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Pirámide de Maslow: Qué es y sus aplicaciones prácticas

Nuestras necesidades nos mueven para superar todos los retos que se nos presentan en el día a día. ¿Qué es la pirámide de Maslow? ¿Para qué sirve? ¿Cuáles son sus niveles? ¿Cuáles son las necesidades básicas? ¿En qué consiste la autorrealización? En este artículo haremos un recorrido por todos los peldaños de la pirámide de Maslow y resolveremos estas preguntas. Descubre los fundamentos de la motivación humana según esta teoría motivacional.

Pirámide de Maslow: Necesidades humanas. Imagen: Triangulum.com

¿Qué es la pirámide de Maslow?

La Real Academia Española define «necesidad» como «carencia de las cosas que son menester para la conservación de la vida» o «aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir», entre otras acepciones.

En este contexto, una de las aportaciones más importantes para la psicología es la llamada pirámide de Maslow. En ella, el autor ordenó las necesidades humanas en una jerarquía.

Para poder ir subiendo escalones, es necesario que se vayan satisfaciendo las necesidades de los peldaños anteriores. Nuestro progreso dependerá de nuestras propias acciones, de la actitud activa que adoptemos para seguir avanzando. ¿Cómo? A través de la motivación.

Los tres primeros escalones de la pirámide corresponden a las necesidades del déficit (D-needs), y las necesidades del ser (B-needs) se emplazan en los dos escalones de la cúspide.

La conducta humana se puede alterar si las diferentes necesidades no están satisfechas. Cuanto más bajo sea el escalón a satisfacer, más incide en el comportamiento.

Estas necesidades, además, pueden ser satisfechas por medios distintos del pensado inicialmente, o puede ocurrir que no se satisfagan del todo porque al mitigarse surgen otras nuevas.

Lo que un hombre puede ser, debe serlo. 

Abraham Maslow

Pirámide de Maslow: Los cinco estratos de necesidades

1. Necesidades fisiológicas o básicas

Son las primeras que se deben cubrir, las primigenias. Hacen referencia al mantenimiento de la salud, la respiración, la temperatura corporal, la alimentación, el sueño, las relaciones sexuales, etc. El resto de las necesidades surge con el tiempo, pero las básicas nacen desde el principio. Permiten la homeostasis, definida como el conjunto de procesos que autorregula nuestro cuerpo para alcanzar el equilibrio.

Si estas necesidades no están cubiertas, poco nos importa alcanzar otras. Por ejemplo, ¿cómo podemos dedicarle tiempo a querer sentirnos respetados si no tenemos nada con lo que llenar nuestro estómago?.

2. Necesidades de seguridad y protección

En este segundo escalón yacen las necesidades relativas a sentirse seguro y protegido. Esto incluye la propiedad privada (como la vivienda), el empleo, la seguridad física, etc.

Por ejemplo, ¿qué ocurre si se pierde un empleo que era la única fuente de ingresos de una familia? La inestabilidad de sus miembros aumenta.

3. Necesidades de afiliación y afecto

El tercer nivel está compuesto por las relaciones sociales, como la asociación, la amistad, el afecto, el amor, la aceptación de terceros, la intimidad, etc. Y es que necesitamos mantener contactos saludables y positivos con las personas que nos rodean.

Dicen que, para que el resto nos acepte, primero debemos aceptarnos a nosotros mismos. Sin embargo, el apoyo de los demás también supone un impulso muy importante en la búsqueda de nuestra mejor versión.

4. Necesidades de reconocimiento o estima

Se refieren a aquellas relacionadas con aspectos más profundos del yo, como la confianza, el autorreconocimiento, el éxito, el respeto, etc. La autoestima es clave para nuestro desarrollo personal. Una pobre autoestima o la falta de esta suele generar complejos de inferioridad, así como diferentes psicopatologías.

Las necesidades de reconocimiento se dividen en dos tipos:

    • Inferiores. Se basan en el respeto de los demás, en el aprecio y la atención que muestran hacia uno. Esto se relaciona con la reputación, el estatus y la posición que se logra en la sociedad.
    • Superiores. Se basan en el respeto hacia nosotros mismos. Nos permiten valorarnos, aceptarnos, comprendernos y cuidarnos. ¿Cómo pretendemos alcanzar la cima si no somos capaces de querernos a nosotros mismos?.
¿Cuáles son los estratos de la Piramide de Maslow?

5. Necesidades de autorrealización o autoactualización

Se encuentran en la cúspide de la pirámide, tan ansiada en la existencia humana. Necesita cubrir los cuatro estratos anteriores. ¿Qué es lo que encontramos aquí? El desarrollo potencial: moralidad, creatividad, espontaneidad y aceptación. Desaparecen los prejuicios. La visión positiva que se mantiene de la vida da ganas de vivirla al máximo.

Este nivel se reserva para las personas más exitosas, pero el éxito es subjetivo. Las metas pueden ser tan variadas como lo somos cada uno de nosotros. Tal vez alguien encuentra la realización en un voluntariado, otro siendo el capitán de su equipo de fútbol y un tercero formando una familia.

¿Cómo son las personas autorrealizadas?

Las personas que han logrado alcanzar el último nivel de la pirámide de Maslow se caracterizan por los siguientes rasgos:

    • Orientan los problemas hacia sus soluciones, más allá del propio interés
    • Su sentido del humor no conlleva crueldad.
    • Se respetan tal y como son, así como a los demás y a la naturaleza.
    • Muestran espontaneidad, creatividad y originalidad.
    • Pueden llegar a disfrutar de la soledad.
    • Sus relaciones personales no son muy numerosas, pero sí cercanas (rechazan la superficialidad).
    • Evitan las convenciones sociales y los estereotipos, confiando más en sus experiencias y juicios individuales.
    • No creen que el fin justifique los medios.
    • Suelen gozar las experiencias con más intensidad.
    • Son inconformistas e independientes.

Breves apuntes sobre el autor: ¿quién fue Abraham Maslow?

Nacido en Estados Unidos, Abraham Maslow (1908-1970) es considerado uno de los psicólogos más influyentes en la corriente humanista. Como hemos visto, las aspiraciones y motivaciones de las personas, así como el significado de sus vidas son varios de los aspectos que aborda. El humanismo es una muy buena vertiente para estudiar a las personas de forma holística: vernos como un todo en lugar de la simple suma de las partes.

¿Cómo se relaciona la pirámide de Maslow con la depresión?

Existen estudios que han hallado relación entre la depresión y los primeros niveles de la pirámide de Maslow. La insatisfacción de estas necesidades básicas y de seguridad, sobre todo, conduciría a estados depresivos. Sin embargo, esta no es una relación causa-efecto, sino que otras variables biopsicosociales intervienen en el desarrollo de este trastorno.

Con relación a esto, destacamos las llamadas necesidades irreales (virtuales o falsas). No tenemos que cubrirlas para alcanzar la felicidad, puesto que no son relevantes para la vida. De hecho, satisfacerlas puede implicar precisamente caer en esta depresión. Por ejemplo, los que consiguen más éxitos que otros y se avergüenzan de ello, los que confeccionan sus necesidades al compararse con los logros de los demás, los que se anticipan para acontecimientos que nunca ocurren, etc.

Pirámide de Maslow: Ventajas y desventajas

La pirámide de Maslow sigue siendo estudiada como referente cada vez que se habla sobre la motivación y su importancia. No obstante, también suscita críticas y su validez es cuestionada.

Ventajas de la pirámide de Maslow

    • Sencilla. Es muy fácil de entender y de ponerla en práctica en diferentes ámbitos.
    • De visualización comprensible. La pirámide gráfica es explicativa en sí misma, fácil de memorizar.
    • Muy aplicable a la realidad. Muchas personas de diversos perfiles encuentran útil e inspirador aplicar la pirámide a su vida cotidiana.
    • Innovadora. Frente al mecanicismo y reduccionismo de las corrientes conductistas, aporta flexibilidad e integración de planteamientos.

Desventajas de la pirámide de Maslow

    • Bastante ambigua. Algunas necesidades son fáciles de medir (como la respiración, la alimentación, etc.), pero otras son más abstractas (como el afecto o la autorrealización). Por eso, la teoría resulta discutible en el entorno científico.
    • Secuencialidad cuestionada. Existen muchas personas que por distintos motivos (éticos, ideológicos, etc.) no satisfacen sus necesidades básicas y, sin embargo, aspiran a otros escalones más elevados. Por ejemplo, el artista arruinado que lucha por terminar su obra como sea.
    • Teorías más sofisticadas. Autores como McGregor (1969) o Alderfer (1972) propusieron, posteriormente, otras explicaciones sobre la motivación. Ambas se basaban en la propia pirámide de Maslow.
    • Optimismo exagerado. Maslow creía fervientemente en la voluntad y la capacidad humanas. Es más, sus palabras fueron «cuando la gente parece ser otra cosa que buena y decente, es solo porque están reaccionando al estrés o a la deprivación de necesidades como la seguridad, amor y autoestima». De este modo, dejaba muchas otras variables psicosociales fuera de la ecuación.

