La meta-cognición: ¿Por qué es útil conocer cómo funciona tu mente?

 

En este post el psicólogo Pablo García Bartolomé define la metacognición y sus funciones. Descubre qué es la meta-congnición y cómo la mente se conoce y controla a sí misma. Este artículo te interesa tanto si eres profesor, estudiante o padre/madre. La metacognición es fundamental para la educación: cómo cuidar el cerebro de tus hijos, cómo aplicarla en el aula, dominar estrategias de aprendizaje o aprovechar al máximo tus técnicas de estudio.

La “cognición” es la asombrosa cualidad de la mente humana para captar e interpretar la realidad que nos rodea. Los procesos mentales de la cognición nos permiten percibir una puesta de sol,  concentrarnos para leer una buena novela o recordar momentos inolvidables de nuestra infancia. Entonces… ¿Qué es eso de la meta-cognición? ¿Cuándo comienza su desarrollo? ¿Podría entrenarse como el resto de procesos mentales?

Metacognición: ¿Conoces tu mente?

Metacognición: ¿Conoces tu mente? Qué es la metacognición y cuáles son sus funciones.

Así es, aún hay una parte de la Psicología que se dedica a la búsqueda de la esencia de la mente. Eso sí, de manera científica. Se conoce como meta-cognición. ¿Necesitamos de otra mente para utilizar nuestra mente? Gracias a los avances desde la Psicología Cognitiva hemos aprendido que la mente es capaz de auto-regularse mediante su actividad meta-cognitiva, y, gracias a la Neurociencia sabemos que las funciones metacognitivas están localizadas en la parte más moderna del cerebro: la corteza cerebral.

¿Es la metacognición un proceso mental más? Digamos que la meta-cognición “sobrevuela” el resto de procesos mentales y conocimientos, y nos permite tener información sobre nosotros mismos. Tradicionalmente ha destacado por su aplicación al ámbito de la Educación, no en vano, el concepto nace en la década de los 70 a partir de investigaciones sobre la memoria humana. Aprendizaje en el aula, estrategias y dificultades de aprendizaje, memoria, lectura, escritura, exámenes, autoinstrucciones, atención y concentración, auto-eficacia, inteligencia emocional, habilidades sociales… Pero también se ha revelado como un proceso a tener en cuenta en el estudio de problemas clínicos como la depresión, las obsesiones, el TDAH o la esquizofrenia.

¿Que es la meta-cognición?

Imagínate que estás con un amigo o con un profesor, y durante la conversación surgen en ti pensamientos como “no lo entiendo”, “no me interesa”, o, “quizás sea importante… prestaré atención”. Ese discurso mental, eso es la metacognición en acción.

No es un concepto nuevo, aunque, la metacognición como tal es una aparición reciente para la psicología científica. Fue acuñado por primera vez en 1976 por J. H. Flavell que definió la metacognición comoel conocimiento de uno mismo respecto a los propios productos (conocimientos) y procesos cognitivos, o todo lo relacionado con ellos”.

Meta-cognición y desarrollo cognitivo infantil

El primer indicio o precursor de la meta-cognición en el niño es la conocida como Teoría de la Mente (ToM). Aparece en torno a los 4-5 años. A esta edad los niños y las niñas se dan cuenta que pueden existir diferentes puntos de vista, y, diferentes formas de interpretar la realidad (aunque cuando se conviertan en adultos seguro que, como a todo/as, ¡muchas veces se les pasará por alto este hecho!). Es curioso ver como el conocimiento que tenemos sobre nuestra propia mente empieza a desarrollarse cuando “nos damos cuenta” de la mente de los demás.

La metacognición proseguirá su desarrollo durante la infancia hasta entrada la adolescencia. Sin embargo, durante la edad adulta no alcanza su techo. Si se practica se puede llegar a tener un mayor meta-conocimiento, ampliar el número de las estrategias de aprendizaje y aumentar la eficacia.

“No todos los adultos llegan a ser expertos auto-reguladores. Aunque la maduración tiene un papel importante, esto dependerá de la experiencias educativas de cada uno”.

