Archivo de la etiqueta: salud

Cambio de hábitos ¿Cómo deshacernos de los hábitos negativos?

Todos tenemos, o hemos tenido algún hábito del que nos hemos querido deshacer. Comer a deshoras snacks insanos, fumar, pasar demasiado tiempo sentados, mordernos las uñas… A veces estos hábitos nos avergüenzan, pero por más que intentamos cambiarlos, parece que es el hábito el que nos controla a nosotros. ¿Cómo podemos deshacernos de estas conductas indeseadas? En este artículo hablamos del cambio de hábitos, cómo adquirir la motivación y como lograrlo.

Descubre en este artículo cómo deshacernos de los malos hábitos

¿Por qué adquirimos hábitos poco saludables?

Todos nuestros hábitos son aprendidos. A veces los aprendemos por imitación, otras veces porque nos aportan algo, como la reducción de la ansiedad, la distracción, huir de situaciones incómodas… Es necesario saber cómo se forman para poder cambiarlos.

Los hábitos forman un círculo vicioso compuesto de los 4 pasos.

1. Señal de recompensa

A veces los hábitos empiezan por casualidad, realizamos una acción y esta nos aporta algún tipo de refuerzo, como hemos dicho. Los refuerzos aumentan la probabilidad de que esa conducta se repita.

Se inicia con la aparición de un estímulo concreto que predice la recompensa. En la Antigüedad nos esas señales nos indicaban recompensas asociadas a comida, agua y sexo, proporcionándonos ayuda a la supervivencia. Nos pasamos la mayor parte del día buscando señales más asociadas a recompensas secundarias como dinero, fama, poder, aprobación de los demás, amor y amistad o la sensación de satisfacción personal.

Esas señales pueden ser momentos del día, objetos, personas, otras acciones…

2. Antojo

El segundo paso es el antojo, el deseo. Pero lo que se te antoja no es el hábito en sí mismo, sino el cambio que produce en tu estado, se te antoja ese refuerzo o recompensa. No se te antoja el cigarrillo, sino la sensación de alivio que te produce, no se te antoja lavarte los dientes, sino la sensación de limpieza. Todo antojo está asociado al deseo de cambiar algo en tu estado interno.

No todas las señales activan los antojos, y esto varía de persona a persona. Las señales no tienen ningún significado hasta que son interpretadas por el observador. Son los pensamientos y las emociones los que transforman una señal en un antojo.

3. Respuesta

El tercer paso es la respuesta, es decir, el hábito que realizas. Este puede ser una conducta o un pensamiento. Que ocurra o no la respuesta depende de lo motivado que estés y cuánta fricción este asociada a la conducta, es decir el coste de la conducta. También depende de tu habilidad.

Finalmente, la respuesta nos aporta una recompensa, y siempre está presente. A veces si analizamos nuestro hábito, no encontramos ninguna recompensa. Esto sucede porque llega un punto en el que se ha automatizado tanto que la hacemos sin la necesidad de conseguir aquello que motivó la conducta por primera vez, y puede ser simplemente la estimulación sensorial que nos aporta, la sensación de completitud, o simplemente alivia la ansiedad de ver el estímulo o señal y no realizar el hábito (alivia nuestro antojo).

Además, las recompensan nos enseñan qué conductas vale la pena recordar en el futuro. El cerebro es un detector de recompensas. Este monitoriza constantemente qué acciones satisfacen nuestros deseos y nos dan placer. Por tanto si una acción recibe una recompensa será más probable que se repita, cerrando el círculo del hábito. A esto, en psicología se le denomina condicionamiento operante.

Si una conducta es insuficiente en cualquiera de los 4 pasos, no se convertirá en hábito. Elimina la señal o estímulo y la conducta no empezará. Reduce el antojo y no habrá la suficiente motivación para actuar. Haz la conducta difícil y no podrás hacerla. Y si no hay recompensa que satisfaga ese antojo no encontrarás una razón para hacerla en el futuro.

Estos 4 pasos forman un bucle de retroalimentación neurológico, estímulo deseo, respuesta, recompensa, que nos permite crear hábitos automáticos.

Todas las conductas vienen motivadas por un deseo de resolver un problema. A veces este consiste en querer algo bueno, otras veces el problema es aliviar un dolor o un malestar. Por tanto, la función de todos los hábitos es resolver los problemas a los que nos enfrentamos.

Si queremos un cambio de hábitos es necesario intervenir en estos 4 pasos.

¿Por qué me cuesta cambiar mis hábitos?

¿Por qué nos cuesta cambiar de hábitos?

Los hábitos son respuestas aprendidas que se han hecho automáticas. No pasan por el filtro de la consciencia o el razonamiento. Además, el poder del refuerzo inmediato es muy fuerte. Como hemos dicho, la conducta se mantiene por refuerzo, pero es un refuerzo a corto plazo. Quizá a largo plazo te esté perjudicando, pero eso no va a influir en la conducta actual.

Habitualmente, cuando las personas intentan cambiar hábitos por sí solas, se alude a la llamada “fuerza de voluntad“. “Tengo que tener fuerza de voluntad” o “Es que me falta fuerza de voluntad”. Sin embargo, como explicamos en este artículo, la fuerza de voluntad no es suficiente.

Es cierto que algunas personas tienen más impulsividad que otras, y esa impulsividad nos dificulta “resistirnos a la tentación” de ese antojo. Sin embargo, la fuerza de voluntad pone todo el peso de la responsabilidad en la persona, cuando el factor ambiente juega un papel importantísimo. Sin el cambio en el ambiente, va a ser muy difícil cambiar el hábito.

A menudo, no tenemos éxito en el cambio de hábitos porque obviamos el papel que tiene nuestro entorno en el mantenimiento de esa conducta. Sin mayoría de expertos en psicología de la conducta están de acuerdo en que intervenir en el ambiente es esencial.

Motivación para el cambio de hábitos

Pregúntate lo siguiente:

  • ¿Cómo cambiaría mi vida si no tuviera este hábito?
  • ¿Qué ganaría?
  • ¿Por qué es importante para mi?
  • ¿Qué resistencias encuentro? ¿Qué me impide instaurar este hábito?

Es importante que antes de querer cambiar algo de nosotros mismos, primero nos aceptemos tal y como somos. Ser amables con nosotros mismos y querernos con nuestras virtudes y defectos. Esto no es tarea fácil, pero si primero nos aceptamos, tendremos un deseo genuino de querer mejorar, cambiaremos desde el amor hacia nosotros, de querer lo mejor para nosotros, y será más fácil tener éxito. De otro modo, querremos cambiar para evitar el sufrimiento que nos provoca vernos así. Vamos a querer cambiar desde la lucha contra nosotros mismos, desde el desagrado o incluso desde el odio. Porque queremos ser una persona diferente a cómo somos. Y lo cierto es que aunque tener hábitos saludables nos ayuda a querernos y a estar orgullosos de nosotros, siempre vamos a encontrar nuevos motivos para no hacerlo. Por ello la auto-compasión es fundamental para el cambio de hábitos.

Ejemplos de hábitos saludables

Aquí tienes unos ejemplos de hábitos saludables que puedes intentar:

  • Dormir 7-8 horas al día (Irme a la cama antes)
  • No comer de forma poco saludable (ultraprocesados, fritos, productos azucarados, precocinados)
  • Hacer actividad física
  • Tener relaciones sociales regulares
  • No beber alcohol
  • No fumar

En este artículo te damos consejos para dejar de fumar.

Consejos para el cambio de hábitos

Cambiar nuestros hábitos no es tarea sencilla, y aunque aquí te damos algunas pautas generales, si crees que esos hábitos interfieren en tu vida diaria y te están perjudicando gravemente, no dudes en pedir ayuda profesional.

En el siguiente vídeo Elsa Punset nos cuenta algunos consejos para librarnos de los malos hábitos.

1. Identifica los hábitos que quieres cambiar

Toma consciencia de esos hábitos poco saludables para ti. Pero no te “machaques” por ellos. Se amable contigo mismo, y trátate como si trataras a tu mejor amigo. Esos hábitos no te hacen ser “una mierda”, “un inútil”, “un fracasado”. Todos tenemos hábitos que nos gustan más o menos, y el entorno nos facilita que eso sea así. Sin embargo, no estamos completamente a merced de nuestros hábitos y tenemos el poder de cambiarlos.

Haz una lista de esos hábitos y ordénalos de mayor a menor importancia o urgencia para cambiar. Y empieza por el primero. Intentar cambiar varios hábitos a la vez disminuye la probabilidad de conseguirlo.

2. Analiza la función del hábito

En otras palabras, ¿para qué te sirve? ¿Buscas alivio emocional con la comida o la bebida? ¿Reducción del estrés? ¿Aceptación social? ¿Qué situaciones desencadenan el hábito? Para ello puedes llevar una libreta y apuntar el hábito cada vez que aparezca.

3. Elige algo que reemplace al hábito

Crea un plan para cuando te enfrentes al estímulo. ¿Qué harás en los momentos en los que antes realizabas el hábito? Cuando te encuentres ante la nevera sin tener hambre, o en los momentos en los que te fumabas un cigarro, puedes crear una rutina de respiración o relajación, o puedes tomar una pieza de fruta, un vaso de agua… Elabora un plan de acción de acuerdo al hábito que quieres eliminar, sustituyéndolo por un hábito saludable.

También puede ayudarte el recordarte por qué no deberías continuar con ese hábito. Puedes escribir algunas tarjetas con razones y llevarlas en tu bolsillo, pegarlas en la nevera…

4. Modifica tu ambiente

Eliminar los estímulos que te llevan a realizar el hábito es esencial. Por ejemplo, para dejar de fumar es importante deshacerse de los cigarrillos y ceniceros, para dejar de comer poco saludable es fundamental no comprar comida insana y no tenerla en casa. Para dejar de morderse las uñas es importante llevar a mano una lima y cortaúñas para poder eliminar todos aquellos pellejitos e imperfecciones que puedan llevar al hábito.

Intenta eliminar o modificar las situaciones que te llevan a hábito, aunque esto no tiene por qué ser para siempre, solo hasta que te sientas más seguro en tu nuevo hábito. A veces son personas concretas. Mira quiénes son esas personas, ¿te inspiran o te hunden?

Descubre en este artículos más consejos para dejar de morderse las uñas.

5. Visualiza tu cambio de hábitos

Pasa algo de tiempo visualizándote en tu nuevo hábito. Imagínate a ti mismo haciendo ejercicio y disfrutando, comiendo de forma saludable, sintiéndote con energía… Esto, nos ayuda a motivarnos, pero también crea conexiones cerebrales facilitándonos que consigamos nuestro objetivo. Y es que tanto el imaginar como el hacer activan las mismas zonas cerebrales.

6. Analiza tu lenguaje interno

Nuestro diálogo interno negativo juega un papel fundamental en que no consigamos nuestro objetivo. Pensamientos de inseguridad como “no voy a conseguirlo”, “esto es demasiado difícil”, “no tengo remedio”, hacen que nos rindamos, minan nuestra confianza y son una excusa para dejar de intentarlo. Por ello frases como: “Es difícil pero puedo conseguirlo”, “Sólo le hecho de intentarlo es un gran paso”.

Otras frases como: “de algo hay que morir”, “la vida son dos días”, “hemos venido a disfrutar”, pueden parecer inofensivas, pero lo cierto es que también son excusas que enmascaran el miedo al fracaso. También promueven una visión hedonista de la vida, es decir, yo me voy a mover por las recompensas inmediatas, sin pensar en mi futuro. Quizá es más beneficioso para nuestra salud cuidarnos hoy para tener más calidad de vida durante más tiempo.

Otros pensamientos habituales que nos dificultan el cambio de hábitos son:

  • Creencias de necesidad: “Necesito un cigarro/ chocolate… “, “Me muero por X”. Lo cierto es que lo único que necesitamos en este momento para vivir es respirar. Hablar en términos de necesidad le da un peso a ese hábito que realmente no tiene. Por ello debemos aprender a modificar nuestro lenguaje y sustituirlo por “Me apetece”, “Me gustaría”.
  • Conductas motivadas por la emoción: “No me apetece X”. En este caso supeditamos nuestras acciones al estado de ánimo que tenemos en ese momento, y decimos “No hago X, porque estoy cansado/no estoy de humor”. Pero lo cierto es que a lo largo del día hacemos muchas cosas que no nos apetecen, como ir a comprar, ir a trabajar… Por lo tanto no es esa la causa de no hacerlo, sino que es porque no estamos lo suficiente motivados. Por ello, debemos cambiar nuestro lenguaje y decir en su lugar: “Estoy cansado y no hago X”

7. Ve poco a poco

Algunas personas son capaces de hacer un cambio de hábitos de la noche a la mañana. Esto depende también de las circunstancias y de lo automatizado que esté el hábito, de los niveles de impulsividad de la persona. Pero en la mayoría de ocasiones es necesario y aconsejable ir poco a poco. Establece pequeños objetivos, más fácilmente alcanzables.

8. Se flexible

A veces la vida se nos pone en el camino, tenemos muchas obligaciones y no podemos dar el 100%. No te machaques por faltar 1 día al gimnasio o por no haber podido correr los 45 minutos que te propusiste. Lo importante es seguir intentándolo y no ver las cosas blancas o negras. A veces pensamos: “ya me he comido el trozo de chocolate que no debía. Ya no tiene sentido. Dejo la dieta.” Seamos un poco indulgentes, y no tiremos por tierra todo lo que hemos conseguido sólo por un desliz.

Además, es normal no tener éxito a la primera. El cambio de hábitos no es sencillo, requiere de paciencia y práctica, pero no es imposible.

9. Se consciente de tus logros

Puede ayudarte al cambio de hábitos también llevar un diario donde escribas tus progresos, tus dificultades, lo que te ayuda y lo que no. De esta manera podrás hacer pequeñas modificaciones de rumbo y ser consciente de todo el camino andado.

10. Felicítate y muestra auto-compasión

Al igual que el hábito que deseamos eliminar va seguido de una recompensa inmediata, es necesario que el nuevo hábito también lo sea. Evita que las recompensas sean cosas poco saludables, ya que estaremos reforzando otro hábito poco deseable. En su lugar felicítate: “Lo has conseguido”, “Muy bien”. Puede parecer una tontería pero muchas veces lo que nos decimos es: “Hoy eres un poco menos fracasado/inútil/mierda”, y esto no nos ayuda, porque nos juzga de forma negativa y nos pone más presión para no caer en el hábito que no deseamos.

Si caes en el hábito tampoco te castigues, se amable contigo mismo y sustituye el “si es que no eres capaz”, por un “solo ha sido un desliz, lo seguiré intentando, esto no se acaba aquí, todavía soy capaz”

Pirámide de Maslow: Qué es y sus aplicaciones prácticas

Nuestras necesidades nos mueven para superar todos los retos que se nos presentan en el día a día. ¿Qué es la pirámide de Maslow? ¿Para qué sirve? ¿Cuáles son sus niveles? ¿Cuáles son las necesidades básicas? ¿En qué consiste la autorrealización? En este artículo haremos un recorrido por todos los peldaños de la pirámide de Maslow y resolveremos estas preguntas. Descubre los fundamentos de la motivación humana según esta teoría motivacional.

Pirámide de Maslow: Necesidades humanas. Imagen: Triangulum.com

¿Qué es la pirámide de Maslow?

La Real Academia Española define «necesidad» como «carencia de las cosas que son menester para la conservación de la vida» o «aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir», entre otras acepciones.

En este contexto, una de las aportaciones más importantes para la psicología es la llamada pirámide de Maslow. En ella, el autor ordenó las necesidades humanas en una jerarquía.

Para poder ir subiendo escalones, es necesario que se vayan satisfaciendo las necesidades de los peldaños anteriores. Nuestro progreso dependerá de nuestras propias acciones, de la actitud activa que adoptemos para seguir avanzando. ¿Cómo? A través de la motivación.

Los tres primeros escalones de la pirámide corresponden a las necesidades del déficit (D-needs), y las necesidades del ser (B-needs) se emplazan en los dos escalones de la cúspide.

La conducta humana se puede alterar si las diferentes necesidades no están satisfechas. Cuanto más bajo sea el escalón a satisfacer, más incide en el comportamiento.

Estas necesidades, además, pueden ser satisfechas por medios distintos del pensado inicialmente, o puede ocurrir que no se satisfagan del todo porque al mitigarse surgen otras nuevas.

Lo que un hombre puede ser, debe serlo. 

Abraham Maslow

Pirámide de Maslow: Los cinco estratos de necesidades

1. Necesidades fisiológicas o básicas

Son las primeras que se deben cubrir, las primigenias. Hacen referencia al mantenimiento de la salud, la respiración, la temperatura corporal, la alimentación, el sueño, las relaciones sexuales, etc. El resto de las necesidades surge con el tiempo, pero las básicas nacen desde el principio. Permiten la homeostasis, definida como el conjunto de procesos que autorregula nuestro cuerpo para alcanzar el equilibrio.

Si estas necesidades no están cubiertas, poco nos importa alcanzar otras. Por ejemplo, ¿cómo podemos dedicarle tiempo a querer sentirnos respetados si no tenemos nada con lo que llenar nuestro estómago?.

2. Necesidades de seguridad y protección

En este segundo escalón yacen las necesidades relativas a sentirse seguro y protegido. Esto incluye la propiedad privada (como la vivienda), el empleo, la seguridad física, etc.

Por ejemplo, ¿qué ocurre si se pierde un empleo que era la única fuente de ingresos de una familia? La inestabilidad de sus miembros aumenta.

3. Necesidades de afiliación y afecto

El tercer nivel está compuesto por las relaciones sociales, como la asociación, la amistad, el afecto, el amor, la aceptación de terceros, la intimidad, etc. Y es que necesitamos mantener contactos saludables y positivos con las personas que nos rodean.

Dicen que, para que el resto nos acepte, primero debemos aceptarnos a nosotros mismos. Sin embargo, el apoyo de los demás también supone un impulso muy importante en la búsqueda de nuestra mejor versión.

4. Necesidades de reconocimiento o estima

Se refieren a aquellas relacionadas con aspectos más profundos del yo, como la confianza, el autorreconocimiento, el éxito, el respeto, etc. La autoestima es clave para nuestro desarrollo personal. Una pobre autoestima o la falta de esta suele generar complejos de inferioridad, así como diferentes psicopatologías.

Las necesidades de reconocimiento se dividen en dos tipos:

    • Inferiores. Se basan en el respeto de los demás, en el aprecio y la atención que muestran hacia uno. Esto se relaciona con la reputación, el estatus y la posición que se logra en la sociedad.
    • Superiores. Se basan en el respeto hacia nosotros mismos. Nos permiten valorarnos, aceptarnos, comprendernos y cuidarnos. ¿Cómo pretendemos alcanzar la cima si no somos capaces de querernos a nosotros mismos?.

¿Cuáles son los estratos de la Piramide de Maslow?

5. Necesidades de autorrealización o autoactualización

Se encuentran en la cúspide de la pirámide, tan ansiada en la existencia humana. Necesita cubrir los cuatro estratos anteriores. ¿Qué es lo que encontramos aquí? El desarrollo potencial: moralidad, creatividad, espontaneidad y aceptación. Desaparecen los prejuicios. La visión positiva que se mantiene de la vida da ganas de vivirla al máximo.

Este nivel se reserva para las personas más exitosas, pero el éxito es subjetivo. Las metas pueden ser tan variadas como lo somos cada uno de nosotros. Tal vez alguien encuentra la realización en un voluntariado, otro siendo el capitán de su equipo de fútbol y un tercero formando una familia.

¿Cómo son las personas autorrealizadas?

Las personas que han logrado alcanzar el último nivel de la pirámide de Maslow se caracterizan por los siguientes rasgos:

    • Orientan los problemas hacia sus soluciones, más allá del propio interés
    • Su sentido del humor no conlleva crueldad.
    • Se respetan tal y como son, así como a los demás y a la naturaleza.
    • Muestran espontaneidad, creatividad y originalidad.
    • Pueden llegar a disfrutar de la soledad.
    • Sus relaciones personales no son muy numerosas, pero sí cercanas (rechazan la superficialidad).
    • Evitan las convenciones sociales y los estereotipos, confiando más en sus experiencias y juicios individuales.
    • No creen que el fin justifique los medios.
    • Suelen gozar las experiencias con más intensidad.
    • Son inconformistas e independientes.

Breves apuntes sobre el autor: ¿quién fue Abraham Maslow?

Nacido en Estados Unidos, Abraham Maslow (1908-1970) es considerado uno de los psicólogos más influyentes en la corriente humanista. Como hemos visto, las aspiraciones y motivaciones de las personas, así como el significado de sus vidas son varios de los aspectos que aborda. El humanismo es una muy buena vertiente para estudiar a las personas de forma holística: vernos como un todo en lugar de la simple suma de las partes.

¿Cómo se relaciona la pirámide de Maslow con la depresión?

Existen estudios que han hallado relación entre la depresión y los primeros niveles de la pirámide de Maslow. La insatisfacción de estas necesidades básicas y de seguridad, sobre todo, conduciría a estados depresivos. Sin embargo, esta no es una relación causa-efecto, sino que otras variables biopsicosociales intervienen en el desarrollo de este trastorno.

Con relación a esto, destacamos las llamadas necesidades irreales (virtuales o falsas). No tenemos que cubrirlas para alcanzar la felicidad, puesto que no son relevantes para la vida. De hecho, satisfacerlas puede implicar precisamente caer en esta depresión. Por ejemplo, los que consiguen más éxitos que otros y se avergüenzan de ello, los que confeccionan sus necesidades al compararse con los logros de los demás, los que se anticipan para acontecimientos que nunca ocurren, etc.

Pirámide de Maslow: Ventajas y desventajas

La pirámide de Maslow sigue siendo estudiada como referente cada vez que se habla sobre la motivación y su importancia. No obstante, también suscita críticas y su validez es cuestionada.

Ventajas de la pirámide de Maslow

    • Sencilla. Es muy fácil de entender y de ponerla en práctica en diferentes ámbitos.
    • De visualización comprensible. La pirámide gráfica es explicativa en sí misma, fácil de memorizar.
    • Muy aplicable a la realidad. Muchas personas de diversos perfiles encuentran útil e inspirador aplicar la pirámide a su vida cotidiana.
    • Innovadora. Frente al mecanicismo y reduccionismo de las corrientes conductistas, aporta flexibilidad e integración de planteamientos.

