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Aprendizaje asociativo: El aprendizaje obtenido a partir de la asociación

¿Cómo nos afectan los castigos y las recompensas? ¿Te has preguntado alguna vez cómo aprendemos que algo es peligroso o beneficioso para nosotros? ¿Qué es el aprendizaje asociativo? ¿Para qué sirve? ¿Cuáles son sus tipos? ¿Y sus autores? Descubre aquí las respuestas a estas preguntas y a muchas más. En este artículo te explicaremos con detalle y numerosos ejemplos uno de los enfoques más populares del aprendizaje.

¿Qué es el aprendizaje asociativo?

Independientemente del ambiente, el método que utilicemos o nuestros motivos, el aprendizaje consiste en la aparición de cambios relativamente estables en nuestra conducta o nuestra mente producidos mediante la experiencia.

¿Cómo aprende nuestro cerebro? Responder esta pregunta es un gran reto para los psicólogos y los profesionales de otras disciplinas dedicadas a la educación. Los expertos se esfuerzan considerablemente en elaborar teorías del aprendizaje. En este artículo te hablaremos sobre una de las propuestas más exitosas.

La definición de aprendizaje asociativo abarca varios tipos de procesos y sucesos distintos. Es un aprendizaje que tiene lugar cuando dos elementos se conectan en nuestro cerebro. Por ejemplo, si asociamos el despertador a madrugar, descubriremos para qué sirve este instrumento y lo poco que nos agrada.

¿Para qué sirve el aprendizaje asociativo?

Aprender nuevos contenidos y adaptarse constantemente a las circunstancias es fundamental en todas las etapas de la vida. Los progresos en la comprensión de este proceso favorecen el avance de mejores métodos educativos e incrementan el bienestar común.

Si no fuésemos capaces de asociar diferentes ideas, nos veríamos obligados diariamente a preguntar cómo se llega a nuestra casa o a exponernos a peligros como el fuego tras ignorar que quema. Tendríamos lo que se denomina cotidianamente “memoria de pez”. Afortunadamente, conectamos el agua con saciar la sed o la comida que nos produce alergias con el malestar.

¿Cómo se produce el aprendizaje asociativo?

Los procesos relacionados con el aprendizaje asociativo tienen lugar mediante la experiencia. Nuestras vivencias van enseñándonos qué nos beneficia y qué resulta perjudicial para nosotros. Aunque no siempre obtenemos los mismos resultados con los mismos actos, los acontecimientos pasados son una guía bastante fiable para nuestras acciones futuras.

No solo nosotros nos apoyamos en nuestros sucesos pasados para desenvolvernos adecuadamente. Los animales también llevan a cabo procesos de aprendizaje. De hecho, ellos han sido los principales protagonistas en los experimentos dedicados a profundizar en el aprendizaje asociativo.

Ivan Pavlov desarrolló uno de los experimentos más célebres del aprendizaje asociativo y la psicología en general. En la década de 1980 este fisiólogo ruso observó cómo salivaban los perros (respuesta no condicionada) tras ver la comida (estímulo no condicionado).

Entonces decidió hacer sonar un estímulo neutro como una campana (estímulo condicionado) cuando presentaba la comida a los animales. El resultado fue que los perros comenzaban a salivar al escuchar este instrumento (respuesta condicionada). Habían asociado el sonido de la campana con la comida. A nosotros nos pasaba lo mismo cuando éramos pequeños y nos alterábamos tras oír el timbre del recreo.

Aprendizaje asociativo: Tipos y ejemplos

1. Condicionamiento clásico

El condicionamiento clásico es un tipo de aprendizaje asociativo basado en la asociación entre un estímulo neutro con otro que resulte significativo para una persona o un animal con el fin de que provoque una respuesta parecida. Es el proceso que hemos visto previamente con el perro de Pavlov.

Un experimento tremendamente representativo del condicionamiento clásico es el del pequeño Albert. Tuvo lugar en 1920 y fue llevado a cabo por Watson y Rayner. Ellos opinaban que el miedo, la ira y el amor eran los patrones originales de las reacciones emocionales en los niños y se desarrollaban a medida que crecían.

Por lo tanto, decidieron experimentar con Albert, un pequeño de nueve meses notablemente imperturbable y en buen estado de salud. Comprobaron solo reaccionaba con miedo ante un atronador sonido provocado por una barra de acero que era golpeada detrás de él.

Posteriormente, comenzaron a presentar ratas blancas mientras ocasionaban el ruido. Se produjo una firme asociación entre esos dos estímulos que fue generalizada a otros como el algodón blando o un abrigo de piel de foca. Albert había desarrollado una fobia a los objetos o seres vivos blancos y peludos. Actualmente está absolutamente prohibido realizar una investigación como esta por evidentes motivos éticos.

Imagina que has cenado tu plato favorito. Luego te metes tranquilamente en la cama. Pero por algún motivo totalmente ajeno a tu cena, vomitas varias veces a lo largo de la noche. Lo más seguro es que tu alimento favorito comience a parecerte desagradable. Esto es un ejemplo de un proceso de condicionamiento clásico. ¿Te ha pasado alguna vez?

Generalización y discriminación

Generalizar y discriminar nos ayuda a adaptarnos mejor a todo tipo de contextos. Por ejemplo, el pequeño Albert generalizó su miedo a varios estímulos similares. En cambio, una demostración de discriminación se produce cuando aprendemos que solo podemos cruzar la calle cuando la luz del semáforo es verde.

Extinción

Consiste en dejar de asociar la respuesta condicionada con el estímulo incondicionado. Por ejemplo, supongamos que asociamos exagerar nuestras cualidades a que la gente nos alabe. Sin embargo, si un día nuestros amigos dejan de elogiarnos independientemente de las excepcionales anécdotas que relatemos, entonces dejaremos de utilizar esta técnica y se extinguirá nuestra conducta.

2. Condicionamiento operante o instrumental

Este tipo de aprendizaje asociativo presenta numerosas similitudes con el anterior, como la existencia de procedimientos parecidos de generalización, discriminación y extinción. No obstante, en el condicionamiento operante el individuo es menos pasivo que en el clásico y sus respuestas no son automáticas.

Consiste en que las consecuencias de la conducta de una persona producen cambios en su aprendizaje, favoreciendo que se repitan sus actos o que dejen de producirse. Skinner fue un influyente psicólogo conductista que continuó trabajando a partir de las ideas de Pavlov y de Watson. Creó las renombradas cajas de Skinner, que fueron empleadas para experimentar con ratas.

Se ofrecía una pequeña dosis de comida a estos animales cada vez que pulsaban una barra. Al principio las ratas presionaban la barra por curiosidad o casualmente. Sin embargo, cuando se dieron cuenta de que siempre que actuaban así eran recompensadas, comenzaron a realizar este acto voluntariamente.

Refuerzo y castigo

Los refuerzos o premios incrementan las probabilidades de que actuemos de una determinada forma. Por una parte, existen los refuerzos positivos, que son las recompensas otorgadas por llevar a cabo ciertas conductas (aumentaron las conductas de las ratas en el experimento anterior). Otro ejemplo es hacer un cumplido a una persona que nos ha hecho un favor.

En cambio, los refuerzos negativos se basan en no presentar un evento desagradable. Una demostración es nuestro comportamiento cuando no mencionamos un tema que molesta a otra persona para no recibir un bufido.

Un castigo es una consecuencia molesta para nosotros debida a nuestros actos. Su fin es disminuir las probabilidades de que volvamos a portarnos así. Si suspendemos por estudiar a última hora una asignatura importrante y tenemos que presentarnos a la siguiente convocatoria, es bastante posible que intentemos mejorar nuestros hábitos de estudio y procuremos dejar de procastinar.

Aprendizaje asociativo: Características

  • Suele omitir los procesos mentales: Los principales teóricos del aprendizaje asociativo y sus seguidores prefieren ceñirse a los sucesos observables, como la conducta y el ambiente. Todo lo que se vincule a los procesos cognitivos permanece relativamente oculto. Por lo tanto, no eran analizados por ellos.
  • Fue investigado y explicado por los conductistas: El conductismo es uno de los principales enfoques de la psicología. Los conductistas descartaban la introspección para estudiar este proceso. Se preocupaban especialmente por obtener resultados cuantificables.
  • Es estudiado científicamente: Los principales teóricos del aprendizaje asociativo trabajaban laboratorios bajo condiciones extremadamente rigurosas, apoyándose especialmente en experimentos con animales.
  • Es una de las bases en la educación: Las recompensas y los castigos se obtienen con frecuencia en la enseñanza. Dos pruebas son los suspensos o las matrículas de honor. Aunque no sólo se emplea en la escuela. A continuación profundizaremos en otras de sus aplicaciones prácticas.

Aprendizaje asociativo: Aplicaciones

1. Ejemplos de aprendizaje asociativo en el aula

El aprendizaje asociativo en niños ha sido y continúa siendo estudiado en profundidad. Los profesores emplean con frecuencia refuerzos positivos como poner pegatinas con estrellas en las tareas de los niños que se han portado extraordinariamente bien. Por otra parte, también se deja de mirar a los niños que gritan deliberadamente para llamar la atención o se castiga a los que molestan a sus compañeros.

2. Ejemplos de aprendizaje asociativo en terapia

Hay varias terapias basadas en el apredizaje asociativo. Por ejemplo, la desensibilización sistemática es una técnica basada en los principios del condicionamiento clásico. Fue creada por Wolpe en 1958 y es utilizada en terapia para reducir la ansiedad y las conductas de evitación que manifiestan las personas con problemas como las fobias.

Si una persona siente un intenso miedo a las alturas (acrofobia), el psicólogo puede aplicar esta técnica. Escogerá una respuesta que sea incompatible con la ansiedad, como la relajación. Luego pedirá a su paciente que imagine situaciones en las que se acerca progresivamente al objeto de su miedo.

El afectado debe imaginar su aproximación con la mayor nitidez posible y evaluar la ansiedad que siente. Mientras, ha de intentar relajarse para ser capaz de enfrentarse gradualmente a su fobia. En definitiva, el fin de este procedimiento es que el paciente deje de asociar sensaciones negativas al objeto de su miedo.

3. Ejemplos cotidianos de aprendizaje asociativo

Si estás escuchando una canción determinada mientras te cuentan una mala noticia, es muy probable que cuando vuelvas a escucharla recuerdes inmediatamente aquel acontecimiento y cómo te sentiste.

Es posible hallar ejemplos de aprendizaje asociativo en prácticamente todas las áreas de nuestras vidas. En las relaciones y experiencias interpersonales, laborales, relativas al consumo, las sustancias adictivas o pertenecientes a cualquier otro contexto se presentan numerosas demostraciones de procesos de aprendizaje asociativo.

Sesgos del aprendizaje asociativo

El aprendizaje asociativo también puede ser contemplado desde un enfoque más afín a la psicología cognitiva. Por ejemplo, es posible analizar los sesgos cognitivos (que son desviaciones en el proceso habitual de razonamiento) desde esta perspectiva. Se originan cuando asociamos una idea a otra sin tener en cuenta adecuadamente toda la información relevante.

Por ejemplo, si nos pisa un pelirrojo en el metro y desde entonces consideramos que todos los pelirrojos son torpes, estaremos actuando bajo los efectos de un sesgo. Por otra parte, si aprendemos a culparnos por cualquier suceso negativo que tenga lugar, es posible dar lugar a sesgos tan negativos que se conviertan en distorsiones cognitivas.

Aprendizaje asociativo: Autores

– Ivan Pavlov (1849-1936)

Este reputado fisiólogo ganó un premio Nobel en 1904 por sus estudios sobre las secreciones digestivas de los perros. Hemos comentado previamente su experimento con estos animales.

– Edward Thorndike (1874-1949)

Fue un célebre psicólogo dedicado a investigar sobre la educación y el aprendizaje desde el enfoque del condicionamiento instrumental. Diseñó cajas-problema para examinar cómo lograban salir de ellas los gatos por ensayo y error. También enunció la ley del efecto, que afirma que las conductas que reportan beneficios tienen más probabilidades de seguir siento empleadas.

– John B. Watson (1874-1958)

Watson era un psicólogo conductista firmemente convencido de que cualquier persona puede ser entrenada con éxito para que se comporte de una forma determinada. De hecho, fue el autor, junto a su ayudante, Rosalie Rayner, del experimento del pequeño Albert.

– Edwing Guthrie (1886-1959)

Este filósofo dedicado a la psicología no creía que los refuerzos fuesen absolutamente imprescindibles para que tuviera lugar el condicionamiento. Inspirado por Pavlov, defendía que la conexión entre un estímulo y una respuesta se establecía desde la primera vez que sucedían juntos.

– Burrhus F. Skinner (1904-1990)

Fue un influyente psicólogo conductista que desarrolló las ideas de sus predecesores. Creó las cajas de Skinner empleadas para investigar el condicionamiento operante. También insistió considerablemente en centrarse en el comportamiento observable para lograr una psicología totalmente científica y rigurosa.

– Joseph Wolpe (1915-1997)

Es el creador de la desensibilización sistemática, que hemos explicado en el apartado de ejemplos de aprendizaje asociativo en terapia. Consideraba que no se pueden sentir dos emociones opuestas a la vez. Por lo tanto, su objetivo era relajar a la gente para disminuir sus reacciones de ansiedad. Así se desaprende el miedo.

Por último, queremos añadir que existen otras explicaciones que buscan aclarar cómo aprendemos; como el aprendizaje significativo, la teoría del aprendizaje social, el aprendizaje cognitivo, etc.

Te invitamos a que profundices también en estos enfoques. Cada uno contempla la realidad desde su punto de vista. No obstante, también podemos encontrar puntos en los que se complementan entre ellos. De hecho, actualmente los teóricos del aprendizaje asociativo contemplan nuevas perspectivas más integradoras.

Muchas gracias por leer este artículo. No dudes en comentar si te has quedado con alguna cuestión o si deseas compartir alguna experiencia con nosotros. Estaremos encantados de resolver todas tus preguntas.

Cerebelo: Mucho más que coordinación motora

Es probable que hace unos segundos antes de llegar aquí estuvieses escribiendo en tu ordenador o teléfono. Lo hacemos de manera rápida y automática, pero… ¿te has planteado alguna vez lo preciso y armónico que es el movimiento de tus dedos cuando tecleas? Para lograr que escribas correcta y eficientemente, se activan en nuestro cerebro diversas estructuras. La parte del cerebro encargada de coordinar dichos movimientos es el Cerebelo, y participa en muchas de las actividades que hacemos día a día: desde caminar hasta organizar una frase.

¡Si te interesa saber más detalles acerca del Cerebelo, no te pierdas la sección “Para ampliar…” al final de este artículo!

Cerebelo Guía Completa

¿Qué es el Cerebelo?

El Cerebelo es una estructura cerebral que queda parcialmente oculta por la corteza. Clásicamente se pensaba que sólo se encargaba de armonizar los movimientos corporales, pero desde hace unos años se ha hecho evidente su participación en diversas funciones cognitivas. El Cerebelo tiene una forma parecida a la del cerebro, aunque un tamaño mucho menor. De hecho, su nombre significa “cerebro pequeño”. Está dividido en dos hemisferios, y la porción del Cerebelo que se encuentra entre estos es llamado vermis. Además, es la única parte del cerebro que cuenta con Células de Purkinje, un tipo de neuronas esenciales para su funcionamiento que permite integrar la información que recibe.

Esquema de la anatomía del Cerebelo: Lóbulos, cisuras, hemisferios y vermis.

¿Dónde se encuentra el Cerebelo? ¿De qué partes se compone?

El Cerebelo se encuentra ubicado en la zona posterior del cerebro a la altura del puente troncoencefálico, bajo el lóbulo occipital (ligeramente por encima de la nuca). Se une al resto del cerebro mediante los pedúnculos inferior, medio y superior, que son un conjunto de fibras nerviosas que llevan información del resto del cuerpo al Cerebelo (aferencias), o del Cerebelo al resto del cuerpo (eferencias). De hecho, de no ser por los pedúnculos, se encontraría separado del resto del cerebro.

¿Para qué sirve el Cerebelo? Definición

La precisión, armonía y belleza de los movimientos de los bailarines y bailarinas de ballet requieren de mucha dedicación, de mucha práctica y, sobre todo, del Cerebelo. Cada paso de la coreografía tiene una fuerza, un ritmo y una amplitud muy determinados y, sin la ayuda del Cerebelo, todo movimiento se vería reducido a un conjunto de espasmos y aparatosas caídas (algo por lo que poca gente estaría dispuesta a pagar). Pero, además de esta importantísima función de coordinación motora, el Cerebelo también participa en funciones cognitivas, sin las cuales los profesionales del ballet no podrían, por ejemplo, reproducir de memoria los movimientos. De este modo, las funciones del Cerebelo se dividen en funciones motoras y funciones cognitivas.

  • Funciones de Control Motor del Cerebelo: Esta estructura recibe información acerca de, entre otras cosas, nuestro equilibrio, de la posición de nuestro cuerpo, de qué músculos debemos mover para realizar una acción específica, de la dirección de dicho movimiento y lo integra (es decir, junta y trabaja todo lo anterior). Cuando ha elaborado la información (algo que hace muy, muy rápido), le indica al resto del cerebro cómo ha de llevar a cabo el movimiento. Así, regula la intensidad, la velocidad, la dirección precisa, el recorrido y demás características del movimiento para que, como resultado final, realicemos un movimiento armónico, preciso y coordinado. Para llevar a cabo esta función, las distintas partes del Cerebelo se especializan en partes del cuerpo concretas, siguiendo una correspondencia entre los músculos y la superficie del Cerebelo. Se ha llegado a hacer una representación topográfica con esta correspondencia, llamada “homúnculo del Cerebelo”, la cual indica qué partes del Cerebelo se encargan de qué partes del cuerpo.
  • Funciones Cognitivas del Cerebelo: Desde hace relativamente poco tiempo se ha empezado a estudiar en profundidad en qué funciones cognitivas y emocionales participa el Cerebelo. La forma más habitual de investigar las funciones de las estructuras cerebrales es estudiar los casos de personas que han sufrido algún daño cerebral y, en consecuencia, se han visto alteradas sus capacidades cognitivas. Así, se puede llegar a conclusiones más o menos certeras de las áreas que participan en las distintas funciones (si se daña X área cerebral y la persona deja de hablar, se entiende que dicha área cerebral participa en la capacidad de hablar). El problema es que los daños cerebrales (como un ictus o un traumatismo craneoencefálico) suelen ser bastante amplios, viéndose afectadas en consecuencia más de un área. Esto dificulta el estudio, ya que no se sabe si la pérdida de la función viene del daño en el área X o el área Y. No obstante, diferentes estudios han investigado las funciones cognitivas, así como los avances más actuales, lo que nos permite saber que el Cerebelo contribuye a los siguientes procesos cognitivos:
    • Lenguaje y Cerebelo: Participa en la composición sintáctica y gramática en general, en la articulación (que se trata realmente de una función motora de los músculos del aparato fonatorio), en la articulación encubierta (es decir, cuando hablamos para nosotros en un diálogo interno, sin hacer ruido alguno), en la generación de palabras, en la comprensión oral y en el establecimiento de relación semántica entre palabras.
    • Habilidades visuoespaciales: Requieren del Cerebelo las tareas visuoespaciales complejas como la construcción o la rotación mental de imágenes.
    • Memoria y aprendizaje (motor y no motor): El Cerebelo, junto a otras estructuras cerebrales (estriado y ganglios basales), tiene un papel primordial en la memoria procedimental (montar en bicicleta, conducir, escribir tu nombre a lápiz o leer en espejo) y en el aprendizaje de habilidades motoras, hábitos y comportamientos. Además, está relacionado con la habituación y la sensibilización, y con el condicionamiento clásico y operante. También se activa con el aprendizaje de secuencias motoras y con el aprendizaje de secuencias complejas. En conjunto con otras estructuras (área motora suplementaria y opérculo frontal), el Cerebelo participa en la memoria operativa verbal, aunque no está claro si en la coordinación interna, si en los ajustes de los errores, o en ambos. Por otro lado, el Cerebelo también puede tomar parte en la memoria espacial.
    • Funciones ejecutivas y cerebelo: Las funciones ejecutivas están íntimamente relacionadas con la corteza prefrontal dorsolateral. No obstante, al ser una serie de funciones cognitivas tan complejas, requieren de la participación de otras estructuras cerebrales, entre las que se encuentra el Cerebelo. Las funciones en las que participa el Cerebelo (aunque no hay mucha consistencia en algunas de ellas) son la planificación, la flexibilidad cognitiva, el razonamiento abstracto, la memoria de trabajo, la fluencia verbal y la inhibición. Algunos estudios sugieren que el Cerebelo puede estar activo durante la toma de decisiones o durante la coordinación de dos tareas al mismo tiempo, incrementando la velocidad y automatizando los movimientos nuevos.
    • Atención y cerebelo: En actividades de atención selectiva u otras funciones más complejas que requieran de la atención, como el cálculo, actúa el Cerebelo.
    • Personalidad y emociones: Algunos estudios señalan el papel del Cerebelo en el control y modulación de las emociones. Además, también se ha relacionado con la personalidad, regulando las conductas apropiadas o inapropiadas para el contexto.

