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¿Cómo dar malas noticias? 8 Consejos para cuando no te salen las palabras

 Las malas noticias causan dolor tanto a quien las recibe, como a quien las da. Comunicar malas noticias es una tarea difícil, que suele generar mucha ansiedad porque implica hacer frente a las emociones y reacciones del otro. Desgraciadamente, a lo largo de nuestra vida, nos tocará tanto recibir malas noticias como darlas.

¿No quieres dañar a nadie pero te sientes obligado a transmitir un mensaje doloroso? ¿Cómo damos malas noticias de la mejor manera posible? Aprende algunos consejos: Mairena Vázquez, psicóloga, te explica por qué es importante saber cómo transmitir las malas noticias.

Cómo comunicar malas noticias

¿Qué es una mala noticia?

Podemos entender por “malas noticias” miles de acontecimientos que varían en severidad. Las malas noticias pueden ser desde las noticias más severas, como la muerte de un familiar o el diagnóstico de una enfermedad, hasta malas noticias menos graves como la pérdida de un trabajo, o un peor rendimiento, querer terminar una relación amorosa, o el suspenso de algún examen.

Una mala noticia es una noticia que altera las expectativas de futuro de quien la recibe“.

Que una noticia sea, o no, mala, depende de las características personales de cada persona, del grado de maldad de la noticia, y de la realidad de la situación junto con las expectativas de futuro que le generaba esa noticia.

Sea cual sea la mala noticia que haya que dar, es primordial ponerse en el lugar de la persona que la va a recibir y hacerlo de manera sincera, honesta y clara.

¿Cómo dar malas noticias? 8 Consejos de una psicóloga

Una vez hemos visto lo importante que es saber comunicar malas noticias, vamos a ver cómo hacerlo.

Hablamos de malas noticias como muerte de un familiar, despido de un empleado de la empresa, comunicación de un diagnóstico médico, ruptura con una pareja… Está claro que no es lo mismo comunicarle a tu pareja el fallecimiento de un familiar que decirle a tu hijo que te han echado del trabajo y por eso no le puedes comprar ese móvil que tanto quería.

Una mala noticia siempre es mala. El objetivo principal de comunicar bien una mala noticia es que la persona sufra el menor impacto psicológico posible.

Consejo nº 1: ¿Debo ser yo quien dé la mala noticia?

Antes de ponerte manos a la obra, debes preguntarte si eres la persona correcta e indicada para comunicar la mala noticia. Aprende a tomar decisiones difíciles.

 Para ello debes tener la suficiente confianza con la persona al mismo tiempo que darte cuenta si esa noticia te afecta de alguna manera.

Si crees que no eres capaz de dar la noticia de la manera adecuada porque estás implicado emocionalmente, ni lo intentes ya que puede que sin quererlo, hagas que la situación se complique.

Si finalmente eres tú quien da la mala noticia, debes ir preparado para las diferentes emociones y reacciones que puedas encontrarte. Por ejemplo, si la persona te culpa de lo que ha ocurrido o carga su rabia contra ti, no reacciones de manera negativa. Mantente relajado y preparado para cualquier circunstancia.

Consejo nº 2: Para dar bien una mala noticia, elige un buen entorno.

Nada de redes sociales ni llamadas telefónicas (se puede llamar solo en casos muy puntuales). Es fundamental elegir un lugar donde ambos os podáis sentar y nada ni nadie pueda molestaos (televisión/radio apagada, móviles desconectados, puertas cerradas,…).

Y te preguntarás, ¿es tan importante que las dos personas estén sentadas?

Sí, es muy importante porque al estar sentado, el cuerpo tiende a relajarse, se puede prestar más atención y es más fácil de controlar en caso de que se pierdan los nervios. En caso de desmayos, bajadas de tensión o pérdidas de equilibrio, se evita que la persona caiga al suelo. Además, cuando se le pide a alguien que se siente para hablar, indirectamente se predispone a esa persona a que se prepare para escuchar una mala noticia.

El lugar debe ser tranquilo y sin demasiadas distracciones. Si te sientes más seguro, puedes pedirle a algún familiar/amigo que te acompañe (por si las moscas).

Consejos para comunicar malas noticias. Elige un buen entorno.

Consejo nº 3: ¿Cuándo debo dar la mala noticia?

Si se trata de algo que puede derivar en una noticia mucho peor, lo mejor es comunicar a la otra persona todas las posibilidades que pueden ocurrir. De este modo si al final ocurre la peor posibilidad, comunicarlo será una tarea más fácil para el emisor y más fácil de asimilar para el receptor.

Es conveniente elegir un momento adecuado en que la persona a la que vamos a dar la mala noticia esté receptiva, disponible y descansada. Obviamente esto son factores que a veces no podemos controlar, ya que es preferible que le demos nosotros la noticia a que se entere por rumores.

Es importante que la persona no esté ni muy estresada ni muy cansada en esos momentos (por ejemplo, al salir del trabajo) ya que puede aumentar el impacto emocional de la noticia y hacer que se recuerde con más intensidad.

Si es urgente que conozca ya la noticia, se habla con esa persona en ese mismo momento comenzando con un “Tengo que hablar contigo, es importante” o “No puedo esperar, necesito hablar contigo”.

Las malas noticias deben darse siempre en persona pero si (por causas extremas) se ha de decir por teléfono, se debe aconsejar a la otra persona que se siente, se pide que sea acompañada por alguien y se le da la noticia con respeto, claridad y seriedad.

Consejo nº 4: La empatía es la clave.

Debes saber si la persona a la que vas a comunicar la mala noticia sabe algo, se lo espera o es totalmente desconocido. Conforme vas contando la mala noticia, observa los gestos y emociones de la otra persona. Es importante que sepas reconocerlas y sobre todo, actuar frente a ellas.

Con que seas empático, no me refiero a que te pongas a llorar cuando comuniques la noticia. ¡Error! Debes intentar controlar tus emociones ya que esa persona necesita a alguien que le apoye y le transmita seguridad.

Muestra a la persona que eres capaz de ponerte en su lugar y que puedes imaginar el dolor que siente. No juzgues, no supongas nada y por supuesto, no intentes minimizar sus emociones.

