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Habilidades blandas: qué son y cómo desarrollarlas

Las habilidades blandas son aquellas que impulsan la inteligencia emocional. También llamadas soft skills, habilidades transversales o socioemocionales, enfocadas en desarrollar ciertos valores y rasgos que fomentan la comunicación y la relación efectiva de una persona con aquellas que le rodean. Conozca qué son y cuáles son las habilidades blandas en este post.

Habilidades blandas: qué son y cómo desarrollarlas

¿Qué son y cuáles son las habilidades blandas?

Las denominadas habilidades blandas son aquellos atributos o características de una persona que le permiten interactuar con otras de manera efectiva, lo que generalmente se enfoca al trabajo, a ciertos aspectos de este, o incluso a la vida diaria.

No son sólo un ingrediente en particular, sino que son el resultado de una combinación de habilidades sociales, de comunicación, de forma de ser, de acercamiento a los demás y otros factores que hacen a una persona dada a relacionarse y comunicarse de manera efectiva con otros.

Las habilidades blandas tienen relación con lo que se conoce como inteligencia emocional; la relación y comunicación efectiva se ve afectada principalmente por la capacidad de conocer y manejar las emociones, tanto en nosotros mismos como en los demás. También se puede
utilizar el término de soft skills, habilidades trasversales o socioemocionales para agrupar a estas habilidades en una persona.

Lo primero que quiero aclararte es que no hay un listado oficial de soft skills. Estas competencias no están del todo bien definidas. Para unas personas o empresas, algunas son habilidades blandas y para otras, no.

El listado que te presento a continuación está sacado de un estudio de la Eastern Kentucky University con las 10 soft skills más requeridas.

¿Qué son y cuáles son las habilidades blandas?

1. Comunicación

La capacidad de hablar con otras personas y de redactar. Se incluye aquí también hablar en público y realizar presentaciones. Resume todas las habilidades necesarias para poder interactuar con clientes, proveedores, colegas, empleados, superiores y el público en general.

2. Cortesía

Cuando decimos que las habilidades blandas siempre existieron, este es un caso de ejemplo. Aquí podemos juntar los buenos modales como saludar, estrechar la mano, decir gracias y pedir permiso. Es decir, saber manejarse de forma cortés con los demás.

3. Flexibilidad

Es la capacidad a adaptarse al cambio. De no tener una mirada pesimista cuando el contexto se altera. Estar dispuesto a cambiar la forma de trabajar y aprender de forma autónoma para adaptarse.

4. Integridad

En esta soft skill se juntan los valores personales y la ética profesional. La honestidad es también clave aquí. Nuevamente podemos decir que es una de esas cosas que nos enseñan en casa desde que somos pequeños.

5. Habilidades interpersonales

Estos tipos de competencias tienen que ver con entrar en contacto con los demás desde un punto de vista más humanoTener paciencia, desarrollar empatía y tener buen sentido del humor son ejemplos válidos. Guiar a los que recién comienzan es también una habilidad interpersonal.

6. Actitud positiva

Por experiencia personal, siempre que se habla de actitudes positivas en el trabajo como algo bueno, no puedo estar más que de acuerdo. Sin embargo, yo lo veo al revés. Lo importante no es tanto ser positivo, sino no ser negativo. Podrá parecer lo mismo, pero en realidad lo que más perjudica a una persona en su carrera profesional es ser profundamente pesimista.

La actitud positiva se manifiesta en el entusiasmo en cuanto al futuro y la confianza en las tareas que se realizan, como así también los pronósticos precisos que se hacen.

7. Profesionalismo

Este punto está vinculado con la imagen que proyectamos. En parte, se compone de aspectos superficiales como la prolijidad y la vestimenta.

¿Qué son y cuáles son las habilidades blandas?

8. Responsabilidad

La responsabilidad se manifiesta con la puntualidad al estar en una reunión o al cumplir con los plazos de una entrega. La autodisciplina, el trabajar a conciencia y algo super importante que en estos días se ha perdido: el sentido común.

9. Trabajo en equipo

Nada más y nada menos que cooperar con los colegas para poder alcanzar objetivos que solos no podríamos. Se enmarcan aquí habilidades como ayudar a los demásnegociar, ceder y acordar.

10. Ética laboral

La ética pero aplicada al trabajoTrabajar a concienciaser proactivo y estar dispuesto y comprometido con el trabajo a realizar.

¿Qué son y cuáles son las habilidades blandas?

¿Por qué aprender habilidades blandas?

En cierta medida estas habilidades pueden considerarse complementarias a los conocimientos duros. Lo importante de un médico cirujano es que sepa operar; de un ingeniero, que sepa matemáticas; de un cocinero, que sepa cocinar. Estas son las llamadas hard skills.

Para poder ingresar a un área de especialización es cierto que es necesario tener estas habilidades duras. Sin embargo, según un estudio de la Universidad de Harvard junto a la Carnegie Foundation y el Standford Research Center, las soft skills producen el 85% del éxito en las carreras, mientras que las hard skills, sólo el 15%.

Esto quiere decir que para tener éxito laboral es más importante desarrollar las habilidades blandas que las habilidades duras.

Y esto tiene bastante sentido. ¿No conoces personas que son brillantes en sus áreas de especialización pero que a pesar de eso no logran tener éxito? Puede ser porque no saben cómo armar su carrera, o porque no tienen la capacidad para socializar, o porque no saben trabajar en equipo.

Por lo tanto, es muy importante desarrollar estas habilidades. Si bien ya te di una idea sobre qué tratan, veamos ahora más a fondo los tipos de soft skills que existen.

¿Por qué aprender habilidades blandas?

¿Cómo desarrollar las habilidades blandas?

Sin duda alguna  las habilidades blandas pueden desarrollarse aunque probablemente algunos nazcan ya con alguna ventaja. Basta con verlo día a día en la universidad o en los ambientes empresariales.

En mi experiencia personal puedo decir que las he ido desarrollando a lo largo de mi carrera. Tener un trabajo ayudó mucho más que estudiar en la universidad. Y déjame decirte que cuanto más en inferioridad de condiciones estuve, más desarrollé estas habilidades blandas.

Si sientes que careces de estas competencias, yo te recomiendo que consigas un empleo en una empresa pequeña. Estar expuesto a muchas situaciones te obligará a desarrollar este tipo de habilidades blandas.

Si en cambio te blindas en un puesto fijo en una empresa demasiado grande, encontrarás seguridad y comodidad, pero no las podrás desarrollar.

¿Cómo desarrollar las habilidades blandas?

¿Por qué desarrollar las habilidades blandas?

Hay dos motivos principales para preocuparse por desarrollar las soft skills:

  • Te acercan al éxito. Como mencioné antes, la clave del éxito profesional no pasa por las habilidades técnicas, que son necesarias pero no garantizan nada. En cambio, un buen repertorio de soft skills te pueden acercar más al éxito profesional.
  • Las empresas buscan postulantes con habilidades blandas. Cada vez más las compañías buscan incorporar empleados que tengan desarrolladas estas competencias. En el día de hoy es algo a lo que le dan mucha importancia. Basta ver los anuncios en redes como Linkedin.
Habilidades bandas en el trabajo, ¿son necesarias?

Las habilidades blandas en el entorno laboral

Aprender a desarrollar habilidades blandas en el trabajo es imprescindible para conseguir un crecimiento profesional óptimo y adecuado. Es importante tener en cuenta que, aunque las habilidades blandas no formen parte de la formación reglada ni con nada relacionado con el sector académico, gracias a la evolución y al nuevo conocimiento de herramientas en la psicología del trabajo, las Soft Skills se han convertido en un factor fundamental para desarrollarnos mejor como profesionales dentro de una empresa y un equipo.

También se les conoce popularmente como soft skills y son capacidades interpersonales que se ejercitan a través del trato y las relaciones con los demás, formando parte de la inteligencia emocional de la persona. Son muchos los factores personales que se vinculan a las habilidades personales que no pueden faltar en tu CV como el trabajo en equipo, la gestión del tiempo, la solución de problemas, el liderazgo, la comunicación y el manejo del estrés.

Las habilidades blandas en el entorno laboral

En Resumen…

Aún con un buen dominio de habilidades duras o hard skills, las soft skills son la mejor manera de lograr el éxito profesional.

Si sientes que no tienes estas habilidades, no te preocupes porque puedes desarrollarlas y la mejor manera es trabajando y relacionándote con personas.

Positivismo como filosofía de vida para ser feliz

Si creemos que vamos a ser unos triunfadores en nuestro trabajo, es mucho más probable que lo seamos que si pensamos lo contrario. Y esto es algo bien sabido por casi todos, pero que casi nadie aplica de forma consciente y racionalizada. Es más, la mentalidad que predomina es la de pensar que las cosas saldrán mal, como si eso fuera una especie de talismán protector contra la mala suerte. En este post te animamos a cambiar tu mentalidad para poder ser una persona positiva!

El positivismo es clave para estar más feliz

¿Qué es el positivismo?

Con frecuencia me encuentro con personas que buscan lograr que su vida esté llena de optimismo. Pero… el positivismo, es formalmente una corriente filosófica cuyo principio se basa en la definición de argumentos que buscan definir si cierto concepto es cierto o falso.

Existe entonces, cierta ambigüedad en la palabra positivismo, debido a la atribución que los filósofos le han dado.

Sin embargo, y de igual manera, podemos hablar del positivismo como un estado mental, algo que llena nuestra vida de motivos para continuar, y que nos llena la cabeza de buenas expectativas en nuestros emprendimientos.

En este post intentaré ir en contra de lo que dicen los filósofos y definir de una manera diferente la palabra positivismo. Adicionalmente, el enfoque principal, estará basado en la consecución del éxito y el aprovechamiento de dicho estado mental.

El positivismo, se relaciona básicamente, con ver cada actividad, de manera beneficiosa, ver el mundo, con ojos triunfadores. El positivismo, está estrechamente relacionado con la fe y la confianza en sí mismo. Creer que todo nos va a salir bien, no es cosa sencilla, ni tampoco asegura que así sea, sin embargo, nos llena de convicción y fuerza interior para intentarlo.

Básicamente el positivismo, consiste en dejar a un lado lo negativo, aislar todo sentimiento de fracaso y convertirlo en éxito y gozo.

¿Cómo se logra ser positivo?

Como previamente se mencionó, el positivismo es un estado mental, no es más que una manera de ver las cosas, y por tanto, puede ser modificado y transformado en un hábito. Ser positivo, no se consigue de la noche a la mañana, más sin embargo, es más fácil de lo que muchos piensan.

Si dedicas algunas horas de tu día a analizar tus pensamientos, descubrirás que realmente eres más negativo de lo que piensas, por lo que efectivamente, existe una manera de mejorar y eliminar todo lo negativo, para incrementar el positivismo y sus efectos en tu vida.

Tan sólo con frases como: «Espero que todo salga bien«, «Puede que gane«, «no creo que me haya ido tan bien como esperaba«… etc las personas se condicionan bajo un estado mental negativista, lo que no les permite visualizar dentro de las posibilidades, el éxito.

Modificando dichos pensamientos por otros tales como: «se que me irá muy bien«, «por supuesto que ganaré!«,» Me debe haber ido mejor de lo que esperaba«… etc llenarás de pensamientos positivos tu mente, y por tanto, los resultados de tus actividades.

¿Cómo se logra ser positivo?

El miedo que me impide ser positivo

El miedo nos hace inseguros, nos coarta, y aliena la libertad de la mente, y por tanto, de las personas. El miedo es algo natural, es esa alarma que nos dice, cuidado, algo va a a pasar. ¿Pero qué va a pasar? Sólo hay dos opciones, a grandes rasgos. Algo que sentimos como bueno, o algo malo. Probablemente en una probabilidad del cincuenta por ciento.

¿Tiene sentido entonces el miedo? ¿Acaso no podemos convertir nuestras ideas miedosas, nuestros temores, en ideas esperanzadoras, positivas, y más enriquecedoras para el comportamiento y bienestar de nuestra persona?

Se ha demostrado que las personas con una mente positiva viven más años y mejor que las personas que llamaríamos “cenizas”, o negativas

Consejos para ser una persona positiva

Una mente positiva hace a nuestro hilo más fuerte y duradero. Podemos levantarnos por la mañana y pensar: “vaya…está nublado, hoy seguro que llueve, menudo día, seguro que hay atascos, no llegaré al trabajo, mi jefe la tomará conmigo, no me dará tiempo a terminar todo lo que tengo que hacer…que es demasiado…vaya mierda de día se presenta”.

O: “vaya…día de nubes…es invierno y es lo que toca…será uno de esos días acogedores de estar en casa o calentito en el trabajo. Cogeré el coche, saldré un poco antes y evitaré atascos, así podré terminar el trabajo que tengo, que es bastante, pero seguro que hoy termino con todo. Y esta noche… película en el sofá con la lluvia tras los cristales como fondo. Estupendo”.

Son dos alternativas cualquiera. Una te hace ir con cara de póquer al trabajo, que predispone negativamente para entablar relaciones con tus compañeros y familia, y la otra, te hace sonreír, lo que activa en el cerebro sustancias que favorecen ese estado, y te predispone para pasar un día corriente, pero agradable y positivo.

El miedo que me impide ser positivo

Ser positivo es casi sinónimo de ser feliz

Una realidad del día a día es que las personas positivas se relacionan mejor y tienen más amigos y conocidos,  pues desprenden energía positiva y buenas vibraciones. Sabes que si te acercas a ellos tendrás buenas sensaciones, y eso es algo que nos gusta a todos. Sabes que pasarás momentos divertidos, y lo más probable es que se te contagie ese estado de positividad que tanto se necesita hoy en día.

Cuando vemos sonreír a una persona que no conocemos, nos “cae mejor” que otra que está a su lado, seria e inmutable, y que tampoco conocemos. Esto no quiere decir que tengamos que ir por la calle riéndonos como posesos, pero un semblante con ademán de sonrisa y gracioso, transmite un interior satisfecho, divertido, y por tanto, atractivo.

Ser positivo es casi sinónimo de ser feliz. Dejemos a un lado el miedo a ver el vaso medio lleno. Vivamos cada momento como algo fascinante, y único. Disfrutemos del poder del ahora, pensemos de un modo constructivo. De un modo que nos aporte alegrías, esperanzas, sueños, ilusiones, felicidad.

Ser positivo es casi sinónimo de ser feliz

Consejos para ser una persona positiva

Depende de ti

Tú decides cómo quieres ver la vida: de forma positiva o de forma negativa. Según psiquiatras y psicólogos, un 50% de nuestro carácter está determinado por factores genéticos; y un 10%, por nuestro entorno, pero hay un 40% que solo depende de nosotros, de nuestra actitud ante lo que nos sucede. Es este 40% el que debemos trabajar para ver el mundo en positivo y que eso nos ayude a ser más felices e, incluso, a vivir más años con mejor salud.

Cuanto más contenta, más sana

Quizá te sorprenda, pero ser positiva no solo te ayuda a reducir el estrés y la ansiedad, sino que también protege tu salud. Según un estudio del University College de Londres, mantener una actitud positiva está relacionado con tener un sistema inmunológico fuerte y, por lo tanto, menos problemas neuroendocrinos, inflamatorios y cardiovasculares.

Cambiar tus pensamientos es posible

Tener pensamientos positivos y encarar la vida de forma optimista es imprescindible para ser felices. Y es algo que se puede “aprender”. Tú puedes modificar tu forma de pensar y con ello mejorar tu vidaPara lograrlo te proponemos algunas claves y trucos que te ayudarán a ver el mundo con más optimismo.

Consejos para ser una persona positiva

Busca el blanco en el negro

En todo lo que nos sucede, hay aspectos positivos y negativos. El truco consiste en buscar el lado positivo hasta de lo negativo. Incluso de la peor de las críticas se puede sacar algo constructivo.

Pon el foco en extraer lo positivo incluso de las cosas negativas, en encontrar algo bueno en la adversidad. Por ejemplo, no hay duda de que recibir una crítica negativa no gusta a nadie. Pero ante la crítica puedes optar por pensar que no te la merecías y que lo único que querían era hacerte daño, o reflexionar sobre lo que te han dicho y, si crees que puede haber algo de verdad en ello, ver cómo puedes mejorar.

Concéntrate en la solución

Cada vez que te encuentres ante una situación difícil, en lugar de darle vueltas al problema, lo que no te llevará a ningún sitio más que a la desesperación, concéntrate en buscar una solución e intentar definir los pasos que te permitan alcanzarla. Eso te ayudará a abandonar el pensamiento negativo y el inmovilismo. En general, ponernos metas (siempre que estas sean realistas) nos da una perspectiva más positiva en la vida y nos impulsa a seguir adelante. Si el problema o lo que te preocupa es algo que no puedes cambiar, trata de asumirlo y acepta que la vida a veces es así de “injusta”. No tiene sentido que desperdicies tu energía preocupándote. Pensar en ello continuamente lo único que hará es frustrarte aún más.

Presta atención a los matices

Evita el pensamiento polarizado, es decir, el todo o nada. Las cosas no son solo blancas o negras; entre ambos extremos hay muchos matices de gris. En lugar de pensar únicamente en dos resultados (uno positivo y uno negativo), haz una lista con todos los resultados posibles que pueden darse entre ambas opciones. Esto te ayudará a darte cuenta de que la situación no es tan dramática.

Consejos para ser una persona positiva

No te culpes

Por otro lado, también debes evitar personalizar hasta el punto de pensar que tú eres la responsable de todo lo que sale mal. Si tu vecina no te saluda en el ascensor no significa que esté molesta contigo, seguramente tiene un mal día.

Huye de la queja

La queja constante fortalece la cadena de pensamientos dañinos. Si pensamos en términos destructivos o negativos acabamos haciéndolos realidad. Tu objetivo debe ser reemplazar los pensamientos negativos por otros positivos, y eso debe notarse también en tu lenguaje. Sustituye expresiones como “me he equivocado” por otras como “he aprendido que” o “si no supero la entrevista de trabajo, no podré pagar la casa” por “tengo confianza en mis capacidades para conseguir este trabajo”. Todo puede ser formulado de forma positiva; cuanto más practiques más fácil te será hacerlo.

Visualiza los futuros logros

El simple hecho de imaginarte consiguiendo lo que deseas (llegar a final de mes sin ahogos, aprobar un examen, etc.) hace que te sientas más positiva para afrontar el esfuerzo que requiere conseguir dichos logros y, de manera inconsciente, aumenta la seguridad en ti misma. Deja correr tu imaginación y visualiza esas escenas.

Consejos para ser una persona positiva

Aliméntate de emociones positivas

Tener pensamientos positivos es, sin duda, más fácil si se tiene un ánimo también positivo. Para favorecer esto lo mejor es que realices actividades que te gusten y que te provoquen alegría, satisfacción, dicha… Ver una película divertida, tomar un café con una amiga o jugar con tus hijos son cosas sencillas y cotidianas que potencian el optimismo. El problema es que a veces nos pasan desapercibidas o que nos habituamos a ellas, y al considerarlas normales dejamos de valorarlas. Para que eso no ocurra, reflexiona por la noche sobre todo lo bueno que el día te ha ofrecido y apunta en una libreta cinco cosas que te hayan hecho feliz esa jornada (la llamada de un amigo, un beso de tu hijo, una conversación cómplice con tu marido…) y piensa en ellas. Te sentirás mejor.

¡Y rodéate de gente positiva!

Como las sonrisas o los bostezos, el optimismo y el pesimismo también son contagiosos. Procura rodearte de compañías positivas, ya que eso será muy beneficioso para tu estado de ánimo. Del mismo modo evita, dentro de lo posible, a las personas pesimistas. Y si no puedes eludir al aguafiestas de turno, procura tomarte sus comentarios con humor, piensa que ser tan gruñón tiene hasta un punto ridículoy trata de contrarrestar de este modo su negatividad.

¿Por qué tener confianza es tan importante en nuestra vida?

No damos suficiente importancia a algo que sostiene nuestra pareja, nuestra familia, nuestra profesión y nuestra vida social. Sin confianza no existirían las relaciones de pareja, ni las empresas, ni la economía. La confianza es la base de la relación y comunicación padre-hijo, médico-paciente, profesor-alumno, empleador-empleado, etc. La confianza es necesaria, sin ella no podemos vivir.

Sin confianza no podemos vivir

¿Qué es la confianza?

La confianza es la seguridad o esperanza firme que alguien tiene de sí mismo o de otra persona o situación. Es el fundamento de toda relación humana. Nadie puede caminar junto al otro sin tener la certeza de que puede confiar en él. Sin confianza es imposible avanzar y crecer.

Cuando hablamos de confianza, hablamos de transparencia. Para confiar en otra persona hace falta primero tener un conocimiento. Cuanto más se conoce, más confianza hay en una relación. Donde hay confianza se da una comunicación bonita y enriquecedora.

En las relaciones es muy importante cuidar mucho la confianza. Ésta siempre se tiene que basar en la libertad. La verdadera confianza existe cuando hay madurez en las relaciones humanas. Implica estabilidad, respeto, amor. Todos necesitamos que alguien confíe en nosotros. Quien confía en otra persona la hace crecer y contribuye a su felicidad.

Sin embargo, la realidad que encontramos cada día es que las personas traicionan nuestra confianza – y nosotros traicionamos la de los demás. Lo que creíamos seguro, nuestra ciudad, nuestros amigos, cambian con el tiempo. Incluso por desgracia, podemos haber sido traicionados por nuestra pareja o por nuestros familiares más queridos.  Ganarse la confianza de alguien es una tarea difícil. Perderla es muy fácil.

¿Qué es la confianza?

La importancia de la confianza

La confianza es un factor clave en todos los aspectos de nuestra vida. Demandamos confianza en todas las actividades que realizamos, en todas las compras, en todas las inversiones, etc. Pero la confianza es algo que se gana poco a poco y se destruye en un segundo, es algo demasiado frágil. Pero si somos capaces de construirla y mantenerla, estamos logrando un gran éxito. Muchas personas tardan una vida en construir una reputación que se pierde en menos de una hora. La pregunta es si esto es algo inevitable o simplemente sucede así.

Podemos evitarlo, es tan simple y llano como evitar los problemas, mantener una ética que nos enorgullezca al final del día. Para muchas personas es complicado, vivimos en un mundo lleno de tentaciones, pero al final del día es necesario valorar lo efímero de las cosas que resultan tentadoras frente a las cosas que nos aportan confianza, o las personas que confían en nosotros.

No hay nada más humilde que reconocer que existen ciertas cosas en esta vida que no somos capaces de afrontar. Por ello, es fundamental ser muy honestos con nosotros mismos. Ser honestos con nosotros mismos nos puede tomar mucho tiempo, es importante saber qué imagen queremos dejar de nuestro paso por la vida. Tienes que pensar si para ti tu reputación es más importante que todo el dinero, que todas las tentaciones. Tienes que saber cómo quieres que te vea las personas que más te importan en este mundo, que al final del día, valga la redundancia, son las más importantes.

Seguramente hayas trabajado mucho durante toda tu vida para hacer algo extraordinario en este mundo. Lo importante de todo esto es que mantengas tu consistencia, no dejes que nada ni nadie te engañen. Prepárate para todo lo que venga. Es importante que recuerdes la importancia que tiene la confianza en todos los aspectos de esta vida.

La importancia de la confianza

Tipos de confianza

Pero, ¿qué tipos de confianza hay? A continuación te los explicamos con sus distintas características.

Confianza en los demás

La confianza en los demás es un fenómeno del que se suele hablar mucho en las relaciones interpersonales, especialmente aquellas de pareja.

Los seres humanos somos seres sociales, y por eso necesitamos a otros para vivir mejor y para gozar de un mayor bienestar psicológico y emocional. Tener relaciones cercanas da sentido a nuestra vida, y disponer de personas de confianza nos ayuda a ser felices.

Evidentemente, no podemos confiar en todo el mundo puesto que, en ocasiones, podemos toparnos con individuos que querrán defraudarnos, timarnos o aprovecharse de nosotros, pero especialmente en aquellas personas cercanas que nos han demostrado que podemos confiar en ellos, debemos darles un voto de confianza.

La confianza no es algo que venga de serie aunque algunos expertos piensan que es innata, al menos respecto a nuestros familiares, y cuando conocemos a alguien, uno debe ganársela. La sinceridad y la credibilidad son algunas variables que incrementan o no la confianza que podemos tener en otras personas.

Confianza en uno mismo o autoconfianza

La autoconfianza suele confundirse con la autoestima o el autoconocimiento, y pese a que están relacionadas, no son lo mismo. La autoestima es la valoración global que tiene una persona de sí misma, mientras que la autoconfianza se refiere a la valoración de uno mismo respecto a su capacidad para desempeñar una tarea y llevar a cabo un objetivo.

Es un concepto que está muy relacionado con el desarrollo personal, puesto que una autoconfianza alta permite superar los obstáculos que pueden ir surgiendo en el camino de un individuo a la hora de luchar por una meta. Cuando una persona tiene una autoconfianza elevada, está muy interesada en las tareas en las que participa porque se siente competente, ve los problemas como desafíos estimulantes, experimenta un compromiso elevado hacia sus intereses y actividades, y se recupera rápido de sus fracasos. Por suerte, la autoconfianza se puede trabajar y mejorar.

Falsa autoconfianza

En ocasiones, algunos individuos parecen mostrar una confianza alta cuando en realidad no confían en sí mismos. Esto es lo que se conoce como falsa autoconfianza.

Los sujetos con falsa autoconfianza a veces puede llegar a convencerse de que confían en sí mismos aunque no sea así, e incluso pueden realizar autoverbalizaciones positivas hacia sí mismos, con frases optimistas. Es un tipo de autoengaño que no favorece para nada el desarrollo personal, y que permite a la persona evadirse del verdadero estado interno de autoconfianza que en muchos casos está detrás de la “máscara”.

Tipos de confianza

Consejos para recuperar la confianza de alguien

En ocasiones, puede que nos arrepintamos de algo que hemos hecho y que ha supuesto que la otra persona deje de confiar en nosotros. Si te sientes identificado y quieres recuperar la confianza de esa persona que tanto te importa, sigue estos consejos:

1. Admite tu error

Evidentemente la otra persona ha perdido la confianza en ti porque has hecho algo mal. Así que no pierdas más tiempo intentando ocultar parte de la historia para quedar menos mal. Si quieres que la otra persona vuelva a recuperar la confianza en ti, lo primero que debes hacer es asumir que te equivocaste y que la culpa es tuya.

2. Habla de lo que te llevó a hacerlo

Ahora que has admitido tu error, es momento de hablar de lo que te llevó a hacerlo. De esta manera puede que la otra persona incluso te comprenda. Es habitual que nos comportemos a la defensiva cuando tenemos problemas de pareja, y muchas veces la solución era simplemente la comunicación. Hablar de tus sentimientos y pensamientos respecto al tema puede hacer que la otra persona recapacite, porque es posible que también tenga parte de culpa en lo sucedido.

3. Sé humilde

Ser humilde es un punto importante para recuperar la confianza de alguien, porque si te pones a la defensiva, el conflicto puede hacerse incluso mayor. Tu objetivo es que podáis hablar de lo que ocurrió y que te vea como una persona que comete errores como cualquier ser humano. Así que no dejes que te vea como una mala persona.

4. Ten paciencia

Si quieres recuperar la confianza de alguien es necesario que dejes pasar el tiempo y tengas paciencia. Si esa persona que tanto significa para ti se siente traicionada por cómo te has comportado, vas a necesitar tiempo para que las heridas vayan cicatrizando. No pretendas que todo vuelva a la normalidad de la noche a la mañana.

5. Haz cambios notables

Si has conseguido que la otra persona te dé otra oportunidad, es momento de hacer cambios notables y de demostrarle que no se ha equivocado volviendo a confiar en ti. Ahora es el momento de manifestar, no solo con palabras sino con hecho también, lo mucho que te importa esa persona. De esta manera no se arrepentirá de haberte perdonado.

6. No mientas

Y el motivo por el que es más fácil que deje de confiar en ti es porque le has dado motivos para la duda. Ahora cualquier mentira será vista como otra gran traición. Así que no juegues con fuego y se honesto. De lo contrario sufrirás las consecuencias de tus actos.

7. No vuelvas a cometer el mismo error otra vez

Si has conseguido que te perdone y confíe en ti de nuevo, no vuelvas a cometer el mismo error otra vez. Porque si es complicado recuperar la confianza una vez perdida, si vuelves a cometer el mismo error, mejor que te vayas olvidando de esa persona. Puedes seguir los consejos que acabas de leer para que te dé otra oportunidad, pero raramente te dará dos oportunidades por el mismo motivo.

Consejos para recuperar la confianza de alguien

Consejos para mantener la confianza de alguien

¿Quieres generar más confianza en tu entorno? No mientas, nunca. Fácil, ¿no?

Compromiso 

La sinceridad es importante. Así todo, de nada sirve que de manera sincera te comprometas a hacer algo si luego no lo cumples. Tal vez de manera honesta y sincera le has dicho a tu cliente que tendrías el trabajo listo a lo largo del día pero, vaya, te surgieron imprevistos y finalmente incumpliste tu compromiso. Fuiste honesto al comprometerte, cierto, pero… ¿para qué?

Cumplir con los compromisos que libremente has adquirido genera confianza.

Mira, cuando no cumples una promesa del tipo que sea crearás un precedente y la otra parte ya nunca jamás tendrá la seguridad absoluta de que cumplirás lo acordado; tendrás que emplearte muy muy a fondo para volver a ganarte a la otra persona (si es que lo consigues). 

Hazte un favor: si te comprometes a algo, hazlo. Si no, directamente no te comprometas o deshaz el compromiso a tiempo.

Respeto 

Un aspecto no menos importante a la hora de generar confianza es el respeto, entendiendo respeto como esa manera de relacionarte con la otra parte de modo que en ningún momento y a ningún nivel interfieres en su vida de manera negativa.

Respeta el espacio de los demás, no presiones, no te inmiscuyas en el territorio vital y profesional de la otra persona, no hagas perder el tiempo a la otra parte (una de las formas más grandes a mi juicio de mostrar respeto).

Escucha 

Escuchar es importante. Más que «escuchar» lo que diría que realmente genera confianza en la otra persona es el hecho de sentirse escuchado.  Este punto cobra especial relevancia en conversaciones dentro del mundo profesional. 

Tienes que asegurarte por todos los medios de que la otra persona se siente entendida con aquello que te está transmitiendo.

LA CONFIANZA ES COMO UN PAPEL, UNA VEZ QUE ESTÁ ARRUGADO, NO PUEDE SER PERFECTO OTRA VEZ.

Consejos para mantener la confianza de alguien

Cómo afrontar el miedo al cambio

Cambiar es muy sano. Significa evolucionar, aprender y conseguir mejores resultados. Pero a veces cuando se avecina un cambio lo percibimos como una de las peores amenazas que pueda existir en el mundo. Afrontar el miedo al cambio en tu vida a priori puede ser chocante, algo a lo que no estás preparado para aceptar. Asumir el cambio nos cuesta, por eso en este post tienes varios consejos para saber cómo afrontar el miedo al cambio.

Cómo afrontar el miedo al cambio

“No es la especie más fuerte la que sobrevive, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio.” – Charles Darwin.

¿Qué es el miedo?

Se conoce como miedo al estado emocional que surge en respuesta ante una situación de eventual peligro. También, miedo se refiere al sentimiento de desconfianza de que pueda ocurrir algo malo, “tenía miedo de que saliera mal la presentación de mi tesis”.

El miedo puede ser desencadenado por una idea en relación a algo desagradable, por razones imaginarias, sin fundamento o lógica racional, por ejemplo: los fantasmas, o por un riesgo real. Normalmente, para que el miedo surja es imprescindible la presencia de un estímulo que provoque la ansiedad e inseguridad en el individuo. Esto, conlleva a unas reacciones físicas por parte de los individuos como el enfrentamiento o la huida ante dicha situación.

La idea de que algo o alguna cosa pueda amenazar la seguridad o vida de alguien, puede causar que el cerebro se active involuntariamente, una serie de compuestos químicos que provocan reacciones que caracterizan el miedo.

En psicología, el miedo es un mecanismo de defensa, psicológico y fisiológico, que permite al ser vivo mantenerse alejado o a la defensiva y asegurar su supervivencia ante un eventual peligro. En referencia a este punto, se puede afirmar que el miedo es necesario y hasta positivo porque prepara al organismo a reaccionar ante situaciones que requieren una activación neuronal superior a la de otros eventos.

¿Qué es el miedo?

¿Por qué sentimos miedo?

Todos los seres humanos sentimos miedo de alguna cosa. Estamos programados para activar instintivamente todas nuestras alertas y responder ante el peligro. Hasta ahí, el miedo es necesario y cumple una función evolutiva que nos ha salvado la vida como especie por muchos siglos.

El miedo nació en nuestra especie como una respuesta que nos permite mantenernos a salvo. Es el mismo tipo de respuesta que genera, por ejemplo, un animal cuando está frente a su depredador. El miedo lo alerta y activa sus instintos para huir o defenderse. De aquí nace, por ejemplo, el conocido miedo a las alturas: se trata simplemente de una respuesta natural de nuestro cuerpo que nos está alertando “aquí no estás a salvo, podrías caerte y morir”.  Sin embargo, en los seres humanos este mecanismo se complejiza debido a nuestra profunda y enredada psicología.

¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando tenemos miedo?

El miedo se lleva a cabo a través de un proceso, en el cual el primero los sentidos reconocen el peligro, llevándolo al cerebro para ser interpretado, y de ahí pasa al sistema límbico que se encarga de regular las emociones del ser humano. Como consecuencia, se activa la amígdala que se encarga de liberar el miedo, y es cuando se produce diferentes síntomas o reacciones en el ser vivo:

  • Aumento cardíaco.
  • Aumento de la glucosa en la sangre.
  • Aumento de la velocidad en el metabolismo.
  • Aumento de la adrenalina.
  • Aceleración de la respiración.
  • Contracción muscular.
  • Dilatación de la pupila.
¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando tenemos miedo?

¿Por qué el cambio nos da miedo?

¿Por qué aterra tanto el cambio? ¿Cuántas veces hemos rechazado propuestas para evitar correr riesgos? Probablemente muchas y en casi todos los ámbitos de nuestra vida.

A veces tomamos la decisión de mantener situaciones en las que no nos sentimos a gusto. Preferimos seguir ahí antes de enfrentar las posibles consecuencias negativas de un cambio, olvidando por otro lado, las positivas. Todo esto a costa de nuestra felicidad.

Ser precavidos es una actitud positiva y beneficiosa. Nos mantiene a salvo en muchas situaciones. El que no arriesga, ni gana ni pierde. En otras palabras, nos mantenemos en esa normalidad que hemos creado. Sin embargo, la vida es un constante cambio y a veces, hay que tomar ciertos riesgos para crecer a nivel personal, profesional, económicamente o como pareja.

El cambio nos da miedo porque viene cargado de incertidumbre, de esa sensación en la que es imposible predecir resultados y consecuencias. Puede que sea positivo, pero también puede que no lo sea tanto. La cuestión está en que hay momentos en los que se hace necesario tomar ciertos riesgos. No siempre es tan malo.

¿Por qué el cambio nos da miedo?

Causas habituales del miedo al cambio

Cuando tenemos que realizar algún cambio en nuestra vida, es normal que sintamos una especie de miedo que puede parecerse a una sensación de vértigo e incomodidad. ¿De dónde procede esta emoción? Son muchas las causas que hacen que tengamos miedo y es importante conocerlas para, así, hacerlas frente y volver a recuperar el timón de tu vida.

El miedo es uno de los principales enemigos de la felicidad porque, por miedo a lo desconocido, a no tener el control, al final terminamos viviendo una vida que no está mal pero que tampoco nos satisface por completo. Superar ese miedo es esencial para que puedas vivir tu vida al completo y como realmente quieres.

Aquí te descubriremos por qué tenemos miedo al cambio indicándote las causas más habituales:

Miedo a no dominar la situación

Esta es una de las principales causas por las que tenemos miedo al cambio. Actualmente vivimos en una realidad que controlamos, es cómoda y es fácil de gestionar: nuestra ciudad, nuestro trabajo, nuestros amigos… Esto es lo que se llama la “zona de confort” y, como su propio nombre indica, aquí estamos muy cómodos y estabilizados.

Todo lo controlamos y lo podemos dominar. Pero, cuando algo de esto cambia, es cuando empezamos a sentirnos inseguros, a sentir que no todo está bajo nuestro control y, por tanto, esta situación puede causarnos ansiedad, miedo e incomodidad.

Miedo a equivocarnos

Otro de los principales motivos por los que tenemos miedo al cambio es por temor a equivocarnos. Está claro que, dentro de nuestra zona de confort, todo lo dominamos y, por tanto, difícilmente nos equivocaremos; sin embargo, si salimos de aquí y exploramos otras zonas nuevas para nosotros, será más fácil que erremos y que, por tanto, podamos sentirnos más vulnerables y débiles.

Además, si tomamos una decisión un poco más drástica como puede ser un cambio de pareja o de trabajo, es normal que este miedo sea aún mayor. Pero, tal y como dice el refrán “Quién no arriesga, no gana” así que es mejor arriesgar que quedarte en un sitio dominado y sin que te satisfaga al 100%.

Miedo a lo desconocido

Y, por último, otro de los motivos más habituales por el que tenemos miedo al cambio es que, en general, todo lo desconocido suele causar temor e inseguridad a las personas. Caminar por un terreno desconocido supone ir por una senda que no controlamos en absoluto y que, además, no sabemos qué nos puede deparar.

En este otro artículo te descubrimos los efectos físicos y psicológicos del miedo.

Miedo al cambio de trabajo

Uno de los miedos más comunes que hay en relación a los cambios es el temor a cambiar de trabajo. ¿Por qué sucede esto? Básicamente porque es en el terreno laboral donde convergen más emociones relacionadas con la seguridad en uno mismo y la autoestima. Por tanto, ante un posible cambio laboral, es habitual que nos vengan dudas sobre nosotros mismos como, por ejemplo, “¿Estaré a la altura?”, “¿Estoy preparado/a para este cambio?”, etcétera.

El miedo al cambio de trabajo es un temor común pero que debemos superar para poder permitirnos avanzar y crecer en el entorno laboral. Si nos dejamos guiar por este miedo, al final podemos quedarnos estancados en una profesión o en una categoría que no termina de convencernos. Podemos dar más de nosotros mismos pero, para ello, es importante que creamos en nosotros y, sobre todo, que nos atrevamos a dar el paso.

Miedo a cambiar de ciudad

También puede darse la situación de que te hayas cuestionado sobre por qué tenemos miedo al cambio debido a que se te ha planteado la posibilidad de cambiar de ciudad. Es el segundo miedo más común que hay, juntamente con el del trabajo que hemos mencionado anteriormente; la causa de este temor aparece porque en nuestra ciudad es donde nos sentimos completamente seguros: dominamos el transporte, los barrios, los restaurantes o locales, tenemos nuestros amigos, el trabajo, etcétera.

