Pensamientos positivos: Qué son, ejemplos y 20 consejos para aumentar nuestros pensamientos positivos

¿Conoces a alguien que no desee tener pensamientos positivos? Hay gente que siempre resulta capaz de ver el vaso medio lleno. Otras personas parecen centrarse en los aspectos más desfavorables de una situación. También existen circunstancias que nos invitan a ser más optimistas que otras. No obstante, nadie puede arrebatarnos la capacidad de crear y mantener nuestros propios pensamientos positivos. Descubre en este artículo su definición, sus beneficios y ejemplos. Asimismo, te daremos 20 consejos para aumentar tus pensamientos positivos.

Pensamientos positivos

Pensamientos positivos

¿Qué son los pensamientos positivos?

Los pensamientos positivos son productos de nuestros procesos cognitivos que incrementan nuestro bienestar y nos permiten adoptar una actitud optimista. Además, nos posibilitan actuar de forma que atraigamos eventos beneficiosos para nosotros y perpetuemos estas ideas provechosas y satisfactorias.

Robert K. Merton acuñó el término “profecía autocumplida”, que hace referencia a nuestra propensión a cumplir nuestras predicciones. Por ejemplo, si nos repetimos continuamente a nosotros mismos que somos unos inútiles, lo más probables es que actuemos como si esta afirmación fuera cierta.

Por el contrario, si creemos que vamos a alcanzar nuestros objetivos, nuestras posibilidades de triunfar se multiplicarán. Así, los pensamientos positivos son una de nuestras armas más potentes para llevar una vida plena y disfrutarla al máximo.

Psicología positiva

La psicología se ha encargado durante la mayor parte de su joven existencia a explorar aspectos como la “locura”. Esta disciplina ha incidido más en el tratamiento de nuestros aspectos negativos que en cómo prevenirlos y cómo encontrar la felicidad.

La psicología positiva es una rama bastante reciente de la psicología dedicada a estudiar nuestros puntos fuertes, las emociones placenteras, las actividades que nos resultan gratificantes, la creatividad, el altruismo y otros motivos por los que merece la pena vivir.

Dos de sus autores principales son Martin Seligman, especialmente conocido por sus estudios sobre la depresión y el optimismo, y Mihaly Csikszentmihalyi, estudioso del estado de flujo (flow) y la motivación intrínseca. A continuación te hablaremos sobre los pensamientos positivos desde la óptica de la psicología positiva.

Pensamientos positivos: Ejemplos

Actualmente podemos encontrar un sinfín de ejemplos de pensamientos positivos a nuestro alrededor. Por ejemplo, en las redes sociales se comparten a menudo frases inspiradoras que nos ayudan a levantar nuestro ánimo. En este apartado te dejamos citas célebres optimistas de personajes conocidos.

Si no puedes volar, corre, si no puedes correr, camina, si no puedes caminar, gatea. Sin importar lo que hagas sigue avanzado hacia adelante. 

Martin Luther King Jr.

 

 

El gran descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas al alterar sus actitudes mentales. 

William James

 

 

 El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace.

León Tolstói

 

 

Si quieres entender algo de verdad, intenta cambiarlo. 

Kurt Lewin

 

 

He perdido más de 9000 oportunidades en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. Me han confiado 26 veces el tiro ganador y he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida y por eso he tenido éxito. 

Michael Jordan

Pensamientos positivos: Beneficios

  • Nos hacen más felices.
  • Mejoran nuestra salud.
  • Aumentan nuestra motivación para conseguir nuestros objetivos.
  • Elevan nuestra autoestima, nuestro autocontrol y nuestra autoeficacia.
  • Reducen el estrés y la ansiedad.
  • Atraen sucesos beneficiosos para nosotros.
  • Repercuten positivamente en todos los ámbitos de nuestras vidas.
Pensamientos positivos: Consejos

Pensamientos positivos: Consejos

20 consejos para aumentar nuestros pensamientos positivos

Tener pensamientos positivos no implica evadirse de la realidad. Por muy desafortunadas que sean nuestras circunstancias, nosotros somos los principales responsables de crear y dirigir nuestros pensamientos.

Viktor Frankl, un célebre psiquiatra y neurólogo, analizó la búsqueda del sentido en contextos atroces e inhumanos. Fue enviado con su familia a campos de concentración nazis. Solo sobrevivieron su hermana y él. A pesar de las barbaridades que presenció, también contempló cómo algunas personas mantenían sus ganas de continuar sobreviviendo y dar lo mejor de ellos mismos.

Frankl, desarrolló la logoterapia, una psicoterapia que estriba en que todos somos libres y capaces de encontrar nuestro propio sentido de la vida. Esto puede lograrse a través de nuestras acciones, nuestras relaciones con los demás y la aceptación del sufrimiento inherente a nuestra existencia. A continuación te daremos 20 recomendaciones para que logres engendrar y mantener tus propios pensamientos positivos.