Desventajas de la pirámide de Maslow

    • Bastante ambigua. Algunas necesidades son fáciles de medir (como la respiración, la alimentación, etc.), pero otras son más abstractas (como el afecto o la autorrealización). Por eso, la teoría resulta discutible en el entorno científico.
    • Secuencialidad cuestionada. Existen muchas personas que por distintos motivos (éticos, ideológicos, etc.) no satisfacen sus necesidades básicas y, sin embargo, aspiran a otros escalones más elevados. Por ejemplo, el artista arruinado que lucha por terminar su obra como sea.
    • Teorías más sofisticadas. Autores como McGregor (1969) o Alderfer (1972) propusieron, posteriormente, otras explicaciones sobre la motivación. Ambas se basaban en la propia pirámide de Maslow.
    • Optimismo exagerado. Maslow creía fervientemente en la voluntad y la capacidad humanas. Es más, sus palabras fueron «cuando la gente parece ser otra cosa que buena y decente, es solo porque están reaccionando al estrés o a la deprivación de necesidades como la seguridad, amor y autoestima». De este modo, dejaba muchas otras variables psicosociales fuera de la ecuación.

¿En qué ámbitos podemos aplicar la pirámide de Maslow?

Su uso se ha extendido tanto que se puede emplear en diferentes ámbitos de la vida humana, tanto personal como profesional.

Pirámide de Maslow y la terapia psicológica

La priorización de las necesidades permite que el psicoterapeuta pueda comprender la situación de un paciente, entender su conducta y planificar una terapia concreta. Si se conocen las necesidades exactas de una persona, se le puede orientar mejor para ir logrando la satisfacción de estas.

Si la terapia sigue una corriente humanista, estará enfocada al crecimiento personal mediante el amor, la esperanza y el altruismo, entre otros. Siguiendo la pirámide, busca conseguir la autorrealización. Considera activos a los pacientes, capaces de encaminarse en su propio desarrollo, responsables de alcanzar los cambios que anhelan. En este recorrido, el psicoterapeuta tan solo es un guía.

Entonces, ¿cómo podemos embarcarnos en el desarrollo personal? Tratando de examinar en qué escalón de la pirámide estamos y cuáles son las necesidades que debemos ir cubriendo para poder progresar. Y será en este camino al progreso, más que en la meta, donde hallaremos el bienestar y se reducirán tanto la tensión como los conflictos internos.

Pirámide de Maslow y la vida personal

La familia suele jugar un papel muy importante en nuestras vidas, por lo que ocupa un lugar esencial dentro de la pirámide. Suele estar presente en varios de los niveles y ocupará diferentes necesidades según la relación concreta de cada individuo con su familia.

Bajo este prisma, ¿cómo podemos mejorar estas relaciones? Conociendo las necesidades de cada uno y mostrando interés en ellas. De este modo, será más fácil brindarles comprensión y ayuda.

Pirámide de Maslow y la educación

Es conveniente que los profesionales de la educación conozcan las necesidades de las personas a las que quieren educar. Dependiendo de cada etapa, estas van cambiando. Descubrir los estímulos que captan el interés permitirá utilizarlos en la enseñanza. ¿Por qué? Aprendemos mejor si nos sentimos bien, si nuestra curiosidad se despierta y si —según Maslow— tendemos a la autorrealización.

Para un buen aprendizaje, es evidente que primero necesitamos cubrir nuestras necesidades básicas. ¿Cómo pretendemos aprender en una situación, por ejemplo, bélica? Prima la supervivencia, lo demás es secundario.

Para que los estudiantes sean conscientes de esto, es útil explicarles en qué consiste la pirámide de Maslow. Después se les pide que rellenen cada nivel según su percepción. Veremos variaciones individuales, pero las necesidades suelen coincidir.

Pirámide de Maslow y las necesidades sociales

Las necesidades también se pueden provocar en grandes masas poblacionales. Buena parte de la población mundial no puede satisfacer sus necesidades básicas. Sin embargo, las empresas de producción se centran en las necesidades sociales de poblaciones menores pero con mayor poder adquisitivo. ¿Por qué? Estas últimas generan más dinero.

En los países desarrollados, los dos primeros escalones están satisfechos para la mayoría de los habitantes. Por eso, surgen productos orientados a peldaños más altos. Por ejemplo, un coche de alta gama no busca satisfacer la necesidad de movilidad, sino las asociadas al éxito y prestigio social (nivel 4). Y es que la mayoría de las sociedades se mueven por los beneficios económicos, por las necesidades impuestas, no por las necesidades reales de los individuos.

Pirámide de Maslow y el marketing

Las necesidades de los consumidores son fundamentales para saber qué productos serán líderes de ventas. Las empresas adaptan su producto, su mensaje y la comunicación de este al nivel de necesidades que pueden satisfacer. Para ello, utilizan distintas estrategias y herramientas de diseño y publicidad. A través de estudios de mercado descubren qué artículos cubren mejor las necesidades de una población determinada.

Por ejemplo, si queremos cubrir la necesidad de protección en la propiedad privada (nivel 2), se nos podría ocurrir un sistema de alarmas. Si queremos abastecer un barrio con más variedad de alimentos (nivel 1), podríamos abrir un supermercado. También podemos ofrecer un perfume como un producto asociado en su publicidad a la afiliación, el éxito y la autorrealización (niveles 3, 4 y 5).

Cuanto más bajos sean los niveles que ocupa un servicio o un producto, más imprescindible se vuelve en la vida de los consumidores.

Esta línea de pensamiento se puede extrapolar a la atención al cliente, puesto que el comercial deberá conocer las necesidades del potencial comprador a la hora de ofrecer y vender su producto.

Pirámide de Maslow y la economía

La economía es uno de los campos donde más se aplica la pirámide de Maslow. Esta estudia el modo de satisfacer las necesidades humanas en un entorno donde los recursos son limitados, por lo que deben ser priorizados. Así, la priorización de las necesidades seguiría el mismo orden mantenido en los estratos de la pirámide. ¿Qué significa esto? Que es más probable, por ejemplo, que alguien gaste su dinero en comprar comida que en una escultura.

Siguiendo esta lógica, cabe señalar que cuanto más alto es el precio de un producto, los compradores se situarán en escalones más elevados de la pirámide. Los precios bajos, por otro lado, aseguran un consumismo inmediato.

Aplicaciones prácticas de la Pirámide de Maslow

 

Pirámide de Maslow y el ámbito laboral

Las empresas y organizaciones, tanto públicas como privadas, precisan que sus trabajadores se encuentren motivados y que sepan motivar a las personas a su cargo. Por eso, unas condiciones favorables para los empleados están relacionadas positivamente con su rendimiento. ¿Por qué? Se ha comprobado que la felicidad y la motivación incrementan la productividad.

Huelga decir que buenas condiciones salariales, políticas de empresa de conciliación de la vida familiar con la laboral, flexibilidad horaria, buen ambiente en el trabajo e instalaciones salubres, entre otros, son fuentes potentes de motivación para los trabajadores.

Así pues, ¿cómo podríamos enfocar una pirámide de Maslow laboral?

    1. Tener un empleo que me permita vivir.
    2. Que mi empleo sea fijo y con un sueldo bueno.
    3. Tener buenos compañeros de trabajo.
    4. Que reconozcan mi experiencia y logros en el trabajo.
    5. Asumir retos que sean de mi interés en el trabajo.

Ejemplo de las diferentes necesidades de la pirámide de Maslow

Imaginemos a María, una chica adolescente de clase socioeconómica baja. Vive con sus padres desempleados en un barrio pobre y apenas pueden llevar una vida digna.

La familia de María hace que en casa no puedan pagar la calefacción y apenas llegan a fin de mes. Pasa hambre, sed y frío (necesidades básicas). Entonces, sus padres consiguen sendos trabajos. A las pocas semanas, pueden acceder a los recursos esenciales.

El barrio en el que viven sufre un elevado índice de delincuencia. Salir a la calle puede implicar ser víctima de un delito (necesidades de protección). Con el tiempo, consiguen ahorrar y acceder a un alquiler en un barrio más seguro.

Pero el barrio nuevo hace que María no tenga amigos y se sienta sola (necesidades de afiliación). Poco a poco, se vaya relacionando más en su nuevo instituto. Entra en un grupo donde pronto empieza a entablar amistades.

La nueva situación económica hace que pueda apuntarse a las clases de pintura que siempre quiso. Se adapta rápido y se le da bien. Su profesora la halaga delante del resto de la clase (necesidades de reconocimiento). Asiste a varios concursos de pintura y queda en buenas posiciones, llegando a ganar varias veces.

Con el tiempo, María se gradúa en Bellas Artes. Consigue un buen trabajo, lo que le permite encontrarse sana y segura, así como ayudar a su familia. Se siente bien consigo misma. Comienza a hacerse un nombre en el mundo de la pintura. Incluso se dedica a la venta benéfica de varios cuadros para destinar el dinero recaudado a asociaciones contra el cáncer (necesidades de autorrealización).

María puede ser cualquiera de nosotros. Esfuerzo, esperanza y motivación son los componentes que, junto a una actitud positiva, nos ayudarán a conquistar la pirámide.

Indagar en lo que nos mueve es esencial para cumplir nuestros deseos de una forma más eficaz. Nuevas hipótesis seguirán intentando descifrar las bases de las necesidades humanas en los próximos años.

El Efecto Halo en tu vida diaria: 10 trucos para manejarlo eficazmente

El Efecto Halo es un fenómeno mediante el cual tendemos a atribuir características de la personalidad a alguien basándonos únicamente en su atractivo. Dicho de otra manera, el que es guapo consideramos además que será simpático e inteligente.

Es un fenómeno que se produce de manera inconsciente, y que tiene una gran repercusión en la sociedad; desde la elección de pareja, pasando por la educación, el márketing, e incluso procesos judiciales.

¿Crees que eres capaz de evitar el Efecto Halo? ¿Crees que eres totalmente libre en tus juicios? La neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te invita a reflexionar a través de este artículo.

Efecto Halo

¿Qué es el Efecto Halo? Para entender el Efecto Halo podríamos definirlo como un “atajo” que utiliza nuestra habilidad perceptiva, nuestro cerebro. Valoramos a las personas o productos sobre un rasgo sobresaliente de ellos y lo extrapolamos al resto de características personales, que muy pocas veces tienen relación.

Se hace de este modo indispensable conocer este fenómeno psicológico con vistas a ser más libres y exactos en nuestros juicios y librarnos de los sesgos cognitivos.

El Efecto Halo aparece por primera vez definido por Thorndike, en 1920. Thorndike, tras realizar diversos experimentos en el Ejército, acuña este término que cada vez cuenta con más presencia en nuestra sociedad, a través de la publicidad.

Y no es que seamos tontos, es que evolutivamente nuestro cerebro está preparado para la simplificación de los procesos perceptivos; muy eficaz en algunos casos, y haciéndonos cometer errores de juicio en muchos otros, como en el Efecto Halo.

“Nunca hay una segunda oportunidad para una primera impresión. Oscar Wilde”

Ejemplos de Efecto Halo

El Efecto Halo puede tener un efecto devastador en cuanto a las expectativas que depositamos o quitamos en diferentes personas. Lo bello es bueno, y no salimos de ahí.

Un ejemplo muy reciente de un Efecto Halo en masa fue el producido por la cantante Susan Boyle, en el programa de televisión Britain´s got talent.

Si ya has visto el vídeo, piensa en la primera impresión que te causó ella.

Si no lo has visto, pon a prueba tu resistencia al Efecto Halo:

Esta mujer no llamo nada la atención ni al público ni a los jueces cuando salió al escenario. No era una mujer atractiva, no desprendía carisma ni tenía “tablas” en el escenario. Entonces abrió la boca y se puso a cantar.

La reacción del público y del jurado lo dice todo. Nadie esperaba nada bueno de ella, por eso fue tan espectacular su actuación. Dejo absolutamente cautivado a todo el estudio y a las miles de personas que la escucharon en directo. Para mí, es el ejemplo que mejor resume lo que es el Efecto Halo, y cómo nos afecta a los seres humanos.

¿Y tú, has reaccionado como el auditorio, o diferente?

El Efecto Halo y la publicidad

El Efecto Halo no se limita únicamente a las personas, sino que también se puede extrapolar a objetos “necesarios”. Es por eso que muchas marcas buscan a alguien famoso, atractivo e influyente como imagen de sus productos. ¿Te has preguntado alguna vez porque George Clooney vendé café? ¿O por qué Rafa Nadal nos vende desde coches hasta seguros? Pues porque el equipo completo de publicistas, psicólogos y todo el equipo de marketing saben aprovechar este Efecto Halo para aumentar sus ventas.

Elegir a una persona atractiva, carismática y  cercana es una apuesta segura por las compañías de marketing, que saben que iremos a las tiendas a comprar el café que toma George Clooney.

El Efecto Halo en las entrevistas de trabajo

En las entrevistas de trabajo, el Efecto Halo juega un papel muy importante. Todos conocemos desgraciadamente casos en el que alguien idóneo por el puesto ha sido descartado en el departamento de Recursos Humanos por ir desarreglado, y viceversa. Personas muy guapas han podido obtener un puesto de trabajo para el que realmente no están preparados, o no sirven en absoluto.

A continuación te explicaré unos consejos para sacarle el máximo beneficio al Efecto Halo en una futura entrevista de trabajo.

El Efecto Diablo o el Efecto Halo invertido

¿Qué es el efecto diablo? No hay blanco sin negro. El Efecto Diablo consiste en justamente lo contrario que el efecto Halo. Es decir, El Efecto Diablo sucede, cuando nos dejamos guiar en nuestros juicios personales basados en una característica negativa de una persona u objeto, atribuyéndole muchas más características negativas de las que probablemente en realidad posee.

Si tienes una cara difícil de mirar, seguramente, tendrás más barreras que una persona bella. Y esto es tan triste como cierto.

El Efecto Diablo también tiene mucha repercusión en la política. Cuando nos hemos formado una mala imagen de un político en concreto, nos cuesta más valorar los beneficios que ha podido causar, debido a la mala imagen que nos hemos creado de esa persona.

Parece mentira que con los equipos de asesoramiento de imagen que cuentan, no sean capaces de proyectar un Efecto Halo en vez del Efecto Diablo que producen, que lo ves y apagas la televisión…

Recomendaciones para no dejarte manipular por el Efecto Halo

1- Se consciente de los juicios que realizas

El primer paso para frenar los prejuicios del Efecto Halo es ser consciente de ellos. Y el problema es que cuando se produce el Efecto Halo raramente somos conscientes de lo que nos está pasando. Si aprendes a hacer una valoración más precisa de la persona u objeto sin dejarte seducir u horripilar por el atributo físico, serás más justa con la valoración.

Ejemplo de Efecto Halo: Te puede ocurrir que cuando ves a una persona muy obesa, le atribuyas además otras características negativas bajo el juicio “Cómo puede estar así de gordo” “Eso tiene que ser dejadez”… como pueden ser la pereza o la glotonería. Tu no sabes nada a primera vista de las circunstancias de esa persona; si es realmente vaga o tiene una enfermedad, o sencillamente es así y punto.

2- Dale una segunda oportunidad a tus primeras impresiones

Como resulta casi imposible no formarse una primera impresión de la persona que acabas de conocer, al menos, se crítico con esa primera impresión para no sucumbir a los efectos del Efecto Halo.

Intenta respaldar esa primera impresión con argumentos, y si ves que te cuesta encontrarlos, dale una segunda oportunidad para poder profundizar más en tu primera impresión.

3- Tú también eres prejuzgado, reflexiona

Amigo mío, tu también produces un Efecto Halo o si tienes mala suerte, un Efecto Diablo. Tómate un tiempo para reflexionar acerca de lo que proyectas a los demás, porque generalmente vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Ejemplo de Efecto Halo: Pregúntale a alguien de confianza que primera impresión tuvo de ti, y reflexiona sobre la respuesta porque puede ayudarte mucho.

4- Cuida tu higiene personal

Dejando de lado el peso, la belleza, o la altura, es imprescindible para crear un Efecto Halo positivo tener una higiene personal minuciosa. El pelo sucio, el olor corporal, las uñas negras; desde luego no están ayudándote en esa primera impresión.

Esto te puede sonar muy básico, pero te sorprenderías de las personas que son capaces de acudir a una entrevista de trabajo con la camisa manchada.

5- La sonrisa potencia el Efecto Halo

Una sonrisa proyecta cercanía, respeto y simpatía. Además los estudios demuestran que cuando sonreímos se produce un fenómeno de causa- efecto: La otra persona también tiende a sonreírnos. ¿Conoces las neuronas espejo?

Una persona que sonríe tiende por lo general a caerte bien, si la sonrisa es franca. Tampoco es cuestión que vayas como el Joker todo el día porque quedaría absolutamente forzado, pero intenta sonreír más a menudo.

Te sorprenderás si no lo practicas de la cercanía que inspiras en el resto de las personas.

La sonrisa para potenciar el Efecto Halo

6 – Se coherente

La coherencia es esencial para potenciar el Efecto Halo. Ser coherente significa ser fiel a tus principios morales, códigos éticos, gustos y aficiones. Eres coherente cuando dices lo que piensas, y además cumples tu palabra. Si proyectas una imagen incoherente, tu Efecto Halo se reducirá notablemente porque la persona capta la trampa, y puedes llegar a producir el indeseado Efecto Diablo.

Ejemplo de Efecto Halo: Cuando un político hace campaña afirmando que subirá el salario mínimo interprofesional, y cuando llega al poder no solo no lo sube sino que lo baja.

7- Vigila tu lenguaje no verbal

La importancia del lenguaje no verbal en lo que proyectamos de nosotros mismos y lo que comunicamos supone más del 70% de la información de lo que recibe la otra persona.

Tu manera de moverte, tu tono de voz, mirar a los ojos o esquivar la mirada, saludar, o escuchar, dice mucho más de ti de lo que eres consciente.

Si quieres aprender un poco más sobre el lenguaje no verbal te invito a que leas mi artículo: Lenguaje corporal: Aprende 9 trucos de los líderes políticos. Seguramente también te interese la postura del poder.

8- Hazte preguntas

Cuestiónate. Cada vez que emitas un juicio sobre una persona o un objeto, pregúntate sinceramente cual sería tu opinión si la imagen fuese diferente.

Ejemplo de Efecto Halo: Vas a comprarte un nuevo móvil, y automáticamente te enamoras del último modelo de la marca más famosa que te va a costar un riñón y medio. La pregunta sería: ¿Pagaría yo este dinero si este móvil fuese de otra marca? ¿Realmente las características que me ofrece son tan superiores a sus homólogos de otras marcas?

Lo malo es que igual no te gustan las respuestas. Es lo que tiene empezar a trabajar para ser libre en tus juicios…

9- Evita las generalizaciones, tanto positivas como negativas

No debes dejarte llevar por las opiniones de los demás. Trata de tener en cuenta únicamente los consejos y recomendaciones de las personas que son buenas en el área en el que tu quieres triunfar, y que tienen el nivel de autoridad suficiente para dar opiniones fundadas. Trata de evitar las generalizaciones.

Ejemplo de Efecto Halo: “Total, a nadie le cae bien la chica nueva que han contratado para el trabajo, ¿por qué me voy a molestar en ir a hablar con ella?”

10- Aprende a utilizar tu intuición con equilibrio

Para finalizar, lo más importante para tener éxito en nuestra vida es el equilibrio en todo. Tras leer este artículo sobre el Efecto Halo, no debes dudar de ti mismo y de tus intuiciones, que pueden ser muy certeras. Lo que pretendo es invitarte a que reflexiones de manera constructiva sobre tus primeras impresiones. ¿Te imaginas la cantidad de gente que te estás perdiendo por no darle una segunda oportunidad a tu primera impresión? ¿Y lugares? ¿Y productos? Las posibilidades son infinitas.

Intenta crear una armonía personal entre tus intuiciones y tu cerebro racional, y podrás disfrutar mucho más de la vida y de lo que te ofrece.

Muchas gracias por leer, ¡No dudes en dejar abajo tus comentarios y preguntas!

Ejercicios para mejorar las Funciones Ejecutivas

Las investigaciones en el campo de la neuropsicología y las técnicas más actuales de  neuro-imagen funcional han arrojado luz sobre el misterio de las funciones ejecutivas, la importancia que tienen en nuestra vida diaria, y el desempeño con éxito en la misma. A través de este artículo la neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te explicará qué son las funciones ejecutivas, qué beneficios suponen para tu vida un buen funcionamiento de ellas, y te propone los mejores ejercicios para mejorar las funciones ejecutivas. ¡No lo dudes, y empieza a darle a tu cerebro la importancia que se merece!

La neuroplasticidadnos permite mejorar nuestras funciones cognitivas

¿Qué son las Funciones ejecutivas o FE?

Las funciones ejecutivas (FE) pueden definirse como el conjunto de habilidades cognitivas implicadas en el razonamiento, y en la resolución de situaciones novedosas o cambiantes de una forma efectiva. En términos genéricos, podemos decir que las funciones ejecutivas son la secuencia de actividades que nos llevan a conseguir un objetivo.

Las funciones ejecutivas son operaciones mentales dirigidas hacia un fin. Permiten que podamos seleccionar, planificar y tomar decisiones voluntarias. Las funciones ejecutivas constituyen la esencia de nuestra conducta:

  • Las funciones ejecutivas están relacionadas con la capacidad para formular metas.
  • Las facultades implicadas en la planificación de los procesos y las estrategias para lograr los objetivos.
  • Las habilidades cognitivas que intervienen en la ejecución de los planes.
  • El reconocimiento de las metas y la capacidad de modificar la actividad para crear nuevos planes de acción.

Sholberg considera que las funciones ejecutivas abarcan una serie de procesos cognitivos, entre los que destacan la anticipación, elección de objetivos, planificación, selección de la conducta, autorregulación, automonitorización y uso de feedback.

Algo tan cotidiano como llegar puntual a clase o al trabajo, o simplemente ir al cine o quedar con nuestros amigos, implica un uso adecuado de estas funciones. Si fallan, nuestra conducta no será eficaz y nuestros planes y metas no se cumplirán como esperábamos.

¿Qué ocurre cuando mis Funciones Ejecutivas (FE) no funcionan correctamente?

Una persona que presenta problemas en las Funciones Ejecutivas o una actividad deficiente de las mismas probablemente presentará:

  • Dificultades en el establecimiento de nuevas conductas.
  • Incapacidad para utilizar estrategias operativas.
  • Limitaciones en la productividad y creatividad, asociadas a un déficit de flexibilidad cognitiva.
  • Dificultad para anticipar las consecuencias de sus acciones, relacionado con una mayor impulsividad.

Además hay una serie de enfermedades patológicas que correlacionan con un déficit en las funciones ejecutivas, destacando entre ellas la esquizofrenia, el trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno disocial de la personalidad, el autismo o el TDAH.