Un cambio de ciudad puede significar un cambio total de vida, un recomenzar de cero y empezar tu vida de nuevo. Y esto siempre da vértigo. Pero esa emoción no puede dominarnos, tenemos que aceptarla y, después, superarla. Es importante que entiendas por qué te está sucediendo esta situación pero que, también, te armes de valor y tomes la decisión que realmente quieres. No dejes que el miedo la tome por ti.

Causas habituales del miedo al cambio

Miedo al cambio: ideas que te pueden ayudar

Ahora que ya sabes por qué tenemos miedo al cambio es importante que conozcamos la mejor manera de poder superarlo pues, de esta forma, conseguiremos evitar que sea el dueño de nuestras decisiones. Tenemos que aprender a ser nosotros mismos los que guiemos nuestra vida, el miedo es una emoción natural pero nunca, jamás, deberá ser nuestro consejero.

Escúchalo, analízalo pero, después, supéralo y atrévete a vivir como realmente quieres hacerlo. Este es el primer paso para disfrutar de una vida plena y satisfactoria.

  • Piensa en positivo: para poder superar el miedo al cambio es necesario que, en lugar de escuchar solo lo negativo que puedes experimentar con esta situación, le des una vuelta a tu mente y pienses en todo lo que aprenderás, la sensación de bienestar y satisfacción que tendrás. Es importante que le des la vuelta la moneda para que te atrevas a dar el paso. Lo positivo tiene que pesar más que lo negativo, ¡no lo olvides!
  • Cultiva tu valentía: es una cualidad que, normalmente, no trabajamos por encontrarnos en un entorno conocido y que dominamos. Sin embargo, en esta vida es muy importante que seamos valientes, que nos atrevamos a dar el paso que queramos y que seamos nosotros los que mandemos en nuestra vida. No te dejes eclipsar por el temor y saca a relucir tu lado más valiente.
  • Ve paso a paso: no tienes que forzarte. Esto es algo esencial pues, la situación en sí misma ya te está causando estrés, por tanto, lo que menos tienes que hacer es ejercer mayor presión. Plantéate ante este cambio con una actitud pausada y calmada, intenta ver todas las partes del proceso y encáralos de uno a uno. Esta es una manera sencilla de poder ir avanzando de forma tranquila y sin agobios.

Y recuerda: el miedo es una emoción normal. Todo el mundo teme a los cambios aunque, muchas personas, lo sienten como una oportunidad nueva, una ilusión, un reto. Intenta verlo tú también así y, de esta forma, conseguirás vivir como en realidad quieres.

Miedo al cambio: ideas que te pueden ayudar

Tipos de atención: Descubre cómo nuestro cerebro capta la atención

La atención es clave para el funcionamiento óptimo de las personas, facilitando la discriminación entre los estímulos y eventos relevantes e irrelevantes. Por tanto, la atención es una pieza fundamental en el ser humano. Te lo contamos todo a continuación ¿Qué es la atención? ¿Qué tipos hay? Sigue leyendo este post.

Atención: definición, tipos y ejemplos

¿Qué es la atención?

La atención podría definirse como la capacidad de generar, seleccionar, dirigir y mantener un nivel de activación adecuado para procesar la información relevante. Dicho de otra forma, la atención es un proceso que tiene lugar a nivel cognitivo y que permite orientarnos hacia aquellos estímulos que son más importantes, ignorando los que no lo son para actuar en consecuencia.

Siempre que hablamos de alguien distraído o que simplemente no nos escucha, decimos que no está prestando atención. La pregunta es la siguiente: ¿Se puede vivir sin atención?

En la actualidad los trastornos de atención están de moda. No deberíamos asombrarnos, vivimos en una sociedad que demanda el procesamiento constante de un sinfín de estímulos. Publicidad, tareas simultáneas y dispositivos tecnológicos, son ejemplo de los elementos que captan nuestra atención en todo momento.

Más allá de eso, la atención es un proceso cognitivo de base cerebral y por ende una persona no carece de atención por ser distraído, simplemente la está poniendo en otro sitio.

¿Qué tipos de atención hay?

Hay diferentes criterios que se utilizan para clasificar la atención. En este caso nos vamos a guiar por los criterios de clasificación establecidos por la psicóloga Soledad Ballesteros (2000), la cual establece los siguientes tipos de atención:

Tipos de atención según el origen y naturaleza de los estímulos:

  • Atención interna: es la capacidad que tenemos para atender a nuestros propios procesos mentales, es decir, cuando una persona presta atención a sus eventos internos, a lo que ocurre dentro de él, aquella que está desligada del entorno.

Por ejemplo, cuando prestamos atención a los latidos de nuestro corazón, como recordar un sueño y reflexionar sobre este o cuando prestamos atención a nuestra respiración.

  • Atención externa: se refiere a aquella atención que es captada por cualquier estímulo u objeto externo, es decir, las condiciones inherentes a los estímulos que nos afectan como: el ruido, los movimientos, los cambios, entre otros.

Por ejemplo, cuando prestamos atención a un la alarma de un reloj, los sonidos de la circulación vehicular, cuando el individuo va manejando o escuchamos la sirena de la policía o la ambulancia.

¿Qué tipos de atención hay?

Tipos de atención según la actitud del sujeto:

  • Atención voluntaria: ocurre cuando el individuo hace un esfuerzo continuo y consciente para dirigir la atención, es decir, es la capacidad de concentrarse en un estímulo de manera voluntaria. Este tipo de atención es adquirida desde la niñez, ya que está ligada al proceso de aprendizaje de cada individuo.

Por ejemplo: cuando nos hablan en clase y decidimos prestar atención a lo que se nos está diciendo o atender cuando alguien nos está enseñando a hacer algo.

  • Atención involuntaria: en este caso la persona no hace un esfuerzo consciente y activo, sino que es el estímulo tanto interno como externo lo que dirige la atención. Se caracteriza por ser emocional y pasiva, ya que esta atención no está vinculada directamente con las necesidades o intereses del individuo.

Por ejemplo, el ruido de un petardo, un dolor de cabeza o voltear hacia el lugar donde se genera un sonido estrepitoso.

¿Qué tipos de atención hay?

Según las manifestaciones motoras y fisiológicas:

  • Atención abierta: este tipo de atención es la que está acompañada por una serie de respuestas motoras y fisiológicas. Consiste en los movimientos realizados con la cabeza, los gestos o posturas que tenga el individuo.

Por ejemplo: cuando alguien nos habla y estamos de frente atendiendo tanto a su lenguaje verbal como no verbal.

  • Atención encubierta: es donde el foco atencional y el receptor no están asociados, es decir, cuando un individuo hace creer que está viendo la televisión cuando en realidad está escuchando una conversación sin que los protagonistas lo noten.

Por ejemplo: espiar a alguien detrás de la puerta sin que las personas que tienen la conversación lo sepan.

¿Cuándo usamos la atención?

Según el interés del sujeto:

  • Atención selectiva: es la habilidad para quitar el efecto de las distracciones que carecen de importancia para la tarea manteniendo la concentración en el estímulo verdaderamente relevante. Es decir, poder eliminar y prescindir de lo que no es ni útil ni necesario. Para ello es necesario un alto nivel de alerta y activación. Cuando una persona se encuentra muy cansada por tener un estado de alerta prolongado, ya no puede ignorar el resto de estímulos con la misma efectividad, siendo más «vulnerable» a los distractores.

Por ejemplo: cuando tienes una estantería llena de zapatos, y que, ya que vas a correr con unos amigos, necesitas las zapatillas de “running”. Al tener que buscar el calzado que has de ponerte, esta tarea requiere de atención selectiva, por lo que centras tu atención en las ‘bambas’ para encontrarlas y usarlas.

  • Atención dividida: es la capacidad para atender a diferentes estímulos al mismo tiempo sin cometer errores en la ejecución. Nuestra cerebro es tan increíble que nos permite hacer dos tareas al mismo tiempo. Ahora, si bien estas tareas no pueden ser tan demandantes, es necesario dividir los recursos atencionales para poder tener un buen rendimiento en las dos. Esta capacidad es limitada, ya que a medida que dos fuentes de información simultaneas aumentan su demanda, se deteriora la respuesta.

Por ejemplo, cuando necesitamos escribir y a la vez escuchar, mirar e intercambiar con un profesor o cuando estamos conduciendo y a la misma vez estamos hablando con el copiloto.

Atención dividida: capacidad de multi-tarea

Según el número de tareas:

  • Atención sostenida: consiste en mantener la atención en un estímulo durante períodos largos. Esta clase de atención requiere de mucha concentración para poder llevar a cabo una determinada actividad. Es la capacidad de mantener una atención focalizada por un período de tiempo largo. Este tipo de atención también se llama vigilancia

Por ejemplo: en la vida cotidiana donde ponemos en marcha nuestra atención sostenida es la lectura, una actividad que requiere una respuesta continua ante un estímulo concreto, el texto, así como el procesamiento la de información recibida que nos permite comprender lo que estamos leyendo.

  • Atención alternada: es la habilidad de cambiar la atención entre estímulos que requieren respuestas diferentes, es decir, el cerebro se adapta instantáneamente a las actividades que tiene un nivel de conocimiento o comprensión diferente

Por ejemplo: cuando hay dos tareas que no podemos realizar a la vez y en la que debemos alternar entre una y otra, como por ejemplo, leer un texto y hablar con alguien.

Atención sostenida: ¿atiendes en una conferencia?

La atención es una capacidad cognitiva que permite atender tanto a los estímulos ambientales como a los estados internos de cada uno, siendo un gran número los estímulos y eventos que solicitan nuestros recursos atencionales al mismo tiempo. Esta capacidad cognitiva es limitada y además, con el paso de los años, el estrés o determinadas patologías, entre otras causas, puede deteriorarse. Para hacer frente a estas dificultades y para atender a los estímulos relevantes del entorno existen diferentes estrategias que permiten entrenarla como, por ejemplo, la estimulación cognitiva, que hoy en día ya forma parte de las rutinas diarias de un alto porcentaje de la población. Nuevas tecnologías de estimulación, se están actualmente utilizando para mejorar la atención sostenida, pero también la memoria de trabajo y la velocidad de procesamiento.

Actualmente existen talleres de estimulación cognitiva orientados a profesionales en los que se aprenden las diferentes actividades y ejercicios de estimulación cognitiva y cómo llevarlas a cabo. La atención es otro proceso cognitivo igual de importante que cualquier otro, por eso ¡No nos podemos olvidar de entrenar nuestra atención!

Neurodesarrollo humano: cómo mejorar nuestras funciones cerebrales a través de las nuevas tecnologías

Nacemos, crecemos, envejecemos y, junto a nosotros, se desarrolla nuestro sistema neuronal, sistema nervioso central y sistema periférico. El desarrollo de estos sistemas cesa solo con la muerte. Hasta entonces, consideramos que es un proceso continuo y complejo. Por supuesto, hay similitudes y diferencias entre los individuos. Sin embargo, todo el mundo está de acuerdo en que, hasta cierto punto, nuestros hábitos interfieren en el modo en el que nos desarrollamos. El presente artículo tiene como objetivo comprender nuestro neurodesarrollo y ofrecer distintas estrategias para mejorar nuestras capacidades.

El Neurodesarrollo humano

El neurodesarrollo humano

Como hemos comentado, es importante destacar el valor continuo, complejo y único del neurodesarrollo de los seres humanos.

  • Continuo, porque no es un desarrollo por etapas.
  • Complejo, porque muchos cambios suceden en un mismo momento.
  • Único, porque, incluso habiendo similitudes, cada persona se desarrolla de un modo.

Quizás lo más importante del neurodesarrollo humano está relacionado con el desarrollo del cerebro. Este órgano es de vital importancia y, en muchos aspectos, desconocido. Aunque hay zonas específicas especializadas en la realización de ciertas funciones, ningún área es independiente a las demás. Estas son algunas de las funciones cerebrales y las áreas mayormente involucradas en su desarrollo:

  1. Atención: existen distintos tipos de atención y cada una de ella se desarrolla en áreas del cerebro específicas.
  2. Memoria: la memoria de trabajo está asociada a la corteza prefrontal y la memoria a largo plazo al hipotálamo.
  3. Emociones: el desarrollo de la inteligencia emocional está situado principalmente en el sistema límbico (hipotálamo, hipocampo, amígdala).
  4. Lenguaje: la producción lingüística está situada en el área de Broca y la comprensión en el área de Wernicke.
¿Cómo se desarrolla nuestro cerebro?

Procesos del neurodesarrollo

Aunque es cierto que el neuroesarrollo es algo que no es posible dividir en etapas, sí lo hacemos de forma teórica con el objetivo de comprender su progreso y también para que se pueda entender más facilmente. A continuación, delimitamos los siguientes periodos:

1. Neurodesarrollo anatómico

El mayor logro del proceso de embarazo es el desarrollo de una rápida estructura cerebral. Su concepción es clave para asegurar el alcance de la madurez cerebral alrededor de los 20 años.

2. Neurodesarrollo de la autonomía motora

Este proceso es vital durante los tres primeros años de vida en los que aprendemos a gatear, andar, saltar, correr, agarrar, apretar, etc. También es importante la aparición de la mano y pie dominante y el control de esfínteres. Esta etapa supone, también, los inicios del desarrollo del habla.

3. Neurodesarrollo del lenguaje y el entorno

Durante los 3 y 10 años este desarrollo se vuelve más pausado y es cuando comenzamos a dominar el lenguaje y a entender el entorno que nos rodea. Esto permite un desarrollo de pensamiento y de sociabilidad. En este sentido, de los 3 a los 6 años se observa un aumento del dominio de la lengua con una gran ampliación del vocabulario. Entre los 6 y 10 años se desarrolla el pensamiento formal y lógico.

4. Neurodesarrollo de la identidad

A partir de los 10 años, y hasta los 20, los seres humanos sufrimos cambios fisiológicos, psicológicos y relacionales cuyo fin es la consecución de la madurez y autonomía adulta. En esta etapa, desarrollamos nuestra personalidad e identidad como individuos únicos. Es importante destacar la generación del pensamiento crítico y el desarrollo de un proceso de toma de decisiones basado en el control de impulsos y emociones. Del mismo modo, se lleva a cabo la maduración sexual que culmina con el descenso del desarrollo cerebral.

Neurodesarrollo en edades avanzadas

En los adultos medios, el desarrollo del cerebro es relativamente estable. Sin embargo, hay acontecimientos que lo alteran.

Al igual que nuestro cuerpo envejece, también lo hace el sistema nervioso. Esto tiene como consecuencia una serie de cambios naturales. Estas suelen estar relacionadas con la pérdida de capacidad de memoria o motricidad. Al mismo tiempo, se dan cambios físicos en órganos, corazón, etc. En ambos casos estos pueden desencadenar en enfermedades médicas o trastornos psicológicos.

El desarrollo del cerebro

Recursos para el neurodesarrollo

Cuando somos adultos, el cerebro pesa alrededor de 1,4kg (2-5% del peso corporal). Aunque en nuestro nacimiento el desarrollo de nuestros cerebros es elevado, podríamos decir que aún queda mucho por hacer. Su desarrollo está vinculado a factores genéticos, el embarazo y el entorno. En este sentido, es importante tener en cuenta que al modificar nuestro ambiente, podemos llegar a disminuir las probabilidades de sufrir algún problema crónico.

Para ello, es importante llevar una dieta sana y equilibrada, mantener una forma física adecuada y trabajar nuestras capacidades cognitivas. Al igual que los electrodomésticos, nuestras capacidades cerebrales se atrofian si no hacemos un uso de ellas. Esto ocurre cuando las conexiones interneuronales se debilitan o desaparecen. Por ello, a continuación, presentamos una manera divertida y dinámica de mantener nuestra mente en forma y trabajar nuestras funciones cognitivas.

Entrenamiento mental y neurodesarrollo

Aplicaciones para el entrenamiento mental

En la actualidad, el desarrollo de las nuevas tecnologías nos permite descargarnos aplicaciones en nuestros dispositivos móviles, tabletas y ordenadores. Algunas de ellas están diseñadas para mejorar ciertas funciones específicas.

CogniFit, por ejemplo, permite que los usuarios entrenen más de veinte habilidades cognitiva como la planificación, la coordinación o la memoria a corto plazo. Para ello, cuenta con recursos validados por científicos.

Aplicaciones para el entrenamiento mental en niños/as

Existen gran cantidad de aplicaciones para que los/as más pequeños/as de la casa puedan trabajar, por ejemplo:

  • la motricidad fina y gruesa
  • la comprensión lectora en distintos idiomas
  • las matemáticas
  • la creatividad
Entrenamiento mental en niños

Aplicaciones para el entrenamiento mental en adultos

En el caso de los más mayores, las aplicaciones están diseñadas sobre todo para trabajar la memoria y evitar una pérdida de capacidad cognitiva o para ayudarles a mejorar en habilidades de comunicación y liderazgo útiles en el mundo empresarial.

Aplicaciones para el entrenamiento mental por diagnóstico

En ocasiones, niños y mayores, se enfrentan al diagnóstico de problemas neurológicos. En estos casos, es importante que acudan con regularidad a especialistas que, entre otras cosas, les indiquen qué tipo de ejercicios pueden ayudarles.

Aplicaciones para el deterioro cognitivo

Sin embargo, existen aplicaciones que pueden ser útiles para desarrollar capacidades que se hayan visto afectadas o mejorar habilidades que, con el paso del tiempo, se van perdiendo.

En este sentido, podríamos encontrar:

  • Aplicaciones para el entrenamiento mental en casos de deterioro cognitivo para prevenir o enlentecer déficits cognitivos y trabajar la atención, la memoria, la percepción, la rapidez mental, las funciones ejecutivas, el cálculo, etc.
  • Aplicaciones para el entrenamiento mental en casos de trastorno del aprendizaje con/sin hiperactividad para aumentar la concentración y estimula de forma lúdica sus capacidades.
  • Aplicaciones para el entrenamiento mental para trabajar la conciencia fonológica para trabajar las habilidades de lectoescritura, la memorización visual y auditiva, la identificación y asociación, la discriminación, la comprensión, la grafomotricidad, etc.
  • Aplicaciones para el entrenamiento mental en casos de trastornos del espectro autista para trabajar habilidades sociales, rutinas, etc.

Neuropedagogía: Qué es, cómo se aplica, cual es su objetivo

Recientemente, se está hablando en Educación, de una nueva ciencia llamada Neuropedagogía. Estudia el cerebro, entendiéndolo como un órgano social capaz, que cambia según los procesos de enseñanza, y aprendizaje, especialmente si lo trabajamos mediante ejercicios lúdicos y terapéuticos. Se encarga de investigar cómo generar más neuronas y conexiones cerebrales en base a le enseñanza y de contribuir a un desarrollo integral del cerebro infantil. Afirma que el cerebro cambia y puede ser modificado según los procesos de enseñanza que apliquemos.

La Neuropedagogía busca crear niños felices

“La Neuropedagogía apunta a crear niños felices, no niños perfectos; a que cada uno pueda llegar a ser la mejor versión de sí mismo, que cada uno descubra su potencial” Rosana Fernandez Coto

¿Qué es la Neuropedagogía?

La meta que persigue la Neuropedagogía, es que para que funcione y se pueda aplicar según sus principios, todos los profesionales de la educación deberían conocer y entender cómo aprende el cerebro, cómo procesa la información, cómo controla las emociones, los  sentimientos, la conducta, y cómo es sensible a determinados estímulos. De esta forma, podrán trabajar adecuadamente sobre él,  constituyendo una base a corto plazo para innovar en las aulas, y a largo plazo,conseguir una nueva transformación de los sistemas educativos.

A partir de todo ello, surge la idea de replantear la formación que reciben los maestros y pedagogos, desde el punto de vista del conocimiento del cerebro. Sería importante este cambio, para que progresivamente vayan conociendo más acerca de los factores que influyen en las funciones cerebrales encargadas del aprendizaje. Una vez que conozcan cómo se desarrolla el cerebro, podrán desarrollar en los niños/as la capacidad de entrenarlo para que consigan un cerebro cada vez más flexible, resistente y longevo.

Neuropedagogía, una manera diferente de aprender

¿Cómo aplicamos la neuropedagogía en el aula?

La Neuropedagía también es conocida como Neuroeducación, al estar tan implicada y relacionada con la práctica pedagógica. Esta nueva ciencia, les proporciona a los profesionales educativos, los conocimientos necesarios para entender la conducta de sus alumnos en el aula, el ambiente que se crea, así como la forma de aprender de cada uno, consiguiendo adaptar la forma de enseñar según cómo sus cerebros aprenden.

Estas nociones tan novedosas, a largo plazo, marcarán la diferencia en la calidad de la educación, ya que se conseguirá un sistema educativo más inclusivo, adaptado a las necesidades de cada alumno, y capaz de solventar las dificultades de aprendizaje, que hasta hoy están tan presentes en las aulas.

Para construir aulas más competentes, la Neuropedagogía se basa en una serie de principios, útiles para garantizar aprendizajes verdaderamente significativos y permanentes:

1. Emociones como elemento indispensable en el proceso de aprendizaje:

Nuestro cerebro es emocional y el aprendizaje más significativo y duradero es el que se da a través de momentos significativos, cargados de emotividad, con actividades que sean placenteras para los alumnos, cuando se emocionan aprendiendo y siente que el contexto escolar les aporte algo más que contenidos. Se ha descubierto, que cuando se da una conexión profunda entre emociones y aprendizaje, facilita y aumenta la calidad del proceso de enseñanza. Lo más importante, es que también para aprender necesitamos sentir afecto, el tacto dentro del aula, el cariño, la vocación y la dedicación de los profesores.

 2. Motivación:

Los alumnos necesitan sentirse con ganas de aprender, de ver cada día como un desafío y un nuevo reto en las aulas, al que tienen que enfrentarse con entusiasmo, sentirse capaces, haciéndoles ver que el resultado obtenido es gracias a su esfuerzo, funcionando como una recompensa.

3. Ambiente del aula:

El ruido, el nerviosismo, la tensión y el estrés afecta mucho el desempeño de los estudiantes así como los índices de aprendizaje, por lo tanto, debemos evitar generar estos estado en los alumnos. Fomentar un estado de calma, tranquilidad, relajación y distensión ayudará y facilitará el proceso de aprendizaje. Lo ideal es crear un ambiente libre de amenazas, donde cada miembro pueda descubrir sus potencialidades, desarrollarlas y después ponerlas a disposición de la sociedad. Se puede cambiar de vez en cuando la disposición del mobiliario, en círculo, en “L”, así como de ambiente (al aire libre), ya que salir de la rutina aumenta la curiosidad y la atención.

4. Respetar los ritmos del cerebro para aprender:

Cada alumno es único. Por ello, los contenidos a enseñar será importantes repetirlos tantas veces como el alumno lo necesite,  practicarlo hasta que lo integre. Es buena idea, presentar el mismo contenido de diversas formas para rescatar los diferentes estilos de aprendizaje dentro de las aulas. Es curioso porque el cerebro está diseñado para aprender más cuando más se aprende. Suele funcionar como un músculo, que cuanto más se entrena más se desarrollar para trabajar por sí mismo. Asimismo, esto implica también, respetar los tiempos de descanso que el cerebro necesita entre actividades, especialmente para mejorar la atención que se dedica a profundizar en estos contenidos

 5. Aprendizaje y memoria

Son dos procesos cognitivos estrechamente ligados, sin memoria no hay aprendizaje. Todo lo que aprendemos es retenido en muestro cerebro y constituye lo que denominamos memoria. Es por ello, que resultan muy útiles en el aula, las diferentes estrategias de memorización para aprender patrones de resolución de problemas, técnicas o estructuras que facilitan el estudio y aprendizaje de los contenidos. También la memoria puede ejercitarse de forma lúdica dentro de las aulas a través de juegos como crucigramas, memoramas, sopas de letras, o a través de aplicaciones específicas en la Tablet u ordenador.

6. Interacción social:

Lo que algunos expertos denominan el cerebro social, constituye una herramienta muy poderosa en el aprendizaje. Incrementar, por tanto, las relaciones e interrelaciones sociales dentro del aula, así como trabajar por proyectos, mejora los resultados del proceso de enseñanza-aprendizaje. Será adecuado trabajar en grupo, por parejas, o a través de dinámicas que fomenten las habilidades interpersonales, como los debates o concursos.

7. Movimiento físico:

Realizar ejercicio físico a diario, así como combinarlo con actividades placenteras como danza y otras que fomenten la expresión corporal. Esto ayuda a que el movimiento del cuerpo active varias partes del cerebro encargadas del aprendizaje, oxigenándolo y manteniéndolo más despierto.

Neuropedagogía, ¿cómo aprendemos?

¿Puede ser la neuropedagogía una buena estrategia para las dificultades del aprendizaje?

El aprendizaje es la forma que tenemos los seres vivos de adaptarnos. Lo que aprendamos, garantizará nuestra supervivencia y nuestra forma de vivir en el entorno. Por eso, cuanto más complejo y cambiante es el contexto, más plástica y flexible se presupone que será la conducta. Sin embargo, toda esa plasticidad tiene que ser caracterizada por las neuronas y el sistema nervioso de los organismos. Cuanta más plasticidad tenga el sistema nervioso más posibilidades de aprendizaje tiene un organismo.

Se ha descubierto que existe un periodo de tiempo crítico para garantizar el aprendizaje óptimo de ciertas habilidades necesarias para el desarrollo de las funciones cognitivas primarias. De esta forma, para desarrollar correctamente el cerebro infantil se requiere una estimulación casi continúa desde el nacimiento hasta los 3 años, antes de que el niño comience su etapa escolar. Los niños en el periodo Infantil, sufren cambios sustanciales y rápidos en su desarrollo cerebral, y son más flexibles que los adultos. Esta flexibilidad funcional adaptativa al medio permanece activa por lo menos a lo largo de toda la adolescencia en algunas áreas del cerebro.

Sin embargo, se sabe, que cada niño es único, así como su cerebro y su forma de aprender. Por ello, lo ideal es conocer cada cerebro y su estilo de aprendizaje, así como a al ritmo que lo hace.  Eso hará que la práctica educativa sea más responsable, adaptada e individualizada a las necesidades de cada alumno, maximizando los puntos fuertes que puedan tener y minimizando sus debilidades.

En esta línea, la psicopedagogía tradicional, hasta el momento, se ha dedicado a compensar debilidades, y a corregir los déficits que provocan las dificultades de aprendizaje en los niños y niñas. Además, el foco lo ha puesto en los resultados académicos que obtenían, no en el avance que va adquiriendo en sus funciones cerebrales. No se debe echar la culpa al cerebro por las deficiencias fisiológicas de un niño, sean las que fueran, ya que es malgastar fuerzas que se pueden aplicar mejor en modificar los hábitos y rutinas de cada aula, para de esta forma mejorar en lo posible su adaptación al medio en el cual se desenvuelve cada niño.

Los niños en el colegio recuerdan el 10% de lo que leen, el 20% de lo que oyen, el 30% de lo que ven, el 50% de lo que oyen y ven, el 70% de lo que dicen y el 90% de lo que dicen y hacen.

Es por todo ello, que se necesita un cambio en el paradigma educativo, ya que este modelo, provoca que los alumnos si no superan los objetivos esperados para su edad, repitan y abandonen el sistema educativo, sintiéndose fracasados, y que no sirven para estudiar. Sin embargo, esto solo es un signo, de que cada alumno aprende de firma distinta, y nada tiene que ver con su inteligencia. Normalmente, se espera que todos se adapten al método de enseñanza tradicional, y que la forma de aprender sea única y generalizada, y midiendo el avance en el nivel educativo en base a la inteligencia lógica-matemática.  De esta forma, la Neuropedagogía propone metodologías de enseñanza que tienen en cuanta la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner y la diversificación de las actividades en distintos canales: auditivo, visual y cinético.

La diversión como parte del aprendizaje

Las diferencias en el curso y cronología del desarrollo del cerebro de cada niño son especialmente importantes para tener en cuenta, durante el periodo en el que se integra en el sistema educativo. Normalmente, no se tiene en cuenta este factor de las diferencias individuales a la hora de iniciarse en el contexto escolar, sino que únicamente se atiende a la edad cronológica y a los criterios de desarrollo esperados para su edad. Es por ello, que sería más adecuado estudiar la cronología del desarrollo y madurez cerebral de cada niño/a, para asegurar que cada niño pueda estar en un determinado nivel educativo cuando ellos estén listos, alcancen la madurez necesaria para integrar los aprendizajes básicos.

Uno de los grandes desafíos será conocer todos los estilos de aprendizaje, cada persona es única, cada cerebro es único, cada uno tiene una combinación de estilo de aprendizaje

Además, desde la Neuropedagogía, se critica, que actualmente los procedimientos de mayor selección y determinación del nivel educativo (E.S.O., bachillerato, pruebas de acceso a la universidad…) tienen lugar cuando la inteligencia de los alumnos está sufriendo más cambios que en cualquier otro momento posterior, como es la adolescencia, teniendo que tomar decisiones importantes en cuanto a su futuro académico y laboral. Estas selecciones afectan el futuro probablemente más que ningún otro factor; más aún, injustamente, cuando el cerebro y sus funciones cognitivas, son más maduras que la de otros cuando ello tiene lugar.

Todos estos conocimientos pueden ayudar a que se elaboren dentro del aula, propuestas de aprendizaje de cada niño, accediendo a sus características de personalidad, habilidades y necesidades de aprendizaje en el futuro, acercándonos hacia una manera más personalizada, adecuada y eficaz de enseñar y aprender.

¿Cómo aprenden los niños a través de la neuropedagogía?

Neuropedagogía en casa, ¿Es posible?

En casa, podemos también utilizar la Neuropedagogía como forma de estimular el cerebro y el aprendizaje. Esto puede constituir  un refuerzo a las habilidades adquiridas en el aula, si se hace de una forma lúdica y estimulante para nuestros hijos. Asimismo, se puede aprovechar para fomentar su creatividad, talentos  e incluso su felicidad.

 En muchas ocasiones, los niños y adolescentes que tienen dificultades de aprendizaje, conviven con una alta exigencia y competitividad en el aula. Este ambiente, provoca en ellos signos de autoestima desequilibrada, así como sentimientos de rechazo al área académica, todo ello debido a la frustración que le produce el entorno escolar. Es así, que hacerlo de forma distinta, como extra al área académica, en su tiempo de ocio y tiempo libre, puede contrarrestar estos efectos negativos que le puede conllevar a largo plazo esta frustración.

Para llevar a cabo la Neuropedagogía en el hogar, es necesario:

1. Espacio estimulante

El lugar donde se sitúe a nuestros hijos, debe ser un espacio estimulante para el aprendizaje, colores, decoración y una adecuada iluminación para que la vista no se canse, el ejercicio sea relajado y liviano, y alejado de cualquier actitud estresante. También incluir carteles con mensajes positivos que les animen, así como fotos en los que aparezca consiguiendo logros, o de experiencias gratificantes, fomentará su sentimiento de autoeficacia y potenciará su autoestima.

2. Descansos para respetar los períodos atencionales

La atención plena de un adulto dura no más de 15 minutos. Es difícil prestar atención por más tiempo sin distraerse, por mucho que les interese el tema. En un adolescente, el período es de 10 minutos y en niños, mucho menos. Es así que cada 10 minutos de atención plena, hay que dar dos minutos de recreo mental. Puede ser una actividad de mindfulness que estimula los lóbulos prefrontales, donde están las actividades ejecutivas complejas; o bien un ejercicio en el que el alumno haga dos o tres preguntas sobre lo que está estudiando, así como la realización de esquemas o resúmenes. Lo importante es que lo dejen procesar cada 10 minutos, con actividades cinestésicas, corporales, que oxigenen el cerebro y lo preparen para recibir información.

3. Hidratación

Nuestro cerebro está compuesto, en su mayoría, por agua por lo tanto, ingerir agua a lo largo de la jornada es indispensable para  para oxigenar el cerebro. Será conveniente que disponga de agua, y una temperatura y luz adecuadas. Asimismo, también ofrecerle vitaminas, como frutas o zumos permite que nuestro hijo/a se concentre más en las actividades y active el funcionamiento cerebral.

 4. Calidad de sueño y descanso adecuado:  

El sueño afecta la calidad del aprendizaje del alumno así como su desempeño, por lo que es necesario que los niños duerman alrededor de 9 horas diarias para que estén más atentos en el aula. Asimismo, alejar de la televisión, Tablet, móvil o otras Tics una hora previa, facilitará la relajación y el descanso.

5. Fomentar la inteligencia emocional:

Especialmente entrenar para manejar la ansiedad y el estrés que a veces puede producir el entorno académico por su gran exigencia. Aprender a gestionar las emociones negativas, conocer cómo se sienten en cada situación, e identificar las emociones en sí mismo y en los demás, ayudará a crear un ambiente de empatía, cooperación, amabilidad que proporcionará un mejor aprendizaje.

 6. Comunicación positiva y asertiva:

Haciéndole hincapié en sus potencialidades, entrenando para crear inspiración y entusiasmo, a la vez que aprenda a ser resolutivo con sus dificultades y le reste importancia, aprendiendo a cómo conseguir no volver a cometer los errores. Se debe crear un ambiente de distensión y afecto, en el que nuestro hijo se sienta valorado y capaz y a la vez sepa recurrir a los adultos cuando necesite ayuda.

Comunicación e inteligencia emocional claves para Neuropedagogía

7. Incrementar el aprendizaje significativo:

Ayudándoles a encontrar la utilidad de lo que aprenden en el mundo real, es decir hacerles saber para qué sirve lo que estudian y por qué es necesario saberlo será importante para crear motivación en nuestros hijo/as.

8. Aplicar la fórmula: contenido + atención + emoción.

Se sabe que todos estos componentes juntos provocan que circule por el cuerpo una sustancia llamada dopamina, que fomenta la memoria de lo aprendido. Es así que muchas veces salir de la rutina, cambiar de ambiente y contexto fomenta su motivación y curiosidad y que se retengan mejor los aprendizajes. También el intercambiar anécdotas, fomentar el debate, trabajo en grupo con otros niños, quedar para hacer los deberes o estudiar hace que se aprenda de una forma más dinámica y rápida.

Así, si seguimos todas las orientaciones que nos ofrece la Neuropedagogía, conseguiremos comprender este modelo, cambiar las aulas, para hacer más competentes y felices a nuestros hijos y alumnos.

*A lo largo de todo este documento se ha utilizado el género gramatical masculino para referirse a colectivos mixtos, como aplicación de la ley lingüística de la economía expresiva. Tan solo cuando la oposición de sexos sea un factor relevante en el contexto se han explicitado ambos géneros.

 

Pirámide de Maslow: Qué es y sus aplicaciones prácticas

Nuestras necesidades nos mueven para superar todos los retos que se nos presentan en el día a día. ¿Qué es la pirámide de Maslow? ¿Para qué sirve? ¿Cuáles son sus niveles? ¿Cuáles son las necesidades básicas? ¿En qué consiste la autorrealización? En este artículo haremos un recorrido por todos los peldaños de la pirámide de Maslow y resolveremos estas preguntas. Descubre los fundamentos de la motivación humana según esta teoría motivacional.

Pirámide de Maslow: Necesidades humanas. Imagen: Triangulum.com

¿Qué es la pirámide de Maslow?

La Real Academia Española define «necesidad» como «carencia de las cosas que son menester para la conservación de la vida» o «aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir», entre otras acepciones.

En este contexto, una de las aportaciones más importantes para la psicología es la llamada pirámide de Maslow. En ella, el autor ordenó las necesidades humanas en una jerarquía.

Para poder ir subiendo escalones, es necesario que se vayan satisfaciendo las necesidades de los peldaños anteriores. Nuestro progreso dependerá de nuestras propias acciones, de la actitud activa que adoptemos para seguir avanzando. ¿Cómo? A través de la motivación.

Los tres primeros escalones de la pirámide corresponden a las necesidades del déficit (D-needs), y las necesidades del ser (B-needs) se emplazan en los dos escalones de la cúspide.

La conducta humana se puede alterar si las diferentes necesidades no están satisfechas. Cuanto más bajo sea el escalón a satisfacer, más incide en el comportamiento.

Estas necesidades, además, pueden ser satisfechas por medios distintos del pensado inicialmente, o puede ocurrir que no se satisfagan del todo porque al mitigarse surgen otras nuevas.

Lo que un hombre puede ser, debe serlo. 

Abraham Maslow

Pirámide de Maslow: Los cinco estratos de necesidades

1. Necesidades fisiológicas o básicas

Son las primeras que se deben cubrir, las primigenias. Hacen referencia al mantenimiento de la salud, la respiración, la temperatura corporal, la alimentación, el sueño, las relaciones sexuales, etc. El resto de las necesidades surge con el tiempo, pero las básicas nacen desde el principio. Permiten la homeostasis, definida como el conjunto de procesos que autorregula nuestro cuerpo para alcanzar el equilibrio.

Si estas necesidades no están cubiertas, poco nos importa alcanzar otras. Por ejemplo, ¿cómo podemos dedicarle tiempo a querer sentirnos respetados si no tenemos nada con lo que llenar nuestro estómago?.

2. Necesidades de seguridad y protección

En este segundo escalón yacen las necesidades relativas a sentirse seguro y protegido. Esto incluye la propiedad privada (como la vivienda), el empleo, la seguridad física, etc.

Por ejemplo, ¿qué ocurre si se pierde un empleo que era la única fuente de ingresos de una familia? La inestabilidad de sus miembros aumenta.

3. Necesidades de afiliación y afecto

El tercer nivel está compuesto por las relaciones sociales, como la asociación, la amistad, el afecto, el amor, la aceptación de terceros, la intimidad, etc. Y es que necesitamos mantener contactos saludables y positivos con las personas que nos rodean.

Dicen que, para que el resto nos acepte, primero debemos aceptarnos a nosotros mismos. Sin embargo, el apoyo de los demás también supone un impulso muy importante en la búsqueda de nuestra mejor versión.

4. Necesidades de reconocimiento o estima

Se refieren a aquellas relacionadas con aspectos más profundos del yo, como la confianza, el autorreconocimiento, el éxito, el respeto, etc. La autoestima es clave para nuestro desarrollo personal. Una pobre autoestima o la falta de esta suele generar complejos de inferioridad, así como diferentes psicopatologías.

Las necesidades de reconocimiento se dividen en dos tipos:

    • Inferiores. Se basan en el respeto de los demás, en el aprecio y la atención que muestran hacia uno. Esto se relaciona con la reputación, el estatus y la posición que se logra en la sociedad.
    • Superiores. Se basan en el respeto hacia nosotros mismos. Nos permiten valorarnos, aceptarnos, comprendernos y cuidarnos. ¿Cómo pretendemos alcanzar la cima si no somos capaces de querernos a nosotros mismos?.

¿Cuáles son los estratos de la Piramide de Maslow?

5. Necesidades de autorrealización o autoactualización

Se encuentran en la cúspide de la pirámide, tan ansiada en la existencia humana. Necesita cubrir los cuatro estratos anteriores. ¿Qué es lo que encontramos aquí? El desarrollo potencial: moralidad, creatividad, espontaneidad y aceptación. Desaparecen los prejuicios. La visión positiva que se mantiene de la vida da ganas de vivirla al máximo.