¿En qué ámbitos podemos aplicar la pirámide de Maslow?

Su uso se ha extendido tanto que se puede emplear en diferentes ámbitos de la vida humana, tanto personal como profesional.

Pirámide de Maslow y la terapia psicológica

La priorización de las necesidades permite que el psicoterapeuta pueda comprender la situación de un paciente, entender su conducta y planificar una terapia concreta. Si se conocen las necesidades exactas de una persona, se le puede orientar mejor para ir logrando la satisfacción de estas.

Si la terapia sigue una corriente humanista, estará enfocada al crecimiento personal mediante el amor, la esperanza y el altruismo, entre otros. Siguiendo la pirámide, busca conseguir la autorrealización. Considera activos a los pacientes, capaces de encaminarse en su propio desarrollo, responsables de alcanzar los cambios que anhelan. En este recorrido, el psicoterapeuta tan solo es un guía.

Entonces, ¿cómo podemos embarcarnos en el desarrollo personal? Tratando de examinar en qué escalón de la pirámide estamos y cuáles son las necesidades que debemos ir cubriendo para poder progresar. Y será en este camino al progreso, más que en la meta, donde hallaremos el bienestar y se reducirán tanto la tensión como los conflictos internos.

Pirámide de Maslow y la vida personal

La familia suele jugar un papel muy importante en nuestras vidas, por lo que ocupa un lugar esencial dentro de la pirámide. Suele estar presente en varios de los niveles y ocupará diferentes necesidades según la relación concreta de cada individuo con su familia.

Bajo este prisma, ¿cómo podemos mejorar estas relaciones? Conociendo las necesidades de cada uno y mostrando interés en ellas. De este modo, será más fácil brindarles comprensión y ayuda.

Pirámide de Maslow y la educación

Es conveniente que los profesionales de la educación conozcan las necesidades de las personas a las que quieren educar. Dependiendo de cada etapa, estas van cambiando. Descubrir los estímulos que captan el interés permitirá utilizarlos en la enseñanza. ¿Por qué? Aprendemos mejor si nos sentimos bien, si nuestra curiosidad se despierta y si —según Maslow— tendemos a la autorrealización.

Para un buen aprendizaje, es evidente que primero necesitamos cubrir nuestras necesidades básicas. ¿Cómo pretendemos aprender en una situación, por ejemplo, bélica? Prima la supervivencia, lo demás es secundario.

Para que los estudiantes sean conscientes de esto, es útil explicarles en qué consiste la pirámide de Maslow. Después se les pide que rellenen cada nivel según su percepción. Veremos variaciones individuales, pero las necesidades suelen coincidir.

Pirámide de Maslow y las necesidades sociales

Las necesidades también se pueden provocar en grandes masas poblacionales. Buena parte de la población mundial no puede satisfacer sus necesidades básicas. Sin embargo, las empresas de producción se centran en las necesidades sociales de poblaciones menores pero con mayor poder adquisitivo. ¿Por qué? Estas últimas generan más dinero.

En los países desarrollados, los dos primeros escalones están satisfechos para la mayoría de los habitantes. Por eso, surgen productos orientados a peldaños más altos. Por ejemplo, un coche de alta gama no busca satisfacer la necesidad de movilidad, sino las asociadas al éxito y prestigio social (nivel 4). Y es que la mayoría de las sociedades se mueven por los beneficios económicos, por las necesidades impuestas, no por las necesidades reales de los individuos.

Pirámide de Maslow y el marketing

Las necesidades de los consumidores son fundamentales para saber qué productos serán líderes de ventas. Las empresas adaptan su producto, su mensaje y la comunicación de este al nivel de necesidades que pueden satisfacer. Para ello, utilizan distintas estrategias y herramientas de diseño y publicidad. A través de estudios de mercado descubren qué artículos cubren mejor las necesidades de una población determinada.

Por ejemplo, si queremos cubrir la necesidad de protección en la propiedad privada (nivel 2), se nos podría ocurrir un sistema de alarmas. Si queremos abastecer un barrio con más variedad de alimentos (nivel 1), podríamos abrir un supermercado. También podemos ofrecer un perfume como un producto asociado en su publicidad a la afiliación, el éxito y la autorrealización (niveles 3, 4 y 5).

Cuanto más bajos sean los niveles que ocupa un servicio o un producto, más imprescindible se vuelve en la vida de los consumidores.

Esta línea de pensamiento se puede extrapolar a la atención al cliente, puesto que el comercial deberá conocer las necesidades del potencial comprador a la hora de ofrecer y vender su producto.

Pirámide de Maslow y la economía

La economía es uno de los campos donde más se aplica la pirámide de Maslow. Esta estudia el modo de satisfacer las necesidades humanas en un entorno donde los recursos son limitados, por lo que deben ser priorizados. Así, la priorización de las necesidades seguiría el mismo orden mantenido en los estratos de la pirámide. ¿Qué significa esto? Que es más probable, por ejemplo, que alguien gaste su dinero en comprar comida que en una escultura.

Siguiendo esta lógica, cabe señalar que cuanto más alto es el precio de un producto, los compradores se situarán en escalones más elevados de la pirámide. Los precios bajos, por otro lado, aseguran un consumismo inmediato.

Aplicaciones prácticas de la Pirámide de Maslow

 

Pirámide de Maslow y el ámbito laboral

Las empresas y organizaciones, tanto públicas como privadas, precisan que sus trabajadores se encuentren motivados y que sepan motivar a las personas a su cargo. Por eso, unas condiciones favorables para los empleados están relacionadas positivamente con su rendimiento. ¿Por qué? Se ha comprobado que la felicidad y la motivación incrementan la productividad.

Huelga decir que buenas condiciones salariales, políticas de empresa de conciliación de la vida familiar con la laboral, flexibilidad horaria, buen ambiente en el trabajo e instalaciones salubres, entre otros, son fuentes potentes de motivación para los trabajadores.

Así pues, ¿cómo podríamos enfocar una pirámide de Maslow laboral?

    1. Tener un empleo que me permita vivir.
    2. Que mi empleo sea fijo y con un sueldo bueno.
    3. Tener buenos compañeros de trabajo.
    4. Que reconozcan mi experiencia y logros en el trabajo.
    5. Asumir retos que sean de mi interés en el trabajo.

Ejemplo de las diferentes necesidades de la pirámide de Maslow

Imaginemos a María, una chica adolescente de clase socioeconómica baja. Vive con sus padres desempleados en un barrio pobre y apenas pueden llevar una vida digna.

La familia de María hace que en casa no puedan pagar la calefacción y apenas llegan a fin de mes. Pasa hambre, sed y frío (necesidades básicas). Entonces, sus padres consiguen sendos trabajos. A las pocas semanas, pueden acceder a los recursos esenciales.

El barrio en el que viven sufre un elevado índice de delincuencia. Salir a la calle puede implicar ser víctima de un delito (necesidades de protección). Con el tiempo, consiguen ahorrar y acceder a un alquiler en un barrio más seguro.

Pero el barrio nuevo hace que María no tenga amigos y se sienta sola (necesidades de afiliación). Poco a poco, se vaya relacionando más en su nuevo instituto. Entra en un grupo donde pronto empieza a entablar amistades.

La nueva situación económica hace que pueda apuntarse a las clases de pintura que siempre quiso. Se adapta rápido y se le da bien. Su profesora la halaga delante del resto de la clase (necesidades de reconocimiento). Asiste a varios concursos de pintura y queda en buenas posiciones, llegando a ganar varias veces.

Con el tiempo, María se gradúa en Bellas Artes. Consigue un buen trabajo, lo que le permite encontrarse sana y segura, así como ayudar a su familia. Se siente bien consigo misma. Comienza a hacerse un nombre en el mundo de la pintura. Incluso se dedica a la venta benéfica de varios cuadros para destinar el dinero recaudado a asociaciones contra el cáncer (necesidades de autorrealización).

María puede ser cualquiera de nosotros. Esfuerzo, esperanza y motivación son los componentes que, junto a una actitud positiva, nos ayudarán a conquistar la pirámide.

Indagar en lo que nos mueve es esencial para cumplir nuestros deseos de una forma más eficaz. Nuevas hipótesis seguirán intentando descifrar las bases de las necesidades humanas en los próximos años.