¿Quieres conocer el estado de tus procesos cognitivos?

Actualmente existen herramientas clínicas para ello. El programa que los especialistas recomiendan es CogniFit, la herramienta líder en evaluaciones neuropsicológicas y herramientas de estimulación y entrenamiento cognitivo.  Este programa de estimulación cerebral se basa en la reserva cognitiva y en la plasticidad neuronal para medir y mejorar el rendimiento mental mediante juegos online. Las actividades que se presentan en esta herramienta combinan diferentes baterías neuropsicológicas, ejercicios terapéuticos, técnicas de rehabilitación y aprendizaje orientadas re-entrenar y mejorar las habilidades que más necesite cada persona.

Este programa pueden utilizarlo profesionales de la salud, investigadores, profesores y personal docente, familias, etc… Es una herramienta muy fácil de usar, por lo que está al alcance de cualquier persona que quiera conocer y mejorar su estado cognitivo.

Las herramientas de evaluación y entrenamiento cognitivo de CogniFit permiten medir, activar, ejercitar y fortalecer importantes capacidades cognitivas (atención, memoria, funciones ejecutivas, planificación, percepción, etc. ) y los más de 20 componentes que las integran.

Todos los programas de estimulación cognitiva que ofrece CogniFit han sido validados para que niños, adolescentes, adultos, personas mayores o de la tercera edad puedan evaluar, activar y fortalecer su capacidad mental y comparar su estado cognitivo con el resto de la población mundial.

CogniFit: Programa de entrenamiento cerebral

El daño en el Cerebelo no paraliza ningún músculo, pero tiene consecuencias importantes en el movimiento de los mismos. Algunos de estos son:

  • Ataxia: La ataxia es, probablemente, el trastorno más característico derivado de la alteración del Cerebelo. Consiste en un trastorno del movimiento por la incapacidad de coordinar adecuadamente las distintas partes del cuerpo implicadas. Se dan errores de amplitud, velocidad, dirección o fuerza en los movimientos motores voluntarios. Los pacientes tratan de compensar estos errores, desembocando en movimientos toscos. La marcha atáxica cerebelosa es fácilmente reconocible por el andar poco coordinado y sin equilibrio. El problema es especialmente evidente si el paciente trata de caminar con los ojos cerrados.
  • Disfasia cerebelosa: Se caracteriza por un habla escandida o explosiva (habla a tirones, con diferentes intensidades, de una manera disarmónica).
  • Nistagmo cerebeloso: Es un movimiento errático, rápido e involuntario de los ojos.
  • Dismetría: Se trata de la incapacidad de coordinar correctamente el movimiento de sus extremidades con la información visual que recibe. Si intenta tocarse la nariz, no acierta, ya que se pasa a la hora de realizar el movimiento.
  • Asinergia: Los movimientos realizados se llevan a cabo de manera no sinérgica, es decir, sin coordinación o armonía. Tiende a perder el equilibrio y a adoptar posturas extrañas para compensar esa pérdida de equilibrio.
  • Adiadococinesia: Es la incapacidad de predecir las posiciones de las partes del cuerpo cuando se realiza el movimiento.
  • Temblor intencional: Es el temblor que se produce al realizar un movimiento. En cambio, las personas con daño en el Cerebelo no suelen presentar temblores en reposo (estando quietos).
  • Hipotonía: Los músculos se muestran flácidos, dado que tienen un tono inferior al normal. Debido a esto y a la falta de equilibrio, los pacientes con daño cerebeloso tienden a realizar muchos movimientos con las extremidades. En las pruebas de coordinación se observa fenómeno de rebote.
  • Síndrome cerebeloso cognitivo-afectivo: Cuando el Cerebelo se ve afectado, las capacidades cognitivas y el control de las emociones relacionadas con éste también se ven alteradas, provocando una “dismetría en el pensamiento”. Las capacidades cognitivas como las funciones ejecutivas, la atención, las capacidades visuoespaciales, la memoria, el lenguaje o la personalidad pueden experimentar cambios leves o graves.

Ahora que ya sabemos esto, es momento de agradecer a nuestro Cerebelo no sólo que seamos capaces de andar, hablar, teclear o bailar de una manera tan coordinada, sino también que nos permita aprender, estructurar correctamente el lenguaje y planificar nuestras conductas. En definitiva, agradecerle que haga posible que vivamos nuestro día a día con normalidad y armonía.

Para ampliar…

Anatomía: ¿De qué partes se compone el cerebelo?

El Cerebelo es una estructura relativamente grande con una superficie repleta de surcos transversales. Según estos surcos, el Cerebelo se divide en los siguientes lóbulos:

  • Lóbulo anterior (Espinocerebelo o Paleocerebelo): Es la porción del Cerebelo que se sitúa por encima de la Cisura Prima. Conecta con la médula espinal. Se encarga del tono muscular, del movimiento del tronco y de las extremidades.
  • Lóbulo posterior (Cerebrocerebelo, Pontocerebelo o Neocerebelo): Es la porción del Cerebelo que se ubica entre la Cisura Prima y la Cisura Posterolateral. Conecta con la corteza. Se encarga de los movimientos voluntarios y de las funciones cognitivas.
  • Lóbulo floculonodular (Vestibulocerebelo o Arquicerebelo): Es la porción del Cerebelo que queda por debajo de la Cisura Posterolateral. Conecta con los núcleos vestibulares y reticulares. Se encarga del equilibrio, de la posición del cuerpo, del desplazamiento de la cabeza y de los movimientos oculares.

¿De qué núcleos está compuesto el Cerebelo? ¿Para qué sirven?

Los núcleos son un conjunto de cuerpos neuronales que trabajan de manera coordinada para llevar a cabo una serie de funciones más o menos específicas. Los núcleos más importantes del cerebelo son:

  • Núcleo fastigio (o del techo). Recibe las proyecciones de la corteza del vermis.
  • Núcleo globoso (interpósito posterior). La corteza que queda entre el vermis y los dos hemisferios cerebelosos (paravermis) se proyecta en este núcleo.
  • Núcleo emboliforme (interpósito anterior). Este núcleo también recibe las proyecciones de la corteza del paravermis.
  • Núcleo dentado: Se divide en tres partes (lateral, paleodentado y neodentado). En este núcleo se proyecta la corteza de los hemisferios cerebelosos.

¿De dónde recibe la información el Cerebelo? ¿A dónde la envía? Las conexiones cerebelosas

Para realizar correctamente todas sus funciones, el Cerebelo establece una gran cantidad de conexiones de entrada y salida de información con diversas áreas del sistema nervioso. No obstante, es una estructura “aislada” del resto. La única puerta de entrada y salida de la información son los pedúnculos cerebelosos. Los pedúnculos son un conjunto de fibras aferentes y eferentes que, según su posición, se pueden dividir en tres pares:

  • Pedúnculo cerebeloso inferior (PCI): Conjunto de fascículos que unen el bulbo raquídeo con el Cerebelo y viceversa. Está conformado principalmente por fibras aferentes y algunas eferentes.
  • Pedúnculo cerebeloso medio (PCM): Conjunto de fascículos que conectan el puente troncoencefálico con el Cerebelo y viceversa. Está formado casi exclusivamente por fibras aferentes.
  • Pedúnculo cerebeloso superior (PCS): Conjunto de fascículos que enlazan el mesencéfalo con el Cerebelo y viceversa. Está formado principalmente por fibras eferentes y algunas aferentes.

De este modo, las distintas conexiones del Cerebelo entran o salen por uno o más de cada par de pedúnculos. Si nos fijamos en qué sentido va la información (si entran al Cerebelo o salen de él), distinguimos entre aferencias y eferencias, respectivamente. Las aferencias llevan la información de diferentes partes del cuerpo al Cerebelo. Los principales fascículos o tractos de fibras aferentes son:

  • Fascículo vestíbulocerebeloso: Sistema vestibular → PCI → Lóbulo floculonodular.
  • Fascículo espinocerebeloso dorsal: Médula espinal → PCI → Lóbulo anterior.
  • Fascículo espinocerebeloso ventral: Médula espinal → PCI y PCS → Lóbulo anterior.
  • Fascículo cuneocerebeloso: Bulbo raquídeo → PCI → Lóbulo anterior.
  • Fascículo olivocerebeloso: Bulbo raquídeo → PCI → Lóbulo anterior.
  • Fascículo reticulocerebeloso: Bulbo raquídeo → PCI y PCM → Lóbulo anterior.
  • Fascículo tectocerebeloso: Mesencéfalo → PCS → Lóbulo anterior.
  • Fascículo trigéminocerebeloso: Mesencéfalo → PCI y PCS → Lóbulo anterior.
  • Fascículo rubrocerebeloso: Mesencéfalo → PCS → Lóbulo anterior.
  • Fascículo corticoponticocerebeloso: Corteza cerebral → PCM → Lóbulo posterior.

Por otro lado, las eferencias hacen referencia a fibras que salen del Cerebelo y mandan información a otras partes del cerebro. Las principales eferencias son:

  • Fascículo cerebelovestibular: Lóbulo floculonodular → PCI → Sistema vestibular.
  • Fascículo floculooculomotor: Lóbulo floculonodular → PCS → Nervio oculomotor.
  • Fascículo uncinado: Lóbulo floculonodular → PCI → Sistema vestibular y núcleos oculomotores.
  • Fascículo interpuestoolivar: Lóbulo anterior → PCS → Núcleo olivar inferior del Bulbo raquídeo.
  • Fascículo interpuestorreticular: Lóbulo anterior → PCI → Formación reticular.
  • Fascículo interpuestorrúbrico: Lóbulo anterior → PCS → Núcleo rojo → Corteza cerebral.
  • Fascículo interpuestotectal: Lóbulo anterior → PCS → Tubérculos cuadrigéminos.
  • Fascículo dentadotalámico: Lóbulo posterior → PCS → Tálamo.

Pensamientos obsesivos ¿Cómo detener el círculo de los pensamientos indeseados?

Una guía útil sobre los pensamientos obsesivos, repetitivos e indeseados. Descubre en este artículo por qué los tenemos, cuáles son los pensamientos obsesivos más frecuentes y sus peligros, qué tipos y clasificaciones existen, y cómo podemos afrontar y controlar estos pensamientos repetitivos indeseados.

Pensamientos obsesivos

Pensamientos obsesivos y pensamientos indeseados ¿Qué son?

Hay pensamientos que nos vienen a la cabeza de forma repetida y se convierten en pensamientos obsesivos e indeseados. Para hacer una definición clara y exacta de qué es un pensamiento obsesivo, tomamos de referencia los criterios establecidos por el DSM- V:

Definición de pensamiento obsesivo, o pensamiento indeseado persistente:
1. Pensamientos, o imágenes recurrentes y persistentes que se experimentan como intrusos e inapropiados, y causan ansiedad o malestar significativos
2. Los pensamientos, impulsos o imágenes no se reducen a simples preocupaciones excesivas sobre problemas de la vida real.
3. La persona intenta ignorar o suprimir estos pensamientos, imágenes, o bien intenta neutralizarlos mediante otros pensamientos o actos
4. La persona reconoce que estos pensamientos, o imágenes obsesivos son el producto de su mente (y no vienen impuestos como en la inserción del pensamiento).

Cuando hablamos de los pensamientos obsesivos, no solo nos referimos a los pensamientos, también a imágenes obsesivas. Y es que, hay personas que tienen una capacidad de imaginación que fluye en forma de imágenes, como si fuera una película. Sin embargo, otras personas funcionan mejor con autoinstrucciones o diálogo interior, aunque todo el mundo podemos utilizar ambas formas de pensar.

Para que un pensamiento/imagen sea obsesivo, no es cuestión, solamente, de su repetida aparición, sino que además, debe causar malestar. Es decir, ser indeseado.

Hago hincapié en este aspecto, porque, a lo largo de la vida, pensaremos en muchísimas cosas que no nos gustan y esto, es algo natural.

Pongo un ejemplo: Podría ocurrir que fuéramos conduciendo y viéramos un balón en la carretera. Acto seguido, nuestra mente, genera la imagen de un coche atropellando a un niño. En el ejemplo anterior, estamos teniendo un pensamiento indeseado, producto de una asociación mental que nuestro cerebro ha realizado. Este pensamiento, en si, no es obsesivo. Sólo lo sería si se repitiera continuadamente durante un periodo de tiempo y afectara a nuestra vida y comportamiento.

Por tanto, repasemos la diferencia entre pensamiento obsesivo y pensamiento indeseado:

  • Pensamiento obsesivo: Repetido + indeseado
  • Pensamiento indeseado: Normal, posible y lógico

Una vez que sabemos a qué nos referimos con pensamiento obsesivo, cabe preguntarse por qué aparecen este tipo de pensamientos en nuestra mente y si nos perjudican.

¿Por qué tenemos pensamientos obsesivos? “¿Cómo puedo pensar eso?”

El proceso por el que un pensamiento indeseado pasa a convertirse en pensamiento obsesivo es precisamente el hecho de preguntarnos “¿Cómo puedo pensar eso?”.

Tener pensamientos intrusos, o indeseados no es raro ni extraño en si mismo. Casi todo el mundo experimentamos este tipo de pensamientos alguna vez, sobre todo, en épocas en las que tenemos mucho estrés, o un bajo estado de ánimo.

Pero, ¿cómo un pensamiento indeseado, o “intruso” se convierte en un pensamiento obsesivo? Según la forma en la que nuestros padres nos han criado, la educación y apego que hemos recibido, nuestras experiencias y desarrollo personal, etc… Generamos una serie de creencias, valores, e ideas sobre nosotros mismos y sobre los demás. Estas ideas rigen la forma en la que nos relacionamos con el mundo. Por eso, mientras una persona puede dar mucha importancia a un pensamiento, para otra persona, puede pasar totalmente desapercibido. 

Un bajo estado de ánimo, o una situación de estrés puede motivar la aparición de pensamientos intrusos, o indeseados. Por ejemplo, ¿qué pasaría si de pronto, entre tus pensamientos, surgiera la idea o impulso de desnudarte en público? Es posible, que para algunas personas ese pensamiento pase desapercibido, y sean capaces de ignorarlo con relativa facilidad.

Pero, ¿qué pasaría si acabas de ser mamá o papá y mientras estás acunando a tu bebé sientes el impulso o el pensamiento de apuñalarlo? Es posible que al principio, pensemos que es una tontería, pero cuando toda nuestra atención comienza a dar vueltas a ese pensamiento “¿Cómo puedo pensar estas cosas tan horribles?, ¿qué clase de mamá/papá soy?, ¿soy un peligro para mi familia?, etc...” ¿Qué crees que puede pasar a continuación?

Es posible que nada, o tal vez, nuestra mente se centre en ese pensamiento intruso y comience a preocuparnos la posibilidad de hacer daño al bebé. El estrés que vivimos puede motivar la aparición de otros pensamientos intrusivos parecidos. Y cuando aparezcan, cada vez, nos asustaremos más. Esta ansiedad, disparará la necesidad de hacer algo para controlarlos. Es el inicio del TOC.

Los pensamientos indeseados, en si mismos, no son algo negativo. Pero si ese pensamiento “intruso” conecta con nuestro sistema de valores, y se vuelve importante para nosotros, toda nuestra atención, se dirigirá a intentar rechazar esas ideas y es cuando se convertirán en una obsesión.

Nuestro cerebro, tiende a completar la información que recibe y a establecer coherencia entre lo que percibimos, pensamos y sentimos. Este proceso lo hacemos inconscientemente con el fin de buscar un equilibrio y armonía. El problema surge cuando tenemos pensamientos que no esperamos, cuando nuestra mente realiza asociaciones automáticas que nos perturban para las que no encontramos una explicación coherente, por lo que nuestra mente comienza a dar vueltas a ese pensamiento incoherente, intentando encontrar una solución y una explicación lógica que nunca llega.

Los peligros de los pensamientos obsesivos

Podemos decir que las obsesiones son peligrosas en el sentido en el que son dañinas para nuestra salud psicológica y emocional.

Los pensamientos obsesivos nos afectan en función del grado de credibilidad que les demos. Algo que nos pasa, con carácter general a la mayoría de seres humanos, es que cuanto más pensamos en una cosa, mas credibilidad le otorgamos. Por el hecho de pensar en algo con mucha intensidad y frecuencia, nos lo creemos, sin embargo, puede no ser real.

Por ejemplo, si una mujer embarazada piensa en clavarse un cuchillo en la barriga cuando cocina, un niño piensa en darle una patada a una anciana, un adolescente piensa que si habla en alto se reirán de él… y se lo creen, afectará en su día a día.

Acabarán desarrollando conductas y hábitos que les ayuden a sortear esas situaciones. No volver a cocinar, cambiarse de acera al ver una anciana, no participar más en clase., etc..

Y es que, en términos de probabilidad, ¿cuánto de probable es que irremediablemente se cumpla lo que yo piense? Imaginaros, todos seríamos ganadores de la lotería, viviríamos en mansiones de lujo y tendríamos nuestros trabajos soñados.

Pongo otro ejemplo, imaginaros que un trabajador denunciara a un empresario por haber pensado en despedirlo, (aún no habiéndolo hecho), o que una madre castigara a un hijo por haber pensado en irse de casa. ¿Absurdo verdad?.

Por eso, es importante tener claro que los pensamientos son nuestros, íntimos, libres y personales. Las acciones son lo real y tangible, lo que existe. No debemos olvidar, que somos responsables y libres de actuar y decidimos si hacer realidad lo que pensamos, o no.

La rumiación

Cabe hacer una diferenciación importante entre pensamientos obsesivos y rumiaciones. Estas últimas, son totalmente voluntarias. Las personas deciden pensar en ellas, se concentran en ellas. No son el tipo de pensamiento que aparece de repente en nuestra mente. No, los individuos eligen las rumiciones a voluntad, aunque exista también un deseo por dejar de hacerlo.

Por ejemplo, seguro que muchos de vosotros os acordáis de haberle dado vueltas repetidas veces a una situación vivida, en la que os hubiera gustado responder de otra manera, pero os pilló de sorpresa, os dejasteis llevar o no encontrasteis las palabras. Después, con sentimiento de frustración, se lo contáis a vuestro amigo/a, novio/a, madre: “es que tenía que haberle dicho…”, “es que tenía que haber hecho”….

Nos quedamos anclados en situaciones pasadas que hubiéramos afrontado de distinta manera, obteniendo consecuencias muy diferentes a las reales “y si hubiera hecho esto… a lo mejor…”, “y si no le hubiera dicho…” y si no hubiera ido…” Esto son las rumiaciones.

Son peligrosas porque nos impiden avanzar. Nos impiden aceptar la situación y nos invalidan. Nos vemos poco eficaces porque no hemos cumplido con nuestras capacidades, por qué sabemos que podríamos haberlo hecho mejor.

Tenemos que darnos cuenta de que no actuar de manera hábil ante una situación, no nos hace inhábiles, menos válidos ni peores personas y que la vida es un conjunto de experiencias que nos ayudan a aprender.

Una clave para asimilar estas situaciones que nos estancan, es afrontarlas como prácticas, que nos ayudarán a ser más eficaces la próxima vez.

Clasificación de las obsesiones y temáticas más habituales de las ideas intrusas

Los pensamientos intrusivos, a menudo van acompañados de un sentimiento de vergüenza o culpa que hace que las personas traten de ocultarlos. Sin embargo, este tipo de pensamientos es mucho más frecuente de lo que imaginamos. Esta es la clasificación de pensamientos obsesivos más frecuentes:

1- Pensamientos obsesivos sobre suciedad

Hablamos de pensamientos que giran en torno a la idea de contaminación, atención focalizada en la suciedad, gérmenes, virus, fluidos corporales, sustancias químicas, pegajosas, etc..