Este nivel se reserva para las personas más exitosas, pero el éxito es subjetivo. Las metas pueden ser tan variadas como lo somos cada uno de nosotros. Tal vez alguien encuentra la realización en un voluntariado, otro siendo el capitán de su equipo de fútbol y un tercero formando una familia.

¿Cómo son las personas autorrealizadas?

Las personas que han logrado alcanzar el último nivel de la pirámide de Maslow se caracterizan por los siguientes rasgos:

    • Orientan los problemas hacia sus soluciones, más allá del propio interés
    • Su sentido del humor no conlleva crueldad.
    • Se respetan tal y como son, así como a los demás y a la naturaleza.
    • Muestran espontaneidad, creatividad y originalidad.
    • Pueden llegar a disfrutar de la soledad.
    • Sus relaciones personales no son muy numerosas, pero sí cercanas (rechazan la superficialidad).
    • Evitan las convenciones sociales y los estereotipos, confiando más en sus experiencias y juicios individuales.
    • No creen que el fin justifique los medios.
    • Suelen gozar las experiencias con más intensidad.
    • Son inconformistas e independientes.

Breves apuntes sobre el autor: ¿quién fue Abraham Maslow?

Nacido en Estados Unidos, Abraham Maslow (1908-1970) es considerado uno de los psicólogos más influyentes en la corriente humanista. Como hemos visto, las aspiraciones y motivaciones de las personas, así como el significado de sus vidas son varios de los aspectos que aborda. El humanismo es una muy buena vertiente para estudiar a las personas de forma holística: vernos como un todo en lugar de la simple suma de las partes.

¿Cómo se relaciona la pirámide de Maslow con la depresión?

Existen estudios que han hallado relación entre la depresión y los primeros niveles de la pirámide de Maslow. La insatisfacción de estas necesidades básicas y de seguridad, sobre todo, conduciría a estados depresivos. Sin embargo, esta no es una relación causa-efecto, sino que otras variables biopsicosociales intervienen en el desarrollo de este trastorno.

Con relación a esto, destacamos las llamadas necesidades irreales (virtuales o falsas). No tenemos que cubrirlas para alcanzar la felicidad, puesto que no son relevantes para la vida. De hecho, satisfacerlas puede implicar precisamente caer en esta depresión. Por ejemplo, los que consiguen más éxitos que otros y se avergüenzan de ello, los que confeccionan sus necesidades al compararse con los logros de los demás, los que se anticipan para acontecimientos que nunca ocurren, etc.

Pirámide de Maslow: Ventajas y desventajas

La pirámide de Maslow sigue siendo estudiada como referente cada vez que se habla sobre la motivación y su importancia. No obstante, también suscita críticas y su validez es cuestionada.

Ventajas de la pirámide de Maslow

    • Sencilla. Es muy fácil de entender y de ponerla en práctica en diferentes ámbitos.
    • De visualización comprensible. La pirámide gráfica es explicativa en sí misma, fácil de memorizar.
    • Muy aplicable a la realidad. Muchas personas de diversos perfiles encuentran útil e inspirador aplicar la pirámide a su vida cotidiana.
    • Innovadora. Frente al mecanicismo y reduccionismo de las corrientes conductistas, aporta flexibilidad e integración de planteamientos.

Desventajas de la pirámide de Maslow

    • Bastante ambigua. Algunas necesidades son fáciles de medir (como la respiración, la alimentación, etc.), pero otras son más abstractas (como el afecto o la autorrealización). Por eso, la teoría resulta discutible en el entorno científico.
    • Secuencialidad cuestionada. Existen muchas personas que por distintos motivos (éticos, ideológicos, etc.) no satisfacen sus necesidades básicas y, sin embargo, aspiran a otros escalones más elevados. Por ejemplo, el artista arruinado que lucha por terminar su obra como sea.
    • Teorías más sofisticadas. Autores como McGregor (1969) o Alderfer (1972) propusieron, posteriormente, otras explicaciones sobre la motivación. Ambas se basaban en la propia pirámide de Maslow.
    • Optimismo exagerado. Maslow creía fervientemente en la voluntad y la capacidad humanas. Es más, sus palabras fueron «cuando la gente parece ser otra cosa que buena y decente, es solo porque están reaccionando al estrés o a la deprivación de necesidades como la seguridad, amor y autoestima». De este modo, dejaba muchas otras variables psicosociales fuera de la ecuación.

¿En qué ámbitos podemos aplicar la pirámide de Maslow?

Su uso se ha extendido tanto que se puede emplear en diferentes ámbitos de la vida humana, tanto personal como profesional.

Pirámide de Maslow y la terapia psicológica

La priorización de las necesidades permite que el psicoterapeuta pueda comprender la situación de un paciente, entender su conducta y planificar una terapia concreta. Si se conocen las necesidades exactas de una persona, se le puede orientar mejor para ir logrando la satisfacción de estas.

Si la terapia sigue una corriente humanista, estará enfocada al crecimiento personal mediante el amor, la esperanza y el altruismo, entre otros. Siguiendo la pirámide, busca conseguir la autorrealización. Considera activos a los pacientes, capaces de encaminarse en su propio desarrollo, responsables de alcanzar los cambios que anhelan. En este recorrido, el psicoterapeuta tan solo es un guía.

Entonces, ¿cómo podemos embarcarnos en el desarrollo personal? Tratando de examinar en qué escalón de la pirámide estamos y cuáles son las necesidades que debemos ir cubriendo para poder progresar. Y será en este camino al progreso, más que en la meta, donde hallaremos el bienestar y se reducirán tanto la tensión como los conflictos internos.

Pirámide de Maslow y la vida personal

La familia suele jugar un papel muy importante en nuestras vidas, por lo que ocupa un lugar esencial dentro de la pirámide. Suele estar presente en varios de los niveles y ocupará diferentes necesidades según la relación concreta de cada individuo con su familia.

Bajo este prisma, ¿cómo podemos mejorar estas relaciones? Conociendo las necesidades de cada uno y mostrando interés en ellas. De este modo, será más fácil brindarles comprensión y ayuda.

Pirámide de Maslow y la educación

Es conveniente que los profesionales de la educación conozcan las necesidades de las personas a las que quieren educar. Dependiendo de cada etapa, estas van cambiando. Descubrir los estímulos que captan el interés permitirá utilizarlos en la enseñanza. ¿Por qué? Aprendemos mejor si nos sentimos bien, si nuestra curiosidad se despierta y si —según Maslow— tendemos a la autorrealización.

Para un buen aprendizaje, es evidente que primero necesitamos cubrir nuestras necesidades básicas. ¿Cómo pretendemos aprender en una situación, por ejemplo, bélica? Prima la supervivencia, lo demás es secundario.

Para que los estudiantes sean conscientes de esto, es útil explicarles en qué consiste la pirámide de Maslow. Después se les pide que rellenen cada nivel según su percepción. Veremos variaciones individuales, pero las necesidades suelen coincidir.

Pirámide de Maslow y las necesidades sociales

Las necesidades también se pueden provocar en grandes masas poblacionales. Buena parte de la población mundial no puede satisfacer sus necesidades básicas. Sin embargo, las empresas de producción se centran en las necesidades sociales de poblaciones menores pero con mayor poder adquisitivo. ¿Por qué? Estas últimas generan más dinero.

En los países desarrollados, los dos primeros escalones están satisfechos para la mayoría de los habitantes. Por eso, surgen productos orientados a peldaños más altos. Por ejemplo, un coche de alta gama no busca satisfacer la necesidad de movilidad, sino las asociadas al éxito y prestigio social (nivel 4). Y es que la mayoría de las sociedades se mueven por los beneficios económicos, por las necesidades impuestas, no por las necesidades reales de los individuos.

Pirámide de Maslow y el marketing

Las necesidades de los consumidores son fundamentales para saber qué productos serán líderes de ventas. Las empresas adaptan su producto, su mensaje y la comunicación de este al nivel de necesidades que pueden satisfacer. Para ello, utilizan distintas estrategias y herramientas de diseño y publicidad. A través de estudios de mercado descubren qué artículos cubren mejor las necesidades de una población determinada.

Por ejemplo, si queremos cubrir la necesidad de protección en la propiedad privada (nivel 2), se nos podría ocurrir un sistema de alarmas. Si queremos abastecer un barrio con más variedad de alimentos (nivel 1), podríamos abrir un supermercado. También podemos ofrecer un perfume como un producto asociado en su publicidad a la afiliación, el éxito y la autorrealización (niveles 3, 4 y 5).

Cuanto más bajos sean los niveles que ocupa un servicio o un producto, más imprescindible se vuelve en la vida de los consumidores.

Esta línea de pensamiento se puede extrapolar a la atención al cliente, puesto que el comercial deberá conocer las necesidades del potencial comprador a la hora de ofrecer y vender su producto.

Pirámide de Maslow y la economía

La economía es uno de los campos donde más se aplica la pirámide de Maslow. Esta estudia el modo de satisfacer las necesidades humanas en un entorno donde los recursos son limitados, por lo que deben ser priorizados. Así, la priorización de las necesidades seguiría el mismo orden mantenido en los estratos de la pirámide. ¿Qué significa esto? Que es más probable, por ejemplo, que alguien gaste su dinero en comprar comida que en una escultura.

Siguiendo esta lógica, cabe señalar que cuanto más alto es el precio de un producto, los compradores se situarán en escalones más elevados de la pirámide. Los precios bajos, por otro lado, aseguran un consumismo inmediato.

Aplicaciones prácticas de la Pirámide de Maslow

 

Pirámide de Maslow y el ámbito laboral

Las empresas y organizaciones, tanto públicas como privadas, precisan que sus trabajadores se encuentren motivados y que sepan motivar a las personas a su cargo. Por eso, unas condiciones favorables para los empleados están relacionadas positivamente con su rendimiento. ¿Por qué? Se ha comprobado que la felicidad y la motivación incrementan la productividad.

Huelga decir que buenas condiciones salariales, políticas de empresa de conciliación de la vida familiar con la laboral, flexibilidad horaria, buen ambiente en el trabajo e instalaciones salubres, entre otros, son fuentes potentes de motivación para los trabajadores.

Así pues, ¿cómo podríamos enfocar una pirámide de Maslow laboral?

    1. Tener un empleo que me permita vivir.
    2. Que mi empleo sea fijo y con un sueldo bueno.
    3. Tener buenos compañeros de trabajo.
    4. Que reconozcan mi experiencia y logros en el trabajo.
    5. Asumir retos que sean de mi interés en el trabajo.

Ejemplo de las diferentes necesidades de la pirámide de Maslow

Imaginemos a María, una chica adolescente de clase socioeconómica baja. Vive con sus padres desempleados en un barrio pobre y apenas pueden llevar una vida digna.

La familia de María hace que en casa no puedan pagar la calefacción y apenas llegan a fin de mes. Pasa hambre, sed y frío (necesidades básicas). Entonces, sus padres consiguen sendos trabajos. A las pocas semanas, pueden acceder a los recursos esenciales.

El barrio en el que viven sufre un elevado índice de delincuencia. Salir a la calle puede implicar ser víctima de un delito (necesidades de protección). Con el tiempo, consiguen ahorrar y acceder a un alquiler en un barrio más seguro.

Pero el barrio nuevo hace que María no tenga amigos y se sienta sola (necesidades de afiliación). Poco a poco, se vaya relacionando más en su nuevo instituto. Entra en un grupo donde pronto empieza a entablar amistades.

La nueva situación económica hace que pueda apuntarse a las clases de pintura que siempre quiso. Se adapta rápido y se le da bien. Su profesora la halaga delante del resto de la clase (necesidades de reconocimiento). Asiste a varios concursos de pintura y queda en buenas posiciones, llegando a ganar varias veces.

Con el tiempo, María se gradúa en Bellas Artes. Consigue un buen trabajo, lo que le permite encontrarse sana y segura, así como ayudar a su familia. Se siente bien consigo misma. Comienza a hacerse un nombre en el mundo de la pintura. Incluso se dedica a la venta benéfica de varios cuadros para destinar el dinero recaudado a asociaciones contra el cáncer (necesidades de autorrealización).

María puede ser cualquiera de nosotros. Esfuerzo, esperanza y motivación son los componentes que, junto a una actitud positiva, nos ayudarán a conquistar la pirámide.

Indagar en lo que nos mueve es esencial para cumplir nuestros deseos de una forma más eficaz. Nuevas hipótesis seguirán intentando descifrar las bases de las necesidades humanas en los próximos años.

Disciplina positiva: 23 técnicas para una educación firme pero amable

Todos los padres queremos lo mejor para nuestros hijos, sin embargo, a veces no disponemos del conocimiento necesario para actuar debidamente. Y es que educar no es una tarea fácil. Por ese motivo, es indispensable tener a nuestro alcance recursos que nos ayuden a actuar des de la comprensión y amabilidad. La disciplina positiva es esa herramienta que nos acerca técnicas para educar a los niños des de la cooperación  y el respeto mutuo entre padres e hijos.

Disciplina positiva: una educación firme pero amable

¿Qué es la disciplina positiva?

La disciplina positiva fue desarrollada por el psicoterapeuta Alfred Alder y por su aprendiz, psiquiatra y educador Rudolf Dreikurs. Más tarde, Jane Nelsen y Lynn Lott (fundadoras de la asociación americana de disciplina positiva) regularon sus principios y técnicas para su aplicación.

Muchas veces, al escuchar la palabra “disciplina” la asociamos con factores negativos, pero el verdadero significado de esta palabra es “discípulo”. Podríamos ver a nuestros hijos como discípulos que necesitan nuestra ayuda durante su desarrollo, para en un futuro ser seres libres, felices e independientes.

Firm & Kind

Son varios los estudios que han demostrado que los niños tienen la necesidad de crear vínculos con las personas más cercanas a ellos; como sus padres, amigos o profesores. Los niños que mantienen esos vínculos fuertes, son niños que por lo general, se comportan mejor. La disciplina positiva se basa en la premisa “Firm & Kind” (firme pero amable) y se encarga de reforzar esos vínculos mediante el respeto, la compresión, autoestima y la comunicación.

Principios básicos de la disciplina positiva

 

  • Comunicación y comprensión
  • Respeto mutuo entre padres e hijos
  • Amabilidad y firmeza
  • Fortalecer vínculos afectivos
  • Participación activa de los niños
  • Desarrollo emocional y de autonomía

 

Disciplina positiva y porqué se portan mal los niños

Como bien dice la palabra, los niños, niños son y a veces pueden llegar desesperarnos  cuando no hacen lo que esperamos. Quizás ahí está el primer error: “esperar algo de ellos”. En primer lugar, no debemos esperar que su comportamiento sea de una manera u otra. Hay que entender que su manera de comunicarse no es como la de un adulto y que detrás de su comportamiento, hay un mensaje que debemos descifrar para llegar a la raíz del asunto.

Rudolf Dreikurs, mencionó: “cuando los niños no se portan bien, nos intentan decir algo de una forma diferente a la que se comunicaría un adulto y por lo tanto, la percibimos como la manera errónea, sin pararnos a pensar que quizás es la única manera en la que pueden/saben expresarse”. Los motivos pueden ser varios; reclamar nuestra atención, aburrimiento, hambre, sueño… Aquí entraría en juego empatizar con nuestros hijos para saber el porqué de sus comportamientos.

Disciplina positiva para educar

Disciplina positiva no es igual a ser permisivo

 

Disciplina positiva no significa ausencia de esta y por lo tanto exceso de permisividad. Tampoco se parece a la disciplina punitiva (basada en el castigo), ya que esta hace que los niños aprendan  a base de sentirse mal y des del sentimiento de miedo. Con la disciplina positiva, lo que buscamos son resultados a largo plazo. El objetivo, es que los niños entiendan porque están mal ciertas cosas y porque no deben hacerlas. No imponemos castigos sin saber si los niños han comprendido realmente el porque no deben actuar de ciertas maneras.

 

23 técnicas para implementar la disciplina positiva

1. Autocontrol

Muchos padres pierden mucha energía tratando de controlar a sus hijos, pero la única conducta que realmente podemos controlar es la nuestra. Está en nuestras manos adoptar una actitud que beneficie nuestra salud mental y no dejar que nos abrumen las situaciones difíciles. Podemos reorientar la conducta de nuestros hijos y/o indicarles lo que si pueden hacer, en vez de enfocar nuestra atención en lo que no deben hacer. Transmitir seguridad y calma beneficiará la relación con nuestros pequeño.

2. Comunicación

Es la base de toda relación. Debemos procurar buscar momentos en los conectar con los niños. Por ejemplo, ir a merendar después del colegio, desayunar juntos cada día antes de ir al colegio o incluso celebrar reuniones familiares. Mantenernos comunicados con nuestros hijos y al día sobre posibles problemas que puedan tener en la escuela, actividades extra escolares, etc., nos ayudará a comprender mejor su comportamiento.

3. Mostrar interés

Preguntar por los intereses de nuestros hijos, aficiones y preferencias. Hacer que los niños se sientan valorados refuerza su autoestima y bienestar. Evitar hacer preguntas del tipo: “¿Has hecho los deberes?”. Si ya sabes que no los ha hecho. Podemos sustituirlo por frases como: “Me doy cuenta que no has hecho los deberes”. De ese modo evitaremos que los niños se sientan atrapados por nuestras preguntas.

4. Escuchar 

Por muy pequeños que sean, tienen sus propios sentimientos y emociones, escuchar lo que nos dicen ayudará a comprender sus comportamientos. A través de ellos tenemos la oportunidad de volver el mundo de una manera nueva y sorprendente, como cuando éramos niños. 

5. Comprensión

Intentar comprender que hay detrás de un mal comportamiento; puede ser cansancio debido a la escuela, las actividades extra escolares, que estén hambrientos, que hayan tenido un mal día o que les incomode algo en particular. Averiguar que les sucede realmente nos ayudará a adoptar soluciones eficaces. 

6. Firm & Kind

Ser firme en las decisiones pero amable a la misma vez. Mostrar comprensión hacia ellos pero sin ceder débilmente. Por ejemplo, el niño/a quiere jugar a la videoconsola al llegar a casa pero tiene deberes que hacer. Una actitud “Firm & Kind” sería: “Sé que quieres jugar a la videoconsola, pero antes deberás hacer los deberes y podrás jugar solo al finalizarlos”. 

7. Ser un ejemplo

Los niños tienen muchas maneras de aprender, una de las más conocidas es por imitación. Si intentamos que nuestros hijos no se comporten de ciertas maneras, debemos ser un ejemplo para ellos y hacer que nuestras palabras coincidan con nuestras acciones. Es decir, no sería conveniente decirle al niño/a que no se utiliza el móvil mientras nos sentamos a comer y que nosotros si lo hagamos. Porque ser un ejemplo es fundamental para que desarrollen principios y unos valores positivos, por eso también es importante preguntarse constantemente ¿qué fallos estoy cometiendo? e intentar mejorar cada día.

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8. Prestar atención al esfuerzo más que al éxito

Es muy común centrarse en el éxito en vez de hacerlo en los esfuerzos realizados. Todos queremos que nuestros hijos sean los mejores en la escuela y en otras actividades, pero esto requiere tiempo y esfuerzo que hay que valorar si cabe más que el éxito. Supongamos que nuestra hijo/a suspende un examen. Tras identificar los problemas que le han llevado a suspender e intentar rectificarlos, en el próximo examen saca un 5. Estamos de acuerdo en que no es una nota muy alta, pero hay que tener en cuenta que el niño/a ha progresado, enfocando nuestra atención en esa mejora.

9. Buscar soluciones que involucren a los niños

Imaginemos que nuestro hijo/a está jugando en la habitación. Cuando vamos a llamarle para que se siente en la mesa a cenar, nos damos cuenta de que ha pintado la pared con lápices de colores. Una solución que involucre al niño/a, sería decirle que él/ella limpie la pared, o si es muy pequeño/a, limpiarla juntos. 

10. Responsabilizarse

Enseñarles a responsabilizarse de sus propias acciones. De esta manera aprenden a relacionar acciones con consecuencias. Podemos probar con frases como: “Debido a que no estudiaste lo suficiente has suspendido” o “Como ya has hecho todos los deberes ahora podemos ir al parque”.

11. Redirigir

Redirigir las acciones que no son apropiadas de una forma amable y sutil. Imaginemos que está en el parque y lleva mucho tiempo columpiándose y otros niños quieren subir al columpio. Podemos invitarle amablemente a dejar el columpio y llevarlo al tobogán.

12. Límites

Los límites son necesarios para proteger a nuestros hijos de peligros y así ayudarles a que se adapten al mundo que nos rodea. Es importante que los niños participen en el establecimiento de estos si son mayores de 4 años.La decisión no debe ser unilateral, ya que de ese modo fomentamos el poder y este a veces puede resultar en rebeldía. Por ejemplo, decidir juntos la hora de irse a dormir o la hora de regreso a casa cuando son mayores.

13. Consecuencias naturales

Son aquellas que se dan sin la intervención de un adulto. Por ejemplo, el niño no se quiere comer la comida y si no se la come más tarde tendrá hambre (consecuencia natural). Se trata de que los niños las aprendan por sí mismos.  Evitar frases como “Te lo dije” o “Mira que te avisé”. Este tipo de frases pueden hacer que el niño se sienta humillado. No hay que olvidar, que el objetivo principal es que los niños aprendan y no repitan los mismos errores, no que se den cuenta que los adultos lo sabemos todo.

14. Consecuencias lógicas

Las consecuencias lógicas requieren el seguimiento de los adultos. Por ejemplo: “Si te acuestas tarde no tendré tiempo leerte el cuento”. Por lo tanto, decidimos una consecuencia para sus acciones directamente relacionada con la conducta no deseada.

15. Seguimiento

Cuando apliquemos consecuencias lógicas, debemos de mantenerlas si los niños no han actuado debidamente. Si lo consideramos oportuno, podemos darles una nueva oportunidad para cumplirlas más adelante.

16. Evitar los premios y castigos

Los premios y castigos son arbitrarios. La consecuencia no está directamente relacionada con la causa y promueven la autoridad y el poder, sin tener en cuenta el respeto mutuo. Tratar de sustituirlos aplicando consecuencias lógicas, ya que están basadas en la elección y comprensión.

17. Error = oportunidad

La palabra crisis en chino está compuesta por dos caracteres, el primero significa peligro y el segundo oportunidad. Un error es una oportunidad para aprender. Podemos dejar que los niños se equivoquen y aprendan por ellos mismos. Cuando se equivoquen no les daremos la solución inmediatamente. Podemos hacer un “Brainstorming” (lluvia de ideas) y debatir juntos los pros y los contras.

18. No utilizar violencia física

No es recomendable utilizar violencia física cuando los niños se portan mal, ya que eso les enseña que la violencia está bien. Cuando estemos muy enfadados, podemos tratar de buscar un momento para calmarnos y después adoptar consecuencias lógicas des de la serenidad. Debemos recordar que nadie es perfecto y que todos hemos cometido errores.

19. Tiempo

Dedicar tiempo exclusivo a nuestros hijos es fundamental. Eso ayudará a evitar rabietas, que se centren demasiado en aparatos electrónicos o incluso despertares nocturnos en busca de nuestra atención. Es recomendable invertir tiempo en ellos de manera exclusiva para jugar con ellos, leerles un cuento antes de ir a dormir o aprovechar las comidas y cenas para pasar tiempo de calidad con ellos. 

20. Tono de voz

Es beneficioso dirigirse a ellos con un tono amistoso y cariñoso, eso facilitara que presten atención y realmente escuchen lo que queremos decirles. Percibir el “el tono de sermón” hará que quieran desconectar y no prestar atención a nuestras palabras. Es importante educar sin gritar.

21. Palabras 

La elección de las palabras adecuadas acompañadas del tono de voz correcto es esencial para que la comunicación entre padres e hijos refleje respeto y cariño.

22. Autonomía

Aunque a veces nos salga el instinto de sobre protegerlos, no es aconsejable hacerlo si queremos que crezcan con seguridad e independencia. Hay que permitir que los niños experimenten consecuencias basadas en sus propias acciones y/o decisiones (por supuesto,  aplicando el sentido común). No deberíamos hacer cosas que ya pueden hacer por ellos mismos, así les ayudaremos a ser seres más autónomos.

23. Paciencia

El cansancio acumulado, el estrés o la auto exigencia pueden hacer que perdamos la paciencia fácilmente. Somos humanos y es normal que a veces nos sintamos desbordados y perdamos la paciencia con nuestros hijos. No hay que culpabilizarse por ello, podemos buscar actividades que nos hagan desconectar como el deporte o simplemente, dedicarnos tiempo a nosotros mismos.

Psicomotricidad infantil: Guía completa sobre el desarrollo de los niños

¿Qué es la psicomotricidad infantil? ¿Cómo puedo saber si mi hijo/a se encuentra dentro de los patrones normativos del desarrollo? ¿Qué clase de trastornos psicomotrices existen? ¿Qué es el método de la estimulación temprana? Y finalmente, ¿Con que tipo de ejercicios se puede fomentar la psicomotricidad del niño/a en función de su edad? En este artículo se abordan estas y otras cuestiones con el fin de informar y facilitar conocimientos sobre la importancia que tiene la psicomotricidad infantil en el desarrollo integral de los niños/as en sus primeros años de vida.

 
¿Qué es la psicomotricidad infantil?

¿Qué es la psicomotricidad infantil?

La psicomotricidad infantil es una disciplina que conecta dos partes fundamentales del proceso de desarrollo integral del niño/a: el movimiento y la actividad psíquica. Se puede describir como una psicología del movimiento que se basa en una conexión cuerpo-mente, explicando cómo cada movimiento va acompañado de conocimientos, pensamientos y emociones. Se trata de conseguir, a través ejercicios, que el niño/a adquiera conocimientos, tanto de sí mismo como del medio que le rodea, a través de la interacción de sus propios movimientos con el entorno. Los niños, mediante ejercicios como correr, saltar, jugar con una pelota o manipular objetos, adquieren una conciencia del yo, de su cuerpo y de su mente además de conocimientos del espacio y el tiempo (arriba-abajo, izquierda-derecha, delante-detrás, rápido-lento…) y una serie de habilidades, tanto personales (control del equilibrio) como sociales, al interaccionar en los ejercicios y juegos con otros niños/as. La psicomotricidad es especialmente importante durante los primeros años de la infancia, ya que es cuando los niños tienen una mayor plasticidad cerebral. Esto quiere decir que su cerebro se moldea con mucha facilidad ante los conocimientos y las experiencias nuevas, y por tanto, durante estos años los niños/as asimilan mejor el aprendizaje. A esto hace referencia la expresión que compara a los niños de edades tempranas con esponjas, ya que estos absorben los nuevos conocimientos con mucha facilidad debido a su gran plasticidad cerebral. Esta plasticidad hace que se forjen mas conexiones neuronales y mediante los ejercicios de psicomotricidad se consigue que los niños estimulen estas conexiones a través del movimiento y se generen en mayor cantidad.  
Es fundamental trabajar la psicomotricidad en niños para un buen desarrollo
  Es por todo esto que resulta de vital importancia para el desarrollo integral del niño la práctica de actividades psicomotrices especialmente durante los primeros años de vida. Además, en estos ejercicios se pueden identificar dos funciones fundamentales: una de carácter educativa que consiste en formar al niño mediante estos juegos para los aprendizajes escolares posteriores y una de carácter social, ya que con la realización de estas actividades se ayuda a la niña/o a interaccionar con los demás.

Psicomotricidad infantil: Cambios durante el desarrollo infantil

El desarrollo psicomotor sigue unos patrones de evolución en gran medida marcados por la edad del niño/a.

Psicomotricidad infantil durante el primer año:

  • Se van controlando las partes del cuerpo más cercanas a la cabeza, extendiéndose el control hacia los brazos y posteriormente a las piernas. Un ejemplo de esto sería el niño controlando primero el movimiento del hombro, posteriormente del brazo y la muñeca y por último de la mano y los dedos.

Psicomotricidad infantil de 1 a 2 años:

  • El niño adquiere gran independencia con sus movimientos. Sin ayuda, gatea, mira hacia atrás, realiza juegos de construcciones y encaje, corre, salta, anda sincronizando brazos y piernas, puede golpear una pelota…
  • Es capaz de imitar algunos gestos.
  • Hace garabatos.
  • Identifica algunas partes del cuerpo.
  • Usa la cuchara.
  • Ayuda a vestirse y desvestirse.
  • Consigue utilizar frases cortas y simples.

Psicomotricidad infantil de 2 a 3 años:

  • Empiezan a montar en triciclo.
  • Sube escaleras (no las baja).
  • Se viste o desviste solo/a (sin botones ni cremalleras).
  • Come sin ayuda.
  • Hace, además de garabatos, rayas y le gusta pintar.
 
Cómo estimular la psicomotricidad infantil

Psicomoricidad infantil a los 3 años:

  • Espontaneidad y soltura en los movimientos.
  • Domina el propio cuerpo, diferencia partes del cuerpo en si mismo y en los demás.
  • Se desplaza en carrera y se para.
  • Tiene mayor coordinación y precisión en las tareas
  • Completa dibujos y figuras.
  • Comienza a manejar nociones del espacio y el tiempo básicas como arriba-abajo, delante-detrás, antes-después, deprisa-despacio.

Psicomotricidad infantil a los 4 años:

  • Percibe la estructura del cuerpo.
  • Realiza tareas complejas a través de la imitación (a este tipo de aprendizaje se le denomina aprendizaje modelado).
  • Tiene mayor dominio de los desplazamientos (velocidad, giros, cambios de dirección…).
  • Domina el trazo al dibujar.
  • Realiza tareas más complejas.
  • Representa la figura humana en sus dibujos y creaciones.
  • Ordena acontecimientos cortos en el tiempo y usa términos como ayer, hoy o mañana.

Psicomotricidad infantil los 5 años:

  • Es capaz de organizar el tiempo.
  • Distingue ambos lados del cuerpo y cual es el dominante (diestro o zurdo)
  • Control y dominio de la coordinación de movimientos.
  • Avance en su agilidad, equilibrio y control del cuerpo (similar al adulto)
  • Realiza tareas complejas que requieren coordinación de la vista y los movimientos manuales.
  • Dibuja utilizando más la imaginación.
  • Define su esquema corporal incluyendo detalles en la representación de la figura humana.
  • Usa los términos espacio temporales de manera mas precisa.

¿Cómo diferenciar lo normativo de lo patológico en el desarrollo de la psicomotricidad infantil?

  Cuando se habla de un desarrollo de la psicomotricidad infantil normal se hace referencia a un proceso que permite al niño/a adquirir las habilidades adecuadas para su edad. No obstante, existe una gran variabilidad en las edades de adquisición de algunos conocimientos y habilidades puesto que, a pesar de que el desarrollo psicomotor es un proceso evolutivo y continuo que sigue una secuencia similar en todos los niños, no se realiza de una manera rígida y existe una gran diversidad sin tener porque supone una patología. Por todo esto, la línea que separa lo normal de lo patológico es bastante difusa y en ocasiones es complicado hacer un diagnóstico de problemas en el desarrollo psicomotor, ya que se necesitan muchos factores en conjunto para poder diagnosticar con precisión. No obstante, existen algunos signos de alerta de un desarrollo psicomotor patológico como son los siguientes:
  • Retardo en la adquisición de habilidades o conocimientos
  • Estancamiento o regresión en habilidades adquiridas
  • Persistencia de conductas de etapas previas
  • Calidad de respuestas no adecuada
  • Signos físicos anormales

Los principales trastornos del desarrollo psicomotor son:

  • Debilidad motriz: torpeza en los movimientos e incapacidad para relajar los músculos voluntariamente
  • Inestabilidad motriz: incapacidad de inhibición de movimientos, así como la emoción que los acompaña
  • Inhibición motriz: tensión e indiferencia en contexto sociales, muestran temor ante las interacciones sociales, tienen miedo de caerse, inseguridad, inhiben sus movimientos con la pretensión de hacerse invisibles
  • Trastorno del esquema corporal o lateralidad:dificultad de adquisición de conocimientos y representación del propio cuerpo. Le cuesta la orientación espacio -temporal y utilizar su cuerpo de forma efectiva para relacionarse con el entorno. Un ejemplo de este trastorno sería un niño que a los tres años no identifica los elementos de su cara.
  • Apraxias y dispraxias infantiles: el niño conoce el movimiento, pero es incapaz de realizarlo correctamente, no coordina en las actividades y no puede imitar gestos sencillos
  • Tics o trastorno de Tourette: movimientos repentinos e involuntarios que afectan a pequeños grupos de músculos y se repiten de manera intermitente. Pueden ser crónicos o transitorios.
  • Sinestesias:movimientos involuntarios que nacen mientras hacemos otras actividades (un ejemplo sería sacar la lengua mientras pintamos)
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¿Por qué es importante estimular la psicomotricidad infantil?

  En los primeros años de vida, la psicomotricidad juega un papel muy importante porque influye en el desarrollo intelectual, físico y social del niño/a y favorece su relación con el entorno. Estos ejercicios les permiten explorar, investigar, superar y transformar situaciones de conflicto, así como enfrentarse a limitaciones y relacionarse con los demás. A través de la psicomotricidad se pretende que el niño se divierta, desarrolle y perfecciones sus habilidades motrices y cognitivas.

Nivel motor

La psicomotricidad trabaja aspectos como la coordinación, el equilibrio, los reflejos, la lateralidad (disposición de destreza orientada hacia la derecha-diestro- o hacia la izquierda-zurdo), el control respiratorio, el ritmo o control del movimiento y  conductas perceptivo-motrices con las que el niño a través de su cuerpo se orienta en el espacio y el tiempo. En resumen, a nivel motor, la psicomotricidad permite al niño dominar el movimiento corporal. Al ejercicio del control sobre el propio cuerpo se le denomina motricidad, ésta se divide en dos grupos según las partes del cuerpo que intervienen:
  • Motricidad gruesa:es el control y coordinación de movimientos que abarcan el tamaño del propio cuerpo o superior. Por ejemplo: bailar, correr, saltar.
  • Motricidad fina: control y coordinación de movimientos que abarcan menos del tamaño del propio cuerpo, compromete las partes finas del cuerpo como las manos o los dedos. Se centra en movimientos realizados con partes concretas: colorear, escribir, dibujar.

Nivel cognitivo

Se desarrollan habilidades y destrezas por medio de la adquisición de experiencias y aprendizajes para su adaptación al entorno. Los procesos cognitivos que se trabajan mediante la psicomotricidad son los siguientes:
  • Atención: es la función que nos permite concentrarnos, aunque es un proceso cognitivo también tiene una parte afectiva ya que depende de las emociones que haya experimentado el individuo con lo observado. Es el primer factor que influye en el rendimiento escolar
  • Memoria: Es la capacidad para evocar lo previamente aprendido.
  • Imitación:es la capacidad para aprender y reproducir conductas. Se involucran aspectos cognitivos, afectivos y conductuales. La imitación se desarrolla fundamentalmente durante el juego (jugar a papás y mamás)
  • Conceptualización:es el proceso por el que el niño identifica y selecciona una serie de características relevantes con el fin de identificar y diferenciar entre unos objetos y otros.
  • Resolución de problemas:es la capacidad para dar respuesta a las diferentes situaciones y conflictos
  • Creatividad: es la capacidad que tiene el niño/a de usar su imaginación para realizar distintas actividades o juegos.

Nivel socio- afectivo

Mediante la psicomotricidad se permite lograr en el niño destrezas afectivas que aumentan el conocimiento de sí mismo y la independencia. Las destrezas sociales y el desarrollo emocional (cooperación, empatía, compartir…) son una parte muy importante de la habilidad escolar, ya que permite la socialización con otros niños, la resolución de problemas y la adquisición de capacidad para enfrentarse a los miedos. La educación psicomotriz, por tanto, permite lograr en el niño el control del movimiento de sí mismo, el desarrollo mental y la adquisición de nociones básicas. Esta educación debe estructurarse en función del niño considerando su edad, intereses y necesidades.  
Actividades par amejora rla psicomotricidad infantil

Psicomotricidad y estimulación temprana

Definición de estimulación temprana

La estimulación temprana tiene por objetivo aprovechar la capacidad de aprendizaje y adaptabilidad del cerebro humano en beneficio del niño/a mediante la repetición de diferentes juegos y ejercicios. El objetivo principal de este método es potenciar las funciones cerebrales mediante una serie de estímulos repetitivos. De una manera más sencilla se puede definir la estimulación temprana como el conjunto de actividades con base científica aplicadas de forma repetitiva que se emplea con niños desde su nacimiento hasta los cinco o seis años, con el objetivo fundamental de desarrollar al máximo sus capacidades cognitivas, físicas y psíquicas.

Ejercicios para la estimulación de la psicomotricidad infantil

Aquí os proponemos una lista de juegos para estimular la psicomotricidad infantil, no obstante, si deseáis más información, podéis leer nuestro artículo completo con 10 juegos para mejorar las habilidades psicomotoras.

Actividades estimulación psicomotriz para niños de 0 a 3 años:

De 0 a 1 año:

  • Se puede ejercitar mediante el juego de “las palmitas” sirve para mejorar la motricidad gruesa y la coordinación de movimientos lateras, el objetivo es tocar las palmas mientras cantas y le haces cosquillas
  • Estirarse para coger un objeto
  • Motivarlo a levantar la cabeza o mover la cabeza hacia los lados
  • Viéndose en el espejo
  • Soltar y recoger un objeto
  • Aparecer y desaparecer delante de él

De 1-2 años:

  • Recoger juguetes del suelo: mejora el equilibrio.
  • Ejercicio de equilibrio: sosteniendo al niño por las axilas e inclinándolo con suavidad hacia los lados
  • Pintar
  • Recitarle las partes del cuerpo
  • Rodar una pelota: sigue un objeto visualmente, además ejercita el control manual.

De 2 a 3 años:

  • Lanzamiento de globos para desarrollar la motricidad manual gruesa
  • Dar patadas al balón
  • Clasificando objetos
  • Leer historias o cuentos con ilustraciones
  • Expresar y describir sus sentimientos

Actividades estimulación psicomotriz para niños de a partir de 3 años:

Los ejercicios de psicomotricidad pueden ejercitar tanto la psicomotricidad fina como la gruesa.

Ejercicios de psicomotricidad fina:

  • Adivinar objetos con los ojos tapados solo con el tacto
  • Apretar con fuerza una pelota con una mano
  • Reproducir construcciones realizadas con bloques
  • Abrir y cerrar botellas o tarros
  • Modelar con plastilina
  • Pasar las paginas de un libro una a una
  • Trocear papeles
  • Pulsar teclas
  • Adivinar que partes del cuerpo te estoy tocando (con los ojos cerrados)
  • Recortar con tijeras
  • Dibujar y colorear.

Ejercicios de psicomotricidad gruesa:

  • Coordinación de pies: subir o bajar escaleras, andar de puntillas, saltas con los pies, andar sobre una línea recta manteniendo el equilibrio, andar marcha atrás, saltar a la comba, sostenerse a la pata coja, andar a gatas.
  • Coordinación de brazos: botar una pelota, lanzar un objeto con las dos manos y con una, recibir un objeto
  • Destacan ejercicios al aire libre, deportes, montar en bicicleta o juegos tradicionales.
La psicomotricidad es la disciplina encargada de desarrollar habilidades sociales, cognitivas y físicas en los niños mediante juego y actividades que implican movimiento y coordinación. Es de vital importancia la realización de estos ejercicios para fomentar un desarrollo normativo en los niños/as puesto que tienen funciones tanto educativas como sociales facilitando la interacción de los niños con su entorno y con los demás.

