionales en el ámbito de la psicología”

Este acuerdo continúa abriendo puertas a otras colaboraciones entre las universidades y CogniFit alrededor del mundo.

 

Empatía, una guía útil: ¿Eres capaz de ponerte en la piel de los demás?

Seguro que has conversado o escuchado hablar sobre ella, pero, ¿conoces realmente las implicaciones del concepto de empatía y su significado? La empatía es mucho más que ponerse en el lugar del otro. La empatía es una herramienta del sentir y del pensar maravillosa y realmente necesaria en la convivencia en sociedad. ¿Te consideras una persona empática? Sigue leyendo para averiguar si tus características se asemejan a las de alguien empático. 

Descubre todo sobre la empatía: Qué es, definición y concepto, características de las personas empáticas, tipos de empatía, diferencias entre empatía y asertividad, sus beneficios,  cómo mejorarla o practicarla y mucho más. Si quieres compartir tu experiencia o preguntarnos cualquier duda puedes dejarnos tu comentario abajo y te responderemos.

Empatía: Qué es y Concepto – Una guía útil

¿Qué es la empatía? Definición y Concepto

El término ‘empatía’ procede del griego ἐμπάθεια: empátheia, y el diccionario de la Real Academia Española (RAE) recoge las siguientes acepciones para explicar su significado:

  1. La empatía se puede definir como un sentimiento de identificación con algo o alguien.
  2. f. La empatía se puede definir como la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

La primera descripción de empatía es la que usamos habitualmente y hace referencia a lo emocional.

La segunda, es causa de la primera, puesto que nos sería imposible sentir si nuestra cognición no nos lo permitiese. En definitiva, podríamos decir que la empatía es la habilidad, tanto sentimental como intelectual, para ponerse en el lugar del otro. Así, el verbo ‘empatizar‘ apela a la acción de comprender afectivamente la realidad de los demás.

Pero el arte de entender las emociones es más complejo de lo que puede parecer, ya que además, como indica un estudio de la Universidad de Ámsterdam, la empatía es bidireccional. Esta investigación llevada a cabo en los Países Bajos advierte que la interacción empática es significativa para ambos individuos, tanto para quien provoca el sentimiento como para quien lo siente (no sólo para este último). Es fácil observar que no somos empáticos en la misma medida con todas las personas, pues dependerá de esa faceta diádica.

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Características de las personas empáticas

Las personas que sienten empatía comparten entre ellas una serie de rasgos de personalidad o de patrones de comportamiento que fomenta el desarrollo de la capacidad empática. Echa un vistazo al siguiente listado para conocer las principales características de las personas empáticas:

  • Tienen la sensibilidad a flor de piel. Las mujeres y los hombres empáticos saben escuchar, poseen una mente abierta a nuevas vivencias, son amables y desinteresados. Por lo general, están atentos a las necesidades de los demás y no dudan a la hora de echarles una mano. Luego, no es de extrañar que tengan una habilidad fascinante para transmitir buenas vibraciones en la interacción con el otro. No obstante, el lado malo de la sensibilidad puede jugar en su contra, pues la empatía vuelve más susceptible a quien la siente. De esta forma, cualquier ofensa o gesto feo que puedan recibir les hiere más facilmente que al resto.
  • Captan la emocionalidad de las personas. Como si de una esponja se tratase, alguien empático es capaz de absorber las emociones de los demás. El estado de ánimo que emite el otro influye notablemente en el de una persona con alto nivel de empatía, de tal manera que su emocionalidad se adecúa intensamente tanto a los sentimientos negativos como a los positivos. De este modo, se les hace complicado no sentir agobio si se encuentran con alguien que está pasando por un momento de ansiedad y estrés, o no contagiarse de la alegría de una persona feliz.
  • Su bondad puede afectar a su propio bienestar. Tener un gran corazón y preocuparse sinceramente por los demás son virtudes indiscutibles. El inconveniente fruto de ello es que personas empáticas llegan a dedicarse más a los problemas del resto que a los suyos propios, lo que suele generarles frustración y dificultades en la gestión de su vida.
  • Cuidan su lenguaje. La comunicación es fundamental para demostrar las habilidades empáticas. Cuando sentimos empatía hacia los demás, repasamos dos veces nuestras palabras antes de pronunciarlas porque somos conscientes del impacto que el lenguaje puede causar en el estado anímico de la otra persona, tanto para bien como para mal. Así que, los individuos empáticos cuidan sus expresiones para no dañar a los demás y atender a aquello que les gustaría escuchar.
  • Evitan los extremos. Las personas con empatía prefieren la variedad de los matices, un modo extremista de pensar no va con ellos. Por ello, cuando se rodean de quien sitúa sus creencias en un polo o en el otro, son capaces de enseñarles que no todo es blanco o negro, sino que existen multitud de colores desde los que percibir las cosas y lo más apropiado es estar abiertos a esa diversidad que nos ofrece la vida.
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Tipos de empatía

No hay un sólo tipo de empatía, según distintos criterios de clasificación podemos discernir entre:

  • Empatía afectiva: también llamada empatía emocional, consta de de tres elementos diferenciados. Para empezar, es necesario sentir la misma emoción que la otra persona. Después, aparece un componente angustioso como reacción natural al percibir vívidamente los sentimientos del otro. Finalmente, llega la característica compasión.
  • Empatía cognitiva: hace referencia al potencial intelectual para percibir y comprender las emociones de los demás. Podría decirse que la empatía cognitiva es el paso previo a sentir empatía afectiva, debido a que es indispensable, en primer lugar, aprender a reconocer emociones y, en segundo lugar, entender la repercusión de las mismas sobre el estado anímico de cada uno; y ambas funciones son propias de este tipo de empatía.
  • Empatía inconsciente: empatizar de manera inconsciente supone un elevado nivel de implicación. Implicarse excesivamente con la emocionalidad de la otra persona lleva a la confusión causada por un contagio emocional. La gente inconscientemente empática se impregna de las emociones de otros, haciéndolas suyas. En conscuencia, controlar, gestionar o manejar las propias emociones se vuelve tremendamente complejo.
  • Empatía consciente: esta clase de empatía conlleva una implicación emocional menor.  La empatía consciente permite observar al otro desde la objetividad y la perspectiva que te aporta mantener cierta distancia, esencial para favorecer la autorregulación emocional y permitir una mejor comprensión de las necesidades de la otra persona. Quien empatiza de forma consciente es más eficaz a la hora de ayudar a los demás porque los acompaña sin sentirse abrumado por los sentimientos ajenos.

En síntesis, el modo más saludable de empatizar es el que se da desde la consciencia, porque de esta forma no acarreas con pesos de emociones que realmente no te corresponden porque son las del otro, y así es como mejor puedes ayudar.

Empatía intercultural

Desde la empatía se aprende a respetar y a valorar las decisiones ajenas, y también a entender las preocupaciones y aspiraciones de los demás. Y este proceso ocurre del mismo modo entre culturas. Empatizar con las demás culturas supone conocer y comprender la importancia que cada persona otorga a sus costumbres, tradiciones y producciones artísticas.

Reconocer la multiculturalidad es aceptar la diversidad humana, pues no todas las personas somos iguales ni hemos crecido en el mismo ambiente. Es deseable y conveniente para manejar la vida en sociedad darnos cuenta de que existen multitud de culturas, idiomas, religiones, profesiones, maneras de pensar, tonos de piel o formas de vestir; y todas son igualmente válidas.

Empatía intercultural

Es fundamental inculcar esta clase de empatía desde el contexto educativo, pues unos niños y niñas educados en la diversidad de etnias desarrollarán una forma de pensar mucho más sana y abierta. Además, aprender a aceptar lo diferente y no a confrontarlo evitará numerosos problemas sociales en el futuro, y permitirá a cada uno enrriquecerse como personas.

Empatía y asertividad

Es importante establecer una clara distinción entre la empatía y la asertividad, dadas las confusiones que ambos términos pueden provocar.

Para empezar, las similitudes que se observan denotan que, tanto empatía como asertividad, se consideran habilidades sociales potencialmente desarrollables en todos los seres humanos, pues ambas se pueden aprender en diferentes contextos de forma intencionada, casual o debido a las experiencias de la vida diaria.

Las dos habilidades necesitan del respeto para ponerlas en práctica: respeto hacia los demás (porque lo último que se pretende siendo empáticos o asertivos es dañar los sentimientos del otro o herirles de algún modo) y respeto hacia uno mismo (porque estamos defendiendo los derechos del ser humano). Además, son importantes otras cualidades como la honestidad, la integridad y la coherencia.

Las diferencias son más perceptibles. Mientras que la asertividad implica el yo de cada uno, y se preocupa por no agredir a los demás con las palabras, al mismo tiempo que permite que los demás opinen sobre sus pensamientos y opiniones expuestas, en la empatía se expresan sin restricciones de ningún tipo, los sentimientos y opiniones de los demás, y se ofrece hablar sobre ellos. En la asertividad se defienden las palabras que se pronuncian, y en la empatía se entienden las palabras que los demás pronuncian.

A modo de conclusión, cuando existe la capacidad de decir lo que se piensa sin herir los sentimientos de los demás, y también existe la capacidad de entender a los otros dándoles la oportunidad de hablar, y exponer lo que piensan, se establece un diálogo enriquecedor, donde ambas partes aprenden de los otros, y donde la comunicación fluye claramente hacia el objetivo que se haya establecido.

Se trata de dos habilidades muy útiles para el aprendizaje y la comunicación, que se relacionan en algunos aspectos, pero que se diferencian en otras tantas facetas, por lo que se concluye que se complementan, pero no se necesitan. Aquí puedes aprender alguna técnica de asertividad.

Beneficios que aporta la empatía

La empatía tiene abundantes beneficios. Veamos algunos ejemplos:

1 – Facilita la sintonía emocional:

Las personas empáticas conectan rápidamente con los demás, logrando hacer sentir cómodos a la gran mayoría y consiguiendo que las relaciones interpersonales parezcan más sencillas.

2- Nos ayuda a ser más objetivos y justos:

La mejor manera de ganarse el respeto de los demás es mostrándolo nosotros mismos, aún a pesar de nuestras posibles divergencias con los puntos de vista que expongan nuestros interlocutores.

3- Mejora la autoestima y estimula nuestro aprendizaje:

Sentir que provocamos un efecto positivo en los demás funciona como un poderoso reforzador personal. Además, el ejercicio empático nos permite aprender de la visión ajena, enriqueciendo el prisma de la realidad con perspectivas diferentes.

4- Transmite generosidad:

Aquellas personas que demuestran empatía se orientan a la colaboración y gozan de mayor éxito en sus grupos de referencia. Funcionan como brillantes catalizadores del cambio a la hora de influir en los demás para alcanzar objetivos comunes

5- Consolida las relaciones profesionales y las mantiene en el tiempo:

Obrar empáticamente aumenta la fortaleza de los vínculos. Este aspecto adquiere una relevancia singular en negociación. También en aquellos casos en los cuales es preciso sellar alianzas a corto, medio y largo plazo basadas en la confianza.

6- Ofrece nuestra vertiente más pacífica y constructiva:

Existen numerosas evidencias científicas que corroboran que empatía y violencia son, neuropsicológicamente, incompatibles entre sí. Mientras nuestra comprensión aumenta, decrece nuestra inclinación a la beligerancia y mejora la manera en la que somos percibidos socialmente.

Claves para practicar la empatía

Como toda habilidad, la empatía puede entrenarse. A continuación, se expone una serie de tips para practicar la empatía:

  • Escuchar con la mente abierta y sin prejuicios. Ser respetuososcon los demás.
  • Prestar atención y mostrar interéspor lo que nos están contando, ya que no es suficiente con saber lo que el otro siente, sino que tenemos que demostrárselo.
  • No interrumpir mientras nos están hablandoy evitar convertirnos en expertos que se dedican a dar consejos, en lugar de intentar sentir lo que el otro siente.
  • Aprender a descubrir, reconocer y recompensar las cualidades y logros de los demás. Esto va a contribuir, no solamente a fomentar sus capacidades, sino que descubrirán también nuestra preocupación e interéspor ellos.
  • Cuando tengamos que dar nuestra opiniónsobre lo que nos están contando, es muy importante hacerlo de forma constructiva, ser sinceros y procurar no herir con nuestros comentarios.
  • Ten buena predisposición para aceptar las diferencias que hay con los demás, ser tolerantes y pacientescon los que nos rodean y con nosotros mismos.

Método Montessori: Descubre todo sobre esta alternativa pedagógica. Qué es, ejercicios y técnicas para aplicarlo…

El Método Montessori es un modelo educativo dirigido a potenciar y desarrollar la independencia del niño/a. Esta alternativa pedagógica cada vez se utiliza en mas escuelas y hogares de todo el mundo. Y sin duda, es una técnica muy efectiva para que los padres la apliquen en casa. Aprender a educar a través de técnicas y ejercicios Montessori puede ayudar a tus hijos o alumnos a conseguir un desarrollo pleno; tanto a nivel físico, como intelectual y emocionalmente. Las actividades Montessori se basan en una metodología de enseñanza lúdica, centrada en aprender a través del juego y la experimentación.

Descubre esta completa guía con preguntas y respuestas. Todo lo que necesitas saber sobre el Método Montessori y cómo aplicarlo: Qué es y en qué consiste esta alternativa pedagógica, sus características, las claves para educar sin premios ni castigos, ¿Cuales son las diferencias entre este método y la educación tradicional?, quién lo inventó, ¿cuales son los mandamientos de María Montessori? Las ventajas de utilizar este método en la educación de los niños. Los pros y contras. ¿Cómo transmitir estos valores a los niños?, ¿qué materiales se necesitan para aplicar el método en casa y en la escuela?. Estrategias, técnicas y actividades con ejemplos: El método Montessori para quitar el pañal, para comer, para dormir, para aprender idiomas… Ejercicios prácticos para aplicar este método según la edad del niño/a, errores frecuentes a hora de practicarlo en casa y en la escuela. ¿Se puede aplicar este modelo educativo a niños hiperactivos? ¿A niños con necesidades especiales? ¿A adultos y ancianos?… ¡Y mucho más! Si quieres compartir tu experiencia, o tienes cualquier pregunta, puedes dejarnos tu comentario abajo y te responderemos.

Método Montessori – Una Guía completa con actividades y técnicas

¿Qué es el método Montessori y en qué consiste?

El Método Montessori se puede definir un método educativo basado en la actividad auto-dirigida, aprendizaje activo y juego colaborativo. En las clases Montessori los niños hacen elecciones creativas en su aprendizaje, mientras que la clase y el profesor ofrecen actividades adecuadas a la edad para guiar en el proceso. Los niños trabajan en grupos y de forma individual para descubrir y explorar el conocimiento del mundo y desarrollar su máximo potencial.

Características del método Montessori

Los componentes necesarios para que un programa se considere auténticamente Montessori incluye grupos de edades mixtas que potencian el aprendizaje entre iguales, bloques ininterrumpidos de tiempo de trabajo y elección guiada de actividades de trabajo. Además, se dispone de materiales de aprendizaje para su uso en un entorno estéticamente agradable.

El profesor, el niño y el entorno crean un triángulo de aprendizaje. La clase está preparada por el profesor para fomentar la independencia, la libertad dentro de unos libres y una sensación de orden. El niño, a través de sus elecciones individuales, hace uso de lo que ese espacio le ofrece para desarrollarse e interactuar con los demás.

Los grupos de edades mixtas es una de las características más distintivas del método Montessori. Los niños más pequeños aprenden de niños mayores, los niños mayores refuerzan su aprendizaje enseñando conceptos que ya han dominado. Esto refleja el mundo real, donde las personas trabajan y socializan con personas de todas las edades y clases.

En el aprendidaje hay periodos o ventanas sensibles que hacen a los niños aprender con más facilidad determinados aspectos del mundo. Este método enseña las lecciones apropiadas para esos periodos sensibles.

El la infancia temprana, los alumnos aprenden a través de actividades sensorio-motoras, trabajando con materiales que desarrollen sus capacidades cognitivas a través de la experiencia directa (los cinco sentidos y el movimiento)

A medida que el niño va creciendo, el currículum educativo se va adaptando, pasando de lo concreto a lo abstracto y a aplicar el conocimiento a las experiencias del mundo real.

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Claves para educar sin premios ni castigos: Utilizar consecuencias en lugar de premios y castigos

Según la filosofía montessori, los premios y los castigos están desaconsejados, ya que el adulto se convierte en un juez, y rara vez se le enseña al niño qué es lo que le ha ayudado a llegar a ese resultado (para posteriormente repetirlo o corregirlo). El refuerzo o recompensa parental promueve la motivación externa, es decir, hacerlo bien para contentar a los demás, en lugar de interna, por el mero placer de ver un trabajo bien hecho. Por ello es más significativo apreciar el esfuerzo.

En contraposición, Montessori abogaba por las consecuencias. Es decir, en lugar de premiar o castigar, simplemente hacer notar las consecuencias naturales de sus actos. Por ejemplo, en lugar de decir “Qué bien has hecho tu cama hoy” , decir: “Has hecho muy rápido tu cama hoy, así tendrás más tiempo para jugar”. O en lugar de decir “si no recoges la mesa, te quedarás sin postre”, decir “si no recoges la mesa, no tendrás espacio para jugar a otra cosa luego”.

Diferencias entre el Método Montessori y la educación tradicional

¿Qué es lo que hace al Método Montessori diferente? ¿En qué se diferencia el método montessori de la educación tradicional?

Método Montessori en clase en la escuela

1. Un ambiente preparado

Las clases Montessori están preparadas de antemano basadas en observaciones de las necesidades individuales de los alumnos. Incluyen actividades y lecciones centradas en el estudiante. Las clases tradicionales están centradas en el profesor.

2. Aprendizaje activo

Las lecciones de aprendizaje de Montessori son activas y prácticas. Los estudiantes descurben la información por ellos mismos. Las escuelas tradicionales se basan a menudo en el aprendizaje pasivo, memorizar y hacer exámenes.

3. La duración de las clases es flexible

En las clases Montessori, el tiempo de las lecciones dura lo que los alumnos necesitan. Las interrupciones son evitadas siempre que es posible. En las clases tradicionales se estructuran en horarios arbitrarios y fijos.

4. El rol del profesor

Los profesores Montessori actúan como guias y asesores de los estudiantes de forma individualizada. Asisten a cada niño en su propio camino de aprendizaje. Tradicionalmente, el ritmo de cada lección está predeterminado. El profesor da una lección al mismo ritmo y orden para todos los estudiantes.

5. Grupos de edad y cursos

En los colegios Montessori los cursos son flexibles y determinados por el nivel de desarrollo de los niños (de 0 a 3, 3 a 6, 6 a 9, 9 a 12, 12 a 15, 15 a 18). En las escuelas tradicionales los cursos no son flexibles y están definidos estrictamente por la edad cronológica, salvo en excepciones (adelantamiento de curso o repetición).

6. Currículums adaptables

Los currículums educativos de Montessori responden a las necesidades de los estudiantes. En los currículums tradicionales están predeterminados sin contar con las necesidades de los alumnos.

7. Aprenden a su propio ritmo

El ritmo de trabajo individual de cada niño es respetado e incentivado en las clases Montessori. En las clases tradicionales se espera que todos tengan el mismo ritmo.

8. Autoestima dependiente de uno mismo

Según la filosofía Montessori, la autoestima del niño proviene de un sentido interno de orgullo por sus propios logros. En las clases tradicionales la autoestima suele provenir de la validación y juicio externo.

9. Gusto por aprender

El currículum de Montessori pretende alimentar el interés innato por el conocimiento. Se incentiva el gusto por aprender. En el modelo tradicional el currículum se centra en las notas. Los niños aprenden por que se les obliga a ello.

10. Perspectiva de cambio

El método Montesori se basa en el estudio y la observación de cómo es aprendizaje de los niños. El método tradicional se basa en la tradición.

¿Quién inventó este método de enseñanza? Descubre a María Montessori

María Montessori (1870-1952) fue, sin lugar a dudas, una mujer extraordinaria. En un inicio, se resistió a trabajar en la enseñanza, una de las pocas profesiones disponibles para las mujeres a finales del siglo XIX, e insistió en convertirse en una de las primeras mujeres médico en Italia. Como doctora se especializó en psiquiatría y pediatría. En su trabajo con niños con discapacidad intelectual llegó a la concepción de que para aprender, no requerían un tratamiento médico sino una pedagogía apropiada.

En 1900, le dieron la oportunidad de comenzar a desarrollar su propia pedagogía para una escuela para niños con discapacidad en el desarrollo en Roma. Cuando sus alumnos obtuvieron las mismas notas que los niños sin discapacidad fue muy aclamada. Pero María no se quedo ahi, se preguntó que fallaba en el sistema educativo en Italia. ¿Qué impedía que los niños sin discapacidad alcanzaran todo su potencial?

En 1907, creó su primera “Casa dei Bambini” para niños de 3 a 7 años. Continuó desarrollando su pedagogía distintiva basada en una aproximación científica de experimentación y observación.

En la base de su trabajo, María afirmó que los niños pasaban a través de periodos sensibles de aprendizaje y varios estadios del desarrollo, (algo que años más tarde desarrollaría Piaget en su teoría) y que la auto-construcción de los niños debe ser fomentada a través de actividades auto-dirigidas en un ambiente especialmente preparado.

Mandamientos de María Montessori

  1. Nunca toques a un niño a menos que te haya invitado él (de una forma u otra).
  2. Nunca hables mal de un niño, en su presencia o no.
  3. Concéntrate en potenciar y ayudar a desarrollar las fortalezas del niño, de forma que se deje menos espacio para lo malo.
  4. Prepara el entorno de forma activa. Cuídalo especialmente, para ayudar al niño a establecer una relación constructiva con él.
  5. Estate preparado para contestar la llamada de un niño que requiere tu asistencia. Escucha y responde sus requerimientos.
  6. Respeta al niño cuando comete errores. Tan pronto como puedan, permite que descubra su error y lo corrija por si mismo. Evita cualquier mal uso del entorno y cualquier acción que ponga en peligro al niño, su desarrollo o a los demás.
  7. Respeta al niño que se toma un descanso o mira a los demás o sopesa lo que ha hecho o va a hacer. No lo llames ni le fuerces a hacer cualquier actividad.
  8. Ayuda a aquellos que buscan una actividad y no la encuentran.
  9. No te canses de repetir lecciones que el niño no ha entendido, de ayudarle a adquirir las habilidades que no ha dominado y a superar las imperfecciones. Haz que el niño sienta tu presencia en su búsqueda y retírate cuando lo haya encontrado. Es decir, muestra te dispuesto a ayudar cuando se requiera pero da autonomía.
  10. Siempre trata al niño con buenas maneras y pon a su disposición lo mejor que tienes.

Ventajas de utilizar el método Montessori en la educación de los niños

La eduación Montessori ofrece a los niños oportunidades de desarrollar su potencial a la vez que saltan al mundo como ciudadanos competentes, dedicados, responsables y respetuosos, con una comprensión y apreciación de que el aprendizaje es para toda la vida.

  • Cada niño es valorado como un individuo único. La eduación Montessori reconoce que cada niño aprende de forma diferente y acomoda todos los estilos de aprendizaje. Los estudiantes son libres de aprender a su propio ritmo. Cada avance a través del currículum se hace cuando esté listo, guiado por el profesor e individualizando el plan de aprendizaje.
  • Comenzando a una edad temprana, los estudiantes desarrollan orden, coordinación, concentración e independencia. El diseño del aula, los materiales y las rutinas diarias fomentan el desarrollo de la auto-regulación del individuo (habilidad para educarse a uno mismo, pensar sobre el propio aprendizaje).
  • Los estudiantes son parte de una cercana y empática comunidad. Las clases con niños de diferentes edades (rangos de tres años) re-crea una estructura familiar. Los niños mayores disfrutan de su posición como mentores y modelos; los niños más pequeños se sienten apoyados y ganan confianza sobre los desafíos que se les presentan. Son los profesores quienes modelan respeto, cariño y la creencia de resolución de conflictos pacífica.
  • Los estudiantes disfrutan de una libertad dentro de unos límites. Se trabaja dentro de unos parámetros establecidos por los profesores, y los estudiantes son participantes activos en decidir en que se va a centrar su aprendizaje. Quienes abogan por este método entienden que la satisfacción interna conduce a la curiosidad y el interés del niño y resulta en un aprendizaje gozoso que es sostenible para toda la vida.
  • Se apoya a los estudiantes para que se conviertan en buscadores activos de conocimiento. Los profesores proporcionan entornos donde los estudiantes tienen libertad y las herramientas para proporcionarse respuestas a sus propias preguntas.
  • La auto-corrección y auto-evaluación son parte integral del Método Montessori. A medida que maduran, los estudiantes aprenden a mirar de forma crítica su trabajo, y se convierten en expertos en reconocer, corregir y aprender de sus errores.
  • Diversas investigaciones sugieren beneficios académicos de este Método. En 2017 un estudio en población pre-escolar, encontraron que dos escuelas Montessori han sido calificadas como de muy alta calidad. Y en 2006 otro estudio encontró que los alumnos de una escuela Montessori tenían mejores resultados. Aunque esto puede tener que ver más con el profesor que con el método utilizado.

Al darles libertad y apoyo para preguntar, investigar, hacer conexiones, los estudiantes Montessori se vuelven unos aprendices seguros, entusiastas y con iniciativa. Son capaces de pensar críticamente, trabajar de forma colaborativa y actuar con atrevimiento.

En el siguiente vídeo Ken Robinson nos explica cómo las escuelas tradicionales castigan la creatividad. ¡Activa los subtítulos en español!

Desventajas de utilizar el método Montessori en la educación de los niños

1. Es caro

Las escuelas Montessori son privadas, por lo que muchas familias no podrán permitirse este tipo de educación. Sin embargo, siempre puedes aprender técnicas, actividades y ejercicios y aplicarlas en casa.

2. Tienen un currículo poco definido

El currículo pedagógico de las escuelas Montessori se basa en la idea de seguir al niño y adaptarse a él, que tampoco es enseñar lo que el niño quiere, o dejarles que hagan lo que quieran. Pero aún así, está menos estructurado que el de la escuela tradicional. Aunque esto no tiene por qué ser necesariamente negativo, ya que si los niños han dominado un tema rápidamente pueden pasar a algo más avanzado en lugar de quedarse estancados ahí porque es lo que marca el currículo, y permite que se afiancen mejor los conocimiento de lecciones que les cuestan más.

3. La independencia no siempre ayuda

Montessori potencia la independencia y el trabajo auto-guiado. Pero en ambientes laborales no siempre es así y puede hacer difícil que los estudiantes se adapten a colaborar en equipos y trabajen bajo una autoridad rígida.

La colaboración no es una práctica que se potencie mucho en el currículo Montessori. Es por ello por lo que puede suponerles un problema en el futuro.

4. La estructura libre de la clase puede ser intimidante

A los niños les suele gustar la estructura y la rutina. Incluso la barrera física de los pupitres en filas puede ser cómodo para algunos estudiantes. Las clases Montessori están construidas para permitir el movimiento y el cambio, y los profesores guían más que enseñan directamente. Las clases tradicionales que permiten menos libertad pueden ayudar a los niños a sentirse más seguros.

5. ¿Realmente es un método mejor?

Un estudio publicado en 2017 encontró que la educación Montessori no muestra ninguna diferencia frente a la educación tradicional en adolescentes. Esto puede deberse a que María Montessori murió antes de finalizar su trabajo y todo lo que se aplica a la adolescencia se ha extrapolado de lo que se aplica en edades inferiores.

Método Montesori en la escuela

¿Cómo se transmite a los niños los valores del método Montessori?

1. Movimiento y cognición

El movimiento y la cognición están entrelazados. Estudios de muestran que la actividad física potencia el aprendizaje y el rendimiento académico. Por lo que al niño se le deja libertad de movimientos.

2. Elección

El aprendizaje cognitivo y el bienestar se potencian cuando se tiene control sobre nuestra vida.

  • Para ello es interesante hacer una lista de tareas para el día y dejarles que creen su propio horario.
  • Tener una cesta de aperitivos saludables para que puedan elegir.
  • Crear una cesta de libros de calidad que hemos seleccionado para que elijan entre ellos.

No se trata de que elijan entre infinitas opciones, sino que son los adultos los que le plantean las opciones que tienen.

3. Interés

Aprendemos mejor cuando nos interesa lo que estamos haciendo.

Provee a tu hijo de materiales diferentes para que descubra qué es lo que más le gusta Puede ser un paseo por el museo de ciencia natural o historia, libros de diferentes temáticas que puedan desencadenar conversaciones y espacios donde tenga todo lo necesario para dar rienda suelta a sus aficiones.

4. Evitar refuerzo extrínseco

Montessori aboga por la motivación intrínseca en cualquier tipo de actividad, es decir, la recompensa están en la propia actividad. Por eso es preciso evitar el dinero o los premios materiales. Puede resultar difícil en una sociedad como la nuestra. En nuestro artículo sobre cómo elogiar a un niño puedes coger algunas ideas.

5. Aprender de y con los iguales

Los espacios colaborativos pueden fomentar el aprendizaje. Por ejemplo, crea un grupo de estudio, de poesía o de lectura, de debate, cineforum…

6. Aprender en contexto

Los aprendizajes situados en contextos significativos promueven un aprendizaje más profundo y rico que en contextos abstractos.

Para aprender sobre la flora y la fauna, organiza una excursión a un parque o reserva natural. Jugad con la ciencia haciendo experimentos. Haced productos y recetas caseras.

¿Cómo aplicar el método Montessori en casa con tus hijos?

En este vídeo se explican 7 formas de aplicar la filosofía de Montessori en casa

¿Qué materiales necesito para aplicar el método montessori?

El metódo Montessori aboga por la libertad y la independencia de los niños, por eso es preciso preparar el entorno de forma que sea seguro para el niño y a la vez tenga acceso a materiales y objetos de uso cotidiano.

  • Estanterías bajas, donde tenga acceso fácil y ordenado a todos sus materiales de trabajo.
  • Mesas y sillas pequeñas y taburetes. Esto le permitirá moverlas por la casa potenciando su independencia. Esto les puede ayudar a servir, preparar y tomar sus meriendas, ayudarles a limpiar los platos…
  • Bandejas o cestas variadas. Los materiales para cada actividad o trabajo van en diferentes cestas o bandejas. Que cogerá cuando vaya a utiliarlo y devolverá a su sitio cuando termine. Por ello tampoco deben ser muy grandes.
  • Herramientas pequeñas, como cucharas, boles, jarras, etc. Asegúrate de que le son útiles a tu hijo. Esto les va a ayudar a desarrollar su habilidad de motricidad fina.

Puedes ahorrar dinero y reutilizar objetos haciendo estos materiales tu mismo. ¡Se creativo!