Importancia de la motivación: Qué es, cómo interviene en el aprendizaje y 10 consejos para fomentarla

La importancia de la motivación: La motivación es el motor que mueve nuestro mundo. A menudo hablamos de que nuestros hijos y alumnos no están motivados en clase. Les cuesta ponerse a estudiar, hay que estar encima de ellos para que hagan las tareas, luchamos a diario para que se aprendan la lección… Sin embargo, se aprenden de maravilla el nombre de 300 Pokémon diferentes. En este artículo os explicamos qué es la motivación, su importancia en el aprendizaje y la educación y 10 consejos que permiten aumentar y fomentar la motivación en el aula.

Importancia de la motivación

¿Qué es la motivación?

La motivación es un impulso interno que dirige la acción hacia un fin. Subyace a la acción e impulsa y guía esta acción. Sin motivación no hay acción.

La motivación es muy importante, porque nos lleva a buscar activamente los recursos para garantizar nuestra subsistencia. Estamos motivados por buscar alimento y comer y buscar una pareja sexual. Estos serían los motivos básicos, que son innatos y se manifiestan con independencia de la cultura.

Pero también podemos estar motivados para realizar nuestras aficiones, actividades favoritas y por el aprendizaje. Estos son los motivos secundarios, que dependen de la cultura.

No estamos motivados por aprenderlo todo. Puede que no nos motive el temario del colegio/instituto/universidad, pero desde luego hay cosas que motivan nuestro aprendizaje, bien sea la forma de vida de los delfines, una nueva receta de cocina o cambiar una rueda del coche.

Puede que la motivación venga de nuestro propio interés por el tema o por que necesitamos ese conocimiento por algo (para nuestro trabajo o por propia supervivencia, como cambiar una rueda del coche).

En este aspecto podemos diferenciar dos tipos de motivación: la motivación intrínseca y la extrínseca. Ahora se piensa que, más que dos tipos diferentes de motivación, son dos opuestos dentro de un continuo, y que raramente se dan de forma “puramente intrínseca” o “puramente extrínseca”.

  • Motivación de tipo intrínseca: ocurre cuando las personas estamos internamente motivadas a hacer algo, porque creemos que es importante o por que nos resulta placentero. Los estudiantes con este tipo de motivación estarán emocionados por realizar sus tareas por el desafío que resulta completarlas, más que por ningun incentivo o recompensa. La motivación intrínseca va descenciendo a medida que los niños van escalando cursos. Para aumentar este tipo de motivación se puede hacer el material abstracto más concreto y meterlo dentro de un contexto.
  • Motivación de tipo extrínseca: Aparece cuando un estudiante quiere realizar una tarea por factores externos, como recompensas o castigos. Sin embargo, se ha visto que los castigos producen más daño que beneficios y las recompensas tienen el poder de crear dependencia. Por ello, lo mejor es ir reduciendo poco a poco las recompensas, orientandolas hacia una motivación más intrínseca.

La importancia de la motivación en educación

La motivación es el impulso que nos lleva a actuar y a conseguir lo que nos proponemos.

La motivación juega un papel fundamental en nuestro aprendizaje. Según un estudio, la motivación influye más en nuestro desempeño en matemáticas que nuestro cociente intelectual.

En concreto, los investigadores encontraron que la inteligencia estaba fuertemente relacionada con logros de los estudiantes en matemáticas, pero solo en el desarrollo inicial de la competencia en la materia. La importancia de la motivación y las habilidades de estudio resultaron factores más significativos en el desarrollo de las habilidades matemáticas posteriores. Los estudiantes que se sentían competentes estaban intrínsecamente motivados, usaban habilidades como explicar, sintetizar, hacer conexiones con otros materiales, evitaban el aprendizaje por memorización y mostraron mayor desarrollo en matemáticas que aquellos que no se sentían motivados. Por el contrario, la inteligencia de los estudiantes no se relaciona con el desarrollo en matemáticas.

¿Por qué es importante mantener a los niños motivados por aprender?

  • La motivación incrementa el esfuerzo y su persistencia en la tarea
  • La motivación aumenta su inciativa
  • La motivación mejora sus habilidades de procesamiento cognitivo
  • La motivación mejora el desempeño general

¿Cómo sabemos si nuestros hijos o alumnos están motivados?

Según Rodríguez Moneo El comportamiento de las personas puede servir de indicador para medir la motivación. Es un indicador bastante fiable, que los profesores pueden utilizar para estimar la motivación de los alumnos y poder actuar sobre ella.

  • La preferencia o elección de una actividad frente a otra. Si yo elijo ver la televisión y en lugar de hacer la tarea escolar, mi elección refleja mi motivación.
  • La latencia, es decir, el tiempo que tardo en producir una respuesta desde que se ha presentado una estimulación. Cuanto más tardemos en empezar a hacer el trabajo que nos han mandado hacer, menos motivación por la tarea tendremos.
  • El esfuerzo, cuantos mayores sean los recursos físicos y cognitivos invertidos en el desarrollo de una tarea, mayor motivación habrá.
  • La persistencia en la tarea. Habrá más motivación cuanto mayor sea el tiempo entre el inicio de una tarea y su finalización. Cuanto antes nos rindamos en la tarea estaremos menos motivados.
  • Los indicadores expresivos de las emociones. Las acciones que realizamos suelen ir acompañadas de expresiones emocionales que indican el placer o displacer que nos provoca la actividad. Atender a las expresiones de nuestros alumnos nos dan mucha información acerca de la motivación.
¿Cómo saber si nuestros niños están motivados?

¿Como fomentar la motivación en el aula?

1. La actitud influye en la motivación

La investigación ha demostrado que la interacción entre el profesor y el alumno es más importante para el proceso de aprendizaje que los factores estructurales, como los materiales educativos y el tamaño de la clase. Esta relación entre alumno y profesor es importante no solo en os primeros años escolares, sino también más tarde, cuando los desafíos se vuelven mayores.

Según un estudio de la Universidad de Finlandia del Este una atmósfera positiva y cálida en el aula, creada por el profesor, aumenta la motivación del niño por aprender.

Una actitud empática por parte del profesor, no solo protege la imagen que tienen los niños de ellos mismos como estudiantes, sino también contra la exclusión social por parte de sus compañeros.

¿Cómo fomentar la motivación?: Muestra una actitud y un estado de ánimo positivo. Crea vínculos de afecto con los alumnos. Muestra que te preocupas por ellos personalmente, y por su proceso de aprendizaje. No los ridiculices nunca si no saben o no entienden algo. Muéstrate empático y comprensivo por ellos. Utiliza el humor y actividades distendidas.

2. Valora el esfuerzo

Es mucho más importante valorar el esfuerzo que el producto final. Si se les valora mucho más el resultado, van a centrarse en eso, olvidando que para un buen producto van a necesitar esforzarse. Además, muchas veces el resultado dependen también de otros factores, como la suerte.

¿Cómo fomentar la motivación?: Céntrate en el proceso de aprendizaje de los niños, animando a esforzarse y premiando a los que se esfuerzan mucho: “Estás muy concentrado, se nota que estás disfrutando”, o “Te estás esforzando, vas a aprender un montón”.

3. Mantén a los niños implicados

Si los niños sienten que son útiles y que tienen responsabilidades, van a estar mucho más motivados.

¿Cómo fomentar la motivación?: Da responsabilidades a los alumnos, haz la participación en clase algo divertido. Asigna a cada uno tareas, como mantener el aula recogida, limpiar la pizarra, repartir el material… Cuando trabajen en grupo, que cada uno se encargue de una cosa.

4. Utiliza incentivos

Aunque sea más importante reforzar y premiar el esfuerzo, los niños necesitan ciertas recompensas tangibles por un buen resultado. Los niños no son capaces de ver los beneficios a largo plazo de sacar buenas notas y aprender, necesitan recompensas más inmediatas. Los incentivos les motiva a trabajar y esforzarse, teniendo un objetivo en mente.

¿Cómo fomentar la motivación?: Establece pequeñas recompensas, en función de los logros de los niños, pueden ser privilegios especiales o pequeñas cosas que a los niños les encanten (como las pegatinas). Pero no es necesario saturarles de recompensas porque si no, estas perderían su valor. Lo ideal es ir espaciando el tiempo entre una recompensa y otra. Cuanto mayores sean los niños, más capaces son de visualizar una meta a más largo plazo. Si son niños de primer ciclo de primaria, una recompensa por clase al día es adecuado. Para los niños más mayores una a la semana está bien.

Lo óptimo sería ir reduciendo poco a poco este tipo de recomensas y sutituirlas por refuerzos sociales, como halagos, sonrisas, palabras de ánimo, ya que, como hemos dicho, los niños acaban dependiendo de ellas.