5 tips para mejorarla la lectoescritura en niños

La lectoescritura se basa en la habilidad para leer y escribir. Dos actividades que, resultan fundamentales dado que, con el inicio de la adquisición de éstas, comienza una nueva etapa en nuestras vidas. Leer es un recurso cognitivo que no solo es capaz de proporcionarnos información, sino también nos ayudará a ir creando hábitos y a obtener con mayor facilidad técnicas que nos permitan expresarnos de una forma más adecuada y rica, por escrito.

5 tips para mejorarla la lectoescritura en niños

¿Qué es la lectoecritura?

La lectura es una herramienta intelectual única, pone en marcha nuestras funciones cognitivas, agudizando la inteligencia, desarrollando la creatividad y la fantasía, promueve el esfuerzo y estimula la capacidad atencional y concentración, lo que se puede ver reflejado en un mejor rendimiento académico. La escritura, por su parte, nos permite organizar y estructurar nuestro pensamiento, y en ocasiones, incluso, nuestros propios sentimientos, llegando a niveles de expresión más elaborados.

¿Por qué debemos mejorar la lectoesctitura en niños?
Hoy en día damos por hecho que la lectura y la escritura son aprendizajes mecánicos y puramente instrumentales, sin embargo, son aprendizajes fundamentales debido a su importancia a nivel cognitivo, y afectivo. No se aprenden de forma aislada, sino mediante un proceso integrado, dinámico y constructivo, que requieren de práctica de habilidades como la observación reflexiva, la identificación, la comparación, la clasificación, la resolución de problemas, el análisis, la generalización y otras. No obstante, la lectura nos será, en todo caso, más cercana que la escritura, ya que probablemente desde muy pequeños nuestras madres o adultos cercanos, nos han leído cuentos o corregido nuestras expresiones orales, por ejemplo, un niño que dice “Se ha rompido” y le han explicado que “Se dice roto, no rompido”.

Estas habilidades son importantes para desarrollar niveles cada vez más elaborados de pensamiento, estilos de comunicación e interacción con el medio, además de que son la base de aprendizajes futuros.

El aprendizaje de la lectoescritura es un proceso complejo, requiere que se hayan alcanzado ciertos niveles de maduración en torno a tres factores que intervienen:

  • Desarrollo de la psicomotricidad, es decir, nuestra capacidad para realizar actividades motrices.
  • Función simbólica, es decir, nuestra capacidad para comprender que, por ejemplo, la escritura conlleva algún sentido, ya que transmite un mensaje.
  • Afectividad, referida a la madurez emocional

Pero ¿cómo saber si un niño está preparado para iniciar el proceso de aprendizaje de la lectoescritura?. Lamentablemente no podemos dar una respuesta concreta a esta pregunta, puesto que no existe un perfil preciso que garantice que se está totalmente preparado para aprender a leer o escribir, sin embargo, múltiples investigaciones señalan que se comienza a tener las aptitudes adecuadas alrededor de los 6 años, de edad cronológica, siempre y cuando el niño se haya desarrollado en un ambiente enriquecido de estímulos.

Causas de los problemas de lectoescritura

En relación con esto, debemos tener en cuenta que cada persona tiene su propio ritmo de maduración y desarrollo, por lo que es probable que no exista, al mismo tiempo en dos personas diferentes, las condiciones necesarias para enfrentar con éxito el aprendizaje de la lectura y la escritura. Esto puede suponer una dificultad en el ámbito escolar, debido a que es posible que no todos los niños del mismo curso estén preparados para llevar a cabo dicho aprendizaje al mismo nivel. En este sentido, podríamos valernos de la educación inicial o educación infantil, ya que ésta potencia y desarrolla muchas habilidades en los niños, preparándolos para aprender herramientas como la lectoescritura. A este aspecto de la educación, se le denomina aprestamiento.

El aprestamiento consiste en los ejercicios preparatorios para la lectoescritura, y resulta fundamental, puesto que es un período en el cual se podrán adquirir ciertas aptitudes que serán necesarias para aprender a leer y escribir en un proceso fluido y exitoso.

¿Qué métodos podemos utilizar para mejorar la lectoescritura?

Es importante dejar claro que todos los métodos nos llevan al aprendizajede la lectoescritura, algunos pueden ser más rápidos que otros, más sencillos o más difíciles, pero todos consiguen el mismo fin.

Entonces, os preguntaréis ¿da igual el método que utilicemos? Y una vez más, la respuesta es NO, la diferencia radica en el nivel de importancia que pueda adquirir el proceso de aprendizaje para el desarrollo del niño. No podemos seleccionar un método con un único objetivo basado en lograr una mayor efectividad en la adquisición de la lectura y escritura, puesto que hay diversos criterios que se han de contemplar, puede resultar contraproducente no tener criterios claros acerca de cómo queremos que se vaya adquiriendo esta habilidad, ir improvisando, no variando de forma adecuada el grado de dificultad, cogiendo materiales sin un orden y usarlos sin saber para qué o por qué.

Métodos para mejorar la lectoescritura

El aprendizaje de la lecto-escritura es quizás el primer aprendizaje formal y sistemático más importante que adquieren los niños, convirtiéndose en un referente para la adquisición de otros procesos que se irán adquiriendo a lo largo de la etapa escolar.

Algunos de los métodos más empleados, son:

Método Alfabético o deletreo.

En éste se sigue el orden alfabético de las letras, cuyo estudio se basa en la pronunciación de su nombre. La lectura y escritura se van haciendo de forma simultánea. Este método pone especial énfasis en la lectura mecánica y posteriormente la expresiva, para finalmente interesarse por la comprensión.

Método fonético o fónico.

Se enseñan las letras mediante su sonido, utilizando láminas que con imágenes que inicien con la letra que se está estudiando. Luego se van combinando las letras y las sílabas y al contar con varias palabras, se construye la oración. Con la práctica se perfecciona la lectura mecánica, luego la expresiva, y finalmente la comprensión.

Método silábico.

Este método consiste en la enseñanza de las vocales, para posteriormente pasar a la enseñanza de las consonantes, para lo cual se van cambiando con las vocales y formando sílabas, y finalmente palabras. Con el silabeo se pasa con facilidad ala lectura mecánica, la expresiva y la comprensiva.

Método de palabras normales.

Este método parte de la palabra normal denominada “generadora o generatriz”, prevista previamente, y luego se presenta una figura que posea dicha palabra, y se escribe, primero por un adulto para posteriormente ser reproducida por el niño.

Método global.

Desde el primer momento se presentan las palabras con un significado global. Este método consiste en aplicar a la enseñanza de la lectura y escritura el mismo proceso que se sigue para enseñar a hablar. Espontáneamente se establecen relaciones, se reconocen frases, oraciones y en ellas las palabras, y también de forma espontánea se reconocen los elementos idénticos en una imagen de dos palabras.En sí, desde el primer momento se presentan unidades con un significado completo.

Método ecléctico.

Este método se forma al tomar lo más valioso y significativo de los métodos anteriores.

5 procesos que intervienen en la lecto-escritura

Es importante conocer qué procesos intervienen en la adquisición de la lectura y escritura ya que, si tenemos algún problema en alguno de estos procesos o varios, sabremos si es necesario acudir a un especialista, para que lo valore, y en caso de ser necesario, trate.

Conciencia fonológica

Nos permite “ver”que el lenguaje que oímos está compuesto por palabras, sílabas, fonemas, … Así como la conciencia fonológica ayuda y beneficia a la adquisición de la lecto-escritura, la práctica de ésta, beneficia a la conciencia fonológica.

Conocimiento alfabético

Es la capacidad que tenemos para que cuando vemos una palabra escrita, sepamos distinguir qué sonido se corresponde con cada letra del abecedario (grafema-fonema/letra-sonido).

Fluidez lectora

La fluidez lectora se basa en la capacidad para leer rápido, con la correcta entonación. Para ello, se ha de aprender correctamente la conversión grafema-fonema(letra-sonido), de manera que podamos acceder más fácilmente a su significado y darle el valor que tiene dentro de la oración.

Mayor vocabulario

Cuánto más vocabulario adquirimos, mayor mejora de la comprensión y fluidez lectora.Cuando vemos una palabra que conocemos, la leemos mediante la ruta visual, de reconocimiento automático, que es la vía más directa y rápida de la lectura.

Comprensión lectora

En este proceso, se ven todos los demás involucrados, puesto que sí, no tenemos un vocabulario acorde a nuestra edad, no entendemos la conversión letra-sonido, no podremos comprender lo que leemos.

Dificultades más comunes relacionadas con la lectoescritura

  • Retraso lector. A pesar de que no podemos establecer una edad concreta del inicio de la lectura y escritura, se considera que existe un retraso en la adquisición de la lectura cuando, a pesar de no existir ningún tipo de patología, se tarda más tiempo en alcanzar la comprensión del lenguaje y la lecto-escritura, que se sitúa en torno a los 6-8 años.
  • Dislexia. Las personas que la poseen presentan dificultades para reconocer las letras y los sonidos asociados a éstas, teniendo dificultades para pronunciar palabras nuevas e incluso una vez aprendidas pueden olvidarlas con relativa facilidad. En otras ocasiones pueden omitir palabras o no saber dónde colocarlas.
  • Disortografía. Se basa en la dificultad para aplicar las normas de ortografía a la escritura.
  • Disgrafía. Dificultad para realizar el trazo o grafía de las letras. Es una dificultad de tipo funcional.

Causas de la dificultades en la lectoescritura

Pueden existir diversas causas por las cuales se puedan presentar dificultad en la lectura y escrotura, no obstante, haremos referencia a aquellas patologías que resultan más comunes en la actualidad.

  • Trastorno Específico del Lenguaje. Existen dificultades marcadas en el lenguaje expresivo o compresivo, que no se deben a alteración neurológica, psíquica ni sensorial, con una capacidad intelectual normal. Las personas con este trastorno tienen un nivel de lenguaje por debajo de lo esperado según su grupo de edad, pero mantienen un desarrollo normal en el resto de áreas.

Aunque todos los tipos de lenguaje se encuentran alterados, la afección principal la encontramos en el lenguaje oral. Las dificultades se dan a nivel sintáctico, morfológico, fonológico, semántico y/o pragmático.

  • Trastorno por Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH). Se trata de un trastorno de carácter neurobiológico originado en la infancia que implica un patrón de déficit de atención, hiperactividad y/o impulsividad.

Algunas investigaciones han determinado que entre un 6 y un 35% de las personas con TDAH presentan retraso en la adquisición del lenguaje, apareciendo más tarde las primeras palabras y las combinaciones de éstas. Aproximadamente del 40 al 60% presentan también trastornos del desarrollo del lenguaje.

  • Trastorno procesamiento auditivo (TPA). Los niños con TPA tienen, por lo general, niveles de audición normal, pero presentan dificultades para entender o dar sentido a los sonidos que escuchan. Hay que tener claro que en este trastorno lo que está alterado es el entender los sonidos del lenguaje hablado, no el significado de éstos.
  • Dificultades procesamiento visual. Las dificultades del procesamiento visual son complejas. Existen 8 tipos diferentes:
  • Dificultades de discriminación visual.  Problemas para ver la diferencia entre dos letras, formas u objetos parecidos.
  • Dificultades de discriminación visual figura-fondo. Dificultad para separar una letra o forma del fondo en el que están.
  • Dificultades de secuenciación visual. Dificultad para establecer el orden de las palabras, o imágenes.
  • Dificultades de procesamiento visomotor. Dificultades para utilizar una referencia visual para coordinar un movimiento.
  • Dificultades de memoria visual a corto o largo plazo. Problemas para recordar lo que han visto.
  • Problemas visoespaciales. Dificultad para saber dónde están los objetos en el espacio. Esto también sucede con objetos descritos en papel o en una historia narrada.
  • Dificultades de cierre visual. Dificultad para identificar un objeto cuando solo parte de él es visible. Los niños tienen problemas con el deletreo de las palabras, no la pueden reconocer si le falta alguna letra.
  • Dificultades de inversión (revertir) de letras y símbolos. Se cambian letras o números cuando se escribe, o sustituyen letras al leer. Dificultad con la formación de las letras, lo que afecta a la lectura, la escritura y las habilidades matemáticas.

5 tips para mejorar la lectoescritura en niños

Dedicar tiempo a los niños

Intentar, al menos, reservar un ratito del día a leer con ellos, y a escucharlos. Se puede establecer una rutina, en la que se incluya la lectura de un cuento antes de irse a la cama.

Entender la lectura como un juego

Es importante que los peques asocien la lectura como algo lúdico, para ello, podemos proponerles actividades relacionadas con lo que están leyendo, como hacer un dibujo de lo que han leído al finalizar el capítulo, disfrazarse como el protagonista del libro, utilizar cuentos ilustrados, crear historias a través de una imagen que vemos, realizar un juego de pistas relacionadas con lo que hemos leído (favoreciendo la atención y comprensión lectora), crear un bingo de letras e imágenes, …

Leer delante de ellos para estimularlos

Los niños son esponjas, y actúan por imitación, por lo que, si nos ven leyendo, quizás, nos quieran imitar.

Lectura digital

Podemos intentar adecuarnos a las nuevas tecnologías y considerar el utilizar libros interactivos, en los que el niño a medida que va leyendo, va creando su propia historia.

Impulsar la imaginación

Cuando leemos, nuestra imaginación se puede disparar, y una forma idónea de dar salida a toda esa creatividad es que el niño escriba, dibuje, …  

Beneficios de las nuevas tecnologías para las dificultades de lectoescritura

En la actualidad es cada vez mayor el tiempo que empleamos en internet o en diversas apps, por lo que resultaría interesante poder hacer uso de éstas para mejorar nuestros hábitos de lectura y escritura, incluso mejorarlos en caso de presentar dificultades.

Las nuevas tecnologías facilitan la búsqueda de información y elaboración de trabajos, favorecen el desarrollo de capacidades integrales para leer e interpretar la información que se está leyendo, requiriendo la creación de texto auténticos.

Tres aspectos fundamentales que pueden ofrecernos las nuevas tecnologías en este ámbito son:

  1. Motivación.Los recursos digitales pueden ser una buena herramienta para despertar la curiosidad y la motivación para aprender.
  2. Adaptación a cada estilo de aprendizaje. Como sabemos, existen diversos estilos de aprendizaje, algunas personas son más visuales, otras más auditivas, lectoras/escritoras, o kinestésicas (experimentación). El lenguaje digital facilita, a quien lo utilice, todos esos estilos de aprendizaje, mediante imágenes (visual), vídeos (visual, auditivo), contenidos interactivos (lector/escritor), y actividades (kinestésico).
  3. Creatividad. La tecnología pone a nuestro servicio innumerables herramientas para crear contenido o proyectos propios: blogs, webs, vídeos, …

¿Cómo desarrollar las habilidades cognitivas en la infancia?

Desde que nacemos, estamos expuestos a estímulos y aprendizajes continuos. La forma de ver el mundo y de adaptarnos a él dependerá en gran parte de cómo desarrollamos nuestra mente. En otras palabras, las habilidades cognitivas son necesarias para resolver tareas y obstáculos diarios satisfactoriamente. La infancia es una etapa esencial en la adquisición y desarrollo de estas competencias. Una buena estimulación cognitiva es la clave. Pero ¿Cómo desarrollar las habilidades cognitivas en la infancia? Te lo explicamos en este artículo.

¿Cómo se potencian las habilidades cognitivas en la infancia?

¿Qué son las habilidades cognitivas?

Se les llama habilidades, capacidades o funciones cognitivas a aquellos procesos mentales gracias a los cuales nos desenvolvemos en el día a día, y a partir de ellas podemos realizar todo tipo de tareas.

Las habilidades cognitivas no son innatas, es decir, hay que aprenderlas. También se pueden practicar, mejorar o contener según la actividad que se esté realizando. Así, este proceso tiene lugar desde que nace el niño y se mantiene durante el resto de su vida.

Tipos de habilidades cognitivas

Percepción

Nos permite, a través de los diferentes sentidos, recibir e interpretar los estímulos del medio que nos rodea, haciéndonos consciente de él. De esta forma, transformamos la información de este mundo físico en información psicológica.

Relacionadas con este ámbito, las gnosias se definen como la capacidad de reconocer la información aprendida con anterioridad gracias a los sentidos.

Atención

Recibimos tanta información continuamente que sería imposible hacerle caso a toda a la vez, además de que requeriría un gasto de energía gigantesco. Frente a varios estímulos (externos o internos, de la misma o diferente clase), la atención nos permite concentrarnos en uno y descartar los demás (discriminación). Así, nos vamos focalizando en los diferentes estímulos conforme vamos procesando otros.

La atención favorece llevar a cabo otros procedimientos como la observación, anticipación, interpretación e inferencia.

Memoria

A través de los distintos tipos de memoria de los que disponemos, podemos recibir, registrar, almacenar y recuperar las experiencias y aprendizajes previos.

Funciones ejecutivas

Facilitan que se lleven a cabo los procesos cognitivos superiores, como la planificación, organización, inhibición de conductas, control de impulsos, la creatividad, etc.

Gracias al razonamiento podemos asociar ideas, conceptos, procesos mentales y deducciones lógicas.

También es importante la resolución de problemas. A partir de nuestras experiencias y aprendizajes, tratamos de responder satisfactoriamente ante conflictos o situaciones de diversa índole.

En cuanto a la conceptualización, podemos identificar y seleccionar un conjunto de objetos para buscar sus características principales. Es así como realizamos clasificaciones y diferenciamos unas clases de otras.

Lenguaje

Tanto verbal como no verbal, es fundamental para la comunicación con otras personas. Nos permite expresar pensamientos, emociones, opiniones, conocimientos, etc., de manera satisfactoria.

Orientación espaciotemporal

Necesitamos saber situarnos en un espacio y tiempo determinados para poder integrarnos en sociedad. No solo reconocer el lugar donde vivimos para movernos libremente por él, sino también a qué familia pertenecemos, cuáles son nuestros amigos… En definitiva, nuestro lugar y momento en el mundo.

Esquema personal

Nos permite conocer tanto nuestro cuerpo como nuestra mente, así como nuestras fortalezas y limitaciones.

Desarrollo habilidades cognitivas en los niños

Desde que nacen, los niños van adquiriendo sus habilidades cognitivas según atraviesan las distintas etapas de desarrollo. Gracias a ellas, van avanzando en su conocimiento sobre los objetos, sus propiedades y cómo pueden interactuar con ellos. Como hemos visto, esto incluye la exploración, manipulación, transformación, así como la agrupación, la seriación (por ejemplo, colocar de mayor a menor), la medición, el conteo, la representación a través de símbolos, la localización, la interpretación de la hora y de los calendarios, la anticipación de sucesos, etc.

Para entender mejor estos conceptos, nos basaremos en la teoría del psicólogo Jean Piaget, quien elaboró una serie de estadios y subestadios que atraviesan los niños en su desarrollo cognitivo.

Período sensoriomotor (0-2 años)

La actividad motriz y la experiencia sensorial son claves para el aprendizaje. La imitación es la estrategia más utilizada. Este período se divide, a su vez, en otros seis:

  • Ejercicio de reflejos (0-1 mes). El bebé se relaciona con el entorno mediante reflejos innatos.
  • Reacción circular primaria (1-4 meses). El bebé realiza acciones simples con su cuerpo que repite por placer.
  • Reacción circular secundaria (4-8 meses). El bebé realiza acciones con objetos porque le gusta el efecto que consigue.
  • Coordinación de esquemas secundarios (8-12 meses). El bebé actúa con intencionalidad. Coordina diversas acciones para lograr cierto objetivo.
  • Reacción circular terciaria (12-18 meses). El niño realiza más acciones con objetos, buscando nuevos resultados.
  • Combinaciones mentales (18-24 meses). El niño es capaz de imaginar lo que sucederá si lleva a cabo un tipo u otro de conducta.

En el período sensoriomotor, el niño busca nuevos resultados con los objetos

Período preoperacional (2-7 años)

El lenguaje empieza a desarrollarse, así como la utilización de símbolos como medio de comunicación. Se trata de un lenguaje egocéntrico, característica que comparte con el pensamiento. Esto significa que el niño no tiene en cuenta la perspectiva de los demás, tan solo la suya.

Período de operaciones concretas (7-11/12 años)

Los sistemas de símbolos empiezan a emplearse de un modo lógico y orientado a la solución de problemas. Ahora es capaz de relacionar y clasificar a partir de los principios de conservación, reciprocidad, simetría y seriación.

Período de operaciones formales (a partir de 11/12 años)

El cerebro está lo suficientemente desarrollado como para establecer las líneas de pensamientos que conducen a las hipótesis necesarias para la resolución de problemas.

Desarrollo de las habilidades cognitivas: ¿Cómo se adquieren las habilidades cognitivas en la infancia?

Son tres etapas gracias a las cuales se adquieren estas capacidades, se almacenan y se aplican automáticamente cuando es necesario.

  • Reconocimiento. El niño aún no cuenta con la habilidad cognitiva en su repertorio.
  • Desarrollo. Se asimila la capacidad mediante la experiencia y el aprendizaje. Después, la práctica hace que se desarrolle y afiance.
  • Capacidad. La habilidad cognitiva ya se ha interiorizado, así que se puede recurrir a ella de manera inconsciente y espontánea.

¿Qué es la estimulación cognitiva?

Entendemos la estimulación cognitiva como el conjunto de acciones orientadas al mantenimiento y/o la mejora del desempeño cognitivo. Dicho de otra forma: potenciar la capacidad mental.

En el ámbito infantil es crucial, pues cuanto más se estimulen las habilidades cognitivas desde el nacimiento, el desarrollo de estas será mejor. De hecho, una carencia o estimulación deficiente desembocará en un progreso inferior al que corresponde a su edad. Y es precisamente la edad la que hay que tener en cuenta para adaptar la estimulación cognitiva a cada una de las etapas del desarrollo.

Por otro lado, la estimulación cognitiva también es muy importante en aquellos niños que presentan dificultades en el desarrollo de sus facultades.

Los entrenamientos cognitivos se convierten en una gran forma de que el niño adquiera estas competencias, e incluso que pueda destacar en ellas. De este modo, su rendimiento será mayor en las distintas actividades en las que participe. Poco a poco, su cerebro se hará más competente y hábil gracias a la plasticidad neuronal, por la que el cerebro cambia tanto su estructura como su funcionamiento en su adaptación al entorno. Las neuronas establecen nuevas conexiones, las modifican y las eliminan a partir de la experiencia.

 

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¿Cuáles son los beneficios de la estimulación cognitiva en la vida diaria?

Además de la mejora de las habilidades cognitivas propiamente dichas, la estimulación cognitiva afecta de un modo muy positivo a otros aspectos diarios:

  • Mejora de la autoestima.
  • Mejora de la autonomía personal y social, tanto en la familia como en el colegio.
  • Incremento de las competencias sociales (relaciones interpersonales, respeto de las normas, respeto a los demás, saber escuchar, etc.)
  • Mejora de la comprensión de los términos abstractos.
  • Mejora de la capacidad comunicativa: comprensión y expresión, tanto oral como escrita.
  • Aumento de la motivación sin aburrimiento.
  • Aprendizaje de la abstracción y la simbolización de los conceptos.
  • Generalización de los diferentes aprendizajes a otros contextos.
  • Comprensión de la importancia del aprendizaje para desenvolverse en la vida.
  • Adquisición de competencias escolares y, posteriormente, laborales.

Actividades para el desarrollo de las habilidades cognitivas en la infancia

¿Quién dijo que el aprendizaje debe ser aburrido? El juego, agradable en sí mismo, permite interactuar con el entorno y aprender de él, además de transferir los aprendizajes a la vida real. Por eso os presentamos una pequeña selección de actividades y juegos para la estimulación cognitiva en la infancia. Estos se pueden adaptar a diferentes edades y diferentes niveles de dificultad para que supongan retos sin llegar a generar frustración.

Estimulación de la percepción

Adivinar los objetos por su sonido

Se sacan varios objetos sonoros de una caja. Se van enseñando uno a uno mientras se hace que suenen. Luego, se introducen en la caja de nuevo. Ahora, sin que el niño mire, se van sacando los objetos otra vez. El niño deberá adivinar cuál es el objeto que está sonando.

¿Quién hace el ruido?

Se trata de una actividad para jugar en grupo, ya sea con la familia o con otros niños. Sentado y con los ojos tapados, el niño deberá señalar a uno de los demás participantes. Después, le pedirá que haga el sonido de un animal. Deberá adivinar quién está haciendo el sonido, y para ello puede ayudarse del tacto.

Unir los puntos

El niño traza líneas de unos puntos a otros, cada uno marcado con un número y en orden. El resultado final será el dibujo de una figura. Esta actividad también desarrolla la memoria visual y numérica, así como la coordinación óculo-manual.

Estimulación de la atención

¿Para qué sirve?

Se guardan varios objetos, dibujos o recortes de revista de la misma temática en una caja. El niño los va sacando y debe decir qué es cada cosa y para qué sirve.

Elementos comunes

Se presentan una serie de dibujos de objetos y se le pide al niño que solo seleccione aquellos con características en común. Por ejemplo, «cosas que usamos en la cocina». Entrena la atención selectiva y la memoria semántica.

Encontrar las diferencias

Se le presentan dos imágenes muy parecidas entre sí. El niño deberá marcar las diferencias de formas y colores que encuentre.

Sopa de letras

Se le presenta al niño una serie de dibujos cuyos nombres deberá encontrar y señalar en una sopa de letras. Este juego también trabaja la memoria visual y la asociativa.

Estimulación de la memoria

Recuerdo de objetos

Se colocan en una mesa diez objetos o juguetes. Después de diez segundos, se tapan con una manta. El niño deberá expresar en voz alta todos los que recuerde.

Pintar lugares

Se le pide al niño que dibuje un sitio específico, como su parque favorito o la casa de los abuelos. La calidad del dibujo no importa tanto como los detalles que sea capaz de recordar y plasmar en el papel.

Encontrar la pareja

Se colocan parejas de cartas boca abajo. El niño levanta una carta y, si la siguiente levantada es la pareja de la primera, se quedan boca arriba; si no, ambas cartas vuelven a colocarse boca abajo. El juego termina cuando todas están boca arriba. Esta actividad entrena la memoria episódica y la de trabajo, así como la atención selectiva.

Estimulación de las funciones ejecutivas

Discriminación de figuras

Ya sea por color, tamaño, forma, etc., permite al niño aprender a clasificar a partir de las distintas características de los objetos.

Crear categorías

Es una versión más compleja que la anterior. Se presentan una serie de dibujos y el niño deberá clasificarlos en función de rasgos comunes. Este ejercicio facilita el aprendizaje de nuevos significados y su almacenamiento de forma duradera. Por ejemplo, de un grupo de animales, dividir en mamíferos, aves, reptiles, etc.

Crear una historia

Dentro de una caja se colocan diferentes imágenes sin relación entre sí (objetos, animales, etc.). Se le pide al niño que saque tres o cuatro papelitos y que invente una historia que conecte las imágenes que han salido. También se puede jugar en grupo: cada niño sacará una imagen y, por orden, irán creando la historia entre todos.

Interpretación de pistas

Un juego muy divertido y que suele gustar mucho es el de esconder pistas en casa y que, mediante la interpretación de cada una, se llegue a la siguiente. Un adecuado razonamiento y deducción terminarán conduciendo al niño al premio final.

Estimulación del lenguaje

¿A qué te recuerda?

Se dice una palabra en voz alta y el niño debe responder inmediatamente con otra relacionada que se le venga a la cabeza. Por ejemplo, ante «cielo» el niño podría responder «azul». La evocación de palabras contribuye a la mejora de su vocabulario y al desarrollo de su competencia lingüística.

Nombrar partes del cuerpo

También se le puede pedir que señale, a su vez, la zona en cuestión. Este ejercicio también ayuda a trabajar el esquema corporal.

Crear una frase

Se le da al niño varias palabras y se le pide, con cada una de ellas, que escriba o diga una oración en voz alta.

Crear una frase a partir de una palabra estimula el lenguaje en los niños

 

Muchas de estas actividades se pueden realizar a través de cuadernos de estimulación cognitiva, así como en ordenadores, tablets y teléfonos móviles. Aconsejamos crear hábitos de práctica junto al niño para también reforzar los vínculos familiares y su percepción de apoyo.

Los anteriores solo son unos cuantos ejemplos, pero existen multitud de variantes de actividades. ¡También podemos inventar las nuestras! Adaptando los juegos, además, podemos incluso aplicarlos a bebés. Para ello, debemos tener en cuenta los diferentes estadios del desarrollo cognitivo que ya hemos aprendido. La estimulación temprana es la antesala de un buen entrenamiento cognitivo.

Como apunte final, debemos recordar que una de las formas más comunes de aprendizaje es la imitación. Se define como la capacidad para aprender y reproducir comportamientos de un modelo. Por esta razón, resaltamos la importancia de un comportamiento y lenguaje adecuados tanto en casa como en la escuela.

¿Cómo influyen nuestras habilidades cognitivas en nuestro éxito profesional?

Las habilidades cognitivas son capacidades que tiene el cerebro para funcionar y trabajar con la información que obtenemos en nuestro ambiente. Estas capacidades enfocadas en el desempeño laboral podrían llevarnos al éxito. Pero, ¿Cómo influyen las habilidades cognitivas en el éxito profesional?. ¿Podemos trabajar nuestra habilidades cognitivas y potenciar nuestro cerebro?.

 

Desarrollo profesional y habilidades cognitivas

¿Qué es el desarrollo profesional?

Primero, para entender lo que es el desarrollo profesional tenemos que comprender que es el desarrollo personal.

El desarrollo personal es un proceso de transformación mediante el cual una persona adquiere nuevas formas de pensamiento, comportamientos y actitudes que dan como resultado una mejora en la calidad de vida de esta persona.

La fase de desarrollo profesional es una etapa de crecimiento personal que obedece a las necesidades de auto-superación que experimenta cada individuo.

Además, se trata de una etapa en la cual el trabajador se siente satisfecho y feliz con las tareas que desempeña. En este periodo una persona siente que ha entrado en un momento de crecimiento laboral, mira hacia atrás y valora de manera positiva el haber cumplido objetivos importantes y tener perspectivas de cambio.

Por lo tanto, tenemos que tener en cuenta que no podemos separar el desarrollo personal del profesional, sino que van de la mano, y normalmente se realizan de manera paralela.

La clave del éxito profesional

“El éxito es la paz mental, es la autosatisfacción de saber qué haces lo máximo para llegar a ser lo mejor que eres capaz de ser”, Wooden.

No existe una definición correcta de éxito porque el éxito es muy individual y personal, ¿qué es el éxito para ti?

De manera general, podríamos decir que éxito proviene del término latino Exitus (“salida”), que se refiere al efecto o la consecuencia acertada de una acción o de un emprendimiento.

Se ha relacionado mucho la palabra “actitud” o “competencia” con la palabra éxito.

Por encima de todo, la respuesta solo la tienes tú, ¿qué es el éxito profesional para ti? ¿qué pasos vas a dar para conseguirlo?.

¿Qué son las competencias?

Las competencias son los conocimientos, habilidades y destrezas que desarrolla una persona para comprender, transformar y practicar en el mundo en el que se desenvuelve.

Por ejemplo, ¿De qué manera me comunico con los demás? ¿Cómo organizo mi día a día? ¿Cómo comprendo lo que los demás sienten en diferentes situaciones e intento responder en base a ello?

Nos encontramos con tres tipos de competencias:

Competencias profesionales:

Las competencias profesionales son las capacidades que tenemos para poner en práctica todos nuestros conocimientos, habilidades y valores en el ámbito laboral. Estas habilidades nos permiten incorporar a nuestro trabajo todos los conocimientos que hemos adquirido en los años de estudio y formación.

Es importante tener en cuneta que las competencias están, estrechamente relacionadas con las nuevas necesidades y las nuevas situaciones laborales. Por este motivo, hoy día no basta solo con tener habilidades profesionales, pues es importante buscar la autenticidad y el desarrollo te todas las competencias de manera equilibrada.

 

Competencias sociales y competencias profesionales ¿Qué son?

Competencias o habilidades sociales:

Dentro de las competencias sociales destacamos:

  • Autogestión: es la manera en la que manejamos nuestros propios asuntos, por ejemplo, el cómo gestionamos el tiempo en el día a día, cuantas horas dedicamos al trabajo, amistades o familia etc.
  • Conciencia social: es la capacidad de darse cuenta de aquellas situaciones y problemas que existen a su alrededor, ¿por qué esto es importante? Porque en base a ello vamos a responder y gestionar lo que esté sucediendo. Y también podremos crear una opinión respecto a ello.
  • Gestión de las relaciones: aquí entran en juego a la vez varías habilidades como la empatía, el asertividad
  • Autocontrol emocional: estamos hablando de tomar un tiempo para responder con la emoción adecuada para la situación.
  • Adaptabilidad: vivimos en un mundo de constante cambio por lo que necesitamos tener un amplio repertorio de competencias para que esta adaptación sea mejor.
  • Optimismo: ¿Qué sucedería si ante cada improvisto lo viéramos como una oportunidad en lugar de como un obstáculo que superar? La cosa cambia mucho porque estaríamos adaptándonos a la situación de manera rápida y gestionándolo de manera más beneficiosa para nosotros.

Competencias personales:

Son las competencias psicológicas que posee un individuo para poder desempeñar una labor con éxito ya sea en el campo profesional o la vida privada. Entre ellas destacamos:

  • Conciencia emocional de uno mismo para poder gestionar las emociones que se desencadenan en nuestro día a día. Actuamos en base al contexto.
  • Autoestima: valoración adecuada de uno mismo.
  • Confianza en uno mismo: la confianza es un concepto que se transmite, y que si la depositamos en nosotros mismos los demás podrán valorarla y apreciarla.
  • Resiliencia: se trata de una habilidad o capacidad que engloba a otras muchas capacidades. Consiste en aprovechar un evento adverso y ante ello aprender algo que nos haga tener más capacidad, más aprendizaje…

Importancia de las habilidades cognitivas para el éxito profesional

“Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza”, Federico II

Las capacidades o habilidades cognitivas son las aptitudes del ser humano que están relacionadas con el procesamiento de la información. Esto implicaría el uso de la memoria, la atención, la percepción, la creatividad y el pensamiento abstracto o analógico.

Es decir, las habilidades cognitivas están muy relacionadas con la inteligencia, el aprendizaje y la experiencia.

Es importante distinguir que las habilidades cognitivas permiten la elaboración del conocimiento, operando directamente sobre la información recogida por los sentidos.

Las funciones cognitivas más destacadas:

    • Orientación: Es la capacidad que tenemos de ser conscientes de nuestra propia persona y de nuestra situación espacio-temporal.
    • Atención: capacidad de captar detalles y de focalización en una o en varias situaciones (procesos selectivos, procesos de distribución y procesos de mantenimiento o sostenimiento). Incluimos dentro las capacidades de concentración, atención selectiva, velocidad de respuesta, etc.
    • Percepción: la primera habilidad que ponemos en marcha para poder obtener cualquier tipo de información de nuestro ambiente es la percepción. Tiene como función codificar y coordinar las diferentes sensaciones elementales para darles un significado, tanto del medio externo como del interno.
    • Memoria: Es la capacidad de codificar, almacenar y recuperar de manera efectiva la información aprendida. Tenemos diferentes tipos de memoria; la sensorial de 1 a 3 segundos, la memoria a corto plazo de 18 a 30 segundos y la memoria a largo plazo. Si memorizamos lo vivido para tenerlo como referencia para experiencias futuras similares, pudiendo recuperar lo aprendido.
    • Lenguaje: proceso de relacionar un sistema de códigos con significados de objetos, acciones, cualidades, etc. Está íntimamente ligado a la memoria. Dentro del lenguaje, debemos destacar dos capacidades más: como son la comprensión y la elaboración.

La metacognición permite tener en cuenta nuestras capacidades y conocimientos, analizar por ejemplo el tipo de información que necesitamos y mejorar nuestras respuestas. La importancia de estas habilidades recae en que se puede transmitir el conocimiento adquirido, a través del lenguaje o de un sistema de representación de las ideas.

Las habilidades cognitivas más importantes para el éxito profesional

Si bien, todas las habilidades cognitivas son importantes para nuestro día a día, hay unas que son las que más influyen en nuestro ámbito profesional y capacidad de desempeño, estas son las relacionada con las funciones ejecutivas.

Las siguientes habilidades cognitivas, son las que más deberían trabajar aquellas personas que quieren potenciar su cerebro con una aplicación directa en el éxito profesional.

La planificación:

La planificación es una habilidad cognitiva muy importante para el éxito profesional y también para alcanzar nuestros objetivos. La planificación se puede definir como la capacidad para “anticiparse al futuro”, de pensar de antemano la forma más eficiente de ejecutar una tarea o alcanzar una meta específica.

Esta capacidad nos ayudará a establecer lospasos para alcanzar los objetivos que nos exigen en nuestro trabajo. Gracias a esta habilidad, podemos decidir sobre el orden apropiado, asignar a cada tarea los recursos cognitivos necesarios y el establecer el plan de acción adecuado.

La inhibición:

La inhibición se define como la capacidad del ser humano para controlar las respuestas impulsivas, y generar respuestas regidas por el razonamiento. Esta habilidad se relaciona con la anticipación, planificación y al establecimiento de metas. La inhibición o control inhibitorio pone freno al comportamiento ynos ayuda en nuestro trabajo a dar una respuesta más razonada y más adaptada a la situación.

 

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La monitiorización:

La monitorización cognitiva se puede definir como la capacidad para supervisar la conducta que llevamos a cabo y asegurarnos de que cumple el plan de acción preparado. Esta capacidad nos permite asegurarnos que nuestras acciones van bien encaminadas hacia el objetivo marcado y planificado. Cuando detectamos que nos hemos desviado del plan, hemos de corregirlo. Esta función es de gran importancia, pues la usamos en una gran cantidad de situaciones cotidianas, sobre todo en nuestro ámbito profesional.

La toma de decisiones:

La toma de decisiones es el proceso a través del cual, se escoge un curso de acción como respuesta a un problema de decisión.

La memoria de trabajo o memoria operativa:

La memoria de trabajo nos permite almacenar y manipular de manera temporal la información para poder realizar tareas cognitivas más complejas. En nuestrodesempeño profesional vamos a tener que utilizar esta hablidad, pues nos ayuda en la comprensión del lenguaje, la lectura, las habilidades matemáticas, el aprendizaje o el razonamiento. La memoria de trabajo es un tipo de memoria a corto plazo.

Flexibilidad cognitiva:

Ser flexibles nos permite adaptarnos a las condiciones que van cambiando y modificar nuestros esquemas en función de lo que nuestra experiencia vaya demandando.

También nos permite tener en cuenta las perspectivas de las demás personas.

