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¿Ansiedad y estrés en exámenes? 13 consejos que pueden ayudarte a aprobar

Sudores, mareos, la mente en blanco, nauseas, temblores, dolor de tripa, creo que he olvidado todo lo estudidado…. ¿Ansiedad y estrés en exámenes? Cada vez queda menos para esa prueba tan importante que marcará tu destino. ¡Ahhh! De ella depende tu futuro, de ella depende tu vida. Descubre estos 13 consejos para combatir la ansiedad y el estrés en exámenes, y que todo te salga según lo planeado ¡Sigue leyendo!

¿Ansiedad y estrés en exámenes? Descubre estos consejos

Ansiedad y estrés ante los exámenes finales

En época de exámenes, las noches sin dormir, los litros de “café en vena” y los nervios a flor de piel son los protagonistas de la vida de la mayor parte de los estudiantes.

Creemos que la ansiedad que padecemos ante los exámenes es mala pero ¡cuidado! La ansiedad no es más, que una emoción natural adaptativa que nos ayuda a mantenernos alerta ante una posible amenaza.

Cuando la ansiedad se produce de manera moderada aumenta la motivación y facilita nuestro rendimiento. Es necesaria porque nos aporta energía y nos ayuda a mantenernos activos.

Debemos preocuparnos por la ansiedad que sentimos cuando alcanza niveles elevados y se convierte en desadaptativa afectando a nuestra vida diaria.

La ansiedad ante los exámenes es un conjunto de reacciones emocionales negativas que algunos alumnos sienten en época de exámenes. Si se produce en niveles altos puede afectar a la vida diaria de la persona a nivel físico (alteraciones del sueño, náuseas, dolores,…), nivel comportamental (práctica de conductas inadecuadas como dormir demasiado, fumar,…) y a nivel psicológico (pensamientos negativos, bloqueo mental,…).

13 consejos para sobrevivir a la ansiedad y al estrés de los exámenes finales

1. Consejo: Busca tu propio ambiente de estudio

Para un buen ambiente de estudio, es necesario una buena iluminación para evitar que nuestra vista y cerebro se cansen rápidamente, encontrarnos cómodos utilizando una silla confortable y un escritorio amplio y utilizar un ambiente sin ruidos para evitar desconcentrarnos.

2. Consejo: ¡Planifícate! Prepara un buen plan de estudios

Organiza en tu calendario personal el tiempo que vas a invertir para estudiar cada temario de tu examen. Utiliza colores, dibujos, post-it … lo que quieras para conseguir organizar tus exámenes de la mejor forma posible.

Consejo: Haz un buen plan de estudios para unos mejores resultados en tus exámenes

3. Consejo: Esquemas para una buena preparación

Desde pequeños nos han intentado enseñar la importancia de unas buenas técnicas y hábitos de estudio para conseguir unos buenos resultados en nuestra vida académica.

Entre las ventajas de utilizar esquemas encontramos un mayor aprovechamiento de nuestra memoria visual, estudiamos mientras los realizamos, son el resultado de todo lo que debemos aprender en el menor número de palabras, aumenta nuestra atención y concentración y nos ahorra tiempo de repaso de estudio. Nos genera menos estrés estudiar esquemas que textos y textos. Echa un ojillo a estas técnicas de estudio y memorización.

4. Consejo: Música, incienso…

Cada persona es un mundo y nuestros niveles de concentración varían dependiendo de diferentes factores. Para los que no soporten los silencios, se recomienda que escuchen algo de música tranquila mientras estudian (en Spotify hay playlists creadas para escuchar en momentos de estudio).

Estímulos externos como el olor puede aumentar también la capacidad de concentración, por eso algunas personas utilizan incienso para crear su propio ambiente de estudio ideal.

La música tranquila ayuda a reducir la ansiedad ante los exámenes

5. Consejo: Usa tu propio estrés para conseguir mejores resultados en los exámenes

Evita que el estrés y los nervios te dominen y en lugar de quejarte o agobiarte con todo lo que tienes que estudiar, utiliza esa energía para prepararte bien el examen y motivarte.