Estrategias y técnicas para aplicar el método Montessori

A continuación os proponemos algunas actividades para aplicar el método Montessori en casa con nuestros niños.

1. Inspira amor por la naturaleza

Maria Montessori puso un gran énfasis en fomentar la conexión entre el niño y la naturaleza a través del cuidado de plantas y animales y poniendo gran valor en crear entornos estéticamente agradables.

2. Crea una mesa de la naturaleza

Llena varias cestas con una variedad de materiales naturales que tu hijo puede tocar y manipular. Puedes cambiarla mensualmente o por estaciones. La mayoría pueden ser materia orgánica pero también puedes poner objetos en miniatura o plantas artificiales. Ten cuidado con el tamaño de los objetos porque niños menores de 3 años pueden intentar tragárselos.

Algunos objetos estacionales pueden ser:

  • Otoño: Calabazas, hojas, palos, piñas, imágenes de otoño.
  • Invierno: Ramas de árboles de hoja perenne, imágenes invernales, animales que hibernan, dibujos de copos de nieve, o copos de nieve de papel, muñecos de nieve de lana.
  • Primavera: semillas, plantas pequeñas de interior, flores, pajaros en minitaura, nidos en miniatura, huevos falsos, paisajes primaverales, pétalos, hojas verdes.
  • Verano: conchas, figuras de animales marinos, barcos, faros… Imágenes de paisajes veraniegos, boles de fruta de verano…

3. Deja que el niño se corrija a si mismo

Permite que cree una motivación interna a hacer las cosas bien, no por consecuencias externas. No le des premios si lo hacen bien o castigues si lo hacen mal.

Permite que el niño encuentre el error, pregúntale “¿Cómo puedes mejorarlo?” pero a la vez alaba su esfuerzo. Aporta materiales para que sea capaz de encontrar el error y corregirlo.

Puedes tener un registro de todas las actividades que hacen y poner signos dependiendo de su progreso hasta dominar una habilidad. Ponlo en un sitio visible de la casa. De esta manera sabes cuando pasar a una nueva habilidad siguiendo una secuencia.

4. Enfatiza la buena educación

Es importante transmitir valores de respeto por su trabajo y por el de los demás, educación y conducta apropiada.

Puedes crear un cartel con varias normas que se seguirán en la casa, con frases cortas para que puedan memorizarlas. Practicar las normas con juegos de roles puede ser util para practicarlas y refrescarlas. Algunas ideas pueden ser:

  1. “Una actividad cada vez”– Puedes elegir de la variedad de materiales los que quieras pero solo se puede hacer una actividad a la vez. Y cuando se acabe, se recoge y se puede hacer otra actividad.
  2. “Ve despacio”- No corras por la habitación, esto ayuda a mantener la concentración y propósito a las acciones.
  3. “Mantén la habitación recogida”– Devuelve todas las cosas a su sitio después de usarlas, limpia el polvo a las estanterías, riega las plantas.
  4. “No se grita” – Es importante sensibilizar a los niños al volumen.
  5. “Se amable”–  Al usar los materiales, al hablar con los demás, al cuidar plantas y animales.
  6. “Usa tus palabras” – Es importante insistir en que los niños usen sus propias palabras para expresar su emociones, de forma clara y calmada.  Pueden ser útiles las actividades de escenificaciones y representaciones para practicar sobre como decir las cosas.
Método Montesori una guía para aplicarlo en casa

¿Se puede convertir cualquier actividad en un ejercicio Montessori?

Cualquier actividad es susceptible de ser adaptada en función de los principios de María Montessori. Para ello tiene que cumplir tres requisitos básicos:

  • Control del error: que la propia actividad permita que el niño se de cuenta de si la ha hecho correctamente o no, en lugar de ser nosotros quienes le corrijamos.
  • Concentración e independencia: aportándole todos los materiales que necesite, para que no necesite nuestra ayuda para comenzar, continuar o finalizar la actividad.
  • Actividades manipulativas, que trabaje con sus manos y utilice todos sus sentidos.

Método Montessori para quitar el pañal

1. Quitar el pañal es un proceso gradual

Aprender a usar el váter es un proceso natural y gradual que se desarrolla al ritmo del niño más que al del adulto.

Un orinal puede ser útil para que se vaya familiarizando. Se puede situar al alcance del niño, para que se pueda sentar e imitar a los otros habitantes de la casa, incluso antes de que comience a darse el control de esfínteres.

Cuando el niño se interese por vestirse y desvestirse él solo, se puede usar ropa que sea fácil de manipular para que puedan ir al baño cómodamente.

2. Darle independencia

Una vez que el niño tenga interés en usar el inodoro u orinal, el baño tendrá que organizarse para darle la mayor independencia posible.

Si se usa un orinal es mejor dejarlo en un sitio fijo como el baño para que siempre sepa donde ir. También debería haber en el baño a mano una pila de paños para limpiar, un cesto para la ropa mojada y una pila de ropa interior limpia. De esta manera el niño se implica en limpiar sus “accidentes” en caso de que haya habido alguno.

3. El papel del adulto

¿Cómo utilizar el Método Montessori para quitar el pañal? El ambiente debe estar preparado para que el niño pueda explorar e imitar libremente en cada estadio del desarrollo.

Para asistir al niño en su proceso de aprendizaje:

  •  Encuentra formas de hacerle sentir seguro, como un taburete bajo los pies cuando use el váter.
  • Incorpora ir al baño en la rutina del niño. Ofrece al niño ir al baño cuando normalmente va, como al levantarse, al llegar de la calle, antes de salir, después de comer…
  • Di “es hora de ir al baño” en lugar de “¿quieres ir al baño?” (la respuesta será no) o “creo que necesitas ir al baño” (el adulto se implica). Cuando el niño crezca podrá decir: “no, no lo necesito”. Puedes poner una alarma que le recuerde a intervalos regulares que tiene que ir.
  • Nunca obligues al niño a ir al baño.
  • No lo regañes ni felicites por ir al baño, porque es lo más normal del mundo.
  • No interrumpas al niño para ir al baño, espera hasta que haya terminado su actividad antes de ofrecerle ir a orinar.

4. Cuando no les da tiempo

¿Cómo utilizar el Método Montessori para quitar el pañal? Si un niño se moja, mantén la calma y se tranquilizador. No hagas que se sienta avergonzado. Puedes decirle: “Veo que te has mojado. Vamos a por ropa seca”. Tu hijo puede ir a por ropa seca al baño y coger lo necesario para limpiar el suelo y lavarse las manos. Déjale que se cambie a su ritmo y presenta ayuda si la pide o si se siente abrumado.

Algunas situaciones puede favorece el aumento de los accidentes, por ejemplo el nacimiento de un hermano, el divorcio de los padres u otras situaciones estresantes del día a día. Los problemas tienden a resolverse con el tiempo y es importante no hacer un drama.

Sin embargo, si a los 5 años no ha aprendido y/o  interfiere en áreas como la escuela o la vida social, es mejor acudir a un psicólogo especializado para evitar más complicaciones.

Método Montessori para comer

Preparación del entorno:

  1. Pon una alfombra o algo para proteger el suelo bajo la mesa y la silla donde el niño come regularmente.
  2. Utiliza una mesa y silla donde el niño este cómodo y si es posible donde tenga los pies apoyados para darle seguridad. Puede hacerse con sillas y mesas de su tamaño o colocando un apoyo bajo los pies.
  3. Dale un tenedor y cuchara más pequeños, pero sin ser de plástico.
  4. Implica al niño en las comidas familiares y permite que vea cómo los adultos utilizan los cubiertos.

¿Cómo hacerlo?

  1. Comienza pronto, cuando el niño comience a mostrar interés en tomar alimentos sólidos y tenga la habilidad motriz fina de forma que pueda cogerlos y controlar el movimiento. Luego, durante las comidas, ofrécele una cuchara pequeña, y que la sostenga mientras le das tú de comer. El niño puede que intente ponérsela en la boca, o al revés las primeras veces. Puedes corregirlo pero no todo el tiempo porque puede resultar irritante para ambos.
  2. Espera que, aunque le hayas dado los utensilios, quiera comer con sus manos. Permítelo ya que puede ser el precursor de querer comer de forma independiente.
  3. Cuando el niño esté habituado a la cuchara deja que se alimente el solo y que aprenda a su ritmo, por ensayo y error. Si puedes sirve comida que no se derrame fácilmente de la cuchara (como purés) o que se pueda pinchar fácilmente con un tenedor.
  4. Deja que el niño practique comer solo con galletas u otras cosas fáciles de picotear si comes a su lado. Esto le permite observar a los adultos comer.
  5. No es necesario tener vasos con pajita u otros elementos. Un vaso pequeño será suficiente. Que se mojen es parte del aprendizaje.
  6. Ofrece alimentos de picoteo saludables a menudo para que sientan la independencia de comer solos.

La limpieza es parte del aprendizaje

¿Cómo utilizar el Método Montessori para comer? Ensuciar la mesa y verter la comida es algo normal en el aprendizaje. Cuando ocurra, enseña al niño a limpiarlo. En las aulas Montessori se espera que los niños aprendan a servirse solos.

Cuando viertan la comida, en lugar de enfadarnos lo mejor es guiarles en el limpiado. Así aprenden que es normal cometer errores, cultivando la experimentación y la autoestima.

Incluir a los niños en la preparación de la comida

Cocina con los niños, dadles tareas fáciles de la preparación y ve explicando los pasos a seguir, adaptando al nivel del niño. Para uno de dos años puede ser lavar cuencos o verduras o traer algunos ingredientes. Si tiene 6 puede aprender a batir huevos o montar sándwiches.

Método Montessori para dormir

Cama de suelo

¿Cómo utilizar el Método Montessori para dormir? Uno de los aspectos más discutidos es la cama de suelo, es decir, una cama baja o directamente el colchón sobre el suelo. La idea tras esta disposición es que los niños deben tener libertad para acceder a la cama o salir de ella en cualquier momento.

A algunos niños les puede servir pero para otros puede ser demasiada libertad. Por ello esta elección debe depender de las características de cada niño. Además, algunos padres son partidarios del colecho, por lo tanto la cama en el suelo no sería posible.

Jugar al ir a la cama

Este concepto permite que los niños tengan acceso a libros y juguetes al irse a dormir, y darles libertad para que determinen cuando están listos para dormir.

De todas formas hay normas y para cada familia será diferente. El adulto puede elegir qué juguetes o libros puede llevarse a la cama y que el niño elija de entre esas opciones. Por ejemplo, permitir sólo juguetes silenciosos que no sean excesivamente estimulantes.

Al principio puede resultar difícil que el niño se vaya a dormir a una hora prudencial, pero con el tiempo y no cayendo en quitarles los juguetes u obligándolo a irse a dormir, el niño se acostumbrará y terminará yéndose a dormir a una hora adecuada. No te rindas demasiado pronto. Una estrategia puede ser comenzar el rato de irse a la cama antes, para que no se le haga muy tarde.

Contacto piel con piel

Darle masaje antes de dormir, o dibujar en sus manos o espalda con los dedos mientras le lees un cuento puede proporcionar un tiempo relajante y de intimidad con tu hijo.

Elección

La hora de dormir según Montessori debe implicar elección. Cada familia debe decidir cuanta libertad le quiere dar a su hijo o cuanta el niño el capaz de afrontar. Esto puede implicar la elección de dónde dormir (sólo o con los padres), qué cuento leer, qué pijama usar, etc.

Estimulación

Es importante que las habitaciones de los niños no sean hiper-estimulantes. Aunque el niño puede estar muchas horas jugando ahí, las habitaciones tienen que permitir paz y relajación. Algunos objetos de la habitación deberán ser sacados de ella o modificados, como algunos muebles para evitar accidentes, altavoces…

Algunos puede que necesiten más asistencia que otros y que Montessori siempre aboga por tener en cuenta las necesidades y preferencias del niño. Esto no quiere decir que se haga siempre lo que el niño quiera, pero sí mantener un espacio seguro y no obligarle a nada que no quiera, igual que no obligarías a un adulto.

Método Montessori para aprender idiomas

El método Montessori proporciona un entorno que favorece el aprendizaje de los fundamentos del lenguaje hablado en primer lugar. Los profesores hablan con los niños, más que dar instrucciones. Se pasan mucho tiempo presentándoles el nombre de las cosas. Introducen las palabras en contexto y con experiencias multi-sensoriales.

Una vez que conocen los sonidos del idioma, se les anima a que escriban. Si no tienen la fuerza manual, pueden escribir con un abecedario imantado, por ejemplo.

Ejemplos y ejercicios prácticos para aplicar el método montessori según la edad del niño

Según la filosofía de Montessori, la independencia y autonomía de los niños se potencia mediante la colaboración en todo tipo de tareas de la casa. Esto puede comenzar desde el principio, siempre adaptado al grado de maduración del niño. Descubre en este artículo qué obligaciones y responsabilidades los niños pueden ir adquiriendo según su edad.

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Errores frecuentes a la hora de aplicar el Método Montessori en casa

Algunos errores frecuentes que pueden darse a la hora de aplicar el método Montessori en casa son:

  • No conocer bien el método. Para ello debes leer mucho e informarte bien.
  • Tener expectativas muy altas en el método y en el niño. No pienses que vas a conseguir un niño modelo y que va a aprender muy rápidamente. Observa a tu hijo y date cuenta de si está preparado para ciertas actividades.
  • Darle demasiada importancia a los materiales. Es sólo una parte, no hace falta que te gastes un dineral, antes de comprar revisa la casa, porque puede que muchas cosas que ya tienes te sirvan.
  • No elegir bien los materiales. Aunque puedes aplicar el método Montessori a casi cualquier actividad y objeto, no todo vale. Los materiales deben ser educativos.
  • No adaptar todos los espacios. Es preciso que todos los espacios de la casa tengan ciertas adaptaciones para el uso del niño.

¿Se puede aplicar el Método Montessori a niños hiperactivos?

Los niños con TDAH (Trastorno por déficit de atención e hiperactividad) tienen dificultades para centrarse en una sola actividad, y para permanecer haciendo lo mismo durante un rato. Aunque pueda parecer que el método Montessori puede ayudarles a tener libertad de aprender a su ritmo, lo cierto es que este método no les ayuda demasiado.

Estos niños tienden a moverse sin rumbo fijo distrayéndose debido a tantas opciones de trabajo para elegir. Puede que empiecen una actividad, y que sin terminar se pasen a la siguiente. Además, el hecho de que otros estudiantes estén moviendose por el aula sirven como distracciones visuales y sonoras. Esto resulta en un estudiante que necesita una excesiva cantidad de corrección, fuerza al niño a mostrarse como el “diferente”.

Puede hacerse algunas modificaciones, como que trabaje en una sección de la clase más tranquila, o un profesor de apoyo. Pero realmente, el método tradicional (incluso también necesitando apoyo) les proporciona un entorno más centrado, más calmado y más estructurado que es lo que necesitan.

¿Se puede aplicar el Método Montessori a niños con necesidades especiales?

Si es posible, incluso puede ser beneficioso, de hecho María Montessori comenzó a desarrollar su pedagogía a partir de su experiencia con niños con problemas del desarrollo. La clave es proporcionarles los materiales adecuados a su nivel de desarrollo, evitando una excesiva frustración. También hay que tener en cuenta qué necesidades concretas tiene cada niño y adaptar en la medida de lo posible.

Para niños con dificultades en la movilidad, el método Montessori no es una estrategia adecuada.

¿Se puede aplicar el Método Montessori a adultos y ancianos?

El método Montessori aplicado a personas con demencia está teniendo bastante éxito. La investigación muestra disminución en conductas reactivas y un incremento en la implicación y participación en actividades.

Esta aplicación proporciona promueve la independencia, la autoestima y un futuro con mejor calidad de vida. Se centra en la adaptación del entorno para  ayudar a su memoria e independencia. Aunque la demencia no se revierte con este método se puede sortear. El resultado es que las personas con demencia son capaces de hacer contribuciones significativas a su comunidad, implicarse en actividades motivantes para ellas y tener la oportunidad de mantener durante más tiempo sus funciones.

¿Cómo se aplica el método montessori en la escuela?

En el siguiente vídeo podrás ver el interior de una clase Montessori, cómo los niños mayores ayudan a los pequeños, como se implican en tareas de cuidado del aula, etc. También se ve cómo va cambiando la dinámica a medida que los niños van creciendo.

Responsabilidad: ¿Qué es? Concepto y claves para ser más responsable

Una guía útil sobre la responsabilidad: Qué es, qué significa ser una persona responsable, en qué nos beneficia, cómo puedo ser una persona más responsable. Descubre la diferencia entre la responsabilidad y la culpa, y todo lo que necesitas saber sobre la responsabilidad social. Si tienes cualquier pregunta, o quieres compartir tu experiencia con nosotros, puedes dejar tu comentario abajo y te responderemos. 

Responsabilidad Guía Completa

¿Qué entendemos por responsabilidad? Si te paras a pensar, este concepto, seguramente, lleva revoloteando encima de nuestras cabezas desde que somos pequeños. Casi desde el momento en el que empezamos a decidir si obedecer o no, y si queremos “desafiar a la autoridad” (papá y mamá). “Tienes que ser responsable”.

Si le preguntas a un niño, que significa ser responsable, dirá algo como “hacer las cosas bien”, “hacer lo que dice papá y mamá” “hacer los deberes”. Los adultos utilizan el término responsabilidad para que los niños entiendan y asuman que hay que portarse bien y cumplir con las tareas que dicen los adultos.

¿Crees que el termino responsabilidad engloba algo más que obligaciones?, ¿qué es lo que te viene a ti a la cabeza cuando hablamos de responsabilidad?

¿Qué es responsabilidad? Definición

Si nos fijamos en el origen etimológico, el significado de responsabilidad no tiene tanto que ver con las tareas a realizar o las obligaciones. Sino con el compromiso.

Convertirse en una persona responsable significa ser capaz de tomar decisiones conscientemente, llevar a cabo conductas que persigan mejorarse a uno mismo y/o ayudar a los demás. Y lo más importante, una persona responsable acepta las consecuencias de sus propios actos y de sus propias decisiones.

La palabra responsabilidad, proviene del latín “responsum” (el obligado a responder de algo o de alguien). Los verbos linos “Respondere y Spondere” están estrechamente relacionados y se utilizaban mucho en el ámbito jurídico. El primero, significaba defender o justificar un hecho en un juicio y el segundo, jurar, prometer o asumir una obligación”.

                                                                                    Hispanoteca – Lengua y cultura

Por tanto, podemos definir a una persona responsable como aquella que asume los resultados de las decisiones que acepte o tome. La RAE la define responsabilidad como: “Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.”

La definición de responsabilidad que realiza la RAE, hace especial hincapié en la necesidad de que la persona que asume la responsabilidad cumpla con las consecuencias negativas de sus actos.

Por lo que vemos, es un término que tiene distintas valoraciones y que puede resultar bastante abstracto, pero que todos damos por hecho y utilizamos de forma cotidiana.

Bajos niveles de responsabilidad, podrían estar relacionados dificultad a la hora de planificar y controlar o inhibir comportamientos.  Si quieres conocer tu funcionamiento cerebral en profundidad, te recomiendo que realices el Test Cognitivo Online de CogniFit: Evalúa de forma clínica y rápidamente tu funcionamiento cerebral, identifica debilidades y fortalezas cognitivas en las áreas de la memoriaatención y concentraciónfunciones ejecutivascoordinaciónplanificación, etc… Los resultados que proporciona este test neuropsicológico son muy útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Obtén tus resultados en menos de 30-40 minutos. CogniFit es la herramienta de evaluación cognitiva más recomendada y utilizada por profesionales.

¿Para qué nos sirve ser responsables?

Ser responsables nos aporta muchos beneficios. Te puede ayudar a conseguir tus objetivos y metas en cualquier ámbito de tu vida. La responsabilidad te permite crear valores y te ayuda a dirigir las riendas de tu vida.  Ser una persona responsable nos ayuda a:

  • Ser más honestos: Cuando tendemos a decir la verdad, y cumplir nuestras promesas, las personas que nos rodean nos van a creer y nos van a ver como una persona honesta.
  • Ser más autónomos: Asumir las consecuencias de nuestros actos, nos ayudará a decidir mejor.
  • Ser personas más confiables: Al ser responsables, nos ganamos la confianza de los otros. Pero lo que es más importante, también ganaremos en confianza en nostros mismos. Hacer lo correcto, nos hará sentir bien. Y aunque nos equivoquemos, estaremos satisfechos porque sabemos que lo hemos hecho lo mejor que hemos podido.

El valor de la responsabilidad

La responsabilidad se enseña desde la infancia. Tanto en las familias como en la escuela, se busca educar en valores.

Está claro que todo el mundo quiere una pareja que se comprometa y sea responsable, hijos responsables que no se metan en líos, padres y profesores responsables que cuiden de los niños, profesionales que hagan su trabajo con responsabilidad. ¿Por qué?

Porque tener personas así a nuestro alrededor nos genera confianza, nos da seguridad. Pensamos, “si, es una persona responsable, cumplirá, y las cosas saldrán bien”. Sentirnos seguros es una de las necesidades básicas en la pirámide de Maslow.

Este es uno de los motivos por los que en nuestra sociedad, se valora la responsabilidad de una forma tan positiva. Por que nos proporciona seguridad, confianza y cierta estabilidad.

¿Cómo puedo ser más responsable?

No existe una fórmula mágica que nos haga ser más responsables. Sin embargo, la responsabilidad se puede entrenar.

Si quieres cumplir con tus propósitos, tus obligaciones y compromisos, lo que necesitas es, en gran medida, predisposición y motivación. Ahora bien, si sigues aquí conmigo, es que esto existe, así que te propongo estas pautas para conseguirlo:

  1. Ponte metas: Es importante conocer para qué hacemos las cosas. Tener un sentido y una dirección nos ayuda a ser consecuentes y a continuar cumpliendo con el deber. Si consideras que el objetivo es muy a largo plazo, ponte objetivos pequeñitos para conseguirlo. Te aconsejo que los escribas. Parece una tontería, pero plasmarlo en papel, los hace real. Si sólo están en tu cabeza, si no cumples contigo mismo, nadie se entera.¡Escribir tus metas puede ayudarte a ser más responsable!
  2. Objetividad: ¿Qué está en mi mano y qué no? Elabora una lista de las cosas que dependen de ti y puedes controlar. Tu atención debe ir dirigida a esos aspectos, pues lo que no depende de ti, no es tu responsabilidad.
  3. Rutinas: Si te cuesta mucho esfuerzo “ponerte”, es mejor que te organices. Si tienes una rutina, sabrás lo que tienes que hacer en cada momento. Pero no solo eso, a veces, saber cuánto tiempo tienes que esforzarte también ayuda. “Va, solo es una hora de estudio antes de ir al cine!
  4. Recompensate: Aquí entran en juego las atribuciones internas. Si has conseguido lo que te habías propuesto, ¿por qué no reconocértelo?. Es tu momento, date un homenaje.
  5. Se sincero contigo mismo: ¿Has fallado?, ¿estaba en tu mano que el resultado hubiera sido otro?. Hazte responsable, asume las consecuencias y analiza, ¿qué podrías haber hecho de otra manera?, ¿cómo lo mejorarías en otra ocasión?.
  6. Comparte tus planes: No hablo de publicar en redes sociales. No, me refiero a algo más íntimo. Coge a tu hermano, tu madre o tu mejor amigo y cuéntale lo que vas a hacer, cuándo y como… además, hazle saber que esperas que te pregunte que tal. ¡Ya no tienes escapatoria, hay que cumplir!.
  7. Operacionaliza: Esto significa que las cosas que tu puedes asumir como responsabilidad son actos. Por ejemplo, recoger tu habitación, entregar un trabajo, preparar la comida, hacer un halago. Son conductas concretas que puedes asumir como responsabilidad y obligaciones a cumplir, pero no puedes asumir la responsabilidad de las consecuencias. Por ejemplo, que el profesor te ponga un 10, que la comida le guste a la gente o que el halago sea bien recibido. Esto no depende de ti. Por tanto, concreta actividades y tareas que tengas recursos y predisposición para realizar y ¡ponte con ello!

No te voy a engañar. Convertirte en una persona responsable no vendrá de la noche a la mañana. Además, supone un esfuerzo y un compromiso.

Recuerda, la clave del éxito es la constancia. Te animo a que te centres y lo consigas.

Puedes empezar escribiendo tus objetivos finales en mayúsculas y sus subtipos o subobjetivos con guiones más abajo. Empieza poco a poco, asumiendo responsabilidades y pasito a pasito.

Recuerda la responsabilidad de tus actos (no de las consecuencias arbitrarias). Si un día no obtienes el resultado que obtenías o no has encontrado las claves para usar tu fuerza de voluntad, no te castigues. Analiza, piensa que vas por buen camino, porque te estás dando cuenta de las dificultades y retoma.

Responsabilidad vs culpa

La culpa no es lo mismo que la responsabilidad. Ser responsable de algo, no quiere decir culpable. Esto que parece tan de cajón, en nuestro día  día, no lo es tanto. Y si no… ¿cuántas veces te has sorprendido diciendo “¡Es que no es culpa mia!”

Para entendernos, voy a contarte una historia, que incluso puede que te resulte familiar:

“Te has encontrado este whatsapp nada más levantarte. Tienes que terminar y entregar el proyecto para las 13.00h. Además, es primordial ser puntual y hacer las cosas perfectas, porque es un cliente muy importante. Inviertes toda la mañana en este encargo, todo tu esfuerzo. Al salir de casa, coges el cercanías, pero va con retraso. “Tendría que haber salido antes, voy a andar pillado”. Ya llevas 5 minutos de retraso. Sales del cercanías y hay una manifestación que atraviesa la avenida “¡será posible! ¿Tenía que ser hoy?”. Consigues atravesar a la otra acera, entre todo se te han hecho 15 minutos tarde. Llegas a la oficia, esperas al ascensor… Cuando subes, miras el reloj antes de entrar pero… 20 minutos de retraso. El cliente se ha marchado, Vanesa va a matarte.”

  • ¡Te dije que era importantísimo que llegaras a la hora!. ¡Mira que hora es!, ¡El cliente se ha ido enfadadísimo por tu culpa!. ¡Era tu responsabilidad!
  • ¿Crees que lo he hecho a propósito? ¡No es culpa mía que el cercanías fuera tarde y hubiera una manifestación cortando la avenida!

¿Que está pasando aquí?

Todo lo que hiciste, fue con buena intención, esfuerzo e interés. Sin embargo, diferentes factores han provocado que no llegaras a tiempo a entregar el proyecto. Vamos a valorar esta historia

  • ¿Cuál es tu responsabilidad real?: Entregar el proyecto terminado a las 13.00h
  • ¿De quien es la responsabilidad de que el cliente se enfade?: Solamente del cliente, porque nosotros no podemos controlar las emociones que siente otra persona.

La culpa lleva componentes implícitos que no nos ayudan en nada. Por ejemplo, no es lo mismo ser responsable de una decisión que culpable de una decisión. ¿Que implica la culpa?

  • Acción voluntaria: Para que alguien sea culpable de algo, necesita una búsqueda activa para obtener dicho resultado.
  • El resultado va a ser negativo. Si eres culpable de algo, ese algo va a ser un producto negativo.
  • Totaliza: Que echemos la culpa a alguien de un suceso, significa que, la única forma de evitar que ese hecho ocurriera, sería eliminar al culpable del mapa. Sin embargo, ser responsable quiere decir que realizó ciertas conductas que ayudaron a que se produjera ese resultado.
  • La culpa nos lleva a pensar en la causa – consecuencias:No todo en la vida pasa en razón de causa-efecto. La mayoría de las cosas dependen de multitud de factores, como en la historia que hemos visto antes… Incluso a veces, cambiar uno de ellos, no hace que obtengamos un resultado diferente. Por ejemplo,  si el protagonista hubiera cogido el metro en lugar del cercanías, la manifestación hubiera estado ahí…y no hubiera podido cumplir con su responsabilidad (entregar el proyecto a tiempo).

Es importante que tengamos esto en cuenta, porque a veces nos responsabilizamos de cosas que no podemos controlar, que no podríamos cambiar ni aun deseándolo con todas nuestras fuerzas. Sentirnos culpables de eventos, resultados o situaciones que no dependen de nosotros, afecta a nuestro estado de ánimo, nos frustra y muchas veces, nos enfada.

Lo mismo pasa cuando nos hacen culpables. Lo vemos injusto porque lo que ha pasado tampoco estaba dentro de nuestros planes. Antes de culpabilizar a alguien, pregúntate si los resultados negativos obtenidos han sido buscados de una forma intencionada por la otra persona o no. Aseguraté de ha hecho todo lo que estaba en su mano para cumplir con su responsabilidad.

¿Por qué me siento mal cuando no soy una persona responsable?

En psicología social, nos encontramos con la teoría de Wiener, la “teoría de las atribuciones” se habla de atribuciones, para referirse a las explicaciones que le da cada uno a las causas, razones o cuando explicamos el por qué de un resultado, utilizamos las atribuciones. Las atribuciones influyen ampliamente en la forma en la que nos sentimos, en el modo de relacionarnos con los demás e incluso en la forma en la que actuamos. Y como no, influye en nosotros a la hora de asumir responsabilidades.

Podemos hablar de :

  1. Atribuciones externas: Cuando la explicación/causa de los hechos lo trasladamos a algo externo. Nosotros no tenemos responsabilidad. Por ejemplo, cuando decimos que “me pones de los nervios”, como si nosotros no tuviéramos control y fuera inevitable sentirnos así. Muchas personas utilizan este tipo de atribución para eludir responsabilidades, haciéndolo de forma errónea como en el ejemplo que he puesto. Otro caso podría darse cuando decimos “ha sido la mala suerte”, dando a entender, que nosotros tenemos todas las capacidades y habilidades necesarias para obtener un resultado óptimo, sin embargo, el azar ha influido negativamente en el resultado = responsabilidad cero.
  2. Atribuciones internas: La explicación / causa de los hechos está en nosotros mismos. Puede utilizarse cuando se consiguen éxitos “ha sido gracias a mi”, “sin mi esfuerzo no hubiera sido posible”. Pero también en situación en las que sabemos que ha habido consecuencias negativas para otro y asumimos que nos hemos visto implicados. Pedimos perdón haciéndonos cargo de la responsabilidad “Lo siento mucho”, “Perdona, no me he dado cuenta”.

Está claro, que el estilo de atribución de una persona puede influir mucho en su autoestima, su autoconcepto y, por qué no, su felicidad. Por ejemplo, alguien que no se responsabiliza de sus logros por exceso de modestia, tendrá un autoconcepto bajo. Dando la sensación de que los logros que obtiene nunca dependen de él. Por el contrario, una persona que siempre se atribuye los méritos, dará sensación de persona prepotente y narcisista.