Resolución de problemas:

Capacidad de utilizar los conocimientos adquiridos, organizarlos y vincularlos a la búsqueda de soluciones. Ciertamente, esta capacidad englobaría las capacidades de anticipación y planificación que permiten establecer planes y acciones adecuadas para conseguir nuestros objetivos.

Por tanto, teniendo en cuenta las habilidades cognitivas que influyen la ejecución diaria de nuestro trabajo y siendo concientes de cuales son las que necesitamos mejorar en nuestro caso, es importante realizar actividades o ejercicios que nos ayuden a potenciar aquellas funciones ejecutivsa que tenemos más débiles o menos desarrolladas.

¿Cómo influyen nuestras habilidades cognitivas en nuestro éxito profesional?

La manera en que influyen las habilidades cognitivas en el éxito profesional depende del tipo de profesión de la que estemos hablando.

Sin duda, existen profesiones en las cuales hay una mayor demanda de las capacidades cognitivas y en las que estas capacidades se desarrollan cada vez más.

¿Qué habilidades cognitivas necesito para tener éxito?

El ambiente del trabajo es una clave importante a la hora de emprender una mejora en estas habilidades cognitivas. Mejores condiciones se obtienen para construir una “reserva cognitiva” que ayuda al cerebro a disminuir los efectos del deterioro que viene con la edad.
Este concepto de reserva cognitiva explica por qué las personas que mantienen un cerebro activo, tienen la capacidad de minimizar el declive mental que aparece durante el proceso de envejecimiento normal.
Tenemos en cuenta que en diferentes profesiones necesitaríamos unas capacidades cognitivas diferentes.

En rasgos generales, a mayores habilidades cognitivas supondría un mejor desempeño laboral. Esto podrían en movimiento estos recursos para la mejora de producción, un trabajo de mayor calidad, mayor repercusión de ese trabajo en otros ámbitos y en otras personas.

Definitivamente, para alcanzar el éxito a nivel profesional es necesario contar con algunas habilidades que nos innovar más en el área que trabajamos. Además tener una mejor relación con nuestros compañeros de trabajo.

¿Qué es más importante la inteligencia cognitiva o la inteligencia emocional?

“Es la combinación entre el talento razonable y la capacidad de perseverar ante el fracaso lo que conduce al éxito”. Goleman

Como hemos visto hasta ahora la inteligencia cognitiva está constituida por capacidades como la memoria, la atención, el lenguaje, etc. Mientras que la inteligencia emocional abarca elementos tanto sociales como emocionales.

Ambos tipos de inteligencia son importantes para el desarrollo exitoso del comportamiento, al igual que no podíamos separar el desarrollo profesional y personal. Por tanto, para nuestro desarrollo profesional y personal son necesarias ambos tipos de inteligencia.

Por ejemplo, para Goleman son necesarios tres requisitos para el éxito profesional:

Capacidades cognitivas:

  • Memoria
  • Razonamiento
  • Capacidad verbal
  • Capacidad matemática

Capacidades técnicas:

conocimientos específicos que cada trabajo demanda. Por ejemplo: de marketing, de gestión de tiempo, de contabilidad, de informática etc.

Capacidades emocionales:

  • Autoconciencia: estar familiarizado con las emociones, saber fortalezas y debilidades propias, que necesidades tenemos etc.
  • Autogestión: capacidad para canalizar los impulsos emocionales.
  • Empatía: tener en cuenta los sentimientos de los demás a la hora de realizar acciones que les afectan.
  • Capacidad social: es la suma de las características anteriores.

El arte de recordar: ¿cómo almacena los recuerdos el cerebro?

Nos encontramos en constante interacción con el medio en el que vivimos. Desde que llegamos al mundo, cada día nuestra memoria almacena información: desde cómo atarnos los cordones hasta qué ocurrió en el Desembarco de Normandía, desde recordar la secuencia de un número de teléfono hasta cuáles son los pasos para preparar una tortilla. Pero de poco sirve toda la información que nos rodea si nuestro cerebro no la registra. ¿Cómo funciona nuestra memoria? ¿Cómo almacena los recuerdos el cerebro? Resuelve tus dudas con este artículo.

¿Cómo se almacenan los recuerdos en nuestro cerebro?

¿Qué entendemos por memoria?

La memoria se define como la capacidad mental destinada a compilar información y recuperarla posteriormente. Se lleva a cabo gracias a las millones de neuronas y las billones de conexiones sinápticas entre ellas.

La memoria nos permite adaptarnos al entorno, es producto de la evolución y se halla al servicio de la supervivencia. Aunque es un proceso sujeto a errores, determina quiénes somos a partir de lo que aprendemos y de todas las experiencias que atravesamos a lo largo de nuestras vidas.

Fases básicas de la memoria

No podemos reducir algo tan complejo como la memoria a un único procedimiento. De este modo, la dividimos en tres fases:

  • Codificación. La información se elabora para poder almacenarla posteriormente. Procesos como la motivación, la atención y la concentración son claves en esta etapa.
  • Almacenamiento. Se guardan los datos a corto o largo plazo para que se puedan utilizar más tarde.
  • Recuperación. Se trata del rescate de la información en el momento en el que precisamos de ella. Es lo que denominamos «recordar».

Cómo almacena los recuerdos el cerebro: Tipos de memoria

Existen diferentes vías por las que llegar a las tres fases explicadas en el punto anterior. De esta forma, hablamos de tipos de memoria. Todos son necesarios para el registro completo de información en nuestra mente, por ello, tener buena o mala memoria, dependerá de cómo almacena los recuerdos el cerebro.

Memoria sensorial

Se la conoce también por «memoria inmediata» y llega a nosotros mediante los sentidos con elevada exactitud. Con una duración de tan solo 200-500 milisegundos, puede desaparecer inmediatamente después o, por el contrario, transferirse a la memoria a corto plazo. Cada sentido tiene su propia ruta de registro y almacén de recuerdos.

Estamos recibiendo una cantidad enorme de estímulos a cada momento. Prestar atención a todos es imposible. Lo mismo ocurre con el almacenamiento. Los que sí son registrados son los que forman parte de esta memoria sensorial. Distinguimos entre:

  • Memoria ecoica. Utiliza la vía auditiva. Un ejemplo de su uso son las conversaciones, por lo que es vital para la comunicación interpersonal.
  • Memoria icónica. A través de la vía visual, permite retener imágenes segundos después de que estas desaparezcan.
  • Memoria olfativa. Es la más poderosa en cuanto a la evocación de recuerdos.
  • Memoria háptica. Almacena sensaciones táctiles: picor, calor, dolor, cosquilleo, etc. Permite las interacciones con los objetos y el reconocimiento de estos mediante el tacto.
  • Memoria gustativa. Relaciona los sabores y los gustos. Depende de elementos como consecuencias gastrointestinales, el grado de expectación o de saciedad ante un alimento.

Memoria a corto plazo

Se crea a partir de la memoria sensorial después de un proceso de atención. Dura entre 30 y 45 segundos y su capacidad de retención es de 7+-2 ítems. Mantiene los datos en la mente durante unos instantes sin necesidad de que estos estén presentes y es la base para otros tipos de memorias y procesos cognitivos.

Memoria de trabajo

Conocida también como «memoria operativa», es un subtipo de memoria a corto plazo. Se encarga de la información que se debe retener y la manipula para llevar a cabo labores importantes (por ejemplo, la solución de problemas, la toma de decisiones, el razonamiento o la comprensión).

Memoria a largo plazo

A diferencia de la memoria a corto plazo, esta posibilita el almacén de manera prolongada. Puede permanecer el cerebro semanas, meses, años e incluso el resto de nuestra vida. Este «cajón de recuerdos» está, a su vez, subdividido en compartimentos:

Memoria implícita

También conocida como «memoria procedimental» o «memoria instrumental», se centra en el aprendizaje de habilidades o patrones de acciones de manera inconsciente. Se activa automáticamente y una de sus peculiaridades es que existen dificultades a la hora de verbalizar las secuencias (es más fácil enseñarlo haciéndolo que explicando cómo se hace). Son ejemplos anudarse la corbata o patinar (¡incluso después de años!).

  • Memoria incidental. Este subtipo, también conocido como «priming», consiste en el aumento de la identificación o el procesamiento de un ítem porque este ya se ha presentado con anterioridad. Por ejemplo, cuando se escucha un nombre hace poco, es más probable que aparezca en la mente más rápido que otros.

Memoria explícita

Se le llama «memoria declarativa» y se refiere al conocimiento que tenemos acerca de las cosas, los lugares y los significados de ambos. Se accede a ella de un modo consciente y las verbalizaciones son más fáciles.

La memoria explícita se divide, a su vez, en otros dos subtipos:

  • Memoria semántica. Es el conjunto de información almacenada con el paso de los años. La temática es muy variada: cultural, histórica, literaria, científica, geográfica, etc. También se incluyen los nombres asociados a personas, las palabras por las que se conocen a los distintos objetos y lo que significan, etc. Por ejemplo, saber que un perro es un mamífero, que el Sena es el río que atraviesa París, que el hielo es el estado sólido del agua o que Barack Obama fue presidente de Estados Unidos.
  • Memoria episódica. Llamada «memoria autobiográfica», se refiere al recuerdo de experiencias o sucesos determinados. Por ejemplo, el día del nacimiento de un hijo, el momento de recibir un paquete en casa o el día de la boda.
La memoria episódica o autobiográfica es un subtipo de memoria a largo plazo

Otros tipos de memoria

Memoria retrospectiva

Los recuerdos que se evocan pertenecen al pasado. En esta categoría se pueden incluir todos los tipos que hemos visto anteriormente.

Memoria prospectiva

Se utiliza cuando somos conscientes de que debemos recordar algo en el futuro y nos esforzamos por ello. Por ejemplo, cuando pensamos que al día siguiente tenemos que enviar un correo importante, o cuando ponemos la lavadora y tenemos en cuenta que deberemos tenderla dentro de un rato.

Memoria de reconocimiento

Se activa cuando un elemento nos resulta familiar y por qué es así. Por ejemplo, en un examen con preguntas tipo test donde debemos reconocer la opción verdadera.

Memoria de recuperación

A diferencia de la anterior, la empleamos cuando debemos recordar algo y no contamos con ninguna clave para ello. Por ejemplo, ante preguntas abiertas de examen como «escribe todo lo que sepas sobre la Revolución Industrial».

Áreas cerebrales relacionadas con el almacenamiento de recuerdos

Mientras que el hipocampo es la región del cerebro donde se produce la memoria a corto plazo, la corteza cerebral es la que almacena los recuerdos a largo plazo. Se han encontrado evidencias científicas de que, a diferencia de lo que se creía anteriormente, ambos tipos de recuerdos se generan de forma simultánea.

Además, existen regiones especializadas en tipos de recuerdos o aprendizajes concretos. Veamos algunos ejemplos:

  • Cerebelo. Se encarga de los procesos automáticos que necesitamos a diario (desde la coordinación motora hasta la conducción de un coche, pasando por el equilibrio, entre otros).
  • Lóbulos frontales. Relacionados con las funciones ejecutivas, es decir, aquellas que nos otorgan la racionalidad (el lenguaje, la socialización, la capacidad de improvisación, el control de impulsos, etc.)
  • Córtex temporal. Se ha visto asociación con los recuerdos registrados en la infancia.
  • Sistema límbico. Implicado en los recuerdos asociados a emociones.

¿Por qué la repetición se asocia con el aprendizaje?

Todos sabemos que una de las técnicas de estudio más utilizadas es la repetición (interna o verbalizada) hasta la memorización. Cada vez que aprendemos algo, se crean nuevas conexiones entre neuronas. Para acceder a los recuerdos de estos nuevos aprendizajes y que estén disponibles con mayor facilidad, es necesario reforzar estas vías neuronales en varias ocasiones. Así, cuanto más repetición, más consolidación del recuerdo.

¿Existe relación entre las emociones y la memoria?

Como hemos visto, así es. Un aprendizaje con una carga emocional grande resultará casi imposible de olvidar. En otras palabras, lo que nos emociona mucho queda en nuestra memoria durante largos períodos de tiempo. Esto es aplicable tanto para emociones positivas como para las negativas.

Los recuerdos asociados a emociones duran mucho más tiempo

Por otro lado, recordamos con más intensidad nuestras primeras veces en aquello que es importante para nosotros (por ejemplo, el primer día de la universidad, el primer beso o la primera vez que se viaja al extranjero).

Aquí podríamos destacar la memoria flash, encargada de recuerdos autobiográficos muy detallados y vívidos en momentos impactantes, sorprendentes o de fuerte carga emocional. Por ejemplo, en el caso de accidentes o atentados.

«Recordar es fácil para el que tiene memoria, olvidarse es difícil para quien tiene corazón» — Gabriel García Márquez

¿Qué es el olvido y cómo funciona? 

Los recuerdos no son permanentes, en especial si no se refuerzan, por lo que algunos terminan desapareciendo. Esto se conoce como olvido. Se debe a que el tejido cerebral cambia constantemente: neuronas que mueren y/o conexiones que cambian o se vuelven más débiles. El paso del tiempo, el contexto de aprendizaje con respecto al contexto de recuperación, las interferencias a la hora de aprender, la intensidad de la consolidación del recuerdo, etc., son algunos de los motivos por los que somos incapaces de acceder a cierta información registrada con anterioridad.

Hay veces en las que el recuerdo se pierde para siempre, pero en otras nos encontramos con la incapacidad temporal de acceder a la información. Por ejemplo, «tener una palabra en la punta de la lengua» o cuando nos suena la cara de una persona y no logramos saber de qué.

También puede producirse olvido a causa de un suceso traumático, tanto orgánico como funcional, lo que conocemos por amnesia. Al igual que este, existen otros problemas de memoria a los que hay que prestar atención para intervenir lo antes posible y minimizar así las consecuencias derivadas.

Estrategias para una mejor recuperación de los recuerdos, ¿Por qué es importante entrenar la memoria?

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Una de las propiedades más hermosas de nuestro cerebro es su plasticidad. Esta nos permite seguir aprendiendo toda la vida y evitar perder, con el tiempo, los recuerdos que nos importan. Debemos aprovechar esta capacidad y trabajar en nuestro cerebro. ¿Cómo?

  • Entrena los recuerdos. Practicar con frecuencia el recuerdo de aquellas cosas que no queremos olvidar ayuda a fortalecer sus conexiones. Nombres de allegados, fechas especiales o la alineación de nuestro equipo favorito. ¡Todo vale!
  • Utiliza el chunking. Ya hemos visto que la memoria a corto plazo puede retener hasta 7+-2 ítems. La técnica del chunking consiste en la agrupación de elementos, así que permite recordar algo más. Por ejemplo, en lugar de memorizar las nueve cifras de un número de teléfono, hacerlo en paquetes de tres. ¡Notarás la diferencia!
  • Ejercita la memoria de trabajo. Apuesta por los juegos que te hagan pensar, planificar, tomar decisiones. Los sudokus, sopas de letras, crucigramas o el ajedrez son algunos ejemplos. El entretenimiento no está reñido con los cuidados del cerebro.
  • Respeta tus horas de sueño. Tendemos a subestimar el poder de un buen descanso, pero es el momento en el que nuestro cerebro aprovecha para estabilizar y consolidar recuerdos. Por esta razón, le hacemos un flaco favor a la memoria cuando nos quedamos estudiando toda la noche antes del examen en lugar de dormir.
  • Cuida tu alimentación. Se ha visto que la restricción calórica no solo mejora la salud, sino que retrasa el envejecimiento cerebral y el declive cognitivo asociado. Por tanto, una alimentación sana favorece la conservación de la memoria.
  • Di sí al deporte. Lo decimos siempre: la actividad física beneficia enormemente al organismo, procesos cognitivos incluidos. Ayuda a las neuronas en la codificación y recuperación de los recuerdos, mejorando además el tiempo de reacción y la velocidad de procesamiento.
  • Apuesta por la lectura. Dicen que los libros son la mejor forma de viajar sin movernos de casa, y si además nos ayudan a mantener activa la mente, se disfrutan por dos. Es muy importante no aburrirse leyendo, porque perdemos el interés, así que tenemos que escoger aquellas lecturas que realmente nos gusten. ¿Solo valen los libros? ¡No! Periódicos, revistas, incluso la etiqueta del champú. No importa, pero lee.
  • Aprende idiomas. Con el tiempo, la flexibilidad mental y las capacidades cognitivas parecen encontrarse mejor en las personas bilingües. Pero no hace falta dominar a la perfección dos o más idiomas para que el cerebro trabaje, saber defendernos en otra lengua ya implica un trabajo mental. El freno no lo marca la edad, sino la actitud.

Personalidad: qué es y cuales son los rasgos que la definen

La personalidad es uno de los elementos psicológicos más estudiados y a su vez más difíciles de definir. Entendemos por personalidad al conjunto de características que no definen. Conocer bien como es nuestra personalidad o la de los demás puede ayudarnos en nuestro crecimiento personal.

Evolución del término “personalidad”

La palabra “personalidad” proviene del término en latín “persona” término que significa “máscara que portaban los actores de teatro en la antigüedad” y posteriormente “ciudadanos jurídicamente provistos de derechos, que gozaban de honra y prestigio”.

Después en la Edad Media el termino personalidad se utiliza para describir una serie de características que determinan las tendencias comportamentales de una persona.

Qué es la personalidad

La personalidad es un constructo psicológico que refiere a un conjunto dinámico de características psíquicas de una persona. Se trata de un patrón de emociones, pensamientos y comportamiento de cada individuo que persiste a lo largo del tiempo frente a distintas situaciones. Esta característica diferencia a unos individuos de otros.

 

En la formación de la personalidad intervienen tanto la base biológica (temperamento) como las influencias ambientales (carácter). Estos dos conceptos son de vital importancia en el ámbito de la personalidad.

“El que sabe conocerse a sí mismo es dueño de sí”. Pierre De Ronsard

 

Definición de personalidad

A lo largo de la historia el término personalidad ha recibido numerosas definiciones, destacando más las siguientes:

  • La personalidad es la suma total de los patrones de conductas actuales o potencial de un organismo, en tanto que determinados por la herencia y el ambiente, y que se originan y se desarrollan mediante temperamento y constitución (Eysenck).
  • Una estructura mental que se obtiene de la observación coherente de un determinado comportamiento; se compone de rasgos únicos (individuales) y comunes (poseídos por todos los que conviven ciertas experiencias) (Catell).
  • La personalidad es el patrón de pensamientos, sentimientos y conducta que presenta una persona y que persiste a lo largo de toda su vida, en diferentes situaciones (Freud).
  • La personalidad son características psicológicas y distintivas de una persona que conducen a respuestas a su ambiente relativamente consistente y permanente (Kotler).
  • Diferencia individual que constituye a cada persona y la distingue de otra (RAE).

Aspectos de personalidad

Como indicamos anteriormente al explicar lo que es personalidad, nos referíamos a que la personalidad tiene elementos de origen hereditario y ambiental. Estos aspectos son: temperamento, carácter, inteligencia y roles sociales.

El temperamento es la dimensión biológica y por tanto heredable de la personalidad que se manifiesta desde edades tempranas.

Se distinguen aspectos estáticos y dinámicos: los primeros se refieren la morfología, mientras que los segundos hacen alusión a la fisiología.

El carácter es un componente aprendido de la personalidad. Diferenciándose con temperamento, el carácter está en función de los valores de cada sociedad, de su sistema educativo y cómo son transmitidos. Incluye valores (componentes afectivos y cognitivos) y componentes motivacionales y comportamentales. Aparece como consecuencia de las experiencias que vivimos, que influyen en nuestra forma de ser modulando las predisposiciones y tendencias biológicas, es decir, temperamentales.

La niñez y adolescencia son etapas muy importantes en la formación del carácter, tanto positiva como negativamente.

Todas las teorías del carácter tienen en común la idea de que no se manifiesta de forma total y definitiva en la infancia, sino que pasa por distintas fases hasta alcanzar su completa expresión al final de la adolescencia

-La inteligencia, no entendiendo la inteligencia como coeficiente intelectual, sino como elementos relacionados con el aprendizaje, la adaptación a situaciones nuevas, la solución de problemas el proponerse fines, la capacidad de valoración y autocrítica.

Es una forma de interactuar con el mundo, y engloba habilidades: control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, etc.

-Roles sociales: es el conjunto de valoraciones que tiene una persona por desempeñar un puesto independientemente del valor de la persona.

Entendemos por rol como función o papel que cumple una persona en un contexto determinado (familiar, amistades, laboral…).

 

Características de personalidad

“A veces, ante la mala manera de ser de los otros, uno se siente orgulloso de ser uno mismo y no otro”. André Maurois.

A pesar de las distintas definiciones de personalidad, podemos destacar una serie de características en la personalidad, que serían las siguientes:

  • Consistente: la personalidad es un rasgo distintivo de cada persona este relativamente establece a lo largo del tiempo, incluye en su comportamiento.
  • Identificativa: porque la personalidad permite identificar a cada individuo como ser único. Por ejemplo, no actuamos igual en diferentes situaciones. La conducta y el pensamiento son característicos de cada individuo, y que en ellos se refleja su adaptación al ambiente, a la vez que son formas de acción sobre él.
  • Evolutivo: aunque se trate unas características consistentes, puede variar a largo plazo por la interacción con el medio.
  • Es algo interno, no de apariencia externa: Es decir, no existen determinados rasgos físicos que determinen que una persona piensa o actúe en una manera determinada.
  • Que no es exclusivamente mental, sino que exige una combinación en el funcionamiento de mente y cuerpo. Recordemos la frase: Mens sāna in corpore sānō (Mente Sana en cuerpo sano).
  • Previsibilidad: Sobre cómo actuará y cómo reaccionará una persona bajo diversas circunstancias.

Estudios sobre la personalidad

Dentro de los estudios que se han centrado en los aspectos que determinan la personalidad, uno de los más destacados ha sido el Modelo de los cinco grandes (Big Five) que estudia la personalidad en base a cinco dimensiones:

  • Apertura a la experiencia: grado en que la persona busca nuevas experiencias personales y visualiza de manera creativa su futuro. La dimensión opuesta sería la Evitación de la experiencia.
  • Responsabilidad: grado en el que una persona está centrado en sus objetivos y de todo lo que pone en práctica para conseguirlos.
  • Extraversión: grado en el que una persona se muestra abierta con lo demás y canaliza adecuadamente su energía en contextos sociales. Es decir, evalúa como una persona se siente al estar rodeada y la manera en que expresa con los demás.
  • Amabilidad: grado en que la persona se muestra respetuosa, tolerante y tranquila. Definiría a una persona que confía en la honestidad de las demás personas, con vocación a ayudar y asistir a quien lo necesite.
  • Estabilidad emocional: grado en qué una persona afronta exitosamente las situaciones complicadas de su día a día en diferentes ámbitos.

Otro de los modelos destacados es el Modelo de los 16 factores de Catell. Catell desarrolla un modelo que abarca 16 factores de personalidad, considerándola como un conjunto de rasgos que define a la persona con un carácter predictivo sobre su conducta.
El objetivo de Catell era encontrar una serie de rasgos que resumiese las características de personalidad de todas las personas y dentro de estos rasgos establecer una clasificación.

Estos 16 factores son:

  • Afectividad: grado en que la persona establece contacto con otros individuos.
  • Razonamiento: mide la capacidad intelectual según predomine el pensamiento abstracto o el pensamiento concreto.
  • Estabilidad: evalúa la estabilidad emocional de la persona y a la manera en que se adapta al ambiente que le rodea.
  • Dominancia: mide el grado dominancia o sumisión que presenta un individuo en sus relaciones sociales.
  • Impulsividad: nivel de entusiasmo y espontaneidad en contextos sociales.
  • Conformidad grupal: mide aceptación de los valores morales.
  • Atrevimiento: evalúa la reactividad del sistema nervioso según la dominancia del sistema nervioso simpático o parasimpático.
  • Sensibilidad: mide el predominio de los sentimientos frente al pensamiento racional.
  • Suspicacia: evalúa el nivel de confianza o desconfianza que un individuo tiene hacia los demás.
  • Imaginación: mide la capacidad de abstracción del individuo.
  • Astucia: evalúa la capacidad de analizar la realidad de forma exhaustiva y describe en qué grado las personas se ocultan, mostrando sólo aquellos rasgos que generen las respuestas que desean obtener de los demás.
  • Culpabilidad: evalúa la capacidad de una persona de responsabilizarse de sus actos.
  • Rebeldía: mide la predisposición hacia el cambio y la apertura mental.
  • Autosuficiencia: mide el grado de dependencia o independencia personal.
  • Autocontrol: mide el autocontrol emocional y comportamental.
  • Tensión: mide el nivel de tensión o ansiedad nerviosa del sujeto.

 

Personalidad positiva y personalidad madura


Se define como personalidad positiva la capacidad de afrontamiento positivo de los eventos estresantes de la vida, dándole significado y ajustándose a las demandas ambientales y expectativas personales.
Este concepto es muy importante ya que habla de una visión más activa de la personalidad. Es la capacidad de cada persona para intervenir modificando su contexto en la medida que puedan.

Es importante mantener la sensación de control sobre el ambiente, visión que le permitirá aprender de todo tipo de experiencias, aunque sean a priori negativas, para obtener mejores resultados en el futuro.
Respecto a la personalidad madura, la meta del desarrollo de la personalidad es lograr la madurez en sí misma. Un individuo con personalidad madura presenta las siguientes características:

  1. Estabilidad emocional: capacidad de la persona para reaccionar ante los distintos estímulos de forma estable y autónoma determinada no por impulsos.
  2. Conocimiento de sí mismo: conocimiento de las capacidades, cualidades y valores que posee uno mismo (deficiencias, debilidades y tendencias de acción). De esta manera, la persona podrá tomar decisiones adecuadas
  3. Capacidad de autoevaluación: El individuo maduro se juzga a sí mismo y reconoce cuándo actúa bien o mal, que aspectos positivos y negativos posee. La autoevaluación permite estar en una actitud de cambio y superación.
  4. Capacidad de decisión: esta característica proporciona a la persona una mayor autonomía para decidir por sí mismo. Esto implicaría no consultar a otros o no buscar otras opiniones.
  5. Capacidad de aceptar riesgos y responsabilidades un individuo con personalidad madura acepta responsabilidades y se arriesga para emprender tareas y acciones.
  6. Autonomía del yo: consiste en actuar tal como es y de acuerdo con sus criterios, valores y conciencia.

Tenemos que destacar de nuevo que la personalidad tiene dos elementos muy importantes, que son ambiente y genética. La genética no la podemos elegir, pero el ambiente ¿tenemos la capacidad de transformarlo en nuestro beneficio? ¿podemos madurar a través de las experiencias?

La respuesta es definitivamente si. Se recomiendan la gran mayoría de los procesos terapéuticos, visualizados como un camino de transformación y crecimiento personal.

Conclusiones

Existen varios conceptos de personalidad tenemos que entender que es un proceso activo. Como activo entendemos que se va definiendo y desarrollando a lo largo de la vida de una persona.

No existe un tipo de personalidad que sea mejor o peor, sino que cada una de ellas tiene sus fortalezas y sus debilidades, por lo que la clave es el equilibro entre todas.

¿Cómo cambia la personalidad con los años? Si miramos atrás nos podemos dar cuenta alguna de las cosas que nos han dejado de interesar y cuántas otras muchas hemos acogido con interés.

La personalidad cambia y lo hace en base a las experiencias que vamos viviendo y la manera en la que interpretamos estas situaciones.

“Hay dos formas de difundir la luz. Ser la lámpara que la emite o ser el espejo que la refleja”. Lin Yutang

CogniFit colabora en el Máster de Neuropsicología Infantil (Córdoba 2018-2019)

CogniFit, empresa líder en evaluación y entrenamiento cognitivo, va a colaborar con Ítaca Formación y Hablemos de neurociencia en el Máster en Neuropsicología Infantil (Córdoba 2018-2019) para que los alumnos puedan ampliar sus conocimientos y poner en práctica las últimas tendencias en evaluación y entrenamiento cognitivo computarizado online.

Máster Neuropsicología Infantil

Las últimas tendencias en neuropsicología muestran un claro interés en adaptar a las nuevas tecnologías las tareas y los test clásicos. Las plataformas digitales como CogniFit, que es la herramienta de evaluación y entrenamiento cognitivo que cuenta con mayor evidencia científica, aportan un apoyo imprescindible para la actividad neuropsicológica clínica, permitiendo facilitar la labor durante la sesión y dando la posibilidad de que los pacientes mantengan su trabajo desde casa.

Por todo esto, resulta importante que los profesionales de la neuropsicología se actualicen, se formen y se familiaricen con las herramientas digitales que facilitarán y mejorarán la calidad de las sesiones de neuropsicología clínica con herramientas como CogniFit, que ha sido considerada una de las 50 empresas más innovadoras del mundo.

Entre los productos de CogniFit dirigidos a la población infantil, destacan las evaluaciones y los entrenamientos para la dislexia, para el TDAH, para la discalculia o para el insomnio. Además, CogniFit también ofrece una evaluación y un entrenamiento para medir y entrenar las capacidades cognitivas cuando no haya sospecha de trastorno.

Durante el desarrollo del máster organizado por Ítaca Formación y Hablemos de Neurociencia, que se celebra en Córdoba (España) en el curso académico 2018-2019, los alumnos podrán conocer su propio perfil cognitivo a través de las evaluaciones cognitivas de CogniFit, practicar los juegos de entrenamiento cerebral, familiarizarse con el uso de la plataforma para profesionales y aplicárselo a pacientes a partir de 7 años.

Cartel Máster Neuropsicología Infantil

La colaboración entre CogniFit, Ítaca Formación y Hablemos de Neurociencia durante el Máster en Neuropsicología Infantil servirá para mejorar la formación, tanto de los nuevos neuropsicólogos, como de aquellos que lleven años en la práctica clínica y quieran actualizar sus conocimientos.

Método Montessori: Descubre todo sobre esta alternativa pedagógica. Qué es, ejercicios y técnicas para aplicarlo…

El Método Montessori es un modelo educativo dirigido a potenciar y desarrollar la independencia del niño/a. Esta alternativa pedagógica cada vez se utiliza en mas escuelas y hogares de todo el mundo. Y sin duda, es una técnica muy efectiva para que los padres la apliquen en casa. Aprender a educar a través de técnicas y ejercicios Montessori puede ayudar a tus hijos o alumnos a conseguir un desarrollo pleno; tanto a nivel físico, como intelectual y emocionalmente. Las actividades Montessori se basan en una metodología de enseñanza lúdica, centrada en aprender a través del juego y la experimentación.

Descubre esta completa guía con preguntas y respuestas. Todo lo que necesitas saber sobre el Método Montessori y cómo aplicarlo: Qué es y en qué consiste esta alternativa pedagógica, sus características, las claves para educar sin premios ni castigos, ¿Cuales son las diferencias entre este método y la educación tradicional?, quién lo inventó, ¿cuales son los mandamientos de María Montessori? Las ventajas de utilizar este método en la educación de los niños. Los pros y contras. ¿Cómo transmitir estos valores a los niños?, ¿qué materiales se necesitan para aplicar el método en casa y en la escuela?. Estrategias, técnicas y actividades con ejemplos: El método Montessori para quitar el pañal, para comer, para dormir, para aprender idiomas… Ejercicios prácticos para aplicar este método según la edad del niño/a, errores frecuentes a hora de practicarlo en casa y en la escuela. ¿Se puede aplicar este modelo educativo a niños hiperactivos? ¿A niños con necesidades especiales? ¿A adultos y ancianos?… ¡Y mucho más! Si quieres compartir tu experiencia, o tienes cualquier pregunta, puedes dejarnos tu comentario abajo y te responderemos.

Método Montessori – Una Guía completa con actividades y técnicas

¿Qué es el método Montessori y en qué consiste?

El Método Montessori se puede definir un método educativo basado en la actividad auto-dirigida, aprendizaje activo y juego colaborativo. En las clases Montessori los niños hacen elecciones creativas en su aprendizaje, mientras que la clase y el profesor ofrecen actividades adecuadas a la edad para guiar en el proceso. Los niños trabajan en grupos y de forma individual para descubrir y explorar el conocimiento del mundo y desarrollar su máximo potencial.

Características del método Montessori

Los componentes necesarios para que un programa se considere auténticamente Montessori incluye grupos de edades mixtas que potencian el aprendizaje entre iguales, bloques ininterrumpidos de tiempo de trabajo y elección guiada de actividades de trabajo. Además, se dispone de materiales de aprendizaje para su uso en un entorno estéticamente agradable.

El profesor, el niño y el entorno crean un triángulo de aprendizaje. La clase está preparada por el profesor para fomentar la independencia, la libertad dentro de unos libres y una sensación de orden. El niño, a través de sus elecciones individuales, hace uso de lo que ese espacio le ofrece para desarrollarse e interactuar con los demás.

Los grupos de edades mixtas es una de las características más distintivas del método Montessori. Los niños más pequeños aprenden de niños mayores, los niños mayores refuerzan su aprendizaje enseñando conceptos que ya han dominado. Esto refleja el mundo real, donde las personas trabajan y socializan con personas de todas las edades y clases.

En el aprendidaje hay periodos o ventanas sensibles que hacen a los niños aprender con más facilidad determinados aspectos del mundo. Este método enseña las lecciones apropiadas para esos periodos sensibles.

El la infancia temprana, los alumnos aprenden a través de actividades sensorio-motoras, trabajando con materiales que desarrollen sus capacidades cognitivas a través de la experiencia directa (los cinco sentidos y el movimiento)

A medida que el niño va creciendo, el currículum educativo se va adaptando, pasando de lo concreto a lo abstracto y a aplicar el conocimiento a las experiencias del mundo real.

Test Cognitivo Online de CogniFit: Evalúa de forma clínica y rápidamente el funcionamiento cerebral de niños a partir de 7 años y adultos. Identifica debilidades y fortalezas cognitivas. Los resultados que proporciona este test neuropsicológico son muy útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Obtén tus resultados en menos de 30-40 minutos. CogniFit es la herramienta de evaluación cognitiva más recomendada y utilizada por profesionales.

Claves para educar sin premios ni castigos: Utilizar consecuencias en lugar de premios y castigos

Según la filosofía montessori, los premios y los castigos están desaconsejados, ya que el adulto se convierte en un juez, y rara vez se le enseña al niño qué es lo que le ha ayudado a llegar a ese resultado (para posteriormente repetirlo o corregirlo). El refuerzo o recompensa parental promueve la motivación externa, es decir, hacerlo bien para contentar a los demás, en lugar de interna, por el mero placer de ver un trabajo bien hecho. Por ello es más significativo apreciar el esfuerzo.

En contraposición, Montessori abogaba por las consecuencias. Es decir, en lugar de premiar o castigar, simplemente hacer notar las consecuencias naturales de sus actos. Por ejemplo, en lugar de decir “Qué bien has hecho tu cama hoy” , decir: “Has hecho muy rápido tu cama hoy, así tendrás más tiempo para jugar”. O en lugar de decir “si no recoges la mesa, te quedarás sin postre”, decir “si no recoges la mesa, no tendrás espacio para jugar a otra cosa luego”.

Diferencias entre el Método Montessori y la educación tradicional

¿Qué es lo que hace al Método Montessori diferente? ¿En qué se diferencia el método montessori de la educación tradicional?

Método Montessori en clase en la escuela

1. Un ambiente preparado

Las clases Montessori están preparadas de antemano basadas en observaciones de las necesidades individuales de los alumnos. Incluyen actividades y lecciones centradas en el estudiante. Las clases tradicionales están centradas en el profesor.

2. Aprendizaje activo

Las lecciones de aprendizaje de Montessori son activas y prácticas. Los estudiantes descurben la información por ellos mismos. Las escuelas tradicionales se basan a menudo en el aprendizaje pasivo, memorizar y hacer exámenes.

3. La duración de las clases es flexible

En las clases Montessori, el tiempo de las lecciones dura lo que los alumnos necesitan. Las interrupciones son evitadas siempre que es posible. En las clases tradicionales se estructuran en horarios arbitrarios y fijos.

4. El rol del profesor

Los profesores Montessori actúan como guias y asesores de los estudiantes de forma individualizada. Asisten a cada niño en su propio camino de aprendizaje. Tradicionalmente, el ritmo de cada lección está predeterminado. El profesor da una lección al mismo ritmo y orden para todos los estudiantes.

5. Grupos de edad y cursos

En los colegios Montessori los cursos son flexibles y determinados por el nivel de desarrollo de los niños (de 0 a 3, 3 a 6, 6 a 9, 9 a 12, 12 a 15, 15 a 18). En las escuelas tradicionales los cursos no son flexibles y están definidos estrictamente por la edad cronológica, salvo en excepciones (adelantamiento de curso o repetición).

6. Currículums adaptables

Los currículums educativos de Montessori responden a las necesidades de los estudiantes. En los currículums tradicionales están predeterminados sin contar con las necesidades de los alumnos.

7. Aprenden a su propio ritmo

El ritmo de trabajo individual de cada niño es respetado e incentivado en las clases Montessori. En las clases tradicionales se espera que todos tengan el mismo ritmo.

8. Autoestima dependiente de uno mismo

Según la filosofía Montessori, la autoestima del niño proviene de un sentido interno de orgullo por sus propios logros. En las clases tradicionales la autoestima suele provenir de la validación y juicio externo.

9. Gusto por aprender

El currículum de Montessori pretende alimentar el interés innato por el conocimiento. Se incentiva el gusto por aprender. En el modelo tradicional el currículum se centra en las notas. Los niños aprenden por que se les obliga a ello.

10. Perspectiva de cambio

El método Montesori se basa en el estudio y la observación de cómo es aprendizaje de los niños. El método tradicional se basa en la tradición.

¿Quién inventó este método de enseñanza? Descubre a María Montessori

María Montessori (1870-1952) fue, sin lugar a dudas, una mujer extraordinaria. En un inicio, se resistió a trabajar en la enseñanza, una de las pocas profesiones disponibles para las mujeres a finales del siglo XIX, e insistió en convertirse en una de las primeras mujeres médico en Italia. Como doctora se especializó en psiquiatría y pediatría. En su trabajo con niños con discapacidad intelectual llegó a la concepción de que para aprender, no requerían un tratamiento médico sino una pedagogía apropiada.

En 1900, le dieron la oportunidad de comenzar a desarrollar su propia pedagogía para una escuela para niños con discapacidad en el desarrollo en Roma. Cuando sus alumnos obtuvieron las mismas notas que los niños sin discapacidad fue muy aclamada. Pero María no se quedo ahi, se preguntó que fallaba en el sistema educativo en Italia. ¿Qué impedía que los niños sin discapacidad alcanzaran todo su potencial?

En 1907, creó su primera “Casa dei Bambini” para niños de 3 a 7 años. Continuó desarrollando su pedagogía distintiva basada en una aproximación científica de experimentación y observación.

En la base de su trabajo, María afirmó que los niños pasaban a través de periodos sensibles de aprendizaje y varios estadios del desarrollo, (algo que años más tarde desarrollaría Piaget en su teoría) y que la auto-construcción de los niños debe ser fomentada a través de actividades auto-dirigidas en un ambiente especialmente preparado.

