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¿Tu hijo no quiere comer? Qué es la neofobia alimentaria y 8 consejos para superarla

“Mamá eso no me gusta” “No quiero probarlo” “Me da asco” “Puajj no me lo pienso comer…” Cuando las pataletas y berrinches son el pan nuestro de cada día, algunos papás sentimos miedo de la posible desnutrición y podemos llegar a ceder a sus caprichos: “Por lo menos que coma algo…”

¿Te suenan estas situaciones? ¿Tu pequeño no quiere comer? En este artículo Cristina Martínez de Toda, psicóloga, te desvela qué es la neofobia alimentaria y propone una serie de consejos para enseñar a tu hijo a comer de todo. Superar esta fase es más fácil si sabes cómo ¡Desarrolla su gusto por la comida de forma sana y enriquecedora!

Neofobia alimentaria: Mi hijo no quiere comer

¿Qué es la Neofobia Alimentaria? Mi hijo no quiere comer

La neofobia alimentaria se puede definir como el rechazo a probar nuevos alimentos.

La neofobia se conoce también como la “paradoja del omnívoro” porque aunque los seres humanos necesitamos una dieta variada, somos capaces de restringirnos muchos alimentos al considerarlos una “amenaza” para nosotros. ¿Por qué ocurre esto? Porque se trata ni más ni menos de una cuestión evolutiva.

Los seres humanos desarrollamos en su momento un mecanismo de supervivencia, que nos disuadía de comer alimentos nuevos en edades tempranas por miedo a que resultaran tóxicos. Las papilas gustativas se “cierran” cuando comenzamos a andar. De ahí que nos volvamos más recelosos con la comida.

Cuando tu hijo se niega a probar algún alimento, no es que sea raro, es que sencillamente está respondiendo a su instinto.

Todos tenemos o hemos padecido neofobia a lo largo de nuestra vida, así que lo más sencillo es normalizarlo. Es habitual que no te guste algo dentro de un grupo de alimentos, por ejemplo que no te guste la manzana en concreto pero si la fruta. El problema ocurre cuando no nos gusta “ninguna fruta”. La clave en estos casos es tener paciencia.

El periodo de aparición de la neofobia suele ser alrededor de los dos años,  y se puede alargar hasta los 5-7 años. Esto desconcierta a padres que veían como sus hijos hasta entonces se comían lo que les ponían en el plato. A los dos años es cuando el niño empieza a desarrollar su identidad, y el “no” se convierte es su arma favorita como muestra de opinión propia.

Ante ese “no” en las comidas; enfadarnos, amenazarles o castigarles sólo nos provocará dolor de cabeza y tensiones en torno a la mesa, comprender que esto se trata de una etapa, y tarde o temprano pasará, resulta esencial para no forzar al niño a comer, y será muy positivo en su salud, más allá de la alimentación.

La neofobia, además, es generalizada a dos grupos de alimentos identificados por los humanos como “sospechosos”, la verdura y la fruta, siendo los colores que más rechazo nos producen el verde y el rojo.

Esto tiene una explicación científica, y es que hasta los 2-3 años no se produce la aceptación total de los sabores amargo y salado. Las papilas gustativas no están totalmente desarrolladas, y por ello cualquier alimento que se salga de su umbral de sabores aceptados lo rechazarán. Por el contrario, con alimentos dulces es muy raro que se produzca neofobia. Es por ello que la mayoría de alimentos preparados para niños contengan altas dosis de azúcar.

Así pues, en vez de enfocar las comidas como una lucha a brazo partido con nuestros hijos, es más inteligente mantener el mantra mental de “es sólo una etapa”. Eso sí, siempre y cuando no llegue a hacer asociaciones negativas de los alimentos y situaciones.

¿Qué responsabilidad tengo como padre en la neofobia de mi hijo?

Estudios demuestran que la neofobia alimentaria tiene un alto componente genético. Esto quiere decir que lo más probable es que uno o los dos progenitores presentasen en su infancia una neofobia parecida.

Por otro lado, la actitud que mostremos los padres ante los diferentes alimentos, influye de manera importante en las preferencias de los niños. La imitación, como en muchos otros factores educacionales, hará que los niños tiendan a imitar lo que ven.

Los padres debemos ser ejemplo de conductas en todos los niveles.