Consejos para comunicar malas noticias. La empatía es la clave.

Consejo nº 5: Para comunicar la mala noticia debes ser claro y directo, pero con mucho tacto.

¡No te andes por las ramas y ve al grano! Es muy importante que seas claro y directo. Una buena forma de empezar es diciendo “Ha pasado una cosa muy triste”, “Tengo una noticia triste que contarte”, “No es sencillo decirte esto, pero…”,… Elige alguna expresión que prepare a la persona para lo que viene a continuación.

Sé directo pero no brusco (ni se te ocurra resumir la noticia en una sola frase), es decir, empieza hablando del tema pero poco a poco. Empieza desde lo más sencillo a lo más complejo dando tiempo a que la persona pueda asimilar lo que le estás contando.

Si la persona te empieza a hacer preguntas del tipo: “¿Cómo está?” o ¿Qué ha pasado?”, en caso de muerte lo más conveniente es que respondas: “Lo siento, pero ha fallecido”.  Los detalles deben darse cuando la persona a la que le estamos comunicando la mala noticia esté lista para escucharlos, antes no.

Consejo nº 6: El lenguaje (verbal y no verbal) es muy importante.

No es conveniente dar nuestra opinión justo en ese mismo momento ya que se puede interpretar como una forma de ocultar algo o como una información sesgada.

Se deben narrar los acontecimientos de una manera objetiva siendo sinceros y transparentes. Ten cuidado con lo que dices ya que la persona en cuestión estará más susceptible y esos momentos lo recordará siempre. No es lo mismo decir “Sé cómo te estás sintiendo, es muy duro” que “Es una situación muy dura, entiendo que lo estés pasando mal” (te puedes imaginar el dolor por el que está pasando esa persona pero no sabes cómo lo está pasando, cuidado con los matices).

El lenguaje no verbal es muy importante: toma una actitud próxima que demuestre cercanía y seguridad y mantente cerca mostrando comprensión e interés. En ningún momento dejes sola a la persona a la que le estás comunicando la mala noticia. No te olvides de hablar mirando a los ojos y de mantener un tono calmado y tranquilo.

Consejo nº 7: ¡No habla! ¡No se mueve! ¿Qué hago?

Cuando a una persona se le comunica una mala noticia puede reaccionar de diferentes formas. Hay personas que hacen muchas preguntas porque quieren saber todo lo que ha pasado en ese momento,… otras gritan, dan golpes y no dejan de llorar y finalmente otras se quedan calladas, en shock. Si no para de llorar, no te preocupes… llorar es una expresión positiva.

Sea cual sea su reacción al contarle la mala noticia, es conveniente dar un tiempo para sí misma. Así favorecemos que se enfrente mejor a los problemas.

Si la persona en cuestión no emite ninguna palabra, no pasa nada. No la fuerces a decir nada, mantente a su lado y pon tu brazo en sus hombros mostrándole empatía y solidaridad. Muchas veces, un gesto vale más que mil palabras. Cuando no sepas qué decir,… calla, escucha y apoya.

¡Ojo! Podemos tocar a la persona para mostrar apoyo y comprensión una vez hayamos dado la noticia. No es aconsejable tocar a la persona (poner el brazo en sus hombros o cualquier gesto similar) antes de darle la noticia. La persona puede alterarse y no prestaría bien atención a lo que le vamos a comunicar.

Consejo nº 8: Después de dar la mala noticia ¿Ahora qué hago?

Una vez se ha dado la mala noticia, debemos hacer que la persona se encuentre lo más cómoda posible dentro de la situación. Podemos intentar dirigir a la persona hacia un camino más positivo y estar a su lado en lo que necesite. Siempre podemos recordarle que los golpes nos hacen más fuertes.

La persona que acaba de recibir la mala noticia necesita ayuda (aunque no te lo exprese). Tu eres la persona idónea para acompañarla a cualquier sitio donde necesite ir (hospital, comisaría, casa,…) o llamar a alguien de confianza que le acompañe en ese momento.

Puedes aconsejarle acudir a un psicólogo ya que será la persona idónea para atenderle en esos duros momentos. Descubre la diferencia entre psicólogo y psiquiatra.

Finalmente, es necesario que mantengas una situación más o menos tranquila: evita acciones que puedan perjudicar a la persona (por ejemplo, que no coja el coche con ese estado emocional), procura que la persona esté tranquila (prepara tilas, acompáñala,…), etc….

¿Por qué debemos aprender a dar malas noticias?

Puede que alguna persona que lea esto piense… “Si da igual cómo lo comuniquemos, la noticia va a ser mala de todas formas, ¿no? Si se ha muerto, se ha muerto” o “si le han despedido del trabajo, se le dice y punto”.

¡Error! Cuando recibimos malas noticias recordamos muy vívidamente las palabras que nos dijeron y la sensación que tuvimos en ese preciso momento. La forma de comunicar las noticias cambia las sensaciones y sirve de ayuda para que la persona en cuestión asimile mejor la noticia.

Cómo nunca debemos comunicar las malas noticias: “Esta mañana encontramos a su hija en la carretera. Ha sufrido un terrible accidente y ha muerto”.Fórmula más adecuada:“Esta mañana ha ocurrido un grave accidente en la carretra el que se encontraba su hija y ha resultado herida. La ambulancia llegó de inmediato y todos los sanitarios han hecho un gran esfuerzo con ella pero tenía lesiones muy graves y siento comunicarle que no ha sobrevivido”.

Estos ejemplos son generalizables a cualquier contexto.

Es importante comunicar malas noticias de manera que la persona sea capaz de asimilarlas. Para ello debemos tener tacto en dar la noticia pero sin llegar a mentir teniendo en cuenta los consejos del siguiente apartado.

¿Quiénes se suelen encargar de dar las malas noticias?

Hay personas que debido a su profesión tienen mayor responsabilidad de dar malas noticias.

Este es el caso de los profesionales de la salud y del cuerpo de seguridad que cada vez más, intentan prepararse para hacer el menor daño y el menor impacto a las personas a las que les dan las malas noticias. Tarea nada fácil debido a todas las connotaciones que tienen que tenerse en cuenta.

