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Entrenamiento cerebral: Descubre los beneficios de ejercitar el cerebro

Mucho se ha hablado del ejercicio físico y de los múltiples beneficios que aporta a nuestro cuerpo, pero… ¿Y el ejercicio mental? ¿Conocemos realmente los beneficios que nos pueden aportar los juegos mentales?.
Descubre qué es el entrenamiento cerebral y cómo nos beneficia la estimulación cognitiva a lo largo de la vida. 

Entrenar el cerebro nos ayuda a prevenir la pérdida de masa muscular

Entrenamiento cerebral. ¿Qué es y cómo funciona la estimulación cognitiva?

Gimnasia cerebral, rehabilitación cognitiva, mental gym… efectivamente, muchas de estas maneras son empleadas para referirse a las técnicas de estimulación congnitiva. Pero, ¿qué entendemos por estimulación cerebral?.

La estimulación cognitiva son acciones y actividades cuyo objetivo principal es la mejora o el mantenimiento de las funciones cerebrales. Se trata de llevar a cabo diferentes ejercicios dirigidos a estimular habilidades cognitivas como: la atención, memoria, lenguaje, funciones ejecutivas, funciones visuoespaciales, percepción, etc.

El cerebro cuando no se estimula, al igual que todo nuestro cuerpo, tiende a debilitarse. La neuronas, encargadas de recibir, procesar y transmitir la información a través de señales químicas, son el motor principal del funcionamiento de nuestro cerebro. Por ello, cuando nosotros ejercitamos el cerebro, lo que hacemos es estimular las neuronas para que estas se regeneren, tanto anatómicamente como funcionalmente, y formen nuevas conexiones, ayudando de esta manera a que estas partes de nuestro cerebro cojan mayor potencia.

A nivel científico está demostrado que realizar ejercicios mentales de manera continuada estimula la plasticidad cerebral. Aunque no nos demos cuenta,  en nuestras acciones diarias ya sea leyendo un libro, conduciendo para ir al trabajo, cocinando,… ejercitamos las neuronas. No obstante, por naturaleza, nuestra mente tiende a estimular las partes que más suele utilizar, de ahí que en nuestro día día dejemos de estimular partes muy importantes. De ahí la importancia de realizar un entrenamiento cerebral adecuado para entrenar todas las funciones.

Redes neuronales antes y después del entrenamiento cerebral

En la imagen de arriba y de izquierda a derecha se puede apreciar la evolución de las redes neuronales antes del entrenamiento cerebral (izquierda), a las dos semanas del entrenamiento cerebral (centro) y tras dos meses de entrenamiento cerebral (derecha). 

Para que el entrenamiento cerebral sea más eficaz debe adaptarse a la persona que lo está realizando y buscar el momento idóneo en el que el cerebro se encuentra en su nivel máximo de actividad.

 Para entender bien de qué trata el entrenamiento cerebral y la estimulación cognitiva, debemos tener claros algunos conceptos como: plasticidad neuronal

A grandes rasgos y según investigaciones recientes podemos decir que la plasticidad neuronal (o neuroplasticidad) es “la capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura y su funcionamiento a lo largo de su vida, como reacción a la diversidad del entorno”.

Es decir, la plasticidad neuronal permite al cerebro adaptarse a situaciones novedosas o incluso a veces recuperarse tras sufrir lesiones o determinadas patologías. De este modo, el entrenamiento cerebral y la estimulación cognitiva pretende ayudar al cerebro a generar nuevas conexiones entre las neuronas fomentando así, una mayor plasticidad neuronal.

Entrenamiento cerebral

El entrenamiento cerebral se puede (y se debe) realizar en todas las personas ya sea en niños llevando a cabo una intervención temprana durante los primeros años de vida, en adultos potenciando las habilidades requeridas en distintos trabajos, entrenando la atención y concentración en deportistas o simplemente para ejercitar y fortalecer las funciones cognitivas.

En las personas con algún síntoma de deterioro cognitivo, la estimulación cognitiva es fundamental para que la evolución sea más lenta aunque desafortunadamente, el deterioro es irreversible.

Muchas veces se comete el error de asociar la estimulación cognitiva solo a personas que tienen alguna alteración. Es cierto que la estimulación cognitiva es la intervención no farmacológica que cuenta con más apoyo aplicada a personas con deterioro cognitivo leve, demencia leve o incluso con un envejecimiento normal.

Pero… La estimulación cognitiva y el entrenamiento cerebral no solo se trabaja en los procesos cognitivos que comienzan a alterarse o que ya están alterados sino que sirve para cualquier sector de la población.

Entrenamiento cerebral en niños y adolescentes

El cerebro está en continuo desarrollo durante décadas desde que nacemos. La infancia y la adolescencia son etapas especialmente críticas ya que forman períodos de crisis cerebral donde el cerebro sufre cambios drásticos. Existen muchas diferencias entre un cerebro infantil y un cerebro adulto.

La plasticidad cerebral aparece cada vez que aprendemos algo nuevo y esto sigue así durante toda la vida. Nuestro cerebro está preparado para aprender a lo largo de los años, pero para ello tenemos que ejercitarlo.

La neurociencia tiene mucho impacto en el ámbito educativo. El entrenamiento mental ayuda a la relajación y concentración de los más pequeños durante su aprendizaje. Para ello los profesores pueden utilizar acertijos, lecturas con final abierto, crucigramas,…

Los resultados del entrenamiento cerebral se pueden observar en cómo los niños a lo largo del tiempo comprenden mejor la lectura y resuelven problemas y ejercicios mejor que aquellos niños que no han sido entrenados. Estos niños suelen desarrollar más la creatividad y tienen mejores hábitos de estudio lo cual les da una mejor calidad de vida.

Entre las capacidades cognitivas más relevantes a entrenar en los niños se encuentran la planificación y anticipación, la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva, el razonamiento y la creatividad entre otras.

Entrenamiento cerebral en adultos sanos

Si queremos que nuestro cerebro envejezca de manera sana, debemos mantenernos activos tanto física como mentalmente. Pequeños ejercicios despiertan la mente y facilitan tareas cotidianas como ir de compras, conducir,…

Querer es poder y la neurociencia está ayudando mucho. Cuando hablamos de mantenernos activos mentalmente, se nos pasa por la cabeza la idea de estar horas y horas haciendo sumas, restas, problemas,… Meeec… ¡Error! Está claro que las actividades de este tipo sirven para estimular las capacidades mentales pero ni son las únicas, ni algunas veces son las mejores.

Existen juegos de mesa tradicionales (cartas, bingo,…), juegos de preguntas y respuestas e incluso juegos de ocio digital (videojuegos) que nos pueden aportar beneficios. Descubre juegos mentales que pueden ayudar a entrenar tu mente.

Entrenamiento cerebral. Existen juegos mentales tradicionales que aportan numerosos beneficios

Los juegos más tradicionales nos pueden aportar beneficios como los siguientes:

  • Las interacciones sociales son sumamente importantes para el desarrollo del cerebro y hace que disminuyan los sentimientos de soledad.
  • Se producen mejoras en el estado de ánimo y aumenta la motivación y la autoestima.
  • Aumenta la autoeficacia, amplía los niveles de satisfacción y la capacidad de afrontamiento en situaciones de estrés.
  • Ejercita las habilidades cognitivas, potencia la percepción sensorial y mejora el mantenimiento de hábitos saludables.

Por otro lado, algunos videojuegos pueden producir mejoras en los procesos ejecutivos de las personas.

Algunos investigadores se han planteado si los videojuegos benefician las funciones cerebrales que se deterioran con el paso del tiempo y después de varios estudios se ha llegado a la conclusión de que videojuegos como “Rise of Nationsmejoran las capacidades mentales y cuánto más se usan, más beneficiosos son.

Este videojuego en concreto (“Rise of Nations“) consiste en “conquistar el mundo” construyendo ciudades, expandiendo territorios, manteniendo ejércitos y preocupándose por los ciudadanos. Entre las mejoras más significativas que se han encontrado en el estudio del equipo de Kramer con este videojuego se encuentran mejoras en la velocidad de procesamiento, mayor rapidez para cambiar de una tarea a otra, mejor capacidad de razonamiento, memoria espacial más desarrollada,…

Además, existen páginas donde poder llevar a cabo un entrenamiento cerebral individualizado y personalizado.

Cuando realizamos un entrenamiento cerebral, con el paso del tiempo retenemos más información y de manera más rápida. ¡Truco! Puedes realizar actividades diferentes para relajar tu mente y conseguir mejores resultados.

Por ejemplo: Cuando Einstein estaba agotado se ponía a tocar el violín para despejarse, de este modo solucionada mejor sus problemas matemáticos. ¡Aplícatelo!

Entre los beneficios de la estimulación cognitiva en adultos sanos encontramos:

  • Aumento del funcionamiento cerebral.
  • Prevención de los déficits cognitivos.
  • Mejor plasticidad cerebral y mayor potencial por lo tanto, serás más hábil.

Entrenamiento cerebral en adultos con lesiones cerebrales

En las personas con algún tipo de deterioro, la estimulación cognitiva es fundamental. Se trata del tratamiento no farmacológico principal utilizado en deterioro cognitivo y demencias para enlentecer la evolución y preservar las habilidades en las que no existe déficit.

Entre los beneficios de la estimulación cognitiva en adultos con algún deterioro encontramos:

  • Poder mantener las funciones cognitivas que no están alteradas.
  • Mejora de la plasticidad neuronal previniendo la muerte neuronal.
  • Aumento de la calidad de vida y retraso de la evolución de la enfermedad.

Las actividades siempre deben adecuarse a la persona y a su grado de deterioro. Entre las actividades que se pueden realizar en adultos con algún tipo de lesión cerebral, deterioro o demencia encontramos:

  • Ejercicios de atención:Haciendo la cuenta mentalmente, ¿Cuál es el resultado?”
  • Ejercicios de lenguaje: Ordenar letras para formar palabras, sopas de letras con una temática en concreto (verano, ropa, comida,…), completar palabras,…
  • Ejercicios de movilidad: Hacer que doble ropa, poner la mesa, ayudar en la cocina,… se pueden utilizar tareas del día a día para que la persona se sienta entretenida y motivada.
  • Ejercicios de estimación temporal: Dibujar las agujas de un reloj con la hora que sea, que señale el día que es en un calendario,…
  • Ejercicios de números: Hacer series consecutivas de números, sumas y restas,…
  • Ejercicios de creatividad: Se pueden utilizar dibujos que fomenten la creatividad y motivación de las personas.
  • Ejercicios de lectura: Deben utilizarse periódicos, libros, revistas,… adecuados a los gustos de la persona. Leer, hacer resúmenes, recortar noticias,…
El entrenamiento cerebral en personas con algún deterioro puede estar formado por ejercicios de atención, lenguaje, lectura,…

Al igual que cuidamos nuestro cuerpo, debemos recordar que es importante cuidar nuestro cerebro. El entrenamiento cerebral es un gran recurso para fortalecer nuestras capacidades mentales. Recuerda que nunca es tarde para entrenar tu cerebro.

“La actividad mental es uno de los pilares fundamentales del envejecimiento activo, pero que debe complementarse con la participación social, el ejercicio físico y una adecuada nutrición, todo ello de forma equilibrada.”

Y tú, ¿qué haces para entrenar tu cerebro? 😉 

Empatía, una guía útil: ¿Eres capaz de ponerte en la piel de los demás?

Seguro que has conversado o escuchado hablar sobre ella, pero, ¿conoces realmente las implicaciones del concepto de empatía y su significado? La empatía es mucho más que ponerse en el lugar del otro. La empatía es una herramienta del sentir y del pensar maravillosa y realmente necesaria en la convivencia en sociedad. ¿Te consideras una persona empática? Sigue leyendo para averiguar si tus características se asemejan a las de alguien empático. 

Descubre todo sobre la empatía: Qué es, definición y concepto, características de las personas empáticas, tipos de empatía, diferencias entre empatía y asertividad, sus beneficios,  cómo mejorarla o practicarla y mucho más. Si quieres compartir tu experiencia o preguntarnos cualquier duda puedes dejarnos tu comentario abajo y te responderemos.

Empatía: Qué es y Concepto – Una guía útil

¿Qué es la empatía? Definición y Concepto

El término ‘empatía’ procede del griego ἐμπάθεια: empátheia, y el diccionario de la Real Academia Española (RAE) recoge las siguientes acepciones para explicar su significado:

  1. La empatía se puede definir como un sentimiento de identificación con algo o alguien.
  2. f. La empatía se puede definir como la capacidad de identificarse con alguien y compartir sus sentimientos.

La primera descripción de empatía es la que usamos habitualmente y hace referencia a lo emocional.

La segunda, es causa de la primera, puesto que nos sería imposible sentir si nuestra cognición no nos lo permitiese. En definitiva, podríamos decir que la empatía es la habilidad, tanto sentimental como intelectual, para ponerse en el lugar del otro. Así, el verbo ‘empatizar‘ apela a la acción de comprender afectivamente la realidad de los demás.

Pero el arte de entender las emociones es más complejo de lo que puede parecer, ya que además, como indica un estudio de la Universidad de Ámsterdam, la empatía es bidireccional. Esta investigación llevada a cabo en los Países Bajos advierte que la interacción empática es significativa para ambos individuos, tanto para quien provoca el sentimiento como para quien lo siente (no sólo para este último). Es fácil observar que no somos empáticos en la misma medida con todas las personas, pues dependerá de esa faceta diádica.

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Características de las personas empáticas

Las personas que sienten empatía comparten entre ellas una serie de rasgos de personalidad o de patrones de comportamiento que fomenta el desarrollo de la capacidad empática. Echa un vistazo al siguiente listado para conocer las principales características de las personas empáticas:

  • Tienen la sensibilidad a flor de piel. Las mujeres y los hombres empáticos saben escuchar, poseen una mente abierta a nuevas vivencias, son amables y desinteresados. Por lo general, están atentos a las necesidades de los demás y no dudan a la hora de echarles una mano. Luego, no es de extrañar que tengan una habilidad fascinante para transmitir buenas vibraciones en la interacción con el otro. No obstante, el lado malo de la sensibilidad puede jugar en su contra, pues la empatía vuelve más susceptible a quien la siente. De esta forma, cualquier ofensa o gesto feo que puedan recibir les hiere más facilmente que al resto.
  • Captan la emocionalidad de las personas. Como si de una esponja se tratase, alguien empático es capaz de absorber las emociones de los demás. El estado de ánimo que emite el otro influye notablemente en el de una persona con alto nivel de empatía, de tal manera que su emocionalidad se adecúa intensamente tanto a los sentimientos negativos como a los positivos. De este modo, se les hace complicado no sentir agobio si se encuentran con alguien que está pasando por un momento de ansiedad y estrés, o no contagiarse de la alegría de una persona feliz.
  • Su bondad puede afectar a su propio bienestar. Tener un gran corazón y preocuparse sinceramente por los demás son virtudes indiscutibles. El inconveniente fruto de ello es que personas empáticas llegan a dedicarse más a los problemas del resto que a los suyos propios, lo que suele generarles frustración y dificultades en la gestión de su vida.
  • Cuidan su lenguaje. La comunicación es fundamental para demostrar las habilidades empáticas. Cuando sentimos empatía hacia los demás, repasamos dos veces nuestras palabras antes de pronunciarlas porque somos conscientes del impacto que el lenguaje puede causar en el estado anímico de la otra persona, tanto para bien como para mal. Así que, los individuos empáticos cuidan sus expresiones para no dañar a los demás y atender a aquello que les gustaría escuchar.
  • Evitan los extremos. Las personas con empatía prefieren la variedad de los matices, un modo extremista de pensar no va con ellos. Por ello, cuando se rodean de quien sitúa sus creencias en un polo o en el otro, son capaces de enseñarles que no todo es blanco o negro, sino que existen multitud de colores desde los que percibir las cosas y lo más apropiado es estar abiertos a esa diversidad que nos ofrece la vida.
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Tipos de empatía

No hay un sólo tipo de empatía, según distintos criterios de clasificación podemos discernir entre:

  • Empatía afectiva: también llamada empatía emocional, consta de de tres elementos diferenciados. Para empezar, es necesario sentir la misma emoción que la otra persona. Después, aparece un componente angustioso como reacción natural al percibir vívidamente los sentimientos del otro. Finalmente, llega la característica compasión.
  • Empatía cognitiva: hace referencia al potencial intelectual para percibir y comprender las emociones de los demás. Podría decirse que la empatía cognitiva es el paso previo a sentir empatía afectiva, debido a que es indispensable, en primer lugar, aprender a reconocer emociones y, en segundo lugar, entender la repercusión de las mismas sobre el estado anímico de cada uno; y ambas funciones son propias de este tipo de empatía.
  • Empatía inconsciente: empatizar de manera inconsciente supone un elevado nivel de implicación. Implicarse excesivamente con la emocionalidad de la otra persona lleva a la confusión causada por un contagio emocional. La gente inconscientemente empática se impregna de las emociones de otros, haciéndolas suyas. En conscuencia, controlar, gestionar o manejar las propias emociones se vuelve tremendamente complejo.
  • Empatía consciente: esta clase de empatía conlleva una implicación emocional menor.  La empatía consciente permite observar al otro desde la objetividad y la perspectiva que te aporta mantener cierta distancia, esencial para favorecer la autorregulación emocional y permitir una mejor comprensión de las necesidades de la otra persona. Quien empatiza de forma consciente es más eficaz a la hora de ayudar a los demás porque los acompaña sin sentirse abrumado por los sentimientos ajenos.

En síntesis, el modo más saludable de empatizar es el que se da desde la consciencia, porque de esta forma no acarreas con pesos de emociones que realmente no te corresponden porque son las del otro, y así es como mejor puedes ayudar.

Empatía intercultural

Desde la empatía se aprende a respetar y a valorar las decisiones ajenas, y también a entender las preocupaciones y aspiraciones de los demás. Y este proceso ocurre del mismo modo entre culturas. Empatizar con las demás culturas supone conocer y comprender la importancia que cada persona otorga a sus costumbres, tradiciones y producciones artísticas.

Reconocer la multiculturalidad es aceptar la diversidad humana, pues no todas las personas somos iguales ni hemos crecido en el mismo ambiente. Es deseable y conveniente para manejar la vida en sociedad darnos cuenta de que existen multitud de culturas, idiomas, religiones, profesiones, maneras de pensar, tonos de piel o formas de vestir; y todas son igualmente válidas.

Empatía intercultural

Es fundamental inculcar esta clase de empatía desde el contexto educativo, pues unos niños y niñas educados en la diversidad de etnias desarrollarán una forma de pensar mucho más sana y abierta. Además, aprender a aceptar lo diferente y no a confrontarlo evitará numerosos problemas sociales en el futuro, y permitirá a cada uno enrriquecerse como personas.

Empatía y asertividad

Es importante establecer una clara distinción entre la empatía y la asertividad, dadas las confusiones que ambos términos pueden provocar.

Para empezar, las similitudes que se observan denotan que, tanto empatía como asertividad, se consideran habilidades sociales potencialmente desarrollables en todos los seres humanos, pues ambas se pueden aprender en diferentes contextos de forma intencionada, casual o debido a las experiencias de la vida diaria.

Las dos habilidades necesitan del respeto para ponerlas en práctica: respeto hacia los demás (porque lo último que se pretende siendo empáticos o asertivos es dañar los sentimientos del otro o herirles de algún modo) y respeto hacia uno mismo (porque estamos defendiendo los derechos del ser humano). Además, son importantes otras cualidades como la honestidad, la integridad y la coherencia.

Las diferencias son más perceptibles. Mientras que la asertividad implica el yo de cada uno, y se preocupa por no agredir a los demás con las palabras, al mismo tiempo que permite que los demás opinen sobre sus pensamientos y opiniones expuestas, en la empatía se expresan sin restricciones de ningún tipo, los sentimientos y opiniones de los demás, y se ofrece hablar sobre ellos. En la asertividad se defienden las palabras que se pronuncian, y en la empatía se entienden las palabras que los demás pronuncian.

A modo de conclusión, cuando existe la capacidad de decir lo que se piensa sin herir los sentimientos de los demás, y también existe la capacidad de entender a los otros dándoles la oportunidad de hablar, y exponer lo que piensan, se establece un diálogo enriquecedor, donde ambas partes aprenden de los otros, y donde la comunicación fluye claramente hacia el objetivo que se haya establecido.

Se trata de dos habilidades muy útiles para el aprendizaje y la comunicación, que se relacionan en algunos aspectos, pero que se diferencian en otras tantas facetas, por lo que se concluye que se complementan, pero no se necesitan. Aquí puedes aprender alguna técnica de asertividad.

Beneficios que aporta la empatía

La empatía tiene abundantes beneficios. Veamos algunos ejemplos:

1 – Facilita la sintonía emocional:

Las personas empáticas conectan rápidamente con los demás, logrando hacer sentir cómodos a la gran mayoría y consiguiendo que las relaciones interpersonales parezcan más sencillas.

2- Nos ayuda a ser más objetivos y justos:

La mejor manera de ganarse el respeto de los demás es mostrándolo nosotros mismos, aún a pesar de nuestras posibles divergencias con los puntos de vista que expongan nuestros interlocutores.

3- Mejora la autoestima y estimula nuestro aprendizaje:

Sentir que provocamos un efecto positivo en los demás funciona como un poderoso reforzador personal. Además, el ejercicio empático nos permite aprender de la visión ajena, enriqueciendo el prisma de la realidad con perspectivas diferentes.

4- Transmite generosidad:

Aquellas personas que demuestran empatía se orientan a la colaboración y gozan de mayor éxito en sus grupos de referencia. Funcionan como brillantes catalizadores del cambio a la hora de influir en los demás para alcanzar objetivos comunes

5- Consolida las relaciones profesionales y las mantiene en el tiempo:

Obrar empáticamente aumenta la fortaleza de los vínculos. Este aspecto adquiere una relevancia singular en negociación. También en aquellos casos en los cuales es preciso sellar alianzas a corto, medio y largo plazo basadas en la confianza.

6- Ofrece nuestra vertiente más pacífica y constructiva:

Existen numerosas evidencias científicas que corroboran que empatía y violencia son, neuropsicológicamente, incompatibles entre sí. Mientras nuestra comprensión aumenta, decrece nuestra inclinación a la beligerancia y mejora la manera en la que somos percibidos socialmente.

Claves para practicar la empatía

Como toda habilidad, la empatía puede entrenarse. A continuación, se expone una serie de tips para practicar la empatía:

  • Escuchar con la mente abierta y sin prejuicios. Ser respetuososcon los demás.
  • Prestar atención y mostrar interéspor lo que nos están contando, ya que no es suficiente con saber lo que el otro siente, sino que tenemos que demostrárselo.
  • No interrumpir mientras nos están hablandoy evitar convertirnos en expertos que se dedican a dar consejos, en lugar de intentar sentir lo que el otro siente.
  • Aprender a descubrir, reconocer y recompensar las cualidades y logros de los demás. Esto va a contribuir, no solamente a fomentar sus capacidades, sino que descubrirán también nuestra preocupación e interéspor ellos.
  • Cuando tengamos que dar nuestra opiniónsobre lo que nos están contando, es muy importante hacerlo de forma constructiva, ser sinceros y procurar no herir con nuestros comentarios.
  • Ten buena predisposición para aceptar las diferencias que hay con los demás, ser tolerantes y pacientescon los que nos rodean y con nosotros mismos.

Responsabilidad: ¿Qué es? Concepto y claves para ser más responsable

Una guía útil sobre la responsabilidad: Qué es, qué significa ser una persona responsable, en qué nos beneficia, cómo puedo ser una persona más responsable. Descubre la diferencia entre la responsabilidad y la culpa, y todo lo que necesitas saber sobre la responsabilidad social. Si tienes cualquier pregunta, o quieres compartir tu experiencia con nosotros, puedes dejar tu comentario abajo y te responderemos. 

Responsabilidad Guía Completa

¿Qué entendemos por responsabilidad? Si te paras a pensar, este concepto, seguramente, lleva revoloteando encima de nuestras cabezas desde que somos pequeños. Casi desde el momento en el que empezamos a decidir si obedecer o no, y si queremos “desafiar a la autoridad” (papá y mamá). “Tienes que ser responsable”.

Si le preguntas a un niño, que significa ser responsable, dirá algo como “hacer las cosas bien”, “hacer lo que dice papá y mamá” “hacer los deberes”. Los adultos utilizan el término responsabilidad para que los niños entiendan y asuman que hay que portarse bien y cumplir con las tareas que dicen los adultos.

¿Crees que el termino responsabilidad engloba algo más que obligaciones?, ¿qué es lo que te viene a ti a la cabeza cuando hablamos de responsabilidad?

¿Qué es responsabilidad? Definición

Si nos fijamos en el origen etimológico, el significado de responsabilidad no tiene tanto que ver con las tareas a realizar o las obligaciones. Sino con el compromiso.

Convertirse en una persona responsable significa ser capaz de tomar decisiones conscientemente, llevar a cabo conductas que persigan mejorarse a uno mismo y/o ayudar a los demás. Y lo más importante, una persona responsable acepta las consecuencias de sus propios actos y de sus propias decisiones.

La palabra responsabilidad, proviene del latín “responsum” (el obligado a responder de algo o de alguien). Los verbos linos “Respondere y Spondere” están estrechamente relacionados y se utilizaban mucho en el ámbito jurídico. El primero, significaba defender o justificar un hecho en un juicio y el segundo, jurar, prometer o asumir una obligación”.

                                                                                    Hispanoteca – Lengua y cultura

Por tanto, podemos definir a una persona responsable como aquella que asume los resultados de las decisiones que acepte o tome. La RAE la define responsabilidad como: “Capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.”

La definición de responsabilidad que realiza la RAE, hace especial hincapié en la necesidad de que la persona que asume la responsabilidad cumpla con las consecuencias negativas de sus actos.

Por lo que vemos, es un término que tiene distintas valoraciones y que puede resultar bastante abstracto, pero que todos damos por hecho y utilizamos de forma cotidiana.

Bajos niveles de responsabilidad, podrían estar relacionados dificultad a la hora de planificar y controlar o inhibir comportamientos.  Si quieres conocer tu funcionamiento cerebral en profundidad, te recomiendo que realices el Test Cognitivo Online de CogniFit: Evalúa de forma clínica y rápidamente tu funcionamiento cerebral, identifica debilidades y fortalezas cognitivas en las áreas de la memoriaatención y concentraciónfunciones ejecutivascoordinaciónplanificación, etc… Los resultados que proporciona este test neuropsicológico son muy útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Obtén tus resultados en menos de 30-40 minutos. CogniFit es la herramienta de evaluación cognitiva más recomendada y utilizada por profesionales.

¿Para qué nos sirve ser responsables?

Ser responsables nos aporta muchos beneficios. Te puede ayudar a conseguir tus objetivos y metas en cualquier ámbito de tu vida. La responsabilidad te permite crear valores y te ayuda a dirigir las riendas de tu vida.  Ser una persona responsable nos ayuda a:

  • Ser más honestos: Cuando tendemos a decir la verdad, y cumplir nuestras promesas, las personas que nos rodean nos van a creer y nos van a ver como una persona honesta.
  • Ser más autónomos: Asumir las consecuencias de nuestros actos, nos ayudará a decidir mejor.
  • Ser personas más confiables: Al ser responsables, nos ganamos la confianza de los otros. Pero lo que es más importante, también ganaremos en confianza en nostros mismos. Hacer lo correcto, nos hará sentir bien. Y aunque nos equivoquemos, estaremos satisfechos porque sabemos que lo hemos hecho lo mejor que hemos podido.

El valor de la responsabilidad

La responsabilidad se enseña desde la infancia. Tanto en las familias como en la escuela, se busca educar en valores.

Está claro que todo el mundo quiere una pareja que se comprometa y sea responsable, hijos responsables que no se metan en líos, padres y profesores responsables que cuiden de los niños, profesionales que hagan su trabajo con responsabilidad. ¿Por qué?

Porque tener personas así a nuestro alrededor nos genera confianza, nos da seguridad. Pensamos, “si, es una persona responsable, cumplirá, y las cosas saldrán bien”. Sentirnos seguros es una de las necesidades básicas en la pirámide de Maslow.

Este es uno de los motivos por los que en nuestra sociedad, se valora la responsabilidad de una forma tan positiva. Por que nos proporciona seguridad, confianza y cierta estabilidad.

¿Cómo puedo ser más responsable?

No existe una fórmula mágica que nos haga ser más responsables. Sin embargo, la responsabilidad se puede entrenar.

Si quieres cumplir con tus propósitos, tus obligaciones y compromisos, lo que necesitas es, en gran medida, predisposición y motivación. Ahora bien, si sigues aquí conmigo, es que esto existe, así que te propongo estas pautas para conseguirlo:

  1. Ponte metas: Es importante conocer para qué hacemos las cosas. Tener un sentido y una dirección nos ayuda a ser consecuentes y a continuar cumpliendo con el deber. Si consideras que el objetivo es muy a largo plazo, ponte objetivos pequeñitos para conseguirlo. Te aconsejo que los escribas. Parece una tontería, pero plasmarlo en papel, los hace real. Si sólo están en tu cabeza, si no cumples contigo mismo, nadie se entera.¡Escribir tus metas puede ayudarte a ser más responsable!
  2. Objetividad: ¿Qué está en mi mano y qué no? Elabora una lista de las cosas que dependen de ti y puedes controlar. Tu atención debe ir dirigida a esos aspectos, pues lo que no depende de ti, no es tu responsabilidad.
  3. Rutinas: Si te cuesta mucho esfuerzo “ponerte”, es mejor que te organices. Si tienes una rutina, sabrás lo que tienes que hacer en cada momento. Pero no solo eso, a veces, saber cuánto tiempo tienes que esforzarte también ayuda. “Va, solo es una hora de estudio antes de ir al cine!
  4. Recompensate: Aquí entran en juego las atribuciones internas. Si has conseguido lo que te habías propuesto, ¿por qué no reconocértelo?. Es tu momento, date un homenaje.
  5. Se sincero contigo mismo: ¿Has fallado?, ¿estaba en tu mano que el resultado hubiera sido otro?. Hazte responsable, asume las consecuencias y analiza, ¿qué podrías haber hecho de otra manera?, ¿cómo lo mejorarías en otra ocasión?.
  6. Comparte tus planes: No hablo de publicar en redes sociales. No, me refiero a algo más íntimo. Coge a tu hermano, tu madre o tu mejor amigo y cuéntale lo que vas a hacer, cuándo y como… además, hazle saber que esperas que te pregunte que tal. ¡Ya no tienes escapatoria, hay que cumplir!.
  7. Operacionaliza: Esto significa que las cosas que tu puedes asumir como responsabilidad son actos. Por ejemplo, recoger tu habitación, entregar un trabajo, preparar la comida, hacer un halago. Son conductas concretas que puedes asumir como responsabilidad y obligaciones a cumplir, pero no puedes asumir la responsabilidad de las consecuencias. Por ejemplo, que el profesor te ponga un 10, que la comida le guste a la gente o que el halago sea bien recibido. Esto no depende de ti. Por tanto, concreta actividades y tareas que tengas recursos y predisposición para realizar y ¡ponte con ello!