Por otro lado, resulta sumamente difícil incluir alimentos a partir de los dos años, en los que el niño no haya tenido previamente contacto vía intrauterina, o experiencia gustativa a partir de la leche materna.

Estos datos sugieren que las madres que llevan una dieta monótona o pobre durante el embarazo y la lactancia, pueden predisponer a sus hijos a una neofobia.

¿Cómo consigo que supere esta etapa sin que muestre rechazos por la comida en la edad adulta? A continuación te propongo una serie de consejos avalados por los psicólogos más competentes en esta área, para ayudarte en esta fase.

Mi hijo no quiere comer ¿Qué hago? 8 Consejos para superar la Neofobia Alimentaria

“La paciencia es el punto de referencia”

Consejo 1: Comer en familia

En casos de neofobia alimentaria se hace vital reforzar el aprendizaje por imitación. Si por horarios os resulta imposible desayunar, comer y cenar con vuestro hijo, intentad tener por lo menos una comida al día con él. Tenemos que crear en esa comida un ambiente de armonía, sin prisas. Tenéis que comer el alimento rechazado en familia, con naturalidad, pero sin obligar al pequeño a que lo coma.

Consejo 2: Continuidad en la presentación de la comida

Es necesario ofrecer un nuevo plato 9-10 veces antes de que un niño se atreva a probarlo, pero habitualmente los padres desistimos en 4-5 exposiciones, y lo damos por imposible.

Los estudios demuestran que los niños presentan mayor aceptación a una comida nueva tras dos o tres semanas de exposición paciente y continuada.

Esto lo podemos hacer de manera gradual, empezando por dejar la comida a la vista del niño pero sin ofrecérsela. Es importante hacerlo de manera continuada, sin prisa pero sin pausa.

Consejo 3: La comida que no le gusta, en el primer plato

El niño es cuando más hambriento está, de manera que hay más probabilidades de que lo consuma. Preséntalo junto a una comida que le guste. El aspecto de la comida, el olor y el gusto son factores clave a la hora de atrevernos a probar un plato. Currárselo un poco y hacer una presentación atractiva y divertida puede ser muy positivo.

La presentación puede ayudarte

Consejo 4: Los alimentos nuevos, de uno en uno

No le pongas para comer varias cosas que no conoce o rechaza porque el “no” que te va a decir lo van a oír hasta los vecinos. Es importante que ante un nuevo alimento el niño no se vea abrumado, de manera que lo presentaremos en pocas cantidades, de uno en uno, y de forma continuada.

Consejo 5: No le fuerces

Ante la coacción o el miedo a un castigo, es más probable que el niño aborrezca esa comida. Cuanto menor es la presión parental ejercida, mayor es la cantidad que el niño ingiere.

El niño también percibe la frustración que nos genera a nosotros que rechace la comida, por lo que puede asociar negativamente ese alimento con nuestro malestar, de manera que en las próximas comidas lo rechace más fervientemente.

Consejo 6: No negocies

No vale el típico “Si te comes las espinacas, tendrás helado de postre” al contrario, puede ser contraproducente. El niño se planteará que muy mal tiene que saber el plato para que le recompensen por comerlo

Refuérzale positivamente, elógiale por su valentía y lo bien que ha comido, pero nunca por la cantidad. Destierra los premios y las recompensas.

Consejo 7: Evita los comentarios negativos

“Mira qué bien come tu hermano…” “  Ni te molestes en servirle…no lo va a probar”

“Mi hijo es que no prueba la fruta…”

Todo lo que decimos y la manera en que la decimos afecta a la autoimagen de nuestro hijo. A través del Efecto Pigmalión, podemos mejorar los mensajes que les transmitimos.

Consejo 8: Contágiale el amor por la comida

Una buena manera de conseguir que los niños valoren y aprecien en la comida es ponerlos en contactos con el proceso que lleva ese alimento hasta que llega al plato (que sepan de donde viene, como se cocina, etc…) hasta que llega a la mesa.

Podéis ir a coger fruta de temporada con el niño, de una manera divertida y que él participe activamente.

Si rechaza la verdura, podéis jugar a plantar guisantes en un bote de yogur, de esta manera, el niño desarrollará progresivamente una actitud positiva ante las verduras.

