Archivo de la categoría: Salud

Información y noticias útiles para mantener una buena salud e higiene mental. Artículos interesantes sobre psicología, últimos descubrimientos, salud cerebral, curiosidades, alimentación, memoria, cociente intelectual, etc… Diversos profesionales y especialistas nos ayudan a entender qué es la salud y cómo cuidarla.

Haz este test y averigua cómo estás envejeciendo

¿Te has preguntado alguna vez cómo estás envejeciendo?. Muchas veces no somos conscientes del paso del tiempo hasta que no llegamos a la vejez, donde casi siempre suele ser ya demasiado tarde para amortiguar los achaques de la edad.

Envejecer es un proceso natural, hoy día la esperanza de vida se ha alargado hasta el punto que una persona de 80-90 años puede tener una buena calidad de vida. Sin embargo, cómo vivimos nuestro envejecimiento será lo que determinará nuestra vejez.

El ejercicio físico, la alimentación, la actividad mental, así como las relaciones sociales y familiares, son muy importantes, ya que no solamente nos hacen estar más felices, sino que también nos ayudan a que los procesos de cambio no sean tan notables.

CogniFit, junto con la Universidad Autónoma de Madrid, ha querido llevar a cabo un test “Vivir con Vitalidad” para que puedas valorar de manera muy sencilla, cómo es tu calidad de vida y, de qué manera están influyendo aspectos clave de tu día a día en tu proceso de envejecimiento.


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Inteligencias múltiples: ¿Qué son y como trabajarlas en el aula?

“Podemos ignorar las diferencias y suponer que todas nuestras mentes son iguales. O podemos aprovechar estas diferencias”, es como el psicólogo Howard Gardner sintetiza el concepto de Inteligencias Múltiples al proponer que cada persona presenta una combinación única de inteligencia conformada por distintas destrezas y habilidades que trabajan de forma paralela. ¡Todo lo que necesitas saber sobre las Inteligencias Múltiples en este post!

Inteligencias múltiples, ¿Qué son y como trabajarlas en el aula?

Teoría de las Inteligencias Múltiples: ¿Qué es?

La Teoría de las Inteligencias Múltiples es un modelo de concepción de la mente propuesto por el psicólogo norteamericano Howard Gardner en la década de los 80, que rompe con el modelo tradicional de la inteligencia y amplía el alcance del potencial humano más allá de las cifras del cociente intelectual (CI).

Gardner entiende la inteligencia no como algo único y estático, sino como un conjunto de habilidades, talentos o capacidades, independientes entre sí, denominadas inteligencias y que se encuentran en potencia en todas las personas. Según su visión, la inteligencia se trata de la habilidad necesaria para resolver problemas o elaborar productos que son de importancia en un contexto cultural o en una comunidad determinada, y no una facultad general que no cambia con la edad o con el entrenamiento o con la experiencia.

La teoría despertó especial interés en el ámbito educativo por sus posibilidades para una educación más personalizada, que se aleje de la escuela uniformadora y que se centre en el individuo, teniendo en cuenta que todas las personas son distintas en el grado en que poseen distintas combinaciones de inteligencias.

Teoría de las Inteligencias Múltiples: ¿Qué es?

Tipos de Inteligencias Múltiples

La investigación de Howard Gardner ha logrado identificar y definir hasta ocho tipos de inteligencia distintas. Vamos a conocer de manera más detallada cada una de las inteligencias propuestas por la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner a continuación.

Inteligencia lingüística

La capacidad de dominar el lenguaje y poder comunicarnos con los demás es transversal a todas las culturas. Desde pequeños aprendemos a usar el idioma materno para podernos comunicar de manera eficaz.

La inteligencia lingüística no solo hace referencia a la habilidad para la comunicación oral, sino a otras formas de comunicarse como la escritura, la gestualidad, etc.

Quienes mejor dominan esta capacidad de comunicar tienen una inteligencia lingüística superior. Profesiones en las cuales destaca este tipo de inteligencia podrían ser políticos, escritores, poetas, periodistas, actores…

Se potencia con:
– Escritura creativa.
– Lectura grupal y comentada.
– Conferencias, charlas, debates y exposiciones de trabajos
Recursos para trabajarla: Haced vuestro propio periódico de aula con el que tendréis la posibilidad de trabajar cualquier tema o materia a través del lenguaje. También podéis organizar una radio.

Tipos de Inteligencias Múltiples

Inteligencia lógico-matemática

Durante décadas, la inteligencia lógico-matemática fue considerada la inteligencia en bruto. Suponía el axis principal del concepto de inteligencia, y se empleaba como baremo para detectar cuán inteligente era una persona.

Como su propio nombre indica, este tipo de inteligencia se vincula a la capacidad para el razonamiento lógico y la resolución de problemas matemáticos. La rapidez para solucionar este tipo de problemas es el indicador que determina cuánta inteligencia lógico-matemática se tiene.

Los célebres test de cociente intelectual (CI) se fundamentan en este tipo de inteligencia y, en menor medida, en la inteligencia lingüística. Los científicos, economistas, académicos, ingenieros y matemáticos suelen destacar en esta clase de inteligencia. Asimismo, los ajedrecistas también requieren de capacidad lógica para desarrollar estrategias de juego mejores a las de su oponente, y a su vez anticipar sus movimientos.

Se potencia con:
– Retos y experimentos.
– Cálculos y problemas.
Recursos para trabajarla: Propón acertijos, enigmasjuegos de lógica y construcciones.

Recursos para trabajar en el aula con niños con inteligencia múltiple

Inteligencia espacial

También conocida como inteligencia visual-espacial, es la habilidad que nos permite observar el mundo y los objetos desde diferentes perspectivas. En esta inteligencia destacan los ajedrecistas y los profesionales de las artes visuales (pintores, diseñadores, escultores…), así como los taxistas, que deben poseer un exquisito mapa mental de las ciudades por las que transitan.

Las personas que destacan en este tipo de inteligencia suelen tener capacidades que les permiten idear imágenes mentales, dibujar y detectar detalles, además de un sentido personal por la estética. En esta inteligencia encontramos pintores, fotógrafos, diseñadores, publicistas, arquitectos, creativos… 

Se potencia con:
– El dibujo y el diseño o la fotografía.
– Los mapas y esquemas.
Recursos para trabajarla: Podéis hacer una infografía, un mural interactivo o una presentación

Tipos de Inteligencias Múltiples: Inteligencia Musical

Inteligencia musical

La música es un arte universal. Todas las culturas tienen algún tipo de música, más o menos elaborada, lo cual lleva a Gardner y sus colaboradores a entender que existe una inteligencia musical latente en todas las personas.

Algunas zonas del cerebro ejecutan funciones vinculadas con la interpretación y composición de música. Como cualquier otro tipo de inteligencia, puede entrenarse y perfeccionarse.

No hace falta decir que los más aventajados en esta clase de inteligencia son aquellos capaces de tocar instrumentos, leer y componer piezas musicales con facilidad.

Se potencia con:
– Audición y creación musical.
– Interpretación de instrumentos.
Recursos para trabajarla: Promueve la creación de ritmos o juegos musicales.

Tipos de Inteligencias Múltiples: Inteligencia corporal y cinestésica

Inteligencia corporal y cinestésica

Las habilidades corporales y motrices que se requieren para manejar herramientas o para expresar ciertas emociones representan un aspecto esencial en el desarrollo de todas las culturas de la historia.

La habilidad para usar herramientas es considerada inteligencia corporal cinestésica. Por otra parte, hay un seguido de capacidades más intuitivas como el uso de la inteligencia corporal para expresar sentimientos mediante el cuerpo.

Son especialmente brillantes en este tipo de inteligencia bailarines, actores, deportistas, y hasta cirujanos y creadores plásticos, pues todos ellos tienen que emplear de manera racional sus habilidades físicas.

Se potencia con:
– Actividades artísticas.
– Dramatizaciones.
– Deporte y ejercicio físico.
Recursos para trabajarla: Preparad una obra de teatro, que puede ser un recurso didáctico muy versátil o bien organizad juegos deportivos.

Inteligencia intrapersonal

La inteligencia intrapersonal refiere a aquella inteligencia que nos faculta para comprender y controlar el ámbito interno de uno mismo en lo que se refiere a la regulación de las emociones y del foco atencional.

Las personas que destacan en la inteligencia intrapersonal son capaces de acceder a sus sentimientos y emociones y reflexionar sobre estos elementos. Según Gardner, esta inteligencia también permite ahondar en su introspección y entender las razones por las cuales uno es de la manera que es.

Por otro lado, tanto saber distanciarse de la situación para desdramatizar eventos con un impacto emocional negativo como saber identificar los propios sesgos de pensamiento son herramientas muy útiles tanto para mantener un buen nivel de bienestar como para rendir mejor en diferentes aspectos de la vida.

Se potencia con:
– Autoevaluaciones.
– Planificación y organización de proyectos.
Recursos para trabajarla: Anima a tus alumnos a crear un blog en WordPress o Blogger a modo de diario personal, o elaborad un autorretrato.

Tipos de Inteligencias Múltiples: Inteligencia interpersonal

Inteligencia interpersonal

La inteligencia interpersonal nos faculta para poder advertir cosas de las otras personas más allá de lo que nuestros sentidos logran captar. Se trata de una inteligencia que permite interpretar las palabras o gestos, o los objetivos y metas de cada discurso. Más allá de el contínuum Introversión-Extraversión, la inteligencia interpersonal evalúa la capacidad para empatizar con las demás personas.

Es una inteligencia muy valiosa para las personas que trabajan con grupos numerosos. Su habilidad para detectar y entender las circunstancias y problemas de los demás resulta más sencillo si se posee (y se desarrolla) la inteligencia interpersonal. Profesores, psicólogos, terapeutas, abogados y pedagogos son perfiles que suelen puntuar muy alto en este tipo de inteligencia descrita en la Teoría de las Inteligencias Múltiples

Se potencia con:
– Actividades de grupo.
– Charlas e intercambios comunicativos.
Recursos para trabajarla: Organiza un debate sobre una noticia de actualidad o un cine fórum sobre alguna película.

Tipos de Inteligencias Múltiples

Inteligencia naturalista

Según Gardner, la inteligencia naturalista permite detectar, diferenciar y categorizar los aspectos vinculados al entorno, como por ejemplo las especies animales y vegetales o fenómenos relacionados con el clima, la geografía o los fenómenos de la naturaleza.

Esta clase de inteligencia fue añadida posteriormente al estudio original sobre las Inteligencias Múltiples de Gardner, concretamente en el año 1995. Gardner consideró necesario incluir esta categoría por tratarse de una de las inteligencias esenciales para la supervivencia del ser humano (o cualquier otra especie) y que ha redundado en la evolución.

Hay que señalar que aunque para Gardner este tipo de inteligencia se desarrolló para facilitar el uso creativo de los recursos que nos brinda la naturaleza, actualmente su uso no solo se limita a los entornos en los que no hay construcciones humanas, sino que estos últimos también podrían ser “explorados” de la misma forma.

Se potencia con:
– Actividades en la naturaleza.
– Experimentación.
– Proyectos de investigación y aplicación del método científico.
Recursos para trabajarla: Realizad una salida al campo y elaborad un herbario, ya sea tradicional o digital con herramientas. También puedes llevar la naturaleza al aula.

Trabajar las Inteligencias Múltiples en el aula

Trabajar las Inteligencias Múltiples en el aula

1. Valora las inteligencias de tus alumnos. Es importante que conozcas qué inteligencias predominan en tus alumnos, cuáles trabajan habitualmente y cuáles tienen menos activas. Es una información que debes saber previamente para actuar al respecto en dos direcciones: llegar mejor a ellos incidiendo en la inteligencia que tienen más desarrollada y trabajar específicamente el resto para que también las desarrollen. La observación en el aula puede ayudarte a detectar y valorar las inteligencias predominantes en tus alumnos.

2. Diversifica los contenidos y las estrategias didácticas. Tradicionalmente, en las aulas los contenidos y estrategias se centran en la inteligencia verbal y la visual-espacial, porque se transmiten los conocimientos a través de la palabra y la vista. Sin embargo, es importante que prepares la clase, establezcas tus estrategias de enseñanza y diseñes los materiales o las actividades de modo que se trabajen todas las inteligencias. Para ello, opta por un tratamiento transversal de los contenidos, enfócalos desde diversos ángulos y transmite estos puntos de vista a tus alumnos para que desarrollen competencias, destrezas y actitudes relacionadas con cada inteligencia. 

Nuevos recursos para trabajar en el aula

3. Innova en las metodologías. Las nuevas metodologías son un instrumento muy interesante para trabajar las inteligencias múltiples de forma más completa y eficaz. El aprendizaje colaborativo, el trabajo por proyectos, la gamificación o la flipped classroom permiten desarrollar las inteligencias de forma integral. Por ejemplo, al trabajar de forma colaborativa desarrollarán la inteligencia interpersonal e intrapersonal y cada alumno aportará sus fortalezas y aprenderá de las del resto; con la gamificación podrán desarrollar destrezas a través de propuestas lúdicas muy variadas que pueden incluir contenidos y estrategias transversales; y la flipped classroom te permite ofrecer a cada estudiante una atención personalizada y desarrollar las inteligencias que más te interesen. En cuanto al trabajo por proyectos, resulta perfecto para trabajar varias inteligencias múltiples porque da a los alumnos autonomía para aprovechar sus motivaciones e intereses y construir su propio aprendizaje.

4. Apuesta por el aprendizaje activo y real. La mejor forma de ejercitar las inteligencias múltiples es hacerlo de forma práctica, es decir, aprender haciendo. Para ello, es recomendable que diseñes o busques actividades que trabajen todas las inteligencias y, además, lo ideal es que el aprendizaje esté asociado a situaciones y problemas reales, para que el trabajo de los alumnos sea realmente significativo. Lo que aprendan los estudiantes debe surgir y situarse en un contexto real, para que después puedan aplicarlo a los problemas, situaciones y circunstancias futuras que les surjan en su vida diaria.

Nuevas tecnologías para trabajar las inteligencias múltiples en el aula

5. Utiliza las TIC. Las tecnologías de la información y la comunicación ofrecen la posibilidad de utilizar múltiples lenguajes, herramientas y soportes para la exposición de contenidos y preparación de las clases, como docente, y también para la adquisición de conocimientos por parte de los alumnos. Además, las TIC permiten combinar las formas tradicionales con las nuevas formas de expresarse, comunicarse y relacionarse con el mundo y las personas que nos rodean. Todo ello facilita la aplicación de la teoría de las inteligencias múltiples en el aula y, al mismo tiempo, permite ejercitar otras destrezas relacionadas con la competencia digital y el uso de los nuevos dispositivos y herramientas de comunicación.

6. Evalúa desde las inteligencias múltiples. Cuando compruebes el grado de adquisición de los conocimientos por parte de los alumnos también es importante que lo hagas desde las inteligencias múltiples. En ocasiones el fracaso escolar está muy relacionado con la forma de enseñar y la forma de evaluar, que no siempre se adecuan a las necesidades de cada niño, y aplicando la teoría de las inteligencias múltiples puedes solventar este problema de enfoque. Para ello, tanto en el proceso de aprendizaje como en la evaluación debes proponer diversos tipos de actividades, ejercicios, pruebas, intercambios de opiniones y evaluaciones para que los alumnos dispongan de múltiples oportunidades y enfoques para aprender y para demostrar lo aprendido. La evaluación debe ser diaria y continua, incluir la interacción y el feedback del alumno dentro y fuera del aula siempre que sea posible y combinar esta información del propio alumno (por ejemplo, con la autoevaluación) con los datos recogidos por el docente. Las rúbricas, por ejemplo, pueden ser un buen instrumento para ello. Atendiendo a los resultados obtenidos puedes detectar posibles problemas y, si es necesario, modificar las estrategias utilizadas. 

Superdotados y problemas emocionales ¿Cómo debemos afrontarlos?

Tener un hijo superdotado a menudo se ve como un orgullo y podemos creer que tiene ya el futuro asegurado. Sin embargo, no todo es un camino de rosas para los niños con una alta inteligencia. Y es que tienen un mayor riesgo de sufrir problemas emocionales, estrés, y dificultades de adaptación social. Te contamos aquí las características de las personas con altas capacidades y cómo afrontar los problemas emocionales de un niño superdotado.

¿Cuáles son los rasgos de una persona superdotada?

Además de tener una puntuación en tests de inteligencia por encima de la media, las personas superdotadas tienden a compartir ciertos rasgos. Aunque los rasgos que vamos a enumerar a continuación pueden darnos pistas de que estamos ante alguien con alta inteligencia, hay que tener en cuenta que hay muchos tipos de inteligencia, y reconocer muchos o pocos rasgos de estos en nosotros mismos no tiene por qué significar que tenemos alta o baja inteligencia, y no deben usarse a modo de diagnóstico.

Al final, las puntuaciones en inteligencia de los test, son un mero número, y eso no nos dice nada acerca de cuáles son sus puntos fuertes o débiles ni cómo se desenvuelve en su día a día.

1. Son adaptables

La mayoría de psicólogos están de acuerdo en que la inteligencia implica en cierta medida ser capaz de cambiar la conducta para lidiar de forma más eficaz con el entorno, solucionar problemas o hacer cambios a este entorno.

2. Son curiosos

Según este estudio, hay una relación entre inteligencia en la infancia y apertura a la experiencia (que incluye curiosidad intelectual) en la adultez.

3. Leen mucho

Posiblemente por su curiosidad intelectual, tienden a educarse a si mismos y leer todo lo que pueden.

4. Son abiertos de mente

Según algunos expertos, las personas abiertas de mente, aquellos que son capaces de aceptar y considerar otros puntos de vista, tienden a puntuar más alto en los tests de inteligencia.

5. Les gusta su propia compañía

La idea popular que se tiene acerca de los superdotados suele ser que tienden a la soledad. Y parece ser así. Según un estudio, las personas muy inteligentes sienten más satisfacción vital con menos interacciones sociales, comparado con personas de inteligencia media.

6. Tienen autocontrol

Las personas con alta inteligencia son capaces de superar la impulsividad, planificando, explorando estrategias y considerando las consecuencias antes de hacer algo. De hecho, este estudio mostró que aquellos participantes que mostraban más auto-control, puntuaban más alto en tests de inteligencia.

7. Tienen humor

Las personas con con altos niveles de inteligencia son más divertidas, y entienden y disfrutan el” humor negro”. Así lo sugieren este y este estudio.

Las personas que escriben viñetas más divertidas y los cómicos profesionales, según este estudio, puntúan más alto en medidas de inteligencia verbal.

8. Son sensibles a las experiencias de otras personas

Las personas con una alta inteligencia emocional son capaces de sentir empatía, de comprender las necesidades y emociones de uno mismo y de los demás.

9. Tienen pensamiento divergente

Las personas inteligentes tienden a tener creatividad, y a encontrar soluciones a los problemas que se salen de lo “cotidiano”, esto es lo que se denomina pensamiento divergente o “pensar fuera de la caja”.

¿Tienen los superdotados unas características emocionales diferentes?

Según algunos estudios, como este, las personas con alta inteligencia tienen un mayor riesgo de padecer problemas emocionales, ansiedad, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), autismo e incluso enfermedades inmunológicas, que personas de inteligencia media.

A raíz de los resultados de este estudio, los investigadores propusieron su teoría de la integración cuerpo-cerebro, que sugiere que las personas con capacidad cognitiva superior, reaccionan emocional y conductualmente de forma mucho más intensa a su entorno. Debido a una consciencia mayor ante su entorno, estas personas tienden a tener un sistema nervioso mucho más reactivo. Esto se traduce en que, ante una incomodidad menor, como una etiqueta de la ropa, o un sonido desagradable, se puede disparar una respuesta de estrés crónico, que puede fomentar trastornos del estado de ánimo, ansiedad, e incluso alteraciones de la respuesta inmunitaria.

Esa tendencia a la reactividad excesiva hace a las personas con alta inteligencia más sensibles al rechazo, a sentir más presión y estrés, lo que empeora la situación de niños que ya de por sí tienen una mayor presión por rendir y dificultad en la adaptación social por el hecho de ser “diferentes” al resto.

Emociones, rechazo y adaptación social

A los estresores habituales de los niños, los niños superdotados tienen dilemas únicos que aumentan su estrés.

Debido a sus altas capacidades cognitivas, estos niños tienden a ser más perceptivos que otros al detectar información del ambiente, por lo que pueden ser más sensibles a los juicios de los demás (tanto reales como percibidos), y también se pueden sentir sobrecargados de información. Esto puede dificultar la adaptación social en la escuela, y pueden sentirse aislados.

Presión y miedo al fracaso personas superdotadas

Los niños superdotados suelen sentir mucha presión escolar. Aunque muchos necesitan cierto tipo de presión para evitar el aburrimiento en clase, las demandas y la competición con otros niños superdotados les puede provocar un estrés excesivo.

Los padres pueden tener también unas altas expectativas con respecto a su hijo, lo que le añade más presión por intentar cumplirlas.

Puede que trabajen muy duro por mantener el ritmo, y mantenerse al frente de la clase, esto puede ser un estado muy perjudicial tanto físicamente como mentalmente. El estrés puede crear un círculo vicioso, ya que dificulta la concentración, la memoria, y el aprendizaje.

Por ello es importante saber cómo detectar el estrés en niños.

Algunos de los síntomas de estrés pueden ser:

  • Síntomas físicos como dolor de tripa, de cabeza, tartamudear, tics…
  • Negatividad hacia el colegio.
  • Problemas de sueño, baja energía, cansancio (en adolescentes los cambios en los patrones del sueño son normales).
  • Irritabilidad, inseguridad, bajo estado de ánimo, problemas para tomar decisiones.
  • Sobre-reacciona ante dificultades del día a día.
  • Busca constantemente apoyo y consuelo.
  • Problemas de conducta, agresividad, intenta llamar la atención.
  • No se muestra emocionado o contento ante logros, actividades o amigos.

Los niños superdotados puede intentar gestionar este estrés y presión de distintas maneras:

  • El niño puede dejar de intentar cosas por miedo a fallar. Vinculan la valía personal y su identidad con grandes logros. Y cualquier fracaso es golpe duro a su autoestima.
  • Intentar ir por el camino “facil”. Algunos niños intentan simplemente ocultar sus altas capacidades para fomentar la aceptación social o ir por el camino más fácil. Esto les hace aburrirse en la escuela y fomentar sensación de culpa y fracaso más adelante en su vida.
  • Intentarlo demasiado, con muchas actividades, y buscando la perfección en cada detalle.
  • El escape, mediante drogas, alcohol, comer demasiado, dormir mucho o muy poco, aislamiento…

¿Cómo evitar los problemas emocionales con los niños con alta capacidad?

Los niños superdotados pueden mostrar una gran madurez en algunos aspectos, pero también tienen un mayor riesgo de sufrir dificultades socio-emocionales si sus necesidades no se ven satisfechas.

Los niños con una gran inteligencia pueden mostrar una mayor consciencia de su entorno, ansiedad, perfeccionismo, estrés y dificultades con las relaciones con sus iguales y preocupaciones con su identidad. Es por ello por lo que los padres, adultos y cuidadores han de ser sensibles a las necesidades específicas del niño y ayudarle a fomentar una buena salud socio-emocional.

Es importante tener en cuenta que:

  • Un niño superdotado en algunas áreas, no significa que lo sea en todas.
  • No todos los niños superdotados son iguales, cada uno tiene características y necesidades particulares.
  • No hay una receta única para mantener el equilibrio emocional.
  • Los progenitores necesitan modelar una buena gestión emocional y guiar a su hijo y darle herramientas para reducir su ansiedad y estrés.
  • Pon el foco en el esfuerzo, más que en el talento innato. A menudo, los niños superdotados están acostumbrados a tener buenos resultados sin esforzarse demasiado. Pero cuando se enfrentan a una tarea que necesita más dedicación, pueden sentirse que han llegado a su límite y sentirse frustrados.
  • No compares a tu hijo con otros. Asegúrate de que tu hijo sabe que le quieres tal y como es y aprecias su singularidad. Apoya el camino que quiera tomar, aunque no sea el más prestigioso.
  • Encuentra un equilibrio en el horario de tu hijo, entre actividades y diversión. Ayúdale a encontrar actividades que disfruten y promuevan su expresión, como la escritura, el arte, la música o actividad física. Favorece oportunidades de tiempo no estructurado (sin normas ni objetivos concretos), y evita que el tiempo libre o el ocio se convierta en una presión más.
  • Piensa si el ambiente educativo de tu hijo encaja con sus necesidades, temperamento y estilo de aprendizaje. Pregúntale acerca de sus profesores y materias favoritas, y sobre lo que le gusta más y menos del colegio.
  • Aunque sea un niño inteligente, sigue necesitando una educación emocional. Descubre aquí consejos para desarrollar la inteligencia emocional de tus hijos.

¿Qué debemos hacer para ayudar con los problemas emocionales si nuestro hijo es superdotado?

¿Cómo ayudar a nuestro hijo superdotado con sus problemas emocionales?

Una dosis de perspectiva, apoyo, humor y motivación pueden marcar la diferencia. Anima a tu hijo a:

  • Tomarse un descanso. Planifica momentos de diversión, de actividades agradables como salir a dar un paseo, escuchar música. Apoya a tu hijo a no hacer nada, para variar, aunque sea solo un rato.
  • Rebajar su perfeccionismo. Céntrate en el esfuerzo y en la mejora personal más que la comparación con otros. No tiene por qué ser excelente en todo, o perfecto. Recuérdale que es valioso por quien es, no por lo que hace o consigue.
  • Pasar tiempo con su familia y amigos. Ayúdale a desarrollar habilidades sociales, animándole a pasar tiempo con personas con las que pueda ser él mismo, que le apoyen, que puedan escucharle y ayudarle a encontrar soluciones.
  • Ser asertivo, aprender a decir que no y a comunicarse correctamente.
  • Encontrar soluciones a sus problemas
  • A hacer ejercicio y alimentarse de forma saludable. La actividad física es una manera estupenda de liberar estrés, mejorar su estado de ánimo y su concentración. La alimentación saludable nos asegura que tenemos los nutrientes adecuados para enfrentarnos al día a día, y mucho más si la alimentación se realiza en familia. Descubre aquí cómo le afecta al cerebro lo que comemos.
  • Seguir siendo un niño. Aunque parezca muy maduro y se pueda hablar de muchas cosas con él, sigue siendo un niño, y necesita límites, valores, y guía por nuestra parte. Está muy bien ayudarles a tomar sus propias decisiones y fomentar su independencia, pero todavía no han vivido lo suficiente como para saber que sus actos tienen consecuencias, y que es importante valorarlas. Tu ayuda y guía va a contribuir a reducir su estrés e inseguridad.

Habilidades blandas: qué son y cómo desarrollarlas

Las habilidades blandas son aquellas que impulsan la inteligencia emocional. También llamadas soft skills, habilidades transversales o socioemocionales, enfocadas en desarrollar ciertos valores y rasgos que fomentan la comunicación y la relación efectiva de una persona con aquellas que le rodean. Conozca qué son y cuáles son las habilidades blandas en este post.

Habilidades blandas: qué son y cómo desarrollarlas

¿Qué son y cuáles son las habilidades blandas?

Las denominadas habilidades blandas son aquellos atributos o características de una persona que le permiten interactuar con otras de manera efectiva, lo que generalmente se enfoca al trabajo, a ciertos aspectos de este, o incluso a la vida diaria.

No son sólo un ingrediente en particular, sino que son el resultado de una combinación de habilidades sociales, de comunicación, de forma de ser, de acercamiento a los demás y otros factores que hacen a una persona dada a relacionarse y comunicarse de manera efectiva con otros.

Las habilidades blandas tienen relación con lo que se conoce como inteligencia emocional; la relación y comunicación efectiva se ve afectada principalmente por la capacidad de conocer y manejar las emociones, tanto en nosotros mismos como en los demás. También se puede
utilizar el término de soft skills, habilidades trasversales o socioemocionales para agrupar a estas habilidades en una persona.

Lo primero que quiero aclararte es que no hay un listado oficial de soft skills. Estas competencias no están del todo bien definidas. Para unas personas o empresas, algunas son habilidades blandas y para otras, no.

El listado que te presento a continuación está sacado de un estudio de la Eastern Kentucky University con las 10 soft skills más requeridas.

¿Qué son y cuáles son las habilidades blandas?

1. Comunicación

La capacidad de hablar con otras personas y de redactar. Se incluye aquí también hablar en público y realizar presentaciones. Resume todas las habilidades necesarias para poder interactuar con clientes, proveedores, colegas, empleados, superiores y el público en general.

2. Cortesía

Cuando decimos que las habilidades blandas siempre existieron, este es un caso de ejemplo. Aquí podemos juntar los buenos modales como saludar, estrechar la mano, decir gracias y pedir permiso. Es decir, saber manejarse de forma cortés con los demás.

3. Flexibilidad

Es la capacidad a adaptarse al cambio. De no tener una mirada pesimista cuando el contexto se altera. Estar dispuesto a cambiar la forma de trabajar y aprender de forma autónoma para adaptarse.

4. Integridad

En esta soft skill se juntan los valores personales y la ética profesional. La honestidad es también clave aquí. Nuevamente podemos decir que es una de esas cosas que nos enseñan en casa desde que somos pequeños.

5. Habilidades interpersonales

Estos tipos de competencias tienen que ver con entrar en contacto con los demás desde un punto de vista más humanoTener paciencia, desarrollar empatía y tener buen sentido del humor son ejemplos válidos. Guiar a los que recién comienzan es también una habilidad interpersonal.

6. Actitud positiva

Por experiencia personal, siempre que se habla de actitudes positivas en el trabajo como algo bueno, no puedo estar más que de acuerdo. Sin embargo, yo lo veo al revés. Lo importante no es tanto ser positivo, sino no ser negativo. Podrá parecer lo mismo, pero en realidad lo que más perjudica a una persona en su carrera profesional es ser profundamente pesimista.

La actitud positiva se manifiesta en el entusiasmo en cuanto al futuro y la confianza en las tareas que se realizan, como así también los pronósticos precisos que se hacen.

7. Profesionalismo

Este punto está vinculado con la imagen que proyectamos. En parte, se compone de aspectos superficiales como la prolijidad y la vestimenta.

¿Qué son y cuáles son las habilidades blandas?

8. Responsabilidad

La responsabilidad se manifiesta con la puntualidad al estar en una reunión o al cumplir con los plazos de una entrega. La autodisciplina, el trabajar a conciencia y algo super importante que en estos días se ha perdido: el sentido común.