Además, puedes intentar aprender técnicas de relajación y respiración para aquellos casos en los que notes que el estrés domina tu cuerpo. Keep calm!

6. Consejo: Sé consciente de tus errores

Hasta cierto punto, es bueno ser perfeccionista y crítico con uno mismo pero debemos saber relativizar los errores y aprender de nuestros fallos. “De los errores se aprende”.

En época de exámenes nos ponemos más irascibles y el mayor error que cometemos es pagar nuestros problemas con los demás. Cuidado con eso.

7. Consejo: El café, tu gran aliado

Para muchas personas, los momentos de estudio son sinónimos de litros y litros de café. Esto es así, porque el café contiene una sustancia psicoactiva denominada cafeína que nos ayuda a mantenernos despiertos.

Si combinamos el café con algo de azúcar, se producen un aumento en la motivación, aprendizaje y en la capacidad de atención y memoria.

Para aquellos a los que no les guste el café, el es un buen sustituto. ¡Ojo! Todo debe tomarse en su justa medida, de lo contrario puede producir nerviosismo o ansiedad, lo cual es contraproducente a la hora de hacer nuestros exámenes.

No debemos olvidar que el “momento del café” es importante para todos los que aprovechan ese momento de descanso para desconectar del estudio y hablar con los amigos, escuchar música,… Benditos cafés.

El café aumenta la motivación, aprendizaje, atención y memoria

8. Consejo: Evita las distracciones.

Ya seas de los que estudian en la biblioteca o en tu propia casa, evitar las distracciones es fundamental.

Intenta que en tu zona de estudio no haya elementos que te puedan desconcentrar y que solo esté lo imprescindible que necesites para estudiar, ordenador apagado y móvil guardado (¡la excusa de utilizar el móvil para saber la hora no vale! Para ello utiliza reloj) e informa a tus amigos y familia de que no quieres que en ese momento te molesten.

Si te molestan mucho los ruidos, puedes probar a usar tapones.

¡Truco! Para concentrarte más mientras estudias, es recomendable escribir lo que vas estudiando.

9. Consejo: Intenta descansar

Dormir bien por las noches es fundamental para estar despejados al día siguiente. Es recomendable dormir entre 6 y 8 horas para afianzar los conocimientos aprendidos.

Además debemos hacer descansos cada 1-2 horas de estudio. De nada nos sirve pelearnos con nuestros apuntes durante horas y horas sin enterarnos de nada.

10. Consejo: Come de manera saludable y mantente hidratado

¿Sabías que el agua ayuda a mejorar tu memoria y mantiene tu capacidad cerebral?

Cuando estudies, procura tener siempre una botella de agua a mano y algo de comida para mantener tu azúcar en sangre estable. No quiero decir que te atiborres a calorías, pero sí que son recomendables las frutas, cereales o galletas (bajas en calorías). Estos son los mejores alimentos para tu cerebro.

Come sano y mantente hidratado

11. Consejo: Muévete para conseguir unos mejores resultados.

Hacer cualquier tipo de ejercicio físico aumenta la concentración y memoria, hace que liberemos endorfinas y nos encontremos mejor con nosotros mismos y disminuye la tensión muscular. Además, nos sirve para hacer descansos.

12. Consejo: ¡Los pensamientos positivos son la clave del éxito!

Sustituye tus pensamientos negativos y derrotistas (“Seguro que suspendo”o “No valgo para estudiar”) por pensamientos positivos y realistas (“Sé que puedo” o “He estudiado mucho para este examen y sé que estoy preparado para aprobar”).

Confía en ti mismo y en tus posibilidades. ¿Has escuchado la expresión “Si quieres, puedes”? Pues aplícatelo.

13. Consejo: Cuando todo haya terminado, mímate, quiérete y date un caprichito.

Ya está hecho. Has hecho todo lo que estaba en tu mano para sobrevivir a los exámenes finales y ahora es tu momento.