No te voy a engañar. Convertirte en una persona responsable no vendrá de la noche a la mañana. Además, supone un esfuerzo y un compromiso.

Recuerda, la clave del éxito es la constancia. Te animo a que te centres y lo consigas.

Puedes empezar escribiendo tus objetivos finales en mayúsculas y sus subtipos o subobjetivos con guiones más abajo. Empieza poco a poco, asumiendo responsabilidades y pasito a pasito.

Recuerda la responsabilidad de tus actos (no de las consecuencias arbitrarias). Si un día no obtienes el resultado que obtenías o no has encontrado las claves para usar tu fuerza de voluntad, no te castigues. Analiza, piensa que vas por buen camino, porque te estás dando cuenta de las dificultades y retoma.

Responsabilidad vs culpa

La culpa no es lo mismo que la responsabilidad. Ser responsable de algo, no quiere decir culpable. Esto que parece tan de cajón, en nuestro día  día, no lo es tanto. Y si no… ¿cuántas veces te has sorprendido diciendo “¡Es que no es culpa mia!”

Para entendernos, voy a contarte una historia, que incluso puede que te resulte familiar:

“Te has encontrado este whatsapp nada más levantarte. Tienes que terminar y entregar el proyecto para las 13.00h. Además, es primordial ser puntual y hacer las cosas perfectas, porque es un cliente muy importante. Inviertes toda la mañana en este encargo, todo tu esfuerzo. Al salir de casa, coges el cercanías, pero va con retraso. “Tendría que haber salido antes, voy a andar pillado”. Ya llevas 5 minutos de retraso. Sales del cercanías y hay una manifestación que atraviesa la avenida “¡será posible! ¿Tenía que ser hoy?”. Consigues atravesar a la otra acera, entre todo se te han hecho 15 minutos tarde. Llegas a la oficia, esperas al ascensor… Cuando subes, miras el reloj antes de entrar pero… 20 minutos de retraso. El cliente se ha marchado, Vanesa va a matarte.”

  • ¡Te dije que era importantísimo que llegaras a la hora!. ¡Mira que hora es!, ¡El cliente se ha ido enfadadísimo por tu culpa!. ¡Era tu responsabilidad!
  • ¿Crees que lo he hecho a propósito? ¡No es culpa mía que el cercanías fuera tarde y hubiera una manifestación cortando la avenida!

¿Que está pasando aquí?

Todo lo que hiciste, fue con buena intención, esfuerzo e interés. Sin embargo, diferentes factores han provocado que no llegaras a tiempo a entregar el proyecto. Vamos a valorar esta historia

  • ¿Cuál es tu responsabilidad real?: Entregar el proyecto terminado a las 13.00h
  • ¿De quien es la responsabilidad de que el cliente se enfade?: Solamente del cliente, porque nosotros no podemos controlar las emociones que siente otra persona.

La culpa lleva componentes implícitos que no nos ayudan en nada. Por ejemplo, no es lo mismo ser responsable de una decisión que culpable de una decisión. ¿Que implica la culpa?

  • Acción voluntaria: Para que alguien sea culpable de algo, necesita una búsqueda activa para obtener dicho resultado.
  • El resultado va a ser negativo. Si eres culpable de algo, ese algo va a ser un producto negativo.
  • Totaliza: Que echemos la culpa a alguien de un suceso, significa que, la única forma de evitar que ese hecho ocurriera, sería eliminar al culpable del mapa. Sin embargo, ser responsable quiere decir que realizó ciertas conductas que ayudaron a que se produjera ese resultado.
  • La culpa nos lleva a pensar en la causa – consecuencias:No todo en la vida pasa en razón de causa-efecto. La mayoría de las cosas dependen de multitud de factores, como en la historia que hemos visto antes… Incluso a veces, cambiar uno de ellos, no hace que obtengamos un resultado diferente. Por ejemplo,  si el protagonista hubiera cogido el metro en lugar del cercanías, la manifestación hubiera estado ahí…y no hubiera podido cumplir con su responsabilidad (entregar el proyecto a tiempo).

Es importante que tengamos esto en cuenta, porque a veces nos responsabilizamos de cosas que no podemos controlar, que no podríamos cambiar ni aun deseándolo con todas nuestras fuerzas. Sentirnos culpables de eventos, resultados o situaciones que no dependen de nosotros, afecta a nuestro estado de ánimo, nos frustra y muchas veces, nos enfada.

Lo mismo pasa cuando nos hacen culpables. Lo vemos injusto porque lo que ha pasado tampoco estaba dentro de nuestros planes. Antes de culpabilizar a alguien, pregúntate si los resultados negativos obtenidos han sido buscados de una forma intencionada por la otra persona o no. Aseguraté de ha hecho todo lo que estaba en su mano para cumplir con su responsabilidad.

¿Por qué me siento mal cuando no soy una persona responsable?

En psicología social, nos encontramos con la teoría de Wiener, la “teoría de las atribuciones” se habla de atribuciones, para referirse a las explicaciones que le da cada uno a las causas, razones o cuando explicamos el por qué de un resultado, utilizamos las atribuciones. Las atribuciones influyen ampliamente en la forma en la que nos sentimos, en el modo de relacionarnos con los demás e incluso en la forma en la que actuamos. Y como no, influye en nosotros a la hora de asumir responsabilidades.

Podemos hablar de :

  1. Atribuciones externas: Cuando la explicación/causa de los hechos lo trasladamos a algo externo. Nosotros no tenemos responsabilidad. Por ejemplo, cuando decimos que “me pones de los nervios”, como si nosotros no tuviéramos control y fuera inevitable sentirnos así. Muchas personas utilizan este tipo de atribución para eludir responsabilidades, haciéndolo de forma errónea como en el ejemplo que he puesto. Otro caso podría darse cuando decimos “ha sido la mala suerte”, dando a entender, que nosotros tenemos todas las capacidades y habilidades necesarias para obtener un resultado óptimo, sin embargo, el azar ha influido negativamente en el resultado = responsabilidad cero.
  2. Atribuciones internas: La explicación / causa de los hechos está en nosotros mismos. Puede utilizarse cuando se consiguen éxitos “ha sido gracias a mi”, “sin mi esfuerzo no hubiera sido posible”. Pero también en situación en las que sabemos que ha habido consecuencias negativas para otro y asumimos que nos hemos visto implicados. Pedimos perdón haciéndonos cargo de la responsabilidad “Lo siento mucho”, “Perdona, no me he dado cuenta”.

Está claro, que el estilo de atribución de una persona puede influir mucho en su autoestima, su autoconcepto y, por qué no, su felicidad. Por ejemplo, alguien que no se responsabiliza de sus logros por exceso de modestia, tendrá un autoconcepto bajo. Dando la sensación de que los logros que obtiene nunca dependen de él. Por el contrario, una persona que siempre se atribuye los méritos, dará sensación de persona prepotente y narcisista.

¿Que crees que pasará si utilizamos atribuciones internas para los resultados negativos y externas para los positivos? Exactamente los mismo.

Hay que ser coherente y objetivo. Está bien seguir los valores y responsabilizarnos de las consecuencias de las cosas que hacemos mal, pero también ser objetivos y darnos el “gustazo” de tomar la responsabilidad de las cosas que hacemos bien. Eso nos dará un equilibrio emocional y favorecerá nuestra autoconfianza.

Responsabilidad como valor social

Cuando hablamos de valor social, nos estamos refiriendo a ciertas pautas específicas que se fijan en una sociedad determinada, con el objetivo de que el funcionamiento sea correcto, pacífico y conlleve al bienestar.

La responsabilidad como valor social, afecta a las relaciones con los demás, pero también con uno mismo:

Compromiso

Uno de los ángulos de la responsabilidad como valor social es el compromiso. Nos comprometemos continuamente. En nuestro trabajo, con la familia, con los amigos, con las parejas… Comprometerse significa prometer a alguien algo y cumplir.

Es curioso, porque en muchas ocasiones, nos hacemos promesas a nosotros mismos y nos las saltamos. “Este lunes, sí o sí, empiezo a cuidarme”, “Hoy trabajo, pero mañana me pongo a estudiar”, “voy a ir al gimnasio 3 días a la semana, sin excusas”. Estoy totalmente segura de que alguna de estos propósitos te suena, y también, de que alguno no lo has cumplido. ¿No te parece extraño que aunque ese compromiso sea por nosotros mismos, no los llevemos a cabo?. ¿Somos demasiado benévolos y nos lo perdonamos todo?. Imagina que pasaría si esas promesas se las hicieras a alguien:

  • “Este lunes sí o sí abuela, voy a cuidarte: Pero no vas.
  • “Hoy trabajo, pero mañana te ayudo a estudiar hijo”: Pero no le ayudas.
  • “Voy a impartir clases en el gimnasio 3 días a la semana”: Pero no apareces.

¿Por qué parecen más importantes las responsabilidades ante otros que ante nosotros mismos?

Obligaciones

El segundo ángulo de la responsabilidad como valor social es el de oblicaciones. Sobre este aspecto, ya he mencionado algo al empezar el artículo. Son las que nos inculcan desde pequeños. A cada edad y en cada etapa de la vida, nos va correspondiendo aprender e incorporar en nuestro repertorio distintas tareas, para adaptarnos a la sociedad en la que nos desarrollamos y su modo de vida. Son nuestras responsabilidades y/o obligaciones.

Muchas veces, estas obligaciones no se dicen en voz alta, se asumen sin mas. ¿No os ha pasado nunca que haces algo, en casa por ejemplo, porque en ese momento te apetece y a partir de ahí, los demás miembros del hogar asumen que lo harás siempre?. Por ejemplo, mamá siempre pone la lavadora, papá siempre hace la compra, mi hermano siempre saca al perro, yo pongo la mesa. 

¿Que pasa si un día mamá sale tarde del trabajo? – No hay ropa limpia

¿Qué pasa si un día mi hermano se olvida de sacar al perro? – Se hace pis en casa

¿Qué pasa si papá ese día no tiene coche para ir a la compra? – No hay comida

Pueden parecer ejemplos extremos, porque por lo general, lo que ocurre es que las responsabilidades rotan entre unos y otros. Sin embargo, a veces esto pasa y nos encontramos situaciones como “¡Mamá, no tengo ropa!”, ¡Papá, no me has comprado las galletas que me gustan!”, ¡Juan, castigado porque el perro se ha hecho pis!

Os invito a que os pongáis ejemplos en los que las personas de vuestro alrededor tenían unas obligaciones y unas responsabilidades implícitas, no pactadas, han fallado en su cumplimiento, y ha habido conflicto a la hora de asumir las consecuencias. ¿De quien es responsabilidad?, ¿De quien es culpa?

Fuerza de voluntad

La fuerza de voluntad podría definirse cuando nosotros continuamos haciendo esfuerzos y sacrificios, para conseguir una meta u objetivo, que nos reportará una elevada satisfacción al conseguirlo.

Esto cobra mayor relevancia cuando son metas a corto plazo. Es más fácil mantener la fuerza de voluntad. Por eso, viene bien fijarse pequeños objetivos cuando el esfuerzo tiene que mantenerse muy constante durante un largo periodo de tiempo.

También ayuda preguntarse ¿por qué?: ¿por qué decidí hacer esto? ¿sigo queriendo eso? ¿qué tengo que hacer para conseguirlo?. Contestarte a estas preguntas te dará fuerza y te hará reafirmarte en tu decisión, impulsándote a continuar. ¡Adelante!

Como siempre, te invito a que comentes debajo del artículo, ¿qué te ha parecido?. ¿Tienes alguna otra idea sobre qué es la responsabilidad?. ¿Qué haces tú para ser responsable?. Si tienes alguna duda o quieres compartir tu opinión, adelante.

“Compartamos información”

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Hipotálamo: La importancia de las hormonas en el cerebro

¿Qué es el hipotálamo? Pongámonos primero en contexto: Te rugen las tripas. Llevas sin comer desde primera hora y te invade la sensación de hambre. Empieza a apetecerte comer cada uno de los alimentos que ves en los escaparates. Tienes dificultades para concentrarte en la actividad que estás haciendo y en tu mente sólo hay espacio para pensar qué comerás a continuación. Llegas a estar incómodo hasta que decides empezar a comer. ¿Te resulta familiar?

Hipotálamo

El responsable de todo este proceso es el hipotálamo, una pequeña estructura subcortical situada en el centro del cerebro. Con tan sólo el volumen de un guisante, el hipotálamo se encarga de regular diversas funciones esenciales para la vida, como el hambre, para mantener la homeostasis. Si no fuera por esta estructura, no sabríamos cuándo necesitamos comer y, por tanto, terminaríamos muriendo de hambre. Descubre todo sobre esta esta estructura cerebral: Qué es, dónde se encuentra situado, para qué sirve, ¿qué ocurre cuando se altera el hipotálamo?, ¿con qué enfermedades está relacionado?, su relación con el amor, con la hipófisis y mucho más.

¡Si te interesa saber más detalles acerca del hipotálamo, no te pierdas la sección “Para ampliar…” al final de este artículo! Si tienes cualquier pregunta, puedes dejarnos tu comentario abajo y te responderemos,

¿Qué es el Hipotálamo?

El hipotálamo es una estructura cerebral que, junto al tálamo, forma el diencéfalo. Es parte del Sistema Límbico y contiene la mayor diversidad de neuronas de todo el cerebro. Se encarga de controlar el sistema nervioso autónomo y el sistema endocrino. Es una glándula endocrina que libera hormonas encargadas de modular conductas relacionadas con el mantenimiento de la especie, y que regula la secreción de hormonas de la hipófisis, con el que conforma el Eje hipotálamo-hipofisiario.

El hipotálamo cuenta con dos tipos de neuronas secretoras:

  • Las parvocelulares (que secretan hormonas peptídicas)
  • Las magnocelulares (que secretan hormonas neurohipofisiarias).
Si quieres evaluar tu propio funcionamiento cerebral, el de tus hijos o pacientes, te recomiendo que pruebes el Test Cognitivo Online de CogniFit: Evalúa de forma clínica y rápidamente importantes funciones cognitivas, identifica debilidades y fortalezas en las áreas de la memoriaatención y concentraciónfunciones ejecutivascoordinaciónplanificación, etc… El completo informe de resultados que proporciona este test neuropsicológico es muy útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Obtén tus resultados en menos de 30-40 minutos. CogniFit es la herramienta de evaluación cognitiva más recomendada y utilizada por profesionales.

¿Dónde se encuentra el Hipotálamo? Tener un buen sitio es importante

El hipotálamo se ubica bajo el tálamo (de ahí su nombre). Además, se encuentra delimitado por la lámina terminal, por los tubérculos mamilares, por las cápsulas internas y por el quiasma óptico. Se conecta con la hipófisis a través del tallo hipofisiario. Una posición tan central en el cerebro permite al hipotálamo comunicarse perfectamente bien, recibiendo información (aferencias) de diferentes estructuras del cuerpo, y enviando información (eferencias) a otras.

¿Para qué sirve el Hipotálamo? Cómo nos mantiene vivos

Las funciones que desempeña el hipotálamo son esenciales para la vida. Es el encargado de regular el hambre y la saciedad, mantiene la temperatura corporal, regula el sueño, el apareamiento y la agresión, además de participar en la regulación de las emociones. La mayoría de estas funciones se regulan mediante una cadena de hormonas que se inhiben o excitan entre sí.

  • Hambre: Cuando nuestro cuerpo detecta que no tenemos reservas de energía suficientes y que, por tanto, necesitamos ingerir alimentos, envía Ghrelina (una hormona) al hipotálamo, indicando que tenemos que comer. De este modo, el hipotálamo libera el Neuropéptido Y, que es la hormona que produce esa sensación de hambre. En el ejemplo del principio, nuestro hipotálamo estaba liberando grandes cantidades de Neuropéptido Y, por lo que nuestra sensación de hambre se había disparado.
  • Saciedad: Por el contrario, cuando hemos comido lo suficiente, nuestro cuerpo debe decir a nuestro cerebro que no necesitamos más alimentos y que tenemos que parar de comer. Conforme vamos comiendo, nuestro cuerpo produce insulina, que incrementa la producción de una hormona llamada “leptina”. La leptina viaja por la sangre hasta el núcleo ventromedial del hipotálamo y, cuando llega a su receptor, inhibe la producción de Neuropéptido Y. Al dejar de producir Neuropéptido Y, dejamos de tener hambre o, dicho de otra forma, sentimos saciedad.
  • Sed: De una manera semejante a la del hambre, cuando el cuerpo necesita más agua, el hipotálamo libera la hormona antidiurética (o vasopresina), que actúan para impedir la pérdida de agua y favorecer la ingesta de líquidos.
  • Temperatura: La temperatura a la que la sangre llega al hipotálamo determinará si necesitamos reducir o aumentar la temperatura corporal. Si la temperatura es demasiado alta, necesitamos perder calor, lo que hará que la porción anterior del hipotálamo (Hipotálamo anterior) inhiba a la posterior, provocando una serie de consecuencias dirigidas a la reducción del calor (como la sudoración). En cambio, si la temperatura es demasiado baja, necesitamos producir calor, lo que hará que la porción posterior del hipotálamo (Hipotálamo posterior) inhiba a la anterior. Así, mediante el eje hipotálamo-hipofisiario, se liberará la hormona estimulante de la tiroides (TSH) y la hormona adrenocorticotropa (ACTH), favoreciendo la conservación del calor.
  • Sueño: La razón por la que nos cuesta dormir con la luz encendida se encuentra en el hipotálamo. El ciclo de sueño-vigilia está regulado por el ciclo circadiano. La estructura que se encarga de la regulación del ciclo circadiano es un conjunto de neuronas del hipotálamo medial llamado núcleo supraquiasmático. El núcleo supraquiasmático recibe información de las células ganglionares de la retina mediante el tracto retinohipotalámico. De este modo, la retina detecta los cambios de luz en el exterior y envía esta información al núcleo supraquiasmático. Este conjunto de neuronas procesan la información, que es enviada a la glándula pineal (o epífisis cerebral). Si la retina detecta que no hay luz, la glándula pineal secreta melatonina, que favorece el sueño. Si la retina detecta que hay luz, la glándula pineal reduce los niveles de melatonina, lo que propicia la vigilia.
  • Apareamiento y agresividad: Estas conductas (tan dispares en los humanos, pero muy relacionadas en el mundo animal) son reguladas por la misma porción del hipotálamo (núcleo ventromedial). Hay neuronas que sólo se excitan durante la conducta de apareamiento, mientras que hay otras que se activan en las conductas agresivas. No obstante, hay un conjunto de neuronas que responden durante ambas conductas. En este caso, la amígdala cerebral es la encargada de enviar información relacionada con la agresividad al área preóptica del hipotálamo para que éste libere las hormonas pertinentes para adecuarse a la situación en la que nos encontramos.
  • Emociones: Cuando experimentamos una emoción, a ésta le acompañan unos cambios fisiológicos. Si caminamos solos por la noche y tenemos que atravesar una calle oscura donde escuchas ruidos extraños, nuestra reacción más probable es sentir miedo. El cuerpo necesita estar preparado para cualquier circunstancia y por eso nuestro hipotálamo manda información a las distintas partes de nuestro cuerpo (aumenta la respiración, el ritmo cardíaco, contrae los vasos sanguíneos, dilata las pupilas y tensa los músculos). De este modo, nos permite detectar cualquier amenaza y correr o defendernos si es preciso. Por tanto, el hipotálamo se encarga de los cambios fisiológicos relacionados con cada emoción.

¿Qué relación tiene el Hipotálamo con el amor?

Las emociones en el cerebro son gestionadas por el Sistema Límbico. El hipotálamo forma parte de este sistema y es el encargado de hacer saber al resto del cuerpo cuál es la emoción dominante. Aunque los sentimientos son algo complejo de entender a nivel cerebral, sabemos que el hipotálamo es el responsable de que sintamos el amor de la forma en que lo hacemos. El hipotálamo produce feniletilamina, un neurotransmisor que tiene efectos semejantes a las anfetaminas, lo que explica la sensación agradable y eufórica derivada del amor. Además, esto produce un aumento de adrenalina y noradrenalina, lo que lleva al aumento del ritmo cardíaco, al aumento del oxígeno y de la presión sanguínea (provocando la sensación de “mariposas en el estómago”). Por otro lado, el cerebro produce dopamina, que nos permite aumentar nuestra atención en la persona que genera estos sentimientos, y serotonina, que modula nuestro estado de ánimo. Así que, si queremos explicar por qué es tan importante el hipotálamo, basta con decir que, sin él, ¡no seríamos capaces de enamorarnos!

¿Qué relación tiene el Hipotálamo con la Hipófisis?

El hipotálamo regula la secreción de hormonas de la hipófisis (o glándula pituitaria), con la cual se encuentra físicamente conectada mediante el infundíbulo. La hipófisis también es una glándula endocrina, y se encuentra bajo el hipotálamo, protegida por la silla turca (una estructura ósea de la base de nuestro cráneo). Su función es verter al torrente sanguíneo las hormonas que, según le indique el hipotálamo, necesite nuestro cuerpo para regular la homeostasis, es decir, para equilibrar los desajustes de sustancias o temperatura de nuestro cuerpo. La relación entre el hipotálamo y la hipófisis es tan estrecha que forman el Eje hipotálamo-hipofisiario. Ninguna de las dos podría ser plenamente funcional sin la existencia de la otra. De esta forma, la hipófisis permite al hipotálamo extender sus efectos a todo el cuerpo, actuando en otras glándulas fuera del alcance de éste.

¿Qué ocurre cuando se altera el Hipotálamo? ¿En qué trastornos o enfermedades está implicado?

Dada la relevancia del hipotálamo, la lesión de cualquiera de sus núcleos puede ser fatal. Por ejemplo, si se daña el centro de la saciedad (y, por tanto, no somos capaces de sentirnos saciados), no pararíamos de tener hambre y, por tanto comeríamos sin parar, con las implicaciones que esto podría tener sobre la salud. Algunas de las patologías más frecuentes son:

  • Síndrome de la diabetes insípida: Se produce por la lesión en los núcleos supraóptico, paraventricular y del fascículo supraópticohipofisiario. Dada la escasa producción del ADH en este síndrome, se produce un aumento de la ingesta de líquido y de la micción.
  • Lesión del hipotálamo caudolateral: Si se daña esta región del hipotálamo, disminuirán tanto las actividades simpáticas como la temperatura corporal.
  • Lesión del hipotálamo rostromedial: Si se daña esta región del hipotálamo, disminuirán las actividades parasimpáticas, pero aumentará la temperatura corporal.
  • Síndrome de Korsakoff: Con la alteración de los núcleos mamilares (muy relacionados con el hipocampo y, por lo tanto, con la memoria), produce lo que se conoce como amnesia anterógrada, es decir, la incapacidad de incorporar nuevos recuerdos a largo plazo. Además, tienden a rellenar los “huecos” de su memoria mediante fabulaciones (compensan sus olvidos, sin intención de engañar, con hechos que no han ocurrido o que no se corresponden con la realidad). Aunque este trastorno esté relacionado con el alcoholismo crónico, también puede darse por la alteración de los tubérculos mamilares y sus conexiones (como el hipocampo y el núcleo mediodorsal del tálamo).

Trastornos como el Síndrome de Korsakoff provocado por daño en los núcleos mamilares del hipotálamo, pone de relevancia la necesidad de evaluar el estado de nuestras capacidades cognitivas. Para este fin, existen programas científicamente validados que nos ayudan a explorar el estado de nuestras funciones cognitivas, como la memoria. A través de una evaluación cognitiva, podremos conocer nuestros puntos fuertes y débiles a nivel cognitivo.

CogniFit es la herramienta líder en evaluación y entrenamiento cognitivo. Permite medir nuestras diferentes capacidades y llevar a cabo una estimulación cognitiva para fortalecerlas. Están compuestas por juegos mentales validados en niños, adolescentes, adultos y personas mayores. Para que tu cerebro pueda disfrutar de ellos, lo primero es registrarse en CogniFit.

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Para ampliar…

¿Qué hormonas produce el Hipotálamo?

El hipotálamo lleva a cabo sus funciones mediante la liberación de hormonas. Por esto, es importante conocer qué tipo de hormonas produce:

  • Neurohormonas: Hormona antidiurética (ADH) y Oxitocina.
  • Factores hipotalámicos: Angiotensina II (AII), Factor inhibidor de la liberación de prolactina (PIF), Hormona inhibidora de la liberación de somatotropina (GIH o Somatostatina), Hormona liberadora de hormona adrenocorticotropina (CRH), Hormona liberadora de gonadotropina (GnRH o LHRH), hormona liberadora de tirotropina (TRH) y hormona liberadora de somatotropina (STH o Somatocrinina).

¿De qué núcleos está compuesto el Hipotálamo? ¿Para qué sirven?

Como hemos visto en las funciones, el hipotálamo se compone por una gran cantidad de núcleos (conjunto de cuerpos neuronales) y cada uno tiene una función más o menos específica. Los principales son:

  • Núcleo Arcuato: Participa en función emocional del hipotálamo. Además, cumple una función endocrina de gran importancia al sintetizar péptidos hipotalámicos y neurotransmisores. Se encarga de la liberación de la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), también conocida como hormona liberadora de hormona luteinizante (LHRH).
  • Núcleo Hipotalámico Anterior: Se encarga de la pérdida de calor mediante la sudoración. También se encarga de inhibir la liberación de tirotropina en la hipófisis.
  • Núcleo Hipotalámico Posterior: Su función es mantener el calor cuando tenemos frío.
  • Núcleos Laterales: Regula la sensación de hambre y de sed. Cuando detecta falta de azúcar o de agua, trata de restablecer el equilibrio mediante la ingesta de alimentos o de líquidos.
  • Núcleo Mamilar: Dadas sus conexiones con el hipocampo, está relacionado con la memoria.
  • Núcleo Paraventricular: Regula la secreción de la hipófisis mediante la síntesis de hormonas, como oxitocina, vasopresina y la hormona liberadora de hormona adrenocorticotropa (CRH).
  • Núcleo Preóptico: Influye en funciones parasimpáticas relacionadas con la alimentación, la locomoción y las actividades de apareamiento.
  • Núcleo Supraóptico: Se encarga de la regulación de la presión arterial y del equilibrio de líquidos, mediante la producción de la hormona antidiurética (ADH).
  • Núcleo Supraquiasmático: Se encarga de la fluctuación de hormonas derivadas del Ciclo Circadiano.
  • Núcleo Ventromedial: Su papel consiste en la regulación de la sensación de saciedad.

¿De dónde recibe la información el Hipotálamo? ¿A dónde la envía?

El hipotálamo, por su privilegiada posición en el cerebro, dispone de una gran cantidad de conexiones. Por una parte, recibe información (aferencia) de otras estructuras y, por otra, envía información (eferencias) a otras partes del cerebro.

  • Aferencias:
    • Aferencias reticulares del tronco encefálico: Del tronco del encéfalo al núcleo mamilar lateral.
    • Fascículo prosencefálico medial: De la región olfativa, núcleos septales y la región que rodea a la amígdala, al área preóptica lateral y al hipotálamo lateral.
    • Fibras amigdalotalámicas: De la amígdala llegan, por una parte, al núcleo preóptico medial, hipotálamo anterior, ventromedial y arciforme. Por otro lado, la amígdala tiene conexiones con el núcleo hipotálamo lateral.
    • Fibras hipocampo-talámicas: Del hipocampo al septum y a los núcleos mamilares.
    • Fibras precomisurales del Fórnix: Conectan con el área hipotalámica dorsal, los núcleos septales y el núcleo preóptico lateral.
    • Fibras postcomisurales del Fórnix: Lleva la información al núcleo mamilar medial.
    • Fibras retinohipotalámicas: Recogen la información de luz que reciben en la retina las células ganglionares y la envía al núcleo supraquiasmático para la regulación del ciclo circadiano.
    • Proyecciones corticales: Recibe información de la corteza cerebral (como la corteza piriforme) y la envía al hipotálamo.
  • Eferencias:
    • Fascículo longitudinal dorsal: De las regiones medial y periventricular del hipotálamo a la sustancia gris periacueductal mesencefálica.
    • Fibras mamilares eferentes: Del núcleo mamilar medial y, por una parte, a los núcleos talámicos anteriores y, por otra, al mesencéfalo, a los núcleos ventral y dorsal de la calota.
    • Haz supraóptico hipofisiario: De los núcleos supraóptico y paraventricular al lóbulo posterior de la hipófisis.
    • Haz tuberohipofisiario: Del núcleo arciforme al tallo infundibular y la eminencia media.
    • Proyecciones descendentes al tronco encefálico y médula espinal: Del núcleo paraventricular, área lateral y posterior, al núcleo solitario, ambiguo, dorsal del nervio vago y las regiones ventrolaterales del bulbo raquídeo.
    • Proyecciones eferentes del núcleo supraquiasmático: La principal eferencia del núcleo supraquiasmático conecta con la glándula pineal.

Memoria sensorial: el motor de tus capacidades ocultas

¿Tienes el poder de ver con los ojos cerrados? ¿Puedes oír, en silencio, la voz de alguien a quien echas de menos? ¿Has viajado alguna vez al pasado envuelto por un aroma? Estos son algunos de los poderes de tu memoria sensorial, que utiliza tus cinco sentidos para captar, retener y recuperar tu mundo. Descubre en este artículo, qué es la memoria sensorial, los diferentes tipos que existen (ecoica, icónica, táctil, olfativa, gustativa) y cómo mejorarla. 

“Hay olores que huelen toda la vida por haberlos percibido por primera vez una tarde de tormenta.” – Marcel Proust –

Qué es la memoria sensorial

Qué es la memoria sensorial

Tenemos la capacidad ilimitada de percibir, registrar y  almacenar información sobre nuestro entorno; la memoria sensorial es la responsable de este proceso. Los sentidos dirigen la percepción, captando información sobre objetos y acontecimientos que suceden en nuestro contexto. El sistema de memoria sensorial prolonga unos instantes la información percibida, para que pueda ser captada por otros sistemas de memoria. De este modo, las distintas sensaciones comienzan a archivarse en nuestro almacén de recuerdos.