¿Que crees que pasará si utilizamos atribuciones internas para los resultados negativos y externas para los positivos? Exactamente los mismo.

Hay que ser coherente y objetivo. Está bien seguir los valores y responsabilizarnos de las consecuencias de las cosas que hacemos mal, pero también ser objetivos y darnos el “gustazo” de tomar la responsabilidad de las cosas que hacemos bien. Eso nos dará un equilibrio emocional y favorecerá nuestra autoconfianza.

Responsabilidad como valor social

Cuando hablamos de valor social, nos estamos refiriendo a ciertas pautas específicas que se fijan en una sociedad determinada, con el objetivo de que el funcionamiento sea correcto, pacífico y conlleve al bienestar.

La responsabilidad como valor social, afecta a las relaciones con los demás, pero también con uno mismo:

Compromiso

Uno de los ángulos de la responsabilidad como valor social es el compromiso. Nos comprometemos continuamente. En nuestro trabajo, con la familia, con los amigos, con las parejas… Comprometerse significa prometer a alguien algo y cumplir.

Es curioso, porque en muchas ocasiones, nos hacemos promesas a nosotros mismos y nos las saltamos. “Este lunes, sí o sí, empiezo a cuidarme”, “Hoy trabajo, pero mañana me pongo a estudiar”, “voy a ir al gimnasio 3 días a la semana, sin excusas”. Estoy totalmente segura de que alguna de estos propósitos te suena, y también, de que alguno no lo has cumplido. ¿No te parece extraño que aunque ese compromiso sea por nosotros mismos, no los llevemos a cabo?. ¿Somos demasiado benévolos y nos lo perdonamos todo?. Imagina que pasaría si esas promesas se las hicieras a alguien:

  • “Este lunes sí o sí abuela, voy a cuidarte: Pero no vas.
  • “Hoy trabajo, pero mañana te ayudo a estudiar hijo”: Pero no le ayudas.
  • “Voy a impartir clases en el gimnasio 3 días a la semana”: Pero no apareces.

¿Por qué parecen más importantes las responsabilidades ante otros que ante nosotros mismos?

Obligaciones

El segundo ángulo de la responsabilidad como valor social es el de oblicaciones. Sobre este aspecto, ya he mencionado algo al empezar el artículo. Son las que nos inculcan desde pequeños. A cada edad y en cada etapa de la vida, nos va correspondiendo aprender e incorporar en nuestro repertorio distintas tareas, para adaptarnos a la sociedad en la que nos desarrollamos y su modo de vida. Son nuestras responsabilidades y/o obligaciones.

Muchas veces, estas obligaciones no se dicen en voz alta, se asumen sin mas. ¿No os ha pasado nunca que haces algo, en casa por ejemplo, porque en ese momento te apetece y a partir de ahí, los demás miembros del hogar asumen que lo harás siempre?. Por ejemplo, mamá siempre pone la lavadora, papá siempre hace la compra, mi hermano siempre saca al perro, yo pongo la mesa. 

¿Que pasa si un día mamá sale tarde del trabajo? – No hay ropa limpia

¿Qué pasa si un día mi hermano se olvida de sacar al perro? – Se hace pis en casa

¿Qué pasa si papá ese día no tiene coche para ir a la compra? – No hay comida

Pueden parecer ejemplos extremos, porque por lo general, lo que ocurre es que las responsabilidades rotan entre unos y otros. Sin embargo, a veces esto pasa y nos encontramos situaciones como “¡Mamá, no tengo ropa!”, ¡Papá, no me has comprado las galletas que me gustan!”, ¡Juan, castigado porque el perro se ha hecho pis!

Os invito a que os pongáis ejemplos en los que las personas de vuestro alrededor tenían unas obligaciones y unas responsabilidades implícitas, no pactadas, han fallado en su cumplimiento, y ha habido conflicto a la hora de asumir las consecuencias. ¿De quien es responsabilidad?, ¿De quien es culpa?

Fuerza de voluntad

La fuerza de voluntad podría definirse cuando nosotros continuamos haciendo esfuerzos y sacrificios, para conseguir una meta u objetivo, que nos reportará una elevada satisfacción al conseguirlo.

Esto cobra mayor relevancia cuando son metas a corto plazo. Es más fácil mantener la fuerza de voluntad. Por eso, viene bien fijarse pequeños objetivos cuando el esfuerzo tiene que mantenerse muy constante durante un largo periodo de tiempo.

También ayuda preguntarse ¿por qué?: ¿por qué decidí hacer esto? ¿sigo queriendo eso? ¿qué tengo que hacer para conseguirlo?. Contestarte a estas preguntas te dará fuerza y te hará reafirmarte en tu decisión, impulsándote a continuar. ¡Adelante!

Como siempre, te invito a que comentes debajo del artículo, ¿qué te ha parecido?. ¿Tienes alguna otra idea sobre qué es la responsabilidad?. ¿Qué haces tú para ser responsable?. Si tienes alguna duda o quieres compartir tu opinión, adelante.

“Compartamos información”

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La Universidad de Barcelona utiliza CogniFit para evaluar la relación entre funciones ejecutivas y obesidad

  • La Universidad de Barcelona, con el respaldo de Mataró TV3, está realizando un estudio con CogniFit sobre la Obesidad en niños entre 10 y 12 años.
  • Un mayor conocimiento sobre el estado de las funciones ejecutivas de las personas puede ayudar a predecir el aumento de peso futuro.
  • Una mayor impulsividad, puede disponer a tener dificultades en el control inhibitorio en participantes sanos con obesidad.
  • Estudios anteriores de la Universidad de Barcelona afirman encontrar interacciones entren la obesidad y polimorfismos dopaminérgicos en el desempeño de la función ejecutiva.
  • El objetivo del estudio es caracterizar las redes funcionales y estructurales del cerebro en obesidad y sobrepeso.
  • La Universidad de Barcelona ha decidido utilizar la plataforma para investigadores de CogniFit y comprobar a través de entrenamientos cognitivos el rendimiento de su muestra en las Funciones Ejecutivas.

 

 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad y el sobrepeso han alcanzado grandes cifras entre la población infantil. Los niños con sobrepeso tienen mayor probabilidad de padecer enfermedades físicas, pero también cognitivas.

Es este el motivo por el cual la Universidad de Barcelona está realizando un estudio con el objetivo de determinar la relación de la obesidad con el estado de las funciones ejecutivas. Junto con el respaldo de Mataró TV3, la Universidad de Barcelona se ha planteado conocer el estado de las funciones ejecutivas en niños de 10 a 12 años para poder predecir el aumento del peso en su futuro.

El estudio consiste en evaluar el impacto del entrenamiento de las funciones ejecutivas, la actividad física y el monitoreo del sueño en la elección de alimentos, el estado emocional y la calidad de vida de los niños obesos. Según los investigadores del estudio, se espera que esos cambios induzcan plasticidad cerebral que se medirá por conectividad MRI.

Para poder desarrollar el estudio, la Universidad de Barcelona ha contado con la ayuda de la herramienta de estimulación cognitiva líder en el mercado, CogniFit. La tecnología validada de CogniFit proporciona los entrenamientos cognitivos durante el estudio. Concretamente, se utiliza un entrenamiento específico para las funciones ejecutivas que consiste en la estimulación y medición de habilidades cognitivas como la inhibición o la planificación.

En entrenamiento de las funciones ejecutivas de CogniFit está desarrollado para entrenar algunas de las capacidades necesarias para controlar y autorregular la propia conducta. Se ha desarrollado para estimular las diferentes estructuras prefrontales del cerebro a través de diversos juegos atractivos y motivadores para los niños.

El estudio se está llevando a cabo por la Universidad de Barcelona con una muestra aproximada de 30 niños de 10 a 12 años. El estudio se está realizando de forma secuencial, de modo que, no todos los participantes realizan los entrenamientos al mismo tiempo. El dispositivo elegido por los investigadores para llevar a cabo el entrenamiento ha sido el iPad. El motivo principal de esta elección ha sido la novedad, interés y motivación que tienen los niños de estas edades para utilizar este tipo de aparatos.

Tal y como estipula el estudio, el entrenamiento está pautado de lunes a viernes durante 5 semanas consecutivas. Por otro lado, el estudio dividirá a los participantes en dos grupos para crear el respectivo grupo experimental y control. De esta manera observarán y compararán entre grupos los cambios cognitivos producidos tras el entrenamiento durante los dos meses aproximadamente.

Gracias a la plataforma de gestión para profesionales de CogniFit, el especialista o profesional del estudio puede recoger, gestionar y analizar los datos referentes a los entrenamientos. El investigador, además, puede observar las puntuaciones de los participantes a través de diferentes gráficas y escalas.

Quedamos a la espera de conocer los resultados y comprobar la eficacia de la herramienta de CogniFit para prevenir la obesidad en el futuro de los participantes.

 

Equipo de Investigación

 

  • Jonatan Emanuel Ottino Gonzalez: Early stage researcher.
  • Xavier Prats Soteras: Early stage researcher.
  • Cristina Sánchez Castañeda: Postdoctoral researcher.

 

Hipotálamo: La importancia de las hormonas en el cerebro

¿Qué es el hipotálamo? Pongámonos primero en contexto: Te rugen las tripas. Llevas sin comer desde primera hora y te invade la sensación de hambre. Empieza a apetecerte comer cada uno de los alimentos que ves en los escaparates. Tienes dificultades para concentrarte en la actividad que estás haciendo y en tu mente sólo hay espacio para pensar qué comerás a continuación. Llegas a estar incómodo hasta que decides empezar a comer. ¿Te resulta familiar?

Hipotálamo

El responsable de todo este proceso es el hipotálamo, una pequeña estructura subcortical situada en el centro del cerebro. Con tan sólo el volumen de un guisante, el hipotálamo se encarga de regular diversas funciones esenciales para la vida, como el hambre, para mantener la homeostasis. Si no fuera por esta estructura, no sabríamos cuándo necesitamos comer y, por tanto, terminaríamos muriendo de hambre. Descubre todo sobre esta esta estructura cerebral: Qué es, dónde se encuentra situado, para qué sirve, ¿qué ocurre cuando se altera el hipotálamo?, ¿con qué enfermedades está relacionado?, su relación con el amor, con la hipófisis y mucho más.

¡Si te interesa saber más detalles acerca del hipotálamo, no te pierdas la sección “Para ampliar…” al final de este artículo! Si tienes cualquier pregunta, puedes dejarnos tu comentario abajo y te responderemos,

¿Qué es el Hipotálamo?

El hipotálamo es una estructura cerebral que, junto al tálamo, forma el diencéfalo. Es parte del Sistema Límbico y contiene la mayor diversidad de neuronas de todo el cerebro. Se encarga de controlar el sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino. Es una glándula endocrina que libera hormonas encargadas de modular conductas relacionadas con el mantenimiento de la especie, y que regula la secreción de hormonas de la hipófisis, con el que conforma el Eje hipotálamo-hipofisiario.

El hipotálamo cuenta con dos tipos de neuronas secretoras:

  • Las parvocelulares (que secretan hormonas peptídicas)
  • Las magnocelulares (que secretan hormonas neurohipofisiarias).
Si quieres evaluar tu propio funcionamiento cerebral, el de tus hijos o pacientes, te recomiendo que pruebes el Test Cognitivo Online de CogniFit: Evalúa de forma clínica y rápidamente importantes funciones cognitivas, identifica debilidades y fortalezas en las áreas de la memoriaatención y concentraciónfunciones ejecutivascoordinaciónplanificación, etc… El completo informe de resultados que proporciona este test neuropsicológico es muy útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Obtén tus resultados en menos de 30-40 minutos. CogniFit es la herramienta de evaluación cognitiva más recomendada y utilizada por profesionales.

¿Dónde se encuentra el Hipotálamo? Tener un buen sitio es importante

El hipotálamo se ubica bajo el tálamo (de ahí su nombre). Además, se encuentra delimitado por la lámina terminal, por los tubérculos mamilares, por las cápsulas internas y por el quiasma óptico. Se conecta con la hipófisis a través del tallo hipofisiario. Una posición tan central en el cerebro permite al hipotálamo comunicarse perfectamente bien, recibiendo información (aferencias) de diferentes estructuras del cuerpo, y enviando información (eferencias) a otras.

¿Para qué sirve el Hipotálamo? Cómo nos mantiene vivos

Las funciones que desempeña el hipotálamo son esenciales para la vida. Es el encargado de regular el hambre y la saciedad, mantiene la temperatura corporal, regula el sueño, el apareamiento y la agresión, además de participar en la regulación de las emociones. La mayoría de estas funciones se regulan mediante una cadena de hormonas que se inhiben o excitan entre sí.

  • Hambre: Cuando nuestro cuerpo detecta que no tenemos reservas de energía suficientes y que, por tanto, necesitamos ingerir alimentos, envía Ghrelina (una hormona) al hipotálamo, indicando que tenemos que comer. De este modo, el hipotálamo libera el Neuropéptido Y, que es la hormona que produce esa sensación de hambre. En el ejemplo del principio, nuestro hipotálamo estaba liberando grandes cantidades de Neuropéptido Y, por lo que nuestra sensación de hambre se había disparado.
  • Saciedad: Por el contrario, cuando hemos comido lo suficiente, nuestro cuerpo debe decir a nuestro cerebro que no necesitamos más alimentos y que tenemos que parar de comer. Conforme vamos comiendo, nuestro cuerpo produce insulina, que incrementa la producción de una hormona llamada “leptina”. La leptina viaja por la sangre hasta el núcleo ventromedial del hipotálamo y, cuando llega a su receptor, inhibe la producción de Neuropéptido Y. Al dejar de producir Neuropéptido Y, dejamos de tener hambre o, dicho de otra forma, sentimos saciedad.
  • Sed: De una manera semejante a la del hambre, cuando el cuerpo necesita más agua, el hipotálamo libera la hormona antidiurética (o vasopresina), que actúan para impedir la pérdida de agua y favorecer la ingesta de líquidos.
  • Temperatura: La temperatura a la que la sangre llega al hipotálamo determinará si necesitamos reducir o aumentar la temperatura corporal. Si la temperatura es demasiado alta, necesitamos perder calor, lo que hará que la porción anterior del hipotálamo (Hipotálamo anterior) inhiba a la posterior, provocando una serie de consecuencias dirigidas a la reducción del calor (como la sudoración). En cambio, si la temperatura es demasiado baja, necesitamos producir calor, lo que hará que la porción posterior del hipotálamo (Hipotálamo posterior) inhiba a la anterior. Así, mediante el eje hipotálamo-hipofisiario, se liberará la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y la hormona adrenocorticotropa (ACTH), favoreciendo la conservación del calor.
  • Sueño: La razón por la que nos cuesta dormir con la luz encendida se encuentra en el hipotálamo. El ciclo de sueño-vigilia está regulado por el ciclo circadiano. La estructura que se encarga de la regulación del ciclo circadiano es un conjunto de neuronas del hipotálamo medial llamado núcleo supraquiasmático. El núcleo supraquiasmático recibe información de las células ganglionares de la retina mediante el tracto retinohipotalámico. De este modo, la retina detecta los cambios de luz en el exterior y envía esta información al núcleo supraquiasmático. Este conjunto de neuronas procesan la información, que es enviada a la glándula pineal (o epífisis cerebral). Si la retina detecta que no hay luz, la glándula pineal secreta melatonina, que favorece el sueño. Si la retina detecta que hay luz, la glándula pineal reduce los niveles de melatonina, lo que propicia la vigilia.
  • Apareamiento y agresividad: Estas conductas (tan dispares en los humanos, pero muy relacionadas en el mundo animal) son reguladas por la misma porción del hipotálamo (núcleo ventromedial). Hay neuronas que sólo se excitan durante la conducta de apareamiento, mientras que hay otras que se activan en las conductas agresivas. No obstante, hay un conjunto de neuronas que responden durante ambas conductas. En este caso, la amígdala cerebral es la encargada de enviar información relacionada con la agresividad al área preóptica del hipotálamo para que éste libere las hormonas pertinentes para adecuarse a la situación en la que nos encontramos.
  • Emociones: Cuando experimentamos una emoción, a ésta le acompañan unos cambios fisiológicos. Si caminamos solos por la noche y tenemos que atravesar una calle oscura donde escuchas ruidos extraños, nuestra reacción más probable es sentir miedo. El cuerpo necesita estar preparado para cualquier circunstancia y por eso nuestro hipotálamo manda información a las distintas partes de nuestro cuerpo (aumenta la respiración, el ritmo cardíaco, contrae los vasos sanguíneos, dilata las pupilas y tensa los músculos). De este modo, nos permite detectar cualquier amenaza y correr o defendernos si es preciso. Por tanto, el hipotálamo se encarga de los cambios fisiológicos relacionados con cada emoción.

¿Qué relación tiene el Hipotálamo con el amor?

Las emociones en el cerebro son gestionadas por el Sistema Límbico. El hipotálamo forma parte de este sistema y es el encargado de hacer saber al resto del cuerpo cuál es la emoción dominante. Aunque los sentimientos son algo complejo de entender a nivel cerebral, sabemos que el hipotálamo es el responsable de que sintamos el amor de la forma en que lo hacemos. El hipotálamo produce feniletilamina, un neurotransmisor que tiene efectos semejantes a las anfetaminas, lo que explica la sensación agradable y eufórica derivada del amor. Además, esto produce un aumento de adrenalina y noradrenalina, lo que lleva al aumento del ritmo cardíaco, al aumento del oxígeno y de la presión sanguínea (provocando la sensación de “mariposas en el estómago”). Por otro lado, el cerebro produce dopamina, que nos permite aumentar nuestra atención en la persona que genera estos sentimientos, y serotonina, que modula nuestro estado de ánimo. Así que, si queremos explicar por qué es tan importante el hipotálamo, basta con decir que, sin él, ¡no seríamos capaces de enamorarnos!

¿Qué relación tiene el Hipotálamo con la Hipófisis?

El hipotálamo regula la secreción de hormonas de la hipófisis (o glándula pituitaria), con la cual se encuentra físicamente conectada mediante el infundíbulo. La hipófisis también es una glándula endocrina, y se encuentra bajo el hipotálamo, protegida por la silla turca (una estructura ósea de la base de nuestro cráneo). Su función es verter al torrente sanguíneo las hormonas que, según le indique el hipotálamo, necesite nuestro cuerpo para regular la homeostasis, es decir, para equilibrar los desajustes de sustancias o temperatura de nuestro cuerpo. La relación entre el hipotálamo y la hipófisis es tan estrecha que forman el Eje hipotálamo-hipofisiario. Ninguna de las dos podría ser plenamente funcional sin la existencia de la otra. De esta forma, la hipófisis permite al hipotálamo extender sus efectos a todo el cuerpo, actuando en otras glándulas fuera del alcance de éste.

¿Qué ocurre cuando se altera el Hipotálamo? ¿En qué trastornos o enfermedades está implicado?

Dada la relevancia del hipotálamo, la lesión de cualquiera de sus núcleos puede ser fatal. Por ejemplo, si se daña el centro de la saciedad (y, por tanto, no somos capaces de sentirnos saciados), no pararíamos de tener hambre y, por tanto comeríamos sin parar, con las implicaciones que esto podría tener sobre la salud. Algunas de las patologías más frecuentes son:

  • Síndrome de la diabetes insípida: Se produce por la lesión en los núcleos supraóptico, paraventricular y del fascículo supraópticohipofisiario. Dada la escasa producción del ADH en este síndrome, se produce un aumento de la ingesta de líquido y de la micción.
  • Lesión del hipotálamo caudolateral: Si se daña esta región del hipotálamo, disminuirán tanto las actividades simpáticas como la temperatura corporal.
  • Lesión del hipotálamo rostromedial: Si se daña esta región del hipotálamo, disminuirán las actividades parasimpáticas, pero aumentará la temperatura corporal.
  • Síndrome de Korsakoff: Con la alteración de los núcleos mamilares (muy relacionados con el hipocampo y, por lo tanto, con la memoria), produce lo que se conoce como amnesia anterógrada, es decir, la incapacidad de incorporar nuevos recuerdos a largo plazo. Además, tienden a rellenar los “huecos” de su memoria mediante fabulaciones (compensan sus olvidos, sin intención de engañar, con hechos que no han ocurrido o que no se corresponden con la realidad). Aunque este trastorno esté relacionado con el alcoholismo crónico, también puede darse por la alteración de los tubérculos mamilares y sus conexiones (como el hipocampo y el núcleo mediodorsal del tálamo).

Trastornos como el Síndrome de Korsakoff provocado por daño en los núcleos mamilares del hipotálamo, pone de relevancia la necesidad de evaluar el estado de nuestras capacidades cognitivas. Para este fin, existen programas científicamente validados que nos ayudan a explorar el estado de nuestras funciones cognitivas, como la memoria. A través de una evaluación cognitiva, podremos conocer nuestros puntos fuertes y débiles a nivel cognitivo.

CogniFit es la herramienta líder en evaluación y entrenamiento cognitivo. Permite medir nuestras diferentes capacidades y llevar a cabo una estimulación cognitiva para fortalecerlas. Están compuestas por juegos mentales validados en niños, adolescentes, adultos y personas mayores. Para que tu cerebro pueda disfrutar de ellos, lo primero es registrarse en CogniFit.

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Para ampliar…

¿Qué hormonas produce el Hipotálamo?

El hipotálamo lleva a cabo sus funciones mediante la liberación de hormonas. Por esto, es importante conocer qué tipo de hormonas produce:

  • Neurohormonas: Hormona antidiurética (ADH) y Oxitocina.
  • Factores hipotalámicos: Angiotensina II (AII), Factor inhibidor de la liberación de prolactina (PIF), Hormona inhibidora de la liberación de somatotropina (GIH o Somatostatina), Hormona liberadora de hormona adrenocorticotropina (CRH), Hormona liberadora de gonadotropina (GnRH o LHRH), hormona liberadora de tirotropina (TRH) y hormona liberadora de somatotropina (STH o Somatocrinina).

¿De qué núcleos está compuesto el Hipotálamo? ¿Para qué sirven?

Como hemos visto en las funciones, el hipotálamo se compone por una gran cantidad de núcleos (conjunto de cuerpos neuronales) y cada uno tiene una función más o menos específica. Los principales son:

  • Núcleo Arcuato: Participa en función emocional del hipotálamo. Además, cumple una función endocrina de gran importancia al sintetizar péptidos hipotalámicos y neurotransmisores. Se encarga de la liberación de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), también conocida como hormona liberadora de hormona luteinizante (LHRH).
  • Núcleo Hipotalámico Anterior: Se encarga de la pérdida de calor mediante la sudoración. También se encarga de inhibir la liberación de tirotropina en la hipófisis.
  • Núcleo Hipotalámico Posterior: Su función es mantener el calor cuando tenemos frío.
  • Núcleos Laterales: Regula la sensación de hambre y de sed. Cuando detecta falta de azúcar o de agua, trata de restablecer el equilibrio mediante la ingesta de alimentos o de líquidos.
  • Núcleo Mamilar: Dadas sus conexiones con el hipocampo, está relacionado con la memoria.
  • Núcleo Paraventricular: Regula la secreción de la hipófisis mediante la síntesis de hormonas, como oxitocina, vasopresina y la hormona liberadora de hormona adrenocorticotropa (CRH).
  • Núcleo Preóptico: Influye en funciones parasimpáticas relacionadas con la alimentación, la locomoción y las actividades de apareamiento.
  • Núcleo Supraóptico: Se encarga de la regulación de la presión arterial y del equilibrio de líquidos, mediante la producción de la hormona antidiurética (ADH).
  • Núcleo Supraquiasmático: Se encarga de la fluctuación de hormonas derivadas del Ciclo Circadiano.
  • Núcleo Ventromedial: Su papel consiste en la regulación de la sensación de saciedad.

¿De dónde recibe la información el Hipotálamo? ¿A dónde la envía?

El hipotálamo, por su privilegiada posición en el cerebro, dispone de una gran cantidad de conexiones. Por una parte, recibe información (aferencia) de otras estructuras y, por otra, envía información (eferencias) a otras partes del cerebro.

  • Aferencias:
    • Aferencias reticulares del tronco encefálico: Del tronco del encéfalo al núcleo mamilar lateral.
    • Fascículo prosencefálico medial: De la región olfativa, núcleos septales y la región que rodea a la amígdala, al área preóptica lateral y al hipotálamo lateral.
    • Fibras amigdalotalámicas: De la amígdala llegan, por una parte, al núcleo preóptico medial, hipotálamo anterior, ventromedial y arciforme. Por otro lado, la amígdala tiene conexiones con el núcleo hipotálamo lateral.
    • Fibras hipocampo-talámicas: Del hipocampo al septum y a los núcleos mamilares.
    • Fibras precomisurales del Fórnix: Conectan con el área hipotalámica dorsal, los núcleos septales y el núcleo preóptico lateral.
    • Fibras postcomisurales del Fórnix: Lleva la información al núcleo mamilar medial.
    • Fibras retinohipotalámicas: Recogen la información de luz que reciben en la retina las células ganglionares y la envía al núcleo supraquiasmático para la regulación del ciclo circadiano.
    • Proyecciones corticales: Recibe información de la corteza cerebral (como la corteza piriforme) y la envía al hipotálamo.
  • Eferencias:
    • Fascículo longitudinal dorsal: De las regiones medial y periventricular del hipotálamo a la sustancia gris periacueductal mesencefálica.
    • Fibras mamilares eferentes: Del núcleo mamilar medial y, por una parte, a los núcleos talámicos anteriores y, por otra, al mesencéfalo, a los núcleos ventral y dorsal de la calota.
    • Haz supraóptico hipofisiario: De los núcleos supraóptico y paraventricular al lóbulo posterior de la hipófisis.
    • Haz tuberohipofisiario: Del núcleo arciforme al tallo infundibular y la eminencia media.
    • Proyecciones descendentes al tronco encefálico y médula espinal: Del núcleo paraventricular, área lateral y posterior, al núcleo solitario, ambiguo, dorsal del nervio vago y las regiones ventrolaterales del bulbo raquídeo.
    • Proyecciones eferentes del núcleo supraquiasmático: La principal eferencia del núcleo supraquiasmático conecta con la glándula pineal.

Miedo: Una guía práctica. Y tú, ¿de qué tienes miedo?

Miedo cantaba Amaia Romero en prime time la noche que conseguía hacerse con el título de ganadora del popular concurso Operación Triunfo (OT). La canción, Miedo, original del grupo M Clan, fue versionada por la talentosa concursante para la gala final y conmocionó a millones de espectadores. Queda claro que el miedo es tan cotidiano y está tan presente en nuestras vidas que incluso se cuela, a través de la música, en las noches que pasamos sentados en el sofá viendo el show televisivo del momento. No estoy diciendo con esto que tengamos que encariñarnos con el miedo, pero tampoco debemos enemistarnos con él. El miedo, como la mayoría de las emociones, es adaptativo y demanda ser sentido. ¿Por qué? ¡Veámoslo! Este artículo es una guía útil sobre qué es el miedo, qué ocudde cuando sentimos miedo, para qué sirve, miedos universales, miedos patologicos, qué hacer cuando tengo miedo y mucho más.

Miedo
 

¿Qué es el miedo?

El término ‘miedo’ procede del latín metus: ‘temor’, y el diccionario de la Real Academia Española (RAE) recoge las siguientes acepciones para explicar su significado:

  1. m. Angustia por un riesgo o daño real o imaginario.
  2. m. Recelo o aprensión que tiene alguien de que le suceda algo contrario a lo que desea.

La primera descripción es la que manejamos con mayor frecuencia y está ligada a la supervivencia, mientras que la segunda está relacionada con las expectativas. Por lo general, tememos a todo aquello que podría hacernos daño y/o truncar nuestro bienestar, ya sea físico o psicológico.

¿Qué nos ocurre cuando tenemos miedo?

Nuestro cuerpo experimenta una serie de cambios cuando nos enfrentamos a una situación amenazante. Estos cambios se pueden clasificar en tres niveles:

A nivel cognitivo

El miedo se percibe como una sensación desagradable vinculada a pensamientos negativos. La mente y, especialmente, la memoria, juegan un papel fundamental cuando nos sentimos atemorizados, pues podemos asociar peligro con casi cualquier cosa, persona o situación. De esta forma, dejamos una huella en nuestro recuerdo, que se reactivará cada vez que captemos algo similar o relacionado.

Si tienes interés en conocer el estado de tu memoria, CogniFit se encarga de evaluar sus diferentes tipos. Mediante la Batería de Evaluación Cognitiva General (CAB) obtendrás un resultado global de tus capacidades cognitivas, ¡pon especial atención en la memoria!

Test Cognitivo Online de CogniFit: Evalúa de forma clínica y rápidamente tu funcionamiento cerebral, identifica debilidades y fortalezas cognitivas. Los resultados que proporciona este test neuropsicológico son muy útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Obtén tus resultados en menos de 30-40 minutos. CogniFit es la herramienta de evaluación cognitiva más recomendada y utilizada por profesionales.

A nivel fisiológico

En el circuito de procesamiento del miedo intervienen fundamentalmente dos estructuras cerebrales: la amígdala y la corteza prefrontal. La amígdala actúa como radar, pues se encarga de detectar estímulos peligrosos. Cuando se activa, con la ayuda de la corteza prefrontal, pone en funcionamiento al Sistema Nervioso Autónomo (SNA), es decir, aquel que se ocupa de las tareas involuntarias, no conscientes o automáticas. El SNA se divide en Simpático y Parasimpático, y ambos tendrán su papel en función del momento temporal en el que nos encontremos.

Primero, percibimos la amenaza y nos asustamos: interviene el SNA Simpático.

  • Las pupilas de los ojos se dilatan para captar toda la luz posible, mejorando así la percepción visual.
  • Favorece la rigidez muscular, los músculos contraídos son necesarios para cualquier actuación de defensa o ataque.
  • Acelera el latido cardíaco y aumenta la presión sanguínea para facilitar la oxigenación de los órganos vitales.
  • Relaja los bronquios, lo que permite una respiración más acelerada.
  • Inhibibe la actividad digestiva y la salivación, con lo que la necesidad de alimento pasa a un segundo plano.
  • El hígado libera mayor cantidad de glucosa para darnos el aporte energético necesario.
  • Nuestro sistema inmunitario se desactiva temporalmente para ahorrar el desgaste energético que supone.

Después, cuando nos damos cuenta de que estamos a salvo, todo vuelve a la calma: interviene el SNA Parasimpático.