¿Qué puedo hacer para mejorar mis Funciones Ejecutivas (FE)?

Gracias a la plasticidad cerebral, nuestras funciones ejecutivas pueden mejorar sensiblemente. A través del entrenamiento podrás conseguir una mayor eficiencia y efectividad en los retos que te propongas.

Gracias a la neuroplasticidad de tu cerebro, estos estímulos exteriores en forma de ejercicios modularán los procesos subyacentes a las funciones ejecutivas. La ciencia ha mostrado que la experiencia y el aprendizaje modifican y facilitan la aparición de nuevas conexiones neuronales, mejorando así nuestro desempeño cotidiano.

Este artículo, estima que casi el 50% de la población presenta algún tipo de deficiencia en sus funciones ejecutivas.

Por lo tanto, entrenar tus habilidades cognitivas para la consecución de un mejor desempeño de las funciones ejecutivas, no sólo va a beneficiar a niños, adolescentes o adultos con problemas de aprendizaje, TDAH o dislexia, sino a cualquier persona de cualquier edad que quiera mejorar sus funciones cognitivas.

10 Ejercicios para mejorar las funciones ejecutivas (FE)

La realización continuada y repetitiva de estos ejercicios actuará sobre tu estructura cerebral; en concreto en las redes neuronales implicadas en la función que estés entrenando para restaurar las funciones ejecutivas (Anderson, Winocur y Palmer, 2003).

1- Dividir la tarea en etapas te ayudará a mejorar tus funciones ejecutivas

Sea cual sea la tarea u objetivo que quieres realizar, el primer paso es dividirlo en etapas. Para ello necesitas realizar una planificación; es decir, establecer las fases esenciales que componen un plan complejo (tu objetivo final), y la ordenación de estas fases para que tu conducta sea más eficaz.

Ejercicio para mejorar tus funciones ejecutivas: Por ejemplo, si tu objetivo es enviar unas invitaciones para una fiesta; podrías dividir las siguientes etapas:

  • 1 paso: Elegir a los invitados
  • 2 paso: Ir a la papelería y comprar las tarjetas y los sobres
  • 3 paso: Comprobar que tienes las direcciones actualizadas y correctas…

Una buena planificación es una manera excelente de entrenar tus funciones ejecutivas, ya que te ayuda a utilizar de manera más efectiva tus recursos cognitivos y a desarrollar tu flexibilidad cognitiva.

2- Maneja eficazmente tu tiempo para mejorar tus funciones ejecutivas

A todos nos pasa que nos faltan horas en el día, y raras veces nos da tiempo a hacer todo lo que teníamos previsto. Esto ocurre cuando gestionamos ineficazmente nuestro tiempo.

El truco consiste en que cuando diseñemos una estrategia para conseguir un objetivo en etapas, necesitamos hacer una estimación del tiempo necesario, y además es prudente contar con problemas eventuales.

Ejercicio para mejorar tus funciones ejecutivas: Siguiendo con el ejemplo anterior, estaría bien que calculases tiempo de sobra en la etapa de la papelería, ya que al ir puede que no tengan las tarjetas que estás buscando, o que tengas que encargarlas con antelación.

La previsión y la gestión eficaz de tu tiempo son los aliados perfectos para un buen rendimiento de las funciones ejecutivas.

3- Practica el entrenamiento en auto-instrucciones

Con el entrenamiento en auto-instrucciones conseguimos una reducción de la impulsividad, disminuimos el déficit en la planificación y mejorar la capacidad de la flexibilidad cognitiva.

A través de la mediación verbal, debemos hablarnos a nosotros mismos en voz alta, dándonos instrucciones de lo que debemos hacer y recompensándonos verbalmente cuando lo hacemos bien.

Ejercicio para mejorar tus funciones ejecutivas: El lenguaje interno o las auto-instrucciones te ayudarán a economizar recursos cognitivos y no andar dando vueltas innecesarias.

El prestar atención a lo que hacemos supone un ahorro de energía importante, y es tan fácil como decirte a ti mismo los pasos que vas a seguir a continuación, razonándolos y centrándote en ellos.

4- CogniFit, el programa líder en evaluación y estimulación de las funciones ejecutivas

CogniFit es el programa líder en evaluación cognitiva y estimulación cerebral para tratar los síndromes disejecutivos. La batería de evaluación computerizada para evaluar el nivel cognitivo o Cognitive Assesment Battery (CAB) de CogniFit, es un completo test neurocognitivo diseñado por expertos psicólogos y neuropsicólogos, validado por la comunidad científica y es utilizado por colegios, universidades y hospitales de todo el mundo para evaluar las funciones ejecutivas.

Gracias a esta herramienta, podemos valorar un largo rango de habilidades cognitivas relacionadas con las funciones ejecutivas, como son la memoria de trabajo, la capacidad de planificación, recontextualización, el tiempo de respuesta, la flexibilidad, la monitorización y la inhibición de conductas.

Tras el proceso evaluativo, CogniFit pone a tu disposición un gráfico preciso con los resultados, propone automáticamente un entrenamiento personalizado para estimular las funciones ejecutivas que presentan déficits estructurales.

5- Practica deporte para mejorar tus funciones ejecutivas

Está demostrado que practicar algún deporte de tipo competitivo, además de ayudarnos en el nivel físico, también lo hace en el plano cognitivo.

La atención focalizada y las habilidades personales se ven incrementadas cuando practicamos con asiduidad algún tipo de deporte competitivo. Te ayuda a tomar decisiones rápidas en cuanto a tus movimientos en relación a los movimientos de los demás, mejora la anticipación y la flexibilidad cognitiva ya que no siempre tienes que reaccionar de la misma manera para vencer, por lo que el deporte es un aliado perfecto para mejorar las funciones ejecutivas.

Ejercicio para mejorar tus funciones ejecutivas: Un deporte competitivo puede ser desde un partido de fútbol con los amigos, hasta una partida de ajedrez. ¡Elige el que más te guste y practícalo!

Practica algún deporte competitivo para mejorar tus funciones ejecutivas

6- El diccionario emocional, un ejercicio para mejorar tus funciones ejecutivas

Para este ejercicio únicamente necesitarás un diccionario, papel y lápiz. El entrenamiento consiste en buscar palabras que expresen una emoción (rabia, alegría, tristeza, pena, angustia, felicidad, asco…) buscar la definición, escribirla, y pensar y escribir un ejemplo personal de cómo vives esa emoción.

Busca todas las emociones que se te ocurran, e intenta realizar 3 cada vez.

Este ejercicio para mejorar tus funciones ejecutivas, es muy útil para ayudarte con las habilidades de auto-regulación, supone un conocimiento más profundo de ti mismo y te ayudará a entrenar de forma efectiva tus funciones ejecutivas.

7- La importancia de hacer listas

Realizar listas con las tareas que tienes que realizar esa semana, las cosas que tienes que comprar en el supermercado, las llamadas que tienes pendientes, la maleta para el viaje el dos días…

Las listas son un ejercicio para mejorar las funciones ejecutivas muy eficaz y útil. Además de delimitar y secuenciar tus futuras acciones, las listas te ayudan a manejar tu tiempo y recursos. Si necesitas champú para el viaje, y lo anotas en tu lista al principio de semana, lo comprarás en un momento idóneo sin tener que hacer viajes absurdos a última hora.

Las listas te ayudan a planificar tus metas, distinguir lo relevante de lo irrelevante y a conseguir tus objetivos de la manera más eficaz.

¡Utiliza listas para mejorar tus funciones ejecutivas!

8- La música es tu aliado

La música es muy beneficiosa para nuestras funciones ejecutivas. Ya sea bailando, cantando o tocando un instrumento, podemos contribuir al desarrollo de habilidades. Además, mientras más complejo sea el ritmo en concreto, más partes contenga la música o más complicada sea de ejecutar, será más beneficiosa para nosotros.

Con la música podremos desarrollar la improvisación, la memoria de trabajo, la flexibilidad cognitiva y el control inhibitorio.

9- Participar en una obra de teatro para mejorar tus funciones ejecutivas

En una obra de teatro es necesario que la actuación esté cuidadosamente coreografiada, e implica que todos los participantes, tanto los que salen a escena como los de detrás de bambalinas, recuerden su momento de participación, ya que el grupo entero depende de ellos.

En concreto para los actores, el aprendizaje de líneas y acciones de su guión, les ayuda a desarrollar funciones como la atención y la memoria de trabajo.

10- jugar a videojuegos también incrementa tus funciones ejecutivas

Siempre que establezcas y cumplas un límite de tiempo, jugar a videojuegos puede ser una aportación muy valiosa.

Los videojuegos desafían tu tiempo de reacción, la atención selectiva, el seguimiento y el control inhibitorio.

Moviéndote a través de mundos imaginarios, también entrenas tu memoria de trabajo.

Muchas gracias por leer, ¿Conoces más ejercicios para mejorar las funciones ejecutivas? ¡Déjanos abajo tus comentarios! 😉

Vampiros emocionales: Descubre quién son y ¡hazles la cruz!

“Al principio, parecen mejores que las personas corrientes. Son brillantes, encantadores… Os caen bien, confiáis en ellos, esperáis más de ellos que de otras personas. Esperáis más, pero recibís menos y al final os capturan. Rara vez os dais cuenta del error hasta que han desaparecido, dejándoos vacíos, las carteras vacías o, quizá, el corazón roto. Aún entonces os preguntáis… ¿Serán ellos o yo? Son ellos. Vampiros emocionales”

Vampiros emocionales

Ya están aquí. Entre nosotros. Los vampiros emocionales. Y os aseguro que son mucho más peligrosos que el Drácula de Bram Stoker. De poco te sirve comer ajo (que también). Están a tu alrededor, en la mesa de al lado, en tus miles de whatsapp del móvil. Disfrazados de colegas, compañeros de trabajo, (¡parejas!) Acechando. Esperando su oportunidad. Se alimentarán de tu energía positiva hasta dejarte seco, y desaparecerán, a por otra presa.

¿Cómo reconocer a un vampiro emocional? Vampiro a la vista….

No tienen integridad, por lo que están muy lejos de conocerse a sí mismos. El problema es su inmadurez, y su incapacidad para aceptar las responsabilidades de sus actos. Realmente no son malos, pero no te dejes engañar. Algunos tipos de vampiros son conscientes del poder que tienen sobre ti y no dudarán en utilizarlo para su propio beneficio. ¡Alerta permanente!

Hacen gala del egoísmo más infantil, por lo que puede ser una buena técnica de identificación. Si su objetivo es diferente que el tuyo, prepárate, porque pasan de ser la persona más encantadora del mundo a sacar los colmillos.

Te dejarán confuso y meditabundo. Y ahí es cuando empiezan a succionarte tu energía.

¿Cómo reconocer a un vampiro emocional?

No llevan capa negra, ni salen solo de noche, pero sí que les gusta la oscuridad. Buscarán cualquier grieta en tu alma para penetrar hasta lo más oscuro de tu ser.

Ante la duda de si estás ante un vampiro emocional, nunca le abras la puerta. No le dejes entrar en tu vida, porque desde ese momento, se instalará cual parásito en ella. Y entonces ponte a echarlo…

Ellos jamás de los jamases se confunden. Al contrario, son víctimas del sistema injusto que les ha tocado vivir. Si eres una persona empática, doblega tu vigilancia. Sois las víctimas preferidas de estos seres de las tinieblas, que no dudarán en arrimarse a ti puesto que eres más “duradera” (pueden extraerte energía durante muuucho más tiempo) que a otro tipo de personas. Al menor signo de agotamiento, toma distancia.

Los vampiros emocionales los tienes de todos los tipos y tamaños, a gusto del consumidor. A continuación te presento los tipos más peligrosos de estos chupópteros de energía.

Tipos de vampiros emocionales

1.Vampiros emocionales del tipo antisociales

O también conocidos como truhanes adorables. Sólo buscan la satisfacción de sus deseos, aquí y ahora. Con un complejo de Peter Pan enmascarado, estos adorables vampiros te dejarán tan cautivado que lamentarás no haberlos conocido antes.

Su afán de aventuras y adrenalina te hipnotizarán, pero aparte de eso, poco más tienen que aportar.

  • Dentro de este grupo, los más típicos son los vampiros intrépidos, que te prometerán mil y una aventuras, cuando el pasatiempo real eres tú. Sexys, emocionantes, y decididamente malos para tu salud.
  • Los vampiros vendedores de coches usados, mienten más que hablan. con este tipo de vampiros recuerda siempre leer la letra pequeña. Tú tienes algo que necesita. Él lo quiere. ¿A que adivinas el final?
  • Los vampiros bravucones son los que más molan. Grandes, temibles y estúpidos. Son tan simples que adoran el poder, pero no lo entienden. Creen que la mayoría de los problemas se pueden resolver a puñetazos. Y cuidado porque tú puedes ser el problema el día menos pensado…

2. Los vampiros emocionales de tipo histriónico o teatrales

Bienvenidos al mundo del espectáculo. Por favor, tomen asiento que comienza la función.

Son peligrosos porque todo lo que ves de ellos es una puesta en escena maravillosa. Dentro de los vampiros emocionales de tipo teatral encontramos a:

  • La típica amiga reina del drama: Cuando te suene el móvil, prepárate. Surcarás los mares junto a ella, navegando de crisis en crisis. Su frase de presentación es algo parecido a “No sabes lo que me pasó ahora…” evita unirte a su reparto o acabarás como ella.

Fundamentalmente melodramáticos y expertos en llanto, te arrastrarán a su mundo de huracanes emocionales en los que más vale que estés bien anclado al suelo.

A estos vampiros actorcetes, reconóceles sus méritos, halágalos, y mándalos de gira. Tan lejos como puedas.

  • Los pasivos- agresivos: también tienen su aquél, no te creas. Son tan terroríficamente perfectos que creen que nada en ellos puede hacerte daño. Buscarán siempre tu aprobación, haciendo lo que deben hacer, pensando lo que deben de pensar, y sintiendo como se suponen que deben sentir. En su papel de niñ@s buen@s, se consideran tan deliciosamente agradables como para que resulte imposible no quererlos. Eso es lo que los hace peligrosos.
Tipos de vampiros emocionales: La reina del drama

3. Los vampiros emocionales de tipo narcisista

Ellos viven en sus mundos de Yupi, en donde son las personas más buenas, guapas e inteligentes. No es que se crean mejores que tú, es que sencillamente no piensan en ti. El egoísmo es su motor, y tú su gasolina. En este grupo encontramos:

  • Los vampiros leyenda se forjan cuando hartos de no poder convertir sus aspiraciones en éxitos reales, deciden crear (¡criaturitas!) una realidad paralela en la que son los reyes del mambo, rodeándose de personas débiles y apartando a los fuertes.

Caracterizados por sus “rabietas de culpabilidad” cuando ven que por enésima vez no consiguen sus objetivos se deshacen en una espiral de auto-reproche. Y si estás cerca cuidadito que te cogen de la mano.

  • Los vampiros superestrella: Show must go on

Están plenamente convencidos de que son las personas más importantes del planeta. No les vale con que les quieras, tienes que adorarlos. Aman los trofeos, los juguetes caros. Así que si alguna vez te ves entre un vampiro de estos y su próximo trofeo, ¡huye!

Como líderes, te van a hacer sentir a cada oportunidad que tengan como un ser insignificante. Se les respeta, pero no se les quiere.

Mucho cuidadito porque son embaucadores natos. Pueden arrastrarte a su mundo, y muchos no han vuelto…

4. Vampiros emocionales del tipo obsesivo-compulsivo

La seguridad y el control es su sangre más preciada. No quieren hacerte realmente daño, pero no te interpongas en sus objetivos o resultarás muy mal parado. Al mínimo error, te negarán su aprobación, cambiando su actitud suave por pequeñas críticas.

  • Los vampiros perfeccionistas quieren controlar tus acciones. Son súper fáciles de reconocer; no pasará mucho tiempo sin que se sientan ofendidos por algo. Su rabieta más bestia puede ser un simple suspiro, pero a ti te dejará más chafado que la peor de las broncas.
  • Los vampiros puritanos quieren controlar tu alma. Porque sí. Porque ellos lo saben todo y tú nada. Convertirán tu vida en un infierno con la intención de llevarte al cielo. Mezquinos por naturaleza, creen en el castigo y la censura para la purificación del alma. Dan auténtico pavor porque realmente creen que lo están haciendo por tu bien.

Vade retro a estos vampiros moralistas, o corres el peligro de perder tu identidad.

5. Vampiros emocionales del tipo paranoico

Por último y no por ello menos importantes, están los vampiros paranoicos. En busca de la auténtica verdad, harán de tu vida un auténtico tormento. Buscarán hasta debajo de las piedras para pillarte en falta y reza para que no lo haga porque un vampiro paranoico te la encuentra.

Pueden rasgarte el corazón y romperlo en pedazos si no eres leal. Con ellos nada de medias tintas; o todo o nada. Raramente perdonan. Su vida es una traición imaginada detrás de otra.

Es la cita perfecta para Halloween; provócale con una mentira y prepárate para una noche de auténtico terror: lágrimas, gritos, preguntas enrevesadas, celos y angustias te harán recordar esa noche como la más terrorífica de tu vida. Porque amigo mío, sí: una rabieta de un vampiro paranoico durará hasta el amanecer.

¡Saca las estacas y hazles la cruz!

Una vez que conocemos estos vampirillos tan adorables que pululan a tu alrededor, tienes dos opciones: O esconderte debajo de la cama hasta el fin de tus días, o inevitablemente tendrás que interactuar con ellos de vez en cuando.

Afila tus estacas, agudiza tu olfato para verlos venir de lejos, o imprímete esta pequeña guía y llévala en el bolsillo para reconocerlos.

Si todo esto no funciona, come ajo.

Mal que te pese, alguno huirá por propia voluntad…

Seguir leyendo Vampiros emocionales: Descubre quién son y ¡hazles la cruz!

¿Para qué sirve el miedo? ¿Por qué sentimos temor?

  Si te preguntas para qué sirve el miedo éste es el lugar adecuado. El miedo está definido como la sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario. En general, todos hemos sentido miedo alguna vez y conocemos su sensación. El miedo es una de las seis emociones primarias (según las define la psicología experimental: la ira, la sorpresa, la alegría, la tristeza, el asco y, por último, el miedo). El miedo es un sentimiento tremendamente humano y, aunque no lo parezca, extremadamente útil. Para qué sirve el miedo, sus funciones y efectos. 

¿Para qué sirve el miedo?

¿Por qué sentimos temor? Funciones del miedo

Al detectar un peligro potencial, nuestro cuerpo entra en un estado determinado denominadoEstado de ansiedad”. Este estado, que también está presente en los animales, es detectado por estímulos innatos o aprendidos y nos ayuda, por ejemplo, a detectar la presencia de un depredador cercano mediante su olor.

Cuando nuestro organismo recibe algún estímulo asociados al miedo, adoptamos una conducta denominada como Evaluación de riesgo”. La evaluación de riesgo puede observarse cuando, por ejemplo, un animal explora los alrededores de un lugar nuevo para detectar posibles peligros. Pero también se observa en nuestra vida cotidiana, cuando, por ejemplo, antes de cruzar la calle, miramos a ambos lados para asegurarnos de que no viene ningún coche.

La evaluación de riesgo, como su propio nombre indica, evalúa el posible peligro que tiene una conducta, un comportamiento. Mientras que el estado de ansiedad se caracteriza por ser una respuesta fisiológica y psicológica particular (pulso acelerado etc.) ante un peligro inminente o potencial.

No obstante, cuando el peligro está presente y cercano, el conjunto de respuestas que predominan en el individuo se denomina Miedo”.

Diferencias entre ansiedad y el miedo: Las respuestas fisiológicas dadas por el miedo son muy similares a las observadas en los estados de ansiedad (síntomas de la ansiedad), sin embargo, las respuestas comportamentales sí que cambian.

  • Ansiedad: La respuesta comportamental que se suele presentar ante el estado de ansiedad es la ya descrita evaluación de riesgo.
  • Miedo: la respuesta en cuanto al miedo, suele ser variable en la medida que la amenaza se encuentre más lejana o más próxima. Cuando la amenaza está próxima, las respuestas presentadas suelen ser más bruscas, desde una huida descontrolada a una lucha desesperada (ej. Una presa de un depredador o una persecución en plena noche).

El miedo en el cerebro humano ¿Por qué sentimos temor?

Una parte de los miedos que tenemos son inherentes en nuestra especie, como puede ser el miedo a la muerte o el miedo a la oscuridad. No obstante, muchos de los miedos que tenemos los hemos “aprendido”.

El condicionamiento clásico nos dice que si ante un estímulo neutro recibimos una respuesta agradable o desagradable, aprenderemos que dicho estímulo produce una determinada respuesta. Un claro ejemplo es el relámpago que precede al trueno.

Podemos incluso llegar a aprender sobre un estímulo solamente observando. Es lo que se denomina aprendizaje vicario, porque aprendemos viendo a los demás reaccionar. Descubre la importancia de las neuronas espejo.

Al presentarnos un estímulo que nos produce miedo, nuestro cuerpo entra en un estado de ansiedad. El eje principal del “sistema del miedo” depende del sistema límbico. Una parte del cerebro donde se producen las respuestas de miedo estimulando el hipotálamo y la amígdala. Toda la información que envían los sentidos pasan por la amígdala y ésta detecta si hay algún peligro.

Existen dos vías para que el estímulo que indica el peligro llegue a la amígdala: las vías principal y secundaria. La vía principal es una vía más lenta ya que actúa a nivel superior. El estímulo sensorial pasa a través del tálamo y la corteza hasta llegar a la amígdala, no sin antes dejar una huella de memoria en el aprendizaje. Esta vía estaría implicada cuando por ejemplo queremos tocar una olla en el fuego y nos quemamos.

La vía secundaria es más rápida porque tiene un recorrido más corto. El estímulo sensorial pasa directamente del tálamo a la amígdala, sin aprendizaje. Esta vía no permite responder a un estímulo parcialmente peligroso sin saber qué tipo de estímulo es. Un ejemplo donde esta vía actuaría, sería cuando alguien nos da un susto por detrás.

Utilidad adaptativa ¿Para qué sirve el miedo?

¿Para qué sirve el miedo? El ser humano ha desarrollado tres respuestas ante el miedo o ante un peligro inminente. Esas respuestas son quedarse quieto, atacar o huir.