La información sensorial retenida no solo nos permite reconocer nuestro ambiente (oler un perfume y saber quién se acerca, reconocer quien nos llama al oír su voz…) también nos posibilita dar un sentido propio a futuros acontecimientos. Si presenciamos una escena violenta de un desconocido, y volvemos a cruzárnoslo en pocos días; podemos, al reconocer su rostro, sentir temor y rechazo. Sin embargo, su rostro no despierta ninguna sensación en el resto de personas que caminan a su alrededor y no presenciaron dicha situación. Almacenamos información sensorial vinculándola al grado de atracción o las distintas sensaciones que despertaron en el momento de su captación. Un estímulo catalogado como desagradable por un individuo, puede ser considerado gratificante y placentero por otra persona que se encuentre en su misma situación.

La memoria sensorial interviene también en el buen funcionamiento de otros sistemas de memoria. Advierte de forma rápida y eficaz estímulos que deben ser atendidos y resueltos por nuestra memoria a corto plazo; y conserva particularidades de los recuerdos de origen sensorial en nuestras memoria a largo plazo; para que podamos reconocerlos, valorarlos; y por tanto, responder ante ellos.

Tipos de memoria sensorial

Nuestros cinco sentidos conforman cinco tipos de memoria sensorial. Cada uno concede el poder de reconocer y rememorar impresiones percibidas,  junto a la valencia que les fue otorgada durante sus registro.

1. Memoria sensorial ecoica o auditiva

La principal función de la memoria sensorial de tipo ecoica o auditiva, es captar sonidos y experiencias auditivas para prolongar su presencia y puedan así ser captados por otros sistemas de respuesta. Este tipo de memoria, puede llegar a prolongar la presencia de un sonido hasta 10 segundos después de que este ya haya acabado.

En ocasiones solicitamos que nos repitan una pregunta, y cuando lo están haciendo notamos que realmente si sabíamos lo que nos habían preguntado. No hemos sido conscientes de escuchar, pero nuestros oídos si ha hecho su trabajo; nuestra memoria auditiva nos envía unos segundos más tarde esta información.

2. Memoria sensorial icónica o visual

La memoria sensorial de tipo icónica, interviene en el registro de experiencias sensoriales visuales. Nuestros ojos funcionan como una cámara fotográfica que realiza continuamente instantáneas. Este sistema prolonga unos instantes la duración de cada representación captada, para que pueda ser enlazada con otras imágenes. La capacidad de duración de la memoria icónica es más breve que la de la memoria ecoica, pudiendo prolongar la presencia de cada imagen hasta un máximo de 250 milisegundos aproximadamente. Esta brevedad evita que el sistema se sobrecargue. A veces, almacenamos en sistemas de memoria superiores, esta información sensorial, de forma inconsciente y no intencionada.

Imaginemos que viajamos en el metro durante un trayecto de 40 minutos. Durante dicho trayecto se encuentra sentado en el asiento de enfrente un pasajero desconocido al que, supuestamente, no prestamos atención. Al día siguiente encontramos al mismo individuo en el supermercado y lo reconocemos. Las instantáneas tomadas en el metro habían sido procesadas y enviada a otros sistemas de recuerdo.

3. Memoria sensorial táctil

La memoria sensorial de tipo táctil, permite el registro de información sobre características de los objetos que tocamos y las sensaciones que nos despiertan. Bliss, Crane, Mansfield y Townsendv (1966) encontraron en sus estudios diferencias en la capacidad de este tipo de memoria entre ciegos congénitos, ciegos tardíos e individuos con visión normal. Estas diferencias reflejan la gran capacidad de mejora con la práctica del sistema de memoria táctil.

Supongamos que necesitamos coger algo de ropa de nuestro armario, pero se han fundido las luces de nuestro dormitorio y nos encontramos totalmente a oscuras. Probablemente comprobemos que reconocemos muchas de nuestras prendas si las tocamos. Aunque nunca antes nos hayamos parado a procesar este dato de forma intencionada, nuestro sentido del tacto ha realizado su trabajo y hemos procesado dicha información.

4. Memoria sensorial olfativa

La memoria sensorial de tipo olfativo, registra información sobre los olores que desprenden distintos estímulos. Nuestro olfato tiene la capacidad de distinguir una amplia diversidad de aromas; detecta mayor variación de estímulos que ningún otro sentido.  Además es capaz de enlazarlos con distintas situaciones y retener ese enlace de forma muy prolongada en el tiempo.

Imaginemos que organizamos una cena en casa con varios amigos. Al día siguiente encontramos una chaqueta en la entrada que alguien ha olvidado. No sabes de quién es ya que su dueño se la quitó antes de entrar al salón y no la habías visto antes. Olerla es uno de los primeros recursos que podemos utilizar. Fácilmente podría suceder, que aunque en la fiesta no prestásemos especial atención al aroma de ninguno de los invitados, el olor de la chaqueta esté asociado en nuestra memoria a alguno de ellos.

5. Memoria sensorial gustativa

La memoria sensorial de tipo gustativa participa en la captación de sabores, y su posterior clasificación y retención en nuestra memoria. Las sensaciones que experimentamos las primeras veces que recibimos un estímulo gustativo, tienen a marcar de forma bastante permanente la valencia que les otorguemos. Además, la memoria sensorial gustativa, tiende al igual que la olfativa a crear fuertes vínculos entre emociones, sentimientos afectivos y recepción de estímulos; y mantenerlos en el tiempo de forma duradera.  Con frecuencia, probar un alimento nos transporta a otro momento temporal u otra situación concreta. Al igual que la memoria sensorial táctil, también se desarrolla bastante con la práctica, lo que explica por ejemplo los dotes de los catadores para distinguir y criticar sabores.

Supongamos que pasamos una temporada en Alemania y nos habituamos a beber con frecuencia una marca de cerveza. Al volver a España dejamos de consumirla. Después de varios años la encontramos en nuestro país y la compramos. Probablemente este hecho despierte sensaciones y recuerdos de lo experimentado durante nuestra estancia en Alemania, sensaciones no necesariamente relacionadas directamente con el sabor de la cerveza.

Memoria Sensorial – Cerebro

No debemos olvidar que, aunque existen cinco tipos de memoria sensorial, estos no trabajan necesariamente de forma independiente. En muchas ocasiones, dos o más sentidos registran información sobre un mismo acontecimiento de forma paralela. Por tanto, la huella de memoria que queda registrada en nuestro almacén se activará cuando se perciban dos sensaciones al mismo tiempo. Por ejemplo, el sabor del café cada mañana puede no despertar en nosotros ningún recuerdo; pero si hacerlo el sabor del café y el tacto de una taza de cristal fino).

¿Podemos mejorar nuestra memoria sensorial? Consejos

Existen individuos con talentos sensoriales notoriamente destacados, que encuentran gran facilidad para percibir y discriminar estímulos a través de algunos de sus sentidos (músicos, catadores…). No obstante, todos podemos mejorar nuestros diferentes tipos de memoria y capacidad sensorial trabajando con ella de forma adecuada. Si desarrollamos la capacidad de nuestros sentidos, aumentará también la eficacia memorística de los mismos.

Antes de empezar a entrenar los sentidos es importante conocer nuestras aptitudes. Detectar nuestras carencias para solventarlas y reconocer nuestras virtudes para aprovecharlas. Las personas que sufren deficiencias sensoriales en unos de sus sentidos, suelen compensar sus necesidades incrementando la funcionalidad de otro de ellos.

Una vez que conocemos la capacidad de cada una de nuestras memorias sensoriales, será útil combinarlas. Imaginemos que un compañero se ha comprado un libro que nos interesa. Si le preguntamos el nombre y nos dirigimos directamente a la librería será fácil olvidarlo antes de llegar. En cambio, si además de escuchar a nuestro compañero le pedimos que nos deje el libro, lo cogemos con nuestras manos y observamos el nombre escrito en su portada; tendremos muchos más datos sensoriales; y por tanto, mayor éxito en el recuerdo.

Por último, para llevar a cabo procesos de memoria sensorial es fundamental el desarrollo de nuestra atención. Actualmente existen programas profesionales que permiten realizar una evaluación cognitiva online. CogniFit es la herramienta neurocientífica más precisa y utilizada, con la que podemos medir con detalle nuestro nivel atencional y otros procesos cognitivos. Al jugar a diferentes juegos mentales, descubres tu estado cognitivo. Gracias a la base de datos y al desarrollo de algoritmos avanzados, CogniFit entiende cuál es la situación cognitiva particular de cada individuo y ofrece un programa de ejercicio cerebral personalizado. Las tareas seleccionadas y su nivel de dificultad son dinámicamente cambiadas basándose en las necesidades específicas del usuario.

La escasa atención dificulta la percepción, y sin percepción no hay recuerdo. Es cierto, como antes comentábamos, que nuestros sentidos captan en numerosas ocasiones información de forma inconsciente, pero esto no siempre es así. Muchas personas, con déficits de atención, aseguran que tienen muy mala memoria. Este no suele ser el problema, simplemente no están dando los pasos necesarios para que su memoria logre alcanzar lo que están percibiendo del medio.  No es lo mismo ver que mirar, ni oír que escuchar. Aportando intencionalidad a nuestros procesos sensoriales mejoraremos los resultados de este tipo de memoria.

Muchas gracias por leer este artículo, si te has quedado con dudas, tienes alguna pregunta sobre la memoria sensorial, o quieres compartir tus experiencias. No dudes en dejarme abajo tus comentarios . ¡Estaré encantada de leerlos y responder a ellos! 🙂

Referencias.

Bliss, J. C., Crane, H. D., Mansfield, P. K., & Townsend, J. T. (1966). Information available in brief tactile presentations. Attention, Perception, & Psychophysics, 1(4), 273-283.

¿Ansiedad y estrés en exámenes? 13 consejos que pueden ayudarte a aprobar

Sudores, mareos, la mente en blanco, nauseas, temblores, dolor de tripa, creo que he olvidado todo lo estudidado…. ¿Ansiedad y estrés en exámenes? Cada vez queda menos para esa prueba tan importante que marcará tu destino. ¡Ahhh! De ella depende tu futuro, de ella depende tu vida. Descubre estos 13 consejos para combatir la ansiedad y el estrés en exámenes, y que todo te salga según lo planeado ¡Sigue leyendo!

¿Ansiedad y estrés en exámenes? Descubre estos consejos

Ansiedad y estrés ante los exámenes finales

En época de exámenes, las noches sin dormir, los litros de “café en vena” y los nervios a flor de piel son los protagonistas de la vida de la mayor parte de los estudiantes.

Creemos que la ansiedad que padecemos ante los exámenes es mala pero ¡cuidado! La ansiedad no es más, que una emoción natural adaptativa que nos ayuda a mantenernos alerta ante una posible amenaza.

Cuando la ansiedad se produce de manera moderada aumenta la motivación y facilita nuestro rendimiento. Es necesaria porque nos aporta energía y nos ayuda a mantenernos activos.

Debemos preocuparnos por la ansiedad que sentimos cuando alcanza niveles elevados y se convierte en desadaptativa afectando a nuestra vida diaria.

La ansiedad ante los exámenes es un conjunto de reacciones emocionales negativas que algunos alumnos sienten en época de exámenes. Si se produce en niveles altos puede afectar a la vida diaria de la persona a nivel físico (alteraciones del sueño, náuseas, dolores,…), nivel comportamental (práctica de conductas inadecuadas como dormir demasiado, fumar,…) y a nivel psicológico (pensamientos negativos, bloqueo mental,…).

13 consejos para sobrevivir a la ansiedad y al estrés de los exámenes finales

1. Consejo: Busca tu propio ambiente de estudio

Para un buen ambiente de estudio, es necesario una buena iluminación para evitar que nuestra vista y cerebro se cansen rápidamente, encontrarnos cómodos utilizando una silla confortable y un escritorio amplio y utilizar un ambiente sin ruidos para evitar desconcentrarnos.

2. Consejo: ¡Planifícate! Prepara un buen plan de estudios

Organiza en tu calendario personal el tiempo que vas a invertir para estudiar cada temario de tu examen. Utiliza colores, dibujos, post-it … lo que quieras para conseguir organizar tus exámenes de la mejor forma posible.

Consejo: Haz un buen plan de estudios para unos mejores resultados en tus exámenes

3. Consejo: Esquemas para una buena preparación

Desde pequeños nos han intentado enseñar la importancia de unas buenas técnicas y hábitos de estudio para conseguir unos buenos resultados en nuestra vida académica.

Entre las ventajas de utilizar esquemas encontramos un mayor aprovechamiento de nuestra memoria visual, estudiamos mientras los realizamos, son el resultado de todo lo que debemos aprender en el menor número de palabras, aumenta nuestra atención y concentración y nos ahorra tiempo de repaso de estudio. Nos genera menos estrés estudiar esquemas que textos y textos. Echa un ojillo a estas técnicas de estudio y memorización.

4. Consejo: Música, incienso…

Cada persona es un mundo y nuestros niveles de concentración varían dependiendo de diferentes factores. Para los que no soporten los silencios, se recomienda que escuchen algo de música tranquila mientras estudian (en Spotify hay playlists creadas para escuchar en momentos de estudio).

Estímulos externos como el olor puede aumentar también la capacidad de concentración, por eso algunas personas utilizan incienso para crear su propio ambiente de estudio ideal.

La música tranquila ayuda a reducir la ansiedad ante los exámenes

5. Consejo: Usa tu propio estrés para conseguir mejores resultados en los exámenes

Evita que el estrés y los nervios te dominen y en lugar de quejarte o agobiarte con todo lo que tienes que estudiar, utiliza esa energía para prepararte bien el examen y motivarte.

Además, puedes intentar aprender técnicas de relajación y respiración para aquellos casos en los que notes que el estrés domina tu cuerpo. Keep calm!

6. Consejo: Sé consciente de tus errores

Hasta cierto punto, es bueno ser perfeccionista y crítico con uno mismo pero debemos saber relativizar los errores y aprender de nuestros fallos. “De los errores se aprende”.

En época de exámenes nos ponemos más irascibles y el mayor error que cometemos es pagar nuestros problemas con los demás. Cuidado con eso.

7. Consejo: El café, tu gran aliado

Para muchas personas, los momentos de estudio son sinónimos de litros y litros de café. Esto es así, porque el café contiene una sustancia psicoactiva denominada cafeína que nos ayuda a mantenernos despiertos.

Si combinamos el café con algo de azúcar, se producen un aumento en la motivación, aprendizaje y en la capacidad de atención y memoria.

Para aquellos a los que no les guste el café, el es un buen sustituto. ¡Ojo! Todo debe tomarse en su justa medida, de lo contrario puede producir nerviosismo o ansiedad, lo cual es contraproducente a la hora de hacer nuestros exámenes.

No debemos olvidar que el “momento del café” es importante para todos los que aprovechan ese momento de descanso para desconectar del estudio y hablar con los amigos, escuchar música,… Benditos cafés.

El café aumenta la motivación, aprendizaje, atención y memoria

8. Consejo: Evita las distracciones.

Ya seas de los que estudian en la biblioteca o en tu propia casa, evitar las distracciones es fundamental.

Intenta que en tu zona de estudio no haya elementos que te puedan desconcentrar y que solo esté lo imprescindible que necesites para estudiar, ordenador apagado y móvil guardado (¡la excusa de utilizar el móvil para saber la hora no vale! Para ello utiliza reloj) e informa a tus amigos y familia de que no quieres que en ese momento te molesten.

Si te molestan mucho los ruidos, puedes probar a usar tapones.

¡Truco! Para concentrarte más mientras estudias, es recomendable escribir lo que vas estudiando.

9. Consejo: Intenta descansar

Dormir bien por las noches es fundamental para estar despejados al día siguiente. Es recomendable dormir entre 6 y 8 horas para afianzar los conocimientos aprendidos.

Además debemos hacer descansos cada 1-2 horas de estudio. De nada nos sirve pelearnos con nuestros apuntes durante horas y horas sin enterarnos de nada.

10. Consejo: Come de manera saludable y mantente hidratado

¿Sabías que el agua ayuda a mejorar tu memoria y mantiene tu capacidad cerebral?

Cuando estudies, procura tener siempre una botella de agua a mano y algo de comida para mantener tu azúcar en sangre estable. No quiero decir que te atiborres a calorías, pero sí que son recomendables las frutas, cereales o galletas (bajas en calorías). Estos son los mejores alimentos para tu cerebro.

Come sano y mantente hidratado

11. Consejo: Muévete para conseguir unos mejores resultados.

Hacer cualquier tipo de ejercicio físico aumenta la concentración y memoria, hace que liberemos endorfinas y nos encontremos mejor con nosotros mismos y disminuye la tensión muscular. Además, nos sirve para hacer descansos.

12. Consejo: ¡Los pensamientos positivos son la clave del éxito!

Sustituye tus pensamientos negativos y derrotistas (“Seguro que suspendo”o “No valgo para estudiar”) por pensamientos positivos y realistas (“Sé que puedo” o “He estudiado mucho para este examen y sé que estoy preparado para aprobar”).

Confía en ti mismo y en tus posibilidades. ¿Has escuchado la expresión “Si quieres, puedes”? Pues aplícatelo.

13. Consejo: Cuando todo haya terminado, mímate, quiérete y date un caprichito.

Ya está hecho. Has hecho todo lo que estaba en tu mano para sobrevivir a los exámenes finales y ahora es tu momento.

Aprovecha para hacer realidad todas las fantasías que se te pasaban por la cabeza en tus momentos de estudio. ¡Esta vez tienes que organizar tu agenda y planificarte para salir y disfrutar de tus resultados!

Si los resultados de tus exámenes no han salido del todo como esperabas, no te desanimes ni te preocupes y relativiza las consecuencias.

Siempre hay segundas oportunidades para demostrar tus conocimientos, intenta sacar el lado positivo de la situación y busca hacerlo mejor la próxima vez.

Recuerda… ¡Con esfuerzo y perserverancia podrás alcanzar tus metas!

Un poquito de humor para terminar… y ahora ¡ponte de nuevo a estudiar!

Importancia de la motivación: Qué es, cómo interviene en el aprendizaje y 10 consejos para fomentarla

La importancia de la motivación: La motivación es el motor que mueve nuestro mundo. A menudo hablamos de que nuestros hijos y alumnos no están motivados en clase. Les cuesta ponerse a estudiar, hay que estar encima de ellos para que hagan las tareas, luchamos a diario para que se aprendan la lección… Sin embargo, se aprenden de maravilla el nombre de 300 Pokémon diferentes. En este artículo os explicamos qué es la motivación, su importancia en el aprendizaje y la educación y 10 consejos que permiten aumentar y fomentar la motivación en el aula.

Importancia de la motivación

¿Qué es la motivación?

La motivación es un impulso interno que dirige la acción hacia un fin. Subyace a la acción e impulsa y guía esta acción. Sin motivación no hay acción.

La motivación es muy importante, porque nos lleva a buscar activamente los recursos para garantizar nuestra subsistencia. Estamos motivados por buscar alimento y comer y buscar una pareja sexual. Estos serían los motivos básicos, que son innatos y se manifiestan con independencia de la cultura.

Pero también podemos estar motivados para realizar nuestras aficiones, actividades favoritas y por el aprendizaje. Estos son los motivos secundarios, que dependen de la cultura.

No estamos motivados por aprenderlo todo. Puede que no nos motive el temario del colegio/instituto/universidad, pero desde luego hay cosas que motivan nuestro aprendizaje, bien sea la forma de vida de los delfines, una nueva receta de cocina o cambiar una rueda del coche.

Puede que la motivación venga de nuestro propio interés por el tema o por que necesitamos ese conocimiento por algo (para nuestro trabajo o por propia supervivencia, como cambiar una rueda del coche).

En este aspecto podemos diferenciar dos tipos de motivación: la motivación intrínseca y la extrínseca. Ahora se piensa que, más que dos tipos diferentes de motivación, son dos opuestos dentro de un continuo, y que raramente se dan de forma “puramente intrínseca” o “puramente extrínseca”.

  • Motivación de tipo intrínseca: ocurre cuando las personas estamos internamente motivadas a hacer algo, porque creemos que es importante o por que nos resulta placentero. Los estudiantes con este tipo de motivación estarán emocionados por realizar sus tareas por el desafío que resulta completarlas, más que por ningun incentivo o recompensa. La motivación intrínseca va descenciendo a medida que los niños van escalando cursos. Para aumentar este tipo de motivación se puede hacer el material abstracto más concreto y meterlo dentro de un contexto.
  • Motivación de tipo extrínseca: Aparece cuando un estudiante quiere realizar una tarea por factores externos, como recompensas o castigos. Sin embargo, se ha visto que los castigos producen más daño que beneficios y las recompensas tienen el poder de crear dependencia. Por ello, lo mejor es ir reduciendo poco a poco las recompensas, orientandolas hacia una motivación más intrínseca.

La importancia de la motivación en educación

La motivación es el impulso que nos lleva a actuar y a conseguir lo que nos proponemos.

La motivación juega un papel fundamental en nuestro aprendizaje. Según un estudio, la motivación influye más en nuestro desempeño en matemáticas que nuestro cociente intelectual.

En concreto, los investigadores encontraron que la inteligencia estaba fuertemente relacionada con logros de los estudiantes en matemáticas, pero solo en el desarrollo inicial de la competencia en la materia. La importancia de la motivación y las habilidades de estudio resultaron factores más significativos en el desarrollo de las habilidades matemáticas posteriores. Los estudiantes que se sentían competentes estaban intrínsecamente motivados, usaban habilidades como explicar, sintetizar, hacer conexiones con otros materiales, evitaban el aprendizaje por memorización y mostraron mayor desarrollo en matemáticas que aquellos que no se sentían motivados. Por el contrario, la inteligencia de los estudiantes no se relaciona con el desarrollo en matemáticas.

¿Por qué es importante mantener a los niños motivados por aprender?

  • La motivación incrementa el esfuerzo y su persistencia en la tarea
  • La motivación aumenta su inciativa
  • La motivación mejora sus habilidades de procesamiento cognitivo
  • La motivación mejora el desempeño general

¿Cómo sabemos si nuestros hijos o alumnos están motivados?

Según Rodríguez Moneo El comportamiento de las personas puede servir de indicador para medir la motivación. Es un indicador bastante fiable, que los profesores pueden utilizar para estimar la motivación de los alumnos y poder actuar sobre ella.

  • La preferencia o elección de una actividad frente a otra. Si yo elijo ver la televisión y en lugar de hacer la tarea escolar, mi elección refleja mi motivación.
  • La latencia, es decir, el tiempo que tardo en producir una respuesta desde que se ha presentado una estimulación. Cuanto más tardemos en empezar a hacer el trabajo que nos han mandado hacer, menos motivación por la tarea tendremos.
  • El esfuerzo, cuantos mayores sean los recursos físicos y cognitivos invertidos en el desarrollo de una tarea, mayor motivación habrá.
  • La persistencia en la tarea. Habrá más motivación cuanto mayor sea el tiempo entre el inicio de una tarea y su finalización. Cuanto antes nos rindamos en la tarea estaremos menos motivados.
  • Los indicadores expresivos de las emociones. Las acciones que realizamos suelen ir acompañadas de expresiones emocionales que indican el placer o displacer que nos provoca la actividad. Atender a las expresiones de nuestros alumnos nos dan mucha información acerca de la motivación.

¿Cómo saber si nuestros niños están motivados?

¿Como fomentar la motivación en el aula?

1. La actitud influye en la motivación

La investigación ha demostrado que la interacción entre el profesor y el alumno es más importante para el proceso de aprendizaje que los factores estructurales, como los materiales educativos y el tamaño de la clase. Esta relación entre alumno y profesor es importante no solo en os primeros años escolares, sino también más tarde, cuando los desafíos se vuelven mayores.

Según un estudio de la Universidad de Finlandia del Este una atmósfera positiva y cálida en el aula, creada por el profesor, aumenta la motivación del niño por aprender.

Una actitud empática por parte del profesor, no solo protege la imagen que tienen los niños de ellos mismos como estudiantes, sino también contra la exclusión social por parte de sus compañeros.

¿Cómo fomentar la motivación?: Muestra una actitud y un estado de ánimo positivo. Crea vínculos de afecto con los alumnos. Muestra que te preocupas por ellos personalmente, y por su proceso de aprendizaje. No los ridiculices nunca si no saben o no entienden algo. Muéstrate empático y comprensivo por ellos. Utiliza el humor y actividades distendidas.

2. Valora el esfuerzo

Es mucho más importante valorar el esfuerzo que el producto final. Si se les valora mucho más el resultado, van a centrarse en eso, olvidando que para un buen producto van a necesitar esforzarse. Además, muchas veces el resultado dependen también de otros factores, como la suerte.

¿Cómo fomentar la motivación?: Céntrate en el proceso de aprendizaje de los niños, animando a esforzarse y premiando a los que se esfuerzan mucho: “Estás muy concentrado, se nota que estás disfrutando”, o “Te estás esforzando, vas a aprender un montón”.

3. Mantén a los niños implicados

Si los niños sienten que son útiles y que tienen responsabilidades, van a estar mucho más motivados.

¿Cómo fomentar la motivación?: Da responsabilidades a los alumnos, haz la participación en clase algo divertido. Asigna a cada uno tareas, como mantener el aula recogida, limpiar la pizarra, repartir el material… Cuando trabajen en grupo, que cada uno se encargue de una cosa.

4. Utiliza incentivos

Aunque sea más importante reforzar y premiar el esfuerzo, los niños necesitan ciertas recompensas tangibles por un buen resultado. Los niños no son capaces de ver los beneficios a largo plazo de sacar buenas notas y aprender, necesitan recompensas más inmediatas. Los incentivos les motiva a trabajar y esforzarse, teniendo un objetivo en mente.

¿Cómo fomentar la motivación?: Establece pequeñas recompensas, en función de los logros de los niños, pueden ser privilegios especiales o pequeñas cosas que a los niños les encanten (como las pegatinas). Pero no es necesario saturarles de recompensas porque si no, estas perderían su valor. Lo ideal es ir espaciando el tiempo entre una recompensa y otra. Cuanto mayores sean los niños, más capaces son de visualizar una meta a más largo plazo. Si son niños de primer ciclo de primaria, una recompensa por clase al día es adecuado. Para los niños más mayores una a la semana está bien.

Lo óptimo sería ir reduciendo poco a poco este tipo de recomensas y sutituirlas por refuerzos sociales, como halagos, sonrisas, palabras de ánimo, ya que, como hemos dicho, los niños acaban dependiendo de ellas.

5. En la variedad está el gusto

Los niños se aburren fácilmente si no hay una estimulación adecuada en el aula. Y más en este mundo tecnológico en el que están acostumbrados a una estimulación masiva por parte de las tablets y los móviles. Incluso muchos padres utilizan la tecnología para calmar a los niños. Por ello, en el aula hay que evitar caer en rutinas.

¿Cómo fomentar la motivación?: Se creativo. Utiliza diferentes estructuras en clase. Enseña a través de juegos y discusiones, de forma que la clase sea dinámica y los niños estén implicados. Los aprendizajes pasivos, en los que los niños sólo reciben la información y no la elaboran, además de ser más ineficaces, destruye la motivación. También se pueden usar medios diferentes, como murales, fotografías, vídeos o películas…

6. Explica “¿Para qué me sirve esto”?

Muchas veces perdemos motivación si no sabemos la utilidad en el mundo “real” de lo que estamos aprendiendo. Por eso es importante enfatizarlo.

¿Cómo fomentar la motivación?: Puedes crear un apartado en el comienzo de cada tema, en el que se expliquen las utilidades de aprenderlo y que sea lo más práctico posible. Si estás enseñado álgebra, dedica un tiempo en investigar para que se están utilizando esos conocimientos, por ejemplo en ingeniería. Sabiendo que esos conocimientos los están utilizando ahora mismo gente real, en sus trabajos, aumenta la importancia percibida a esa materia, motivándoles a aprender.

7. No les menosprecies

Menospreciar a los niños y llenarles de etiquetas como “lento”, “vago”, “tonto”, sólo destruye su motivación. Les hace sentir que no son capaces de hacer nada y que no tienen remedio.

¿Cómo fomentar la motivación?: Evita descalificativos y etiquetas negativas. En su lugar potencia sus virtudes y habilidades y cualidades. Potencia su mentalidad de crecimiento, hazles comprender que aunque algo no se le de muy bien, con la práctica todo sale. Potencia la confianza en ellos mismos. Aprende aquí como elogiar a los niños para aumentar su autoestima.

8. Utiliza CogniFit, el programa líder en neuroeducación

La neuroeducación está basada en una nueva visión de la enseñanza que aprovecha los conocimientos sobre el cerebro, para analizar, y mejorar, los procesos de aprendizaje en los estudiantes. CogniFit es la plataforma de neuroeducación líder. Este programa, es un instrumento profesional diseñado por especialistas en neuropsicología infantil. 

La tecnología de CogniFit, está basada en la neuropasticidad. Este programa es muy fácil de utilizar. Consta de diferentes juegos clínicos que pueden realizarse a través del ordenador, y permite a los profesores no especializados en psicopedagogía, analizar los procesos de aprendizaje y desarrollar el potencial de cada alumno.

¿Cómo fomentar la motivación?: CogniFit identifica con objetividad científica las debilidades y fortalezas cognitivas de los alumnos, y obtiene una relación de los resultados con su rendimiento escolar, conducta y motivación, permite emprender estrategias de enseñanza personalizadas.

9. Ayúdales a manejar su ansiedad

A muchos niños les cuesta permanecer motivados porque tienen una gran ansiedad, temen el fracaso y no alcanzar los resultados deseados.

¿Cómo fomentar la motivación?: Transmíteles tranquilidad y hazles saber que el fracaso no es algo negativo. Equivocarse nos ayuda a aprender más y mejor, y a saber qué es lo que no debemos hacer. Si la ansiedad es muy alta se pueden intentar en clase ejercicios de relajación.

10. Enseñales a automotivarse

Está muy bien motivar a los niños pero también tienen que aprender a encontrar su propia motivación y que sean ellos mismos los que la regulen.

¿Cómo fomentar la motivación?: Ayúdales a que piensen razones para las que les pueda servir eso que están aprendiendo. ¿Les va a servir a comprender mejor el entorno? ¿Les sirve para cuando vayan a la universidad? ¿Les ayuda en el día a día?

Importancia de la motivación en la educación: No le menosprecies

 

 

Procrastinar ¿Qué sucede en tu cerebro para que siempre dejes para mañana lo que puedes hacer hoy?

¿Eres de los que dejan siempre las cosas para última hora? ¿Has tenido dos semanas para comenzar ese proyecto pero no ha sido hasta el día de antes cuando te has puesto con él? ¿En el trabajo pospones las tareas difíciles o que menos te gusta hacer?, ¿Te pones a buscar los regalos de cumpleaños la tarde antes, o incluso, en el mismo día? ¿Cada año, tus propósitos de año nuevo caen en saco roto? Entonces, eres procrastinador. ¿Por qué nos saboteamos a nosotros mismos? En este artículo te explicamos qué es procrastinar y te damos 11 consejos para dejar de hacerlo. Y es que, como dice el refrán: no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy.