Mandamientos de María Montessori

  1. Nunca toques a un niño a menos que te haya invitado él (de una forma u otra).
  2. Nunca hables mal de un niño, en su presencia o no.
  3. Concéntrate en potenciar y ayudar a desarrollar las fortalezas del niño, de forma que se deje menos espacio para lo malo.
  4. Prepara el entorno de forma activa. Cuídalo especialmente, para ayudar al niño a establecer una relación constructiva con él.
  5. Estate preparado para contestar la llamada de un niño que requiere tu asistencia. Escucha y responde sus requerimientos.
  6. Respeta al niño cuando comete errores. Tan pronto como puedan, permite que descubra su error y lo corrija por si mismo. Evita cualquier mal uso del entorno y cualquier acción que ponga en peligro al niño, su desarrollo o a los demás.
  7. Respeta al niño que se toma un descanso o mira a los demás o sopesa lo que ha hecho o va a hacer. No lo llames ni le fuerces a hacer cualquier actividad.
  8. Ayuda a aquellos que buscan una actividad y no la encuentran.
  9. No te canses de repetir lecciones que el niño no ha entendido, de ayudarle a adquirir las habilidades que no ha dominado y a superar las imperfecciones. Haz que el niño sienta tu presencia en su búsqueda y retírate cuando lo haya encontrado. Es decir, muestra te dispuesto a ayudar cuando se requiera pero da autonomía.
  10. Siempre trata al niño con buenas maneras y pon a su disposición lo mejor que tienes.

Ventajas de utilizar el método Montessori en la educación de los niños

La eduación Montessori ofrece a los niños oportunidades de desarrollar su potencial a la vez que saltan al mundo como ciudadanos competentes, dedicados, responsables y respetuosos, con una comprensión y apreciación de que el aprendizaje es para toda la vida.

  • Cada niño es valorado como un individuo único. La eduación Montessori reconoce que cada niño aprende de forma diferente y acomoda todos los estilos de aprendizaje. Los estudiantes son libres de aprender a su propio ritmo. Cada avance a través del currículum se hace cuando esté listo, guiado por el profesor e individualizando el plan de aprendizaje.
  • Comenzando a una edad temprana, los estudiantes desarrollan orden, coordinación, concentración e independencia. El diseño del aula, los materiales y las rutinas diarias fomentan el desarrollo de la auto-regulación del individuo (habilidad para educarse a uno mismo, pensar sobre el propio aprendizaje).
  • Los estudiantes son parte de una cercana y empática comunidad. Las clases con niños de diferentes edades (rangos de tres años) re-crea una estructura familiar. Los niños mayores disfrutan de su posición como mentores y modelos; los niños más pequeños se sienten apoyados y ganan confianza sobre los desafíos que se les presentan. Son los profesores quienes modelan respeto, cariño y la creencia de resolución de conflictos pacífica.
  • Los estudiantes disfrutan de una libertad dentro de unos límites. Se trabaja dentro de unos parámetros establecidos por los profesores, y los estudiantes son participantes activos en decidir en que se va a centrar su aprendizaje. Quienes abogan por este método entienden que la satisfacción interna conduce a la curiosidad y el interés del niño y resulta en un aprendizaje gozoso que es sostenible para toda la vida.
  • Se apoya a los estudiantes para que se conviertan en buscadores activos de conocimiento. Los profesores proporcionan entornos donde los estudiantes tienen libertad y las herramientas para proporcionarse respuestas a sus propias preguntas.
  • La auto-corrección y auto-evaluación son parte integral del Método Montessori. A medida que maduran, los estudiantes aprenden a mirar de forma crítica su trabajo, y se convierten en expertos en reconocer, corregir y aprender de sus errores.
  • Diversas investigaciones sugieren beneficios académicos de este Método. En 2017 un estudio en población pre-escolar, encontraron que dos escuelas Montessori han sido calificadas como de muy alta calidad. Y en 2006 otro estudio encontró que los alumnos de una escuela Montessori tenían mejores resultados. Aunque esto puede tener que ver más con el profesor que con el método utilizado.

Al darles libertad y apoyo para preguntar, investigar, hacer conexiones, los estudiantes Montessori se vuelven unos aprendices seguros, entusiastas y con iniciativa. Son capaces de pensar críticamente, trabajar de forma colaborativa y actuar con atrevimiento.

En el siguiente vídeo Ken Robinson nos explica cómo las escuelas tradicionales castigan la creatividad. ¡Activa los subtítulos en español!

Desventajas de utilizar el método Montessori en la educación de los niños

1. Es caro

Las escuelas Montessori son privadas, por lo que muchas familias no podrán permitirse este tipo de educación. Sin embargo, siempre puedes aprender técnicas, actividades y ejercicios y aplicarlas en casa.

2. Tienen un currículo poco definido

El currículo pedagógico de las escuelas Montessori se basa en la idea de seguir al niño y adaptarse a él, que tampoco es enseñar lo que el niño quiere, o dejarles que hagan lo que quieran. Pero aún así, está menos estructurado que el de la escuela tradicional. Aunque esto no tiene por qué ser necesariamente negativo, ya que si los niños han dominado un tema rápidamente pueden pasar a algo más avanzado en lugar de quedarse estancados ahí porque es lo que marca el currículo, y permite que se afiancen mejor los conocimiento de lecciones que les cuestan más.

3. La independencia no siempre ayuda

Montessori potencia la independencia y el trabajo auto-guiado. Pero en ambientes laborales no siempre es así y puede hacer difícil que los estudiantes se adapten a colaborar en equipos y trabajen bajo una autoridad rígida.

La colaboración no es una práctica que se potencie mucho en el currículo Montessori. Es por ello por lo que puede suponerles un problema en el futuro.

4. La estructura libre de la clase puede ser intimidante

A los niños les suele gustar la estructura y la rutina. Incluso la barrera física de los pupitres en filas puede ser cómodo para algunos estudiantes. Las clases Montessori están construidas para permitir el movimiento y el cambio, y los profesores guían más que enseñan directamente. Las clases tradicionales que permiten menos libertad pueden ayudar a los niños a sentirse más seguros.

5. ¿Realmente es un método mejor?

Un estudio publicado en 2017 encontró que la educación Montessori no muestra ninguna diferencia frente a la educación tradicional en adolescentes. Esto puede deberse a que María Montessori murió antes de finalizar su trabajo y todo lo que se aplica a la adolescencia se ha extrapolado de lo que se aplica en edades inferiores.

Método Montesori en la escuela

¿Cómo se transmite a los niños los valores del método Montessori?

1. Movimiento y cognición

El movimiento y la cognición están entrelazados. Estudios de muestran que la actividad física potencia el aprendizaje y el rendimiento académico. Por lo que al niño se le deja libertad de movimientos.

2. Elección

El aprendizaje cognitivo y el bienestar se potencian cuando se tiene control sobre nuestra vida.

  • Para ello es interesante hacer una lista de tareas para el día y dejarles que creen su propio horario.
  • Tener una cesta de aperitivos saludables para que puedan elegir.
  • Crear una cesta de libros de calidad que hemos seleccionado para que elijan entre ellos.

No se trata de que elijan entre infinitas opciones, sino que son los adultos los que le plantean las opciones que tienen.

3. Interés

Aprendemos mejor cuando nos interesa lo que estamos haciendo.

Provee a tu hijo de materiales diferentes para que descubra qué es lo que más le gusta Puede ser un paseo por el museo de ciencia natural o historia, libros de diferentes temáticas que puedan desencadenar conversaciones y espacios donde tenga todo lo necesario para dar rienda suelta a sus aficiones.

4. Evitar refuerzo extrínseco

Montessori aboga por la motivación intrínseca en cualquier tipo de actividad, es decir, la recompensa están en la propia actividad. Por eso es preciso evitar el dinero o los premios materiales. Puede resultar difícil en una sociedad como la nuestra. En nuestro artículo sobre cómo elogiar a un niño puedes coger algunas ideas.

5. Aprender de y con los iguales

Los espacios colaborativos pueden fomentar el aprendizaje. Por ejemplo, crea un grupo de estudio, de poesía o de lectura, de debate, cineforum…

6. Aprender en contexto

Los aprendizajes situados en contextos significativos promueven un aprendizaje más profundo y rico que en contextos abstractos.

Para aprender sobre la flora y la fauna, organiza una excursión a un parque o reserva natural. Jugad con la ciencia haciendo experimentos. Haced productos y recetas caseras.

¿Cómo aplicar el método Montessori en casa con tus hijos?

En este vídeo se explican 7 formas de aplicar la filosofía de Montessori en casa

¿Qué materiales necesito para aplicar el método montessori?

El metódo Montessori aboga por la libertad y la independencia de los niños, por eso es preciso preparar el entorno de forma que sea seguro para el niño y a la vez tenga acceso a materiales y objetos de uso cotidiano.

  • Estanterías bajas, donde tenga acceso fácil y ordenado a todos sus materiales de trabajo.
  • Mesas y sillas pequeñas y taburetes. Esto le permitirá moverlas por la casa potenciando su independencia. Esto les puede ayudar a servir, preparar y tomar sus meriendas, ayudarles a limpiar los platos…
  • Bandejas o cestas variadas. Los materiales para cada actividad o trabajo van en diferentes cestas o bandejas. Que cogerá cuando vaya a utiliarlo y devolverá a su sitio cuando termine. Por ello tampoco deben ser muy grandes.
  • Herramientas pequeñas, como cucharas, boles, jarras, etc. Asegúrate de que le son útiles a tu hijo. Esto les va a ayudar a desarrollar su habilidad de motricidad fina.

Puedes ahorrar dinero y reutilizar objetos haciendo estos materiales tu mismo. ¡Se creativo!

Estrategias y técnicas para aplicar el método Montessori

A continuación os proponemos algunas actividades para aplicar el método Montessori en casa con nuestros niños.

1. Inspira amor por la naturaleza

Maria Montessori puso un gran énfasis en fomentar la conexión entre el niño y la naturaleza a través del cuidado de plantas y animales y poniendo gran valor en crear entornos estéticamente agradables.

2. Crea una mesa de la naturaleza

Llena varias cestas con una variedad de materiales naturales que tu hijo puede tocar y manipular. Puedes cambiarla mensualmente o por estaciones. La mayoría pueden ser materia orgánica pero también puedes poner objetos en miniatura o plantas artificiales. Ten cuidado con el tamaño de los objetos porque niños menores de 3 años pueden intentar tragárselos.

Algunos objetos estacionales pueden ser:

  • Otoño: Calabazas, hojas, palos, piñas, imágenes de otoño.
  • Invierno: Ramas de árboles de hoja perenne, imágenes invernales, animales que hibernan, dibujos de copos de nieve, o copos de nieve de papel, muñecos de nieve de lana.
  • Primavera: semillas, plantas pequeñas de interior, flores, pajaros en minitaura, nidos en miniatura, huevos falsos, paisajes primaverales, pétalos, hojas verdes.
  • Verano: conchas, figuras de animales marinos, barcos, faros… Imágenes de paisajes veraniegos, boles de fruta de verano…

3. Deja que el niño se corrija a si mismo

Permite que cree una motivación interna a hacer las cosas bien, no por consecuencias externas. No le des premios si lo hacen bien o castigues si lo hacen mal.

Permite que el niño encuentre el error, pregúntale “¿Cómo puedes mejorarlo?” pero a la vez alaba su esfuerzo. Aporta materiales para que sea capaz de encontrar el error y corregirlo.

Puedes tener un registro de todas las actividades que hacen y poner signos dependiendo de su progreso hasta dominar una habilidad. Ponlo en un sitio visible de la casa. De esta manera sabes cuando pasar a una nueva habilidad siguiendo una secuencia.

4. Enfatiza la buena educación

Es importante transmitir valores de respeto por su trabajo y por el de los demás, educación y conducta apropiada.

Puedes crear un cartel con varias normas que se seguirán en la casa, con frases cortas para que puedan memorizarlas. Practicar las normas con juegos de roles puede ser util para practicarlas y refrescarlas. Algunas ideas pueden ser:

  1. “Una actividad cada vez”– Puedes elegir de la variedad de materiales los que quieras pero solo se puede hacer una actividad a la vez. Y cuando se acabe, se recoge y se puede hacer otra actividad.
  2. “Ve despacio”- No corras por la habitación, esto ayuda a mantener la concentración y propósito a las acciones.
  3. “Mantén la habitación recogida”– Devuelve todas las cosas a su sitio después de usarlas, limpia el polvo a las estanterías, riega las plantas.
  4. “No se grita” – Es importante sensibilizar a los niños al volumen.
  5. “Se amable”–  Al usar los materiales, al hablar con los demás, al cuidar plantas y animales.
  6. “Usa tus palabras” – Es importante insistir en que los niños usen sus propias palabras para expresar su emociones, de forma clara y calmada.  Pueden ser útiles las actividades de escenificaciones y representaciones para practicar sobre como decir las cosas.
Método Montesori una guía para aplicarlo en casa

¿Se puede convertir cualquier actividad en un ejercicio Montessori?

Cualquier actividad es susceptible de ser adaptada en función de los principios de María Montessori. Para ello tiene que cumplir tres requisitos básicos:

  • Control del error: que la propia actividad permita que el niño se de cuenta de si la ha hecho correctamente o no, en lugar de ser nosotros quienes le corrijamos.
  • Concentración e independencia: aportándole todos los materiales que necesite, para que no necesite nuestra ayuda para comenzar, continuar o finalizar la actividad.
  • Actividades manipulativas, que trabaje con sus manos y utilice todos sus sentidos.

Método Montessori para quitar el pañal

1. Quitar el pañal es un proceso gradual

Aprender a usar el váter es un proceso natural y gradual que se desarrolla al ritmo del niño más que al del adulto.

Un orinal puede ser útil para que se vaya familiarizando. Se puede situar al alcance del niño, para que se pueda sentar e imitar a los otros habitantes de la casa, incluso antes de que comience a darse el control de esfínteres.

Cuando el niño se interese por vestirse y desvestirse él solo, se puede usar ropa que sea fácil de manipular para que puedan ir al baño cómodamente.

2. Darle independencia

Una vez que el niño tenga interés en usar el inodoro u orinal, el baño tendrá que organizarse para darle la mayor independencia posible.

Si se usa un orinal es mejor dejarlo en un sitio fijo como el baño para que siempre sepa donde ir. También debería haber en el baño a mano una pila de paños para limpiar, un cesto para la ropa mojada y una pila de ropa interior limpia. De esta manera el niño se implica en limpiar sus “accidentes” en caso de que haya habido alguno.

3. El papel del adulto

¿Cómo utilizar el Método Montessori para quitar el pañal? El ambiente debe estar preparado para que el niño pueda explorar e imitar libremente en cada estadio del desarrollo.

Para asistir al niño en su proceso de aprendizaje:

  •  Encuentra formas de hacerle sentir seguro, como un taburete bajo los pies cuando use el váter.
  • Incorpora ir al baño en la rutina del niño. Ofrece al niño ir al baño cuando normalmente va, como al levantarse, al llegar de la calle, antes de salir, después de comer…
  • Di “es hora de ir al baño” en lugar de “¿quieres ir al baño?” (la respuesta será no) o “creo que necesitas ir al baño” (el adulto se implica). Cuando el niño crezca podrá decir: “no, no lo necesito”. Puedes poner una alarma que le recuerde a intervalos regulares que tiene que ir.
  • Nunca obligues al niño a ir al baño.
  • No lo regañes ni felicites por ir al baño, porque es lo más normal del mundo.
  • No interrumpas al niño para ir al baño, espera hasta que haya terminado su actividad antes de ofrecerle ir a orinar.

4. Cuando no les da tiempo

¿Cómo utilizar el Método Montessori para quitar el pañal? Si un niño se moja, mantén la calma y se tranquilizador. No hagas que se sienta avergonzado. Puedes decirle: “Veo que te has mojado. Vamos a por ropa seca”. Tu hijo puede ir a por ropa seca al baño y coger lo necesario para limpiar el suelo y lavarse las manos. Déjale que se cambie a su ritmo y presenta ayuda si la pide o si se siente abrumado.

Algunas situaciones puede favorece el aumento de los accidentes, por ejemplo el nacimiento de un hermano, el divorcio de los padres u otras situaciones estresantes del día a día. Los problemas tienden a resolverse con el tiempo y es importante no hacer un drama.

Sin embargo, si a los 5 años no ha aprendido y/o  interfiere en áreas como la escuela o la vida social, es mejor acudir a un psicólogo especializado para evitar más complicaciones.

Método Montessori para comer

Preparación del entorno:

  1. Pon una alfombra o algo para proteger el suelo bajo la mesa y la silla donde el niño come regularmente.
  2. Utiliza una mesa y silla donde el niño este cómodo y si es posible donde tenga los pies apoyados para darle seguridad. Puede hacerse con sillas y mesas de su tamaño o colocando un apoyo bajo los pies.
  3. Dale un tenedor y cuchara más pequeños, pero sin ser de plástico.
  4. Implica al niño en las comidas familiares y permite que vea cómo los adultos utilizan los cubiertos.

¿Cómo hacerlo?

  1. Comienza pronto, cuando el niño comience a mostrar interés en tomar alimentos sólidos y tenga la habilidad motriz fina de forma que pueda cogerlos y controlar el movimiento. Luego, durante las comidas, ofrécele una cuchara pequeña, y que la sostenga mientras le das tú de comer. El niño puede que intente ponérsela en la boca, o al revés las primeras veces. Puedes corregirlo pero no todo el tiempo porque puede resultar irritante para ambos.
  2. Espera que, aunque le hayas dado los utensilios, quiera comer con sus manos. Permítelo ya que puede ser el precursor de querer comer de forma independiente.
  3. Cuando el niño esté habituado a la cuchara deja que se alimente el solo y que aprenda a su ritmo, por ensayo y error. Si puedes sirve comida que no se derrame fácilmente de la cuchara (como purés) o que se pueda pinchar fácilmente con un tenedor.
  4. Deja que el niño practique comer solo con galletas u otras cosas fáciles de picotear si comes a su lado. Esto le permite observar a los adultos comer.
  5. No es necesario tener vasos con pajita u otros elementos. Un vaso pequeño será suficiente. Que se mojen es parte del aprendizaje.
  6. Ofrece alimentos de picoteo saludables a menudo para que sientan la independencia de comer solos.

La limpieza es parte del aprendizaje

¿Cómo utilizar el Método Montessori para comer? Ensuciar la mesa y verter la comida es algo normal en el aprendizaje. Cuando ocurra, enseña al niño a limpiarlo. En las aulas Montessori se espera que los niños aprendan a servirse solos.

Cuando viertan la comida, en lugar de enfadarnos lo mejor es guiarles en el limpiado. Así aprenden que es normal cometer errores, cultivando la experimentación y la autoestima.

Incluir a los niños en la preparación de la comida

Cocina con los niños, dadles tareas fáciles de la preparación y ve explicando los pasos a seguir, adaptando al nivel del niño. Para uno de dos años puede ser lavar cuencos o verduras o traer algunos ingredientes. Si tiene 6 puede aprender a batir huevos o montar sándwiches.

Método Montessori para dormir

Cama de suelo

¿Cómo utilizar el Método Montessori para dormir? Uno de los aspectos más discutidos es la cama de suelo, es decir, una cama baja o directamente el colchón sobre el suelo. La idea tras esta disposición es que los niños deben tener libertad para acceder a la cama o salir de ella en cualquier momento.

A algunos niños les puede servir pero para otros puede ser demasiada libertad. Por ello esta elección debe depender de las características de cada niño. Además, algunos padres son partidarios del colecho, por lo tanto la cama en el suelo no sería posible.

Jugar al ir a la cama

Este concepto permite que los niños tengan acceso a libros y juguetes al irse a dormir, y darles libertad para que determinen cuando están listos para dormir.

De todas formas hay normas y para cada familia será diferente. El adulto puede elegir qué juguetes o libros puede llevarse a la cama y que el niño elija de entre esas opciones. Por ejemplo, permitir sólo juguetes silenciosos que no sean excesivamente estimulantes.

Al principio puede resultar difícil que el niño se vaya a dormir a una hora prudencial, pero con el tiempo y no cayendo en quitarles los juguetes u obligándolo a irse a dormir, el niño se acostumbrará y terminará yéndose a dormir a una hora adecuada. No te rindas demasiado pronto. Una estrategia puede ser comenzar el rato de irse a la cama antes, para que no se le haga muy tarde.

Contacto piel con piel

Darle masaje antes de dormir, o dibujar en sus manos o espalda con los dedos mientras le lees un cuento puede proporcionar un tiempo relajante y de intimidad con tu hijo.

Elección

La hora de dormir según Montessori debe implicar elección. Cada familia debe decidir cuanta libertad le quiere dar a su hijo o cuanta el niño el capaz de afrontar. Esto puede implicar la elección de dónde dormir (sólo o con los padres), qué cuento leer, qué pijama usar, etc.

Estimulación

Es importante que las habitaciones de los niños no sean hiper-estimulantes. Aunque el niño puede estar muchas horas jugando ahí, las habitaciones tienen que permitir paz y relajación. Algunos objetos de la habitación deberán ser sacados de ella o modificados, como algunos muebles para evitar accidentes, altavoces…

Algunos puede que necesiten más asistencia que otros y que Montessori siempre aboga por tener en cuenta las necesidades y preferencias del niño. Esto no quiere decir que se haga siempre lo que el niño quiera, pero sí mantener un espacio seguro y no obligarle a nada que no quiera, igual que no obligarías a un adulto.

Método Montessori para aprender idiomas

El método Montessori proporciona un entorno que favorece el aprendizaje de los fundamentos del lenguaje hablado en primer lugar. Los profesores hablan con los niños, más que dar instrucciones. Se pasan mucho tiempo presentándoles el nombre de las cosas. Introducen las palabras en contexto y con experiencias multi-sensoriales.

Una vez que conocen los sonidos del idioma, se les anima a que escriban. Si no tienen la fuerza manual, pueden escribir con un abecedario imantado, por ejemplo.

Ejemplos y ejercicios prácticos para aplicar el método montessori según la edad del niño

Según la filosofía de Montessori, la independencia y autonomía de los niños se potencia mediante la colaboración en todo tipo de tareas de la casa. Esto puede comenzar desde el principio, siempre adaptado al grado de maduración del niño. Descubre en este artículo qué obligaciones y responsabilidades los niños pueden ir adquiriendo según su edad.

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Errores frecuentes a la hora de aplicar el Método Montessori en casa

Algunos errores frecuentes que pueden darse a la hora de aplicar el método Montessori en casa son:

  • No conocer bien el método. Para ello debes leer mucho e informarte bien.
  • Tener expectativas muy altas en el método y en el niño. No pienses que vas a conseguir un niño modelo y que va a aprender muy rápidamente. Observa a tu hijo y date cuenta de si está preparado para ciertas actividades.
  • Darle demasiada importancia a los materiales. Es sólo una parte, no hace falta que te gastes un dineral, antes de comprar revisa la casa, porque puede que muchas cosas que ya tienes te sirvan.
  • No elegir bien los materiales. Aunque puedes aplicar el método Montessori a casi cualquier actividad y objeto, no todo vale. Los materiales deben ser educativos.
  • No adaptar todos los espacios. Es preciso que todos los espacios de la casa tengan ciertas adaptaciones para el uso del niño.

¿Se puede aplicar el Método Montessori a niños hiperactivos?

Los niños con TDAH (Trastorno por déficit de atención e hiperactividad) tienen dificultades para centrarse en una sola actividad, y para permanecer haciendo lo mismo durante un rato. Aunque pueda parecer que el método Montessori puede ayudarles a tener libertad de aprender a su ritmo, lo cierto es que este método no les ayuda demasiado.

Estos niños tienden a moverse sin rumbo fijo distrayéndose debido a tantas opciones de trabajo para elegir. Puede que empiecen una actividad, y que sin terminar se pasen a la siguiente. Además, el hecho de que otros estudiantes estén moviendose por el aula sirven como distracciones visuales y sonoras. Esto resulta en un estudiante que necesita una excesiva cantidad de corrección, fuerza al niño a mostrarse como el “diferente”.

Puede hacerse algunas modificaciones, como que trabaje en una sección de la clase más tranquila, o un profesor de apoyo. Pero realmente, el método tradicional (incluso también necesitando apoyo) les proporciona un entorno más centrado, más calmado y más estructurado que es lo que necesitan.

¿Se puede aplicar el Método Montessori a niños con necesidades especiales?

Si es posible, incluso puede ser beneficioso, de hecho María Montessori comenzó a desarrollar su pedagogía a partir de su experiencia con niños con problemas del desarrollo. La clave es proporcionarles los materiales adecuados a su nivel de desarrollo, evitando una excesiva frustración. También hay que tener en cuenta qué necesidades concretas tiene cada niño y adaptar en la medida de lo posible.

Para niños con dificultades en la movilidad, el método Montessori no es una estrategia adecuada.

¿Se puede aplicar el Método Montessori a adultos y ancianos?

El método Montessori aplicado a personas con demencia está teniendo bastante éxito. La investigación muestra disminución en conductas reactivas y un incremento en la implicación y participación en actividades.

Esta aplicación proporciona promueve la independencia, la autoestima y un futuro con mejor calidad de vida. Se centra en la adaptación del entorno para  ayudar a su memoria e independencia. Aunque la demencia no se revierte con este método se puede sortear. El resultado es que las personas con demencia son capaces de hacer contribuciones significativas a su comunidad, implicarse en actividades motivantes para ellas y tener la oportunidad de mantener durante más tiempo sus funciones.

¿Cómo se aplica el método montessori en la escuela?

En el siguiente vídeo podrás ver el interior de una clase Montessori, cómo los niños mayores ayudan a los pequeños, como se implican en tareas de cuidado del aula, etc. También se ve cómo va cambiando la dinámica a medida que los niños van creciendo.

Vencer el miedo: 20 consejos imprescindibles para lograrlo

¿El miedo te impide avanzar? ¿Hay algo que te aterrorice? Es frecuente que amenazas de la vida cotidiana, como hacer el ridículo hablando en público, encontrarnos ante un desagradable insecto o dañar nuestra salud, nos horroricen. No obstante, vencer el miedo es posible. Sean cuales sean las situaciones que te preocupan, en este artículo encontrarás estrategias para enfrentarte a ellas. Descubre aquí la causa de esta emoción y qué nos impide superarla. Además, te daremos veinte consejos para vencer el miedo.

¿Qué es el miedo?

¿Para qué sirve el miedo? El miedo es una emoción básica que nos advierte de un riesgo inminente. Nos invade para que no pasemos por alto peligros cercanos. ¿Alguna vez te has quedado paralizado ante una situación que te aterroriza? ¿Has sentido tanto pánico que has huido corriendo antes de pensar las consecuencias? Es lógico reaccionar así, son respuestas habituales ante este estado emocional.

Es preciso diferenciar el miedo de los síntomas de la ansiedad. El primer concepto aparece ante un evento concreto y cercano, como un desconocido que parece seguirnos en una calle vacía. En cambio, la ansiedad es una emoción más vaga e inespecífica que surge cuando pensamos en circunstancias menos delimitadas. Una muestra es la angustia que nos asalta al pensar en nuestro futuro profesional o en que nos critique la gente.

El miedo es una reacción adaptativa ante peligros de naturaleza física o psicológica. Sin embargo, no siempre se produce ante una dificultad real. A veces, causas como los sesgos cognitivos son las responsables. El nivel de intensidad del miedo puede variar desde la carencia absoluta de alarma hasta el pánico más absoluto. De hecho, esta emoción puede llegar a convertirse en una auténtica pesadilla.

¿Cuándo se convierte el miedo en una fobia?

Cuando un miedo ante un estímulo determinado es excesivamente desproporcionado se transforma en una fobia. Una fobia es un trastorno psicológico mientras el miedo es una emoción habitual y saludable.

Hay diversos tipos de fobias; miedo a las alturas, a los payasos, miedo a envejecer, miedo a la muerte, etc. A pesar de que cambie el elemento que causa estas reacciones, todos ellos empeoran el bienestar de las personas que padecen estos trastornos, llegando a interferir seriamente en todos los ámbitos de su vida. ¿Te imaginas tener tanto miedo a salir a la calle que te sientas obligado a vivir encerrado en casa?

No es necesario tener una fobia para que el miedo disminuya nuestro bienestar. Estos trastornos psicológicos pueden dificultarnos realizar incluso realizar las tareas más cotidianas. En este artículo encontrarás recomendaciones para vencer el miedo independientemente de cuál sea tu nivel de terror y el objeto de tus temores.

¿Por qué sentimos miedo?

El miedo es una emoción común a todos nosotros, nos acompaña en cada fase de nuestro ciclo vital. Nos obliga a reaccionar rápidamente y a protegernos de cualquier peligro. Notar una elevada activación fisiológica que nos presione para luchar o huir cuando subimos a un lugar demasiado escarpado es tremendamente adaptativo. Nos motiva para sobrevivir.

Hay dos teorías principales que explican cómo adquirimos los miedos. La primera, el condicionamiento clásico, afirma que si asociamos elementos (serpientes, lugares elevados, etc.) a sucesos perjudiciales para nosotros (heridas, ansiedad, etc.), estableceremos una asociación entre ambos estímulos y adquiriremos una respuesta condicionada de miedo.

Por otra parte, según la teoría del aprendizaje social de Bandura, aprendemos mediante el aprendizaje vicario. Es decir, tras observar a determinados modelos (el vecino, un actor, etc.), interiorizamos su conducta y la imitamos. Si un día somos testigos de cómo pica una avispa a nuestro hermano pequeño y nos fijamos en su reacción de pánico, es posible que cada vez que veamos a ese molesto insecto huyamos despavoridos. Según esta teoría, somos activos a la hora de decidir si queremos adoptar determinados comportamientos o no, aunque no siempre sea sencillo.

El miedo también nos provoca sensaciones positivas. Nos agrada que aumenten nuestras palpitaciones, sentir la tensión, quedarnos inmovilizados en el asiento y chillar cuando vemos una película de terror desde la comodidad del sofá o cuando nos subimos en una montaña rusa. De hecho, buscamos estas sensaciones cuando confiamos en que conservaremos nuestra seguridad.

Es necesario que aprendamos a gestionar esta emoción desde la infancia. Aún así, se puede comenzar a tener miedo a ciertos estímulos a cualquier edad. Por otra parte, algunas personas son más propensas a sentir esta emoción que otras. Asimismo, nuestras experiencias pasadas son fundamentales a la hora de explicar cómo nos enfrentamos a la realidad. Independientemente cuál sea nuestro caso, lo primordial es que sepamos que nunca es tarde para vencer el miedo.

Vencer el miedo: Consejos

20 consejos para vencer el miedo

En este apartado te daremos veinte recomendaciones que podrás aplicar sencillamente a tu rutina. Lo más importante es que confíes en que el miedo está dentro de nosotros, nada ni nadie puede obligarnos a sentirlo. Tal vez pensar esto sea complicado ante un examen importantísimo, pero somos los responsables de nuestro propio crecimiento personal. Vencer el miedo es posible con un poco de planificación y fuerza de voluntad.

1. No intentes anular todos tus miedos

Como hemos comentado previamente, el miedo es un regalo que favorece nuestra supervivencia. Podemos observarlo también en los animales ante graves riesgos. Afortunadamente, nuestro cuerpo nos alerta cuando una amenaza se aproxima. ¿Te imaginas no alterarte si vieras un tigre en tu salón? Aprender a convivir con esta emoción es esencial. Por mucho que nos juegue malas pasadas, es preciso agradecerla.

2. Conócete a ti mismo

Autoevaluarnos aumenta nuestro bienestar. Nos permite comprender aspectos elementales sobre qué sentimos o cómo deseamos ser para actuar en consecuencia. No es necesario que exploremos obsesivamente cuál fue la raíz de nuestro miedo a las serpientes. Pero definir cuáles son los estímulos que nos provocan reacciones desagradables contribuirá a que tracemos estrategias efectivas para enfrentarnos a ellos con precisión.

3. Reconoce tu miedo

Eres humano. Actuar como si tu miedo no existiera es sumamente contraproducente. No vas a ser menos fuerte ni serás menospreciado por sentir esta emoción. Da igual si el objeto de tu temor es insólito o te avergüenza, seguro que es comprensible y hay gente que puede apoyarte. Nuestro miedo no desaparecerá por mucho que lo ignoremos. Aceptarlo es el primer paso para superarlo.

4. Racionaliza tus miedos

El miedo al fuego es perfectamente comprensible si estamos ante un incendio. No obstante, si cada vez que encendemos la vitrocerámica pensamos que la casa puede arder, estaremos actuando de forma ilógica. Pensar en las posibilidades de que ocurran esos eventos y actuar de forma coherente nos permitirá alejarnos de procesos cognitivos desagradables.

5. Observa cómo afrontan sus miedos otras personas

Hay miedos relativamente frecuentes como el que se siente a ser despedido o a la sangre. No importa si lo que te provoca reacciones de pánico no es común, recuerda que esta emoción nos produce una sensación similar a todos. La diferencia está en la intensidad, que descienda nuestro nivel está en nuestras manos. Naturalizar nuestro miedo y observar que la gente puede convivir perfectamente con esta emoción y afrontarla es beneficioso para nosotros.

6. Mima tu autoestima

Algunos miedos, como el que sienten algunas personas a interactuar con los demás, son tremendamente frustrantes para sus víctimas. Esta dificultad puede repercutir negativamente sobre su autoestima y generar pensamientos como “soy un fracasado y un incompetente” o “nadie va a querer a un blando como yo”. De hecho, puede originar sesgos cognitivos que nos amarguen la vida inquietándonos ante la más mínima nimiedad.

En ocasiones, estas creencias sobre uno mismo son la causa de un profundo malestar que puede desencadenar problemas psicológicos graves. Los miedos no son incompatibles con la autoestima. Es preciso que tengamos en cuenta que cualquier persona puede tener miedo, es humano y nosotros somos lo suficientemente competentes para intentar buscar la mejor solución a cualquier adversidad.

7. Cuídate

Evidentemente, mimar nuestra salud mental y física repercutirá positivamente en todos los ámbitos de nuestras vidas. Adoptar unos hábitos saludables posibilitará que nos encontremos estupendamente y se eleve nuestra autoeficacia (siempre que no nos obsesionemos con temas como el deporte o la alimentación). Miedos como enfermar o disminuir nuestro rendimiento laboral decrecen si nos sentimos sanos y capacitados para cuidar de nosotros mismos.

8. No evites el objeto de tu miedo

Si por miedo a volar no cogemos un avión o por sentir terror al fracaso nos encadenamos a una vida mediocre, nos estaremos autoboicoteando innecesariamente. Puede que simplemente pensar en acercarte a lo que te angustia te cause un potente desasosiego. Probablemente, la evitación te resulta satisfactoria a corto plazo, pero sólo mantiene estas reacciones. Es indispensable que te enfrentes a tus miedos.

9. Prueba técnicas de relajación

Cuando esta emoción nos paraliza y sentimos unas ganas irrefrenables de salir huyendo, podemos emplear técnicas para mantener la calma como hacer ejercicios de respiración o contar lentamente hasta que nos sintamos mejor. De esta manera reduciremos los síntomas del miedo y nos distraeremos de los pensamientos negativos.

10. Proponte pequeños retos

Vencer el miedo requiere tiempo y un esfuerzo progresivo. Podemos empezar imaginándonos las coyunturas que nos espantan. Por ejemplo, si hacer deporte te da miedo, puedes comenzar imaginándote botando una pelota. Visualizarte realizando adecuadamente una conducta que te produzca tensión permitirá que adquieras seguridad.

Es probable que te cueste al principio, pero cada vez serás más capaz de verte ejecutando esa acción en la práctica. Esta es la base de las terapias de exposición, que presentan gradualmente estímulos que puedan provocar reacciones de miedo al paciente para que él aprenda a controlar sus emociones. Por ejemplo, una persona que tenga un problema con las serpientes puede comenzar viendo un dibujo de una pequeña culebra hasta encontrarse al lado de una cobra real.

11. No te enfrentes directamente a tu peor miedo

Es admirable que decidas vencer el miedo, pero no es recomendable hacerlo de forma brusca. La exposición a los temores requiere un acercamiento progresivo y suele ser guiada por profesionales. Una confrontación demasiado brusca con el miedo en situaciones como tocar una tarántula o cantar en un escenario ante mil personas puede resultar totalmente contraproducente y desencadenar reacciones adversas.

Céntrate en las recompensas que vencer el miedo te aportará. Por ejemplo, si tienes miedo a los coches, reflexiona sobre lo grato que tiene que ser hacer un viaje largo sin depender de otra persona y lo maravilloso que sería hacer una excursión que siempre has deseado. Es complicado concentrarse en esto en el momento de sentarse en el automóvil. Pero si pensamos en el premio, no imaginaremos catástrofes ni nos distraeremos con otros pensamientos negativos.

13. Prémiate por tus avances

Imagina que te agobian profundamente los ascensores y te desagrada pensar que pueden pararse. El día que subas en uno de ellos sin alterarte, te merecerás darte un capricho. Tú escoges si te prefieres concederte una bolsa de gominolas o ir al cine. Lo importante es que reconozcas tus méritos y mantengas las ganas de seguir avanzando.

14. Anota tus progresos

Llevar un registro de tu evolución te permitirá echar un vistazo a tu libreta cada vez que tu ánimo decaiga, ya sea por una situación que te haya producido miedo o por cualquier circunstancia, te permitirá sentirte orgulloso de tus adelantos y elevar tu autoeficacia. El progreso a la hora de vencer el miedo no siempre es lineal, puede haber recaídas. Aún así, es posible mejorar con perseverancia y determinación. Además, escribir sobre tus emociones te ayudará a desahogarte.

15. Apóyate en tus seres queridos

Tal vez tus amigos o familiares no tengan el mismo miedo que tú. Aún así, esta emoción no es desconocida para nadie. Comunicar cómo te hace sentir conducir con niebla o hablar con tu jefe te aliviará. Asimismo, es probable que tus interlocutores hayan pasado por experiencias similares y te den valiosas recomendaciones. Aunque simplemente con su afecto y su tiempo percibirás que tus recursos para afrontar cualquier adversidad aumentan.

16. Conversa con personas que compartan tu miedo

Encontrar a gente que pase por la misma situación que nosotros es beneficioso en prácticamente todos los ámbitos de la vida. Si creemos que lo que nos sucede es poco común y nos sentimos incomprendidos o nos cuesta hablar sobre estos problemas, hallarnos frente a otra persona que tenga que afrontar las mismas circunstancias (o comunicarnos con ella virtualmente) nos permitirá abrirnos y compartir experiencias que nos permitan adquirir estrategias que no se nos habrían ocurrido de otra forma.

17. No temas las críticas

A veces, independientemente de que nuestro miedo sea montar en bicicleta, hablar inglés o caernos al suelo, no damos los pasos importantes para afrontar nuestras dificultades por las críticas ajenas si nos quedamos en el intento o nos equivocamos.

Todos nos tropezamos alguna vez. Lo más probable es que el resto de la gente no esté tan pendiente de nosotros como creemos. Y en el caso de que alguien hable mal sobre nosotros, perdemos más evitando cumplir nuestras metas que escuchando comentarios negativos.

