Síndrome de Fatiga Crónica: Qué es, síntomas, causas, diagnóstico y tratamiento ¿Sueles sentirte cansado/a?

Síndrome de Fatiga Crónica. ¿Te encuentras siempre cansado/a sin ningún motivo aparente? ¿No tienes ganas nunca de salir de casa?  ¿Te sientes cansado aunque hayas descansado en la cama o hayas intentado descansar? ¿Sientes que es una dificultad para ti incluso ir a hacer la compra o salir a dar un paseo? ¿Te cuesta trabajo hasta pensar? ¿Te notas psicológicamente agotado?  ¿Llevas 6 meses o más buscando una causa a todas estas preguntas? Si tu respuesta es sí en más de 3 preguntas, te animo a que sigas leyendo. 

En este artículo Mairena Vázquez, psicóloga, habla sobre qué es el síndrome de fatiga crónica, cuales son los síntomas, por qué se produce, cómo realizar el diagnóstico y cuál sería el mejor tratamiento.

Síndrome de Fatiga Crónica

Síndrome de Fatiga Crónica

Síndrome de Fatiga Crónica, ¿qué es?

Mucho se habla del Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) pero pocas personas saben realmente de qué se trata. ¿Te encuentras siempre cansado/a?

El Síndrome de Fatiga Crónica es una enfermedad compleja, crónica y debilitante cuya característica principal es el cansancio intenso tanto físico como psicológico y la apatía que sufren las personas durante al menos 6 meses prácticamente durante todo el día. Este cansancio no se alivia con el descanso y, además, puede verse empeorado con las actividades mentales y/o físicas. El Síndrome de Fatiga Crónica (SDC) reduce de manera significativa las actividades personales, sociales y educativas que la persona realizaba con anterioridad, lo cual puede resultar muy incapacitante.

El Síndrome de Fatiga Crónica afecta en mayor medida a las mujeres y se estima que en España afecta al 3% de la población (concretamente en 2016 se han estimado un total de casi 4 millones de personas) detectándose cada vez con mayor frecuencia. Ocurre con mayor frecuencia en personas de entre 40 y 50 años. Las personas que lo padecen suelen tener brotes, o lo que es lo mismo, etapas en las que se sienten peor.

Un comité de expertos (CDC y Fukuda) elaboraron en 1994 una serie de criterios diagnósticos que fuera útil para identificar esta enfermedad de manera general. Para que se cumpla la condición de fatiga crónica, la persona en cuestión debe:

  • Padecer una fatiga crónica física y mental grave no previamente existente durante seis o más meses que no pueda ser atribuida a ninguna enfermedad conocida.
  • Tener en la actualidad cuatro o más de los siguientes síntomas: deterioro de la memoria o concentración, faringitis o amigdalitis, nódulos linfáticos sensibles, artralgias múltiples sin hinchazón o etirema, cefaleas de una clase e intensidad no sufrida anteriormente, alteración del sueño y malestar que persiste más de 24 horas después de un esfuerzo. Estos síntomas deben presentarse durante mínimo 6 meses consecutivos y no haber precedido a la fatiga.
  • Son criterios de exclusión: una condición médica que pueda justificar la fatiga, trastorno depresivo mayor o trastorno bipolar, esquizofrenia, demencia, anorexia nerviosa, bulimia, enfermedades autoinmunes, SIDA, alcoholismo o abuso de sustancias, obesidad grave. “

Síndrome de Fatiga Crónica: Síntomas y características

Como ya hemos mencionado en el apartado anterior, el síntoma principal y característico del Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es el cansancio extremo, tanto físico como mental, que afecta a las actividades de la vida diaria de la persona que lo padece.

Una de las mayores complicaciones del Síndrome de Fatiga Crónica es la multitud de síntomas que se pueden padecer y cómo varía de una persona a otra o en la misma persona con la evolución de la enfermedad, lo cual puede complicar el diagnóstico.

No obstante, el Síndrome de Fatiga Crónica se caracteriza por poder tener, además, los siguientes síntomas:

  • Los pacientes con síndrome de fatiga crónica (SFC) pueden presentar síntomas asociados a trastornos en el sueño. Los síntomas pueden ser no descansar de manera adecuada mientras duermen, o no tener un sueño reparador, sudores nocturnos, escalofríos, e incluso rigidez al levantarse por las mañanas.
  • Otros síntomas del síndrome de fatiga crónica son dolores de cabeza, garganta, mandíbula, oídos, músculos y articulaciones.
  • Intolerancia al ejercicio físico, fatigabilidad y malestar físico y/o cognitivo en respuesta a un esfuerzo, que puede ser mínimo. Como podrían ser actividades de la vida diaria, o simples tareas mentales, como levantarse de la cama, ducharse, hacer la comida…
  • Los pacientes con síndrome de fatiga crónica (SFC) también pueden presentar síntomas como fiebre leve, mareos y dificultad para respirar.
  • Diversos estudios han demostrado que las personas que padecen Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) presentan un deterioro en importantes funciones cognitivas, mostrando, sobre todo, dificultad en memoria de trabajo, memoria a largo plazo, aprendizaje, velocidad de procesamiento de la información. Esta disfunción neurocognitiva produce en los pacientes un pensamiento más lento, falta de concentración, desorientación, confusión, dificultad para tomar decisiones, sobrecarga cognitiva, déficits en tareas verbales y espaciales, y menor capacidad de atención en aquellas tareas que requieren un esfuerzo extra o recuperar datos de la memoria (Joyce, 1996).
  • Dificultades para procesar información: pensamiento más lento, deterioro de la concentración ej. confusión, desorientación, sobrecarga cognitiva, dificultades para tomar decisiones, el habla más lenta, dislexia adquirida o por esfuerzo.
    b. Pérdida de memoria a corto plazo ej. Dificultades para recordar que uno quería decir, que estaba diciendo, encontrar palabras, recordar información, pobre memoria de trabajo.
  • Se ha demostrado mediante resonancias magnéticas que los pacientes con fatiga crónica deben aplicar un esfuerzo mayor para procesar la información auditiva que los adultos sanos. La fatiga permanente no supone un peor desempeño en las diversas tareas por falta de motivación, sino porque requieren de mayores recursos neuronales.
  • Otro síntoma que pueden presentar las personas que sufren fatiga crónica, es sensibilidad a ruidos, olores, alergias…
  • Los pacientes con síndrome de fatiga crónica (SFC) pueden sufrir problemas psicológicos relacionados con la depresión, síntomas de ansiedad, ataques de pánico y diferentes alteraciones en el estado de ánimo (por ejemplo irritabilidad) provocadas por el dolor y la fatiga constantes.
  • Otros síntomas de la fatiga crónica pueden ser los problemas gastrointestinales como diarrea, náuseas,… y sequedad en los ojos y la boca.

Síndrome de Fatiga Crónica ¿Cómo te ayuda CogniFit?

El deterioro cognitivo causado por el síndrome de fatiga crónica puede mejorarse, o paliarse, con una correcta estimulación cognitiva.

Actualmente existen programas clínicos que permiten evaluar los déficits cognitivos asociados a esta dolencia, y rehabilitar importantes funciones cognitivas para la vida diaria de los pacientes que sufren este síndrome. CongiFit permite evaluar y rehabilitar diferentes habilidades cognitivas asociadas al síndrome de fatiga crónica.

Por tanto, si lo que buscas es evaluar y estimular de forma profesional y precisa tus funciones cerebrales implicadas en el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC), debes elegir programas científicos. CogniFit es la plataforma neurocientífica de evaluación y entrenamiento cerebral líder.

CogniFit es muy fácil de utilizar y está dirigido tanto a profesionales del sector salud, o investigación, como al público en general no especializado. La batería de evaluación y rehabilitación cognitiva cuenta con múltiples tareas validadas clínicamente que permiten medir más de 20 habilidades cognitivas fundamentales del área de la atención, planificación, memoria…

Cada una de estas pruebas está perfectamente definida, validada y sometida a un control de medida objetivo.

Síndrome de Fatiga Crónica: Causas

Hoy en día no se sabe la causa exacta del Síndrome de Fatiga Crónica a pesar de las múltiples investigaciones que se han llevado a cabo. A pesar de ello, se están estudiando factores como la susceptibilidad genética, las infecciones, el estrés y los trastornos inmunitarios, entre otros, como posibles desencadenantes.

El Síndrome de Fatiga Crónica puede aparecer después de algún tipo de enfermedad o tras finalizar un período en el que hayamos vivido momentos de mucho estrés. Ocurra como ocurra, aún no se ha observado una causa evidente que resuelva las dudas de por qué se produce. Es muy importante fomentar la investigación sobre el Síndrome de Fatiga Crónica para aclarar todas las dudas que puedan ir surgiendo y ofrecer un mejor diagnóstico y posterior tratamiento a las personas que lo padecen.

Síndrome de Fatiga Crónica: Diagnóstico. Pruebas y exámenes.

José Francisco Tinao, director médico de la Clínica de Medicina Integrativa (CMI) afirma que enfermedades como el Síndrome de Fatiga Crónica se detectan de manera difícil y argumenta que “la medicina trata de excluir patologías graves como el cáncer; conforme se van descartando posibilidades y al carecer de marcadores en las pruebas, llegamos a la conclusión de que la persona tiene un cuadro de cansancio crónico”.

Para que se pueda diagnosticar el Síndrome de Fatiga Crónica deben cumplirse 3 criterios fundamentales:

  1. En primer lugar los síntomas y características deben estar presentes durante al menos 6 meses consecutivos. Al mismo tiempo, los síntomas no deben estar causados por otras afecciones o enfermedades asociadas a la fatiga. Por ello es importante que el personal médico realice diferentes pruebas para descartar otras afecciones.
  2. Del mismo modo la fatiga y el cansancio extremo deben afectar a las actividades de la vida diaria y del trabajo de la persona que lo padece.
  3. Finalmente la persona que sufre Síndrome de Fatiga Crónica debe padecer 4 o más de los siguientes síntomas: Malestar constante sin haber realizado un gran esfuerzo físico, trastornos del sueño o sueño no reparador, déficits de memoria y/o problemas de concentración, dolor en los músculos y en las articulaciones, dolores de cabeza y dolor de garganta, mayor sensibilidad en los ganglios linfáticos de las axilas o del cuello.

