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Qué es el síndrome de Asperger: 5 pelis para entenderlo

Qué es el síndrome de asperger

El síndrome de Asperger es un trastorno neurobiológico incluído dentro de los trastornos del espectro autista (TEA). En rasgos generales, los niños con asperger tienen un coeficiente intelectual normal o incluso superior a la media pero presentan dificultades muy graves en sus habilidades sociales, comunicativas y motoras. Esto puede causarles muchos problemas de adaptación dentro de una sociedad que les ve como muy diferentes. A veces, si no conocemos a nadie que lo tenga, puede costarnos entender qué es el síndrome de Asperger.

El cine es una buena manera de acercarnos a otras realidades y reflexionar sobre ellas, es una herramienta amena y útil para comprender mejor qué es el síndrome de Asperger. La industria cinematográfica siempre ha sido una buena aliada para dar visibilidad y normalizar algunas enfermedades y/o trastornos. A través de sus personajes conocemos como se sienten y actúan las personas que sufren un determinado transtorno lo que nos ayuda a comprenderlo, empatizar con ellos o al menos generar discusión sobre el tema y, incluso de algún modo, normalizarlo y perderles el miedo.

Hoy hemos seleccionado 5 películas que nos ayudan a entender qué es el síndrome de asperger ya que alguno de sus personajes está diagnósticado con este síndrome o presenta alguna de sus características.

Mary and Max (Adam Elliot, 2009)

Mary and Max es una película de animación que nos narra la historia de dos extraños amigos: una niña rara y solitaria de 8 años, que vive en Melbourne, y un hombre de 44 años con el síndrome de Asperger que vive en Nueva York. Se conocen por correspondencia y a lo largo de los años van trazando una bonita amistad. Una película tierna y emotiva que te hará adorar a sus personajes.

Locos de Amor (Mozart and the whale, 2005)

Una bonita historia de amor entre dos aspies: Donald e Isabelle. Donald decide montar un grupo de apoyo de personas con el síndrome de Asperger y allí conoce a Isabelle. Con el tiempo va naciendo una historia de amor que nos muestra las dificultades por las que tienen que ir pasando.

Adam (Max Mayer, 2009)

Otra película romántica donde un chico con síndrome de Asperger y muy aficionado a la astronomía, Adam, se enamora locamente de Beth, su vecina. La historia narra todos las dificultades y malos entendidos por los va pasando la pareja a causa del aperger, y como se van resolviendo y superando.

Ben X (Nik Balthasar, 2007)

Ben es un chico autista que está siendo acosado en la escuela. Para escapar de esta realidad, Ben se encierra en casa a jugar a ArchLord, uno de los juegos on-line favoritos de millones de adolescentes, allí puede ser el héroe que no puede ser en la realidad. Esta película no solo nos habla del síndrome de asperger sino también de las consecuencias emocionales del bullying, que muchos de ellos sufren por ser considerados los “raros”.

The girl with the dragon tatoo (David Finch, 2011)

La pelicula está basada en la triología  del bestseller Millenium de Stieg Lärsson. Todos conocemos la historia de este bestseller pero brevemente narra la historia entre el periodista Mikael Bloomskvit y una hacker llamada Lisbeth Salender, que le ayuda con una investigación que les cambiará la vida. Aunque durante la película (ni en el libro) se diga que Lisbeth tenga síndrome de asperger, su personaje cumple muchas de sus características (incapacidad de relacionarse socialmente, memoria fotográfica, habilidades informáticas…)y por eso lo incluímos ¿qué pensáis?

Mi hijo tiene síndrome de Asperger, ¿qué hago? ¿cómo le ayudo en casa?

Mi hijo tiene Asperger ¿qué hago? Cuando llegan los hijos todas nuestras prioridades cambian de golpe. Tenemos que cuidar de ellos día y noche, y de hecho es durante las noches cuando más nos cuesta ejercer de padres: cuando tenemos que levantarnos de la cama para atender a los llantos de nuestro pequeño. Es en estos momentos cuando podemos llegar a desear que nuestros hijos no demanden tanto afecto y atención, ¿pero qué pasa cuando esto se vuelve realidad de una forma exagerada? Los niños con síndrome de Asperger suelen ser solitarios y tienen problemas para expresar sus sentimientos y mostrar cariño, algo que puede ser muy duro para los padres.

Mi hijo tiene síndrome de Asperger, ¿qué hago?

Hablamos de menores con rasgos del espectro autista que se manifiestan especialmente en una falta de desarrollo de las habilidades sociales. Los padres suelen darse cuenta de que estos niños se están desarrollando de forma diferente desde que son bebés, ya que no mantienen la mirada con otras personas, no prestan atención, tienen poca expresividad en el rostro, etc.

En el momento en que empiezan a ir al colegio las diferencias de socialización con otros niños empiezan a hacerse más patentes, ya que sus compañeros van adquiriendo nuevas habilidades sociales en estas etapas de crecimiento. Los niños con síndrome de Asperger prefieren jugar solos, no atienden a temas que no les parecen interesantes, y además reaccionan de forma desmedida o inapropiada en algunas ocasiones. Aún así, estas conductas no son determinantes para el desarrollo del niño, ya que lo que más influye en éste es la educación y el apoyo social y familiar que reciba. Por eso te vamos a dar algunas claves para que ayudes a tu hijo a superar los problemas propios del Asperger.

Mi hijo tiene Asperger ¿Qué hago, cómo puedo ayudar en casa?

-Es importante proporcionar al niño un buen ambiente educacional y de aprendizaje desde el comienzo de su infancia. En el ámbito escolar, conviene adecuar las materias a niños con Asperger, ya que tienen una gran intolerancia al aburrimiento que les lleva a sufrir problemas de atención. Por ejemplo, cuando se enseñan las vocales al niño, se pueden recortar y pintar las letras asignándoles a cada una un sexo y una voz.