Procrastinar: posponer una tarea

Parece que la tendencia general de la población es dejar las cosas para el último momento. Todos procrastinamos alguna vez, pero hay unas personas que lo hacen más que otras. Da igual que nos den un mes o una semana para hacer las cosas, que la mayoría de la gente lo hará el día de antes. Esto no supone un problema para muchas personas. De hecho, hay algunas que trabajan mejor bajo esa presión adicional. Sin embargo, a otras les genera frustración y estrés, además de la realización de un trabajo mediocre debido al poco tiempo que han podido dedicarle.

Esto sucede cuando tenemos fecha de entrega, pero también sucede cuando no la tenemos. Cuando no hay una fecha límite para hacer algo, lo más probable es que no lo hagamos. ¿Qué ocurre con nuestras pretensiones de empezar a hacer ejercicio, dejar de fumar o ponernos a dieta?

¿Qué es procrastinar?

“Dejar para mañana lo que puedes hacer hoy”. Es la tendencia a posponer o evitar una acción o tarea que debe hacerse. En su lugar, nos centramos en otras tareas de menos importancia y más agradables.

Por ejemplo, debería ponerme a estudiar para los exámenes finales pero en su lugar me pongo a mirar Facebook. Solo 5 minutillos. Y cuando me quiero dar cuenta, han pasado 3 horas. O incluso más ridículo aún. Prefiero fregar todos los platos de la casa, y los de la casa de al lado, que ponerme a estudiar.

¿Por qué hacemos esto? ¿Por qué unas personas procrastinan más que otras? ¿Por qué nos saboteamos a nosotros mismos?

Descubre el interior de la mente de un procrastinador en el siguiente vídeo. ¿Qué les pasa por la mente a los procrastinadores? ¿Es su cerebro diferente al de los demás? ¡Activa los subtítulos!

¿Por qué procrastinamos? ¿Qué sucede en nuestro cerebro?

Dificultad para aplazar las recompensas

Las tareas que solemos posponer son tareas aburridas o las cuales nos aportarán satisfacción o recompensas a muy largo plazo. Las personas, como el resto de animales, tendemos a realizar mejor tareas que conllevan una recompensa a corto plazo. Y es que desde un punto de vista evolutivo, la impulsividad y la búsqueda de una gratificación instantánea ha beneficiado a nuestros ancestros. Lo mejor era comerte el suculento buey hoy, ya que el de mañana era incierto.

Hoy esto no parece funcionar de la misma manera. El futuro ya no es tan incierto. Tenemos bastante seguridad en nuestras vidas y poco a poco hemos sido capaces de dominar nuestro autocontrol. Nuestro cerebro ha evolucionado para poder aplazar las recompensas. Sin embargo, sigue siendo mucho más tentador obtener un beneficio inmediato que esperar por él. Y es que, el poder aplazar un premio no es una tarea nada fácil. Los niños tardan un tiempo en poder vencer la impulsividad, controlarse y aprender que, a veces, es mucho mejor aplazar la recompensa y centrarse en el beneficio a largo plazo. Aún así, hay algunos que nunca lo consiguen.

La impulsividad está muy ligada a la procrastinación. Es un rasgo de personalidad que consiste en la tendencia sistemática a buscar la satisfacción a corto plazo, sin pensar mucho en las consecuencias. Si somos impulsivos y nos dejamos distraer por esas acciones que nos llevan una gratificación inmediata, seremos más propensos a procrastinar.

La impulsividad y la procrastinación son rasgos bastante heredables, según este estudio. Además, según los investigadores, ambos rasgos se solapan, siendo la procrastinación una manifestación moderna de la impulsividad que manifestaron nuestro ancestros.

La prueba del Malvavisco

En el siguiente vídeo podeis ver “La prueba del Malvavisco”, un estudio que se hizo acerca del aplazamiento de la recompensa. A niños de 4 años se les daba un malvavisco, o nube de golosina, y se les decía que se la podía comer, pero si esperaban 15 minutos se les daría otra. ¿Qué crees que hicieron los niños?

https://www.youtube.com/watch?v=y83qQ3jMRqo

15 años después, se les hizo un seguimiento a estos niños y vieron que la mayoría de los que consiguieron resistir a la tentación eran más exitosos, habían entrado a la univesidad y tenían buenas notas. La mayor parte de los que se comieron la nube, no tuvieron tanta suerte.

Las características de la tarea

Según un estudio de la Universidad de Konstanz, Alemania, será más probable que procrastinemos si vemos la tarea de forma abstracta. Por el contrario, si nos centramos en concretar los cómo, cuando y dónde de la tarea, será menos probable que la pospongamos.

También influye en que procrastinemos o no la dificultad percibida de la tarea. Cuanto más difícil veamos la tarea, o menos capaces nos veamos de llevarla a cabo, será más fácil que la aplacemos. La motivación y el compromiso con la tarea también determinarán nuestra procrastinación.

La ansiedad y el estrés

¿La ansiedad y el estrés influyen en la procrastinación? A veces tenemos tantas cosas que hacer que no sabemos por dónde empezar. La ansiedad a veces nos paraliza tanto que no logramos llevar a cabo ninguna acción.

¿Por qué procrastinamos? Tener muchas cosas que hacer nos paraliza y terminamos por no hacer nada.

La procrastinación alivia nuestra tensión

La conducta procrastinadora tiene una función. El saber que tenemos que hacer algo, un proyecto, un trabajo o cualquier otra cosa, nos genera algo de ansiedad (mucha o poca, dependiendo de la persona y las características de la tarea). Posponer esa tarea y hacer otra cosa más placentera aliviará nuestra tensión. De esta manera, también se reforzará la conducta de procrastinación, creando una huella de aprendizaje y haciéndola más probable en un futuro.

Cuando vuelves a recordar la tarea que tenías que hacer, te generará de nuevo ansiedad y el ciclo volverá a empezar. Por ello es tan difícil deshacerse de este tipo de conductas.

Nunca es el momento adecuado

A veces procrastinamos, simplemente, porque no vemos el momento adecuado para hacer la tarea. Por ejemplo, puede que no encontremos el momento para decirle a nuestra pareja lo que sentimos, o para visitar a nuestros familiares, o para disculparnos con alguien. Comunicar algo incómodo o desagradable a alguien que nos importa siempre resulta difícil, tenemos miedo de cómo reaccionará.

¿Cómo dejar de procrastinar?

1. Haz listas de las cosas que tienes que hacer

Pero incluye en ellas sólo las que tiendes a posponer. No incluyas las cosas que harás igualmente. Tampoco pongas demasiadas tareas. Se realista. Si pones más tareas de las que vas a poder llevar a cabo, cuando veas que no has podido hacerlas todas te vas a desmotivar. Más vale poner pocas tareas y hacerlas todas, que abrumarte por todo lo que tienes que hacer y no hacer nada finalmente.

¿Cómo dejar de procrastinar? Haz una lista de tareas

2. Divide la tarea en partes

Si la tarea es compleja, divídela en tareas más sencillas. Esto te ayudará a concretarla y a verla más alcanzable. Planea cómo la harás, cuándo y dónde. Además, ir consiguiendo estos pequeños objetivos fáciles de realizar te motivará a continuar.

3. Prioriza las tareas

No todas tareas son igual de importantes. Prioriza para asegurarte de que haces lo importante primero.

4. Haz una cosa a la vez

La multitarea no es eficaz si queremos lograr un buen resultado. Céntrate en una sola cosa a la vez y tu atención no se distraerá. Además, así lograrás controlar tu ansiedad.

5. Evita las distracciones

Si eres de los que procrastinan porque se distraen fácilmente, lo mejor es que evites esas distracciones. Quítale el sonido al móvil, elimina las notificaciones de móvil o del ordenador. Si tienes las redes sociales en los marcadores del explorador de internet, mételos en carpetas para hacerlos más inaccesibles.

¿Cómo dejar de procrastinar? Evita las distracciones

6. Primero la tarea y luego el ocio

Esto es algo que muchas madres nos han dicho siempre y tienen toda la razón. Evita eso de “miro Facebook cinco minutos y luego me pongo”. Ponte primero con la tarea y cuando la acabes, recompénsate con un rato de resarcimiento y diversión.

7. Visualiza la meta

Tener en mente lo que conseguirás haciendo la tarea te motivará para llevarla a cabo. También puedes reflexionar acerca de las consecuencias de seguir posponiendo la tarea, por ejemplo, no acabarlo a tiempo, obtener un resultado pobre o mediocre, decepcionar a alguien…

8. Pide ayuda

Si crees que la tarea es demasiado difícil no dudes en pedir ayuda.

9. Controla tu ansiedad

Si la tarea o tareas que tienes que realizar te generar ansiedad y te paralizan, relájate. Descubre como controlar la ansiedad con la relajación progresiva. También puedes probar la meditación Mindfulness, además de controlar tu ansiedad también te ayudará a mejorar tu atención y concentración.

10. Haz públicas tus intenciones

Si compartes con los demás la tarea que tienes que realizar, te sentirás más comprometido con ella. La vergüenza ante el fracaso ante los demás puede ser un gran motivador.

11. Nunca es un buen momento

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Si procrastinas porque no encuentras el momento adecuado, ten en mente que si no encuentras el momento adecuado, posiblemente no lo haya. Si esperas que éste llegue, nunca lo harás.

Además, las consecuencias de postergar cosas como decirle a nuestra pareja cómo nos sentimos o disculparnos con alguien, son muy negativas. Cuanto más tiempo esperes más se agravará el problema y menos posibilidades tendrás de solucionarlo. Así que, ten en mente que cualquier momento es bueno para este tipo de cosas.

¿Para qué sirve el miedo? ¿Por qué sentimos temor?

  Si te preguntas para qué sirve el miedo éste es el lugar adecuado. El miedo está definido como la sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario. En general, todos hemos sentido miedo alguna vez y conocemos su sensación. El miedo es una de las seis emociones primarias (según las define la psicología experimental: la ira, la sorpresa, la alegría, la tristeza, el asco y, por último, el miedo). El miedo es un sentimiento tremendamente humano y, aunque no lo parezca, extremadamente útil. Para qué sirve el miedo, sus funciones y efectos. 

¿Para qué sirve el miedo?

¿Por qué sentimos temor? Funciones del miedo

Al detectar un peligro potencial, nuestro cuerpo entra en un estado determinado denominadoEstado de ansiedad”. Este estado, que también está presente en los animales, es detectado por estímulos innatos o aprendidos y nos ayuda, por ejemplo, a detectar la presencia de un depredador cercano mediante su olor.

Cuando nuestro organismo recibe algún estímulo asociados al miedo, adoptamos una conducta denominada como Evaluación de riesgo”. La evaluación de riesgo puede observarse cuando, por ejemplo, un animal explora los alrededores de un lugar nuevo para detectar posibles peligros. Pero también se observa en nuestra vida cotidiana, cuando, por ejemplo, antes de cruzar la calle, miramos a ambos lados para asegurarnos de que no viene ningún coche.

La evaluación de riesgo, como su propio nombre indica, evalúa el posible peligro que tiene una conducta, un comportamiento. Mientras que el estado de ansiedad se caracteriza por ser una respuesta fisiológica y psicológica particular (pulso acelerado etc.) ante un peligro inminente o potencial.

No obstante, cuando el peligro está presente y cercano, el conjunto de respuestas que predominan en el individuo se denomina Miedo”.

Diferencias entre ansiedad y el miedo: Las respuestas fisiológicas dadas por el miedo son muy similares a las observadas en los estados de ansiedad (síntomas de la ansiedad), sin embargo, las respuestas comportamentales sí que cambian.

  • Ansiedad: La respuesta comportamental que se suele presentar ante el estado de ansiedad es la ya descrita evaluación de riesgo.
  • Miedo: la respuesta en cuanto al miedo, suele ser variable en la medida que la amenaza se encuentre más lejana o más próxima. Cuando la amenaza está próxima, las respuestas presentadas suelen ser más bruscas, desde una huida descontrolada a una lucha desesperada (ej. Una presa de un depredador o una persecución en plena noche).

El miedo en el cerebro humano ¿Por qué sentimos temor?

Una parte de los miedos que tenemos son inherentes en nuestra especie, como puede ser el miedo a la muerte o el miedo a la oscuridad. No obstante, muchos de los miedos que tenemos los hemos “aprendido”.

El condicionamiento clásico nos dice que si ante un estímulo neutro recibimos una respuesta agradable o desagradable, aprenderemos que dicho estímulo produce una determinada respuesta. Un claro ejemplo es el relámpago que precede al trueno.

Podemos incluso llegar a aprender sobre un estímulo solamente observando. Es lo que se denomina aprendizaje vicario, porque aprendemos viendo a los demás reaccionar. Descubre la importancia de las neuronas espejo.

Al presentarnos un estímulo que nos produce miedo, nuestro cuerpo entra en un estado de ansiedad. El eje principal del “sistema del miedo” depende del sistema límbico. Una parte del cerebro donde se producen las respuestas de miedo estimulando el hipotálamo y la amígdala. Toda la información que envían los sentidos pasan por la amígdala y ésta detecta si hay algún peligro.

Existen dos vías para que el estímulo que indica el peligro llegue a la amígdala: las vías principal y secundaria. La vía principal es una vía más lenta ya que actúa a nivel superior. El estímulo sensorial pasa a través del tálamo y la corteza hasta llegar a la amígdala, no sin antes dejar una huella de memoria en el aprendizaje. Esta vía estaría implicada cuando por ejemplo queremos tocar una olla en el fuego y nos quemamos.

La vía secundaria es más rápida porque tiene un recorrido más corto. El estímulo sensorial pasa directamente del tálamo a la amígdala, sin aprendizaje. Esta vía no permite responder a un estímulo parcialmente peligroso sin saber qué tipo de estímulo es. Un ejemplo donde esta vía actuaría, sería cuando alguien nos da un susto por detrás.

Utilidad adaptativa ¿Para qué sirve el miedo?

¿Para qué sirve el miedo? El ser humano ha desarrollado tres respuestas ante el miedo o ante un peligro inminente. Esas respuestas son quedarse quieto, atacar o huir.

  • Quedarse quieto tiene como finalidad pasar inadvertido, alguna vez os habrá pasado en una situación de “miedo” o de tensión que el cuerpo se os bloquea y os quedáis inmóviles por unos instantes. Esa es la utilidad adaptativa de la primera respuesta.
  • Huir o atacar: dependen de la evaluación del riesgo del peligro. No es lo mismo enfrentarse a un adversario que a cinco. No obstante, a pesar de que estas respuestas sean opuestas en cuanto a conducta, se producen mediante mecanismos muy parecidos dentro de nuestra cabeza. Tanto para huir de un peligro como para enfrentarse a él se producen ciertos procesos adaptativos dentro de nuestro cuerpo.

Es el SNA (Sistema Nervioso Autónomo) el encargado de desencadenar el proceso, aumentando las concentraciones de catecolaminas en sangre (adrenalina y noradrenalina). La adrenalina y la noradrenalina preparan nuestro cuerpo para luchar o huir. Con ese fin, favorecen la desviación de la sangre desde partes no esenciales como la piel o los intestinos, hacia los músculos. Por otro lado aceleran el pulso y la respiración. La digestión se interrumpe, se vacían los intestinos y la vejiga y los sentidos se agudizan (un ejemplo son las pupilas dilatadas).

En cuanto al plano hormonal (tipos de hormonas), la amígdala activa mediante el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (o eje corticotropo) un proceso que deriva en la producción de cortisol, que potencia la respuesta comportamental y los efectos antes vistos de las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina).

El miedo prepara nuestro cuerpo para una posible confrontación

¿Qué beneficios tiene el miedo?

¿Para qué sirve el miedo? El miedo nos ayuda a sobrevivir. Si todavía te sigues preguntando para qué sirve el miedo recalcamos aquí su importancia. Es cierto que quizás la utilidad adaptativa del miedo haya disminuido con la evolución del ser humano, la instauración de sociedades, de estilos de vida y de una forma de vivir, en su mayor parte exenta de peligro.

No obstante, a pesar de que las situaciones de peligro no son tan habituales como lo podían ser antaño, éstas no han desaparecido. El miedo no es más que un botón que nos prepara para la acción, y eso es tremendamente útil ya que nos sirve para sobrevivir. Ya sea para huir de un problema, enfrentarnos a un peligro amenazante o quedarnos inmóviles para pasar desapercibidos el miedo es una herramienta vital, y sigue siendo muy adaptativo.

¿Que para qué sirve el miedo dices? Pues para seguir garantizando nuestra seguridad y nuestra supervivencia.

Poca memoria ¿de qué depende tener buena o mala memoria?

“Estoy estudiando y tengo poca memoria, me cuesta mucho trabajo retener la información, siento que tengo que esforzarme más que el resto para aprobar”. “Estoy dando clases de baile, y no consigo retener los pasos que nos enseña el profesor ¡tengo muy poca memoria!”. “He notado que tengo más olvidos que antes, ¿debería preocuparme por la pérdida de memoria?”

Poca memoria. Foto: stux. Pixabay.com

A muchos de nosotros nos preocupa tener poca memoria. Este problema, suele ser la primera señal de algún tipo de demencia como la enfermedad de alzheimer. En este artículo definimos qué significa tener poca memoria, qué podemos hacer para mejorarla, y cuándo deberíamos preocuparnos.

¿Qué es tener poca memoria?

Nuestra memoria no es una capacidad fija e inmóvil. La memoria es diferente en cada persona, no todos recordamos de la misma forma, ni somos capaces de retener la misma cantidad de información. Existen múltiples factores que hacen que recordemos mejor o peor en cada momento.

¿Qué significa tener poca memoria? La memoria es la función de nuestro cerebro que nos permite procesar, almacenar y recuperar información. Es nuestro diario de experiencias, es el producto de nuestro aprendizaje y de nuestro paso por la vida.

Hace un tiempo se creía que nuestras ideas y conocimientos, estaban almacenados en nuestro cerebro a través de módulos, como en los distintos estantes de una librería. No obstante, esta idea fue rebatida rápidamente por el concepto de red neuronal.

Según el neurocientífico Joaquim Fauster: “La red neuronal es la base de todo el conocimiento y de toda la memoria”. Las redes neurales del conocimiento se forman a partir de la asociación y la experiencia (neuroplasticidad). Esto quiere decir que el código de la memoria y del conocimiento es un “código relacional”. El conocimiento nace de distintas relaciones y conexiones entre neuronas que no engloban un contenido específico, sino que comparten células y grupos celulares o, dicho de otro modo, un grupo celular puede ser parte de muchas redes.

En conclusión, la base del conocimiento en el cerebro no se puede reducir a la estructura neuronal, no podremos hallar un recuerdo o una experiencia en un “cajón” de nuestro cerebro, sino que la relación de las distintas redes neuronales a través de enlaces sináptico es lo que crea y da forma al conocimiento, la experiencia o el recuerdo. En otras palabras, el todo es mucho más que la suma de las partes.

Tengo poca memoria ¿Qué puedo hacer?

La memoria es un proceso cognitivo que se puede mejorar si se entrena adecuadamente. La batería de ejercicios clínicos que ofrece CogniFit, está al alcance de todos y es muy recomendable para aquellas personas que se quejan de tener poca memoria. CogniFit es una herramienta profesional que permite, a través de sencillos juegos clínicos (que pueden practicarse online), evaluar y entrenar las funciones cerebrales implicadas en la memoria.

El estudio de la plasticidad cerebral nos ha enseñado que cuanto más utilizamos un circuito neuronal, más fuerte se hace. Y esto, es aplicable a las redes neuronales que intervienen en la memoria.

El programa de estimulación cognitiva de CogniFit, ha sido creado por un completo equipo de científicos, neurólogos y psicólogos cognitivos. Y está especialmente indicado para personas que creen que pueden tener poca memoria. El programa, primero evalúa de forma precisa los problemas de memoria y otras funciones cognitivas fundamentales y, en base a los resultados obtenidos, ofrece de forma automatizada, un completo régimen de entrenamiento cognitivo personalizado. CogniFit está recomendado para niños a partir de 6 años y adultos. Este programa es accesible vía online.

Los diferentes ejercicios interactivos, se presentan como entretenidos juegos mentales que se pueden practicar a través del ordenador. Después de cada sesión, CogniFit presentará un gráfico detallado con la evolución del estado cognitivo. ¡Solamente tienes que registrarte!

Utiliza CogniFit, el programa líder en evaluación y estimulación cognitiva para niños y adultos

Entrenamiento personalizado de CogniFit

Estimular nuestro cerebro es tan importante como estimular nuestro cuerpo. La estimulación desemboca en un cerebro más sano y, por ende, menos propenso a enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. El neurocientífico Francisco Mora nos ofrece 12 consejos para mantener un cerebro sano y solucionar la poca memoria:

  • Comer menos: Comer demasiado aumenta el estrés oxidativo de nuestro organismo. Menos comida potencia la producción de neuronas en el hipocampo, aumenta la sinapsis y favorece los mecanismos de reparación neuronal. Descubre los alimentos que aportan vitaminas para el cerebro.
  • Entrenar tu cerebro de forma profesional: 
  • Deporte de forma regular: Al practicar deporte segregamos sustancias que favorecen una mayor plasticidad de nuestro cerebro.
  • Ejercicio mental: Debemos estimular la mente con desafíos y nuevos retos.
  • Viajar: Viajar es aprender, memorizar nuevos entornos, vivir nuevas experiencias y sentir emociones que son, al fin y al cabo, el motor de nuestro aprendizaje.
  • Vivir acompañado: Una buena salud mental pasa por tener buenas relaciones con los demás.
  • Adaptarse a los cambios: Si ante un cambio preferimos escondernos que aprender, estaremos disparándonos en el pie. El aprendizaje es un proceso posible a cualquier edad.
  • Evitar el estrés crónico: El estrés tiene efectos muy negativos sobre nuestro cerebro, lo mejor para contrarrestarlo es practicar deporte
  • No fumar: fumar puede provocar pequeños infartos cerebrales. Por otra parte, la nicotina produce una reducción de la memoria y la muerte de la memoria, además de aumentar el estrés oxidativo en el cerebro.
  • Dormir bien: Necesitamos 7 u 8 horas de sueño cada noche para que nuestro cerebro pueda borrar la información innecesaria, reforzar y asentar los conocimientos aprendidos y reparar tejidos dañados.
  • Evitar el apagón emocional: La emoción, la ilusión, nos impulsan a vivir y a aprender.
  • Agradecimiento: Sobre todo en la época de la vejez, agradecer es algo vital y sano, ya sea por los lazos emocionales o por la reducción del estrés.
  • Las pequeñas cosas: disfrutar de lo que ofrece esta época sin crear necesidades por las que tengamos que luchar para conseguirlas.

Por qué hay recuerdos que duran para siempre

A pesar de que a lo largo de la vida haya un deterioro de las funciones cognitivas, sintamos que tenemos poca memoria, y nuestras capacidades cognitivas vayan menguando poco a poco, todos tenemos algún o algunos recuerdos que son prácticamente fijos. Esto se produce porque la calidad de un recuerdo depende también de las circunstancias en que éste se adquirió, de las emociones asociadas a ese recuerdo. Es por eso que ciertos acontecimientos importantes en nuestra vida los recordamos de forma mucho más nítida que otros acontecimientos más mundanos: no es lo mismo recordar el nacimiento de nuestro hijo que lo que cenamos hace dos semanas.

Poca memoria y cambios cognitivos relacionados con la edad

Experimentar poca memoria en alguna fase de nuestra vida, pude ser como consecuencia un proceso normal de envejecimiento. A medida que vamos cumpliendo años, nuestro cuerpo va cambiando, y también lo hace nuestro cerebro. Como resultado, algunas personas pueden notar que les cuesta más tiempo aprender una nueva información, tienen olvidos y poca memoria para recordar diferentes cosas. Algunas personas mayores se sienten más “torpes” que las personas jóvenes a la hora de realizar tareas de aprendizaje o memoria. Sin embargo, los científicos han descubierto que si se les da tiempo y las herramientas necesarias, las personas mayores saludables, pueden desempeñar esas tareas igual de bien.

Hasta hace relativamente poco tiempo, se creía que que a medida que alcanzábamos la edad madura (30 o 40 años) nuestras neuronas empezaban a morir. Sin embargo, hoy sabemos que, nuestro cerebro tiene la capacidad de regenerase y crear nuevas conexiones nuronales a lo largo de toda nuestra vida.

Diferentes equipos de neuropsicólogos que estudian los procesos de plasticidad cerebral y neurogéneses, han demostrado que la batería de estimulación cognitiva de CogniFit puede ayudar a fortalecer areas cognitivas fundamentales. Una adecuada estimulación cognitiva, puede fomentar la creación de nuevos circuitos neuronales, capaces de recuperar las funciones dañadas y promover la transmisión de capacidades compensatorias, mininizando la poca memoria. 

El deterioro cognitivo asociado a la edad suele presentarse como un leve trastorno de la memoria sobre todo para hechos recientes. No obstante, las manifestaciones clínicas de este deterioro varían en un rango amplio, yendo desde los olvidos cotidianos hasta trastornos serios de la capacidad de recordar que rozan la demencia.

El deterioro cognitivo sin alcanzar la demencia que sufren las personas de avanzada edad se engloban en los siguientes dos conceptos: “deterioro cognitivo muy leve o sin demencia, y el deterioro cognitivo leve o con demencia dudosa”.

En el caso del deterioro cognitivo leve, la persona suele ofrecer repetidas quejas de fallos de memoria o algunos olvidos frecuentes, pero sin otras afectaciones de otras áreas cognitivas. Este déficit se manifiesta sobre todo cuando, por ejemplo, la persona quiere recordar hechos recientes, una lista de objetos o el nombre de alguien. Estos casos de deterioro no suelen interferir con la vida diaria de las personas que los sufren.

Por otro lado, en el segundo caso está presente la existencia de un trastorno de la memoria más pronunciado con además alguna otra área cognitiva afectada de forma discreta. Estas áreas pueden ser la atención, la concentración, el aprendizaje, el lenguaje etc. Este déficit sin embargo no interferirá en el funcionamiento normal del individuo a nivel social u ocupacional. Sin embargo, cuando el deterioro repercute de forma significativa en las actividades funcionales de la vida cotidiana, es muy probables que nos encontremos delante de un síndrome demencial.

Poca memoria: Problemas no asociados a la edad

Algunas de las personas que se aquejan de poca memoria, pueden en realidad estar experimentando algún problema de amnesia. La amnesia es la pérdida total o parcial de la memoria y puede ser anterógrada (el paciente no puede recordar información posterior al episodio) o retrógrada (el paciente no puede recordar información anterior al episodio).

  • Síndrome de Korsakof: Es un síndrome que aparece por déficit de tiamina y provoca apatía, pasividad, falsos reconocimientos y confabulaciones. A menudo se asocia a la Encefalopatía de Wernicke. Un 30% aproximadamente recupera completamente la memoria, sin embargo un 25% no mejora de la sintomatología a pesar del tratamiento.
  • Blackouts alcohólicos: Aparece en personas que abusan severamente del alcohol. El paciente se despierta por la mañana sin poder recordar un periodo de la noche anterior, aun sin mostrar síntomas de intoxicación. Consecuencias del alcohol en el cerebro.
  • Amnesia postraumática: Suele acompañarse con la pérdida de memoria de los momentos previos al accidente (amnesia retrógrada) y con amnesia del accidente y posterior (amnesia anterógrada). La severidad del síndrome amnésico se relaciona con el daño cerebral sufrido.
  • Amnesia global transitoria: Es un trastorno amnésico de inicio brusco. Suele durar entre 6 y 24 horas y, una vez finalizado el episodio, el paciente no recordará lo sucedido durante el mismo.
  • Terapia electroconvulsiva (TEC): “Aparece amnesia retrógrada de unos pocos minutos antes del tratamiento y amnesia anterógrada después del tratamiento que se resuelve en las 5 horas siguientes. Déficits leves de memoria pueden permanecer durante 1-2 meses después del curso de TEC y desaparecen completamente a los 6-9 meses después del tratamiento”.
  • Demencia: “Existe deterioro de la memoria reciente y remota. A diferencia del síndrome amnésico, el trastorno de memoria en la demencia se acompaña de un déficit importante de otras funciones cognitivas: trastornos del lenguaje (afasias). Alteración de habilidades motoras y constructivas (apraxias) y de la capacidad de reconocer objetos (agnosias)”.
  • Delirium: “Se encuentra afectada principalmente la memoria inmediata y reciente. El trastorno de memoria es secundario a la alteración del nivel de conciencia y disminución de la capacidad de mantener la atención”.

¿Es correcto decir que tenemos “poca memoria”?

Se suele decir “tengo poca memoria” como si la memoria fuese un concepto general, sin embargo, es importante saber que no es un proceso único. Existen muchos tipos de memoria. La memoria es un proceso muy complejo que se ejecuta mediante distintos subprocesos, en distintas fases.

Podemos distinguir según su función y características, tres tipos de memoria principales: La memoria a corto plazo, la memoria a largo plazo, y la memoria de trabajo o “Working Memory”.

  • La memoria a corto plazo (MCP) es nuestra memoria activa, la que nos ayuda a recordar por ejemplo un número de teléfono que acaban de darnos. La MCP tiene una capacidad limitada.
  • La memoria a largo plazo (MLP) es nuestra base de datos permanente, la que contiene nuestras experiencias y conocimientos almacenados. Gracias a ella puedo recordar por ejemplo un episodio de mi infancia como puede ser un cumpleaños o unas vacaciones en familia etc.
  • La memoria de trabajo o Working Memory es muy importante, tanto que muchos científicos postulan que puede ser el ingrediente fundamental de la inteligencia humana. La memoria de trabajo es la que nos permite enlazar nuestros conocimientos y experiencias vividas (de la MLP) con la situación que estamos viviendo en el presente para que podamos actuar en consecuencia. Es la memoria que utilizamos por ejemplo cuando estamos charlando con alguien o cuando alguien nos pregunta algo. Nuestro cerebro procesa la información recibida y busca en nuestra base de datos otra información relacionada con el suceso presente y que nos permiten responder a la conversación.

Ilusiones ópticas y la teoría del punto ciego

¿Alguna vez has oído hablar del punto ciego? Es una zona del nuestros ojos que no procesa la información visual que percibimos. Entonces, ¿Cómo es que no vemos continuamente huecos vacíos de información visual? En este artículo te lo desvelamos. ¿Quieres descubrir tu punto ciego? ¡Continúa leyendo!

Ilusiones ópticas y la teoría del punto ciego

¿Qué es el punto ciego?