Aprovecha para hacer realidad todas las fantasías que se te pasaban por la cabeza en tus momentos de estudio. ¡Esta vez tienes que organizar tu agenda y planificarte para salir y disfrutar de tus resultados!

Si los resultados de tus exámenes no han salido del todo como esperabas, no te desanimes ni te preocupes y relativiza las consecuencias.

Siempre hay segundas oportunidades para demostrar tus conocimientos, intenta sacar el lado positivo de la situación y busca hacerlo mejor la próxima vez.

Recuerda… ¡Con esfuerzo y perserverancia podrás alcanzar tus metas!

Un poquito de humor para terminar… y ahora ¡ponte de nuevo a estudiar!

18 técnicas de estudio eficientes para superar tus exámenes

Se acercan los exámenes y empiezan los nervios. ¿Cual son las mejores técnicas de estudio y memorización? Muchas veces se nos acumulan los exámenes y creemos que una maratón de estudio y unos cuantos termos llenos de café, serán suficientes para aprendernos todo el temario de carrerilla, llegar al examen y vomitar todos nuestros conocimientos sobre el papel, para poder volver a nuestra vida libre de ocupaciones. Esta “estrategia”, si se puede llamar así, es en realidad bastante contraproducente, ya que nos limita a meter conceptos a presión en nuestra cabeza que no serán bien procesados y por lo tanto difícilmente serán recordados.

Si se acerca la época de exámenes, te recomendamos probar distintas técnicas de estudio y memorización que te harán este proceso mucho más llevadero. Te contamos en que consisten.

Técnicas de estudio y memorización exámenes

María Luisa Delgado Losada, doctora en Psicología y profesora del Departamento de Psicología de la Universidad Complutense de Madrid, nos explica:

La memoria es considerada una de las principales aptitudes de un buen estudiante, pero meter la información a presión, repetir una y otra vez, no es útil, y en muchas ocasiones puede ser el origen de importantes dificultades en el aprendizaje.

El correcto funcionamiento de la memoria implica la realización adecuada de tres operaciones o procesos: registro, almacenamiento y recuperación de la información”.

Estos procesos pueden verse impulsados gracias al uso de técnicas de estudio que favorecen y mejoran su funcionamiento y hacen más sencillo el procesamiento de la información, estimulando la codificación, almacenamiento y recuperación de la información.

Por todos estos motivos, es muy recomendable que empleemos técnicas cuando estemos estudiando para hacer un examen. Si estás preparándote para un examen importante, es esencial que optimices tu tiempo de estudio y lo aproveches al máximo. Para conseguirlo es muy aconsejable que aprendas algunos métodos o trucos que pueden mejorar tu capacidad de estudio ¿Quieres saber cómo aprobar un examen? Estos consejos te ayudarán a dar lo máximo de ti.

Técnicas de estudio para exámenes

18 Técnicas de estudio

1. Centra tu atención en lo que haces:

Para que la información procesada pueda pasar de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo, es necesario que nos concentremos en esa información. La atención es uno de los componentes más importantes de la memoria y por eso cuando estamos estudiando es imprescindible que nos encontremos en un lugar en el que no haya distracciones que dispersen nuestra atención.

Técnica de estudio: Encuentra un lugar tranquilo en el que puedas concentrarte, puede ser la biblioteca, tu habitación… Pon fuera de tu alcance elementos que te puedan distraer como los dispositivos electrónicos, y ponlos en silencio. Evita los ruidos. Puedes usar tapones para los oídos si el ruido es inevitable.

2. Divide tu tiempo de estudio en sesiones regulares:

Está demostrado que las personas que estudian regularmente retienen mucho mejor la información que los que han hecho maratones de estudio unos días antes del examen. Si lo dejas todo para última hora sobrecargaras a tu mente y le dificultarás el procesamiento de la información. Un estudio breve pero regular permite al cerebro a consolidar la información y retenerla a largo plazo.