-En el colegio y en las tareas domésticas, conviene seguir una rutina ya que el aprendizaje y el estado de ánimo del niño dependen en gran medida de la seguridad que sienta, y los niños con síndrome de Asperger obtienen esta seguridad de la rutina, sabiendo que conocen lo que va a pasar y que lo controlan.

-Estos niños son muy perfeccionistas y tienen una gran intolerancia al fracaso, por lo que cuando les presentan una nueva tarea que no pueden realizar de forma efectiva pueden sentir frustración y un descenso de su autoestima. Para evitar esto es importante que se vaya aumentando el nivel de las tareas de forma progresiva y evitar tareas que sean demasiado difíciles para ellos.

-La familia también tiene que adaptarse y comprender la situación del niño, ya que los padres de niños autistas pueden tener altibajos en su estado de ánimo al no percibir muestras de afecto por parte de su hijo. Puede que tu hijo no siempre te demuestre su cariño, pero ten en cuenta que es por las limitaciones sociales propias de este trastorno.

-Aunque tu hijo tenga síndrome de Asperger nunca le subestimes, haz todo lo contrario y motívale. Dale espacio, ánimos y espera de él siempre lo mejor: que llegue a desarrollar sus capacidades al máximo. No olvides que aunque tenga problemas de concentración, tu hijo tiene capacidad para aprender.

-Aunque los niños con síndrome de Asperger den mucho trabajo, intenta no dejar de lado los sentimientos y las necesidades de tu pareja y de tus otros hijos. Piensa que los niños autistas también necesitan algo de espacio personal y no es necesario que estés todo el día tras ellos.

-Busca apoyo positivo de tus familiares y amigos. Los padres de niños autistas también necesitan ánimos de vez en cuando, busca amigos y profesionales con los que compartir experiencias, consejos y ánimos, es importante que seas positivo y te mantengas optimista para apoyar a tu hijo cuando lo necesite. Tienes que mantener la calma y tomarte las cosas con humor, reír es una de las mejores maneras de evitar el estrés y el desánimo.

-Enseñar al niño algunas habilidades para integrarse socialmente: mostrarle al niño algunas tácticas para que pueda introducirse en conversaciones puede ser muy útil, hay preguntas que puedes enseñarle para que se meta en conversaciones como “¿puedo ayudarte?” o “¿yo también puedo jugar?”. Estos son algunos trucos para que un niño autista inicie una conversación.

-Motiva a tu hijo para que observe la conducta de otros niños: muchos adultos con síndrome de Asperger han sabido prosperar socialmente gracias a que han observado e imitado las conductas sociales de otras personas. Los niños también pueden hacer lo mismo y aprender mediante la observación a mantener el contacto visual, escuchar con atención o participar en un juego. Este método es muy útil porque los niños con síndrome de Asperger a veces no tienen la comprensión social necesaria para participar en situaciones sociales de manera intuitiva.

Mi hijo tiene síndrome de Asperger, ¿qué hago?

-Identifica las situaciones en las que tu hijo use habilidades sociales de forma natural: refuerza positivamente estos momentos elogiando a tu hijo, puedes indicarle que lo que ha hecho ha sido muy considerado o que ha sido de mucha ayuda para otra persona.

-Ayuda al niño a modelar sus sentimientos y pensamientos personales: es aconsejable mantener conversaciones con tu hijo sobre cómo le ha hecho sentir una situación específica y también sobre lo que tú sientes y piensas sobre sus reacciones en distintas circunstancias. Esto os ayudará a comprenderos mejor el uno al otro.

-Enseña al niño el uso de metáforas y figuras retóricas: los niños con síndrome de Asperger suelen entender las cosas al pie de la letra, de forma literal, por lo que alguna expresiones y dichos como “la avaricia rompe el saco” pueden llegar a confundirles. Enseñarle el significado de algunas de estas frases puede serles de ayuda.

-Establece una frase de seguridad con tu hijo: puedes acordar una frase de seguridad con el niño para que la use cuando se sienta confuso o inseguro. Puede ser una explicación sencilla como “no estoy seguro de qué hacer en este momento” o “no entiendo qué es lo que quieres decir exactamente”. Practicar el uso de esta frase en casa puede ser de ayuda para reducir la ansiedad que puede sentir en algunas circunstancias sociales que no comprenda.

-Los niños con síndrome de Asperger pueden tener problemas para aprender a controlar sus emociones. Es necesario que los padres les guíen y enseñen a controlar sus impulsos y a expresar el enfado con palabras en vez de con reacciones violentas. Algo que sirve de ayuda es dejar que el niño use su energía de forma divertida a través de juegos y actividades físicas para que después se encuentre más calmado, que te ayude en las tareas de la casa también puede servir para cumplir este propósito. Estos son un par de ejemplos, pero también existen otras estrategias para ayudar a los niños con autismo a mostrar su ira de forma controlada.

-No olvides ser sincero con tus sentimientos, es imposible ser el padre perfecto siempre. Como todos los padres puedes equivocarte, frustrarte y entristecerte de vez en cuando. Esto nos pasa a todos, y piensa que de los fallos también se aprende. Tienes que ser bueno contigo mismo, mira hacía atrás y fíjate en todo lo que has conseguido en vez de centrarte en lo que te queda por hacer.

Para terminar, el mejor consejo que se puede dar a los padres de niños con síndrome de Asperger es que acepten a sus hijos tal y como son. Que un niño carezca de habilidades sociales no significa que no quiera a sus padres ni a otras personas cercanas a él. La etapa infantil puede ser dura para los padres, pero con esfuerzo y constancia estos niños pueden convertirse en adultos capaces de mostrar habilidades sociales de formas cada vez menos forzadas y de devolver todo el cariño que les has dado durante su infancia. Este vídeo demuestra que aunque a veces es difícil cuidar de niños con autismo, con el tiempo pueden desarrollarse y convertirse en personas maravillosas de las que podemos aprender mucho.