2- Pensamientos obsesivos sobre el miedo al peligro

Ideas recurrentes sobre olvidar cerrar la puerta, olvidar apagar el fuego, caminar solo por la calle siempre por el mismo recorrido.

3- Pensamientos obsesivos sobre el orden y la simetría

Este tipo de pensamientos obsesivos son bastante conocidos por las representaciones que aparecen en televisión. Personas a las que les genera ansiedad ver las cosas fuera de su sitio y su estructura.

4- Pensamientos obsesivos relacionados con el cuerpo o síntomas físicos

Hay personas que tienen pensamientos obsesivos referidos a alguna parte de su cuerpo. Por ejemplo, puede ser que una persona tenga una nariz algo más grande, pero nada inverosímil. Sin embargo, su percepción es otra, como si tuviera una montaña por nariz y tiene ideas obsesivas en torno a esto.

5- Pensamientos obsesivos relacionados con religiosos, sacrílegos o blasfemos

Suele darse en personas muy creyentes y dogmáticas, con unas normas y reglas morales en las que basan su comportamiento y el de los demás. Los pensamientos intrusivos que ellos tienen poseen un contenido que no sería admitido en base a sus creencias ni las de su doctrina.

6- Pensamientos obsesivos de tipo sexual

Ocurre igual que con los anteriores. La persona que los experimenta no los acepta. Muchas veces tienen que ver con personas que han tenido malas experiencias en este terreno o que han crecido con presiones vinculadas al significado de lo sexual.

7- Pensamientos obsesivos sobre acumular objetos inútiles o gastados

Personas que acumulan o coleccionan cosas, y tienen incapacidad para tirar objetos gastados o inútiles, incluso cuando no tienen ningún valor sentimental. Por ejemplo, cromos, calendarios, marca páginas, figuras de navidad, balones, etc.

8- Pensamientos obsesivos de violencia o agresión

Este tipo de pensamientos son los más impactantes porque su contenido es totalmente desagradable para la persona que los experimenta. En realidad, tienen en común el miedo a perder el control y realizar conductas que no quiere hacer. Por ello generan malestar y ansiedad.

Por ejemplo, que una embarazada piense en qué pasaría si cogiera un cuchillo y matara a su bebé, irremediablemente, provocará una reacción de miedo, ansiedad y sensación de falta de control y culpabilidad. Sin embargo, si esa persona, realmente quisiera hacerlo, no experimentaría ese sentimiento.

Cómo controlar los pensamientos obsesivos y repetitivos

Daniel Wegner, publicó s, donde explica algunos métodos que pueden servirnos para luchar contra los pensamientos obsesivos y persistentes. Estas técnicas no son remedios, son hipótesis que pueden ayudarnos a la supresión de los pensamientos obsesivos. Aquí vemos alguna de esas técnicas:

1- Distracción enfocada:  El objetivo de esta estrategia es desconectar nuestra mente del pensamiento que nos perturba. Cuando nuestra mente está distraída y concentrada en otras cosas, es probable que nuestros pensamientos obsesivos se minimicen.

2- Pospón el pensamiento que te perturba para más tarde: Esta técnica sugiere que al posponer nuestras preocupaciones a un tiempo designado de 30 minutos al día, podemos aliviar nuestra mente durante una parte importante de nuestro tiempo.

3- Trata de evitar el estrés: El estrés provoca que los pensamientos obsesivos vuelvan con fuerza.

4- Intenta aceptar los pensamientos indeseados en vez de luchar contra ellos: “Luchar con el blanco de tus pensamientos es como luchar en la arena movediza. Quiero que mires tus pensamientos. Imagina que están saliendo de tus oídos en pequeños letreros sostenidos por soldados marchando. Quiero que permitas a los soldados que marchen en frente tuyo, como un pequeño desfile. No discutas con los letreros, ni los evites, ni los hagas desaparecer. Solo miralos marchar” (Marcks y Woods, 2005, p. 440).

5- Técnica de exposición: La estrategia que mejor funciona para controlar los pensamientos obsesivos, es lo que se denomina en psicología como la técnica de “Exposición”. Consiste en pensar muchas veces, de forma consciente, en aquello que nos produzca ansiedad, para comprobar, que lo que pensamos que puede ocurrir, no tiene por qué ser real. Para realizar esta técnica es necesaria la figura de un especialista en psicología que sepa aplicarla y guiarnos en la realización, puesto que si no se realiza correctamente puede tener consecuencias negativas.

6- La meditación mindfulness: puede ayudarnos a luchar contra los pensamientos obsesivos, porque nos permite concentrarnos en el momento y promueve una actitud de compasión.

7- Escribe en un papel tus pensamientos obsesivos: Expresar tus sentimientos y pensamientos más profundos tiene múltiples beneficios y puede ayudarte a minimizar la persistencia de esos pensamientos indeseados que te atormentan.

Espero que os guste este tema tanto como a mi y que os haya llegado la información que quería transmitiros. Como siempre, os pasó la palabra y os invito a comentar debajo del articulo. Ideas, pensamientos, dudas, opiniones… ¿has tenido alguna vez pensamientos recurrentes?, ¿conoces a alguien que los tenga?, ¿qué hiciste?.

“Compartamos información”

Distorsiones cognitivas: Todo lo que necesitas saber sobre ellas y cómo evitarlas

¿Qué son las distorsiones cognitivas? ¿Cuáles son sus características? ¿Y sus consecuencias? ¿Qué tipos de distorsiones cognitivas existen? En este artículo resolveremos estas cuestiones a través de varios ejemplos que te permitan identificarlas. Además, te daremos algunos consejos que te posibiliten enfrentarte a estas creencias erróneas e incrementar tu bienestar.

¿Qué son las distorsiones cognitivas?

Una cantidad inconcebible de estímulos nos rodea en cada momento. Tenemos que detectar los diferentes hechos que suceden en nuestro entorno, prestar atención a los relevantes para nosotros, tomar decisiones óptimas en función de las circunstancias, recordar ciertos datos que pueden resultarnos útiles en el futuro, etc.

Necesitamos atajos que nos permitan pensar y actuar rápidamente. Por lo tanto, es lógico que cometamos sesgos cognitivos, que son errores ocasionados al procesar la información. Tienen lugar cuando no analizamos detenidamente una situación y pasamos por alto datos básicos.

Por ejemplo, estaremos experimentando un sesgo cognitivo si afirmamos que no es necesario estudiar para un examen tipo test porque una vez aprobamos eligiendo arbitrariamente las respuestas.

Las distorsiones cognitivas son un tipo de sesgo negativo. Son tendencias que conducen a las personas a interpretar el mundo de forma irracional y desadaptativa para ellas. Si alguien opina que todas las personas se apartan de él en el metro por su físico sin motivo aparente, estaría bajo los efectos de una distorsión cognitiva.

Es pertinente que sepamos que nuestros pensamientos influyen notablemente en nuestra manera de percibir cualquier evento de nuestro día a día. Nuestra actitud ante los hechos es prácticamente tan importante como lo que nos sucede. A continuación, te daremos recomendaciones para que seas capaz de evitar los pensamientos negativos que deforman tu realidad y te impiden ser feliz.

Distorsiones cognitivas: Características

  • Están relacionadas con problemas mentales: Estas desviaciones del razonamiento son frecuentes en personas con trastornos psicológicos y perpetúan problemas como la depresión o las fobias.
  • No son trastornos mentales: Cualquiera de nosotros puede tener una distorsión cognitiva en un momento dado. ¿Quién no se ha sorprendido con un pensamiento desmedidamente catastrofista alguna vez?
  • Son difíciles de reconocer: Solemos estar tan centrados en nuestra manera de ver la vida que a veces nos cuesta reflexionar sobre la racionalidad de nuestros pensamientos.
  • Es posible vencerlas: Con fuerza de voluntad, en ocasiones con ayuda profesional, las distorsiones cognitivas pueden ser neutralizadas.

Distorsiones cognitivas: Causas y consecuencias

Cada persona interpreta el mundo a través de una perspectiva distinta. No podemos ser totalmente objetivos. No obstante, sí tenemos unas creencias comunes y somos capaces de advertir cuándo alguien está desarrollando conductas desadaptativas o tiene una percepción bastante errónea de la realidad. Por otra parte, unas personas son más propensas a las distorsiones cognitivas que otras.

En cuanto a las causas de las distorsiones cognitivas, es posible aprender a malinterpretar la realidad. Desde la infancia construimos esquemas que nos ayudan a entender cómo funciona el mundo. Si tras una mala experiencia comenzamos a dar por hecho que cada vez que alguien se ríe es porque se está burlando de nosotros, tal vez arrastremos esta creencia a lo largo de los años. Esta situación incluso puede dar lugar a problemas psicológicos graves.

Además, dado que no somos capaces de procesar todos los estímulos presentes en cada momento, es probable que directamente empleemos la información que nos aportan las distorsiones cognitivas sin cuestionarnos su veracidad. En consecuencia, estas desviaciones del proceso de razonamiento perduran.

Los resultados de las distorsiones cognitivas son ira, frustración, tristeza, miedo, baja autoestima, bajo autocontrol, síntomas de ansiedad, etc. Su principal efecto es un profundo malestar que repercute en varias áreas de la vida de los que las sufren con asiduidad.

Asimismo, dado que solemos ser coherentes con nuestros pensamientos a la hora de actuar, estos errores generan comportamientos bastante perjudiciales para el afectado y también para sus relaciones con los demás.

Por ejemplo, si estamos convencidos de que alguien está siendo agresivo con nosotros (aunque no existan evidencias), probablemente reaccionaremos como si la confrontación con la otra persona fuera real. Por lo tanto, seremos desagradables con nuestro interlocutor.

Distorsiones cognitivas: Tipos y ejemplos

Estos son los 17 tipos de distorsiones cognitivas más frecuentes según Yurica y DiTomasso con un ejemplo que ilustra cada una.

1. Inferencia arbitraria/saltar a las conclusiones

Son originadas cuando se llega a una deducción sin analizar previamente los diferentes elementos a tener en cuenta.

“Mi pareja me engaña porque se ha comprado una camisa nueva”.

2. Catastrofismo

Es la tendencia a imaginarse que una situación ha sido provocada por un evento excesivamente negativo sin haber observado evidencias previamente.

“Seguro que no ha vuelto a casa todavía porque ha tenido un accidente”.

3. Comparación

Consiste en pensar repetidamente que uno es inferior a los demás tras compararse con ellos.

“No tengo ni la mitad de talento que la gente que me rodea”.

4. Pensamiento dicotómico/blanco o negro

Se basa en valorar todas las situaciones de forma reduccionista y rígida. Las personas que piensan así sólo conciben que unas circunstancias sean absolutamente favorecedoras o totalmente adversas, buenas o malas, etc.

“Si no se lo pasa bien todo el mundo en la fiesta seré el peor anfitrión de la historia”.

5. Descalificación de lo positivo

Estriba en despreciar y no reconocer lo que uno ha hecho bien o las cosas buenas que le pasan.

“Bah, es la suerte de los tontos”.

6. Razonamiento emocional

Consiste en extraer consecuencias a través de las emociones que uno siente.

“Hablar en público es perjudicial para la salud porque sentí mucha vergüenza en aquel discurso”.

7. Construir la valía personal en base a opiniones externas

Se basa en juzgarse a través de los comentarios de los demás (o las interpretaciones que hacemos de ellos).

“Soy un completo desastre porque mi jefe me riñó por llegar tarde”.

8. Adivinación

Estos errores tienen lugar cuando una persona cree que es capaz de predecir el futuro.

“Ya estoy viendo cómo la gente se reirá de mí si asisto al partido”.

9. Etiquetado

Se basa en calificarse despectivamente.

“Los perdedores inseguros como yo lo seguirán siendo siempre”.

10. Magnificación

Es la inclinación a centrarse excesivamente en un hecho o una característica personal y exagerar sus rasgos negativos.

“Desmayarme en el supermercado es lo peor que me ha pasado en la vida”.

11. Leer la mente

Tendencia a suponer que uno sabe lo que los demás están pensando sin tener la más mínima prueba.

“Sé que piensa que estoy feo me ponga lo que me ponga”.

12. Minimización

Estriba en minusvalorar los la relevancia de los hechos positivos que le suceden a uno mismo o sus rasgos personales.

“Todos los comentarios que hago son insignificantes”.

13. Sobregeneralización

Sucede cuando se realizan deducciones a partir de sucesos poco representativos.

“Todos los insectos son tremendamente peligrosos porque una vez una avispa me picó”.

14. Perfeccionismo

Es la tendencia a desear e intentar desesperadamente que todo salga según las expectativas de la persona con esta distorsión cognitiva.

“Cualquier examen en el que mi nota baje del diez es tremendamente mediocre”.

15. Personalización

Ocurre cuando un individuo piensa que otra persona se ha comportado de determinada manera por su culpa sin tener motivo alguno.

“Seguro que esa señora se ha cambiado de acera por no cruzarse conmigo”.

16. Abstracción selectiva

Es la tendencia a valorar una situación centrándose únicamente en un aspecto negativo.

“Me equivoqué de palabra un par de veces mientras exponía, fijo que nadie entendió nada de lo que dije”.

17. Afirmaciones con “debería”

Son las creencias inflexibles de una persona sobre lo que supuestamente tendrían que hacer otras personas o ella misma.

“Debería ser tan encantador como ese actor”.

¿Has pensado en alguna persona en concreto al leer este apartado? ¿Sueles tener ideas similares frecuentemente?

Distorsiones cognitivas: Terapia Cognitiva

Aaron Beck es un psiquiatra estadounidense que creó la terapia cognitiva en los años sesenta. Su descontento con el psicoanálisis fue uno de sus motivos para desarrollar esta alternativa. Padeció una depresión y otros problemas psicológicos. Estudió científicamente diversos trastornos como la depresión y las fobias a través de métodos como la observación de sus pacientes e incluso mediante la autoobservación.

La terapia cognitiva es bastante popular en la actualidad y es un método bastante efectivo para modificar las distorsiones cognitivas de los pacientes. Se centra en la repercusión de los procesos cognitivos en nuestra salud mental. Una forma pesimista de percibir la realidad puede ser un elemento básico en el origen de un trastorno psicológico y una de las culpables de su mantenimiento.

No obstante, los profesionales de esta terapia afirman que los elementos cognitivos no son los únicos responsables de los problemas mentales, otros factores como el ambiente también son considerados por ellos.

Beck y sus seguidores opinan que las personas sienten malestar por la interpretación de los hechos, más que por lo que los sucesos son en realidad. En consecuencia, el objetivo de los especialistas que adoptan esta perspectiva es que sus pacientes reconozcan sus distorsiones cognitivas y les proporcionan alternativas para que logren adaptarse de una forma más realista y positiva al mundo. Varias investigaciones han demostrado empíricamente su validez.

Aprende a identificar distorsiones cognitivas

Tú puedes comenzar a detectar distorsiones cognitivas hoy mismo, independientemente de si deseas buscarlas entre tus propios pensamientos o si te preocupa especialmente uno de tus seres queridos. A continuación te proponemos unos sencillos ejercicios que te posibilitarán adoptar un punto de vista más racional.

Ejercicios para identificar las distorsiones cognitivas

  • Reflexiona sobre tus pensamientos: Realizar una autoevaluación nunca viene mal (mientras no nos juzguemos obsesivamente). De hecho, si adviertes que aparecen constantes distorsiones cognitivas entre tus pensamientos, puedes registrarlas para ser más consciente sobre ellas. Un diario puede ser una buena herramienta para explorar estas desviaciones del proceso de razonamiento. Comprender que no tienes motivos para pensar que “tienes la peor suerte del mundo” o que “deberías lucir un cuerpo perfecto”, racionalizar estas creencias y detenerlas cada vez que aparezcan es más sencillo si las examinas y profundizas en ellas.
  • Hazte preguntas: Aunque no estemos acostumbrados, es posible adquirir el hábito de detenerse a cuestionar nuestras opiniones para detectar posibles distorsiones cognitivas. Así evitaremos dar por hecho datos erróneos.
  • Procura conocer el punto de vista de los demás: Tengamos distorsiones cognitivas o no, considerar las perspectivas de otras personas siempre nos enriquecerá. Además, considerar las afirmaciones de los otros nos hará menos proclives a dejarnos llevar por equivocaciones.
  • Busca fuentes de información fiables: No es recomendable fiarse de cualquier página de Internet o de algún informante poco serio. Igualmente, nosotros o nuestros conocidos también podemos estar equivocados. Por lo tanto, es aconsejable contrastar la información que tenemos para evitar distorsiones cognitivas como las catastrofistas.
  • Desarrolla tu pensamiento críticoNunca es tarde para comenzar a pensar más analíticamente. Así conseguirás ver las situaciones de una manera holística sin dejarte llevar por los datos más simples y evidentes. Por ejemplo, busca las ventajas y las desventajas cuando te enfrentes a una decisión o te enfrentes a un reto.
  • Pregunta a tus seres queridos: Si sospechas que puedes estar dejándote llevar por las distorsiones cognitivas, también puedes abordar este tema con alguien de confianza. Te ayudará a contemplar tu situación más objetivamente.

Por cierto, a veces no es sencillo tratar con personas con distorsiones cognitivas. Aún así, es preciso que recordemos el malestar que estos errores del razonamiento causan y seamos empáticas con ellas. Cualquiera puede tener estos pensamientos irracionales en un momento dado. Ser demasiado críticos con los demás en estos casos, presionarlos o enfadarnos con ellos probablemente empeore la situación.

Consejos para evitar las distorsiones cognitivas

1. Recuerda que es posible cambiar tu forma de pensar

Las malas experiencias por las que pasamos a lo largo del ciclo vital pueden marcarnos. Algunas son especialmente duras y es imposible olvidarlas de un día para otro. No podemos cambiar el pasado, pero sí escoger nuestra actitud y qué enfoque deseamos adoptar en el futuro.

No conseguiremos deshacernos de nuestras distorsiones cognitivas sin esfuerzo, aunque es posible lograrlo con perseverancia y muchas ganas. Puedes probar a buscar argumentos positivos que contradigan tus pensamientos negativos o irracionales. Seguro que acabas adoptando otro punto de vista más beneficioso.

2. Cuida tu lenguaje

Cómo nos expresamos verbalmente tiene más repercusión sobre nuestra conducta y nuestros pensamientos de lo que solemos creer. Decir demasiado a menudo frases como “qué asco de vida” o “tendría que…” nos predisponen a tener una actitud inflexible y pesimista hacia nosotros mismos. Cambiar estas expresiones por otras que nos permitan imaginarnos como personas más competentes y acercarnos a lo que nos gustaría ser es conveniente para incrementar nuestro bienestar.

3. Mantén hábitos mentalmente saludables

Nuestra salud mental es tan imprescindible como la física. De hecho, ambas son indispensables para lograr un completo bienestar. Hay ciertos hábitos que te ayudarán a cuidarte; procura desarrollar tu inteligencia intrapersonal y tu inteligencia emocional, no pretendas aparentar algo que no eres, aliméntate de forma saludable, descansa suficientemente, etc. ¡Y no olvides dedicar tiempo a las actividades que te hacen feliz!

4. Apóyate en tus seres queridos

Tal vez pienses que tus amigos o familiares no van a entender cómo te sientes, que no tienes tiempo para hablar sobre estos temas, que no es importante desahogarte, etc. Sin embargo, mantener unas relaciones sociales positivas es una de las mejores armas para prevenir cualquier tipo de malestar psicológico. Expresar nuestros sentimientos y dialogar sobre nuestras creencias es esencial para sentirnos bien y alejar los pensamientos negativos.

5. Si necesitas ayuda, confía en un profesional

En algunos casos, aunque procuremos seguir las recomendaciones comentadas previamente, es preciso contactar con un especialista. Existen soluciones realmente eficaces para superar estos problemas. No dudes en ponerte en manos de un experto si lo necesitas. Mejorar tu calidad de vida es posible.

Muchas gracias por leer este artículo. Y tú, ¿observas frecuentemente distorsiones cognitivas? Te invitamos a comentar si te has quedado con alguna duda o deseas hacer alguna aportación sobre este tema.

La principal fuente de este artículo es:

RUIZ, M. A., DÍAZ, M. I. & VILLALOBOS, A. (2012). Manual de Técnicas de Intervención Cognitivo Conductuales. Bilbao: Desclée De Brouwer

Estados de conciencia: Qué es la conciencia, sus niveles y contenido

Seguro que has oído hablar de la conciencia o de los estados de conciencia: son conceptos misteriosos y complicados para las personas ajenas a las ciencias cognitivas. En este artículo te resumimos las ideas más importantes: cómo se miden los estados de conciencia, niveles, contenidos, estados alterados de conciencia, etc… de forma sencilla. 