Contágiale el amor por la comida

Otra buena forma es que os acompañe a hacer la compra, incluso permitiéndole elegir qué alimento comprar siempre dentro del mismo grupo de alimentos. Por ejemplo ¿Qué prefieres, manzana o pera? No sirve en este caso ¿manzana o yogur?

Una tarde libre cocinad algún plato que no le guste de una manera original y divertida. Será más probable que una vez puesto en la mesa se atreva a probarlo.

“Hacerle partícipe de la comida y el proceso que conlleva será un concepto clave para que desarrolle con naturalidad una relación positiva con la comida, y un deseo por la alimentación sana y variada”

¿Cómo mejorar tu memoria? 10 consejos útiles para tu día a día

¿Cómo podemos mejorar nuestra memoria? Muchos de nosotros pensamos que nuestra memoria es innata y no hacemos nada por mejorarla. No apreciamos su importancia hasta que nos empieza a fallar. Sin embargo, es muy importante que seamos conscientes del papel fundamental que juega en nuestro día a día. Nuestra memoria es la que define quién somos: nuestros sentimientos, vivencias y recuerdos. Sin memoria, no tendríamos forma de recordar los nombres, lugares, personas, acontecimientos que hemos vivido…

¿Cómo mejorar tu memoria? Foto: meo, Pexels.com

Mantener una vida intelectualmente activa ayuda a evitar que nuestro cerebro se deteriore antes de tiempo. Es muy importante empezar a cuidar la mente antes de que aparezcan los primeros síntomas de declive cognitivo. Poner atención a los detalles, concentrarse, recordar cosas… todo esto implica muchos procesos cerebrales que pueden agudizarse con práctica y entrenamiento.

Puede que creas que eres demasiado mayor como para mejorar la memoria, pero lo cierto es que nuestro cerebro cuenta con una gran plasticidad. La plasticidad cerebral consiste en que, con una correcta estimulación, el cerebro puede crear nuevas vías y conexiones neuronales, alterar las conexiones ya existentes y adaptarse y reaccionar de formas nuevas. Nuestro cerebro puede desarrollarse, adaptarse y mejorar durante toda nuestra vida. Aquí te explicamos algunas actividades para mejorar la memoria.

10 Actividades para mejorar tu memoria

La memoria no sólo nos ayuda a ser más inteligentes y agudos, también son útiles para mejorar tu desempeño laboral y tus relaciones sociales. Esta habilidad se suelen dar por sentada y mucha gente no se molesta en entrenarla. No cometas este error y practica las siguientes actividades para mejorar tu memoria.

1. Mejora tu atención

La memoria se relaciona mucho con la atención. No podemos recordar algo a lo que no le hemos prestado atención. Por tanto mejorando nuestra capacidad atencional mejoraremos nuestra memoria.

¿Cómo mejorar la memoria?: Céntrate en cada cosa que hagas. Si estás hablando con un amigo, préstale a él toda tu atención. Incluso parafrasea lo que dice de vez en cuando. De esta manera recordarás mejor de que estáis hablando y además, darás muestras de comprensión. Se ha comprobado que la meditación Mindfulness también mejora nuestra atención. Con diez minutos de meditación al día puedes llegar a modificar la estructura de tus conexiones neuronales y conseguir que tu mente se centre y se fije mejor en las cosas que te rodean, mejorando tu memoria, capacidad de atención, enfoque y capacidad de tomar decisiones.

2. Usa técnicas de memoria o reglas mnemotécnicas

Diferentes estudios, defienden que la “auto-imaginación” resulta muy útil para fomentar el aprendizaje y la memoria.

¿Cómo mejorar tu memoria?: Repite la información, agrúpala, relaciónala con cosas que ya sepas y utiliza reglas mnemotécnicas. Utiliza ritmos o canciones para aprender la información (como aquella de las tablas de multiplicar), utiliza acrónimos o acrósticos. En el siguiente vídeo verás de forma más detallada alguna de estas técnicas.

3. Practica ejercicios de ingenio para mejorar tu memoria 

Diversas investigaciones publicadas demuestran los beneficios de entrenar el cerebro 15 minutos (2-3 veces por semana) con CogniFit. Los diferentes grupos de personas que entrenaron su cerebro con este programa de estimulación cerebral, mejoraron su rendimiento en tareas de memoria y otras 20+ habilidades cognitivas. Este programa de juegos de ingenio por ordenador nos permite fortalecer las funciones cerebrales, incrementar la vitalidad mental e impulsar la regeneración y reconexión neuronal.