5. En la variedad está el gusto

Los niños se aburren fácilmente si no hay una estimulación adecuada en el aula. Y más en este mundo tecnológico en el que están acostumbrados a una estimulación masiva por parte de las tablets y los móviles. Incluso muchos padres utilizan la tecnología para calmar a los niños. Por ello, en el aula hay que evitar caer en rutinas.

¿Cómo fomentar la motivación?: Se creativo. Utiliza diferentes estructuras en clase. Enseña a través de juegos y discusiones, de forma que la clase sea dinámica y los niños estén implicados. Los aprendizajes pasivos, en los que los niños sólo reciben la información y no la elaboran, además de ser más ineficaces, destruye la motivación. También se pueden usar medios diferentes, como murales, fotografías, vídeos o películas…

6. Explica “¿Para qué me sirve esto”?

Muchas veces perdemos motivación si no sabemos la utilidad en el mundo “real” de lo que estamos aprendiendo. Por eso es importante enfatizarlo.

¿Cómo fomentar la motivación?: Puedes crear un apartado en el comienzo de cada tema, en el que se expliquen las utilidades de aprenderlo y que sea lo más práctico posible. Si estás enseñado álgebra, dedica un tiempo en investigar para que se están utilizando esos conocimientos, por ejemplo en ingeniería. Sabiendo que esos conocimientos los están utilizando ahora mismo gente real, en sus trabajos, aumenta la importancia percibida a esa materia, motivándoles a aprender.

7. No les menosprecies

Menospreciar a los niños y llenarles de etiquetas como “lento”, “vago”, “tonto”, sólo destruye su motivación. Les hace sentir que no son capaces de hacer nada y que no tienen remedio.

¿Cómo fomentar la motivación?: Evita descalificativos y etiquetas negativas. En su lugar potencia sus virtudes y habilidades y cualidades. Potencia su mentalidad de crecimiento, hazles comprender que aunque algo no se le de muy bien, con la práctica todo sale. Potencia la confianza en ellos mismos. Aprende aquí como elogiar a los niños para aumentar su autoestima.

8. Utiliza CogniFit, el programa líder en neuroeducación

La neuroeducación está basada en una nueva visión de la enseñanza que aprovecha los conocimientos sobre el cerebro, para analizar, y mejorar, los procesos de aprendizaje en los estudiantes. CogniFit es la plataforma de neuroeducación líder. Este programa, es un instrumento profesional diseñado por especialistas en neuropsicología infantil. 

La tecnología de CogniFit, está basada en la neuropasticidad. Este programa es muy fácil de utilizar. Consta de diferentes juegos clínicos que pueden realizarse a través del ordenador, y permite a los profesores no especializados en psicopedagogía, analizar los procesos de aprendizaje y desarrollar el potencial de cada alumno.

¿Cómo fomentar la motivación?: CogniFit identifica con objetividad científica las debilidades y fortalezas cognitivas de los alumnos, y obtiene una relación de los resultados con su rendimiento escolar, conducta y motivación, permite emprender estrategias de enseñanza personalizadas.

9. Ayúdales a manejar su ansiedad

A muchos niños les cuesta permanecer motivados porque tienen una gran ansiedad, temen el fracaso y no alcanzar los resultados deseados.

¿Cómo fomentar la motivación?: Transmíteles tranquilidad y hazles saber que el fracaso no es algo negativo. Equivocarse nos ayuda a aprender más y mejor, y a saber qué es lo que no debemos hacer. Si la ansiedad es muy alta se pueden intentar en clase ejercicios de relajación.

10. Enseñales a automotivarse

Está muy bien motivar a los niños pero también tienen que aprender a encontrar su propia motivación y que sean ellos mismos los que la regulen.

¿Cómo fomentar la motivación?: Ayúdales a que piensen razones para las que les pueda servir eso que están aprendiendo. ¿Les va a servir a comprender mejor el entorno? ¿Les sirve para cuando vayan a la universidad? ¿Les ayuda en el día a día?

Importancia de la motivación en la educación: No le menosprecies

 

 

¿Estás anclado en tu zona de confort? Qué es y 10 consejos para salir de ella

Llevamos una vida tranquila, sin demasiados imprevistos, controlamos la situación y eso nos hace sentir seguros. Sin embargo, en lo más profundo de nuestra mente aparece esa incómoda fantasía que anhela una vida más emocionante, más plena, más satisfactoria… una vida MEJOR.

Si alguna vez has sentido ese pensamiento, seguramente necesitas un cambio. ¡Salir de tu zona de confort es la única manera de avanzar en tu desarrollo personal y conseguir tus sueños

La zona de confort es nuestra propia burbuja

Tal vez, alguna de estas situaciones te sea familiar…. Estás asqueado con tu trabajo pero no mueves un dedo por cambiarlo o, tal vez, sientes que tu pareja no te llena pero no rompes la relación por la “comodidad” que supone estar a su lado, te gustaría aprender idiomas, hacer deporte, emprender una aventura… pero, ains… ¡Es que se está tan agustito en el sofá! Sigue leyendo, puede que este artículo te de la fuerza que necesitas para emprender el primer paso del resto de tu vida.

¿Qué es la “zona de confort”?

La “Zona de confort” es el estado mental formado por los lugares en los cuales nos sentimos cómodos, protegidos y seguros con la vida que llevamos. Es diferente en cada persona dependiendo de los valores y aspiraciones de cada uno. La zona de confort p

uede ser positiva durante un tiempo, pero si nos acostumbramos a ella nos puede generar pereza y pasividad a la hora de actuar ante situaciones nuevas y esto frena nuestro desarrollo personal y a la larga nos puede generar frustración y vacío.

¿Sabías que este “apego” a nuestra zona de confort, se produce porque nuestro cerebro, en concreto nuestra “Formación Reticular” (que es la zona que regula el sueño, dolor, movimientos, etc…) se acomoda?. Si amigos, nuestro cerebro es vago por naturaleza: Cuando sales de tu rutina (o zona de confort) tu cerebro gasta más energía porque debe estar alerta y procesar mayor cantidad de información que si la tarea es repetida.

Por eso, a tu cerebro le encanta que hagas tareas repetidas, así, puede conectarse siempre de la misma manera y esto le permite ahorrar energía. A modo de ejemplo práctico…

Imaginaos que lleváis años comprando pan en la misma panadería y  un día os la encontráis cerrada. ¿Qué haríais? ¿No compraríais ese día pan y utilizarías el pan que sobró ayer o iríais a esa tienda que está bastante lejos pero que seguro que está abierta?

Si la respuesta es “iría a la tienda que está lejos a pesar de no saber ni cómo llegar” estamos haciendo que nuestra “Formación reticular” realice otros caminos neuronales. O dicho de otro modo, estaríamos aumentando nuestra zona de confort asumiendo “riesgos” y tomando nuevas decisiones. 

(Este sencillo ejemplo se puede comparar con cualquier ámbito de nuestra vida).

Salir de la zona de confort nos abre nuevos caminos

¿Por qué deberíamos salir de nuestra “zona de confort”?

Os preguntaréis cual es la necesidad de salir de nuestra zona de confort si es un lugar donde parece que  nos encontramos tan bien, ¿no? Vamos a reflexionar sobre ello.

Imaginaos una familia de nivel económico pobre pero que viven cómodos en su propia zona de confort. Un día caen en la más absoluta miseria y se ven obligados a hacer cosas y desarrollar determinadas habilidades para salir adelante. Al principio, todos lo pasaron bastante mal pero ahora han alcanzado el éxito y su vida ha dado un giro de 360º.

Esta familia se vio obligada a cambiar por necesidad y gracias a que se esforzaron y salieron de su zona de confort han evolucionado y llevan una vida mucho mejor.

¡Cuidado! Con esto no solo me refiero al tema económico, sino a las aspiraciones que cada uno tenga como: aspiraciones a viajar, aspiraciones a trabajar en X cosa, aspiraciones amorosas, aspiraciones a hacer cosas que te dan miedo… y una  vez conseguido nuestro objetivo, seguir subiendo escalones.

Debemos salir de nuestra zona de confort para cumplir nuestros sueños y aspiraciones

¡Decidido! Quiero salir de mi “zona de confort”, ¿cómo lo hago? Consejos

Salir de la zona de confort no siempre es fácil y vas a necesitar mucho esfuerzo hasta conseguirlo. Recuerda que nada es imposible y que… ¡Si quieres, puedes!

Consejo nº 1. Toma conciencia de los límites de tu zona de confort.

Pregúntate las cosas que te provocan miedo o rechazo. Piensa en tu pasado, tu presente y del que quieres que sea tu futuro.  Hazte preguntas del tipo ¿Me conformo con lo que tengo o prefiero conseguir mi sueño aunque me cueste trabajo? ¿Soy feliz con la vida cómoda que llevo o prefiero asumir nuevas metas y desafíos?