¿Qué es la conciencia y estados de conciencia (EC)?

El estado de consciencia, o conciencia se puede definir como el estado en el que se encuentran activas nuestras fuciones neurocognitivas superiores (atención, percepción, lenguaje, funciones ejecutivas, memoria y coordinación). Este estado se da cuando el sujeto tiene conocimiento de si mi mismo y del entorno que le rodea.

Tener conciencia significa tener una experiencia -la experiencia subjetiva, el fenómeno de ver una imagen, oír un sonido, tener un pensamiento o sentir una emoción-. Tenemos conciencia incluso cuando “soñamos despiertos” o cuando soñamos dormidos, ya que tenemos experiencia.

La conciencia solamente se desvanece en el sueño profundo, en estados de anestesia general, o en otros estados que veremos más tarde; estados en los que no experimentamos nadaSe sabe que para tener conciencia es necesario el correcto funcionamiento de unas estructuras cerebrales determinadas.

Aunque las experiencias son privadas, podemos deducir que las personas tienen un estado conciencia si están en estado de vigilia y actúan con intencionalidad.

El nivel o estado de conciencia se suele evaluar puntuando las funciones visuales, auditivas, verbales y motrices utilizando escalas estandarizadas. También se evalúa el estado de conciencia pidiendo a los participantes que realicen conductas en respuesta a preguntas sencillas (“Presione este botón o mire hacia arriba si ve una cara en esta foto“). No obstante, puede existir conciencia en ausencia de respuestas conductuales. Por ejemplo, en el estado de mínima conciencia los pacientes están alerta y conscientes, aunque no ofrecen ninguna respuesta aparente. 

El estado de conciencia es un concepto que tiene dos grandes componentes:

  • El nivel de alerta (el nivel, o estado de conciencia)
  • La consciencia del entorno y de uno mismo (contenido de la conciencia).

Se necesita estar en estado de vigilia para tener conciencia (con la excepción del estado REM).

Contenido de la conciencia

En el primer nivel o estado de conciencia se establece una diferencia entre focalizar la atención hacia fuera, hacia el ambiente; y focalizarla hacia dentro, hacia uno mismo (autoconciencia). 

Se asume que para dirigir la atención hacia dentro o hacia fuera, un organismo debe estar alerta. Si un organismo no está alerta, está inconsciente, y no hay procesamiento de la información. Los estados donde no hay conciencia son el coma y el sueño profundo.

1- Nivel de alerta:

En el primer nivel o estado de conciencia, cuando alguien está alerta pero no consciente, un organismo experimentará percepciones, sensaciones, pensamientos, etc., pero no será consciente de esta experiencia. El organismo estará totalmente inmerso en la experiencia y será un actor irreflexivo de su ambiente. La mayoría de los animales se encuentran en este nivel de conciencia. Este nivel enfatiza el procesamiento de la estimulación externa, sin incluir a la propia persona como objeto de conocimiento, la cual es necesaria para movernos e interactuar en el ambiente.

En el primer nivel de alerta están los pacientes vegetativos. Los pacientes están despiertos, despiertan del coma, pero no muestran interacción “voluntaria” con el ambiente. Estos pacientes tienen sus ojos completamente abiertos pero, por definición, no son conscientes de sí mismos ni de su alrededor. Suelen hacer muecas, llorar o sonreir, aunque nunca en contingencia a estimulación externa; mueven los ojos, cabeza y extremidades de forma automática y sin sentido. El estado vegetativo es frecuentemente, pero no siempre, crónico. Si se proporciona cuidado médico (hidratación y nutrición artificial) los pacientes pueden sobrevivir durante años.El siguiente nivel se refiere a la “perspectiva en primera persona” o”perpectiva subjetiva; e implica la conciencia corporal, la cual permite la navegación espacial.

2- Nivel de “autoconciencia”:

El siguiente nivel o estado de conciencia, la “autoconciencia” se refiere a la capacidad de ser el objeto de nuestra propia atención. Ocurre cuando atendemos nuestro mundo interno y nos convertimos en observadores reflexivos de nosotros mismos. El organismo es entonces consciente de que está alerta y experimentando eventos mentales específicos, emitiendo conductas, etc. Una criatura con un lenguaje competente podría verbalizar cosas como “me siento cansado”.

3- Nivel de “meta-autoconciencia”:

Un último nivel de conciencia es la “meta-autoconciencia” -ser consciente de que uno es autoconsciente-. Representa una extensión lógica del nivel previo. Mientras que un sujeto con autoconciencia diría “tengo hambre”, un sujeto con meta-autoconciencia diría “soy consciente de que tengo hambre”.

Estados de conciencia ¿Cómo se sabe que los pacientes son completamente inconscientes?

Algunos autores proponen que una mueca o la respuesta al dolor demuestran destellos de algún estado de consciencia. Se sabe que cuando el diagnóstico se realiza con insuficiente cuidado, hasta uno de cada tres pacientes vegetativos son en realidad conscientes – aunque sea en estado de “mínima conciencia”. El error diagnóstico puede explicarse en parte por las dificultades en detectar signos de conciencia en pacientes con niveles cambiantes de actividad, atención y percepción.

Los últimos estudios de Neuroimagen Funcional están midiendo la actividad neural en reposo y durante estimulación externa (por ejemplo, ante estímulos dolorosos) en estos pacientes, mostrando valores más bajos. Otros estudios, utilizando drogas anestéticas, han mostrado una reducción de la actividad cerebral a la mitad de valores normales. Por otra parte, se observan reducciones similares en la actividad metabólica en el sueño profundo, aunque en el estado de sueño REM el metabolismo cerebral vuelve a los valores normales de la vigilia. En el estado vegetativo, el estado de “vigilia sin conciencia”, la actividad también baja a aproximadamente el 50% de los valores normales.

Sin embargo, en algunos pacientes que se recuperan estos niveles no muestran cambios sustanciales. Asimismo, voluntarios sanos muestran valores comparables a personas en estado vegetativo. Por el contrario, pacientes vegetativos muestran valores cercanos a los normales.

Por lo tanto, la relación entre niveles globales de función cerebral y presencia o ausencia de conciencia no es absoluta. Parece que ciertas áreas del cerebro son más importantes que otras para su emergencia. 

Diversos estudios de neuroimagen han intentado identificar las regiones que muestran disfunción en sujetos en estado vegetativo en comparación con sujetos sanos conscientes. Estos estudios han identificado disfunción no en una región, sino en una amplia red fronto-parietal, conocida por estar activa “por defecto”, en sujetos cuando descansan.

¿Sienten o padecen algo los pacientes en estado de conciencia vegetativo?

Una cuestión importante, por sus implicaciones sanitarias, es si los pacientes en estado vegetativo poseen percepción residual de dolor. Estudios que utilizan estimulación eléctrica de alta intensidad, experimentada como dolorosa en pacientes sanos, muestran activación en zonas de bajo nivel (tallo cerebral, el tálamo y corteza somatosensorial primaria) en pacientes vegetativos. Curiosamente, no se activaron áreas de alto nivel en la percepción del dolor (cortezas somatosensioral secundaria, insular, parietal posterior y cingulado anterior). De forma similar, la estimulación auditiva activa áreas auditivas pero no áreas de alto nivel en pacientes vegetativos.

En resumen, los pacientes vegetativos aún muestran activación cerebral, pero parece estar limitada a áreas de bajo nivel (subcorticales y corticales), y parecen mostra una desconexión de la red fronto-parietal relacionada con la conciencia.

Es un gran reto distinguir conductualmente pacientes en estado vegetativo con pacientes en estado de mínima conciencia porque ambos son, por definición, no-comunicativos. La Neuroimagen Funcional puede ser de gran valor para diferenciar objetivamente los patrones de activación ante estimulación externa. Recientemente, Schiff y cols. uitilizaron fMRI para estudiar pacientes en estado de mínima conciencia y sus resultados revelaron activación en áreas de lenguaje en respuesta a estimulación auditiva de narrativas personales, cosa que no ocurre en pacientes en estado vegetativo. En conclusión, la utilización de técnicas de Neuroimagen Funcional puede mejorar nuestra caracterización de pacientes supervivientes de daño cerebral grave, no sólo en el aspecto diagnóstico, sino también para diferenciarlos en términos de tratamiento, predecir su evolución, y mejorar las decisiones en las últimas fases de la vida.

Otros estados de conciencia disociados

El estado vegetativo no es el único que muestra disociación entre nivel de alerta y nivel de conciencia. En otros estados, los pacientes están alerta, pero muestran una conducta automática y sin finalidad:

  • Epilepsia y estado de consciencia: Las ausencias de conciencia se presentan como episodios cortos (entre 5-10 segs.), en las que muestran mirada fija y falta de respuesta, frecuentemente acompañadas por pestañeo. Los estudios de Resonancia Magnética Funcional han mostrado desactivación masiva en las zonas relacionadas con la conciencia. La epilepsia del lóbulo temporal también puede alterar la conciencia. La falta de respuesta suele durar varios minutos y los pacientes pueden mostrar atuomatismos manuales y orales. 
  • Sonambulismo y estado de consciencia: Se trata de una condición anormal que ocurre durante el sueño profundo. Es otro ejemplo de falta de respuesta transitoria, con nivel de alerta parcialmente preservada y conducta semi-intencionada, como el andar.

Referencias

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Morin, A. (2006) Levels of consciousness and self-awareness: A comparison and integration of various neurocognitive views. Consciousness and Cognition, 15(2), 358–371

Posner, J. B., Saper, C. B., Schiff, N. D. & Plum, F. Plum and Posner’s Diagnosis of Stupor and Coma (Oxford University Press, 2007).

Tononi, G. (2012) The integrated information theory of consciousness: an updated account. Arch. Ital. Biol. 150, 56–90

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Zeman, A. (1997) Persistent vegetative state. Lancet 350, 795–799

Creatina y Creatinina: Qué son estas sustancias, qué nos indican y cómo medirlas

¿Qué es la Creatinina? ¿Cómo se puede medir? ¿Qué nos indica? La Creatinina es una sustancia inofensiva en la sangre, y es producida y eliminada de forma constante por el organismo. A continuación, hablaré con más detalle del proceso que lleva a cabo nuestro organismo para generar Creatinina, que nos dicen los niveles de Creatinina y otras curiosidades como la relación con nuestra masa muscular y el funcionamiento cerebral.

Creatinina ¿Qué es?

Podríamos decir que la Creatinina es el producto final (de desecho), resultado de metabolizar la Creatina, (compuesto nitrogenado natural muy similar a los aminoácidos). Esta última, se encuentra de forma natural en nuestro organismo. La filtramos a través del hígado y la enviamos a los músculos a través del torrente sanguíneo.

De este modo, el proceso comenzaría con la metabolización de la Creatina a través de los músculos. Los desechos, serían la Creatinina, lanzada acto seguido al torrente sanguíneo y  filtrada por nuestros riñones. El último paso sería expulsarla de nuestro organismo  a través de la orina.

Cuando queremos conocer nuestros niveles de Creatinina, utilizamos análisis de orina. De este modo, la medición de Creatinina es uno de los mejores indicadores para conocer el estado de nuestros riñones y su funcionamiento.

Niveles de Creatinina en Sangre

Ya he hablado de que la Creatinina se produce y deshecha de una forma constante y permanente en nuestro cuerpo, por tanto, cuando se observa una alteración o un desequilibrio, es seña para pensar que algo no está marchando correctamente.

  • Niveles altos: Un aumento de concentración de Creatinina en la sangre es una señal de insuficiencia renal. ¿Por qué? La Creatinina está en la sangre y pasa a los riñones. Si estos no funcionan bien, la Creatinina empieza a acumularse.
  • Niveles normales: Los niveles normales de Creatinina no son absolutos, variando en función de muchos factores como:
    • Volumen musculatura:  A más musculatura, niveles más altos en sangre.
    • Edad: A más edad, niveles más altos en sangre. Lo normal en niños estaría entre entre 0,2 a 1 mg/dl.
    • Sexo: Los hombres tienen mayor musculatura que las mujeres, biológicamente. Lo normal en hombres estaría entre 0,7  y 1,3 mg/dl y en mujeres entre 0,5 a 1,2 mg/dl.
  • Niveles bajos: Por lo general, es más raro que una persona vaya al médico por tener niveles bajos de Creatinina. Esto puede ser causa de:
    • Enfermedades que ocasionan disminución muscular.
    • Tras una hospitalización con mucho tiempo en cama.
    • En la vejez, hay disminución de volumen muscular.

Un joven deportista puede presentar hasta 1,4 mh/dl de Creatinina sin padecer enfermedad renal, mientras que una señora longeva y delgada, con 1,2 mg/dl, puede tener riñones enfermos.

El resultado de Creatinina sirve para calcular la tasa de filtración renal (Clearance de creatinina), que es el volumen de sangre filtrado por el riñón a cada minuto.

Unos riñones normales filtran hasta 180 litros de sangre por día (aproximadamente 120 ml/min). Por ej., con valores inferiores a 60 ml/min son indicadores de insuficiencia renal crónica.

Diferencia entre Creatina y Creatinina

He ido mencionando ambos términos a lo largo de todo el artículo, pero igualmente voy a hacer una aclaración para diferenciar la Creatinina de la Creatina.

La Creatina en sí, es un nutriente útil para los músculos. Es la energía que necesita el músculo constantemente para funcionar, el combustible.

Estamos consumiendo Creatina constantemente, aun estando en reposo. Por otro lado, la Creatinina es el resultado de este consumo de Creatina. Su producción es constante, por este consumo mantenido que realizan los músculos.

Creatina. Musculatura y cerebro

Musculatura: Es muy común entre los deportistas utilizar suplementos para ayudar a los músculos a crecer y a recuperarse. Un ejemplo de esto, son los suplementos de Creatina. Los suplementos de Creatina, son uno de los predilectos de personas que se ejercitan en el gimnasio, porque, además de ser natural, por lo general no tiene efectos secundarios para el organismo y ayuda a que las fibras musculares no sufran tanto estrés después del entrenamiento, facilitando una mejor recuperación.

Sin embargo, podemos pensar que esto tiene otras aplicaciones ¿en que sentido?

Cerebro: He encontrado datos interesantes de la ubicación de Creatina en nuestro cuerpo en el trabajo de Víctor M Cabrera Oliva “Las ayudas ergogénicas en el deporte: Mitos y realidades”:

Las mayores concentraciones de Cr en el cuerpo humano se encuentran en el músculo esquelético, con aproximadamente un 95% del contenido total de este compuesto en forma de Creatina libre (40%) y decreatina fosforilada o fosfocreatina (60%). El 5% restante se reparte por otros tejidos orgánicos como son el corazón, los espermatozoides, la retina y el cerebro fundamentalmente
 Si seguimos investigando sobre la Creatina en nuestro cerebro, encontramos que, en el artículo “Deficiencia cerebral de creatina: primeros pacientes españoles con mutaciones en el gen GAMT” hay información, bastante interesante, sobre un nuevo grupo de enfermedades neurometabólicas hereditarias:

Los síndromes de deficiencia cerebral de creatina (Cr) constituyen un nuevo grupo de enfermedades neurometabólicas hereditarias que afectan a la síntesis y al transporte de Cr y se caracterizan por un defecto o ausencia de Cr y de Cr-fosfato en el cerebro. Existe un grupo de Errores Congénitos del Metabolismo producido por déficit de Creatina en el cerebro.

También podemos ver que en un estudio publicado a través de la edición on-line de la revista “Proceedings of the Royal Society: Biological Sciences“, que el consumo de Creatina estimula la actividad cerebral favoreciendo  la memoria y velocidad de procesamiento.

  • Las células  como las neuronas, que necesitan mayor cantidad de energía dependen en alto grado de la función del sistema Creatina-Fosfocreatina para el transporte de la misma.

En CogniFit disponemos de diferentes herramientas para ejercitar nuestro cerebro. Es la herramienta líder de estimulación cognitiva, sus ejercicios cerebrales pueden practicarse online desde cualquier dispositivo. Se trata de ejercicios clínicos en forma de sencillos juegos, elaborados por neuropsicólogos y neurocientíficos.

Permiten “entrenar” de forma profesional las principales funciones cerebrales como la atención y la memoria.

Este programa ha sido validado por la comunidad científica y es utilizado en diversos hospitales, colegios y universidades de todo el mundo. Os animo a que descubráis esta herramienta fácil de usar con la que cualquier persona puede evaluar y entrenar su cerebro de forma profesional.

Conclusiones

Si hacemos un recorrido a lo largo de la información del artículo, podemos sacar en claro distintos conceptos.

Por un lado vemos qué es en sí la Creatinina y su forma de desarrollarse en nuestro organismo. Podemos ver que se forma a través de la Creatina, siendo metabolizada por los músculos.

La los niveles de Creatinina en sangre van directamente relacionados con los problemas  de riñones, de hecho, uno los indicadores más utilizados es la medición de los niveles de Creatinina a través de la orina.

La Creatina, juega un papel esencial en el desarrollo de la musculatura y muchos deportistas utilizan suplementos de este compuesto. Además, dentro de la alimentación, las mayores fuentes se encuentran en la carne roja magra, el salmón y el atún, sin embargo, aún siendo los alimentos más ricos, la proporción es bastante escasa.  En realidad, se plantea aquí cierto debate para los vegetarianos y veganos, ya que pueden tener ciertas carencias en este aspecto. No hay que olvidar que la Creatina es bastante importante para la musculatura, y también para la actividad cerebral, en concreto la memoria. De hecho, si consultáis el enlace de la revista facilitado anteriormente, hablan de que una parte de la muestra eran personas vegetarianas, para poder establecer una linea base de personas que no consumen alimentos animales que contengan Creatina.

¿Conocías ya la Creatina y la Creatinina? Alguna vez has realizado evaluaciones de tus niveles de Creatinina a través de la orina?

Como siempre, os invito a que si quieres añadir algún aspecto, opinión o tienes alguna duda, puedes dejar tu comentario debajo del artículo.

“Compartamos información”

¿Cómo evitar que se nos olvide lo que estudiamos?

¿Cómo recordar lo estudiado? Memorizar datos no es aprender. Aprendemos cuando nos sorprendemos, y nos salimos de la monotonía, cuando algo llama nuestra atención y despierta nuestra curiosidad. Cuando asociamos el aprendizaje con situaciones reales de la la vida diaria, cuando estamos motivados, y amamos aquello que queremos aprender. ¿Cómo podemos construir de manera sólida los conocimientos, y almacenarlos a largo plazo? Descubre en este artículo algunos consejos útiles sobre el aprendizaje significativo. ¡Consigue que lo que aprendes se quede grabado en tu memoria a largo plazo!

Para aprender es necesario relacionar nuevos aprendizajes con conocimientos e ideas previas. A medida que vamos adquiriendo nuevos conocimientos, vamos creando redes o mapas conceptuales, donde vinculamos la información nueva con la información y conocimientos que ya tenemos almacenados. El núcleo del aprendizaje significativo, por tanto, es la forma en la que integramos la información con nuestros conocimientos previos.

Pero como seguramente ya habrás podido comprobar, no todo lo que aprendemos queda almacenado en nuestra memoria a largo plazo. Para que así sea, es necesario, en primer lugar, encontrarle un sentido a la información que estamos procesando, comprenderla, darle un significado.

Solo cuando aprendemos de ésta forma somos capaces de dar argumentos, de reflexionar, de aplicar y de explicar la información que hemos adquirido. Cualquier otro tipo de aprendizaje será mecánico y memorístico, y probablemente se olvide con facilidad.

A continuación veremos qué aspectos son necesarios para que podamos recordar lo estudiado.

¿Qué elementos determinan que recordemos aquello que hemos estudiado?

Son tres los elementos principales que van a determinar que nuestros aprendizajes perduren en el tiempo: La forma en que se presenta la información, la información previa de que disponemos, y la actitud y disposición que tenemos para aprender.