  • Disminuye la apertura de las pupilas de los ojos y la cantidad de líquido lacrimal aumenta, pudiendo dar lugar a llantos.
  • El corazón vuelve a bombear la sangre a su ritmo habitual y la presión sanguínea desciende.
  • Contrae los bronquios, los pulmones vuelven a respirar progresivamente con normalidad.
  • Reactiva el sistema digestivo y la salivación. Es posible sentir un apetito repentino.
  • Descienden los niveles de glucosa, pudiendo producir consecuentes mareos.
  • Volvemos a contar con nuestro sistema inmunitario.

A nivel motor

Antes del control parasimpático, es imprescindible que el SNA Simpático se ponga en marcha para permitirnos responder ante el estímulo amenazante. Como seres humanos que somos, hemos sido preparados evolutivamente para reaccionar de dos formas posibles: mediante la huída o mediante la lucha. Fisiológicamente, nuestro cuerpo está en disposición de atacar, defenderse o salir corriendo; y es lo que ocurre en la mayoría de los casos. Por el contrario, también puede suceder que nos quedemos paralizados en este tipo de situaciones. Dependiendo del grado de amenaza y de la sensación de miedo experimentados, es posible que la rigidez de los músculos favorezca la parálisis en lugar del movimiento.

¿Para qué sirve el miedo?

El psicólogo estadounidense Paul Ekman incluye el miedo en su Teoría de las emociones básicas: seis emociones primarias y universales (el miedo, la tristeza, la alegría, la ira, el asco y la sorpresa). A través del estudio de la conducta y de las expresiones faciales, Ekman concluyó que existen emociones más relevantes que otras a nivel comunicativo. Y las más importantes serían aquellas que todo el mundo sería capaz de reconocer.

Sin duda, que el miedo se codeé con la élite de las emociones nos da una pista de su indudable valor, pero, ¿qué utilidad tiene el miedo? Sentimos miedo para sobrevivir, esa es su misión. El miedo nos quiere vivos, por eso nos avisa de cualquier riesgo, nos grita que tengamos cuidado, hace saltar las alarmas y nos mantiene en estado de alerta. Podría decirse que al miedo le debemos nuestra seguridad.

Miedos universales

A lo largo de la historia y en base a las diferentes culturas, el abanico de los principales miedos del ser humano ha ido cambiando. Sin embargo, existe un conjunto de miedos naturales y evolutivos en nuestra especie. Los miedos universales se van desarrollando de acuerdo a la edad:

  • Durante los primeros meses de vida, es habitual que el bebé sienta miedo ante personas desconocidas, ruidos fuertes u objetos que aparecen súbitamente.
  • Al año, tememos separarnos de nuestros padres o figuras de apego.
  • Más tarde, surgen el miedo a la oscuridad y a los animales, entre otros.
  • A partir de los 8 años se forman miedos más complejos, como el miedo a la soledad.
  • Y de los 12 años en adelante se definen los miedos que nos acompañarán de por vida. Conservamos el miedo a la soledad y a los animales peligrosos, y se manifiestan otros miedos básicos, como el miedo a la muerte o a la pérdida de libertad o autonomía.

Durante la adolescencia, además, suelen aflorar o volverse más intensos aquellos miedos que son propios de cada persona.

Cuando el miedo se vuelve patológico: Fobias

Ya hemos aprendido que el objetivo del miedo es nuestra supervivencia, así que, como seres humanos, no podemos prescindir de esta emoción, la necesitamos. El problema aparece cuando el temor se desata de forma irracional y desproporcionada frente al estímulo que lo ha provocado. Entonces, el miedo se vuelve desadaptativo, porque brota cuando el riesgo real es mínimo como para causar pánico.

El DSM-5 (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders), el manual diagnóstico de los psicológos por excelencia, coloca las fobias dentro del bloque de Trastornos de ansiedad. Los términos ‘miedo’ y ‘ansiedad’ muchas veces son empleados indistintamente, pero sería conveniente diferenciarlos. Tal y como explica el DSM-5:

Los trastornos de ansiedad son los que comparten características de miedo y ansiedad excesivos, así como alteraciones conductuales asociadas. El miedo es una respuesta emocional a una amenaza inminente, real o imaginaria, mientras que la ansiedad es una respuesta anticipatoria a una amenaza futura. Es evidente que ambas respuestas se solapan, aunque también se pueden diferenciar, estando el miedo frecuentemente asociado a accesos de activación autonómica necesarios para la defensa o la fuga, pensamientos de peligro inminente y conductas de huida, y la ansiedad está más a menudo asociada con tensión muscular, vigilancia en relación a un peligro futuro y comportamientos cautelosos o evitativos.

Las personas con fobia específica presentan miedo y ansiedad exagerados frente a situaciones, animales u objetos determinados. El componente ansioso de este trastorno hace que la reacción típica ante el estímulo fóbico sea evitativa o de huída, y no de lucha o ataque. Y como todo trastorno, origina un malestar en la persona que lo padece y va a condicionar, en mayor o menor medida, su vida. Pero, ¿cómo se convierte el miedo en enfermedad? Los investigadores explican que las fobias pueden estar causadas por:

  • Una experiencia directa y traumatizante con el estímulo fóbico (por ejemplo, el ataque de un perro).
  • Una falsa alarma activada por nuestra mente en una situación concreta. Una situación que realmente no suponía ninguna amenaza, pero se interpretó como tal (por ejemplo, comenzar a estresarte en una calle abarrotada de gente).
  • Un aprendizaje vicario, también llamado aprendizaje por imitación. Casi sin darnos cuenta, somos capaces de reproducir conductas de los demás que observamos regularmente (por ejemplo, se nos puede “pegar” la fobia de alguien cercano).
  • Un peligro narrado. Esto supone recrear una situación de riesgo en nuestra imaginación de un modo lo suficientemente intenso como para quebrar nuestra psique (por ejemplo, al contarnos una experiencia traumática con todo lujo de detalles).

Los datos apuntan que 1 de cada 23 personas presenta algún tipo de fobia, siendo más frecuente en mujeres. Con una cifra tan impactante, sólo nos queda preguntarnos qué es lo que infunde tanto temor entre la gente. ¡Aquí tenemos el ranking de las fobias más habituales!

  1. Aracnofobia (miedo a las arañas)
  2. Herpetofobia (miedo a las serpientes)
  3. Astratofobia o brontofobia (miedo a los rayos o las tormentas eléctricas)
  4. Tripanofobia (miedo a las agujas)
  5. Claustrofobia (miedo a los espacios cerrados)
  6. Dentofobia (miedo al dentista)
  7. Aerofobia (miedo a volar)
  8. Acrofobia (miedo a las alturas)
  9. Cinofobia (miedo a los perros)
  10. Agorafobia (miedo a los espacios abiertos)
La aracnofobia es el miedo a las arañas.

¿Cómo controlar el miedo?

De todos los problemas psicopatológicos, los trastornos de ansiedad son los que se dan con mayor frecuencia. El Trastorno de pánico, el Trastorno por ansiedad social, el Trastorno por ansiedad generalizada o las Fobias específicas que acabamos de ver constituyen enfermedades que deberían ser tratadas de manera profesional para poder superarse por completo. No obstante, podemos aparcar nuestros peores temores y empezar por aquellos que nos resulten más manejables. Para ello, es aconsejable seguir una serie de pautas:

  • Reconoce tus miedos. El primer paso para el cambio siempre es la aceptación del problema.
  • Confía en ti mismo. La autoconfianza te ayudará a mantenerte firme en tu deseo de vencer al miedo, aumentando tu motivación y reduciendo las posibilidades de fracaso o abandono.
  • Deshazte de falsas creencias. Gran parte de los miedos son aprendidos, encuentra la irracionalidad de los tuyos y combátela con pensamientos lógicos y coherentes.
  • Despierta a tu curiosidad. Aunque suene chocante o absurdo, interésate por tus temores. El conocimiento es poder, conoce bien a tu “enemigo” antes de enfrentarte a él. De esta forma, no sólo te parecerá más fácil controlarlo, sino que aprenderás a mirarlo con otros ojos.
  • Exponte a tus temores. Está demostrado que la estrategia más efectiva consiste en una exposición progresiva al estímulo fóbico. Acércate a lo que te da miedo mientras mentalmente repasas las razones por las que no puede hacerte daño, y aunque pudiera, sé consciente de que tienes las herramientas para enfrentarlo.
  • Utiliza técnicas de respiración. Los ejercicios de respiración pueden ser nuestros mejores aliados cuando atravesamos momentos de ansiedad. Lo más importante es evitar huir de aquello que nos produce pavor, por mucha ansiedad que sintamos, porque si nos escapamos, estaremos tirando por la borda todos los avances conseguidos. Así que, elije la técnica de respiración que mejor se adecúa a tus necesidades y no dudes en ponerla en práctica.

El miedo transformado en arte

Parece mentira, pero el miedo también tiene su lado divertido, e incluso, es motivo de celebración. La noche de Halloween (31 de octubre) nos disfrazamos de nuestros mayores temores para satirizarlos y sacar provecho de ellos. Durante esta popular y extendida fiesta, cristiana en sus inicios y de origen celta, recordamos a nuestros difuntos desde el respeto, pero también desde la alegría. Además de los disfraces, otras actividades típicas de esa noche son: jugar al memorable ‘Truco o trato’, encender hogueras, contar historias terroríficas o ver películas de miedo.

Las calabazas y los murciélagos son característicos de Halloween.

Los mejores libros de terror

Mediante la lectura se puede infundir mucho miedo. Figuras tan relevantes como Edgar Allan Poe (El Gato NegroLos Crímenes de la Calle Morgue, La Máscara de la Muerte Roja, La Caída de la Casa Usher), Howard Phillips Lovecraft (La Llamada de Cthulhu, El Horror de DunwichLa Sombra sobre Innsmouth), Bram Stoker (Drácula) o Mary Shelley (Frankenstein o el Moderno Prometeo) nos transportaron a mundos oscuros, de los cuáles no queríamos salir. Historias que, como telas de araña, se iban tejiendo en la imaginación y, cuando querías darte cuenta, estabas atrapado.

Autores como los mencionados han servido de inspiración a los escritores del género más actuales. A día de hoy, el novelista de terror más aclamado es Stephen King. ¿Quién no ha oído hablar de este maestro del suspense? Es posible que alguno de sus libros adorne las estanterías de vuestra casa. Si no es así, estáis tardando en leer sus best sellers. A continuación, os dejo una lista de algunas de sus mejores obras para ir abriendo vuestro apetito lector:

  1. It (Eso) (1986)
  2. El Resplandor (1977)
  3. Misery (1987)
  4. Carrie (1974)
  5. Saga La Torre Oscura (1982 en adelante)
  6. El Misterio de Salem’s Lot (1975)
  7. La Milla Verde (1996)
  8. Cementerio de Animales (1983)
  9. La Zona Muerta (1979)
  10. Doctor Sueño (2013)

Las mejores películas de terror

It (Eso), la obra que lidera el ranking anterior, ha sido llevada recientemente al cine en una nueva y remasterizada versión que se ha ganado la crítica del público. Está claro que los efectos especiales del séptimo arte han progresado una barbaridad, ofreciéndonos joyas terroríficas como las sagas The Ring, [•REC]Expediente Warren, Annabelle o Insidious. Historias demoníacas que nada tienen que envidiar a los clásicos del género. Pero tampoco debemos olvidarnos de ellos, ¡echa un ojo a algunos de los éxitos más espeluznantes que los ha dejado la historia del cine!

El Exorcista (William Friedkin, 1973)

https://www.youtube.com/watch?v=ZgR2W5G41yM

Alien, el Octavo Pasajero (Ridley Scott, 1979)

El Resplandor (Stanley Kubrick, 1980)

La Semilla del Diablo (Roman Polanski, 1968)

La Noche de Halloween (John Carpenter, 1978)

Poltergeist (1982, Tobe Hooper)

La Matanza de Texas (Tobe Hooper, 1974)

Pesadilla en Elm Street (Wes Craven, 1984)

Scream (Wes Craven, 1996)

Al Final de la Escalera (Peter Medak, 1980)

Y tú, ¿de qué tienes miedo? Deja tu comentario

Día Internacional de la Mujer: Mujeres que han cambiado el mundo.

El día 8 de marzo se celebra el día Internacional de la Mujer. Un año más debemos recordar que aún hoy la desigualdad de género es una realidad y que sigue arraigada en nuestra sociedad.  A pesar de que parece que las cosas, y nuestra mentalidad, está cambiando sigue habiendo desigualdad laboral y los cargos importantes o visibles de nuestra sociedad sigue siendo mayoritariamente de hombres. A veces es difícil encontrar ejemplos de mujeres influyentes en el campo de las ciencias y es por eso que hoy queremos rescatar y homenajear el trabajo que hacen miles de mujeres en el campo de la neurología y psicología.

Rita Levi Montalchini (Turín, 1909-Roma, 2012) fue una gran neuróloga e investigadora, pero también una gran feminista que rompió los esquemas de su época y luchó por los derechos de la mujer.  Fue una revolucionaria en el sentido que desafió los cánones de la época y eligió no tener familia y dedicar toda su vida a su trabajo y vocación, sintiéndose plena y realizada con ello. Luchó por el empoderamiento de la mujer y defendió la emancipación femenina y la importancia del rol de la mujer.  Consiguió el Premio Nobel de medicina por el descubrimiento del factor de crecimiento del sistema nervioso que ha servido para afrontar patologías neuronales degenerativas, como la esclerosis múltiple.

Virginia Satir (US, 1916-US,1988) fue una notable trabajadora social y psicoterapeuta, conocida por su enfoque en terapia familiar. Creó el modelo de “proceso de cambio de Virginia Satir” desarrollado a través de su investigación en estudios clínicos, y que aún hoy se aplica al cambio en organizaciones. Además, escribió diversos libros sobre la terapia familiar y las relaciones humanas que fueron traducidos a diversos idiomas.

Anne Moir (Leeds, 1950) es una neuróloga, especializada en neuropsicología, que ha escrito y participado en varios documentales de la BBC sobre las diferencias neurológicas entre sexos. Es una gran divulgadora e investigadora que aboga por un nuevo modelo de educación basado en las diferencias entre sexos para potenciar y rescatar los aspectos diferenciales con el fin de minimizar las diferencias de género.

Mary-Britt Moser (Fosnavag, 1963) es una profesora, neurocientífica y psicóloga noruega que ha sido galardonada recientemente con el Premio Nobel en Medicina (2014) por sus descubrimientos de un GPS interno en el cerebro que hace posible que nos posicionemos en el espacio.  Los investigadores descubrieron un nuevo tipo de células que permiten el posicionamiento preciso y generación de mapas mentales.

Todas estas mujeres y muchas más hacen posible que el conocimiento avance. Por eso, hoy, se lo dedicamos a ellas. Gracias!

 

Memoria sensorial: el motor de tus capacidades ocultas

¿Tienes el poder de ver con los ojos cerrados? ¿Puedes oír, en silencio, la voz de alguien a quien echas de menos? ¿Has viajado alguna vez al pasado envuelto por un aroma? Estos son algunos de los poderes de tu memoria sensorial, que utiliza tus cinco sentidos para captar, retener y recuperar tu mundo. Descubre en este artículo, qué es la memoria sensorial, los diferentes tipos que existen (ecoica, icónica, táctil, olfativa, gustativa) y cómo mejorarla. 

“Hay olores que huelen toda la vida por haberlos percibido por primera vez una tarde de tormenta.” – Marcel Proust –

Qué es la memoria sensorial

Qué es la memoria sensorial

Tenemos la capacidad ilimitada de percibir, registrar y  almacenar información sobre nuestro entorno; la memoria sensorial es la responsable de este proceso. Los sentidos dirigen la percepción, captando información sobre objetos y acontecimientos que suceden en nuestro contexto. El sistema de memoria sensorial prolonga unos instantes la información percibida, para que pueda ser captada por otros sistemas de memoria. De este modo, las distintas sensaciones comienzan a archivarse en nuestro almacén de recuerdos.

La información sensorial retenida no solo nos permite reconocer nuestro ambiente (oler un perfume y saber quién se acerca, reconocer quien nos llama al oír su voz…) también nos posibilita dar un sentido propio a futuros acontecimientos. Si presenciamos una escena violenta de un desconocido, y volvemos a cruzárnoslo en pocos días; podemos, al reconocer su rostro, sentir temor y rechazo. Sin embargo, su rostro no despierta ninguna sensación en el resto de personas que caminan a su alrededor y no presenciaron dicha situación. Almacenamos información sensorial vinculándola al grado de atracción o las distintas sensaciones que despertaron en el momento de su captación. Un estímulo catalogado como desagradable por un individuo, puede ser considerado gratificante y placentero por otra persona que se encuentre en su misma situación.

La memoria sensorial interviene también en el buen funcionamiento de otros sistemas de memoria. Advierte de forma rápida y eficaz estímulos que deben ser atendidos y resueltos por nuestra memoria a corto plazo; y conserva particularidades de los recuerdos de origen sensorial en nuestras memoria a largo plazo; para que podamos reconocerlos, valorarlos; y por tanto, responder ante ellos.

Tipos de memoria sensorial

Nuestros cinco sentidos conforman cinco tipos de memoria sensorial. Cada uno concede el poder de reconocer y rememorar impresiones percibidas,  junto a la valencia que les fue otorgada durante sus registro.

1. Memoria sensorial ecoica o auditiva

La principal función de la memoria sensorial de tipo ecoica o auditiva, es captar sonidos y experiencias auditivas para prolongar su presencia y puedan así ser captados por otros sistemas de respuesta. Este tipo de memoria, puede llegar a prolongar la presencia de un sonido hasta 10 segundos después de que este ya haya acabado.

En ocasiones solicitamos que nos repitan una pregunta, y cuando lo están haciendo notamos que realmente si sabíamos lo que nos habían preguntado. No hemos sido conscientes de escuchar, pero nuestros oídos si ha hecho su trabajo; nuestra memoria auditiva nos envía unos segundos más tarde esta información.

2. Memoria sensorial icónica o visual

La memoria sensorial de tipo icónica, interviene en el registro de experiencias sensoriales visuales. Nuestros ojos funcionan como una cámara fotográfica que realiza continuamente instantáneas. Este sistema prolonga unos instantes la duración de cada representación captada, para que pueda ser enlazada con otras imágenes. La capacidad de duración de la memoria icónica es más breve que la de la memoria ecoica, pudiendo prolongar la presencia de cada imagen hasta un máximo de 250 milisegundos aproximadamente. Esta brevedad evita que el sistema se sobrecargue. A veces, almacenamos en sistemas de memoria superiores, esta información sensorial, de forma inconsciente y no intencionada.

Imaginemos que viajamos en el metro durante un trayecto de 40 minutos. Durante dicho trayecto se encuentra sentado en el asiento de enfrente un pasajero desconocido al que, supuestamente, no prestamos atención. Al día siguiente encontramos al mismo individuo en el supermercado y lo reconocemos. Las instantáneas tomadas en el metro habían sido procesadas y enviada a otros sistemas de recuerdo.

3. Memoria sensorial táctil

La memoria sensorial de tipo táctil, permite el registro de información sobre características de los objetos que tocamos y las sensaciones que nos despiertan. Bliss, Crane, Mansfield y Townsendv (1966) encontraron en sus estudios diferencias en la capacidad de este tipo de memoria entre ciegos congénitos, ciegos tardíos e individuos con visión normal. Estas diferencias reflejan la gran capacidad de mejora con la práctica del sistema de memoria táctil.

Supongamos que necesitamos coger algo de ropa de nuestro armario, pero se han fundido las luces de nuestro dormitorio y nos encontramos totalmente a oscuras. Probablemente comprobemos que reconocemos muchas de nuestras prendas si las tocamos. Aunque nunca antes nos hayamos parado a procesar este dato de forma intencionada, nuestro sentido del tacto ha realizado su trabajo y hemos procesado dicha información.

4. Memoria sensorial olfativa

La memoria sensorial de tipo olfativo, registra información sobre los olores que desprenden distintos estímulos. Nuestro olfato tiene la capacidad de distinguir una amplia diversidad de aromas; detecta mayor variación de estímulos que ningún otro sentido.  Además es capaz de enlazarlos con distintas situaciones y retener ese enlace de forma muy prolongada en el tiempo.

Imaginemos que organizamos una cena en casa con varios amigos. Al día siguiente encontramos una chaqueta en la entrada que alguien ha olvidado. No sabes de quién es ya que su dueño se la quitó antes de entrar al salón y no la habías visto antes. Olerla es uno de los primeros recursos que podemos utilizar. Fácilmente podría suceder, que aunque en la fiesta no prestásemos especial atención al aroma de ninguno de los invitados, el olor de la chaqueta esté asociado en nuestra memoria a alguno de ellos.

5. Memoria sensorial gustativa

La memoria sensorial de tipo gustativa participa en la captación de sabores, y su posterior clasificación y retención en nuestra memoria. Las sensaciones que experimentamos las primeras veces que recibimos un estímulo gustativo, tienen a marcar de forma bastante permanente la valencia que les otorguemos. Además, la memoria sensorial gustativa, tiende al igual que la olfativa a crear fuertes vínculos entre emociones, sentimientos afectivos y recepción de estímulos; y mantenerlos en el tiempo de forma duradera.  Con frecuencia, probar un alimento nos transporta a otro momento temporal u otra situación concreta. Al igual que la memoria sensorial táctil, también se desarrolla bastante con la práctica, lo que explica por ejemplo los dotes de los catadores para distinguir y criticar sabores.

Supongamos que pasamos una temporada en Alemania y nos habituamos a beber con frecuencia una marca de cerveza. Al volver a España dejamos de consumirla. Después de varios años la encontramos en nuestro país y la compramos. Probablemente este hecho despierte sensaciones y recuerdos de lo experimentado durante nuestra estancia en Alemania, sensaciones no necesariamente relacionadas directamente con el sabor de la cerveza.

Memoria Sensorial – Cerebro

No debemos olvidar que, aunque existen cinco tipos de memoria sensorial, estos no trabajan necesariamente de forma independiente. En muchas ocasiones, dos o más sentidos registran información sobre un mismo acontecimiento de forma paralela. Por tanto, la huella de memoria que queda registrada en nuestro almacén se activará cuando se perciban dos sensaciones al mismo tiempo. Por ejemplo, el sabor del café cada mañana puede no despertar en nosotros ningún recuerdo; pero si hacerlo el sabor del café y el tacto de una taza de cristal fino).

¿Podemos mejorar nuestra memoria sensorial? Consejos

Existen individuos con talentos sensoriales notoriamente destacados, que encuentran gran facilidad para percibir y discriminar estímulos a través de algunos de sus sentidos (músicos, catadores…). No obstante, todos podemos mejorar nuestros diferentes tipos de memoria y capacidad sensorial trabajando con ella de forma adecuada. Si desarrollamos la capacidad de nuestros sentidos, aumentará también la eficacia memorística de los mismos.

Antes de empezar a entrenar los sentidos es importante conocer nuestras aptitudes. Detectar nuestras carencias para solventarlas y reconocer nuestras virtudes para aprovecharlas. Las personas que sufren deficiencias sensoriales en unos de sus sentidos, suelen compensar sus necesidades incrementando la funcionalidad de otro de ellos.

Una vez que conocemos la capacidad de cada una de nuestras memorias sensoriales, será útil combinarlas. Imaginemos que un compañero se ha comprado un libro que nos interesa. Si le preguntamos el nombre y nos dirigimos directamente a la librería será fácil olvidarlo antes de llegar. En cambio, si además de escuchar a nuestro compañero le pedimos que nos deje el libro, lo cogemos con nuestras manos y observamos el nombre escrito en su portada; tendremos muchos más datos sensoriales; y por tanto, mayor éxito en el recuerdo.

Por último, para llevar a cabo procesos de memoria sensorial es fundamental el desarrollo de nuestra atención. Actualmente existen programas profesionales que permiten realizar una evaluación cognitiva online. CogniFit es la herramienta neurocientífica más precisa y utilizada, con la que podemos medir con detalle nuestro nivel atencional y otros procesos cognitivos. Al jugar a diferentes juegos mentales, descubres tu estado cognitivo. Gracias a la base de datos y al desarrollo de algoritmos avanzados, CogniFit entiende cuál es la situación cognitiva particular de cada individuo y ofrece un programa de ejercicio cerebral personalizado. Las tareas seleccionadas y su nivel de dificultad son dinámicamente cambiadas basándose en las necesidades específicas del usuario.

La escasa atención dificulta la percepción, y sin percepción no hay recuerdo. Es cierto, como antes comentábamos, que nuestros sentidos captan en numerosas ocasiones información de forma inconsciente, pero esto no siempre es así. Muchas personas, con déficits de atención, aseguran que tienen muy mala memoria. Este no suele ser el problema, simplemente no están dando los pasos necesarios para que su memoria logre alcanzar lo que están percibiendo del medio.  No es lo mismo ver que mirar, ni oír que escuchar. Aportando intencionalidad a nuestros procesos sensoriales mejoraremos los resultados de este tipo de memoria.

Muchas gracias por leer este artículo, si te has quedado con dudas, tienes alguna pregunta sobre la memoria sensorial, o quieres compartir tus experiencias. No dudes en dejarme abajo tus comentarios . ¡Estaré encantada de leerlos y responder a ellos! 🙂

Referencias.

Bliss, J. C., Crane, H. D., Mansfield, P. K., & Townsend, J. T. (1966). Information available in brief tactile presentations. Attention, Perception, & Psychophysics, 1(4), 273-283.

Todo sobre la fisioterapia neurológica o neurofuncional

La fisioterapia neurológica o neurofuncional se encarga del tratamiento de problemas motores y sensitivos relacionados con daños neurológicos. Descubre aquí una completa: Qué es y en qué consiste la fisioterapia neurológica, sus objetivos, ejercicios y técnicas, distintos enfoques de tratamientos, a qué paccerientes está dirigida, sus beneficios, qué profesionales la aplican, cuáles son los objetivos concretos, cómo es la fisioterapia neurológica infantil ¡y mucho más! Si tienes cualquier comentario o pregunta, puedes dejárnosla abajo, y te responderemos.

Fisioterapia neuroloógica neurofuncional: Una guía completa

La rehabilitación neurológica de pacientes con daños en el sistema nervioso, debe ser multidiciplinar, desde psicólogos, neuropsicólogos, neurológos, logopedas y fisioterapeutas neurológicos deben trabajar coordinados para mejorar la calidad de vida de los pacientes y minimizar las secuelas de sus problemas.

Qué es la Fisioterapia neurológica o neurofuncional: Definición

La Fisioterapia neurológica, NeuroFisioterapia o también llamada fisioterapia neurofuncional, consiste en intervenciones rehabilitadoras con el objetivo de mejorar los aspectos físicos de trastornos neurológicos y neuromusculares.

Estas condiciones se suelen manifestar como alteraciones del tono muscular, un pobre equilibrio y coordinación, espasmos y temblores, pérdida de funciones y sensaciones disminuidas.

La Confederación Mundial para la Terapia física y la Asociación Australiana de Fisioterapia reconocen la Neurología y Neurociencia como un subgrupo especial de fisioterapia. Es un área de rehabilitación que aúna el conocimiento de la neurociencia y la ciencia del ejercicio y el movimiento.

¿A qué pacientes está dirigida la fisioterapia neurofuncional o neurológica?

Las personas con trastornos neurológicos y neuromusculares pueden presentar numerosas dificultades de movimiento que influyen en el equilibrio, en el caminar, en la función brazo-mano, en la postura y en el dolor. También se trata a personas con  mareos o trastornos del equilibrio, y a personas con riesgo de caídas.

Antes de llevar a cabo un programa de rehabilitación o estimulación cognitiva es importante evaluar y conocer en profundidad el estado cognitivo de la persona. Actualmente, los Test de Evaluación Cognitiva de CogniFit son la herramienta líder más recomendada y utilizada por los profesionales médicos, familias, investigadores o colegios.

La evaluación cognitiva online de CogniFit es muy fácil de utilizar, y accesible para cualquier persona (niños, adultos, personas mayores, sanos o con patología). Para llevarla a cabo solo se necesita disponer de un ordenador o dispositivo móvil con conexión a Internet.

Este potente test permite evaluar el funcionamiento cerebral, e identificar debilidades y fortalezas cognitivas, a través de un cuestionario y ejercicios cognitivos clínicos en forma de sencillos juegos de ordenador. Los resultados que proporciona este test neuropsicológico son muy completos, totalmente comprensibles y útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Los resultados se obtienen automáticamente después de realizar la evaluación que tiene una duración aproximada de 30-40 minutos. Puedes acceder a este test haciendo click aquí.

Algunos de los problemas que pueden mejorar mediante fisioterapia neurofuncional son las siguientes:

  • Infarto cerebral o Accidente Cerebro Vascular (ACV)
  • Esclerosis múltiple
  • Enfermedad de Parkinson
  • Traumatismo Craneoencefálico
  • Traumatismo de la médula espinal
  • Distonía
  • Síndrome del dolor regional complejo
  • Esclerosis lateral Amiotrófica /Enfermedad de la neurona motora.
  • Síndorme de Guillian-Barre
  • Distrofia Muscular
  • Parálisis cerebral
  • Neuropatía
  • Parálisis progresiva supranuclear
  • Atrofia Multisistémica
  • Parálisis de Bell
  • Ataxia Espinal Cerebelar
  • Paraparesia hereditaria espástica
  • Miositis

Este tipo de fisioterapia funciona de forma distinta para cada individuo, y hay muchos factores que influyen en su eficacia, tales como:

  • La localización del daño en el sistema nervioso
  • La cantidad de daño del sistema nervioso
  • Otros problemas médicos simultáneos.
  • El tipo de medicación que se tome.
  • Los niveles de actividad y forma física previas a la lesión.
  • La dieta
  • El apoyo familiar y social
  • La motivación y el estado cognitivo

¿En qué consiste la fisioterapia neurológica?

Este tipo de fisioterapia consiste en la rehabilitación neurológica para alcanzar el potencial motor de los pacientes y maximizar su participación en la vida. La organización mundial de la salud define la rehabilitación como un proceso que consiste en permitirles alcanzar y mantener sus niveles físicos, sensoriales, intelectuales, psicológicos y sociales. Proporciona a las personas con algún tipo de discapacidad las herramientas necesarias para alcanzar la independencia y auto-determinación.

Ejercicios y técnicas de fisioterapia neurológica que aplica el profesional

Cada persona tiene una situación diferente, por lo tanto el tratamiento dependerá de las preferencias, metas y necesidades individuales. El tratamiento se basa en la más reciente evidencia científica y consistirá en:

  • Educación y consejo para el manejo de los síntomas.
  • Ejercicios de equilibrio.
  • Trabajo sobre la alineación corporal.
  • Actividades para mejorar el equilibrio, la habilidad de caminar y la confianza.
  • Actividades para mejorar la función de las extremidades superiores y las manos.
  • Ejercicios para incrementar la conciencia corporal y el control habilidoso del movimiento.
  • Manejo de la fatiga.
  • Programas individualizados de ejercicio cardiovascular y de fuerza.
  • Manejo del dolor.
  • Manejo de la espasticidad, espasmos y tensión muscular.