Estrategias para enseñar habilidades sociales a personas con Asperger ¿Cómo entablar conversación?

Las personas con síndrome de Asperger suelen ser bastante inteligentes y tener altos niveles de desarrollo cognitivo, sin embargo, todos sabemos que las habilidades sociales no son su punto fuerte, y muchas veces, no saben cómo afrontar una conversación. Te explicamos algunos métodos y estrategias para enseñar habilidades sociales a personas adultas o niños con Asperger.

Cómo enseñar habilidades de comunicación a personas con Asperger

Una conversación tiene muchos otros factores además del lenguaje: la expresión corporal, el tono de voz, los gestos y el contacto visual. El autista también debe comprender que una conversación adecuada implica mantener la atención, escoger un buen tema, llevar el diálogo en una dirección que sea interesante para todos, y llegar a comprender cómo se sienten los demás para hablar atendiendo a eso. A continuación te explicamos cómo enseñar a alguien con autismo a entablar una conversación y a desenvolverse en distintas situaciones sociales.

Estrategias para enseñar habilidades sociales a personas con Asperger

1- Habilidades sociales y asperger: Participar y hacer amigos

Las personas con síndrome de Asperger pueden parecer solitarias, pero en realidad suelen desear hacer amigos, el problema es que no saben cómo hacerlos: ya que entre los síntomas del Asperger están los problemas para interpretar las señales no verbales.

Ante este supuesto, se deben enseñar al autista las reglas y los convencionalismos sociales básicos como saludar a los demás y ceder el turno en una conversación. En el caso de que tienda a hablar demasiado sobre un tema específico, tienes que definir con él los límites de cuando puede o no, ser introducido en la conversación. Podéis establecer un gesto o palabra clave para señalarle cuando no debería estar hablando sobre ese tema.

En el caso de los niños con síndrome de Asperger, es necesario promover la tolerancia y la aceptación entre los compañeros de clase. Animar a los demás niños a que hablen con él, pero en un contexto estructurado como una clase. Los niños autistas suelen funcionar mejor en actividades formales que tienen algún grado de estructuración, como las actividades educativas y recreativas que se organizan en algunos centros. Algunos juegos que tengan algo de organización durante el recreo también pueden ser una buena idea.

Habilidades sociales síndrome asperger

2- Habilidades sociales y asperger: Enfrentarse al grupo

Las personas jóvenes que tienen síndrome de Asperger pueden sentirse perdidos y confusos durante su tiempo libre debido a la informalidad y el poco nivel de estructuración de estas situaciones. Algunos alumnos con este trastorno pueden sentirse muy estresados durante los recreos y tener problemas para juntarse con un grupo de niños o incluso para relacionarse uno a uno con alguno de sus compañeros.

En estos casos, además de hablar a los niños sobre la situación del autista e intentar que le faciliten la integración, el niño con Asperger debería ser “desensibilizado” para actividades de grupo. Para conseguirlo tiene que participar paulatinamente en actividades con niveles de relación cada vez mayores. Se puede empezar trabajando la necesidad de que el niño tolere la proximidad física, después se puede hacer hincapié en el aumento de los niveles de relación y cooperación. En el caso de que el niño no quiera hacer amigos o pasar su tiempo libre con otras personas, tenemos que respetarle.

3- Habilidades sociales y asperger: Entender a los demás 

A veces, las personas con síndrome de Asperger pueden no darse cuenta de que alguien está enfadado con ellos, porque tienen problemas para leer las reacciones de los demás y las señales no verbales.

Si el autista presenta esta clase de problemas, conviene que los demás le hablen de forma tranquila y clara. La voz alta, las expresiones vivas y los gestos contundentes pueden llegar a sobrecargarle, por eso es necesario hablarle de forma transparente, sin dobles sentidos y dando por hecho que no puede leer entre líneas. Hay que explicarle de forma literal lo que se quiere decir.

También es necesario enseñar situaciones específicas como qué decir si alguien está bromeando y cómo se sienten otras personas en determinadas situaciones. El autista tendrá que trabajar estas cosas mediante la lógica o la imposición de reglas, más que de forma intuitiva. Los juegos de roles pueden sernos de mucha ayuda para enseñarle diversas situaciones sociales.

4- Habilidades sociales y asperger: Cuando falla haciendo amigos

En algunas ocasiones las personas con síndrome de Asperger, se frustran porque fracasan en las relaciones sociales. Los continuos intentos fallidos pueden ser muy estresantes y desencadenar reacciones negativas, esto se debe a que los autistas además de tener problemas para lidiar con los sentimientos de los demás, también los tienen para lidiar con los propios y no saben gestionar su enfado. Es muy útil crear un guión o lista de cosas que el autista debe hacer cuando empiece a sentirse estresado o enfadado, pueden ser estrategias para calmarse o soluciones que le permitan salir de la situación. Es importante motivarle para que siga estos guiones y premiarle cuando consiga gestionar su enfado con éxito.

5- Habilidades sociales y asperger: Interrupciones

Las personas con autismo pueden tener problemas para saber cuándo y cómo meterse en una conversación ya que no identifican muy bien las pausas y las señales que les invitan a unirse a ellas y les resulta complicado añadir algo a la contribución de otros hablantes.

Puedes enseñar al autista a identificar estas pausas y momentos para meterse en la conversación usando un objeto en diálogos grupales, de manera que sólo tenga permitido hablar cuando le pases el objeto. Usar vídeos de programas de televisión también puede ser de mucha ayuda para enseñar al autista a identificar las pausas en las conversaciones.

6- Habilidades sociales y asperger: Problemas de brusquedad

Los autistas pueden resultar algo bruscos ante otras personas, porque tienden a decir todo lo que piensan o no identifican el tono de lenguaje adecuado, algunos niños autistas pueden llegar a hablar como adultos ante sus compañeros de clase.