  • Quedarse quieto tiene como finalidad pasar inadvertido, alguna vez os habrá pasado en una situación de “miedo” o de tensión que el cuerpo se os bloquea y os quedáis inmóviles por unos instantes. Esa es la utilidad adaptativa de la primera respuesta.
  • Huir o atacar: dependen de la evaluación del riesgo del peligro. No es lo mismo enfrentarse a un adversario que a cinco. No obstante, a pesar de que estas respuestas sean opuestas en cuanto a conducta, se producen mediante mecanismos muy parecidos dentro de nuestra cabeza. Tanto para huir de un peligro como para enfrentarse a él se producen ciertos procesos adaptativos dentro de nuestro cuerpo.

Es el SNA (Sistema Nervioso Autónomo) el encargado de desencadenar el proceso, aumentando las concentraciones de catecolaminas en sangre (adrenalina y noradrenalina). La adrenalina y la noradrenalina preparan nuestro cuerpo para luchar o huir. Con ese fin, favorecen la desviación de la sangre desde partes no esenciales como la piel o los intestinos, hacia los músculos. Por otro lado aceleran el pulso y la respiración. La digestión se interrumpe, se vacían los intestinos y la vejiga y los sentidos se agudizan (un ejemplo son las pupilas dilatadas).

En cuanto al plano hormonal (tipos de hormonas), la amígdala activa mediante el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (o eje corticotropo) un proceso que deriva en la producción de cortisol, que potencia la respuesta comportamental y los efectos antes vistos de las catecolaminas (adrenalina y noradrenalina).

El miedo prepara nuestro cuerpo para una posible confrontación

¿Qué beneficios tiene el miedo?

¿Para qué sirve el miedo? El miedo nos ayuda a sobrevivir. Si todavía te sigues preguntando para qué sirve el miedo recalcamos aquí su importancia. Es cierto que quizás la utilidad adaptativa del miedo haya disminuido con la evolución del ser humano, la instauración de sociedades, de estilos de vida y de una forma de vivir, en su mayor parte exenta de peligro.

No obstante, a pesar de que las situaciones de peligro no son tan habituales como lo podían ser antaño, éstas no han desaparecido. El miedo no es más que un botón que nos prepara para la acción, y eso es tremendamente útil ya que nos sirve para sobrevivir. Ya sea para huir de un problema, enfrentarnos a un peligro amenazante o quedarnos inmóviles para pasar desapercibidos el miedo es una herramienta vital, y sigue siendo muy adaptativo.

¿Que para qué sirve el miedo dices? Pues para seguir garantizando nuestra seguridad y nuestra supervivencia.

Educar en valores ¿Cómo convertir a nuestros hijos en mejores adultos?

¿Por qué debemos educar en valores? Debemos enseñar a nuestros hijos a diferenciar lo correcto de lo incorrecto y a desarrollar su conciencia, respeto, amistad, paciencia, tolerancia, solidaridad, generosidad…. Un niño que sepa respetar a los demás, y conozca las normas de comportamiento, podrá convivir mejor, y sentirse bien en cualquier situación o ambiente.

Al nacer, los niños no son ni buenos ni malos. Es durante la infancia, observando el modelo de sus padres y profesores, cuando aprenderán las bases de la empatía y a diferenciar lo que está bien de lo que está mal. ¿Cómo transmitir valores a nuestros hijos? ¡En este artículo te lo contamos! Aprende a educar en valores de una forma divertida.

Educar en Valores

La neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te invita a conocer en este artículo por qué es importante educar en valores. Descubre algunos consejos muy interesantes para practicar en casa, y los 10 mejores cortometrajes para ver en familia y educar en valores a los niños y no tan niños.

“Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Pitágoras

La importancia de educar en valores

Los valores son el timón que dirige y dota de intención  nuestra vida. Una persona sin valores está perdida, como un marinero en una tormenta, sin saber cuál es el rumbo a seguir.

Entendemos el sistema de valores de cada persona como los criterios que guían nuestra vida; y estos pueden ser valores personales, de influencia familiar y filosofía de vida, y valores universales.

La tolerancia, la convivencia, los derechos humanos, la cooperación, la libertad, el respeto, la sinceridad, la perseverancia o la honestidad son valores que nos ayudan a integrarnos en la sociedad y a hacer de ésta un mundo mejor.

Los valores personales tienen la importancia de conducir nuestras acciones. De esta manera, el ser humano nunca será tal sino poseemos una serie de valores arraigados en nuestro ser. ¡No nos diferenciaríamos de los animales!

El sistema de valores de cada persona es único y personal, y es la suma de valores adquiridos en la infancia y valores adquiridos más adelante por la experiencia. De este modo, las personas, al ir creciendo y madurando, vamos revalorizando y reestructurando nuestro sistema de valores, e intentamos adecuar nuestra conducta a ellos, obteniendo más o menos éxito. Y es que nadie dijo que ser adulto fuese fácil.

Los niños son esponjas, que absorben todo, absolutamente todo lo que dices, y sobre todo, lo que haces. Eres su ejemplo a seguir, su modelo, por lo que si tú mismo no eres coherente con tus valores y tus actos, difícilmente podrás educar a un niño en valores, para conseguir en el futuro un adulto coherente. Descubre las neuronas espejo.

  • La educación en valores corre un grave peligro cuando las personas sustituimos el tener por el ser.
  • No sirve de nada que le hables a tu hijo de la importancia de la tolerancia, si luego en el autobús evitáis ceder el asiento a una persona mayor, embarazada, o con muletas.
  • Tampoco sirve que le hables sobre el respeto, si luego conduciendo, te adelanta un coche e insultas al conductor.
Educar en valores consejos

6 Consejos para educar en valores

1- Aprende a respetar sus opiniones

Los niños, y más cuando van creciendo, pueden no compartir muchos de tus puntos de vista y opiniones. ¿Cómo educar en valores? Es un error considerar a los peques como “tábulas rasas”, en las que podemos grabar a cincel todo lo que queramos transmitirles, y que aprendan a comportarse en base a ello.

Realmente, nuestra tarea como padres y educadores es ayudarles a pensar. A determinadas edades, y más cuando son pequeños, es difícil que entiendan el concepto del bien y del mal, pero si puedes transmitirle por qué es importante respetar a los mayores. Descubre las etapas del desarrollo en niños.

2- Evita el papel del predicador

No impongas tu sistema de valores, propónselo a tus hijos. Los niños necesitan tiempo para comprender, y para pensar en aquello que hacen. Acompáñales en el camino de aprender los valores, llévalos de la mano, pero déjales su libertad. “Las personas no nacemos con una serie de valores incluidos de serie, sino que los aprendemos, aceptamos y construimos en el proceso de madurez”.

3- Se coherente en tus palabras y acciones

Los niños perciben muchas más cosas de las que apreciamos a simple vista. Y una de las cosas que notan es la incoherencia. Por ejemplo; es posible que si a tu hijo le dices que no debe decir palabrotas, se sienta confundido cuando te ve a ti hacerlo.

¿Cómo educar en valores? Tenemos que tener especial cuidado en las palabras que usamos para comunicarles ideas y valores, y sobretodo, ser responsables y coherentes con ellas.

Si quieres profundizar un poquito más sobre este tema, te invito a que leas mi artículo El Efecto Pigmalión: Lo que comunicamos a nuestros hijos sin darnos cuenta.

4- Apóyate en recursos externos

Los recursos externos en la educación de valores complejos son especialmente eficaces en edades tempranas.

Cuando los conceptos o valores son muy complejos para poder ser expresados y definidos con palabras que el niño entienda, es más útil y tiene mucha más aceptación por parte del niño si nos apoyamos en recursos externos para transmitírselos.

Las fábulas, los cuentos, canciones, películas y cortometrajes pueden calarnos y llegarnos más hondo que un discurso enardecido. Y la clave es la empatía. Cuando sintonizamos con un personaje, y nos metemos en su piel, podemos llegar a entender sentimientos y actitudes complejas, más difíciles de explicar que de sentir. “A veces, una imagen vale más que mil palabras”

5- Establece claramente cuáles son las normas y dónde están los límites

No hay nada que cause mayor estrago que darle excesiva libertad a un niño que aún no puede disfrutarla. Lo primero que tiene que aprender es a respetar tu autoridad como padre. Si no te respeta a ti, o a sus hermanos, difícilmente podrá respetar a los compañeros de colegio. El niño tiene que interiorizar que sus actos tienen consecuencias, aprende algunas técnicas de modificación de la conducta. Para educar en valores hay que poner límites y marcar un equilibrio entre el “no” y el “si”. Sobreproteger a nuestros hijos para evitar frustraciones es una estrategia totalmente ineficaz.

Te invito a que leas también mi artículo Síndrome del Emperador: Cómo criar a un pequeño delincuente.

 

6- Da más importancia al ser que al tener

Dar importancia a objetivos extrínsecos y materialistas como la belleza, la riqueza, la fama… Pude llevar a los niños a sentir vacío y desesperación. Sin embargo, si les enseñamos a valorar los vínculos familiares y la amistad, será más fácil que pueda llenar sus necesidades humanas. A la hora de transmitir valores a nuestros hijos, debemos tratar de invertir en experiencias, más que en cosas.

10 cortometrajes para educar en valores

Los cuentos, fábulas y canciones, las pequeñas historias hechas cortometrajes, etc.. Son herramientas perfectas para ayudarnos a educar en valores, de una forma divertida y amena para. Descubre los 10 mejores cortometrajes para transmitir valores a tus hijos. ¡A disfrutar en familia!

1. Party Cloudy. Parcialmente nublado

Este cortometraje para educar en valores es uno de mis favoritos y a los peques les encanta. Creado por Pixar, enseña a los más pequeños el valor de la individualidad, de ser diferente, de cómo cada uno a su manera puede hacer cosas bellas. Además, resalta el papel de la lealtad incondicional en las amistades.

2. The moon. La luna

Este corto para educar en valores es especialmente bello. En él se plasma la tesitura de la elección de caminos en la vida personal, haciendo balance y cuestionándonos nuestros valores.

https://www.youtube.com/watch?v=xaibXFC-KhI

3. El vendedor de humo

Estupendo cortometraje para educar en valores y enseñarnos a ser críticos con la excesiva importancia que le damos al consumismo y a lo material. ¿Qué es más importante tener o ser?. Con este corto los peques aprenderán que las apariencias engañan, y que no es oro todo lo que reluce.

4. The birds. Los pajaritos

Este corto para enseñar en valores, premiado con un Óscar, plasma increíblemente la intolerancia. Especialmente útil si queremos ayudar a nuestro hijo a comprender este concepto y sus consecuencias.

5. Reach. Alcanzar

Un corto para educar en valores que no te puedes perder. Una oda al altruismo y la generosidad. La solidaridad es un valor que se está perdiendo, y hoy más que nunca se hace especialmente necesario transmitirlo a las nuevas generaciones.

https://www.youtube.com/watch?v=OL5PVmeQApM

6. El hombre orquesta

Educar en la cooperación es esencial para formar adultos funcionales. Aprender a respetar la opinión de los demás, dejar de lado las envidias o rivalidades, son estrategias que harán más fácil la puesta en marcha de valores como la cooperación.

7. La oveja pelada

Un cortometraje estupendo para educar en valores que nos hace reflexionar acerca de la perseverancia. En la sociedad actual del aquí y ahora, nos frustra enormemente y nos genera estrés no conseguir nuestros objetivos a corto plazo. A través de este cortometraje se enseñan valores como la paciencia, la perseverancia y el esfuerzo como claves esenciales para conseguir lo que nos proponemos.

8. El puente

Divertidísimo cortometraje para educar en valores, en el que tres amigos tienen que dialogar y debatir para encontrar la mejor solución a un problema, en éste caso, cruzar el puente. El respeto a las diferentes opiniones y la tolerancia son valores que se reflejan en este corto.

https://www.youtube.com/watch?v=LAOICItn3MM

9. Mi hermanito en la luna

Es uno de los cortos para educar en valores más sensacionales que he visto. Nos acerca una enfermedad como el autismo de una manera bella y reveladora. Este cortometraje fomenta valores como el respeto a la diversidad y la inclusión social.

10. Día y noche

Un cortometraje para educar en valores que narra muchas una situación en la que muchos de nosotros nos vemos reflejados. Una amistad o una pareja en la que parecemos lo blanco y lo negro. En este corto, día y noche son amigos que tendrán que aprender a ceder para mantener algo mucho más importante que su criterio: su amistad.

https://www.youtube.com/watch?v=gXh8t6iqKhc

La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original…

Muchas gracias por leer, no dudes en dejar abajo tus comentarios y preguntas 😉

Resiliencia Humana: Consejos para desarrollarla a través de la Fábula del helecho y el bambú

Resiliencia Humana ¿Eres capaz de superar la adversidad? ¿De sobreponerte a periodos de dolor emocional? En la vida todos en algún momento experimentamos alguna desgracia o sufrimiento, y esto es tan cierto como tristemente inevitable. Ahora bien, dependiendo de la manera de cómo afrontemos estas dificultades que se nos presentan, podremos construir un futuro con más sabiduría, aprender de nuestro pasado y crecer.

Cuándo la vida te lo pone difícil, qué quieres ser; ¿Helecho o bambú? A través de una fábula inspiradora, hoy conocerás el poder de la resiliencia humana, o cómo no sucumbir a las adversidades.

Te invito a que reflexiones con este pequeño cuento, y te propongo una serie de consejos para que potencies esa resiliencia humana que está en el interior de cada uno de nosotros.

Conoce tu resiliencia humana

¿Qué es la Resiliencia humana?

La resiliencia humana puede definirse como la capacidad que tenemos los seres humanos para afrontar las adversidades, asumirlas con flexibilidad, y lo más importante de todo; salir fortalecido de ellas.

Es algo mucho más profundo y espiritual que la resistencia. La resistencia consiste en aguantar vientos y mareas de una manera más o menos heroica, pero con una fortaleza de tipo pasiva. La resiliencia humana consiste en dejar atrás ese sufrimiento y trascender.

Una persona resiliente emocionalmente sabe obtener un aprendizaje y una sabiduría de cada situación adversa que atraviesa, de manera que no sólo le reporte efectos negativos.

Seguro que conoces a más de una persona que al verla, con su buen humor y su sonrisa, te preguntas cómo es posible después de todo lo que ha pasado. Probablemente esa persona sea un ejemplo de superación y resiliencia humana.

Lo importante de la resiliencia humana es que no es una característica intrínseca y exclusiva de determinadas personas, sino que todos y cada uno de nosotros podemos potenciarla y desarrollarla, ya que la resiliencia humana puede ser aprendida.

Las personas resilientes emocionalmente no nacen, se hacen. Esto implica que para desarrollar su resiliencia humana han tenido que experimentar diversas situaciones duras en su vida. Por supuesto que experimentan dolor y sufrimiento, pero la clave que utilizan estas personas es convertir en sufrimiento en virtud. Para mí, no hay manera más sencilla y directa de entender la resiliencia humana que con el famoso refrán: Lo que no te mata te hace más fuerte.

“Cuando mi sufrimiento se incrementó, pronto me di cuenta de que había dos maneras con las que podía responder a la situación: reaccionar con amargura o transformar el sufrimiento en una fuerza creativa. Elegí esta última” Martin Luther King

Resiliencia humana: La fábula del helecho y el bambú

Un día decidí darme por vencido… renuncié a mi trabajo, a mi relación, a mi vida. Fui al bosque para hablar con un anciano que decían era muy sabio.

-¿Podría darme una buena razón para no darme por vencido? Le pregunté.

-Mira a tu alrededor, me respondió, ¿ves el helecho y el bambú?

-Sí, respondí.

-Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú, las cuidé muy bien. El helecho rápidamente creció. Su verde brillante cubría el suelo. Pero nada salió de la semilla de bambú. Sin embargo no renuncié al bambú.

-En el segundo año el helecho creció más brillante y abundante y nuevamente, nada creció de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.

-En el tercer año, aún nada brotó de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.

-En el cuarto año, nuevamente, nada salió de la semilla de bambú. Pero no renuncié al bambú.

-En el quinto año un pequeño brote de bambú se asomó en la tierra. En comparación con el helecho era aparentemente muy pequeño e insignificante.

-El sexto año, el bambú creció más de 20 metros de altura. Se había pasado cinco años echando raíces que lo sostuvieran. Aquellas raíces lo hicieron fuerte y le dieron lo que necesitaba para sobrevivir.

-¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, realmente has estado echando raíces? Le dijo el anciano y continuó…

-El bambú tiene un propósito diferente al del helecho, sin embargo, ambos son necesarios y hacen del bosque un lugar hermoso.

-Nunca te arrepientas de un día en tu vida. Los buenos días te dan felicidad. Los malos días te dan experiencia. Ambos son esenciales para la vida, le dijo el anciano y continuó…

La felicidad te mantiene dulce. Los intentos te mantienen fuerte. Las penas te mantienen humano. Las caídas te mantienen humilde. El éxito te mantiene brillante…

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes… quizá sólo estés echando raíces…

(Cuento oriental)

¿Sabías que todo este tiempo que has estado luchando, realmente has estado echando raíces?

Aprende a desarrollar tu resiliencia humana interior: 10 consejos para ser una persona resiliente emocionalmente

Resiliencia Humana Consejo 1: Establece relaciones enriquecedoras con tu entorno

Las personas resilientes poseen un entramado afectivo y social pleno. Son conscientes de que a veces no sólo es necesario pedir ayuda, sino que resulta positivo para las dos partes. Se crean y fortalecen los vínculos afectivos. Busca personas positivas en tu vida y aléjate de los vampiros emocionales.

Resiliencia Humana Consejo 2: No te tomes ninguna crisis como insuperable

La palabra crisis en japonés está formada por los caracteres Peligro + Oportunidad. Así que aprovecha esta oportunidad para salir fortalecido de las dificultades.

Mentalízate de que cualquier problema en esta vida es temporal, menos la muerte. De esta manera las personas resilientes capean la tormenta lo mejor que pueden mientras dure.

La clave está en asumir esta crisis como una oportunidad para generar el cambio, para aprender y para crecer.

Resiliencia Humana Consejo 3: Acepta que el cambio es parte de la vida

Inevitablemente, todo cambia y transmuta, tanto para bien como para mal. Aceptar los eventos que no puedes modificar por el momento te ayudará a centrarte en las cosas que sí puedes hacer. Cuando un jarrón se rompe, no intentes pegarlo, ya que nunca será el mismo. Una persona resiliente hará un mosaico con los trozos rotos de ese jarrón. Busca la belleza en las dificultades.

Resiliencia Humana Consejo 4: Muévete hacia tus metas

Las personas resilientes, saben canalizar las adversidades para dirigirlas hacia sus objetivos. Aprender a salir de tu zona de confort, Ser tenaz y perseverante en tus metas no es sinónimo de ser idiota. En vez de ser como el salmón que nada en contra de la corriente, aprovecha esa corriente para fluir con ella.

La intención es tan necesaria como la disposición. Te invito a que eches un vistazo a mi artículo: Las 10 reglas de la Buena Suerte: ¡Aprende a crearla! En el que aprenderás todo lo necesario para incorporar la Buena Suerte (la de verdad) en tu vida diaria.

La resiliencia y tus metas

Resiliencia Humana Consejo 5: Toma decisiones sin miedo. Y si lo tienes, aún con él decide igual

La procastinación es el peor enemigo de la resiliencia. El posponer decisiones o actos no soluciona nunca el problema, generalmente alargarlo en el tiempo sólo lo empeora. Toma decisiones y hazte responsable de ellas.

Resiliencia Humana Consejo 6: Aprende a verte a ti mismo desde un prisma positivo

Esfuérzate por comprenderte y se consciente de tus fortalezas. (Pero también de tus debilidades) Las personas resilientes saben utilizar sus fortalezas a su favor. La autoconfianza en tus capacidades te permitirá utilizar tus recursos emocionales de la manera más eficaz y promoverá una actitud resiliente ante los problemas. Puede que te interesen estos trucos de psicología positiva.

Resiliencia Humana Consejo 7: Descúbrete a ti mismo

Trabaja en ti. Cualquier adversidad es una oportunidad idónea para profundizar en ti mismo y valorar el daño que te ha producido y lo que has aprendido de la experiencia. Habitualmente tras un duro golpe emocional las personas suelen buscar su lado más espiritual. Si esto te ocurre, escúchate y déjate llevar.

Resiliencia Humana Consejo 8: Desarrolla tu perspectiva

Te permitirá ver las situaciones adversas desde un marco más amplio de manera que no te sumerjas en ellas irremediablemente. Se consciente de cual es el problema, delimítalo, y no permitas que afecte a otras facetas bonitas de tu vida.

Resiliencia Humana Consejo 9: Cuídate y respétate

Escúchate y dale la importancia que se merecen a tus sueños y deseos. Se consciente de tus necesidades y sobretodo prioriza el descansar. La vida no es sólo trabajo. Cuida tambien tu procesamiento cognitivo con CogniFit.

Resiliencia Humana Consejo 10: Nunca pierdas la esperanza

El último consejo y el que aúna todos los demás es el que más me gusta. Nunca pierdas la esperanza, y cuando flaqueen tus fuerzas recuerda la fábula que te he contado sobre el helecho y el bambú.

Recuerda siempre que si no consigues lo que anhelas, no desesperes… quizá sólo estés echando raíces…

Los golpes nos hacen más fuertes: Sufrir esculpe tu cerebro

A todos nos gusta sentir alegría, felicidad, paz, amor… Pero ya no nos gustan tanto emociones como la rabia, el miedo o la ansiedad. Hay quien en un acto más o menos heroico consigue convivir con ellas, pero también hay quienes las reprimen, las estigmatizan o incluso se medican contra ellas. ¿Es realmente eficaz para nuestro bienestar emocional suprimir estas emociones? Los estudios más recientes sugieren que no. Al contrario. De hecho los golpes nos hacen más fuertes. Para que nuestro cerebro funcione correctamente, necesita nutrirse tanto de emociones positivas como de emociones negativas. Al final, y como en la mayoría de cosas vitales, nuestro cerebro es sabio y busca un equilibrio, una dualidad.

La literatura científica más reciente afirma que el abanico de emociones del ser humano, incluyendo las emociones negativas, suponen una ventaja adaptativa.

Los golpes nos hacen más fuertes: Sufrir esculpe tu cerebro

“Quien no conoce el dolor, tampoco conoce la paz verdadera”

¿Son las emociones negativas tan malas como parecen?

De hecho, las etiquetas sobre si una emoción es “buena” o “mala” proviene de nuestro propio lenguaje y somos nosotros junto a la sociedad los que hemos creado un paradigma de nomenclatura del universo de las emociones, creyéndonos con un conocimiento absoluto sobre las emociones y sus efectos en nuestro organismo.