También existen diferentes métodos que los profesionales suelen utilizar. A continuación describimos los principales.

CogniFit es una empresa líder del sector salud-investigación que dispone de diferentes programas clínicos de estimulación o rehabilitación cognitiva. El más utilizado, por su versatilidad, es el programa de entrenamiento cognitivo personalizado, que permite, gracias a su tecnología científica patentada, evaluar el funcionamiento cerebral de cualquier individuo, y aplicarle de forma automatizada un tratamiento de estimulación o rehabilitación totalmente adaptado a sus necesidades cognitivas específicas.

Este programa tiene muchas ventajas, sin embargo, me gustaría resaltar su accesibilidad. Cualquier persona sin conocimientos específicos sobre neurociencia puede utilizarlo (familias, colegios, profesionales, personas mayores, jóvenes, niños, investigadores…) Solo se necesita un ordenador o dispositivo móvil y conexión a Internet. Pues los ejercicios y tareas de neurorehabilitacion consisten en juegos mentales que se practican online, y que permiten medir continuamente el desempeño del usuario y regular de forma automática la complejidad y tipología de las tareas.

Al entrenar el cerebro con este programa líder en el campo de la intervención cognitiva, se estimulan determinados patrones de activación neuronal. La repetición de estos patrones a través del entrenamiento cerebral puede ayudar a fomentar la creación de nuevas sinapsis y circuitos neuronales capaces de recuperar y/o reorganizar funciones cognitivas débiles o dañadas. Este programa nos permite estimular el potencial adaptativo del sistema nervioso y puede ayudar al cerebro a reponerse de alteraciones estructurales, trastornos o lesiones donde se ven afectadas las capacidades cognitivas.

Método Bobath

El método Bobath, o la terapia de Neuro-Desarrollo es una aproximación terapéutica a la evaluación y el manejo de disfunciones en personas con problemas neurológicos. El objetivo fundamental del tratamiento es maximizar la capacidad funcional de las personas, siguiendo un patrón de movimiento “normal”.

Este concepto fue desarrollado por Bertha y Karel Bobath en los años 40 y ha sido ampliamente utilizado. Desde entonces el método ha sufrido modificaciones para adaptarse a los nuevos hallazgos científicos.

El terapeuta analiza los problemas motores, sensoriales y cognitivos que tienen impacto en el desarrollo de capacidades funcionales (para funcionar correctamente). El manejo terapéutico pone énfasis en conseguir los movimientos deseados y prevenir los indeseados. Estos movimientos son indeseados porque pueden producir problemas secundarios y a largo plazo reducir el potencial de funcionamiento motor.

Fisioterapia neurológica, el método Bobath

El tratamiento incorpora estímulos sensoriales para producir la respuesta motora deseada, como si le “dijera” al músculo cómo moverseEsta terapia promueve el desarrollo de movimientos activos, eficientes y automáticos en las actividades.

La terapia de Neuro-Desarrollo se basa en la comprensión del movimiento normal y sus variaciones. Es:

  • Una estrategia de solución de problemas
  • Es un manejo terapeutico que da respuesta a las cambiantes necesidades del individuo.
  • Una base para combinar con otras modalidades de tratamiento.
  • Es una aproximación que se dirige a todos los aspectos de las habilidades del individuo.
  • Un abordaje que considera al individuo como un todo (emocional, cognitivo y físico)
  • Un concepto que evoluciona según el conocimiento científico y teorías.

Método Vojta

Este método se suele aplicar sobre todo a niños con problemas psicomotores. Está basado en el principio activador del Sistema Nervioso Central, que consiste en desencadenar movimientos reflejos, que la mayoría de personas desarrollan de forma automática, que son la reptación y el volteo.

El tratamiento consiste en colocar al niño en posturas distintas y estimular zonas especificas y se opone resistencia al movimiento que aparece. Esta resistencia mejora el desarrollo de funciones innatas como el gateo, el volteo y la marcha.

Método Kabat

Es una técnica de Facilitación Neuromuscular Propioceptiva, que consiste en ayudar a que se desencadene el movimiento voluntario. Utiliza la información sensorial del tacto, como la posición o el estiramiento de ciertos tendones y músculos excitando el sistema nervioso de forma que el sistema muscular comience a funcionar.

Según este método, cada segmento corporal que comprende brazos, piernas y tronco incluye una serie de diagonales que contienen todos los movimientos del individuo. Es sobre estas diagonales sobre las que se trabaja, dependiendo de qué necesite el paciente se trabajará sobre una u otra.

Este método se dirige a 3 mecanismos que posibilitan el movimiento normal, el de propiocepción (percibir el propio cuerpo), el sistema nervioso central y la musculatura.

Método Perfetti

Este método fue creado por Carlo Perfetti en los años 70. Es un método de Ejercicio Terapéutico Cognoscitivo. Se basa en que el movimiento no es la mera contracción muscular, sino que es algo que surge a nivel cerebral. Por ello el tratamiento no solo se dirige al músculo, sino también a cómo el movimiento se organiza en el cerebro. 

Por ello, para ejecutar el movimiento se activan los procesos cognitivos que intervienen en la ejecución del movimiento. Se realizan ejercicios para mejorar la sensibilidad del cuerpo (tacto, presiones, movimiento de articulaciones…). Los ejercicios se abordan de forma cognitiva, de manera que el paciente tiene que ir resolviendo los retos propuestos mediante percepción y operaciones mentales.

Realidad Virtual

Recientemente ha emergido un nuevo tipo de terapia física que utiliza la realidad virtual, que se está haciendo cada vez más popular. Para pacientes que se recuperar de infartos, cirugías o daños, la rehabilitación con esta técnica está dando muy buenos resultados. Es un complemento de la fisioterapia, al que se pueden aplicar los distintos métodos de trabajo.

Las técnicas de realidad virtual se usan para manipular la información y acelerar el proceso de aprendizaje en entorno reales y virtuales. En estos entornos inmersivos se trabaja para permitir el aprendizaje de estrategias de movimiento, a la vez que se le ayuda a “desaprender” estrategias antiguas y contraproducentes. Además, supone una técnica que aporta una diversión extra a la terapia.

En muchos de estos sistemas la imagen del paciente es proyectada en un entorno virtual presentada en una pantalla. Entonces el paciente realizará una serie de ejercicios preescritos por el fisioterapeuta. No solo se mejora la forma física sino también sus habilidades cognitivas.

Fisioterapia neurológica y realidad virtual

Objetivos de la fisoterapia neurofuncional y neurológica

Las metas de cada uno son siempre diferentes. Para algunos puede ser simplemente afinar el equilibrio para retomar su actividad favorita que es el baile de salón. Para otros, meses de trabajo duro pueden significar que la persona pueda sentarse de forma independiente cuando antes necesitaba un apoyo. O puede ser tan sencillo como ayudar al paciente a elegir la mejor ayuda o adaptación para facilitarle el vestirse.

Es importante saber que la edad no es un factor limitante para la recuperación, ni tampoco el tiempo que ha pasado desde que ocurrió el evento neurológico. Es cierto que la mayor parte de la recuperación ocurre en las semanas siguientes al daño del sistema nervioso, pero también se alcanzan muy buenos resultados varios años después.

Tras un daño cerebral, se produce una gran muerte neuronal, sin embargo es posible la generación de neuronas nuevas. Tambíen hay evidencia que cuando algunas áreas cerebrales se dañan, las zonas adyacentes pueden encargarse de esa función. Es lo que se conoce como neuroplasticidad o plasticidad cerebral. La fisioterapia y otros tipos de rehabilitación neuropsicológica se encargan de guiar este proceso para que sea óptimo.

La fisioterapia en enfermedades neurológicas como la Enfermedad de Parkinson no se basa en la total recuperación, sino en mantener la independencia y la calidad de vida el mayor tiempo posible. Sin embargo, también se evaluan de la misma manera los problemas secundarios que cuando son abordados pueden conducir a una buena mejora funcional.

Otros problemas secundarios que se abordan en casos de infarto o daño cerebral son los siguientes:

  • Debilidad muscular: se programan ejercicios para fortalecer ciertos grupos musculares para lograr mayor libertad de movimientos.
  • Acortamiento muscular: se prescriben programas para alargar ciertas estructuras para permitir un mejor movimiento. La debilidad muscular y el acortamiento suelen ocurrir de forma simultánea y requieren una evaluación cuidadosa.
  • Rigidez de articulaciones: Esto requiere tratamiento local y/o entablillado
  • Equilibrio y postura. Muchas personas con dificultades neurológicas tienen posturas anormales en las que el cuerpo intenta compensar la falta de información sensorial que proviene de su cuerpo. Una vez que el cuerpo se flexiona es difícil mantener un equilibrio normal. La fisioterapia normaliza la postura y el alineamiento, para que el cuerpo pueda recibir más información postural.
  • Espasticidad. La espasticidad es una alteración en el tono muscular a nivel neuronal que dificulta mucho la vida cotidiana. Si esto no se trata, puede provocar que los brazos y las piernas adquieran posiciones que les impiden realizar movimientos funcionales. Por ejemplo, un brazo puede sostenerse pegado el cuerpo o que la mano forme un puño. Los fisioterapeutas puede tratar esta condición de formas diferentes dependiendo del caso, mediante ejercicios y fármacos.

¿Quién aplica la fisioterapia neurofuncional o neurológica?

El profesional que aplica la fisioterapia neurológica es un fisioterapeuta especializado en los tratamientos neurológicos.

¿Existe algún ejercicio o técnica de fisioterapia neurológica que pueda practicar en casa?

En fisioterapia se suelen prescribir ejercicios y estiramientos para trabajar en casa y mejorar las dolencias de forma más eficaz. Sin embargo, los problemas de los pacientes de fisioterapia neurológica son más graves, y podría ser irresponsable recomendar ciertos ejercicios. 

Las actividades para casa deben ser siempre prescritas por el profesional que te trate, y no se recomienda que lo hagas por tu cuenta.

Fisioterapia neurológica infantil

La fisioterapia neurológica infantil tiene particularidades, que lo diferencian de la que está dirigida a adultos. La principal diferencia está en que los niños no han alcanzado el desarrollo madurativo, por lo tanto lo que se intenta es guiar de la mejor forma este desarrollo, para minimizar las consecuencias negativas de sus problemas neurológicos.

Esta disciplina se encarga del tratamiento de niños y adolescentes de entre 0 y 18 años con problemas neurológicos y del desarrollo. Las condiciones neurológicas surgen del daño del sistema nervioso central (cerebro o médula espinal) y/o del sistema nervioso periférico. Esto puede resultar en dificultades de movimiento, tono muscular, fuerza, sensación corporal y equilibrio. Los problemas del desarrollo pueden provocar retrasos en el logro de hitos del desarrollo. Estos problemas pueden ser desde riesgos neurológicos en bebés, hasta niños con daño cerebral adquirido o congénito o por trastornos neurológicos.

La fisioterapia neurológica infantil tiene como objetivo que estos niños alcancen un adecuado desarrollo motor y su mayor potencial de independencia de funcionamiento.

Algunos de los beneficios de este tratamiento incluyen: la normalización del tono muscular, incremento del rango de movimiento, mejorar la fuerza muscular, el equilibrio y la coordinación. Mejora la calidad de vida de los niños y les ayuda a conseguir esos hitos del desarrollo (volteo, gateo y marcha) y a maximizar su potencial con las tareas diarias. Este tratamiento combina técnicas manuales con ejercicios, también se proporciona apoyo y consejo a los padres y cuidadores para propocionarle el mayor cuidado.

¿Necesita mi hijo tratamiento de fisioterapia?

El proceso de maduración de los niños puede diferir mucho de un niño a otro. Si tu hijo no ha alcanzado los hitos del desarrollo típicos para su edad, como mantenerse erguido, sujetar la cabeza o gatear, hay que estar atentos, pero tampoco es sinónimo de que hay un problema neurológico subyacente. Si aun así temes que pueda haber un problema consulta a un fisioterapeuta o pediatra.

Vencer el miedo: 20 consejos imprescindibles para lograrlo

¿El miedo te impide avanzar? ¿Hay algo que te aterrorice? Es frecuente que amenazas de la vida cotidiana, como hacer el ridículo hablando en público, encontrarnos ante un desagradable insecto o dañar nuestra salud, nos horroricen. No obstante, vencer el miedo es posible. Sean cuales sean las situaciones que te preocupan, en este artículo encontrarás estrategias para enfrentarte a ellas. Descubre aquí la causa de esta emoción y qué nos impide superarla. Además, te daremos veinte consejos para vencer el miedo.

¿Qué es el miedo?

¿Para qué sirve el miedo? El miedo es una emoción básica que nos advierte de un riesgo inminente. Nos invade para que no pasemos por alto peligros cercanos. ¿Alguna vez te has quedado paralizado ante una situación que te aterroriza? ¿Has sentido tanto pánico que has huido corriendo antes de pensar las consecuencias? Es lógico reaccionar así, son respuestas habituales ante este estado emocional.

Es preciso diferenciar el miedo de los síntomas de la ansiedad. El primer concepto aparece ante un evento concreto y cercano, como un desconocido que parece seguirnos en una calle vacía. En cambio, la ansiedad es una emoción más vaga e inespecífica que surge cuando pensamos en circunstancias menos delimitadas. Una muestra es la angustia que nos asalta al pensar en nuestro futuro profesional o en que nos critique la gente.

El miedo es una reacción adaptativa ante peligros de naturaleza física o psicológica. Sin embargo, no siempre se produce ante una dificultad real. A veces, causas como los sesgos cognitivos son las responsables. El nivel de intensidad del miedo puede variar desde la carencia absoluta de alarma hasta el pánico más absoluto. De hecho, esta emoción puede llegar a convertirse en una auténtica pesadilla.

¿Cuándo se convierte el miedo en una fobia?

Cuando un miedo ante un estímulo determinado es excesivamente desproporcionado se transforma en una fobia. Una fobia es un trastorno psicológico mientras el miedo es una emoción habitual y saludable.

Hay diversos tipos de fobias; miedo a las alturas, a los payasos, miedo a envejecer, miedo a la muerte, etc. A pesar de que cambie el elemento que causa estas reacciones, todos ellos empeoran el bienestar de las personas que padecen estos trastornos, llegando a interferir seriamente en todos los ámbitos de su vida. ¿Te imaginas tener tanto miedo a salir a la calle que te sientas obligado a vivir encerrado en casa?

No es necesario tener una fobia para que el miedo disminuya nuestro bienestar. Estos trastornos psicológicos pueden dificultarnos realizar incluso realizar las tareas más cotidianas. En este artículo encontrarás recomendaciones para vencer el miedo independientemente de cuál sea tu nivel de terror y el objeto de tus temores.

¿Por qué sentimos miedo?

El miedo es una emoción común a todos nosotros, nos acompaña en cada fase de nuestro ciclo vital. Nos obliga a reaccionar rápidamente y a protegernos de cualquier peligro. Notar una elevada activación fisiológica que nos presione para luchar o huir cuando subimos a un lugar demasiado escarpado es tremendamente adaptativo. Nos motiva para sobrevivir.

Hay dos teorías principales que explican cómo adquirimos los miedos. La primera, el condicionamiento clásico, afirma que si asociamos elementos (serpientes, lugares elevados, etc.) a sucesos perjudiciales para nosotros (heridas, ansiedad, etc.), estableceremos una asociación entre ambos estímulos y adquiriremos una respuesta condicionada de miedo.

Por otra parte, según la teoría del aprendizaje social de Bandura, aprendemos mediante el aprendizaje vicario. Es decir, tras observar a determinados modelos (el vecino, un actor, etc.), interiorizamos su conducta y la imitamos. Si un día somos testigos de cómo pica una avispa a nuestro hermano pequeño y nos fijamos en su reacción de pánico, es posible que cada vez que veamos a ese molesto insecto huyamos despavoridos. Según esta teoría, somos activos a la hora de decidir si queremos adoptar determinados comportamientos o no, aunque no siempre sea sencillo.

El miedo también nos provoca sensaciones positivas. Nos agrada que aumenten nuestras palpitaciones, sentir la tensión, quedarnos inmovilizados en el asiento y chillar cuando vemos una película de terror desde la comodidad del sofá o cuando nos subimos en una montaña rusa. De hecho, buscamos estas sensaciones cuando confiamos en que conservaremos nuestra seguridad.

Es necesario que aprendamos a gestionar esta emoción desde la infancia. Aún así, se puede comenzar a tener miedo a ciertos estímulos a cualquier edad. Por otra parte, algunas personas son más propensas a sentir esta emoción que otras. Asimismo, nuestras experiencias pasadas son fundamentales a la hora de explicar cómo nos enfrentamos a la realidad. Independientemente cuál sea nuestro caso, lo primordial es que sepamos que nunca es tarde para vencer el miedo.

Vencer el miedo: Consejos

20 consejos para vencer el miedo

En este apartado te daremos veinte recomendaciones que podrás aplicar sencillamente a tu rutina. Lo más importante es que confíes en que el miedo está dentro de nosotros, nada ni nadie puede obligarnos a sentirlo. Tal vez pensar esto sea complicado ante un examen importantísimo, pero somos los responsables de nuestro propio crecimiento personal. Vencer el miedo es posible con un poco de planificación y fuerza de voluntad.

1. No intentes anular todos tus miedos

Como hemos comentado previamente, el miedo es un regalo que favorece nuestra supervivencia. Podemos observarlo también en los animales ante graves riesgos. Afortunadamente, nuestro cuerpo nos alerta cuando una amenaza se aproxima. ¿Te imaginas no alterarte si vieras un tigre en tu salón? Aprender a convivir con esta emoción es esencial. Por mucho que nos juegue malas pasadas, es preciso agradecerla.

2. Conócete a ti mismo

Autoevaluarnos aumenta nuestro bienestar. Nos permite comprender aspectos elementales sobre qué sentimos o cómo deseamos ser para actuar en consecuencia. No es necesario que exploremos obsesivamente cuál fue la raíz de nuestro miedo a las serpientes. Pero definir cuáles son los estímulos que nos provocan reacciones desagradables contribuirá a que tracemos estrategias efectivas para enfrentarnos a ellos con precisión.

3. Reconoce tu miedo

Eres humano. Actuar como si tu miedo no existiera es sumamente contraproducente. No vas a ser menos fuerte ni serás menospreciado por sentir esta emoción. Da igual si el objeto de tu temor es insólito o te avergüenza, seguro que es comprensible y hay gente que puede apoyarte. Nuestro miedo no desaparecerá por mucho que lo ignoremos. Aceptarlo es el primer paso para superarlo.

4. Racionaliza tus miedos

El miedo al fuego es perfectamente comprensible si estamos ante un incendio. No obstante, si cada vez que encendemos la vitrocerámica pensamos que la casa puede arder, estaremos actuando de forma ilógica. Pensar en las posibilidades de que ocurran esos eventos y actuar de forma coherente nos permitirá alejarnos de procesos cognitivos desagradables.

5. Observa cómo afrontan sus miedos otras personas

Hay miedos relativamente frecuentes como el que se siente a ser despedido o a la sangre. No importa si lo que te provoca reacciones de pánico no es común, recuerda que esta emoción nos produce una sensación similar a todos. La diferencia está en la intensidad, que descienda nuestro nivel está en nuestras manos. Naturalizar nuestro miedo y observar que la gente puede convivir perfectamente con esta emoción y afrontarla es beneficioso para nosotros.

6. Mima tu autoestima

Algunos miedos, como el que sienten algunas personas a interactuar con los demás, son tremendamente frustrantes para sus víctimas. Esta dificultad puede repercutir negativamente sobre su autoestima y generar pensamientos como “soy un fracasado y un incompetente” o “nadie va a querer a un blando como yo”. De hecho, puede originar sesgos cognitivos que nos amarguen la vida inquietándonos ante la más mínima nimiedad.

En ocasiones, estas creencias sobre uno mismo son la causa de un profundo malestar que puede desencadenar problemas psicológicos graves. Los miedos no son incompatibles con la autoestima. Es preciso que tengamos en cuenta que cualquier persona puede tener miedo, es humano y nosotros somos lo suficientemente competentes para intentar buscar la mejor solución a cualquier adversidad.

7. Cuídate

Evidentemente, mimar nuestra salud mental y física repercutirá positivamente en todos los ámbitos de nuestras vidas. Adoptar unos hábitos saludables posibilitará que nos encontremos estupendamente y se eleve nuestra autoeficacia (siempre que no nos obsesionemos con temas como el deporte o la alimentación). Miedos como enfermar o disminuir nuestro rendimiento laboral decrecen si nos sentimos sanos y capacitados para cuidar de nosotros mismos.

8. No evites el objeto de tu miedo

Si por miedo a volar no cogemos un avión o por sentir terror al fracaso nos encadenamos a una vida mediocre, nos estaremos autoboicoteando innecesariamente. Puede que simplemente pensar en acercarte a lo que te angustia te cause un potente desasosiego. Probablemente, la evitación te resulta satisfactoria a corto plazo, pero sólo mantiene estas reacciones. Es indispensable que te enfrentes a tus miedos.

9. Prueba técnicas de relajación

Cuando esta emoción nos paraliza y sentimos unas ganas irrefrenables de salir huyendo, podemos emplear técnicas para mantener la calma como hacer ejercicios de respiración o contar lentamente hasta que nos sintamos mejor. De esta manera reduciremos los síntomas del miedo y nos distraeremos de los pensamientos negativos.

10. Proponte pequeños retos

Vencer el miedo requiere tiempo y un esfuerzo progresivo. Podemos empezar imaginándonos las coyunturas que nos espantan. Por ejemplo, si hacer deporte te da miedo, puedes comenzar imaginándote botando una pelota. Visualizarte realizando adecuadamente una conducta que te produzca tensión permitirá que adquieras seguridad.

Es probable que te cueste al principio, pero cada vez serás más capaz de verte ejecutando esa acción en la práctica. Esta es la base de las terapias de exposición, que presentan gradualmente estímulos que puedan provocar reacciones de miedo al paciente para que él aprenda a controlar sus emociones. Por ejemplo, una persona que tenga un problema con las serpientes puede comenzar viendo un dibujo de una pequeña culebra hasta encontrarse al lado de una cobra real.

11. No te enfrentes directamente a tu peor miedo

Es admirable que decidas vencer el miedo, pero no es recomendable hacerlo de forma brusca. La exposición a los temores requiere un acercamiento progresivo y suele ser guiada por profesionales. Una confrontación demasiado brusca con el miedo en situaciones como tocar una tarántula o cantar en un escenario ante mil personas puede resultar totalmente contraproducente y desencadenar reacciones adversas.

Céntrate en las recompensas que vencer el miedo te aportará. Por ejemplo, si tienes miedo a los coches, reflexiona sobre lo grato que tiene que ser hacer un viaje largo sin depender de otra persona y lo maravilloso que sería hacer una excursión que siempre has deseado. Es complicado concentrarse en esto en el momento de sentarse en el automóvil. Pero si pensamos en el premio, no imaginaremos catástrofes ni nos distraeremos con otros pensamientos negativos.

13. Prémiate por tus avances

Imagina que te agobian profundamente los ascensores y te desagrada pensar que pueden pararse. El día que subas en uno de ellos sin alterarte, te merecerás darte un capricho. Tú escoges si te prefieres concederte una bolsa de gominolas o ir al cine. Lo importante es que reconozcas tus méritos y mantengas las ganas de seguir avanzando.

14. Anota tus progresos

Llevar un registro de tu evolución te permitirá echar un vistazo a tu libreta cada vez que tu ánimo decaiga, ya sea por una situación que te haya producido miedo o por cualquier circunstancia, te permitirá sentirte orgulloso de tus adelantos y elevar tu autoeficacia. El progreso a la hora de vencer el miedo no siempre es lineal, puede haber recaídas. Aún así, es posible mejorar con perseverancia y determinación. Además, escribir sobre tus emociones te ayudará a desahogarte.

15. Apóyate en tus seres queridos

Tal vez tus amigos o familiares no tengan el mismo miedo que tú. Aún así, esta emoción no es desconocida para nadie. Comunicar cómo te hace sentir conducir con niebla o hablar con tu jefe te aliviará. Asimismo, es probable que tus interlocutores hayan pasado por experiencias similares y te den valiosas recomendaciones. Aunque simplemente con su afecto y su tiempo percibirás que tus recursos para afrontar cualquier adversidad aumentan.

16. Conversa con personas que compartan tu miedo

Encontrar a gente que pase por la misma situación que nosotros es beneficioso en prácticamente todos los ámbitos de la vida. Si creemos que lo que nos sucede es poco común y nos sentimos incomprendidos o nos cuesta hablar sobre estos problemas, hallarnos frente a otra persona que tenga que afrontar las mismas circunstancias (o comunicarnos con ella virtualmente) nos permitirá abrirnos y compartir experiencias que nos permitan adquirir estrategias que no se nos habrían ocurrido de otra forma.

17. No temas las críticas

A veces, independientemente de que nuestro miedo sea montar en bicicleta, hablar inglés o caernos al suelo, no damos los pasos importantes para afrontar nuestras dificultades por las críticas ajenas si nos quedamos en el intento o nos equivocamos.

Todos nos tropezamos alguna vez. Lo más probable es que el resto de la gente no esté tan pendiente de nosotros como creemos. Y en el caso de que alguien hable mal sobre nosotros, perdemos más evitando cumplir nuestras metas que escuchando comentarios negativos.

18. Saca partido a las nuevas tecnologías

Los avances tecnológicos nos posibilitan de muchas maneras a superar nuestros miedos. Ya existen terapias que utilizan la realidad virtual para exponer a los pacientes al objeto de su pánico de forma segura y eficaz. Aún así, no hace falta ir tan lejos. Podemos descargar apps ideadas con este fin.

Por ejemplo hay apps diseñadas para las personas que se sienten aterrorizadas cuando tienen que viajar en avión. Éstas aplicaciones aportan datos sobre la seguridad del viaje u ofrecen ejercicios que reducen la ansiedad. También es posible encontrar alguna para favorecer que los niños superen el temor a la oscuridad mediante juegos u otras para que superemos nosotros el miedo a hablar en público.

19. No te fíes de cualquier fuente

Hay una notable cantidad de información en Internet sin contrastar sobre asuntos que incrementan nuestros miedos (y sobre todos los temas, en general). Por ejemplo, si te agobian profundamente las enfermedades o los atentados, no hagas caso a la mayoría de los datos alarmistas y poco recomendables. Este barullo de referencias incoherentes dificulta que comprendamos adecuadamente determinados temas y a veces nos incita a tomar decisiones erróneas.

20. Pide ayuda profesional si es necesario

Vencer el miedo no siempre depende por completo de nosotros mismos. Si tienes un problema como una fobia que te incapacite en varias áreas de tu vida, es recomendable que consultes a un profesional con experiencia como un psicólogo o psiquiatra.

No debe darte vergüenza a pedir ayuda a este nivel. Numerosas personas acuden a especialistas y consiguen grandes avances con sus problemas. Las terapias para vencer el miedo son realmente efectivas y están en continua revisión.

Muchas gracias por leer este artículo. Y tú, ¿te sientes capaz de vencer el miedo? No dudes en comentar si te has quedado con alguna pregunta o deseas hacer una aportación.

Ególatra: Una guía completa sobre esta característica problemática

Ególatra: ¿Alguna vez te has preguntado que tienen Adolf Hitler, Napoleón Bonaparte, Gengis Khan y Josif Stalin en común? Aparte de ser personajes históricos, los une un carácter marcadamente ególatra. ¿En algún momento te has encontrado haciendo un trabajo grupal y en tu grupo hay alguien que exagera sus propios logros y puede menospreciar los logros de los demás? Esta persona puede tener una actitud ególatra. En este artículo hablaremos sobre qué es ser ególatra, diferencia con egocentrismo, ególatra y narcisismo, caracterísitcas de una persona ególatra y mucho mas. 

¿Qué es un ególatra?

¿Qué es un ególatra?

Ególatra es un término que hace referencia a un tipo de personalidad que destaca por mantener una actitud de veneración y adoración exagerada hacia sí mismo.

Test Cognitivo Online de CogniFit: Evalúa de forma clínica y rápidamente tu funcionamiento cerebral, identifica debilidades y fortalezas cognitivas. Los resultados que proporciona este test neuropsicológico son muy útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Obtén tus resultados en menos de 30-40 minutos. CogniFit es la herramienta de evaluación cognitiva más recomendada y utilizada por profesionales.

Ególatra es una persona que tiene una adoración exagerada hacia si mismo, llegando a despreciar las características y valores de las demás personas. Las personas ególatras presentan problemas de socialización porque no respetan a las demás personas y necesitan continuamente ser reforzados en sus logros y cualidades.La palabra ególatra proviene del latín y deriva de “ego” que significa yo y de “latría” que significa adoración.

Uno de los problemas principales que tienen estas personas es el de empatizar con los demás. Las personas ególatras son su propia prioridad y se colocan en primer lugar en todo sin tener en consideración a las demás personas.

Este término ha sido relacionado con otros términos como “egoísta”, “egocéntrico” o “narcicismo”. Aunque exista esta relación entre los términos no son sinónimos.

Las personas ególatras pueden despertar rechazo social y como consecuencia tener una menor red social de apoyo. También algunos pasan desapercibidos, rodeándose de personas más pasivas que no sean conscientes de tu alta exigencia, llegando entre ambos a una sintonía.

Diferencia entre ególatra y egocéntrico.

Mirar a los espejos distrae la atención de los problemas. -Dean Acheson.

Especificando un poco más, nos ponemos a diferenciar entre los términos que pueden dar lugar a confusión. Es muy importante la diferencia entre los términos ególatra y egocéntrico porque el matiz puede ser leve.

Una persona ególatra es aquella que tiene una excesiva veneración por sí misma. Esta persona tiene culto por si propia personalidad, físico, actividad… todo lo que le rodea y está relacionado con él o ella. Es decir, piensa y siente que no hay nada por encima de él o ella, que no existe otra persona que lo supere en algo.

Por otro lado, una persona egocéntrica es la persona que exalta hasta los extremos su personalidad con el objetivo de ser el centro de atención o de la actividad que se esté realizando. Es decir, su comportamiento es excesivo con los demás para lograr conseguir su objetivo: ser el centro del universo, o al menos, de su entorno. Otro objetivo que intentan conseguir es que las demás personas piensen en ellos y ellos destacar en todo, sea el tema que sea.