Los círculos de amigos son de gran ayuda en estas circunstancias: puedes organizar una especie de foro en la que personas cercanas al autista le cuenten cómo les afecta su forma de hablar. También hay que darle oportunidades para que observe cómo hablan e interactúan sus iguales entre ellos y practique estas situaciones. Ponerle vídeos de interacciones inadecuadas que haya tenido y explicarle que ha hecho mal puede ser un buen apoyo, siempre que no se dañe su autoestima.

Estrategias para enseñar habilidades sociales a personas con Asperger

Cómo enseñar a alguien con autismo a entablar una conversación: Técnicas conversacionales para personas con Asperger

  • Existen algunas estrategias para que aprendas cómo enseñar a alguien con autismo a entablar una conversación. Puedes probar a mostrar a la persona con Asperger algunos trucos para romper el hielo. Interpreta algunas conversaciones de muestra y enséñale formas de iniciarlas. También anímale para que busque temas de conversación que estén relacionados con los intereses de los que están involucrados en el diálogo, para que no hable sólo de cosas que le interesan a él. Enséñale temas de conversación que tengan atractivo en general, como deportes o sucesos de actualidad.
  • Ayúdale a captar las señales de desinterés para que pueda cambiar de tema de conversación si es necesario, preguntas como “¿qué música te gusta escuchar?” o”¿quién es tu actor favorito?” pueden ser de mucha ayuda para hacerlo. Preguntar a la otra persona qué tal ha estado últimamente también es una buena forma de dirigir la conversación hacía cosas que le interesen. Fijarse en qué está haciendo otra persona y preguntarle sobre ello es una buena forma de romper el hielo, por ejemplo: “¿qué libro estás leyendo? Siguiendo la misma línea, se pueden hacer preguntas sobre cosas que han hecho en el pasado: “¿qué has hecho este fin de semana?, o sobre lo que van a hacer en el futuro: “¿a dónde vas a ir en las vacaciones?”
  • Para acabar, intenta que el autista crea que aprender técnicas de conversación es algo divertido. Aprender a iniciar una conversación no tiene que ser algo vergonzoso o aburrido, puedes intentar plantearlo como un desafío y hacerlo de forma entretenida, felicitándole por sus progresos. Recuerda respetar sus límites y encuentra temas de conversación que os interesen a los dos, convierte la enseñanza en una actividad agradable para ambos y el aprendizaje será mucho más llevadero. Este proceso puede durar mucho, pero hay personas con Asperger que han aprendido a comunicarse y a llevar una vida social normal, en este vídeo nos relatan uno de estos casos.

Teoría de la mente: Qué es, test para evaluarla y actividades para potenciarla

¿Te has parado a pensar cómo sería tu mundo si no fueses capaz de intuir o imaginar las intenciones y pensamientos de los demás? La capacidad que nos permite tomar cuenta de aspectos como este se conoce como Teoría de la Mente. Sin embargo, existen ciertos trastornos en los que esta capacidad del ser humano se ve afectada ¿Qué pasaría si no fueses capaz de suponer, o imaginar lo que otros están pensando? Rocío Gracía Tribaldo, psicóloga, resuelve todas nuestras dudas y nos recomienda un test e interesantes actividades para trabajar la Teoría de la Mente

Teoría de la mente: Qué es y actividades para potenciarla

 

En este artículo te explicamos qué es la teoría de la mente, cómo se desarrolla, y su relación con el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Finalmente, te mostramos una herramienta para detectar dificultades en el desarrollo de la Teoría de la Mente, y te damos herramientas para trabajar esta habilidad desde casa.

Teoría de la Mente: ¿Qué es y cómo se desarrolla?

El concepto de Teoría de la Mente fue utilizado por primera vez por Premack y Woodruff en 1978 para explicar el comportamiento de un chimpancé tras realizar una serie de experimentos donde le presentaban diferentes situaciones problema y se le daban dos alternativas para resolverlas (una correcta y otra incorrecta). Finalmente, concluyeron que la chimpancé era capaz de resolver de forma correcta las situaciones problema porque era capaz de de reconocer el problema y el deseo de los experimentadores por resolverla, o lo que es lo mismo, era capaz de atribuirles un estado mental, el deseo. Para dar cuenta de éste hecho, acuñaron el concepto de Teoría de la Mente:

“Al decir, que un sujeto tiene una Teoría de la Mente, queremos decir que el sujeto atribuye estados mentales a sí mismo y a los demás,… Un sistema de inferencias de este tipo se considera, en un sentido estricto, una teoría; en primer lugar, porque tales estados no son directamente observables, y en segundo lugar, porque el sistema puede utilizarse para hacer predicciones, de forma específica, acerca del comportamiento de otros organismos (…)” Premack y Woodfruff, 1978 (p. 515-526)

Por ejemplo, si estamos hablando con un grupo de personas, y de repente, una de ellas se levanta y se va, casi automáticamente tratamos de comprender su comportamiento (el que observamos). Para ello, somos capaces de inferir que éste puede estar dirigido por un estado mental (por ejemplo, le han molestado mis comentarios), por una creencia (por ejemplo, cree que hemos terminado), o porque tiene otro plan. En definitiva, estamos realizando una especie de teoría de la mente al inferir estados mentales o creencias que expliquen la conducta.

El desarrollo de la Teoría de la Mente se debe de dar entre los tres y los cinco años, aunque se sigue perfeccionando durante los años siguientes. Cuando el niño “descubre la mente” es capaz de tomar consciencia de que las personas (y el mismo) tienen mente, y que dentro están los deseos, las emociones, las creencias, y las intenciones (estados mentales), y que a su vez éstos son capaces de guiar sus comportamientos.