Habitualmente pensamos que la naturaleza es sabia y rara vez comete errores. El punto ciego es probablemente uno de esos pequeños errores de ingeniería que se da en la visión humana. Una zona de nuestra retina en la que no existen células sensibles a la luz. ¿Esto qué significa? Que aunque miremos, siempre existe delante de nosotros una parte del espacio que no vemos. Un pequeño agujero en nuestra visión. Lo realmente sorprendente es que no somos conscientes de su existencia.

Y es que, aunque la naturaleza comete errores, sabe salvarlos con gran eficacia. Porque nuestro cerebro es capaz de rellenar (de inventarse) la información visual que le falta sin que nos demos cuenta. No todos los animales tienen este punto ciego, por ejemplo los calamares y las sepias, que tienen un ojo muy similar al nuestro, carecen, sin embargo, de esta zona ciega.

La retina es una zona del ojo compuesta por unos receptores llamados conos y bastones que recibe la información visual. Esa información es emitida al cerebro mediante el nervio óptico. La zona en la que la retina se transforma en nervio óptico, que no tiene ninguno de los receptores que hemos mencionado, se denomina punto ciego. Al no tener ningún fotorreceptor es ciega a la estimulación visual. Podemos decir que tenemos ceguera funcional en esa pequeña área.

Si en esta zona no recibimos información visual, ¿cómo es que tenemos la percepción de verlo todo completo? Este fenómeno se corrige por dos vías. Por un lado, si miramos con un solo ojo nuestro cerebro “rellena” esos huecos de información por el estímulo más probable y por otro, cada ojo es capaz de completar la información visual que al otro le falta.

¿Dónde se sitúa el punto ciego anatómicamente?

Esta zona se sitúa a unos 15 grados del eje ocular (este eje sería si atravesáramos de forma recta el ojo con una aguja desde el centro de la pupila), hacia la derecha en el ojo derecho y hacia la izquierda en el ojo izquierdo.

El punto ciego es escurridizo, tenemos gran dificultad para percibirlo, algo curioso si tenemos en cuenta su tamaño, que se considera bastante grande. Para que os hagáis una idea es 10 veces mayor de lo que ocupa la luna en nuestra retina cuando la observamos por la noche.

¿Cómo encontramos el punto ciego? Ejercicios prácticos:

Todo el mundo tiene un punto ciego en cada ojo. Puedes comprobarlo fácilmente mediante estas ilusiones ópticas.

Tápate el ojo izquierdo con una mano, fija la mirada en la cruz de la izquierda y ve acercándote a la pantalla despacio. Cuando estés a unos 30 cm de esta, verás cómo el punto de la derecha desaparece.

¿Cómo encontramos el punto ciego? Imagen de colorcube

En este caso nuestra mente lo tenía fácil para rellenar el espacio que ocupaba el punto, ya que el fondo es blanco. Pero si no es blanco, ¿lo podrá hacer igual de bien? Vamos a ponérselo más difícil.

Como puedes comprobar en la siguiente imagen aparece de nuevo la cruz a la izquierda y a la derecha hay una línea negra con una equis roja entre medias. En este caso el cerebro debe completar el hueco de la equis roja con la línea negra. ¿Será capaz? Sólo tienes que seguir los mismos pasos que en el ejemplo anterior.

¿Cómo resuelve el cerebro este caso?  Imagen de colorcube

Como puedes comprobar el cerebro ha rellenado el hueco que ha dejado la equis por línea negra, que era el estímulo más probable. Aunque el rellenado no lo ha hecho de forma uniforme sino con contornos blancos y negros.

En la siguiente imagen podemos suponer, entonces, que el cerebro rellenará la equis roja con fondo amarillo. ¡Compruébalo!

El cerebro rellena de amarillo el hueco que deja la equis roja.  Imagen de colorcube

¿Se puede reducir el punto ciego?

Según un estudio de la Universidad de Queensland en Australia podemos reducir la ceguera funcional de esta zona con entrenamiento. Es decir, aunque no podemos reducir la zona física del punto ciego, sí podemos contrarrestar los efectos de este con la práctica.

Aunque no podemos crear sensibilidad en la zona del punto ciego sí podemos aumentar la sensibilidad en el área circundante, lo que nos llevaría a una reducción del 10% de la ceguera funcional. El entrenamiento se realizó en ambos ojos, ya que el entrenamiento de un ojo no se generalizaba al otro, sino que se mostraron independientes en el aprendizaje.

Estos hallazgos son importantes ya que el entrenamiento puede servir para reducir otros tipos de ceguera.

El punto ciego es otro ejemplo más de cómo el cerebro es capaz de rellenar la información visual que no está percibiendo con los estímulos más probables. De esta manera nos ayuda a que nuestra percepción sea lo más completa posible y no veamos huecos vacíos de información.

Los golpes nos hacen más fuertes: Sufrir esculpe tu cerebro

A todos nos gusta sentir alegría, felicidad, paz, amor… Pero ya no nos gustan tanto emociones como la rabia, el miedo o la ansiedad. Hay quien en un acto más o menos heroico consigue convivir con ellas, pero también hay quienes las reprimen, las estigmatizan o incluso se medican contra ellas. ¿Es realmente eficaz para nuestro bienestar emocional suprimir estas emociones? Los estudios más recientes sugieren que no. Al contrario. De hecho los golpes nos hacen más fuertes. Para que nuestro cerebro funcione correctamente, necesita nutrirse tanto de emociones positivas como de emociones negativas. Al final, y como en la mayoría de cosas vitales, nuestro cerebro es sabio y busca un equilibrio, una dualidad.

La literatura científica más reciente afirma que el abanico de emociones del ser humano, incluyendo las emociones negativas, suponen una ventaja adaptativa.

Los golpes nos hacen más fuertes: Sufrir esculpe tu cerebro

“Quien no conoce el dolor, tampoco conoce la paz verdadera”

¿Son las emociones negativas tan malas como parecen?

De hecho, las etiquetas sobre si una emoción es “buena” o “mala” proviene de nuestro propio lenguaje y somos nosotros junto a la sociedad los que hemos creado un paradigma de nomenclatura del universo de las emociones, creyéndonos con un conocimiento absoluto sobre las emociones y sus efectos en nuestro organismo.

¿Soy malo por sentir lo que siento?

¿Qué son las emociones? Hemos catalogado una serie de emociones como “malas” e indeseadas, generando en los pobres individuos una sensación de inutilidad emocional, desadaptación y desconcierto.

¿Por qué lloramos? Llorar tiene beneficios, el enfado potencia el coraje y la valentía, la culpa ayuda a las personas a seguir el camino ético correcto, y la ansiedad te previene de los peligros que te acechan.

El problema surge cuando confundimos estas emociones con sus hermanas; y es que el enfado no es ira, la ansiedad no es pánico, y la culpa no es remordimiento.

De hecho, hay evidencias de que quienes ven el mundo de color de rosa presentan un “vago pensamiento”, que correlaciona con una pobre creatividad e ingenio.

Se dice que las almas más torturadas son las que han creado obras de arte más bellas, han escrito las partituras más exquisitas, y han escrito las novelas atemporales de todos los tiempos.

¿Significa esto que para desarrollar todo nuestro potencial hay que ser un atormentado? Pues tampoco. Con esto se pone de manifiesto que las emociones positivas necesitan de las emociones negativas para poder experimentarse con plenitud, y viceversa.

Encontrar el equilibrio entre nuestras emociones es una tarea ardua que necesita de un profundo conocimiento de ti mismo, de tus sentimientos y de tu manera de afrontarlos.

Sufrir esculpe tu cerebro

Los golpes nos hacen más fuertes

El enfado es una emoción compleja, que tristemente hemos estigmatizado en la sociedad. Asociamos enfado con violencia, y lo curioso es que sólo en un 10% de los casos en enfado lleva a agresión. Conoce cual son las causas de la agresividad en niños.

El enfado es una emoción natural que surge en las personas cuando nos sentimos tratados injustamente. Cumple una función adaptativa, y hay evidencias empíricas de que la emoción del enfado incrementa el optimismo, correlaciona con la creatividad y mejora el desempeño laboral, ya que potencia tu capacidad de buscar nuevas soluciones ante esa sensación de injusticia.

El fascismo de la sonrisa

¿Los golpes te hacen más fuerte? Los psicólogos Todd Kashdan y Robert Biswas-Diener, autores del libro The power of Negative Emotions (El poder de las emociones negativas), acuñan este término que lo considero vital para entender qué está pasando hoy en día.

Desde la psicología positiva, se ha propuesto el paradigma de la búsqueda de la felicidad desde el prisma de las emociones positivas, y poco a poco las personas hemos pasado a buscar únicamente el lado bueno de la moneda.

Lo que empezó con un inocente intento de recalcar el poder de las emociones positivas, ha degenerado en un Fascismo de la sonrisa.

Las personas tienen la necesidad de sentirse bien todo el tiempo, algo biológica y cognitivamente sencillamente imposible.

Esto genera frustración, enojo e indefensión aprendida, ya que tenemos grabado en lo más hondo de nuestro ser que está “prohibido” sentir emociones negativas, que nos destruyen el cuerpo y que nos alejan de la felicidad.

Y este concepto, tristemente está muy lejos de la realidad.

“Sufrir es el gran maestro del que aprender, pero a veces puede resultar el más despiadado”

Trucos para convertir tus emociones negativas en emociones a tu favor

¿Qué hago con el enfado?

Cuando expresas en enfado o la rabia, estás transmitiendo en las situaciones sociales arrojo y valor. Los demás perciben que tienes fuerza y resolución. Exprésala siempre desde una faceta asertiva. Te invito a que leas mi artículo: Técnicas de asertividad para mejorar tus relaciones sociales.

A través de él aprenderás a ser honesto con tus propias emociones (incluidas las catalogadas como negativas) y aprenderás a expresarlas de una manera constructiva e inteligente.

¿Qué hago con la culpa?

La culpa puede ser tu aliada a la hora de enmendar un daño causado a otra persona. Cuando las personas sentimos culpa, es una motivación intrínseca estupenda para encarrilar y reconducir tu comportamiento.

Gracias a esta emoción, las personas se hacen responsables de sus actos y desarrollan su empatía (siendo capaces de sentir el dolor de la otra persona)

¿Qué hago con la ansiedad?

Cuando nuestra ansiedad se activa, capacidades cognitivas como la percepción, la visión, y la capacidad de resolución de problemas se disparan hasta un rendimiento espectacular. Aprovecharlos para realizar trabajos pendientes es una buena manera de aprovechar la ansiedad activada.

¿Qué hago con la envidia?

La envidia es una emoción muy compleja, ya que surge cuando deseamos algo que otra persona tiene. Las posibilidades de actuación que nos abre la envidia son muy interesantes a nivel de crecimiento personal: la envidia es el motor que nos hace fijarnos unos objetivos y metas.

La envidia tiene el potencial de disparar el deseo y la motivación para lograr esa fortaleza que se admira en el otro.

Convierte tus emociones negativas en emociones a tu favor

¿Qué hago con el tedio?

El hastío o el tedio es una emoción asociada a una sensación muy desagradable. La sociedad de hoy en día no nos permite estar tediosos, ociosos o aburridos. Siempre hay algo nuevo que hacer, y además deberás hacerlo. Pero lo interesante del tedio es que en estos momentos de aburrimiento es cuando pueden visitarnos las musas, y tener grandes momentos de insight o ideas innovadoras.

Ten presente que ningún mar en calma hizo experto a un marinero…

Los olores tienen un componente emocional: Descubre por qué nos gusta el olor que deja la lluvia

Olores, olores y más olores… ¿Te has parado a pensar alguna vez en la cantidad de olores que olemos a diario? Piensa a qué huele tu olor favorito o cómo huele ese olor que te desagrada tanto. ¿Sabías que los olores tienen un componente emocional?

 El olor que sabe a la comida de tu madre, el olor que te recuerda a tu infancia, el olor que te traslada a aquellos momentos que nunca olvidarás, el olor de esa persona a la que tanto quieres, el olor a café y tostadas de buena mañana, el famoso olor de los hospitales,…

Hablando de olores, uno de los pequeños placeres de la mayoría de las personas es el olor que dejan las lluvias y las tormentas. Ese olor que muchos llamamos “olor a tierra mojada”. Mairena Vázquez, psicóloga te explica cómo influyen los olores en nuestro cerebro y por qué nos gusta tanto el olor de la lluvia.

El olfato, el sentido más emocional

¿Cómo influyen los olores en nuestro cerebro?

Ya lo dijo el gran Francisco de Quevedo cuando escribió “Érase un hombre a una nariz pegado”.

De una manera u otra, estamos rodeados de olores. Los olores de las casas que nos devuelven al pasado, el olor del trabajo que a veces te gusta y a veces te desagrada, el olor que se cruza en tu camino que te recuerda a aquella persona que tanto quisiste, etc…

Si algo tienen los olores es que nos generan emociones, nos incitan a la huida, nos hacen que tomemos decisiones, nos alertan, nos emocionan, nos reviven. A veces los olores pueden incluso ser decisivos para nuestros sentimientos y recuerdos.

En muchas ocasiones el sentido del olfato pasa desapercibido y no le damos la importancia que merece. Muchas veces solo valoramos lo que tenemos, cuando lo perdemos.

El ser humano recuerda hasta el 35% de lo que huele, frente al 5% de lo que ve. En la apreciación de los olores influye el ambiente en el que cada persona desarrolle su vida así como los aspectos emocionales que se asocien con cada olor.

El olfato (todos los olores) afecta de un modo directo a nuestro estado de ánimo, nuestras emociones y a nuestros recuerdos. Cuando olemos algo que resulta de nuestro agrado, nuestro cuerpo se encarga de liberar endorfinas.

Las endorfinas son conocidas como las “hormonas de la felicidad”. Son unas sustancias que produce nuestro cuerpo que nos producen bienestar, reducen el dolor, fortalecen el sistema inmune, generan sensación de placer, regulan el apetito y promueven la liberación de las hormonas sexuales.

Gracias a la Neuropsicología y a las neurociencias y a recientes investigaciones podemos saber cómo nos influyen los olores desde una base científica. A modo resumen:

Cuando notamos un olor determinado, este olor pasa al bulbo olfatorio, estructura que se encuentra en el interior de las fosas nasales y procesa la información.

El bulbo olfatorio manda la información al sistema límbico.

El sistema límbico es la parte del cerebro especializada en gestionar el aprendizaje, las emociones y la memoria.

Dentro del sistema límbico se encuentra la amígdala que es el centro principal de procesamiento de las emociones, se encarga de unir el olor con una emoción y el hipocampo que une el olor con un recuerdo.

No todos los olores son iguales y esto influye a la hora de relacionar las emociones con los olores. La felicidad o la ansiedad suelen ser más fáciles de asociar con olores que por ejemplo la tristeza o la rabia o enfado.

Nuestro cerebro es sabio al mismo tiempo que complejo. Los órganos de los sentidos nos lo demuestran… descubre por qué se nos pegan las canciones.

¿De dónde proviene el olor a “tierra mojada”?

Se avecina tormenta, llueve, huele a “tierra mojada”.  La vida está formada por pequeños placeres, comidas, olores, sabores, momentos que nos gustan,… y uno de los pequeños placeres de la mayoría de las personas por excelencia es el olor que dejan la lluvia y las tormentas.

El olor a “tierra mojada” se denomina petricor.

El olor que deja la lluvia se conoce como petricor.

De manera errónea, muchas personas asocian el olor de la lluvia al olor del ozono. Error, ya que este olor se denomina “petricor” y proviene de una sustancia conocida como “geosmina”. Entre los beneficios de esta bacteria (Streptomyces coelicolor) encontramos que de ella se obtienen fungicidas, fármacos inmunodepresores e incluso antibióticos.

El olor de la lluvia se produce de manera más intensa si se produce en zonas secas, donde no ha llovido desde hace algún tiempo ya que es en estas zonas donde más sustancias volátiles se han acumulado.

La naturaleza de una forma o de otra nos afecta, descubre cómo nos afecta el influjo de la luna llena y cómo influye la naturaleza en el cerebro.

¿Por qué nos gusta tanto el olor que deja la lluvia?

El olfato afecta en nuestras percepciones y nos influye de manera positiva (o negativa en caso de tratarse de un olor desagradable).

Cuando decimos que “olemos la lluvia” en realidad no nos referimos a que olemos el agua, sino a que olemos las fragancias de la tierra que gracias a la lluvia pasan al aire.

Por qué nos gusta tanto el olor que deja la lluvia

Según diversos estudios, se coincide en la idea de que nos gusta el olor que deja la lluvia porque lo asociamos a sensaciones positivas. Nos acerca a la naturaleza y nos aporta armonía. Quizás sea uno de nuestros olores favoritos (un pequeño placer de la vida) por la sensación de tranquilidad, paz y armonía que nos deja cuando lo olemos.

Parece ser que el olor que deja la lluvia nos transporta al pasado. Según los antropólogos, nuestros antepasados celebraban los días lluviosos porque les garantizaba su supervivencia y por eso disfrutamos tanto con ese olor.

Beneficios psicológicos de la lluvia

1. La lluvia nos mantiene felices.

Seguro que muchos ahora mismo pensáis que no, que me equivoco, que cuando llueve os ponéis melancólicos y más tristes. El refrán de “después de la tormenta, siempre viene la calma” podemos aplicarlo en todos los sentidos. Una vez pasada la tormenta, nos sentimos más animados y más relajados.

2. La lluvia es beneficiosa para nuestra salud.

Después de llover o de una tormenta, el ambiente se descongestiona y se regula la temperatura haciendo que el aire tenga una mejor calidad lo que hace que tengamos menos tensiones, menos dolores de cabeza y nos sintamos menos cansados.

 Y a ti, ¿te gusta el olor que deja la lluvia? ¿Cual es tu olor favorito? ¿Cual es el olor que más te desagrada?

Los 7 pecados de la memoria: ¡Tu cerebro te engaña!

Si crees que tu memoria es de elefante, que puedes recordar todo con exactitud, y que nada escapa a ella; siento decepcionarte.  Nada más lejos de la realidad.  Y es que a nuestro cerebro le encanta cometer travesuras con nuestros recuerdos y modificarlos de vez en cuando. Descubre los 7 pecados de la memoria y ¡no te dejes engañar!

Nuestro cerebro es como un gran baúl con millones de compartimentos en los que atesoramos recuerdos, vivencias, emociones y aprendizajes. Nuestra forma de ser, pensar y actuar hoy es producto de las interacciones entre estos recuerdos y aprendizajes, de forma que nuestra memoria guía nuestra conducta de una manera que casi no podemos ni sospechar.

La manera en que construimos nuestro mundo esta intrínsecamente conectada con este inmenso baúl, y la forma en que incluimos esas vivencias es determinante para nuestro futuro. La neuropsicología ha puesto en evidencia que el concepto de que sin memoria no hay pasado es incompleto. Sin memoria nuestro futuro peligra gravemente.

Nuestro cerebro es como un baúl con millones de compartimentos

Pero el cerebro no es un fiel diario de nuestro pasado, sino que tiene la capacidad de reinventar y sobre-escribir nuestras experiencias vitales para dotarlas de un significado, de dar una coherencia a nuestra vida.

Podríamos incluso observar este fenómeno como una unificación de nuestro “Yo”, es decir, una estrategia adaptativa para aunar nuestro pasado, presente y futuro.

Es importante señalar que aunque a estos errores se les llama pecados, no sólo tienen un efecto negativo en nosotros, sino que también pueden contemplarse de una manera positiva. Estos pecados tienen una función adaptativa en nuestro organismo: Necesitamos olvidar y deshacernos de recuerdos para poder seguir adelante y dejar espacio para recuerdos más importantes.

El Dr. Daniel Sachter, catedrático en Harvard y experto en neuropsicología, nos da unas pautas para reconocer estos engranajes de la memoria, entender las malas pasadas que nos puede jugar, y aprender a conocernos un poquito más, sobre cómo entendemos, procesamos y codificamos la información de nuestro mundo.

¡Conoce los 7 pecados de la memoria!

Así pues, podemos diferenciar entre errores de omisión, que son los tres primeros. Estos pecados consisten en diferentes maneras de olvidar. Por otro lado los errores de comisión, los cuatro últimos, son los que cometemos nosotros a la hora de recuperar la información almacenada en nuestro baúl.

1er Pecado de la Memoria: Pecado de transcurso

Hace referencia a la progresiva pérdida de recuerdos que experimentamos con el paso del tiempo. Este pecado, si se produce con asiduidad e intensamente, puede ser un indicador de la enfermedad de Alzheimer.

2º Pecado de la Memoria: Pecado de distractibilidad

Sucede cuando nuestra atención no está totalmente focalizada en el material a recordar. Por ejemplo cuando olvidamos dónde hemos dejado las llaves. Es importante señalar que esta información no se ha perdido, simplemente o no se ha registrado o se ha registrado con fallos, por problemas de atención.

3er Pecado de la Memoria: Pecado de bloqueo

Conocido también como el fenómeno “Lo tengo en la punta de la lengua”.

A diferencia de los pecados anteriores, esta información sí que existe y está codificada en nuestra memoria, pero tenemos un desfase entre la evocación del recuerdo y la producción: Por ejemplo, cuando somos incapaces de recordar el nombre de un restaurante.

Cuando esto te ocurra no sigas insistiendo; relaja la mente e intenta conectarlo con sensaciones vividas en ese momento para facilitar el recuerdo.

4º Pecado de la Memoria: Pecado de Atribución errónea

Esto se produce cuando somos capaces de recordar correctamente un hecho, pero confundimos la fuente o la situación. Un ejemplo conocido de la atribución errónea es lo que le ocurrió a un psicólogo en Estados Unidos acusado de violación. La mujer dio una descripción tan precisa de él que la policía fue a detenerlo. Resulta que en el momento de la violación él estaba concediendo una entrevista por televisión. La mujer vió el programa, pero atribuyó (erróneamente)  su cara a la del violador. Aunque este es un ejemplo extremo, todos cometemos este pecado, dado que es bastante frecuente.

5º Pecado de la Memoria: Pecado de Sugestibilidad

La sugestibilidad sucede cuando voluntaria o involuntariamente alguien manipula nuestros recuerdos. Mediante preguntas hechas por personas más o menos hábiles pueden hacernos llegar a recordar como ciertas vivencias no ocurridas.

También puede ocurrir cuando nos “apropiamos” de una situación no vivida en primera persona. Suele ser característico de las personas egocéntricas, que necesitan una participación “activa” en el recuerdo.

6º Pecado de la Memoria: Pecado de Persistencia

Este pecado ocurre cuando, aunque intentemos borrar un recuerdo o hecho traumático de nuestra memoria, este persiste de forma continuada, haciéndonos revivir sensaciones negativas o angustiosas.

Este pecado está relacionado con la depresión, o con el trastorno de Estrés Postraumático.

7º Pecado de la Memoria: Pecado de Propensión

Nuestra conciencia es la responsable de este pecado, ya que nos provoca la reevaluación y transcripción de nuestros recuerdos, de manera que sean coherentes con nuestro “Yo” actual. Las personas tendemos a adaptar el pasado en base a nuestro presente. Esto explica por qué una situación vivida por dos personas puede ser tan diferente cuando se recuerda.

Si quieres profundizar un poquito más en el mundo de la memoria, te recomiendo este artículo: ¿Cómo mejorar tu memoria y tu capacidad de observación? 10 formas de entrenar tu cerebro

Si admitimos que nuestra memoria es vulnerable, podremos ser conscientes de cuando un recuerdo nos está atormentando, y seremos más versátiles a la hora de juzgarnos.

No te angusties por los pecados de omisión, vigila los pecados de comisión y recuerda:

Cuando se te olvide donde dejaste el coche, puedes tranquilizarte: tu cerebro está ocupado en retener información más importante

Aprendizaje memorístico: Cuando retenemos datos sin profundizar en su significado

¿Recuerdas cómo aprendiste las tablas de multiplicar? Cuando repetimos palabras como un loro estamos empleando el aprendizaje memorístico o repetitivo. ¿Crees que este es un buen método? ¿En qué casos consideras que puede funcionar? ¿Es posible que sea inapropiado en algunas ocasiones? ¿Sueles utilizar el aprendizaje memorístico frecuentemente? En este artículo profundizaremos en las características del aprendizaje memorístico, sus ventajas y desventajas, expondremos varios ejemplos y también lo contrastaremos con otros tipos de aprendizaje. Además, te daremos cinco consejos para memorizar.

¿Qué es el aprendizaje memorístico o repetitivo?

El aprendizaje se basa en cambios relativamente estables en la conducta o la mente que tienen lugar gracias a la experiencia. Existen diversas teorías de aprendizaje dedicadas a explorar cómo aprende nuestro cerebro.

El aprendizaje memorístico o repetitivo se basa en retener mentalmente datos sin procesarlos detenidamente. Los contenidos memorizados no son comprendidos y tampoco se intenta analizar su significado. Se repiten las suficientes veces hasta que se recuerdan.

La memoria es uno de nuestros procesos cognitivos básicos o inferiores. Nos ayuda a codificar, consolidar y recuperar posteriormente datos. La interacción entre la memoria y el aprendizaje es esencial tanto en nuestra educación como en todos los ámbitos de nuestra vida.

No obstante, también es relevante que su relación nos ayude a procesar los datos adecuadamente y a avanzar en nuestro desarrollo. Descubre aquí todo lo que necesitas saber sobre el aprendizaje memorístico o repetitivo.

Aprendizaje memorístico: Características

  • Es el tipo de aprendizaje más básico.
  • Es mecánico.
  • Los contenidos se relacionan arbitrariamente.
  • Los datos retenidos suelen establecerse en la memoria a corto plazo.
  • La información se olvida fácilmente.
  • Suele ser desaconsejado.

Aprendizaje memorístico: Ejemplos

Aprendizaje memorístico en la educación

Los primeros ejemplos en los que solemos pensar cuando hablamos sobre este tipo de aprendizaje son los relativos a la escuela. Generalmente nos recordamos repitiendo tablas de multiplicar sin comprender bien qué haríamos posteriormente con esta información.

También aprendimos fórmulas matemáticas sencillas y otros tantos datos relacionados con los números. Sin embargo, este tipo de aprendizaje se extrapola a todas las materias. Se aprenden de memoria las capitales de los países, los ríos, las notas musicales, los elementos de la tabla periódica y también los nombres de los personajes célebres.

En la universidad e incluso en la vida laboral se siguen reteniendo datos sin procesarlos en profundidad en algunas ocasiones. Este tipo de aprendizaje nos acompaña a lo largo de todas las etapas de nuestra vida.

Aprendizaje memorístico en la vida cotidiana

¿Cómo aprendiste tu número de teléfono?, ¿la fecha del cumpleaños de tu pareja?, ¿la dirección de tu trabajo? ¿y tu DNI? Habitualmente tenemos que repetir numerosas veces estos datos hasta que logramos memorizarlos correctamente y con seguridad.

Aprendizaje memorístico: Ventajas y desventajas

Ventajas del aprendizaje memorístico:

  • Nos ayuda a retener datos importantes como las fechas.
  • Es un procedimiento rápido.
  • Es relativamente sencillo.

Desventajas del aprendizaje memorístico:

  • Se olvida con facilidad.
  • No permite que examinemos en profundidad la información.
  • No nos motiva para seguir aprendiendo datos relacionados con lo que memorizamos.

Entre los estudiantes es bastante común llegar a un examen confiando en sus posibilidades tras haber memorizado como máquinas la lección entera. No obstante, cuando la pregunta es relativamente ambigua o se pide un comentario personal, la seguridad comienza a desvanecerse y cede el paso a las dudas.

Aprendizaje memorístico contra otros tipos de aprendizaje

En este apartado te explicamos algunos de los principales tipos de aprendizaje que contrastan con el memorístico. Es importante resaltar que cada situación puede requerir un tipo de aprendizaje diferente.

Por ejemplo, el proceso que tiene lugar cuando adquirimos una fobia tras comprobar que nos aterra cierto animal es diferente del que sucede al descubrir cómo se juega al fútbol. Por otra parte, cada persona utiliza sus propios métodos de aprendizaje.

1. Aprendizaje significativo

El aprendizaje memorístico está estrechamente ligado al significativo. David Ausubel fue influido por figuras como Piaget y elaboró la teoría del aprendizaje significativo, que mantiene que añadimos contenidos a la información de la que disponíamos previamente. Adaptamos los datos de manera que podamos jerarquizarlos y adquieran sentido para nosotros.

Ausubel era constructivista, esto implica que consideraba que nosotros construimos nuestra propia realidad y somos los protagonistas de nuestro proceso de aprendizaje. El aprendizaje significativo contrasta claramente con el memorístico, ya que favorece la motivación de las personas para aprender y también permite que analicen y transformen la información para obtener nuevas ideas.

¿Son compatibles el aprendizaje memorístico y el significativo?

Podemos imaginar el aprendizaje como un continuo en cuyos extremos se encuentran el aprendizaje memorístico y el significativo en lados opuestos. Es decir, es posible retener datos utilizando estrategias relativas a ambos tipos de procedimientos.

También podemos considerar el aprendizaje memorístico como parte del aprendizaje significativo. De hecho, ambos procedimientos pueden ser complementarios. La memoria tiene un papel vital en el aprendizaje. Aún así, lo recomendable es memorizar los contenidos tratando de comprenderlos.

Por ejemplo, si estamos leyendo un libro sobre la historia de España, aunque estemos revisando concienzudamente cada capítulo y lo conectemos con testimonios de nuestros conocidos o experiencias de nuestra vida cotidiana, también necesitaremos memorizar fechas relevantes para comprender el contexto histórico de los hechos.

2. Aprendizaje asociativo

Cuando se produce este proceso, establecemos conexiones entre dos estímulos distintos. Por ejemplo, tiene lugar cuando asociamos un cierto olor a una determinada persona y nos acordamos de ella cada vez que percibimos un aroma similar.

3. Aprendizaje observacional

La teoría del aprendizaje social de Bandura explica cómo adquirimos determinados conocimientos o conductas a través de las situaciones que vemos. Aún así, insiste en que no somos robots. Por ejemplo, si vivimos con gente que habla muy alto, lo más probable es que nosotros también alcemos nuestro tono de voz.

4. Aprendizaje receptivo

Este tipo de aprendizaje también es pasivo. Pero no consiste únicamente en memorizar, implica comprender la nueva información. Un ejemplo muy común es el que vemos con asiduidad en las aulas cuando los alumnos simplemente se dedican a escuchar al profesor. Posteriormente, los estudiantes reproducen los contenidos en el examen sin interiorizar sus ideas.

5. Aprendizaje emocional

Es el que nos ayuda a lo largo de toda la vida a comprender y gestionar nuestras propias emociones. Ponemos en práctica la inteligencia emocional en situaciones como escuchar pacientemente los dilemas de un amigo o al comunicar cómo nos sentimos en un momento determinado.