4. Intenta recordar activamente las cosas

La memoria se refuerza al recordar hechos, acontecimientos, experiencias… Al recordar cosas de tu día a día como que has comido, nombres de personajes de libros que has leído… ejercitas cuatro partes de tu cerebro: la memoria, memoria de trabajo, razonamiento y análisis.

Pensar sobre muchas cosas también te ayuda a sacar más conocimientos de las experiencias pasadas y tener una perspectiva más madura y racional del pasado. Estas habilidades también se pueden aplicar a la prevención, a estar alerta y a observar con más atención lo que ocurre a tu alrededor.

¿Cómo mejorar tu memoria?: Cada día recuerda lo que has hecho el día anterior, e intenta evocar a dónde fuiste y que hiciste en las vacaciones pasadas.

También puedes probar a hacer un pequeño ejercicio cada día. Coge un lápiz y un papel y sal del cuarto en el que estés. Cuando estés fuera apunta todos los objetos que recuerdes de la habitación, verás que no es tan fácil como creías. No hagas trampa y evita mirar a la habitación mientras apuntas los objetos. Después de apuntar todo lo que recuerdes vuelve al cuarto y fíjate en todas las cosas que te hayas dejado. Si haces este ejercicio todos los días verás como vas mejorando, puedes hacerlo también con la ropa que llevaba la gente que has visto durante el día, con los rasgos de esa gente, etc.

5. Dormir bien mejora la memoria

Durante el sueño consolidamos lo aprendido. Una correcta higiene del sueño nos permite tener la memoria en óptimas condiciones. Según un estudio la falta de sueño afecta de forma negativa a nuestra memoria.

¿Cómo mejorar tu memoria?: Intenta mantener unos buenos hábitos de sueño. Dormir entre 7 y 8 horas al día es lo óptimo para un rendimiento óptimo. Descansa en un lugar oscuro, sin ruidos (puedes usar tapones de los oídos si no puedes evitar el ruido). Apaga todos los aparatos electrónicos y evita usarlos antes de dormir (la luz de sus pantallas puede afectar a nuestro sueño). No tomes café o bebidas con cafeína por la tarde. Intenta que el último café sea después de comer, ya que si no es así puedes tener problemas para conciliar el sueño. La rutina es importante, intenta acostarte y levantarte todos los días a la misma hora.

 6. Haz ejercicio físico para mejorar tu memoria

Son cada vez más los beneficios para el cerebro asociados a la actividad física. Según Kirk I. Ericson  de la Universidad de Pittsburgh en colaboración con un grupo de investigadores de distintas universidades norteamericanas, el ejercicio físico aeróbico aumenta el tamaño del hipocampo anterior y ello conlleva mejoras en la memoria espacial. Concluye que es una buena forma de revertir la pérdida de volumen asociada a la edad en esta estructura cerebral fundamental para la memoria.

La actividad física oxigena el cerebro y reduce el riesgo de enfermedades que conducen a una pérdida de memoria, como la diabetes y enfermedades cardiovasculares. También disminuye las hormonas del estrés. El ejercicio también juega un papel importante en la neuroplasticidad, potenciando la creación de nuevas conexiones neuronales.

¿Cómo mejorar la memoria?: Cualquier tipo de ejercicio aeróbico que te guste te ayudará a mejorar tu memoria. Lo importante es que disfrutes con él para mantener el hábito. ¿Te cuesta empezar a hacer ejercicio? Descubre cómo empezar aquí.

7. Come de forma saludable

Una dieta saludable es fundamental para mantener nuestro organismo en perfectas condiciones. Para que nuestro cerebro funcione correctamente es importante no tener ningún déficit nutricional. Y es que lo que comemos le afecta a nuestro cerebro.

¿Cómo mejorar la memoria?: Basa tu alimentación en frutas, verduras y legumbres. Los cereales, el pan y la pasta que sean integrales. Limita los alimentos muy procesados, el azúcar y la sal. El chocolate se asocia a una mejora en la memoria. Recuerda que debes tomarlo lo más puro posible (85% cacao).