En los últimos años, el concepto de Teoría de la Mente ha ido adquiriendo gran relevancia en la investigación y en la práctica clínica, sobre todo en relación al desarrollo y abordaje de los trastornos del espectro autista (TEA).

Teoría de la Mente y Trastorno del Espectro Autista (TEA)

El Trastorno del Espectro Autista (que incluye el Síndrome de Asperger) se caracteriza principalmente por la afectación de:

  • Relaciones sociales (Teoría de la Mente, Dificultad para comprender las emociones de los demás, empatía, problemas de comunicación)
  • Desarrollo del lenguaje (en algunos casos incluso ausencia del lenguaje y de los gestos de compensación)
  • Comunicarse (problemas para iniciar una conversación, problemas en la entonación de la palabras…)
  • Imaginar

Centrándonos en las implicaciones que tiene para el niño un déficit en el desarrollo de la Teoría de la Mente, podemos destacar su (Baron Cohen, 1999):

  • Falta de sensibilidad hacia los sentimientos de los demás.
  • Incapacidad para tener en cuenta la información que los demás saben.
  • Incapacidad para detectar el grado de interés que una persona muestra por lo que está diciendo.
  • Dificultades para detectar la ironía o el sentido figurado.
  • Incapacidad para anticipar lo que otras personas pueden pensar sobre sus conductas.
  • Incapacidad para tomar cuenta de los malentendidos.
  • Incapacidad para comprender el engaño y para engañar.
  • Incapacidad para comprender las razones que llevan a las personas a realizar un determinado comportamiento

Todos estos déficits van a dificultar notablemente la adaptación del niño a su entono, por lo que es de suma importancia proveer al niño de herramientas que le permitan desenvolverse en su entorno de la forma más adaptativa posible. En el último apartado veremos algunas técnicas para poder trabajar Teoría de la mente desde casa.

A continuación, veremos un método que te permitirá de forma rápida y sencilla obtener indicios de que existen dificultades en el desarrollo de la Teoría de la Mente.

Test de Sally y Anne: Una forma de detectar dificultades en Teoría de la Mente en niños

Como hemos dicho en apartados anteriores, la Teoría de la Mente es una habilidad que comienza a desarrollarse alrededor de los tres años.

Existe un Test, llamado Test de Anne y Sally, que nos permitirá detectar que algo está fallando en el desarrollo de la Teoría de la Mente del niño.

Por lo general, es normal que un niño de 3 años no responda correctamente a las demandas del test, pero con poco más de 4 años, el niño debería poder responder sin dificultades.

Para realizar el test no necesitas ser un profesional, ya que sigue una metodología bastante sencilla y cotidiana. Además, para realizarlo, solo necesitas dos muñecos, dos cajitas diferentes y una bola.

Para realizar el test, necesitas plantear una especie de teatro, cuyos personajes son Sally y Anne (los dos muñecos). Cada uno tiene una cajita (las cajitas que citábamos). La historia que debes representar (y narrar a la vez) es la siguiente:

Sally y Anne tienen una cajita cada una. Sally coloca una bola en su cesta antes de irse de la escena (metemos la bola en la cesta de Sally). Una vez fuera de escena Sally, Anne cambia la bola a su cesta sin que esta se dé cuenta.

Después, Sally vuelve a entrar en escena, y le preguntamos al niño, ¿Dónde buscará Sally la bola que estaba es su cajita?

Un niño que está desarrollando una buena Teoría de la Mente dirá que Sally buscará la bola en su cajita porque no ha visto que Anne la ha cambiado.

En cambio, un niño que presenta Trastorno del Espectro Autista, dirá que Sally buscará en la cajita de Anne, porque no entiende como Sally puede pensar todavía que la bola está donde la había dejado (no comprende que las acciones de Sally están basadas en su pensamiento equivocado). En definitiva, a un niño con TEA le resulta difícil comprender que los demás tienen sus propios pensamientos (estados mentales) que pueden ser diferentes a los nuestros, o incluso diferentes a la realidad.

Como podéis comprobar, se trata de un test sencillo de aplicar, pero la información que nos aporta resulta muy significativa.

Si detectas problemas en el niño para realizar este Test es necesario que de inmediato contactes con un especialista, aunque probablemente, ya lo hayas hecho. Y es que si el niño presenta dificultades para realizar el Test de Sally y Anne, también tendrá dificultades para adaptarse a su entorno de forma exitosa, con lo cual es probable detectar que algo no va bien incluso antes de los 3 años.

Para terminar, os dejo algunas técnicas para que podáis ayudar al niño a mejorar su Teoría de la Mente desde casa.

Técnicas para trabajar Teoría de la Mente en niños con Trastorno del Espectro Autista

Pese a que probablemente conozcáis la mayoría de éstos recursos si tenéis un niño con TEA en el entorno, creo que es importante realizar una recuperación de las que, bajo mi criterio, son las más eficaces.

  1. ARASAAC: En esta página podréis descargar de forma totalmente gratuita infinidad de recursos y actividades para trabajar Teoría de la Mente. Además, hay otras muchas actividades destinadas a trabajar diferentes aspectos relacionados con las dificultades que aparecen en los niños con TEA.
  2. Manual de La Teoría de la Mente para niños con Autismo: este libro contiene todo un conjunto de fichas, técnicas y trabajos a realizar con un niño o niña, pero que es accesible para TODO el mundo, tanto profesionales como madres y padres.
  3. Por último, os recomiendo realizar diferentes actividades que simulen situaciones. A continuación os dejo con un ejemplo que os puede servir como guía, y os puede ayudar a crear diferentes actividades similares:
    1. Preparamos una foto del niño o niña y otra nuestra.
    2. En un folio escribimos las siguientes preguntas: ¿Qué te gusta? ¿Qué te interesa? ¿Qué te molesta?
    3. Comenzamos con la primera pregunta, ambos respondéis, y lo escribís.
    4. Posteriormente, elegimos los pictogramas que representan cada gusto e interés, y le pedimos al niño que ponga cada pictograma en el gusto o interés de cada uno.