Es necesario tener cuidado y no confundir el Síndrome de Fatiga Crónica con otros trastornos o enfermedades (como por ejemplo fibromialgia  o depresión) con los que se compartan algunas características o síntomas como el cansancio, dolor, trastornos del sueño y alteraciones cognitivas. Para ello se deben descartar otras enfermedades mediante una exploración y un interrogatorio de los síntomas completos, análisis de orina y sangre para descartar infecciones, alteraciones metabólicas y hormonales, anemia y tumores.

Según un estudio hay que tener especial cuidado con no confundir el Síndrome de Fatiga Crónica con la Fibromialgia ya que “en el curso evolutivo, los síntomas de ambas enfermedades suelen superponerse hasta el punto de que cuesta diferenciarlos. Por ello, uno puede preguntarse si estamos viendo, en realidad, la misma enfermedad con 2 facetas evolutivas distintas”.

Síndrome Fatiga Crónica: Tratamiento

Dentro del tratamiento de una persona con Síndrome de Fatiga Crónica entran en juego diferentes variables con el objetivo de aliviar los síntomas.

Enfermedades como el Síndrome de Fatiga Crónica no se curan con “pastillas mágicas”. Los medicamentos pueden disminuir algunos síntomas como los dolores musculares, las molestias y la fiebre y en el caso de los ansiolíticos y antidepresivos pueden mejorar los síntomas provocados por la ansiedad y depresión respectivamente.

Los medicamentos hacen que la persona se encuentre más activa pero no curan del todo la fatiga. La mayoría de los síntomas mejoran con el paso del tiempo e incluso algunos medicamentos pueden provocar efectos secundarios que pueden ser incluso peores que los síntomas originales.

Por ello es muy recomendable el abordaje terapéutico de la mano de un psicólogo especializado en este tipo de problemas que ayuden a la persona que lo sufre a aliviar el cansancio, ansiedad, problemas de manejo del sueño y el estrés derivados con diferentes técnicas cognitivo-conductuales.

Según José Francisco Tinao, es necesario que se realice un abordaje terapéutico para controlar los síntomas y de este modo “ayudar a los pacientes con los problemas de sueño, reducir los dolores, combatir la apatía y aliviar los síntomas. Es importante no medicalizar en exceso a los pacientes para no incurrir en un coste de efectos secundarios”.

La familia y el apoyo social que recibe la persona que sufre la enfermedad es fundamental. Aunque sea complicado, la familia de la persona debe entender que la persona no puede realizar las cosas con la misma intensidad con las que antes lo hacía y servir de apoyo en todo momento.

Si crees que puedes padecer el Síndrome de Fatiga Crónica o conoces a alguien que lo sufra, es importante acudir a un profesional. Descubre las diferencias entre psicólogo y psiquiatra. Algunas de mis recomendaciones son las siguientes:

  • Intenta realizar algún tipo de actividad física y mental dentro de tus posibilidades, siendo recomendable aumentar la actividad de manera progresiva con el paso del tiempo.
  • Registra los momentos en los que te sientas más fatigado para poder abordarlo con mayor facilidad después o incluso programar actividades para esos momentos en concreto.
  • Busca apoyo en tu círculo de amigos y familiares o incluso te animo a que busques grupos de ayuda en los que encontrarás gente que sufre lo mismo que tú.
  • Al mismo tiempo es importante que reconozcas todos tus sentimientos y emociones y te permitas expresarlos, es decir, si te apetece llorar, hazlo ya que llorar tiene muchos beneficios.
  • Cuando tengas que realizar grandes actividades, divídelas en pequeñas tareas de menor intensidad para que puedas realizarlas de manera más llevadera. No sientas agobio y reparte las tareas que tengas previstas a lo largo de la semana para evitar sufrir ansiedad.
  • Como ayuda puedes utilizar técnicas de relajación y reducción del estrés como meditación, yoga, mindfulness, ejercicios de respiración profunda.
  • Prueba los ejercicios de estimulación cognitiva que te propone CogniFit, pueden ayudarte a paliar los síntomas asociados al deteriorio cognitivo.
    La rehabilitación intensiva ayuda a mejorar el pronóstico de síndrome de fatiga crónica.La rehabilitación intensiva ayuda a mejorar el pronóstico de síndrome de fatiga crónica.

Aunque el pronóstico del Síndrome de Fatiga Crónica varía mucho entre las personas que la padecen, se ha observado que existe mayor probabilidad de mejorar cuando se ha realizado una rehabilitación de manera intensiva.

¿Conoces a alguien que sufra Fatiga Crónica? Cuéntame tu experiencia aquí abajo, estaré encantada de leerla. 😉