9. Trabajo en equipo

Nada más y nada menos que cooperar con los colegas para poder alcanzar objetivos que solos no podríamos. Se enmarcan aquí habilidades como ayudar a los demásnegociar, ceder y acordar.

10. Ética laboral

La ética pero aplicada al trabajoTrabajar a concienciaser proactivo y estar dispuesto y comprometido con el trabajo a realizar.

¿Qué son y cuáles son las habilidades blandas?

¿Por qué aprender habilidades blandas?

En cierta medida estas habilidades pueden considerarse complementarias a los conocimientos duros. Lo importante de un médico cirujano es que sepa operar; de un ingeniero, que sepa matemáticas; de un cocinero, que sepa cocinar. Estas son las llamadas hard skills.

Para poder ingresar a un área de especialización es cierto que es necesario tener estas habilidades duras. Sin embargo, según un estudio de la Universidad de Harvard junto a la Carnegie Foundation y el Standford Research Center, las soft skills producen el 85% del éxito en las carreras, mientras que las hard skills, sólo el 15%.

Esto quiere decir que para tener éxito laboral es más importante desarrollar las habilidades blandas que las habilidades duras.

Y esto tiene bastante sentido. ¿No conoces personas que son brillantes en sus áreas de especialización pero que a pesar de eso no logran tener éxito? Puede ser porque no saben cómo armar su carrera, o porque no tienen la capacidad para socializar, o porque no saben trabajar en equipo.

Por lo tanto, es muy importante desarrollar estas habilidades. Si bien ya te di una idea sobre qué tratan, veamos ahora más a fondo los tipos de soft skills que existen.

¿Por qué aprender habilidades blandas?

¿Cómo desarrollar las habilidades blandas?

Sin duda alguna  las habilidades blandas pueden desarrollarse aunque probablemente algunos nazcan ya con alguna ventaja. Basta con verlo día a día en la universidad o en los ambientes empresariales.

En mi experiencia personal puedo decir que las he ido desarrollando a lo largo de mi carrera. Tener un trabajo ayudó mucho más que estudiar en la universidad. Y déjame decirte que cuanto más en inferioridad de condiciones estuve, más desarrollé estas habilidades blandas.

Si sientes que careces de estas competencias, yo te recomiendo que consigas un empleo en una empresa pequeña. Estar expuesto a muchas situaciones te obligará a desarrollar este tipo de habilidades blandas.

Si en cambio te blindas en un puesto fijo en una empresa demasiado grande, encontrarás seguridad y comodidad, pero no las podrás desarrollar.

¿Cómo desarrollar las habilidades blandas?

¿Por qué desarrollar las habilidades blandas?

Hay dos motivos principales para preocuparse por desarrollar las soft skills:

  • Te acercan al éxito. Como mencioné antes, la clave del éxito profesional no pasa por las habilidades técnicas, que son necesarias pero no garantizan nada. En cambio, un buen repertorio de soft skills te pueden acercar más al éxito profesional.
  • Las empresas buscan postulantes con habilidades blandas. Cada vez más las compañías buscan incorporar empleados que tengan desarrolladas estas competencias. En el día de hoy es algo a lo que le dan mucha importancia. Basta ver los anuncios en redes como Linkedin.
Habilidades bandas en el trabajo, ¿son necesarias?

Las habilidades blandas en el entorno laboral

Aprender a desarrollar habilidades blandas en el trabajo es imprescindible para conseguir un crecimiento profesional óptimo y adecuado. Es importante tener en cuenta que, aunque las habilidades blandas no formen parte de la formación reglada ni con nada relacionado con el sector académico, gracias a la evolución y al nuevo conocimiento de herramientas en la psicología del trabajo, las Soft Skills se han convertido en un factor fundamental para desarrollarnos mejor como profesionales dentro de una empresa y un equipo.

También se les conoce popularmente como soft skills y son capacidades interpersonales que se ejercitan a través del trato y las relaciones con los demás, formando parte de la inteligencia emocional de la persona. Son muchos los factores personales que se vinculan a las habilidades personales que no pueden faltar en tu CV como el trabajo en equipo, la gestión del tiempo, la solución de problemas, el liderazgo, la comunicación y el manejo del estrés.

Las habilidades blandas en el entorno laboral

En Resumen…

Aún con un buen dominio de habilidades duras o hard skills, las soft skills son la mejor manera de lograr el éxito profesional.

Si sientes que no tienes estas habilidades, no te preocupes porque puedes desarrollarlas y la mejor manera es trabajando y relacionándote con personas.

Percepción subliminal ¿Realmente nos manipula?

¿Es la percepción subliminal la estrategia definitiva de marketing? ¿Cómo funciona? ¿De donde viene la controversia? En este artículo te lo contamos todo y te traemos algunos ejemplos de compañías que han querido manipularnos mediante mensajes subliminales ¿Realmente lo han conseguido?

Todo sobre la percepción subliminal

¿Qué es la percepción subliminal?

La palabra subliminal procede del latín sub, “debajo” y limen “umbral”. La percepción subliminal o mensajes subliminales son mensajes visuales o auditivos que se emiten justo por debajo del umbral de la consciencia humana. La percepción subliminal puede no ser lo suficientemente audible o visible como para que la mente consciente lo registre, pero sí de forma inconsciente.

Según esta definición asumimos que la mente consciente es diferente a la mente inconsciente. Sin embargo, puede ser un poco engañoso pensar que tenemos dos mentes trabajando de forma independiente, y esto no es exactamente así. Lo que ocurre es que ciertas partes de la mente son mejores percibiendo ciertos mensajes.

¿Cómo funciona la percepción subliminal?

Algunos psicólogos creen que la percepción subliminal funciona porque el mensaje es capaz de escapar de la mente consciente y pasar nuestras defensas.

Por ejemplo, si escuchas un mensaje subliminal que dice “Voy a ganar”, si tu mente consciente lo escucha, es más probable que sea capaz de desechar el mensaje y decir que no eres un ganador, que tienes la tendencia de perder en todo lo que haces. Sin embargo, si tu mente consciente no escucha ese mensaje no puede resistirse a él, tu mente inconsciente es más probable que tome ese mensaje y lo acepte.

Esta teoría está en la base de aquellos cursos y terapias de autoayuda subliminal que se escuchaban al dormir y que comenzaron a aparecer en los años 80, como hipnosis para dejar de fumar, para adelgazar, para aumentar la autoestima

Sin embargo, estudios como este y este no han encontrado evidencia de que los audios subliminales ayuden en aquello que prometen más allá del efecto placebo.

Características de la percepción subliminal

Como hemos mencionado la palabra subliminal significa literalmente por debajo del umbral (de la consciencia). Pero, ¿qué quiere decir eso?

El umbral de la consciencia es el punto en el cual el estímulo presentado se percibe el 50% del tiempo, y es personal para cada individuo. Por ejemplo pueden averiguar cuál es tu umbral de percepción reproduciendo sonidos a diferentes volúmenes e informar cuándo lo oyes. Controlando el volumen y la frecuencia del sonido los investigadores pueden averiguar a qué volumen oyes un estímulo la mitad del tiempo. Ese punto es tu umbral.

Percepción subliminal visual

Cuando a una persona le muestran una imagen rápidamente el cerebro mantiene una “huella” o “post-imagen”. Esto es, a pesar de que el estímulo ha desaparecido, esa imagen la seguimos “viendo” aun con los ojos cerrados.

¡Haz la prueba! Mira una imagen fijamente durante un minuto y luego mira a una pared lisa. Es posible que la sigas viendo durante un momento. Esto es posible que ocurra con la percepción subliminal pero de forma mucho más breve.

A menudo, se le ha atribuido propiedades subliminales a efectos perceptivos, descritos por la escuela Gestalt, como la ley figura-fondo.

En esta imagen puede verse un anuncio publicitario que según algunas personas entraría dentro de la percepción subliminal.

Según la ley figura-fondo no podemos ver la silueta de África y las dos personas mirándose al mismo tiempo, sería un juego perceptivo, pero con dudosas intenciones subliminales.

La controversia de la percepción subliminal

La percepción subliminal es controvertida, debido a la creencia de que este tipo de persuasión es una estrategia usada por marcas y empresas para influir al público. Se relacionan con la idea de control mental y de que nos hagan hacer cosas que normalmente no haríamos.

Desde la época de la Grecia Clásica existía el uso de la retórica como forma de influir a los demás. Emitiendo información persuasiva en las frases, las personas podrían ser manipuladas por el lenguaje que usan. Si se escuchan ciertas piezas de información situadas de forma estratégica se podía persuadir a las personas de una forma u otra (quizá sin saberlo).

Basándose en los hallazgos experimentales en psicología social y la forma en la que procesamos la información, la efectividad de la percepción subliminal ha sido examinada continuamente a lo largo de los años. Los mensajes subliminales y el control mental sigue siendo analizada para determinar si es capaz de hacer lo que pretende en la gente.

Al final de los años 50, hubo una gran preocupación pública cuando James Vicary afirmó que había incrementado sus ventas de Coca Cola y palomitas en el cine de Nueva Jersey, exponiendo al público con mensajes de milésimas de segundo que decían “Beba Coca Cola” y “Come palomitas” durante las películas. Esto resultó ser un bulo, y otros intentos de conseguir los resultados que Vicary supuestamente encontró, replicando el experimento, resultaron no tener ningún éxito. Es decir, cuando investigadores independientes intentaron persuadir a los espectadores de cine para que hicieran algo (llamaran por teléfono o compraran coca cola o palomitas), estos no lo hicieron, tal como cuenta Antoni Pratkanis en su artículo.

Aun así, todavía hay muchas personas que creen que la persuasión y percepción subliminal tiene mayores consecuencias de las que realmente tiene. Aunque la percepción subliminal existe, la investigación ha mostrado que los efectos tienden a ser pequeños y a corto plazo. No hay ninguna razón científica para creer que puede cambiar la conducta del consumidor sustancialmente.

El que distintos mecanismos de la mente perciban la realidad de formas diferentes (mente consciente e inconsciente) no significa que los mensajes subliminales tengan una influencia mayor en nuestra conducta que el que alguien nos pregunte si nos apetecen palomitas.

Ejemplos de percepción subliminal

1. Mensajes invertidos

Un ejemplo de mensaje auditivo subliminal podría ser cuando en los años 20 la BBC comenzó a emitir por radio por primera vez. Muchas personas de entonces creían que la radio era siniestra y la consideraban la voz del diablo. La BBC quiso cambiar esta actitud, así que colocó varias frases puestas al revés en las sintonías. Cuando la canción se emitía sonaba completamente inocente, pero si la reproducías al revés revelaba su propósito real. Las palabras eran “Esto no es una trampa, no lo es”. La BBC creía que la mente subconsciente puede percibir los mensajes invertidos en el discurso normal.

2. Mensajes en la música

En 1979 aparecieron mensajes subliminales anti-robo de la música de Musak. Se vio que disminuía el robo (también la disminuición de inventario interno) un 37%. Pero si esto se debía realmente a las palabras de la música o a otras fuentes, no podemos estar seguros.

En 1985, las familias de dos hijos que se suicidaron denunciaron al grupo de música Judas Priest, afirmando que colocaron el mensaje subliminal “Do it” (“Hazlo”), en la canción “Better By You, Better Than Me” incitando al suicidio. Al final el caso fue ganado por el grupo musical. No encontraron evidencia de que fuera producido para incitar el suicidio.

3. Mensajes visuales

Cuando prohibieron los anuncios de tabaco, la tabacalera Marlboro intentó, durante un breve periodo de tiempo saltarse la ley usando un código de barras en los coches de Fórmula 1, que a simple vista no quieren decir nada, pero que a la gran velocidad de los coches, podría reconocerse la marca, casi como el logo en sí mismo.

Mensaje subliminal de Marlboro. Fuente: www.wordstream.com

Adicción al deporte: Cuándo el deporte se convierte en un problema

El deporte es saludable, y a menudo se utiliza como herramienta de intervención para muchas problemáticas. Pero esa sensación de bienestar y euforia que la actividad física nos produce, a veces puede llevarnos a la obsesión. En este artículo te contamos qué es la adicción al deporte, las causas, las consecuencias, cómo detectarlo y cómo superarlo.

Todo sobre la adicción al deporte

¿Qué es la adicción al deporte? Definición

Existen muchos beneficios físicos y psicológicos de la actividad física, sin embargo, si se nos va de las manos puede llegar a convertirse en una obsesión.

La adicción al deporte es una obsesión con el ejercicio físico. A menudo se relaciona con trastornos de la imagen corporal (trastorno dismórfico corporal) y los trastornos de la alimentación.

La adicción al deporte entra dentro de las adicciones conductuales, en la que no existe una sustancia adictiva. Este hecho la diferencia de las adicciones a sustancias en la fuerza de la adicción y en el síndrome de abstinencia. Sin embargo, es similar en muchos aspectos:

  • Obsesión con la conducta.
  • Realización de la conducta incluso cuando provoca daño físco.
  • Realización de la conducta a pesar de querer parar (pérdida de control)
  • Vergüenza y realización de la conducta en secreto.

El ejercicio físico provoca una liberación de químicos en el sistema nervioso, relacionados con la sensación de placer o recompensa. La adicción al ejercicio físico puede deberse en parte a esta respuesta de placer.

Adicción al deporte y Vigorexia

¿Adicción al deporte y vigorexia son lo mismo?

Muchas veces se equipara la vigorexia con la adicción a la actividad física, sin embargo, aunque están relacionados y a menudo se dan juntos, no son lo mismo.

La vigorexia, o complejo de Adonis, es un trastorno en el cual una persona se obsesiona gravemente por su forma física. Forma parte de los llamados de los trastornos dismórficos corporales.

Una persona con vigorexia tiene una distorsión de su imagen corporal y se va a ver débil y poco musculoso, aunque no sea así. Va a intentar sentirse mejor y alcanzar ese ideal imposible ejercitando su cuerpo al límite y tomando cantidades extremas de proteínas e incluso anabolizantes para aumentar su masa muscular, poniendo en riesgo su salud. Su día a día girará en torno al aumento del músculo, descuidando el resto de áreas de la vida.

Por el contrario, la persona adicta al deporte no tiene necesariamente una distorsión de la imagen corporal, sino que se ejercita hasta la extenuación por las sensaciones que eso le provoca: sensación de buen estado físico, bienestar, sensación de estar sano…

Causas de la adicción al deporte

La actividad física dispara la liberación de endorfinas y dopamina, son los mismo neurotransmisores que se liberan con la ingesta de drogas. Una persona con adicción al deporte va a sentir recompensa y felicidad cuando haga ejercicio. Cuando deja de hacer ejercicio esos neurotransmisores desaparecen, y como la persona se va habituando a esas sensaciones, cada vez necesita hacer más ejercicio para seguir sintiendo el mismo bienestar.

La adicción al ejercicio empieza habitualmente con el deseo de un buen estado físico. Los trastornos de la conducta alimentaria, como la anorexia o bulumia pueden conducir a una relación poco saludable con el ejercicio, al igual que los trastornos dismórficos corporales, como hemos mencionado.

¿Quién está en riesgo de la adicción al ejercicio físico?

Las personas que sienten presión para mantenerse en forma tienen un mayor riesgo de desarrollar una adicción al ejercicio físico.

Investigadores de la universidad de California del sur estiman que el 15 % de las personas con adicción al ejercicio también son adictas al tabaco, al alcohol o a drogas ilegales. También estiman que el 25% pueden tener otras adicciones conductuales como adicción al sexo o a las compras.

En algunos casos, personas que fueron adictas a drogas o alcohol se vuelcan en el ejercicio para llenar el vacío dejado por sus adicciones del pasado. Esto es similar a la forma en la que una persona fumadora se vuelve adicta a la cafeína después de dejar el tabaco.

Síntomas de la adicción al deporte

Los síntomas comunes de la adicción al deporte incluyen:

  • Sienten exaltación después de hacer ejercicio.
  • Experimentan síntomas de abstinencia después de largos periodos sin hacer ejercicio.
  • Sienten deseos incontrolables de hacer ejercicio.
  • Pasan largos periodos de tiempo preparándose para hacer ejercicio o recuperándose de él.
  • Les cuesta mantener una rutina con una cantidad reducida de ejercicio.

Consecuencias de la adicción al deporte

La adicción al ejercicio, como cualquier otra adicción es desadaptativa, esto es, que en lugar de mejorar la vida de la persona, causa más problemas. La adicción al deporte puede ser una amenaza para la salud, provocando lesiones, daño físico debido a un insuficiente descanso, y en algunos casos (sobre todo cuando se da junto con un trastorno alimentario o vigorexia) desnutrición y daños cardíacos.

Aparte de las consecuencias físicas, también hay consecuencias emocionales, como la ansiedad y la frustración si no pueden hacer ejercicio tanto como querrían, descuido de las relaciones sociales, académicas, familiares y/o laborales.

¿Cuando el deporte se convierte en adicción? Aprende a detectarlo

La adicción al deporte no siempre es fácil de diagnosticar. La mayoría de personas con este problema no ven nada malo en su conducta y no informan de ello. En parte se debe a que hacer deporte está muy bien visto socialmente.

No existe un diagnóstico reconocido por la Asociación Americana de Psiquiatría de este problema, por lo tanto no hay criterios diagnósticos específicos que podamos usar en su diagnóstico. Sin embargo, podemos observar algunos signos de alarma que son comunes en otras adicciones conductuales.

Por ejemplo, un signo evidente que puede indicarnos adicción al deporte puede ser el aumento de la obsesión por estar en forma, y una disminución en la actividad social.

Las personas con riesgo de adicción tienen dificultades en otras áreas de su vida que les conducen a ejercitarse demasiado. Sienten que el ejercicio es lo más importante en su vida y utilizan el deporte para expresar sus emociones, como la ira, la ansiedad, el duelo y el estrés.

La adicción al deporte a menudo genera conflictos en las relaciones de pareja, de amistad o familiares.

Una de las funciones principales de la adicción al deporte es la sensación de control, sobre el estado de ánimo, el cuerpo y el entorno, que da el ejercicio. Paradójicamente la búsqueda de sensación de control leva a una pérdida de control sobre la habilidad de equilibrar el ejercicio con otras prioridades de la vida.

Según este estudio, sólo un 8% de los usuarios de gimnasios cumplen criterios para adicción al deporte. En el patrón clásico de adicción, estas personas aumentan su cantidad de ejercicio para volver a experimentar sentimientos de escape o la sensación de “subidón” que sienten cuando hacen deporte. También sienten síntomas de abstinencia cuando no pueden hacer ejercicio, y vuelve a niveles muy altos de actividad después de un periodo de abstinencia o control. Un 3% de las personas que acuden a gimnasios sienten que no pueden dejar de hacer ejercicio.

Aunque hay muchas razones por las que las personas hacen ejercicio, adictas o no, salud física, manejo del peso corporal, imagen corporal, disminución del estrés, las personas que no tienen adicción también citan otras razones que los adictos no comparten, como disfrute social, relajación y tiempo a solas.

¿Cómo superar la adicción al deporte?

Si creemos que podemos tener adicción al deporte, siempre es buena idea consultar con un profesional, ya que en muchos casos, suele haber otros problemas de base, como problemas en relaciones, falta de satisfacción vital…

En algunos casos, el reconocimiento de tener un problema y el autocontrol puede ser suficiente, pero en otros casos es necesaria ayuda externa.

Algunas estrategias como las siguientes pueden ayudarte:

  • Escribe un diario de tus rutinas de ejercicio y actividades sociales par ser conscientes de la cantidad y frecuencia de estas.
  • Cambia a otras formas de ejercicio más moderado, o disminuye la cantidad de ejercicio actual.
  • Algunas personas necesitan dejar de hacer deporte por un tiempo para ganar control de su deseo de ejercicio.
  • Evita acudir al gimnasio todos los días y permite que tu cuerpo se recupere.
  • Reduce el tiempo de entrenamiento y la cantidad de ejercicio diario.

Si has intentado reducir la cantidad de actividad física que realizas y no has podido, acude a un médico o psicólogo.

Cómo mejorar la concentración en el teletrabajo

Después de este confinamiento muchas empresas han optado por el trabajo remoto o teletrabajo. Muchas personas han comenzado a trabajar desde sus casas, o ha aumentado el tiempo semanal dedicado al teletrabajo. Aunque esto tiene muchos beneficios, también han comenzado a surgir algunos problemas y dificultades, sobre todo de concentración. Aquí te explicamos por qué y cómo mejorar la concentración en home-office.

¿Cómo mejoramos la concentración en el teletrabajo?

Dificultades de trabajar en casa

Trabajar en casa es una bendición para muchos, y una pesadilla para otros. Las dificultades pueden ser muchas:

  • problemas familiares
  • dificultades con las tecnologías
  • problemas de conexión a internet
  • sistemas de conexión remota que den fallos
  • ausencia de documentos físicos y dificultad en los trámites
  • falta de contacto social
  • falta de desconexión de los problemas de casa
  • problemas de concentración
  • distracciones

¿Por qué nos cuesta concentrarnos mientras teletrabajamos?

1. El hogar suele ser un lugar de desconexión y no suele estar asociado a lo laboral.

Cuando en un lugar hacemos siempre las mismas cosas, ese lugar se asocia en nuestra mente a esas actividades. Si en nuestra casa nos relajamos, lo dedicamos al ocio y a la desconexión, cuando queramos trabajar en él, nos va a ser más difícil, porque nuestra mente ya está en “modo relax”. Y sobre todo si la parte de la casa que hemos elegido para trabajar, no tiene únicamente esa función, por ejemplo la habitación o la cocina.

2. La rutina previa

Cuando nos preparamos para ir a la oficina realizamos un montón de rituales que nos preparan mentalmente para estar activos, alerta y en “modo trabajo”. Por ejemplo, ducharnos, vestirnos, tomarnos el café…

Cuando teletrabajamos esta rutina no se hace tan necesaria porque podemos trabajar sin vestirnos o sin ducharnos, ya que no necesitamos tener buen aspecto o causar buena impresión, al no acudir presencialmente. También podemos desayunar mientras trabajamos.

Al igual que en los espacios la ropa y el aspecto físico se asocia a ciertas cosas. El pijama se asocia a la relajación y a irse a dormir, y la ropa de calle a la activación. Nuestro aspecto físico también nos pone en un estado de ánimo determinado, ya que no vestirse ni cuidar nuestro aspecto puede influir en nuestra autoestima, puede hacernos sentir poco importantes, poco productivos y por tanto, poco motivados.

3. Las distracciones del entorno

En casa no se tiene el mismo ambiente que en el trabajo, donde todo el mundo está trabajando y concentrado (generalmente). En casa podemos tener niños, mascotas u otros miembros de la familia que requieran atención, o que reclamen nuestra atención. Esto puede ocurrir en mayor medida si el área destinada a trabajar es una zona de paso, concurrida o que tiene otras funciones además de trabajar.

A veces trabajar desde casa con niños pequeños puede ser todo un reto

4. Falta de supervisión

Hay personas que la falta de supervisión o de superiores les hace disminuir mucho su motivación y productividad. Aunque el contacto con jefas y jefes se mantiene mediante llamadas, reuniones virtuales e e-mails para algunas personas esto no es suficiente. Y su falta de presencia que motive el trabajo hace que les cueste mucho más realizarlo, bien sea porque la relación es buena o motivante o por miedo a una llamada de atención.

La falta de contacto social que el entorno laboral puede proporcionar también puede influir en ese estado de ánimo, bajando la motivación.

5 consejos para mejorar la concentración en el teletrabajo

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra concentración e incrementar nuestra productividad cuando trabajamos desde casa?

1. El espacio

Es importante dedicar un espacio concreto al trabajo desde casa, e intentar que sea siempre el mismo. Lo ideal es poder crear una pequeña oficina, quizá con una mesa plegable en una zona de la casa que no se use demasiado o que no esté destinada a la relajación.

Mantén el orden en tu despacho casero, ya que un área ordenada y limpia te ayudara a organizarte mejor, te dará sensación de paz y de control y ayudará a tu motivación. Seguro que te da menos pereza ponerte a trabajar si tu escritorio está ordenado, tiene luz natural, es bonito y tiene plantas, por ejemplo.

Si tiene que ser en una habitación es importante delimitar bien el espacio de descansar y de trabajar. ¡Nada de trabajar desde la cama o desde el sofá!

El espacio físico de nuestra oficina en casa es importante

2. El aspecto físico

Quítate ese pijama. Se que una de las ventajas de trabajar desde casa es poder estar cómodo, pero dejarte el pijama puesto no te va a ayudar a concentrarte. Tampoco tienes por qué renunciar a la comodidad. Elige ropa cómoda con la que puedas ir a comprar tranquilamente. No es necesario ponerse traje o tacones o echarse perfume para trabajar desde casa (a menos que eso te ayude a sentirte bien, productivo y motivado).

Mantén una higiene corporal y capilar aceptable, o estarás en riesgo de verte como alguien poco válido.

3. La rutina

Mantén una rutina. A veces, el trabajar desde casa modifica nuestra rutina existente o la destruye. Esto puede generar en nosotros una sensación de caos y descontrol. Es importante que mantengamos nuestros rituales, si estos nos ayudan a generar ese “modo trabajo”.

Es posible trabajar desde casa te permite dormir algo más porque evitas el tiempo de desplazamiento. Pero intenta despertarte siempre a una hora, desayunar o tomarte el café, ducharte a la misma hora, dejar de trabajar a la misma hora y acostarte a la misma hora. Evita restar horas de sueño, con la excusa de que te levantas más tarde. El sueño sigue siendo esencial.

4. Los descansos

Igual que necesitas descansos en la oficina, los necesitas trabajando en casa. Y estos descansos pueden ser más motivantes, ya que puedes hacer cosas que en el trabajo quizá no podrías, como ponerte un capítulo de una serie corta, un vídeo de you tube, leer, practicar música, hacer ejercicio, cocinarte un tentempié, jugar con tu mascota…

Pero intenta que estos descansos sean planificados, a horas concretas, por ejemplo cada hora y media 15 minutos. O media hora cada 2 horas. Cuanto más frecuentes los descansos, más breves tienen que ser, para no perturbar el ritmo de trabajo.

Evita las pausas aleatorias ya que puede fomentar la distracción.

Puede ayudarte a tomarte descansos algunas aplicaciones de móvil o de escritorio o alarmas.

5. Las distracciones

A veces no podemos evitar todas las distracciones, pero tenemos que intentar disminuirlas al máximo.

Elige una zona tranquila para trabajar, si es posible separada del resto, que no sea una zona de paso o muy transitada. Si hay otras personas conviviendo en la casa y te suelen distraer, puedes colocar un signo en la puerta o sobre tu escritorio en el que puedas poner: Disponible/no disponible. De esta manera sabrán cuando pueden hablar contigo y así no molestarte.

Utiliza auriculares o cascos si esto te ayuda a abstraerte o los tapones de los oídos pueden ser de gran ayuda.

¿Qué es la memoria fotográfica o eidética? 5 claves para entenderla y test

La memoria eidética, popularmente nombrada “memoria fotográfica” puede definirse como la habilidad de recordar imágenes, sonidos u objetos con un nivel de detalle muy alto. Sin embargo, este fenómeno y gran misterio del cerebro humano se presenta en un reducido grupo de niños, y escasamente se encuentra en adultos. Y a menudo se duda de su existencia. Descúbrelo todo sobre la memoria fotográfica en este artículo, y te traemos un pequeño test al final.

Las personas con memoria fotográfica puede recordar cosas con gran nivel de detalle

1. ¿Qué es la memoria eidética o memoria fotográfica?

La memoria, es la capacidad cognitiva que se encarga de almacenar, retener y recordar información. Existen distintos tipos de memoria. La memoria eidética nace de capacidades extraordinarias tanto en la memoria a corto plazo como en memoria a largo plazo.

Todo el mundo tiene memoria eidética en cierto grado. La memoria eidética es la habilidad de ver un objeto en tu mente justo después de haber dejado de verlo. Para la mayoría de personas, la imagen mental sólo dura unos segundos o menos. Para hacerte una idea de cómo usa tu cerebro la memoria eidética mira un objeto, cierra los ojos y observa durante cuánto tiempo puede seguir viéndolo con tu ojo mental. Las personas con memoria eidética o fotográfica afirman poder seguir viendo esa imagen durante mucho más tiempo.

La memoria eidética es controlada por el área cerebral donde son procesados los estímulos visuales y son retenidas las imágenes (corteza parietal posterior del lóbulo parietal). Para la mayoría de personas esas imágenes son sólo retenidas durante pocos segundos antes de ser descartadas, o enviadas a la memoria a corto plazo.

Aquellas personas que tienen una memoria eidética recuerdan con sumo detalle cosas como: dónde se sentaba una persona, qué palabras pronunció exactamente, pueden recordar cada palabra o símbolo ortográfico de libros de hasta 500 páginas, o los hechos de una determinada fecha de hace meses o incluso años sin apenas esfuerzo.

Si a una persona que posee memoria eidética (o memoria fotográfica) le muestras durante un momento una imagen que no haya visto previamente, es capaz de “ver” esa misma imagen mentalmente y recordar todo, como el número de las ventanas de un edificio, cuantas personas había…

Además, lo que caracteriza a las personas con memoria eidética es que sus ojos se mueven como si estuvieran escaneando la imagen o libro que ven u oyen.

Se han dado casos en los que este tipo de memoria se manifiesta de forma espontánea, y la persona recuerda con un detalle espectacular una determinada cuestión, pero es incapaz de retener información de otra.

El estudio más reciente sobre la memoria eidética es el realizado por los investigadores de la Universidad de Málaga que afirman que la memoria fotográfica o memoria eidética podría deberse a un aumento en la producción de una proteína llamada “RGS-14” que incide en el área cerebral encargada del procesamiento de la información visual, aumentando la capacidad de la memoria a largo plazo.

2. ¿Existe la memoria fotográfica?

Muchos expertos se preguntan si la memoria fotográfica es real. ¿Qué sabe la ciencia sobre esto?

La noción intuitiva de a “memoria fotográfica” es que la memoria puede ser como una fotografía y que puedes recuperar un recuerdo y observarlo con detalle como una foto. Sin embargo, muchos expertos afirman que así no funciona la memoria, ya que nunca puede alcanzar ese grado de perfección y exactitud.

Es por ello por lo que se ha puesto en duda la existencia de la memoria eidética, habiendo muy poco consenso científico .

Y es que, la mayoría de la población tenemos una memoria visual más desarrollada que otros tipos de memoria, como la memoria táctil, auditiva u olfativa. La forma más común que tenemos las personas de aprender es mediante memoria visual, por lo que es probable que las personas que afirman tener memoria fotográfica tenga simplemente una muy buena memoria visual, y que utilice de forma innata ciertas estrategias de almacenamiento y recuerdo (como la asociación o el agrupado de piezas de información) que les permiten tener una memoria excelente.