Se distingue un desarrollo meta-cognitivo en tres niveles: interpersonal (ToM), personal (control meta-cognitivo y funciones ejecutivas) e impersonal (metaconocimiento abstracto). Nos centraremos en estos dos últimos niveles del desarrollo cognitivo.

5-6 años: Sobre-estimación. Aparece una ligera conciencia, que coexiste con ideas imprecisas sobre la infalibilidad de la memoria. Los niños pequeños hacen uso de una memoria literal, se muestran más impulsivos y presentan dificultades para evaluar su propio rendimiento.

8-9 años: Realismo. Asocian esfuerzo con capacidad y eficacia. Tienen una mayo conocimiento sobre el funcionamiento de la mente y la memoria (reconocimiento, recuerdo, asociaciones, indicios). Se adquieren las primeras estrategias de aprendizaje, aunque inicialmente imprecisas, que se perfeccionarán durante/gracias a la etapa de escolarización.

+ 12 años: Confianza. Sus evaluaciones son más dependientes de los juicios externos, especialmente de su grupo de iguales. En la adolescencia se desarrollará el conocimiento condicional, referido a cómo y cuándo aplicar las estrategias. El aumento de los recursos cognitivos (velocidad de procesamiento, capacidad, automatización) durante esta etapa mejora las funciones metacognitivas.

Adultos: Integración. Capacidad para seleccionar estrategias entre múltiples opciones, capacidad para considerar distintas variables (el tipo de tarea, los objetivos…).

La metacognición y sus funciones: conocimiento y control

Flavell, en su primer modelo describió dos modos o formas de metacognición: el conocimiento del propio conocimiento y de los procesos mentales (conocimiento meta-cognitivo), y la regulación de los procesos cognitivos (control meta-cognitivo).

  • Qué. El conocimiento metacognitivo-declarativo sobre una cosa. Contiene respuestas sobre tu capacidad para recordar, tu habilidad para leer, tu facilidad de concentración…
  • Cómo. El conocimiento procedimental acerca de saber cómo realizar una tarea (control meta-cognitivo) o cómo utilizar una determinada estrategia de aprendizaje (conocimiento meta-estratégico). No necesariamente consciente, dirige la actividad auto-reguladora.

A estas dos modalidades de la metacognición más tarde se añadió el meta-conocimiento condicional, que hace referencia al cuándo y dónde utilizar una determinada estrategia para que resulte más eficaz.

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Metacognición: Ejercicios para controlar tu mente

Ejercicios para entrenar tu meta-cognición

1. Conocer lo que conoces o sabes.

Antes de afrontar un tarea pendiente indaga en tus conocimientos meta-cognitivos explorando los siguientes campos y sácalos a la luz:

Variable persona o conocimiento que tienes sobre tus habilidades.
No se me dan bien los números, Respondo mejor en situaciones de estrés, Otros compañeros tienen mejores notas que yo”.

Variable tarea, se refiere a lo que sabes sobre la actividad a realizar.
El examen durará 2 horas y puedo utilizar material de apoyo durante la prueba”.

Variable estrategia o comprensión de los procedimientos más adecuados y en momento para utilizarlos.
¿De qué recursos o estrategias dispongo que me ayuden en la resolución de la tarea?, ¿Es más apropiado hacer un resumen, o, sería mejor dibujar un mapa mental?”

2. Estrategias meta-cognitivas para guiar tus tareas

Planifica antes. Ejercicio: elabora un documento considerando tus metas, tus fortalezas, los beneficios, los posibles obstáculos… Define tus objetivos finales y selecciona un propósito para cada sesión.

Supervisa durante. Ejercicio: elabora una ficha de registro de actividades incluyendo los siguientes apartados: fecha, tarea, tiempo empleado, distractores, pensamientos instrusivos, sentimientos y emociones experienciadas, conductas, nivel de auto-eficacia (en relación al objetivo final).

 Revisa después. Ejercicio: realiza exámenes y auto-evaluaciones para probar los conocimientos que has adquirido.