18. Saca partido a las nuevas tecnologías

Los avances tecnológicos nos posibilitan de muchas maneras a superar nuestros miedos. Ya existen terapias que utilizan la realidad virtual para exponer a los pacientes al objeto de su pánico de forma segura y eficaz. Aún así, no hace falta ir tan lejos. Podemos descargar apps ideadas con este fin.

Por ejemplo hay apps diseñadas para las personas que se sienten aterrorizadas cuando tienen que viajar en avión. Éstas aplicaciones aportan datos sobre la seguridad del viaje u ofrecen ejercicios que reducen la ansiedad. También es posible encontrar alguna para favorecer que los niños superen el temor a la oscuridad mediante juegos u otras para que superemos nosotros el miedo a hablar en público.

19. No te fíes de cualquier fuente

Hay una notable cantidad de información en Internet sin contrastar sobre asuntos que incrementan nuestros miedos (y sobre todos los temas, en general). Por ejemplo, si te agobian profundamente las enfermedades o los atentados, no hagas caso a la mayoría de los datos alarmistas y poco recomendables. Este barullo de referencias incoherentes dificulta que comprendamos adecuadamente determinados temas y a veces nos incita a tomar decisiones erróneas.

20. Pide ayuda profesional si es necesario

Vencer el miedo no siempre depende por completo de nosotros mismos. Si tienes un problema como una fobia que te incapacite en varias áreas de tu vida, es recomendable que consultes a un profesional con experiencia como un psicólogo o psiquiatra.

No debe darte vergüenza a pedir ayuda a este nivel. Numerosas personas acuden a especialistas y consiguen grandes avances con sus problemas. Las terapias para vencer el miedo son realmente efectivas y están en continua revisión.

Muchas gracias por leer este artículo. Y tú, ¿te sientes capaz de vencer el miedo? No dudes en comentar si te has quedado con alguna pregunta o deseas hacer una aportación.

Cómo educar a un niño: ¿Qué fallos estoy cometiendo al educar a mi hijo o hija?

Cómo educar a un niño: ¿Qué fallos estoy cometiendo al educar a mi hijo o hija? Aquí te presentamos los 15 fallos más habituales a la hora de educar a un niño. A veces cometemos errores al educar que son frecuentes pero que dificultan el proceso. Si estás encontrando algunos desafíos a la hora de enfrentarte a la difícil tarea de ser padre, estos consejos de cómo educar a un niño pueden serte de utilidad.

15 fallos al educar a un niño

Cómo educar a un niño- ¿Qué significa educar?

Educar es fundamental para el desarrollo de un niño o niña en las condiciones más adecuadas. El colegio es, sin duda, la institución oficial donde se realiza parte de su desarrollo, sin embargo, es clave que tengamos en cuenta que desde casa debemos ofrecer una educación basada en valores y comportamientos que serán básicos para su futuro.

El comportamiento de los padres será un modelo que muy útil para guiar la educación de los hijos. Para ello, el primer paso será determinar qué tipo de educación queremos ofrecer.

Cómo educar a un niño: Modelos educativos erróneos

Cómo educar a un niño: Padres muy restrictivos.

Se caracterizan por establecer muchos límites. Se suelen mostrar altamente sobreprotectores lo que impide que el niño o niña cometa y aprenda de sus propios errores. Además, recurren frecuentemente al castigo de las conductas negativas pero en pocas ocasiones se refuerza lo positivo.

Suelen causar frustración, mucha autoexigencia y poca sensación en ellos de estar haciendo las cosas bien.

Un ejemplo de este modelo parental serían padres que exigen a sus hijos un alto rendimiento escolar y que nunca refuerzan que apruebe o saque un notable, ni siquiera cuando saca un sobresaliente “porque es su obligación”. Este modelo parental genera mucha frustración, una autoexigencia que puede llegar a ser patológica y un apego inseguro.

Modelos parentales erróneos al educar

Cómo educar a un niño: Padres que no ponen límites.

Encontramos el caso contrario, padres que no ponen ningún límite ante ninguna de las conductas. Este extremo tampoco es adecuado. Generalmente no castigan nunca lo malo, y es posible que refuercen incluso conductas negativas (con tal de que el niño no se enfade o permanezca feliz). Esto produce que el niño o niña no aprenda a manejar la frustración, no aprendan qué es o no correcto ni desarrollen un sentido de la responsabilidad o de dónde están los límites (primero en casa y después en la vida real).

Un ejemplo de este modelo parental serían padres que no limitan el número de horas que su hijo pasa viendo la televisión. Posteriormente, cuando el niño tiene que estudiar al final de curso, tratarán de buscar en el él una responsabilidad o límites que no han desarrollado. Probablemente encontrarán que el niño responde de forma desafiante al no haber aprendido a responsabilizarse por sí mismo ni a responder ante la autoridad.

Aun cuando no nos encontramos en ninguno de los dos extremos se pueden estar cometiendo errores frecuentes que comentamos a continuación:

Cómo educar a un niño: los 15 fallos más habituales al educar:

01.Cómo educar a un niño: Regañar unas veces, reforzar otras.

Hay que tener claro qué cosas sí y qué cosas no. Ante las conductas que queramos evitar o eliminar, hay que mantenerse firmes y tener clara siempre cuál va a ser nuestra respuesta. Si queremos que el niño actúe siempre de la misma manera, debemos ser un modelo. Si queremos que nuestro hijo o hija no esté más de una hora jugando al ordenador, debemos mostrarnos siempre igual de firmes ante este aspecto (siendo quizá algo más flexibles los fines de semana o en vacaciones únicamente como refuerzo).

02. Cómo educar a un niño: No ser un modelo de cómo hacerlo correctamente.

Somos el primer modelo de cómo comportarse de nuestros hijos. Si nosotros no permitimos que el niño realice una conducta que sí que cometemos nosotros, entonces es probable que el niño no entienda por qué no debe hacerla. En caso de que sea cuestión de edad, hay que explicarle el porqué no puede hacer cosas por ese motivo y no porque estén mal. No tengas miedo de reflexionar con ellos.

Un ejemplo es el lenguaje, si no queremos que nuestros hijos digan palabrotas, trataremos de evitar que estén también en nuestro repertorio, al menos mientras estemos en casa. Si por otro lado, les pedimos que no estén muchas horas ante un ordenador pero nosotros debemos estarlo debido a nuestro trabajo, podemos explicarles que no es ocio, sino que es un asunto laboral e incluso, hacerles partícipes de nuestra tarea (que probablemente no le parezca muy estimulante) para que comprendan por qué en nuestro caso utilizamos algo que estamos restringiendo.

03. Cómo educar a un niño: Sobreprotección

No permitir que cometa sus propios errores. Ante algunas cosas, es mejor dejar que sean ellos los que se equivoquen y aprendan de sus errores. Deja que sean ellos quienes a través de su propia experiencia aprendan a qué tenerle miedo o qué no deben hacer. No trates de protegerlos de todo, no les transmitas los miedos que aprendiste tú bajo tu experiencia, pues la suya puede ser distinta.

Imaginemos un padre que cuando era pequeño fue mordido por un perro y desde entonces le da miedo acercarse a ellos. Si transmitimos ese temor a nuestros hijos, les estaremos privando de la oportunidad de disfrutar de su compañía y “contagiar” una fobia que no desarrollarían por sí mismos.

Para educar será importante reflexionar con nuestros hijos

04. Cómo educar a un niño: No saber apreciar cuando lo hace bien.

Cuando tratamos de inculcar algunas conductas en nuestros hijos, hay que reforzar todos los intentos por hacer esa conducta bien, incluso aunque al principio no sea exactamente lo que queremos. Tampoco podemos centrarnos sólo en castigar y entender que lo bueno “se debe dar por hecho” o “es su obligación”. A todos nos gusta que nuestro jefe nos diga que lo hemos hecho bien aunque nos pague por ello ¿verdad? pues extrapólalo a la sensación tan agradable de que las personas que son su referente le refuercen cada pequeño paso que da en el camino. Es muy importante para crear un apego seguro y una buena autoestima.

Cuando nuestro hijo o hija haga las cosas bien, incluso cuando el resultado no sea bueno pero haya demostrado su esfuerzo, es importante reforzarle. Si quizá tiene algunas dificultades con las matemáticas, pero después de una semana de duro trabajo ha conseguido alcanzar el aprobado, reforzaremos su conducta de responsabilidad, esfuerzo, constancia y compromiso, aunque el resultado académico no haya sido el que buscábamos (recuerda que tu hijo es mucho más que sus calificaciones académicas).

05. Cómo educar a un niño: No saber cómo comunicar la información con claridad.

En ocasiones el problema es que algo no nos parece correcto y nos limitamos a regañar o castigar sin haber explicado el porqué. Los niños entienden mejor las órdenes claras, simples y breves.

A medida que vayan creciendo, las explicaciones pueden ser cada vez más extensas, pero inicialmente lo mejor es dejar claro qué no deben hacer y ser concisos y estrictos con esa conducta específica que queremos eliminar.

Si nuestro hijo ha adquirido la conducta de pegar sin motivo a su hermano menor cuando éste le responde algo que no le gusta, debemos reflexionar con él el por qué esta conducta no es adecuada, darle una orden sencilla (“no puedes pegar a tu hermano bajo ninguna circunstancia”) y ser estrictos con esa orden específica.

06. Cómo educar a un niño: No reforzar los intentos.

Otro error es no reforzar los intentos parecidos de conductas que se aproximan a la que sí queremos conseguir. Imaginemos el caso de que queremos que nuestro hijo aprenda a vestirse solo pero no le reforzamos nunca su esfuerzo de ponerse la camiseta aunque no el pantalón (incluso le regañamos por ello). No lo estamos convirtiendo en una actividad agradable para él o ella (ni para nosotros).

Debemos ir reforzando y animándole en todas las conductas que vaya teniendo y le acerquen al objetivo (que se vista solo completamente).

07. Cómo educar a un niño: Gritar.

En el artículo educar sin gritar ya pudisteis ver cómo es posible educar sin recurrir a levantar la voz, algo que es incómodo y un desagradable tanto para nosotros como para nuestro hijo. No vuelques tu frustración en tu hijo y busca la manera de convertir el proceso de educar en algo entretenido para toda la familia.

08. Cómo educar a un niño: No llegar a un acuerdo entre ambos padres.

Otro problema que se da, tanto si los padres están separados como si conviven todos juntos, es que los padres no llegan a un acuerdo de qué cosas les parecen bien o mal de las conductas de sus hijos. A veces uno castiga, otro no y los padres se desacreditan mutuamente. Todo eso genera confusión en el niño sobre qué es lo correcto y también en los padres, que no saben cuándo sí o cuándo no regañarle. Además puede provocar discusiones entre los propios padres y empeorar el clima familiar. Es importante aclarar y llegar a acuerdos sobre qué conductas van a tolerar y cuáles no y usar ese acuerdo para educar a sus hijos y tener un objetivo común.

Los padres deben decidir juntos cómo educar

09. Cómo educar a un niño: No permitir que vaya adquiriendo responsabilidades.

A medida que el niño vaya creciendo, es importante que vaya adquiriendo responsabilidades. Esto le dará más sensación de autonomía, responsabilidad y autoestima, menos carga para los padres (no tener que ducharle, no tener que darle la comida en la boca, permitir que cruce solo la calle, etc). El niño lo tomará como un acto de confianza de sus padres en él que le reforzará a la hora de tomar sus propias decisiones.

Un ejemplo de ir desarrollando su autonomía podría ser a la hora de ducharse. Podemos inicialmente dejar que sea él o ella los que echen el gel en la esponja, posteriormente el champú y que sea él el que se lo extienda (primero bajo nuestra supervisión y después solos) hasta que acabe por realizar autónomamente todo el proceso.

10. Cómo educar a un niño: No establecer ningún límite.

Como decíamos al inicio del artículo, no poner ningún límite es un claro error. Seguramente porque si el niño termina por realizar conductas que no nos gustan, ya no habrá adquirido un sentido del respeto ante la autoridad y nos frustraremos en los intentos por tratar de corregirlo. Es más fácil que nos enseñen nuestros errores mientras vamos aprendiendo que cambiarlos cuando ya los tenemos automatizados en nuestro repertorio.

Si cuando llegan a la adolescencia tratamos de imponer todos esos límites que no hemos ido poniendo, lo más probable es que encontremos una gran resistencia. Por ello es importante ir motivándole en el camino antes de llegar a encontrar conductas que no queremos que desarrollen. Puede serte útil leer cómo fomentar la motivación en tus hijos.

11. Cómo educar a un niño: Permitir que sea el niño el que maneje la situación.

Muchas veces por miedo a rabietas, enfados, insistencia del niño, permitimos que acabe por hacer lo que él quiere, de forma que le reforzamos que utilice esas “armas” para agotarnos y manejar él la situación. Debemos permanecer todo lo firmes que podamos y no ceder, de forma que se vayan extinguiendo sus intentos por conseguir lo que quieren a base de insistencia.

Imaginemos el caso de un niño que cada vez que ve algo que le gusta en una tienda, explota en cólera haciendo que todas las personas miren con ojos de desaprobación. Es posible que el padre o madre por evitar el mal trago de que su hijo o hija llore y grite en público, acabe por comprarle lo que quiere. El único resultado será seguir reforzando esa conducta en el futuro y que la utilice para conseguir lo que desea.

12. Cómo educar a un niño: No comunicarte correctamente con él.

Creer que porque es pequeño o pequeña no podemos reflexionar es un grave error. Es importante que desde muy pequeños, reflexionemos sobre qué cosas están bien o están mal, explicarle el porqué de muchas situaciones y responder lo mejor posible ante sus curiosidades. Tu hijo o hija valorará enormemente que te tomes un tiempo para recapacitar juntos y además, desarrollarás sus habilidades de análisis y lenguaje.

Podemos dedicar todos los días un “rato de reflexión” como una tarea conjunta donde demos pie a que nos cuente qué tal en el colegio y también responder a sus preguntas. Crear un clima de confianza es fundamental para que nuestro hijo no nos vea como enemigos sino como un apoyo.

13. Cómo educar a un niño: Hacer comparaciones con otros (amigos, hermanos…)

Comparar con otros es otro frecuente error. Cada persona es única y esto será muy importante en el desarrollo de su autoestima. Cada uno tiene sus propios errores y no debemos basarnos en los otros para buscar que realice una conducta que queremos.

Debemos tratarle como a un ser único y entender qué motivos pueden estar llevando a que no se comporte de la forma correcta.

Al educar es importante que desarrollen su propia percepción de lo que está bien y lo que no

14. Cómo educar a un niño: No desarrollar su propio sentido de lo que es bueno o malo.

El niño o niña deberá desarrollar su propia ética de lo que es correcto o no, y no siempre por miedo a recibir un castigo por nuestra parte. Usando algunos de los puntos de antes, debemos comunicarnos con él, dejar que aprenda de sus propios errores y ser buenos modelos para guiar su conducta de forma adecuada siendo ellos los que deseen y entiendan por sus propios motivos qué camino seguir.

El objetivo es desarrollar que sea el niño el que entienda por sí solo que si no hace los deberes no podrá pasar de curso o que es necesario que haga él su mochila si quiere tener sus libros para el día siguiente.

15. Cómo educar a un niño: No pedir ayuda.

Por miedo a recurrir a otras personas y ser objeto de sus opiniones, tal vez no estamos pidiendo ayuda a amigos, familia o incluso profesionales cuando es necesario. No tratemos de monopolizar la educación de nuestros hijos, pues también será positivo para desarrollar su flexibilidad y reducir sus miedos, que compartamos la educación con abuelos, tíos, otras instituciones o recurrir a pedagogos y psicólogos cuando sea necesario.

En ocasiones es posible que nos veamos saturados en la educación de nuestros hijos y que esa carga no nos permita llegar hasta donde queremos. Sin embargo, nos negamos a dejarles con sus abuelos/tíos/primos por temor a que cometan algunos errores o se interpongan en nuestra educación. Echemos la vista atrás y recordemos que a nosotros también nos han consentidos nuestros familiares cercanos y no por ello nos educaron incorrectamente. Permite que otras personas que se ofrecen te ayuden. Estar mejor tú va a hacer que tu hijo o hija también esté mejor.

La importancia de educar correctamente desde que son muy pequeños.

Por último, añado que es importante que tomemos en cuenta estos consejos lo antes posible. No tengas miedo a que, porque sean muy pequeños (2 ó 3 años), no imponer ciertos límites o reforzar conductas que no son correctas. Cuanto antes vayamos estableciendo límites y permisos, antes empezaremos a sentirnos más satisfechos como padres y el niño aprenderá y disfrutará más de todo el proceso de aprendizaje y crecimiento.

Educar en valores ¿Cómo convertir a nuestros hijos en mejores adultos?

¿Por qué debemos educar en valores? Debemos enseñar a nuestros hijos a diferenciar lo correcto de lo incorrecto y a desarrollar su conciencia, respeto, amistad, paciencia, tolerancia, solidaridad, generosidad…. Un niño que sepa respetar a los demás, y conozca las normas de comportamiento, podrá convivir mejor, y sentirse bien en cualquier situación o ambiente.

Al nacer, los niños no son ni buenos ni malos. Es durante la infancia, observando el modelo de sus padres y profesores, cuando aprenderán las bases de la empatía y a diferenciar lo que está bien de lo que está mal. ¿Cómo transmitir valores a nuestros hijos? ¡En este artículo te lo contamos! Aprende a educar en valores de una forma divertida.

Educar en Valores

La neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te invita a conocer en este artículo por qué es importante educar en valores. Descubre algunos consejos muy interesantes para practicar en casa, y los 10 mejores cortometrajes para ver en familia y educar en valores a los niños y no tan niños.

“Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Pitágoras

La importancia de educar en valores

Los valores son el timón que dirige y dota de intención  nuestra vida. Una persona sin valores está perdida, como un marinero en una tormenta, sin saber cuál es el rumbo a seguir.

Entendemos el sistema de valores de cada persona como los criterios que guían nuestra vida; y estos pueden ser valores personales, de influencia familiar y filosofía de vida, y valores universales.

La tolerancia, la convivencia, los derechos humanos, la cooperación, la libertad, el respeto, la sinceridad, la perseverancia o la honestidad son valores que nos ayudan a integrarnos en la sociedad y a hacer de ésta un mundo mejor.

Los valores personales tienen la importancia de conducir nuestras acciones. De esta manera, el ser humano nunca será tal sino poseemos una serie de valores arraigados en nuestro ser. ¡No nos diferenciaríamos de los animales!

El sistema de valores de cada persona es único y personal, y es la suma de valores adquiridos en la infancia y valores adquiridos más adelante por la experiencia. De este modo, las personas, al ir creciendo y madurando, vamos revalorizando y reestructurando nuestro sistema de valores, e intentamos adecuar nuestra conducta a ellos, obteniendo más o menos éxito. Y es que nadie dijo que ser adulto fuese fácil.

Los niños son esponjas, que absorben todo, absolutamente todo lo que dices, y sobre todo, lo que haces. Eres su ejemplo a seguir, su modelo, por lo que si tú mismo no eres coherente con tus valores y tus actos, difícilmente podrás educar a un niño en valores, para conseguir en el futuro un adulto coherente. Descubre las neuronas espejo.

  • La educación en valores corre un grave peligro cuando las personas sustituimos el tener por el ser.
  • No sirve de nada que le hables a tu hijo de la importancia de la tolerancia, si luego en el autobús evitáis ceder el asiento a una persona mayor, embarazada, o con muletas.
  • Tampoco sirve que le hables sobre el respeto, si luego conduciendo, te adelanta un coche e insultas al conductor.
Educar en valores consejos

6 Consejos para educar en valores

1- Aprende a respetar sus opiniones

Los niños, y más cuando van creciendo, pueden no compartir muchos de tus puntos de vista y opiniones. ¿Cómo educar en valores? Es un error considerar a los peques como “tábulas rasas”, en las que podemos grabar a cincel todo lo que queramos transmitirles, y que aprendan a comportarse en base a ello.

Realmente, nuestra tarea como padres y educadores es ayudarles a pensar. A determinadas edades, y más cuando son pequeños, es difícil que entiendan el concepto del bien y del mal, pero si puedes transmitirle por qué es importante respetar a los mayores. Descubre las etapas del desarrollo en niños.

2- Evita el papel del predicador

No impongas tu sistema de valores, propónselo a tus hijos. Los niños necesitan tiempo para comprender, y para pensar en aquello que hacen. Acompáñales en el camino de aprender los valores, llévalos de la mano, pero déjales su libertad. “Las personas no nacemos con una serie de valores incluidos de serie, sino que los aprendemos, aceptamos y construimos en el proceso de madurez”.

3- Se coherente en tus palabras y acciones

Los niños perciben muchas más cosas de las que apreciamos a simple vista. Y una de las cosas que notan es la incoherencia. Por ejemplo; es posible que si a tu hijo le dices que no debe decir palabrotas, se sienta confundido cuando te ve a ti hacerlo.

¿Cómo educar en valores? Tenemos que tener especial cuidado en las palabras que usamos para comunicarles ideas y valores, y sobretodo, ser responsables y coherentes con ellas.

Si quieres profundizar un poquito más sobre este tema, te invito a que leas mi artículo El Efecto Pigmalión: Lo que comunicamos a nuestros hijos sin darnos cuenta.

4- Apóyate en recursos externos

Los recursos externos en la educación de valores complejos son especialmente eficaces en edades tempranas.

Cuando los conceptos o valores son muy complejos para poder ser expresados y definidos con palabras que el niño entienda, es más útil y tiene mucha más aceptación por parte del niño si nos apoyamos en recursos externos para transmitírselos.

Las fábulas, los cuentos, canciones, películas y cortometrajes pueden calarnos y llegarnos más hondo que un discurso enardecido. Y la clave es la empatía. Cuando sintonizamos con un personaje, y nos metemos en su piel, podemos llegar a entender sentimientos y actitudes complejas, más difíciles de explicar que de sentir. “A veces, una imagen vale más que mil palabras”

5- Establece claramente cuáles son las normas y dónde están los límites

No hay nada que cause mayor estrago que darle excesiva libertad a un niño que aún no puede disfrutarla. Lo primero que tiene que aprender es a respetar tu autoridad como padre. Si no te respeta a ti, o a sus hermanos, difícilmente podrá respetar a los compañeros de colegio. El niño tiene que interiorizar que sus actos tienen consecuencias, aprende algunas técnicas de modificación de la conducta. Para educar en valores hay que poner límites y marcar un equilibrio entre el “no” y el “si”. Sobreproteger a nuestros hijos para evitar frustraciones es una estrategia totalmente ineficaz.

Te invito a que leas también mi artículo Síndrome del Emperador: Cómo criar a un pequeño delincuente.

 

6- Da más importancia al ser que al tener

Dar importancia a objetivos extrínsecos y materialistas como la belleza, la riqueza, la fama… Pude llevar a los niños a sentir vacío y desesperación. Sin embargo, si les enseñamos a valorar los vínculos familiares y la amistad, será más fácil que pueda llenar sus necesidades humanas. A la hora de transmitir valores a nuestros hijos, debemos tratar de invertir en experiencias, más que en cosas.

10 cortometrajes para educar en valores

Los cuentos, fábulas y canciones, las pequeñas historias hechas cortometrajes, etc.. Son herramientas perfectas para ayudarnos a educar en valores, de una forma divertida y amena para. Descubre los 10 mejores cortometrajes para transmitir valores a tus hijos. ¡A disfrutar en familia!

1. Party Cloudy. Parcialmente nublado

Este cortometraje para educar en valores es uno de mis favoritos y a los peques les encanta. Creado por Pixar, enseña a los más pequeños el valor de la individualidad, de ser diferente, de cómo cada uno a su manera puede hacer cosas bellas. Además, resalta el papel de la lealtad incondicional en las amistades.

2. The moon. La luna

Este corto para educar en valores es especialmente bello. En él se plasma la tesitura de la elección de caminos en la vida personal, haciendo balance y cuestionándonos nuestros valores.

https://www.youtube.com/watch?v=xaibXFC-KhI

3. El vendedor de humo

Estupendo cortometraje para educar en valores y enseñarnos a ser críticos con la excesiva importancia que le damos al consumismo y a lo material. ¿Qué es más importante tener o ser?. Con este corto los peques aprenderán que las apariencias engañan, y que no es oro todo lo que reluce.

4. The birds. Los pajaritos

Este corto para enseñar en valores, premiado con un Óscar, plasma increíblemente la intolerancia. Especialmente útil si queremos ayudar a nuestro hijo a comprender este concepto y sus consecuencias.

5. Reach. Alcanzar

Un corto para educar en valores que no te puedes perder. Una oda al altruismo y la generosidad. La solidaridad es un valor que se está perdiendo, y hoy más que nunca se hace especialmente necesario transmitirlo a las nuevas generaciones.

https://www.youtube.com/watch?v=OL5PVmeQApM

6. El hombre orquesta

Educar en la cooperación es esencial para formar adultos funcionales. Aprender a respetar la opinión de los demás, dejar de lado las envidias o rivalidades, son estrategias que harán más fácil la puesta en marcha de valores como la cooperación.

7. La oveja pelada

Un cortometraje estupendo para educar en valores que nos hace reflexionar acerca de la perseverancia. En la sociedad actual del aquí y ahora, nos frustra enormemente y nos genera estrés no conseguir nuestros objetivos a corto plazo. A través de este cortometraje se enseñan valores como la paciencia, la perseverancia y el esfuerzo como claves esenciales para conseguir lo que nos proponemos.

8. El puente

Divertidísimo cortometraje para educar en valores, en el que tres amigos tienen que dialogar y debatir para encontrar la mejor solución a un problema, en éste caso, cruzar el puente. El respeto a las diferentes opiniones y la tolerancia son valores que se reflejan en este corto.

https://www.youtube.com/watch?v=LAOICItn3MM

9. Mi hermanito en la luna

Es uno de los cortos para educar en valores más sensacionales que he visto. Nos acerca una enfermedad como el autismo de una manera bella y reveladora. Este cortometraje fomenta valores como el respeto a la diversidad y la inclusión social.

10. Día y noche

Un cortometraje para educar en valores que narra muchas una situación en la que muchos de nosotros nos vemos reflejados. Una amistad o una pareja en la que parecemos lo blanco y lo negro. En este corto, día y noche son amigos que tendrán que aprender a ceder para mantener algo mucho más importante que su criterio: su amistad.

https://www.youtube.com/watch?v=gXh8t6iqKhc

La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original…

Muchas gracias por leer, no dudes en dejar abajo tus comentarios y preguntas 😉

Desarrollo afectivo del bebé ¿Cómo lograr un buen desarrollo afectivo del niño/a?

El desarrollo afectivo del bebé es un proceso complejo y delicado, pasa por varias fases y depende de diversos factores. Pero si algo podemos asegurar es que sentirse seguro y querido es un buen comienzo para todos los niños/as.

Durante todas las edades, el niño/a requiere de determinados cuidados y demanda ciertas necesidades. Aunque hay etapas más críticas que otras, el correcto desarrollo afectivo del bebé no depende de una decisión acertada en un momento oportuno, sino de la creación de un vínculo entre padres e hijos que permita al niño sentirse seguro ¡Aquí te lo explicamos!

De cómo se críe el niño dependerá su futuro desarrollo físico, intelectual y emocional.

Siendo muy pequeños, los bebés parten de un punto muy primitivo donde sus sentidos aún son muy confusos. Durante el primer mes sus emociones se limitan a gruñidos y a conductas involuntarias. No obstante, existe ya una comunicación que, aunque simple, es efectiva. El bebé responde a estímulos placenteros como una caricia y poco a poco a lo largo de los meses siguientes el bebé aprenderá a expresar una amplia gama de emociones.

Los cuidados, las relaciones, las experiencias conjuntas son pilares fundamentales en la construcción y en el desarrollo afectivo del bebé y todas ellas confluyen en un factor que resulta vital en este desarrollo: el apego.

El papel del apego en el desarrollo afectivo del niño

El apego es uno de los factores más importantes en el desarrollo afectivo del bebé.

El apego surge de una necesidad primaria, la necesidad de afecto. Es un fuerte lazo afectivo que se establece entre el neonato y la madre (porque suele ser la persona más cercana a él).

Este vínculo tiene una gran función adaptativa, ya que favorece que “las crías” se mantengan en un entorno seguro cuando todavía no son autónomas y posibilita que adquieran la seguridad de su entorno y que más adelante empiecen a explorar el mundo.

Una vez establecido un vínculo estable y seguro, se abre la puerta a la curiosidad del niño por su entorno. Una de las funciones vitales del apego es entonces que el niño adquiera seguridad mediante el vínculo con su cuidador para que, posteriormente, sienta la seguridad y la curiosidad para explorar su entorno y adquirir nuevos conocimientos.

Pero quizás lo que dota de tanta importancia al apego para el desarrollo afectivo del niño, es el hecho de que, dependiendo de las características del mismo, repercutirá en nuestra personalidad durante el resto de nuestra vida. Descubre las etapas del desarrollo en niños.

1- Desarrollo afectivo del nacimiento a las 6 semanas: Fase de preapego

Esta etapa se caracteriza por conductas reflejas del neonato que están determinadas genéticamente y que tienen valor para la supervivencia. El llanto, la sonrisa etc. Son conductas que atraen la atención de otros seres humanos y, al mismo tiempo, sirven como respuesta a estímulos externos (sonrisa en respuesta a un estímulo placentero como una caricia y llanto para un estímulo desagradable como un ruido fuerte).

El reconocimiento sensorial es muy básico en esta etapa, aunque el neonato ya prefiere la voz de la madre a la de otros adultos a pesar de no mostrar aún un apego propiamente dicho hacia ella.

2- Desarrollo afectivo de 6 semanas a 6 meses: Formación del apego 

Durante esta etapa, el bebé responde de forma más clara a la presencia de la madre. Orientando hacia ella su conducta sonriendo y siguiéndola con la mirada de forma más consistente que con el resto de personas.

No obstante, en esta fase no se ven muestras de ansiedad al separarse de la madre, a pesar de que ya la reconocen perfectamente. En esta etapa no les afecta tanto la separación de la madre como la pérdida del contacto humano (como cuando se les deja solos en un cuarto).

3- Desarrollo afectivo de 6-8 meses hasta 18-24 meses: Fase de apego

Durante esta etapa el vínculo del hijo con la madre está tan formado que el niño suele mostrar ansiedad y enfadarse al separarse de ella. Es la fase de apego propiamente dicho donde gran parte de las acciones que realizan los niños son para atraer la atención de la madre.

El bebé es capaz incluso de rechazar el contacto con un familiar cercano porque lo que desea es únicamente estar con su madre (a diferencia de la fase anterior donde le afectaba la pérdida de contacto humano).

4- Desarrollo afectivo de 18-24 meses en adelante: Fase de formación de relaciones recíprocas

Durante esta etapa se produce la aparición del lenguaje y el niño adquiere la capacidad de representar mentalmente a la madre. Esto le permite intuir su retorno cuando no está. Además, esta nueva capacidad provoca la desaparición de la ansiedad por parte del niño ya que comienza a entender que esta ausencia de la madre no es definitiva y que regresará en algún momento.

Si durante esta fase la madre explica los motivos de su ausencia y el tiempo estimado que va a estar fuera, los niños llorarán mucho menos que si no se les da ningún tipo de información.

A partir de los tres años de edad los niños empiezan a crear estrategias con el fin de negociar y controlar la interacción con la madre, para tratar de pactar sus salidas de casa.

Al final de estas cuatro fases se establece un vínculo afectivo sólido y pleno entre la madre y el niño. No obstante, dependiendo de la calidad y la forma de relación entre la madre y el bebé, éste último desarrollará un tipo de apego específico.

Tipos de apego en el desarrollo afectivo de los niños

El apego seguro es el que produce mejores resultados.

1- Apego seguro

Si todo va bien el bebé adquirirá un apego seguro. Este tipo de apego es el que produce mejores resultados en el desarrollo afectivo del bebé y se produce cuando los padres ejercen de forma correcta la función de dar seguridad a los hijos, están disponibles, son coherentes, son personas emocionalmente estables etc.

Este estilo educativo favorece que los hijos sean autónomos, no que quieren estar solos sino que pueden valerse por sí mismos. Genera individuos que afrontarán sus relaciones de adulto de un modo seguro, que tendrán más autonomía para vivir, más resistencia al fracaso, más capacidad de compromiso y de comunicación afectiva.

2- Apego ansioso-ambivalente

Este tipo de apego se caracteriza por figuras incoherentes e inestables con formas de intimidad variables. Se presenta por ejemplo en casos de sobreprotección de los hijos que no favorecen la autonomía de los mismos. Los individuos que han desarrollado este tipo de apego suelen tener dificultades para construir su autonomía personal y si no la adquieren mediante la pareja, difícilmente podrán construirla por ellos mismos.

Otra característica de estos individuos es la idealización del amor. Lo perciben como algo muy importante en la vida y suelen verse menos amados de lo que creen merecer.

3- Apego evitativo  

Es probablemente el peor de los tipos de apego que se pueden desarrollar. Surgen de figuras de apego que aborrecen a los niños, que los aborrecen y no muestran afecto hacia ellos y, por ende, no forjan relaciones de intimidad.

Este tipo de apego genera individuos fríos que desean vivir solos, que les cuesta mantener relaciones de pareja y suelen tener relaciones distantes con poca intimidad. Piensan que el amor no existe, que es una invención o producto del desarrollo cultural y literario.

4- Apego inseguro desorganizado – desorientado

Los que desarrollan este tipo de apego, carecen de una estrategia consistente que llegue a organizar las respuestas del niño ante la necesidad de protección y búsqueda de control. Como su propio nombre indica es un apego desorganizado en el que los niños no han aprendido pautas de respuesta ante una necesidad.

Este tipo de apego genera confusión, conflicto y miedo ante la figura de apego en situaciones de estrés.

La sensibilidad materna jugará un papel fundamental en el desarrollo afectivo del bebé.

Conseguir un buen desarrollo afectivo del bebé

Como hemos visto, un buen desarrollo afectivo del bebé se relaciona directamente con un apego seguro. Y se ha visto que este apego seguro se relaciona directamente con la sensibilidad materna (o de la figura de apego) a las necesidades e intenciones del bebé.

Esta sensibilidad se relaciona con responder rápida y apropiadamente al niño y ser capaz de ayudarlo cuando es preciso, especialmente si está angustiado.

Esta sensibilidad además ayuda a manejar la angustia del bebé, permitiendo la exploración y consolida el sentido de eficacia del niño, tanto respecto a sí mismo
como a los demás.

Precauciones en el desarrollo afectivo del bebé

Haciendo aquí un pequeño apunte, hay que tener especial cuidado con los cambios bruscos a los que sometemos a los niños. La integración del mismo en un nuevo ambiente, o un cambio de hábitos son acciones que requieren de un cierto procesamiento.

Un error que puede cometerse es la integración demasiado temprana del bebé en un sistema de guarda. En ocasiones en que los padres tienen vidas muy ajetreadas y reducen, o directamente se saltan, el tiempo de relación materna, los niños suelen presentar problemas. La urgencia de la vuelta al trabajo presiona muchas veces a las madres y padres a delegar el cuidado de sus hijos en guarderías, familiares etc. Lo que desestabiliza el vínculo afectivo a crear.

Otros casos ya en una edad adecuada son las de una integración más brusca. Muchos niños necesitan de un cambio más progresivo para adaptarse a un ambiente nuevo como por ejemplo una guardería.

En la misma línea estos cambios bruscos de ambiente pueden extrapolarse a otras conductas como el destete del niño o el cambio de cuidador. A pesar de ser factores que no correlacionan al 100% con un perfecto desarrollo del niño, sí influyen en éste y conocerlos puede suponer la diferencia entre un buen o mal desarrollo.

Desarrollo afectivo en bebés adoptados

Un estudio de Michael Rutter realizado en un orfanato de Rumanía reveló las consecuencias de la ausencia de una figura de apego en los bebés. Se estudiaron las consecuencias que tiene la adopción a determinadas edades, es decir, cuánto influye el tiempo sin esas figuras en el posterior desarrollo del niño.

En comparación con niños ingleses (adoptados normalmente y sin demasiada privación de la figura de apego), los niños rumanos adoptados en distintas edades mostraban un desarrollo diferente.

Los niños adoptados antes de los 6 meses, mostraban a los 6 y 11 años resultados en el desarrollo comparables a cualquier otro niño, es decir, no había consecuencias visibles.

Sin embargo, más allá de los 6 meses, los niños mostraban un retraso en el desarrollo (tanto físico, como intelectual, como emocional) respecto a niños adoptados en circunstancias normales.

El 20% de los niños rumanos adoptados después de los 6 meses mostraban conductas sociales extremadamente anormales como no diferenciar a sus padres de adultos no familiares, no buscar a sus padres en situaciones que les pudieran provocar ansiedad, incluso tendían a ser desmesuradamente amistosos con los extraños y mostraban un deseo excesivo de que les prestaran atención.

A pesar de que Michael Rutter aseguraba que con una buena rehabilitación estos niños podían recuperarse prácticamente por completo, este estudio demuestra el poder que tiene la figura materna o paterna en el desarrollo del bebé, y que no sólo puede afectar a rasgos de la personalidad, sino al desarrollo físico, emocional e intelectual.

Vídeos de interés sobre el desarrollo afectivo del bebé

https://www.youtube.com/watch?v=lilmCeluMuA&t=1663s

https://www.youtube.com/watch?v=WgDSaQsE_NY&t=163s

 

Educar sin Gritar: Guía práctica para aprender a educar sin gritos ni amenazas

Una guía práctica para aprender a educar sin gritos ni amenazas. Descubre cómo desarrollar la empatía, aprende técnicas efectivas de comunicación, inteligencia y regulación emocional que te ayudarán a lograr un desarrollo más equilibrado que aporte a tu hijo/a confianza, seguridad y un mejor futuro. Educar sin gritar permite crear una legítima autoridad de progenitores y educadores.

Educar sin gritar es posible.

¿Es posible educar sin gritar?

Sí, sin ninguna duda. Educar sin gritar no solo es posible, sino que los resultados de una crianza en la cual padres e hijos mantienen fuera del hogar golpes, gritos, etc. son mucho mejores. Es decir, aquellas personas que se han desarrollado bajo el mando de unos padres con actitud menos amenazante han sabido desenvolverse en la vida social y laboral de forma mucho más correcta. No podemos olvidar que alrededor del 90% de los trastornos psicológicos provienen de una mala educación.

La educación es un reto apasionante para padres, madres, profesionales y lectores, los cuales podrán saborear en los apartados siguientes pequeños entresijos de la gran aventura que es educar.

¿Cómo podemos mejorarla?