Piensa en tu trabajo o tu pareja. ¿Quieres mantenerte en tu trabajo cómodo y aburrido o conseguir un trabajo que realmente te llene? ¿Prefieres seguir con tu pareja de hace años aunque no te haga feliz o arriesgarte a conocer una persona que consiga darte un futuro feliz?

Consejo nº 2. Búscate un objetivo y esfuérzate en conseguirlo.

Los objetivos son personales e independientes de cada persona. Piensa en lo que quieres conseguir y refuerza cada pequeño logro que consigas, eso te ayudará a mejorar tu autoestima, ganar confianza y conseguir una mejor versión de ti mismo.Estoy consiguiendo algo que jamás imaginé”.

Consejo nº 3. Acepta tus errores.

Los comienzos siempre son complicados y es normal que sientas miedo. Sé positivo y acepta que no eres perfecto y que hay algunas situaciones que no puedes controlar. Si te caes, te levantas. Piensa que de los errores se obtienen grandes lecciones. Eso sí, cuidado con no presionarte en exceso.

Consejo nº 4. Cambios, cambios, cambios…

No solo me refiero a cambios en nosotros mismos, a nivel psicológico, sino al ambiente. Busca situaciones novedosas, muévete por entornos distintos, cambia la decoración de tu casa o habitación, cambia tu color de pelo,… Hay miles de opciones, todo depende de ti. Incluso puedes probar los beneficios del Mindfulness para mejorar tu estado de ánimo y conseguir mayor bienestar emocional.

Consejo nº 5. Haz todas aquellas cosas que te causan rechazo.

¿Qué te da miedo conocer gente nueva? Piensa en las excusas que te pones y las barreras que te pones para no hacer algo y actúa en consecuencia. Enfréntate a tus miedos poco a poco. De este modo, cada vez te sentirás más cómodo porque sentirás que tienes el control de tu vida.

Recuerda que un poco de ansiedad puede llegar a ser positiva para ayudarnos a conseguir nuestros objetivos, solo hay que saber llevarlo.

Consejo nº 6. El apoyo es importante.

Pide a tu familia y amigos que te ayuden a superar tus miedos y a eliminar tus barreras. El apoyo, admiración y respeto por su parte, te ayudarán mucho. Si haces el camino solo llegarás rápido, si haces el camino acompañado llegarás lejos.

Consejo nº 7. Hacer el ridículo NO es malo.

A veces no decimos o hacemos algo por miedo a que la gente nos juzgue. Pero, ¿sabes qué? Lo que piense u opine la gente sobre ti, es algo que no te tiene que importar demasiado. Aprende a reírte de ti mismo, deja que tus amigos se rían de ti y no solo eso, ríete con ellos.

Consejo nº 8. Corre riesgos.

Además, asumir determinados riesgos es vital para conseguir nuestro propósito. Como dijo Muhammad Ali: “El que no es lo suficientemente valiente como para tomar riesgos no logrará nada en la vida”. Y nunca te arrepientas de nada de lo que hagas, seguro que a lo largo de tu vida te arrepentirás más de aquellas cosas que no hiciste por miedo a…

Consejo nº 9. Disfruta de lo desconocido.

¿Cuánto tiempo hace que no haces cosas nuevas? Esa incertidumbre y esa adrenalina que liberamos ante aquellas cosas a las que no estamos acostumbrados. Da un salto hacia tu nueva vida y disfruta de nuevas experiencias, recuerda que la vida solo es una y que no hay segundas oportunidades para VIVIR. ¡Cuidado! Con disfrutar de lo desconocido, no quiero decir que seas imprudente.

Consejo nº 10. Lucha por tus sueños y no te dejes vences por nada ni por nadie.

Las grandes cosas se consiguen con mucho sacrificio y tenacidad. Aunque a veces sientas que te falta motivación para continuar, recuerda que después de la tormenta siempre llega la calma. Además, cuando hayas conseguido tu objetivo servirás de ejemplo para muchas personas que han visto tus progresos.Una vez conseguido, proponte nuevos desafíos.

Sueña con lo que quieres conseguir en tu futuro, trabaja duro y lo conseguirás porque todo depende de lo que tú creas ya que tú eres el protagonista indiscutible de tu vida.

“¡Lo mejor de tu vida comienza cuando termina tu zona de confort!”

Paciencia, confianza y perseveración son las claves del éxito. ¿Te atreves a conseguirlo?

¡Si tienes alguna pregunta, por favor, déjamela abajo, estaré encantada de responderla! 😉

Rasgos de la persona líder, tipos de liderazgo y consejos para liderar un equipo

¿Qué es un líder? ¿Cuáles son los rasgos de la persona líder? ¿Cuáles son los principales estilos y tipos de liderazgo? ¿Qué podemos hacer para liderar bien un equipo? Hay personas como Steve Jobs o Nelson Mandela que nos vienen inmediatamente a la cabeza cuando hablamos sobre dirigentes eficaces. En este artículo resolveremos estas preguntas y te daremos algunos consejos para que puedas convertirte en un mejor líder.

Cómo ser un buen líder – liderazgo

Definición de liderazgo ¿Qué es un líder?

Todos conocemos algún líder y los observamos continuamente en los medios de comunicación. Tal vez, incluso nosotros desempeñemos este papel o lo hayamos hecho alguna vez. A veces no hace falta que nos digan nada para que sepamos con certeza que nos hallamos ante uno de ellos (o ellas). Tenemos una idea general sobre los rasgos de la persona líder y es sencillo reconocerlos.

Esta palabra viene del término inglés “leader“, que a su vez proviene de lead, cuyo significado es “dirigir”. Un líder es alguien que guía a un determinado número de personas. El liderazgo es un proceso dinámico que cambia continuamente. Los líderes no suelen ejercer su puesto a la fuerza, deben ganárselo y reinventarse constantemente.

De hecho, es dudoso que el principal dirigente una empresa pueda denominarse líder si no guía a su equipo. No podemos olvidar que sin seguidores no habría líder. Es prioritario que éstos apoyen sus decisiones para que todos estén contentos y los resultados sean óptimos.

No sólo se encuentran en grandes multinacionales y en puestos relevantes de las instituciones públicas, también hay líderes en contextos tan cercanos y cotidianos como los grupos de amigos, las comunidades de vecinos, los equipos deportivos o las familias. Todos tienen su importancia. Su buena ejecución es fundamental para alcanzar los objetivos comunes. Asimismo, son esenciales para mantener la satisfacción y el bienestar de las personas que los rodean.

Los líderes se encuentran en todos los campos de la vida. Fundamentalmente, se necesita saber quién puede ser un buen jefe a la hora de hacer la selección del personal en las empresas. Una elección acertada puede ahorrarnos tiempo, esfuerzo, dinero y hacernos las cosas mucho más fáciles. ¿Quién no necesita un poco de orientación e inspiración?

¿Puedes imaginarte la vida sin ellos? Tal vez lo estés deseando por una mala experiencia con tu jefe. Es cierto que algunos no desempeñan bien sus funciones y amargan los días de varios empleados y de paso a sus parientes. Pero es posible ser un líder inspirador que alegre la vida de cualquier persona que se cruce en su camino. En este artículo vamos a centrarnos en los rasgos de un buen líder.

Cómo ser un buen líder

Es una pregunta que acecha tanto a los líderes como a sus seguidores. Todos queremos que nuestras relaciones sociales no nos produzcan muchos dolores de cabeza. No obstante, somos distintos y nunca llueve a gusto de todos. Un buen líder debe ser asertivo, contemplar los diversos puntos de vista y las necesidades de su equipo con el fin de desarrollar el máximo potencial de todos.

Hay ciertos rasgos de la persona líder que son valorados positivamente en todas las culturas, como la justicia y las buenas habilidades comunicativas. También hay características que nadie desea en su jefe, como la carencia de sensibilidad, el mal carácter o el egoísmo. Nadie quiere ver un gruñón desagradable gritándole todos los días.

Sin embargo, hay rasgos de la persona líder que se califican mejor o peor dependiendo de la sociedad en la que sean evaluados. Por ejemplo, en las culturas individualistas se valora más la competitividad que en las colectivistas, donde es preferible un dirigente más prudente. De hecho, puede haber discrepancias incluso entre los miembros de un mismo grupo. No todos compartimos el mismo modelo de líder ideal.

Aún así, estamos de acuerdo en que a todos nos gusta ser tratados con respeto. Un buen líder debe ser una persona comprensiva que sepa valorar y comprender a sus seguidores, además de saber cómo hacer correctamente su trabajo.