Técnica de estudio: Estudia un poco cada día y el día antes del examen sólo repasa lo aprendido. Crea una rutina de estudio para que te sea más fácil. Puedes usar recordatorios para acordarte de cuando tienes que estudiar. Bien puede ser una alarma o recordatorios que actúan como pistas, es decir, si decides estudiar todos los días después de comer, la comida es la pista que te llevará al estudio. Si por el contrario dices “estudiaré un rato por la tarde”, no tendrás ninguna pista que te lleve a estudiar y es más probable que se te olvide.

3. Organiza y estructura tus apuntes:

Los científicos han demostrado que organiza la información en grupos que se relacionan entre sí nos ayuda al aprendizaje.

Técnica de estudio: Redacta tus apuntes de forma estructurada. Agrupas los conceptos que son similares entre ellos. De esta manera, a tu mente le resultará más sencillo asociar la información que esté relacionada.

4. Relaciona la información nueva con lo que ya conoces:

Relacionar la información entre sí nos ayuda a elaborarla e integrarla, facilitando su aprendizaje.

Técnica de estudio: Cuando te enfrentes a un material de estudio nuevo y desconocido, piensa primero en cómo puedes relacionarlo con lo que ya sabes. Al establecer relaciones entre las nuevas ideas y los recuerdos previamente existentes conseguirás recordar la nueva información mucho mejor. También te pueden ayudar los mapas mentales a establecer relaciones entre conceptos.

5. Visualiza los conceptos:

La visualización es una técnica muy eficaz para memorizar conceptos.

Técnica de estudio: Para llevar a cabo esta técnica de memorización es importante que tus apuntes estén complementados con información visual como fotos, esquemas y gráficos, o que estén subrayados en distintos colores. Cualquier ayuda visual que nos evoque el recuerdo es válida.

6. Repasa en voz alta con otra persona:

La lectura en voz alta de la información mejora el proceso de memorización. Muchos educadores aseguran que cuando los estudiantes repasan en voz alta entre ellos, tardan menos tiempo en comprender y en recordar nuevos conceptos.

Técnica de estudio: Puedes usar esta técnica de memorización quedando con un compañero de clase para estudiar o pidiéndole ayuda a alguien de tu familia. En el caso de que no encuentres a nadie que te pueda ayudar a repasar, puedes recitar el temario en voz alta para ti mismo, o incluso usar tus peluches como audiencia. Puede que al principio te de algo de vergüenza, pero a muchas personas les resulta de ayuda.

7. Elabora la información

Elaborar y profundizar en un concepto de forma progresiva es una forma muy eficaz de procesar la información y codificarla en la memoria a largo plazo.

Técnica de estudio: Puedes empezar por leer la definición del concepto para familiarizarte con él y luego profundizar más leyendo información ampliada sobre el término. Igualmente, puede ayudarte buscar más información sobre el tema. Por ejemplo, puedes buscar vídeos explicativos, charlas o documentales que lo expliquen de manera distinta y te aporten curiosidades y anécdotas.

 8. Cambia tu rutina de estudio de vez en cuando:

Romper la monotonía y salir de la rutina de estudio puede aumentar la eficacia de tu memoria y ayudarte a recuperar más fácilmente la información a largo plazo.

Técnica de estudio: Puedes probar a cambiar el sitio en el que estudias, o cambiar tu horario de repaso. Tampoco hace falta que hagas un cambio radical en tus hábitos de estudio, con probar alguna novedad de vez en cuando será suficiente para relajar tu mente y aumentar tus ganas de trabajar.

9. Descubre qué tipo de estudiante eres:

Hay varios tipos de estudiantes con distintas peculiaridades, algunas personas tienen mayor capacidad de atención por la mañana y otras tienen la mente más activa durante la noche.

Técnica de estudio: Tienes que conocerte bien y saber cuáles son los momentos en los que más aprovechas el estudio para elaborar un horario de repaso. Si no te cuesta levantarte por la mañana y tiendes a acostarte tarde, probablemente seas más vespertino y te concentres mejor por la tarde o por la noche. Si te levantas con facilidad y por la noche te entra sueño enseguida, eres más matutino y probablemente te concentres mejor por la mañana y por la tarde temprano.