  1. Forma en que se presenta la información: Para que recordemos aquello que estudiamos necesario que la estructura y complejidad del texto estén adaptados a nuestra capacidad cognitiva y también a nuestra edad. Por ejemplo, un niño de 8 años no puede recordar por mucho que lea los apuntes de instituto de su hermano de 16 años, porque su cerebro no aún no es capaz de procesar estructuras sintácticas de esa complejidad.
  2. Información previa de la que disponemos: Es importante también disponer de nociones o conocimientos que sirvan de “cimientos” para la adquisición de nueva información. Como venimos diciendo a lo largo de todo el texto, un elemento clave a la hora de recordar lo estudiado es el establecimiento de relaciones entre información ya almacenada e información nueva. Así, desde que somos pequeños vamos enlazando contenidos, experiencias, que se agrupan en mapas conceptuales, que se irán haciendo cada vez más complejos a medida que vamos adquiriendo información nueva.
  3. Actitud y motivación que tenemos para aprender: Otro factor que va a determinar que recordemos, o no, lo que estudiamos, es la disposición y el interés que tenemos por aprender. Para esto es necesario que la información sea capaz de captar nuestra atención, de promover nuestro compromiso, ya sea porque nos interesa el tema, o porque estamos persiguiendo otro fin a largo plazo.

A estas alturas te estarás preguntando qué es lo que puedes hacer tú para lograr recordar lo estudiado, cómo puedes mediar en este proceso y promoverlo. A continuación te damos las claves para que tus aprendizajes se mantengan en el tiempo.

Consejos para recordar lo estudiado

¿Cómo aprende el cerebro? Como hemos visto anteriormente, son tres los factores principales que intervienen a la hora de que la información se quede grabada en nuestra memoria a largo plazo y, por consiguiente, seamos capaces de recordar y manejar mejor la información aprendida. Es necesario que todos estos aspectos estén presentes, y tú debes tomar parte activa en este proceso. Para ello, puedes probar a seguir los siguientes pasos y ver qué tal te funciona a ti.

  1. Lo primero que debes hacer es adaptar a ti el material que vas a aprender. Dando por supuesto que el material está adaptado a tu nivel cognitivo, mi consejo es que hagas lo siguiente:
  2. Empieza con una primera lectura rápida que te permita extraer una idea principal acerca del tema sobre el que quieres aprender.
  3. Después haz una lectura más minuciosa, y trata de reelaborar el contenido de manera que te sea más fácil comprenderlo: Busca el significado a todas las palabras que no conoces, y que están impidiendo que le puedas dar un significado completo a la información que tienes que aprender.
  4. Vuelve a reelaborar la información. A la mayoría de las personas les funciona bastante bien la realización de esquemas hechos con sus propias palabras. Puedes probar con este método, pero si no te funciona existen otras formas de reelaborar la información. Lo importante es que encuentres el método que mejor te funciona a ti. La finalidad que tienen todos estos pasos es la de favorecer el procesamiento y la comprensión de la información que vamos a aprender.
  5. Una vez que hemos adaptado la información a nosotros mismos, debemos almacenarla en nuestra memoria a largo plazo, para que el aprendizaje se recuerde y perdure en el tiempo. Siguiendo el modelo de aprendizaje significativo propuesto por Ausubel, Novak y Hanesian, es determinante relacionar la información nueva con conocimientos que ya tenemos.
  6. Busca ejemplos, aplicaciones, circunstancias, experiencias vividas… que tengan algún tipo de relación con lo que tienes que aprender. Es más fácil para un niño aprender los animales invertebrados si se les muestran ejemplos que ellos conocen. Por ejemplo, miraríamos un gusano en una imagen (o en la realidad si es posible) y decimos:
    • ¿Qué quiere decir la palabra invertebrado?
    • Sin columna vertebral.
    • ¿Cómo es el gusano?
    • (…)
  7. Si se asocia lo que aprendemos a cosas que ya conocíamos, es más probable que no se olvide. En cambio, si aprendemos una definición compleja acerca de los invertebrados de memoria, y no analizamos su significado y su sentido, probablemente olvidemos rápidamente esa información.
  8. Repasa la información que quieres aprender. Cuantas más veces la proceses, más probable es que quede almacenada en tu memoria a largo plazo.
  9. Pero ninguno de los aspectos anteriores sería posible si no tenemos la actitud y la motivación suficiente como para centrar nuestro tiempo y atención a aquello que tenemos que aprender. Es cierto que muchas veces tenemos que estudiar cosas que nos interesan poco, e incluso a veces, nos cuesta encontrarle una utilidad a ese aprendizaje, pero aún así nos esforzamos por centrar nuestra atención porque deseamos alcanzar un objetivo a más largo plazo. Así, cuando te vengas abajo en esos momentos en los que lo ves todo complicado, con poca utilidad, y no te siente muy motivado, date un respiro.
  10. Debes recordarte a ti mismo, en cada uno de esos momentos de debilidad, lo importarte que es para una meta futura que deseas. Por ejemplo, si tienes que preparar un examen sobre esa materia que odias y en la que jamás te gustaría trabajar, debes recordarte que si no apruebas ese examen, y adquieres ese conocimiento, no podrás graduarte, y no trabajarás en lo que siempre has deseado.
  11. Una forma también de aumentar nuestra motivación e interés es tratar de hacerlo atractivo para nosotros. Para ello puedes utilizar el ejemplo del apartado anterior, es decir, buscar ejemplos reales sobre su implicación, porqué es importante, en que ocasión te puede ser de ayuda… así lograrás encontrarle sentido, y te será más fácil aprenderlo.
  12. Evita distracciones y centra tu atención en el momento presente, en lo que estás haciendo en ese momento. Deja a un lado el móvil, y no observes a la gente que pasa por la calle…
  13. Crea un estado emocional que favorezca tu aprendizaje. Los estados emocionales positivos suelen fomentar el proceso de aprendizaje. Descubre estos trucos de psicología positiva. El uso del humor puede ser una buena herramienta para captar el interés y la atención.
  14. Actualmente, existe una gran variedad de tests y ejercicios de rehabilitación cognitiva que pueden ayudarnos a conocer mejor nuestro cerebro y mejorar las áreas cognitivas en las que necesitamos refuerzo. La herramienta líder es CogniFit utilizada por la comunidad científica, colegios y hospitales de todo el mundo (sus test y ejercicios cognitivos informatizados también los encontramos en español). Esta herramienta clínica ayuda a valorar y mejorar un largo rango de áreas cognitivas:

Si sigues todos estos pasos, tendrás  muchas posibilidades de recordar lo estudiado y podrás manejar y aplicar esa información cuando sea necesario.

Finalmente, os dejo con un vídeo donde aparecen diferentes técnicas de estudio, que pueden facilitarte los pasos más complicados del aprendizaje significativo, ya que te ayudarán a comprender mejor la información que ahora te resulta desconocida y compleja. ¿Cómo aprender cualquier cosa más rápido?

Espero que este artículo os ayude a aprender de forma más sólida y duradera. Si alguno de vosotros decide ponerla en práctica, me gustaría que me dijeseis qué tal os ha ido, y si os ha facilitado el trabajo. Si tenéis alguna duda, también podéis comentarme abajo.

Glutamato monosódico (GMS): Lo que necesitas saber sobre este potenciador del sabor

¿Qué es el Glutamato Monosodico (GMS) y para qué se utiliza?, ¿cuál es la relación del GMS con el quinto sabor o umami?, ¿debemos evitar este potenciador del sabor? En este artículo te explicamos todo sobre el glutamato monosódico: Con qué otros nombres se conoce a este aditivo alimentario, qué comidas lo contienen, su relación con la obesidad, el síndrome del restaurante chino, y te damos unos consejos. 

Glutamato monosódico

Puede que hayas estuchado la palabra Glutamato en algún lado, pero no sepas muy bien qué es, o que significa. Muchas veces oímos noticias o recibimos información que no sabemos identificar del todo. Por ejemplo, sobre efectos que tienen los alimentos con Glutamato en nuestro cuerpo, lo que provocan ciertas sustancias… pero no entendemos demasiado bien algunos nombres. En este artículo, desarrollaremos lo que necesitas saber sobre este aminoácido.

¿Qué es el Glutamato Monosódico? Esta sustancia, también conocida como GMS o glutamato de sodio, es la sal sódica del ácido glutamínico (uno de los aminoácidos esenciales que más abundan en la naturaleza). El GMS es un aditivo alimentario, que aporta el mismo sabor “umami” que podemos encontrar de forma natural en algunos alimentos. Químicamente, son iguales. La industria alimentaria utiliza y comercializa el glutamato monosódico como aditivo alimentario o “sazonador” para potenciar el sabor de algunos alimentos. 

El GMS, por si solo no tiene un sabor agradable. Es necesario complementar esta sustancia con otros alimentos para que pueda potenciar, armonizar, y equilibrar el sabor de determinados platos, volviéndolos más apetitosos.

El glutamato monosódico combina muy bien con diferentes alimentos: Carnes, pescados, verduras, sopas, salsas… y contribuye a que estos tengan un sabor más agradable.

Este aditivo se ha considerado no tóxico y seguro si “se consume en niveles habituales”. Sin embargo, parece existir algún grupo de personas que sí manifiesta síntomas, como vómitos, náuseas o diarrea, cuando consumen alimentos aderezados con glutamato monosódico.

El Glutamato Monosódico y su relación con el quinto sabor “Umami”

Todos conocemos los sabores básicos del gusto (dulce, amargo, salado y ácido). Pues bien, además de estos, tenemos que incluir el Umami, el sabor del Glutamato monosódico. Para muchos puede sonar como algo novedoso o extraño, sin embargo, fue identificado como sabor por el científico Kikunae Ikeda en 1908.

Este científico, investigaba unas algas ricas en Umami, y consiguió aislar uno de los componentes de estas algas, el Glutamato Monosódico.

“Umami” en japonés, significa “delicioso” o “sabor profundo” porque, tras comerlo, permanece un tiempo en la boca. De hecho, tiene un sabor tan placentero que incita a seguir comiendo mayor cantidad de ese producto.

  • Podemos aprender a identificar el sabor del Glutamato Monosódico prestando atención al centro de nuestra lengua. El biólogo Charles Zuker, determinó en el año 2001 que el mayor número de receptores gustativos específicos para este sabor, se encuentran ahí, en el centro de la lengua.

Seguramente, hayas comido alimentos que tenían este sabor característico, pero como no tenemos esta palabra en nuestro vocabulario, nos limitamos a describirlo con o un “mmmm” o… ¡uff! ¡que bueno está esto!, ¡que sabroso! Incluso, puede que hayas probado algún alimento pre-cocinado o aperitivos “de bolsa” y comentado “no sé que tendrá… pero no puedo parar de comerlo…!”.

Incluso, si os paráis a pensarlo, hay diversos anuncios publicitarios, que hacen alusión indirecta a las propiedades del Glutamato Monosódico (MGS), ingrediente de los mismos. Apuestan que “no podrás comer sólo una unidad”, o te advierten, de forma sugerente, que “cuando abras el bote, no podrás parar”.

¿Con qué otros nombres se conoce el Glutamato Monosódico?

El Glutamato Monosódico es un potenciador del sabor que aparece denominado en las etiquetas de los alimentos de diferentes modos. El GMS recibe distintos nombres, como por ejemplo:

  • E-621
  • Proteína vegetal hidrolizada
  • Levadura autolizada
  • Caseína hidrolizada
  • Maíz hidrolizado
  • Gluten de trigo hidrolizado
  • Proteínas
  • Concentrado de proteínas de suero de leche
  • Ácido cítrico
  • Suero de leche parcialmente hidrolizado
  • Proteína de leche hidrolizada

Alimentación: Qué comida contiene Glutamato

Hay muchos otros alimentos que contienen Glutamato Monosódico añadido para generar este sabor y también, para elevar el aumento del consumo de los mismos. Podríamos considerarlo un “truquito” de la industria de la alimentación para elevar sus ingresos, aumentando la demanda de estos “suculentos bocados”:

  • Aperitivos, fritos, snaks
  • Fiambres y embutidos
  • Patés
  • Aceitunas, pepinillos, encurtidos…
  • Comida precocinada
  • Sopas instantáneas
  • Comida congelada
  • Salsas preparadas y salsa de soja
  • Comida “basura” (pizzas congeladas, kebabs, hamburguesas…)

¿Deberíamos evitar el Glutamato? Relación entre Glutamato monosódico, exceso de apetito y obesidad

¿Debe preocuparte el glutamato monosódico? Es de esperar, que tras leer este artículo, si te interesa en cierto modo tu salud y prestas atención a la alimentación, la próxima vez que vayas a la compra al supermercado leas más de una etiqueta. “A ver… ¿dónde está…?” Y descubras que el E-621, es omnipresente.

El Glutamato nos afecta negativamente cuando superamos una ingesta determinada. Pero si te paras a pensarlo, esto pasa con todo. ¿Qué es bueno en exceso? Es recomendable limitar el consumo.

Tampoco le des importancia de más a esto. Sí que es cierto que existe una relación entre el consumo de alimentos con Glutamato Monosódico y sobrepeso. Pero no quiere decir que el Glutamato engorde directamente. Podríamos explicar la relación entre obesidad y Glutamato Monosódico de la siguiente manera:

  • Consumir alimentos muy procesados como snaks, bollera industrial, comida pre-cocinada…: Una característica de este tipo de alimentos, muy procesados, cargados de azúcares y con cantidad de grasas trans, es que no nos sacian. A esto debemos añadirle que suelen ir cargados de Glutamato Monosódico, cuyo sabor y sensaciones que generan, nos incitan a una ingesta mayor de estos productos. Por tanto, el Glutamato Monosódico contribuye indirectamente al incremento de peso, pero no por sí solo. Lo que nos engorda realmente es el consumo de alimentos hipercalóricos, sobretodo si es “el pan de cada día”.
  • Falta de autocontrol: Hay personas que se controlan más a la hora de comer que otras. Por mucho que un alimento lleve Glutamato Monosódico y tu cerebro te pida más, cada uno somos dueños de nosotros mismos. Podemos decidir comer solamente una porción o menor cantidad.

Comida china y Glutamato Monosódico: Síndrome del restaurante chino

Probablemente, hayan llegado a tus oídos diversos comentarios sobre la comida china, los productos que se utilizan en este tipo de restaurantes…

Algunas cosas que hayas escuchado, serán rumores o elucubraciones. Sin embargo, hay algo que es real. Son propios de estos restaurantes ciertos síntomas que se han categorizado como “Síndrome del restaurante chino”.

Algo que quiero clarificar antes, es que estos efectos son consecuencia del aminoácido libre.

  • Origen: Fue descrito por primera vez por Dr. Kwok
  • Inicio: Aparición en torno a los 15-20 minutos de comenzar a comida preparada con Glutamato Monosódico.
  • Duración: 2 horas
  • Síntomas:
    • Acorchamiento cervical posterior con irradiación a ambos brazos y espalda.
    • Debilidad general
    • Palpitaciones
    • Cefalea
    • Nauseas

La Dra. Taliaferro realizó un análisis de la situación en la revista Journal of Environmental Health señalando: Todos los organismos internacionales competentes coinciden en que el uso normal y controlado del Glutamato Monosódico no supone un peligro para la salud.

Así se han expresado en diferentes ocasiones el Comité de Expertos de Aditivos Alimentarios de la OMS, o el JECFA (un Comité conjunto OMSFAO), el Comité Científico para Alimentación de la Comunidad Europea, o la American Medical Association. Incluso la exigente FDA americana tiene clasificado al Glutamato como sustancia saludable GRAS (Generally Recognized As Safe), en el mismo grupo que la sal, la pimienta o el azúcar, añadiendo que “no hay evidencia científica que establezca que el glutamato cause, en particular, severas reacciones adversas o que tengan peligro las reacciones que puedan ocurrir a bajas concentraciones del mismo”.

¿Qué podemos decir sobre todo esto? Hay personas más vulnerables o sensibles al GMS. Lo mejor, es controlar el consumo y no realizar grandes ingestas de productos que sabemos que contienen este compuesto.

Glutamota monosódico: Recomendaciones

Al final, vemos que el equilibrio es salud. Parece ser la clave para el ser humano como especie en todos los ámbitos de la vida. Siempre hablamos de estabilidad, de evitar los hábitos perjudiciales, rutinas, alimentación equilibrada… Podemos ver que al hablar del Glutamato Monosódico, seguimos en esta línea. Se puede consumir con “mesura” dentro de una alimentación “equilibrada”.

Por otra parte, el conocimiento es poder y, en alimentación, es muy importante saber qué llevan y qué nos aportan los alimentos. Ya hemos visto con qué nombres se presenta en las etiquetas de los alimentos, por lo que podemos decidir si queremos ingerirlo en ese momento, o no.

De todos modos, estas son mis conclusiones. Es posible que vosotros hayáis tenido otras e incuso podáis aportar más información. ¿Qué os parece? ¿Habéis sufrido alguno de los síntomas del síndrome del restaurante chino después de comer en uno de estos establecimientos?, ¿habíais oído ya hablar sobre el Glutamato Monosódico?, ¿conocéis mitos o verdades sobre este aminoácido? Somos lo que comemos.

Como siempre, os invito a comentar debajo del artículo!

“Compartamos Información”

¿Cómo puedo generar más dopamina? ¡Directo al circuito del placer!

¿Cómo puedo generar más dopamina? La dopamina te hace sentir bien; cuando vives una situación agradable tu cerebro… ¡bang!, dispara tus niveles allí donde estés. Cuando los niveles de este neurotransmisor son adecuados, podemos sentir placer, amor, apego, motivación, bienestar… Esta sustancia es también fundamental para el aprendizaje y la memoria. Un déficit de dopamina puede producirnos sensación de debilidad, falta de ilusión, desinterés e incluso depresión. Descubre cómo aumentar tus niveles de dopamina de forma natural ¿Cómo podemos estimular la producción de dopamina?

Generar dopamina

La dopamina regula nuestros movimientos, nuestras respuestas emocionales y también nos ayuda a ser conscientes de las posibles recompensas y a ponernos en acción para conseguirlas. ¿Cómo puedo generar más dopamina? ¿Tengo mucha o poca?

Según el investigador Thorsten Kierast, de la Charité University de Berlín, “la cantidad de dopamina es diferente en cada persona”. Su déficit puede producir depresión, desinterés, enfermedad de Párkinson e, incluso, predisposición a diferentes adicciones.

Cómo generar más dopamina:

1. Evita el azúcar y el café

Evitar (en la medida de lo posible) el azúcar o el café puede ayudarnos a mantener unos niveles adecuados de dopamina. Estas sustancias, aunque producen un rápido subidón, a largo plazo interrumpen la captación normal de este neurotransmisor y hacen que sea menos sustentable. La mayoría de las sustancias adictivas alteran los circuitos de dopamina y pueden estimular demasiado el sistema reforzando su consumo y llevarnos a la adicción.

2. Coopera con los demás y no compitas

Estudios de imágenes cerebrales han comprobado que la cooperación, la reciprocidad y las recompensas sociales activan áreas como el estriado ventral donde se reciben grandes cantidades de dopamina.

3. ¡Música maestro! Escucha tu canción favorita

Escuchar tu canción favorita puede dibujarte una sonrisa aunque estés teniendo un día de perros. La música puede potenciar nuestras emociones. El intenso placer que experimentamos al escuchar música provoca que nuestro cerebro potencie la secreción de dopamina.

Algunos análisis han revelado que los niveles de dopamina se incrementaban al escuchar el momento “cumbre” de la canción o melodía, cuando la música nos hace estremecer y experimentamos algo parecido a un “escalofrío”. ¿A que estás esperando para poner tu canción o para tocarla tú mismo?

4. Practica la gratitud 

La gratitud puede ayudarnos a generar más dopamina. Se ha demostrado que las personas agradecidas muestran unos niveles de felicidad mayores. Sentirnos agradecidos por lo que hemos conseguido, por lo que tenemos, por lo que otros han hecho o hacen por nosotros, por la vida, por nuestra familia… La gratitud es una forma de mirar y afrontar nuestra realidad que nos acerca a los que más queremos. ¡Practica la gratitud y potencia de forma natural tus niveles de dopamina!

5. ¡Disfruta de los pequeños placeres de la vida! 

Quizás parezca demasiado obvio, pero no todos se permiten el lujo de hacerlo. Qué agradable sensación al encontrar lo que “buscas”, o aquello que encaja con tus necesidades del momento. ¿Cómo puedo generar todavía más dopamina?

6. Mantén tus niveles de estrés a raya

Unos niveles razonables de estrés pueden ser beneficiosos, pero nunca prolongado demasiado en el tiempo, pues el estrés crónico puede tener unas consecuencias devastadoras para el cerebro. Investigadores de la universidad de Washington descubrieron que el estrés prologando inhibe la liberación de dopamina. Un déficit de este neurotransmisor puede conducirnos hacia una tristeza crónica.