Entre los miedos que tienen estos profesionales destacan: miedo a lo desconocido, miedo a no saber cómo actuar y hacerlo mal, miedo a causar dolor, miedo a ser culpado, miedo a expresar emociones,…

Ya lo dijo Sófocles: “Nadie ama al mensajero que trae malas noticias”.

¿Estás anclado en tu zona de confort? Qué es y 10 consejos para salir de ella

Llevamos una vida tranquila, sin demasiados imprevistos, controlamos la situación y eso nos hace sentir seguros. Sin embargo, en lo más profundo de nuestra mente aparece esa incómoda fantasía que anhela una vida más emocionante, más plena, más satisfactoria… una vida MEJOR.

Si alguna vez has sentido ese pensamiento, seguramente necesitas un cambio. ¡Salir de tu zona de confort es la única manera de avanzar en tu desarrollo personal y conseguir tus sueños

La zona de confort es nuestra propia burbuja

Tal vez, alguna de estas situaciones te sea familiar…. Estás asqueado con tu trabajo pero no mueves un dedo por cambiarlo o, tal vez, sientes que tu pareja no te llena pero no rompes la relación por la “comodidad” que supone estar a su lado, te gustaría aprender idiomas, hacer deporte, emprender una aventura… pero, ains… ¡Es que se está tan agustito en el sofá! Sigue leyendo, puede que este artículo te de la fuerza que necesitas para emprender el primer paso del resto de tu vida.

¿Qué es la “zona de confort”?

La “Zona de confort” es el estado mental formado por los lugares en los cuales nos sentimos cómodos, protegidos y seguros con la vida que llevamos. Es diferente en cada persona dependiendo de los valores y aspiraciones de cada uno. La zona de confort p

uede ser positiva durante un tiempo, pero si nos acostumbramos a ella nos puede generar pereza y pasividad a la hora de actuar ante situaciones nuevas y esto frena nuestro desarrollo personal y a la larga nos puede generar frustración y vacío.

¿Sabías que este “apego” a nuestra zona de confort, se produce porque nuestro cerebro, en concreto nuestra “Formación Reticular” (que es la zona que regula el sueño, dolor, movimientos, etc…) se acomoda?. Si amigos, nuestro cerebro es vago por naturaleza: Cuando sales de tu rutina (o zona de confort) tu cerebro gasta más energía porque debe estar alerta y procesar mayor cantidad de información que si la tarea es repetida.

Por eso, a tu cerebro le encanta que hagas tareas repetidas, así, puede conectarse siempre de la misma manera y esto le permite ahorrar energía. A modo de ejemplo práctico…

Imaginaos que lleváis años comprando pan en la misma panadería y  un día os la encontráis cerrada. ¿Qué haríais? ¿No compraríais ese día pan y utilizarías el pan que sobró ayer o iríais a esa tienda que está bastante lejos pero que seguro que está abierta?

Si la respuesta es “iría a la tienda que está lejos a pesar de no saber ni cómo llegar” estamos haciendo que nuestra “Formación reticular” realice otros caminos neuronales. O dicho de otro modo, estaríamos aumentando nuestra zona de confort asumiendo “riesgos” y tomando nuevas decisiones. 

(Este sencillo ejemplo se puede comparar con cualquier ámbito de nuestra vida).

Salir de la zona de confort nos abre nuevos caminos

¿Por qué deberíamos salir de nuestra “zona de confort”?

Os preguntaréis cual es la necesidad de salir de nuestra zona de confort si es un lugar donde parece que  nos encontramos tan bien, ¿no? Vamos a reflexionar sobre ello.

Imaginaos una familia de nivel económico pobre pero que viven cómodos en su propia zona de confort. Un día caen en la más absoluta miseria y se ven obligados a hacer cosas y desarrollar determinadas habilidades para salir adelante. Al principio, todos lo pasaron bastante mal pero ahora han alcanzado el éxito y su vida ha dado un giro de 360º.

Esta familia se vio obligada a cambiar por necesidad y gracias a que se esforzaron y salieron de su zona de confort han evolucionado y llevan una vida mucho mejor.

¡Cuidado! Con esto no solo me refiero al tema económico, sino a las aspiraciones que cada uno tenga como: aspiraciones a viajar, aspiraciones a trabajar en X cosa, aspiraciones amorosas, aspiraciones a hacer cosas que te dan miedo… y una  vez conseguido nuestro objetivo, seguir subiendo escalones.

Debemos salir de nuestra zona de confort para cumplir nuestros sueños y aspiraciones

¡Decidido! Quiero salir de mi “zona de confort”, ¿cómo lo hago? Consejos

Salir de la zona de confort no siempre es fácil y vas a necesitar mucho esfuerzo hasta conseguirlo. Recuerda que nada es imposible y que… ¡Si quieres, puedes!

Consejo nº 1. Toma conciencia de los límites de tu zona de confort.

Pregúntate las cosas que te provocan miedo o rechazo. Piensa en tu pasado, tu presente y del que quieres que sea tu futuro.  Hazte preguntas del tipo ¿Me conformo con lo que tengo o prefiero conseguir mi sueño aunque me cueste trabajo? ¿Soy feliz con la vida cómoda que llevo o prefiero asumir nuevas metas y desafíos?

Piensa en tu trabajo o tu pareja. ¿Quieres mantenerte en tu trabajo cómodo y aburrido o conseguir un trabajo que realmente te llene? ¿Prefieres seguir con tu pareja de hace años aunque no te haga feliz o arriesgarte a conocer una persona que consiga darte un futuro feliz?

Consejo nº 2. Búscate un objetivo y esfuérzate en conseguirlo.

Los objetivos son personales e independientes de cada persona. Piensa en lo que quieres conseguir y refuerza cada pequeño logro que consigas, eso te ayudará a mejorar tu autoestima, ganar confianza y conseguir una mejor versión de ti mismo.Estoy consiguiendo algo que jamás imaginé”.

Consejo nº 3. Acepta tus errores.

Los comienzos siempre son complicados y es normal que sientas miedo. Sé positivo y acepta que no eres perfecto y que hay algunas situaciones que no puedes controlar. Si te caes, te levantas. Piensa que de los errores se obtienen grandes lecciones. Eso sí, cuidado con no presionarte en exceso.