8. Mantén tu mente activa

La memoria es como un músculo, si lo entrenas se fortalece, si no se atrofia. Con el tiempo, cuando ya hemos acabado nuestra formación académica nos hacemos cómodos. Ya sabemos como resolver la mayoría de los problemas, con relativamente poco esfuerzo. Y cada vez usamos menos nuestra mente y le damos menos estimulación de la que merece.

¿Cómo mejoramos nuestra memoria?: Cualquier actividad que suponga un desafío será efectiva para mantener nuestra memoria activa. Huye de las actividades en las que ya eres bueno. Aprende y desarrolla nuevas habilidades. Aprende a tocar un instrumento, o a tocar una canción difícil. Piensa en cualquier cosa que siempre has querido aprender, hablar un idioma, jugar al ajedrez…

9. Sal de casa y queda con tus amigos

Diversos estudios han demostrado que estar en contacto con tus amigos, y disponer de una amplia vida social está asociado con una mejor memoria.

¿Cómo mejorar la memoria?: Dedícale tiempo a tus seres queridos. Disfruta de tiempo de ocio con los amigos. Mantén una buena red de apoyo y aléjate de las personas tóxicas que te hacen sentir mal. Socializa más, hazte voluntario o apúntate a grupos.

10. Deshazte del estrés

El estrés es uno de los mayores enemigos del cerebro. Con el tiempo, el estrés crónico destruye neuronas y daña los centros cerebrales de la memoria.

¿Cómo mejorar la memoria?: Practica técnicas de relajación y meditación. Han demostrado ser muy eficaces para la reducción del estrés y la ansiedad. Establece expectativas realistas (y aprende a decir que no). Tómate descansos durante el día, expresa tus sentimientos en lugar de ocultarlos o reprimirlos. Equilibra el tiempo de trabajo y el tiempo de ocio. Centrate en una sola tarea al tiempo, ya que la multitarea puede aumentar nuestro estrés.

Ahora ya cuentas con diversos trucos y estrategias para mejorar tu memoria y capacidad de observación, ponerlos en marcha depende de ti. ¡Mantener tu cerebro joven y en forma está en tu mano!

¿Sueles ser descuidado? Cómo mejorar la memoria a corto plazo

¿Alguna vez has entrado a la cocina y no recuerdas que ibas a hacer ahí? ¿O no puedes recordar dónde has dejado las llaves hace un momento? Esto puede deberse a que tu memoria a corto plazo ya no es tan aguda como antes. Este tipo de memoria puede verse afectada por el envejecimiento, enfermedades, lesiones, estrés o el consumo de drogas. Por suerte, hay muchas cosas que podemos hacer para entrenar y mejorar nuestra memoria a corto plazo. Estas son algunas claves sobre cómo mejorar la memoria a corto plazo.

Cómo mejorar la memoria a corto plazo

Formas de entrenar tu memoria a corto plazo

Entrena tu mente: el cerebro responde a los ejercicios y a los estímulos de forma muy parecida a los músculos, también se fortalece con el ejercicio diario. Cada vez que aprendes a hacer algo nuevo, tu cerebro crea nuevas vías neuronales y el circuito neuronal crece y forma nuevas conexiones. Prueba algún pasatiempo que siempre hayas querido practicar, o apúntate a algún curso para mantener activo tu cerebro. Los juegos de memoria, pasatiempos y rompecabezas también son de mucha ayuda para estimular tu mente.

Sé sociable: la interacción social estimula tu cerebro porque suele ser impredecible y hace que tu mente se mantenga atenta y alerta. Los investigadores de la universidad de Harvard han descubierto que las personas mayores que son activas socialmente, presentan un deterioro cognitivo más lento y además tienen mayor esperanza de vida.

Usa la mnemotecnia para mejorar tu memoria: esta es una técnica de asociación mental de palabras, frases o imágenes a un objeto para poder recordarlo con mayor facilidad. Esta herramienta puede ser muy útil para grabar información en nuestro cerebro. Un ejemplo de mnemotecnia es este refrán para recordar cuáles son los meses que tienen 30 días: “30 días tiene septiembre, con abril, junio y noviembre.” Las rimas también son bastante útiles para recordar cosas. Puedes usar la mnemotecnia para recordar las tareas y citas que tienes pendientes durante la semana.