10. Escribe los conceptos a mano:

Normalmente solemos escribir nuestros resúmenes en el ordenador, pero está demostrado que escribir las cosas a mano ayuda a enfocarse en los datos que son más relevantes y a sintetizar la información, mientras que si escribimos en nuestro ordenador no nos concentramos tanto en lo que estamos redactando, haciéndolo de forma más automática.

Técnica de estudio: Escribe varias veces a mano los conceptos que quieres retener. Puedes ayudarte creando resúmenes, esquemas de diversos tipos…Tomar los apuntes a mano también te puede ayudar a interpretar y re-elaborar la información, de manera que se memoriza más fácilmente.

11. No escuches música

Escuchar música pone en marcha nuestra actividad cerebral, pero no siempre es beneficioso. Según una investigación cualquier tipo de música nos distrae y dificulta la memorización.

Técnica de estudio: Un rato antes de empezar a estudiar puedes probar a escuchar algo de música para activar tu cerebro. Pero cuando empieces a repasar apaga la música. Si te incomoda el silencio puedes probar a poner sonido ambiental, como el canto de los pájaros o ruido de cafetería.

 12. Usa la técnica de estudio de la cadena:

Esta técnica de memorización es muy útil y consiste en relacionar las palabras de un resumen y usarlas para crear una frase muy sencillas.

Técnica de estudio: Por ejemplo, si quieres recordar los elementos litio, berilio, boro, carbono, nitrógeno, oxígeno, fluor y neón, puedes crear la frase “La BBC no funciona”. También puedes usar este método para crear palabras inventadas que nos faciliten la memorización de un contenido. Por ejemplo, si quieres recordar el recorrido del río Tajo (Aranjuez, Toledo, Talavera de la Reina, Puente del Arzobispo, Alcántara) puedes inventarte las palabras Aratota Puental.

13. Haz pausas regulares

Los descansos son fundamentales para consolidar la información y que nuestra atención se recupere. Puede que pienses que no tienes tiempo para descansar, pero la verdad es que un descanso es la mejor inversión que puedes realizar.

Técnica de estudio: La planificación de los descansos dependen un poco de cuánto tiempo seguido puedas sostener la atención. Hay personas que a los 20 minutos empiezan a dispersarse y otras que pueden estar una hora entera. El tiempo de descanso debe ser proporcional al tiempo que has estado estudiando. Si estudias durante una hora seguida descansa 10 o 15 minutos. Si has sido media hora, con 5-7 minutos de descanso es suficiente.

Si te cuesta hacer descansos puedes probar a tener una botella de agua contigo y beber regularmente. Así tendrás la necesidad de ir al baño más a menudo y te obligaras a parar. Puedes aprovechar a dar una vuelta o estirar tu espalda.

También puedes ponerte alarmas o usar ciertas aplicaciones que te recuerden que tienes que parar y hacer un descanso.

14. Duerme bien

Dormir las horas suficientes es esencial para mantener nuestra atención y memoria a punto. El sueño consolida lo aprendido. Puede que creas que si le quitas horas al sueño para estudiar, estas aprovechando el tiempo. Sin embargo, tu mente va a funcionar peor.

Técnica de estudio: Duerme las horas necesarias, e incluso, duerme la siesta. Hay muchas investigaciones que apuntan a que una siesta corta mejora el aprendizaje y la memoria. Eso sí, con 15 o 20 minutos es más que suficiente. Si la siesta es más larga puede que la somnolencia perjudique tu posterior sesión de estudio.

15. Pon en práctica el método Leitner

El método Leitner es una manera muy eficaz e interactiva de pasar la información que tenemos que estudiar de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo. Además, nos obligará a centrarnos en estudiar más la información que más difícil nos resulta aprender.

Técnica de estudio: Divide el material de estudio en fichas u hojas por temas, conceptos o con la estructura que quieras. Y consigue 5 cajas (de zapatos, por ejemplo). Cuando tengas todas las fichas, las pones en la caja 1.