Con este tipo de actividades estaremos fomentando la mejora de las habilidades sociales del niño para entender que los intereses y gustos de los demás  no son iguales a los suyos, o lo que es lo mismo, estaríamos ayudándole a comprender que los estados mentales de los demás son diferentes a los nuestros.

Espero que este artículo os sea de gran utilidad. Si necesitáis más información acerca de éste tema, abajo podéis dejarme vuestros comentarios.

¿Tu hijo no come bien? Tratamiento nutricional para el autismo

Ya hemos hablado de algunos tratamientos que mejoran la sociabilidad en niños autistas, como la musicoterapia para los que sufren el síndrome de Rett, pero aún no hemos explicado como combatir otro tipo de problemas derivados del autismo como los trastornos alimenticios. La alimentación es un tema muy recurrente entre padres de niños pequeños, pero los padres de los niños con espectro autista suelen lidiar con los problemas nutricionales de sus hijos sin consultar con un profesional, como debería hacerse. Esto no quiere decir que la culpa de los problemas de alimentación de los niños autistas sea de los padres, a veces los profesionales les dicen que no se deben preocupar ya que esas manías con la comida son típicas de niños. Muchas veces es cierto que sólo se trata de manías infantiles, pero a veces estos problemas pueden estar relacionados con el autismo, te hablamos sobre el tratamiento nutricional para el autismo, para evitar que los niños con esta enfermedad puedan tener problemas de alimentación.

Tratamiento nutricional para el autismo

Tratamientos nutricionales para niños autistas

Aún no existen estadísticas confiables sobre los trastornos alimentarios en niños autistas, pero muchas familias se quejan de ellos, así que parece que estos casos son relativamente comunes. Por suerte, existen algunas dietas que parecen ser de ayuda para solucionar los problemas de alimentación en autistas, por ejemplo muchas familias han notado que una dieta libre de gluten y cafeína suele ayudar a los niños autistas a comer más tipos de comidas voluntariamente y a no ser tan maniáticos.

Una dieta específica de carbohidratos también parece ser de mucha utilidad para ayudar a comer a los niños con autismo, ya que sirve para evitar los problemas relacionados con el sistema digestivo y los problemas de digestión. La dieta libre de levaduras también es otra opción para ayudar al niño a comer, ya que sirve para combatir los altos niveles de levadura que se encuentran en el intestino y pueden provocar efectos tóxicos.

También existen varios suplementos alimenticios que se usan en el tratamiento del autismo. Muchas vitaminas y minerales forman parte de la producción o la regulación del nivel de neurotransmisores y pueden reducir los síntomas del autismo. Algunos suplementos populares son la vitamina C, el ácido fólico, el magnesio, y el omega 3. Algunos estudios demuestran que la vitamina C y el Omega 3 tienen el potencial para ayudar a los niños autistas, pero aún se requiere más investigación para confirmarlo. Aún así, muchas familias argumentan que estos suplementos son de ayuda.

Además de las dietas, existen otras posibilidades para tratar los problemas de alimentación en niños autistas, aunque estos niños sean muy selectivos con la comida y no quieran comer muchos tipos de alimentos, necesitan una dieta equilibrada. Si tu hijo es muy exigente con la comida puedes probar las siguientes estrategias:

Introducir una nueva comida gradualmente: comienza con algo que tenga las características de lo que come habitualmente (olor, textura, sabor, etc.) y ofrecéselo al niño poniéndolo en un sitio en el que se sienta cómodo. Un plato pequeño puesto cerca de donde el niño se sienta suele funcionar. Exponiendo la misma comida repetidamente el niño la puede acabar aceptando.

Usar las historias sociales: si el niño tiene algún personaje favorito de ficción como Spiderman o algún otro héroe, puedes contarle una historia en la que ese personaje coma la comida que quieres introducir en su dieta, demostrando que esa comida aporta grandes beneficios a su héroe para despertar el interés del niño.

Tratamiento nutricional para el autismo

Convierte la experiencia de probar una nueva comida en algo placentero: puedes poner la comida que quieres que el niño pruebe al lado de su comida favorita para que las relacione. Si al niño le gusta la pasta y quieres que pruebe los guisantes puedes distribuir el plato de la siguiente manera: en un extremo pasta, en medio guisantes y en el otro extremo más pasta.

No intentes engañarle: intentar esconder verduras en una salsa o meter otros ingredientes en su comida favorita sin que se de cuenta puede funcionar, pero si el niño lo descubre tendrá efectos negativos. Puede que el niño empiece a sospechar y aún se vuelva más estricto con su dieta.

Las comidas son algo muy importante en la vida familiar, por lo que es normal que los problemas de alimentación en uno de los hijos sean algo que afecte a todos los miembros de la familia. Estos trastornos pueden generar mucha tensión, pero la paciencia es la clave para combatirlos. Consulta con otras familias que hayan pasado por lo mismo para que te aconsejen y apoyen, así todo será mucho más llevadero.

Educa jugando: cuáles son los mejores juguetes para niños autistas

Los juegos que son buenos para los niños tienen que ser disfrutados por ellos y además ayudar en el desarrollo de los rasgos de la personalidad y de mecanismos de supervivencia. A veces cuesta hacer que un niño autista se involucre en juegos, pero existen ciertos juguetes que pueden facilitarte esta tarea. El juego es una parte vital del desarrollo y de la infancia y por eso es importante saber cuáles son los mejores juguetes para niños autistas.

Consejos para encontrar juguetes adecuados para autistas

-Elige juguetes que estimulen los sentidos: los niños autistas pueden tener problemas sensoriales, sobre todo en cuanto al tacto. Algunos juguetes pueden ser muy útiles para acostumbrarles a sensaciones táctiles de forma segura y divertida. Varios juguetes para estimular el tacto son: libros de tela, bloques con letras o números en relieve y juguetes con partes en relieve o distintas texturas.