De hecho, el recuerdo de imágenes eidéticas muestran diferencias o huecos entre lo que se ha visto y lo que se ha recordado, indicando que la memoria puede ser una reconstrucción de lo que se ha visto, más que un recuerdo exacto y preciso.

Los niños y personas con Síndrome de Asperger tienen más memoria fotográfica que el resto de la población

3. Memoria fotográfica e inteligencia

La memoria fotográfica se ha asociado frecuentemente a una inteligencia superior.

Un grupo de investigadores ha estudiado los diarios e historias de varias personas, de entre ellos Darwin, quien afirmaba tener memoria fotográfica. Sus estudios les hicieron llegar a la conclusión de que la habilidad de la memoria fotográfica está directamente relacionada con la inteligencia.

Sin embargo, otro estudio sobre la memoria fotográfica, encontró resultados opuestos. Los investigadores evaluaron tres grupos de personas con diferencias en su inteligencia. El grupo de alta inteligencia y el grupo de inteligencia media no mostraban ninguna habilidad para retener imágenes por más de unos pocos segundos. Sin embargo, curiosamente, el grupo con una inteligencia baja era capaz de recordar las imágenes mucho tiempo después de haberlas visto.

Por tanto, aunque la memoria fotográfica no esté relacionada con la inteligencia, si parece haber una estructura y funcionamiento cerebral particular común a personas con autismo, niños y personas con baja inteligencia.

4. Memoria eidética: Niños, personas con Autismo y Síndrome de Asperger

Se ha observado que la memoria eidética o memoria fotográfica está más desarrollada en los niños que en los adultos. Al parecer los niños tiene mayores capacidades retentivas y mayor precisión en imágenes de forma eidética que los adultos.

Diversos estudios han demostrado que las conexiones en los cerebro de niños entre el lado derecho (pensamiento intuitivo) y el lado izquierdo (pensamiento racional) cambia a los cuatro años aproximadamente.

El cerebro de un niño esta conectado de manera diferente que el cerebro de un adulto, y parece que las técnicas de memoria eidética de un niño desaparecen junto con sus capacidades de pensamiento intuitivos alrededor de los 4 años. Es por ello que solo entre un 2 y 10% de los niños en edades tempranas experimenta este tipo de memoria.

La conclusión a la que se ha llegado es que los niños conforme se hacen mayores aprenden nuevos métodos para procesar la información y para desarrollar su memoria. Esta es la razón por la que este fenómeno es tan escaso en adultos.

La mayoría de las investigaciones demuestran que los adultos no poseen la habilidad de construir imágenes eidéticas. Al parecer, esto se debe a que cuando somos adultos tendemos a codificar todo lo que observamos visual y verbalmente, lo que dificulta la formación de una imagen eidética. Es decir, tendemos a darle un significado para que así sea más fácil su almacenamiento y posterior recuerdo.

Como hemos comentado, hasta el momento parece que la memoria eidética es más común entre los niños y adolescentes, y que con la edad, va disminuyendo la capacidad para recordar los detalles. Otro hecho a resaltar es que se han encontrado muchos casos de memoria fotográfica entre personas que padecen el síndrome de asperger y autismo.

Autismo y memoria eidética

Se han observado casos de memoria fotográfica, o que puede parecerlo en personas con autismo y síndrome de asperger.

La película de Rain Man, protagonizada por Dustin Hoffman y Tom Cruise, retrata muy bien lo que vive una persona autista y también muestra a la perfección el fenómeno de la memoria eidética.

El personaje interpretado por Dustin Hoffman está inspirado en Kim Peek. Un hombre de 53 años diagnosticado de trastorno del espectro autista. Kim Peek memorizó cada página de los 9.000 libros que se leyó. Peek dice que tarda entre 9 y 12 segundos en leer una página y afirma que cada uno de sus ojos lee una página independientemente.

Otro caso curioso es el Stephen Wiltshire que con tan solo diez minutos puede captar todos los detalles del ambiente, incluso en sitios con muchos estímulos visuales como el Piccadilly Circus de Londres. Después es capaz de dibujar con gran sumo detalle todo basándose sólo de su memoria. A Stephen le diagnosticaron autismo con tres años y desde entonces demostró un talento natural por la pintura. Inicialmente se apasionaba con las imágenes de animales y autobuses pero posteriormente su interés se centró en los edificios y en temáticas mucho más complejas. En su página web puedes ver los dibujos que realiza.

5. ¿Cómo desarrollar la memoria eidética?

No hay evidencia científica de que la memoria fotográfica o eidética se pueda entrenar o aprender. Sin embargo, la memoria visual, como todas las capacidades cognitivas se puede entrenar.

Puedes mejorar tu memoria mediante el uso de técnicas mnemotécnicas, dormir bien y hacer actividad física.

Descubre aquí el entrenamiento cerebral personalizado de Cognifit, donde podrás entrenar esta y otras capacidades cognitivas.

6. Test de memoria fotográfica o memoria eidética

Para terminar te propongo un breve test. ¿Quieres saber si posees buena memoria fotográfica o más bien, visual? Fíjate detenidamente durante 30 segundos en la siguiente imagen:

Test de memoria eidética o fotográfica – Fuente: psicotecnicostest

Ahora sin hacer trampas (no mires la imagen) contesta a estas preguntas:  

  1. Cuantas ruedas había en la fotografía
  2. De que color es el remolque que lleva el tractor
  3. Cuantas personas ves en la imagen
  4. Cuantas líneas de cultivo se ven en la imagen
  5. Cuantos animales hay en la imagen  

Comprueba tus respuestas ¿Acertaste todas?    

Como hemos dicho, la memoria eidética es muy poco común, y si has acertado muchas de las preguntas, lo más probable es que simplemente tengas una buena memoria visual.

8 consejos útiles para prepararnos para el fin de la cuarentena

Parece que el fin de la cuarentena por coronavirus cada vez está más cerca. Sin embargo, volver a la “vida normal” puede llevarnos todavía un tiempo. El estrés y la ansiedad derivados de esta difícil situación puede mantenerse todavía un tiempo. Aquí te contamos que dificultades es posible que encontremos a la hora de volver a nuestra rutina habitual y algunos consejos para superar el trauma vivido de esta situación y volver a la normalidad de la mejor manera posible.

Cambios de hábitos y mente

Hemos estado el tiempo suficiente en cuarentena como para haber formado ciertos hábitos. Es posible que nos hayamos acostumbrado a madrugar menos, a pasar más tiempo con nuestra familia y a estar más en contacto con amigos y familiares (por llamada o videollamada). Incluso es posible que hayamos estado haciendo más ejercicio ahora que antes.

Cuando llegue el fin de la cuarentena es necesario volver a habituarnos a esa otra forma de vida y es posible que nos cueste al principio. Para ello es importante ser amables con nosotros mismos, darnos tiempo y ser conscientes de que es necesario un periodo de adaptación, y que es normal sentirnos desanimados, tristes, irritables o frustrados.

Dificultades para volver a la vida diaria después de la cuarentena

Volver a madrugar y desplazarse al trabajo

Quizá, una de las mayores dificultades del fin de la cuarentena sea volver al trabajo. Para muchos, poder trabajar desde la comodidad del hogar es una ventaja, y consideran tener que desplazarse a la oficina, perdiendo tiempo de transporte y haciendo un trabajo que pueden hacer desde casa puede ser frustrante.

Dificultades económicas

Algunas personas con suerte han podido mantener sus trabajos intactos mediante teletrabajo. Sin embargo, muchas otras personas han sido despedidas, otras personas han visto sus empresas dañadas económicamente. La interrupción de la actividad laboral da lugar a grandes dificultades económicas, que se ven agravadas por la duración de la cuarentena, y favoreciendo situaciones muy estresantes.

Miedo a nuevos contagios

Esta pandemia por coronavirus ha aumentado inevitablemente el miedo general a la enfermedad. Es posible que muchas personas sigan con miedo a contagiarse bastante tiempo, o trastornos como el TOC o la hipocondría se vean agravados.

Cuando llegue el fin de la cuarentena es muy posible que la gente siga mostrando conductas de evitación, como acercarse a otras personas y se alejen de aquellas que tosan o estornuden, eviten espacios públicos o llenos de gente. También el lavado de manos frecuente se mantuvo a largo plazo.

Problemas de salud mental

El personal sanitario y personas que han pasado la cuarentena totalmente aislados en espacios pequeños son personas vulnerables. Según varios estudios (este y este), la situación de cuarentena en personal sanitario, en personas que han tenido un amigos o familiares que han contraído el virus o personas que han sido puestas en cuarentena, totalmente aisladas favorece el desarrollo de síntomas de estrés postraumático, y abuso de alcohol incluso 3 años después.

Personas que ya padecen algún trastorno es posible que este se haya agravado. Los conflictos por pasar la cuarentena en familia también pueden haber fomentado nuestro estrés y malestar general. Esta situación incrementa sentimientos de desánimo, desesperanza y decepción con el mundo y los gobiernos.

En definitiva, el estado de confinamiento favorece, sobre todo, un bajo estado de ánimo e irritabilidad.

Estigma

Tanto personal sanitario como personas que han sido aisladas por haber sido infectadas por coronavirus es posible que vayan a sufrir estigma y rechazo por parte de su entorno. Es posible con el fin de la cuarentena comiencen a ser tratados diferente, que les eviten y les traten con miedo y sospecha.

También es posible que aumenten situaciones de rechazo y odio hacia ciertas poblaciones o autoridades, a quienes se les culpe de todo lo sucedido.

Aislamiento de los demás

Es posible que algunas personas se sientan más aisladas y alejadas de los demás a raíz de la cuarentena. Si bien algunas personas han tenido una intensa vida social mediante videollamadas, quizá otras personas a vivido un cierto distanciamiento de sus relaciones por la imposibilidad de verse cara a cara.

¿Porqué debemos hacer una adaptación por fases o paulatina?

La Organización Mundial de la Salud propone un fin de la cuarentena paulatino, donde en un primer momento se incorporen los trabajadores a sus puestos de trabajo, luego se reabran las escuelas, y luego todo lo demás. De esta forma se evitará el efecto “avalancha”, donde todo el mundo querrá salir a la vez, creando un nuevo pico de contagios por coronavirus.

Una adaptación por fases también nos ayudará a concienciarnos de nuestra nueva situación, habituándonos poco a poco a nuestra nueva libertad.

Consejos para el fin de la cuarentena

Para superar esta pandemia por coronavirus y salir fortalecidos es importante cultivar y promover la resiliencia. La resiliencia es el proceso de adaptación y superación de las dificultades vitales y traumas.

Esta situación que estamos viviendo es fuente de traumas y estrés psicológico. La cuarentena, el confinamiento, el duelo y la enfermedad son experiencias difíciles y dolorosas para muchas personas. Sin embargo, esto no determina el resultado de tu vida. Hay muchos aspectos que puedes controlar, modificar y puedes utilizar para crecer. Ese es el papel de la resiliencia. Volverse más resiliente no solo te ayuda a superar circunstancias difíciles, sino que también te empodera para crecer y mejorar tu vida por el camino.

A continuación, te damos algunos consejos para llevar el fin de la cuarentena lo mejor posible y para fomentar la resiliencia.

1. Mantener medidas de higiene

Cuando acabe la cuarentena es importante mantener las medidas de higiene establecidas por la Organización Mundial de la Salud para evitar un repunte en los contagios. Además nos ayudará a paliar el miedo al contagio.

2. Mantener los buenos hábitos creados

Muchas personas habrán creado buenos hábitos, cómo la actividad física en casa, ejercicios para controlar el estrés, horarios estructurados, tiempo familiar, menos consumo innecesario… Podemos utilizar esta experiencia de cuarentena para incorporar a nuestra vida diaria aquellos hábitos que hemos creado y que son positivos para nosotros. Está en nuestra mano que esta difícil experiencia se convierta en algo que nos sirva de algo.

3. Controlar la ansiedad

A muchas personas es posible que les quede estrés y ansiedad residual, por ello es importante aprender a controlar la ansiedad. Hay muchas estrategias, como realizar yoga y meditación mindfulness, ejercicios de respiración, la actividad física, la reestructuración cognitiva para cambiar nuestros pensamientos…

Descubre en el siguiente vídeo cómo relajarte mediante la relajación muscular progresiva de Jacobson.

Es muy importante también crear espacios para nosotros, para el autocuidado.

4. Tener buena actitud

Una buena actitud es esencial para poder superar con éxito las situaciones díficiles que se nos presentan. Para ello, vamos a intentar ver lo que ha pasado desde una perspectiva positiva, preguntándonos: ¿qué aspectos positivos puedo sacar de esta situación? ¿Qué información he obtenido sobre cómo soy yo? ¿Qué puedo aprender de esto?

Respondiendo a estas preguntas podrás darte cuenta de que, aunque vivimos situaciones complicadas y dolorosas, no todo es tan horrible como pensamos, y en todas las situaciones hay rayos de luz, aunque nos cueste verlos.

5. Expresa cómo te sientes

La expresión y desahogo emocional son beneficiosos para reducir el impacto de esas emociones. En lugar de embotellarlas y reprimirlas, cosa que podría hacer que empeoren, exprésalas de una forma adecuada. Por ejemplo, cuéntaselo a un amigo, escríbelo en un diario, utiliza la expresión artística, acude a un terapeuta.

Es importante que aceptes tus emociones, que las observes y que tengas en cuenta que terminarán pasando.

6. Contacto y apoyo social

Estar cerca de nuestros familiares y amigos es esencial para nuestro bienestar, y más aún en periodos de crisis. Por ello, tras esta cuarentena apóyate en tus seres queridos y reúnete con tus amigos. Además, el contacto social puede ser muy eficaz para reducir la ansiedad.

7. Encuentra un propósito y ponte metas

Muchas veces, tras una experiencia traumática, perdemos el timón de nuestra vida, no encontramos motivación ni sentido a nuestra vida. Para ello es importante que busques algo que te guste, que te apasione.

A veces es difícil encontrarlo. Piensa en qué es lo que valoras de la vida, de las personas. Define tus valores, quizá es ayudar a personas o animales vulnerables, o la búsqueda espiritual, o enseñar. Y ponte metas de acuerdo con esos valores vitales.

8. Terapia psicológica

La terapia psicológica puede ser de gran ayuda para superar estos momentos de crisis.

También hay muchos servicios gratuitos de atención psicológica en estos tiempos de Coronavirus y el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid que pueden ser de gran ayuda a personal sanitario y a aquellos que han perdido seres queridos.

Coronavirus y cuarentena: Juegos mentales para niños según su edad

Colegios cerrados y muchas horas en casa con los niños que pueden ser los que menos entiendan el por qué de esta cuarentena sin salir de casa durante tanto tiempo. En Cognifit queremos acompañaros también estos días, así que nos hemos puesto en marcha con una serie de juegos para que vuestra cuarentena sea lo más amena posible.

Juegos de estimulación cognitiva para niños durante la cuarentena

Estimulación cognitiva a través del juego durante la cuarentena

El juego es una de las mejores herramientas que tenemos para ejercitar nuestras capacidades cognitivas de una manera ociosa, divertida y amena. A través de él potenciamos el sentimiento de bienestar, nuestras habilidades comunicativas, habilidades sociales, etc. Pero vamos a centrarnos en lo que nos ocupa, la estimulación cognitiva. Cuando participamos en un juego, estamos ejercitando nuestras habilidades cognitivas que se activarán según las exigencias de éste.

En la mayoría de juegos la atención, concentración, memoria, lenguaje, cálculo, etc. se activan y son las que nos permiten desarrollarlo. La simple comprensión de las normas de cada juego ya implica un trabajo cognitivo muy completo.

El juego es una actividad innata, propia de la infancia, que permite al niño aprender y relacionarse con el entorno. Es espontáneo y voluntario, guiado por motivaciones y necesidades internas. El juego tiene un fin en sí mismo, que es su propia realización que resulta agradable y placentera para el niño, el cual toma un papel activo e interactivo. Además de ser una actividad gratificante en sí misma, el juego es una actividad estimulante que exige el funcionamiento de diferentes componentes del desarrollo infantil. Los aprendizajes que tienen lugar a través del juego se asimilan de forma más rápida y eficaz poniendo en marcha las capacidades cognitivas que le facilitarán la comprensión de su entorno.

Entre los distintos objetivos del juego relacionados con el desarrollo de las capacidades cognitivas podemos destacar: estimular capacidades como el razonamiento, el pensamiento reflexivo y representativo y la comprensión, trabajar la memoria y la atención mediante la interacción con los estímulos del entorno, fomentar el descentramiento del pensamiento egocéntrico del niño, desarrollar la imaginación y la creatividad y la distinción entre fantasía y realidad, y potenciar el desarrollo del lenguaje y del pensamiento abstracto, y desarrollar la autonomía personal.

Estimulación cognitiva a través del juego

Ideas de juegos mentales para la cuarentena por coronavirus

En momentos como este, la propuesta es volver a los viejos juegos, a lo esencial en donde podemos disfrutar y compartir en familia, y jugar es una buena manera para que tratar de pasar lo mejor posible este momento, además de poder estimular las capacidades cognitivas de los más pequeños.

En este artículo os proponemos los mejores juegos para niños en edades entre 6 a 12 años para que sus días sean menos largos y su cuarentena, lo más lúdica posible. ¿Hay algo mejor para ellos que divertirse y aprender al mismo tiempo?

Juegos según la edad y nivel de desarrollo

Juegos para niños de 6 – 8 años

Capacidades cognitivas

A continuación os presentamos una serie de juegos para los más pequeños de la casa:

Comecocos

Solo hace falta una hoja A4. A esa hoja hay que doblarla por el extremo superior derecho y juntarlo con el borde izquierdo para que quede un triángulo. El papel sobrante se corta. Luego se abre el triángulo se vuelve a doblar. Al abrir el papel se verá cómo quedarán marcadas las diagonales del cuadrado. En esas líneas se realizan nuevos pliegues para finalmente comenzar a doblarlo una vez dado vuelta. En cada una de las pestañas se escriben consignas que serán descubiertas cuando la otra persona diga un número y pida levantarla. En ese juego hay tantas variantes como la imaginación lo permita y a diferencia de otros es para divertirse y no para ganar o perder.

Brazaletes de héroes y heroínas

Un poco de tela y buenos deseos. “Si tuvieras súper poderes ¿qué harías?”. Es un buen momento para hacer volar la imaginación y poner nuestra mente en positivo, se trata de confeccionar con los chicos brazaletes con cartulinas, rollos de papel y decorar con papeles de colores para luego jugar a los super poderes.

Rompecabezas

Siempre hay uno guardado en alguna vieja caja. Los rompecabezas son uno de los juegos más versátiles que existen puesto que pueden ser simples con pocas piezas, generalmente 4 para los más chicos, y hasta miles de piezas, para los amantes de este juego.

Sombras chinas

Este es uno de los juegos más legendarios y divertidos. Solo será necesario una vela o lámpara, un espacio vacío como una pared sin cuadros o una tela y las manos. Delante de la luz se harán formas con los dedos que serán proyectadas como sombras en la pared. Es ideal para que los más chicos disfruten y se sorprendan al ver las formas.

Colores y formas con secuencia

Solo necesitas papel, boli y música para este juego. Primero, dibuja diferentes figuras en varios folios (en cada uno de ellos tiene que haber una distintas). A continuación colócalos en el suelo y dale al play a la música. Comienza el juego. En el momento que le des al pause, tendrás que darle ordenes al niño para que camine sobre una u otra figura. También se puede hacer escribiendo una letra en cada folio y haciendo que el niño forme una palabra brincando de una letra a otra.

Juegos para niños de 8 – 10 años

Veo, veo

este es uno de los juegos clásicos en el que puede pasarse horas jugándolo. Consiste en que una persona mira y memoriza un objeto dentro del entorno en el que están quienes participen. Quien comienza el juego dirá: veo, veo. Quien acepte el juego preguntará: ¿Qué ves? a lo que se le responderá “una cosa maravillosa” y llegará la primera consulta: ¿de qué color?… Y allí comenzarán a nombrar cada una de las cosas de ese color hasta acertar o darse por vencido. En este último caso quien comenzó el desafío dirá qué vio y tiene derecho a seguir encabezando el próximo veo veo.

Tutti frutti

Consiste en tomar una hoja y separarla en columnas en las que se escribirán distintas opciones a completar. Por ejemplo: nombres propios, países, capitales, animales, flores, comida, etc. Quien comience el juego pronunciará la letra A en voz alta, y seguirá con el abecedario de manera interna, la persona sentada a su derecha le dirá “basta” para que quien arrancó diga la letra a la que llegó. Con esa letra, por ejemplo L, se debe completar cada una de las columnas.

Adivinar la película

Basta que uno de los jugadores piense en una película, o escriba su nombre en un papel, para comenzar a jugar. Puede haber una pizarra en la que haga tantas líneas como palabras tenga en el nombre. Por ejemplo: “Joker” llevará una línea. Lo que sigue es que la persona dramatice o dibuje sobre ese filme. Se tomará el tiempo antes de que el oponente arriesgue el título. Si adivina gana sino pierde y suma unto el otro. Es ideal para jugarla en familia.

Escribir el árbol genealógico y hacerlo en un dibujo

Es un buen momento para que los más pequeños de la casa conozcan a sus ascendentes. ¿Quiénes son los padres de los abuelos? ¿Y los padres de los bisabuelos? ¿Y cuantos hijos tuvieron? Son preguntas que el niño puede responder mientras dibuja.

Juegos mentales para niños de 10 – 12 años

La búsqueda del tesoro

Este juego consiste en esconder un objeto en cualquier parte de la casa, la cual será dibujada a modo de plano en una hoja. La persona que haya escondido el objeto comenzará a dar pistas y acertijos para que los demás puedan descubrir dónde está el tesoro. El plano servirá para marcar los espacios de la casa en los que ya se buscó.

Adivinar el personaje

Es un juego ideal para varias personas ya que una será quien piense en un personaje y el resto deben adivinarlo haciendo preguntas que se responderán por sí o no.

Palabras encadenadas

Este juego fue un clásico de campamentos estudiantiles y viajes en coche al que puede jugarse muy bien en casa y pueden participar varias personas de todas las edades. El objetivo es unir palabras desde la última sílaba y lograr otra. Por ejemplo: la primera persona dice “caracol” y quien sigue dice “cola”. Que puede seguir así: lagarto – tomate – televisor – sorpresa… y así sucesivamente.

Ajedrez

Es uno de los juegos de concentración y estrategia por excelencia en el cada jugador dispone de 16 piezas: 1 rey, 1 dama, 2 torres, 2 alfiles, 2 caballos y 8 peones. Un tablero, dos jugadores y 32 piezas es lo único que necesitarás para comenzar una partida. El objetivo del juego es dar jaque mate al otro rey.

Debemos estimular nuestra mente en casa

Las funciones cognitivas son los procesos mentales que nos permiten hacer infinidad de cosas, por ejemplo, ahora mismo mientras nos lees, estás utilizando varias de ellas. Nuestras capacidades cognitivas son habilidades que tiene nuestro cerebro para funcionar y trabajar con la información que adquirimos de nuestro ambiente.

Capacidades cognitivas más importantes:

Percepción

Proceso por el cual se coordinan y codifican las diversas sensaciones que recibimos, tanto del medio externo como del interno.

Atención

Es la capacidad de generar, dirigir y mantener un estado de activación adecuado para poder procesar bien la información.
Estas dos capacidades son muy importantes: si percibimos las cosas de modo adecuado y prestamos atención a las cosas relevantes, los procesos mentales que hagamos posteriormente se verán beneficiados. Sin embargo, si percibimos las cosas de modo distorsionado o prestamos atención a estímulos irrelevantes, los procesos cognitivos serán más complicados, ya que la información que tendremos no será la adecuada para trabajar.

Comprensión

Capacidad que nos permite entender la información que hemos percibido. Es un proceso más complejo que implica reflexión, contextualización, análisis, etc.

Memoria

Es la capacidad de codificar, almacenar y recuperar de manera efectiva la información aprendida. Tenemos diferentes tipos de memoria; la sensorial de 1 a 3 segundos, la memoria a corto plazo de 18 a 30 segundos y la memoria a largo plazo.

Lenguaje

Capacidad de relacionar un sistema de códigos con significados de objetos, acciones, cualidades, etc. Está íntimamente ligado a la memoria.

Orientación

Es la capacidad que tenemos de ser conscientes de nuestra propia persona y de nuestra situación espacio-temporal. Muy relacionada con la memoria, ya que nuestros recuerdos y conocimientos nos pueden permitir orientarnos.

CogniFit #quedateencasa

A parte de todo lo mencionado, desde CogniFit también queremos ayudar, por eso, hemos establecido de forma totalmente gratuita para todas las familias un mes gratis para que los niños puedan estimular su mente desde casa. En el siguiente link podéis encontrar más información: quedateencasa con CogniFit

Crisis de pareja: Cómo mejorar la convivencia en pareja durante la cuarentena

El confinamiento puede poner a prueba muchas relaciones de pareja. Pasar mucho tiempo en casa sin poder salir, sumado al estrés de esta situación, favorece los conflictos. Aquí te contamos cómo hacer que la convivencia en pareja en la cuarentena por coronavirus sea lo mejor posible.

Problemas de convivencia en pareja en la cuarentena

En principio, estar “atrapado” en casa con tu pareja puede no sonar del todo mal. Podemos pensar que va a ser como una luna de miel, en la que podremos pasar el tiempo de calidad con el que soñábamos.

Sin embargo, puede ser arma de doble filo, ya que, como todos sabemos, la cuarentena por coronavirus no son vacaciones. Además, súmale el tener hijos en casa y tener que entretenerles, trabajar en casa, desempleo y problemas económicos, miedo al contagio, preocupación por seres queridos, duelos por fallecimiento, estar confinado en un sitio pequeño, no tener acceso al aire libre para despejarnos… La lista es muy larga. Todo ello provoca, frustración, estrés, impotencia, incertidumbre, deteriorando la convivencia en pareja en la cuarentena .

En esta situación de cuarentena por covid19 va a ser más difícil gestionar estas emociones negativas, ya que no podemos hacer muchas de las actividades que a menudo nos relajan, como la actividad física, el aire libre, tomar algo con amigos, por lo que va a ser más fácil, volcar esas emociones con quien tengamos más cerca.

Riesgo de violencia

Esta situación de estrés y frustración, además, pone en riesgo a las mujeres de sufrir violencia de género. Por ello es importante saber que no existen sanciones por salir de casa en situaciones de peligro por violencia machista.

Además del número de teléfono de siempre, el 016, para atender a mujeres que sufren este tipo de violencia, se han habilitado dos números para dar apoyo emocional y psicológico por Whatsapp para las mujeres que lo necesiten: 682916136 y 682508507. En el siguiente enlace puedes consultar más información acerca de los recursos contra la violencia de género que hay en tu comunidad.

Consejos para mejorar la convivencia en pareja en la cuarentena

1. Compasión

Es importante ser comprensivo y compasivo con la pareja. Sentir empatía y entender que todos tenemos nuestras limitaciones, nuestra forma de ser, nuestros miedos y traumas. Y esto es así para todas las personas, aunque algunas lo sepan ocultar muy bien. Aunque intentar entender a la otra persona no significa justificarle todo ni callarnos lo que nos molesta. Significa ser un poco más tolerante ante pequeñas cosas y comunicarnos de forma amable.

2. Espacio

Es importante, incluso en espacios pequeños, crear cierta separación y distancia. Todas las parejas necesitan cierta cantidad de conexión y cercanía, así como cierta cantidad de distancia.

Se puede desginar una zona específica de la casa como su área privada donde pueden pasar tiempo solos. Si no tienes el espacio, haz una actividad solitaria durante un rato y darle libertad a la pareja también.

Puedes designar otros puntos de la casa para actividades específicas. Por ejemplo si trabajas desde casa, un punto de la cocina o del comedor puede ser tu oficina. No te lleves la oficina a tu habitación o a la de los niños. Esto ayuda a definir los tiempos y espacios: ahora es hora de trabajo, ahora hora familiar, hora de dormir y hora de conectar con tu pareja.

3. Resolución de conflictos

En esta situación de aumento de emociones negativas va a aumentar nuestra vulnerabilidad a situaciones de abuso y violencia, especialmente para las mujeres. ¿Cómo podemos reducir y mitigar conflictos y reducir ese riesgo?

Comprueba los recursos a los que puedes acceder en tu país o tu comunidad. Ya hemos mencionado los que funcionan en España, pero no está de mas informarte para saber cómo actuar en la zona donde vives.

Cuando sintáis que aumenta la frustración, la tristeza o la ansiedad, daros espacio, haced algo que os relaje, como escuchar música, hacer algo de actividad física en casa como cardio, yogaEspera a que la emoción se vaya disipando y te vayas calmando.

Descubre aquí técnicas para controlar la ansiedad.

Una vez que la emoción se ha calmado es momento de volver y tenr una conversación productiva. Mediante una comunicación asertiva, donde no se grite, no se ataque ni se juzgue, cada uno puede asumir su parte de responsabilidad, cada uno cede un poco, se negocia y se intenta resolver el conflicto.

Es importante evitar intentar resolver nada cuando hay alta intensidad emocional.

4. Dividir el cuidado de los hijos

Puede ser una buena idea también dividir el cuidado de los hijos para asegurar que hay tiempo de trabajo, tiempo de niños, tiempo individual y tiempo familiar. Por ejemplo uno puede encargarse de ellos por la mañana, otro por la tarde y que por la noche sea tiempo familiar conjunto. En la división de las tareas debería haber algún momento individual cuando poder relajarse. Si cada día no es posible, al menos varias veces a la semana.

5. Erótica

Aunque con niños por casa sea más difícil tener encuentros eróticos, la cuarentena puede darnos más tiempo para reconectar físicamente. Además puede ayudarnos a despejarnos y mantener el estrés a raya.

Sin embargo, el estrés es una de las principales causas de disminución del deseo sexual. Por ello, esta es una razón más para la corresponsabilidad de tareas de la casa y compartir la carga mental.

Los encuentros eróticos a veces pueden ser simplemente pequeñas muestras de cariño como besarse, abrazarse o acurrucarse. Además esto se puede hacer delante de los niños ya que da buen ejemplo, aprenden a dar muestras de afecto y ver que sus padres se quieren, y no sólo se gritan o discuten.