¿Soy malo por sentir lo que siento?

¿Qué son las emociones? Hemos catalogado una serie de emociones como “malas” e indeseadas, generando en los pobres individuos una sensación de inutilidad emocional, desadaptación y desconcierto.

¿Por qué lloramos? Llorar tiene beneficios, el enfado potencia el coraje y la valentía, la culpa ayuda a las personas a seguir el camino ético correcto, y la ansiedad te previene de los peligros que te acechan.

El problema surge cuando confundimos estas emociones con sus hermanas; y es que el enfado no es ira, la ansiedad no es pánico, y la culpa no es remordimiento.

De hecho, hay evidencias de que quienes ven el mundo de color de rosa presentan un “vago pensamiento”, que correlaciona con una pobre creatividad e ingenio.

Se dice que las almas más torturadas son las que han creado obras de arte más bellas, han escrito las partituras más exquisitas, y han escrito las novelas atemporales de todos los tiempos.

¿Significa esto que para desarrollar todo nuestro potencial hay que ser un atormentado? Pues tampoco. Con esto se pone de manifiesto que las emociones positivas necesitan de las emociones negativas para poder experimentarse con plenitud, y viceversa.

Encontrar el equilibrio entre nuestras emociones es una tarea ardua que necesita de un profundo conocimiento de ti mismo, de tus sentimientos y de tu manera de afrontarlos.

Sufrir esculpe tu cerebro

Los golpes nos hacen más fuertes

El enfado es una emoción compleja, que tristemente hemos estigmatizado en la sociedad. Asociamos enfado con violencia, y lo curioso es que sólo en un 10% de los casos en enfado lleva a agresión. Conoce cual son las causas de la agresividad en niños.

El enfado es una emoción natural que surge en las personas cuando nos sentimos tratados injustamente. Cumple una función adaptativa, y hay evidencias empíricas de que la emoción del enfado incrementa el optimismo, correlaciona con la creatividad y mejora el desempeño laboral, ya que potencia tu capacidad de buscar nuevas soluciones ante esa sensación de injusticia.

El fascismo de la sonrisa

¿Los golpes te hacen más fuerte? Los psicólogos Todd Kashdan y Robert Biswas-Diener, autores del libro The power of Negative Emotions (El poder de las emociones negativas), acuñan este término que lo considero vital para entender qué está pasando hoy en día.

Desde la psicología positiva, se ha propuesto el paradigma de la búsqueda de la felicidad desde el prisma de las emociones positivas, y poco a poco las personas hemos pasado a buscar únicamente el lado bueno de la moneda.

Lo que empezó con un inocente intento de recalcar el poder de las emociones positivas, ha degenerado en un Fascismo de la sonrisa.

Las personas tienen la necesidad de sentirse bien todo el tiempo, algo biológica y cognitivamente sencillamente imposible.

Esto genera frustración, enojo e indefensión aprendida, ya que tenemos grabado en lo más hondo de nuestro ser que está “prohibido” sentir emociones negativas, que nos destruyen el cuerpo y que nos alejan de la felicidad.

Y este concepto, tristemente está muy lejos de la realidad.

“Sufrir es el gran maestro del que aprender, pero a veces puede resultar el más despiadado”

Trucos para convertir tus emociones negativas en emociones a tu favor

¿Qué hago con el enfado?

Cuando expresas en enfado o la rabia, estás transmitiendo en las situaciones sociales arrojo y valor. Los demás perciben que tienes fuerza y resolución. Exprésala siempre desde una faceta asertiva. Te invito a que leas mi artículo: Técnicas de asertividad para mejorar tus relaciones sociales.

A través de él aprenderás a ser honesto con tus propias emociones (incluidas las catalogadas como negativas) y aprenderás a expresarlas de una manera constructiva e inteligente.

¿Qué hago con la culpa?

La culpa puede ser tu aliada a la hora de enmendar un daño causado a otra persona. Cuando las personas sentimos culpa, es una motivación intrínseca estupenda para encarrilar y reconducir tu comportamiento.

Gracias a esta emoción, las personas se hacen responsables de sus actos y desarrollan su empatía (siendo capaces de sentir el dolor de la otra persona)

¿Qué hago con la ansiedad?

Cuando nuestra ansiedad se activa, capacidades cognitivas como la percepción, la visión, y la capacidad de resolución de problemas se disparan hasta un rendimiento espectacular. Aprovecharlos para realizar trabajos pendientes es una buena manera de aprovechar la ansiedad activada.

¿Qué hago con la envidia?

La envidia es una emoción muy compleja, ya que surge cuando deseamos algo que otra persona tiene. Las posibilidades de actuación que nos abre la envidia son muy interesantes a nivel de crecimiento personal: la envidia es el motor que nos hace fijarnos unos objetivos y metas.

La envidia tiene el potencial de disparar el deseo y la motivación para lograr esa fortaleza que se admira en el otro.

Convierte tus emociones negativas en emociones a tu favor

¿Qué hago con el tedio?

El hastío o el tedio es una emoción asociada a una sensación muy desagradable. La sociedad de hoy en día no nos permite estar tediosos, ociosos o aburridos. Siempre hay algo nuevo que hacer, y además deberás hacerlo. Pero lo interesante del tedio es que en estos momentos de aburrimiento es cuando pueden visitarnos las musas, y tener grandes momentos de insight o ideas innovadoras.

Ten presente que ningún mar en calma hizo experto a un marinero…

Etapa del “NO” en niños: Aprende cómo manejar su resistencia

La etapa del “no” en niños: Cuando parece que la única respuesta que tu hijo sabe dar es siempre“no”. 

Mi hijo solo dice “no” y se niega sistemáticamente a realizar cualquier cosa que le dices. Se opone continuamente a todo, y parece que la única voluntad es desobedecer y terminar saliéndose con la suya ¿Qué le ocurre? Las rabietas se suceden a todas horas, en la comida, a la hora de vestirse, lavarse los dientes, recoger, irse a la cama, etc… ¡A veces puede decir que “no” hasta a cosas que le gustan! ¿Por qué mi hijo se ha vuelto tan cabezota? ¿Cómo debo actuar?

Edad del “no” en niños ¿Cómo superarla?

La fase del “no” suele darse en los niños y niñas entre las edades de 2 y 4 años. Muchas veces, esta fase de negación pone a prueba la paciencia de los padres más comprensivos. Si lo que antes tu hijo o hija hacía de buena gana y con una sonrisa en la cara, ahora supone berrinches y peleas; no desesperes. Las negativas constantes de tu pequeño son una fase fundamental de su maduración y desarrollo evolutivo. Su negativa se debe a que ha comenzado a tener conciencia de sí mismo como ser individual. Está aprendiendo a ser “independiente” y, cree que para reafirmarse, debe oponerse a todo lo que tu le digas.

Para que esta etapa del “no” siga su curso natural y desaparezca con el tiempo, es fundamental que comprendas a qué se debe y conozcas algunas estrategias que te ayudarán a encontrar el equilibrio. Aprende a actuar con astucia para lograr que tu  pequeño no pueda negarse a aquello que le pides.

¿Tu hijo te lleva la contraria por sistema? En este artículo Cristina Martínez de Toda, neuropsicóloga, te descubre una serie de consejos. ¡Aprende a manejar mejor la resistencia de tu pequeño!

Etapa del “NO” En niños ¿En qué consiste?

Sencillamente, tu hijo responde ¡no! porque puede. A determinada edad, en torno a los dos años o dos años y medio, los niños descubren que tienen voluntad, y su máxima es ejercerla.

Como padre, es probable que te quedes a cuadros la primera vez que tu hijo te desafía, puesto que esta conducta tiene una aparición brusca y sin motivo aparente. De repente, sin venir a cuento, tu hijo te suelta un ¡no! que te quedas mudo.

Lo bueno que tiene esta etapa es que tan pronto como llega puede irse, dando lugar a otro tipo de respuestas ya no tan rotundas como “no sé” “a lo mejor” o “puede”.

¿Por qué mi hijo me contesta a todo que no?

A partir de los 18 meses, tu hijo está aprendiendo a pensar. Esta etapa es fundamental en su desarrollo intelectual. Y aunque a esta corta edad ya tiene opiniones y voluntad propia, todavía carece de la facultad de razonar. Es tan simple como esto: Su cerebro todavía no ha desarrollado la capacidad de razonamiento de la que disponemos los adultos.

Entendiendo esta realidad, interiorizarás que tu niño no te está retando, sencillamente ejerce su voluntad sin ser consciente de cómo sus decisiones afectan a los demás. Todos los niños y niñas pasan por una etapa egocéntrica en la que priman sus sentimientos. Durante esta fase, los pequeños son incapaces de ceder.

De la misma manera de que no son conscientes de tu frustración ante su actitud, tampoco lo son ante el peligro de sus decisiones.

Tu pequeño madura, y está empezando a tomar conciencia de si mismo, comienza a sentirse autónomo y le gusta ser independiente. Esta adquisición de la capacidad de autoafirmación es, en definitiva, una búsqueda de poder. Comprender que tu hijo no te está desafiando, sino que está buscando formas de obtener el poder y salirse con la suya en sus deseos y actos, te ayudará a manejar de una manera más eficaz su resistencia.

Aprende a manejar su resistencia

Tienes que tener presente que esta etapa del “no”, forma parte del desarrollo evolutivo de tu peque, es sana y natural. Sin ella no podrían llegar a desarrollar su independencia. La clave está en armarse de paciencia y contar con alguna estrategia que pueda ayudarnos a manejar esta “edad del no”.

Para que que el pequeño supere esta fase de manera natural, es imprescindible que en casa existan unas normas y rutinas inquebrantables en las que no se va a tolerar un “¡no!”. Que las negativas formen parte de su desarrollo, no quiere decir que debamos excusar sus conductas. Tus límites evitarán que su “egocentrismo” se termine transformando en egoísmo y su “autoafirmación” en puro autoritarismo. Tal vez, te convenga conocer qué es el Síndrome del emperador, y cómo evitar criar a un pequeño tirano en tu propia casa.

Debe existir un equilibrio entre el poder de decisión que le ofreces y las normas inquebrantables que le impones. Porque, solo así podrá convertirse en un adulto feliz, autónomo y respetuoso. Toma nota de los siguientes consejos:

¿Qué puedo hacer? 8 Consejos para aprender a manejar la resistencia de tu pequeño

Consejo 1: Deja que exprese su rabia

Lo principal es que tú mantengas una situación serena, aunque es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Explícale su emoción y por qué se siente así; haz que vea que comprendes que llora desangeladamente porque no le has comprado un paquete de cromos. Entiende su rabia, pero de la manera más calmada posible le explicas que no se lo vas a comprar, por el motivo que sea.

Consejo 2: Vigila el uso de tus “noes”

Muchas veces los papás utilizamos el “no” sistemáticamente sin pararnos a pensar si es razonable lo que nuestro hijo nos está pidiendo. En algunas situaciones deberíamos replantearnos si nuestra negativa realmente le está protegiendo de un peligro, o es un acto reflejo. Quizás hace medio año ni se te ocurría dejarle tirarse solo por el tobogán. Pero, ¿y ahora? Tu hijo crece, y sus peticiones van a ir acordes a su crecimiento a medida que madure. Es bueno y necesario que aprenda y quiera hacer cosas él solo, por lo que quizá ese “no” podríamos cambiarlo por un “sí, pero papá/mamá va contigo para ayudarte si lo necesitas”.

Consejo 3: Permite el “no”

Nuestros hijos tienen derecho a decir no. Es más, deben aprender a decirlo y utilizarlo con responsabilidad si no queremos criar a un adulto sumiso y doblegado. La mejor forma de manejarlo es hacerle ver que comprendemos y respetamos su negativa, pero en este momento no podemos atender a su petición.

Decirle algo como “Entiendo que estás cansado del entrenamiento de fútbol, porque has corrido mucho. Pero ahora es el momento de bañarte. Más tarde podrás ver los dibujos

De esta manera tu peque se sentirá escuchado y comprendido, pero le muestras que la autoridad la tienes tú. Un niño que se siente respetado, respeta. Un niño que se siente escuchado, escucha.

Un niño que se siente escuchado, escucha

Consejo 4: Reorienta su conducta

En vez de pedirle tantas veces que deje de hacer algo, podemos empezar a pedirle que haga algo. Por ejemplo: “No veas tan cerca la televisión”, podemos reorientarlo a un “¿Por qué no te vienes a sentar aquí conmigo?” Lo primero es una orden, y tu hijo puede que reaccione tratando de autoafirmarse.  Lo segundo, al ser una orden encubierta disfrazada de sugerencia, no tiene una connotación tan negativa con la que tu hijo quiera rebelarse.

Consejo 5. Presta atención a sus “Sí”

Podemos reforzarles positivamente conductas diciendo por ejemplo “Cómo me gusta cuando dices sí ” Procura que estos refuerzos sean verbales o gestuales, como una sonrisa, un beso o un abrazo, y nunca materiales. Si premiamos las conductas en vez de reforzarlas, el niño puede perder de vista el objetivo primordial por la recompensa.

Elogia su conducta y tu hijo irá aprendiendo a sustituir “noes” por “síes” paulatinamente.

Consejo 6: Enséñale otras formas de responder

Uno de los motivos por los que tu peque puede decir “no” es porque todavía no conoce muchas palabras. Puedes ayudarle a mejorar su vocabulario, con juegos del tipo: Dime qué palabra puede estar entre el no y el sí. (Puede, quizás, a lo mejor…) Empléalas tú todas las veces que puedas cuando hablas con tu hijo. Recuerda que nuestros peques hacen lo que ven y nosotros somos su ejemplo de modelo. Además, enséñale a que el “no”, puede ser educado: “Lo siento pero no” “No, muchas gracias…”

Consejo 7: Ofrécele opciones para que pueda elegir

Con dos elecciones a esta edad será suficiente, y tu peque podrá desarrollar su capacidad de autoafirmación sin llevarte a ti a un ataque de nervios. Si siempre tenéis una trifulca a la hora de que se ponga el abrigo para ir a jugar al parque, prueba a decirle “¿Qué prefieres ponerte, el abrigo rojo o el azul con capucha?” De esta manera estás dejando claro de una manera asertiva que no existe la posibilidad de ir sin abrigo, sin embargo le permites a él la opción de elegir cuál de los dos prefiere.

Contar a veces funciona con los peques indecisos, como “Voy a contar hasta diez y entonces tendrás que haber elegido o elegiré yo por tí”. Lo más probable es que tu hijo te conteste en cuanto empiece la cuenta atrás.

De todos modos, procura no utilizarlo muy a menudo o corres el riesgo de que este truco pierda efectividad.

Consejo 8: Mantente firme y no pierdas la calma

Seguro que a pesar de tus titánicos esfuerzos, más de una vez no puedas evitar la rabieta de tu niño. Si esto ocurre, nunca cedas a su petición. Ten presente que un niño pequeño tiene voluntad pero no puede estar siempre ejerciéndola. De lo contrario, corremos el riesgo de criar a un pequeño delincuente en casa. Te animo a que eches un vistazo a mi artículo: El Síndrome del Emperador: Consejos para criar a un pequeño delincuente en casa.

Mantente firme y no pierdas la calma

Y ante todo interioriza el flaco favor que le haces a tu peque permitiéndole todo.

“Es demasiado confuso para un niño pequeño tener siempre la última palabra…”

 

 

Cuando el dinero no lo es todo: Por qué el dinero no da la felicidad

¿Cuantas veces hemos escuchado que el dinero no lo es todo? Lo dice la sabiduría popular:”el dinero no da la felicidad” y esta afirmación la apoyan algunas investigaciones, ¿Pero acaso no resulta difícil de creer? Sería tan feliz con ese móvil último modelo, condiciendo ese cochazo, montada es ese despampanante yate, cenando en el restaurante más caro de la ciudad… Sin preocuparme de facturas, de madrugar para ir al trabajo… ¿Realmente el dinero no da la felicidad? ¿Las personas más ricas no son más felices? ¿Qué tiene la ciencia y la psicología que decir al respecto?

El dinero no es todo para alcanzar la felicidad

Con la frase El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia, el famoso director de cine, Woody Allen, dejaba entrever con ironía la creencia popular de que tener más dinero nos hace más felices. Pero, ¿es eso cierto?

Nos pasamos gran parte de nuestro tiempo escuchando frases sobre el dinero: ¿llegaré a fin de mes? ¿podré darles a mis hijos la educación que merecen? ¿podremos irnos de vacaciones este año?

Por supuesto, el dinero nos aporta ciertos beneficios innegables que son necesarios en el día a día, si no invirtiéramos parte de nuestro tiempo trabajando, no podríamos saciar nuestras necesidades más básicas: alimento, vivienda, salud.

¿Cuanto dinero necesito para ser feliz?

En el libro Optimismo Inteligente (2013), Aranda y Valverde cuentan cómo llevaron a cabo un estudio de la relación entre nivel de ingresos y satisfacción vital. Aunque podríamos esperar encontrar que el dinero da la felicidad y dicha relación fuera directamente proporcional (a más ingresos, mayor satisfacción), los autores encontraron que esto era verdad tan sólo hasta el punto en que los ingresos permitían cubrir las necesidades humanas. Cuando el dinero había hecho esa función, la satisfacción de los participantes no cambiaba incluso cuando los ingresos aumentaban.

¿Cómo es posible que la gente que puede permitirse mayores lujos no experimente una mayor satisfacción en su vida? Dunn, Gilbert y Wilson escribieron un artículo en el año 2011 en el cuál explicaban que una de las razones por las que el dinero no hace la felicidad podría ser que las personas no gastan el dinero de la manera adecuada. A continuación te ofrecemos algunos consejos para no caer en ese error.

El dinero no lo es todo: Consejos para ser un poquito más feliz

1- Compra experiencias, no cosas  

Son muchos los estudios que demuestran que usar el dinero para adquirir experiencias aumenta mucho más nuestra satisfacción personal que si lo usamos para adquirir bienes materiales. En una encuesta sobre qué hace más feliz, el 57% de los participantes afirmó que eran más felices tras adquirir una vivencia, en comparación con el 37% que prefería un producto.

Hay diferentes explicaciones para este hecho. La primera de ellas es que la capacidad de adaptación humana es muy rápida, de forma que la satisfacción obtenida con un objeto va a durar hasta que nos hayamos acostumbrado a él. ¿Por qué es diferente con las experiencias? Un coche va a ser el mismo el día que lo compremos que dos semanas después; sin embargo, las experiencias van cambiando dependiendo de muchos factores. Además las experiencias nos dan satisfacción en el momento en que las disfrutamos así como cuando nos acordamos de ellas, mientras que los objetos sólo nos ofrecen placer en el momento en que los usamos.

2. Invierte dinero en otros

La regla de oro budista es: “Debemos buscar para los demás la felicidad que         deseamos para nosotros mismos”.

Un estudio demostró que aquellas personas que gastaban más dinero en otras personas (regalos para personas cercanas y donaciones a la caridad) eran más felices que aquellos que gastaban más dinero en ellos mismos (facturas y regalos). Esto ocurre incluso en diferentes culturas como son Canadá y Uganda.

¿Qué es lo que hace que en lugares tan distintos del mundo las personas sean más felices gastando dinero en otros? El motivo principal es que las relaciones sociales son esenciales para el ser humano, nos han ayudado a vivir durante millones de años y estamos programados para mejorarlas todo lo que podamos, y uno de los factores que tienen gran impacto en las relaciones sociales son el gasto que hacemos en ellas.

3. Valora las cosas pequeñas 

Han demostrado que la felicidad está más fuertemente asociada a la frecuencia que a la intensidad con la que lo sentimos. Por ejemplo, las personas que tienen una sola pareja son más felices que aquellas que tienen varias a lo largo de un año. ¿Por qué? Porque varias parejas conllevan satisfacción ocasional, mientras una pareja estable nos va a proporcionar experiencias positivas más frecuentes.

La rápida adaptación humana es de nuevo la culpable de que prefiramos frecuencia sobre intensidad: los pequeños placeres incluyen novedad, sorpresa, incertidumbre, y variabilidad, es decir, van cambiando.

Por tanto, en reflexiones sobre el dinero, tenemos que tener en cuenta que el dinero es limitado así que es mejor gastar en más cosas pequeñas que en una sola cosa grande.

4. No te centres en las “garantías”

Los consumidores valoran mucho las garantías y seguridad que le ofrecen los vendedores. Por ejemplo, siempre nos aseguramos de que podamos cambiar o devolver los productos que compramos “por si acaso”. Esto se debe a que pensamos que perder algo nos va a afectar más negativamente de lo que luego nos afecta.

No obstante, el ser humano tiene la capacidad de evitar la culpa y el arrepentimiento, lo que se puede llamar “el sistema inmunológico psicológico”. ¿Nunca os ha pasado que al coger un autobús justo en el último minuto pensamos “uf si lo hubiera perdido..” y, sin embargo, si lo perdemos, pensamos “lo habría cogido si el conductor hubiera salido a su hora”?

5. Olvida el “Disfruta ahora y paga después”  

Sistemas como las tarjetas de crédito ofrecen la posibilidad del consumo inmediato con post-pago. Sin embargo, esta estrategia conlleva el riesgo de que los usuarios sólo consideren los efectos a corto plazo y no tengan en cuenta las consecuencias a largo plazo (deudas o falta de ahorros). Además, elimina una de las respuestas a qué es la felicidad: la anticipación. Consumir una galleta nada más comprarla ofrece una satisfacción momentánea, pero el proceso de comprarla, esperar a llegar a casa y disfrutarla más tarde nos da la satisfacción de la anticipación además de la consumición. Pero no todo el mundo es capaz de esperar a una buena galleta de chocolate ¿verdad? Solemos pensar que la satisfacción futura será menor que la presente, por lo tanto, ¿para qué esperar?

Esa espera también ofrece otros beneficios como reconsiderar nuestras elecciones. En un estudio, la gente que tenía que elegir entre comer un plátano o una barrita de chocolate hacía su elección dependiendo de cuándo se lo iban a comer: si se lo comían en ese mismo momento, elegían la barrita de chocolate; si se lo tenían que comer la semana siguiente, pensaban que en el futuro no disfrutarían tanto la opción más apetecible y, por tanto, escogían el plátano (considerando también los beneficios en la salud).

6. Piensa en lo que no has tenido en cuenta

Tendemos a pensar en las experiencias futuras de manera menos concreta que aquellas más cercanas en el tiempo. Por ejemplo, el 89% de los participantes en un estudio en Canadá pensaban que una cabaña para el verano siguiente sería un buen plan para pasar con la familia. Pero no tenían en cuenta detalles como los ronquidos de la tía o lo difícil de ponerse de acuerdo para la cena con veganos y celíacos, es decir, no tenían en cuenta pequeños detalles que podrían interferir en la felicidad que esa experiencia puede aportar.