Consejo nº 4. Cambios, cambios, cambios…

No solo me refiero a cambios en nosotros mismos, a nivel psicológico, sino al ambiente. Busca situaciones novedosas, muévete por entornos distintos, cambia la decoración de tu casa o habitación, cambia tu color de pelo,… Hay miles de opciones, todo depende de ti. Incluso puedes probar los beneficios del Mindfulness para mejorar tu estado de ánimo y conseguir mayor bienestar emocional.

Consejo nº 5. Haz todas aquellas cosas que te causan rechazo.

¿Qué te da miedo conocer gente nueva? Piensa en las excusas que te pones y las barreras que te pones para no hacer algo y actúa en consecuencia. Enfréntate a tus miedos poco a poco. De este modo, cada vez te sentirás más cómodo porque sentirás que tienes el control de tu vida.

Recuerda que un poco de ansiedad puede llegar a ser positiva para ayudarnos a conseguir nuestros objetivos, solo hay que saber llevarlo.

Consejo nº 6. El apoyo es importante.

Pide a tu familia y amigos que te ayuden a superar tus miedos y a eliminar tus barreras. El apoyo, admiración y respeto por su parte, te ayudarán mucho. Si haces el camino solo llegarás rápido, si haces el camino acompañado llegarás lejos.

Consejo nº 7. Hacer el ridículo NO es malo.

A veces no decimos o hacemos algo por miedo a que la gente nos juzgue. Pero, ¿sabes qué? Lo que piense u opine la gente sobre ti, es algo que no te tiene que importar demasiado. Aprende a reírte de ti mismo, deja que tus amigos se rían de ti y no solo eso, ríete con ellos.

Consejo nº 8. Corre riesgos.

Además, asumir determinados riesgos es vital para conseguir nuestro propósito. Como dijo Muhammad Ali: “El que no es lo suficientemente valiente como para tomar riesgos no logrará nada en la vida”. Y nunca te arrepientas de nada de lo que hagas, seguro que a lo largo de tu vida te arrepentirás más de aquellas cosas que no hiciste por miedo a…

Consejo nº 9. Disfruta de lo desconocido.

¿Cuánto tiempo hace que no haces cosas nuevas? Esa incertidumbre y esa adrenalina que liberamos ante aquellas cosas a las que no estamos acostumbrados. Da un salto hacia tu nueva vida y disfruta de nuevas experiencias, recuerda que la vida solo es una y que no hay segundas oportunidades para VIVIR. ¡Cuidado! Con disfrutar de lo desconocido, no quiero decir que seas imprudente.

Consejo nº 10. Lucha por tus sueños y no te dejes vences por nada ni por nadie.

Las grandes cosas se consiguen con mucho sacrificio y tenacidad. Aunque a veces sientas que te falta motivación para continuar, recuerda que después de la tormenta siempre llega la calma. Además, cuando hayas conseguido tu objetivo servirás de ejemplo para muchas personas que han visto tus progresos.Una vez conseguido, proponte nuevos desafíos.

Sueña con lo que quieres conseguir en tu futuro, trabaja duro y lo conseguirás porque todo depende de lo que tú creas ya que tú eres el protagonista indiscutible de tu vida.

“¡Lo mejor de tu vida comienza cuando termina tu zona de confort!”

Paciencia, confianza y perseveración son las claves del éxito. ¿Te atreves a conseguirlo?

¡Si tienes alguna pregunta, por favor, déjamela abajo, estaré encantada de responderla! 😉

Psiquiatra VS Psicólogo ¿Cual es la diferencia? ¿A quién debo acudir?

Cuando tenemos un problema psicológico muchas veces no sabemos quién es el profesional idóneo que lo podrá resolver mejor. ¿Cuál es la diferencia entre un psicólogo y un psiquiatra? ¿Son lo mismo que un coach que un psicoterapeuta? ¿A cuál acudimos? Es una duda bastante común, que con este artículo esperamos esclarecer

Psiquiatra VS Psicólogo ¿A cuál acudimos?

La psiquiatría es una especialidad médica que aparece en el siglo XIX. Nació con el propósito de tratar las enfermedades mentales, asumiendo que estas tenían las mismas características que las físicas.

La psicología, por su parte, siempre ha estado unida a la filosofía y ha sido en la segunda mitad del siglo XX cuando ha comenzado a realizar las funciones de tratamiento de los trastornos y problemas mentales.

No fue hasta Sigmund Freud, a principios del siglo XX cuando, desde la medicina, se comienza realizar un abordaje más terapéutico, más similar a lo que conocemos ahora por psicoterapia. En aquella época, los estudiosos de la psicología se dedicaban a investigar, no trataban directamente a la gente con problemas psicológicos. Por ello, los primeros abordajes de los trastornos y problemas mentales fueron desde la psiquiatría.

En el panorama actual, hay bastante rivalidad entre los psiquiatras y psicólogos. Una posible causa es que, hasta hace muy poco, la psicología no era una profesión sanitaria regulada. Y todavía quedan muchos vacíos legales. Ambas son disciplinas muy afines, y sus competencias a menudo se solapan, dificultando mucho la diferenciación de ambas.

Psiquiatra VS Psicólogo ¿A cuál acudimos?

Psiquiatra VS Psicólogo

Psiquiatra:

El psiquiatra es un médico que ha estudiado medicina y posteriormente la especialidad de psiquiatría. Los psiquiatras son los únicos que pueden recetar fármacos y tienen un conocimiento muy profundo de la estructura biológica del cerebro y su funcionamiento.

La intervención de los psiquiatras se centra en la fisiología y la química cerebral. Es decir, se encargan de tratar a personas con trastornos emocionales o enfermedades mentales a través de medicación o prescripción de recetas médicas.

Los psiquiatras, per se no tienen la formación necesaria para dar terapia psicológica. Es decir, el tratamiento que realizan no puede estar dirigido a enseñar a los pacientes estrategias y técnicas que les ayuden en la resolución de sus problemas emocionales y conductuales.

Algunos psiquiatras realizan una formación adicional en algún tipo de terapia para también poder ofrecer ayuda en esta línea.