Detecta cuándo las exigencias de “ahí afuera” se multiplican y tú no dispones de suficiente tiempo para realizarlas. Ponle remedio con alguna actividad que te permita desconectar. Salir a dar un paseo por la naturaleza o practicar algún deporte para respirar aire puro pueden ayudarte a darle un nuevo enfoque a la situación estresante.

7. Comer es un verdadero placer: Alimentos que incrementan tus niveles de dopamina

La forma que tiene nuestro cuerpo de producir dopamina no es debido al consumo directo de alimentos con dopamina, sino mediante la síntesis del aminoácido “tirosina” o “fenilalanina” (que, mediante una reacción, se transforma en tirosina). Por eso, para estimular la secreción de este neurotransmisor aumenta tu consumo de alimentos ricos en tirosina: chocolate, sandía, almendras, plátanos, aguacates, carne, té verde, lácteos, arándanos, soja y derivados, etc…

Cada una de nuestras células (incluidas las neuronas) transforman los nutrientes que ingerimos en sustancias utilizables para realizar sus funciones. Toma nota e incluye estos alimentos en tu dieta. Los alimentos ricos en antioxidantes también contribuyen a la formación de este tipo de neurotransmisor ya que su labor es la de neutralizar todos aquellos radicales libres que producen daño en nuestras células. Conviene llevar una dieta rica en frutas y verduras.

¿Cómo generar más dopamina?

8. Márcate objetivos y consíguelos

Cuando te organizas y vas cumpliendo con aquello que te habías propuesto se incrementan tus niveles de dopamina. Así que ya sabes, trata de terminar aquello que empiezas. Hasta los logros más insignificantes pueden ayudarnos a generar dopamina de forma natural. Tus niveles de dopamina aumentarán al tachar una tarea cumplida en tu agenda.

9. Duerme largo y tendido

La dopamina juega un papel muy importante en la regulación del sueño. Trata de dormir un mínimo de 7 horas al día ( 8 sería lo ideal). La privación del sueño produce déficits cognoscitivos y nos afecta negativamente.

10. Practica yoga

El yoga favorece la producción de dopamina, afirma John Harvey, profesor clínico asociado de psiquiatría de la Universidad de Harvard; ¿Cómo puedo generar más dopamina? Baila o medita.

11. Establece rutinas y horarios

Es lo de siempre, pero no hay que subestimarlo. Con unos buenos horarios y respetando los ciclos de luz-oscuridad mantendrás un cierto orden que seguro te beneficiará más que una vida caótica.

Seguir una rutina es similar a crear una lista y cumplir cada uno de los pasos. Cuando dominamos una rutina, la dopamina nos recompensa con sensaciones de placer o evitación del dolor. Establecer una meta y cumplirla nos ayuda a sentirnos bien y realizados, aunque no debes olvidar marcarte nuevos logros y cumplirlos ¡Experimenta algo nuevo cada semana!

12. Cultiva tu curiosidad

La curiosidad nos mueve a la exploración, la investigación y el aprendizaje. Es un tipo de motivación intrínseca que nos empuja a buscar respuestas a las cosas que no conocemos.

13. ¡Enamórate!

Escáneres cerebrales indican que cuando un enamorado mira la foto de su pareja produce una fuerte activación de su circuito del placer, ¡segregando mucha dopamina!

14. ¡Deja que la vida te sorprenda!

¿Dónde? en el museo, en el cine o en una ruta en coche por lugares nunca vistos… Aventúrate ante lo desconocido.

Un halago, un chapuzón en el mar, mirar antiguas fotos, un ramo de flores, un baño relajante con aceites aromáticos y muchas burbujas, un buen libro, planificar un nuevo proyecto, mirar por la ventana mientras llueve, cantar bajo la ducha o bajo la lluvia, asistir al último concierto de Coldplay en tu ciudad… ¿Cuáles son tus pequeños placeres?

¿Cómo se crean nuevos circuitos de dopamina?

Gracias a tus propias experiencias. Si una vez segregaste dopamina al beber un gran vaso de agua y esta calmó tu sed, solo necesitarás la imagen de otro gran vaso y se dispararán los niveles de este neurotransmisor aquí y ahora.

Nuestro cerebro aprende con la experiencia y vamos creando de manera inconsciente nuevas rutas de aprendizaje alternativas, con la finalidad de adaptarnos. La dopamina nos hace olvidar el dolor y el miedo y, aunque solo sea por unos instantes, nos sentimos en la cima del universo.

Es algo así como una euforia transitoria en la que sientes que podrías hacer casi cualquier cosa. La mala noticia es que aunque todos los días descubriéramos algo nuevo, no volveremos a sentir exactamente las mismas sensaciones que al descubrirlo por primera vez, ya que a todo nos habituamos… ¿Alguna vez has sido incapaz de sentir satisfacción a pesar de haberlo intentado, como en la célebre canción de los Rolling Stones “I can´t get no satisfaction”? ¿Y quién no? Por eso seguimos buscando aquello que nos vuelva a hacer vibrar.

¿Cómo puedo generar más dopamina?

Ahora sabemos que la incertidumbre que precede a cualquier gratificación también nos hace segregar una buena dosis de dopamina: La sustancia química que, entre otras cosas, se encarga de nuestra motivación.  La espera que precede a la admisión en el trabajo que tanto ansías o la nota de un importante examen que no acaba de salir… Te mantienen en un limbo de agradable incertidumbre.

“Con nuestro culto a la satisfacción inmediata, muchos de nosotros hemos perdido la capacidad de esperar. La paciencia es una de las virtudes del ser humano, pero suele no ser compatible con la sociedad de la inmediatez en la que vivimos” Zigmunt Bauman.

Las drogas de las que se puede abusar son también estimulantes en la secreción de dopamina. Producen la misma euforia que obtendrías al participar en una competición de triatlón sin necesidad de hacer ningún esfuerzo y ahí radica su peligro, pues su efecto es más potente que las formas naturales. Generan euforia a corto plazo, pero con el paso del tiempo solo traen problemas, pues obtienes la excitación del logro sin haber logrado nada. Demasiado fácil, ¿verdad? Podemos observar el mismo efecto en las adicciones new age: las redes sociales, en cuya actividad también está involucrada la dopamina. Parece que vivimos en la sociedad de la recompensa inmediata, de la satisfacción de todos y cada uno de nuestros deseos. Y ¡Cuánto antes! Estamos siempre disponibles y el móvil se ha convertido en una prolongación de nosotros mismos. ¿Qué nos hace adictos a Facebook, twitter o Instagram? Descúbrelo en este didáctico video del psicólogo David J. Linden:

Buenos hábitos de estudio: Cómo lograr el éxito en los exámenes

¿¡Exámenes!? Son una fuente inagotable de problemas e incógnitas que nos acompaña a lo largo de una parte esencial de nuestras vidas. Pueden resultar realmente agobiantes. Pero también nos permiten alcanzar nuestras metas. Unos buenos hábitos de estudio nos ahorrarán tiempo y esfuerzo a la hora de prepararnos para estas ocasiones. Aquí te daremos unas pautas para que mejores tu rendimiento. Olvida las prisas de última hora. Descubre cómo simplificar tu vida y adquiere unos hábitos de estudio exitosos.

Buenos hábitos de estudio: Cómo lograr el éxito en los exámenes

Buenos hábitos de estudio: Definición

¿Cómo aprobar un examen? Los hábitos de estudio son prácticas habituales que nos permiten superar nuestras metas educativas. Tenemos miles de cosas que hacer a la vez y no suelen sobrarnos las ganas de estudiar. La principal consecuencia es que casi siempre nos vemos el día anterior con una pila inmensa de apuntes que memorizar. Lo más probable es que salgamos del paso de forma chapucera.

A veces damos por hecho que esto es lo más normal y que no hay otras alternativas. No obstante, hay una salida. Es posible adquirir unos hábitos de estudio exitosos. Si desde la infancia aprendemos qué, cuándo, cómo y dónde estudiar nos ahorraremos varios cafés y noches en vela. Aquí te daremos unas recomendaciones para que puedas llegar tranquilamente a los exámenes.

16 Hábitos de estudio de los estudiantes más exitosos

A lo largo de nuestra vida nos enfrentarnos a diversos tipos de retos que requieren que hinquemos los codos. Exámenes en el colegio, el instituto o la universidad, pruebas para acreditar idiomas, oposiciones y demás desafíos nos exigen mucho esfuerzo. No basta con que pongamos ganas. Además de ciertas capacidades intelectuales, hacen falta buenos hábitos de estudio, motivación, una actitud favorable y estrategias apropiadas.

Cada persona tiene unas habilidades distintas. Igualmente, vamos pasando por diversas experiencias que dan lugar a que usemos unos métodos u otros. Asimismo, no es lo mismo estudiar para un examen de matemáticas que intentar aprobar un test de biología o desarrollar diez temas de historia. Afortunadamente, hay ciertas semejanzas en los buenos hábitos de estudio que se precisan en cada caso.

1. Cuida tu salud

¿Ansiedad y estrés en exámenes? Vigila tanto tu cuerpo como tu mente. Todos conocemos la importancia de dormir bien. No siempre nos resulta posible, pero todos hemos experimentado los devastadores efectos que la carencia de sueño produce en la memoria. Adquirir unos buenos hábitos de estudio nos permitirá ganar tiempo para llegar descansados el día del examen.

Asimismo, tenemos que comer saludablemente para no perder la energía y hacer ejercicio para distraernos de vez en cuando. No olvides beber agua, aumentará tu rendimiento cognitivo. Tampoco debemos descuidar nuestra salud mental. Si estamos tristes o estresados nuestra atención descenderá impidiendo que nos centremos.

2. Sé organizado

Es cierto que algunas personas parecen planificar sus tareas de forma natural y que ser metódicos es parte de su personalidad. Tal vez a nosotros nos cueste más. Si pensamos en todas las tareas que se nos abalanzan y las fechas de entrega, es fácil que nos abrumemos. Esto no implica que tengamos que dar nuestros objetivos por perdidos, los buenos hábitos de estudio no son innatos. Podemos ser más ordenados.

Debemos saber cuáles son nuestras obligaciones para poder cumplirlas. Apuntar las tareas en una agenda resulta incómodo a algunas personas, pero puede ser realmente útil. Hay varios formatos, no es necesario que llevemos una de papel a todas partes. También podemos utilizar el móvil o el portátil. Hay numerosas apps que simplifican nuestra vida en este ámbito.

Uno de los primeros pasos para adquirir unos hábitos de estudio exitosos es saber cuáles son las tareas más importantes y de cuánto tiempo disponemos para realizarlas. Es vital que podamos visualizar nuestros objetivos para cumplir nuestros propósitos.

3. Encuentra un espacio adecuado

No todos nos sentimos cómodos en el mismo lugar. Por ejemplo, hay estudiantes que sólo se concentran en bibliotecas. Se sienten presionados por estudiar al estar en un ambiente de estudio, encuentran allí recursos que no tienen en casa o se ven obligados a no perder el tiempo tras haberse desplazado hasta allí. En cambio, otros son incapaces de dejar de mirar a la gente y no pueden evitar distraerse.

Es imprescindible que utilicemos un sitio bien ventilado, silencioso y que disponga de una iluminación adecuada. Incluso podemos adquirir buenos hábitos de estudio en casa. Debemos utilizar un lugar en el que nos sintamos cómodos. Lo suficiente como para no distraernos quejándonos sobre el frío o lo poco confortables que resultan los muebles. Igualmente, tampoco debe ser un sitio que nos invite a dormir sobre los apuntes. El simple hecho de tener una cama cerca resulta demasiado tentador.

4. Establece un horario

Si siempre nos sentamos en nuestro escritorio después de merendar y estamos allí dos horas hasta la cena, resultará más complicado que se nos olvide o nos de pereza. Incorporar unos buenos hábitos de estudio a nuestra rutina nos permitirá organizar mejor el tiempo.

5. Busca siempre fuentes válidas

Una de las cosas más importantes para estudiar es saber cuál es el contenido de la asignatura. No siempre contamos con un libro que reúna toda la información importante. A veces debemos tomar nuestros propios apuntes en clase y otras tenemos un acceso más complicado a lo que debemos estudiar.

Podemos tener buenos hábitos de estudio, pero si no sabemos qué aprender no nos van a servir para nada. Es básico que a principio del curso tengas claro qué se va a evaluar. Asiste a clase si es posible y reúne información que provenga de autores expertos en la materia. Además, si eres curioso y te formulas preguntas relativas a los contenidos, profundizarás más en el tema y lo retendrás mejor.

6. Practica el aprendizaje distribuido

Este tipo de aprendizaje consiste en separar los periodos de estudio. Es el opuesto al aprendizaje masivo, que implica hacerlo todo en una sola vez. Es mejor estudiar una asignatura una hora a la semana que siete en una sola noche. Estaremos más frescos y dispondremos de un tiempo extra si algo no sale como nos gustaría. Esto es posible si planificamos bien nuestro horario.

7. Trata de comprender, no de memorizar

Cuanto más interioricemos las ideas, más difícil resultará que las olvidemos. No es sencillo interesarnos por una asignatura que sólo nos importe para pasar el curso. Pero siempre podemos aprender algo relevante sobre cualquier tema.

Si haces mapas conceptuales o relacionas los contenidos con tu vida, mejorará tu recuerdo y puede que descubras que el tema te interesa más de lo que esperabas. Inventa reglas mnemotécnicas. Prueba a elaborar resúmenes y a buscar tus propios ejemplos. De esta forma los contenidos se instalarán más fácilmente en tu memoria a largo plazo.

8. Recuerda que no es lo mismo reconocer que saber

Podemos cometer un error si abrimos un libro y juzgamos por encima qué sabríamos explicar y qué no. La sensación de familiaridad no implica que tengamos una estructura coherente del asunto estudiado en nuestra mente.

Evalúa tus conocimientos. Hay exámenes disponibles de determinadas asignaturas y algunos libros plantean actividades de autoevaluación al final. Si no tienes la suerte de tener acceso a ningún recurso, puedes hacer un esquema o recitar el temario sin mirar a los apuntes.

9. Haz más visuales los contenidos

Vincula palabras con imágenes. Puedes poner pegatinas en los apartados más importantes, subrayar el texto con diferentes colores o buscar fotografías más ilustrativas que las palabras. Por otra parte, las imágenes en movimiento, muy inusuales o extremadamente fantasiosas son más memorables. Puedes establecer asociaciones que resulten imposibles de olvidar.

Cualquier recurso gráfico puede atraer nuestra atención hacia los contenidos y hacerlos más memorables. La psicología del color puede resultar tremendamente útil para crear conexiones más profundas y emocionales entre los estudios y nosotros.

10. No caigas en la multitarea

Realizamos incontables acciones a la vez a lo largo del día. Somos capaces de conducir mientras hablamos con un amigo, pensamos en el mail que tenemos que enviar, vigilamos el semáforo y masticamos chicle. En consecuencia, creemos que mientras estudiamos podemos escuchar música y contestar por WhatsApp. ERROR.

La multitarea fragmenta la atención y debilita nuestro recuerdo. Tenemos la sensación de que hemos cumplido, pero al final no hemos hecho nada correctamente. Es complicado resistirse a mirar el móvil cuando nos incitan sus pitidos. Lo mismo pasa con el portátil o cualquier distractor. Sin embargo, a veces tenemos que ponernos estrictos con nosotros mismos y apagarlos o dejarlos fuera de la habitación. Otros entretenimientos como las constantes excursiones al frigorífico también deben evitarse.

11. Proponte pequeños retos

Si vamos premiándonos (una pequeña tableta de chocolate o un rato libre para ver un vídeo), aumentará nuestra motivación. Si por cada tema aprendido nos damos un capricho, se incrementarán las posibilidades de que nos esforcemos.

Por cierto, no vale con leer los apuntes por encima. Es fundamental que establezcamos una forma de medir nuestro trabajo. Por ejemplo, podemos intentar explicarlo en voz alta cuando acabemos y contrastar nuestra respuesta posteriormente.

12 Tómate un respiro de vez en cuando

Si nos apoyamos en el aprendizaje distribuido será más sencillo. Aún así, vernos el día anterior al examen agobiados no es excusa. Los descansos son imprescindibles para que nuestro cerebro funcione adecuadamente.

Oblígate a pasear cierto tiempo. Impóntelo de forma obligatoria. Volverás más descansado y serás más consciente sobre qué tal va tu aprendizaje. Adquirir buenos hábitos de estudio no solo implica trabajar, también consiste en saber cuándo dejar de hacerlo.

13. Apóyate en tus seres queridos

Para tener unos buenos hábitos de estudio tenemos que estar mentalmente saludables. Esto será tremendamente complejo si nos aislamos o no mantenemos buenas relaciones con nuestros familiares y amigos. Necesitamos un contacto positivo con los demás para superar nuestros objetivos con energía y pensamientos positivos. Asimismo, no dudes en pedir ayuda para resolver dudas o hacer un buen repaso en voz alta.

14. Participa en grupos de estudio

Pertenecer a una unida comunidad de estudiantes que tengan que enfrentarse a la misma prueba que nosotros potencia nuestro rendimiento. Estos grupos permiten compartir apuntes, dudas e inquietudes. También son una fuerte impagable de apoyo. Sentirnos escuchados y comprendidos en situaciones de estrés es esencial.

No hace falta que el grupo esté compuesto por muchas personas, lo importante es que las interacciones entre ellas sean gratificantes y llevaderas. Un buen hábito de estudio podría ser incluso trabajar mano a mano solo con un compañero.

15. No te engañes a ti mismo

Ser realista es elemental para avanzar. Si nos infravaloramos nos distraerán pensamientos negativos que empeoren nuestro rendimiento y surgirán profecías autocumplidas. Es decir, si estamos seguros de que somos unos pésimos estudiantes y no tenemos remedio, haremos lo posible por corroborar esta creencia. En cambio, si nos consideramos personas competentes, haremos lo posible por no decepcionarnos a nosotros mismos.

Por otra parte, si sobreestimamos nuestras capacidades, nos quedaremos cortos a la hora de estudiar. Para dar la talla es básico que conozcamos nuestras posibilidades sin ser demasiado estrictos o permisivos. Los hábitos de estudio exitosos se encuentran en el término medio.

16.  Conoce tus puntos fuertes y débiles

¿Cómo aprende nuestro cerebro? La neuroeducación permite utilizar los conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro para ayudarnos a desarrollar todo nuestro potencial y a aprender mejor.

La neurociencia y neurodidáctica cada vez tienen más peso en las escuelas y centros que buscan optimizar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Actualmente existen herramientas clínicas de evaluación cognitiva que nos ayudan a identificar cuáles son nuestras debilidades y fortalezas cognitivas.

CogniFit es la herramienta de evaluación y estimulación cognitiva líder. Está dirigida a investigadores y profesionales médicos, pero también al público general que quiera conocer cual son sus puntos fuertes y débiles. Esta plataforma online cuenta con ejercicios clínicos de estimulación cognitiva en forma de sencillos juegos mentales que pueden ayudarnos a “entrenar” y mejorar aquellas áreas cognitivas que más lo necesitan.

5 Consejos para adquirir buenos hábitos de estudio

Tú sabes mejor que nadie cuáles son tus circunstancias. Cada persona funciona mejor de una forma determinada. Por lo tanto, conviene adaptar estos hábitos de estudio a nuestro entorno, el tipo de prueba a la que nos enfrentamos, nuestra manera de aprender, etc.

Es posible tener buenos hábitos de estudio en casa. No hace falta ir lejos para conseguirlos ni gastar enormes sumas de dinero en ellos. Las ganas y el esfuerzo son los principales requisitos para poner en práctica costumbres que nos permitan alcanzar nuestras metas.

1. Conócete bien

Analiza si de verdad estás adoptando unos buenos hábitos de estudio. No te empeñes en seguir técnicas que no te dan resultado por muy bien que funcionen con otras personas. El estudio debe ser un proceso activo y nosotros somos los encargados de amoldarlo a nuestras particularidades.

Busca el término medio. No hace falta que seas excesivamente perfeccionista. Pero un poco de exigencia te ayudará a hacer los ajustes pertinentes en tus hábitos de estudio en casa o en cualquier lugar. Si nos conocemos bien nos costará menos encontrar formas de modificar nuestras estrategias.