Rasgos, cualidades y características de un líder

Existe un cierto consenso entre los rasgos de la persona líder que la gente describe como prototípicos. Estas son las principales cualidades de un buen dirigente:

  • Son más inteligentes que la media: Es complicado definir este término, pero reconocemos a la gente que nos sorprende por su adaptación al medio y otras facultades intelectuales. Es un proceso en continua redefinición y podemos ser más inteligentes si nos lo proponemos.
  • Rebosan energía: Un líder que aparente estar fatigado (aunque tenga derecho a estarlo) no resultará convincente. Tiene que transmitir ganas de desarrollar proyectos y entusiasmo por ellos.
  • Están motivados: No es sencillo ser un buen líder, conlleva innumerables horas de dedicación y sacrificio. Solo una persona extraordinariamente motivada estará a la altura de este desafío.
  • Tienen autoconfianza: Es imposible prosperar si no creemos en nosotros mismos. Todos podemos incrementar nuestra seguridad y exteriorizarla. Puede que cueste un poco en algunos casos, pero es un esfuerzo que dará frutos y vale la pena.
  •  Inteligencia emocional: Esta cualidad es indispensable para cualquier persona en todos los ámbitos de la vida. Facilita las relaciones y se multiplican los resultados excepcionales. No te preocupes si a veces te cuesta relacionarte con los demás, es posible mejorar la inteligencia emocional.
  • Destacan en su trabajo: Se encargan de tener toda la información oportuna, cumplen sus metas con creces y son inusualmente eficaces.
  • Son carismáticos: Su personalidad no pasa desapercibida. Se convierten en referentes que sacan lo mejor de sus seguidores.
  • Son creativos: Buscan nuevas maneras de mejorar su comunicación. Cuentan historias que conectan con su público a un nivel más emocional, siempre traen propuestas insólitas, descubren formas de impresionar a sus interlocutores, etc.
  • Son inspiradores: No solo son creativos, también logran que los demás generen ideas novedosas y no pierdan las ganas de hacerlo.
  • Se preocupan por sus seguidores: Sin una conducta ética y una intachable responsabilidad social cualquier avance será insignificante.

Estilos y tipos de liderazgo

Estas clasificaciones se centran en describir y clasificar los diferentes comportamientos que adoptan los líderes. Igualmente, vinculan estas conductas con las reacciones de sus subordinados. Aquí nos hemos centrado en el campo de las organizaciones, pero estos estilos son extrapolables a otros ámbitos como los grupos de amigos.

1. Liderazgo laissez-faire

Se caracteriza por presentar una cierta anarquía. Los dirigentes no toman decisiones y dejan que sus seguidores interactúen sin trabas.

Ventajas del liderazgo de tipo laissez-faire:

  • Disminuyen los sentimientos de opresión. La ausencia de una evaluación constante puede facilitar la libertad de expresión y la participación.
  • Se delegan más tareas en los trabajadores. De esta manera los empleados pueden encontrar nuevos retos y oportunidades fantásticas para ascender.

Desventajas del liderazgo de tipo laissez-faire:

  • Los problemas son impredecibles. Sin una supervisión eficaz, es bastante previsible que se cometan fallos y nadie se de cuenta. Es difícil que un proceso complejo funcione sin alguien con una mirada global dirigiendo.
  • Los seguidores están desmotivados. Es complicado trabajar sin tener unas metas claras y sin recibir feedback. La productividad se reduce.

2. Liderazgo autocrático

El líder manda y deja clara su posición de superioridad. Es el encargado de dictar todo lo que afecta a sus subordinados.

Ventajas del liderazgo de tipo autocrático:

  • Puede evitar malentendidos. En determinadas ocasiones, el equipo está desorientado y necesita una clara referencia. Si una persona tiene todo el control y aclara a los demás miembros sus respectivas funciones, es probable que disminuyan las equivocaciones.
  • Aumenta la supervisión de los empleados. Hay gente que necesita algo de presión para ponerse en marcha y este estilo puede favorecer que se den mejores resultados.

Desventajas del liderazgo de tipo autocrático:

  • Surgen más conflictos entre sus miembros. La tensión que genera tener un escaso margen de actuación y la sensación de ahogo hacen que la gente se sienta amenazada a la mínima.
  • Las personas son más reacias a colaborar entre ellas. Existe una escasa participación en general. Se genera un clima de desconfianza que no permite al grupo sentirse cómodo.

3. Liderazgo democrático

El líder se presenta como un igual ante sus seguidores. Consiste en dejar que todos los miembros del equipo participen en las decisiones del grupo.

Ventajas del liderazgo de tipo democrático:

  • La libertad aumenta la creatividad del equipo. La colaboración de todos permite que surjan nuevas asociaciones de ideas y se incrementen las posibilidades.
  • La gente está más comprometida con las metas grupales. Un aumento de la implicación en las decisiones conlleva que los empleados se tomen los retos del equipo como algo personal y se esfuercen más.

Desventajas del liderazgo de tipo democrático:

  • Surgen diversas complicaciones. Este proceso puede alargarse más de lo debido. Es complicado contentar a todo el mundo y pueden surgir conflictos de los desacuerdos.
  • Se producen fallos. Es posible que el grupo no sepa qué es lo más conveniente para el equipo. Hay personas que participan con desinterés o lo hacen de forma inconsecuente.

4. Liderazgo transaccional

Se fundamenta en el intercambio de recompensas entre el líder y sus subordinados. El líder adopta un rol activo a la hora de proponer nuevos beneficios y evaluar el cumplimiento de su equipo.

Ventajas del liderazgo de tipo transaccional

  • Se incrementa la motivación de los trabajadores. ¿A quién no le agrada un incentivo de vez en cuando?
  • Se obtienen resultados rápidos. Los empleados hacen lo posible por conseguir los premios y evitar las sanciones. Además, así se ve quiénes son los empleados más eficaces y los que tienen un rendimiento inadecuado.

Desventajas del liderazgo de tipo transaccional

  • Es efímero. Si el único motivo de su esfuerzo son las retribuciones, puede que los trabajadores se limiten a cumplir los mínimos para alcanzarlas.
  • Se reduce la búsqueda de nuevos caminos. La gente puede centrarse en los objetivos fijados y dejar de disfrutar el proceso, obviando soluciones más eficientes.

5. Liderazgo transformacional

El líder va mucho más allá, inspira a todo el equipo. Es un modelo a seguir y transforma a cualquier persona que entra en contacto con él. Crea una verdadera conciencia de grupo aumentando la cohesión de sus miembros y convirtiéndolo en una familia unida.

Ventajas del liderazgo de tipo transformacional:

  • Aumentarán los valores del grupo. Se desarrollarán conductas altruistas, responsables y proactivas entre sus integrantes. También crecerán su autoestima y la confianza entre los compañeros.
  • Se conseguirán resultados extraordinarios. La comunicación mejorará, se incrementará la productividad y todos desearán que el trabajo sobresalga.

Desventajas del liderazgo de tipo transaccional

  • Es realmente complicado. Solo una persona carismática implicada al máximo con su grupo puede ejercerlo.
  • A veces es necesario un mayor control. Tal vez sea una utopía en situaciones en las que tiene que predominar la disciplina para obtener resultados inmediatos.

6. Liderazgo situacional

En este estilo los métodos y rasgos de la persona líder, y sus funciones van variando.

Ventajas del liderazgo de tipo situacional:

  • Es adecuado para circunstancias de incertidumbre. Cuando un grupo se enfrenta a una situación novedosa, la flexibilidad es primordial.
  • Permite desarrollar lo mejor del equipo. La plasticidad de este liderazgo se ajusta a los diversos contextos y habilidades de los empleados.

Desventajas del liderazgo de tipo situacional:

  • Puede desconcertar al personal. Algunos trabajadores tienen dificultades para adaptarse a varias modificaciones.
  • Un alto control desagrada a algunas personas. Es posible que parte de los trabajadores se sientan “mareados” si están sometidos a un control muy estricto y se abrumen por los cambios.

Teorías de liderazgo: Evolución del estudio de los rasgos de la persona líder

El liderazgo ha sido reflejado en manifestaciones artísticas como la literatura a lo largo de toda la historia. Hoy en día, vemos a líderes tomar decisiones que afectarán al mundo entero en los informativos, nos relacionamos con ellos en la oficina o intentamos educar a los dirigentes del futuro. Profesionales de varias disciplinas se interesan por establecer los rasgos de la persona líder y sus consecuencias. Es prioritario seguir investigando y teorizando para conseguir líderes más eficaces.

La psicología social empezó a interesarse sobre los rasgos de una persona líder a principios del siglo XX. Existen varios modelos sobre el liderazgo que coexisten. Pero según Bryman (1992) su estudio ha recorrido cuatro etapas.

1. Enfoque de rasgo: Solo algunas personas nacen capacitadas para el liderazgo. Sin embargo, actualmente tendemos a creer que la gente puede mejorar sus habilidades.