Psicólogo:

Los psicólogos son profesionales formados en el área de la psicología. Están especializados en el tratamiento de problemas emocionales y del comportamiento a través de la enseñanza de determinadas estrategias y técnicas. Los psicólogos no pueden recetar fármacos.

Regulación de la Psicología: A partir del año 2013, de los nuevos profesionales que se formen, sólo el Psicólogo General Sanitario (el que ha realizado dicho Máster) y el Psicólogo Especialista en Psicología Clínica (acceso mediante oposiciones a una formación hospitalaria) tendrán las competencias necesarias para llevar a cabo un diagnóstico, evaluación y tratamiento de todo tipo de problemas psicológicos.

Diferencias entre psicólogo y psiquiatra

Por tanto, el psiquiatra se encarga de recetar medicamentos pero no da terapia y el psicólogo no receta fármacos pero puede, a través de terapia, enseñar al paciente estrategias y técnicas para resolver sus problemas emocionales y de conducta.

La acción del psiquiatra y el psicólogo habitualmente es conjunta, ya que el tratamiento de determinados trastornos sólo puede ser eficaz de esta manera, pero no siempre es necesario.

Terapeuta VS Coach

Terapeuta:

Un término que genera bastante confusión es el de terapeuta. Un terapeuta o psicoterapeuta es una persona que realiza cualquier tipo de terapia (obvio, ¿no?), sea cual sea, y tenga la validez y eficacia que tenga. Por ello, hay que tener mucho cuidado en las manos de quién nos ponemos e investigar bien acerca de qué tipo de psicoterapias son las más eficaces y fiables. Una persona que se anuncie como psicoterapeuta, a secas, lo más probable es que no tenga la formación ni los conocimientos necesarios para tratar los problemas psicológicos de las personas.

Coach:

Un coach, en castellano se traduce como entrenador. Es una persona cuya función es ayudar a conseguir las metas y objetivos que nos propongamos. No realiza tratamiento psicológico. Por tanto, las personas que acudan a estos profesionales no deberían tener ningún trastorno o problema psicológico. Un hecho curioso es que el psicólogo ya tiene las competencias para ejercer de coach pero no al contrario. Lo que indica que los conocimientos del coach pueden ser más limitados.

 

Psiquiatra VS Psicólogo ¿A cuál acudimos?

¿A cuál acudimos: psiquiatra, psicólogo, terapetua o coach?

 

La decisión de acudir a un profesional u otro es totalmente personal. Sin embargo, no obtenemos los resultados que queremos por el hecho de no estar lo suficientemente bien informados. De ahí mi motivación a escribir este artículo.

Mi recomendación es que si tenemos algún tipo de malestar psicológico investiguemos un poco acerca de las terapias más eficaces que existen, y acudamos en primer lugar a un psicólogo clínico (o General Sanitario). Es éste quien, según las características del problema, nos aconsejará acudir a un psiquiatra de forma adicional a nuestro tratamiento psicológico.

Si no tenemos ningún malestar y simplemente queremos mejorar en algún aspecto o conseguir algo, podemos acudir a un coach o a un psicólogo (clínico o no), ya que ambos tienen la formación necesaria para esta labor.

 

Actividades para personas mayores: Actividades recomendables, objetivos y recomendaciones.

¿Actividades para personas mayores? Ay, esos pequeños olvidos a los que aparentemente no les damos demasiada importancia, que aparecen con el paso de los años. Conforme las personas nos hacemos mayores, vamos notando ligeros cambios en nuestra manera de percibir, pensar, razonar, memorizar, hablar… Esto puede hacernos sentir desprotegidos e indefensos, pero no debemos olvidar que tenemos a nuestra disposición un amplio abanico de oportunidades y actividades para personas mayores para hacer frente a un posible deterioro en los procesos cognitivos.

¿Quieres saber qué tipo de actividades pueden ser útiles en personas mayores? ¡Sigue leyendo! Mairena Vázquez, neuropsicóloga, te explica a qué nos referimos con actividades para personas mayores, qué tipo de actividades son más convenientes desarrollar y qué objetivos perseguimos con cada una. 

Actividades para personas mayores.

Actividades para personas mayores. ¿A qué nos referimos?

Actividades para personas mayores. Hoy en día la esperanza de vida en nuestro país ha aumentado de manera considerable y con ello aumentan los problemas de salud asociados a la tercera edad.

Conforme envejecemos, sufrimos un proceso de deterioro generalizado en el que, por diferentes procesos, nuestros tejidos se van degenerando. Esta degeneración depende de factores relacionados con lo biológico, ambiental, social, familiar y, de manera especial, con el grado de estimulación.

Imaginemos una persona mayor con una salud tanto física como psicológica vulnerable, con un estado de ánimo bajo, sin estudios… Todo ello puede interferir de manera negativa en sus funciones cognitivas, a lo que podríamos sumar si dicha persona no recibe una adecuada estimulación cognitiva.

CogniFit: Líderes en evaluación y estimulación cognitiva para el envejecimiento activo

Debido a ello, se deriva la necesidad imperiosa de implantar y trabajar con programas que garanticen una rehabilitación biopsicosocial para mejorar la calidad de vida de las personas mayores a través de una intervención multidisciplinaria.

No es necesario estar pasando por un deterioro cognitivo o  por algún tipo de demencia para beneficiarse de la estimulación cognitiva, psicoestimulación o realizar actividades cognitivas adaptadas a personas mayores.

Si al factor tiempo le sumamos unas condiciones ambientales poco estimulantes el riesgo de sufrir algún problema cognitivo aumenta considerablemente. De aquí se deriva la importancia de aplicar actividades para las personas mayores, adaptadas a los distintos procesos de estimulación de las funciones cognitivas.

La estimulación cognitiva ayuda a compensar la pérdida de las capacidades intelectuales a partir de la experiencia y los conocimientos adquiridos. Las actividades tanto sociales como intelectuales ayudan a mantener activa nuestra mente favoreciendo un envejecimiento de la manera más óptima.

Es fundamental llevar a cabo actividades para personas mayores para asegurar una adaptación correcta a los cambios ambientales, al mismo tiempo que se generan estrategias compensatorias para mantener las habilidades preservadas y paliar los déficits sufridos.