Empezad con acercamientos de ese tipo y ved qué tipo de deseo sigue. A veces el deseo no surge espontáneamente sino como respuesta a estímulos eróticos, como los besos y las caricias. Ved si desde ahí podéis ir trabajándolo.

Si es posible, sería una buena idea tener algún momento a la semana dedicado sólo a la pareja. Por ejemplo, cuando los niños estén durmiendo o bien entretenidos, tener alguna “mini-cita”. De esta forma se invierte también en la relación, creando interacciones positivas, ayudando a disminuir conflictos y mejorando convivencia en pareja en la cuarentena. Estas citas pueden ser cocinar algo juntos, o hacer una cena romática, apuntarse a un curso online juntos, hacer actividad física juntos… Sed creativos y divertíos.

6. Buen descanso

El tener horarios más flexibles y no tener que ir a la oficina puede hacer que nos acostemos más tarde y como consecuencia perdamos horas de sueño. La falta de sueño y el cansancio puede volvernos irritables durante el día dañando la convivencia en pareja en la cuarentena.

Es importante mantener una rutina parecida a la que teníamos antes, no sólo para descansar bien, sino para que luego no nos cueste tanto volver a la rutina normal cuando todo esto pase. Además, tener hora fija de acostarse y levantarse nos ayuda también a estructurar nuestro día.

Convivencia con tu expareja durante la cuarentena

Si la vida en pareja en confinamiento puede ser difícil, la vida con tu expareja puede serlo más todavía.

Hay personas que se ven obligadas a convivir con sus exparejas por motivos económicos, o habrá situaciones en las que es la propia cuarentena la que motive la ruptura de la relación.

Cuando no estábamos de cuarentena por coronavirus la convivencia con tu expareja podría ser algo más llevadera, porque, al fin y al cabo, podías salir y no ver a la otra persona, pasando la mayor parte del día en el trabajo, por ejemplo. Sin embargo, ahora, en muchos casos no es así. ¿Cómo podemos convivir con la que ya no es nuestra pareja?

1. Mantener la cordialidad

Ya que va a seguir habiendo contacto y convivencia es importante para nuestro bienestar intentar que ese contacto no sea hostil. Para ello es importante aprender a gestionar nuestras emociones y tener una buena comunicación.

No es el momento de recriminar, ni de culpar. Es importante comunicar cómo nos sentimos, sin atacar. Reducid vuestras interacciones a lo mínimo necesario.

Descubre aquí nuestros consejos para una buena comunicación asertiva.

2. Gestiona tus emociones y cultiva la compasión

En las rupturas a menudo podemos sentir rabia e ira hacia la otra persona, porque no nos ha dado lo que necesitábamos o lo que esperábamos. Podemos sentirnos arrepentidos también, quizá creemos que no deberíamos haber hecho algo.

Puede ayudarte escribir todo lo que sientes, para ganar conciencia y poder trabajar en ello. Identifica todas las emociones que sientes hacia la otra persona, hacia la situación y hacia ti mismo. Identifica también tus expectativas y si tienes sentimiento de decepción.

Cultiva tu compasión y autocompasión. No busques culpables sino reconoce la responsabilidad por ambas partes. Se consciente de que los problemas de la pareja se han dado porque ni uno ni otro ha sabido o ha podido hacerlo de otra manera, porque si no lo habríais hecho. Se compasivo contigo mismo y con el otro, ya que todos tenemos nuestras dificultades y limitaciones y eso a veces daña nuestras relaciones.

Aprende aquí a cultivar tu inteligencia emocional.

3. Establecer espacios independientes

Cuando hay rupturas, los psicólogos recomendamos minimizar todo el contacto posible con la ex-pareja, sobre todo al principio. Y si es posible que el contacto sea cero. Sin embargo, en esta situación atípica esto no es posible. Y si la casa es pequeña, es más difícil todavía.

Estableced espacios y tiempos para poder estar solos. Dividíos partes de la casa, negociad y sed lo más comprensivos posible. Por ejemplo, por la mañana uno va a estar teletrabajando en el comedor y otro en la cocina. Por la tarde uno se va a relajar en el sofá y otro en la habitación.

Evitad dormir juntos, comprad un colchón o uno hinchable si es necesario. Ya que, como no sois pareja, es importante minimizar la incongruencia y la confusión (también la de los niños).

4. Relación “compañeros de piso”

Vuestra relación debería ser como de compañeros de piso. Cada uno tiene su vida independiente pero favoreciendo una buena comunicación para la correcta gestión de la casa, como tareas, compras, comidas…

10 Consejos sobre cómo sobrellevar mentalmente la cuarentena por Coronavirus

El encierro en casa derivado de la declaración del estado de alarma debido al coronavirus puede resultar difícil, es muy fácil que nos afecte de forma negativa, agravando estados de depresión y ansiedad. Aquí analizamos las dificultades que pueden surgir y te damos algunos consejos para sobrellevar la cuarentena lo mejor posible.

¿Cómo nos afecta el encierro en casa?

La situación que estamos viviendo es una situación atípica y preocupante, debido a la cual es probable que surjan dificultades sociales, emocionales, económicas… ¿Cuáles pueden ser estas dificultades?

Aumento de miedos y preocupaciones

Esta situación que estamos viviendo acrecenta nuestros miedos y ansiedad, sobre todo el miedo a la incertidumbre y miedo a infectarnos de coronavirus. A muchas personas les afecta económicamente, al verse afectado su puesto de trabajo. También observamos miedo al desabastecimiento de productos de supermercado.

Inactividad y aburrimiento

Al quedarnos en casa es fácil que nuestro nivel de actividad descienda. Nuestros planes se reducen al mínimo. Nuestro nivel de actividad física se reduce, provocando que nuestros niveles de energía bajen, favoreciendo la sensación de cansancio y apatía. También podemos sentirnos aburridos, sobre todo si no tenemos muchos hobbies solitarios o de interior.

Problemas sociales y relacionales

El no poder socializar como antes puede hacernos sentir aislados, solos. Al mismo tiempo, si pasamos la cuarentena con nuestra familia, pasando mucho tiempo con ellos en un espacio reducido es fácil que surjan roces, todo ello agravado por los problemas emocionales que puedan surgir. Para familias con niños, el tener que entretenerlos dentro de casa puede suponer todo un reto.

Dificultades emocionales

Toda esta situación favorece un clima emocional poco propicio para la convivencia y el bienestar.

El no poder salir ni ver a mucha gente va reducir inevitablemente las oportunidades de pasarlo bien o sentirnos bien. La inactividad va a favorecer estados de depresión, bajando nuestro nivel de energía, haciéndonos sentir cada vez más apáticos, dando lugar a un círculo vicioso.

A veces nos envolvemos de un ritmo frenético de actividad simplemente para no escucharnos, alejarnos de nuestros miedos y nuestros pensamientos. La inactividad va a favorecer que tengamos menos formas para huir de nosotros mismos, vamos a tener más tiempo para pensar, y rumiar pensamientos negativos.

Es posible que nos sintamos más irritables, frustrados, solos. También es normal que se potencien nuestras carencias y heridas emocionales.

Consejos para sobrellevar la cuarentena

Aquí van algunos consejos para vencer en la medida de lo posible las dificultades derivadas del confinamiento en casa por el coronavirus.

1. Mantén una rutina

Mantén una rutina

A veces, al disminuir nuestro nivel de actividad y no tener una rutina podemos tener sensación de caos, lo que aumenta nuestra ansiedad y nos hace más inactivos aún. “Cuanto menos hago menos quiero hacer”. Por ello es importante que sigas una rutina lo más normal posible, dentro de las restricciones.

Si trabajas desde casa sigue unos horarios y rutinas parecidos a cuando tenías que ir a la oficina. Dedica parte del tiempo a relajarte tú solo, tiempo para estar con la familia y tiempo para tareas domésticas.

2. Realiza actividad física en casa

Estar en casa reduce nuestras oportunidades de mantener nuestro cuerpo activo. Esto sumado a que el aburrimiento puede conducir a muchas personas a comer más, nos pone en riesgo de desarrollar hábitos poco saludables.

Además, la actividad física mejora nuestro estado de ánimo, nuestra concentración, reduce la ansiedad y nos hace sentir mejor con nosotros mismos.

Puede ser una buena idea, para sobrellevar la cuarentena y terminarla sin unos kilos de más, aprovechar el tiempo extra que tienes para hacer actividad física en casa. Muchos personas se están animando a colgar vídeos de rutinas de ejercicio y clases gratuitas para que puedas mantenerte activo en casa.

Esta cuarentena puede ser un buen momento para crear hábitos saludables y cuidar de nuestro cuerpo.

No olvides la actividad física

3. Limita la cantidad de noticias que ves

Si ya habitualmente estábamos bombardeados de información, esta situación favorece que estemos aún más enganchados a las noticias, tenemos la necesidad de saber qué está pasando, qué medidas van a tomar para contener esta pandemia, cómo va el número de afectados… Las conversaciones y grupos de Whatsapp parece que tratan sólo sobre este tema.

Sin embargo, este exceso de información puede hacer que nos saturemos y que aumente nuestra ansiedad y miedo. Por ello, limita tu acceso a la información sobre el covid-19, dedica un número de minutos concretos a informarte sobre lo que está pasando, pero no estés todo el día leyendo o viendo noticias sobre el tema. Por ejemplo, puedes establecer ver las noticias del medio día únicamente y el resto del tiempo intenta desconectar del coronavirus.

También puede ayudarnos a desintoxicarnos de información, también para no sobrecargar internet, dedicar al menos una hora al día a realizar alguna actividad offline, como leer, jugar con nuestras mascotas o con nuestra familia…

4. No difundas bulos e infórmate bien

La pandemia del coronovarius es la pandemia de los bulos. Estamos siendo acribillados a bulos y noticias falsas, que lo único que hacen es aumentar nuestra ansiedad y algunos incluso perjudicar nuestra salud.

Ignora las cadenas de Whatsapp y sólo consulta fuentes oficiales (del ministerio, de la Organización Mundial de la Salud), contrasta información y te recomiendo que sigas en redes sociales a la Policía y la Guardia Civil, y a los hashtags de bulos (#bulos) para ayudarnos a identificarlos.

5. Mantén contacto social a distancia

Intenta mantener el contacto con amigos y familiares, por teléfono, videoconferencia… De esta manera nos sentiremos menos solos y aislados.

6. Respetad vuestro espacio

Cuando estamos encerrados en casa con otras personas y sin poder salir, es normal que aumenten los conflictos. Es fundamental tener una buena comunicación asertiva, y respetar nuestro espacio y el de los demás.

No todos tenemos la misma necesidad de pasar tiempo en soledad, unos querrán más espacio que otros, y es natural.

No te sientas obligado a pasar el 100% del tiempo con tus familiares. Si crees que lo necesitas aíslate de los demás un rato. Y si es necesario, negocia con tu familia el uso de espacios del hogar.

Si tu no eres de esos, es importante que respetes que otros quieran pasar algo de tiempo solos y no te lo tomes como algo personal.

Es importante también que se delimiten los espacios para diferentes cosas, sobre todo el teletrabajo de todo lo demás. Intenta trabajar siempre en el mismo sitio, y que esta actividad no se realice en los espacios de ocio y relajación (como sofá o cama). Si es posible dedicar una habitación/despacho para esto.

7. Tiempo en familia de calidad

Si vives con otras personas, para favorecer un clima positivo, mejorar nuestro estado de ánimo y vencer el aburrimiento, pasad algo de tiempo juntos realizando actividades divertidas como los juegos de mesa, cocinar en familia, videojuegos, actividad física juntos…

Además, puede ser un buen momento para implicar a toda la familia en las tareas domésticas.

Sed creativos para sobrellevar la cuarentena juntos lo mejor posible.

8. Encuentra hobbies o actividades

Es importante que hagamos actividades agradables en casa, especialmente aquellas que nos relajen y nos ayuden a mantener la ansiedad a raya.

El yoga y la meditación mindfulness nos ayudan a reducir la ansiedad.

Dedícale tiempo a los hobbies que tenías abandonados, o aprende aquello que siempre quisiste hacer. En la red hay infinidad de tutoriales y cursos online.

9. Ten una buena actitud

Aunque esta es una situación difícil, siempre se pueden sacar cosas buenas, como el sentido de comunidad y actos de generosidad. Esto nos ayuda a parar y a dedicarle tiempo a la familia. Nos ayuda a agudizar el ingenio y la creatividad, a reinventarnos. Ya que no podemos hacer otra cosa que esperar y aceptar esta situación, ¿no será mejor quedarnos con lo bueno? Además, ten presente que es una situación pasajera, y terminará pasando.

10. Encuentra recursos de atención psicológica

Están apareciendo muchos recursos de atención psicológica online para gente que lo necesita, desde el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, hasta otras iniciativas de atención psicológica para ayudar a personal sanitario.

También se han habilitado en España dos números de Whatsapp (682916136 y 682508507) para la atención psicológica a mujeres víctimas de violencia de género, además del número 016. Busca otros recursos online de tu comunidad.

Cómo gestionar la decepción

Todos nos hemos sentido decepcionados alguna vez. Algo no salió como pensábamos, o alguien no actuó como creías que lo haría. Es una emoción común, pero también puede llegar a ser muy dolorosa. Aquí te contamos en qué consiste y cómo lidiar con ella.

¿Cómo gestionar la decepción?

¿Qué es la decepción?

Los investigadores describen la decepción como una emoción, una forma de tristeza, bien como un sentimiento de pérdida, un espacio incómodo o doloroso entre nuestra expectativas y la realidad.

Cuando creemos que hay algo que debemos tener para sentirnos felices y satisfechos, la decepción es muy fácil. Aunque es algo desagradable, nuestras experiencias de decepción nos aportan una información muy valiosa sobre nuestras creencias sobre nosotros, otra gente y lo que nos hace realmente felices.

Causas de la decepción

La decepción resulta del hecho de que nuestros pensamientos y expectativas no estén en línea con la realidad. Quizá sean demasiado altas. En algunas ocasiones, son expectativas más o menos lógicas, pero no todo el mundo puede tener los mismos estándares ni todos tienen por qué comportarse según nuestras expectativas.

Decepciones repetidas pueden ser el resultado de un patrón de pensamientos irracionales o distorsiones cognitivas. Si crees que este es tu caso, evalúa lo que estás pensando e intenta cambiar ese patrón de pensamiento mediante la reestructuración cognitiva.

Decepción en la amistad

A veces son nuestros amigos los que nos decepcionan, cuando creíamos que teníamos su apoyo, o no sentimos que esa persona haya valorado tanto esa amistad como nosotros, puede que nos quedemos “en shock”, tristes y desanimados.

No es fácil entender las acciones de otra persona, incluso es más difícil entender que alguien muy cercano nos haya hecho daño. Pero antes de reaccionar rápido a una situación, date tiempo para calmarte y no tomes decisiones impulsivas basadas en tus emociones iniciales

Plantéate las siguientes preguntas:

  • Dónde quieres que ese amigo que te ha herido esté en tu vida.
  • ¿Qué puedes aprender de esta experiencia?
  • ¿Merece la pena intentar salvar esta amistad?

La respuesta a estas preguntas debería guiarte en los siguientes pasos. Unas amistades son más profundas que otras. Determina el nivel de la amistad y cuánto la valoras.

Decepción amorosa

Es frecuente ser decepcionado por nuestras parejas o exparejas. En estos casos merece la pena distinguir dos tipos de decepción: La específica y la general.

La primera se relaciona con el dolor que aparece cuando nuestra pareja no se comporta según nuestros deseos. Por ejemplo, cuando se pasan gran parte del tiempo juntos con el móvil, o cuando no mantienen el orden en la casa que deseamos.

El segundo tipo de decepción se refiere a la sensación de que las cosas no son como te gustaría que fueran. Como una voz que nos dice: “No es como yo creía”, o “Es así como se supone que tiene que ser?

Dependiendo del tipo de decepción que sea, actuaremos de una forma u otra.

La decepción tiene que ver con nuestras expectativas

1. ¿Qué te decepciona?

¿Estás triste porque le has dicho de forma repetida a tu pareja algo que te molesta de lo que hace, pero sigue haciendo? ¿Sientes que la relación se ha vuelto rancia y aburrida? ¿Tu pareja ha revelado una preferencia de vida particular que no encaja con tus sueños?

Saber por qué te sientes como te sientes es clave para conocer la mejor manera de lidiar con la situación.

2. ¿Cómo sientes la decepción?

Hay diferentes formas de sentir la decepción. Puede mostrarse como tristeza, o como ira o incluso vergüenza por cómo ha resultado la relación.

Identificar la mezcla concreta de emociones es importante, ya que tendrás que dirigirte a cada una de ellas.

3. Ponte en el lugar de tu pareja

Si tu decepción se relaciona con algo específico que tu pareja ha hecho, es una buena idea preguntar por qué lo ha hecho. Puede haber muchas razones, y normalmente no son fastidiarnos precisamente.

A veces las personas se comportan de forma que no reflejan su carácter real, y luego pueden arrepentirse. Puede haber muchas razones. Pueden estar estresados, cansados, ansiosos por algo que va a pasar, problemas de salud mental…

Antes de dejar que tu decepción afecte mucho a la relación, intenta ponerte en los zapatos de tu pareja y sentir cómo se pueden estar sintiendo. Utilizando tu empatía para ayudar a explicar, aunque no justificar, su conducta, puede ayudarte a entenderlo y a combatir tu decepción. También puede ayudarte a apoyarle en aquello que le esté sucediendo

Pasos para lidiar con la decepción de pareja

1. Evita los “debería”

A menudo nos decepcionamos porque tenemos unas ideas muy rígidas acerca de cómo debería ser la conducta del otro. Nadie debe comportarse de una forma determinada, salvo para respetar la ley. Todos somos diferentes y nuestra conducta, valores y creencias puede ser diferente. Piensa más bien, en términos de “me gustaría”.

¿Crees que tu pareja debería darse cuenta de cómo te sientes e intentar remediarlo? Quizá es mejor idea decírselo explícitamente. ¿Crees que la relación debería hacerte feliz todo el tiempo, en lugar de los altibajos que sientes?

Analiza esos “debería” que tienes acerca de tu pareja, su conducta o la relación y piensa si son realistas. ¿Es el resultado tan negativo como crees? Por su puesto que preferimos que las cosas salgan como queremos, pero realmente no es algo horrible, y tampoco lo podemos evitar. Por tanto la aceptación suele ser una buena estrategia.

2. Sopesa lo negativo y positivo

Considera toda la situación

No mires lo que te ha decepcionado de forma aislada. Recuerda lo bueno que tiene tu pareja. Todos tenemos defectos, y todos cometemos errores, no podemos ser perfectos todo el tiempo. ¿Es tu pareja atenta y considerada en otras ocasiones? ¿Cuáles son sus puntos fuertes? Las relaciones no son sencillas y requieren de compromiso. ¿Crees que lo positivo puede contrarrestrar lo negativo?

¿Cómo de grande aquello que te ha decpecionado? ¿Es algo pequeño que encuentras irritante o es algo serio por lo que te cuestionas tu relación? Dale una puntuación del 1 al 10, donde 1 es una molestia menor y 10 una traición seria.

Si le das una puntuación de 2 o 3, ¿Merece la pena molestarse por eso? Las pequeñas cosas importan pero no tanto como las grandes. ¿Es lo positivo mayor que lo negativo?

Esta reflexión puede ayudarte a darte cuenta de que no todo es tan malo como crees. O bien puede confirmar que sí lo es.

3. Piensa en qué puedes hacer

Todos tenemos poder para cambiar e influir en nuestras relaciones. Por ello si hay algo en la relación que no te gusta, pregunta cómo puedes remediarlo. ¿Reajustar el reparto de tareas domésticas? Muchas veces se trata de que los dos miembros de la pareja cedan en algo.

4. Tu felicidad no depende de tu pareja

Es una expectativa poco realista creer que tu felicidad depende de tu pareja. Una relación puede hacerte feliz y aportarte cosas positivas, pero no depende de ella. La felicidad no una responsabilidad que le puedas pasar a otra persona, es una carga demasiado grande.

Tú debes responsabilizarte de tu propia felicidad.

7. Fomenta una buena comunicación

Una buena comunicación es esencial.

Muchas veces nos sentimos decepcionados porque damos por hecho cosas, que no se han hablado, y nos hemos creado unas expectativas sin fundamento. Si algo es muy importante para nosotros, es mejor hablarlo explícitamente. Otras veces esperamos que los demás nos den algo porque creemos que es su obligación saber lo que necesitamos en cada momento. Pero lo cierto es que, aunque tenemos la capacidad de intuir ciertas cosas, no siempre es evidente, y la telepatía todavía no existe. Si necesitas algo, simplemente pídelo.

Es importante no juzgar a la otra persona, no atacarla ni culparla. Crea un espacio seguro en el que los dos podáis comunicaros abiertamente. Hablad desde el “Yo siento X” y no “Tú haces X”. Escucha y valida lo que el otro siente.

Descubre aquí qué es la asertividad y cómo comunicarse de forma asertiva.

6. Cuando lo has intentado todo

No todas las relaciones funcionan. Cuando ha habido una decepción, y habéis intentado solucionarlo, o la decepción es tan grande que se ha roto la confianza hemos de aceptar el fin de la relación.

Piensa en lo que te ha hecho aprender. Has podido aprender lo que quieres y lo que no quieres en una relación.

Decepción familiar

1. Cuando los hijos no cumplen nuestras expectativas

Es posible que cuando un familiar nos decepciona duela más que cualquier otra decepción. En nuestra cultura el peso familiar es bastante importante, y esperamos mucho de nuestra familia. Si nuestros amigos, no están ahí, si nuestra pareja nos decepciona, parece que es la familia quien siempre estará ahí. Y es cierto que los lazos familiares pueden ser muy fuertes. Pero no son a prueba de decepciones, y también se pueden romper.

Los padres vuelcan muchos deseos y esperanzas en sus hijos, sueñan en lo geniales que serán de mayores. Las expectativas son altísimas. Intentan que vayan por el camino que a ellos les parece el mejor, ya que desean lo mejor para ellos.

Volcamos nuestros deseos y esperanzas en nuestros hijos, que a veces no se cumplen.

Sin embargo, sólo cada uno de nosotros sabemos qué es lo mejor para nosotros y tenemos derecho a elegir nuestro propio camino, sólo así conseguiremos ser totalmente felices.

Si elegimos una profesión que no nos gusta por complacer a los padres, una pareja porque es la que a los padres le agrada, un tipo de vida porque es lo que los padres creen que es mejor, nos arriesgamos a tener una vida infeliz, por no decepcionar a los demás. Siendo algo que no podemos controlar, ya que hay veces que hagamos lo que hagamos vamos a decepcionar a alguien.

2. Cuando nuestros padres nos decepcionan

Otras veces son nuestros padres los que nos decepcionan, cuando no nos dan aquello que sentimos que necesitamos y nos vemos indefensos. Estas heridas emocionales pueden ser muy profundas, y esas necesidades insatisfechas las podemos arrastrar toda la vida.

Aunque es duro, debemos entender las circunstancias de nuestros padres, que no siempre son fáciles. Debemos entender sus limitaciones y sus propias heridas. Los padres y todos nosotros actuamos cómo podemos, porque si supiéramos actuar de otra forma, lo haríamos así. La empatía y la aceptación son claves.

Cómo gestionar la decepción

1. Cuestiona tus expectativas

Las expectativas juegan un papel esencial en la decepción y en el estrés resultante. Evalúa qué esperas de las personas de tu alrededor, o de esa persona que suele decepcionarte. ¿Son justas y razonables?

Determina si tu decepción es específica hacia una persona o situación, o en la mayoría de aspectos en tu vida. Puedes preguntar a otras personas si creen que tus expectativas son razonables y factibles, y escucha lo que tienen que decir.

2. Redirige tu pensamiento

Aunque no podemos controlar la conducta de los demás, podemos cambiar nuestra actitud y nuestro pensamiento sobre el tema. Si alguien, de forma continuada no puede darnos lo que queremos, una vez que hemos analizado esa necesidad nuestra y visto si es razonable o no, tendremos que aceptar a la persona tal y como es. Como último recurso podemos elegir no pasar tiempo con ella.

Recrearse en la decepción no nos ayuda. A veces creemos que cuantas más vueltas le demos antes solucionamos el problema y sólo va a servir para generar más estrés.

Además, sentir decepción nos da información acerca de cómo nos vemos a nosotros mismos, los demás y el mundo. Si examinamos la causa de la decepción aprenderemos lo que es de verdad importante para nosotros.

3. Ponte en el lugar de otro

Intenta entender qué ha llevado a la persona a actuar así, y ejercita tu empatía. ¿Qué limitaciones y circunstancias personales le han llevado a hacer eso que te ha herido? ¿Ha habido alguna situación en la que te ha pasado algo parecido?

4. Comunica a la persona cómo te sientes

Deja de lado las rumiaciones y pasa a la acción. De forma asertiva explica a la persona que te ha decepcionado cómo su conducta te ha hecho sentir. Pon ejemplos concretos, no juzgues ni ataques a la persona. Escucha lo que te tenga que decir. Propón soluciones para el futuro.

5. Acepta el cambio en la relación

Muchas veces la decepción provoca un cambio en nuestra actitud que impacta en el tipo de relación. A veces la relación puede romperse, otras veces distanciarse. Acepta la tristeza que pueda aparecer por lo que has perdido, puede que no sea la relación, pero sí el nivel de confianza que había. Puedes trabajar tu aceptación mediante meditaciones específicas como esta:

6. Intenta perdonar

Aunque no es sencillo, el perdón puede aportarnos beneficios no solo en la relación con el otro sino hacia nosotros mismos también. Descubre en este artículo todo sobre el perdón.

¿Por qué extrañamos a las personas?

¿Por qué extrañamos? El problema de extrañar a alguien reside en el vacío que nos ha dejado esa persona al irse. Cuando extrañas a alguien, puede doler mucho. Pero mientras entiendas realmente por qué los extrañas y recuerdes que todo lo que necesitas es tiempo, seguramente superarás el sufrimiento de extrañar a alguien que ya no puedes tener.

¿Extrañas a esa persona?

El significado de extrañar

Extrañar, echar de menos, añorar, anhelar o recordar a alguien o a algo muy querido experimentando su ausencia o pérdida, es un reconocimiento interior que confirma que ha sido realmente significativo, con un valor emocional y afectivo capaz de permanecer en la memoria, captando la atención y el pensamiento.

Extrañar permite generar un sentimiento de continuidad. Deseamos que las personas, las cosas o las situaciones que amábamos perduren. Cuando esto no ocurre, tenemos la posibilidad de descubrir no sólo que ya no está  sino que puede estar de un nuevo modo, con otra presencia y densidad.  

Siempre hace falta algún disparador para que se comience a extrañar: una fecha especial, una foto,  un aniversario, un  lugar, un aroma, un recuerdo, entre otras cosas.

Si extrañas a alguien sólo cuando te sientes triste o solo, eso no es necesariamente amor. Con los recuerdos agradables de una persona sólo intentamos deshacernos de nuestra soledad. En cambio, cuando deseas compartir con alguien los acontecimientos más felices o más difíciles de tu vida, entonces es posible que lo ames.

Es sabido que cuando se ama a alguien se desea estar  con esa persona el mayor tiempo posible. Cuando nos separamos, aunque sea momentáneamente, comenzamos a extrañar como si la otra persona fuera una constante necesidad de nuestro corazón. Hay que procurar que el extrañar no nos vuelva dependiente y apegados sino sea una signo sano de relaciones sólidas, significativas, duraderas y afectivamente ricas; una consecuencia natural del  vínculo.

Extrañar repercute en el ánimo, en los afectos y en el cuerpo. Extrañamos con todo lo que somos. Se nos arranca una parte de nosotros en ese estado. Cuando la persona que extrañamos está cerca, no siempre la valoramos o le damos nuestro tiempo y atención. Cuando esa persona se ausenta, entonces irremediablemente la extrañamos. 

Esto puede resultar un aprendizaje para valorar las presencias cuando están y para que en tiempos de ausencia podamos asimilar las experiencias de los vínculos. 

Extrañar es un extraño sentimiento. No porque no sea común o poco habitual. Al contrario, la mayoría de las personas, todos los días extrañamos algo o alguien, sino porque es un sentimiento que evoca muchas emociones, algunas hasta contradictorias.

Extrañar nos puede provocar risa o llanto, alegría o tristeza, congoja o gozo. En ese sentido, extrañar es extraño.

El significado de extrañar

Qué se siente cuando se extraña a alguien

Es increíble cómo funciona el cerebro. Es capaz de almacenar sin error los detalles más inimaginables: olores, sabores, sensaciones, temperaturas, imágenes… personas; y confabularlos en la mente para hacernos vivir experiencias y sentimientos que marcan los buenos y malos momentos de la existencia.

Gracias a esta capacidad de memoria descubrimos el amor, el odio, el deseo, el placer, la tristeza, la añoranza… y aprendemos a extrañar y sentir nostalgia por todo aquello que nos hizo felices, aún cuando la vida nos haya separado, para bien o para mal.

Desde pequeños, en cada nueva interacción con el medio, las personas se conectan emocionalmente con diversos entes. Al principio es de manera instintiva, como el caso de un bebé con su madre y luego, en la medida en que se desarrolla la racionalidad, somos conscientes de nuestros actos, establecemos lazos más fuertes.

Así sucede en las relaciones personales, de amistad y de pareja que se establecen en la vida adulta, cuando se conoce, comparte y convive con esa otra persona, con la que se tienen intereses comunes, pensamientos y proyecciones de vida. Es entonces que, si se produce una ruptura, tras varios años de conexiones sentimentales, el individuo comienza a experimentar una serie de emociones que pueden ser contradictorias. Por una parte está la decisión tomada de estar separado, y por otra, se desencadena esa sensación de nostalgia y añoranza por lo que era antes.

Qué se siente cuando se extraña a alguien

Generalmente, cuando la otra persona prefiere hacer su vida aparte, tras una relación cercana y duradera, se puede extrañar lo que se recibía y significaba. Aparece el “hueco” o vacío por la ausencia de la persona extrañada, es precisamente un vacío de lo que puede que aún se quiera mantener.

En una pareja las conexiones van más allá del entendimiento en diálogo, comprenden la seguridad, la complementación entre lo sexual y lo emocional. Sin embargo, con esta manera de pensar suele cerrarse la puerta a nuevas oportunidades, ya sean mejores o no, pues el “ego” extraña algo, lo embellece y perfecciona como argumento para recuperarlo.

Muchas veces los miembros de una pareja se resisten a la separación porque confunden en esa sensación de “extrañar” un sentimiento de amor que ya no existe. Es bueno saber reconocer hasta dónde esa añoranza responde a un sentimiento de continuidad y no a la costumbre o necesidad de seguridad, siguiendo el viejo proverbio de que “mejor malo conocido que bueno por conocer”.