Por tanto, no idealices los planes futuros por estar alejados en el tiempo, por el contrario, intentar pensar en cómo hacerlos mejores.

7. ¿Compra comparativa?

Están de moda las webs que te ofrece la comparación de productos, precios, calidad, etc. Pero ¿qué ocurre cuando nos ponemos a comparar artículos para encontrar la mejor de las opciones: la más barata, la más bonita, la más cómoda? En estos casos, el dinero no da la felicidad. Las comparaciones nos hacen desviar la atención de aquellos detalles que de verdad estamos buscando y fijarnos en las características que les faltan y otras opciones ofrecen.

Un estudio con alumnos de Harvard a la hora de elegir dónde vivir el primer año de universidad demostró que tenían más en cuenta las características físicas como la localización que las características más sociales como la relación con los compañeros de piso. Sin embargo, al preguntarles antes de entrar en la lotería, aseguraban que un buen ambiente de comunidad sería más importante que cosas como el tamaño de la casa. Se produce la sobre-estimación de detalles que realmente influirían menos en la felicidad, mientras se dejan atrás aquellas cosas realmente significativas.

Por tanto, a la hora de contestar ¿el dinero no lo es todo? no hay una respuesta rotunda sin un pero detrás. El dinero nos ofrece la posibilidad de cubrir las necesidades más básicas humanas. Por ejemplo, según Aranda y Valverde (2013), la relación entre aspectos materiales y bienestar personal es mayor en los países pobres que en los más desarrollados.

Tenemos que ser cuidadosos una vez que superamos esos niveles básicos de confort para saber hacer la elección de dónde gastar nuestro dinero. ¿Merece la pena pasar horas y horas al día trabajando para ganar un dinero que no vamos a disfrutar? La mayoría de nosotros contestaría un gran NO a esta pregunta. Por tanto, hay que tener en cuenta algunos hechos encontrados sobre la felicidad humana y cómo alcanzarla.

Los 7 pecados de la memoria: ¡Tu cerebro te engaña!

Si crees que tu memoria es de elefante, que puedes recordar todo con exactitud, y que nada escapa a ella; siento decepcionarte.  Nada más lejos de la realidad.  Y es que a nuestro cerebro le encanta cometer travesuras con nuestros recuerdos y modificarlos de vez en cuando. Descubre los 7 pecados de la memoria y ¡no te dejes engañar!

Nuestro cerebro es como un gran baúl con millones de compartimentos en los que atesoramos recuerdos, vivencias, emociones y aprendizajes. Nuestra forma de ser, pensar y actuar hoy es producto de las interacciones entre estos recuerdos y aprendizajes, de forma que nuestra memoria guía nuestra conducta de una manera que casi no podemos ni sospechar.

La manera en que construimos nuestro mundo esta intrínsecamente conectada con este inmenso baúl, y la forma en que incluimos esas vivencias es determinante para nuestro futuro. La neuropsicología ha puesto en evidencia que el concepto de que sin memoria no hay pasado es incompleto. Sin memoria nuestro futuro peligra gravemente.

Nuestro cerebro es como un baúl con millones de compartimentos

Pero el cerebro no es un fiel diario de nuestro pasado, sino que tiene la capacidad de reinventar y sobre-escribir nuestras experiencias vitales para dotarlas de un significado, de dar una coherencia a nuestra vida.

Podríamos incluso observar este fenómeno como una unificación de nuestro “Yo”, es decir, una estrategia adaptativa para aunar nuestro pasado, presente y futuro.

Es importante señalar que aunque a estos errores se les llama pecados, no sólo tienen un efecto negativo en nosotros, sino que también pueden contemplarse de una manera positiva. Estos pecados tienen una función adaptativa en nuestro organismo: Necesitamos olvidar y deshacernos de recuerdos para poder seguir adelante y dejar espacio para recuerdos más importantes.

El Dr. Daniel Sachter, catedrático en Harvard y experto en neuropsicología, nos da unas pautas para reconocer estos engranajes de la memoria, entender las malas pasadas que nos puede jugar, y aprender a conocernos un poquito más, sobre cómo entendemos, procesamos y codificamos la información de nuestro mundo.

¡Conoce los 7 pecados de la memoria!

Así pues, podemos diferenciar entre errores de omisión, que son los tres primeros. Estos pecados consisten en diferentes maneras de olvidar. Por otro lado los errores de comisión, los cuatro últimos, son los que cometemos nosotros a la hora de recuperar la información almacenada en nuestro baúl.

1er Pecado de la Memoria: Pecado de transcurso

Hace referencia a la progresiva pérdida de recuerdos que experimentamos con el paso del tiempo. Este pecado, si se produce con asiduidad e intensamente, puede ser un indicador de la enfermedad de Alzheimer.

2º Pecado de la Memoria: Pecado de distractibilidad

Sucede cuando nuestra atención no está totalmente focalizada en el material a recordar. Por ejemplo cuando olvidamos dónde hemos dejado las llaves. Es importante señalar que esta información no se ha perdido, simplemente o no se ha registrado o se ha registrado con fallos, por problemas de atención.

3er Pecado de la Memoria: Pecado de bloqueo

Conocido también como el fenómeno “Lo tengo en la punta de la lengua”.

A diferencia de los pecados anteriores, esta información sí que existe y está codificada en nuestra memoria, pero tenemos un desfase entre la evocación del recuerdo y la producción: Por ejemplo, cuando somos incapaces de recordar el nombre de un restaurante.

Cuando esto te ocurra no sigas insistiendo; relaja la mente e intenta conectarlo con sensaciones vividas en ese momento para facilitar el recuerdo.

4º Pecado de la Memoria: Pecado de Atribución errónea

Esto se produce cuando somos capaces de recordar correctamente un hecho, pero confundimos la fuente o la situación. Un ejemplo conocido de la atribución errónea es lo que le ocurrió a un psicólogo en Estados Unidos acusado de violación. La mujer dio una descripción tan precisa de él que la policía fue a detenerlo. Resulta que en el momento de la violación él estaba concediendo una entrevista por televisión. La mujer vió el programa, pero atribuyó (erróneamente)  su cara a la del violador. Aunque este es un ejemplo extremo, todos cometemos este pecado, dado que es bastante frecuente.

5º Pecado de la Memoria: Pecado de Sugestibilidad

La sugestibilidad sucede cuando voluntaria o involuntariamente alguien manipula nuestros recuerdos. Mediante preguntas hechas por personas más o menos hábiles pueden hacernos llegar a recordar como ciertas vivencias no ocurridas.

También puede ocurrir cuando nos “apropiamos” de una situación no vivida en primera persona. Suele ser característico de las personas egocéntricas, que necesitan una participación “activa” en el recuerdo.

6º Pecado de la Memoria: Pecado de Persistencia

Este pecado ocurre cuando, aunque intentemos borrar un recuerdo o hecho traumático de nuestra memoria, este persiste de forma continuada, haciéndonos revivir sensaciones negativas o angustiosas.

Este pecado está relacionado con la depresión, o con el trastorno de Estrés Postraumático.

7º Pecado de la Memoria: Pecado de Propensión

Nuestra conciencia es la responsable de este pecado, ya que nos provoca la reevaluación y transcripción de nuestros recuerdos, de manera que sean coherentes con nuestro “Yo” actual. Las personas tendemos a adaptar el pasado en base a nuestro presente. Esto explica por qué una situación vivida por dos personas puede ser tan diferente cuando se recuerda.

Si quieres profundizar un poquito más en el mundo de la memoria, te recomiendo este artículo: ¿Cómo mejorar tu memoria y tu capacidad de observación? 10 formas de entrenar tu cerebro

Si admitimos que nuestra memoria es vulnerable, podremos ser conscientes de cuando un recuerdo nos está atormentando, y seremos más versátiles a la hora de juzgarnos.

No te angusties por los pecados de omisión, vigila los pecados de comisión y recuerda:

Cuando se te olvide donde dejaste el coche, puedes tranquilizarte: tu cerebro está ocupado en retener información más importante

El Efecto Pigmalión: ¿Qué es lo que comunicas a tus hijos sin darte cuenta?

¿Qué es el Efecto Pigmalión? “Es algo que todos sabemos de algún modo, pero puede que no te lo hayan explicado nunca. Si a tu hijo, antes de una carrera, le dices: ‘te vas a caer, tú no vales para esto’, ese niño se va a caer, no hay más opciones. Porque le has hecho creer que es posible. Y hay algo que le obliga a cumplir la profecía. Pero si en lugar de eso, a ese mismo niño le dices: ‘corre, vuela, no te detengas, y si te caes, aquí estoy para levantarte’. Ese niño jugará mejor que si nunca le hubieras dicho nada…” En este artículo te contamos cómo tus palabras tienen la fuerza para condicionar el comportamiento de tus hijos. ¡Descubre cómo utilizar ese poder!

Se conoce como Efecto Pigmalión, y funciona en cualquier momento de nuestras vidas. La confianza que depositan en nosotros los demás nos dará las fuerzas suficientes para conseguir objetivos más difíciles.

“Trata a una persona tal y como es y seguirá siendo lo que es; trátala como puede y debe ser y se convertirá en lo que puede y debe ser”

El Efecto Pigmalión – La leyenda

Cuenta la leyenda sobre el efecto Pigmalión….

La leyenda de Pigmalión proviene de la antigua Grecia. Ovidio nos narra cómo existió un rey, Pigmalión, aficionado a la escultura. No encontraba esposa, así que se dedicaba a crear estatuas de bellas mujeres. Un buen día, esculpió una estatua tan bella y de tan perfectas proporciones, que acabó enamorándose perdidamente de ella. Tanto es así, que suplicó a los dioses que la hicieran real. Afrodita, diosa del amor, se apiadó del pobre escultor y le dio la vida. Pigmalión la llamó Galatea, y se convirtió en su amante y compañera de vida.

¿Qué es el efecto Pigmalión?

El efecto Pigmalión consiste en que las expectativas o creencias que una persona tiene acerca de nosotros modificarán nuestro comportamiento o rendimiento para que cumplamos esas expectativas.

De la misma manera, nosotros mismos podemos ejercer el efecto Pigmalión sobre los demás, pero hay que tener mucho cuidado al hacerlo. Si alentamos a una persona podemos conseguir que desarrolle todo su potencial, pero si ejercemos un efecto Pigmalión negativo podemos destruir las ilusiones de una persona.

Seguro que te suena el efecto placebo. Un simple caramelo de limón, dado por tu médico (o Pigmalión en este caso) puede llegar a curarte el dolor de cabeza. Simplemente porque el médico te dice que así será.

Como vemos, la perspectiva de un suceso tiende a facilitar su cumplimiento.

La explicación científica confirma el Efecto Pigmalión: Cuando alguien confía en nosotros, nuestro sistema límbico acelera la velocidad de nuestro pensamiento, haciéndonos más atentos y eficaces.

También conocido como la profecía auto-cumplida, si hay un alto deseo de que se cumpla, probablemente tenderá a cumplirse.

El Efecto Pigmalión – Qué es

“Lo que pensamos se hace real, y esto es un arma realmente poderosa.”

El poder del Efecto Pigmalión y las etiquetas que ponemos a nuestros hijos

En un pueblo de Ghana, África, poseen una tradición muy curiosa.  Cuando un niño nace se le dota de un nombre espiritual, basándose en su día de nacimiento. Cada día consta de una serie de características de personalidad que se les atribuyen a los niños.

Los que nacen en lunes, reciben el nombre de Kwadwoy, que significa paz. A estos niños se les considera tranquilos, calmados y pacíficos.

Por otro lado, los nacidos en miércoles son bautizados con el nombre de Kwaku, guerreros. Se les atribuye mal comportamiento e impulsividad.

El Efecto Pigmalión y el poder de las palabras

Un estudio examinó la frecuencia con que estos nombres aparecían en el Registro Juvenil Penal, por haber cometido algún delito. Se descubrió que había un porcentaje significativamente mayor de niños bautizados como Kwaku que como Kwadwoy en estos registros de delincuencia juvenil.

Estos resultados demostraron la influencia negativa que tiene la atribución de etiquetas tan tempranas a estos peques.

¿Es culpa realmente del nombre? Claro que no. La responsabilidad está en lo que la comunidad espera y atribuye inconscientemente a estos niños.

Cómo utilizar el efecto Pigmalión ¿Qué decir y qué no decir a tu hijo?

En la cultura occidental también percibimos el efecto Pigmalión de muchas maneras diferentes.

<< Mi hijo es que es muy tímido…>> << Es desobediente…>> <<Nunca se entera de nada…>>

Aunque los padres no sean conscientes, estas etiquetas que ponen sobre sus hijos pueden tener un efecto muy negativo a largo plazo en la autoimagen del niño. No sólo transmitimos con las palabras; los gestos, las miradas, los comentarios… también juegan un papel fundamental.

Lo paradójico de esto, es que probablemente esas expectativas que depositamos en ellos, a la larga se conviertan en rasgos de su personalidad, cuando contrariamente lo que queremos es que no ocurra eso.

Esto ocurre cuando no somos conscientes de que el auto-concepto de un niño se basa en las expectativas y creencias que los demás depositan en ellos, más frecuentemente figuras de autoridad como son los padres o los profesores.

El Efecto Pigmalión y el poder de las palabras

Imaginaros cuando ya empezamos con las comparaciones sobre sus diferentes hijos. << A ver si aprendes de tu hermano…>>

Incluso se puede llegar a automatizar el castigo, tendiendo a regañar al hijo que habitualmente se porta mal, incluso cuando en ese caso ha sido al revés. Este trato diferencial afecta no sólo a la autoestima del niño, sino que potencia ese mal comportamiento por el que es reñido.

En definitiva, lo que expresemos a un niño acerca de sus capacidades influye de manera directa en lo que se considera capaz de hacer.

Del mismo modo que el miedo tiende a provocar que se produzca lo que se teme, la confianza en uno mismo, aunque sea contagiada por un tercero, puede darnos alas.

“Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, en ambos casos tienes razón…”

Os dejo con un bello corto acerca del poder del Efecto Pigmalión…

Teoría de Piaget: Etapas del desarrollo cognitivo del niño ¿Tu hijo evoluciona según su edad?

¿Cómo puedo saber si mi hijo está aprendiendo a desarrollar ciertas habilidades cognitivas, de acuerdo a su edad? ¿cómo piensan los niños, y cuáles son las etapas en su desarrollo cognitivo? ¿Es normal que cometan errores en el lenguaje o al razonar? La Teoría de Piaget explica muy bien las diferentes etapas en el desarrollo de los niños. Descubre en este post si tu hijo evoluciona según su edad. ¡Resolvemos todas tus dudas!

Teoria Piaget: Etapas del desarrollo en niños

Es muy importante comprender el desarrollo cognitivo de los niños y entender su mentalidad en cada etapa para poder favorecer y enriquecer su aprendizaje.

El ritmo de aprendizaje de los niños es asombroso. En sus primeros años de vida se produce un desarrollo de su inteligencia y capacidades mentales, como la memoria, el razonamiento, la resolución de problemas o el pensamiento.

Piaget es uno de los psicólogos más famoso de la historia por sus descubrimientos sobre la infancia y el desarrollo de la inteligencia en niños. Dedicó su vida a investigar las diferentes etapas del crecimiento, y a entender cómo evolucionan en ellas nuestros patrones del aprendizaje, pensamiento y desarrollo cognitivo. Este artículo explica la Teoría de Piaget y ofrece una explicación sobre las diferentes etapas del desarrollo del niño.

Teoría de Piaget

La teoría de Piaget mantiene que los niños pasan a través de etapas específicas conforme su intelecto y capacidad para percibir las relaciones maduras. Estas etapas del desarrollo infantil se producen en un orden fijo en todos los niños, y en todos los países. No obstante, la edad puede variar ligeramente de un niño a otro.

Es frecuente que a edades muy tempranas, los niños no sepan empatizar como lo haría un adulto, y tengan un “pensamiento egocéntrico” de acuerdo a su edad, y a sus habilidades, al igual que es normal que cometan errores.

Durante la infancia de un niño/a, se produce un desarrollo cognitivo natural en el que los niños/as “aprenden a pensar”, o mejor dicho, a interactuar con el mundo en el que viven. Esto supone una serie de cambios evolutivos en la vida del niño, marcados por etapas durante toda la infancia, desde que nacen, hasta la pre-adolescencia. Estas etapas, donde irán desarrollando ciertas habilidades cognitivas, actualmente están divididas según “Los estadios de Piaget”.

¿Qué es la Teoría de Piaget? Jean Piaget (psicólogo y biólogo suizo) hizo numerosos estudios de la infancia en niños, dividiéndola  en etapas, que él llamó: Estadios. La Teoría de Piaget supone la división de estas etapas durante el desarrollo cognitivo de un niño , en diferentes edades.

Los estadios de Piaget son un conjunto de hechos relevantes en el proceso de desarrollo humano que ocurren próximos en el tiempo. Por ejemplo, el tipo de lenguaje que utilizan los niños puede ser diferente a una determinada edad (balbuceos, palabras inventadas, pseudo-palabras, hablar en tercera persona refiriéndose a uno mismo…), también el tipo de pensamiento (pensamiento egocéntrico en el que todo gira alrededor de lo que el niño ve o cree), o  de destrezas físicas (utilizar reflejos, gatear, después caminar, correr…). Todo este desarrollo cognitivo ocurre de forma continua y progresiva en los Estadios de Piaget , en torno a una edad aproximada.

¿En la Teoría de Piaget, cada etapa del desarrollo o estadio ocurre en un momento exacto? 

No, no tienen por qué ocurrir en un momento exacto, pero si podríamos decir que hay periodos sensibles en todas las edades, en los que es más posible y normal que se puedan desarrollar ciertas habilidades cognitivas. Es más fácil que se aprenda una determinada destreza a una determinada edad, por ejemplo, la adquisición del lenguaje, las primeras palabras, serán en torno al primer año, pero el lenguaje no se llegará a formalizar hasta los 7 años aproximadamente, con un vocabulario aún escaso, que irá aumentando en los siguientes años.

Etapas del desarrollo cognitivo del niño según la Teoría de Piaget

Piaget propuso cuatro etapas del desarrollo en niños, que son: 1ª- Periodo sensorio-motor (Niños de 0-2 años),2ª- Periodo pre-operacional (Niños de 2-7 años), 3ª- Periodo concreto (Niños de 7-11 años), 4ª- Periodo formal (Niños y adolescentes de 11-en adelante, aproximadamente hasta los 19 años). Las vemos a continuación. Descubre las etapas del desarrollo cognitivo en niños:

1- Desarrollo del niño: Etapa Sensorio Motora (Niños de 0-2 años)

Este estadio de desarrollo del niño se caracteriza por la comprensión que hace el niño del mundo, coordinando la experiencia sensorial con la acción física. En este periodo se produce un avance desde los reflejos innatos.

  • Se sabe que los niños a esta edad tienen preferencia por estímulos coloridos, con brillo, con movimiento, contraste…
  • Además construyen sus esquemas intentando repetir un suceso con su propio cuerpo, por ejemplo, hacer ruido al golpear un juguete, tirar un objeto, tirar de una manta para conseguir un objeto que hay sobre ella, etc. A esta edad, los niños están repitiendo sucesos al azar, experimentando a través de su propio cuerpo.
  • Primer contacto del bebé con el lenguaje: La primera vez que tiene el bebé contacto con el lenguaje es en el vientre materno, durante los meses de gestación ya se va familiarizando con la voz de los progenitores. Las investigaciones muestran que en los primeros días de vida prefieren el sonido de la voz humana, a cualquier otro sonido. Sorprende lo acostumbrados que están al lenguaje, ya que desde el momento que nace el bebé tiene la excepcional capacidad de distinguir el sonido del habla. Investigaciones de Casper y Spence demostraron además como los niños se sienten especialmente atraídos por el habla de sus madres, la cual reconocen antes que  la de desconocidos.
  • ¿Cómo se comunican los niños de 0 a 2 años? Al nacer, la mejor forma que tiene de comunicarse el bebé, es llorar ya que no puede emitir otros sonidos (físicamente no está preparado). Durante los primeros meses, todo serán gestos pre-lingüísticos mediante sonrisas y llantos que utilizarán de una forma involuntaria, y que más adelante, se volverá intencional cuando aprendan a utilizarlo a modo comunicativo. De todas formas, al llorar o al sonreír los padres interpretan lo que el bebé hace, y por ello ya hay una primera comunicación no intencional por parte del bebé. Después llegarán los primeros balbuceos en torno a los 6 meses con consonante- vocal ,por ejemplo,  “bababa”. Las primeras emisiones de palabras sueltas serán en torno a los 12 meses.

¿Qué podemos hacer para favorecer el desarrollo cognitivo del pequeño en la etapa sensorio motora (de 0 a 2 años)?

  1.  Potencia las reacciones circulares: ¿Has observado que tu bebé se chupa el pulgar? ¿O que produce sonidos cuando quiere dormir? ¿Que agita el sonajero y repite una y otra vez esta acción? Cuando un bebé produce una y otra un mismo comportamiento que se ha producido de forma casual, estamos ante reacciones circulares. Cuando un bebé agita su sonajero una y otra vez es porque el sonido le gusta y quiere volver a escucharlo. En ese momento puedes, por ejemplo, coger el sonajero y agitarlo apoyándolo en otra superficie para que el sonido sea diferente. De esta forma el bebé verá que se producen modificaciones o cambios y aprenderá a explorar.
  2. Déjale que juegue y explore objetos y juguetes diferentes: Para que conozca más allá de si mismo.
  3. A partir del año y medio podéis jugar a esconder objetos: Muéstrale un juguete y escóndelo, por ejemplo, debajo de una sábana. Enséñale cómo encuentras el objeto escondido. Repite la operación, pero ahora deja que sea el quién encuentre el juguete escondido.

2- Desarrollo del niño: Etapa Pre-Operacional (Niños de 2-7 años)

Esta es la segunda etapa de la Teoría de Piaget. A partir de los 3 años se produce un hecho importante en la vida de un niño, la escolarización (Educación Infantil). Esto supone un componente social muy importante.