Actividades para personas mayores: Es fundamental llevar a cabo actividades dirigidas a personas mayores.

Actividades para personas mayores:¿Qué tipo de actividades es recomendable que realicen las personas mayores?

Respecto al área de la cognición es fundamental el hecho de realizar diferentes tipos de actividades, bien con profesionales, o bien con familia (tras haber recibido una formación y/o unas pautas) para, de este modo, poder obtener un mayor estado de bienestar tanto psicológico, como físico y social.

El cómo influye el envejecimiento en las personas no es un fenómeno homogéneo, es decir, dependiendo de la edad, estudios, reserva cognitiva, etc., los posibles déficits serán diversos y diferentes en cada persona. Es por ello que se requiere la realización de actividades para personas mayores, dirigidas a todos los procesos cognitivos para potenciar los puntos fuertes y disminuir o ralentizar el avance los déficits presentados. Gracias a la capacidad de reserva del organismo, los procesos cognitivos pueden entrenarse y potenciarse durante la vejez.

Cuando hablamos de realizar actividades para personas mayores es importante aclarar que NO consiste en repetir ejercicios una y otra vez utilizando siempre las mismas actividades.

Es recomendable dividir los ejercicios en distintas categorías para cubrir todos los objetivos buscando intervenir y estimular todas las áreas:

  • Orientación:En los casos de deterioro más avanzados se puede producir desorientación en las tres esferas, es decir a nivel personal, temporal y espacial. Es conveniente recordar todos los días a la persona el día de la semana, día del mes, año, lugar donde nos encontramos y quiénes somos para procurar siempre que se encuentre lo más orientada posible.
  • Atención: Cuando aparecen problemas atencionales en las personas mayores, aparecerían falta de persistencia, mayor tendencia a la distracción y pérdida de concentración, dificultades para estar alerta en casos más graves…
  • Percepción: Según avanza la edad, no sólo se deterioran los órganos sensoriales, sino que el procesamiento que hace el cerebro de la información visual o auditiva, por ejemplo, puede ser deficitaria.
  • Memoria: Es la principal queja de las personas mayores. Descubre qué son los problemas de memoria y cuándo debemos preocuparnos. Existen numerosos ejercicios y actividades adaptadas a cualquier persona para entrenar la memoria a corto plazo y a largo plazo.
  • Lenguaje: Debemos realizar actividades adaptadas tanto al lenguaje oral como escrito, al habla espontánea como a la denominación de diferentes objetos o situaciones, a la comprensión y a la repetición, a la lectura y a la escritura.
  • Funciones ejecutivas: Bajo este término nos referimos a funciones relacionadas con el lóbulo prefrontal de nuestro cerebro. Englobaría conductas encargadas de controlar los cambios que se producen en el ambiente y/o prevenirlos, conductas sociales adaptadas y adecuadas, capacidad de autocuidado, planificación, inhibición de respuestas…
  • Abstracción y cálculo: Englobaría lo que conocemos como Control Mental y hablaríamos de la capacidad que tenemos para leer, escribir, comprender y realizar diferentes operaciones aritméticas.
  • Praxias: Se refiere a la capacidad que tenemos de realizar diferentes movimientos con distintas zonas de nuestro cuerpo bien al realizar una orden o por imitación.
  • Estado de ánimo: A veces nos centramos en realizar actividades para trabajar los diferentes procesos cognitivos olvidándonos de lo importante que es mantener un estado de ánimo elevado. Con la realización de actividades adaptadas a personas mayores buscamos la mejora del estado de ánimo junto con el aumento de la autonomía y autoestima. Con ello se aumenta la flexibilidad mental e incluso repercute de manera positiva a la ejecución de las actividades básicas de la vida diaria.

Actividades para personas mayores. ¿Cuáles son los objetivos de que las personas mayores realicen actividades?

Ante la falta de conocimiento, muchas personas opinan que este tipo de actividades para personas mayores prácticamente no tiene utilidad, obviando que se ha demostrado de manera científica la utilidad e importancia de la estimulación cognitiva y el hecho de que las personas mayores realicen actividades de manera continua.

El objetivo principal es estimular y mantener las capacidades mentales preservadas para mantener o, si fuera posible, mejorar el funcionamiento cognitivo y reducir la dependencia en la medida de lo posible dentro de cada caso.

A modo de esquema podemos hablar de los siguientes objetivos perseguidos:

  • Estimular y mantener las capacidades mentales.
  • Evitar la desconexión del entorno y fortalecer las relaciones sociales.
  • Dar seguridad e incrementar la autonomía personal.
  • Estimular la propia identidad y autoestima.
  • Minimizar el estrés y evitar reacciones psicológicas anómalas.
  • Optimizar el rendimiento cognitivo.
  • Mejorar el rendimiento funcional.
  • Incrementar la autonomía personal en las actividades de la vida diaria.
  • Mejorar el estado y sentimiento de salud.
  • Aumentar la calidad de vida del paciente y de los familiares y/o cuidadores.

Actividades para personas mayores. Otro tipo de actividades que pueden realizar las personas mayores.

Actualmente dentro de la Neuropsicología podemos contar con diferentes tipos de estrategias para realizar actividades para personas mayores, todas ellas avaladas de manera científica. Podemos destacar:

Actividades para personas mayores 1: Reminiscencia

Se trata de un medio o actividad efectiva para comunicarse con personas mayores que empiezan a sufrir demencias. Descubre cómo prevenir la demencia. Consiste en realizar actividades en grupo donde se estimula a los participantes a que hablen acerca de eventos pasados con ayuda de fotografías, música, objetos y vídeos del pasado.

Actividades para personas mayores 2: Orientación a la realidad

Constituye una técnica o actividad dirigida a mejorar la calidad de vida de las personas mayores que presentan problemas de confusión y desorientación. Se les presenta información relacionada con la orientación (tiempo, espacio y persona) proporcionando a las personas mayores una mayor comprensión de todo lo que les rodea para así aumentar su autoestima y su sensación de control.