Esa nostalgia no siempre puede ser una buena consejera. Tomarse un tiempo, entender por qué fue la ruptura o la separación, teniendo siempre presente que una retirada a tiempo es mejor que una derrota final, es una filosofía a tener en cuenta. Claro que eso no significa que se desista de la historia si se quiere dar una segunda oportunidad. En este caso habría que replantearse los errores y tomar actitudes más renovadoras en la relación, que eviten tropezar dos veces con la misma piedra.

En ocasiones la diferencia entre querer y amar pasa por una cuestión posesiva o de capricho respecto a la de buscar el bienestar general conjunto: Es muy lógico y común querer a aquello que se ama, porque se necesita, desea y anhela el contacto con lo que se ama. Sin embargo, lo que no es lógico es confundir cuando el amor es más un querer limitante del otro, una especie de modo enfermizo de pretender lo que es inalcanzable o contraproducente.

Qué se siente cuando se extraña a alguien

Qué hacer cuando extrañas a alguien

1. Potencia lo bueno, pero no dejes que te defina

Ya sea por duelo, por pérdia o simplemente porque esa persona ya no está, recuerda los buenos momentos que tuvisteis. Algo que tienes que entender es que esa emoción que sientes cuando extrañas a alguien en el fondo es positiva. Te hace humano. 

«Cuanto más te extraño, más te veo donde no estás en lugares a los que fuimos, en objetos que nos dimos…» Te repites….

Dicen que en realidad no se extraña nunca a nadie, sino al momento que tuviste con esa persona, pues existe una misteriosa conexión entre un recuerdo y un momento.

Todos esos momentos permanecerán imborrables en tu memoria porque son parte del tiempo de lo que realmente viviste. Recuerda esos momentos como algo bonito y entrañable en tu vida pero al mismo tiempo, entiende que tú no eres ese recuerdo. A pesar de todo el aprecio o incluso amor que tengas a esa persona, esa relación no te define. Si entiendes esto así, te darás cuenta de que no vas a perder algo muy importante: el control de tu vida.

Podemos extrañar. Podemos amar. Pero no podemos perdernos a nosotros mismos.

Qué hacer cuando extrañas a alguien

2. Expándete

Trabaja en ti. En el momento en el que extrañas a alguien no debes hacerte más débil, sino más fuerte. Dirige todas tus energías a dedicar a tu tiempo a cumplir tus objetivos y metas, a mejorarte. Deja que su ausencia en lugar de derribarte te inspire y te impulse hacia un nuevo camino sabiendo que tienes una vida que deseas recordar. Haz que querer no olvidar se convierta en un indicador de la vida extraordinaria digna del recuerdo que has tenido.

Qué hacer cuando extrañas a alguien

3. Siéntete Agradecido por poder extrañar a esa persona

«Solo hay algo peor que perder a esa persona…no haberla tenido jamás.»

Puedes sentirte afortunado de haber coincidido con esa persona porque ahora es mejor extrañarla que no haberla conocido nunca. Sentirte agradecido por lo ocurrido te traerá mas momentos como los que viviste. 

Aquí comenzarás un gran viaje hacia una vida de éxito aplicando no sólo los mejores trucos de estilo de vida, sino que también vas a encontrar los mejores consejos para tu crecimiento interior y tu vida social que te permitirán atraer lo mejor a tu vida. Si te gustó este artículo, Núcleo es el siguiente nivel, pasa a formar parte de la familia de Secretos de la Vida accediendo de forma gratuita a través de este enlace, que estará disponible por tiempo limitado.

Qué hacer cuando extrañas a alguien

Extrañar puede doler

Podemos citar muchos ejemplos de gente que extrañamos: echamos de menos a un amor de la adolescencia, a un amigo muy querido, a un abuelo que falleció hace un tiempo, a los instantes de felicidad con nuestra familia en la infancia…

No deseamos extrañar, pero sin embargo es algo que no podemos controlar y que duele sobremanera. Más allá de la falta que nos puede hacer esa persona (o esa situación), lo que en verdad nos hace sentir es una opresión en el pecho y que las lágrimas broten de nuestros ojos. Es el hueco que ha quedado vacío y que no podemos llenar.

Cuando amas profundamente a alguien y has sido realmente feliz al lado de él, el hecho de que ya no esté junto a ti es motivo de tristeza. Por supuesto que es comprensible en los primeros momentos, sin embargo pasado cierto tiempo deberías salir adelante y continuar con tu vida.

Extrañar es más que recordar y sobre todo, más que sufrir. Porque puedes tener el lindo recuerdo de una maestra de la escuela o de un viaje que has hecho. Pero, echar de menos va más allá. Echar de menos es volver a encontrarnos frente al vacío que nos dejó esa partida. ¡Y es muy difícil de llenarlo otra vez!

Extrañar puede doler

Cambio de hábitos ¿Cómo deshacernos de los hábitos negativos?

Todos tenemos, o hemos tenido algún hábito del que nos hemos querido deshacer. Comer a deshoras snacks insanos, fumar, pasar demasiado tiempo sentados, mordernos las uñas… A veces estos hábitos nos avergüenzan, pero por más que intentamos cambiarlos, parece que es el hábito el que nos controla a nosotros. ¿Cómo podemos deshacernos de estas conductas indeseadas? En este artículo hablamos del cambio de hábitos, cómo adquirir la motivación y como lograrlo.

Descubre en este artículo cómo deshacernos de los malos hábitos

¿Por qué adquirimos hábitos poco saludables?

Todos nuestros hábitos son aprendidos. A veces los aprendemos por imitación, otras veces porque nos aportan algo, como la reducción de la ansiedad, la distracción, huir de situaciones incómodas… Es necesario saber cómo se forman para poder cambiarlos.

Los hábitos forman un círculo vicioso compuesto de los 4 pasos.

1. Señal de recompensa

A veces los hábitos empiezan por casualidad, realizamos una acción y esta nos aporta algún tipo de refuerzo, como hemos dicho. Los refuerzos aumentan la probabilidad de que esa conducta se repita.

Se inicia con la aparición de un estímulo concreto que predice la recompensa. En la Antigüedad nos esas señales nos indicaban recompensas asociadas a comida, agua y sexo, proporcionándonos ayuda a la supervivencia. Nos pasamos la mayor parte del día buscando señales más asociadas a recompensas secundarias como dinero, fama, poder, aprobación de los demás, amor y amistad o la sensación de satisfacción personal.

Esas señales pueden ser momentos del día, objetos, personas, otras acciones…

2. Antojo

El segundo paso es el antojo, el deseo. Pero lo que se te antoja no es el hábito en sí mismo, sino el cambio que produce en tu estado, se te antoja ese refuerzo o recompensa. No se te antoja el cigarrillo, sino la sensación de alivio que te produce, no se te antoja lavarte los dientes, sino la sensación de limpieza. Todo antojo está asociado al deseo de cambiar algo en tu estado interno.

No todas las señales activan los antojos, y esto varía de persona a persona. Las señales no tienen ningún significado hasta que son interpretadas por el observador. Son los pensamientos y las emociones los que transforman una señal en un antojo.

3. Respuesta

El tercer paso es la respuesta, es decir, el hábito que realizas. Este puede ser una conducta o un pensamiento. Que ocurra o no la respuesta depende de lo motivado que estés y cuánta fricción este asociada a la conducta, es decir el coste de la conducta. También depende de tu habilidad.

Finalmente, la respuesta nos aporta una recompensa, y siempre está presente. A veces si analizamos nuestro hábito, no encontramos ninguna recompensa. Esto sucede porque llega un punto en el que se ha automatizado tanto que la hacemos sin la necesidad de conseguir aquello que motivó la conducta por primera vez, y puede ser simplemente la estimulación sensorial que nos aporta, la sensación de completitud, o simplemente alivia la ansiedad de ver el estímulo o señal y no realizar el hábito (alivia nuestro antojo).

Además, las recompensan nos enseñan qué conductas vale la pena recordar en el futuro. El cerebro es un detector de recompensas. Este monitoriza constantemente qué acciones satisfacen nuestros deseos y nos dan placer. Por tanto si una acción recibe una recompensa será más probable que se repita, cerrando el círculo del hábito. A esto, en psicología se le denomina condicionamiento operante.

Si una conducta es insuficiente en cualquiera de los 4 pasos, no se convertirá en hábito. Elimina la señal o estímulo y la conducta no empezará. Reduce el antojo y no habrá la suficiente motivación para actuar. Haz la conducta difícil y no podrás hacerla. Y si no hay recompensa que satisfaga ese antojo no encontrarás una razón para hacerla en el futuro.

Estos 4 pasos forman un bucle de retroalimentación neurológico, estímulo deseo, respuesta, recompensa, que nos permite crear hábitos automáticos.

Todas las conductas vienen motivadas por un deseo de resolver un problema. A veces este consiste en querer algo bueno, otras veces el problema es aliviar un dolor o un malestar. Por tanto, la función de todos los hábitos es resolver los problemas a los que nos enfrentamos.

Si queremos un cambio de hábitos es necesario intervenir en estos 4 pasos.

¿Por qué me cuesta cambiar mis hábitos?

¿Por qué nos cuesta cambiar de hábitos?

Los hábitos son respuestas aprendidas que se han hecho automáticas. No pasan por el filtro de la consciencia o el razonamiento. Además, el poder del refuerzo inmediato es muy fuerte. Como hemos dicho, la conducta se mantiene por refuerzo, pero es un refuerzo a corto plazo. Quizá a largo plazo te esté perjudicando, pero eso no va a influir en la conducta actual.

Habitualmente, cuando las personas intentan cambiar hábitos por sí solas, se alude a la llamada “fuerza de voluntad“. “Tengo que tener fuerza de voluntad” o “Es que me falta fuerza de voluntad”. Sin embargo, como explicamos en este artículo, la fuerza de voluntad no es suficiente.

Es cierto que algunas personas tienen más impulsividad que otras, y esa impulsividad nos dificulta “resistirnos a la tentación” de ese antojo. Sin embargo, la fuerza de voluntad pone todo el peso de la responsabilidad en la persona, cuando el factor ambiente juega un papel importantísimo. Sin el cambio en el ambiente, va a ser muy difícil cambiar el hábito.

A menudo, no tenemos éxito en el cambio de hábitos porque obviamos el papel que tiene nuestro entorno en el mantenimiento de esa conducta. Sin mayoría de expertos en psicología de la conducta están de acuerdo en que intervenir en el ambiente es esencial.

Motivación para el cambio de hábitos

Pregúntate lo siguiente:

  • ¿Cómo cambiaría mi vida si no tuviera este hábito?
  • ¿Qué ganaría?
  • ¿Por qué es importante para mi?
  • ¿Qué resistencias encuentro? ¿Qué me impide instaurar este hábito?

Es importante que antes de querer cambiar algo de nosotros mismos, primero nos aceptemos tal y como somos. Ser amables con nosotros mismos y querernos con nuestras virtudes y defectos. Esto no es tarea fácil, pero si primero nos aceptamos, tendremos un deseo genuino de querer mejorar, cambiaremos desde el amor hacia nosotros, de querer lo mejor para nosotros, y será más fácil tener éxito. De otro modo, querremos cambiar para evitar el sufrimiento que nos provoca vernos así. Vamos a querer cambiar desde la lucha contra nosotros mismos, desde el desagrado o incluso desde el odio. Porque queremos ser una persona diferente a cómo somos. Y lo cierto es que aunque tener hábitos saludables nos ayuda a querernos y a estar orgullosos de nosotros, siempre vamos a encontrar nuevos motivos para no hacerlo. Por ello la auto-compasión es fundamental para el cambio de hábitos.

Ejemplos de hábitos saludables

Aquí tienes unos ejemplos de hábitos saludables que puedes intentar:

  • Dormir 7-8 horas al día (Irme a la cama antes)
  • No comer de forma poco saludable (ultraprocesados, fritos, productos azucarados, precocinados)
  • Hacer actividad física
  • Tener relaciones sociales regulares
  • No beber alcohol
  • No fumar

En este artículo te damos consejos para dejar de fumar.

Consejos para el cambio de hábitos

Cambiar nuestros hábitos no es tarea sencilla, y aunque aquí te damos algunas pautas generales, si crees que esos hábitos interfieren en tu vida diaria y te están perjudicando gravemente, no dudes en pedir ayuda profesional.

En el siguiente vídeo Elsa Punset nos cuenta algunos consejos para librarnos de los malos hábitos.

1. Identifica los hábitos que quieres cambiar

Toma consciencia de esos hábitos poco saludables para ti. Pero no te “machaques” por ellos. Se amable contigo mismo, y trátate como si trataras a tu mejor amigo. Esos hábitos no te hacen ser “una mierda”, “un inútil”, “un fracasado”. Todos tenemos hábitos que nos gustan más o menos, y el entorno nos facilita que eso sea así. Sin embargo, no estamos completamente a merced de nuestros hábitos y tenemos el poder de cambiarlos.

Haz una lista de esos hábitos y ordénalos de mayor a menor importancia o urgencia para cambiar. Y empieza por el primero. Intentar cambiar varios hábitos a la vez disminuye la probabilidad de conseguirlo.

2. Analiza la función del hábito

En otras palabras, ¿para qué te sirve? ¿Buscas alivio emocional con la comida o la bebida? ¿Reducción del estrés? ¿Aceptación social? ¿Qué situaciones desencadenan el hábito? Para ello puedes llevar una libreta y apuntar el hábito cada vez que aparezca.

3. Elige algo que reemplace al hábito

Crea un plan para cuando te enfrentes al estímulo. ¿Qué harás en los momentos en los que antes realizabas el hábito? Cuando te encuentres ante la nevera sin tener hambre, o en los momentos en los que te fumabas un cigarro, puedes crear una rutina de respiración o relajación, o puedes tomar una pieza de fruta, un vaso de agua… Elabora un plan de acción de acuerdo al hábito que quieres eliminar, sustituyéndolo por un hábito saludable.

También puede ayudarte el recordarte por qué no deberías continuar con ese hábito. Puedes escribir algunas tarjetas con razones y llevarlas en tu bolsillo, pegarlas en la nevera…

4. Modifica tu ambiente

Eliminar los estímulos que te llevan a realizar el hábito es esencial. Por ejemplo, para dejar de fumar es importante deshacerse de los cigarrillos y ceniceros, para dejar de comer poco saludable es fundamental no comprar comida insana y no tenerla en casa. Para dejar de morderse las uñas es importante llevar a mano una lima y cortaúñas para poder eliminar todos aquellos pellejitos e imperfecciones que puedan llevar al hábito.

Intenta eliminar o modificar las situaciones que te llevan a hábito, aunque esto no tiene por qué ser para siempre, solo hasta que te sientas más seguro en tu nuevo hábito. A veces son personas concretas. Mira quiénes son esas personas, ¿te inspiran o te hunden?

Descubre en este artículos más consejos para dejar de morderse las uñas.

5. Visualiza tu cambio de hábitos

Pasa algo de tiempo visualizándote en tu nuevo hábito. Imagínate a ti mismo haciendo ejercicio y disfrutando, comiendo de forma saludable, sintiéndote con energía… Esto, nos ayuda a motivarnos, pero también crea conexiones cerebrales facilitándonos que consigamos nuestro objetivo. Y es que tanto el imaginar como el hacer activan las mismas zonas cerebrales.

6. Analiza tu lenguaje interno

Nuestro diálogo interno negativo juega un papel fundamental en que no consigamos nuestro objetivo. Pensamientos de inseguridad como “no voy a conseguirlo”, “esto es demasiado difícil”, “no tengo remedio”, hacen que nos rindamos, minan nuestra confianza y son una excusa para dejar de intentarlo. Por ello frases como: “Es difícil pero puedo conseguirlo”, “Sólo le hecho de intentarlo es un gran paso”.

Otras frases como: “de algo hay que morir”, “la vida son dos días”, “hemos venido a disfrutar”, pueden parecer inofensivas, pero lo cierto es que también son excusas que enmascaran el miedo al fracaso. También promueven una visión hedonista de la vida, es decir, yo me voy a mover por las recompensas inmediatas, sin pensar en mi futuro. Quizá es más beneficioso para nuestra salud cuidarnos hoy para tener más calidad de vida durante más tiempo.

Otros pensamientos habituales que nos dificultan el cambio de hábitos son:

  • Creencias de necesidad: “Necesito un cigarro/ chocolate… “, “Me muero por X”. Lo cierto es que lo único que necesitamos en este momento para vivir es respirar. Hablar en términos de necesidad le da un peso a ese hábito que realmente no tiene. Por ello debemos aprender a modificar nuestro lenguaje y sustituirlo por “Me apetece”, “Me gustaría”.
  • Conductas motivadas por la emoción: “No me apetece X”. En este caso supeditamos nuestras acciones al estado de ánimo que tenemos en ese momento, y decimos “No hago X, porque estoy cansado/no estoy de humor”. Pero lo cierto es que a lo largo del día hacemos muchas cosas que no nos apetecen, como ir a comprar, ir a trabajar… Por lo tanto no es esa la causa de no hacerlo, sino que es porque no estamos lo suficiente motivados. Por ello, debemos cambiar nuestro lenguaje y decir en su lugar: “Estoy cansado y no hago X”

7. Ve poco a poco

Algunas personas son capaces de hacer un cambio de hábitos de la noche a la mañana. Esto depende también de las circunstancias y de lo automatizado que esté el hábito, de los niveles de impulsividad de la persona. Pero en la mayoría de ocasiones es necesario y aconsejable ir poco a poco. Establece pequeños objetivos, más fácilmente alcanzables.

8. Se flexible

A veces la vida se nos pone en el camino, tenemos muchas obligaciones y no podemos dar el 100%. No te machaques por faltar 1 día al gimnasio o por no haber podido correr los 45 minutos que te propusiste. Lo importante es seguir intentándolo y no ver las cosas blancas o negras. A veces pensamos: “ya me he comido el trozo de chocolate que no debía. Ya no tiene sentido. Dejo la dieta.” Seamos un poco indulgentes, y no tiremos por tierra todo lo que hemos conseguido sólo por un desliz.

Además, es normal no tener éxito a la primera. El cambio de hábitos no es sencillo, requiere de paciencia y práctica, pero no es imposible.

9. Se consciente de tus logros

Puede ayudarte al cambio de hábitos también llevar un diario donde escribas tus progresos, tus dificultades, lo que te ayuda y lo que no. De esta manera podrás hacer pequeñas modificaciones de rumbo y ser consciente de todo el camino andado.

10. Felicítate y muestra auto-compasión

Al igual que el hábito que deseamos eliminar va seguido de una recompensa inmediata, es necesario que el nuevo hábito también lo sea. Evita que las recompensas sean cosas poco saludables, ya que estaremos reforzando otro hábito poco deseable. En su lugar felicítate: “Lo has conseguido”, “Muy bien”. Puede parecer una tontería pero muchas veces lo que nos decimos es: “Hoy eres un poco menos fracasado/inútil/mierda”, y esto no nos ayuda, porque nos juzga de forma negativa y nos pone más presión para no caer en el hábito que no deseamos.

Si caes en el hábito tampoco te castigues, se amable contigo mismo y sustituye el “si es que no eres capaz”, por un “solo ha sido un desliz, lo seguiré intentando, esto no se acaba aquí, todavía soy capaz”

¿Quieres cambiar de vida y no sabes cómo? 8 pasos para empezar de nuevo

Nuestra vida implica cambio, irremediablemente. Experimentamos transiciones de trabajo, de relaciones, hay cambios en nuestra salud física y mental, se dan nuevos eventos en nuestras comunidades locales y en nuestro mundo. Cambiar de vida, a veces es inevitable. En ocasiones, sabemos que va a ocurrir un cambio, mientras otras veces el cambio ocurre de forma inesperada.

Aprender a lidiar con el cambio y a no tenerle miedo es esencial para evitar que se complique en problemas de ansiedad. Aquí te contamos cómo atreverte a darle un cambio a tu vida.

¿Necesitas un cambio de vida?

¿Estás pensando en en cambiar?

Mucha gente invierte gran parte de su tiempo y energía intentando evitar el cambio, pero el cambio te va a llegar en un momento u otro. Si aprendes a lidiar con el cambio, disminuirás tu riesgo de ansiedad y depresión, y tanto tu salud física como tu salud mental mejorarán. Pero si no eres capaz de reconocer y afrontar la necesidad de cambio, bastará sólo con unas pequeñas cantidades de estrés para sentirte abrumado con tu vida, y te resultará difícil establecer y cumplir tus objetivos.

Ser capaz de lidiar con el cambio a veces se denomina resiliencia. Y, aunque tu ambiente y tus genes puedan influir en tu nivel de resiliencia, no es algo que sea inamovible, es una habilidad que puede desarrollarse gracias a la práctica de diferentes modos de pensar y estar en el mundo.

El cambio no es algo fácil, incluso cuando queramos hacerlo. A veces, lo que nos frena cambiar de vida es no saber hacer otra cosa que lo que ya estamos haciendo. Y otras veces, esperamos, haciendo lo mismo una y otra vez, obtener resultados diferentes.

Pero es importante darse cuenta de que siempre hay otra forma de ver la situación y de hacer las cosas.

Otra elemento que influye en que vayamos a cambiar nuestra vida o no son nuestras emociones. Estas nos pueden ayudar o frenar. Los miedos (miedo al fracaso, a decepcionar a los demás, a arrepentirse…) nos frenan. El miedo nos hace crear toda clase de excusas para evitarnos evolucionar: “Tampoco estoy tan mal”, “me quejo de vicio”, “mas vale malo conocido…”, “a mi edad ya no puedo cambiar”… Pero lo cierto es que las emociones también pueden ayudarnos a contrarrestar el miedo e ir hacia delante.

¿Por qué hay momentos en los que sentimos que necesitamos cambiar de vida?

A veces necesitamos dejar ir lo que no nos aporta, y dar un cambio a nuestra vida.

Hay momentos en los que no estamos a gusto con nuestra situación actual. Nos sentimos incómodos, desmotivados y desencantados con la vida. Puede haber muchos motivos:

  • No estamos felices en nuestra relación de pareja
  • No estamos satisfechos con nuestro trabajo
  • Tenemos mucho estrés
  • No hay emoción en nuestra vida
  • Nos sentimos estancados
  • No hemos logrado lo que queríamos, no hemos cumplido nuestras metas
  • No estamos satisfechos con nuestras relaciones sociales

En definitiva, cuando sentimos que necesitamos un cambio, es que hay algún ámbito de nuestra vida que no va como querríamos. A veces tenemos claro lo que falla, otras veces no lo sabemos. También ocurre que nos cuesta reconocerlo, y nos damos excusas: ” Lo tengo todo”, “¿De qué me quejo?”. Sin embargo, el “tenerlo todo” no implica que tengamos lo que necesitamos, quizá tenemos lo que nos dicen que necesitamos.

Signos de que necesitas un cambiar de vida

¿Te sientes desencantado con tu vida?

A veces ocurre que hay algo en tu vida que no funciona del todo bien y no eres consciente de ello. Sin embargo, puede haber algunos signos que nos indiquen que necesitas cambiar de vida.

  1. Tu mente fantasea con mejores formas de vida.
  2. Piensas a menudo en tu pasado.
  3. Tus acciones no van en línea con lo que dices.
  4. No sientes que tu vida tenga un propósito.
  5. Te sientes deprimido y/o estresado
  6. Te sientes desencantado con tu vida y a menudo piensas que la vida “tiene que ser algo más”.
  7. No estas a gusto con tus relaciones, parecen superficiales.
  8. Empiezas a mentir a los demás acerca de cómo va tu vida. Dices que va mucho mejor de lo que en realidad va, o sientes que va.
  9. Sientes tus emociones dormidas.
  10. Evitas oportunidades por miedo a lo desconocido o por lo que dirán otros.
  11. Envidias la vida de otras personas.

Claves para cambiar de vida

1. Toma consciencia y utiliza tu ira

Hay tres emociones que nos pueden ayudar a hacer cambios en nuestra vida, la ira, la pasión y el orgullo.
La ira es una de las emociones que más nos motivan y movilizan si está bien canalizada. Una reacción intensa y negativa hacia tus circunstancias pone en marcha un poderoso motor interno. Nos lleva a creer que podemos controlar nuestro futuro y nos motiva a asumir riesgos a pesar del miedo.

Esto es a veces difícil para muchas mujeres, ya que nos han criado para pensar que expresar ira y enfado es malo. Muchas veces la intentamos expresar de formas poco adecuadas, mediante comunicación pasivo-agresiva y estallando cuando ya no podemos más. Estas no son formas de canalizar la ira de forma productiva.

Lo interesante es cambiar el enfoque de la ira, desde circunstancias externas, hacia lo que queremos cambiar en uno mismo. No es tu jefe o tu exceso de responsabilidades lo que te hace gritar en casa o al volante. Deberías estar enfadado/a por que te haya costado tanto darte cuenta de que tienes poder para cambiar de vida.

Pregúntate: Estás lo suficientemente enfadada/o contigo por permitir que esto haya pasado otra vez?. Esta pregunta se centra en los propios mecanismos de evitación, y derrumbar los bloqueos para el cambio.

Toma distancia y reconoce los patrones de conducta que te han llevado repetidamente a resultados negativos. Se honesto contigo mismos y reconoce qué es lo que no te gusta de tu vida, qué aspectos cambiarías, qué es lo que no te funciona. Para ello pregúntate:

  • ¿Qué quiero que haya más en mi vida?
  • ¿De qué he tenido ya suficiente y necesito que termine ya?
  • ¿Qué merezco tener que no tengo?
  • ¿Qué me está haciendo sentir atrapado? ¿No es hora ya de liberarme?

Pon tus emociones al servicio de lo que deseas. ¡Enfádate! La ira nos ayuda a luchar por nuestros derechos y por lo que queremos. Luego utiliza emociones positivas y poderosas para ayudarte a cambiar de vida.

2. Pasa de la ira a la pasión

Utiliza la pasión para ir en pos del cambio que quieres.

Usa la ira para motivar tu movimiento, pero enseguida transfórmala en pasión para mantenerte sano. La ira sostenida en el tiempo puede ser destructiva físicamente y mentalmente. El enfado, la frustración y el estrés liberan cortisol, que cuando se mantiene en el tiempo debilita tu organismo.

La ira también puede bloquear el resultado que quieres conseguir. Tu negatividad puede alejar a las personas que pueden ayudarte a conseguir tu objetivo, y pueden impedirte dar los pasos adecuados para ello.

Por tanto, una vez que te comprometas a cambiar de vida, deberás pasar de focalizar tu atención en qué le falta a tu vida (evocar ira) a qué deseas crear de forma positiva (inspirar pasión). A mayor intensidad del deseo por lograr ese objetivo más posibilidades de que hagas lo necesario para hacerlo realidad.

Requiere de algo de tiempo visualizar lo que tu vida puede ser cuando hagas los cambios que quieres. Establece una serie de pasos para conseguir tus objetivos y ponte fechas límite, de esta manera no pospondrás indefinidamente llevarlos a cabo.

Descubre aquí qué es procrastinar y cómo dejar de hacerlo.

3. Deja de lado los sentimientos de inadecuación con el orgullo

Para dejar de lado el miedo, tu cerebro debe ir viendo que los cambios que vas haciendo realmente están funcionado y nos están llevando por un camino más positivo.

Al final de cada día, en lugar de ver lo que no ha funcionado o dónde no has podido cumplir una promesa que te hiciste a ti misma/o, se consciente de lo que hiciste bien, incluso si el paso ha sido pequeño. Muestra a tu cerebro de que eres capaz de hacer los cambios que quieres y que están ocurriendo cosas positivas.

Es importante tener en cuenta de que los cambios no son lineales, sino que suelen haber altibajo y pequeños retrocesos, y eso es parte natural del proceso. No debemos rendirnos a la primera de cambio.

4. Evalúa tu nivel de control

A veces, es fácil obsesionarse con situaciones sobre las que no tenemos control, o personas que puede que nunca cambien su conducta o su actitud. Pero más que centrarse en culpar a los otros y intentar mover lo inamovible, las personas resilientes se centran en lo que está en su mano cambiar.

Para evaluar el nivel de control sobre una situación puedes preguntarte: ¿De qué me puedo responsabilizar en esta situación? Cuando buscas oportunidades para empoderarte y trabajar para cambiar de vida que sí es posible, es menos probable que te atasques en situaciones difíciles.

5. Practica el auto-cuidado ante una pérdida

A menudo, las transiciones vitales implican pérdidas, como la muerte, la pérdida de un trabajo, el fin de una relación o un gran cambio. Incluso las transiciones positivas como una graduación o un cambio de empleo puede hacerte sentir un poco triste. Durante estos momentos, no bloquees el duelo y la pena que puedas sentir. Reconoce la pérdida y presta atención a lo que has aprendido de esa experiencia. Busca apoyo en amigos, familiares o considera hablar con un psicólogo si sientes que necesitas un apoyo extra durante esa transición.

No dudes en pedir ayuda cuando lo necesites.

6. Comprueba tus patrones de pensamiento

A veces, en periodos de cambio el miedo a lo desconocido nos hace ver las cosas de forma más negativa, en términos de blanco o negro, de forma catastrófica… Pero si te tomas un tiempo para examinar tu patrón de pensamiento y evaluar su racionalidad quizá encontrarás una actitud alternativa que te ayude en la vida. En psicología se llama a este ejercicio reestructuración cognitiva. Comprueba en este artículo cómo llevarlo a cabo en casa.

También te pueden ayudar técnicas de respiración y meditación mindfulness a relajarte y ser más consciente de tus pensamientos, así como a no enredarnos en ellos y dejarlos pasar.

También puede ayudarte a tener más pensamientos positivos si te recuerdas a ti mismo las veces que tuviste una transición y navegaste con éxito por ella. Haz una lista de las maneras en las que has sido resiliente y valiente en tu vida. Considera los rasgos y acciones que pueden ayudarte a ver a través del desafío actual. Focalizándote en tus fortalezas en lugar de en tus debilidades, vas a sentirte más empoderado para enfrentarte a lo que vendrá.

7. Mantente en el presente

Aunque importante que mires al pasado para encontrar tus fortalezas y es necesario planificar nuestro futuro, a veces nos encontramos arrastrados a momentos diferentes del presente. Nos preocupamos por lo que nos traerá el futuro, o los errores que podemos cometer y nos olvidamos de observar lo que tenemos en este momento. Para reconectar con nuestro cuerpo presta atención a cómo responde ante el estrés y dedica una parte de tu día a relajarte. Respira profundo y vuelve tu atención al momento presente.