  • El niño empieza a relacionarse con los demás, en especial con sus iguales, ya que antes de este período, las relaciones eran únicamente con la familia.
  • ¿Cómo se comunican los niños de 2 a 7 años? Aunque entre los 3 y los 7 años se produce un enorme aumento de vocabulario, los niños durante la primera infancia, se rigen por un “pensamiento egocéntrico”, esto quiere decir, que el niño piensa  de acuerdo a sus experiencias individuales, lo que hace que su pensamiento aún sea estático, intuitivo y carente de lógica. Por ello, es frecuente que hasta los 6 años, puedan cometer errores tanto para interpretar un suceso, como para expresarlo. Descubre Algunos consejos para superar la etapa del “no” en niños.
  • Hablar en tercera persona refiriéndose a uno mismo es muy normal en este periodo porque aún no tiene bien definido el concepto del “yo” que lo separa con el resto del mundo.
  • Los niños a esta edad, entre 2 y 7 años, tendrán mucha curiosidad y ganas de conocimiento, por lo que preguntarán a sus padres el “por qué” a muchas cosas.
  • En esta etapa los niños atribuyen sentimientos o pensamientos humanos a objetos. Este fenómeno se conoce como animismo.

El pensamiento “egocéntrico” según la teoría de Piaget: ¿Por qué los niños en esta etapa del desarrollo no son capaces de ponerse en el lugar de los demás? Este hecho puede relacionarse con “La Teoría de la Mente” que se refiere a la capacidad de ponerse en la mente de otra persona, es decir, la capacidad de ponerse en el lugar de otro. Los niños no desarrollan esta habilidad cognitiva hasta los 4 o 5 años. Es por eso, que el niño hasta esa edad, cree que “los demás ven y piensan como lo hace él”. Esta teoría nos ayuda a explicar por qué los niños hasta los 5 años no saben mentir ni hacer uso de la ironía.

Cada una de estas limitaciones del estadio pre-lógico serán superadas después de los 6 años o 7 años en el próximo periodo de desarrollo cognitivo y se irá consolidando hasta los 14 o 15 años.

¿Qué podemos hacer para favorecer el desarrollo cognitivo del pequeño en la etapa pre operacional (de 2 a 7 años)?

  1. Ajústate a su desarrollo cognitivo: Es importante que tengas presente las características de la etapa del niño que trates de adaptarte a su pensamiento.
  2. Pon en práctica el juego simbólico: A través de esta actividad se desarrollan muchas de sus destrezas de los niños y permiten que se vayan formando una imagen del mundo. A través del juego se pueden adquirir los roles y situaciones del mundo que nos rodea: Hacer como si comemos o bebemos, hacer como si conducimos, jugar a que somos médicos y ayudamos a otra persona, etc… Podemos poner en práctica cualquier actividad que ayude al pequeño a ampliar su lenguaje, desarrollar la empatía, y consolidar sus representaciones mentales del mundo que nos rodea.
  3. Potencia la exploración y experimentación: Que descubra los colores y su clasificación, cuéntale como suceden algunas cosas, llévale al campo y explícale algunas plantas o animales, transmite curiosidad por aprender.

3- Desarrollo del niño: Periodo concreto (Niños de 7-11 años)

En este penúltimo estadio de La Teoría de Piaget, los niños empanzarán a utilizar un pensamiento lógico sólo en situaciones concretas. En este periodo pueden realizar tareas en un nivel más complejo utilizando la lógica, así como realizar operaciones de matemáticas. Sin embargo, aunque hayan hecho un gran avance con respecto al periodo pre-lógico, en este periodo del desarrollo cognitivo pueden aplican la lógica con ciertas limitaciones: Aquí y ahora, siempre les resulta más fácil. Todavía no utilizan el pensamiento abstracto, es decir, el aplicar conocimientos sobre algún tema que desconocen, aún es complicado para los niños de esta edad.

¿Qué podemos hacer para favorecer el desarrollo cognitivo en el periodo concreto (de 7 a 11 años)?

  1. Ayuda a potenciar su pensamiento reversible: Practicar estos ejercicios pueden ayudar a desarrollar su capacidad lógica y de razonamiento. Importante para el manejo de números y matemáticas, pero también para el desarrollo de su vida adulta. Por ejemplo preguntar cual es el resultado de sumar dos números. Si el resultado es 8, podemos plantear la cuestión de forma inversa y pedir que nos ayuden a encontrar dos números que sumen 8. El pensamiento reversible se puede ejercitar casi en cualquier situación de la vida cotidiana. Por ejemplo, cuando estás en el supermercado y estimas el precio de lo que te va a costar la compra. O cuando lo haces a la inversa, y estimas cuánto deben costar cada alimento que has comprado para que te llegue con el dinero que llevas encima.
  2. Pídele que te ayude a resolver cuestiones y se plantee interrogantes: Por ejemplo, puedes preguntarle ¿Cómo ayudarías a que un animal perdido encuentre a su dueño? ¿Cómo logramos que la comida no se quede fría? ¿Cómo vamos a casa de la abuela si el coche está en el taller?
  3. Ayúdale a comprender las relaciones entre los fenómenos que suceden en la naturaleza o vida social: ¿Por qué crees que tu abuelo puede ponerse triste si no vamos a visitarle?, ¿Qué crees que pasará si este invierno no llueve nada?
  4. Potencia su capacidad de razonamiento: Ayúdale a que se cuestione hechos concretos.
  5. Utiliza Juegos mentales validados o programas de estimulación cognitiva para niños: CogniFit es el programa líder para la mejora cerebral en la infancia. Aprovecha la gran plasticidad neuronal que se da en los primeros años del neurodesarrollo, para estimular y potenciar el rendimiento intelectual en la infancia y adolescencia. Los ejercicios cerebrales que propone CogniFit consisten en atractivas actividades terapéuticas, técnicas de rehabilitación y aprendizaje orientadas a re-entrenar y mejorar las habilidades mentales que más necesite cada niño. Con este programa también podremos comparar los resultados del niño con los resultados de otros niños de su edad. ¿Cómo empezar a usarlo? Es muy fácil, sólo tienes que registrarte

CogniFit: Evaluación y estimulación cognitiva niños

4- Desarrollo del niño: Operaciones Formales (Niños y adolescentes de 11 años en adelante)

  • Este último periodo ya se caracteriza por la adquisición del razonamiento lógico en todas las circunstancias, incluido el razonamiento abstracto.
  • La novedad en este último periodo en relación con la inteligencia del niño, es, como señala Piaget, la posibilidad de que ya pueden realizar hipótesis sobre algo que no tienen aprendido de forma concreta.
  • Aquí empezará a establecerse el aprendizaje como “un todo”, y no de forma concreta como en el anterior estadio.

¿Qué podemos hacer para favorecer el desarrollo cognitivo del pequeño de los niños y adolescentes de 11 años en adelante?

  • Trata de motivar que se plantee preguntas: Utiliza hechos cotidianos y trata de que razone los factores que han provocado un determinado desenlace. Ayúdale a que se plantee deducciones o hipótesis.
  • Debate con el niño o adolescente: Intenta ayudarle a que se exprese y te explique su forma de pensar ante diferentes cuestiones. Expón tu forma de ver las cosas y encontrad los puntos positivos y negativos de cada punto de vista. Podéis abordar también problemas éticos.

Etapas desarrollo infantil Piaget

Retraso en el desarrollo de mi hijo/a ¿Debo preocuparme?

  • En primer lugar, paciencia, es cierto que hay periodos sensibles para la adquisición del lenguaje, igual que en otro tipo de habilidades, como las motoras, desarrollo cognitivo, en la lectura, etc. Pero según la Teoría de Piaget, no hay que olvidar que todo lleva un proceso continuo, que puede ser poco a poco y cualquier niño puede tardar más en aprender algo, o ser más prematuro. Aunque esto es sólo un resumen de Teoría de Piaget y las diferentes etapas en el desarrollo de los niños, hay que decir, que son datos aproximados en cuanto a las edades para podernos mover en unos estadísticos. A veces unos niños tardan un poco más en adquirir una habilidad, y luego no tiene por qué  haber ningún problema.
  • En otras ocasiones, si por ejemplo, al llegar a la época de escolarización, ha pasado un tiempo, y el niño realmente tiene dificultades, ya sea en la comunicación con los demás, dificultades para jugar, o para aprender a desenvolverse, a adquirir conocimientos de una forma muy diferente al resto de niños, es conveniente llevarlo a un especialista (psicólogo tanto en el colegio como fuera de él, y al pediatra para que nos puedan orientar).
  • Finalmente si el niño no tiene ningún problema ni patología, si tarda más o tiene dificultades en algún área tendremos que estimularle en casa y en el colegio con la ayuda que haga falta ¿Cómo cuidar el cerebro de un niño?. Pero sin que cunda el pánico, que un niño tarde más en realizar una tarea, o que tenga alguna dificultad en un momento dado, o no corresponda exactamente con los meses que propone Piaget en su teoría .no quiere decir, que más adelante, el niño no vaya a poder desarrollar una habilidad cognitiva con éxito, mediante ayuda, y esfuerzo.
  • Recuerda que un niño de 3 años no sabe mentir (de ahí el dicho “los niños siempre dicen la verdad”), ellos solo te dan un trocito de su  visión del mundo , desde “su propia ventana” . Por tanto, hay que intentar comprender que no son adultos, que están aprendiendo a desarrollarse en un mundo donde serán más independientes en un futuro, pero, que desde que nacen, van dando grandes pasos en cada etapa para aprender algo nuevo , y los adultos debemos aprender todo lo que podamos sobre su mundo, para ayudarles a avanzar, y a superar cualquier barrera.

La Teoría de Piaget, además de explicar las diferentes etapas de desarrollo en los niños de una forma muy completa, también describe la magia de los niños, con su pensamiento egocéntrico, su curiosidad por el mundo que les rodea y su inocencia, y esto nos podría hacer reflexionar en que, somos los adultos los que debemos aprender a comprender a los niños , a apoyarlos, a estimularlos y a disfrutar de ellos en cada etapa.

 

Juegos de concentración mental: 10 ejercicios imprescindibles para tu día a día

¿Tienes problemas para mantenerte concentrado/a en el trabajo o en el estudio? ¿No puedes mantener tu concentración durante mucho tiempo y sientes que te distraes con facilidad? Descubre estos 10 juegos de concentración para adultos y niños ¡Potencia tu actividad cognitiva!  La concentración es un elemento imprescindible a la hora de marcarnos objetivos, planificarlos, y llegar a la meta elegida. 

Juegos de concentración

Sin capacidad de concentración, eres como un barco a la deriva sin timón. A través de este artículo, la neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te propone unos ejercicios muy efectivos y sencillos de realizar. Descubrirás unos juegos y técnicas muy interesantes para mejorar tu concentración, por lo que ya no tienes excusa para no entrenar tu cerebro.

“La concentración es la raíz de todas las capacidades del hombre. Bruce Lee.”

¿Cómo ser más inteligente? La capacidad de concentración es clave para el ser humano. Esta habilidad puede definirse como el proceso psíquico que nos permite centrar los recursos de nuestra mente en un único objetivo o tarea que se está realizado en un momento determinado.

La concentración nos permite fijar nuestro pensamiento en una única actividad, dejando a un lado las distracciones puedan interferir en nuestra atención, en la consecución de la tarea u objetivo.

Actualmente se nos demanda que procesemos más cantidad de información, y más rápido. Para poder sobrevivir a esta vorágine informativa es vital que tengamos la capacidad cognitiva de seleccionar y diferenciar aquello relevante de lo que no lo es, y centrarnos y focalizarnos únicamente en el estímulo seleccionado.

La concentración mental es una habilidad cognitiva que necesita del razonamiento para desarrollarse, y de la atención para centrar todos nuestros recursos en el objetivo o actividad que estamos realizando.

“Nada altera mi concentración. Podrías hacer una orgía en mi oficina y yo no miraría. Bueno, quizá una vez.” Isaac Asimov

Si tienes dificultades para concentrarte en tu trabajo o en tus estudios, tengo una buena noticia para ti. La capacidad de concentración mental se puede mejorar. Con el entrenamiento adecuado, gracias a la plasticidad cerebral, podrás incrementar de manera notable y duradera tu capacidad de concentración mental, gracias a los divertidos juegos que te acerco en este artículo. No lo dudes, y ¡atrévete con los juegos de concentración que te propongo más abajo y verás como se potencia tu concentración mental!

  • El primer beneficio que notarás cuando practiques estos juegos de concentración, será la eficiencia. Serás capaz de realizar tus tareas de una manera mucho más eficaz, economizando tu tiempo y sin gastar recursos cognitivos innecesarios.
  • Otro beneficio significativo de estos juegos para potenciar tu concentración mental es que te permitirán reducir tu cansancio mental. Aunque parezca una paradoja, cuando realices una tarea de concentración mental la realizaras de una manera saludable, sin agotarte prestando atención a otras demandas o situaciones del entorno (multitasking) que antes te hacían perder tu concentración.
  • Además, una buena concentración mental te ayudará a vivir el presente de una manera más enriquecedora. Serás consciente del aquí y el ahora, porque aprenderás a prestar una atención plena al momento concreto que estás viviendo.
Beneficios de una buena concentración mental: El aquí y el ahora

10 Juegos de concentración mental

1-  Juego de concentración mental: El vaso de agua

Coge un vaso transparente y llénalo de agua hasta la mitad. A continuación cógelo con la mano que prefieras y estira tu brazo hasta la altura de tus ojos. El objetivo es mantener fijo e inmóvil el contenido del vaso, durante al menos 3 minutos.

2- Juego de concentración mental: La pared blanca

Visualiza en tu mente una pared, y píntala de blanco como tu prefieras; con una brocha, con un pincel, con un spray…. Cuando esté completamente de color blanco, dibuja en medio y grande el número 100. Bórralo como quieras y pasa al 99… y así en orden descendente. Al principio conseguirás pocos números sin distraerte, pero poco a poco y practicándolo a diario, serás capaz de llegar hasta el 0. Te recomiendo que este ejercicio lo realices cuando vayas a dormir. Si tienes muchos pensamientos rondándote la cabeza éste es el juego ideal para concentrarte únicamente en tu pared blanca.

3- Juego de concentración mental: El paseo de los aromas

Elige un parque o un camino que te guste especialmente y ve a dar un paseo. Mientras caminas, ve prestando atención a los diferentes olores y aromas que te rodean. Céntrate en uno en concreto que te guste y regodéate en él. Verás cómo se va intensificando a medida que aumenta tu concentración en ese olor.

4- Juego de concentración mental: La vela

Siéntate en el suelo, a ser posible con las piernas cruzadas sobre ti y la espalda lo más recta posible. Si esta posición resulta demasiado incómoda para ti, elige otra pero siempre sentado en el suelo, y con la espalda erguida. A continuación enciende una vela delante de ti. El objetivo de este juego es permanecer lo más quieto posible. Céntrate en el movimiento de la vela y aguanta el máximo tiempo posible en tu posición, y sin que la vela se apague. No es tan fácil como parece. Al principio aguantarás muy poco tiempo, pero con un poco de práctica conseguirás la quietud total durante al menos diez minutos.

5- Juego de concentración mental: La técnica de los dos minutos

Necesitarás un reloj con segundero. El juego consiste en que centres tu atención única y exclusivamente en la aguja del segundero, siguiendo con la vista su recorrido alrededor de la esfera del reloj. Te verás al principio sorprendido pensando en otras cosas. Cuando esto te ocurra, vuelve a empezar de nuevo e intenta pensar y concentrarte sólo en la aguja del reloj. Deberás hacer el recorrido dos veces; es decir, dos minutos.

6- Juego de concentración mental: El juego de la caja y el limón

Este ejercicio se utiliza habitualmente para preparar y concentrar a deportistas antes de su competición, pero tú también puedes beneficiarte de él. El juego consiste en visualizar una caja de cartón, simple y vacía, abierta por arriba. A continuación tienes que visualizar un limón. Concéntrate en su tamaño, aroma, textura de la corteza, simetría…

Mentalmente y sin utilizar tus manos o cualquier objeto en tu mente, transporta el limón al interior de la caja. Parece muy sencillo, pero realizarlo con atención plena requiere unas habilidades de concentración muy complejas. Es un ejercicio excelente para ir trabajando tu concentración mental.

7- Juegos de concentración: Colorea Mandalas

Los Mandalas son representaciones del macrocosmos. Su origen es indio y significa “rueda” o “círculo”. La tradición budista lo utiliza para la meditación. No te preocupes si no eres demasiado bueno realizándolos, existen multitud de cuadernillos o libros de ellos, y puedes bajarte diseños preciosos listos para colorear directamente de webs gratuitas.

Lo importante es que cuando dibujes o colorees un Mandala, te centres exclusivamente en él. Elige con cuidado los colores, escucha a tu cuerpo que es lo que quiere hacer y déjate de llevar. Saca 10 minutos al día para continuar con tu Mandala.

Además de relajarte y mejorar tu concentración, es un alimento excelente para tu cerebro y tu creatividad.

Colorea Mandalas

8- Juego de concentración mental: La figura geométrica

Busca un momento en el que estés relajado, y piensa en una figura geométrica. Ya sea un círculo, un cuadrado, un triángulo. Piensa y céntrate tan solo en la representación. Cuando tengas esta imagen bien fijada en tu consciencia, empieza por añadirle algo; por ejemplo un color. Rellénalo mentalmente, y cuando esté completo, añádele más características: Puedes jugar con el tamaño, el volumen, la densidad (puede flotar o bien ser muy pesado)

Este juego además de potenciar tu concentración mental es un aliado perfecto para desarrollar tu imaginación. Juega y crea lo que quieras a través de tu mente.

9- Juego de concentración mental: Haz sudokus

El cálculo mental es una de las actividades cognitivas que más fortalecen nuestra concentración. Sin embargo, actualmente, todos tenemos una calculadora a mano que realiza las operaciones matemáticas por nosotros. Utilizar la tecnología nos facilita el trabajo, pero también nos vuelve más vagos y distraídos. Es importante tratar de volver a manejar números mentalmente. Y los sudokus pueden ayudarnos. Si no estás familiarizado con este juego japonés, empieza con niveles para principiantes. El objetivo no es que realices los más complicados, sino que elijas adecuadamente el nivel que te suponga un reto mental, e ir aumentando su complejidad progresivamente. Puedes descargarlos de Internet de muchas páginas gratuitas y de todos los niveles.

10- Juegos de concentración para niños y adultos: Entrena tu cerebro con CogniFit

CogniFit es el programa líder en evaluación cognitiva y estimulación cerebral. Está validado por la comunidad científica y es utilizado por colegios, universidades y hospitales de todo el mundo. CogniFit permite medir y entrenar, de forma profesional y fiable, la capacidad de concentración, el nivel atencional y otras muchas áreas cognitivas fundamentales.

CogniFit programa líder en evaluación mental y entrenamiento cerebral adaptado a las necesidades de cada individúo

Los juegos clínicos para medir y mejorar la concentración mental, han sido diseñados por un equipo de neurólogos y psicólogos cognitivos que estudian la cognición y los procesos plasticidad cerebral. Algunas de las funciones cognitivas implicadas en la concentración son el control inhibitorio, enfoque, planificación, atención dividida, actualización, etc…)

A través de diferentes juegos mentales, CogniFit evalúa las debilidades y fortalezas cognitivas de la persona, y propone automáticamente un régimen de entrenamiento personalizado dirigido a mejorar la capacidad de concentración, y otras necesidades cognitivas del niño o adulto.

¡Solamente tienes que registrarte! Todos sus juegos de concentración están basados en estudios clínicos y baterías profesionales de estimulación y rehabilitación neuropsicológica.

Después de realizar los juegos de concentración, CogniFit te mostrará un gráfico con tus resultados y tu evolución. No sólo podrás entrenar y potenciar tu concentración mental, sino muchas otras capacidades cognitivas del ámbito de la memoria, percepción, coordinación, razonamiento, etc…

¡Atrévete y acepta el reto CogniFit!

Dicen que en un día alrededor de 30.000 pensamientos inundan tu cabeza, y cada uno de estos pensamientos produce una energía…

¡Imagínate concentrar la energía de todos estos pensamientos en una sola….!

Además, te animo a que leas el artículo de mi compañera Andrea García Cerdán que te propone ejercicios muy interesantes en su artículo: Gimnasia cerebral: 16 actividades que te ayudarán a mantener un cerebro sano por más tiempo

Pares craneales o nervios craneales: Qué son y qué funciones cumplen en el cerebro

Los pares craneales o nervios craneales nos permiten y facilitan realizar nuestro día a día de manera cómoda y eficiente, ya que llevan parte de la información de nuestros sentidos al cerebro y del cerebro a algunos de nuestros músculos y vísceras. Aquí te ofrecemos una pequeña guía para conocer un poco más a fondo qué son los pares craneales, su anatomía, su clasificación y su función.

Qué son los pares craneales o nervios craneales

Los nervios craneales, también conocidos como pares craneales, son 12 pares de nervios que pasan por unos pequeños orificios que se encuentran en la base del cráneo. Estos nervios se encargan de llevar información y conectar el encéfalo con diferentes partes del cuerpo (órganos sensitivos, motores, músculos, órganos, etc…)

Nuestro encéfalo está en continua comunicación a través de la médula espinal con casi todos los nervios pertenecientes al cerebro. Es decir, que si por ejemplo notamos que estamos pisando sobre algo suave, esa señal sería transmitida a través de los nervios que tenemos en las piernas, hasta llegar a la médula espinal y de ahí “hace el relevo” hasta que esa señal llegue al cerebro (orden aferente) y que en éste se emita la orden de seguir pisando porque es agradable. Esta nueva orden con sentido “descendente” o eferente saldrá de nuestro cerebro, pasando por la médula espinal y llegará de nuevo a los pies a través de las fibras nerviosas que salen de la misma.

En el caso específico de los nervios craneales o pares craneales lo que los hace únicos y especiales, es que salen directamente del encéfalo sin pasar por la médula espinal. Es decir, salen desde la parte inferior del encéfalo atravesando unos orificios situados en la base del cráneo para llegar a su lugar de destino. Curiosamente, estos nervios no sólo se dirigen a zonas propiamente entendidas como la cabeza sino que también se prolongan hacia partes como el cuello o la zona del tórax y abdomen (nervio vago).

Así pues, se podría decir, de forma general, que los pares craneales o nervios craneales constituyen la parte del Sistema Nervioso Periférico que relaciona el encéfalo con las estructuras craneales y cervicales, en sentido aferente, sensitivo y sensorial y también, eferente, motora y vegetativa. Y el resto de estímulos nerviosos aferentes y eferentes del Sistema Nervioso Central (SNC) con el resto del cuerpo se lleva a cabo a través de los nervios raquídeos.