2. Estilos de liderazgo: Buscan describir las diferentes pautas de comportamiento de los líderes y cómo afectan sus seguidores. Hemos profundizado en ellos en el apartado anterior.

3. Modelos de la contingencia: Indagan en el contexto en el que se desarrolla el liderazgo. No sólo lo que haga el líder importa, sus acciones interactúan con diversas situaciones.

4. Aproximación del nuevo liderazgo: Este enfoque resalta el carisma del líder y su perspectiva. Surgen conceptos como el “liderazgo transaccional” y el “transformacional”.

Por otra parte, la relación entre liderazgo y género ha dado lugar a un apasionado debate. Se está investigando mucho para reivindicar la presencia de más mujeres en los altos cargos. Los estereotipos, que con frecuencia se ven reforzados por los medios de comunicación, dificultan asociar a las mujeres con los rasgos de la persona líder. Este controvertido tema seguirá generando dilemas durante los próximos años.

Las nuevas tecnologías empiezan a ser la clave para ahondar en fenómenos psicosociales como este. Por ejemplo, los grandes avances de la neurociencia nos permiten explorar el neuroleadership, que explora este proceso a través de técnicas de neuroimagen. Nuestro cerebro nos da pistas para dirigir equipos de forma más eficaz y provechosa.

Consejos para ser un mejor líder

1. Adáptate a tu grupo

Es preciso recalcar que hay diferentes tipos de grupos e infinitos contextos distintos. Por lo tanto, es imprescindible conocer muy bien a quiénes queremos liderar para adaptarnos a ellos. Si no adoptamos una actitud flexible y comprensiva, es muy probable que fracasemos en el intento.

2. Mantente abierto a nuevas alternativas

El liderazgo hay que renovarlo continuamente. Una posición favorable puede hacer que nos estanquemos en nuestra zona de confort y estemos menos atentos a nuevas posibilidades. No olvides innovar, seguro que te sorprendes con fabulosos e inesperados resultados.

3. Escucha a tus compañeros

Hasta la persona más impensada puede tener una propuesta que nos haga cumplir nuestras expectativas con creces. Dejemos los prejuicios de lado. Pregunta a tus allegados su punto de vista, intenta averiguar cómo se sienten y cuál es su sincera opinión. Practica la escucha activa. Entre los rasgos de la persona líder la inteligencia emocional es indispensable.

4. Nunca dejes de mejorar tus habilidades de comunicación

Todos queremos sentirnos competentes en nuestro trabajo y ser valorados. A veces, nuestros interlocutores no están muy dispuestos a escucharnos (por pereza, cansancio, falta de interés…), pero podemos remediarlo. No dejes de mejorar tus habilidades socialesEnsaya tu lenguaje corporal y tu expresión verbal, prepara tu discurso y confía en ti. Vivimos en la era de las imágenes. Apóyate en recursos visuales, seguro que logras captar fenomenal la atención de los demás.

5. Delega cuando sea necesario

A veces se nos olvida que somos humanos y tenemos nuestras limitaciones. Debemos reconocer cuando ya no tenemos tiempo material para acabar un proyecto o cuando alguna cuestión se escapa de nuestras competencias. La confianza en los demás es esencial para el buen liderazgo. Además, tus seguidores estarán encantados al ver que crees en ellos.

 

Muchas gracias por leer este artículo. Si deseas saber algo más sobre los rasgos de la persona líder o profundizar en cualquier aspecto relacionado con el liderazgo, puedes dejar un comentario y te responderemos encantados.

Motivación intrínseca y extrínseca: La base del comportamiento humano

¿Qué nos mueve a comportarnos de la forma en la que lo hacemos? Muchas veces nos vamos dejando llevar por la “inercia” y terminamos cayendo en la rutina, día tras día, año tras año. Pero, ¿cuáles son los verdaderos motivos que dirigen nuestra vida hacia una dirección u otra? ¿Qué es lo que nos “motiva” a la hora de tomar nuestras decisiones? Patricia Sánchez, psicóloga, nos explica qué es la motivación intrínseca y extrínseca y nos da unos consejos que pueden ayudar a mejorar nuestra motivación y la de nuestros seres queridos.

Motivación intrínseca y extrínseca

La motivación es importante no solo en cuestiones de esfuerzo: hacer cosas que no nos gustan, para conseguir algo que nos gustará en un futuro (aprobar bachillerato para hacer la carrera que quieres; aprobar la carrera que querías para tener el trabajo de tu vida, esforzarte en el trabajo de tu vida para comprar la casa de tus sueños…)

Tampoco sirve, solamente, para conseguir cosas extraordinarias, por ejemplo, entrenar duro e intenso y llegar a ser como Michael Phelps, Usain Bolt o Paula Radcliffe.

Lo que nos ocurre a la mayoría de los seres humanos, es que cuando estamos resistiendo un sacrificio para conseguir una meta, es cuando nos acordamos de la motivación, porque pensamos que flaquea. Sin embargo, lo que ocurre en realidad, es que cambia de dirección.

Para empezar a entendernos, intentaré ponerte en situación: Invierno, 7,00 am. Suena el despertador. “¿ya?, si me acabo de dormir…”. Sacas una mano fuera de tus sábanas para apagar ese ruido y se te congela. “Madre mía, hace un frío que pela ahí fuera”. Y de repente, la primera prueba matutina: ¿Apagar o Posponer?. Pues bien, en ese instante, ya hay motivación.

¿Qué es entonces este término que está tan presente en nuestras vidas, apareciendo constantemente en todo lo que hacemos?

Según la RAE, decimos que motivación es en primer lugar, motivo o causa. En otro sentido, y la que más se acerca a lo que buscamos sería Conjunto de factores internos o externos que determinan en parte las acciones de una persona.

Podríamos decir, que la motivación sería cualquier factor, intrínseco o extrínseco, con capacidad para provocar, extinguir o dirigir una conducta. Siempre con un objetivo o finalidad.

Si nos basamos en la teoría del psicólogo estadounidense B.F Skinner, sostiene que la motivación estará determinada por las consecuencias de la conducta. Por tanto, lo que obtengamos cuando hacemos algo, será la clave para que volvamos a estar motivados a comportarnos de la misma forma en el futuro.

Lo más probable, es que se nos vengan a la cabeza ejemplos como:

  • Trabajar para conseguir dinero.
  • Hacer cursos para conseguir un determinado empleo.
  • Bebés que lloran para conseguir comida…

Bingo!, es correcto!. Pero conseguir un objetivo no es solo alcanzar recompensas, sino que también podríamos trabajar para NO quedarnos en la calle, hacer cursos para NO quedarnos en el paro, llorar para NO morir de hambre…

En resumen, no solo orientamos nuestra conducta hacia el “placer”, sino también a escapar o evitar el “sufrimiento”. ¿Por qué digo esto? ¡Por que se nos olvida! Querido lector, ármate de valor, siéntate y plantéatelo ¿cuántas cosas haces en tu día a día para escapar de un mal?. ¿Cuántas haces para conseguir un bien?.

Pongamos un ejemplo…

“Puff… hoy no estoy nada motivado…”. Si recuerdas haber dicho esta frase, siento decirte que estabas en un error, porque no es real. La motivación está ahí, quiere hacerte “escapar” del malestar (aburrimiento, desidia, apatía, cansancio), que te provoca esa dichosa tarea y dedicarte a otros “asuntillos” más placenteros o divertidos. No te desanimes porque esto es una buena noticia, ya que significa  que solamente tienes que re-dirigirla.

Bien, ahora yo, como escritora de este post pienso… ¿qué hago para que tú, ser motivado que está detrás de tu pc, tablet o móvil… si, tú, continúes leyendo este post…

Puede que en este momento, me esté dirigiendo a un porcentaje de individuos que escapáis de estudiar buscando algo más entretenido que leer. En este caso, tendré que esforzarme en satisfacer tus necesidades lúdicas. Habrá otro porcentaje de personas, a las que os resulta motivante el mero hecho de buscar conocimientos y el enriquecimiento personal… a vosotros es importante, sobretodo que os de datos, definiciones e información verídica y de calidad. Por ultimo, estáis las personas que buscáis soluciones para motivaros a vosotros mismos o a otros… (a este último grupo me referiré más adelante, con la propuesta de algunos consejos).

En todo caso, sois personas muy distintas que parten de pensamientos diferentes. Estos, provocan emociones diversas, que os han puesto en marcha (a través de una misma conducta), para conseguir un objetivo.

Stop! Vamos a mirar atrás. A lo largo de este post hemos ido haciendo un recorrido por el término de la motivación, hemos puesto ejemplos, recordado momentos y situaciones vividas y hemos ido comprendiendo el funcionamiento de este mecanismo. Bien, llegado este momento, las cosas van a complicarse…

Y es que esta fuerza que nos empuja a estar haciendo cosas, o no, constantemente, es muy compleja y está influenciada por muchos factores.