Aprendizaje memorístico: 5 consejos para memorizar

A pesar de que sea recomendable adquirir las herramientas necesarias para saber cómo conectar posteriormente los contenidos que aprendamos con otros nuevos, también podemos beneficiarnos del aprendizaje memorístico para tareas como recordar el nombre de nuestros nuevos compañeros del trabajo. Descubre aquí cinco recomendaciones para memorizar eficazmente.

1. Organiza la información en bloques

George Miller, un autor muy representativo de la psicología cognitiva, publicó un artículo llamado “El mágico número siete más menos dos” que trataba la amplitud de nuestra memoria a corto plazo.

Según Miller, podemos retener de cinco a nueve datos sin agruparlos. En cambio, si los dividimos en grupos (chunking), aumentará nuestra capacidad para trabajar con estos elementos. Por ejemplo, si deseamos recordar la lista de la compra, nos resultará provechoso dividirla en frutas, verduras, productos de limpieza y caprichos.

2. Utiliza reglas mnemotécnicas

El método loci es la técnica mnemotécnica más antigua que se conoce. Consiste en asociar visualmente los elementos que deseamos recordar a determinados lugares. Por ejemplo, si deseas recordar bien un guión para una presentación, puedes asociar cada parte a un tramo de tu recorrido al trabajo. Así no se te olvidará el orden y además podrás crear a tu gusto las imágenes mentales que más se adecuen a tus intereses.

Sin embargo, hay distintas modalidades de reglas mnemotécnicas. También es posible y útil inventar nuevas palabras con las iniciales de las palabras que queremos recordar, asociar canciones a frases, etc.

3. Prueba a repetir sin errores

Imagina que tu objetivo es aprender el nuevo horario de tus clases. Lee los datos que desees recordar en voz alta todas las veces que lo necesites. Cuando te sientas preparado para decirlas sin ningún apoyo, inténtalo tranquilamente.

Ve poco a poco y no te preocupes si no retienes todo a la primera, es cuestión de práctica. Vuelve a repetir los contenidos hasta que no tengas ningún fallo. Es preciso tener en cuenta que es posible y aconsejable entrenar la memoria.

4. Emplea la psicología del color

Cada color nos transmite unas sensaciones determinadas y comúnmente se asocian a significados muy característicos. Por ejemplo, el rojo nos alerta y nos recuerda a la sangre, el amor o los suspensos. En cambio, el blanco evoca tranquilidad, paz y perfección (en nuestra cultura). Puedes aprovechar los conceptos relativos a los colores para vincularlos a los contenidos que te interesen.

5. Utiliza CogniFit

La neuroeducación está permitiendo que se realicen asombrosos avances en el campo del aprendizaje. Actualmente podemos beneficiarnos de herramientas clínicas de evaluación y estimulación cognitiva con las que es posible detectar fácilmente cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles a nivel cognitivo.

De hecho, CogniFit es líder en este campo. Su plataforma online permite que desarrollemos al máximo nuestra memoria mediante entretenidos y útiles juegos mentales. ¡Anímate a mejorar y entrenar tu memoria!

 

Muchas gracias por leer este artículo. Si tienes alguna pregunta sobre el aprendizaje memorístico, deseas contarnos tus trucos para memorizar o te apetece realizar alguna aportación, no dudes en comentar.

Universidad de Islas Baleares emplea CogniFit: Claves neurofisiológicas de la memoria y cómo mejorarla

El área de Fisiología Animal y el departamento de Biología de la Universidad de Islas Baleares emplean CogniFit para evaluar y mejorar las funciones de la memoria.

  • CogniFit, programa líder en evaluaciones neuropsicológicasestimulación cognitiva y juegos de memoria, colabora con la Universidad de Islas Baleares para ayudar a investigar y dar conocer los principios neurofisiológicos fundamentales que rigen la memoria y el aprendizaje.
  •  La innovación tecnológica de CogniFit contribuye a evaluar y estimular el potencial adaptativo del sistema nervioso y ayudar al cerebro a reponerse de alteraciones estructurales, trastornos o lesiones donde se ve afectada nuestra memoria.

CogniFit Memoria – Universidad Islas Baleares

La Universidad de las Islas Baleares (UIB) realiza un curso titulado “Claves Neurofisiológicas sobre la memoria y cómo mejorarla” donde se utiliza CogniFit,  de CogniFit como práctica para sus alumnos durante el curso.

El curso ha sido coordinado por el Dr David Moranta y dirigido a todo el alumnado de la UIB interesado en la temática. Esencialmente, la temática iba enfocada al comprender el funcionamiento de la memoria y cómo, los factores como el estilo de vida, el ejercicio físico y mental, la alimentación y las emociones, entre otros, afectan a la capacidad cognitiva.

Durante la semana pasada, algunos de los profesores de la UIB del departamento de Fisiología Animal, Psicobiologia y Biología, llevaron a cabo un curso cuyos objetivos eran aprender a conocer los principios neurofisiológicos fundamentales que rigen la memoria y el aprendizaje, conocer cómo afectan a los diferentes factores de la vida cotidiana, aprender estrategias y hábitos saludables al cerebro, y aprender a utilizar herramientas de evaluación y estimulación cognitiva.

Durante este último apartado, ha sido imprescindible la colaboración de CogniFit, una herramienta que ha aportado conocimiento práctico a los alumnos para que aprendan a utilizar programas informáticos de estimulación cognitiva.

Los alumnos de la UIB realizaron la evaluación cognitiva general de CogniFit con la que pudieron conocer su perfil cognitivo mediante la realización de tareas cognitivas digitalizadas validadas científicamente. La evaluación cognitiva ayudó a valorar un largo rango de habilidades cognitivas, entre ellas, todas las relacionadas con el área de Memoria. Tras completar esta evaluación, los alumnos obtuvieron sus resultados cognitivos, los cuales se posicionaron en un rango determinado dependiendo del grupo de edad al que pertenecían.

Juegos de Memoria: CogniFit Universidad

Además, esta evaluación cognitiva, aporta datos cuantitativos al usuario ya que cada una de las tareas de la Evaluación cognitiva ha sido validada bajo el método científico basado en evidencia. Esta validación confirma que la Bateria de Evaluación Cognitiva proporciona una óptima valoración del estado cognitivo general del usuario.

Esperamos próximamente los resultados de la evaluación cognitiva de los alumnos de la UIB para que sean comparados con el resto de la población del mismo grupo de edad.

En CogniFit estamos encantados de poder ayudar con iniciativas que hagan progresar la innovación y la investigación cognitiva.

CogniFit evalúa las capacidades de los astronautas en la misión espacial Poland Mars Analogue Simulation 2017 (PMAS 2017)

CogniFit participa en la “carrera espacial” para llegar a Marte evaluando el rendimiento cognitivo de los astronautas en condiciones adversas.  

  • CogniFit, programa líder en evaluaciones neuropsicológicasestimulación cognitiva y entrenamiento cerebral, participa en la misión espacial internacional Poland Mars Analogue Simulation 2017 (PMAS 2017) evaluando las capacidades cognitivas de la tripulación en las condiciones adversas que pueden darse en la Luna o Marte.
  •  La innovación tecnológica de CogniFit contribuye a preparar la llegada del hombre al planeta rojo. Investigar y dar respuesta a preguntas sobre cómo se comporta el ser humano es fundamental para lograr el éxito de misión.

CogniFit – Evaluación Cognitiva y Entrenamiento Cerebral Astronautas

La organización Space Generation Advisory Council, apoyada por diversas instituciones (como las Naciones Unidas), va a enviar a 6 astronautas a una misión simulada de la superficie planetaria de la Luna y Marte. Este proyecto análogo de simulación, será llevado a cabo en Polonia, de ahí su nombre: Poland Mars Analogue Simulation 2017 (PMAS 2017).

Los participantes tendrán que seguir un riguroso horario de actividades de exploración espacial. Los tres primeros días de la misión, los astronautas vivirán y trabajarán en un hábitat que simula el de la Luna. Los 11 días restantes, el hábitat simulado será el de Marte. Estos astronautas contarán con el constante apoyo del Centro de apoyo a la Misión, con más de 25 miembros. En la “fase marciana” del proyecto, contarán con un retraso de 15 minutos en sus comunicaciones, pues se pretende simular todas las condiciones del hábitat real.

CogniFit, platarforma líder en programas de evaluación neuropsicológicaestimulación cognitiva y entrenamiento cerebral, participa en la misión espacial internacional evaluando diariamente las capacidades cognitivas de los astronautas, del equipo y tripulación.

Investigar y dar respuesta a preguntas sobre cómo se comporta el ser humano es fundamental para lograr el éxito de misión. Conocer cómo afecta el aislamiento y otras circunstancias adversas que pueden darse en hábitats hostiles como el de la Luna o Marte permite aumentar los conocimientos necesarios para lanzar una misión espacial al planeta rojo.

Los participantes de la misión proceden de España, Estados Unidos, Francia, India, Israel, Nigeria, Puerto Rico, y muchos más, llegando a contar con hasta 28 países involucrados. Durante dos semanas, el equipo científico de la investigación, llevará a cabo estudios que abordan multitud de disciplinas científicas que van desde la ingeniería a la astrofísica, la psicología, la geología y la biología.

Esto la convierte a la Poland Mars Analogue Simulation 2017 en una de las misiones análogas más interdisciplinares, internacionales y multiculturales jamás realizadas.

La innovación tecnológica de CogniFit contribuye a cambiar la historia y la ciencia ayudando conocer mejor la mente humana a preparar la llegada del hombre al planeta rojo. Cualquier persona puede evaluar y entrenar sus capacidades cognitivas como estos astronautas: Regístrate aquí.

CogniFit – Poland Mars Analogue Simulation 2017

Procesos cognitivos: Qué son y cómo podemos mejorar nuestros procesos mentales

Detectar cambios a nuestro alrededor, recordar la lista de la compra, decidir qué apartamento queremos alquilar, atender a un amigo que nos está contando un problema… ¿Qué tienen en común todas estas acciones? Somos capaces de llevarlas a cabo gracias a nuestros procesos cognitivos o mentales. Si deseas saber qué tipos de procesos cognitivos existen, cómo intervienen en la educación, cómo mejorarlos y mucho más, te invitamos a  descubrirlo aquí.

¿Qué son los procesos cognitivos o mentales?

La definición de los procesos mentales abarca un elevado número de tareas que nuestro cerebro lleva a cabo continuamente. Son los procedimientos encargados de procesar toda la información que recibimos del ambiente. Gracias a ellos tiene lugar la cognición, que nos posibilita conocer el mundo.

Imagina es estás tranquilamente en el sofá mientras ves una película. A pesar de tu ensimismamiento con la historia, empiezas a detectar que huele a quemado. ¿¡Qué vas a hacer!? Afortunadamente, tu cerebro centrará toda tu atención en el peligro al que te enfrentas.

Recordarás que has dejado una pizza desamparada en el horno. Correrás hacia la cocina lo más rápido posible y coordinarás una serie de movimientos para sacar tu cena. Entonces decidirás si vas a comer las partes más chamuscadas o no y regresarás al salón. Los procesos cognitivos han guiado toda esta sucesión de acciones.

Una interacción armoniosa entre los procesos mentales es fundamental para que analicemos adecuadamente la realidad y respondamos en consecuencia. Gracias a ellos podemos adaptarnos flexiblemente a las demandas de cada situación. Nuestras funciones ejecutivas se encargan de coordinar estos procedimientos.

A pesar de que los procesos mentales interaccionan entre ellos; también actúan por separado. Por ejemplo, podemos observar cómo personas con alteraciones en el lenguaje o en la memoria son capaces de percibir perfectamente estímulos o resolver problemas matemáticos.

¿Quiénes estudian los procesos cognitivos?

Los procesos cognitivos son analizados desde diversas ciencias como la lingüística, la sociología, la neurología, la antropología, o la filosofía. En cuanto a la psicología, es la psicología cognitiva el campo dedicado a investigarlos y a procurar que seamos capaces de mejorar nuestros procesos mentales.

En los sesenta, gracias a profesionales de diversas disciplinas, emergió la revolución cognitiva, que propició el estudio de estos procedimientos. Los procesos mentales en psicología son investigados en profundidad. Actualmente su estudio está en auge y se investigan para aplicarlos en campos tan dispares como la psicoterapia o el marketing.

De hecho, las técnicas de neuroimagen resultan una gran ayuda a la hora de indagar en cómo procesamos la información. Podemos confiar en que presenciaremos grandes avances en la comprensión de los procesos cognitivos. En este artículo profundizaremos en ellos de forma que sepas cómo influyen en diversos contextos como tu vida cotidiana.

Tipos de procesos cognitivos ¿Cuáles son los procesos cognitivos?

Procesos cognitivos inferiores o básicos

Sensación y percepción

Las sensaciones son provocadas por los diversos estímulos existentes en nuestro entorno. Nos llegan a través de nuestros sentidos y nos permiten conocer información del mundo exterior. Son datos inmediatos que recibimos del ambiente o de nuestro propio cuerpo. En cambio, el proceso mental básico de percepción implica cierta interpretación de los elementos percibidos.

Continuamente percibimos diferentes eventos, a menudo sin realizar ningún esfuerzo. Somos conscientes del movimiento de las personas que nos rodean, los mensajes que nos envían al móvil, los sabores de los alimentos que comemos, la disposición de los muebles de una habitación, nuestras posturas corporales, etc. Nuestras experiencias previas son elementales a la hora de otorgar significado a estos estímulos.

Los psicólogos de la Gestalt realizaron grandes aportaciones al campo de estudio de la percepción. Ellos creían que “el todo es mayor que la suma de sus partes”. Es decir, consideraban que somos seres activos a la hora de procesar nuestra realidad. Asimismo, elaboraron las célebres leyes de la Gestalt, que explican fenómenos de nuestra percepción como las ilusiones ópticas.

Atención

A pesar del desorbitado número de elementos que nos acompañan en cada momento, somos capaces de atender a un gran número de estímulos y también de dirigir nuestra atención en función de nuestros intereses.

Algunas acciones como caminar o masticar prácticamente no requieren atención. En cambio, debemos centrarnos lo máximo posible en medir todas las palabras que decimos y nuestro lenguaje corporal si estamos exponiendo públicamente un proyecto trascendental ante una audiencia exigente.

Afortunadamente, logramos automatizar ciertos procesos que hemos repetido varias veces. Por ejemplo, a pesar del gran esfuerzo que cuesta coordinar todas las tareas que requiere conducir al principio, posteriormente se consigue de una forma infinitamente más fluida y sencilla.

Memoria

¿Cuál es la capital de Francia? ¿Quién fue tu mejor amigo en el colegio? ¿Cómo se toca la flauta? Nuestra memoria tiene las respuestas para estas cuestiones y para un sinfín de preguntas más. Nos permite codificar los datos que recibimos del ambiente, consolidarlos y recuperarlos posteriormente.

Tenemos diversos tipos de memoria; como la memoria sensorial, la memoria a corto plazo, la memoria de trabajo, la memoria semántica, la memoria autobiográfica, etc. Estas clases interactúan entre ellas, pero no todas dependen de las mismas partes del cerebro. Una muestra de esto son las personas que padecen amnesia y pueden recordar cómo caminar pero no quién es su pareja.

Procesos cognitivos: Inferiores o básicos y superiores o complejos

Procesos cognitivos superiores o complejos

Inteligencia

La inteligencia es un concepto escurridizo que nos ayuda a resolver diferentes tipos de problemas. Hoy en día la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner goza de una gran aceptación. Gardner mantiene que no existe un único tipo de inteligencia y que es preferible contemplar diversas capacidades en distintos ámbitos.

La inteligencia intrapersonal, la lingüística, la lógico-matemática o la musical son ejemplos de las clases de este proceso cognitivo superior. Actualmente también se enfatiza notablemente la relevancia de la inteligencia emocional, que es esencial para que seamos capaces de manejar las coyunturas que se nos presentan en nuestro día a día.

Existen ciertas características más habituales en las personas inteligentes. Sin embargo, podemos poner en práctica estrategias para desarrollar nuestra inteligencia. Este proceso mental superior no es estático y no puede limitarse a un número obtenido en un test para medir nuestro cociente intelectual.

Pensamiento

La complejidad y heterogeneidad de nuestros pensamientos resulta fascinante. Este proceso mental superior se encarga de tareas relativas a la resolución de problemas, el razonamiento, la toma de decisiones, el pensamiento creativo, el pensamiento divergente, etc.

Para simplificar estas funciones, nuestro cerebro tiende a crear conceptos. Necesitamos agrupar ideas, objetos, personas o cualquier otra clase de elementos que se nos ocurra. Generalmente esto nos ayuda a agilizar nuestros procesos mentales. No obstante, intentamos ser lógicos y a menudo ignoramos lo irracionales que somos.

Utilizamos atajos para no analizar toda la información y pensar rápidamente. Esto nos conduce a cometer sesgos cognitivos, que son desviaciones del proceso normal de razonamiento. Por ejemplo, a veces creemos que somos capaces de averiguar lo que va a suceder en un juego de azar.

De hecho, incluso en ocasiones los sesgos cognitivos dan lugar a las distorsiones cognitivas, que son pensamientos extremadamente negativos e irracionales como “todo el mundo me odia”. No obstante, nosotros mismos podemos detener nuestros pensamientos obsesivos.

Lenguaje

Asombrosamente, somos capaces de producir y comprender diversos sonidos y palabras, combinar un sinfín de letras y frases, expresar con precisión lo que deseamos comunicar, etc. Asimismo, acompañamos nuestras palabras de nuestro lenguaje corporal. Incluso podemos dominar más de un idioma.

El desarrollo del lenguaje se produce a lo largo de todo nuestro ciclo vital. Las competencias comunicativas de cada persona varían notablemente y se pueden mejorar practicando. Algunos trastornos del lenguaje dificultan especialmente la comunicación por diferentes causas, aunque también es posible ayudar a las personas con estos problemas.

Procesos cognitivos en la educación: Aplicaciones y ejemplos

Los procesos mentales en psicología son analizados con el fin de ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida. Es elemental que aprendamos a desarrollarlos y a gestionarlos desde que nacemos. En el aula nos enfrentamos a diversas actividades que ponen a prueba nuestras capacidades de interiorizar conocimientos, escuchar a nuestros compañeros o resolver obstáculos imprevisibles.

Procesos cognitivos en el aprendizaje

Existen diversas teorías del aprendizaje. Sin embargo, exceptuando algunos defensores del aprendizaje asociativo, ninguna ignora los procesos mentales. Por otra parte, ningún proceso cognitivo en el aprendizaje suele actuar de forma independiente. Nos esforzamos por integrar todos nuestros recursos para mejorar nuestros hábitos de estudio y lograr un aprendizaje significativo.

Procesos cognitivos en la lectura

Cuando nos encontramos ante un libro debemos reconocer las letras, evitar distraernos con estímulos irrelevantes, recordar las palabras que vamos leyendo, asociar lo que leemos con otros contenidos que aprendimos previamente, etc.

No obstante, no procesaremos la información de la misma manera si únicamente pretendemos encontrar un fragmento que nos interesa especialmente, si estamos estudiando para un examen o si deseamos disfrutar de una historia.

Procesos cognitivos en la escritura

En cuanto a los procesos mentales implicados en la escritura, sucede lo mismo que con los relativos a la lectura. Necesitamos ignorar los ruidos que nos dificultan redactar, procurar que nuestra letra resulte legible, recordar qué hemos escrito en los párrafos anteriores, preocuparnos por nuestra ortografía, etc.

Además, también es necesario que planifiquemos debidamente lo que deseamos escribir. ¿Esta expresión es demasiado coloquial? ¿Entenderán los demás lo que pretendo transmitir? ¿Este cero parece una o?

Consejos y actividades para mejorar procesos cognitivos ¿Cómo podemos mejorar nuestros procesos mentales?

Independientemente de si estás buscando actividades y ejercicios de desarrollo cognitivo infantil o si deseas mejorar tus procesos mentales, aquí te damos algunas recomendaciones para que puedas lograrlo. Es posible entrenar nuestras capacidades cognitivas en cualquier etapa de nuestro ciclo vital.

1. Cuida tu salud

Nuestra salud mental y física es inseparable de nuestros procesos cognitivos. Existen diversos malos hábitos que perjudican nuestra mente y empeoran nuestro rendimiento en diversas áreas de nuestras vidas. Por ejemplo, hábitos como pegarnos a nuestro móvil antes de ir la cama, infravalorarnos, descuidar nuestras relaciones sociales o alimentarnos indebidamente repercuten en nuestros procesos mentales.

2. Benefíciate de la tecnología

Hoy en día existen numerosas actividades como los juegos mentales que posibilitan evaluar y entrenar nuestro cerebro de forma divertida y sencilla. La neuroeducación nos permite conocer mejor cómo aprende nuestro cerebro y desarrollar nuestros procesos mentales.

CogniFit es la herramienta líder en evaluación y estimulación cognitiva. A través de las entretenidas actividades que propone esta plataforma se pueden mejorar capacidades como la memoria, la planificación, el reconocimiento o la exploración visual. CogniFit ofrece actividades desarrollo cognitivo para adultos y también cuenta con ejercicios para el público infantil.

3. Reflexiona sobre tus progresos

Realizar una autoevaluación cada cierto tiempo nos permite descubrir nuestros progresos y saber cuáles son nuestras carencias para continuar avanzando. Es esencial que creamos en que es posible desarrollar procesos cognitivos como nuestra inteligencia o nuestro lenguaje. Es cuestión de practicar y también de confianza en nosotros mismos.

4. Desarrolla el pensamiento crítico

Formularnos preguntas y no aceptar cualquier argumento nos ayuda a ser más competentes y autónomos. El pensamiento crítico nos permite mejorar nuestra habilidad para razonar, realizar conexiones creativas entre ideas, desarrollar nuestro lenguaje, analizar en profundidad nuestro entorno, etc. La curiosidad es fundamental para explotar nuestro máximo potencial.

Si deseas desarrollar el pensamiento crítico de los más pequeños, existen numerosas opciones para conseguirlo. Puedes preguntarles cuáles son los motivos que han conducido a una persona a comportarse de una manera determinada, pedir que nos expliquen sus argumentos cuando toman una decisión o proponer que debatan con una persona que mantenga una postura opuesta a la suya. También puedes probar tú a poner en práctica estas actividades.

5. Lee

Como hemos comentado previamente, la lectura implica numerosos procesos cognitivos. Además de producir una gran satisfacción y transmitirnos abundantes conocimientos, leer es una forma estupenda de que aprendamos a atender a una sola tarea o mejoremos nuestras capacidades comunicativas.

6. Dedica tiempo a actividades creativas

Pintar, escribir cuentos, componer canciones, crear coreografías, participar en una obra de teatro… No importa qué actividades prefiramos, lo importante es que reservemos un momento al día para nuestra creatividad. Cualquier persona nace con la capacidad de crear, es cuestión de práctica y confianza que la saquemos a la luz.

Las tareas creativas presentan innumerables beneficios para nuestros procesos cognitivos. Nos ayudan a desarrollar nuestra inteligencia, la concentración, nuestra habilidad para encontrar respuestas más originales para los problemas, centrar nuestra atención, nos permiten relajarnos, etc.

7. Evita la multitarea

En ocasiones no sabemos cómo vamos a lograr cumplir con todas nuestras obligaciones. Es lógico que intentemos hacerlo todo a la vez para acabar antes. Sin embargo, esta costumbre suele ser contraproducente. Es perjudicial que los niños aprendan a estar a demasiadas cosas al mismo tiempo y a no dedicarse a ninguna en concreto.

Resulta maravilloso que podamos coordinar varios procesos mentales. Pero cuando intentamos ver una película, contestar un mail, redactar un informe para el trabajo, recordar las actividades que anotamos en nuestra agenda y prestar atención al horno a la vez… lo más probable es que no realicemos adecuadamente en ninguna tarea.

Es preferible centrarse en el presente para poder disfrutar cada momento y ser más eficiente. Es la mejor manera de realizar adecuadamente las actividades futuras. Si te cuesta prestar atención a lo que estás haciendo y te distraes con tus preocupaciones continuamente, puedes probar el mindfulness.

8. Si deseas ayudar a los niños, deja que resuelvan solos sus dificultades

Es necesario apoyar a los pequeños y que sepan que pueden contar con nuestra ayuda. Pero si un niño se acostumbra a que los demás resuelvan sus problemas con una simple petición, no se molestará en realizar tareas que incrementen su inteligencia o en agudizar sus procesos cognitivos básicos para descubrir otras alternativas.

Es preferible que actuemos únicamente en el caso de que sea necesario. Dar pistas es una buena técnica para que los niños sean capaces de ir avanzando hacia la solución poco a poco y esforzarse mientras son conscientes de que pueden contar con nosotros.

Si te apetece saber más sobre este tema o repasar algunos conceptos que hemos tratado en este artículo, te invitamos a ver este ameno curso sobre la cognición que trata los procesos mentales en psicología.

Muchas gracias por leer este artículo. Y tú, ¿sueles ejercitar tus procesos cognitivos?

Hemisferios cerebrales: Todas las verdades y mentiras

¿Cuáles son las funciones de cada hemisferio cerebral? ¿De qué se encarga cada mitad de nuestro cerebro? ¿Es cierto que el hemisferio izquierdo es el analítico y el derecho el emocional? ¿Es cierto que un hemisferio es el creativo y otro el lógico? En este artículo te desvelamos todo acerca de los hemisferios cerebrales. ¡Descubre cómo es tu cerebro!

Hemisferios cerebrales

A menudo se nos ha dicho que el hemisferio izquierdo del cerebro es el analítico, matemático, lógico, que se encarga del razonamiento. Por el contrario, el hemisferio derecho del cerebro es el emocional, creativo. Además, se ha usado esta diferenciación como una forma de definir la personalidad. “Eres creativo, sensible y pasional, eso es que usas más el  cerebro derecho”. Incluso se habla de terapias y técnicas para equilibrar los hemisferios cerebrales. Esto no es más que una creencia muy generalizada acerca del funcionamiento cerebral que tiene muy poco de cierto, al igual que el mito de que sólo usamos el 10% de nuestro cerebro.

¿Usamos más un hemisferio cerebral que otro?

Un estudio de la universidad de Utah, EEUU, desmontó estos mitos:

No existe evidencia de que haya personas que usen un hemisferio del cerebro más que otro. Este grupo de investigadores identificaron las redes cerebrales que procesan funciones lateralizadas (funciones cerebrales que se procesan más en un hemisferio que otro), para ver si era cierto que algunas personas usaban más una mitad que otra.

Durante el estudio, los investigadores analizaron el cerebro de 1000 personas y descubrieron que ningún individuo usaba preferentemente un hemisferio frente al otro. Concluyeron que ningún tipo de personalidad se relaciona con el mayor uso del hemisferio izquierdo o derecho.

Es decir, es falso que algunas personas usen más un hemisferio cerebral que otro en función de su personalidad.

Algunas funciones pueden estar especializadas en un hemisferio cerebral concreto, pero lo cierto es que usamos ambos hemisferios cerebrales por igual. Además, aunque una mitad esté más especializada en una función, siempre trabajará mejor con el otro hemisferio en funcionamiento y en continua comunicación.

Tampoco podemos establecer que el hemisferio derecho va a ser nuestro cerebro creativo. La creatividad es un proceso muy complejo. Según un estudio, el pensamiento creativo no parece depender de un único proceso mental o región cerebral. Tampoco está especialmente asociado con el cerebro derecho, con la atención desenfocada, bajo nivel de activación o sincronización con las ondas alpha que emite nuestro cerebro, como a veces se ha dicho.

¿Qué es la lateralización cerebral?

La lateralización cerebral consiste en que algunas funciones cerebrales se dan en mayor medida en un hemisferio que en otro. Esto ocurre de manera más acusada en lenguaje. Es cierto que es el hemisferio izquierdo el que procesa el lenguaje en mayor parte, mientras que el hemisferio derecho sólo procesa la información verbal en relación a la emoción. Sin embargo, recientemente se ha visto que el habla se procesa en ambos hemisferios por igual, por lo que quizá el lenguaje no está tan lateralizado como se pensaba. También, la atención tiende procesarse en el hemisferio cerebral derecho.

Igualmente, se creía que el cerebro de las personas zurdas estaba menos lateralizado para el lenguaje. Es decir, se creía que estas personas usarían más el hemisferio cerebral derecho para el lenguaje, al contrario que la población diestra general. En un estudio se ha visto que no es así. Esto sólo ocurre en un 1% de la población zurda.

Incluso se encuentra que el grado de lateralización de alguna de las funciones cerebrales puede variar de individuo a individuo.

Nuestro cerebro está lateralizado en alguna de sus funciones, sin embargo la mayor parte de estas ocurren en ambos hemisferios. Si una región cerebral, o incluso un hemisferio completo se daña o se destruye, otras zonas vecinas o incluso el hemisferio contrario, pueden en algunos casos encargarse de su actividad. Cuando el daño cerebral interfiere en las conexiones entre una zona y otra, se pueden desarrollar conexiones alternativas para salvar las dificultades. Esto solo es posible gracias a la gran capacidad que tiene el cerebro de adaptarse, lo que se denomina plasticidad cerebral.

Hemisferios cerebrales: Conoce el funcionamiento de tu cerebro

Existen programas clínicamente validados que nos permiten explorar nuestro cerebro y conocer nuestro estado cognitivo y nuestros puntos fuertes y débiles. Una evaluación cognitiva es el primer paso para reconocer si existe algún problema de conectividad neuronal entre ambos hemisferios cerebrales.

En este sentido, CogniFit es la herramienta líder. Sus herramientas de estimulación cognitiva y entrenamiento cerebral permiten activar, ejercitar y fortalecer importantes capacidades cognitivas (atención, memoria, funciones ejecutivas, planificación, percepción, etc. ) y los componentes que las integran.

Todos los juegos mentales de CogniFit han sido validados para que niños, adolescentes, adultos, personas mayores o de la tercera edad puedan activar y fortalecer su capacidad mental y comparar su estado cognitivo con el resto de la población mundial. ¿Cómo empezar a usarlo? Es muy fácil, sólo tienes que registrarte.

CogniFit: Evaluación Cognitiva – hemisferios cerebrales

¿Cómo funcionan los hemisferios cerebrales?

Queda mucho por saber acerca de cómo funciona nuestro cerebro pero hay algunas cosas que sí sabemos.