8. Encuentra tus prioridades

Las personas más resilientes ven el cambio como una oportunidad, más que un monstruo al que temer. Las transiciones vitales nos permiten considerar cuáles son nuestras prioridades y valores. ¿Cómo te gusta realmente pasar el tiempo en este mundo? ¿Qué es realmente importante para ti? ¿Dónde te ves perdiendo el tiempo y energía? Con un sentido claro de tus metas y valores, podrás encontrar que tu mente y tu cuerpo son mucho más resilientes a los estresores del cambio.

Sobre todo, prioriza tu salud en estas transiciones, no tengas miedo a pedir ayuda cuando lo necesitas, a bajar el ritmo, a exigirte un poco menos. Necesitamos el apoyo de otros, ya que somos animales sociales.

El cambio no se puede evitar, pero puedes abrazar este y ver los desafíos como oportunidades para florecer.

Positivismo como filosofía de vida para ser feliz

Si creemos que vamos a ser unos triunfadores en nuestro trabajo, es mucho más probable que lo seamos que si pensamos lo contrario. Y esto es algo bien sabido por casi todos, pero que casi nadie aplica de forma consciente y racionalizada. Es más, la mentalidad que predomina es la de pensar que las cosas saldrán mal, como si eso fuera una especie de talismán protector contra la mala suerte. En este post te animamos a cambiar tu mentalidad para poder ser una persona positiva!

El positivismo es clave para estar más feliz

¿Qué es el positivismo?

Con frecuencia me encuentro con personas que buscan lograr que su vida esté llena de optimismo. Pero… el positivismo, es formalmente una corriente filosófica cuyo principio se basa en la definición de argumentos que buscan definir si cierto concepto es cierto o falso.

Existe entonces, cierta ambigüedad en la palabra positivismo, debido a la atribución que los filósofos le han dado.

Sin embargo, y de igual manera, podemos hablar del positivismo como un estado mental, algo que llena nuestra vida de motivos para continuar, y que nos llena la cabeza de buenas expectativas en nuestros emprendimientos.

En este post intentaré ir en contra de lo que dicen los filósofos y definir de una manera diferente la palabra positivismo. Adicionalmente, el enfoque principal, estará basado en la consecución del éxito y el aprovechamiento de dicho estado mental.

El positivismo, se relaciona básicamente, con ver cada actividad, de manera beneficiosa, ver el mundo, con ojos triunfadores. El positivismo, está estrechamente relacionado con la fe y la confianza en sí mismo. Creer que todo nos va a salir bien, no es cosa sencilla, ni tampoco asegura que así sea, sin embargo, nos llena de convicción y fuerza interior para intentarlo.

Básicamente el positivismo, consiste en dejar a un lado lo negativo, aislar todo sentimiento de fracaso y convertirlo en éxito y gozo.

¿Cómo se logra ser positivo?

Como previamente se mencionó, el positivismo es un estado mental, no es más que una manera de ver las cosas, y por tanto, puede ser modificado y transformado en un hábito. Ser positivo, no se consigue de la noche a la mañana, más sin embargo, es más fácil de lo que muchos piensan.

Si dedicas algunas horas de tu día a analizar tus pensamientos, descubrirás que realmente eres más negativo de lo que piensas, por lo que efectivamente, existe una manera de mejorar y eliminar todo lo negativo, para incrementar el positivismo y sus efectos en tu vida.

Tan sólo con frases como: «Espero que todo salga bien«, «Puede que gane«, «no creo que me haya ido tan bien como esperaba«… etc las personas se condicionan bajo un estado mental negativista, lo que no les permite visualizar dentro de las posibilidades, el éxito.

Modificando dichos pensamientos por otros tales como: «se que me irá muy bien«, «por supuesto que ganaré!«,» Me debe haber ido mejor de lo que esperaba«… etc llenarás de pensamientos positivos tu mente, y por tanto, los resultados de tus actividades.

¿Cómo se logra ser positivo?

El miedo que me impide ser positivo

El miedo nos hace inseguros, nos coarta, y aliena la libertad de la mente, y por tanto, de las personas. El miedo es algo natural, es esa alarma que nos dice, cuidado, algo va a a pasar. ¿Pero qué va a pasar? Sólo hay dos opciones, a grandes rasgos. Algo que sentimos como bueno, o algo malo. Probablemente en una probabilidad del cincuenta por ciento.

¿Tiene sentido entonces el miedo? ¿Acaso no podemos convertir nuestras ideas miedosas, nuestros temores, en ideas esperanzadoras, positivas, y más enriquecedoras para el comportamiento y bienestar de nuestra persona?

Se ha demostrado que las personas con una mente positiva viven más años y mejor que las personas que llamaríamos “cenizas”, o negativas

Consejos para ser una persona positiva

Una mente positiva hace a nuestro hilo más fuerte y duradero. Podemos levantarnos por la mañana y pensar: “vaya…está nublado, hoy seguro que llueve, menudo día, seguro que hay atascos, no llegaré al trabajo, mi jefe la tomará conmigo, no me dará tiempo a terminar todo lo que tengo que hacer…que es demasiado…vaya mierda de día se presenta”.

O: “vaya…día de nubes…es invierno y es lo que toca…será uno de esos días acogedores de estar en casa o calentito en el trabajo. Cogeré el coche, saldré un poco antes y evitaré atascos, así podré terminar el trabajo que tengo, que es bastante, pero seguro que hoy termino con todo. Y esta noche… película en el sofá con la lluvia tras los cristales como fondo. Estupendo”.

Son dos alternativas cualquiera. Una te hace ir con cara de póquer al trabajo, que predispone negativamente para entablar relaciones con tus compañeros y familia, y la otra, te hace sonreír, lo que activa en el cerebro sustancias que favorecen ese estado, y te predispone para pasar un día corriente, pero agradable y positivo.

El miedo que me impide ser positivo

Ser positivo es casi sinónimo de ser feliz

Una realidad del día a día es que las personas positivas se relacionan mejor y tienen más amigos y conocidos,  pues desprenden energía positiva y buenas vibraciones. Sabes que si te acercas a ellos tendrás buenas sensaciones, y eso es algo que nos gusta a todos. Sabes que pasarás momentos divertidos, y lo más probable es que se te contagie ese estado de positividad que tanto se necesita hoy en día.

Cuando vemos sonreír a una persona que no conocemos, nos “cae mejor” que otra que está a su lado, seria e inmutable, y que tampoco conocemos. Esto no quiere decir que tengamos que ir por la calle riéndonos como posesos, pero un semblante con ademán de sonrisa y gracioso, transmite un interior satisfecho, divertido, y por tanto, atractivo.

Ser positivo es casi sinónimo de ser feliz. Dejemos a un lado el miedo a ver el vaso medio lleno. Vivamos cada momento como algo fascinante, y único. Disfrutemos del poder del ahora, pensemos de un modo constructivo. De un modo que nos aporte alegrías, esperanzas, sueños, ilusiones, felicidad.

Ser positivo es casi sinónimo de ser feliz

Consejos para ser una persona positiva

Depende de ti

Tú decides cómo quieres ver la vida: de forma positiva o de forma negativa. Según psiquiatras y psicólogos, un 50% de nuestro carácter está determinado por factores genéticos; y un 10%, por nuestro entorno, pero hay un 40% que solo depende de nosotros, de nuestra actitud ante lo que nos sucede. Es este 40% el que debemos trabajar para ver el mundo en positivo y que eso nos ayude a ser más felices e, incluso, a vivir más años con mejor salud.

Cuanto más contenta, más sana

Quizá te sorprenda, pero ser positiva no solo te ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, sino que también protege tu salud. Según un estudio del University College de Londres, mantener una actitud positiva está relacionado con tener un sistema inmunológico fuerte y, por lo tanto, menos problemas neuroendocrinos, inflamatorios y cardiovasculares.

Cambiar tus pensamientos es posible

Tener pensamientos positivos y encarar la vida de forma optimista es imprescindible para ser felices. Y es algo que se puede “aprender”. Tú puedes modificar tu forma de pensar y con ello mejorar tu vidaPara lograrlo te proponemos algunas claves y trucos que te ayudarán a ver el mundo con más optimismo.

Consejos para ser una persona positiva

Busca el blanco en el negro

En todo lo que nos sucede, hay aspectos positivos y negativos. El truco consiste en buscar el lado positivo hasta de lo negativo. Incluso de la peor de las críticas se puede sacar algo constructivo.

Pon el foco en extraer lo positivo incluso de las cosas negativas, en encontrar algo bueno en la adversidad. Por ejemplo, no hay duda de que recibir una crítica negativa no gusta a nadie. Pero ante la crítica puedes optar por pensar que no te la merecías y que lo único que querían era hacerte daño, o reflexionar sobre lo que te han dicho y, si crees que puede haber algo de verdad en ello, ver cómo puedes mejorar.

Concéntrate en la solución

Cada vez que te encuentres ante una situación difícil, en lugar de darle vueltas al problema, lo que no te llevará a ningún sitio más que a la desesperación, concéntrate en buscar una solución e intentar definir los pasos que te permitan alcanzarla. Eso te ayudará a abandonar el pensamiento negativo y el inmovilismo. En general, ponernos metas (siempre que estas sean realistas) nos da una perspectiva más positiva en la vida y nos impulsa a seguir adelante. Si el problema o lo que te preocupa es algo que no puedes cambiar, trata de asumirlo y acepta que la vida a veces es así de “injusta”. No tiene sentido que desperdicies tu energía preocupándote. Pensar en ello continuamente lo único que hará es frustrarte aún más.

Presta atención a los matices

Evita el pensamiento polarizado, es decir, el todo o nada. Las cosas no son solo blancas o negras; entre ambos extremos hay muchos matices de gris. En lugar de pensar únicamente en dos resultados (uno positivo y uno negativo), haz una lista con todos los resultados posibles que pueden darse entre ambas opciones. Esto te ayudará a darte cuenta de que la situación no es tan dramática.

Consejos para ser una persona positiva

No te culpes

Por otro lado, también debes evitar personalizar hasta el punto de pensar que tú eres la responsable de todo lo que sale mal. Si tu vecina no te saluda en el ascensor no significa que esté molesta contigo, seguramente tiene un mal día.

Huye de la queja

La queja constante fortalece la cadena de pensamientos dañinos. Si pensamos en términos destructivos o negativos acabamos haciéndolos realidad. Tu objetivo debe ser reemplazar los pensamientos negativos por otros positivos, y eso debe notarse también en tu lenguaje. Sustituye expresiones como “me he equivocado” por otras como “he aprendido que” o “si no supero la entrevista de trabajo, no podré pagar la casa” por “tengo confianza en mis capacidades para conseguir este trabajo”. Todo puede ser formulado de forma positiva; cuanto más practiques más fácil te será hacerlo.

Visualiza los futuros logros

El simple hecho de imaginarte consiguiendo lo que deseas (llegar a final de mes sin ahogos, aprobar un examen, etc.) hace que te sientas más positiva para afrontar el esfuerzo que requiere conseguir dichos logros y, de manera inconsciente, aumenta la seguridad en ti misma. Deja correr tu imaginación y visualiza esas escenas.

Consejos para ser una persona positiva

Aliméntate de emociones positivas

Tener pensamientos positivos es, sin duda, más fácil si se tiene un ánimo también positivo. Para favorecer esto lo mejor es que realices actividades que te gusten y que te provoquen alegría, satisfacción, dicha… Ver una película divertida, tomar un café con una amiga o jugar con tus hijos son cosas sencillas y cotidianas que potencian el optimismo. El problema es que a veces nos pasan desapercibidas o que nos habituamos a ellas, y al considerarlas normales dejamos de valorarlas. Para que eso no ocurra, reflexiona por la noche sobre todo lo bueno que el día te ha ofrecido y apunta en una libreta cinco cosas que te hayan hecho feliz esa jornada (la llamada de un amigo, un beso de tu hijo, una conversación cómplice con tu marido…) y piensa en ellas. Te sentirás mejor.

¡Y rodéate de gente positiva!

Como las sonrisas o los bostezos, el optimismo y el pesimismo también son contagiosos. Procura rodearte de compañías positivas, ya que eso será muy beneficioso para tu estado de ánimo. Del mismo modo evita, dentro de lo posible, a las personas pesimistas. Y si no puedes eludir al aguafiestas de turno, procura tomarte sus comentarios con humor, piensa que ser tan gruñón tiene hasta un punto ridículoy trata de contrarrestar de este modo su negatividad.

¿Cómo potenciar la inspiración desde la motivación?

¿Te encuentras en falto de inspiración? ¿Estás pasando un bache creativo? ¿Crees que has perdido la motivación? Si bien estos términos no son sinónimos están bien relacionados. Aquí te explicamos qué es la inspiración, su relación con la creatividad y con la motivación y cómo potenciarlas.

¿Cómo potenciamos la inspiración?

¿Qué es la inspiración?

La inspiración tiene dos acepciones en el diccionario, la primera se refiere a la acción de inhalar aire hacia los pulmones. La segunda, y es la que nos compete en este artículo se refiere al estímulo que anima la labor creadora, aunque se podría considerar como la “inhalación” repentina de una idea novedosa.

Según el trabajo de los psicólogos Todd M. Trash y Andrew J. Elliot, la inspiración tiene 3 componentes: la evocación, la transcendencia y motivación de acercamiento. Según ellos, la inspiración es evocada de forma espontánea, sin intención. Transciende a nuestras preocupaciones ordinarias y limitaciones de la acción humana. Esto implica un momento de claridad y el descubrimiento de nuevas posibilidades.

Este momento de claridad suele ser vívido y puede tomar la forma de una “visión” de algo que no se ha visto antes. Finalmente, la inspiración implica una motivación al acercamiento, en la que la persona pretende transmitir, expresar o actualizar una nueva idea o visión. Según Trash y Elliot, la inspiración implica tanto ser inspirado por algo como actuar en esa inspiración.

Características de las personas inspiradas

Según los mencionados psicólogos, las personas que tienden a tener momentos de inspiración comparten ciertas características.

1. Son más abiertas a nuevas experiencias

Encuentran que las personas inspiradas están más abiertas a nuevas experiencias, y sus tareas les absorben más. El rasgo de personalidad “Apertura a la experiencia” habitualmente es previo a la inspiración, lo que sugiere que es un rasgo facilitador de la inspiración.

2. No son especialmente meticulosas

Además, las personas inspiradas no eran más meticulosas, es decir, no tenían puntuaciones más altas en escrupulosidad que las personas menos inspiradas, lo que apoya la visión de que la inspiración es algo que te sucede y no es voluntaria.

3. Son menos competitivas y tienen más motivación interna

Estas personas también informa de tener una mayor motivación para dominar su trabajo, pero eran menos competitivas, tienen mayor motivación interna y menos motivación externa. Es decir, quieren mejorar en su trabajo sólo por el placer de hacerlo y satisfacción personal, y no por superar a sus competidores u obtener más beneficios. Esto a su vez aumenta su rendimiento profesional.

4. Tienen mayor autoestima

Las personas inspiradas informan de mayores niveles de recursos psicológicos, como la confianza en sí mismos, autoestima y optimismo. Y esto se relaciona con el aspecto motivacional de la inspiración. Es decir, una persona con confianza en sí misma será más probable que lleve a cabo el objeto de su inspiración.

5. Tienen experiencias positivas

Algunas de las consecuencias de la experiencia inspiradora son: dominio en el trabajo, absorción, creatividad, percepción de competencia, auto-estima y optimismo. Es decir, la inspiración facilita experimentar todo ello.

Algo interesante es que el dominio del trabajo o proyecto es previo a la inspiración, lo que sugiere que no es algo totalmente pasivo sino que necesita de una mente preparada. Y es que, los momentos “eureka” de los científicos famosos no han sucedido por generación espontánea, sino que llevan mucho trabajo detrás.

¿Cómo es un episodio de inspiración?

¿Cómo es un episodio de inspiración?

Thrash y Elliot también investigaron la inspiración como estado, no como rasgo. Independientemente de quién seas, todos podemos experimentar inpsiración y los resultados asociados a este estado particular.

Dichos investigadores preguntaron a un número de personas acerca de sus experiencias inspiradoras. Estas diferían bastante unas de otras: sentirse animado por un entendimiento artístico o científico repentino, el descubrimiento del propio propósito o el impacto de modelos a seguir que le hicieron darse cuenta de que el éxito es posible.

Comparadas con experiencias de la vida cotidiana, la inspiración implica altos niveles de emociones positivas, la implicación en tareas y niveles bajos de emociones negativas. La inspiración, además, estaba fuertemente relacionada con un aumento en la espiritualidad y el significado.

Diferencia entre inspiración y motivación

La motivación es lo que nos impulsa a la acción, nos sirve para cubrir necesidades y puede venir desde fuera o desde dentro (motivación intrínseca o extrínseca) Descubre más sobre la importancia de la motivación en este artículo.

La inspiración consiste en la unión repentina de ideas creativas. Tras esto tu puedes estar o no motivado para llevarlo a cabo. Habitualmente la motivación sucede a la inspiración, pero son procesos separados.

¿Por qué la inspiración es tan importante para la fomentar la creatividad?

La inspiración es impulsora de la creatividad. Un conjunto de estudios dirigido por Trash y sus colaboradores investiga la relación entre la inspiración y la creatividad. Sus resultados sugieren que las personas inspiradas se ven a sí mismas como más creativas.

Encuentran que los participantes que han registrado patentes informan de experiencias de inspiración más frecuentes y más intensas. Así como más ocasiones de inspiración cuantas más patentes registradas tienen.

Lo mismo ocurre con la creatividad en piezas de escritura (escritura científica, poesía y ficción). Los escritores inspirados son más eficientes y productos, y tienen menos pausas y pasan más tiempo escribiendo.

La creatividad en la escritura

El vínculo entre inspiración y creatividad es consistente con el componente mencionado anteriormente de transcendencia, ya que la creatividad implica ver posibilidades sin límites. Podría considerarse como una desinhibición.

Curiosamente, la inspiración y el esfuerzo predicen diferentes aspectos de una actividad. Individuos que mostraban más esfuerzo en la escritura pasaban más tiempo parando, eliminando palabras y escribían más frases por párrafo, resultando en un mayor mérito técnico y uso de poemas con rima, pero su trabajo no se consideraba más creativo. Dicho de otro modo, parece que el esfuerzo extremo disminuye, en cierto modo, la creatividad.

10 maneras de fomentar la inspiración de un equipo de trabajo

En su trabajo, Gregory Dess y Joseph Picken afirman que la economía global necesita líderes que hagan un mayor uso de los recursos humanos y el potencial de sus trabajadores más que el uso de recursos tangibles , poniendo mayor énfasis en la motivación y la inspiración, dando una mayor libertad creativa a los empleados. Según ellos hay 5 acciones clave para lograrlo.

1. Usar visión estratégica para motivar e inspirar

Usar una visión estratégica para facilitar la adaptación a un entorno complejo y cambiante y aumentar la comunicación, la participación y el compromiso de los empleados.

2. Empoderar a los empleados a todos los niveles

Esto requiere dar a los empleados las herramientas para que tengan éxito, especialmente cuando adquieren mayores responsabilidades. Se habla de que los jefes deben tomar el rol de mentores o “coaches”.

3. Acumular y compartir conocimiento interno

Según los autores, cuanto más sepan los empleados de lo que ocurre en la empresa, más motivación tendrán de ayudar a resolver los problemas. “La información no es poder, es una carga”, y esto ayuda a repartir el peso de esa carga, fomentando la implicación en un objetivo común.

4. Reunir e integrar información externa

Fomentar que todos los empleados estén atentos a la competencia y posibles amenazas externas y reconociendo oportunidades.

5. Desafíar el status quo fomentando la creatividad.

Los autores están en contra de la rigidez en las organizaciones. Cuanta más experimentación más posibilidad de éxito.

Creatividad, motivación e inspiración en la empresa

¿Cómo mantener la motivación e inspiración en épocas de estrés?

1. Reduce tus niveles de estrés

Vivimos en una sociedad estresada. Si queremos seguir motivados e inspirados, lo primero que tenemos que hacer es aprender a controlar el estrés. Descubre en este artículo cómo manejar el estrés.

2. Reduce el exceso de información

El exceso de estímulos e información a la que estamos expuestos reduce nuestra inspiración y motivación. Recibir una información inabarcable nos bloquea. ¿No te ha pasado tener tantas cosas que hacer que al final te paralizas y no haces ninguna? Una forma de solventar esto, es ordenar la información de forma que la podamos manejar. Ordena tus tareas de las más urgentes a menos urgentes, o tareas que tienes que hacer hoy, esta semana y este mes.

También es importante mantener tus espacios ordenados y despejados. Demasiados papeles o herramientas de trabajo y desorden da sensación de caos y de muchas cosas pendientes, aumentando el estrés y reduciendo la inspiración y motivación.

3. Prueba cosas nuevas

Hemos dicho que uno de los factores que potencia la inspiración es la apertura a la experiencia. Prueba cosas nuevas, embárcate en nuevas experiencias y actividades, ve a sitios nuevos, prueba comida diferente, habla con gente distinta. Todo ello va a motivar tu inspiración.

4. Busca tu motivación

Cuando crees que la has perdido, reflexiona por qué te has embarcado en ese proyecto, o por qué haces lo que haces. ¿Tiene un propósito? O ese propósito inicial se ha perdido o ha cambiado. Reflexiona si necesitas un cambio de rumbo. Busca tu motivación interna.

5. No compitas con otros

No compitas

Como hemos mencionado al principio, la motivación sucede más fácilmente cuando la motivación es interna, cuando queremos mejorar nuestras habilidades y nuestro trabajo, y no por superar a nuestros competidores. Además, la competición nos genera una ansiedad totalmente innecesaria en la mayoría de casos.

6. Mejora tu autoestima

Podemos tener experiencias de inspiración, pero si no hacemos algo con ello, no las ejecutamos, es como si no hubieran pasado. Y para ello, tenemos que tener la suficiente autoestima y confianza en nosotros mismos. Descubre en el siguiente artículo cómo mejorar tu autoestima.

¿Por qué tener confianza es tan importante en nuestra vida?

No damos suficiente importancia a algo que sostiene nuestra pareja, nuestra familia, nuestra profesión y nuestra vida social. Sin confianza no existirían las relaciones de pareja, ni las empresas, ni la economía. La confianza es la base de la relación y comunicación padre-hijo, médico-paciente, profesor-alumno, empleador-empleado, etc. La confianza es necesaria, sin ella no podemos vivir.

Sin confianza no podemos vivir

¿Qué es la confianza?

La confianza es la seguridad o esperanza firme que alguien tiene de sí mismo o de otra persona o situación. Es el fundamento de toda relación humana. Nadie puede caminar junto al otro sin tener la certeza de que puede confiar en él. Sin confianza es imposible avanzar y crecer.

Cuando hablamos de confianza, hablamos de transparencia. Para confiar en otra persona hace falta primero tener un conocimiento. Cuanto más se conoce, más confianza hay en una relación. Donde hay confianza se da una comunicación bonita y enriquecedora.

En las relaciones es muy importante cuidar mucho la confianza. Ésta siempre se tiene que basar en la libertad. La verdadera confianza existe cuando hay madurez en las relaciones humanas. Implica estabilidad, respeto, amor. Todos necesitamos que alguien confíe en nosotros. Quien confía en otra persona la hace crecer y contribuye a su felicidad.

Sin embargo, la realidad que encontramos cada día es que las personas traicionan nuestra confianza – y nosotros traicionamos la de los demás. Lo que creíamos seguro, nuestra ciudad, nuestros amigos, cambian con el tiempo. Incluso por desgracia, podemos haber sido traicionados por nuestra pareja o por nuestros familiares más queridos.  Ganarse la confianza de alguien es una tarea difícil. Perderla es muy fácil.

¿Qué es la confianza?

La importancia de la confianza

La confianza es un factor clave en todos los aspectos de nuestra vida. Demandamos confianza en todas las actividades que realizamos, en todas las compras, en todas las inversiones, etc. Pero la confianza es algo que se gana poco a poco y se destruye en un segundo, es algo demasiado frágil. Pero si somos capaces de construirla y mantenerla, estamos logrando un gran éxito. Muchas personas tardan una vida en construir una reputación que se pierde en menos de una hora. La pregunta es si esto es algo inevitable o simplemente sucede así.

Podemos evitarlo, es tan simple y llano como evitar los problemas, mantener una ética que nos enorgullezca al final del día. Para muchas personas es complicado, vivimos en un mundo lleno de tentaciones, pero al final del día es necesario valorar lo efímero de las cosas que resultan tentadoras frente a las cosas que nos aportan confianza, o las personas que confían en nosotros.

No hay nada más humilde que reconocer que existen ciertas cosas en esta vida que no somos capaces de afrontar. Por ello, es fundamental ser muy honestos con nosotros mismos. Ser honestos con nosotros mismos nos puede tomar mucho tiempo, es importante saber qué imagen queremos dejar de nuestro paso por la vida. Tienes que pensar si para ti tu reputación es más importante que todo el dinero, que todas las tentaciones. Tienes que saber cómo quieres que te vea las personas que más te importan en este mundo, que al final del día, valga la redundancia, son las más importantes.

Seguramente hayas trabajado mucho durante toda tu vida para hacer algo extraordinario en este mundo. Lo importante de todo esto es que mantengas tu consistencia, no dejes que nada ni nadie te engañen. Prepárate para todo lo que venga. Es importante que recuerdes la importancia que tiene la confianza en todos los aspectos de esta vida.

La importancia de la confianza

Tipos de confianza

Pero, ¿qué tipos de confianza hay? A continuación te los explicamos con sus distintas características.

Confianza en los demás

La confianza en los demás es un fenómeno del que se suele hablar mucho en las relaciones interpersonales, especialmente aquellas de pareja.

Los seres humanos somos seres sociales, y por eso necesitamos a otros para vivir mejor y para gozar de un mayor bienestar psicológico y emocional. Tener relaciones cercanas da sentido a nuestra vida, y disponer de personas de confianza nos ayuda a ser felices.

Evidentemente, no podemos confiar en todo el mundo puesto que, en ocasiones, podemos toparnos con individuos que querrán defraudarnos, timarnos o aprovecharse de nosotros, pero especialmente en aquellas personas cercanas que nos han demostrado que podemos confiar en ellos, debemos darles un voto de confianza.

La confianza no es algo que venga de serie aunque algunos expertos piensan que es innata, al menos respecto a nuestros familiares, y cuando conocemos a alguien, uno debe ganársela. La sinceridad y la credibilidad son algunas variables que incrementan o no la confianza que podemos tener en otras personas.

Confianza en uno mismo o autoconfianza

La autoconfianza suele confundirse con la autoestima o el autoconocimiento, y pese a que están relacionadas, no son lo mismo. La autoestima es la valoración global que tiene una persona de sí misma, mientras que la autoconfianza se refiere a la valoración de uno mismo respecto a su capacidad para desempeñar una tarea y llevar a cabo un objetivo.

Es un concepto que está muy relacionado con el desarrollo personal, puesto que una autoconfianza alta permite superar los obstáculos que pueden ir surgiendo en el camino de un individuo a la hora de luchar por una meta. Cuando una persona tiene una autoconfianza elevada, está muy interesada en las tareas en las que participa porque se siente competente, ve los problemas como desafíos estimulantes, experimenta un compromiso elevado hacia sus intereses y actividades, y se recupera rápido de sus fracasos. Por suerte, la autoconfianza se puede trabajar y mejorar.

Falsa autoconfianza

En ocasiones, algunos individuos parecen mostrar una confianza alta cuando en realidad no confían en sí mismos. Esto es lo que se conoce como falsa autoconfianza.

Los sujetos con falsa autoconfianza a veces puede llegar a convencerse de que confían en sí mismos aunque no sea así, e incluso pueden realizar autoverbalizaciones positivas hacia sí mismos, con frases optimistas. Es un tipo de autoengaño que no favorece para nada el desarrollo personal, y que permite a la persona evadirse del verdadero estado interno de autoconfianza que en muchos casos está detrás de la “máscara”.

Tipos de confianza

Consejos para recuperar la confianza de alguien

En ocasiones, puede que nos arrepintamos de algo que hemos hecho y que ha supuesto que la otra persona deje de confiar en nosotros. Si te sientes identificado y quieres recuperar la confianza de esa persona que tanto te importa, sigue estos consejos:

1. Admite tu error

Evidentemente la otra persona ha perdido la confianza en ti porque has hecho algo mal. Así que no pierdas más tiempo intentando ocultar parte de la historia para quedar menos mal. Si quieres que la otra persona vuelva a recuperar la confianza en ti, lo primero que debes hacer es asumir que te equivocaste y que la culpa es tuya.

2. Habla de lo que te llevó a hacerlo

Ahora que has admitido tu error, es momento de hablar de lo que te llevó a hacerlo. De esta manera puede que la otra persona incluso te comprenda. Es habitual que nos comportemos a la defensiva cuando tenemos problemas de pareja, y muchas veces la solución era simplemente la comunicación. Hablar de tus sentimientos y pensamientos respecto al tema puede hacer que la otra persona recapacite, porque es posible que también tenga parte de culpa en lo sucedido.

3. Sé humilde

Ser humilde es un punto importante para recuperar la confianza de alguien, porque si te pones a la defensiva, el conflicto puede hacerse incluso mayor. Tu objetivo es que podáis hablar de lo que ocurrió y que te vea como una persona que comete errores como cualquier ser humano. Así que no dejes que te vea como una mala persona.

4. Ten paciencia

Si quieres recuperar la confianza de alguien es necesario que dejes pasar el tiempo y tengas paciencia. Si esa persona que tanto significa para ti se siente traicionada por cómo te has comportado, vas a necesitar tiempo para que las heridas vayan cicatrizando. No pretendas que todo vuelva a la normalidad de la noche a la mañana.

5. Haz cambios notables

Si has conseguido que la otra persona te dé otra oportunidad, es momento de hacer cambios notables y de demostrarle que no se ha equivocado volviendo a confiar en ti. Ahora es el momento de manifestar, no solo con palabras sino con hecho también, lo mucho que te importa esa persona. De esta manera no se arrepentirá de haberte perdonado.

6. No mientas

Y el motivo por el que es más fácil que deje de confiar en ti es porque le has dado motivos para la duda. Ahora cualquier mentira será vista como otra gran traición. Así que no juegues con fuego y se honesto. De lo contrario sufrirás las consecuencias de tus actos.