Ríe a menudo para mejorar tu memoria: la risa activa muchas zonas del cerebro, el psicólogo Daniel Goleman relata en su libro Inteligencia Emocional que “la risa parece ayudar a las personas a pensar más ampliamente y asociar más libremente”.

Otros especialistas también avalan la risa como estimulante del cerebro. El profesor Lee Berk de la Universidad de Loma Linda, en California, opina:  “El humor asociado con la risa alegre sostiene oscilaciones de gran amplitud de banda gamma. Gamma es la única frecuencia que se encuentra en todas las partes del cerebro”. “Lo que esto significa es que el humor en realidad implica a todo el cerebro, es una experiencia total del cerebro con la frecuencia de la banda de ondas gamma y el humor, similar a la meditación, lo mantiene ahí”.

Alimenta tu cerebro: una dieta rica en ácidos grasos omega 3 te ayudará a mantener la agudeza mental. El pescado es rico en este elemento y además puede ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer. También hay otros alimentos ricos en omega 3 como los huevos, la soja y las nueces.

Los alimentos con antioxidantes como las frutas y los vegetales protegen tus células cerebrales y pueden llegar a ralentizar el envejecimiento del cerebro. El vino tinto también tiene estas propiedades, siempre que se tome con responsabilidad, existen muchos alimentos que son beneficiosos para tu cerebro.

Haz ejercicio para mejorar tu memoria a corto plazo: la actividad física aumenta el flujo de sangre que llega al cerebro, lo que hace que funcione mejor. Puedes probar a hacer series cortas de estiramientos cuando te levantes por la mañana, así despertarás tu cerebro.

Descansa bien: el cerebro necesita estar descansado para rendir. Por eso tener una buena noche de sueño es necesario si queremos ser productivos al día siguiente. Intenta dormir entre 7 y 8 horas, aunque la cantidad necesaria de horas de sueño suele variar de persona a persona. Si tienes problemas para dormir, aquí tienes una serie de consejos que te ayudarán a conciliar el sueño.

Con el paso del tiempo es normal que nuestra memoria se vea afectada y tengamos descuidos de forma más frecuente. Por eso te recomendamos que sigas estos consejos para cuidar tu memoria a corto plazo, así evitarás los olvidos típicos de la edad y conservarás tus facultades cerebrales intactas durante más tiempo. Si no estás seguro sobre el deterioro de tu memoria, puedes probar el test de CogniFit para medir la memoria a corto plazo que además te proporciona un entrenamiento personalizado en el caso de que necesites mejorar tus habilidades cognitivas.

Consejos para mejorar la memoria: ¡Come chocolate!

Dulces noticias para los amantes del chocolate: un nuevo estudio vuelve a asociar el consumo de chocolate con una mejora en las funciones cognitivas. Lo novedoso de este estudio es que han demostrado esta relación controlando el efecto que podrían tener otras variables como los factores cardiovasculares, la dieta y el estilo de vida de los participantes. Chocolateros del mundo celebremos que tenemos otra nueva evidencia de “comer chocolate” es sano y, además, podemos incluirlo entre los consejos para mejorar la memoria. ¡Comamos chocolate sin sentirnos culpables y por prescripción médica!

El Maine-Syracuse Longitudinal Study (MSLS) es el último estudio publicado que se hace eco de esta relación. El MSLS es un estudio longitudinal, epidemiológico y comunitario sobre los factores de riesgo vascular y el funcionamiento cognitivo de personas adultas de la región de Siracusa (Nueva York). En el estudio, los investigadores de la Universidad de Maine, analizaron a 968 participantes de la muestra del MSLS,  sin demencia y con edades entre los 23 y los 98 años. Los investigadores han encontrado una asociación entre el consumo de chocolate y la cognición, en concordancia con otros estudios y ensayos clínicos sobre el tema. Lo interesante de este trabajo es que además de encontrar esta asociación del consumo de cacao con las funciones cognitivas, la asociación se mantiene a pesar de ajustarla con los factores cardiovasculares (niveles de colesterol, hipertensión, diabetes…), factores dietéticos (consumo de carnes, de pescados, de frutas y verduras y/o lácteos)  y del estilo de vida de los participantes (el consumo de alcohol). Esto quiere decir que la relación encontrada se explicaba básicamente por el consumo de cacao y no por el hecho de que los chocolateros consumieran menos alcohol o más verduras o no tuvieran factores de riesgo vascular.