Ególatra y el trastorno de la personalidad narcisista

Si nos remontamos a la historia de Narciso nos encontramos ante el primer ególatra empedernido, o al menos, el primero en poner su nombre a un conjunto de síntomas entre los cuales se encuentra cierto rasgo de egolatría.

¿De donde viene el primer ególatra?

Narciso era un joven muy guapo, de los más guapos del imperio griego. Se trataba de un chico muy apuesto, pero también muy alegre. Sus ojos brillaban como estrellas. Por ello, este joven volvía locas a las jóvenes griegas de la época.Sin embargo, no todo brillaba en Narciso, uno de sus grandes defectos es que no sabía querer a nadie. Él tan sólo poseía amor para sí mismo. Su ego y su vanidad le impedían ver más allá de su propia belleza.

Eco, una ninfa, cayó bajo el hechizo de la belleza de Narciso e intento agasajarlo. Pero Eco tenía una maldición de Hera, que celosa de su belleza, le arrebató la voz y provocando que sólo pudiera articular la última palabra con la persona que estaba conversando. Pero eso no freno a Eco que un día intentó mostrarle que lo amaba. Como no podía hablar, le demostró a través de la naturaleza y los animales. El objetivo es que Narciso supiera cuando lo amaba.

Narciso se ofendió con esta declaración de amor, ¿cómo se iba a enamorar de una chica muda? Él podía tener a las chicas más guapas de toda Esparta, Corinto o Atenas. Narciso contestó a Eco con burlas y desprecio.

Tras esta reacción, Eco se marchó para sufrir del desamor, pero antes de morir pidió a Némesis que maldijera a Narciso. La maldición consistía en que él solo pudiera enamorarse de su propio reflejo. Un día, Narciso paseaba por el rio Estigia y al acercarse para refrescarse al agua, vio su propio reflejo. Narciso se acercó al borde para admirar tal belleza…tanto que cayó al agua y finalmente murió ahogado.

Por ello, debido a este rasgo principal de “propia adoración ciega”, se ha puesto su nombre a un trastorno de la personalidad.

Una persona ególatra puede tener actitudes ególatras o ser un ególatra empedernido. Cuando esto llega a niveles patológicos se convierte en un trastorno narcisista de la personalidad. Estas personas tienen la idea de que las demás personas tienen que anticiparse a sus necesidades, ven a otros como alguien de quien sacar algo de utilidad o alguien que debe satisfacer sus propias necesidades. Si alguien de su entorno no le sigue esta idea, adoptan comportamientos agresivos para defender su propia idea de idealización de sí mismos.

Según el DSM V las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad deben cumplir los siguientes criterios:

Un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o en el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatía, que empiezan al principio de la edad adulta y que se dan en diversos contextos como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:

  • Tiene un grandioso sentido de autoimportancia (p. ej., exagera los logros y capacidades, espera ser reconocido como superior, sin unos logros proporcionados).
  • Está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios.
  • Cree que es “especial” y único y que sólo puede ser comprendido por, o sólo puede relacionarse con otras personas (o instituciones) que son especiales o de alto status.
  • Exige una admiración excesiva.
  • Es muy pretencioso, por ejemplo, expectativas irrazonables de recibir un trato de favor especial o de que se cumplan automáticamente sus expectativas.
  • Es interpersonalmente explotador, por ejemplo, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas.
  • Carece de empatía: es reacio a reconocer o identificarse con los sentimientos y necesidades de los demás.
  • Frecuentemente envidia a los demás o cree que los demás le envidian a él.
  • Presenta comportamientos o actitudes arrogantes o soberbios.

Características de la persona ególatra

Una persona ególatra reúne algunas de las siguientes características:

  • Su modo de hacer las cosas es el único, y todas las demás maneras son erróneas. Como consecuencia, presentan muchos conflictos con las demás personas al intentar imponer su propio criterio.
  • Se sienten sólo cómodas si son el centro de atención, por ejemplo, en una reunión social, conversación… Este mecanismo es un método para validarse a sí mismos, y su posición se ve reforzada.
  • Evitan rodearse de gente que les confronten y crean vínculos más fuertes con personas que le refuerzan su imagen de persona con éxito y que no duden de ello.
  • Necesitan ser continuamente reconocidos y que se le reconozca todo lo que hacen. Su ego se ve alimentado con los halagos de los demás.
  • Se comparan continuamente con los demás y necesitan salir ganando siempre. Es muy reforzante para ellos sentirse por encima de los demás.
  • Están siempre “a la defensiva”. Esto deriva de la característica anterior, del hecho de que la continua comparación hace que sientan ansiedad y frustración cuando no consiguen lo que quieren. Sus reacciones suelen estar desorbitadas con la situación.
  • Tienden a humillar a las personas que tienen cerca, si la situación lo requiere, para quedar ellos por encima o para cumplir su propio objetivo.
  • No cuidan las relaciones sociales. Para las demás personas es difícil estar compartiendo tiempo con alguien que continuamente se está comparando. Las personas ególatras olvidan que la amistad es una relación bidireccional y que debe existir interés por las dos partes. Como consecuencia acaban teniendo relaciones sociales artificiales y con ausencia de emotividad.
  • Son un espejo. Su mayor tendencia es a identificar sus propias carencias en los demás y proyectarlas.
  • Presentan un gran número de distorsiones cognitivas, distorsionando la realidad para interpretarla según su propia visión teniendo graves problemas para realizar un análisis racional de cada una de las situaciones.
  • No soportan las críticas debido a la imagen idealizada que tienen de sí mismos. No tienen tolerancia para escuchar sus debilidades y mucho menos para aceptarlas.
  • Exhiben constantemente sus logros, sus bienes materiales, su imagen personal y su status social.
  • Están orgullosos de despertar envidia porque al desencadenar este tipo de sentimientos ven reforzada su idea de superioridad frente al resto del mundo.
  • Se sienten las personas más especiales y existen pocas personas especiales como ellos.

Causas y motivaciones de un ególatra

Para hablar de una persona ególatra tendríamos que hacer referencia a varias posibles explicaciones de su origen y cómo llegó a ello. El origen variaría mucho según la persona en concreto de la que estemos hablando o del contexto de la persona de la que estemos hablando.

Algunas de las causas reconocidas han sido:

  • Estilo de crianza. Se entiende que este tipo de conducta es consecuencia del estilo de crianza que la persona ha recibido en su infancia. Hablamos de que la persona ególatra ha sido criada bajo un estilo educativo de sobreprotección e imposiciones. La persona ególatra ha crecido con pocos límites y han vivido desde pequeños la sensación de sentir la emoción de orgullo.
  • La egolatría es reflejo de la sociedad en la que vivimos, debido a que la sociedad valora todo aquello material y compara constantemente a las personas a través de sus logros, incluso desde que son pequeños. Muchas de las culturas actuales son individualistas y esto puede haber fomentado este tipo de personalidad ególatra.

Ególatra y relaciones sociales.

Una persona ególatra tiene pocas relaciones sociales intimas ya que la gran mayoría son relaciones superficiales, basadas en la continua adulación de los éxitos de la persona egocéntrica.

Buscan relacionarse con gente pasiva, que se deje llevar por ellos y a los que poder manipular fácilmente para conseguir su objetivo: ser el centro de atención y salir ganando en todas las comparaciones.

Las personas ególatras olvidan que las relaciones sociales, tanto de amistad, pareja o incluso familiares, son bidireccionales y que por ambas partes tienen que existir interés. Este interés no puede estar centrado solo en una de las personas de la relación porque si no puede acabar agotando a la otra persona con el tiempo, o porque incluso, debido a los comportamientos agresivos de la persona ególatra, acaban alejándose para no sufrir la ira cuando no consiguen lo que quieren.

Normalmente, la gente cuando descubre que se está relacionado con una persona con estas características decide alejarse, porque supone una gran inversión de energía. Es muy desgastante el estar satisfaciendo a una persona con un ego tan elevado que tiene que ser reafirmado continuamente.

¿Cómo lidiar con ególatras?

En la historia se ha hablado de muchas personas ególatras, entre ellos, Napoleón.

Un ejemplo más cotidiano, sería, cuando nos encontramos ante una persona ególatra cuando ante cualquier actividad (un juego en grupo) y esta persona exagera sus propios logros. No sólo exagera su propio éxito, sino que también deprecia el papel que han ejercido las demás personas en esa situación. Su objetivo una vez más es despreciar el papel de los demás en esa situación para que su papel sea el más importante.

A la hora de enfrentarte con un ególatra lo ideal es no reaffirmar sus pensamientos de grandiosidad, evita tener conversaciones conflictivas con esta persona, ante su avalancha de halagos intenta actuar aburrido o desinteresado y siempre mantén la confianza en ti mismo.

Tratamiento psicológico para un ególatra

No solo estamos hablando de un tratamiento para una persona ególatra sino también para consecuencia de esta personalidad mantenida a largo plazo. El tratamiento más adecuado sería un procedimiento terapéutico cognitivo-conductual centrado en:

  • Cambio de distorsiones cognitivas que tienen sobre sí mismo. Esto se realizaría a través de reestructuración cognitiva centrada en las ideas que tienen sobre sí mismos y del mundo que les rodea.
  • Trabajar la hipersensibilidad ante la evaluación. Esto se trabajaría a través del procedimiento de desensibilización sistemática.
  • Entrenamiento en habilidades sociales, entre ellas la empatía y la asertividad. En empatía se trabajaría el aumentar niveles de esta capacidad para poder conectar con los demás. La asertividad en terapia estaría enfocada en la conducta agresiva, orientándola hacia la asertividad.

Definitivamente, el objetivo sería desarrollar estrategias que se centren en la identificación y análisis del patrón desadaptativo en términos de esquemas, creencias disfuncionales de grandiosidad, estilos y déficits de habilidades.

En un segundo plano, el proceso terapéutico continúa con el cuestionamiento de ese patrón y la búsqueda de su sustitución por otro más adaptativo

En la terapia con una persona ególatra tenemos que tener en cuenta que puede aparecer cierta resistencia por esta persona ante el cambio. Sería recomendable que los objetivos estuvieran claros y con conciencia de la persona del problema, se consigue.

¿Conoces a alguien ególatra? Deja tu comentario.

Qué es el síndrome de Asperger: 5 pelis para entenderlo

Qué es el síndrome de asperger

El síndrome de Asperger es un trastorno neurobiológico incluído dentro de los trastornos del espectro autista (TEA). En rasgos generales, los niños con asperger tienen un coeficiente intelectual normal o incluso superior a la media pero presentan dificultades muy graves en sus habilidades sociales, comunicativas y motoras. Esto puede causarles muchos problemas de adaptación dentro de una sociedad que les ve como muy diferentes. A veces, si no conocemos a nadie que lo tenga, puede costarnos entender qué es el síndrome de Asperger.

El cine es una buena manera de acercarnos a otras realidades y reflexionar sobre ellas, es una herramienta amena y útil para comprender mejor qué es el síndrome de Asperger. La industria cinematográfica siempre ha sido una buena aliada para dar visibilidad y normalizar algunas enfermedades y/o trastornos. A través de sus personajes conocemos como se sienten y actúan las personas que sufren un determinado transtorno lo que nos ayuda a comprenderlo, empatizar con ellos o al menos generar discusión sobre el tema y, incluso de algún modo, normalizarlo y perderles el miedo.

Hoy hemos seleccionado 5 películas que nos ayudan a entender qué es el síndrome de asperger ya que alguno de sus personajes está diagnósticado con este síndrome o presenta alguna de sus características.

Mary and Max (Adam Elliot, 2009)

Mary and Max es una película de animación que nos narra la historia de dos extraños amigos: una niña rara y solitaria de 8 años, que vive en Melbourne, y un hombre de 44 años con el síndrome de Asperger que vive en Nueva York. Se conocen por correspondencia y a lo largo de los años van trazando una bonita amistad. Una película tierna y emotiva que te hará adorar a sus personajes.

Locos de Amor (Mozart and the whale, 2005)

Una bonita historia de amor entre dos aspies: Donald e Isabelle. Donald decide montar un grupo de apoyo de personas con el síndrome de Asperger y allí conoce a Isabelle. Con el tiempo va naciendo una historia de amor que nos muestra las dificultades por las que tienen que ir pasando.

Adam (Max Mayer, 2009)

Otra película romántica donde un chico con síndrome de Asperger y muy aficionado a la astronomía, Adam, se enamora locamente de Beth, su vecina. La historia narra todos las dificultades y malos entendidos por los va pasando la pareja a causa del aperger, y como se van resolviendo y superando.

Ben X (Nik Balthasar, 2007)

Ben es un chico autista que está siendo acosado en la escuela. Para escapar de esta realidad, Ben se encierra en casa a jugar a ArchLord, uno de los juegos on-line favoritos de millones de adolescentes, allí puede ser el héroe que no puede ser en la realidad. Esta película no solo nos habla del síndrome de asperger sino también de las consecuencias emocionales del bullying, que muchos de ellos sufren por ser considerados los “raros”.

The girl with the dragon tatoo (David Finch, 2011)

La pelicula está basada en la triología  del bestseller Millenium de Stieg Lärsson. Todos conocemos la historia de este bestseller pero brevemente narra la historia entre el periodista Mikael Bloomskvit y una hacker llamada Lisbeth Salender, que le ayuda con una investigación que les cambiará la vida. Aunque durante la película (ni en el libro) se diga que Lisbeth tenga síndrome de asperger, su personaje cumple muchas de sus características (incapacidad de relacionarse socialmente, memoria fotográfica, habilidades informáticas…)y por eso lo incluímos ¿qué pensáis?

¿Qué es la soberbia? Características de las personas soberbias, sus rasgos psicológicos y mucho más

¿Qué es la soberbia? Seguro que te habrás topado con alguien soberbio y arrogante alguna vez. Aquellos que sólo hablan de sí mismos y que se creen mejores que los demás. Aquí te contamos todo acerca de este rasgo de personalidad. Conoce las características de las personas soberbias, sus rasgos psicológicos y cómo tratar con ellas. Descubre el significado de soberbia, qué tiene que ver con la autoestima y algunos consejos. Si quieres compartir tu experiencia o dudas con nosotros, puedes dejarnos tu pregunta abajo y te responderemos. 

¿Qué es la soberbia? Definición y significado

¿Qué es la soberbia? Se puede definir a una persona soberbia como aquella que actúa como si fuera superior, más valiosa o importante que los demás y los menosprecia. Sin embargo, al mismo tiempo, la persona soberbia quiere ser admirada y respetada por todas las grandes cosas que ha hecho o las cualidades especiales que tiene. La soberbia implica un deseo de dominar y una confianza excesiva por sus habilidades, así como una visión sobre uno mismo como merecedor del éxito.

La soberbia generalmente sirve como un mecanismo de compensación de una gran inseguridad y poca confianza en uno mismo. Es un rasgo de personalidad que se va forjando en la infancia. Aunque cualquier persona puede comportarse de forma soberbia en un momento determinado por ciertas situaciones en su vida, lo más común es que sea un patrón estable de responder ante la vida.  En el caso de que sea una característica de personalidad, va a ser difícil de modificar, aunque no es imposible.

Como todos los rasgos de personalidad, la soberbia se pueden tener en mayor o menor medida. Uno puede ser más o menos extrovertido, más o menos responsable… Y en el extremo de la soberbia se encuentra el Trastorno Narcisista de la Personalidad.

El narcisismo es el término psicológico para la soberbia. Y pueden distinguirse dos tipos: el narcisista vulnerable, y el grandioso. El primero es el que utiliza la soberbia para compensar su inseguridad, y el segundo, realmente se cree tan perfecto como se muestra.

Descubre en el siguiente vídeo más acerca del narcisismo. No olvides activar los subtítulos en español desde “cc” de configuración.

Causas de la soberbia

No existe una única causa de la soberbia. En algunos casos, una persona se puede volver soberbia por ciertas experiencias que haya vivido, sin embargo, otras veces no existe un motivo psicológico, o causa determinada que pueda explicarlo.

1- Has hecho grandes cosas

En muchos casos, una persona se vuelve arrogante porque ha conseguido llegar muy lejos y ha obtenido logros que el resto de personas no suele alcanzar. Hacer algo extraordinario que casi nadie puede conseguir estimula nuestro sentimiento de auto-valía, a veces hasta el punto de ver a los demás como menos importantes.

Esto se debe a que estamos comparándonos con los demás de forma inconsciente todo el tiempo, para medir el progreso que estamos haciendo en aquello que nos importa.

2- Inseguridad, baja autoestima

La soberbia y la arrogancia sirve como un mecanismo de defensa. Es una forma de proteger nuestra autoestima y auto-valía. Es una forma de esconder y compensar la inseguridad, inferioridad, falta de confianza en uno mismo.

La soberbia nos ayuda a rechazar a otros antes de que puedan rechazarnos a nosotros. Es una forma de prevenirlo, de evitar que nos hagan daño. Por ello es más común comportarse de forma soberbia con extraños, por el miedo al rechazo.

Si somos emocionalmente inseguros, mostrarnos como superiores al resto o afianzar nuestras cualidades o logros va a ayudarnos a sentirnos algo mejor a corto plazo. Sin embargo no es una estrategia eficaz a largo plazo, por varias razones:

  1. Una vez que estemos solos, nos vamos a sentir igual de inseguros.
  2. A nadie le gusta estar al lado de alguien soberbio, por tanto la gente se va a ir alejando de ti, haciéndote sentir cada vez peor.
  3. Puede que de esta manera no te rechacen, pero tampoco vas a tener amistades y vínculos íntimos verdaderos.

3- Necesidad de aprobación

A las personas soberbias y arrogantes les importa mucho lo que piensen los demás de ellas. Dependen de la aprobación de los demás. A veces, las personas se comportan de forma soberbia para ganar una atención que no saben conseguir de otra manera.

Es es cierto para aquellas personas que siendo arrogantes y soberbios han conseguido mucha atención en el pasado, por lo que han continuado haciéndolo. En estos casos, una vez que dejan de conseguir esa atención, dejan de comportarse de esa manera.

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Características de una persona soberbia ¿Cómo la identificamos?

¿Cómo es una persona soberbia? A continuación te detallamos las principales características de las personas soberbias. No siempre se dan todas estas características o signos a la vez. Existen diferentes grados de soberbia y se puede ser arrogante en mayor o menor medida, como cualquier otro rasgo de personalidad.

1- Deseo desmesurado de recibir halagos y alabanzas de los demás

Una característica de las personas soberbias es que buscan constantemente la admiración de los demás, muestran todo lo que han logrado o lo que tiene para que los demás les halaguen. Quiere a la gente que le adora y desprecian a quien no lo hace.

2- Habla constantemente de sí mismo y de sus logros

Su tema favorito es sobre sí mismo, lo que ha hecho, lo que ha comprado, lo que le ha pasado. También le encanta ser el centro de atención. Tienden a acaparar la atención en cualquier reunión social. Toda la conversación gira a su alrededor. Si alguien comienza a hablar de otras cosa, enseguida intenta que la atención vuelva hacia sí mismo, si es necesario, interrumpiendo a los demás.

3- Caen bien al principio

Una persona soberbia y arrogante suele ser encantadora cuando la conoces. Su extroversión y carisma cautiva a muchos. Pero esto no suele durar mucho porque detrás de ello está la falta de empatía, el desprecio, el egoísmo y el rencor.

4- Sobrecompensan sus debilidades

Normalmente hablan alto, andan contoneándose, se visten y maquillan de forma que llamen la atención… De esta forma esconden sus inseguridades, ejecutando conductas que muestren su poder.

5- Tienen problemas para crear relaciones

La soberbia y la arrogancia aparta a los demás. No solo por que a nadie le guste estar cerca de alguien que se cree más que nosotros o nos trate con desprecio, sino porque estas personas a menudo piensan que no necesitan a nadie. Ellos mismos se bastan.

Aunque lo cierto es que el aislamiento, a la larga nos provoca mucho malestar.

6- No reconocen los errores y no reciben bien las críticas.

Para las personas soberbias y arrogantes todo lo que hacen está bien. No se equivocan nunca, y siempre encuentran una justificación para sus errores “Es que he recibido la información tarde”, “No me lo has explicado con claridad”…

Si reciben una crítica, estos actúan a la defensiva y ni siquiera escuchan lo que le están diciendo.

7- Les cuesta pedir perdón

Como las personas soberbias, según ellas no hacen nada mal, tampoco pedirán perdón, ni se disculparán. Para ellos el problema es de la otra persona.

8- Son intolerantes con quienes no son como ellos

Las personas arrogantes critican a los demás rápidamente, enfatizando los errores y puntos débiles de quienes no cumplen sus altos estándares. Necesitan corregir los fallos de los demás, e incluso hacer que los demás fallen para recalcar sus debilidades.

Las personas soberbias sólo hablan con aquellos que consideran que merecen su presencia.

Soberbia Vs Autoestima

Parece lógico pensar que tener mucha autoestima puede desencadenar una conducta soberbia. Que la soberbia y la seguridad en uno mismo forma parte de un continuo, es decir, si tengo poca autoestima y la voy incrementando cada vez más llegará un punto en el que pueda convertirme en una persona arrogante. Pero esto no funciona así.

Como hemos visto, una persona soberbia y arrogante, en el fondo tiene una gran inseguridad en sí mismo y una falta de autoestima. Por tanto, la soberbia es contraria a una buena autoestima. Si una persona con una baja autoestima acude a terapia para aumentarla, no se va a convertir en una persona arrogante, sino alguien que confía en sus habilidades y virtudes, pero también reconoce sus puntos débiles y trabajar para compensarlos de forma saludable.

Descubre aquí 10 consejos para mejorar tu autoestima.

¿Cómo tratar con alguien soberbio?

Todos nos hemos encontrado con una persona soberbia o arrogante en nuestro camino. Descubre aquí algunos consejos que puedes aplicar en tu día a día:

  • Si te dicen algo hiriente, díselo. No te lo calles. Las personas soberbias suelen estar tan pendientes de sí mismos que ni se dan cuenta del daño que hacen.
  • Remarca que lo que dice es su opinión y que otras personas pueden tener otros puntos de vista, que no tiene la verdad absoluta.
  • Te interrumpe y sólo habla de sí mismo, dile: “Perdona que te corte, pero me gustaría contarte yo algo.”
  • Si dice algo arrogante, no temas decírselo, pero sin atacarle y haciendo ver que no era su intención (aunque sí lo fuera): “Eso ha sonado un poco arrogante”, o “Seguro que no querías sonar tan arrogante, ¿verdad?” o “¿Te das cuenta de lo soberbio que ha sonado eso?
  • Ten compasión y paciencia con una persona soberbia, ya que realmente no sabe actuar de otra manera.

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Consejos para una persona soberbia

Después de leer todo esto ¿crees que puedes ser una persona soberbia o arrogante? Darte cuenta de ello ya es un gran paso.

  • Solo porque hayas hecho algo genial no significa que eres mejor que nadie. Tienes tus defectos como todo el mundo, y eso no te hace peor persona. A veces asusta reconocer nuestras debilidades porque nos sentimos vulnerables y es normal. Pero si no las reconocemos y no nos enfrentamos a ellas vamos a acabar solos, aislados, sin nadie con quien contar.
  • Entiende y acepta que otros tengan sus propios puntos de vista, que pueden ser muy diferentes al tuyo. Nadie tiene la verdad absoluta. Tener diferentes opiniones puede ser muy enriquecedor. No desprecies a los demás porque piensen diferente. Escucha lo que tengan que decir, pueden sorprenderte.
  • Cultiva tu autoestima. No necesitas despreciar a los demás o dominarlos para sentirte válido. Todos somos valiosos.
  • Acude a un profesional si no sabes cómo frenar tu soberbia.

Escucha activa: Una guía práctica para fortalecer la comunicación

Escuchar es el compromiso de entender dejando de lado prejuicios y creencias. Saber escuchar es imprescindible para comunicar de manera eficaz. Practicar una escucha activa no siempre es fácil. Implica atención y esfuerzo por comprender el mensaje del otro. Tener el poder de la escucha activa garantiza el éxito en las relaciones interpersonales. En este artículo explicaremos que es la escucha activa, la importancia de saber escuchar, niveles de la escucha activa, recomendaciones para potenciar esta habilidad y mucho más.  

Escucha Activa. Una persona que escucha es una persona con éxito; si eres bueno en esta materia, notarás que las personas se sienten atraídas por ti, confían en ti y como resultado, tus relaciones son muy profundas. Tienes éxito porque escuchas y entiendes a las personas. Por ello, las personas a tu alrededor te quieren y aprecian.

Aquellas personas que no saben escuchar y no están interesadas más que en sí mismas son pesadas ante los ojos del mundo. Por ello, pierden amistades. Se sienten solos y aislados y, por más que se esfuerzan, no encuentran su fallo.

¿Qué es la escucha activa?

La escucha activa es una técnica y estrategia específica de la comunicación humana. La escucha activa consiste en una forma de comunicación que demuestra al hablante que el oyente le ha entendido. Se refiere a la habilidad de escuchar no sólo lo que la persona está expresando directamente, sino también los sentimientos, ideas o pensamientos que subyacen a lo que se está diciendo.

“Un término genérico para definir una serie de comportamientos y actitudes que preparan al receptor a escuchar, a concentrarse en la persona que habla y a proporcionar respuestas (feedback)”- Rost

Existen dos grandes mitos alrededor del mundo de la escucha.

  • Escuchar y oír son la misma cosa: podemos oír, pero no escuchar. El primer proceso hace referencia al suceso fisiológico que ocurre cuando las ondas recibidas causan una serie de vibraciones que son transmitidas al cerebro. Escuchar, sin embargo, ocurre cuando nuestro cerebro reconstruye estos impulsos electromagnéticos. Así, se le da un significado real a la representación del sonido original que se forma.
  • Escuchar es un fenómeno natural: muchos creen que escuchar es como respirar, un fenómeno natural e inconsciente automatizado. Más lejos de la realidad, la escucha es un aprendizaje que, al igual que la respiración, se puede trabajar y mejorar. Todo el mundo sabe escuchar y respirar, ¿pero somos capaces de realizar estas tareas de la forma más óptima? Los colegios enseñan a sus pupilos a leer, escribir y hablar en público, pero no a esuchar activamente.

Con el fin de mejorar las relaciones terapéuticas, los psicólogos y psicólogas han estado empleando la escucha activa en sus sesiones desde hace años. La escucha activa NO es una capacidad, por lo que es necesario, si queremos contar con ella, adquirirla, desarrollarla y trabajarla.

Los cinco niveles de la escucha activa

Hay cinco niveles de la escucha activa que se dividen según las actitudes que la persona receptora muestra.

  1. Valorativa: la persona valora lo que ha escuchado y le sugiere al locutor cómo debería actuar según su criterio.
  2. Interpretativa: la persona que escucha instruye a la otra sobre sí misma, intentando demostrarle las razones de su problema o situación.
  3. Tranquilizadora: la persona se esfuerza en calamar la excitación y aliviar la angustia de quien presenta una problemática.
  4. Explotaroria: la persona que escucha dirige la conversación de forma sutil de tal manera que es capaz de ahondar de forma profunda en el estado emocional de la otra persona.
  5. Comprensiva: la persona que habla es comprendida por la que escucha, tanto en el nivel comunicativo básico como en el relacionado con el mundo de los sentimientos. Este nivel se corresponde a la empatía avanzada.

La escucha activa

10 bloqueos a evitar en la escucha activa

Hay una gran cantidad de bloqueos a la hora de escuchar. Esto es debido a que todas las personas, consciente o inconscientemente, hacemos uso de ellos. Es importante reconocerlos e intentar que salgan a la luz lo menos posible. Por ello, le brindamos la oportunidad de conocerlos y ser más consciente de ellos.

1.Comparar o identificarse

Si nos comparamos con la persona a la que estamos escuchando, no estaremos escuchando en absoluto. Nos intentaremos medir ante ella y tendremos pensamientos cómo “¿podría yo hacer esto? bueno… he pasado por cosas peores que no sabe cuan duras han sido…”. Compararnos a nosotros mismos con la persona que estamos intentando escuchar bloquea nuestro proceso de escucha activa porque nos centramos más en nosotros mismos que en la persona que habla. En ocasiones, también podemos identificarnos con el locutor, lo que nos llena de emociones, sentimientos y pensamientos pasados que bloquean la entrada de los que deberíamos estar escuchando.

2.Leer el pensamiento

Cuando leemos el pensamiento no prestamos atención a lo que la persona dice, nos dedicamos a intentar averiguar qué piensa y siente. No nos fiamos, en cierto modo, del testimonio que nos narra y sacamos conclusiones precipitadas que pueden derivar en error. Como consecuencia, podemos llevar a cabo actos o dedicar palabras que no se ajusten a la realidad o a lo que la persona demanda.

3.Ensayar

El tiempo de escucha activa se ve reducido si ensayas lo que vas a decir. Preparar un comentario o intervención en un debate o conversación disminuye el tiempo que dedicas a reflexionar y entender los argumentos, historias y puntos de vista de las personas que te acompañan.

4.Filtrar

Los filtros en la escucha se activan cuando decidimos prestar atención solo cuando se dan ciertas condiciones. Por ejemplo, cuando una persona está feliz o, por el contrario, enfadada. Cuando piensas que no hay nada en la comunicación que requiera de tu atención, tu mente desconecta y la escucha activa desaparece. En ocasiones, filtramos información, sobre todo aquella que es amenazante, negativa o que simplemente no queremos escuchar. Las oímos, pero no escuchamos, así que nos olvidamos de ellas.

5.Juzgar

Cuando etiquetamos de forma negativa (y en ocasiones, incorrecta), prejuzgamos a alguien según nuestra idea previa de cómo debe ser, comportarse, hablar… Por este motivo, la escucha activa se ve distorsionada. En ocasiones, lo hacemos de forma automática, según vemos a alguien. En otras ocasiones, sin embargo, lo hacemos después de un comentario, tras el cual, construimos una personalidad completa.

6.Soñar despierto

Esto se da en aquellas ocasiones en las cuales nuestra mente hace una asociación de ideas desde lo que ha dicho la otra persona, hemos visto, pensado, etc. De esta forma, la mente empieza a divagar. Soñar despierto es muy común en los niños y niñas cuando acuden a la escuela. Sin embargo, las personas adultas no somos inmunes a hacerlo. Es posible, de hecho, que alguien lo haga con bastante regularidad, lo que puede ser entendido por otra persona como falta de compromiso, apreciación, etc.

7.Aconsejar

Aconsejar a una persona no es sinónimo de haberla entendido. Muchas personas son expertas en resolver los problemas de los demás y en dar consejos a quienes ni los piden. En muchas ocasiones, lo que le interesa a la persona que habla no es que le demos una salida a sus problemas, sino que nos mostremos a su lado, escuchando sus sentimientos.