7. No vuelvas a cometer el mismo error otra vez

Si has conseguido que te perdone y confíe en ti de nuevo, no vuelvas a cometer el mismo error otra vez. Porque si es complicado recuperar la confianza una vez perdida, si vuelves a cometer el mismo error, mejor que te vayas olvidando de esa persona. Puedes seguir los consejos que acabas de leer para que te dé otra oportunidad, pero raramente te dará dos oportunidades por el mismo motivo.

Consejos para recuperar la confianza de alguien

Consejos para mantener la confianza de alguien

¿Quieres generar más confianza en tu entorno? No mientas, nunca. Fácil, ¿no?

Compromiso 

La sinceridad es importante. Así todo, de nada sirve que de manera sincera te comprometas a hacer algo si luego no lo cumples. Tal vez de manera honesta y sincera le has dicho a tu cliente que tendrías el trabajo listo a lo largo del día pero, vaya, te surgieron imprevistos y finalmente incumpliste tu compromiso. Fuiste honesto al comprometerte, cierto, pero… ¿para qué?

Cumplir con los compromisos que libremente has adquirido genera confianza.

Mira, cuando no cumples una promesa del tipo que sea crearás un precedente y la otra parte ya nunca jamás tendrá la seguridad absoluta de que cumplirás lo acordado; tendrás que emplearte muy muy a fondo para volver a ganarte a la otra persona (si es que lo consigues). 

Hazte un favor: si te comprometes a algo, hazlo. Si no, directamente no te comprometas o deshaz el compromiso a tiempo.

Respeto 

Un aspecto no menos importante a la hora de generar confianza es el respeto, entendiendo respeto como esa manera de relacionarte con la otra parte de modo que en ningún momento y a ningún nivel interfieres en su vida de manera negativa.

Respeta el espacio de los demás, no presiones, no te inmiscuyas en el territorio vital y profesional de la otra persona, no hagas perder el tiempo a la otra parte (una de las formas más grandes a mi juicio de mostrar respeto).

Escucha 

Escuchar es importante. Más que «escuchar» lo que diría que realmente genera confianza en la otra persona es el hecho de sentirse escuchado.  Este punto cobra especial relevancia en conversaciones dentro del mundo profesional. 

Tienes que asegurarte por todos los medios de que la otra persona se siente entendida con aquello que te está transmitiendo.

LA CONFIANZA ES COMO UN PAPEL, UNA VEZ QUE ESTÁ ARRUGADO, NO PUEDE SER PERFECTO OTRA VEZ.

Consejos para mantener la confianza de alguien

Qué es el autoconocimiento y cómo conseguirlo

Ya Sócrates nos lo decía: “Conócete a ti mismo”. Pero, ¿qué utilidad tiene conocernos a nosotros mismos? ¿Qué ganamos con ello? Llegar al autoconocimiento no es tarea fácil, por ello cabe preguntarse si merece la pena el esfuerzo. Aquí te contamos todo sobre el autoconocimiento, qué es, sus beneficios, su relación con la autoestima y cómo alcanzarlo.

¿Qué es el autoconocimiento? Photo by Laurenz Kleinheider on Unsplash

¿Qué es el autoconocimiento? Definición y significado

El autoconocimiento consiste en conocer nuestros propios estados mentales, procesos psicológicos, disposiciones y preferencias. Es decir, conocernos psicológicamente, como funciona nuestra mente, nuestras emociones, nuestra personalidad.

El estudio del autoconocimiento se remonta a 1972 con los psicólogos Duval y Wicklund, que desarrollaron una teoría del autoconocimiento. Propusieron que:

“Cuando centramos nuestra atención en nosotros mismos, evauluamos y comparamos nuestra conducta presente con nuestros estándares internos y valores. Nos volvemos auto-conscientes como evaluadores objetivos de nosotros mismos”.

En definitiva, consideran que el autoconocimiento es un mecanismo principal de auto-control.

También Daniel Goleman, aclamado por su libro “Inteligencia Emocional” habla del autoconocimiento, definiéndolo como “conocer nuestros estados internos, preferencias, recursos e intuiciones”. Pone más énfasis a nuestra habilidad de monitorizar nuestro mundo interno, pensamientos y emociones a medida que van surgiendo.

A medida que nos vamos dando cuenta de lo que ocurre dentro de nosotros, podemos reconocerlo y aceptarlo como una parte inevitable de ser humano, más que castigarnos por ello. Es por eso por lo que la aceptación y la auto-compasión son habilidades esenciales para llegar al autoconocimiento.

Barreras para el autoconocimiento

Entenderse y conocerse a uno mismo es una tarea más difícil de lo que pueda parecer. Y es que, no hay nadie a quien conozcamos mejor que a uno mismo, ya que estamos presentes en todo los aspectos de nuestra vida. Cada uno de nosotros tiene acceso a nuestros pensamientos privados, emociones no expresadas y secretos que nadie más sabe. Sin embargo, esto no lo hace más fácil, porque tenemos ciertas barreras para conocernos.

1. Estamos en piloto automático

La mayoría del tiempo, simplemente no estamos “ahi” para observarnos a nosotros mismos. Es decir, no estamos prestando atención a lo que está pasando dentro de nosotros.

Los psicólogos Mathew Killingsworth y Daniel T. Gilbert encontraron que más de la mitad del tiempo funcionamos en “piloto automático”, o de forma inconsciente a lo que hacemos y sentimos, donde nuestra mente vaga lejos del aquí y ahora.

2. Sesgo de confirmación

Algunos sesgos cognitivos, como el sesgo de confirmación supone también una barrera para nuestro autoconocimiento. Este sesgo implica la creencia en determinados datos que apoyan la idea previa que tenemos, en este caso, de cómo somos, y dando menos importancia o ignorando los datos que apoyan la idea contraria. Por ejemplo, si creemos firmemente que somos unos amigos buenos y leales, es más probable que interpretemos situaciones donde quizá no lo hemos sido como una anomalía o una excepción. Esto evita que nuestro autoconcepto, la idea que tenemos de nosotros mismos, cambie o evolucione.

¿Qué sucede cuando no nos conocemos lo suficiente?

La investigacion psicológica sugiere que un pobre autoconocimiento puede tener consecuencias negativas, como una toma de decisiones inadecuada, baja capacidad para conseguir lo que nos proponemos, dificultades emocionales e interpersonales y una baja satisfacción con la vida.

A continuación describimos las consecuencias de un bajo autoconocimiento.

1. Un bajo autoconocimiento fomenta la inseguridad

El bajo autoconocimiento fomenta la inseguridad. Photo by Moose Photos from Pexels

Si no nos conocemos bien, vamos a tender a compararnos con los demás, fiarnos de las opiniones que tienen los demás sobre mi y vamos a intentar buscar la aprobación externa. No vamos a tener un concepto de nosotros mismos equilibrado y objetivo, vamos a tender a una imagen distorsionada y negativa.

2. Si no nos conocemos tendremos dificultad para eliminar hábitos indeseados

Muchas conductas adictivas o compulsivas tienen la función de sobrellevar un malestar interno, o huir de ciertas emociones. El autoconocimiento nos permite reconocer y aceptar emociones y experiencias dolorosas y tratarnos con compasión. Entonces no tendremos tantos motivos para huir de ellas y nos será más fácil desprendernos de todas esas conductas indeseadas.

El autoconocimiento también nos ayudaría a detectar en qué situaciones es más fácil que realicemos esas conductas, preparándonos para poder evitarlas.

3. La falta de autoconocimiento influye de forma negativa en nuestras relaciones

Si no nos conocemos será más probable que ignoremos cuando estamos proyectando en el otro emociones que son nuestras, o que responsabilicemos a los demás de cómo nos sentimos.

También puede suceder que, debido a nuestras experiencias pasadas, repitamos patrones de relación poco saludables, eligiendo parejas que nos frustran de forma similar, porque es lo que hemos conocido, o lo que de forma inconsciente creemos merecer.

Es a través del autoconocimiento cuando podremos ser conscientes de todo ello, romper antiguos patrones y responsabilizando de nuestras propias emociones.

4. Si no nos conocemos elegiremos trabajos y proyectos que no encajan con nosotros.

Si no sabemos bien cuáles son nuestros puntos fuertes, habilidades y valores elegiremos trabajos que quizá complacen a otras personas, o que nos dan prestigio a ojos de la sociedad. Esto nos llevará a una profunda insatisfacción y una gran desmotivación.

Aunque por nuestras circunstancias no siempre podremos trabajar de aquello que más nos llene, sí podremos elegir ciertos empleos que sean mínimamente adecuados para nosotros.

5. Un bajo autoconocmiento nos llevará a invertir tiempo en dinero en cosas que no nos satisfacen.

En esta sociedad capitalista y del consumismo es fácil caer en comprar cosas que nos hacen creer que nos darán felicidad y éxito. Igualmente a veces invertimos mucho tiempo y esfuerzo en relaciones de amistad o de pareja que no nos aportan nada. Sólo cuando somos conscientes de aquello que realmente nos da felicidad, dejaremos de malgastar nuestro tiempo y dinero en aquello que no nos satisface.

Cómo nos puede ayudar tener un mejor autonocimiento. Beneficios

Los griegos antiguos lo tenían muy claro. Es muy importante conocerse a uno mismo. Sócrates lo decía, y también estaba escrito en la entrada del Oráculo de Delphi, donde la gente peregrinaba para preguntar acerca de su futuro.

1. El autoconocimiento mejora nuestra autoestima y seguridad en nosotros

El conocernos a nosotros mismos, saber, aceptar y no juzgar nuestros aspectos positivos y negativos nos devuelve una imagen equilibrada y realista de cómo somos, hace que estemos en paz con quiénes somos, fomentado una sana autoestima. Lo que no se traduce en un estatismo y en el no querer evolucionar, sino que nos acerca al cambio desde una actitud de aceptación, más que de lucha, algo que es esencial a la hora de cambiar.

2. El autoconocimiento fomenta el cambio y el desarrollo personal

El autoconocimiento fomenta el crecimiento personal. Photo by freestocks.org from Pexels

El autoconocimiento requiere de consciencia de nosotros mismo y al mismo tiempo fomenta la sensación de control sobre nosotros mismos. Es decir, dejaremos de responsabilizar a los otros por todo lo que nos pasa o lo que sentimos, y nos haremos cargo de ello. Tampoco se trata de que nos culpemos de todo, sino de vernos como sujetos activos en nuestra propia vida, más que sujetos pasivos.

Esto va a fomentar nuestra capacidad de cambiar y desautomatizar nuestras tendencias automáticas de conducta, emoción y pensamiento. Ya que podremos predecir cómo vamos a reaccionar y quizá podremos evitar ciertas respuestas que no nos gustan, fomentando nuestro crecimiento personal.

3. El autoconocimiento mejora nuestras relaciones

El conocernos a nosotros mismos y aceptarnos completamente fomenta la compasión hacia nosotros mismos y los demás. El responsabilizarnos de nuestras emociones, pensamientos y conductas y no culpar a los demás va a ahorrarnos infinidad de conflictos. Tenderemos a juzgar menos a otras personas y sus conductas, mejorando nuestras relaciones sociales.

4. Nos ayuda a recibir mejor las críticas

El autoconocimiento favorece nuestra autoestima y seguridad en nosotros mismos. Cuando una persona no recibe bien las críticas se debe en gran medida a una baja autoestima, la persona reacciona de forma agresiva porque teme que eso pueda ser cierto. Cuando nos conocemos y sabemos nuestro puntos fuertes y débiles sabremos si eso que nos dicen es cierto o no. Si alguien los llama “egoísta” y nosotros somos conscientes de que no es cierto, la ignoraremos y no nos afectará. Cuando, por el contrario, creemos que es cierto, nos lo tomaremos bien, no nos pillará de sorpresa porque ya tendremos reconocidos y aceptados esos “defectos”, y será probable que estemos trabajando en ellos.

Descubre aquí cómo comunicarnos de forma asertiva y aprender a hacer y recibir críticas.

Autoconocimiento emocional

El autoconocimiento emocional implica ser conscientes y reconocer las distintas emociones que experimentamos tal y cómo van surgiendo.

Esto es particularmente difícil cuando no nos han educado en inteligencia emocional. No sabemos reconocer las emociones, no sabemos ponerles nombre. Muchas personas sólo reconocen dos emociones: sentirse bien o sentirse mal. Si no sé ponerle nombre a la emoción, difícilmente sabré encontrar su origen y gestionarla.

También es frecuente luchar contra nuestras emociones. Pensamos que algunas emociones son erróneas, especialmente las negativas. “Si tengo todo lo que quiero, no debería sentirme mal”, o aquellos mensajes sociales que transmiten que todo se arregla con una sonrisa. Sin embargo, todas las emociones tienen su utilidad y son importantes, nos dan información sobre nosotros mismos y el mundo. La clave es saber cómo expresarlas. Por ejemplo, si yo siento ira, quizá es que haya sido testigo o víctima de una injusticia, y esa emoción puede que me impulse a ponerme en mi lugar (de forma asertiva sería lo ideal).

El autoconocimiento emocional es reconocer y aceptar esas emociones, lo que a su vez nos servirá para comprender de donde vienen y trabajar para, o bien perpetuarlas o regodearnos en ellas (en las positivas) o bien para disminuir su intensidad y duración (en las negativas).

Autoconocimiento y autoestima

Muy a menudo, basamos la opinión que tenemos de nosotros mismos en lo que otros piensan de nosotros. O más concretamente, lo que creemos que los demás piensan. Si fuimos criticados con frecuencia en la niñez, puede que de mayores desarrollemos una baja autoestima y una sensibilidad al rechazo. Si, por el otro lado fuimos muy elogiados, puede que hayamos desarrollado una necesidad de aprobación.

Descubre aquí cómo elogiar a los niños para fomentar su autoestima.

Nuestra mente crea ideas acerca de cómo somos, y tendemos a creernos lo que dice a pies juntillas. A veces ni nos lo cuestionamos. El autoconocimiento nos permite aproximarnos a nuestra esencia con curiosidad y sin juicios, permitiéndonos cuestionar aquello que tenemos por cierto. De esta manera podremos crearnos un autoconcepto flexible pero realista y ajustado, lo que mejorará nuestra autoestima y nos hará más resistentes frente a la comparación con los demás.

¿Cómo podemos desarrollar nuestro autoconocimiento? Ejercicios de para el autoconocimiento

1. Autoconocimiento a través del mindfulness

La meditación y el mindfulness fomenta el autoconocimiento. Photo by Jared Rice on Unsplash

El mindfulness es una técnica que se reconoce por sus efectos positivos en salud mental, e implica prestar atención a las experiencias presentes (pensamientos, emociones), observándolas sin juzgarlas.

Según este estudio esta técnica podría ser útil para aumentar nuestro autoconocmiento. Carlson, la autora, los componentes del mindfulness (atención y observación sin juicios) pueden derribar las barreras principales para conocernos a nosotros mismos. Ella argumenta que uno de los mayores obstáculos para el autoconocimiento es el hecho de querer vernos de forma positiva, de ahí que a veces sobrestimemos nuestra virtudes para preservar nuestra autoestima. Sin embargo, una observación no juiciosa de nuestros pensamientos, emociones y conductas reduce esa reactividad emocional y nos abre al conocimiento de todas las facetas de nosotros mismos.

La dificultad de acceso a la información es otra barrera. Por ejemplo a veces tenemos dificultad para ser conscientes de nuestra conducta no-verbal, lo que nos podría dar mucha información de nuestros estados internos. Yo puedo creer que estoy muy relajada, pero estoy apretando los puños o la mandíbula y no me estoy dando cuenta. Y es que, el cuerpo nos habla y tenemos que aprender a escucharlo. Para ello, el Mindfulness y el Yoga pueden ser de gran ayuda, ya que se asocian con una mayor consciencia corporal.

Lo mismo ocurre con nuestras emociones. El mindfulness nos ayuda a ser conscientes de lo que sentimos de una forma no juiciosa. Lo que nos permitiría tener mas autoconocimiento emocional.

Descubre cómo aquí cómo practicar el Mindfulness .

2. Empieza un diario

Si te gusta escribir, mantener un registro de nuestros pensamientos, emociones, cosas que no resultan difíciles, puede sernos de ayuda, no solo para conocernos mejor, sino para amortiguar el impacto emocional de ciertas experiencias y procesar mejor situaciones difíciles de nuestra vida.

Escribe un diario para mejorar tu autoconocimiento. Photo by JESHOOTS.com from Pexels

3. Pide feedback

A veces nosotros no tenemos todas las respuestas acerca de nosotros mismos, y la visión externa de otras personas puede ser de gran ayuda. Algunas personas de confianza pueden ver cosas que nosotros no hemos visto.

Atrévete a preguntar a alguien cercano acerca de algún aspecto de nosotros en el que nos interese profundizar o trabajar. Mantén una actitud abierta y muéstrate dispuesto a escuchar lo que tienen que decir. A veces no es fácil escuchar ciertos aspectos de nosotros mismos, especialmente si son negativos, pero recuerda que sólo así vamos a evolucionar.

Sin embargo, hay ocasiones que el feedback nos viene de formas poco adecuadas o agradables, por ejemplo desde el enfado o el resentimiento. En esas ocasiones intenta no aferrarte a esa crítica y cuando el enfado haya pasado, pedirle a la persona aclaraciones.

4. Haz registros

Los registros emocionales nos pueden dar mucha información acerca de nuestros patrones automáticos de pensamiento y conducta y sobre qué influye y qué no en nuestra experiencia emocional.

En una tabla registra diferentes situaciones del día con su hora y fecha, qué emoción sentiste, su intensidad, que pensabas, hiciste después. También puedes registrar emociones, estrategias para manejarlas y su efectividad. Registrar tus pensamientos negativos repetitivos, el malestar que te causan y una alternativa más racional.

Estos registros son muy útiles para hacernos conscientes de nuestros patrones emocionales y de pensamiento, lo que luego nos ayuda a modificar aquellos que son indeseados.

5. Analiza tus acciones

No se trata de que lo analices todo, ya que podría abrumarnos. Pero comienza a preguntarte por qué reaccionas de la forma que reaccionas, sobre todo si ha sido una reacción intensa. ¿Por qué le he contestado así a mi pareja? ¿Me he sentido atacado? ¿Es un tema sensible para mi? ¿Me ocurre con más personas o situaciones?

De esta manera podremos ir descubriendo patrones de conducta que pueden responder a traumas o heridas emocionales, al aprendizaje…

Cómo afrontar el miedo al cambio

Cambiar es muy sano. Significa evolucionar, aprender y conseguir mejores resultados. Pero a veces cuando se avecina un cambio lo percibimos como una de las peores amenazas que pueda existir en el mundo. Afrontar el miedo al cambio en tu vida a priori puede ser chocante, algo a lo que no estás preparado para aceptar. Asumir el cambio nos cuesta, por eso en este post tienes varios consejos para saber cómo afrontar el miedo al cambio.

Cómo afrontar el miedo al cambio

“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio.” – Charles Darwin.

¿Qué es el miedo?

Se conoce como miedo al estado emocional que surge en respuesta ante una situación de eventual peligro. También, miedo se refiere al sentimiento de desconfianza de que pueda ocurrir algo malo, “tenía miedo de que saliera mal la presentación de mi tesis”.

El miedo puede ser desencadenado por una idea en relación a algo desagradable, por razones imaginarias, sin fundamento o lógica racional, por ejemplo: los fantasmas, o por un riesgo real. Normalmente, para que el miedo surja es imprescindible la presencia de un estímulo que provoque la ansiedad e inseguridad en el individuo. Esto, conlleva a unas reacciones físicas por parte de los individuos como el enfrentamiento o la huida ante dicha situación.

La idea de que algo o alguna cosa pueda amenazar la seguridad o vida de alguien, puede causar que el cerebro se active involuntariamente, una serie de compuestos químicos que provocan reacciones que caracterizan el miedo.

En psicología, el miedo es un mecanismo de defensa, psicológico y fisiológico, que permite al ser vivo mantenerse alejado o a la defensiva y asegurar su supervivencia ante un eventual peligro. En referencia a este punto, se puede afirmar que el miedo es necesario y hasta positivo porque prepara al organismo a reaccionar ante situaciones que requieren una activación neuronal superior a la de otros eventos.

¿Qué es el miedo?

¿Por qué sentimos miedo?

Todos los seres humanos sentimos miedo de alguna cosa. Estamos programados para activar instintivamente todas nuestras alertas y responder ante el peligro. Hasta ahí, el miedo es necesario y cumple una función evolutiva que nos ha salvado la vida como especie por muchos siglos.

El miedo nació en nuestra especie como una respuesta que nos permite mantenernos a salvo. Es el mismo tipo de respuesta que genera, por ejemplo, un animal cuando está frente a su depredador. El miedo lo alerta y activa sus instintos para huir o defenderse. De aquí nace, por ejemplo, el conocido miedo a las alturas: se trata simplemente de una respuesta natural de nuestro cuerpo que nos está alertando “aquí no estás a salvo, podrías caerte y morir”.  Sin embargo, en los seres humanos este mecanismo se complejiza debido a nuestra profunda y enredada psicología.

¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando tenemos miedo?

El miedo se lleva a cabo a través de un proceso, en el cual el primero los sentidos reconocen el peligro, llevándolo al cerebro para ser interpretado, y de ahí pasa al sistema límbico que se encarga de regular las emociones del ser humano. Como consecuencia, se activa la amígdala que se encarga de liberar el miedo, y es cuando se produce diferentes síntomas o reacciones en el ser vivo:

  • Aumento cardíaco.
  • Aumento de la glucosa en la sangre.
  • Aumento de la velocidad en el metabolismo.
  • Aumento de la adrenalina.
  • Aceleración de la respiración.
  • Contracción muscular.
  • Dilatación de la pupila.
¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando tenemos miedo?

¿Por qué el cambio nos da miedo?

¿Por qué aterra tanto el cambio? ¿Cuántas veces hemos rechazado propuestas para evitar correr riesgos? Probablemente muchas y en casi todos los ámbitos de nuestra vida.

A veces tomamos la decisión de mantener situaciones en las que no nos sentimos a gusto. Preferimos seguir ahí antes de enfrentar las posibles consecuencias negativas de un cambio, olvidando por otro lado, las positivas. Todo esto a costa de nuestra felicidad.

Ser precavidos es una actitud positiva y beneficiosa. Nos mantiene a salvo en muchas situaciones. El que no arriesga, ni gana ni pierde. En otras palabras, nos mantenemos en esa normalidad que hemos creado. Sin embargo, la vida es un constante cambio y a veces, hay que tomar ciertos riesgos para crecer a nivel personal, profesional, económicamente o como pareja.

El cambio nos da miedo porque viene cargado de incertidumbre, de esa sensación en la que es imposible predecir resultados y consecuencias. Puede que sea positivo, pero también puede que no lo sea tanto. La cuestión está en que hay momentos en los que se hace necesario tomar ciertos riesgos. No siempre es tan malo.

¿Por qué el cambio nos da miedo?

Causas habituales del miedo al cambio

Cuando tenemos que realizar algún cambio en nuestra vida, es normal que sintamos una especie de miedo que puede parecerse a una sensación de vértigo e incomodidad. ¿De dónde procede esta emoción? Son muchas las causas que hacen que tengamos miedo y es importante conocerlas para, así, hacerlas frente y volver a recuperar el timón de tu vida.

El miedo es uno de los principales enemigos de la felicidad porque, por miedo a lo desconocido, a no tener el control, al final terminamos viviendo una vida que no está mal pero que tampoco nos satisface por completo. Superar ese miedo es esencial para que puedas vivir tu vida al completo y como realmente quieres.

Aquí te descubriremos por qué tenemos miedo al cambio indicándote las causas más habituales:

Miedo a no dominar la situación

Esta es una de las principales causas por las que tenemos miedo al cambio. Actualmente vivimos en una realidad que controlamos, es cómoda y es fácil de gestionar: nuestra ciudad, nuestro trabajo, nuestros amigos… Esto es lo que se llama la “zona de confort” y, como su propio nombre indica, aquí estamos muy cómodos y estabilizados.

Todo lo controlamos y lo podemos dominar. Pero, cuando algo de esto cambia, es cuando empezamos a sentirnos inseguros, a sentir que no todo está bajo nuestro control y, por tanto, esta situación puede causarnos ansiedad, miedo e incomodidad.

Miedo a equivocarnos

Otro de los principales motivos por los que tenemos miedo al cambio es por temor a equivocarnos. Está claro que, dentro de nuestra zona de confort, todo lo dominamos y, por tanto, difícilmente nos equivocaremos; sin embargo, si salimos de aquí y exploramos otras zonas nuevas para nosotros, será más fácil que erremos y que, por tanto, podamos sentirnos más vulnerables y débiles.

Además, si tomamos una decisión un poco más drástica como puede ser un cambio de pareja o de trabajo, es normal que este miedo sea aún mayor. Pero, tal y como dice el refrán “Quién no arriesga, no gana” así que es mejor arriesgar que quedarte en un sitio dominado y sin que te satisfaga al 100%.

Miedo a lo desconocido

Y, por último, otro de los motivos más habituales por el que tenemos miedo al cambio es que, en general, todo lo desconocido suele causar temor e inseguridad a las personas. Caminar por un terreno desconocido supone ir por una senda que no controlamos en absoluto y que, además, no sabemos qué nos puede deparar.

En este otro artículo te descubrimos los efectos físicos y psicológicos del miedo.

Miedo al cambio de trabajo

Uno de los miedos más comunes que hay en relación a los cambios es el temor a cambiar de trabajo. ¿Por qué sucede esto? Básicamente porque es en el terreno laboral donde convergen más emociones relacionadas con la seguridad en uno mismo y la autoestima. Por tanto, ante un posible cambio laboral, es habitual que nos vengan dudas sobre nosotros mismos como, por ejemplo, “¿Estaré a la altura?”, “¿Estoy preparado/a para este cambio?”, etcétera.

El miedo al cambio de trabajo es un temor común pero que debemos superar para poder permitirnos avanzar y crecer en el entorno laboral. Si nos dejamos guiar por este miedo, al final podemos quedarnos estancados en una profesión o en una categoría que no termina de convencernos. Podemos dar más de nosotros mismos pero, para ello, es importante que creamos en nosotros y, sobre todo, que nos atrevamos a dar el paso.

Miedo a cambiar de ciudad

También puede darse la situación de que te hayas cuestionado sobre por qué tenemos miedo al cambio debido a que se te ha planteado la posibilidad de cambiar de ciudad. Es el segundo miedo más común que hay, juntamente con el del trabajo que hemos mencionado anteriormente; la causa de este temor aparece porque en nuestra ciudad es donde nos sentimos completamente seguros: dominamos el transporte, los barrios, los restaurantes o locales, tenemos nuestros amigos, el trabajo, etcétera.

Un cambio de ciudad puede significar un cambio total de vida, un recomenzar de cero y empezar tu vida de nuevo. Y esto siempre da vértigo. Pero esa emoción no puede dominarnos, tenemos que aceptarla y, después, superarla. Es importante que entiendas por qué te está sucediendo esta situación pero que, también, te armes de valor y tomes la decisión que realmente quieres. No dejes que el miedo la tome por ti.

Causas habituales del miedo al cambio

Miedo al cambio: ideas que te pueden ayudar

Ahora que ya sabes por qué tenemos miedo al cambio es importante que conozcamos la mejor manera de poder superarlo pues, de esta forma, conseguiremos evitar que sea el dueño de nuestras decisiones. Tenemos que aprender a ser nosotros mismos los que guiemos nuestra vida, el miedo es una emoción natural pero nunca, jamás, deberá ser nuestro consejero.

Escúchalo, analízalo pero, después, supéralo y atrévete a vivir como realmente quieres hacerlo. Este es el primer paso para disfrutar de una vida plena y satisfactoria.

  • Piensa en positivo: para poder superar el miedo al cambio es necesario que, en lugar de escuchar solo lo negativo que puedes experimentar con esta situación, le des una vuelta a tu mente y pienses en todo lo que aprenderás, la sensación de bienestar y satisfacción que tendrás. Es importante que le des la vuelta la moneda para que te atrevas a dar el paso. Lo positivo tiene que pesar más que lo negativo, ¡no lo olvides!
  • Cultiva tu valentía: es una cualidad que, normalmente, no trabajamos por encontrarnos en un entorno conocido y que dominamos. Sin embargo, en esta vida es muy importante que seamos valientes, que nos atrevamos a dar el paso que queramos y que seamos nosotros los que mandemos en nuestra vida. No te dejes eclipsar por el temor y saca a relucir tu lado más valiente.
  • Ve paso a paso: no tienes que forzarte. Esto es algo esencial pues, la situación en sí misma ya te está causando estrés, por tanto, lo que menos tienes que hacer es ejercer mayor presión. Plantéate ante este cambio con una actitud pausada y calmada, intenta ver todas las partes del proceso y encáralos de uno a uno. Esta es una manera sencilla de poder ir avanzando de forma tranquila y sin agobios.

Y recuerda: el miedo es una emoción normal. Todo el mundo teme a los cambios aunque, muchas personas, lo sienten como una oportunidad nueva, una ilusión, un reto. Intenta verlo tú también así y, de esta forma, conseguirás vivir como en realidad quieres.

Miedo al cambio: ideas que te pueden ayudar

Tipos de atención: Descubre cómo nuestro cerebro capta la atención

La atención es clave para el funcionamiento óptimo de las personas, facilitando la discriminación entre los estímulos y eventos relevantes e irrelevantes. Por tanto, la atención es una pieza fundamental en el ser humano. Te lo contamos todo a continuación ¿Qué es la atención? ¿Qué tipos hay? Sigue leyendo este post.

Atención: definición, tipos y ejemplos

¿Qué es la atención?

La atención podría definirse como la capacidad de generar, seleccionar, dirigir y mantener un nivel de activación adecuado para procesar la información relevante. Dicho de otra forma, la atención es un proceso que tiene lugar a nivel cognitivo y que permite orientarnos hacia aquellos estímulos que son más importantes, ignorando los que no lo son para actuar en consecuencia.

Siempre que hablamos de alguien distraído o que simplemente no nos escucha, decimos que no está prestando atención. La pregunta es la siguiente: ¿Se puede vivir sin atención?

En la actualidad los trastornos de atención están de moda. No deberíamos asombrarnos, vivimos en una sociedad que demanda el procesamiento constante de un sinfín de estímulos. Publicidad, tareas simultáneas y dispositivos tecnológicos, son ejemplo de los elementos que captan nuestra atención en todo momento.

Más allá de eso, la atención es un proceso cognitivo de base cerebral y por ende una persona no carece de atención por ser distraído, simplemente la está poniendo en otro sitio.

¿Qué tipos de atención hay?