Diferencias entre la motiviación extrínseca e intrínseca

La motivación intrínseca y la extrínseca son dos tipos diferentes de motivación. ¿En qué se basa cada una de ellas? ¿Qué nos mueve a lograr nuestros objetivos?

Motivación extrínseca

Hasta ahora, solo hemos estado hablado de Motivación Extrínseca: ¿Qué nos lleva a poner el despertador cada día? ¿Por qué vamos a la escuela o al trabajo…? ¿Por qué hacemos cosas que no nos gusta hacer?

La motivación extrínseca aparece cuando recibimos recompensas externas como podría ser: dinero, reconocimiento, un ascenso, el trabajo deseado, etc…  Es decir, cuando nuestra “motivación” es provocada por las consecuencias que provocan en “otros” nuestras conductas.

  • Motivación extrínseca en el aprendizaje: La motivación extrínseca suele utilizarse frecuentemente en el aula, donde los educadores se basan en el refuerzo (premios) y el castigo para motivar a los alumnos en clase. La desventaja de la motivación extrínseca en el aprendizaje es que los alumnos únicamente hacen un esfuerzo con el objetivo de conseguir los “incentivos”. Y si sienten que no van a recibir ningún premio, pierden el interés por completar sus tareas.
  • Motivación extrínseca en el trabajo: La motivación extrínseca es uno de los tipos de motivación laboral que más suele utilizarse en el entorno laboral. Está relacionada con lo que un trabajador puede , o no, conseguir. Los incentivos económicos, oportunidades de promoción laboral, sentirse valorado por la empresa, reconocimiento de los éxitos y logros, etc…
  • Motivación extrínseca en el deporte: En el deporte es bastante frecuente la motivación extrínseca. Nos esforzamos por obtener un premio material (medallas, copas, puntos de clasificación, reconocimiento y aplausos, dinero…)

Motivación Intrínseca

La motivación intrínseca se produce cuando las recompensas que conseguimos son internas y personales: Satisfacción personal, valía, autoestima,  Es decir, cuando nuestra “motivación” es provocada por las consecuencias internas de nuestra propia conducta.

Para clarificar estas diferencias, voy a utilizar los mismos ejemplos de la motivación extrínseca, aplicándolos ahora a la motivación intrínseca:

  • Motivación intrínseca en el aprendizaje: La motivación intrínseca no se usa tanto en el aula como la motivación extrínseca. Y aunque hayamos visto que muchos niños pierden el interés en la tarea si no consiguen un premio material, hay muchos otros que tienen gusto por el aprendizaje.
  • Motivación intrínseca en el trabajo: La motivación intrínseca en el entorno laboral, se produce cuando la profesión que se desempeña es vocacional. Está relacionada con lo que un trabajador puede , o no, conseguir internamente. Mejorar en la actividad que realiza, crecer en ese ámbito, aprender…
  • Motivación intrínseca en el deporte: En deportistas de alto rendimiento, es muy importante tener una buena motivación intrínseca . Exige mucho sacrificio y esfuerzo y en ocasiones, nuestro amor propio, superación personal y nuestras palabras de aliento, son lo que nos hace seguir luchando.

¿Qué es mejor motivación extrínseca o intrínseca?

Podríamos preguntarnos ¿qué motivación es mejor? ¿la motivación extrínseca o la intrínseca? Lo recomendable es estimular un crecimiento e interés de manera interna, es decir, estimular la motivación por hacer, por realizar, por experimentar, independientemente del fin que se persiga.

La motivación extrínseca y la motivación intrínseca son muy diferentes entre sí, nuestro deber es complementar y combinar ambas de tal manera que realicemos y consigamos nuestros objetivos de la manera más productiva y provechosa posible.

La motivación intrínseca depende de nosotros, por lo que nos ayudará a dirigir nuestra acción para conseguir lo que más valoramos. Aquello que nos importa en nuestro interior y queremos para ser felices. En este tipo de motivación, entra en juego nuestra valía personal y autoeficacia, demostrarnos a nosotros mismos que somos capaces, retarnos para conseguir aquello que queremos, sorprendernos, estar orgullosos de nosotros mismos como seres…

Con todo esto, no quiero decir que la motivación extrínseca no sea importante o sea poco válida. Tampoco, que una persona que orienta su conducta a recompensas “extrínsecas” sea mejor o peor. Al contrario, la motivación extrínseca también nos ayuda a crecer y a conseguir metas. Es muy positiva para lograr objetivos a corto plazo, tareas cortas…

La motivación extrínseca e intrínseca son complementarias y funcionales en distintos ámbitos y aspectos. Por ejemplo, evolutivamente hablando, no tendría sentido correr a abrazar a un león que te ataca en una jungla, motivado por ser fiel a ti mismo y a tus ideas de respeto a la naturaleza. La respuesta más adaptativa, sería luchar contra el animal para sobrevivir y evitar ser devorado….

Trucos para una motivación intrínseca y extrínseca adecuada

Y aquí está el momento, lector buscador de soluciones, para tus preguntas de ¿Cómo me motivo?, ¿cómo logro mis metas?, ¿cómo motivo a mi hijo, mi padre, mi amigo, mi novio…? Y es que hay diversos factores que juegan un papel crucial en la motivación.

En conclusión, no hay una motivación universal, ni una clave verdadera que te asegure el éxito en la vida… Sin embargo, sí que podemos tener en cuenta ciertos aspectos que hemos ido viendo.

  • Es muy importante que te pares a pensar, y decidas que tipo de motivación será más eficaz para conseguir el objetivo que tienes ¿Extrínseca o intrínseca?.
  • Comprobar poco a poco si lo que estas haciendo, te está ayudando a conseguir lo que originó tu conducta.
  • Tener una finalidad, no es excluyente de otras, por tanto, podemos ir dando pequeños pasos para llegar a la meta. Sabemos que, mantener la motivación durante un periodo de tiempo  prolongado para conseguir un solo objetivo es muy muy tedioso, pero podemos simplificarlo. El que dijo que “lo mejor de escalar una montaña son las vistas del camino”, se refería a esto. Aunque queramos llegar a la cima y ver el paisaje desde ahí, podemos encontrar satisfacción durante el proceso, haciendo que la subida se haga más llevadera.
  • Cuando notes que tu motivación se orienta hacia otra meta, no pierdas el norte. Stop!. ¿Qué es lo importante para mi? ¿Sé lo que yo quiero, necesito, deseo, odio, aborrezco, temo? ¿Qué estoy haciendo para conseguir esto? ¿A dónde me lleva la conducta que estoy realizando?.

Ojo, puede que te des cuenta de que en realidad, esa meta no te motiva

Motivar a los demás: ¿Cómo aplicar la motivación extrínseca?

Para los que tratan de “ser” la motivación extrínseca de otra persona, acordaros de lo más, más y repito, más importante:

  • La finalidad, objetivo o meta que proponéis, tiene que ser de interés de la otra persona. Si, ya sé lo que piensas, “qué descubrimiento”, “esto es de cajón” ¿no?, Pues no. Por ejemplo:
    1. Subir el salario de jugadores de fútbol millonarios para motivarles a que rindan más en el campo de juego.
    2. Padres que motivan con dinero a sus hijos, cuando estos lo que buscan es atención…
    3. Profesores que motivan a sus alumnos con amenazas cuando no consiguen algo, pero no alaban los éxitos

Con esto quiero decir, que es muy importante empatizar y pensar que cada persona  es diferente, como sus objetivos, gustos, metas…

  • Sed sencillos. No hacen falta cosas grandiosas, o de elevado coste económico para motivar a alguien.
  • Sed creativos. ¡Las sorpresas también motivan!
  • A tu hijo le gusta pasar tiempo contigo, a ti que practique con el piano: ¡Escúchale ensayar!.
  • A tu padre, tu felicidad le da fuerzas para ir a trabajar: ¡Sonríele cuando salga por la puerta.
  • Dejan plantado a tu mejor amigo y no quiere salir de casa: Motívale yendo con él al bar que siempre propone y que nunca vais.

Para terminar, imagino que muchos de vosotros tendría expectativas al inicio del post. No solo eso, también tendría objetivos y metas. Espero haber contribuido a alcanzarlas y a que hayáis estado motivados hasta el final de la lectura. Os invito a ver este interesante vídeo donde se aborda la ciencia de la motivación.

¿Qué te funciona a ti? ¿Haces las actividades por motivación extrínseca o intrínseca? ¿Qué te ha dado mejores resultados? No dudes en dejar tu comentario contando tu historia o preguntando cualquier duda que te surja. Estaré encantada de ayudarte y así, juntos, llegaremos a la mejor solución.