3. ¿Cómo es tu diálogo interno?: Consejos para realizar auto-instrucciones

¿Te hablas de forma positiva? ¿Te dices cosas agradables? Los mensajes que te envías pueden convertirse en una profecía auto-cumplida. El diálogo interno es una herramienta de la actividad meta-cognitiva y funciona mejor mediante auto-preguntas.

¿Lo estoy entendiendo?, ¿estoy concentrado?,¿he seleccionado la más información más importante?, ¿he organizado el tiempo adecuadamente?”, “¿estoy cumpliendo los objetivos?, ¿cómo puedo aprovechar el tiempo mejor?, “¿he acabado?, ¿he realizado el trabajo que se pedía?, ¿he mejorado respecto a otros días/tareas?”…

4. Cómo ser más sensible a tus pensamientos

Juicios de dificultad.¿Tengo conocimientos previos sobre el tema?, ¿entraña complejidad?”

Juicios de aprendizaje. “¿Lo he entendido?, ¿creo que podré recordarlo?”

Sensación de saber. El fenómeno de la punta en la lengua (no lo recuerdo pero estoy seguro/a de saber la respuesta).

Juicios de verificación. ¿Creo que he respondido correctamente?”

5. Descripción de objetos cotidianos: una fruta, un coche, un ordenador…

El objeto final es transferir las habilidades de descripción adquiridas desde la realidad objetiva de describir un ordenador a un plano subjetivo. Para que describir el funcionamiento de nuestra memoria, nuestras emociones, nuestros pensamiento… sea más fácil

Toma de conciencia: “¿Para qué lo voy a describir?”

Descripción: ¿Qué es?, ¿Cómo es?, ¿En qué situaciones se usa?, ¿Cómo se usa?”

Evaluación: “¿Creo que lo he descrito adecuadamente?, ¿He incluido las partes más importantes?, ¿Entendería otra persona lo que estoy explicando?”

6. Aprende un idioma: desarrollar la meta-cognición en el contexto de una tarea.

Los programas de estudios y los libros de texto de lenguas extranjeras están diseñados de tal forma que facilitan la toma de conciencia sobre el propio aprendizaje y el desarrollo de habilidades meta-cognitivas de forma integrada con la actividad concurrente.

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La meta-cognición en el aula

Consejos para mejorar la meta-cognición en el aula o en casa

  1. Favorecer la toma de consciencia y auto-regulación promoviendo una actitud reflexiva y el uso de meta-estrategias.
  2. Integrar las estrategias meta-cognitivas dentro de un área de estudio, por ejemplo la lectura.
  3. Usar técnicas de modelado (para la enseñanza en planificación, supervisión, evaluación) y andamiaje (dejar que poco a poco el niño vaya tomando el control y realizando las tareas de forma cada vez más autónoma).
  4. Práctica intensiva: aumenta la eficacia y acelera la automatización.
  5. Enseñar múltiples estrategias: beneficiará la confianza y aumenta el número/tipo de recursos disponibles.
  6. En caso de bajo rendimiento, aumentar el número de instrucciones y lleva a cabo un proceso de guia más largo.
  7. Estimular la inteligencia y ofrecer situaciones naturales para la práctica de las estrategias.

Para terminar, os dejo con el trailer de la películaCómo ser John Malkovick” de Spike Jonze. Un poco de humor y buen cine para conocer más sobre la meta-cognición y poner a prueba lo aprendido. El cine nos ha demostrado ser una fuente de fantasia e ideas increibles (aunque con la Ciencia nunca se sabe).

 

 

 

Referencias: “Las caras de la memoria” (Ruiz, 2004). “Psicología del desarrollo II” (Gutierrez Matínez y Vila Chaves, 2011).

Pablo es un joven psicólogo con especialidad en Psicología del Desarrollo y de la Educación y Psicología Infantil. Ha investigado en aspectos tan importantes como la memoria, el lenguaje o el juego infantil. Actualmente cursa un Master en Arteterapia interesado en las emociones y la creatividad, su otra gran pasión. Su actividad como voluntario le ha llevado a profundizar en los Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) y la intervención psicológica en emergencias.