Actividades para personas mayores 3: Actividades con validez ecológica

O, lo que es lo mismo, realizar actividades con un material lo más parecido posible al de la vida cotidiana de las personas mayores. Por ejemplo, si se hace una actividad para entrenar la memoria es mucho más cercano intentar aprenderse una lista de la compra que una lista de palabras sueltas, abstractas y sin valor emocional para la persona.

Actividades para personas mayores 4: Programas de estimulación cognitiva llevados a cabo por neuropsicólogos

Se pueden realizar de manera individual o en pequeños grupos con personas mayores con un nivel cognitivo o deterioro semejante. Aquí se incluirían las actividades con mayor carga terapéutica dentro del plan general de abordaje de las personas mayores afectadas por deficiencias cognitivas. Se utilizan diferentes tipos de materiales de manera programada combinando todas las áreas de estimulación.

Descubre otras 10 actividades de estimulación cognitiva para demencias.

Actividades para personas mayores 5: Brain training on-line para personas mayores

La estimulación cognitiva de CogniFit es el tratamiento no farmacológico más utilizado en casos de deterioro cognitivo leve y alzheimer, o demencias en su etapa temprana. Además, de esto, también dispone de entrenamientos enfocados a personas mayores de 55 años. La tecnología de CogniFit está normalizada y validada por la comunidad científica. El programa se centra en la neuroplasticidad, que es la capacidad del cerebro para crear nuevas conexiones neuronales, recuperarse y reestructurarse, permitiendo ralentizar la evolución de la enfermedad, y preservar, por más tiempo, las habilidades cognitivas de la persona, mejorando su calidad de vida.

CogniFit es el programa clínico líder en entrenamiento cerebral. El programa consta de divertidos juegos científicos, basados en estudios clínicos, que pueden practicase online.

La batería de juegos de CogniFit, permite evaluar y medir de forma precisa las debilidades y fortalezas cognitivas de cualquier persona (con o sin demencia). Después de practicar los ejercicios, CogniFit mostrará un gráfico con los resultados cognitivos y presentará automáticamente el régimen de entrenamiento personalizado que mejor se adapta a las necesidades cognitivas de cada individuo.

Actividades para personas mayores. Cuántas más actividades realizan las personas mayores, mejor será la lucha contra el deterioro cognitivo.

Se ha demostrado que las personas que reciben una cantidad inferior de estímulos de su entorno, tienden a padecer de manera más rápida el declive de sus facultades mentales en comparación con aquellas personas que se exponen de manera diaria a grandes estimulaciones sensoriales. En definitiva, a mayor estimulación cognitiva, mayor autonomía. O, lo que es lo mismo, cuántas más actividades realizan las personas mayores, mejor será la lucha contra el deterioro cognitivo.

Si tienes alguna duda, pregunta o sugerencia escríbela aquí abajo. Estaré encantada de leerla y responderla. 🙂

Teoría de la mente: Qué es, test para evaluarla y actividades para potenciarla

¿Te has parado a pensar cómo sería tu mundo si no fueses capaz de intuir o imaginar las intenciones y pensamientos de los demás? La capacidad que nos permite tomar cuenta de aspectos como este se conoce como Teoría de la Mente. Sin embargo, existen ciertos trastornos en los que esta capacidad del ser humano se ve afectada ¿Qué pasaría si no fueses capaz de suponer, o imaginar lo que otros están pensando? Rocío Gracía Tribaldo, psicóloga, resuelve todas nuestras dudas y nos recomienda un test e interesantes actividades para trabajar la Teoría de la Mente

Teoría de la mente: Qué es y actividades para potenciarla

 

En este artículo te explicamos qué es la teoría de la mente, cómo se desarrolla, y su relación con el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Finalmente, te mostramos una herramienta para detectar dificultades en el desarrollo de la Teoría de la Mente, y te damos herramientas para trabajar esta habilidad desde casa.

Teoría de la Mente: ¿Qué es y cómo se desarrolla?

El concepto de Teoría de la Mente fue utilizado por primera vez por Premack y Woodruff en 1978 para explicar el comportamiento de un chimpancé tras realizar una serie de experimentos donde le presentaban diferentes situaciones problema y se le daban dos alternativas para resolverlas (una correcta y otra incorrecta). Finalmente, concluyeron que la chimpancé era capaz de resolver de forma correcta las situaciones problema porque era capaz de de reconocer el problema y el deseo de los experimentadores por resolverla, o lo que es lo mismo, era capaz de atribuirles un estado mental, el deseo. Para dar cuenta de éste hecho, acuñaron el concepto de Teoría de la Mente:

“Al decir, que un sujeto tiene una Teoría de la Mente, queremos decir que el sujeto atribuye estados mentales a sí mismo y a los demás,… Un sistema de inferencias de este tipo se considera, en un sentido estricto, una teoría; en primer lugar, porque tales estados no son directamente observables, y en segundo lugar, porque el sistema puede utilizarse para hacer predicciones, de forma específica, acerca del comportamiento de otros organismos (…)” Premack y Woodfruff, 1978 (p. 515-526)

Por ejemplo, si estamos hablando con un grupo de personas, y de repente, una de ellas se levanta y se va, casi automáticamente tratamos de comprender su comportamiento (el que observamos). Para ello, somos capaces de inferir que éste puede estar dirigido por un estado mental (por ejemplo, le han molestado mis comentarios), por una creencia (por ejemplo, cree que hemos terminado), o porque tiene otro plan. En definitiva, estamos realizando una especie de teoría de la mente al inferir estados mentales o creencias que expliquen la conducta.

El desarrollo de la Teoría de la Mente se debe de dar entre los tres y los cinco años, aunque se sigue perfeccionando durante los años siguientes. Cuando el niño “descubre la mente” es capaz de tomar consciencia de que las personas (y el mismo) tienen mente, y que dentro están los deseos, las emociones, las creencias, y las intenciones (estados mentales), y que a su vez éstos son capaces de guiar sus comportamientos.

En los últimos años, el concepto de Teoría de la Mente ha ido adquiriendo gran relevancia en la investigación y en la práctica clínica, sobre todo en relación al desarrollo y abordaje de los trastornos del espectro autista (TEA).