Beneficios del chocolate

Desde la antigüedad el chocolate y los flavanoles del cacao han sido utilizados para la curación de múltiples trastornos. En la medicina tradicional de algunas culturas, o puede que incluso en tu tradición familiar (¿quizás tu abuela siempre lo decía?), se ha usado para cosas tan variadas como:

  • Reducir la fiebre,
  • Tratar la diarrea infantil,
  • Paliar los dolores menstruales,
  • Afrodisíaco (para aumentar el apetito sexual),
  • Depresión,
  • Incrementar la producción de leche en mamás lactantes,
  • Inducir el sueño e incluso…
  • Limpiar los dientes.

La medicina moderna también se ha interesado en los beneficios que tiene el consumo de chocolate para la salud.  Hasta el momento, se han demostrado asociaciones a nivel cardiovascular y cognitivo/emocional en diferentes grados:

  • Beneficios cardiovasculares (asociaciones muy consistentes)
    • Mejora la sensibilidad a la insulina
    • Mejora la presión arterial
    • Mejora la función endotelial
    • Mejora en el flujo sanguíneo cerebral
  • Beneficios neurocognitivos y del estado de ánimo (las evidencias no están tan claras, son más inconsistentes entre estudios)
    • Mejora de la memoria verbal y visual
    • Incremento del procesamiento de la información
    • Mejora la memoria de trabajo
    • Mejora en la capacidad atencional

¿Por qué es bueno el chocolate?

¿Os habéis preguntado alguna vez qué es lo que tiene el chocolate, y los productos que contienen cacao, que lo hace tan saludable? La respuesta son los flavonoides, más concretamente flavanoles y epicatequinas. Ambas sustancias han sido relacionadas en muchos estudios con la salud cardiovascular y la mejora de memoria. No solo los encontramos en el cacao, también podemos encontrarlos en otros alimentos como las uvas, las manzanas, el té o el vino tinto.

Así pues, aunque estas sustancias serían las principales responsables de los efectos beneficiosos del chocolate para la salud, no podemos olvidarnos de que el cacao tiene otros componentes psicoactivos, como la cafeína y la teobromina, que también han sido asociadas con mejoras en la atención y otras funciones cognitivas, con lo cual son sustancias que también podrían jugar un papel importante o incluso sumar al efecto positivo de los flavanoles.

Más consejos para mejorar la memoria

  1. Come chocolate (ya sabes porqué!)
  2. Asegúrate un buen descanso. Se ha demostrado que el sueño influye en la memoria y que es cuando dormimos que fijamos nuestros recuerdos.
  3. Haz ejercicio. Que el ejercicio es beneficioso para nuestro cuerpo es un hecho, pero también lo es para nuestra mente. Un estudio de la Universidad de Pittsburg concluyó que el ejercicio aeróbico aumenta el tamaño del hipocampo, relacionado con la memoria y las habilidades visoespaciales.
  4. Medita. Algunos estudios sugieren que en entrenamiento en meditación continuado mejora la memoria operativa, la atención y la comprensión lectora.
  5. Entrena tu cerebro con ejercicios de CogniFit. Un estudio publicado en PLOS One mostró como realizar un programa diario de ejercicios por ordenador mejoraba el rendimiento de los sujetos en memoria de trabajo, funciones ejecutivas y velocidad de procesamiento de la información.

 

 

 

Dormir bien mejora la memoria: Ventajas de un buen descanso

¿Dormir bien mejora la memoria?, ¿Quién no ha tenido problemas para concentrarse en el trabajo después de una noche sin dormir? En 2013, un estudio demostró que esa queja tan habitual entre las personas que han pasado una mala noche no era algo subjetivo, sino que se trataba de una realidad: Las personas que no han disfrutado de un sueño reparador durante la noche, o que sufren algún tipo de insomnio, presentan problemas de memoria y concentración. Pero, ¿hasta qué punto dormir bien mejora la memoria?