8.Apaciguar

En ocasiones, solo queremos ser amables y, para ello, apaciguamos los sentimientos de las personas. Lo único que conseguimos con ello es quitarle hierro al asunto, asunto que la otra persona vive con gran emotividad. Por ello, sentirá que no entiendes su dolor, sufrimiento y situación.

9.Tener razón

Algunas personas sienten que deben tener razón en todo, por ello, son capaces de tergiversar los hechos, gritar, excusarse, acusar a otras personas, entre otras cosas. Por este motivo, no son capaces de escuchar las críticas. Así, carecen de feedback con el que mejorar y cambiar.

10.Descarrilar

Este bloqueo se lleva a cabo cuando, en una misma conversación, cambiamos de tema constantemente con el fin de no aburrirnos. En ocasiones, buscamos conversaciones cómodas o decidimos quitarle importancia al asunto haciendo alguna broma. Esto disminuye la ansiedad y la incomodidad que, en ocasiones, sentimos durante la escucha activa.

8 recomendaciones para la escucha activa

Para que nuestra escucha activa sea percibida por la persona que nos está hablando, existen una serie de recomendaciones que a continuación mostramos.

Contacto visual: el contacto visual óptimo transmite una conexión sincera que debe mantenerse durante toda la conversación. Sin embargo, no debe ser una mirada inquisitoria o estática, debe ser natural.

Postura corporal: mantener una posición ligeramente inclinada hacía la persona que está hablando muestra interés y receptividad.

Reflejo automático: el reflejo automático se da de manera inconsciente cuando repetimos acciones (movimientos de mano, inclinaciones de cabeza) que la persona que habla realiza. Si mantenemos una escucha activa, estás se darán de forma automática. Si las fingimos, sin embargo, pueden verse como acciones demasiado forzadas.

Parafraseo y síntesis: repetir conceptos que la persona ha expresado con el fin de aclarar la comprensión de los mismos, deja claro que a la persona que habla que la estás escuchando. Además, si hemos entiendo algo mal, esta puede aclarárnoslo. Asimismo, en cierto momento de la conversación, pueden llevarse a cabo resúmenes, siempre coherentes, que pretendan poner en su lugar distintos sentimientos, pensamientos o situaciones. Estos nunca deben adelantarse en el testimonio o incluir información no expresada verbalmente, aunque si pueden conectarse aspectos de la historia de tal forma que el locutor pueda ver la historia hilada y desde un punto de vista distinto.

Preguntas: la realización de preguntas puede tener consecuencias tanto positivas como negativas. Debemos tener cuidado, pues podríamos estar haciendo una pregunta no relevante o inquisitoria. Para evitar encontronazos, es recomendable, si queremos conocer algún dato, esperar a que la persona continúe con la narrativa, puede que pronto nos brinde esa información. Si queremos aclarar alguna cosa porque no nos ha quedado clara, ha de hacerse en espacios de silencio, puesto que jamás debe interrumpirse a la persona que habla. Finalmente, las preguntas exploratorias deben hacerse siempre con el fin de ayudar a la comunicación y a la persona que nos transmite su historia, nunca por placer propio.

Tono de voz: mantener un tono de voz adecuado para la conversación es de gran ayuda para la persona que habla. Si está enfadado, no debemos enfadarnos con él, pero sí podemos mostrar disgusto. Esta relación de emociones favorecerá la comunicación.

Comentarios vagos: no es recomendable hacer comentarios ambiguos, poco claros o sin ningún sentido, puesto que desviarán la atención del interlocutor quien, además, puede sentirse perdido en su propia conversación.

Comunicación no verbal: toma nota de aquella comunicación no verbal que seas capaz de recibir, pues puede transmitir información muy valiosa. Sin embargo, no debemos hacer juicios rápidos basándonos en ella, sobre todo si no estamos entrenados en dicho ámbito.

Llevar a cabo estas recomendaciones, junto con la evitación de los bloqueos, puede ayudarnos a mantener un gran número de conversaciones donde la escucha activa cobre protagonismo.

La importancia de la escucha activa

Mantener una escucha activa es importante en nuestro día a día. Nos permitirá conocer de forma profunda a aquellas personas con las que convivimos y nos relacionamos. Es necesario, para ello, trabajar en su desarrollo.

En el mundo profesional, la escucha activa también es una herramienta que nos proporcionará una buena imagen, información valiosa y un ambiente positivo.

En el mundo empresarial, contar con directivos expertos en la escucha activa mantendrá un ambiente de trabajo óptimo, que tendrá como resultado una mejor relación y comunicación entre las distintas esferas y los diferentes empleados. Además, la escucha activa puede ser una gran impulsora de talentos. Así mismo, la calidad de la convivencia puede tener como consecuencia mejores resultados económicos y de producción y puede dar cabida a nuevos métodos de innovación.

En la profesión de psicología es, como hemos comentado, de vital importancia. Existen un gran número de corrientes teóricas que los profesionales adecuan a sus distintos ámbitos de trabajo. A pesar de ello, la escucha activa es un método indispensable en las relaciones terapéuticas que estas personas llevan a cabo.

En el mundo de la educación, es interesante que los profesores y profesoras mantengan una escucha activa con sus alumnos y los padres y/o madres de estos. La comunicación escuela-familia es indispensable para que la educación se lleve a cabo de forma correcta. Dentro del entorno escolar, la comunicación entre el personal docente y los estudiantes tendrá como resultado un mejor conocimiento de las necesidades educativas de los alumnos y alumnas. Además, es necesario que la educación se centre también en dotar a sus estudiantes de una capacidad de escucha adecuada. En mundo al que nos enfrentamos escuchamos más que hablamos o, al menos, así debería ser. Por ello, es de vital importancia que las personas nos desarrollemos en la escucha activa.

En resumen, hay distintas profesiones y situaciones en las cuales la escucha activa puede tener consecuencias muy beneficiosas. Por ello, es recomendable ponerlo en práctica. ¿Has ejercitado tu escucha activa? Deja tu comentario.

CogniFit App, innovación médica y test neuropsicológicos a tu alcance

  • El equipo de neuropsicólogos, investigadores y desarrolladores de CogniFit han presentado nuevas funcionalidades de la aplicación de CogniFit para iOS y Android.
  • Con la actualización de esta App médica se persigue aprovechar la tecnología para ayudar a acelerar los procesos de diagnóstico e impulsar la prevención. Permitiendo monitorizar la salud cognitiva de cualquier usuario en tiempo real.
  • Ahora, cualquier persona puede realizar evaluaciones clínicas desde su dispositivo móvil, estudiar su funcionamiento cerebral.

CogniFit, empresa líder en el desarrollo de tecnologías médicas para la evaluación cognitiva y estimulación cerebral, ha lanzado una actualización de su App para iOS y Android. Incluye nuevas funcionalidades e incorpora completas baterías neuropsicológicas que permiten, mediante tareas cognitivas digitalizadas, estudiar en profundidad el funcionamiento cerebral de niños a partir de 7 años, jóvenes, adultos mayores o ancianos. Los usuarios podrán conocer su estado cognitivo en menos de 30-40 minutos.

Esta aplicación médica es totalmente accesible. Cualquier usuario puede descargarse la aplicación móvil de CogniFit para iOS o Android y manejar sin dificultad cualquiera de los test cognitivos.

“La tecnología innovadora utilizada en la App de CogniFit lo convierte en una herramienta dirigida a impulsar la medicina preventiva. Un programa de salud enfocado a ayudar a mejorar el diagnóstico de los ciudadanos y a reducir el gasto médico. El objetivo ha sido unir conocimientos, utilizar la tecnología más fiable y avanzada que permita ayudar en el diagnóstico y prevención para dar un paso hacia el futuro.” Expone Carlos Rodríguez CTO de CogniFit.

Los resultados cognitivos se generan automáticamente después de realizar cualquiera de los test clínicos, y ofrecen información comprensible y valiosa sobre un largo rango de habilidades cognitivas del área de la memoria, atención-concentración, planificación, coordinación, funciones ejecutivas o razonamiento.

El informe de resultados, totalmente detallado, permite comprender en profundidad el estado cognitivo de una persona, sus fortalezas, debilidades y puede ayudar a determinar si los síntomas cognitivos que experimenta son normales o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Los resultados pueden ayudar a la detección, y ofrecen información valiosa y pautas de actuación, base para identificar estrategias de apoyo.

“En ocasiones estos síntomas pasan desapercibidos para el entorno, ya que pueden ser muy sutiles, por lo que estas evaluaciones neuropsicológicas suponen un avance por su capacidad para detectar el índice de riesgo de múltiples patologías cognitivas en estadios tempranos.” Explica Patricia Fernández, Neuropsicóloga en CogniFit especializada en assessments.

La App de CogniFit permite analizar enormes bases de datos. La plataforma aprende de cada interacción y ha desarrollado una interfaz avanzada que permite ofrecer información valiosa.

La tecnología de CogniFit está al alcance de cualquier usuario que disponga de un teléfono móvil inteligente, o un ordenador con conexión a Internet. Este avance tecnológico permitirá, cada vez a mas individuos, “autovaluarse“, pudiendo llegar a mejorar la calidad de vida de muchas personas. La capacidad de ayudar a diagnosticar y detectar prematuramente trastornos cognitivos tiene múltiples aplicaciones.

El SaS (Software as a Service) esta transformando la asistencia médica y psicológica. El monitoreo remoto de la salud cognitiva de un paciente a través de CogniFit, garantiza una mejor atención al paciente, ayuda a optimizar los resultados de tratamiento, y permite reducir tiempo y el gasto en salud.

En el ámbito de la educación, permite a profesores y educadores no especializados identificar posibles riesgos y adelantarse a las dificultades del aprendizaje, ayudando a reducir el fracaso escolar. Esta tecnología ayuda al sistema educativo a hacer frente al desafío digital, proporcionando herramientas que pueden ayudar a mejorar la competitividad y agilidad del sistema.

Las baterías de evaluación cognitiva de CogniFit se han convertido, también, en un apoyo fundamental para sector transporte o automoción, puesto que ayuda a ofrecer servicios más competitivos, minimizar costes y ayudar a reducir la accidentalidad. Y estas ventajas pueden trasladarse, a otros entornos como el de las empresas aseguradoras, recursos humanos, etc…

“Hemos buscado simplificar y crear una aplicación accesible para romper la brecha de acceso al usuario, escuela, empresa, o profesional de la salud. Ofreciendo información muy gráfica y fácilmente comprensible para todas las personas. Y estamos viendo una gran adhesión. Cada vez hay mas pacientes, usuarios, hospitales, colegios y empresas de diferentes sectores utilizando estas herramientas para evaluar la salud cognitiva y funcionamiento cerebral. Y hemos comprobado como estos avances se transforman en ventajas económicas para las instituciones que los aplican.” 

Explica Carlos Rodríguez, CTO de CogniFit.

Igual que un neuropsicólogo, CogniFit hace una serie de preguntas sencillas al usuario dirigidas a detectar los principales criterios diagnósticos, signos y síntomas. Continúa con una batería de tareas digitalizadas, escalas clínicas y pruebas validadas para su edad, dirigidas a valorar de forma precisa los principales aspectos cognitivos (memoria, atención-concentración, planificación, coordinación, funciones ejecutivas o razonamiento). De esta forma, podremos conocer el perfil cognitivo completo y el índice de riesgo de padecer los principales trastornos cognitivos.

Estas herramientas orientadas al prediagnóstico están ayudando a transformar la manera en que las personas acceden al sistema sanitario o educativo, aportando importantes beneficios a los equipos médicos, investigadores, empresas, escuelas, aseguradoras, etc.. Permitiendo mejorar el seguimiento, acelerar los diagnósticos y reducir los tiempos de asistencia.

“La tecnología está cada vez más presente en la sociedad, y cobra especial protagonismo en el área de la salud y educación. Hacer frente a los desafíos es uno de los objetivos principales que necesitamos cumplir los que nos dedicamos a la tecnología y a la salud.” añade Carlos Rodríguez.

Comunicación entre padres e hijos adolescentes. Guía práctica para afrontar este momento

La comunicación entre padres e hijos adolescentes es vivida por ambas partes como un conflicto diario. Los padres viven con ansiedad el momento de sentarse y hablar con sus hijos. Los padres se quejan del silencio de sus hijos, lo que les lleva a preocuparse, pero tampoco los padres cuentan todo. Te mostramos los errores, las mejores formas de hablar a tu hijo y algunos consejos prácticos para mejorar tu relación con tu hijo adolescente.

Comunicación entre padres e hijos adolescentes

¿Cómo puedo comunicarme con mi hijo adolescente?

La comunicación es fundamental para mejorar nuestra calidad de vida, expresar nuestras emociones nuestras ideas o solucionar problemas. La comunicación con adolescentes es una ardua tarea para los padres, los cuales se ven mermados por el silencio de sus hijos o sus constantes provocaciones.

Es necesario que tanto padres como hijos aprenden a comunicarse mutuamente. Antes de nada hay que entender que:

  • La comunicación entre padre e hijos es un proceso que lleva su tiempo. De la noche a la mañana no se consigue nada, es decir, hay que ser pacientes. Las oportunidades para comunicarte y conocer cuales son los temores y alegrías de tu hijo no vienen vendrán solas.
  •  La comunicación es un proceso de doble vía. Hablar es tan importante pero sin duda alguna lo primordial es saber escuchar. Es mejor no ser el protagonista en la conversación. Es importante ceder el turno de palabra para poder intercambiar ideas, pensamientos y emociones.
  • Cuando hablemos con nuestros hijos, no todo lo que escucharemos, será de nuestro agrado. Es necesario tener una actitud emocional abierta. Recuerda que una buena comunicación padre-hijo permitirá al adolescente tomar decisiones apropiadas y ante la equivocación, tendrá la oportunidad de responsabilizarse de las implicaciones de una decisión inadecuada.

Cuando una persona no cuenta con las herramientas necesarias para comunicarse o carece de habilidades para ello, se puede sentir ante todo frustrada, aislada, poco valiosa. La consecuencia de ello es que tenga menos posibilidades de recibir ayuda o de integrarse a un grupo. Por ello es  importante entender y manejar Las técnicas de asertividad como medios a través de los cuales mejorar y fortalece las relaciones entre padres e hijos.

Guía práctica para comunicarte con tu hijo adolescente:

1. Errores en la comunicación entre padres e hijos adolescentes

Los errores que más se producen entre la comunicación padre-hijo días tras día y sobre lo cuales podemos actuar para evitarlos son los siguientes:

  1.  Generalizar: “Tú siempre…”, “Tú nunca…” .El problema es la actitud de los padres hacia los hijos. El reproche al hijo por conducta o comportamiento está ala orden del día. Como por ejemplo: ” Nunca me ayudas”, “No pones atención cuando te explico algo” o “siempre gritas” etcétera…
  2. El uso de la critica y el calificar negativamente como gran aliada: “Eres un desagradecido” , ” No sabes hacer nada”, “Eres un inconsciente”.
  3. Gritar como arma: con la que sentirse superior sobre su hijo, sin darse cuenta que son el modelo que los hijos tiene para crecer.
  4. Maltratar: Culpar, insultar, avergonzar, reprochar en casa o en la calle sin importa en dónde o con quién está el adolescente.
  5. Pensar en otra cosa mientras nuestro hijo nos habla: Cuando nuestros hijos nos cuentan sus problemas y nosotros solo estamos pensando en nuestras preocupaciones del trabajo, de la casa, la hipoteca…

“Tu siempre…”, “Tu nunca…” El problema es la actitud de los padres hacia los hijos

2.  Formas de comunicación entre padre e hijos adolescentes

Cada familia es un mundo y cada persona se relaciona con sus familiares según lo que le han enseñado o ha ido observando a lo largo de su niñez y adolescencia. Existen distintos estilos de crianza:

  1. Estilo agresivo: Personas que interrumpen a otros, gritan, no escuchan, culpan, regañan o no ponen atención a quien está hablando.
  2. Estilo pasivo: Personas que provocan enojo porque nunca opinan nada; si llegan a estar a favor o en contra, dan la impresión de adoptar la visión de otra persona y no la propia.
  3. Estilo asertivo: Las personas que dicen lo que piensan y sienten, se muestran seguras pero no agreden a nadie. Respetan las opiniones de los demás.
La importancia de los estilos de crianza y su relación con la comunicación padre-hijo

3. Consejos prácticos para mejorar la comunicación entre padres e hijos adolescentes

1. Escucha lo que dice tu hijo o hija, déjale terminar: Dejar que tu hijo hable, que diga lo que piensa o siente. Si lo interrumpes constante porque “ya sé lo que me va a decir, yo también he sido adolescente”, nunca sabrás cómo se siente.

2. Tranquilidad ante todo ¡Controla tus impulsos!: Puede ocurrir que te cuente que ha hecho cosas que no te gustan. Evita los gritos y `por supuesto las amenazas, pues no sirven para nada. Cuando estés más tranquilo habla con él y explícale qué es lo que no te ha gustado de su conducta y por qué no ha actuado bien. Puede interesarte saber más sobre Cómo manejar los nervios

3. No juzgues. Es lo peor que puedes hacer: Si te dedicas a castigarle por su conducta de forma constante estás poniendo una barrera entre tu hijo y tú. Utiliza frases para que vea que tu no eres juez de nadie: “Ahora mismo estás muy enfadado y lo entiendo, pero si no me gritases sería mejor. Cuando te calmes podremos seguir hablando”.

4. Dale importancia a lo que te dice: A veces lo padres no ven el mundo como lo ve un adolescente. Lo que para los padres es una tontería puede que para un adolescente se todo un mundo. Como padres el pensamiento que suelen tener acerca de una preocupación de su hijo adolescente es:“no son más que tonterías, cuando sea grande se dará cuenta  de que no es para tanto…”. Si cuenta contigo para hablar de sus cosas, dale la importancia que se merece. Tu hijo esta teniendo el valor de contarte algo que para él lo es todo. Respeta su preocupación.

5. No des lecciones: Tendemos a decir a nuestros hijos lo que deben hacer. Es mucho más útil y beneficioso que les enseñes a buscar soluciones, que cree alternativas. A lo largo de su vida se dará cuenta que es más útil tener varias soluciones a un problemas.

Ya no es un niño, no invadas su espacio personal

6. Enséñale a comunicar sus sentimientos: Esta bien que le preguntes por sus rutinas diarias como por ejemplo “que tal en le colegio, en  tenis….” Ve un paso más adelante y preguntarle cómo se ha sentido a lo largo del día, si hay algo que le preocupa. Puedes ayudarle a que entienda qué siente preguntándole tu directamente, no tengas miedo y pregúntale si “¿estás enfadado o triste?”. Todos tenemos que aprender a expresar nuestros sentimientos y sin duda alguna los padres son el mejor modelo para los hijos. También puede interesarte cómo Mejorar la inteligencia emocional.

7. ¡Ya no es un niño!: Lo más importante y lo que más les cuesta a los padres de aceptar. Tu hijo esta creciendo y se está convirtiendo en adulto. Si lo tratas como tu niño pequeño se sentirá avergonzado, y sobre todo delante de sus amigos y amigas. ¡Ten cuidado con esto!

¿Ansiedad y estrés en exámenes? 13 consejos que pueden ayudarte a aprobar

Sudores, mareos, la mente en blanco, nauseas, temblores, dolor de tripa, creo que he olvidado todo lo estudidado…. ¿Ansiedad y estrés en exámenes? Cada vez queda menos para esa prueba tan importante que marcará tu destino. ¡Ahhh! De ella depende tu futuro, de ella depende tu vida. Descubre estos 13 consejos para combatir la ansiedad y el estrés en exámenes, y que todo te salga según lo planeado ¡Sigue leyendo!

¿Ansiedad y estrés en exámenes? Descubre estos consejos

Ansiedad y estrés ante los exámenes finales

En época de exámenes, las noches sin dormir, los litros de “café en vena” y los nervios a flor de piel son los protagonistas de la vida de la mayor parte de los estudiantes.

Creemos que la ansiedad que padecemos ante los exámenes es mala pero ¡cuidado! La ansiedad no es más, que una emoción natural adaptativa que nos ayuda a mantenernos alerta ante una posible amenaza.

Cuando la ansiedad se produce de manera moderada aumenta la motivación y facilita nuestro rendimiento. Es necesaria porque nos aporta energía y nos ayuda a mantenernos activos.

Debemos preocuparnos por la ansiedad que sentimos cuando alcanza niveles elevados y se convierte en desadaptativa afectando a nuestra vida diaria.

La ansiedad ante los exámenes es un conjunto de reacciones emocionales negativas que algunos alumnos sienten en época de exámenes. Si se produce en niveles altos puede afectar a la vida diaria de la persona a nivel físico (alteraciones del sueño, náuseas, dolores,…), nivel comportamental (práctica de conductas inadecuadas como dormir demasiado, fumar,…) y a nivel psicológico (pensamientos negativos, bloqueo mental,…).

13 consejos para sobrevivir a la ansiedad y al estrés de los exámenes finales

1. Consejo: Busca tu propio ambiente de estudio

Para un buen ambiente de estudio, es necesario una buena iluminación para evitar que nuestra vista y cerebro se cansen rápidamente, encontrarnos cómodos utilizando una silla confortable y un escritorio amplio y utilizar un ambiente sin ruidos para evitar desconcentrarnos.

2. Consejo: ¡Planifícate! Prepara un buen plan de estudios

Organiza en tu calendario personal el tiempo que vas a invertir para estudiar cada temario de tu examen. Utiliza colores, dibujos, post-it … lo que quieras para conseguir organizar tus exámenes de la mejor forma posible.

Consejo: Haz un buen plan de estudios para unos mejores resultados en tus exámenes

3. Consejo: Esquemas para una buena preparación

Desde pequeños nos han intentado enseñar la importancia de unas buenas técnicas y hábitos de estudio para conseguir unos buenos resultados en nuestra vida académica.

Entre las ventajas de utilizar esquemas encontramos un mayor aprovechamiento de nuestra memoria visual, estudiamos mientras los realizamos, son el resultado de todo lo que debemos aprender en el menor número de palabras, aumenta nuestra atención y concentración y nos ahorra tiempo de repaso de estudio. Nos genera menos estrés estudiar esquemas que textos y textos. Echa un ojillo a estas técnicas de estudio y memorización.

4. Consejo: Música, incienso…

Cada persona es un mundo y nuestros niveles de concentración varían dependiendo de diferentes factores. Para los que no soporten los silencios, se recomienda que escuchen algo de música tranquila mientras estudian (en Spotify hay playlists creadas para escuchar en momentos de estudio).

Estímulos externos como el olor puede aumentar también la capacidad de concentración, por eso algunas personas utilizan incienso para crear su propio ambiente de estudio ideal.

La música tranquila ayuda a reducir la ansiedad ante los exámenes

5. Consejo: Usa tu propio estrés para conseguir mejores resultados en los exámenes

Evita que el estrés y los nervios te dominen y en lugar de quejarte o agobiarte con todo lo que tienes que estudiar, utiliza esa energía para prepararte bien el examen y motivarte.

Además, puedes intentar aprender técnicas de relajación y respiración para aquellos casos en los que notes que el estrés domina tu cuerpo. Keep calm!

6. Consejo: Sé consciente de tus errores

Hasta cierto punto, es bueno ser perfeccionista y crítico con uno mismo pero debemos saber relativizar los errores y aprender de nuestros fallos. “De los errores se aprende”.

En época de exámenes nos ponemos más irascibles y el mayor error que cometemos es pagar nuestros problemas con los demás. Cuidado con eso.

7. Consejo: El café, tu gran aliado

Para muchas personas, los momentos de estudio son sinónimos de litros y litros de café. Esto es así, porque el café contiene una sustancia psicoactiva denominada cafeína que nos ayuda a mantenernos despiertos.

Si combinamos el café con algo de azúcar, se producen un aumento en la motivación, aprendizaje y en la capacidad de atención y memoria.

Para aquellos a los que no les guste el café, el es un buen sustituto. ¡Ojo! Todo debe tomarse en su justa medida, de lo contrario puede producir nerviosismo o ansiedad, lo cual es contraproducente a la hora de hacer nuestros exámenes.

No debemos olvidar que el “momento del café” es importante para todos los que aprovechan ese momento de descanso para desconectar del estudio y hablar con los amigos, escuchar música,… Benditos cafés.

El café aumenta la motivación, aprendizaje, atención y memoria

8. Consejo: Evita las distracciones.

Ya seas de los que estudian en la biblioteca o en tu propia casa, evitar las distracciones es fundamental.

Intenta que en tu zona de estudio no haya elementos que te puedan desconcentrar y que solo esté lo imprescindible que necesites para estudiar, ordenador apagado y móvil guardado (¡la excusa de utilizar el móvil para saber la hora no vale! Para ello utiliza reloj) e informa a tus amigos y familia de que no quieres que en ese momento te molesten.

Si te molestan mucho los ruidos, puedes probar a usar tapones.

¡Truco! Para concentrarte más mientras estudias, es recomendable escribir lo que vas estudiando.

9. Consejo: Intenta descansar

Dormir bien por las noches es fundamental para estar despejados al día siguiente. Es recomendable dormir entre 6 y 8 horas para afianzar los conocimientos aprendidos.

Además debemos hacer descansos cada 1-2 horas de estudio. De nada nos sirve pelearnos con nuestros apuntes durante horas y horas sin enterarnos de nada.

10. Consejo: Come de manera saludable y mantente hidratado

¿Sabías que el agua ayuda a mejorar tu memoria y mantiene tu capacidad cerebral?

Cuando estudies, procura tener siempre una botella de agua a mano y algo de comida para mantener tu azúcar en sangre estable. No quiero decir que te atiborres a calorías, pero sí que son recomendables las frutas, cereales o galletas (bajas en calorías). Estos son los mejores alimentos para tu cerebro.

Come sano y mantente hidratado

11. Consejo: Muévete para conseguir unos mejores resultados.

Hacer cualquier tipo de ejercicio físico aumenta la concentración y memoria, hace que liberemos endorfinas y nos encontremos mejor con nosotros mismos y disminuye la tensión muscular. Además, nos sirve para hacer descansos.

12. Consejo: ¡Los pensamientos positivos son la clave del éxito!

Sustituye tus pensamientos negativos y derrotistas (“Seguro que suspendo”o “No valgo para estudiar”) por pensamientos positivos y realistas (“Sé que puedo” o “He estudiado mucho para este examen y sé que estoy preparado para aprobar”).

Confía en ti mismo y en tus posibilidades. ¿Has escuchado la expresión “Si quieres, puedes”? Pues aplícatelo.

13. Consejo: Cuando todo haya terminado, mímate, quiérete y date un caprichito.

Ya está hecho. Has hecho todo lo que estaba en tu mano para sobrevivir a los exámenes finales y ahora es tu momento.

Aprovecha para hacer realidad todas las fantasías que se te pasaban por la cabeza en tus momentos de estudio. ¡Esta vez tienes que organizar tu agenda y planificarte para salir y disfrutar de tus resultados!

Si los resultados de tus exámenes no han salido del todo como esperabas, no te desanimes ni te preocupes y relativiza las consecuencias.

Siempre hay segundas oportunidades para demostrar tus conocimientos, intenta sacar el lado positivo de la situación y busca hacerlo mejor la próxima vez.

Recuerda… ¡Con esfuerzo y perserverancia podrás alcanzar tus metas!

Un poquito de humor para terminar… y ahora ¡ponte de nuevo a estudiar!

El Efecto Halo en tu vida diaria: 10 trucos para manejarlo eficazmente

El Efecto Halo es un fenómeno mediante el cual tendemos a atribuir características de la personalidad a alguien basándonos únicamente en su atractivo. Dicho de otra manera, el que es guapo consideramos además que será simpático e inteligente.

Es un fenómeno que se produce de manera inconsciente, y que tiene una gran repercusión en la sociedad; desde la elección de pareja, pasando por la educación, el márketing, e incluso procesos judiciales.

¿Crees que eres capaz de evitar el Efecto Halo? ¿Crees que eres totalmente libre en tus juicios? La neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te invita a reflexionar a través de este artículo.

Efecto Halo

¿Qué es el Efecto Halo? Para entender el Efecto Halo podríamos definirlo como un “atajo” que utiliza nuestra habilidad perceptiva, nuestro cerebro. Valoramos a las personas o productos sobre un rasgo sobresaliente de ellos y lo extrapolamos al resto de características personales, que muy pocas veces tienen relación.

Se hace de este modo indispensable conocer este fenómeno psicológico con vistas a ser más libres y exactos en nuestros juicios y librarnos de los sesgos cognitivos.

El Efecto Halo aparece por primera vez definido por Thorndike, en 1920. Thorndike, tras realizar diversos experimentos en el Ejército, acuña este término que cada vez cuenta con más presencia en nuestra sociedad, a través de la publicidad.

Y no es que seamos tontos, es que evolutivamente nuestro cerebro está preparado para la simplificación de los procesos perceptivos; muy eficaz en algunos casos, y haciéndonos cometer errores de juicio en muchos otros, como en el Efecto Halo.

“Nunca hay una segunda oportunidad para una primera impresión. Oscar Wilde”

Ejemplos de Efecto Halo

El Efecto Halo puede tener un efecto devastador en cuanto a las expectativas que depositamos o quitamos en diferentes personas. Lo bello es bueno, y no salimos de ahí.

Un ejemplo muy reciente de un Efecto Halo en masa fue el producido por la cantante Susan Boyle, en el programa de televisión Britain´s got talent.

Si ya has visto el vídeo, piensa en la primera impresión que te causó ella.

Si no lo has visto, pon a prueba tu resistencia al Efecto Halo:

Esta mujer no llamo nada la atención ni al público ni a los jueces cuando salió al escenario. No era una mujer atractiva, no desprendía carisma ni tenía “tablas” en el escenario. Entonces abrió la boca y se puso a cantar.

La reacción del público y del jurado lo dice todo. Nadie esperaba nada bueno de ella, por eso fue tan espectacular su actuación. Dejo absolutamente cautivado a todo el estudio y a las miles de personas que la escucharon en directo. Para mí, es el ejemplo que mejor resume lo que es el Efecto Halo, y cómo nos afecta a los seres humanos.

¿Y tú, has reaccionado como el auditorio, o diferente?

El Efecto Halo y la publicidad

El Efecto Halo no se limita únicamente a las personas, sino que también se puede extrapolar a objetos “necesarios”. Es por eso que muchas marcas buscan a alguien famoso, atractivo e influyente como imagen de sus productos. ¿Te has preguntado alguna vez porque George Clooney vendé café? ¿O por qué Rafa Nadal nos vende desde coches hasta seguros? Pues porque el equipo completo de publicistas, psicólogos y todo el equipo de marketing saben aprovechar este Efecto Halo para aumentar sus ventas.

Elegir a una persona atractiva, carismática y  cercana es una apuesta segura por las compañías de marketing, que saben que iremos a las tiendas a comprar el café que toma George Clooney.