Teoría de la Mente y Trastorno del Espectro Autista (TEA)

El Trastorno del Espectro Autista (que incluye el Síndrome de Asperger) se caracteriza principalmente por la afectación de:

  • Relaciones sociales (Teoría de la Mente, Dificultad para comprender las emociones de los demás, empatía, problemas de comunicación)
  • Desarrollo del lenguaje (en algunos casos incluso ausencia del lenguaje y de los gestos de compensación)
  • Comunicarse (problemas para iniciar una conversación, problemas en la entonación de la palabras…)
  • Imaginar

Centrándonos en las implicaciones que tiene para el niño un déficit en el desarrollo de la Teoría de la Mente, podemos destacar su (Baron Cohen, 1999):

  • Falta de sensibilidad hacia los sentimientos de los demás.
  • Incapacidad para tener en cuenta la información que los demás saben.
  • Incapacidad para detectar el grado de interés que una persona muestra por lo que está diciendo.
  • Dificultades para detectar la ironía o el sentido figurado.
  • Incapacidad para anticipar lo que otras personas pueden pensar sobre sus conductas.
  • Incapacidad para tomar cuenta de los malentendidos.
  • Incapacidad para comprender el engaño y para engañar.
  • Incapacidad para comprender las razones que llevan a las personas a realizar un determinado comportamiento

Todos estos déficits van a dificultar notablemente la adaptación del niño a su entono, por lo que es de suma importancia proveer al niño de herramientas que le permitan desenvolverse en su entorno de la forma más adaptativa posible. En el último apartado veremos algunas técnicas para poder trabajar Teoría de la mente desde casa.

A continuación, veremos un método que te permitirá de forma rápida y sencilla obtener indicios de que existen dificultades en el desarrollo de la Teoría de la Mente.

Test de Sally y Anne: Una forma de detectar dificultades en Teoría de la Mente en niños

Como hemos dicho en apartados anteriores, la Teoría de la Mente es una habilidad que comienza a desarrollarse alrededor de los tres años.

Existe un Test, llamado Test de Anne y Sally, que nos permitirá detectar que algo está fallando en el desarrollo de la Teoría de la Mente del niño.

Por lo general, es normal que un niño de 3 años no responda correctamente a las demandas del test, pero con poco más de 4 años, el niño debería poder responder sin dificultades.

Para realizar el test no necesitas ser un profesional, ya que sigue una metodología bastante sencilla y cotidiana. Además, para realizarlo, solo necesitas dos muñecos, dos cajitas diferentes y una bola.

Para realizar el test, necesitas plantear una especie de teatro, cuyos personajes son Sally y Anne (los dos muñecos). Cada uno tiene una cajita (las cajitas que citábamos). La historia que debes representar (y narrar a la vez) es la siguiente:

Sally y Anne tienen una cajita cada una. Sally coloca una bola en su cesta antes de irse de la escena (metemos la bola en la cesta de Sally). Una vez fuera de escena Sally, Anne cambia la bola a su cesta sin que esta se dé cuenta.

Después, Sally vuelve a entrar en escena, y le preguntamos al niño, ¿Dónde buscará Sally la bola que estaba es su cajita?

Un niño que está desarrollando una buena Teoría de la Mente dirá que Sally buscará la bola en su cajita porque no ha visto que Anne la ha cambiado.

En cambio, un niño que presenta Trastorno del Espectro Autista, dirá que Sally buscará en la cajita de Anne, porque no entiende como Sally puede pensar todavía que la bola está donde la había dejado (no comprende que las acciones de Sally están basadas en su pensamiento equivocado). En definitiva, a un niño con TEA le resulta difícil comprender que los demás tienen sus propios pensamientos (estados mentales) que pueden ser diferentes a los nuestros, o incluso diferentes a la realidad.

Como podéis comprobar, se trata de un test sencillo de aplicar, pero la información que nos aporta resulta muy significativa.

Si detectas problemas en el niño para realizar este Test es necesario que de inmediato contactes con un especialista, aunque probablemente, ya lo hayas hecho. Y es que si el niño presenta dificultades para realizar el Test de Sally y Anne, también tendrá dificultades para adaptarse a su entorno de forma exitosa, con lo cual es probable detectar que algo no va bien incluso antes de los 3 años.

Para terminar, os dejo algunas técnicas para que podáis ayudar al niño a mejorar su Teoría de la Mente desde casa.

Técnicas para trabajar Teoría de la Mente en niños con Trastorno del Espectro Autista

Pese a que probablemente conozcáis la mayoría de éstos recursos si tenéis un niño con TEA en el entorno, creo que es importante realizar una recuperación de las que, bajo mi criterio, son las más eficaces.

  1. ARASAAC: En esta página podréis descargar de forma totalmente gratuita infinidad de recursos y actividades para trabajar Teoría de la Mente. Además, hay otras muchas actividades destinadas a trabajar diferentes aspectos relacionados con las dificultades que aparecen en los niños con TEA.
  2. Manual de La Teoría de la Mente para niños con Autismo: este libro contiene todo un conjunto de fichas, técnicas y trabajos a realizar con un niño o niña, pero que es accesible para TODO el mundo, tanto profesionales como madres y padres.
  3. Por último, os recomiendo realizar diferentes actividades que simulen situaciones. A continuación os dejo con un ejemplo que os puede servir como guía, y os puede ayudar a crear diferentes actividades similares:
    1. Preparamos una foto del niño o niña y otra nuestra.
    2. En un folio escribimos las siguientes preguntas: ¿Qué te gusta? ¿Qué te interesa? ¿Qué te molesta?
    3. Comenzamos con la primera pregunta, ambos respondéis, y lo escribís.
    4. Posteriormente, elegimos los pictogramas que representan cada gusto e interés, y le pedimos al niño que ponga cada pictograma en el gusto o interés de cada uno.

Con este tipo de actividades estaremos fomentando la mejora de las habilidades sociales del niño para entender que los intereses y gustos de los demás  no son iguales a los suyos, o lo que es lo mismo, estaríamos ayudándole a comprender que los estados mentales de los demás son diferentes a los nuestros.

Espero que este artículo os sea de gran utilidad. Si necesitáis más información acerca de éste tema, abajo podéis dejarme vuestros comentarios.