En ocasiones, los niños autistas también tienen problemas con ciertos sonidos o ruidos fuertes, los juguetes con música y sonidos pueden venir muy bien para solucionar este problema.

-Dale juguetes que sirvan para mejorar las interacciones sociales: es aconsejable enseñar a los niños a cooperar y a compartir con la ayuda de juguetes, pero en el caso de que el niño tenga autismo, esto aún es más importante. Para conseguirlo, los juegos de mesa son muy recomendables y pueden ayudar al niño a interaccionar con su familia y con otros chicos de su edad. Este tipo de juegos también sirven para que el niño aprenda a ser paciente esperando su turno y para que se acostumbre a no tener pataletas cuando algo le sale mal.

-Escoge juguetes que ayuden en el desarrollo de las habilidades motoras: como ya hemos visto, la pintura puede ser de mucha ayuda para niños autistas, aunque es mejor el uso de pinceles que de pintura para dedos, ya que puede incomodar a los niños. Los triciclos y bicicletas son útiles para desarrollar el equilibrio.

-Elige los juguetes del niño según su nivel de autismo: para los niños con un nivel bajo de autismo son mejores los juguetes simples. Si el niño tiene un nivel alto de autismo es mejor que juegue con juguetes de construcción, para crear, etc. Si el niño tiene un interés muy claro, como los coches, dale juguetes relacionados con él. Ten cuidado de que no se obsesione con su interés y deje de hacer cosas que no tengan que ver con él.

-No le des demasiados juguetes: en este caso la calidad prima sobre la cantidad. Los niños autistas pueden sentirse abrumados si tienen una gran cantidad de juguetes para escoger, es mejor darles un juguete de calidad ya que pasarán muchas horas jugando con él.

-Déjale escoger: de vez en cuando lleva al niño a una juguetería y deja que elija por si mismo cuál es el juguete que quiere.

-Busca en la red: hay muchas tiendas especializadas en juguetes para niños con autismo que también te dan consejos para jugar con ellos. Hay muchos juguetes distintos que se adaptan a cada niño, por eso te conviene investigar cuál es el juguete que mejor se adapta a tu hijo y que más va a ayudar en su desarrollo.

¿Tu hijo repite todo lo que dices? Cómo conseguir que un niño autista supere la ecolalia

La ecolalia es una parte muy natural de la adquisición del lenguaje y consiste en repetir las mismas palabras o frases que acaba de decir otra persona, es una forma de imitación parecida a la que hacen los loros. La ecolalia suele ser usada por niños muy pequeños, pero en el caso de niños con autismo puede llegar a usarse en exceso y a extenderse hasta la adolescencia o la adultez. Para evitar que este proceso se alargue más de lo necesario, te enseñamos cómo conseguir que un niño autista supere la ecolalia.

Cómo conseguir que un niño autista supere la ecolalia

Técnicas para superar la ecolalia

Los niños autistas pueden memorizar ciertas frases para facilitar su forma de comunicarse. Muchos autistas usan la ecolalia para expresar que han oído lo que ha dicho otra persona y están pensando en la respuesta. En el caso de que el niño use la ecolalia porque no sabe la respuesta a una pregunta puedes enseñarle a decir “no sé.” Para conseguirlo hazle al niño preguntas cuyas respuestas no conozca o pide a otra persona que responda a preguntas usando esas dos palabras a modo de ejemplo.

También puedes practicar otro tipo de preguntas como: ¿Cómo te llamas? ¿Dónde vives? Para que esto funcione tienen que ser preguntas que vayan a tener siempre la misma respuesta. Si le enseñas al niño muchos guiones podrá responder a preguntas básicas sin sentirse desbordado y tener que recurrir a la ecolalia.

Además, el niño puede aprender frases para comunicar sus necesidades como: “tengo hambre” o “hay mucho ruido.” Esto evitará que el niño solucione sus problemas antes de que se angustie y tenga una crisis. En este caso es importante saber cómo calmar a un niño con autismo.

Cuando enseñas a un niño autista a usar una frase básica, a veces es necesario enseñarle el resultado que tendrá esa frase. Por ejemplo: si estás enseñando al niño a pedir un juguete diciendo “quiero eso”, y por mucho que repites la frase el niño no responde, puedes probar a darle el juguete aunque el niño no lo haya pedido y volver a intentar que aprenda la frase en otro momento. De esta forma, el niño aprende a relacionar la frase con la acción y más adelante empezará a usarla.

Para enseñar al niño estas frases también puede ser de ayuda no acabar tus frases y señalar la respuesta, por ejemplo: puedes decirle al niño “quiero beber…” y señalar una botella de agua. De esta forma ira aprendiendo a llenar los huecos por sí mismo.

Es mejor no hacerle preguntas al niño como “¿quieres ayuda?” porque las acabará repitiendo. En vez de esto dile la frase que quieres que diga como “ayúdame a recoger mi cuarto.” Intenta que repita la frase y luego ayúdale aunque no lo consiga.

Algo que debes evitar cuando te comuniques con el niño es decir su nombre al final de una frase porque el empezará a repetirlo. Lo que puedes hacer es decir su nombre dejando una pausa antes de la frase que le quieres comunicar.

Enseñar a un niño autista a decir las frases correctas puede ser agotador, pero es muy importante que el proceso de enseñanza sea divertido y animado. Hazlo en momentos en los que los dos estéis tranquilos y aunque a veces sea difícil no pierdas la paciencia y sigue adelante, todo este esfuerzo acabará dando sus frutos.