  • El cerebro se compone de dos mitades bien diferenciadas llamadas hemisferios. Estas mitades se conectan mediante una estructura llamada cuerpo calloso, que facilita la comunicación entre hemisferios. Estos dos hemisferios están en comunicación constante, y en la mayor parte de actividades ambos funcionan por igual.
  • Los expertos sugieren que una buena conexión entre hemisferios puede tener que ver con nuestro nivel de inteligencia. Cuanto más conectados estén, más capacidad intelectual podremos tener. Esto es lo que ocurría en el cerebro de Einstein. Descubre cómo son las personas inteligentes.
  • Cada hemisferio se encarga de la actividad del lado opuesto del cuerpo. Es decir, el hemisferio derecho se encargará de los movimientos de la zona izquierda del cuerpo y viceversa. Con respecto a la visión, cada mitad va a procesar el lado del campo visual opuesto. Por ello, una lesión en la zona izquierda del cerebro va a tener un impacto en el lado derecho del cuerpo.
  • El procesamiento de estímulos visuales y auditivos, manipulación espacial, percepción facial y la habilidad artística se encuentra de forma bilateral, aunque pueden mostrar cierta superioridad en el hemisferio derecho. La estimación numérica, comparación también depende de ambos hemisferios.
  • Al contrario de lo que se pensaba hasta hacía poco, según un estudio, el procesamiento visual de los números los realizan ambos hemisferios por igual.

¿De qué se encargan realmente cada hemisferio del cerebro?

Hemisferio derecho del cerebro:

El hemisferio derecho del cerebro se encarga, en mayor medida, de las siguientes funciones:

  • El hemisferio derecho juega un rol muy importante en la conciencia de uno mismo.
  • Según un estudio, es este hemisferio del cerebro, es el que se encarga de reconocer nuestra imagen en un espejo.
  • Reconocimiento facial.
  • El hemisferio derecho del cerebro, también se encarga de procesar la parte emocional del lenguaje, como la prosodia y la entonación.
  • Según un estudio, las zonas que se activan con el amor romántico intenso, están en el hemisferio derecho del cerebro.
  • Existe una dominancia del hemisferio derecho del cerebro en atención viso-espacial.

Hemisferio izquierdo del cerebro

El hemisferio izquierdo del cerebro se encarga:

  • De la comprensión y la producción de lenguaje.
  • Del cálculo matemático exacto y de la recuperación de hechos, quizá debido a su relación con el procesamiento lingüístico.
  • Del procesamiento de caras actractivas.

En el siguiente vídeo Ian Mcgilchrist nos explica por qué nuestro cerebro está dividido en dos hemisferios, y de qué se encarga cada uno.

¿De dónde surgió el mito del cerebro derecho y el cerebro izquierdo?

Este mito surgió de la malinterpretación de los experimentos de Roger Sperry acerca de cerebros divididos, y su posterior trabajo. Estudiando los efectos de la epilepsia, Sperry descubrió que cortando el cuerpo calloso, se podía reducir o eliminar los ataques epilépticos.

Sin embargo, estos pacientes también sufrieron otros síntomas después de que las vías de comunicación entre los hemisferios cerebrales se cortaran. Por ejemplo, muchos pacientes con el cerebro dividido, se encontraron incapaces de nombrar objetos que eran procesados por el lado derecho (los que se encontraban en el campo visual izquierdo), pero eran capaces de nombrar aquellos procesados por el lado izquierdo (los que se encontraban en el campo visual derecho).

A partir de esta información, Sperry sugirió que el lenguaje era controlado por el lado izquierdo del cerebro.

Cómo aprende el cerebro: Factores que favorecen el aprendizaje

Entender cómo aprende el cerebro nos ayuda a vislumbrar nuevas estrategias de aprendizaje. El método de enseñanza tradicional ha quedado obsoleto y es hora de buscar alternativas en la neuroeducación. En este artículo te contamos cómo aprende el cerebro, te damos algunos consejos que te ayudarán a favorecer el aprendizaje.

Cómo aprende el cerebro. Foto: Natasha Connnell, Unsplash.com

¿Cómo aprende el cerebro? Repetir una y otra vez diferentes datos, hasta que logramos memorizar una determinada información, no es la mejor forma de aprender. Diferentes estudios científicos han demostrado que factores cómo la sorpresa, la motivación, la emoción, el deporte, la novedad, o el trabajo en equipo, son ingredientes indispensables para favorecer y fomentar el aprendizaje y conocimiento.

La estrategia de educación que seguimos actualmente no es la adecuada. Para ayudar a educar y a aprender mejor, debemos comenzar a aplicar en las escuelas los descubrimientos sobre cómo aprende nuestro cerebro. Procesar secuencias monótonas de información no nos enseña a enfrentarnos al mundo. No aprendemos al memorizar, sino al experimentar, al involucrarnos y al practicar con nuestras manos.

Para aprender es necesario introducir una novedad que logre sacar del letargo a nuestro cerebro. De esa manera, favorecemos no sólo la atención sino también la memoria. La información nueva y llamativa se almacena en nuestro cerebro de manera más profunda. Según un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) la actividad cerebral registrada durante una clase, es similar a la hallada viendo la televisión, es decir, prácticamente nula. Con interminables charlas en las que se bombardea a los alumnos con información estamos consiguiendo el efecto contrario al buscado.

Según el neuropsicólogo J.R. Gamo el cerebro necesita emocionarse para aprender. Cuando el cerebro adquiere información novedosa lo procesa el hemisferio derecho del cerebro (relacionado con la intuición, las imágenes y el pensamiento creativo).

Por tanto, el lenguaje, y la charla que un profesor puede dar a sus alumnos en clase, no juega un papel importante en el aprendizaje. Justo al contrario, fomenta que los alumnos desconecten y se distraigan con mayor facilidad.

Para comprender cómo aprende el cerebro, es importante conocer cómo siente, cómo procesa y almacena información.

Plataforma Neuroeducación de CogniFit: Cómo aprende el cerebro

Recientemente, cada vez es más frecuente encontrar el prefijo “neuro-” asociado a distintas ciencias. Esto ha generado la creación de nuevas disciplinas como el neuromarketing, la neurotecnología, la neurolingüística y la neurodidáctica. Y es que la neurociencia cada vez tiene un papel más relevante en la explicación de la realidad científica. Conocer el funcionamiento cerebral ayuda a comprender mejor fenómenos como el que nos ocupa: cómo aprende el cerebro.

¿Te gustaría ver una demostración de cómo funciona esta herramienta líder en neuroeducación? Clickando en este enlace, puedes concertar una cita para hablar directamente con Rafael Domenech. Este profesional de CogniFit resolverá todas tus dudas, y te explicará todo lo que necesitas saber sobre cómo la tecnología educativa puede ayudarte a identificar posibles trastornos del aprendizaje, y rehabilitar las principales habilidades cognitivas de los alumnos.

La neurodidáctica aúna los conocimientos y métodos de la neurociencia encaminados a favorecer el proceso de aprendizaje para ayudarnos a enseñar y aprender de una manera más eficaz. Desde CogniFit y con miras a favorecer la atención a distintas necesidades educativas se ha creado la plataforma neuroeducativa para colegios y profesores. Se trata de una plataforma de neuroeducación creada por especialistas en neuropsicología, que pretende ayudar a educadores no especializados en psicopedagogía a evaluar los procesos de aprendizaje y conseguir los mejores resultados en sus alumnos.

CogniFit Neuroeducación: Cómo aprende el cerebro

Factores que favorecen el aprendizaje. Aprender a aprender

1- En el aprendizaje una imagen vale más que mil palabras

En situaciones muy conocidas o rutinarias el cerebro se vuelve vago. La clave es aprovechar la búsqueda de novedad del cerebro humano. Para aprender el cerebro necesita estímulos nuevos.

¿Cómo aprende el cerebro? Una buena idea a la hora de enseñar consiste en pasar de lo lingüístico a lo visual. Sustituir el discurso teórico oral por una charla apoyada por imágenes, mapas conceptuales, vídeos y demás material audiovisual estimula al alumno, y favorece su participación en el aprendizaje.

Ante estímulos novedosos se activa toda la corteza cerebral. Se trata de una característica fisiológica que sirve para afrontar cualquier tipo de estímulo independientemente de su naturaleza. Esta peculiaridad juega a nuestro favor en el aprendizaje. Y es tan simple como introducir cambios durante nuestro discurso como gestos, expresiones faciales, contacto ocular o cambios en la entonación. Pero no hay nada que active más el cerebro que una imagen nueva o un vídeo entretenido. Si logramos que se active toda la corteza estaremos favoreciendo un pensamiento más integrado que poco tiene que ver con la memorización forzosa y está muy relacionado con un aprendizaje eficaz y duradero.

2- Emocionarse es vital para el aprendizaje

Seguramente todos recordemos a ese profesor o profesora que nos marcó para bien o para mal. Si atendemos a cómo aprende el cerebro según la neurociencia esto tiene una explicación muy sencilla.

La emoción y la cognición están estrechamente relacionadas y el diseño anatómico cerebral es coherente con esta relación. La información que captamos viaja primeramente por sistemas como el límbico, la parte primitiva o emocional del cerebro. Después, es enviada a la corteza; la parte más analítica y más nueva filogenéticamente.

La parte más emocional está conectada con estructuras relacionadas con la supervivencia como la amígdala. Por este motivo, la amígdala está destinada a consolidar un recuerdo de una manera más eficaz. Es importante conseguir llegar a esta parte emocional para que la información permanezca y el aprendizaje sea eficaz. Cómo aprende el cerebro: Por ejemplo, contar historias es una manera magnífica de activar estructuras subcorticales y aprender mejor.

A este respecto el neurólogo mexicano Jaime Romano ha diseñado un modelo conocido como neuropirámide. El modelo, cuenta con seis peldaños en los que se plantea qué sucede con la información sensorial hasta que se convierte en aprendizaje. Descubrió que el procesamiento de la información está muy ligado a procesos emocionales.

Según Romano: “Queremos mejorar la capacidad emocional y mental de los estudiantes, los procesos de cálculo, de comprensión, y eso repercutirá en que aprenderán mejor las matemáticas, a leer y a entender los textos, a fijar su atención”.

2- Trabajar con compañeros es estimulante

El cerebro se estimula cuando interactuamos con los demás y la motivación aumenta. Si tenemos alumnos motivados, tenemos alumnos atentos; y si tenemos alumnos atentos, es más probable que ese aprendizaje sea significativo y lo recuerden de por vida.

Cómo aprende el cerebro: El aprendizaje cooperativo resulta de gran utilidad en el desarrollo de habilidades sociales, sentimientos de autoeficacia, favorecimiento de la empatía y la habilidad de escucha entre otras. Este tipo de tarea tiene muchos beneficios siempre y cuando se plantee desde la perspectiva cooperativa y no competitiva ni individualista. Para ello, es necesario que cada uno alcanza sus objetivos solo si los otros alcanzan los suyos. Investigaciones al respecto han concluido que las situaciones cooperativas son superiores tato a las competitivas como a las individualistas.

3- Las TICs (nuevas tecnologías), un aliado en el aprendizaje

Las tecnologías de la información y la comunicación favorecen la atención sostenida y estimulan las partes más creativas de nuestro cerebro.

Marc Prensky, experto en educación, afirma que el sistema educativo actual es anacrónico y debería ser reemplazado por otro acorde a la realidad actual. No es sensato contar con tecnología del siglo XXI y seguir enseñando como desde hace 200 años.

Cómo aprende el cerebro: Para conectar con las emociones y utilizar un material que resulte significativo para los alumnos es imprescindible hacer uso de las TICs. Tenemos que ser conscientes de que estamos tratando con nativos digitales y por ende el formato digital es más atractivo.

Lo interactivo que tienen las tecnologías de la información favorecen que la atención no decaiga. El material audiovisual que manejan también favorece el almacenamiento de la información.

Todo son ventajas si sabemos hacer un buen uso de las TICs para estimular y complementar el aprendizaje en el aula.

3- Jugar o practicar deporte también es aprender

La actividad física favorece que los músculos segreguen una proteína que al llegar al cerebro favorece la plasticidad neuronal. Esta plasticidad se traduce en un aumento del número de conexiones neuronales y sinapsis.

Supone un error desapuntar a los alumnos de actividades deportivas, porque éstas favorecen el aprendizaje y la memorización. Según el profesor de la Universidad de Barcelona David Bueno, tan necesario es aprender a enseñar en las aulas como otorgarle peso al desarrollo y ocio personal.

4- El cerebro aprende a través del contacto con la naturaleza

Es un error mantener al alumno sentado, estático, escuchando información de forma pasiva. El alumno ha de ser agente activo de su aprendizaje. Pero al igual que queremos que los alumnos estén activos intelectualmente también es importante que lo estén físicamente. Por ello, en la medida de lo posible, es muy ventajoso salir del aula para aprender. Si bien con salir del aula conseguimos empezar a movilizar nuevas estructuras cerebrales muy positivas para el aprendizaje; lo ideal seria poder llevarlo a cabo en la naturaleza.

Si nos fijamos en cómo aprende el cerebro, la naturaleza es un entorno perfecto de aprendizaje, especialmente en edades tempranas.

En el mundo de la naturaleza podemos encontrar infinidad de estímulos con distintas formas, colores, movimiento, profundidad. Esta diversidad de características sumado a lo beneficioso de hacer vida al aire libre favorecen el aprendizaje eficiente. De esta manera, lograríamos los mejores resultados en la enseñanza al menor coste posible.

5- Un buen descanso es fundamental en el aprendizaje

En ocasiones pasamos por alto la importancia de una buena alimentación para el cerebro (el cerebro necesita vitaminas), o un buen descanso en el aprendizaje. El descanso está íntimamente relacionado con procesos implicados en el aprendizaje tan importantes como la memoria, la atención y la motivación.

Los horarios académicos son por lo general matinales y generalmente no están sincronizados con los ritmos biológicos de los alumnos. Esto se debe en parte a que las rutinas (televisión, cena, videojuegos, irse a dormir tarde) no favorecen el descanso. Ver la televisión antes de dormir implica una alta estimulación del sistema nervioso que dificulta el sueño. Ocurre de manera similar con los videojuegos, el ordenador, el móvil y demás gadjets tecnológicos. La cena muy cercana a la hora de dormir impide hacer una adecuada digestión que dificulta el descanso. E irse a dormir tarde implica dormir menos horas y por lo tanto al madrugar el cuerpo se resiente.

De esta manera, nos encontramos con alumnos que como zombies acuden sin ganas al colegio. Podemos evitar que acudir a clase sea tan aversivo si instauramos una rutina al irse a dormir. Hay que evitar una excesiva estimulación, dormir poco o comer antes de dormir.

¡Muchas gracias por leer! Espero que el artículo sobre cómo funciona el cerebro, os resulte interesante, no dudéis en dejarme abajo vuestros comentarios y preguntas.

Heminegligencia: cuando pierdes la mitad de tu mundo

Todos sabemos que la atención es uno de los procesos cognitivos más importantes en el desarrollo del ser humano, pero la alteración de este proceso tras una lesión o daño cerebral implica algunos trastornos, como es el caso de la Heminegligencia. Vamos a contar a continuación todos los detalles acerca de este trastorno: qué es, cuáles son las bases neurológicas, su tipología, su evaluación y rehabilitación.

¿Qué es la Heminegligencia?

Uno de los trastornos de la atención más conocidos es la Heminegligencia. Como describió Mesulam en 1981, la heminegligencia es un trastorno atecional que hace que el paciente se comporte como si la parte contraria al hemicampo de su lesión dejase de existir; es decir, si el daño cerebral se ha producido en la parte derecha del cerebro, el paciente no puede atender al lado izquierdo de lo que ven sus ojos. Normalmente, la heminegligencia ocurre tras lesiones cerebrales unilaterales, específicamente en el hemisferio derecho, y más concretamente, puede decirse que consiste en un fallo a la hora de responder, referirse u orientarse a los estímulos que se encuentran en el espacio contralesional; es decir, el entorno situado a la izquierda del paciente “deja de existir”.

Heminegligencia y Atención

Hay diferentes teorías que han hecho constatar que la heminegligencia no se entiende como un déficit unitario, sino que afecta a diferentes áreas cognitivas.

Los sesgos atencionales se han intentado explicar mediante la “teoría del desenganche”, por sus repercusiones en la orientación de la atención. Este sesgo se produce especialmente cuando se trata de mecanismos que implican atención exógena: las claves que se presentan en el lado ipsilesional (las que se presentan en el lado derecho, en caso de lesión en el hemisferio derecho) influyen en el tiempo que emplean los pacientes con lesiones en el lóbulo parietal derecho para detectar los estímulos del lado izquierdo.

Hay que destacar que el paciente heminegligente percibe toda la información al completo, es decir, el problema no está en la percepción, sino en la toma de conciencia de ésta. Es una alteración en la atención alternante (capacidad de cambiar de un estimulo a otro). El paciente obtiene una imagen sensorial completa, pero sólo atiende una parte de la misma

En resumen, la atención en un paciente heminegligente tiene predilección por lo que ocurre en el lado controlado por el hemisferio cerebral no afectado.

Heminegligencia y atención

Tipos de Heminegligencia

A continuación, vamos a explicar la diferente tipología en relación con el trastorno de Heminegligencia:

  • Heminegligencia Atencional o Sensorial: se produce cuando la atención selectiva no es capaz de distribuir la atención en los estímulos presentes en el espacio externo (extracorporal); o aquellos referidos al propio cuerpo (personal). Se manifiesta como una dificultad en responder a un estimulo que está presente en el lado opuesto a la lesión cerebral.
  • Heminegligencia Espacial Personal: también conocida como hemisomatognosia. Este déficit está relacionado con el propio espacio corporal. Se observa sobre todo en pacientes que se visten solo media parte del cuerpo, hombres que se afeitan la mitad de la barba o mujeres que se pintan sólo la mitad de los labios.
  • Heminegligencia Intencional o Negligencia motora: también conocido como hemiakinesia. Consiste en la dificultad de distribuir la atención en las acciones o intenciones de nuestro cuerpo en el espacio. También en la ralentización o ausencia de movimientos que puede simular una hemiparesia.
  • Impersistencia motora: consiste en la imposibilidad de mantener una postura comandada por el examinador más de 10 segundos.
  • Heminegligencia Afectiva: la conducta del paciente es como si no sucediera nada de importancia (anosognosia o falta de conciencia del déficit). En algunos casos, el paciente sabe de su hemiplejia pero no le importa (anosodiasforia); en otros el trastorno llega a ser mayor y existe un rechazo o maltrato hacia el hemicuerpo izquierdo (misoplejia).
  • Heminegligencia Representacional: es la negligencia hacia una mitad de la representación o imagen mental de una situación real.

Bases neurológicas de la Heminegligencia

Se parte de que generalmente la Heminegligencia se produce por un daño o lesión en el hemisferio derecho del cerebro.

Se piensa que los fallos en la arteria cerebral media, que afectan al parietal y que además tiene una relación con el lóbulo frontal tienen que ver con mucha sintomatología presente en estos pacientes.

Los estudios más recientes determinan  que la región cerebral dañada en pacientes con Heminegligencia es el Giro Temporal Superior Medial, situado en la superficie lateral del lóbulo parietal inferior,  encontrándolo en el 50% de los casos que se estudian. Este área está relacionada con déficits de conciencia espacial en pacientes con lesiones bilaterales.

En resumen, las principales áreas implicadas en el trastorno de Heminegligencia son:

  • Giro angular: relacionado con la conciencia espacial y mantenimiento de la atención a localizaciones espaciales.
  • Lóbulo parietal superior: implicado en los cambios espaciales de la atención.
  • Unión temporo-parietal: encargada de la reorientación espacial y la detección de estímulos salientes. En las áreas adyacentes a éstas, pueden residir los déficits más secundarios que presentan algunos pacientes, como los cambios en la reorientación de la atención o la detección de la saliencia de un estimulo.

Evaluación de la Heminegligencia

La principal dificultad encontrada al evaluar la heminegligencia es la variabilidad existente entre las personas que lo padecen, pues existen pocas pruebas que puedan evaluar por igual a todos los pacientes

La tarea por excelencia para evaluar la heminegligencia es la de cancelación. Consiste en que el paciente encuentre un estimulo objetivo entre distractores. La respuesta típica es el fallo en la detección de los objetivos situados en el hemicampo izquierdo.

El más utilizado es el BIT (Behavioral Inatention Test), donde se trabaja con seis tipos de test: cancelación de líneas, cancelación de letras, copiado de figuras, cancelación de estrellas, bisección de líneas y dibujo representacional.

Otra de las tareas de evaluación más empleadas en la evaluación de la Heminegligencia es la bisección de líneas. En esta tarea se presenta al paciente una línea horizontal (normalmente varias líneas en cada folio) y debe marcar el punto medio de la misma. Habitualmente, los pacientes con heminegligencia hacen la marca de la línea media más a la derecha de la mitad real de la misma.

Continuando con la descripción de tareas que evalúan heminegligencia encontramos, entre las tareas de papel y lápiz, las tareas de dibujo. En estas tareas, el paciente tiene que copiar de un modelo o realizar un dibujo espontáneo de diferentes figuras simétricas desde su línea media. Normalmente, la respuesta habitual es la distorsión o la omisión de partes de la imagen.

Se ha observado que suprimiendo la retroalimentación visual, es decir, haciendo que el paciente dibuje con los ojos cerrados, reduce los signos de heminegligencia encontrados en este tipo de pruebas.

Otra de las pruebas más empleadas es el test del dibujo del reloj, que consiste en copiar la esfera de un reloj en el que figuren los números en el orden correcto y que puede realizarse con la variante de dibujarlo de memoria (como podemos observar en el dibujo del inicio del artículo).

Rehabilitación de la Heminegligencia

La rehabilitación en pacientes con Heminegligencia es importante, ya que se puede aprender a compensar la zona dañada.

Para ello, se realizan tareas de rastreo y búsqueda hacia el lado no atendido. Con varios ensayos, los pacientes se van haciendo más conscientes y pueden llegar a desarrollar un aprendizaje para realizar una búsqueda más sistemática.

Otra técnica utilizada en este tipo de pacientes es la de compensación, como por ejemplo dibujar una línea con un color llamativo en el margen izquierdo, para determinar dónde deben comenzar a leer, y con la finalidad de captar su atención.

Diferentes estudios han determinado que las técnicas más efectivas son las que potencian el escaneo visual, como por ejemplo tareas de búsqueda de diferencias, copia de dibujos o lectura.

Educación emocional ¿cómo enseñar emociones?

Podemos sobrevivir un día sin hablar, sin salir, sin dormir… pero ¿podemos estar un día sin sentir? Las emociones nos acompañan en todo momento. Cada estímulo, situación o pensamiento genera un gran abanico de sensaciones que alteran nuestro ánimo. Conoce esta guía útil sobre la educación emocional: Qué es, por qué es importante y cómo trabajarla a cada edad. La enseñanza emocional modela nuestra personalidad y es una competencia fundamental para nuestra vida. ¡Aprende a gestionarla! 

¿Qué es la educación emocional?

La educación emocional se puede definir como la herramienta que proporciona la capacidad para identificar las propias emociones y las de los demás; regularlas, fomentando la experimentaciones positivas y evitando los efectos de las negativas.

La educación emocional no persigue que todo individuo experimente una misma emoción de igual forma ante un mismo hecho, sino que perminte trabajar nuestros sentimientos, acercándonos a ellos y maximizando los beneficios que pueden aportarnos. El principal objetivo de la educación emocional es conceder a cada sujeto las herramientas necesarias para experimentar de forma provechosa sus emociones.

Las emociones son variaciones en nuestro ánimo, gratificantes o no, que nos acompañan a lo largo de toda nuestra vida. En sí mismas son naturales, universales y adaptativas; sin embargo cada estímulo puede provocar en cada individuo una emoción completamente diferente.

El término educación se referiere, en un contexto formal, a una formación reglada y previamente planificada de contenido generalmente académico (educación física, musical, matemática, lingüística…). También hablamos de educación para referirnos a instrucciones menos formales, pero que persiguen impartir contenidos similares. Por otro lado, la educación también se refiere a la adquisición de pautas de cortesía y modales adecuados. En principio, parece que trabajando todos estos aspectos un individuo conseguirá desarrollarse de forma adecuada. ¿Son en estos casos trabajadas nuestras emociones?

Algunos encuentran el silencio insoportable porque tienen demasiado ruido dentro de ellos mismos.

Robert Fripp.

¿Por qué trabajar la educación emocional?

Los niños nacen con una larga lista de tareas. A los pocos meses de vida, los padres se encuentran en una expectante espera por escuchar las primeras palabras de sus hijos. Se esfuerzan por impulsar su desarrollo lingüístico; repitiendo cada palabra, gesticulando e intensificando cada vocalización. Después esperan sus primeros pasos, facilitándole instrumentos y apoyos que facilitan esta labor.

Cuando el niño crece comienza una exhaustiva búsqueda de una escuela que le proporcione una buena educación. Dentro del aula quedan desde el inicio establecidos los contenidos mínimos apropiados para cada etapa educativa. Los niños deben aprender a leer, escribir, sumar… en un curso determinado. Cada tres meses se evalúa si cada alumno progresa o no adecuadamente; y al final de cada año se cuestiona si debe avanzar de nivel junto al resto de sus compañeros o debe por el contrario reforzar conocimientos.

Si un alumno no alcanza los contenidos mínimos estipulados para su edad en matemáticas, lengua, ciencias o inglés nos preocupamos. No está al mismo nivel que el resto de sus compañeros. ¿Qué ocurre cuando un niño no es capaz de empatizar con el resto de miembros del grupo aula? ¿Y cuando no es capaz de autorregular sus emociones de forma favorable? Probablemente nada, ya que estos aspectos no son consideradas en la evaluación educativa de los más pequeños. Normalmente, en la escuela hay poco espacio para la educación emocional.

Un niño con una adecuada instrucción académica tendrá grandes posibilidades de desarrollar favorablemente su inteligencia. De la misma manera, un niño con una adecuada instrucción emocional será emocionalmente inteligente. Es decir, tendrá consciencia de sus emociones y aprenderá a canalizarlas, para experimentarlas de manera saludable. Sabrá enfrentar la frustración y las dificultades que puedan presentarse. Además, será proactivo con su entorno y con quienes le rodean; siendo capaz de detectar y comprender los sentimientos de los demás.

Educación emocional. ¿Cómo trabajarla en cada etapa?

1- Educación emocional en niños de 0 a 3 años

El niño es capaz de experimentar emociones desde el primer momento de su vida. Esta etapa se caracteriza principalmente por la novedad y la indefensión. El niño se enfrenta desde que nace a continuos estímulos novedosos capaces de despertar en él multitud de respuestas. Dichas respuestas nos muestran sus gustos, preferencias y sensaciones de forma perceptible. En esta etapa ya comenzamos a observar claros indicios del futuro carácter y temperamento de cada niño, aunque es cierto que estas características son aun muy moldeables. Es por ello que es esencial una educación emocional temprana. A los tres años el niño no ha adquirido una identidad estable; sin embargo, la estrategias de trabajo emocionales que se le concedan tendrán un peso fundamental en su futura capacidad para motivarse y en su tolerancia ante la frustración.

Pautas para trabajar la educación emocional de 0 a 3 años:

  • Establecer vínculos afectivos cálidos, que les permitan sentirse seguros y protegidos. Conoce la teoría del apego, y los diferentes estilos de apego que existen.
  • Servirles de apoyo en su exploración del mundo, fomentando la búsqueda de situaciones novedosas y permitiéndoles experimentar por si mismos.
  • Atender sus necesidades, ayudándoles a resolver dificultades.
  • Fomentar en su entorno un ambiente positivo, alegre y animado.
  • Dejar espacio para la comunicación, incluso antes de que esta sea verbal o claramente perceptible.

2- Educación emocional en niños de 3 a 6 años

En esta etapa del desarrollo del niño se produce un importante desarrollo de los distintos procesos cognitivos (atención, memoria, percepción, pensamiento y lenguaje). Dicho desarrollo produce una gran explosión emocional. El niño ya ha definido distintas emociones. Es capaz de razonar sobre sus sentimientos y explicar sus sensaciones. Además vincula las distintas emociones que siente a distintas causas e incluso modifica su expresión para cada contexto. Por ejemplo, no es nada extraño encontrar a unos padres que se sorprendan con el comportamiento de su hijo en el aula, muy diferente al demostrado en otras situaciones.

Pautas para trabajar la educación emocional de 3 a 6 años:

  • Promover un comunicación activa y cercana, que les anime a compartir sus emociones con quienes les rodean. ¿Cómo educar en valores a nuestros hijos?
  • Reflexionar de forma conjunta sobre los estados detectados en los demás.
  • Aportarles progresivamente estrategias para superar fracasos y dificultades de forma cada vez más autónoma.
  • Animarles a compartir con los iguales sus deseos e inquietudes; y motivarles para interesarse por los deseos e inquietudes de los demás.
  • Inculcarles la importancia de valorar los pequeños detalles y fomentar una actitud positiva hacia el futuro.

3- Educación emocional en niños de 6 a 12 años

Esta etapa se caracteriza por la pérdida progresiva de creencias fantasiosas, que son substituidas por razonamientos más realistas. Los niños comienzan a comprender, expresar y percibir la realidad de forma mucho más fiel al contexto; por tanto, detectan mucho mejor las emociones propias y ajenas, y las transmiten de forma más coherente. Esta etapa se caracteriza también por una pérdida paulatina de la espontaneidad que caracteriza la niñez. Estos cambios son efectos naturales del desarrollo madurativo de cada individuo; sin embargo, sin una educación emocional adecuada, estas alteraciones en su forma de percibir el mundo pueden provocar el padecimiento de emociones negativas.

Pautas para trabajar la educación emocional de 6 a 12 años:

  • Impulsar la autoconfianza; la seguridad en sí mismos y en sus decisiones. ¿Cómo mejorar la autoestima?
  • Dejar progresivamente espacio para que comiencen a resolver sus dificultades por si mismos, haciéndoles saber que siempre tendrán con quien contar.
  • Promover la comunicación intrapersonal, él diálogo interno y la reflexión sobre uno mismo.
  • Evitar cohibir la expresión de sus emociones negativas, ayudándoles a experimentarlas de forma justificada y con una intensidad adecuada.
  • Fomentar una vivencia tan natural de las emociones que no de lugar a avergonzarse de experimentarlas.

Educación emocional en adolescentes

La educación emocional en esta etapa tiene una importancia sobresaliente. En la adolescencia los niños dejan de ser niños y se preparan para la vida adulta. Es un periodo cargado de desafíos; enfrentan nuevos derechos, obligaciones y responsabilidades. Además experimentan numerosos cambios físicos y psicológicos que provocan numerosas emociones que deben encajar. Una adecuada educación emocional en este momento permitirá que no se sientan solos ante dichos cambios, sepan enfrentarlos y los vivan con entusiasmo.