Hay diferentes criterios que se utilizan para clasificar la atención. En este caso nos vamos a guiar por los criterios de clasificación establecidos por la psicóloga Soledad Ballesteros (2000), la cual establece los siguientes tipos de atención:

Tipos de atención según el origen y naturaleza de los estímulos:

  • Atención interna: es la capacidad que tenemos para atender a nuestros propios procesos mentales, es decir, cuando una persona presta atención a sus eventos internos, a lo que ocurre dentro de él, aquella que está desligada del entorno.

Por ejemplo, cuando prestamos atención a los latidos de nuestro corazón, como recordar un sueño y reflexionar sobre este o cuando prestamos atención a nuestra respiración.

  • Atención externa: se refiere a aquella atención que es captada por cualquier estímulo u objeto externo, es decir, las condiciones inherentes a los estímulos que nos afectan como: el ruido, los movimientos, los cambios, entre otros.

Por ejemplo, cuando prestamos atención a un la alarma de un reloj, los sonidos de la circulación vehicular, cuando el individuo va manejando o escuchamos la sirena de la policía o la ambulancia.

¿Qué tipos de atención hay?

Tipos de atención según la actitud del sujeto:

  • Atención voluntaria: ocurre cuando el individuo hace un esfuerzo continuo y consciente para dirigir la atención, es decir, es la capacidad de concentrarse en un estímulo de manera voluntaria. Este tipo de atención es adquirida desde la niñez, ya que está ligada al proceso de aprendizaje de cada individuo.

Por ejemplo: cuando nos hablan en clase y decidimos prestar atención a lo que se nos está diciendo o atender cuando alguien nos está enseñando a hacer algo.

  • Atención involuntaria: en este caso la persona no hace un esfuerzo consciente y activo, sino que es el estímulo tanto interno como externo lo que dirige la atención. Se caracteriza por ser emocional y pasiva, ya que esta atención no está vinculada directamente con las necesidades o intereses del individuo.

Por ejemplo, el ruido de un petardo, un dolor de cabeza o voltear hacia el lugar donde se genera un sonido estrepitoso.

¿Qué tipos de atención hay?

Según las manifestaciones motoras y fisiológicas:

  • Atención abierta: este tipo de atención es la que está acompañada por una serie de respuestas motoras y fisiológicas. Consiste en los movimientos realizados con la cabeza, los gestos o posturas que tenga el individuo.

Por ejemplo: cuando alguien nos habla y estamos de frente atendiendo tanto a su lenguaje verbal como no verbal.

  • Atención encubierta: es donde el foco atencional y el receptor no están asociados, es decir, cuando un individuo hace creer que está viendo la televisión cuando en realidad está escuchando una conversación sin que los protagonistas lo noten.

Por ejemplo: espiar a alguien detrás de la puerta sin que las personas que tienen la conversación lo sepan.

¿Cuándo usamos la atención?

Según el interés del sujeto:

  • Atención selectiva: es la habilidad para quitar el efecto de las distracciones que carecen de importancia para la tarea manteniendo la concentración en el estímulo verdaderamente relevante. Es decir, poder eliminar y prescindir de lo que no es ni útil ni necesario. Para ello es necesario un alto nivel de alerta y activación. Cuando una persona se encuentra muy cansada por tener un estado de alerta prolongado, ya no puede ignorar el resto de estímulos con la misma efectividad, siendo más «vulnerable» a los distractores.

Por ejemplo: cuando tienes una estantería llena de zapatos, y que, ya que vas a correr con unos amigos, necesitas las zapatillas de “running”. Al tener que buscar el calzado que has de ponerte, esta tarea requiere de atención selectiva, por lo que centras tu atención en las ‘bambas’ para encontrarlas y usarlas.

  • Atención dividida: es la capacidad para atender a diferentes estímulos al mismo tiempo sin cometer errores en la ejecución. Nuestra cerebro es tan increíble que nos permite hacer dos tareas al mismo tiempo. Ahora, si bien estas tareas no pueden ser tan demandantes, es necesario dividir los recursos atencionales para poder tener un buen rendimiento en las dos. Esta capacidad es limitada, ya que a medida que dos fuentes de información simultaneas aumentan su demanda, se deteriora la respuesta.

Por ejemplo, cuando necesitamos escribir y a la vez escuchar, mirar e intercambiar con un profesor o cuando estamos conduciendo y a la misma vez estamos hablando con el copiloto.

Atención dividida: capacidad de multi-tarea

Según el número de tareas:

  • Atención sostenida: consiste en mantener la atención en un estímulo durante períodos largos. Esta clase de atención requiere de mucha concentración para poder llevar a cabo una determinada actividad. Es la capacidad de mantener una atención focalizada por un período de tiempo largo. Este tipo de atención también se llama vigilancia

Por ejemplo: en la vida cotidiana donde ponemos en marcha nuestra atención sostenida es la lectura, una actividad que requiere una respuesta continua ante un estímulo concreto, el texto, así como el procesamiento la de información recibida que nos permite comprender lo que estamos leyendo.

  • Atención alternada: es la habilidad de cambiar la atención entre estímulos que requieren respuestas diferentes, es decir, el cerebro se adapta instantáneamente a las actividades que tiene un nivel de conocimiento o comprensión diferente

Por ejemplo: cuando hay dos tareas que no podemos realizar a la vez y en la que debemos alternar entre una y otra, como por ejemplo, leer un texto y hablar con alguien.

Atención sostenida: ¿atiendes en una conferencia?

La atención es una capacidad cognitiva que permite atender tanto a los estímulos ambientales como a los estados internos de cada uno, siendo un gran número los estímulos y eventos que solicitan nuestros recursos atencionales al mismo tiempo. Esta capacidad cognitiva es limitada y además, con el paso de los años, el estrés o determinadas patologías, entre otras causas, puede deteriorarse. Para hacer frente a estas dificultades y para atender a los estímulos relevantes del entorno existen diferentes estrategias que permiten entrenarla como, por ejemplo, la estimulación cognitiva, que hoy en día ya forma parte de las rutinas diarias de un alto porcentaje de la población. Nuevas tecnologías de estimulación, se están actualmente utilizando para mejorar la atención sostenida, pero también la memoria de trabajo y la velocidad de procesamiento.

Actualmente existen talleres de estimulación cognitiva orientados a profesionales en los que se aprenden las diferentes actividades y ejercicios de estimulación cognitiva y cómo llevarlas a cabo. La atención es otro proceso cognitivo igual de importante que cualquier otro, por eso ¡No nos podemos olvidar de entrenar nuestra atención!

Neurodesarrollo humano: cómo mejorar nuestras funciones cerebrales a través de las nuevas tecnologías

Nacemos, crecemos, envejecemos y, junto a nosotros, se desarrolla nuestro sistema neuronal, sistema nervioso central y sistema periférico. El desarrollo de estos sistemas cesa solo con la muerte. Hasta entonces, consideramos que es un proceso continuo y complejo. Por supuesto, hay similitudes y diferencias entre los individuos. Sin embargo, todo el mundo está de acuerdo en que, hasta cierto punto, nuestros hábitos interfieren en el modo en el que nos desarrollamos. El presente artículo tiene como objetivo comprender nuestro neurodesarrollo y ofrecer distintas estrategias para mejorar nuestras capacidades.

El Neurodesarrollo humano

El neurodesarrollo humano

Como hemos comentado, es importante destacar el valor continuo, complejo y único del neurodesarrollo de los seres humanos.

  • Continuo, porque no es un desarrollo por etapas.
  • Complejo, porque muchos cambios suceden en un mismo momento.
  • Único, porque, incluso habiendo similitudes, cada persona se desarrolla de un modo.

Quizás lo más importante del neurodesarrollo humano está relacionado con el desarrollo del cerebro. Este órgano es de vital importancia y, en muchos aspectos, desconocido. Aunque hay zonas específicas especializadas en la realización de ciertas funciones, ningún área es independiente a las demás. Estas son algunas de las funciones cerebrales y las áreas mayormente involucradas en su desarrollo:

  1. Atención: existen distintos tipos de atención y cada una de ella se desarrolla en áreas del cerebro específicas.
  2. Memoria: la memoria de trabajo está asociada a la corteza prefrontal y la memoria a largo plazo al hipotálamo.
  3. Emociones: el desarrollo de la inteligencia emocional está situado principalmente en el sistema límbico (hipotálamo, hipocampo, amígdala).
  4. Lenguaje: la producción lingüística está situada en el área de Broca y la comprensión en el área de Wernicke.
¿Cómo se desarrolla nuestro cerebro?

Procesos del neurodesarrollo

Aunque es cierto que el neuroesarrollo es algo que no es posible dividir en etapas, sí lo hacemos de forma teórica con el objetivo de comprender su progreso y también para que se pueda entender más facilmente. A continuación, delimitamos los siguientes periodos:

1. Neurodesarrollo anatómico

El mayor logro del proceso de embarazo es el desarrollo de una rápida estructura cerebral. Su concepción es clave para asegurar el alcance de la madurez cerebral alrededor de los 20 años.

2. Neurodesarrollo de la autonomía motora

Este proceso es vital durante los tres primeros años de vida en los que aprendemos a gatear, andar, saltar, correr, agarrar, apretar, etc. También es importante la aparición de la mano y pie dominante y el control de esfínteres. Esta etapa supone, también, los inicios del desarrollo del habla.

3. Neurodesarrollo del lenguaje y el entorno

Durante los 3 y 10 años este desarrollo se vuelve más pausado y es cuando comenzamos a dominar el lenguaje y a entender el entorno que nos rodea. Esto permite un desarrollo de pensamiento y de sociabilidad. En este sentido, de los 3 a los 6 años se observa un aumento del dominio de la lengua con una gran ampliación del vocabulario. Entre los 6 y 10 años se desarrolla el pensamiento formal y lógico.

4. Neurodesarrollo de la identidad

A partir de los 10 años, y hasta los 20, los seres humanos sufrimos cambios fisiológicos, psicológicos y relacionales cuyo fin es la consecución de la madurez y autonomía adulta. En esta etapa, desarrollamos nuestra personalidad e identidad como individuos únicos. Es importante destacar la generación del pensamiento crítico y el desarrollo de un proceso de toma de decisiones basado en el control de impulsos y emociones. Del mismo modo, se lleva a cabo la maduración sexual que culmina con el descenso del desarrollo cerebral.

Neurodesarrollo en edades avanzadas

En los adultos medios, el desarrollo del cerebro es relativamente estable. Sin embargo, hay acontecimientos que lo alteran.

Al igual que nuestro cuerpo envejece, también lo hace el sistema nervioso. Esto tiene como consecuencia una serie de cambios naturales. Estas suelen estar relacionadas con la pérdida de capacidad de memoria o motricidad. Al mismo tiempo, se dan cambios físicos en órganos, corazón, etc. En ambos casos estos pueden desencadenar en enfermedades médicas o trastornos psicológicos.

El desarrollo del cerebro

Recursos para el neurodesarrollo

Cuando somos adultos, el cerebro pesa alrededor de 1,4kg (2-5% del peso corporal). Aunque en nuestro nacimiento el desarrollo de nuestros cerebros es elevado, podríamos decir que aún queda mucho por hacer. Su desarrollo está vinculado a factores genéticos, el embarazo y el entorno. En este sentido, es importante tener en cuenta que al modificar nuestro ambiente, podemos llegar a disminuir las probabilidades de sufrir algún problema crónico.

Para ello, es importante llevar una dieta sana y equilibrada, mantener una forma física adecuada y trabajar nuestras capacidades cognitivas. Al igual que los electrodomésticos, nuestras capacidades cerebrales se atrofian si no hacemos un uso de ellas. Esto ocurre cuando las conexiones interneuronales se debilitan o desaparecen. Por ello, a continuación, presentamos una manera divertida y dinámica de mantener nuestra mente en forma y trabajar nuestras funciones cognitivas.

Entrenamiento mental y neurodesarrollo

Aplicaciones para el entrenamiento mental

En la actualidad, el desarrollo de las nuevas tecnologías nos permite descargarnos aplicaciones en nuestros dispositivos móviles, tabletas y ordenadores. Algunas de ellas están diseñadas para mejorar ciertas funciones específicas.

CogniFit, por ejemplo, permite que los usuarios entrenen más de veinte habilidades cognitiva como la planificación, la coordinación o la memoria a corto plazo. Para ello, cuenta con recursos validados por científicos.

Aplicaciones para el entrenamiento mental en niños/as

Existen gran cantidad de aplicaciones para que los/as más pequeños/as de la casa puedan trabajar, por ejemplo:

  • la motricidad fina y gruesa
  • la comprensión lectora en distintos idiomas
  • las matemáticas
  • la creatividad
Entrenamiento mental en niños

Aplicaciones para el entrenamiento mental en adultos

En el caso de los más mayores, las aplicaciones están diseñadas sobre todo para trabajar la memoria y evitar una pérdida de capacidad cognitiva o para ayudarles a mejorar en habilidades de comunicación y liderazgo útiles en el mundo empresarial.

Aplicaciones para el entrenamiento mental por diagnóstico

En ocasiones, niños y mayores, se enfrentan al diagnóstico de problemas neurológicos. En estos casos, es importante que acudan con regularidad a especialistas que, entre otras cosas, les indiquen qué tipo de ejercicios pueden ayudarles.

Aplicaciones para el deterioro cognitivo

Sin embargo, existen aplicaciones que pueden ser útiles para desarrollar capacidades que se hayan visto afectadas o mejorar habilidades que, con el paso del tiempo, se van perdiendo.

En este sentido, podríamos encontrar:

  • Aplicaciones para el entrenamiento mental en casos de deterioro cognitivo para prevenir o enlentecer déficits cognitivos y trabajar la atención, la memoria, la percepción, la rapidez mental, las funciones ejecutivas, el cálculo, etc.
  • Aplicaciones para el entrenamiento mental en casos de trastorno del aprendizaje con/sin hiperactividad para aumentar la concentración y estimula de forma lúdica sus capacidades.
  • Aplicaciones para el entrenamiento mental para trabajar la conciencia fonológica para trabajar las habilidades de lectoescritura, la memorización visual y auditiva, la identificación y asociación, la discriminación, la comprensión, la grafomotricidad, etc.
  • Aplicaciones para el entrenamiento mental en casos de trastornos del espectro autista para trabajar habilidades sociales, rutinas, etc.

Neuropedagogía: Qué es, cómo se aplica, cual es su objetivo

Recientemente, se está hablando en Educación, de una nueva ciencia llamada Neuropedagogía. Estudia el cerebro, entendiéndolo como un órgano social capaz, que cambia según los procesos de enseñanza, y aprendizaje, especialmente si lo trabajamos mediante ejercicios lúdicos y terapéuticos. Se encarga de investigar cómo generar más neuronas y conexiones cerebrales en base a le enseñanza y de contribuir a un desarrollo integral del cerebro infantil. Afirma que el cerebro cambia y puede ser modificado según los procesos de enseñanza que apliquemos.

La Neuropedagogía busca crear niños felices

“La Neuropedagogía apunta a crear niños felices, no niños perfectos; a que cada uno pueda llegar a ser la mejor versión de sí mismo, que cada uno descubra su potencial” Rosana Fernandez Coto

¿Qué es la Neuropedagogía?

La meta que persigue la Neuropedagogía, es que para que funcione y se pueda aplicar según sus principios, todos los profesionales de la educación deberían conocer y entender cómo aprende el cerebro, cómo procesa la información, cómo controla las emociones, los  sentimientos, la conducta, y cómo es sensible a determinados estímulos. De esta forma, podrán trabajar adecuadamente sobre él,  constituyendo una base a corto plazo para innovar en las aulas, y a largo plazo,conseguir una nueva transformación de los sistemas educativos.

A partir de todo ello, surge la idea de replantear la formación que reciben los maestros y pedagogos, desde el punto de vista del conocimiento del cerebro. Sería importante este cambio, para que progresivamente vayan conociendo más acerca de los factores que influyen en las funciones cerebrales encargadas del aprendizaje. Una vez que conozcan cómo se desarrolla el cerebro, podrán desarrollar en los niños/as la capacidad de entrenarlo para que consigan un cerebro cada vez más flexible, resistente y longevo.

Neuropedagogía, una manera diferente de aprender

¿Cómo aplicamos la neuropedagogía en el aula?

La Neuropedagía también es conocida como Neuroeducación, al estar tan implicada y relacionada con la práctica pedagógica. Esta nueva ciencia, les proporciona a los profesionales educativos, los conocimientos necesarios para entender la conducta de sus alumnos en el aula, el ambiente que se crea, así como la forma de aprender de cada uno, consiguiendo adaptar la forma de enseñar según cómo sus cerebros aprenden.

Estas nociones tan novedosas, a largo plazo, marcarán la diferencia en la calidad de la educación, ya que se conseguirá un sistema educativo más inclusivo, adaptado a las necesidades de cada alumno, y capaz de solventar las dificultades de aprendizaje, que hasta hoy están tan presentes en las aulas.

Para construir aulas más competentes, la Neuropedagogía se basa en una serie de principios, útiles para garantizar aprendizajes verdaderamente significativos y permanentes:

1. Emociones como elemento indispensable en el proceso de aprendizaje:

Nuestro cerebro es emocional y el aprendizaje más significativo y duradero es el que se da a través de momentos significativos, cargados de emotividad, con actividades que sean placenteras para los alumnos, cuando se emocionan aprendiendo y siente que el contexto escolar les aporte algo más que contenidos. Se ha descubierto, que cuando se da una conexión profunda entre emociones y aprendizaje, facilita y aumenta la calidad del proceso de enseñanza. Lo más importante, es que también para aprender necesitamos sentir afecto, el tacto dentro del aula, el cariño, la vocación y la dedicación de los profesores.

 2. Motivación:

Los alumnos necesitan sentirse con ganas de aprender, de ver cada día como un desafío y un nuevo reto en las aulas, al que tienen que enfrentarse con entusiasmo, sentirse capaces, haciéndoles ver que el resultado obtenido es gracias a su esfuerzo, funcionando como una recompensa.

3. Ambiente del aula:

El ruido, el nerviosismo, la tensión y el estrés afecta mucho el desempeño de los estudiantes así como los índices de aprendizaje, por lo tanto, debemos evitar generar estos estado en los alumnos. Fomentar un estado de calma, tranquilidad, relajación y distensión ayudará y facilitará el proceso de aprendizaje. Lo ideal es crear un ambiente libre de amenazas, donde cada miembro pueda descubrir sus potencialidades, desarrollarlas y después ponerlas a disposición de la sociedad. Se puede cambiar de vez en cuando la disposición del mobiliario, en círculo, en “L”, así como de ambiente (al aire libre), ya que salir de la rutina aumenta la curiosidad y la atención.

4. Respetar los ritmos del cerebro para aprender:

Cada alumno es único. Por ello, los contenidos a enseñar será importantes repetirlos tantas veces como el alumno lo necesite,  practicarlo hasta que lo integre. Es buena idea, presentar el mismo contenido de diversas formas para rescatar los diferentes estilos de aprendizaje dentro de las aulas. Es curioso porque el cerebro está diseñado para aprender más cuando más se aprende. Suele funcionar como un músculo, que cuanto más se entrena más se desarrollar para trabajar por sí mismo. Asimismo, esto implica también, respetar los tiempos de descanso que el cerebro necesita entre actividades, especialmente para mejorar la atención que se dedica a profundizar en estos contenidos

 5. Aprendizaje y memoria

Son dos procesos cognitivos estrechamente ligados, sin memoria no hay aprendizaje. Todo lo que aprendemos es retenido en muestro cerebro y constituye lo que denominamos memoria. Es por ello, que resultan muy útiles en el aula, las diferentes estrategias de memorización para aprender patrones de resolución de problemas, técnicas o estructuras que facilitan el estudio y aprendizaje de los contenidos. También la memoria puede ejercitarse de forma lúdica dentro de las aulas a través de juegos como crucigramas, memoramas, sopas de letras, o a través de aplicaciones específicas en la Tablet u ordenador.

6. Interacción social:

Lo que algunos expertos denominan el cerebro social, constituye una herramienta muy poderosa en el aprendizaje. Incrementar, por tanto, las relaciones e interrelaciones sociales dentro del aula, así como trabajar por proyectos, mejora los resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje. Será adecuado trabajar en grupo, por parejas, o a través de dinámicas que fomenten las habilidades interpersonales, como los debates o concursos.

7. Movimiento físico:

Realizar ejercicio físico a diario, así como combinarlo con actividades placenteras como danza y otras que fomenten la expresión corporal. Esto ayuda a que el movimiento del cuerpo active varias partes del cerebro encargadas del aprendizaje, oxigenándolo y manteniéndolo más despierto.

Neuropedagogía, ¿cómo aprendemos?

¿Puede ser la neuropedagogía una buena estrategia para las dificultades del aprendizaje?

El aprendizaje es la forma que tenemos los seres vivos de adaptarnos. Lo que aprendamos, garantizará nuestra supervivencia y nuestra forma de vivir en el entorno. Por eso, cuanto más complejo y cambiante es el contexto, más plástica y flexible se presupone que será la conducta. Sin embargo, toda esa plasticidad tiene que ser caracterizada por las neuronas y el sistema nervioso de los organismos. Cuanta más plasticidad tenga el sistema nervioso más posibilidades de aprendizaje tiene un organismo.

Se ha descubierto que existe un periodo de tiempo crítico para garantizar el aprendizaje óptimo de ciertas habilidades necesarias para el desarrollo de las funciones cognitivas primarias. De esta forma, para desarrollar correctamente el cerebro infantil se requiere una estimulación casi continúa desde el nacimiento hasta los 3 años, antes de que el niño comience su etapa escolar. Los niños en el periodo Infantil, sufren cambios sustanciales y rápidos en su desarrollo cerebral, y son más flexibles que los adultos. Esta flexibilidad funcional adaptativa al medio permanece activa por lo menos a lo largo de toda la adolescencia en algunas áreas del cerebro.

Sin embargo, se sabe, que cada niño es único, así como su cerebro y su forma de aprender. Por ello, lo ideal es conocer cada cerebro y su estilo de aprendizaje, así como a al ritmo que lo hace.  Eso hará que la práctica educativa sea más responsable, adaptada e individualizada a las necesidades de cada alumno, maximizando los puntos fuertes que puedan tener y minimizando sus debilidades.

En esta línea, la psicopedagogía tradicional, hasta el momento, se ha dedicado a compensar debilidades, y a corregir los déficits que provocan las dificultades de aprendizaje en los niños y niñas. Además, el foco lo ha puesto en los resultados académicos que obtenían, no en el avance que va adquiriendo en sus funciones cerebrales. No se debe echar la culpa al cerebro por las deficiencias fisiológicas de un niño, sean las que fueran, ya que es malgastar fuerzas que se pueden aplicar mejor en modificar los hábitos y rutinas de cada aula, para de esta forma mejorar en lo posible su adaptación al medio en el cual se desenvuelve cada niño.

Los niños en el colegio recuerdan el 10% de lo que leen, el 20% de lo que oyen, el 30% de lo que ven, el 50% de lo que oyen y ven, el 70% de lo que dicen y el 90% de lo que dicen y hacen.

Es por todo ello, que se necesita un cambio en el paradigma educativo, ya que este modelo, provoca que los alumnos si no superan los objetivos esperados para su edad, repitan y abandonen el sistema educativo, sintiéndose fracasados, y que no sirven para estudiar. Sin embargo, esto solo es un signo, de que cada alumno aprende de firma distinta, y nada tiene que ver con su inteligencia. Normalmente, se espera que todos se adapten al método de enseñanza tradicional, y que la forma de aprender sea única y generalizada, y midiendo el avance en el nivel educativo en base a la inteligencia lógica-matemática.  De esta forma, la Neuropedagogía propone metodologías de enseñanza que tienen en cuanta la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner y la diversificación de las actividades en distintos canales: auditivo, visual y cinético.

La diversión como parte del aprendizaje

Las diferencias en el curso y cronología del desarrollo del cerebro de cada niño son especialmente importantes para tener en cuenta, durante el periodo en el que se integra en el sistema educativo. Normalmente, no se tiene en cuenta este factor de las diferencias individuales a la hora de iniciarse en el contexto escolar, sino que únicamente se atiende a la edad cronológica y a los criterios de desarrollo esperados para su edad. Es por ello, que sería más adecuado estudiar la cronología del desarrollo y madurez cerebral de cada niño/a, para asegurar que cada niño pueda estar en un determinado nivel educativo cuando ellos estén listos, alcancen la madurez necesaria para integrar los aprendizajes básicos.

Uno de los grandes desafíos será conocer todos los estilos de aprendizaje, cada persona es única, cada cerebro es único, cada uno tiene una combinación de estilo de aprendizaje

Además, desde la Neuropedagogía, se critica, que actualmente los procedimientos de mayor selección y determinación del nivel educativo (E.S.O., bachillerato, pruebas de acceso a la universidad…) tienen lugar cuando la inteligencia de los alumnos está sufriendo más cambios que en cualquier otro momento posterior, como es la adolescencia, teniendo que tomar decisiones importantes en cuanto a su futuro académico y laboral. Estas selecciones afectan el futuro probablemente más que ningún otro factor; más aún, injustamente, cuando el cerebro y sus funciones cognitivas, son más maduras que la de otros cuando ello tiene lugar.

Todos estos conocimientos pueden ayudar a que se elaboren dentro del aula, propuestas de aprendizaje de cada niño, accediendo a sus características de personalidad, habilidades y necesidades de aprendizaje en el futuro, acercándonos hacia una manera más personalizada, adecuada y eficaz de enseñar y aprender.

¿Cómo aprenden los niños a través de la neuropedagogía?

Neuropedagogía en casa, ¿Es posible?

En casa, podemos también utilizar la Neuropedagogía como forma de estimular el cerebro y el aprendizaje. Esto puede constituir  un refuerzo a las habilidades adquiridas en el aula, si se hace de una forma lúdica y estimulante para nuestros hijos. Asimismo, se puede aprovechar para fomentar su creatividad, talentos  e incluso su felicidad.

 En muchas ocasiones, los niños y adolescentes que tienen dificultades de aprendizaje, conviven con una alta exigencia y competitividad en el aula. Este ambiente, provoca en ellos signos de autoestima desequilibrada, así como sentimientos de rechazo al área académica, todo ello debido a la frustración que le produce el entorno escolar. Es así, que hacerlo de forma distinta, como extra al área académica, en su tiempo de ocio y tiempo libre, puede contrarrestar estos efectos negativos que le puede conllevar a largo plazo esta frustración.

Para llevar a cabo la Neuropedagogía en el hogar, es necesario:

1. Espacio estimulante

El lugar donde se sitúe a nuestros hijos, debe ser un espacio estimulante para el aprendizaje, colores, decoración y una adecuada iluminación para que la vista no se canse, el ejercicio sea relajado y liviano, y alejado de cualquier actitud estresante. También incluir carteles con mensajes positivos que les animen, así como fotos en los que aparezca consiguiendo logros, o de experiencias gratificantes, fomentará su sentimiento de autoeficacia y potenciará su autoestima.

2. Descansos para respetar los períodos atencionales

La atención plena de un adulto dura no más de 15 minutos. Es difícil prestar atención por más tiempo sin distraerse, por mucho que les interese el tema. En un adolescente, el período es de 10 minutos y en niños, mucho menos. Es así que cada 10 minutos de atención plena, hay que dar dos minutos de recreo mental. Puede ser una actividad de mindfulness que estimula los lóbulos prefrontales, donde están las actividades ejecutivas complejas; o bien un ejercicio en el que el alumno haga dos o tres preguntas sobre lo que está estudiando, así como la realización de esquemas o resúmenes. Lo importante es que lo dejen procesar cada 10 minutos, con actividades cinestésicas, corporales, que oxigenen el cerebro y lo preparen para recibir información.

3. Hidratación

Nuestro cerebro está compuesto, en su mayoría, por agua por lo tanto, ingerir agua a lo largo de la jornada es indispensable para  para oxigenar el cerebro. Será conveniente que disponga de agua, y una temperatura y luz adecuadas. Asimismo, también ofrecerle vitaminas, como frutas o zumos permite que nuestro hijo/a se concentre más en las actividades y active el funcionamiento cerebral.

 4. Calidad de sueño y descanso adecuado:  

El sueño afecta la calidad del aprendizaje del alumno así como su desempeño, por lo que es necesario que los niños duerman alrededor de 9 horas diarias para que estén más atentos en el aula. Asimismo, alejar de la televisión, Tablet, móvil o otras Tics una hora previa, facilitará la relajación y el descanso.

5. Fomentar la inteligencia emocional:

Especialmente entrenar para manejar la ansiedad y el estrés que a veces puede producir el entorno académico por su gran exigencia. Aprender a gestionar las emociones negativas, conocer cómo se sienten en cada situación, e identificar las emociones en sí mismo y en los demás, ayudará a crear un ambiente de empatía, cooperación, amabilidad que proporcionará un mejor aprendizaje.

 6. Comunicación positiva y asertiva:

Haciéndole hincapié en sus potencialidades, entrenando para crear inspiración y entusiasmo, a la vez que aprenda a ser resolutivo con sus dificultades y le reste importancia, aprendiendo a cómo conseguir no volver a cometer los errores. Se debe crear un ambiente de distensión y afecto, en el que nuestro hijo se sienta valorado y capaz y a la vez sepa recurrir a los adultos cuando necesite ayuda.

Comunicación e inteligencia emocional claves para Neuropedagogía

7. Incrementar el aprendizaje significativo:

Ayudándoles a encontrar la utilidad de lo que aprenden en el mundo real, es decir hacerles saber para qué sirve lo que estudian y por qué es necesario saberlo será importante para crear motivación en nuestros hijo/as.

8. Aplicar la fórmula: contenido + atención + emoción.

Se sabe que todos estos componentes juntos provocan que circule por el cuerpo una sustancia llamada dopamina, que fomenta la memoria de lo aprendido. Es así que muchas veces salir de la rutina, cambiar de ambiente y contexto fomenta su motivación y curiosidad y que se retengan mejor los aprendizajes. También el intercambiar anécdotas, fomentar el debate, trabajo en grupo con otros niños, quedar para hacer los deberes o estudiar hace que se aprenda de una forma más dinámica y rápida.

Así, si seguimos todas las orientaciones que nos ofrece la Neuropedagogía, conseguiremos comprender este modelo, cambiar las aulas, para hacer más competentes y felices a nuestros hijos y alumnos.

*A lo largo de todo este documento se ha utilizado el género gramatical masculino para referirse a colectivos mixtos, como aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva. Tan solo cuando la oposición de sexos sea un factor relevante en el contexto se han explicitado ambos géneros.