2. Experimenta

Si probamos una gran variedad de métodos distintos, nos resultará más sencillo saber cuáles van a ser hábitos de estudio exitosos para nosotros. No siempre hay tiempo para probar todas las técnicas que nos gustaría. Aún así, es necesario combinar varias estrategias para facilitar que los contenidos se alojen en nuestra memoria a largo plazo. Hacer varias pruebas puede resultar muy ameno y mejorar nuestros resultados.

3. No pierdas la motivación

Si no recordamos cuál es nuestro motivo principal para estudiar, puede que nos perdamos por el camino. Los buenos hábitos de estudio nos conducirán a nuestros sueños, pero para eso no tenemos que perder de vista lo que deseamos. Puedes poner en tu lugar de trabajo notas para recordarte para qué estás luchando tanto. Enorgullécete de tu esfuerzo.

Es lógico que a veces tengamos momentos de flaqueza. Las cosas no siempre salen como nos gustaría. Esto puede generar una inmensa fuente de sentimientos negativos relacionados con la tristeza, la ansiedad y el estrés. No obstante, debemos ser constantes. Las malas rachas se pasan y el esfuerzo tiene sus recompensas.

4. Si algo va mal, busca ayuda

Si notas que tus esfuerzos no dan su fruto, no te vendrá mal buscar apoyo. Puedes contar tus problemas a tus familiares o amigos (sin perder la independencia). No sientas vergüenza, es probable que ellos se hayan sentido así alguna vez y puedan compartir contigo cuáles son sus buenos hábitos de estudio. Si el problema persiste y sospechas que tienes dificultades especiales con el aprendizaje, no dudes en consultar a un profesional.

5. Diviértete

Con la presión y las noches sin dormir se nos olvida disfrutar del proceso. Los hábitos de estudio exitosos nos permiten disponer de tiempo para ver el lado más satisfactorio de la educación. Todos los contenidos que nos dan dolores de cabeza pueden convertirnos en personas más formadas y competentes. Quién sabe si algún día nos resultarán elementales para sobrevivir. No olvides valorar los aspectos positivos de cada paso que des.

Muchas gracias por leer este artículo. Esperamos que te haya resultado inspirador y que logres adquirir unos hábitos de estudio exitosos. Si conoces algún método que quieras compartir o deseas hacer alguna otra aportación, no dudes comentar.

Teoría de la mente: Qué es, test para evaluarla y actividades para potenciarla

¿Te has parado a pensar cómo sería tu mundo si no fueses capaz de intuir o imaginar las intenciones y pensamientos de los demás? La capacidad que nos permite tomar cuenta de aspectos como este se conoce como Teoría de la Mente. Sin embargo, existen ciertos trastornos en los que esta capacidad del ser humano se ve afectada ¿Qué pasaría si no fueses capaz de suponer, o imaginar lo que otros están pensando? Rocío Gracía Tribaldo, psicóloga, resuelve todas nuestras dudas y nos recomienda un test e interesantes actividades para trabajar la Teoría de la Mente

Teoría de la mente: Qué es y actividades para potenciarla

 

En este artículo te explicamos qué es la teoría de la mente, cómo se desarrolla, y su relación con el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Finalmente, te mostramos una herramienta para detectar dificultades en el desarrollo de la Teoría de la Mente, y te damos herramientas para trabajar esta habilidad desde casa.

Teoría de la Mente: ¿Qué es y cómo se desarrolla?

El concepto de Teoría de la Mente fue utilizado por primera vez por Premack y Woodruff en 1978 para explicar el comportamiento de un chimpancé tras realizar una serie de experimentos donde le presentaban diferentes situaciones problema y se le daban dos alternativas para resolverlas (una correcta y otra incorrecta). Finalmente, concluyeron que la chimpancé era capaz de resolver de forma correcta las situaciones problema porque era capaz de de reconocer el problema y el deseo de los experimentadores por resolverla, o lo que es lo mismo, era capaz de atribuirles un estado mental, el deseo. Para dar cuenta de éste hecho, acuñaron el concepto de Teoría de la Mente:

“Al decir, que un sujeto tiene una Teoría de la Mente, queremos decir que el sujeto atribuye estados mentales a sí mismo y a los demás,… Un sistema de inferencias de este tipo se considera, en un sentido estricto, una teoría; en primer lugar, porque tales estados no son directamente observables, y en segundo lugar, porque el sistema puede utilizarse para hacer predicciones, de forma específica, acerca del comportamiento de otros organismos (…)” Premack y Woodfruff, 1978 (p. 515-526)

Por ejemplo, si estamos hablando con un grupo de personas, y de repente, una de ellas se levanta y se va, casi automáticamente tratamos de comprender su comportamiento (el que observamos). Para ello, somos capaces de inferir que éste puede estar dirigido por un estado mental (por ejemplo, le han molestado mis comentarios), por una creencia (por ejemplo, cree que hemos terminado), o porque tiene otro plan. En definitiva, estamos realizando una especie de teoría de la mente al inferir estados mentales o creencias que expliquen la conducta.

El desarrollo de la Teoría de la Mente se debe de dar entre los tres y los cinco años, aunque se sigue perfeccionando durante los años siguientes. Cuando el niño “descubre la mente” es capaz de tomar consciencia de que las personas (y el mismo) tienen mente, y que dentro están los deseos, las emociones, las creencias, y las intenciones (estados mentales), y que a su vez éstos son capaces de guiar sus comportamientos.

En los últimos años, el concepto de Teoría de la Mente ha ido adquiriendo gran relevancia en la investigación y en la práctica clínica, sobre todo en relación al desarrollo y abordaje de los trastornos del espectro autista (TEA).

Teoría de la Mente y Trastorno del Espectro Autista (TEA)

El Trastorno del Espectro Autista (que incluye el Síndrome de Asperger) se caracteriza principalmente por la afectación de:

  • Relaciones sociales (Teoría de la Mente, Dificultad para comprender las emociones de los demás, empatía, problemas de comunicación)
  • Desarrollo del lenguaje (en algunos casos incluso ausencia del lenguaje y de los gestos de compensación)
  • Comunicarse (problemas para iniciar una conversación, problemas en la entonación de la palabras…)
  • Imaginar

Centrándonos en las implicaciones que tiene para el niño un déficit en el desarrollo de la Teoría de la Mente, podemos destacar su (Baron Cohen, 1999):

  • Falta de sensibilidad hacia los sentimientos de los demás.
  • Incapacidad para tener en cuenta la información que los demás saben.
  • Incapacidad para detectar el grado de interés que una persona muestra por lo que está diciendo.
  • Dificultades para detectar la ironía o el sentido figurado.
  • Incapacidad para anticipar lo que otras personas pueden pensar sobre sus conductas.
  • Incapacidad para tomar cuenta de los malentendidos.
  • Incapacidad para comprender el engaño y para engañar.
  • Incapacidad para comprender las razones que llevan a las personas a realizar un determinado comportamiento

Todos estos déficits van a dificultar notablemente la adaptación del niño a su entono, por lo que es de suma importancia proveer al niño de herramientas que le permitan desenvolverse en su entorno de la forma más adaptativa posible. En el último apartado veremos algunas técnicas para poder trabajar Teoría de la mente desde casa.

A continuación, veremos un método que te permitirá de forma rápida y sencilla obtener indicios de que existen dificultades en el desarrollo de la Teoría de la Mente.

Test de Sally y Anne: Una forma de detectar dificultades en Teoría de la Mente en niños

Como hemos dicho en apartados anteriores, la Teoría de la Mente es una habilidad que comienza a desarrollarse alrededor de los tres años.

Existe un Test, llamado Test de Anne y Sally, que nos permitirá detectar que algo está fallando en el desarrollo de la Teoría de la Mente del niño.

Por lo general, es normal que un niño de 3 años no responda correctamente a las demandas del test, pero con poco más de 4 años, el niño debería poder responder sin dificultades.

Para realizar el test no necesitas ser un profesional, ya que sigue una metodología bastante sencilla y cotidiana. Además, para realizarlo, solo necesitas dos muñecos, dos cajitas diferentes y una bola.

Para realizar el test, necesitas plantear una especie de teatro, cuyos personajes son Sally y Anne (los dos muñecos). Cada uno tiene una cajita (las cajitas que citábamos). La historia que debes representar (y narrar a la vez) es la siguiente:

Sally y Anne tienen una cajita cada una. Sally coloca una bola en su cesta antes de irse de la escena (metemos la bola en la cesta de Sally). Una vez fuera de escena Sally, Anne cambia la bola a su cesta sin que esta se dé cuenta.

Después, Sally vuelve a entrar en escena, y le preguntamos al niño, ¿Dónde buscará Sally la bola que estaba es su cajita?

Un niño que está desarrollando una buena Teoría de la Mente dirá que Sally buscará la bola en su cajita porque no ha visto que Anne la ha cambiado.

En cambio, un niño que presenta Trastorno del Espectro Autista, dirá que Sally buscará en la cajita de Anne, porque no entiende como Sally puede pensar todavía que la bola está donde la había dejado (no comprende que las acciones de Sally están basadas en su pensamiento equivocado). En definitiva, a un niño con TEA le resulta difícil comprender que los demás tienen sus propios pensamientos (estados mentales) que pueden ser diferentes a los nuestros, o incluso diferentes a la realidad.

Como podéis comprobar, se trata de un test sencillo de aplicar, pero la información que nos aporta resulta muy significativa.

Si detectas problemas en el niño para realizar este Test es necesario que de inmediato contactes con un especialista, aunque probablemente, ya lo hayas hecho. Y es que si el niño presenta dificultades para realizar el Test de Sally y Anne, también tendrá dificultades para adaptarse a su entorno de forma exitosa, con lo cual es probable detectar que algo no va bien incluso antes de los 3 años.

Para terminar, os dejo algunas técnicas para que podáis ayudar al niño a mejorar su Teoría de la Mente desde casa.

Técnicas para trabajar Teoría de la Mente en niños con Trastorno del Espectro Autista

Pese a que probablemente conozcáis la mayoría de éstos recursos si tenéis un niño con TEA en el entorno, creo que es importante realizar una recuperación de las que, bajo mi criterio, son las más eficaces.

  1. ARASAAC: En esta página podréis descargar de forma totalmente gratuita infinidad de recursos y actividades para trabajar Teoría de la Mente. Además, hay otras muchas actividades destinadas a trabajar diferentes aspectos relacionados con las dificultades que aparecen en los niños con TEA.
  2. Manual de La Teoría de la Mente para niños con Autismo: este libro contiene todo un conjunto de fichas, técnicas y trabajos a realizar con un niño o niña, pero que es accesible para TODO el mundo, tanto profesionales como madres y padres.
  3. Por último, os recomiendo realizar diferentes actividades que simulen situaciones. A continuación os dejo con un ejemplo que os puede servir como guía, y os puede ayudar a crear diferentes actividades similares:
    1. Preparamos una foto del niño o niña y otra nuestra.
    2. En un folio escribimos las siguientes preguntas: ¿Qué te gusta? ¿Qué te interesa? ¿Qué te molesta?
    3. Comenzamos con la primera pregunta, ambos respondéis, y lo escribís.
    4. Posteriormente, elegimos los pictogramas que representan cada gusto e interés, y le pedimos al niño que ponga cada pictograma en el gusto o interés de cada uno.

Con este tipo de actividades estaremos fomentando la mejora de las habilidades sociales del niño para entender que los intereses y gustos de los demás  no son iguales a los suyos, o lo que es lo mismo, estaríamos ayudándole a comprender que los estados mentales de los demás son diferentes a los nuestros.

Espero que este artículo os sea de gran utilidad. Si necesitáis más información acerca de éste tema, abajo podéis dejarme vuestros comentarios.

Fallos de memoria, no todo lo que recordamos es cierto

Nuestra memoria no representa fielmente la realidad, hay fallos de memoria que provocan que modifiquemos nuestros recuerdos. No todo lo que recordamos es cierto. Un recuerdo nunca será un retrato perfecto de una experiencia, siempre estará algo modificado debido a la propia construcción de nuestra memoria. Los falsos recuerdos y los fallos de memoria son más habituales de lo que pensamos. Descubre en este artículo cómo nos engaña nuestra memoria. 

Recordamos ciertas cosas que no son verdad

Una gran mayoría de gente piensa que nuestra memoria es lo más parecido a una cámara de vídeo que graba nuestras experiencias. Nada más lejos de la realidad. Nuestra memoria trabaja con las ideas principales de lo que percibe, aquello que considera importante, no retrata la realidad tal y como es.

 “La memoria, más que a un dispositivo de grabación, se parece a la página de Wikipedia, donde puedes cambiar la información que contiene la página. Y no solo tú, sino que los demás también pueden cambiarla”.

Elizabeth Loftus

Nuestro cerebro trabaja con ideas principales. La información que considera vital e importante se graba en nuestro cerebro, pero los detalles se eliminan, quedando así un recuerdo incompleto de la experiencia. Nuestra memoria no representa una realidad objetiva y fidedigna, sino más bien una realidad percibida, llena de “huecos”.

Nuestra memoria es constructiva. Almacenamos recuerdos con ideas clave, conceptos de una experiencia. Pero a la hora de rememorarlos, nuestro cerebro intenta encontrar una coherencia en la historia. Para ello rellena los huecos que hay entre esas ideas clave con deducciones e inferencias a partir de nuestro conocimiento previo. Nosotros no recordamos, construimos recuerdos, una y otra vez. Por eso nuestra memoria tiene fallos.

Fallos de memoria y falsos recuerdos ¿Cómo se generan?

Que nuestra memoria sea constructiva tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Por un lado nos evita sobrecargas, pero por otra, vuelve nuestros recuerdos muy manipulables.
No todo lo que recordamos es cierto. En mayor o menor medida nuestros recuerdos tienen algo de inventado. A la hora de recuperar la información de los huecos entre las ideas principales de un recuerdo, se puede “colar” nueva información que distorsione nuestra memoria. En ese momento se ha creado un falso recuerdo, una distorsión de un recuerdo verdadero o directamente la creación de un recuerdo a partir de una experiencia no vivida realmente.

Nuestra memoria funciona con ideas generales

¿Cómo saber si un recuerdo es falso?

No podemos, una vez que nuestro cerebro acepta una nueva información, no se deshace de ella fácilmente. Es lo que hace que los falsos recuerdos nos parezcan tan reales. Una vez aceptados, distorsionan el recuerdo verdadero y éste desaparece. La nueva historia se convierte en realidad y se recuerda como tal. Son fallos de memoria imperceptibles.

¿Nos engañan nuestros recuerdos?

En general, nuestra memoria refleja bien la realidad, sin embargo, como hemos visto, existen fallos de memoria. En general, consideramos a nuestra memoria como un testigo fiel de la realidad, pero no siempre acierta. Al trabajar con las ideas principales, nuestra memoria omite todo aquello que no es importante, todos los detalles. Si recordamos haber ido a una fiesta recordaremos ciertas cosas como quién nos invitó, o qué amigos habían ido. Pero flaquearemos al intentar recordar el tipo de música que había, si hacía frío o calor, con cuántas personas hablamos etc. Para encontrar coherencia en la historia, haremos deducciones sobre esos puntos flacos del recuerdo, y comenzará a distorsionarse.

¿Cuánto nos podemos fiar de la memoria?

Hemos dicho que nuestra memoria es un buen espejo de la realidad, pero no es perfecta. No tanto como para darle la autoridad que se le da.

Un caso donde la memoria ocupa un lugar inadecuado es el de los juicios. A los testigos de un crimen se les dota de una importancia enorme para decidir el caso, sin embargo, hay varios factores que desacreditan la veracidad de este tipo de testimonios: el tiempo, las experiencias posteriores, las preguntas que se hacen sobre el suceso etc. Todo ello puede sesgar un recuerdo y convertir la imagen de una persona en otra completamente distinta.

Existen muchos casos de condena por delitos no cometidos por culpa de falsos recuerdos. La memoria es frágil y hay que tener en cuenta esa fragilidad.

¿Cómo podemos manipular un recuerdo?

Tan solo cambiando ciertos elementos de una historia se pueden obtener versiones muy distintas de la misma. A través de versiones alternativas o cambiando ciertos detalles nuestro cerebro empieza a mezclar la información real con la alternativa. Lo que hará que recordemos una historia diferente.

Como hemos dicho antes, hay que tener en cuenta que cada vez que recuperamos la información de un recuerdo, de una experiencia vivida, volvemos a construir la historia con los elementos que tenemos, deduciendo los espacios o los huecos donde no hay información.

Esos huecos se rellenan con conocimiento propio pero también externo. Basta que un amigo cuente su versión de la historia, para modificar la nuestra. Es muy difícil mantener intacto un recuerdo.

La memoria y la ética en los falsos recuerdos

Se ha demostrado que se puede implantar un falso recuerdo que tenga repercusiones duraderas en el comportamiento del sujeto. Se ha conseguido con un éxito considerable implantar falsos recuerdos sobre un ahogamiento en la niñez, o un ataque de un animal feroz etc. Y estos falsos recuerdos han tenido repercusiones reales. Sin embargo, un falso recuerdo también puede ser usado con fines “buenos”, al igual que se puede crear una experiencia desagradable hacia un animal por ejemplo, se puede crear una experiencia agradable hacia la comida saludable por ejemplo.

¿Es suficiente ese fin como para tener la libertad de manipular los propios recuerdos?

Charla TED Elizabeth Loftus: La ficción de la memoria.

 

Cómo convencer a alguien: 10 Tácticas para potenciar tu poder de convicción

Ser capaz de convencer a alguien de algo, ya sea, a tu hijo, tu amigo, tus familiares, jefes, o un completo desconocido, es una potente habilidad social. ¿A quién no le gustaría ser capaz de influir un poquito más en los demás? Una persona persuasiva sabe cómo convencer a otros para que confíen en ella, ya sea para que cuenten contigo en un proyecto, para que te bajen un presupuesto, para negociar positivamente con tu hijo adolescente, etc… Todos necesitamos conocer estas potentes técnicas de influencia social ¿Quieres saber cómo convencer a alguien de algo? ¿mejorar tu poder de convicción? ¡Sigue leyendo!

Cómo convencer a alguien de algo

La influencia social es un tema central para la Psicología, y concretamente para la Psicología Social, ya que estamos expuestos, tanto a ser influidos, como capacitados para poder influir en los demás.

¿Qué es la influencia social?

Según la definición de Gordon W. Allport, la influencia social “es un intento de comprender y explicar cómo el pensamiento, el sentimiento y la conducta de las personas son influidos por la presencia de otros”. Es decir, la intención de influir en una persona, estará dirigida en cómo convencer a alguien para que modifiquen comportamientos, creencias, o sentimientos. Todos tenemos la experiencia de conocer a personas especialmente hábiles en saber cómo convencer a los demás de algo, personas que consiguen que hagan lo que ellas quieren.

¿Cómo convencer a alguien de algo?

¿Cuáles son los factores que conducen a una persona a contestar “si” a las propuestas de otra? ¿Por qué hay peticiones que formuladas de cierta manera son rechazadas, mientras que que expresadas de un modo distinto, son aceptadas? Seguro que alguna vez te ha pasado, hay personas capaces de formular sus preguntas de una determinada manera que resulta prácticamente imposible oponerse. César Piqueras explica muy bien algunos factores por los cuales puede depender, el convencer a alguien.