Pautas para trabajar la educación emocional en la adolescencia:

  • Vigilar que los cambios experimentados no afectan de forma negativa a su autoestima.
  • Enseñarles a controlar la impulsividad, ayudándoles a ser cada vez más conscientes de las consecuencias de sus actos.
  • Trabajar profundamente la empatía, fomentando su interés para detectar emociones ajenas.
  • Fomentar su capacidad de colaboración comunitaria y trabajo en equipo, haciéndoles ver los beneficios de su implicación en la sociedad.
  • Ayudarles a fortalecer su identidad personal, firmeza y autorespeto; aunque esto suponga a veces ir en contra de la mayoría.

Educación emocional en Adultos

Aunque es cierto que en esta etapa cada individuo manifiesta mayor estabilidad emocional, no es menos importante seguir trabajando este aspecto. Este periodo se caracteriza por la presencia de multitud de compromisos (profesionales, sociales, familiares, intrapersonales…) a los que hacer frente. El individuo debe lograr conciliar estos deberes con su principal objetivo vital, la búsqueda de la felicidad. Esta conciliación provocará en algunas ocasiones la experimentación de emociones satisfactorias y placenteras, y en otras las más desagradables y frustrantes. Trabajando la educación emocional el individuo logrará afrontar de forma saludable los distintos contratiempos que puedan presentarse.

Pautas para trabajar la educación emocional en Adultos:

  • Buscar tiempos de encuentro con uno mismo, espacios de reflexión y meditación personal.
  • Trabajar la capacidad para reconocer las propias limitaciones, ante los demás y ante sí mismos, trabajando la humildad para ser capaces de pedir ayuda cuando sea necesario.
  • Promover una escucha activa que les permita, además de atender las comunicaciones de quienes les rodean, aportar propias ideas, pensamientos y consejos que enriquezcan a otras personas.
  • Adquirir estrategias de combate contra la monotonía y el conformismo, fomentando la ilusión y el entusiasmo. Impulsar la creación continua de nuevos sueños y aspiraciones.
  • Fomentar la apertura mental y la flexibilidad, asumiendo un papel dinámico permanente en su desarrollo.

Educación emocional en la tercera edad

La última etapa de la vida adulta muestra grandes evidencias del paso del tiempo. Esta etapa está fuertemente marcada por el desarrollo de las anteriores, por tanto existen maneras muy diversas de vivirla. Sin embargo podemos destacar una característica bastante significativa de este periodo, la presencia de emociones melancólicas producidas por frecuentes pérdidas que se experimentan, y la inquietud por el desenlace de la propia vida. Una educación emocional adecuada permitirá que la persona viva su vejez de forma plena, encarando los temores propios y naturales de este momento.

Pautas para trabajar la educación emocional en la tercera edad:

  • Promover las capacidad expresiva emocional; para que resulte fácil compartir miedos y preocupaciones, y no tratar de afrontarlos en soledad.
  • Trabajar la autoestima, para que los deterioros físicos y psicológicos propios de la edad sean comprendidos de manera natural y no provoquen emociones dañinas.
  • Participar en comunicaciones interpersonales con frecuencia, incluso cuando se hayan perdido habilidades sociales o comunicativas.
  • Adquirir estrategias de adaptación al cambio, para que comprendan las novedades de su entorno y de las nuevas generaciones; y estas no les causen malestar.
  • Aprender a canalizar el desconsuelo y fomentar la superación y recuperación emocional tras las adversidades.

Ventajas de la educación emocional en la personalidad

Hasta ahora hemos expuesto el por qué es necesaria una adecuada educación emocional y hemos concretado distintas pautas adecuadas a cada etapa del desarrollo evolutivo. Pero, ¿qué consecuencias se producen en nuestra personalidad tras trabajar estos aspectos?

Un individuo que ha educado sus emociones…

  • Reconoce y comprende sus sentimientos y es capaz de justificarlos.
  • Desarrolla habilidades para dominarlas, graduarlas y adecuarlas.
  • Predice las consecuencias que producirán en si mismo.
  • Reconoce las emociones que los demás manifiestan y es capaz de actuar en consecuencia de manera productiva.
  • Previene emociones negativas, evitando los efectos dañinos que produce.
  • Adopta una actitud positiva ante la vida.
  • Aumenta su capacidad de emprendimiento y automotivación.
  • Es capaz de tolerar la frustración y gestionar conflictos con habilidad.
  • Desarrolla su capacidad de liderazgo.
  • Establece relaciones interpersonales satisfactorias y es capaz de construir vínculos intensos y seguros con los demás.

Muchas gracias por leer este artículo. Y tú, ¿crees que es importante la educación emocional? ¿Qué estrategias utilizas? Comparte con nostros tus dudas y experiencia.

Trastorno de identidad disociativo (TID): Múltiples identidades en una persona

¿Alguna vez has escuchado una conversación sobre una persona con varias identidades? ¿Te suenan el doctor Dr. Jekyll y el señor Hyde? Seguro que conoces algún caso de trastorno de identidad disociativo (TID) o trastorno de personalidad múltiple. Su representación es relativamente frecuente en manifestaciones artísticas como el cine o la literatura. Descubre en este artículo qué es el trastorno de identidad disociativo, sus síntomas, causas, características, ejemplos, tratamiento y mucho más. 

Trastorno de identidad disociativo

¿Qué es el trastorno de identidad disociativo?

El trastorno de identidad disociativo (TID) o trastorno de la personalidad múltiple es una psicopatología caracterizada por la existencia de dos o más personalidades o identidades en una misma persona.

Este trastorno pertenece a la categoría de los trastornos disociativos, que presentan como rasgo común que no existe en los afectados por ellos la armonía habitual entre procesos como la emoción, el pensamiento y las sensaciones. Por otra parte, su origen no es ocasionado por un trastorno físico.

El trastorno de identidad disociativo es bastante infrecuente en la población. Aún así, actualmente se piensa que es más común que hace unos años. Asimismo, a pesar de su popularidad en el imaginario colectivo del público general, los profesionales de la salud mental todavía no comprenden lo suficiente esta psicopatología. No obstante, en este artículo profundizaremos en este tema indagando en sus síntomas, causas, tratamiento y mucho más.

Síntomas del trastorno de identidad disociativo

Según el DSM V, la última edición del manual estadístico y diagnóstico de los trastornos mentales publicado por la Asociación Psiquiátrica Americana, estos son los signos y síntomas del trastorno de identidad disociativo:

  • Perturbación de la identidad que se caracteriza por dos o más estados de la personalidad bien definidos, puede describirse en algunas culturas como una experiencia de posesión.
  • Lapsos recurrentes en la memoria de acontecimientos cotidianos, información personal importante, y/o sucesos traumáticos incompatibles con el olvido ordinario.
  • Los síntomas causan malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
  • La alteración no es una parte normal de una práctica cultural o religiosa ampliamente aceptada. Es importante recalcar que en los niños pequeños los síntomas no deben ser ocasionados por juegos como los realizados junto a un amigo imaginario u otros similares.
  • Los síntomas no pueden atribuirse a los efectos fisiológicos de una sustancia (por ejemplo,  una laguna mental o comportamiento caótico durante la intoxicación alcohólica) u otra afección médica (como una epilepsia parcial compleja).

Características del Trastorno de identidad disociativo

  • El trastorno de identidad disociativo afecta más a mujeres que a hombres: Aún así, es infrecuente en ambos géneros.
  • En este trastorno pueden existir incluso una centena de personalidades en la misma persona: Aunque es inusual que haya más de diez.
  • Estas personalidades pueden ser radicalmente diferentes entre ellas: Por ejemplo, la identidad principal de una persona puede pertenecer a un trabajador responsable, eficiente y anodino (A), otra a una adolescente radical, despreocupada y agresiva (B) y la que se impone con menos frecuencia a un anciano bondadoso e indeciso (C).
  • No siempre las diferentes personalidades se conocen entre ellas: Siguiendo el ejemplo de la característica anterior, es posible que A no sepa nada sobre la realidad de B y C. En cambio, B y C pueden opinar sobre las otras personalidades e incluso entablar conversaciones con ellas.
  • Las diversas personalidades pueden tener distintas capacidades físicas: Una puede tener una fuerza impresionante o destacar por su agudeza visual mientras el resto no poseen estas características o disponen de habilidades totalmente opuestas.
  • Las personalidades no siempre recuerdan lo que han hecho las demás: Mientras unas son capaces de rememorar experiencias completas o parciales vividas por las otras, algunas son completamente ajenas a lo que ha sucedido con su cuerpo mientras no se encontraban activas.
  • El control del individuo puede ser tomado por las diferentes personalidades en momentos distintos: Aún así, también es factible que se manifiesten al mismo tiempo.
  • Los cambios de identidad se producen repentinamente: Es posible pasar de una personalidad a otra sin previo aviso. Estas transiciones pueden deberse a que una identidad desea escapar de un hecho determinado y necesita ser protegida por otra más fuerte.
  • Las personas con TID pueden llevar una “vida normal”: De hecho, es posible que la gente no advierta que los individuos con este trastorno posee múltiples personalidades.

Causas del Trastorno de identidad disociativo

El interés de los profesionales de las psicopatologías por indagar en el inicio de los trastornos disociativos es prometedor. Sin embargo, hoy en día se desconoce bastante información sobre ellos. La mayoría de las investigaciones dedicadas al trastorno de identidad disociativo se basan en estudios de casos. Estas son las principales causas propuestas hasta ahora.

El trastorno de identidad disociativo se origina generalmente en la infancia, aunque no se diagnostica hasta etapas posteriores de la vida. Aún así, es posible que los individuos recuerden indicios como escuchar diferentes voces pertenecientes a sus otras personalidades en su niñez. Según los conductistas, este trastorno se debe a que la gente con TID aprendió a crear personalidades diferentes para evitar castigos o críticas.

El principal motivo que subyace al trastorno de identidad disociativo son los abusos sexuales o físicos en la infancia. Aunque otros tipos de experiencias traumáticas también pueden causar esta psicopatología. De hecho, numerosos especialistas opinan que la amnesia y la necesidad de que unas personalidades protejan a las otras se debe a la represión de los recuerdos de los sucesos desagradables experimentados por estas personas.

Películas sobre trastorno de identidad disociativo

En este apartado exponemos a través de célebres ejemplos cómo se ha tratado el trastorno de identidad disociativo en el cine. Por cierto, es recomendable que no veas estos vídeos si aún no conoces los desenlaces de estas películas. No deseamos desvelar el final de las obras que mostramos a continuación.

Psicosis

El club de la lucha

Identidad

Tratamiento del trastorno de identidad disociativo

Las personas con trastorno de identidad disociativo se enfrentan a un sinfín de obstáculos en diversas áreas de sus vidas. Su psicopatología puede generar pensamientos notablemente negativos sobre ellos mismos y su realidad, causarles problemas en diversos ámbitos de sus vidas, etc.

Es fundamental que la gente con TID busque ayuda profesional para aliviar su malestar y mejorar su calidad de vida. Suele recomendarse un tratamiento psiquiátrico farmacológico a los afectados por este trastorno. Asimismo, es preciso acompañarlo de una terapia adecuada.

Los terapeutas encargados de tratar a los pacientes con trastorno de identidad disociativo han de ser flexibles. Es importante que se adapten a sus diferentes personalidades. También es preciso que los afectados identifiquen su trauma. Así será más sencillo que sean capaces poco a poco de afrontarlo sin recurrir a sus otras personalidades.

Afortunadamente, estas personas pueden trabajar, mantener relaciones interpersonales satisfactorias y llevar a cabo perfectamente diversas actividades cotidianas. No obstante, es complicado controlar este trastorno y causa mucho dolor tanto a los que lo padecen como a sus seres queridos. Es importante que la gente con TID sea apoyada por las personas cercanas a ellos.

¿Existe realmente el trastorno de identidad disociativo? 

Es posible hallar varios casos descritos por especialistas sobre personas con trastorno de identidad disociativo. Sin embargo, existen bastantes escépticos que dudan sobre la realidad de esta psicopatología.

¿Y si un acusado por delinquir alega no recordar nada y que la culpable es otra personalidad que no controla? Esta es una de las principales razones que dan lugar a estas críticas. Es posible fingir este trastorno y resulta complicado saber cuándo es real y cuándo es simplemente una estrategia.

Esta situación da lugar a sospechas y a bastantes problemas legales y jurídicos. Por otra parte, también se comenta el sobrediagnóstico de algunos profesionales sanitarios. Esto se debe en ocasiones a su forma de comunicarse con los pacientes o a su interés en el caso. Aún así, podemos confiar en que las investigaciones en psicología forense avancen y arrojen luz sobre este asunto.

Por último, aquí puedes ver un vídeo de la serie de documentales America Undercover de HBO. Tres personas con trastorno de identidad disociativo cuentan sus experiencias en este documental. Asimismo, se indaga en las causas de su trastorno, se presenta su vida cotidiana, los obstáculos que tienen que superar, cómo son tratados por profesionales y su capacidad para adaptarse.

 

Muchas gracias por leer este artículo. Te invitamos a comentar si deseas que resolvamos tus dudas o deseas hacer alguna aportación.

Gimnasia cerebral: 17 actividades para mantener un cerebro sano por más tiempo

Gimnasia cerebral para un cerebro sano. Hace unos años empezamos a ser conscientes de la importancia de ejercitar nuestro cuerpo. Hoy sabemos que para disfrutar de una vida plena, también necesitamos mantener una buena forma mental. Descubre en este artículo 17 ejercicios de gimnasia cerebral que te ayudarán a mejorar tu salud cerebral.

La esperanza de vida ha aumentado y, a medida que cumplimos años, el cerebro humano se va deteriorando. Unos buenos hábitos de vida pueden ralentizar el proceso de envejecimiento cognitivo y ayudar a mantener nuestro cerebro en forma. En este artículo te proponemos diferentes estrategias de gimnasia cerebral que te permitirán desarrollar nuevas conexiones neuronales y potenciar tu reserva cognitiva. Nuestras acciones y estilo de vida juegan un papel decisivo en cómo nuestro cerebro cambia físicamente. Cuando antes comiences a ejercitar tu cerebro más tiempo se mantendrá en forma. ¡Apúntate a la gimnasia cerebral!

¿Es realmente posible mejorar una capacidad concreta entrenando nuestro cerebro con una rutina de gimnasia cerebral? Algunas veces nos preguntamos si entrenando nuestro cerebro y practicando algunas rutinas de gimnasia cerebral, podríamos ser capaces de mejorar nuestra memoria, capacidad de planificación, orientación espacial, velocidad de procesamiento, nuestra habilidad para razonar, nuestra creatividad…  Aunque no existe una receta mágica para detener el envejecimiento cognitivo, si que puedes poner en marcha diferentes ejercicios para activar tu plasticidad cerebral y mejorar tu reserva cognitiva. Diferentes estudios han demostrado que el deterioro cognitivo que se da forma natural con la edad, se puede compensar si mantenemos a lo largo de nuestra vida nuestro cerebro en forma (es lo que se conoce como plasticidad funcional compensatoria).

Tómate tu cerebro en serio y practica los ejercicios de gimnasia cerebral que te proponemos más abajo. ¡Verás lo que pasa!

Gimnasia cerebral para activar tu plasticidad cerebral. El cerebro tiene una gran capacidad de adaptación, puede cambiar en función de nuestras experiencias. Puede adaptarse y mejorar si lo estimulamos correctamente, la plasticidad cerebral es la capacidad que tiene nuestro cerebro para cambiar su funcionamiento y estructura, adaptándose al entorno y a las circunstancias de la persona. Se ha visto que las personas que estimulan adecuadamente su cerebro a lo largo de su vida

La gimnasia cerebral contribuye a que el cerebro se adapte. El cambio de hábitos, y la práctica de actividades mentalmente desafiantes, ayudan a mantener el cerebro activo, facilitando la creación de nuevas neuronas y conexiones entre ellas. Descubre estas propuestas de gimnasia cerebral y ponlas en marcha.

Gimnasia cerebral: 10 formas de mantener tu cerebro sano

Ejercitando poderosas habilidades generas nuevas conexiones neuronales. La gimnasia cerebral puede ralentizar e incluso revertir el declive cognitivo. Retrasar los efectos de las enfermedades neurodegenerativas, es posible gracias a la creación de una mayor reserva cognitiva.

1. Viaja

¡Qué mejor gimnasia para tu cerebro que viajar! Viajar estimula nuestra mente, nos pone en contacto con culturas nuevas, lugares nuevos y lenguas desconocidas. Según un estudio, estar en contacto con culturas distintas nos da la oportunidad de adquirir nuevos conocimientos culturales, lo que fomenta nuestra creatividad y nos aporta beneficios cognitivos.

Gimnasia cerebral: Si dispones de los recursos suficientes como para viajar, no dudes en hacerlo. Visita lugares desconocidos, sumérgete en la cultura y aprende de los nativos. Si no puedes viajar, rodéate de diferentes culturas, conoce a gente de otros países, o visita nuevos lugares en tu propia ciudad.

2. Escucha música

Escuchar música es una excelente actividad de gimnasia cerebral. La música es un estímulo muy potente para el cerebro. Ciertos estudios muestran cómo al escuchar música, se activa la transmisión de información a través de las neuronas, la capacidad de aprendizaje, y memoria. Escuchar música puede ayudar a ralentizar el proceso neurodegenerativo (este efecto sólo tenía lugar en personas que estaban familiarizadas con la música).

Además, escuchar música tiene un impacto positivo en nuestro estado de ánimo y activa casi todo nuestro cerebro. Por tanto es un gran estimulante cerebral. Escuchar música también puede ayudarte a combatir el insomnio.

Gimnasia cerebral: No dejes de escuchar música cuando estés en casa cocinando o leyendo, en el coche, en el trabajo, cuando haces ejercicio, etc… ¡Nunca es tarde para aprender a cantar o tocar algún instrumento! Hay cientos de videotutoriales en Youtube que te pueden ayudar.

3. Contacta con la naturaleza

El mejor gimnasio cerebral es estar en contacto con la naturaleza. Nos ayuda a desconectar de nuestras obligaciones diarias, reduce nuestro estrés y ansiedad. Según este estudio, el contacto con la naturaleza, bien en un parque o viendo alguna zona verde desde nuestra ventana, nos ayuda a reducir nuestra fatiga atencional. Vivir en zonas con más zonas verdes mejora nuestra atención, nuestra capacidad de retrasar la recompensa e inhibir nuestros impulsos. Además, estar en contacto con la naturaleza nos impulsa a aumentar nuestros niveles de actividad física, a estar en contacto con otras personas y a realizar actividades placenteras.

Gimnasia cerebral: El contacto con la naturaleza nos aporta bienestar y salud. No hace falta que te vayas a vivir al campo. Dar paseos por parques cercanos, e incluso rodearte de cuadros de naturaleza, ya nos aporta ciertos beneficios. Trata de escaparte los fines de semana y realizar alguna ruta de senderismo o actividad en la naturaleza.

4. Escribe a mano

Tomar notas a mano, en lugar de con un ordenador portátil, es una buena gimnasia cerebral porque beneficia a tu cerebro. Incrementa la memoria y potencia el aprendizaje según este estudio. Escribir a mano nos ayuda a procesar mejor la información y a elaborarla.

Gimnasia cerebral: Deja el portátil en casa y llévate un cuaderno de notas. También puedes aprovechar las nuevas tecnologías y usar las nuevas tabletas que te permiten escribir a mano, para luego digitalizar el texto y por poder editarlo.

5. Utiliza CogniFit: El programa líder en evaluación cognitiva y gimnasia cerebral

Este programa clínico de entrenamiento cerebral está normalizado y validado por la comunidad científica. Se trata de una herramienta profesional de gimnasia cerebral que evalúa las fortalezas y debilidades cognitivas de la persona y propone automáticamente un entrenamiento personalizado a las necesidades de cada individuo.

La tecnología de CogniFit se basa en la neuroplasticidad. Esta capacidad de nuestro cerebro nos permite prevenir un futuro deterioro cognitivo y nos proporciona la base para solucionar problemas existentes.

Gimnasia cerebral: CogniFit es muy fácil de utilizar ¡solamente tienes que registrarte! todos sus juegos están basados en estudios clínicos y baterías profesionales de estimulación y rehabilitación neuropsicológica. Han sido creados por profesionales para ayudarte a poner a prueba tu capacidad mental y retar a tu cerebro. ¡Empieza hoy mismo!

6. Realiza actividad física

Según muchos estudios, como este, hacer ejercicio y disfrutar de él potencia la creación de nuevas neuronas, mejora el aprendizaje y el rendimiento cognitivo y potencia la plasticidad cerebral.

El ejercicio moviliza la expresión de los genes que beneficia los procesos de plasticidad cerebral.

Gimnasia cerebral: Según algunos estudios, el ejercicio aeróbico es el más beneficioso. Por tanto, anímate a correr, bailar, nadar, patinar e incluso andar. Descubre aquí cómo empezar a hacer ejercicio.

Realiza actividad física y mantendrás tu cerebro sano

7. Mantén tu lugar de trabajo limpio y ordenado

Un reciente estudio muestra, no solo trabajar en actividades poco desafiantes para la mente, sino que que trabajar en un lugar sucio perjudica a largo plazo la salud cerebral, fomentando el deterioro cognitivo.

Gimnasia cerebral: Un entorno limpio y ordenado nos transmite serenidad y nuestra mente puede trabajar mejor. Tira papeles y cosas que no necesites. Limpia el entorno y despeja las superficies.

8. Aprende idiomas

Según un estudio, hablar dos o más idiomas protege al cerebro del deterioro cognitivo. Se encontó que las personas bilingües obtuvieron mayor puntuación en inteligencia. Además obtuvieron mejor puntuaciones en test cognitivos de lo que era de esperar por edad. Esto ocurre, incluso cuando el idioma se ha aprendido en la adultez.

Gimnasia cerebral: Apúntates a clases de inglés, frances… del idioma que sea. Intenta ver películas en versión original (no importa si tienes que poner subtítulos), tu oído se acostumbrará y el esfurezo adicional por entender será un buen estímulo para tu mente.

9. Duerme lo necesario

Según un estudio, dormir demasiado o demasiado poco está asociado al envejecimiento cognitivo. En la madurez, tanto dormir menos de 6 horas como más de 8, estaba asociado a peores puntuaciones en pruebas cognitivas, como consecuencia del envejecimiento prematuro del cerebro.

Una adecuada calidad de sueño es fundamental para el buen funcionamiento del organismo y nuestro bienestar. Tanto la falta de sueño como la somnolencia excesiva tienen efectos adversos en el rendimiento, tiempos de respuestas, la comisión de errores y atención.

Gimnasia cerebral: Para mantener una adecuada higiene del sueño lo mejor es tener cierta rutina. Intenta acostarte y levantarte siempre a la misma hora. Si tiendes a dormir poco, paulatinamente ve acostándote un poco antes. Olvídate de las tecnologías antes de dormir, ya que la luminosidad de la pantalla puede afectar a tu sueño. Una temperatura agradable, minimizar los ruidos (los tapones para los oídos puede ser una buena estrategia si no podemos eliminar el ruido ambiental) y un ambiente oscuro nos ayudan a dormir mejor.

10. Lee

Las personas que leen poco muestran un rendimiento cognitivo general inferior, según un estudio. Obtienen peores puntuaciones en velocidad de procesamiento, atención, lenguaje y pensamiento abstracto, que aquellas que tienen un alto nivel de lectura.

Según estos investigadores, este rendimiento peor en sujetos que leen poco, tiene un impacto directo en la capacidad del cerebro para adaptarse al daño cerebral. Las personas con mayor nivel educativo utilizan medidas cerebrales para compensar el deterioro cognitivo derivado de la edad, es decir, muestran una mayor plasticidad funcional compensatoria, como hemos mencionado anteriormente. Esto se puede aplicar de la misma manera a las personas que leen habitualmente.

Gimnasia cerebral: Si te gusta leer, lo tienes fácil. Si no te gusta la literatura, no hay problema. Hay multitud de géneros que puedes probar. Puedes leer teatro, mucho más fácil y ameno de leer. Puedes leer prensa, revistas, de las temáticas que más te gusten. Obtendrás el mismo beneficio de leer, tanto si lees Los pilares de la tierra como la revista National Geographic. La cuestión es mantener activa la mente.

Ejercicios mentales para un cerebro sano: Lee

11. Practica yoga y meditación

La práctica de meditación produce a largo plazo cambios en el cerebro, según este estudio. Las personas que llevan años meditando muestran una cantidad superior de giros en el cerebro, (dobleces en la materia cerebral, implicados en un procesamiento más rápido de la información). Esto es una prueba más de la plasticidad cerebral, cómo nuestro cerebro se adapta y cambia según nuestra experiencia.

Según otro estudio, 20 minutos de práctica de yoga mejora la velocidad y precisión en pruebas de memoria de trabajo y control inhibitorio (la capacidad par inhibir la conducta cuando sea necesario). Estas medidas del cerebro se asocian con la habilidad de mantener la atención, retener y usar nueva información.

La práctica de yoga y la meditación nos ayudan a una utilización más eficiente de nuestros recursos mentales. También reducen el estrés y la ansiedad, mejorando nuestro rendimiento.

Gimnasia cerebral: Hoy en día el yoga y la meditación están de moda. No te será difícil encontrar clases para aprender. Si no quieres apuntarte a clases en Youtube hay muchos instructores de yoga y meditación que te enseñará sin necesidad de moverte de casa.

12. Aliméntate bien y evita las drogas

Come saludable

Lo que comes afecta a tu cerebro. Llevar una alimentación saludable nos ayuda a mantener el cerebro joven y previene el deterioro cognitivo. Se sabe que cierto tipos alimentos o “superalimentos”, de manera aislada no aportan ningún beneficio extra a nuestra salud física o mental. Lo que sí se sabe, es que una dieta con alto contenido de frutas, verduras, hortalizas y legumbres y un bajo contenido de alimentos procesados, contribuyen a la mejora de nuestra salud. No solo previenen un gran número de enfermedades, sino que también retrasan el envejecimiento físico y cognitivo.

El alcohol, el tabaco y las drogas en general, además de contribuir al aumento de riesgo de todo tipo de enfermedad, contribuye al envejecimiento prematuro del cerebro.

Gimnasia cerebral: Si quieres aprender a comer saludable, lo mejor es consultar a los profesionales de la salud que se dedican a ello: los Dietistas-Nutricionistas. No te fíes de consejos o dietas milagro. Elige comer frutas, verduras y cereales integrales siempre que puedas. Vigila la ingesta de azúcar y grasas. Cuanto menos alcohol tomes, mejor, y pide ayuda para dejar de fumar.

13. Cuida tu salud mental ¡Controla los niveles de estrés!

Padecer trastornos mentales y tener patrones de pensamiento negativo afecta negativamente a nuestro bienestar. Sin embargo, se ha visto en un estudio que también influye en el estado de nuestro cerebro a largo plazo. Haber padecido depresión, trastornos de ansiedad u otro tipo de patologías, aumenta el riesgo de padecer demencia.

Gimnasia cerebral: Controla los niveles de estrés y la ansiedad mediante técnicas de relajación. Además el yoga, la meditación Mindfulness, escuchar música también puede contribuir a reducir la ansiedad. Cultiva tu autoestimadeja de pensar en negativo y escribe tus sentimientos en un papel (te ayudará a reevaluarlos y a reducir su intensidad). Si tienes algún problema psicológico, no dudes en acudir a un especialista de la salud mental.

14. Realiza actividades nuevas

Nuevos estudios muestran que la inmersión en actividades de ocio que supongan un esfuerzo y resulten desafiantes para la mente facilitan las funciones cognitivas y puede prevenir el deterioro cognitivo.

Además, el aprendizaje promueve la salud mental, según este estudio. Mantener la mente activa y aprender cosas nuevas a lo largo de la vida mantiene el cerebro sano. El cerebro es como un músculo, si no lo usas se atrofia.

Gimnasia cerebral: Aprende a hacer cosas nuevas, no importa si no eres bueno en ellas, lo importante es que te diviertas. Aprende a jugar al ajedrez, a tejer, aprende bricolaje, dibuja, escribe, aprende a tocar un instrumento musical…

15. Sal con tus amigos y seres queridos

Las relaciones sociales estimulan nuestro cerebro, lo ayuda a mantenerse activo y joven por más tiempo. Además, socializar reduce el estrés, mejora nuestro estado de ánimo, contribuyendo a la salud mental.

Gimnasia cerebral: Pasa más tiempo con tus seres queridos (sobre todo si son personas que te transmiten positividad), conoce a personas nuevas, forma parte de grupos sociales…

 16. Utiliza tu cerebro siempre que puedas

Utilizar tu cerebro es la mejor forma de no perderlo. Las nuevas tecnologías están muy bien porque nos han hecho la vida más fácil, pero también han hecho a nuestro cerebro más vago. Antes teníamos que esforzarnos en aprender y recordar. Ahora muchas tareas se han vuelto automatizadas. Trata de dar una oportunidad a tu cerebro antes de tirar de calculadora, GPS, o Google.

Gimnasia cerebral: Trata de resolver operaciones matemáticas sin tirar de calculadora, limita el uso del GPS, e intenta recordar datos por ti mismo/a.

El cálculo está implicado en la mayoría de actividades de la vida diaria: cuando vamos a comprar y tenemos que pagar y comprobar el cambio, para saber si una cantidad es mucho o poco.

Memoriza una lista de palabras, por ejemplo la lista de la compra, y cronometra el tiempo que has tardado en memorizarla.

17. Dale a tu cerebro un rato de silencio

Según un estudio, dos horas de silencio al día potencian la neurogénesis, el nacimiento de nuevas neuronas, en el área del hipocampo (la relacionada con la memoria, el aprendizaje y la emoción).  Además se ha visto que la exposición al ruido constante puede perjudicar el funcionamiento cognitivo.

Gimnasia cerebral: Intenta eliminar todas las fuentes de ruido innecesario. En la medida de lo posible, utiliza electrodomésticos silenciosos, no utilices la televisión como ruido de fondo… Dedícale 2 horas al día, o el tiempo que puedas, a estar en silencio total (los tapones de los oídos pueden ser una buena ayuda). Escucha música, pero también descansa de ella. Se ha visto que pausas de dos minutos entre canciones (lentas y tranquilas), potencian el efecto relajante de estas.

Descubre con el siguiente vídeo que más puedes hacer para ayudar a tu cerebro a funcionar correctamente y mantenerse joven. Realmente podemos ayudar a nuestro cerebro a crear nuevas neuronas, incluso siendo adultos. Sandrine Thuret nos explica qué podemos hacer para fomentar el nacimiento de nuevas neuronas.

¡Muchas gracias por leer! ¿Conoces más ejercicios de gimnasia cerebral? No dudes en dejarnos tus comentarios y preguntas.