Dormir bien mejora la memoria

En las enfermedades que cursan con pérdida o dificultades de memoria como el Alzheimer o la esquizofrenia es habitual que coexistan trastornos de sueño o insomnio. Actualmente existe una fuerte discusión entre los expertos sobre si esta privación de sueño puede estar relacionada con los problemas de memoria. ¿Qué vino antes el huevo o la gallina?.

Tener un sueño reparador se ha convertido en una de las principales recomendaciones para gozar de una buena memoria. No cabe duda que en los últimos años se ha puesto muy de moda hablar de los beneficios de un buen descanso. Algunas de las conclusiones a las que han llegado los estudios son:

  1. Dormir bien mejora la memoria y la concentración.
  2. Ayuda a sacar mejores notas.
  3. Dormir bien aumenta la creatividad.
  4. Combate la depresión.
  5. Te ayuda a mantener el peso a ralla.
  6. Facilita la oxigenación de las células porque la respiración se ralentiza durante el sueño.
  7. Protege al corazón.
  8. Dormir bien refuerza el sistema inmunológico,  y en general..
  9. Nos alarga la vida.

No cabe duda de la importancia de un buen descanso pero todavía se desconocen los mecanismos a través de los cuales se producen estos fenómenos. En este sentido, hace algunos días, un equipo de investigadores del Bristol’s Center for Synaptic Plasticity de la Universidad de Bristol han aportado nueva evidencia sobre los mecanismos que explican porque dormir bien mejora la memoria. Su estudio de investigación básica aporta nuevas claves para comprender cómo y porqué se produce el aprendizaje mientras dormimos.

En su investigación, el equipo liderado por el Dr. Mellor, han visto como algunos de los patrones de actividad cerebral que se producen durante el día, vuelven a repetirse a mayor velocidad durante la noche. Esta repetición, que tiene lugar en el hipocampo (que es una estructura cerebral íntimamente relacionada con la memoria), sirve para reforzar las conexiones neuronales entre las células nerviosas activas, lo cual es crítico para la consolidación de nuevos aprendizajes y de la memoria. Además, en el estudio vieron que la selección de los patrones diurnos de actividad cerebral que se repetían durante el sueño dependían del estado emocional que se tenía mientras lo estaba aprendiendo.

Según apuntan los propios investigadores, esto es importante y podría tener repercusiones prácticas a la hora de diseñar, por ejemplo, nuevas estrategias de enseñanza donde se tengan en cuenta los estados emocionales de las personas para facilitar el aprendizaje y el recuerdo.

Parece que con este estudio tenemos algo más de luz en cuanto a porque existe esta relación entre el sueño y la memoria.  Ahora nos toca a nosotros asegurarnos un buen descanso.

Consejos para dormir bien y mejorar tu memoria

  1. Haz ejercicio. No hace falta que te machaques en el gimnasio. Con salir a caminar entre 20-30 minutos a paso rápido es suficiente. Con un poco de  ejercicio conseguimos dormirnos más rápido, con un mayor porcentaje de sueño profundo y nos despertamos menos
  2. Mantén una rutina. es importante tener unos mismos horarios para irse a dormir  y levantarse cada día.
  3. No tomes tantas bebidas con cafeína durante el día. Intenta evitar los cafés y refrescos con cafeína por la tarda. Puedes tomar infusiones sin teína.
  4. Bebe menos alcohol. El alcohol tampoco es bueno para asegurarnos un buen descanso. A pesar de que por un lado nos ayuda a quedarnos dormidos porque deprime nuestro sistema nervioso, por otro lado nos despertamos más frecuentemente durante la noche. Conclusión: dormimos mal.
  5. Utiliza la cama solo para dormir (o tener sexo). Debemos evitar hacer cualquier otro tipo de actividad en la cama como leer, mirar pelis, jugar en el móvil o tableta… ya que no nos aportan nada bueno en cuanto a la higiene del sueño.

Referencias:

Sharp-Wave Ripples Orchestrate the Induction of Synaptic Plasticity during Reactivation of Place Cell Firing Patterns in the Hippocampus” by Sadowski, JHLP, Jones, MW and Mellor, JR in Cell Reports. Published online January 19 2016 doi:10.1016/j.celrep.2016.01.061

Memory trace replay: the shaping of memory consolidation by neuromodulation by Atherton, LA, Dupret, D & Mellor, JR (2015) in Trends in Neuroscience. 38, 560-70.