  1. Es mejor elegir el momento oportuno, y el lugar adecuado. Convencer en un momento en el que encuentres a la otra persona distraída, de mal humor, o con prisa, no ayuda. Es bueno elegir el momento y lugar adecuado tanto para ti, como para la otra persona. 
  2. No hay que ser demasiado directo, o brusco, al empezar a hablar del tema que quieres tratar. Es posible que si empiezas de una forma demasiado directa, sobre todo si se trata de un tema complejo, la otra persona se pueda poner nerviosa. Lo mejor es empezar a hablar de forma tranquila y general, para después ir abordando el tema de una forma coherente. ¿Cómo mantener la calma en momentos difíciles?
  3. Nada de comentarios ofensivos, ni críticos. Si quieres que el otro haga algo, criticar y hacer juicios de valor, no te ayudará a convencerle. Quizá resulte difícil cuando crees que otra persona no está haciendo lo correcto, pero empezar lanzando cuchillos, complicará las cosas para convencerle, la reacción más común si atacas, es que las personas, se pongan a la defensiva. Conocer estas técnicas de asertividad te ayudará a mejorar tus habilidades sociales.
  4. Explicar las cosas con convicción, sin dudar de lo que dices. Si tratas de convencer a alguien de algo, lo primero es que estés convencido de lo que dices. A partir de ahí, siempre tendrá mas fiabilidad lo que digas. “Carlos, antes entrar al tema en mayor profundidad, quiero explicarte los motivos por los que sería bueno…”, “Laura, hay dos razones por las cuales pienso que puede ser beneficioso para ti…”
  5. Después ya se puede, y se debe, plantear el tema de forma directa. Muchas veces las cosas no salen bien por no haber concretado al final lo que querías pedir. Después de haber expuesto tus razones, hay que abordar el tema de forma directa en lo concreto. “Así que queremos contar contigo para que ayudes a mejorar el departamento…”, “Lo que me gustaría es que fueras tú quien ayudara a…”
  6. Ayuda mucho el hablar en plural, y el mencionar el nombre de la persona a la que te diriges. A las personas les gusta que menciones su nombre, sobre todo, si se complica la cosa, o en un momento crítico de la conversación. “Pedro, esto puede ser bueno para nosotros en el sentido…”. Hablar en plural, al igual que mencionar su nombre, dulcifica las cosas.
  7. Tener una actitud cooperativa, lo hace todo más sencillo. La idea es transmitir que colaborando, y aportando ideas por ambas partes, todos salimos ganando. Siendo muy autoritario no se convence, se impone. Y eso puede ser fácil cuando hay una jerarquía muy señalada, pero funciona de una forma muy poco recomendable, siempre es mejor convencer, que el imponer.
  8. Hay que recordar, que para recibir, hay que dar. No sirve de nada todo esto, si anteriormente te has comportado mal con una persona. Si queremos recibir una buena respuesta, siempre es mejor que haya una alianza de amistad, respeto, o que te hayas comportado de una forma razonable anteriormente. Es como un intercambio en el trato. Por ejemplo, pedir un favor a una persona con la que te llevas mal, puede ser un verdadero fracaso.
  9. Fijar fechas y recalcar los objetivos. Todo se puede quedar en el aire, si no se concreta un momento de actuación, o si no se tienen claros los objetivos. “El jueves vamos a ir a comer, y de lo que se trata es que tú hagas…”, “Lo ideal sería que te incorporases el lunes y trabajemos en el asunto…”, “Mañana en el colegio, antes de entrar en clase, tienes que hablar con el profesor y comentarle que…”
  10. No olvides que haya un acuerdo mutuo, y ceder un poco si la otra persona no está de acuerdo en todo. A veces es cuestión de tiempo, ya sea porque esa persona tiene que pensarlo ya que no “ha bajado la guardia” del todo, o bien, porque hay algún punto que hay que hay que pactar mejor. Con cercanía, respeto, y profesionalidad, puedes conseguir convencerle del todo. Y si estas estrategias no funcionan, tal vez te interese saber cómo tratar con gente irracional 😉

Tácticas de persuasión según Robert Cildini:

Robert Cialdini es un psicólogo considerado como uno de los mayores expertos en influencia social. En su famosa teoría sobre los procesos de influencia, explica los motivos que llevan a las personas a aceptar las proposiciones de los demás. ¿Cómo convencer a alguien de algo? Robert Cialdini desarrolló una teoría sobre las tácticas de persuasión en la que llegó a la conclusión de que, aunque existen diferentes tácticas para conseguir un “si”, la mayoría de esas estrategias, pertenece a seis principios psicológicos básicos: Compromiso/coherencia, reciprocidad, validación social, escasez, simpatía, y autoridad.

Las tácticas de persuasión que desarrollo Cialdini, no las utilizan sólo los expertos en el tema, sino que todos las empleamos cuando queremos conseguir influir en los demás. Convencer a alguien de algo es más fácil si sabes cómo.

1- Reciprocidad:

¿Cómo convencer a alguien de algo? Desde pequeños aprendemos a tratar a los demás como ellos nos tratan a nosotros:

  • Si conseguimos convencer a alguien, de que le hemos hecho un favor en un determinado momento, nos será más fácil que nos lo devuelva.
  • Hay una táctica llamada “rechazo/retirada”, un procedimiento que se emplea mucho en el área de ventas, y en peticiones laborales. Por ejemplo, es enormemente eficaz en el trascurso de una negociación: La persona se siente en la obligación de cumplir la petición de alguien que ha cedido previamente.
  • Esta táctica puede hacerse también, pidiendo una petición grande, para a continuación pedir una menor. Por ejemplo, si queremos negociar un aumento del sueldo en un 30%, y esa petición es rechazada, a continuación pedimos una menor, que era la que queríamos inicialmente. De todas formas, este principio siempre funcionará mejor cuando trates de convencer a alguien con el que hay una buena relación previa, o con la que ya ha habido acuerdos, o favores anteriores.

2- Validación social:

¿Cómo convencer a alguien de algo? Esta técnica se suele utilizar para saber cómo opinan, o cómo actúan los demás en una situación determinada. Requiere observación, ya que de acuerdo con la teoría de la comparación social, necesitamos evaluar nuestro comportamiento, comparándolo con el de nuestros semejantes.

  • Básicamente este principio se sustenta en saber cuál es la conducta correcta, y que harían los demás. Por ello, la táctica más conocida es “lo que hace la mayoría”.
  • Estas tácticas funcionan bien en eslóganes como “el coche más vendido”, “el programa de máxima audiencia”, o “el candidato mejor valorado”.
  • Incluso en programas de humor, a veces ponen risas o aplausos de fondo, con la estrategia de que apruebes o imites esa conducta porque el resto, lo está haciendo. Esto explicaría cuando se pone algo de moda.

3- Escasez:

Este principio se basa en la tendencia a valorar más cualquier cosa que esté fuera de nuestro alcance, que sea muy limitada o difícil de conseguir.

  • Aquí funciona el heurístico de que si algo es difícil de conseguir, si lo tenemos, seremos unos privilegiados. Se emplea mucho tanto en el área de marketing, como en las relaciones personales.
  • Tácticas como lanzar series limitadas de un producto, plazos de tiempo limitados, o convencer de que el producto escasea y se lo puede llevar otra persona.
  • También en las relaciones personales, pues solemos decir eso de “lo hago porque eres tú”, “tú eres una excepción”, etc. Esto no implica que sea mentira, realmente podemos tener excepciones con alguien, pero al decirle que es único, estamos diciendo que no hay muchos, o ninguno como él/ella, con lo que se consolida la relación de amistad, o pareja. Es el hecho de que nos gusta lo especial, hará que si valoras algo como especial, podrás saber cómo influir a alguien,de que es mejor.

4- Simpatía:

El principio psicológico de simpatía para convencer a alguien, funciona asociando un estado de ánimo positivo a lo que se trata de conseguir convencer.

  • En las campañas políticas, o en los anuncios, es frecuente como aparecen personas atractivas y famosas (como actores o cantantes) para que se les asocie a ellas, y de ese modo beneficiarse de la simpatía que suscitan.
  • Existen diversas tácticas para crear un buen estado de ánimo en el blanco de influencia. La más obvia son los halagos,
  •  También mostrando complicidad, o semejanza (podemos convencer a alguien si tenemos gustos en común, o somos parecidos). Siempre que quieras convencer a alguien, cuanto más tengáis en común, y cuánto mayor simpatía le provoques, más fácil será convencerle.

5- Compromiso/coherencia:

¿Cómo convencer a alguien de algo? La coherencia es una cualidad que tiene gran importancia social, ya que se asocia a personas honradas, estables y racionales.

  • Dentro de esta cualidad, nos encontramos con la táctica de “incluso un penique es suficiente”(“even a penny helps” technique ). Se trata de una táctica muy empleada en el marketing social y en ONGS y consiste en llamar la atención a personas sobre valores que son importantes. Por ejemplo “Con solo un euro al día un niño puede alimentarse e ir al colegio”.
  • Con esto, se trata de convencer a alguien solidario en que, con una pequeña ayuda, podrá ser coherente con sus valores.

6- Autoridad:

Por último, el principio basado en la autoridad, se divide en dos:

  • Ya sea mediante recompensa/castigo , el cual según investigaciones, se pone en duda que el castigo sea una táctica eficaz y adecuada, por ejemplo, en la educación en los niños al ser castigados, ya no les estás convenciendo, por lo que esta estrategia puede ser a veces poco recomendable. Sin embargo, en algunas ocasiones o profesiones son los más utilizados (la policía, en tráfico. etc).
  • La segunda táctica sería lo que se llama “el poder del experto”. Por ejemplo la influencia que puede tener un Premio Nobel de física, al hablar del cambio climático. Usar referentes expertos en el tema del que hablamos, siempre nos ayudará a convencer a alguien.

Saber cómo convencer a alguien de algo

En este resumen de la teoría de Cialdini, se mencionan algunas tácticas basadas en principios psicológicos, que os pueden ayudar a saber cómo convencer a alguien, ya sea en el trabajo, o en vuestro entorno, sobre algo en lo que creáis que podéis cambiar: Cómo hacer que tu hijo estudie más, cómo promover la venta de un producto, o cómo concienciar a alguien sobre algún valor que tu consideras importante (medio ambiente, política, educación, ayudar a los demás…). Todo esto puede potenciar la influencia social que tengas, sin embargo, hay que procurar que la influencia que ejerzas en los demás sea para bien, o por lo menos, sin perjudicar a nadie. En algunos casos debemos  tener cuidado con las mentiras, estafas, sectas y toda clase de tácticas para embaucar, y que conlleven fines deshonestos, que para esto, también hay “expertos del engaño” muy hábiles para convencer. Hay que recordar, que igual que podemos influir, nos influyen todos los días personas, o medios de comunicación. No se trata de cómo convencer a alguien para llevarle a tu terreno y engañarle, se trata de poder potenciar tu influencia en los demás, y para esto, siempre habrá que preguntarse “por qué”, y “para qué”quiero convencer a alguien.

¿Cuáles son los motivos para querer convencer a alguien?

Antes de saber cómo convencer a alguien, hay que decir que los motivos de querer convencer a otras personas, pueden ser o bien motivos concretos (vender un producto), o bien motivos más generales (influir en el comportamiento de las personas para lograr un fin: Reciclar para conseguir cuidar el medio ambiente, es un claro ejemplo de motivo general, que acerca de cómo convencer a alguien). Veamos algunos ejemplos de los motivos que tenemos, para querer convencer a alguien:

Ejemplos frecuentes para querer convencer a alguien:

  • Querer que nuestro hijo estudie más: Esto implica que les queramos convencer de que deben estudiar, y a veces no será tan sencillo influirles.
  • Compra de un producto: Esto se produce sobre todo en el contexto de la publicidad y la propaganda, pero también, un comercial lo puede hacer directamente utilizando muchas tácticas de venta, mediante el trato con las personas, algo en lo que deberá ser hábil.
  • Votar a un candidato de un determinado partido político: Sin duda este es un claro ejemplo de cómo convencer a alguien. En la política, se utilizan diversas estrategias de influencia y persuasión para conseguir tu voto.
  • Influir en el cuidado del medio ambiente: Nos encontramos aquí con un ejemplo general de cómo convencer a alguien para que cambie ciertos comportamientos, sobre la concienciación del entorno. Los comportamientos que queremos cambiar en la gente, están relacionados con el fin, por ejemplo: Reciclar, mayor uso de transporte público, no ensuciar una reserva natural, el cuidado de los animales, así como proteger el entorno.

Otros ejemplos, y en estos, debemos tener cuidado si nos tratan de convencer:

Antes he mencionado ejemplos frecuentes en los que queremos convencer a alguien, pero es cierto que no todos los motivos son lícitos a la hora de tratar de convencer a otras personas.

  • Cuidado con los engaños, estafas, y timos: Todos los días estamos expuestos a una influencia muy grande por medio de la publicidad, la propaganda y el trato con otras personas. Los ejemplos son numerosos: La venta de productos defectuosos, que te intenten estafar en los negocios, o incluso nos encontramos ejemplos en la sociedad, en los que pueden tratar de convencerte para que participes en engaños a mayor escala, sin que apenas te des cuenta, ¿Cómo convencer a alguien para engañarle?: Pidiendo que dones dinero a un sitio determinado, y que realmente luego no vaya destinado a donde tu pensabas; publicidad engañosa, sectas, grupos extremos, etc.

Sin duda, hay que tener cierto cuidado con estos últimos ejemplos, ya que como hemos dicho antes, para lo que realmente queremos influir en nuestro entorno, es para beneficiarlo, no para perjudicarlo, y para esto, existen numerosas tácticas en las que podrás potenciar tu influencia social.

 

¿Sueles ser descuidado? Cómo mejorar la memoria a corto plazo

¿Alguna vez has entrado a la cocina y no recuerdas que ibas a hacer ahí? ¿O no puedes recordar dónde has dejado las llaves hace un momento? Esto puede deberse a que tu memoria a corto plazo ya no es tan aguda como antes. Este tipo de memoria puede verse afectada por el envejecimiento, enfermedades, lesiones, estrés o el consumo de drogas. Por suerte, hay muchas cosas que podemos hacer para entrenar y mejorar nuestra memoria a corto plazo. Estas son algunas claves sobre cómo mejorar la memoria a corto plazo.

Cómo mejorar la memoria a corto plazo

Formas de entrenar tu memoria a corto plazo

Entrena tu mente: el cerebro responde a los ejercicios y a los estímulos de forma muy parecida a los músculos, también se fortalece con el ejercicio diario. Cada vez que aprendes a hacer algo nuevo, tu cerebro crea nuevas vías neuronales y el circuito neuronal crece y forma nuevas conexiones. Prueba algún pasatiempo que siempre hayas querido practicar, o apúntate a algún curso para mantener activo tu cerebro. Los juegos de memoria, pasatiempos y rompecabezas también son de mucha ayuda para estimular tu mente.

Sé sociable: la interacción social estimula tu cerebro porque suele ser impredecible y hace que tu mente se mantenga atenta y alerta. Los investigadores de la universidad de Harvard han descubierto que las personas mayores que son activas socialmente, presentan un deterioro cognitivo más lento y además tienen mayor esperanza de vida.

Usa la mnemotecnia para mejorar tu memoria: esta es una técnica de asociación mental de palabras, frases o imágenes a un objeto para poder recordarlo con mayor facilidad. Esta herramienta puede ser muy útil para grabar información en nuestro cerebro. Un ejemplo de mnemotecnia es este refrán para recordar cuáles son los meses que tienen 30 días: “30 días tiene septiembre, con abril, junio y noviembre.” Las rimas también son bastante útiles para recordar cosas. Puedes usar la mnemotecnia para recordar las tareas y citas que tienes pendientes durante la semana.

Ríe a menudo para mejorar tu memoria: la risa activa muchas zonas del cerebro, el psicólogo Daniel Goleman relata en su libro Inteligencia Emocional que “la risa parece ayudar a las personas a pensar más ampliamente y asociar más libremente”.

Otros especialistas también avalan la risa como estimulante del cerebro. El profesor Lee Berk de la Universidad de Loma Linda, en California, opina:  “El humor asociado con la risa alegre sostiene oscilaciones de gran amplitud de banda gamma. Gamma es la única frecuencia que se encuentra en todas las partes del cerebro”. “Lo que esto significa es que el humor en realidad implica a todo el cerebro, es una experiencia total del cerebro con la frecuencia de la banda de ondas gamma y el humor, similar a la meditación, lo mantiene ahí”.

Alimenta tu cerebro: una dieta rica en ácidos grasos omega 3 te ayudará a mantener la agudeza mental. El pescado es rico en este elemento y además puede ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer. También hay otros alimentos ricos en omega 3 como los huevos, la soja y las nueces.

Los alimentos con antioxidantes como las frutas y los vegetales protegen tus células cerebrales y pueden llegar a ralentizar el envejecimiento del cerebro. El vino tinto también tiene estas propiedades, siempre que se tome con responsabilidad, existen muchos alimentos que son beneficiosos para tu cerebro.

Haz ejercicio para mejorar tu memoria a corto plazo: la actividad física aumenta el flujo de sangre que llega al cerebro, lo que hace que funcione mejor. Puedes probar a hacer series cortas de estiramientos cuando te levantes por la mañana, así despertarás tu cerebro.

Descansa bien: el cerebro necesita estar descansado para rendir. Por eso tener una buena noche de sueño es necesario si queremos ser productivos al día siguiente. Intenta dormir entre 7 y 8 horas, aunque la cantidad necesaria de horas de sueño suele variar de persona a persona. Si tienes problemas para dormir, aquí tienes una serie de consejos que te ayudarán a conciliar el sueño.

Con el paso del tiempo es normal que nuestra memoria se vea afectada y tengamos descuidos de forma más frecuente. Por eso te recomendamos que sigas estos consejos para cuidar tu memoria a corto plazo, así evitarás los olvidos típicos de la edad y conservarás tus facultades cerebrales intactas durante más tiempo. Si no estás seguro sobre el deterioro de tu memoria, puedes probar el test de CogniFit para medir la memoria a corto plazo que además te proporciona un entrenamiento personalizado en el caso de que necesites mejorar tus habilidades cognitivas.

Qué es el amor: enamorarse provoca cambios en el cerebro

Qué es el amor

Muchos poetas se han preguntado qué es el amor, creyendo que este sentimiento se originaba en el corazón, pero la ciencia ya demostró que el amor no surge en el corazón sino en el cerebro, aunque hasta hoy no se sabía exactamente en qué parte. Un grupo de científicos de la Universidad de Concordia, en Canadá, han descubierto que este sentimiento surge muy cerca del área del cerebro que se encarga del deseo sexual.

Los científicos llegaron a esta conclusión alternando imágenes eróticas con fotos de los seres queridos de los sujetos a estudio, descubriendo que el amor y el deseo sexual activan áreas colindantes del cerebro, pero mientras el sexo activa zonas relacionadas con el placer inmediato, el amor está relacionado con el condicionamiento, un proceso relacionado con las recompensas. Vemos el amor como una recompensa, algo con valor añadido, que transforma el deseo en algo más.

El amor también activa zonas del cerebro relacionadas con la monogamia. Jim Pfaus, uno de los científicos que ha realizado este estudio, argumenta: “Mientras el deseo sexual tienen un objetivo específico, el amor es más abstracto y más complejo, y no depende tanto de la presencia física de la persona hacia quien se profesa”. Respondiendo a qué es el amor, Pfaus añade que el amor es un hábito que no es perjudicial, pero que nos vuelve cerebralmente adictos.

Cambios que produce el amor en nuestro cerebro

Ahora que sabemos cuál es el origen del sentimiento romántico, un equipo de neurólogos chinos y estadounidenses se han propuesto descubrir las maneras en las que el amor altera nuestra estructura cerebral y aunque parezca mentira, aquellos que aseguran que el amor atonta están equivocados.

La revista Frontiers in Human Neuroscience, ha publicado en sus páginas que las personas que están enamoradas tienen una conectividad mayor en las zonas del cerebro que están asociadas con la motivación, la recompensa, la cognición social y la regulación de la emoción. Hongwen Song, autora principal del estudio, declara que “el estudio proporciona la primera evidencia empírica de alteraciones relacionadas con el amor en la arquitectura funcional del cerebro”.

Para obtener estos resultados, los investigadores usaron imágenes de resonancia magnética para analizar los patrones de conectividad del cerebro de 100 estudiantes distintos que se dividían en tres grupos: solteros, enamorados, y los que habían estado enamorados pero ya no lo estaban.

En el grupo de los enamorados se reconoció un incremento de la actividad cerebral en una zona situada en el hemisferio izquierdo que es conocida como cortex del cíngulo anterior, lo que da a pensar que este área tiene mucho que ver con lo que sentimos al enamorarnos.

Por otra parte, la zona del cerebro relacionada con la sensación de recompensa, las expectativas y el planteamiento de objetivos, presentaba menos actividad de lo normal en el grupo de las personas que habían dejado de estar enamoradas. Los enamorados, en cambio, presentaban una conectividad mayor entre el cortex del cíngulo anterior y otras partes del cerebro relacionadas con la motivación y la recompensa.

Según los expertos, este incremento de conectividad “puede ser el resultado de los esfuerzos frecuentes (de los enamorados) para controlar su propio estado emocional, así como el estado emocional de su amante, y ajustar estrategias cognitivas para resolver conflictos a fin de mantener su relación romántica”. El grupo de los enamorados también presentó una conectividad mayor que el resto en las zonas del cerebro relacionadas con la cognición social. Los investigadores concluyen: “Estos resultados arrojan luz sobre los mecanismos neurofisiológicos subyacentes del amor romántico mediante la investigación de la actividad cerebral”.