El Efecto Halo en las entrevistas de trabajo

En las entrevistas de trabajo, el Efecto Halo juega un papel muy importante. Todos conocemos desgraciadamente casos en el que alguien idóneo por el puesto ha sido descartado en el departamento de Recursos Humanos por ir desarreglado, y viceversa. Personas muy guapas han podido obtener un puesto de trabajo para el que realmente no están preparados, o no sirven en absoluto.

A continuación te explicaré unos consejos para sacarle el máximo beneficio al Efecto Halo en una futura entrevista de trabajo.

El Efecto Diablo o el Efecto Halo invertido

¿Qué es el efecto diablo? No hay blanco sin negro. El Efecto Diablo consiste en justamente lo contrario que el efecto Halo. Es decir, El Efecto Diablo sucede, cuando nos dejamos guiar en nuestros juicios personales basados en una característica negativa de una persona u objeto, atribuyéndole muchas más características negativas de las que probablemente en realidad posee.

Si tienes una cara difícil de mirar, seguramente, tendrás más barreras que una persona bella. Y esto es tan triste como cierto.

El Efecto Diablo también tiene mucha repercusión en la política. Cuando nos hemos formado una mala imagen de un político en concreto, nos cuesta más valorar los beneficios que ha podido causar, debido a la mala imagen que nos hemos creado de esa persona.

Parece mentira que con los equipos de asesoramiento de imagen que cuentan, no sean capaces de proyectar un Efecto Halo en vez del Efecto Diablo que producen, que lo ves y apagas la televisión…

Recomendaciones para no dejarte manipular por el Efecto Halo

1- Se consciente de los juicios que realizas

El primer paso para frenar los prejuicios del Efecto Halo es ser consciente de ellos. Y el problema es que cuando se produce el Efecto Halo raramente somos conscientes de lo que nos está pasando. Si aprendes a hacer una valoración más precisa de la persona u objeto sin dejarte seducir u horripilar por el atributo físico, serás más justa con la valoración.

Ejemplo de Efecto Halo: Te puede ocurrir que cuando ves a una persona muy obesa, le atribuyas además otras características negativas bajo el juicio “Cómo puede estar así de gordo” “Eso tiene que ser dejadez”… como pueden ser la pereza o la glotonería. Tu no sabes nada a primera vista de las circunstancias de esa persona; si es realmente vaga o tiene una enfermedad, o sencillamente es así y punto.

2- Dale una segunda oportunidad a tus primeras impresiones

Como resulta casi imposible no formarse una primera impresión de la persona que acabas de conocer, al menos, se crítico con esa primera impresión para no sucumbir a los efectos del Efecto Halo.

Intenta respaldar esa primera impresión con argumentos, y si ves que te cuesta encontrarlos, dale una segunda oportunidad para poder profundizar más en tu primera impresión.

3- Tú también eres prejuzgado, reflexiona

Amigo mío, tu también produces un Efecto Halo o si tienes mala suerte, un Efecto Diablo. Tómate un tiempo para reflexionar acerca de lo que proyectas a los demás, porque generalmente vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Ejemplo de Efecto Halo: Pregúntale a alguien de confianza que primera impresión tuvo de ti, y reflexiona sobre la respuesta porque puede ayudarte mucho.

4- Cuida tu higiene personal

Dejando de lado el peso, la belleza, o la altura, es imprescindible para crear un Efecto Halo positivo tener una higiene personal minuciosa. El pelo sucio, el olor corporal, las uñas negras; desde luego no están ayudándote en esa primera impresión.

Esto te puede sonar muy básico, pero te sorprenderías de las personas que son capaces de acudir a una entrevista de trabajo con la camisa manchada.

5- La sonrisa potencia el Efecto Halo

Una sonrisa proyecta cercanía, respeto y simpatía. Además los estudios demuestran que cuando sonreímos se produce un fenómeno de causa- efecto: La otra persona también tiende a sonreírnos. ¿Conoces las neuronas espejo?

Una persona que sonríe tiende por lo general a caerte bien, si la sonrisa es franca. Tampoco es cuestión que vayas como el Joker todo el día porque quedaría absolutamente forzado, pero intenta sonreír más a menudo.

Te sorprenderás si no lo practicas de la cercanía que inspiras en el resto de las personas.

La sonrisa para potenciar el Efecto Halo

6 – Se coherente

La coherencia es esencial para potenciar el Efecto Halo. Ser coherente significa ser fiel a tus principios morales, códigos éticos, gustos y aficiones. Eres coherente cuando dices lo que piensas, y además cumples tu palabra. Si proyectas una imagen incoherente, tu Efecto Halo se reducirá notablemente porque la persona capta la trampa, y puedes llegar a producir el indeseado Efecto Diablo.

Ejemplo de Efecto Halo: Cuando un político hace campaña afirmando que subirá el salario mínimo interprofesional, y cuando llega al poder no solo no lo sube sino que lo baja.

7- Vigila tu lenguaje no verbal

La importancia del lenguaje no verbal en lo que proyectamos de nosotros mismos y lo que comunicamos supone más del 70% de la información de lo que recibe la otra persona.

Tu manera de moverte, tu tono de voz, mirar a los ojos o esquivar la mirada, saludar, o escuchar, dice mucho más de ti de lo que eres consciente.

Si quieres aprender un poco más sobre el lenguaje no verbal te invito a que leas mi artículo: Lenguaje corporal: Aprende 9 trucos de los líderes políticos. Seguramente también te interese la postura del poder.

8- Hazte preguntas

Cuestiónate. Cada vez que emitas un juicio sobre una persona o un objeto, pregúntate sinceramente cual sería tu opinión si la imagen fuese diferente.

Ejemplo de Efecto Halo: Vas a comprarte un nuevo móvil, y automáticamente te enamoras del último modelo de la marca más famosa que te va a costar un riñón y medio. La pregunta sería: ¿Pagaría yo este dinero si este móvil fuese de otra marca? ¿Realmente las características que me ofrece son tan superiores a sus homólogos de otras marcas?

Lo malo es que igual no te gustan las respuestas. Es lo que tiene empezar a trabajar para ser libre en tus juicios…

9- Evita las generalizaciones, tanto positivas como negativas

No debes dejarte llevar por las opiniones de los demás. Trata de tener en cuenta únicamente los consejos y recomendaciones de las personas que son buenas en el área en el que tu quieres triunfar, y que tienen el nivel de autoridad suficiente para dar opiniones fundadas. Trata de evitar las generalizaciones.

Ejemplo de Efecto Halo: “Total, a nadie le cae bien la chica nueva que han contratado para el trabajo, ¿por qué me voy a molestar en ir a hablar con ella?”

10- Aprende a utilizar tu intuición con equilibrio

Para finalizar, lo más importante para tener éxito en nuestra vida es el equilibrio en todo. Tras leer este artículo sobre el Efecto Halo, no debes dudar de ti mismo y de tus intuiciones, que pueden ser muy certeras. Lo que pretendo es invitarte a que reflexiones de manera constructiva sobre tus primeras impresiones. ¿Te imaginas la cantidad de gente que te estás perdiendo por no darle una segunda oportunidad a tu primera impresión? ¿Y lugares? ¿Y productos? Las posibilidades son infinitas.

Intenta crear una armonía personal entre tus intuiciones y tu cerebro racional, y podrás disfrutar mucho más de la vida y de lo que te ofrece.

Muchas gracias por leer, ¡No dudes en dejar abajo tus comentarios y preguntas!

¿Soy emocionalmente inseguro? Cuando crees que no vales tanto como los demás

Tengo poca seguridad en mí mismo y baja autoestima ¿Soy emocionalmente inseguro? Las características de la inseguridad personal pueden manifestarse en una relación de pareja, en el trabajo o en tus relaciones sociales. Si crees que no vales tanto como los demás o te sorprendes boicoteando tu relación afectiva o profesional… ¡Ten cuidado!; pues tarde o temprano este hándicap te pasará factura. La inseguridad personal puede hacerte perder importantes oportunidades o causarte problemas en tus relaciones. A veces, la inseguridad es difícil de detectar porque aparece encubierta. ¿Intuyes que puedes ser una persona insegura? Transfórmate en una persona decidida y toma las riendas de tu vida. Nuestro objetivo: conseguir la seguridad emocional.

¿Soy emocionalmente inseguro?

Una persona insegura es “alguien que percibe el mundo como una selva mortal, y a la mayoría de los seres humanos como peligrosos y egoístas; se siente rechazada y aislada, es ansiosa y hostil, generalmente pesimista e infeliz; muestra signos de tensión y conflicto, tiende a volverse hacia adentro, está preocupada por los sentimientos de culpa, tiende a ser neurótica; y, en general es egoísta y egocéntrica”. Abraham Maslow. 1942.

¿Soy emocionalmente inseguro?

La inseguridad emocional nos hace dudar de nuestras propias capacidades para tomar decisiones o para afrontar nuevos retos; hace que nos sintamos inferiores a los demás y que tengamos un excesivo miedo a la crítica. ¡Les damos demasiado protagonismo a los otros en nuestra vida! La falta de confianza en nuestras capacidades puede ser por varias causas…

  • Si soy emocionalmente inseguro tendré unas expectativas irreales de lo que debería suceder y por tanto, incumplibles. No son más que fantasías y nada tienen que ver con la vida real.
  • Si soy emocionalmente inseguro puedo ser demasiado perfeccionista. Tal vez en mi familia también lo son y puedo haberlo “heredado”. Esto me hará creer que haga lo que haga, nunca será suficiente y siempre podría haberlo hecho mejor. Esto genera insatisfacción y culpabilidad, pues la mayoría de las veces no acabas una tarea al darla por imposible.

Normalmente la inseguridad está enmascarada y se deja ver en reacciones desproporcionadas ¿Soy posesivo con mi pareja o con mis amigos? Esto podría ser un síntoma de mis inseguridades encubiertas…

Carlos piensa que es poco atractivo y constantemente está preocupado porque cree que su novia, Elena, lo dejará por un hombre más guapo que él. Cuando se siente ignorado por ella, entonces deduce que ella está interesada en otro hombre más atractivo. Carlos, de manera inconsciente, tratará de compensar su inseguridad emocional mediante la adopción de un comportamiento manipulador hacia ella. 

María está con Roberto. Ella se siente muy poco atractiva desde pequeña. Piensa que Roberto la dejará pronto por cualquier chica más joven que ella. Ella cumple todos sus caprichos, llegando incluso a olvidarse de sí misma. Su inseguridad aumenta hasta convertirse en dependencia emocional y ya no puede vivir sin Roberto.

La inseguridad es un estigma en nuestra sociedad. Nadie se presenta diciendo que es inseguro y normalmente tratamos de ocultar nuestras “partes feas“. No nos gusta mostrarnos ante otros lo más mínimamente débiles.

Test de inseguridad personal ¿Me siento seguro de mí mismo?

1. Si tuviera que resumir mi diálogo interno en una frase, sería algo así como...
2. Cuando tengo que comprar un regalo...
3. El profesor te sorprende con una exposición oral por sorpresa. ¿Qué es lo primero que pasa por tu mente?
4. ¿Con qué frecuencia cambias de opinión cuando los demás no están de acuerdo contigo?

Si más de dos preguntas son verdaderas, empieza a preocuparte, pues ser una persona insegura puede ser bastante incapacitante. Evitarás situaciones donde crees que no vas a quedar en buen lugar o tal vez evites relaciones sólo por el miedo que te produce algo que no puedes controlar. Y es que, “todas las historias se acaban algún día“, ¿verdad?¿Por qué no boicotearlas?¿Has dejado de hacer algo por miedo al qué dirán? ¿Te sientes vulnerable y buscas problemas donde los demás no los ven? Todos nos hemos sentido inseguros en alguna ocasión pero si esto es algo tan habitual en ti que solo te provoca malestar… No lo dudes… ¡Eres un inseguro emocional y vamos a ponerle remedio!

¿Cuáles son las raíces de estas inseguridades?

  • Un diálogo interno negativo: “Yo no soy capaz, esto no es para mí, nunca lo lograré, soy el patito feo…
  • Pasar demasiado tiempo con alguien inseguro puede aumentar tu inseguridad; pues muchas veces las personas inseguras vuelven inseguros a los demás.
  • Soy emocionalmente inseguro si tengo una baja autoestima. Cuando la autoestima es positiva nos permitirá desarrollar seguridad en nosotros mismos; en cambio, si es negativa no nos damos el valor adecuado.
  • Si me descubro alardeando demasiado de mis “logros”.
  • Experiencias pasadas de haber sido ignorado, criticado o ridiculizado.
  • Soy emocionalmente inseguro si tengo una tendencia al perfeccionismo. Cada vez que quiero emprender algo mi diálogo interno aparecerá para decirme que no soy capaz, ya que para los perfeccionistas nunca es suficiente.
  • Crecer en una familia con esta tendencia.
  • Una autoimagen negativa. La imagen es la imagen que tienes de ti mismo y es subjetiva.
  • Crecer en un entorno familiar denominado de riesgo. Numerosos estudios coinciden en que un entorno no saludable afecta a la seguridad del niño.(http://cdp.sagepub.com/content/17/4/269.short).

Y ¿Cómo es una familia saludable? Aquella en la que los niños aprenden que pueden contar con un entorno seguro. Adquirirán comportamientos para poder mantener su propia salud física y emocional, con independencia de sus cuidadores. Un ambiente sano en el que los más pequeños se sienta seguros y puedan integrarse socialmente para adquirir una autorregulación efectiva. (Basic Behavioral Task Force of the National Advisory Mental Heath Council. 1996).

Tu familia te da seguridad

¿Cómo afecta la inseguridad emocional a mi vida?

  • Los celos son sanos y normales, pero tener celos excesivos pueden hacer que tu relación fracase y esto será debido a la inseguridad emocional.
  • ¿Tú mismo llevas puesta la etiqueta de salvador? “Llevo tu responsabilidad y olvido la mía y cuando voy a buscarme a mí mismo, no me encuentro, porque estoy tan preocupado de hacer lo que los demás esperan de mí que me olvido de mí mismo“, palabras de la psicóloga Isabel Ortuno en Onda Cero. ¡No podemos salvar a todo el mundo! y ¡no todo el mundo quiere ser salvado!
  • La baja autoestima se manifiesta en forma de “no puedo, no es para mí, no soy capaz“…Pero también hay inseguridad detrás de una elevada autoestima. Esta puede manifestarse en forma de narcisismo o de arrogancia. Es muy probable que detrás de estas actitudes tan extremas se esconda ¡un inseguro patológico!

¿Cómo dejar de ser una persona insegura?¿Qué hago para solucionar mi inseguridad?

  1. Establece tus límites con los demás.
  2. Sé capaz de decir que NO y dilo sin miedo.
  3. No creas que debes alcanzar la perfección. Nadie es perfecto.
  4. Relájate, disfruta y sé tú mismo.
  5. No te engañes ni ocultes tus inseguridades. ¡Trabájalas!
  6. Entrena tu autoestima. Aprende a respetarte, a aceptarte, a quererte…
  7. Cree en ti.
  8. Acepta las críticas constructivas.
  9. Pregunta lo que no sepas.
  10. Medita.
  11. Haz cosas que te hagan sonreír. ¡Ríete de la vida!, Reírse tiene muchos beneficios psicológicos.
  12. Pide aquello que necesites.
  13. Potencia tus habilidades.
  14. Comparte y habla de tus inseguridades.
  15. Sustituye tu diálogo interno negativo por uno más positivo y optimista: Cambia los “yo no soy capaz, yo no valgo, yo no puedo” por ¡esto es pan comido!
  16. ¿Todavía no practicas la comunicación asertiva? No hay mejor herramienta para expresar tus necesidades y opiniones.
  17. Conócete y defiéndete más.
  18. Lucha por tus intereses, nadie lo hará por ti.
  19. ¡Exprésate!
  20. No te compares con nadie. Eres único e irrepetible.
  21. Aprende de tu propios “errores”.
  22. Objetivo: conseguir la seguridad emocional.

¿Qué es la seguridad emocional?

“La confianza en uno mismo no es un sentimiento de superioridad, sino de independencia“. Lama Yeshe

Hemos crecido teniendo esta seguridad por parte de nuestra familia. Por eso continuamos buscándola a lo largo de toda nuestra vida. Cuando las necesidades básicas del niño son atendidas, éste tendrá garantizada su supervivencia. Los niños, además de necesidad de comida y cuidado, también necesitan participar en actividades que los pongan en contacto con su parte efectiva y emocional a través de las relaciones que establecerán con los demás miembros de su comunidad.

Todas las cosas positivas que hagas aumentarán tu confianza. Tu familia, los halagos que recibas y tus amigos, harán que te sientas querido y valorado. Si eres capaz de realizar bien tu trabajo, de aprovechar tu vida al máximo y ¡no te rodeas de personas negativas ni tóxicas!… Vas por buen camino.

Todo esto hará que poco a poco adquieras toda la seguridad que necesitas. Si todavía necesitas un pequeño empujón, escucha al Dr. Ivan Joseph en esta interesante charla sobre la confianza en uno mismo.

Y no te olvides de interpretar la realidad de forma que TÚ salgas beneficiado,

¡Cree en ti mismo!

Cómo detectar mentiras ¿Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo?

¿Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo? Los estudios demuestran que somos terribles para detectar mentiras, aunque siempre podemos mejorar. Las claves para cazar a un mentiroso son centrarse en sus gestos y en sus expresiones faciales. ¿Coinciden con aquello que nos están diciendo? El psicólogo Paul Ekman, experto en el estudio de las emociones, nos recomienda centrarnos en la comunicación no verbal para evitar que nos den gato por liebre. Así que ya sabes, la próxima vez que alguien te haga desconfiar, ¡Mira más y escucha menos!.

Cómo detectar una mentira

“La boca puede mentir, pero la mueca que se hace en ese momento revela, sin embargo, la verdad”.

Friedrich Nietzsche

¿Qué es la mentira? 

Mentir es un acto muy humano, y habitual en nuestra vida diaria. Los padres mienten a los hijos, los hijos a los padres, el vendedor miente al comprador y el comprador al vendedor. ¡Nadie está a salvo!, pues ¡todos hemos engañado en más de una ocasión!

Mentir se puede definir como faltar a la verdad. Lo que en póker llamamos echarse un farol.

Cuando somos pequeños nos repiten una y otra vez los peligros de decir mentiras: “Como sigas mintiendo, te crecerá la nariz como a Pinocho”. Habitualmente, mentir no está bien visto. Pero hay mentiras de todo tipo.

Los principales tipos de mentiras son:

Las mentiras crueles y malintencionadas: Son las peores y solo causan dolor a los    demás. No siempre son conscientes.

Los autoengaños: Nos mentimos a nosotros mismos: “Mañana dejaré de fumar” o “No comeré más pasteles” son algunos ejemplos.

Las mentiras patológicas: El mentiroso patológico no puede evitar engañar una y otra vez de manera compulsiva. Necesita tratamiento pues es un trastorno psicológico.

Las mentiras piadosas: Mentiras que evitan que hiramos los sentimientos de otros. A veces son muy útiles para salir de situaciones comprometidas.

Las mentirijillas: Pequeños engaños sin demasiada importancia.

Las humanitarias y altruistas: Solo buscan el bien de los demás.

¿Por qué mentimos?

Nuestras mentiras suelen ser un reflejo de lo que nos contamos a nosotros mismos. Solemos mentir por miedo, por vergüenza o culpabilidad…

1. Podemos mentir para no herir o dañar a otro

Te queda genial ese vestido que te has comprado. Es muy bonito”

2. Mentimos para no resultar maleducados

“Me quedaría más tiempo, pero me esperan en casa a las diez”

3. Mentimos para no ser juzgados negativamente por alguien que nos importa

He sacado un 5 en matemáticas. ¡Por los pelos!”

4. Podemos mentir por miedo al rechazo

La verdad es que me encanta el fútbol

5. Mentimos por el miedo a que dirán

Voy a decir que tengo menos años o que sé conducir. Por si las moscas”

6. Algunas veces decimos mentiras por miedo al castigo o a las represalias

“Mejor decir que hice los deberes. Si no me castigarán sin salir”

Aunque es cierto, que en algunos casos, mentir puede generarnos algún placer o beneficio oculto. Los psicópatas son los únicos que no sienten culpa ni vergüenza por mentir a los demás. En cualquier caso, ¿Sabrías detectar a un psicópata?

Según el psicólogo Paul Ekman, hay dos formas de mentir:

Las mentiras “lights” consisten en ocultar la información que no quieres que se sepa.

Las mentiras más graves que incluyen el falseamiento: se dan cuando te inventas una historia fantástica y la cuentas como si fuera cierta.

Todos preferimos ocultar antes que falsear. Nos parece más discreto hacernos los locos. Es fácil y se nos da mejor. No nos hace sentimos tan culpables y siempre podemos disimular diciendo que tenemos memoria de pez. Pero, cuando ocultar no es suficiente, tenemos que inventar historias fantásticas. ¡Solo aptas para expertos con altas dosis de memoria!. ¡A menudo combinamos ambas formas de engaño!

¿Cómo podemos detectar las mentiras?

Ya sabemos que no nos crecerá la nariz como a Pinocho. Pero, ¿Hay pistas para detectar mentiras? Nuestras expresiones faciales, los movimientos corporales, el tono de nuestra voz o su volumen, nos delatan. Aprende comunicar con tu lenguaje corporal.

Cuando una situación puede ser interpretada de varias formas, el psicólogo Albert Mehrabian encontró que solo atribuimos el 7% a la información a las palabras, el 38% a la voz y el 55% a los gestos y posturas del sospechoso.

Los signos de engaño son algo muy propio de cada uno, por eso suele ser más fácil detectar mentiras en alguien que conocemos bien, pues ya sabemos cuál es su conducta habitual, conocemos el sonido de su voz y sus gestos típicos. ¡Cualquier cambio puede resultar sospechoso!

“- ¿Y como puede usted saber que he dicho una mentira? 

– Mi querido niño, las mentiras se descubren enseguida, porque son de dos clases: hay mentiras con patas cortas y mentiras con narices largas. La tuya es una de esas de nariz larga“. El Pinocchio de Collodi, 1882

¿Sonrisas falsas?

Simular una emoción puede ayudar al mentiroso a disimular la verdadera. Habitualmente se utiliza la sonrisa. Es la mejor máscara para fingir que “todo va bien”. La sonrisa falsa puede detectarse porque parece que solo sonríes con la boca, pero no lo haces con los ojos. Los músculos de los párpados no se contraen igual que cuando nos reímos a carcajadas. Se dice que los ojos pueden revelar nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos. ¡Pero incluso ellos mienten!

La mentira tiene las patas muy cortas. Es fácil ocultar algo hasta que te interrogan directamente sobre ello. A veces, no has tenido tiempo suficiente para ensayar y memorizar las respuestas. Otras, el plan es demasiado perfecto y no parece real. En EEUU recurren con frecuencia a métodos no muy científicos, pero complementarios para detectar mentiras, como el método Reid de interrogatorio policial o el polígrafo.

¿Podemos ocultar una mentira?

No siempre. Puesto que controlar los mensajes que transmitimos a los demás es muy complicado. Ekman estudió las microexpresiones, expresiones breves de la emoción que queremos ocultar que se revelan aunque no queramos durante muy pocos segundos. Gracias a su trabajo ahora podemos detectar mentiras y sentimientos ocultos detrás de cada expresión facial. ¡Y es que la cara es el espejo del alma!. The human face es un documental de la BBC que te hará descubrir cómo tu cara transmite sin necesidad de pronunciar una sola palabra. ¡Tú mismo te delatas!. La serie de televisión Lie to me es otro ejemplo de ello.

Además, los estudios que realizó con las tribus de Papúa Nueva Guinea demostraron que nuestras expresiones de miedo, de alegría o de tristeza son universales y no siempre consecuencia de la cultura a la que pertenecemos. Lo mismo que defendía C. Darwin. ¡Descubre qué son las emociones!

Algunas pistas para detectar mentiras son:

  • Los mentirosos utilizan una expresión facial que dura demasiado tiempo
  • Cuando alguien miente puede esperimentar un quiebro en la voz
  • Los movimientos del cuerpo suelen estar fuera de lugar
  • Una microexpresión puede delatar una emoción oculta
  • Algún gesto no encaja demasiado con lo que decimos
  • Tener un hilo de voz muy suave o una voz más aguda de lo habitual
  • Cuando se miente, se suele tragar saliva a menudo
  • Los mentirosos desvían la mirada
  • Podríamos reconocer la mentira a través de la respiración. Cuando es demasiado profunda o superficial
  • Algunas veces se presentan dudas al empezar a hablar. Ehh, bueno..pues
  • Los mentirosos suelen emplear repeticiones. Yo,yo,yo… quiero, quiero decir…
  • Si utiliza palabras parciales. En re-realidad
  • Los gestos faciales de una persona que está mintiendo son asimétricos. Sonreír más de un lado que de otro
  • Otra forma de reconocer a un mentiroso puede ser si al hablar se pone pálido o rojo como un tomate

“Aquel que tenga ojos para ver y oídos para escuchar podrá convencerse de que ningún mortal puede guardar un secreto. Si sus labios mantienen silencio, parloteará con la punta de sus dedos, la traición brota de todos sus poros” Sigmund Freud.

Parece ser que la mentira es inevitable, pero…

¿A quién no le gustan las verdades en sus relaciones?

¡Que levante la mano!

Ilusión óptica de “Las Serpientes Rotatorias” y la teoría de la supresión sacádica

¿Crees en todo lo que ves? Pues no deberías. Y es que más a menudo de lo que piensas, nuestros sentidos nos engañan. Casi todos estamos familiarizados con las ilusiones ópticas o visuales pero pocos saben cómo nos engañan nuestros sentidos. En este artículo mostramos la ilusión óptica de “Las Serpientes Rotatorias” de Akitoaka y explicaremos por qué esta imagen estática produce esa sensación de movimiento. ¡Entiende la teoría de la supresión sacádica!

Todos hemos visto alguna vez imágenes de ilusiones ópticas, en las que nuestra percepción se ve distorsionada por las peculiares características de la imagen. Vemos cosas que parecen que se mueven pero en realidad son estáticas, figuras escondidas, supuestas alucinaciones visuales… Nos fascinan pero ¿cuál es su causa? ¿Cómo es que nos dejamos engañar tan fácilmente por los sentidos? ¿Funciona mal nuestra vista? ¿nuestro cerebro es defectuoso?

Las ilusiones ópticas son fenómenos visuales por los cuales se percibe una realidad de manera errónea o ambigua. Las causas de estas percepciones pueden ser fisiológicas (por algún error en el funcionamiento de los órganos visuales) o cognitivas (por una reconstrucción errónea de lo que vemos por parte del cerebro). En este artículo analizaremos las serpientes rotatorias de Akitoaka ¿Por qué parece que se mueven?

Ilusiones ópticas: serpientes rotatorias

Al observar esta ilusión óptica denominada “Serpientes Rotatorias”, percibimos un movimiento rotatorio de las espirales, aunque lo cierto es que no tiene movimiento alguno. ¡Es una imagen estática! ¿Cómo podemos explicar este ilusorio movimiento? Descubre la teoría de las supresiones sacádicas. Entenderás la ilusión óptica de la serpientes rotatorias y otras muchas de este tipo.

Ilusión óptica de las serpientes rotatorias

Las ilusiones ópticas son muy útiles para comprender cómo los sentidos captan y transforman la información y cómo el cerebro la procesa. Las ilusiones ópticas que estamos viendo en este artículo fueron creadas por el profesor japonés Akiyoshi Kitaoka con el objetivo de investigar la cognición y entender cómo nuestro cerebro procesa la información visual.

Además de otros descubrimientos, Kitaoka aportó luz sobre por qué unas personas perciben estas ilusiones ópticas y otras no. Y, por ejemplo, descubrió que las personas mayores perciben menos ilusiones ópticas que las de menor edad.

Explicación de la ilusión óptica de las serpientes giratorias: Movimientos sacádicos y microsacádicos

Según un estudio llevado a cabo por Jorge Otero-Millan en 2008, el movimiento percibido en este tipo de ilusiones ópticas como las serpientes giratorias es producido por unos movimientos oculares llamados sacádicos, micro-sacádicos y por el parpadeo.

Cuando observamos una imagen esta no se percibe de forma global y estática, sino que nuestros ojos rastrean la escena con rápidos movimientos, pasando de un punto de información a otro. Es decir, si por ejemplo observamos una cara, nuestros ojos se fijarán en un ojo, luego pasarán al otro ojo,  luego a la boca y luego a la nariz. Este movimiento de un punto a otro de la imagen se denomina sacádico. Los movimientos sacádicos son esenciales para percibir la imagen de forma nítida, ya que aunque no lo parezca, nuestra retina solo es capaz de enfocar una pequeña parte de lo que vemos.

Y ¿Cómo es que, si los ojos se mueven continuamente, no vemos borroso cada vez que hay un movimiento ocular? Esto es debido a un fenómeno llamado supresión sacádica. Hasta hace poco se pensaba que el cerebro eliminaba directamente la información irrelevante que capta el ojo cuando este se encuentra en medio de un movimiento sacádico. Pero según un reciente estudio de Bart Krekelberg y Tamara L. Watson ha demostrado que no se suprime esa información sino que esta no es enviada a la consciencia. Por tanto de manera inconsciente sí se podría percibir. Aún así esta supresión nos ayuda a ver el mundo de forma estable aunque la información visual que recibimos cambie continuamente.

Los movimientos oculares micro-sacádicos son versiones más breves y rápidas de los movimientos sacádicos. Hace unos años se pensaba que estos movimientos podrían ser un tic, sin embargo, numerosos investigadores han desvelado que estos micro movimientos oculares, sirven para que no nos perdamos nada de información del mundo exterior que nos rodea. Esto que acabo de contar, se ve mucho más fácil con el ejemplo que encontrarás a continuación. Prueba a centrar la vista en en el punto negro que aparece en el centro de la imagen, mira fijamente al punto negro durante varios segundos y verás como el punto gris desaparece. ¿Esto a qué se debe? Este efecto sucede porque nosotros mismos tenemos la capacidad de reducir o controlar nuestros movimientos sacádicos cuando realizamos tareas de precisión, como podría ser, por ejemplo, mirar por un telescopio, apuntar con una cámara fotográfica, o con un rifle.

Si observas de nuevo la imagen podrás comprobar fácilmente la acción de estos movimientos oculares. Si mueves los ojos por ésta y parpadeas varias veces observarás que el movimiento de las serpientes aumenta. Si por el contrario, intentas dejar los ojos fijos y relajados, desenfocando la vista, comprobarás que las serpiente se detienen.

Salud, Cerebro & Neurociencia

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