Beneficios de la pintura en niños autistas: Iris Grace la pequeña genio

Iris Grace es una niña autista de 6 años que siente fascinación por tres cosas: su gata Thula, tocar el violín y pintar. No hay nada que calme más a la pequeña Iris que tener un pincel en sus manos y plasmar su forma de ver el mundo a través de la pintura. Gracias a esta pasión, la pequeña ha conseguido ser famosa en todo el mundo, y es que para Iris la pintura es más que una afición, es la manera que tiene de relacionarse con el mundo y entenderlo. Te contamos más sobre la historia de esta genio y sobre los beneficios de la pintura en niños autistas.

Beneficios de la pintura en niños autistas

Muchos expertos han relacionado los cuadros de Iris con los de Monet por la fuerza y el colorido que tienen sus trazos. Azules, grises, blancos, rosados, amarillos… Los cuadros de la pequeña Iris están llenos de calidez y han conseguido que muchas galerías y coleccionistas se interesen por esta pintora de 6 años.

Como es natural, los padres de la niña están muy orgullosos de ella, y se sienten muy felices porque Iris haya encontrado una forma de expresarse gracias a la pintura. Cuentan que antes de descubrir su pasión era una niña muy hermética ya que padece un espectro autista muy restringido, que permite el lenguaje y la interacción de forma muy escasa. Iris también tenía muchos ataques de nervios y sólo podía calmarse cuando escuchaba música, pero gracias a la pintura logró avanzar mucho en la forma de relacionarse con su entorno. Esta es una lista con los principales beneficios que ha tenido la pintura en Iris y otros niños autistas.

Beneficios de la pintura en niños autistas

Ayuda a expresarse, algo muy útil para personas con timidez, autismo y problemas de comunicación.

Sirve de terapia ya que ayuda a aislarse de la realidad de forma positiva y limpiar la mente del estrés y otros pensamientos negativos.

-Si se hace de forma relajada y no competitiva ayuda a fortalecer la autoestima y la individualidad.

-Manejar el pincel fortalece la motricidad y estimula las conexiones cerebrales.

Mejora la concentración y la inteligencia emocional.

Ayuda a crear un sentido del arte y a apreciarlo.

Sirve para socializar y divertirse, algo que es muy saludable, sobre todo en niños autistas.

La historia de Iris es tan inspiradora, que se ha convertido en un ejemplo a seguir para muchos niños autistas. Además de grandes pintores, estrellas del cine como Asthon Kutcher y Daniel Radcliffe han promocionado su obra y algunos de los actos en los que ha participado, que han servido para invertir en centros de ayuda al autismo y ayudar a otros niños como Iris a encontrar nuevas formas de expresarse.

Cómo educar a un niño autista: descubre las mejores estrategias de aprendizaje

Cada niño autista tiene su propia forma de responder a las estrategias educativas, aún así hay varios métodos que se pueden usar para que alcancen sus objetivos académicos. Para saber cómo educar a un niño autista, tienes que conocer métodos que se centren en los síntomas del autismo como los problemas de comunicación, las habilidades sociales y los problemas sensoriales.

Cómo educar a un niño autista

Estrategias que ayudan a la comunicación con autistas

Todos los niños autistas pueden aprender, lo que necesitan es un método que les ayude a asimilar la información. Empieza por no darles órdenes o explicaciones demasiado extensas, ya que pueden tener problemas para procesar la información, sobre todo cuando reciben mucha información de golpe porque pueden llegar a bloquearse y entrar en pánico. Es mucho mejor que les presentes la información de forma gradual.

Los niños autistas también tienen problemas para procesar la información cuando se les presenta de forma oral. Es mejor darles las explicaciones de manera escrita, para que puedan leerlas y las asimilen mejor. Si les pones algún programa o vídeo educativo intenta que tenga subtítulos, así lo entenderán más fácilmente.

Estrategias para los problemas sociales y de conducta en autistas

Usa los intereses del niño para hacer que le resulte más fácil aprender. Si al niño le gustan los coches, puedes enseñarle geografía usando un coche de juguete para recorrer mapas. Intenta educarle de maneras creativas ya que así estará más dispuesto a aprender.

El ejemplo de otros niños también puede ser muy útil. Los niños pequeños pueden aprender tareas sencillas al ver cómo las realizan sus compañeros, si un niño autista tiene problemas con los colores, conviene hacerle trabajar con otro que sea bueno en este área. Un niño autista puede aprender una conducta al ver a otro niño desempeñándola.

Léele al niño historias que le enseñen las conductas adecuadas para distintas situaciones, este tipo de historias son conocidas como historias sociales y son relatos breves que describen comportamientos sociales. También puede aprender a identificar las emociones de otros si le cuentas una historia sobre un niño que esté contento y le muestras dibujos de caras sonrientes para ponerle ejemplos de alegría.

Haz un horario para el niño que le evite imprevistos, los niños autistas se sienten más seguros siguiendo una rutina diaria, y les será más agradable ponerse a estudiar si forma parte de su horario.

Estrategias para los problemas sensoriales en autistas

Prepara un espacio para el aprendizaje y procura que siempre se mantenga igual, los niños autistas tienen problemas con los sitios caóticos o cambiantes.

Deja que el niño cree su propia estructura de aprendizaje. A veces pueden incluir algunos objetos o conductas que les ayudan a retener la información, debes permitir que los use y aprenda a su manera. También debes respetar sus movimientos autoestimulantes como mover las manos de forma inquieta, que son comunes en niños autistas.

No le toques de forma repentina ya que puede enfadarse o incluso sentir dolor. Recuerda que los niños autistas son muy sensibles a los estímulos y sólo debes tocarles cuando sea necesario (si sufren una crisis o necesitan atención médica.) También evita los ruidos fuertes ya que les sobrecargan sensorialmente y también pueden hacerles daño.

Para terminar un último consejo: si tienes dudas con algún método de enseñanza consúltalo con el terapeuta o especialista que esté tratando al niño. Él siempre sabrá decirte qué es lo que más le conviene.