El método consiste en ir sacando las fichas de la caja 1 y evocar mentalmente la información (nos diremos el contenido de la ficha a nosotros mismos. Si nos lo sabemos, lo pasamos a la caja 2. Si no, se queda en la 1. El objetivo es que el primer día pasemos todas las fichas a la caja 2.

Poco a poco pasaremos todos los temas de caja en caja hasta llegar a la caja 5, cuando nos los sepamos todos perfectamente. Nos tendremos que hacer un calendario para saber cada cuánto tiempo nos tenemos que repasar cada caja. Por ejemplo:

  • Caja 1: Repasar hoy.
  • Caja 2: En un día.
  • Caja 3: En dos días.
  • Caja 4: En una semana.
  • Caja 5: En un mes.

Este plan tiene que cuadrar de manera que repasemos la caja 5 días antes del examen. Si no recordamos bien una ficha, esta volverá a la primera caja, independientemente de la posición en la que se encontrara.

16. Haz exámenes para practicar

Hacer ejercicios o simulacros de examen nos ayuda a poner a prueba nuestros conocimientos y a consolidarlos mejor. Además, nos ayudará a saber que tal nos sabemos la lección.

Técnica de estudio: Si es posible, pídele a tu profesor modelos de examen o preguntas del tipo de las que saldrán en el examen. También prueba a hacer los ejercicios que te propone el libro de texto.

17. Medita para concentrarte mejor

La meditación mejora nuestra atención, pero también sirve para reducir nuestros niveles de estrés.

Técnica de estudio: Meditar entre 10 y 15 minutos al día es suficiente para mejorar la concentración. Puedes utilizar tus pausas de estudio para meditar unos minutos. Descubre más acerca de la meditación Mindfulness y cómo ponerla en práctica.

18. Prueba el método del Palacio de la memoria

Uno de los recursos de memorización más utilizados es el llamado Palacio de la memoria. Esta técnica de estudio te puede ayudar a almacenar gran cantidad de información de forma estructurada creando sitios ficticios en tu mente. Con la práctica cualquier persona puede aprender a usarlo. En este vídeo explican de forma detallada cómo poner este método de estudio en práctica.

Recuerda que, a veces, aunque hayas estudiado mucho, los nervios pueden jugarnos alguna mala pasada en el momento de hacer el examen. No eches todo tu esfuerzo por tierra y repasa estos consejos para realizar correctamente un examen.

Por qué tu “cuñao” es más listo que tú: desmontamos el test de cociente intelectual

Hace muchos años, los seres humanos inventamos el concepto del cociente intelectual (que no coeficiente intelectual) para poder medir la inteligencia y así descubrir cuáles eran las mentes más privilegiadas de nuestra sociedad. Tiempo después, descubrimos que estas pruebas no son tan fiables como creíamos por dos cosas: la primera es que el ser más inteligente de la creación es tu “cuñao”, él siempre sabe más que tú de todo: política, religión, deportes… y nunca va a dudar en darte su opinión sobre cualquier tema para dejar bien clara su supremacía mental. ¿Quieres saber cuál es la segunda cosa? En nuestro blog desmontamos el mito del test de cociente intelectual.

test de cociente intelectual

Un estudio realizado por los científicos Adrian M. Owen, Adam Hampshire y Roger Highfield, en 2012, sacó a la luz el otro defecto que tienen las pruebas para medir el cociente intelectual.

Nuestro cerebro usa partes diferentes para los distintos procesos del pensamiento, por este motivo serían necesarias pruebas independientes de habilidades de razonamiento, habilidades verbales y memoria si queremos llegar a medir la inteligencia de alguien. El test de cociente intelectual sólo mide aspectos muy concretos de nuestras capacidades cognitivas.