Claves para educar sin gritar

Cada caso es un mundo, y cada casa también. Existen infinidad de estrategias para llevar a cabo una mejor educación y su eficacia dependerá de cada familia. Sin embargo, aquí le ofrecemos dos claves fundamentales para comenzar a educar sin gritar:

  • Empatía: La empatía es esencial en las relaciones interpersonales, y qué mejor momento para desarrollarla que en la infancia. En esta edad, los niños son como esponjas con capacidad de absorber tanto lo bueno como lo malo. Basar nuestra crianza en valores éticos y morales les permitirá desarrollarse bajo un estado emocionalmente estable. Los padres son quienes mejor conocen a sus hijos, y también quienes más les quieren. Sería impensable para un padre o madre permitir que su hijo fuese humillado, insultado, amenazado, etc. por otra persona. ¿No es eso exactamente lo que siente cuándo algún familiar le golpea o le grita? Los niños tienen derecho a ser educados sin violencia y ese es también el deber de un padre. Será sencillo trabajar la empatía siempre que seamos capaces de proporcionar un entorno con facilidad para la comunicación, el entendimiento y el apoyo.
  • La inteligencia emocional: La inteligencia emocional fue desarrollada por Daniel Goleman, quien comenzó a investigarla en empresas y organizaciones. Fue consciente, en aquel momento, de que aquellas personas que habían sido educadas en hogares donde la comunicación y expresión de emociones se realizaba de forma saludable, presentaban mejores actitudes personales y laborales. Los colegios e institutos están comenzando ya a desarrollar técnicas para trabajar esta habilidad, ¿por qué no hacerlo también desde casa? Es imprescindible que un hogar esté habilitado para la expresión de emociones y sentimientos, ya que está es la única forma de que los más pequeños sean capaces de reconocerlas y afrontarlas. Esta es la única forma de que los más pequeños aprendan a regular sus propias emociones, tarea imprescindible en contextos que tendrá que hacer frente en el futuro. No se ha de tener miedo a las emociones negativas (fue gracias a la película inside out que muchos descubrimos que la tristeza puede aportarnos cosas positivas al igual que la felicidad) y tampoco se debe temer a hablar sobre aquello que nos preocupa. Una conversación fluida, libre y basada en la igualdad entre los habitantes de una casa tiene como consecuencia un mayor crecimiento personal.

10 consejos para ayudar a mejorar la educación

A continuación, les proporcionaremos 10 consejos que, sin ninguna duda, ayudaran a que en su hogar se desarrollen conductas a favor de una crianza positiva:Todos los miembros de la casa deben saber cuál es su papel en la familia, qué es lo que se espera de ellos y cómo pueden ayudar al resto de los miembros. Distribuir las tareas del hogar es una forma de reducir la ansiedad y mejorar el clima.La comunicación en el hogar proporciona un intercambio de ideas, opiniones y demandas que tendrá como consecuencia una mayor satisfacción familiar y un mayor bienestar.

  1. Las exigencias a nuestros hijos deben basarse siempre en la madurez del mismo. Esto le ayudará a desarrollar sus capacidades, lo que aumentará el grado de importancia de las tareas delegadas y ayudará a desarrollar su madurez.
  2. Las diferencias y peleas entre los miembros de la familia deben desarrollar de formas que estén basadas en el diálogo. Como personas adultas, debemos tener la capacidad de controlar nuestro enfado y no dejarnos llevar por los sentimientos negativos de nuestros hijos. Si no nos vemos capaces de hacerlo, debemos retirarnos, esto hará que las discusiones no terminen en enfrentamientos.
  3. Asumir la culpa y la responsabilidad de las situaciones negativas que llevamos a cabo, ayudaran a que los niños desarrollen su propia capacidad de disculparse. Los padres son un reflejo para los niños, por lo que, si queremos que aprendan algo, debemos realizarlo nosotros primero.
  4. Comunicarnos a través del diálogo positivo, es decir, evitar decir no, basar nuestras negaciones en razones, utilizar la primera persona (yo) en vez de la segunda persona (tú) para ver los distintos puntos de vista de una misma realidad… Estas conversaciones aumentarán la capacidad comunicativa de los niños y su habilidad para debatir y defender distintas ideas.
  5. Preparar tiempos o espacios libres de tecnología que tengan como consecuencia un periodo de conversación o juego en el que deben participar toda la familia. Esto tendrá como consecuencia relajar las tensiones existentes entre los miembros y ayudar al dialogo, entendimiento y empatía.
  6. Refuerza de forma positiva aquellas acciones que sean satisfactorias. En muchas familias solo las conductas negativas son señaladas con castigos. Si no se premian a los niños bajo situaciones positivas, creerán que el único modo de tener la atención de sus padres es mediante la realización de las denominadas “trastadas”. El refuerzo positivo aumenta la autoestima, el autoconcepto y las ganas de mejorar, al contrario de los castigos que pueden minar el estado de ánimo de un niño si se dan con demasiada regularidad. Los premios deben ajustarse a la edad y se recomienda que no sean materiales.
  7. Los discursos de los educadores deben siempre mostrar una coherencia. No siempre estaremos de acuerdo con nuestra pareja, pero nunca debemos discutir sus decisiones delante de los menores. Esto debilita la unión paternal y la concepción de aquel que está siendo juzgado, lo cual puede tener como consecuencia la pérdida del respeto por parte del niño.
  8. Trate a su hijo como le gustaría que le tratasen los demás. Quizás es simple, obvio y de sentido común, pero deberíamos tratar a las personas del mismo modo que deseamos que sean tratadas por otros.

Cómo conseguir que nuestro hijo/a sea “un buen niño”

Uno de los mayores miedos de los padres al adoptar un estilo educativo más democrático es perder poder ante sus hijos. Es decir, ser incapaces de disciplinarlos. Parece ser que muchos padres piensan que educar sin gritar les hará perder autoridad.

La disciplina es, en sentido más positivo, un requisito inolvidable para asegurar un crecimiento equilibrado para un niño sano y preparado. ¿Se puede desarrollar la disciplina solo en contextos autoritarios?

La respuesta es no. La disciplina ha de trabajarse a través de la obediencia y observación de las normas y reglas familiares, escolares, sociales… Se ha de apoyar el crecimiento de valores basados en el respeto hacia las personas cuyas condiciones por edad, género, raza, orientación sexual, etc. sean distintas. Para trabajar la disciplina no es recomendable hacerlo a través de la absoluta autoridad, puesto que este aprendizaje será en vano. En resumen, educar sin gritar nos permitirá crear una disciplina positiva.

Educar sin gritar mejora la actitud de los niños.

¿Por qué no dan buenos resultados las crianzas autoritarias y permisivas?

Durante muchos años, el estilo educativo que ha imperado en nuestra sociedad ha sido el autoritario. Las consecuencias de esta crianza han sido notables, algo de lo que se dieron cuenta los investigadores y sobre lo cual alarmaron a la ciudadanía. Así, algunas personas decidieron adoptar un estimo permisivo, lo cual fue un error, puesto que daba resultados distintos, pero igual de negativos.

Actualmente, los años de investigación nos han proporcionado un esquema educativo cuyos resultados son satisfactorios en todos los sentidos: el estilo educativo democrático. Las consecuencias de esta crianza son mucho más positivas. Así, aquellos adultos que apoyan la comunicación, la atención, el afecto y el apoyo en el hogar, son padres de aquellos niños cuyo desarrollo es más completo. Educar sin gritar es un estilo educativo que ofrece efectos positivos para el niño en términos de socialización. Así, podemos ver un gran avance en la aparición de competencias sociales, índices más altos de autoestima y bienestar psicológico y un nivel inferior de conflictos familiares.

Por otro lado, los padres que siguen un estilo autoritario repercuten de forma más negativa sobre la socialización de los hijos, produciendo así una falta de autonomía personal y creatividad, menor competencia social y baja autoestima. Estos niños tienden a ser, por lo general, reservados, desconfiados y descontentos. Finalmente, los padres permisivos son aquellos cuyas medidas tienen como consecuencia que sus hijos presentan dependencia, altos niveles de conducta antisocial y bajos niveles de madurez y éxito personal.

En resumen, debemos basar nuestra técnica educativa en un modelo democrático, libre de antiguas técnicas basadas en el miedo y en la ciega autoridad. No debemos ser tampoco permisivos, es decir, debemos encontrar un equilibrio en el cual seamos representados como padres con capacidad disciplinaria a través de técnicas de escucha, diálogo y apoyo. La educación es un reto apasionante lleno de dudas y, aunque los niños no vienen con un manual de instrucciones bajo el brazo, nadie nos juzgará si echamos una ojeada a libros o artículos como este.

¿Cuál va a ser la primera técnica que emplees para mejorar el clima de tu hogar y el futuro de tu hijo?

Albert Bandura y su teoría de aprendizaje social (TAS). Implicaciones educativas

¿Cómo aprende el cerebro? Una de las teorías más influyentes es la teoría de aprendizaje social, de Albert Bandura. En este artículo, Patricia Sánchez Seisdedos, psicóloga, responde a todas nuestras dudas: Quién es Bandura, sus experimentos, fases de la teoría de aprendizaje social o vicario y cómo podemos aplicar sus enseñanzas al ámbito de la enseñanza o educación.

Albert Bandura y su teoría de aprendizaje social

¿Quién es Bandura?: Su interés por comprender el aprendizaje 

Psicólogo Canadiense nacido en 4 de diciembre de 1925. Bandura realizó estudios psicológicos sobre aprendizaje, dándole un papel crucial al aspecto cognitivo.

Esto quiere decir, que Albert Bandura apoyará un enfoque social-cognitivo. Basando la conducta humana en la interacción entre el sujeto (interpretaciones) y el entorno (castigos y respuestas).

En relación con esto, Bandura  elabora su famosa teoría de aprendizaje social, denominada también aprendizaje vicario o modelado, que veremos a continuación con mayor detalle.

Teoría del aprendizaje social o aprendizaje vicario de Bandura: El aprendizaje por observación.

Según Albert Bandura: La mayoría de las imágenes de la realidad en la que basamos nuestras acciones, están realmente inspiradas en la experiencia que adquirimos a través de otras personas (experiencia vicaria).

Y es que nos pasamos muchas horas del día adquiriendo conocimientos a través de este tipo de aprendizaje. Cada uno de nosotros tenemos un repertorio de personas a las que tomamos como referencia en diferentes ámbitos de la vida: Nuestros padres, nuestros profesores, nuestros compañeros del trabajo, nuestros amigos, personajes públicos que nos “inspiran”, etc.

Casi sin darnos cuenta, repetimos comportamientos que vemos en los demás. Sin embargo, no somos autómatas. Elegimos el modelo, observamos atentamente, memorizamos y evaluamos si nos compensa imitarle, o no.

Dentro del aprendizaje vicario, esta evaluación resulta muy importante. De hecho, es lo que diferencia a la forma de ver el aprendizaje de Bandura respecto a otros modelos, y lo que hará que más tarde, se reevalue la teoría denominándola aprendizaje cognitivo-social.

Cuando las personas ponemos a funcionar la memoria, ejecutamos imágenes mentales de lo que hemos visto hacer a nuestro modelo. Utilizamos también, un discurso verbal interno, y recordamos lo que sucedió en ese momento. A partir de ahí, tomamos decisiones: “si queremos reproducir el comportamiento aprendido o no”; “si lo hacemos de forma exacta, si innovamos”… Incluso lo podemos ir modificando en función de nuestro objetivo. Entra en juego la motivación de cada persona y el interés que tiene en realizar la conducta.

Experimento del muñeco bobo de Bandura: Sobre agresividad

De la teoría a la práctica

Para darle una base empírica a su teoría, Albert Bandura, desarrolló el experimento del muñeco bobo. Trata de conciliar su teoría del aprendizaje por observación con la agresividad. El objetivo, era llegar a una conclusión sobre la influencia que ejercía la violencia que observaban los niños en modelos (más adelante se desarrollaría el experimento enfocado a conocer la influencia de la agresividad observada en televisión).

En el vídeo que adjunto a continuación se ve de forma real, en qué consistió el experimento. Aviso de antemano que los subtítulos no tienen “ñ”, pero es muy clarificador:

¿Cómo se llevó a cabo?

Como se puede ver, el muñeco Bobo era una especie de globo, que tras ser derribado, recupera automáticamente su posición vertical.

Se utilizaron dos grupos experimentales (GE1 y GE2) y un grupo de control (GC). Cada grupo experimental estaba formado por 24 niños (igual numero de niños que de niñas) y el grupo de control por 24 infantes, repartido igualitariamente por ambos sexos.

  • GE1: 24 niños de ambos sexos. Dividirá el grupo en dos, de 12 niños cada uno.
    • GE1A: Verá una mujer realizar conductas agresivas dirigidas al muñeco.
    • GE1B: Verá a un hombre realizar conductas agresivas dirigidas al muñeco.
  • GE2: Grupo de niños que observa a un modelo interactuar de forma NO agresiva con el muñeco.
  • GC: 24 sujetos. 12 niños y 12 niñas. Se les presenta el muñeco sin una observación previa de interacción de ningún modelo.

Resultados

Las conclusiones de Bandura fueron:

  1. GE1 (niños que vieron a un adulto realizar conductas agresivas) tenía más probabilidades de llevar a cabo conductas agresivas que los otros grupos.
  2. Los niños eran mucho más propensos a repetir un comportamiento físicamente violento en que las niñas. No hubo tantas diferencias significativas en los comportamientos agresivos verbales.
  3. Cuando el modelo era mujer, tendría a ser más imitado por niñas que por niños y viceversa (similitud con el modelo).

Sin embargo, no todo es blanco o negro. Para que una conducta se desarrolle, hacen falta más elementos que la observación y un modelo que la ejecute.

Es más, para que un modelo sea apropiado, debe “ser atractivo y de interés para la persona modelada”. Aquí también juega un papel importante la cultura. No cualquier persona servirá de modelo para cualquier niño en cualquier contexto.

Es cierto que el niño, al observar al modelo realizar conductas agresivas, integra este modo de responder en su repertorio conductual y esto aumenta la probabilidad de emitir una respuesta de este tipo, pero no es totalmente determinante.

Las personas tenemos conciencia, capacidad de decisión y potestad para elegir. Por tanto, una vez adquirido el aprendizaje, el niño debe querer ponerlo en marcha en ese momento. Seleccionar esa conducta como la más adecuada para ese momento, en función de sus objetivos.

En este experimento, algo que influye en la conducta del niño, es que se enseña como interactuar con un elemento del que no tienen experiencia previa (el muñeco es nuevo para ellos), por tanto, se restringe la libertad en cierto modo, ya que se le facilita la conducta. Es decir, será distinto el comportamiento del niño en función de las posibilidades de elección que tenga para reaccionar ante una determinada situación.

Procesos de la teoría de aprendizaje social o vicario de Bandura

En la teoría de aprendizaje social, Bandura diferenció 4  procesos que se desarrollan necesariamente en el aprendizaje social:

1. Atención

Resulta totalmente imprescindible que la atención del aprendiz esté focalizada hacia el modelo que realiza la conducta. Cualquier distractor interrumpiría la tarea de aprendizaje.

2. Retención

La memoria juega un papel muy importante. La persona que está integrando un nuevo comportamiento, debe almacenarlo en su memoria para reproducirlo a continuación.

3. Reproducción

En este punto, además de la puesta en marcha de la conducta, la persona debe ser capaz de reproducir simbólicamente el comportamiento. Por ejemplo, por mucho que un niño vea a su tenista preferido jugar, no quiere decir que vaya a golpear la pelota igual que él, primero tiene que tener la capacidad motora para realizar esos movimientos. Se integrará el tipo de movimiento y la acción, pero esto requiere de repetición para realizar la conducta correctamente.

Además, debe haber una capacidad cognitiva para poder poner en marcha todos los mecanismos de recuperación simbólica. O sea, que el niño necesita obligatoriamente haber llegado a este nivel de desarrollo cognitivo.

4. Motivación

Aún teniendo las imágenes mentales de la conducta observada, hace falta querer realizarla. Podemos tener distintos motivos, por ejemplo:

  • Refuerzo/castigo pasado: Se basa en el conductismo tradicional. Cuando ya hemos realizado una conducta y hemos obtenido algo bueno a cambio (un refuerzo). Esto hace que volvamos a reproducirla si buscamos conseguir el mismo refuerzo.
  • Refuerzos/castigos prometidos: Expectativas de lo que se pretende conseguir. Imaginamos las consecuencias.
  • Refuerzo/castigo vicario: Lo que hemos visto que consiguió el modelo del que aprendimos.

¿Cómo podemos utilizar las estrategias de aprendizaje de Bandura?: Implicaciones educativas del aprendizaje vicario

1. Aprendizaje observacional aplicado a la educación

En todas las culturas, los niños se fijan en adultos  para aprender y modificar patrones de comportamientos, actitudes… Aprenden a través de personas de referencia. Bandura dice que:

“Afortunadamente, la mayor parte de la conducta humana se aprende por observación mediante modelado”.

Esto evita mucho ensayo-error, puesto que el niño tiene la oportunidad de ver la situación, la ejecución de la conducta y las consecuencias. No obstante, los niños no prestan atención ni aprenden todas las conductas de un modelo, si no que depende de factores como la complejidad, del ajuste de la capacidad cognitiva, del significado de modelo que tenga el adulto para el niño y del valor funcional de la conducta modelada.

Siendo de esta manera, que se ha demostrado que los niños tienden a imitar en mayor grado conductas relativamente simples, cercanas a su competencia cognitiva, con recompensas gratificantes para otros, presentadas por modelos atractivos y en los momentos en los que ellos presentan una atención activa a dichos modelos.

Desde la perspectiva de la teoría cognitiva social de aprendizaje, podríamos aplicarlo al aula en distintas direcciones. Es aconsejable que los niños perciban al profesor o educador  como alguien que presenta constantemente modelos conductuales, verbales y simbólicos a los alumnos. Su eficacia dependerá de la consistencia entre los modelos, la adecuación de éstos a las competencias de los alumnos, la valencia afectiva entre éstos y el propio educador, y la efectividad de los procedimientos que el educador ponga en juego en la presentación de los modelos. Por otra parte, los alumnos no sólo obtienen oportunidades de aprendizaje observacional de lo que hacen y dicen los educadores, sino también de sus compañeros. El empleo sistemático de formas estructuradas de presentación de modelos entre compañeros puede convertirse en un recurso educativo de gran importancia.

2. Predicción y aprendizaje aplicado a la educación

Bandura habla sobre la predicción, elemento muy importante a la hora de trabajar con el aprendizaje de niños, porque interiorizan muy rápido cuáles son las consecuencias de su comportamiento, sabiendo diferenciar en los distintos casos.

Por ejemplo, algunos padres se preguntan por qué hay profesores con los que los niños se portan siempre mal y profesores con los que los niños se comportan estupendamente, o “¿por qué no me hace caso hasta que no me pongo de los nervios?”.

Esto es a causa de las predicciones que los chicos realizan. Por ejemplo, si cada vez que Juan permanece sentado en su sitio, su profesor “A” no se lo valora (no le dice “muy bien Juan, lo estas haciendo muy bien”), Juan seguirá haciendo lo que más le interese en cada momento. Ahora bien, si el profesor “B” grita cada vez que Juan se levanta y ordena que todo el mundo permanezca sentado, además de enseñar que al levantarse hay una reprimenda, enseñará que hay que sentarse cada vez que el grite. Por tanto, Juan y los demás niños sabrán que con A, da igual si te sientas o no y con B, cuando grite y se enfade, hay que sentarse.

Es por esto, que el profesor en el aula, no solo está enseñando a realizar conductas o comportamientos, si no que, según la teoría del aprendizaje social, crea situaciones y patrones de respuesta.

Por otro lado, las expectativas que integran las personas, en este caso los niños, no tienen que ser solamente las recibidas en primera persona. Por ejemplo, si el chico más popular de la clase lo es por llevar a cabo conductas disruptivas o problemáticas, muchos le imitarán para conseguir lo mismo: popularidad y atención.

Esto es algo muy potente a utilizar en el aula, si se utiliza bien. Pero no es así en la mayoría de los casos… Lo que sería más eficaz a la hora de enseñar, sería alabar cualquier cosa buena que realice el niño que actúa como modelo para la mayoría de los alumnos, en lugar prestar atención a las cosas que no queremos que repita.

3. Motivación y aprendizaje aplicado a la educación

Bandura tiene claro aquí que las consecuencias de la conducta (tanto refuerzos como castigos), tienen un importante grado de influencia para aumentar o disminuir una conducta (respectivamente).

Esto es principal en la motivación y en lo que se fundamenta el aprendizaje clásico. Pero, la diferencia entre el modelo de Bandura y el de Skinner, está en que para este primero, las consecuencias crean expectativas que serán las que aumenten o disminuyan comportamientos futuros. En diferencia a Skinner, quien defiende que las consecuencias son las determinantes en sí mismas de la repetición de una conducta.

Por tanto, si seguimos los supuestos de Bandura, las consecuencias anticipadas controlan la conducta más que las reales. Esto explica que un comportamiento se dé aunque a veces no se refuerce ¿por qué un niño todos los días intenta llamar la atención en clase, aunque a veces se le ignora? Por que sabe que otras veces, se le presta mucha atención.

Las personas procesan secuencias de relaciones conductas-consecuencias y sintetizan la información.

4. Pensamiento y regulación cognitiva aplicado a la educación.

Como ya hemos visto antes, para Bandura, el pensamiento es un elemento clave en la conducta. Cuando un niño aprende, es muy importante que construya representaciones simbólicas conceptuales. Es decir, que entienda el contexto, la conducta y el por qué.

Bandura expone que si un niño no es consciente de las consecuencias de su conducta, no aprenderá correctamente.

Basándonos en la teoría de aprendizaje social, cuando educamos a niños en las aulas, debemos explicarles qué se consigue con las cosas que hacen, para qué aprenden y cuáles son los objetivos. Si no, siguiendo esta teoría, solamente desarrollaran comportamientos carentes de sentido para ellos y serán autómatas.

Además, la repetición consciente de los comportamientos, irá produciendo una integración y automatización de los mismos, dejando así “espacio mental” para seguir aprendiendo.

Por último, te pregunto a ti ¿habías oído hablar de este psicólogo?, ¿se te ocurre alguna idea para aplicar este tipo de aprendizaje?, ¿qué te parece?, ¿estás de acuerdo? Te invito a comentar y compartir con nosotros qué piensas sobre este tema y si has vivido alguna situación que te haya llamado la atención.

Todo sobre la neuroeducación: Qué es, para qué sirve, y cómo aplicarla en la escuela y en casa

 ¿Qué es la neuroeducación, para qué sirve?  La neuroeducación o neurodidáctica es una nueva visión de la enseñanza que se basa en aportar estrategias y tecnologías educativas centradas en el funcionamiento del cerebro. Esta nueva disciplina educativa fusiona los conocimientos sobre neurociencia, psicología y educación, con el objetivo de optimizar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Aquí te explicamos todo sobre la neuroeducación: qué es y para qué sirve. También te damos algunos consejos para aplicar en el aula y en casa. La neuroeducación cambiará la forma en la que los niños estudian y aprenden ¡Aprovecha los descubrimientos sobre cómo el cerebro adquiere nuevos conocimientos para educar mejor! 

¿Qué es la neuroeducación?

¿Qué es la neuroeducación o neurodidáctica? Definición y concepto

La neurodidáctica, también denominada neuroeducación puede definirse como una disciplina puente entre la neurología y las ciencias de la educación, en la que la psicología educativa tiene un papel clave.

Se trata de un proyecto de desarrollo científico en el que se quieren aunar los conocimientos que tenemos acerca de cómo funciona el cerebro con lo que se sabe acerca de los procesos educativos sobre el terreno. Normalmente, el ámbito en el que se centra la neuroeducación es la educación en ámbitos escolares y académicos.

La neuroeducación o neurodidáctica es un campo de actuación muy reciente, en el colaboran tanto educadores como neurocientíficos. En este campo emergente convergen especialidades como la neurociencia, la psicología, la ciencia cognitiva y la educación para mejorar los métodos de enseñanza y los programas escolares.

Es una dinámica de aprendizaje basado en neurociencias, cuyo propósito es aplicar todo lo que se sabe acerca de cómo el cerebro aprende y qué cosas estimulan el desarrollo cerebral al ámbito escolar.

Factores de la neuroeducación

Factores que intervienen en la neuroeducación

En neuroeducación y neurodidáctica se aplican todos los conocimientos que ha ido recopilando las ciencias cognitivas y la neurociencia durante los últimos 25 años. Algunos de los hallazgos más importantes se explican a continuación.

1- La plasticidad cerebral y neurogénesis

La plasticidad cerebral ha sido uno de los descubrimientos más relevantes en el campo de la neurociencia. El cerebro es “plástico”, es decir, tiene una gran capacidad de adaptación durante toda la vida. Además es capaz de crear constantemente nuevas neuronas y conexiones entre ellas si se le provee de la estimulación adecuada.

2- Las neuronas espejo

Las neuronas espejo son un grupo de células cerebrales que se activan tanto cuando realizamos una acción como cuando observamos a alguien realizarla. Y no solo ocurre con acciones, sino también con las expresiones emocionales. Por ello se cree que son la base de la empatía y de la adquisición del lenguaje. Los conocimientos sobre las neuronas espejo son muy importantes para la neuroeducación o neurodidáctica.

3- Emociones y aprendizaje

Las emociones interactúan con los procesos cognitivos, por ello una parte clave de la neuroeducación se refiere a manejar las emociones para que no solo no interfieran sino que beneficien el proceso de aprendizaje. Se pretende enseñar a los niños a ser conscientes de sus sentimientos y tomar el control de estos y de su conducta. Es importante que aprendan a reconocer cuando están enfadados, tristes y poder manejar esta emociones. Además, un alto nivel de estrés dificulta el aprendizaje, por ello es importante crear un buen clima de aprendizaje, sin estrés, y enseñarles a manejar la ansiedad.

Pero no solo gestionar las emociones negativas nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento académico, sino que se sabe también que el aprendizaje de material que evoque emociones se aprenderá mejor y será más permanente. Esto es lo que se llama un aprendizaje significativo.

4- Dislexia y trastornos del aprendizaje

Los avances en trastornos del aprendizaje nos permiten, no solo a aportarles a estos niños un apoyo personalizado, sino a ofrecerles las mejores herramientas para que superen sus dificultades.

5 -Tanto la experiencia como la genética nos influyen

Desde casi los inicios de la psicología ha habido un debate muy fuerte acerca de si lo que somos se debe a nuestra experiencia o a nuestra genética. Hoy, la mayoría de los expertos coinciden en que ambas cosas son fundamentales para nuestro desarrollo. La genética va a sentar las bases de nuestras habilidades y capacidades, pero la experiencia va a actuar sobre ello. Los niños puede que tengan una serie de capacidades más o menos instauradas, que se les de mejor una cosa que otra pero esto es algo que siempre se puede entrenar y modificar.

Otros campos de investigación que se aplican a la educación son el entrenamiento en razonamiento, mejora en la memoria de trabajo, en la consolidación de la memoria, recuperación de recuerdos y tratamientos para problemas de aprendizaje.

En el siguiente vídeo se explican cómo los diferentes conocimientos de la psicología y neurociencia influye en el aprendizaje de los niños y qué puede aportar la neuroeducación en el aula.

CogniFit Plataforma Educativa líder de neuroeducación en el aula

La neuroeciencia y neurodidáctica cada vez tienen más peso en las escuelas que quieren optimizar sus procesos de enseñanza. La tecnología educativa de CogniFit, basada en la neuroeducación, se lleva aplicando en diferentes centros escolares en todo el mundo resultando altamente efectiva para todos los alumnos, pero sobre todo, para aquellos que tienen necesidades específicas o dificultades del aprendizaje.

CogniFit Neuroeducación en el aula, es una herramienta científica para educadores, diseñada para ayudar a identificar alguna de las causas neurológicas que pueden estar relacionadas con el fracaso escolar y rehabilitar las principales funciones cognitivas de los niños.

¿Cómo funciona? Lo primero que deben hacer los estudiantes es completar la evaluación cognitiva. Todos los juegos mentales de CogniFit Neuroeducación, han sido diseñados y validados clínicamente para identificar las debilidades y fortalezas cognitivas implicadas aprendizaje: Atención, memoria, percepción y razonamiento.

Utilizando los resultados de esta evaluación inicial, CogniFit programa automáticamente una dinámica de entrenamiento cerebral personalizado, diseñado específicamente para mejorar las necesidades cognitivas de cada estudiante.

El fracaso escolar es una de las preocupaciones más destacadas en el sistema educativo. Por eso es importante aplicar los conocimientos sobre el cerebro a la educación. Contar en los centros escolares con herramientas e iniciativas neuroeducativas que permitan integrar procedimientos para que todos los alumnos puedan desarrollar adecuadamente su potencial de aprendizaje.

Neuroeducación y neurodidáctica para educadores

El ámbito más directo para la aplicación de la neuroeducación o neurodidáctica es, por supuesto, la escuela. La escuela es el principal ambiente en el que los niños aprenden.

Los educadores deben comprender que a partir del conocimiento de cómo es el cerebro, cómo aprender, procesa, registra, almacena y recuerda la información, para así poder adaptar su estilo de enseñanza con el fin de optimizar el proceso de aprendizaje. También deben entender que la estructuración de la clase, sus actitudes, palabras y emociones influyen enormemente en el desarrollo del cerebro de sus alumnos y la manera en la que aprenden.

Sabemos que los conocimientos de neurociencia nos ayudan enormemente en el aula, pero ¿cómo aplicamos la neuroeducación o neurodidáctica al contexto educativo? Lo básico es que no se limiten a recibir pasivamente la información, sino que la manipulen, que participen activamente en su elaboración.

1. Crear un clima emocional positivo en el aula

Es muy importante que los maestros y educadores fomenten un clima positivo en el aula, donde se muestren cercanos y empáticos con sus alumnos. Es necesario que controlen su expresión emocional para que esta sea positiva, y así contagiar a sus alumnos. Hay que evitar el estrés excesivo en el aula. Un pequeño nivel de estrés es necesario para mantener a los alumnos motivados y activos. Sin embargo, altos niveles de estrés son perjudiciales para el rendimiento. También, enseñar a los alumnos a manejar su propio estrés y otras emociones negativas, puede ser muy beneficioso, no solo a nivel académico sino a todos los niveles.

2. Utiliza CogniFit neuroeducación en el aula

Esta tecnología educativa ha sido diseñada especialmente para docentes. Permite ayudar a educadores no especializados en neuroeducación ni psicopedagogía a analizar y mejorar los procesos de aprendizaje en el ámbito escolar. ¿En qué puede ayudarte CogniFit neuroeducación?

  • Aprender y profundizar sobre los procesos cerebrales implicados en el aprendizaje y neurodesarrollo
  • Implementar mejoras metodológicas y didácticas
  • Valorar a los estudiantes con objetividad científica para localizar debilidades cognitivas que puedan estar relacionadas con dificultades del aprendizaje y prevenir el fracaso escolar
  • Implementar mejoras metodológicas y didácticas para optimizar la enseñanza y enrriquecer la actividad docente
  • Corregir y reorientar dificultades del aprendizaje

3. Potencia el aprendizaje emocional

La emoción está muy ligada a la memoria. Aprendemos mucho mejor cuando la información nos evoca emociones. Por ello, una buena estrategia de neuroeducación, es crear conexiones emocionales dentro del contexto del temario a enseñar. Estas conexiones se pueden realizar con actividades específicas que conecten emocionalmente a los alumnos con el contenido. Por ejemplo se podrían fusionar las artes visuales e interpretativas, de forma que activen las respuestas emocionales, potenciando el aprendizaje.

4. Enseñar con diferentes estilos y desde diversas vías

Podemos potenciar el aprendizaje de cada alumno utilizando diferentes estilos de enseñanza, variando las actividades y los materiales. No todos os alumnos aprenden bien de la misma manera. Unos son más visuales, otros más corporales, etc. Utilizando imágenes, vídeos, actividades experienciales, interactivas, musicales… estamos utilizando la neuroeducación para estimular todos los sentidos. Así se aprenderá de forma más integral, beneficiando a todos tipos de alumnos.

5. Mantener un entorno físico óptimo

¿Cómo implementar estrategias de neuroeducación en el aula? Los alumnos aprenden mejor en determinados ambientes físicos. Tenemos una gran capacidad visual, y somos mejores atendiendo estímulos novedosos que de otro tipo. Por ello, aportando a la estructura del aula una dinámica de cambio, va a ayudar a que los alumnos atiendan mejor.  El cambio, el orden y la belleza, integrándolo en cada unidad de aprendizaje va a beneficiar su aprendizaje. Una música tranquila de fondo también puede ayudar a los alumnos a concentrarse, a relajarse y a sentirse cómodos. Una iluminación lo más natural posible también contribuye a mantener un espacio óptimo de aprendizaje. La oscuridad en el aula y las luces fluorescentes que aportan una iluminación artificial no es lo más adecuado.

6. Lleva a cabo la repetición pero de formas diferentes

Una de las mejores maneras de aprender y almacenar la información en la memoria a largo plazo es la repetición de la informaicón. Sin embargo, si el material a aprender es repetido de la misma manera puede ser extremadamente aburrido para los alumnos. Por ello, una buena estrategia de neuroeducación, es que la repetición del material se haga de diferentes formas y desde una variedad de actividades y experiencias. De esta manera podrán manipular la información desde diferentes modalidades.

Repetición de formas diferentes

7. Potencia el aprendizaje significativo

Es fundamental para un aprendizaje a largo plazo y para mantener la motivación en la escuela, que los niños comprendan la utilidad de aquello que están aprendiendo. El aprendizaje significativo se trata de aplicar los conocimientos al mundo real, el “¿para qué me sirve esto?”.

Una buena estrategia de neuroeducación en el aula es el uso de actividades en el mundo real, como investigar, diseñar experimentos, crear metáforas, analogías, examinar patrones de causa-efecto, analizar la perspectiva, realizar actividades artísticas que estimulen el pensamiento creativo.

6. Da feedback

El feedback, o retroalimentación es esencial para la neuroeducación y el proceso de aprendizaje. Dar retroalimentación, decir qué se ha hecho bien y qué se puede mejorar es básico para orientar el aprendizaje. No sólo vale con poner una nota numérica en los exámenes o remarcar los errores en rojo. Hay que señalar los errores de forma concreta, pero también señalar lo que se ha hecho bien. Así motivamos al alumnos y damos pautas concretas para que mejore.

Neuroeducación y neurodidáctica para padres

Los padres son el otro pilar en la educación de los niños. Por tanto, el conocimiento del funcionamiento del cerebro les va a ayudar a conectar con los niños a nivel educativo y afectivo. Van a poder motivar a sus hijos a aprender, a desarrollar todo su potencial y a mantener una salud mental óptima. Existen herramientas de estimulación cognitiva para toda la familia.

1. Potencia su aprendizaje cultivando su autoestima

Neuroeducación para padres: Una autoestima sana es fundamental para un aprendizaje óptimo. Saber que son capaces, que son válidos les va a mantener motivados para aprender y esforzarse. Es importante no compararles con otros niños o hermanos, ya que eso daña su autoestima y se verán continuamente presionados a comportarse de una manera alejada a quienes son de verdad. En lugar de eso, motívale y ayúdale a mejorar en ciertos aspectos. Descubre aquí formas de elogiar que potencian la autoestima en niños.

2. No frenes su creatividad

¿Qué es la creatividad? No nos damos cuenta, pero sin querer a veces frenamos la creatividad de nuestros hijos. No le interrumpas cuando esté jugando solos o estén muy atentos y motivados en algo. Permite que juegue con otros niños, que hagan actividades al aire libre. Tampoco es adecuado vigilarles, ya que cuando se sienten observado desaparece el impulso creativo y se les coarta la libertad de experimentar. Importancia del pensamiento creativo.

3. Ayúdale a aplicar los conocimientos a la realidad

Una buena estrategia de neuroeducación o neurodidáctica en casa, es que cuando ayudes a tu hijo con los deberes, ayúdale a ver cómo se puede aplicar eso que están aprendiendo a la vida real. Así, no solo podrán aprenderlo mejor, sino que descubrirán la utilidad de esos conocimientos.

4. Asegúrate que descansa bien para aprender mejor

Los padres deben aprender que un sueño de calidad es fundamental para un rendimiento y un aprendizaje óptimos. Durante el sueño descansamos y nos restauramos, pero también consolidamos todo lo aprendido. Así que, una buena estrategia de neuroeducación es asegurarte, no solo que duerme las horas adecuadas (un niño debería dormir entre 9 y 10 horas), sino también que su sueño es de calidad. Puede que tu hijo duerma mucho pero que no descanse bien. Estate atento a signos como apatía, desgana, irritabilidad, que pueden venir derivadas de un sueño insuficiente.

5. Un cuerpo activo aprende mejor

La actividad física potencia el aprendizaje. Si a tu hijo le gusta moverse mientras estudia o aprende algo, déjale que lo haga. Esto les ayuda a relajarse y a aprender mejor.

Practicar actividad física es una buena estrategia de neuroeducación, ya que ayuda a aprender mejor, porque activa y oxigena el cerebro. Antes y después de aprender la lección deja a tu hijo que corra, salte o simplemente que pasee. Las actividades deportivas extraescolares pueden ser una buena opción y, además, les ayuda a socializar, divertirse, relajarse y a reducir el riesgo de obesidad infantil.

Neuroeducación y dificultades del aprendizaje

La neuroeducación o neurodidáctica puede ayudar a los estudiantes con problemas de aprendizaje. Los conocimientos en neurociencia no solo nos ayudan a saber como un cerebro aprende, sino también como funcionan los cerebros con dificultades de aprendizaje.

Hay diversos tipos de problemas de aprendizaje, desde la dislexia al autismo, pasando por TDAH.

La neuroeducación o neurodidáctica nos permite adaptar la enseñanza para maximizar las posibilidades de aprendizaje de los niños a los que les cuesta mantener un rendimiento óptimo en el aula.

Es fundamental en casos de problemas de aprendizaje que, tanto en la escuela como en casa, se investigue bien acerca del caso al que nos enfrentamos, cuales son las dificultades del niño y que conozcamos muy bien cómo aprende el cerebro. De esta manera tendremos herramientas para adaptar la enseñanza en el aula y tener estrategias para potenciar su aprendizaje.

Mitos en neurociencia

Uno de los objetivos de la aplicación de los conocimientos neurocientíficos en la educación es romper una serie de mitos y creencias que los profesores y maestros tienen acerca del desarrollo del cerebro de los niños. Algunos de esos mitos son los siguientes:

  • Hay periodos críticos en los que DEBEMOS aprender ciertas cosas.
  • Sólo usamos el 10% del cerebro. Incluso se suele pensar que si usarámos el 100% de nuestro cerebro tendríamos superpoderes. Esta creencia tan extendida es totalmente falsa. Usamos todo nuestro cerebro.
  • Yo uso el cerebro derecho, tú el izquierdo. Aunque tenemos dos hemisferios cerebrales, eso no quiere decir que se use más uno u otro. Se sabe que cada uno tiene algunas funciones diferenciadas, pero todos nosotros usamos ambos por igual.
  • Escuchar a Mozart va a volver a tu hijo inteligente. Muchos estudios, como este, demuestran que es falso.
  • La multitarea es una buena forma de realizar el trabajo. Esto sabemos que no siempre es así y depende mucho de cada persona y sus características.