1. Sé realista

Los pensamientos negativos nos perjudican en todas las áreas de nuestras vidas y dificultan que avancemos. De hecho, incluso podemos llegar a caer en las distorsiones cognitivas, que son sesgos pesimistas de la realidad como “toda la gente que conozco habla mal sobre mí a mis espaldas”.

Por otra parte, el principio de Pollyanna hace referencia a la tendencia de algunas personas a sobreestimar las posibilidades de experimentar sucesos beneficiosos. Se denomina así por una novela llamada Pollyanna en la que su protagonista solo era capaz de ver el lado bueno de las cosas. Esta superabundancia de optimismo es perjudicial porque dificulta pensar y actuar de forma racional.

Tener pensamientos positivos no implica evadirse de la realidad. Simplemente implica contemplar el mundo desde una perspectiva práctica y objetiva sin perder las ganas de soñar ni la ilusión.

2. Acepta los pensamientos negativos

También es esencial tolerar los pensamientos negativos. Emociones como el miedo, la ira, la tristeza o la ansiedad y los pensamientos inherentes a ellas son adaptativos generalmente. Lo importante es saber cómo gestionarlos y actuar en consecuencia.

3. Cuida tu salud

La salud mental y física es esencial para sentirse bien. Hábitos como no trabajar hasta altas horas de la madrugada con la cabeza hundida en el portátil, alimentarse adecuadamente (nuestra dieta afecta a nuestro cerebro) o llevar una vida sedentaria disminuyen nuestra sensación de vitalidad y nuestros pensamientos positivos.

4. Practica ejercicio físico

Dedicar regularmente un tiempo a actividades como ir al gimnasio, salir a correr o jugar partidos de fútbol repercute positivamente sobre nuestras funciones cognitivas, nuestro estado de ánimo o nuestra autoestima. Sin embargo, si deseamos tener pensamientos positivos es relevante que disfrutemos del proceso y no nos tomemos la actividad física sólo como un medio.

Por otra parte, ser aficionados a un equipo deportivo también reporta numerosos beneficios psicológicos. Es una manera de crear vínculos con otras personas afines a nosotros y nos sirve como válvula de escape.

5. Rodéate de gente positiva

La positividad atrae más positividad. Esta actitud se contagia. Pasar más tiempo con personas que siempre ven el vaso medio lleno nos ayuda a contemplar la vida desde una óptica más práctica y saludable.

6. Reserva tiempo para tus actividades preferidas

Es sencillo olvidarse de uno mismo con la ajetreada vida que solemos llevar. Sin embargo, destinar unos momentos al día para lo que realmente nos hace felices incrementará nuestros pensamientos positivos. Por otra parte, también es vital pasar tiempo con nuestros seres queridos.

7. Dedícate a acciones altruistas

Los pensamientos positivos asociados a bienes superficiales como el dinero son efímeros. En cambio, los realmente significativos brotan gracias a las relaciones saludables con otras personas. Ayudar a los demás desinteresadamente incrementa nuestro bienestar de forma duradera.

8. Ríete

La risa tiene numerosos efectos beneficiosos para la salud. Por ejemplo, reduce el estrés, quema calorías y mejora la salud de nuestro corazón. Además, nos permite sentirnos a gusto con nosotros mismos y favorece los pensamientos positivos. Es importante tomarse con humor nuestros problemas cotidianos, ver una película que nos haga reír a carcajadas o quedar con gente con la que nos desternillemos.

9. Practica mindfulness

Seguro que has oído hablar sobre esta técnica. Se basa en prestar atención plena al momento presente y aceptarlo. El mindfulness mejora nuestra atención, reduce el estrés, la ansiedad, los pensamientos obsesivos y presenta numerosas ventajas más. Asimismo, siempre podemos encontrar un hueco para incluirlo en nuestro día a día.

10. Inspírate con pensadores positivos

Ejemplos de superación personal y optimismo del día a día nos ayudan a generar más pensamientos positivos. Por ejemplo, libros como El hombre en busca del sentido de Viktor Frankl favorecen que adoptemos una actitud resilente y llena de energía e ilusión.

11. Cuida tu lenguaje

“Todo el mundo me fastidia”, “esta comida es asquerosa”, “odio ir al trabajo”, “nunca cambiaré esto”. Es habitual escuchar afirmaciones similares. Las palabras que empleamos repercuten mucho más de lo que solemos creer sobre nuestra concepción del mundo.

A menudo nos topamos con elementos que no nos agradan o en ocasiones no actuamos a la altura de nuestras expectativas. Sin embargo, es preferible que utilicemos un lenguaje positivo y centrado en las soluciones para describir estos eventos. La programación neurolingüística (PNL) nos enseña cómo conseguirlo.