La psicoterapeuta Jeanne Siaud-Facchin opina sobre este tema: “Para saber si una persona es superdotada, no basta con determinar su cociente intelectual (CI). Es como la fiebre en una enfermedad, que no te dice lo que tienes. Lo importante es saber cómo funcionamos, cuáles son los mecanismos que se activaron para producir ese CI, explorar la inteligencia pero también el mundo psicológico y emocional, para poder imbricar ambos aspectos. Se empieza a hablar de superdotados con un CI igual o superior a 130, pero esa cifra no significa nada. Una persona puede dar en un test de inteligencia un nivel más bajo porque sea muy ansiosa, inhibida o depresiva, y aun así ser superdotada.”

La investigación también descubrió que los fumadores y los que padecen ansiedad lo hacen peor en este tipo de pruebas, mientras que las personas que juegan videojuegos sacan mejor calificación en las pruebas de razonamiento y de memoria a corto plazo. Esta es una gran noticia para las actuales generaciones de gamers y youtubers, que también explica como alguien es capaz de ganarse la vida jugando a videojuegos. Tontos no son, desde luego.

Otra crítica a los tests de inteligencia es que los que están habituados a realizar pruebas o exámenes tienen más facilidad para adaptarse a estas evaluaciones y están más relajados y cómodos a la hora de hacerlas. Este suele ser el caso de las personas que han tenido una educación universitaria, para que luego digan que las carreras no valen para nada. Obviamente, la mejor facultad para desarrollar tu cerebro es la Escuela de la Vida, donde tu “cuñao” se graduó magna cum laude.

Las pruebas de cociente intelectual también podrían estar sesgadas hacia algunos grupos raciales o culturales. Es muy difícil crear un test de esta clase sin meter sesgos culturales en ella. En ocasiones se ha intentado diseñar pruebas sólo con demostraciones e imágenes, que no incluyan el lenguaje, pero muchos científicos han declarado que eso es imposible.

En resumen, los nuevos descubrimientos demuestran que es imposible que el test de cociente intelectual mida las capacidades de una persona con un solo parámetro, ya que el cerebro humano es demasiado complejo. Hay gente que tiene mucha capacidad de razonamiento, pero es muy olvidadiza. En cambio, otros puede tener un talento especial para los idiomas, pero no destacar en otras áreas.

Por todo esto, si quieres evaluar tus funciones cerebrales de forma precisa, o estimular tu cerebro de una forma profesional, debes recurrir programas científicos. CogniFit cuenta con una completa batería de tareas online capaz de medir más de 20 funciones cognitivas fundamentales: Atención, memoria, planificación, etc… Cada una de estas habilidades está perfectamente definida y sometidas a un control de medida objetivo. Este sistema de pruebas evalúa varias capacidades cognitivas abarcando distintos tipos de inteligencia. Hagas lo que hagas nunca vas a sacar una nota tan alta como cierto familiar tuyo, pero existen ejercicios para entrenar tu mente que pueden dejarte casi a su altura. ¡Ánimo y a entrenar!

¿Puedes ser más inteligente? Cómo mejorar el cociente intelectual

Ya habíamos explicado en otros artículos qué es el cociente intelectual y cómo se mide, ahora vamos a explicarte que aunque existen niveles de inteligencia innatos, es posible aumentar el nivel de inteligencia que tenemos. Te explicamos cómo mejorar el cociente intelectual de varias formas.

Cómo mejorar el cociente intelectual

Diviértete ejercitando tu mente

Ya sabes que existen algunos juegos que pueden ayudar a incrementar tu inteligencia y mejorar el cociente intelectual como los sudokus, el ajedrez, etc. Cuando te vuelvas un experto en uno de estos juegos prueba otro nuevo y trata de volverte bueno en él. En el momento en que llegas a ser bueno en algo tu cerebro deja de funcionar de forma tan intensa, explorar nuevos juegos mentales o dificultades y retos es importante.

Los videojuegos o juegos de ingenio online también pueden ser una buena manera de estimular tu cerebro y mejorar tu cociente intelectual, busca aquellos que estén diseñados por neurólogos porque son mucho más efectivos y profesionales. CogniFit es un buen recurso porque está dirigido a a estimular tus capacidades cognitivas y plasticidad cerebral. Este programa evalúa tu nivel de ingenio y presenta automáticamente los retos mentales que mejor se adaptan a tu perfil. Estos ejercicios te hacen pensar de forma rápida y generar diferentes estrategias cerebrales para solucionar problemas y puzles. Además, después de cada sesión CogniFit evalúa tus resultados y evolución. Cada vez más empresas privadas y de selección de personal utilizan estos sistemas para examinar a los diferentes candidatos a un puesto. Por lo que no está de más familiarizarse con estas herramientas que pueden ayudarte a que tu actividad cerebral sea más eficiente.

Pon nuevos desafíos a tu cerebro: resuelve acertijos de lógica y de pensamiento lateral, haz ejercicios matemáticos, incluso prueba la criptología que se basa en descifrar un mensaje que está escrito siguiendo un código. En la red hay muchos de estos pasatiempos que te harán pensar de distintas maneras y entrenar varias zonas de tu cerebro.

¿Cómo mejorar el cociente intelectual? Entrena cuerpo y mente

Hacer ejercicio físico ayuda a mantener en forma tanto tu cuerpo como tu mente, ya que el deporte mejora la circulación y aumenta el flujo de sangre que llega al cerebro, lo que ayuda a éste a crear nuevas conexiones entre neuronas.

Al igual que tu cuerpo necesita moverse y sufre cuando está todo el día sin hacer nada, tu mente también necesita algo de actividad, por eso te recomendamos que intentes aprender cosas nuevas continuamente. Puedes estudiar un nuevo idioma o descubrir más sobre alguna actividad que te interese como la pintura, la música, etc. Las experiencias nuevas te hacen liberar dopamina, una hormona que aumenta las neuronas y te causa una sensación de placer.

Cómo mejorar el coeficiente intelectual

También puedes pensar nuevas formas de hacer tus cosas cotidianas. Puedes probar un nuevo camino para ir al trabajo, parece una tontería pero la rutina hace que hagas las cosas sin pensar y sin poner atención por lo que tu cerebro apenas se esfuerza. Intenta evitar rutinas y enfoques mecánicos para mantener a tu mente activa.

Trata de escribir a mano más a menudo, ya que aumenta tu estimulación visual. Si vas a escribir un texto en tu ordenador puedes probar a hacer un borrador a mano antes de escribirlo. Prueba a escribir de vez en cuando con tu mano torpe para estimular también el otro lado del cerebro.

Si estás estudiando esfuérzate mucho en tus estudios ya que muchas carreras requieren un aprendizaje intensivo que mantendrá tu cerebro en forma y mejorará su capacidad cognitiva.

Sé una persona sociable y cultiva tu cultura

Relacionarte con otras personas y descubrir diferentes opiniones y puntos de vista te servirá para aprender y poner a prueba las cosas que ya sabías. En algunas ocasiones tendrás que adaptarte a distintas situaciones sociales e ideas lo que hará que pienses de formas diferentes a las habituales.

Sé una persona observadora y trata de ver la relación entre distintos eventos. Si alguien se ha enfadado contigo no te limites a pensar “mi amigo se ha enfadado”, trata de ver la relación que hay entre esto y eventos recientes, piensa en qué factores son los que desencadenan distintas reacciones y sucesos a tu alrededor, esto te hará pensar a otros niveles y no dejar que tu cerebro se acomode.

Escuchar música tiene muchas ventajas en el cerebro, pero también existen otras expresiones culturales que pueden ayudarte a incrementar tu inteligencia: cine, teatro, lectura… Todas estas actividades son beneficiosas para tu cerebro, especialmente la lectura ya que mejora la capacidad de comprensión y te hace pensar de forma crítica, así que intenta leer todo lo posible.

Estos son algunos consejos para mejorar tu coeficiente intelectual, pero la clave es mantener tu cerebro activo, recuerda que después de todo es un músculo y se puede ejercitar, ¡así que nada de hacer el vago!