Pensamientos positivos: Cualquier día es bueno para tenerlos

Pensamientos positivos: Cualquier día es bueno para tenerlos

12. Busca el lado positivo de las cosas

Incluso las mayores fatalidades pueden ser vistas desde una óptica optimista. Hay hechos, como la muerte de un ser querido, que no podemos cambiar. No obstante, tras un periodo de duelo (necesario y saludable), seremos capaces de afrontar la situación y seguir adelante.

Es natural que sea más complicado tener pensamientos positivos en algunas situaciones que en otras. Sin embargo, podemos intentar hacer una lista con las posibles ventajas de disgustos como perder un empleo o no ganar un premio por el que habíamos trabajado incesablemente. Por muy disparatada que esta actividad parezca al principio, siempre se encuentra algún beneficio.

13. Céntrate en la resolución de problemas

Independientemente de cuál sea el motivo que nos impide en ocasiones tener más pensamientos positivos, seguro que es posible mejorar la situación o verla desde una óptica más positiva.

14. Hazte cumplidos

“Me sienta fenomenal esta camisa”, “hoy he sido realmente eficiente”, “me merezco un buen premio”. Reconocernos nuestros pequeños triunfos es elemental para tener pensamientos positivos.

No es necesario que esperemos a que los demás nos elogien. Somos los primeros que debemos halagarnos. Es esencial que no pase un solo día sin que reflexionemos sobre nuestras fortalezas.

15. Visualiza eventos positivos

Imaginarnos cumpliendo nuestras metas es una fuente inagotable de bienestar. Por ejemplo, si deseas sobresalir en una reunión del trabajo, puedes cerrar los ojos y visualizar cómo transmites seguridad a través de tu lenguaje corporal, cómo hablas con concisión, cómo te escuchan atentamente tus compañeros, etc.

Es esencial que te centres en los sentimientos positivos que estas acciones te van a reportar y que te sientas capaz de lograrlo. Aún así, también es importante que intentemos considerar paso a paso las acciones concretas que nos permitirán alcanzar nuestros objetivos. De esta manera, nuestras ideas no se quedarán en meras ilusiones.

16. Di en voz alta frases positivas

Puedes decir a lo largo del día frases como “hoy va a ser un día fabuloso”, “creo en mi capacidad para sentirme bien”, “nadie me amargará si yo no quiero” o “me acepto tal y como soy”. Es importante que las repitas las veces que necesites hasta sentirlas.

También es fundamental centrarse en que estas afirmaciones sean realistas y no hablar por hablar. Poco a poco adquirirás confianza y aumentará tu bienestar. Es crucial que logremos convencernos de que estas frases pueden ser ciertas y que está en nuestra actitud la clave para hacerlas realidad.

17. Sé agradecido

Es sencillo concentrarse en todo lo que nos fastidia o en nuestros mayores problemas. Sin embargo, esta tendencia nos puede conducir a olvidarnos de apreciar el sinnúmero de elementos buenos que se encuentran en nuestras vidas. Detenernos un momento para valorarlos e incluso dar las gracias a las personas que nos apoyan son hábitos que multiplican nuestros pensamientos positivos.

18. Reduce tus quejas

Quejarnos en voz alta y recrearnos en los eventos negativos mantiene ideas indeseables. Necesitamos desahogarnos y buscar apoyo en varias ocasiones. No obstante, el hábito de comentar todas y cada una de las pequeñas molestias del día a día no nos hace ningún favor.

Puedes proponerte como reto no quejarte (sin motivos realmente desagradables) durante un pequeño espacio de tiempo como una semana. Pronto observarás cómo aumentan tus pensamientos positivos.

19. Lleva un autorregistro

Anotar qué pensamientos nos producen bienestar, cuáles son intrusivos, en qué contextos surgen, con qué frecuencia aparecen, cuáles son nuestros sentimientos ante ellos y otros aspectos relacionados con estas cuestiones nos ayuda a introducir las modificaciones necesarias para incrementar nuestros pensamientos positivos.

Puedes elaborar listas con todas las actividades que te hacen sentir bien, las canciones que te encanta cantar en la ducha, los momentos que te incitan a sonreír, los comentarios que te permiten reír a carcajadas o con cualquier asunto que despierte tus pensamientos positivos.

20. Sé constante

Es preciso cultivar los pensamientos positivos. No vale con seguir un par de consejos y desistir. A veces no es necesario que realicemos ningún esfuerzo para despertarnos llenos de energía y ganas de cambiar el mundo. No obstante, en ocasiones la persistencia es una de las claves del éxito para lograr una actitud positiva.

 

Si deseas saber más sobre la psicología positiva, te recomendamos esta inspiradora charla de Martin Seligman.

Muchas gracias por leer este artículo. ¿Cuáles son tus técnicas para crear pensamientos positivos? ¿Qué pensamientos positivos te inspiran? Te invitamos a comentar si deseas compartir tus experiencias o si te has quedado con alguna duda.