Test Cognitivo Online de CogniFit: Evalúa de forma clínica y rápidamente tu funcionamiento cerebral, identifica debilidades y fortalezas cognitivas. Los resultados que proporciona este test neuropsicológico son muy útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Obtén tus resultados en menos de 30-40 minutos. CogniFit es la herramienta de evaluación cognitiva más recomendada y utilizada por profesionales.

Clasificación de pares craneales según posición o distribución y función

Se podría decir que el origen de la denominación de par craneal es debida a que son “parejas de nervios”. Es decir, son 12 nervios los que pertenecen al hemisferio izquierdo y sus semejantes que se encontrarían de forma simétrica, en el hemisferio derecho.

Los pares craneales o nervios craneales pueden ser clasificados o agrupados según dos criterios: el lugar del que parten y la función que cumplen.

2.1. Clasificación de pares craneales según su posición.

Tal y como se aprecia en la imagen anterior, los pares craneales o nervios craneales tienen un número romano asociado. Estos números van desde el 1 hasta el 12 correspondiendo en cada caso al par en cuestión.

Los pares craneales o nervios craneales que se originan:

    •  Por encima del tronco del encéfalo son el par I y par II.
    • Desde el mesencéfalo son el par III y IV.
    • Desde el Puente troncoencefálico (o Puente de Varolio) son los nervios craneales V, VI, VII y VIII.
  • A partir de Bulbo Raquídeo los pares craneales IX, X, XI y XII.

 2.2. Clasificación de pares craneales o nervios craneales según su funcionalidad.

    1. Función sensitiva: formada por los nervios craneales I, II y VIII.
    1. Asociados con la movilidad ocular y los párpados:  pares craneales III, IV y VI.
    1. Relación con la activación de los músculos de partes de cuello y lengua: nervios craneales XI y XII.
    1. Considerados con función mixta: pares craneales V, VII, IX y X.
  1. Como fibras de función parasimpática: III, VII, IX y X.

Los 12 Tipos de pares craneales y su función

Los pares craneales o nervios craneales tienen una función específica. En la imagen que se observa a continuación, se ve cómo con los números correspondientes a los pares craneales se puede llegar a conformar , con algo de imaginación también, lo que sería la cabeza de una persona. Los números están situados a modo de pista indicando la relación con la función que tienen. ¿Te atreverías a poder decir qué función tiene cada par craneal según su número en el dibujo antes de continuar leyendo?

Antes de comenzar, advierto que el orden con el que se va a explicar la función de cada par craneal o nervio craneal a continuación, es por razón de número romano perteneciente al nervio craneal de menor a mayor.

1. Nervio olfatorio (par craneal I)

Es un nervio sensorial, encargado de transmitir los estímulos olfativos desde la nariz hacia el cerebro. Su origen real está dado por las células del bulbo olfatorio. Es el par o nervio craneal más corto de todos.

2. Nervio óptico (par craneal II)

Este par craneal se encarga de conducir los estímulos visuales desde el ojo hasta el cerebro. Es decir, está compuesto por los axones de las células ganglionares de la retina, que llevan la información de los fotorreceptores al cerebro, donde posteriormente será integrada e interpretada. Se origina en el diencéfalo.

3. Nervio oculomotor (par craneal III)

Este par craneal es también conocido como nervio motor ocular común. Controla el movimiento ocular y es también el responsable del tamaño de la pupila. Se origina en el mesencéfalo.

4. Nervio troclear, o patético (par craneal IV)

Es un nervio con funciones motoras y somáticas que están conectados con el músculo oblicuo superior del ojo, pudiendo hacer que rote y que lo separe del globo ocular. Su núcleo también se origina en el mesencéfalo al igual que el nervio oculomotor.

5. Nervio trigémino (par craneal V)

Es un nervio considerado mixto (sensitivo, sensorial y motor), siendo el de mayor tamaño de todos los nervios craneales. Su función es llevar la información sensitiva a la cara, conducir la información a los músculos masticatorios, tensor del tímpano y velo palatino y recoger la sensibilidad de la cara y sus mucosas.

6. Nervio abducens (par craneal VI)

También es conocido como nervio craneal motor ocular externo. Es un par craneal motor, responsable de transmitir los estímulos motrices al músculo recto externo del ojo y por lo tanto, permitir que el ojo se pueda mover hacia el lado contrario de donde tenemos situada la nariz.

7. Nervio facial (par craneal VII)

Este par craneal es otro de los considerados mixtos, ya que consta de varias fibras nerviosas que realizan diferentes funciones como mandar órdenes a los músculos de la cara para poder crear expresiones faciales y también enviar señales a las glándulas salivales y lagrimales. Por otro lado, recoge la información gustativa a través de la lengua.

8. Nervio vestibulococlear (par craneal VIII)

Es un nervio craneal considerado sensorial. Se le conoce también como par craneal del nervio auditivo y vestibular conformando así vestibulococlear. Es el responsable del equilibrio y la orientación en el espacio y de la función auditiva.

9. Nervio glosofaríngeo (par craneal IX)

Es un nervio cuya influencia reside en la lengua y la faringe. Recoge la información de las papilas gustativas (lengua) y la información sensitiva de la faringe. Conduce órdenes a las glándula salival y diversos músculos del cuello que facilitan la deglución o la acción de tragar.

10. Nervio vago (par craneal X)

Este nervio es también conocido como neumogástrico. Nace en el bulbo raquídeo e inerva la faringe, el esófago, la laringe, la tráquea, los bronquios, el corazón, el estómago y el hígado. Al igual que el nervio anterior, influye en la acción de tragar pero también en mandar y transmitir señales a nuestro sistema autónomo pudiendo incluso ayudar a la regulación de nuestra activación y poder controlar los niveles de estrés o mandar directamente señales a nuestro sistema simpático y este a su vez a nuestras vísceras.

11. Nervio accesorio (par craneal XI)

Este par craneal es denominado a su vez como nervio espinal. Es un nervio motor y se podría entender como uno de los más “puros”. Se encarga del movimiento cefalogiro por su inervación del músculo esternocleidomastoideo y produce de esta forma la rotación de la cabeza hacia el lado opuesto, al mismo tiempo que la inclina hacia su lado. El nervio espinal también nos permite echar la cabeza hacia atrás. Así pues, diríamos que interviene en los movimientos de la cabeza y de los hombros.

12. Nervio hipogloso (par craneal XII)

Se trata de un nervio motor que al igual que el vago y glosofaríngeo intervienen en la musculatura de la lengua y en la acción de tragar.

El origen real y aparente de los 12 pares craneales

Cuando hablamos de los pares craneales podemos hacer referencia a dos tipos de orígenes: el origen aparente del nervio y el origen real del nervio.

En la imagen del inicio del artículo podíamos apreciar a simple vista desde qué parte del cerebro surgían los diferentes pares craneales. Esto es lo que consideramos el origen aparente, es decir, el punto desde el cual emerge el nervio desde la masa encefálica.

Por otra parte, tendríamos el origen real, que haría referencia a la ubicación de los cuerpos neuronales que dan origen a las fibras nerviosas que constituyen el nervio. Estos variarán dependiendo de la función que cumpla cada par craneal: motora o sensitiva.

A continuación se describen el origen aparente y el origen real de los 12 pares craneales:

  1. Nervio olfatorio (par craneal I):
    1. Origen aparente: A nivel de bulbo olfatorio.
    2. Origen real: Neuronas bipolares de la mucosa olfatoria.
  2. Nervio óptico (par craneal II):
    1. Origen aparente: Ángulo anterior del quiasma óptico.
    2. Origen real: Capa ganglionar de la retina.
  3. Nervio oculomotor (par craneal III):
    1. Origen aparente: Pedúnculo cerebral anteromedial.
    2. Origen real: Región pretectal.
  4. Nervio troclear o patético (par craneal IV):
    1. Origen aparente: Cara posterior de los pedúnculos cerebrales.
    2. Origen real: Núcleo en el pedúnculo cerebral.
  5. Nervio trigémino (par craneal V):
    1. Origen aparente: Cara posterolateral del puente a nivel del colículo inferior.
    2. Origen real: Ganglio de Gasser, núcleo principal en la calota de la protuberancia anular y núcleo accesorio en los pedúnculos cerebrales.
  6. Nervio abducens (par craneal VI):
    1. Origen aparente: Del surco bulboprotuberancial.
    2. Origen real: Núcleo protuberancial.
  7. Nervio facial (par craneal VII):
    1. Origen aparente: Surco del bulbo protuberancial.
    2. Origen real: Núcleo motor del nervio facial.
  8. Nervio vestibulococlear (par craneal VIII):
    1. Origen aparente: Borde inferior del puente.
    2. Origen real: Ganglios espinales.
  9. Nervio glosofaríngeo (par craneal IX):
    1. Origen aparente: Borde inferior del puente.
    2. Origen real: Núcleo dorsal glosofaríngeo, núcleo del tracto solitario, núcleo salival inferior y núcleo ambiguo.
  10. Nervio vago (par craneal X):
    1. Origen aparente: Surco posterolateral del bulbo.
    2. Origen real: Núcleo dorsal del vago, núcleo ambiguo y núcleo del tracto solitario.
  11. Nervio accesorio (par craneal XI):
    1. Origen aparente: Del surco colateral posterior del bulbo raquídeo.
    2. Origen real: Del núcleo bulbar y del núcleo medular.
  12. Nervio hipogloso (par craneal XII):
    1. Origen aparente: Surco preolivar.
    2. Origen real. Núcleo del hipogloso.

Antes de terminar, sería bueno que le echarais un ojo a este vídeo porque reúne las ideas básicas planteadas en este artículo y además al hacerlo, ¡seguro que os queda mucho más claro!

” Una imagen, vale más que mil palabras”

Trastorno de identidad disociativo (TID): Múltiples identidades en una persona

¿Alguna vez has escuchado una conversación sobre una persona con varias identidades? ¿Te suenan el doctor Dr. Jekyll y el señor Hyde? Seguro que conoces algún caso de trastorno de identidad disociativo (TID) o trastorno de personalidad múltiple. Su representación es relativamente frecuente en manifestaciones artísticas como el cine o la literatura. Descubre en este artículo qué es el trastorno de identidad disociativo, sus síntomas, causas, características, ejemplos, tratamiento y mucho más. 

Trastorno de identidad disociativo

¿Qué es el trastorno de identidad disociativo?

El trastorno de identidad disociativo (TID) o trastorno de la personalidad múltiple es una psicopatología caracterizada por la existencia de dos o más personalidades o identidades en una misma persona.

Este trastorno pertenece a la categoría de los trastornos disociativos, que presentan como rasgo común que no existe en los afectados por ellos la armonía habitual entre procesos como la emoción, el pensamiento y las sensaciones. Por otra parte, su origen no es ocasionado por un trastorno físico.

El trastorno de identidad disociativo es bastante infrecuente en la población. Aún así, actualmente se piensa que es más común que hace unos años. Asimismo, a pesar de su popularidad en el imaginario colectivo del público general, los profesionales de la salud mental todavía no comprenden lo suficiente esta psicopatología. No obstante, en este artículo profundizaremos en este tema indagando en sus síntomas, causas, tratamiento y mucho más.

Síntomas del trastorno de identidad disociativo

Según el DSM V, la última edición del manual estadístico y diagnóstico de los trastornos mentales publicado por la Asociación Psiquiátrica Americana, estos son los signos y síntomas del trastorno de identidad disociativo:

  • Perturbación de la identidad que se caracteriza por dos o más estados de la personalidad bien definidos, puede describirse en algunas culturas como una experiencia de posesión.
  • Lapsos recurrentes en la memoria de acontecimientos cotidianos, información personal importante, y/o sucesos traumáticos incompatibles con el olvido ordinario.
  • Los síntomas causan malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
  • La alteración no es una parte normal de una práctica cultural o religiosa ampliamente aceptada. Es importante recalcar que en los niños pequeños los síntomas no deben ser ocasionados por juegos como los realizados junto a un amigo imaginario u otros similares.
  • Los síntomas no pueden atribuirse a los efectos fisiológicos de una sustancia (por ejemplo,  una laguna mental o comportamiento caótico durante la intoxicación alcohólica) u otra afección médica (como una epilepsia parcial compleja).

Características del Trastorno de identidad disociativo

  • El trastorno de identidad disociativo afecta más a mujeres que a hombres: Aún así, es infrecuente en ambos géneros.
  • En este trastorno pueden existir incluso una centena de personalidades en la misma persona: Aunque es inusual que haya más de diez.
  • Estas personalidades pueden ser radicalmente diferentes entre ellas: Por ejemplo, la identidad principal de una persona puede pertenecer a un trabajador responsable, eficiente y anodino (A), otra a una adolescente radical, despreocupada y agresiva (B) y la que se impone con menos frecuencia a un anciano bondadoso e indeciso (C).
  • No siempre las diferentes personalidades se conocen entre ellas: Siguiendo el ejemplo de la característica anterior, es posible que A no sepa nada sobre la realidad de B y C. En cambio, B y C pueden opinar sobre las otras personalidades e incluso entablar conversaciones con ellas.
  • Las diversas personalidades pueden tener distintas capacidades físicas: Una puede tener una fuerza impresionante o destacar por su agudeza visual mientras el resto no poseen estas características o disponen de habilidades totalmente opuestas.
  • Las personalidades no siempre recuerdan lo que han hecho las demás: Mientras unas son capaces de rememorar experiencias completas o parciales vividas por las otras, algunas son completamente ajenas a lo que ha sucedido con su cuerpo mientras no se encontraban activas.
  • El control del individuo puede ser tomado por las diferentes personalidades en momentos distintos: Aún así, también es factible que se manifiesten al mismo tiempo.
  • Los cambios de identidad se producen repentinamente: Es posible pasar de una personalidad a otra sin previo aviso. Estas transiciones pueden deberse a que una identidad desea escapar de un hecho determinado y necesita ser protegida por otra más fuerte.
  • Las personas con TID pueden llevar una “vida normal”: De hecho, es posible que la gente no advierta que los individuos con este trastorno posee múltiples personalidades.

Causas del Trastorno de identidad disociativo

El interés de los profesionales de las psicopatologías por indagar en el inicio de los trastornos disociativos es prometedor. Sin embargo, hoy en día se desconoce bastante información sobre ellos. La mayoría de las investigaciones dedicadas al trastorno de identidad disociativo se basan en estudios de casos. Estas son las principales causas propuestas hasta ahora.

El trastorno de identidad disociativo se origina generalmente en la infancia, aunque no se diagnostica hasta etapas posteriores de la vida. Aún así, es posible que los individuos recuerden indicios como escuchar diferentes voces pertenecientes a sus otras personalidades en su niñez. Según los conductistas, este trastorno se debe a que la gente con TID aprendió a crear personalidades diferentes para evitar castigos o críticas.

El principal motivo que subyace al trastorno de identidad disociativo son los abusos sexuales o físicos en la infancia. Aunque otros tipos de experiencias traumáticas también pueden causar esta psicopatología. De hecho, numerosos especialistas opinan que la amnesia y la necesidad de que unas personalidades protejan a las otras se debe a la represión de los recuerdos de los sucesos desagradables experimentados por estas personas.

Películas sobre trastorno de identidad disociativo

En este apartado exponemos a través de célebres ejemplos cómo se ha tratado el trastorno de identidad disociativo en el cine. Por cierto, es recomendable que no veas estos vídeos si aún no conoces los desenlaces de estas películas. No deseamos desvelar el final de las obras que mostramos a continuación.

Psicosis

El club de la lucha

Identidad

Tratamiento del trastorno de identidad disociativo

Las personas con trastorno de identidad disociativo se enfrentan a un sinfín de obstáculos en diversas áreas de sus vidas. Su psicopatología puede generar pensamientos notablemente negativos sobre ellos mismos y su realidad, causarles problemas en diversos ámbitos de sus vidas, etc.

Es fundamental que la gente con TID busque ayuda profesional para aliviar su malestar y mejorar su calidad de vida. Suele recomendarse un tratamiento psiquiátrico farmacológico a los afectados por este trastorno. Asimismo, es preciso acompañarlo de una terapia adecuada.

Los terapeutas encargados de tratar a los pacientes con trastorno de identidad disociativo han de ser flexibles. Es importante que se adapten a sus diferentes personalidades. También es preciso que los afectados identifiquen su trauma. Así será más sencillo que sean capaces poco a poco de afrontarlo sin recurrir a sus otras personalidades.

Afortunadamente, estas personas pueden trabajar, mantener relaciones interpersonales satisfactorias y llevar a cabo perfectamente diversas actividades cotidianas. No obstante, es complicado controlar este trastorno y causa mucho dolor tanto a los que lo padecen como a sus seres queridos. Es importante que la gente con TID sea apoyada por las personas cercanas a ellos.

¿Existe realmente el trastorno de identidad disociativo? 

Es posible hallar varios casos descritos por especialistas sobre personas con trastorno de identidad disociativo. Sin embargo, existen bastantes escépticos que dudan sobre la realidad de esta psicopatología.

¿Y si un acusado por delinquir alega no recordar nada y que la culpable es otra personalidad que no controla? Esta es una de las principales razones que dan lugar a estas críticas. Es posible fingir este trastorno y resulta complicado saber cuándo es real y cuándo es simplemente una estrategia.

Esta situación da lugar a sospechas y a bastantes problemas legales y jurídicos. Por otra parte, también se comenta el sobrediagnóstico de algunos profesionales sanitarios. Esto se debe en ocasiones a su forma de comunicarse con los pacientes o a su interés en el caso. Aún así, podemos confiar en que las investigaciones en psicología forense avancen y arrojen luz sobre este asunto.

Por último, aquí puedes ver un vídeo de la serie de documentales America Undercover de HBO. Tres personas con trastorno de identidad disociativo cuentan sus experiencias en este documental. Asimismo, se indaga en las causas de su trastorno, se presenta su vida cotidiana, los obstáculos que tienen que superar, cómo son tratados por profesionales y su capacidad para adaptarse.

 

Muchas gracias por leer este artículo. Te invitamos a comentar si deseas que resolvamos tus dudas o deseas hacer alguna aportación.

Distorsiones cognitivas: Todo lo que necesitas saber sobre ellas y cómo evitarlas

¿Qué son las distorsiones cognitivas? ¿Cuáles son sus características? ¿Y sus consecuencias? ¿Qué tipos de distorsiones cognitivas existen? En este artículo resolveremos estas cuestiones a través de varios ejemplos que te permitan identificarlas. Además, te daremos algunos consejos que te posibiliten enfrentarte a estas creencias erróneas e incrementar tu bienestar.

¿Qué son las distorsiones cognitivas?

Una cantidad inconcebible de estímulos nos rodea en cada momento. Tenemos que detectar los diferentes hechos que suceden en nuestro entorno, prestar atención a los relevantes para nosotros, tomar decisiones óptimas en función de las circunstancias, recordar ciertos datos que pueden resultarnos útiles en el futuro, etc.

Necesitamos atajos que nos permitan pensar y actuar rápidamente. Por lo tanto, es lógico que cometamos sesgos cognitivos, que son errores ocasionados al procesar la información. Tienen lugar cuando no analizamos detenidamente una situación y pasamos por alto datos básicos.

Por ejemplo, estaremos experimentando un sesgo cognitivo si afirmamos que no es necesario estudiar para un examen tipo test porque una vez aprobamos eligiendo arbitrariamente las respuestas.

Las distorsiones cognitivas son un tipo de sesgo negativo. Son tendencias que conducen a las personas a interpretar el mundo de forma irracional y desadaptativa para ellas. Si alguien opina que todas las personas se apartan de él en el metro por su físico sin motivo aparente, estaría bajo los efectos de una distorsión cognitiva.

Es pertinente que sepamos que nuestros pensamientos influyen notablemente en nuestra manera de percibir cualquier evento de nuestro día a día. Nuestra actitud ante los hechos es prácticamente tan importante como lo que nos sucede. A continuación, te daremos recomendaciones para que seas capaz de evitar los pensamientos negativos que deforman tu realidad y te impiden ser feliz.

Distorsiones cognitivas: Características

  • Están relacionadas con problemas mentales: Estas desviaciones del razonamiento son frecuentes en personas con trastornos psicológicos y perpetúan problemas como la depresión o las fobias.
  • No son trastornos mentales: Cualquiera de nosotros puede tener una distorsión cognitiva en un momento dado. ¿Quién no se ha sorprendido con un pensamiento desmedidamente catastrofista alguna vez?
  • Son difíciles de reconocer: Solemos estar tan centrados en nuestra manera de ver la vida que a veces nos cuesta reflexionar sobre la racionalidad de nuestros pensamientos.
  • Es posible vencerlas: Con fuerza de voluntad, en ocasiones con ayuda profesional, las distorsiones cognitivas pueden ser neutralizadas.

Distorsiones cognitivas: Causas y consecuencias

Cada persona interpreta el mundo a través de una perspectiva distinta. No podemos ser totalmente objetivos. No obstante, sí tenemos unas creencias comunes y somos capaces de advertir cuándo alguien está desarrollando conductas desadaptativas o tiene una percepción bastante errónea de la realidad. Por otra parte, unas personas son más propensas a las distorsiones cognitivas que otras.

En cuanto a las causas de las distorsiones cognitivas, es posible aprender a malinterpretar la realidad. Desde la infancia construimos esquemas que nos ayudan a entender cómo funciona el mundo. Si tras una mala experiencia comenzamos a dar por hecho que cada vez que alguien se ríe es porque se está burlando de nosotros, tal vez arrastremos esta creencia a lo largo de los años. Esta situación incluso puede dar lugar a problemas psicológicos graves.

Además, dado que no somos capaces de procesar todos los estímulos presentes en cada momento, es probable que directamente empleemos la información que nos aportan las distorsiones cognitivas sin cuestionarnos su veracidad. En consecuencia, estas desviaciones del proceso de razonamiento perduran.

Los resultados de las distorsiones cognitivas son ira, frustración, tristeza, miedo, baja autoestima, bajo autocontrol, síntomas de ansiedad, etc. Su principal efecto es un profundo malestar que repercute en varias áreas de la vida de los que las sufren con asiduidad.

Asimismo, dado que solemos ser coherentes con nuestros pensamientos a la hora de actuar, estos errores generan comportamientos bastante perjudiciales para el afectado y también para sus relaciones con los demás.

Por ejemplo, si estamos convencidos de que alguien está siendo agresivo con nosotros (aunque no existan evidencias), probablemente reaccionaremos como si la confrontación con la otra persona fuera real. Por lo tanto, seremos desagradables con nuestro interlocutor.

Distorsiones cognitivas: Tipos y ejemplos

Estos son los 17 tipos de distorsiones cognitivas más frecuentes según Yurica y DiTomasso con un ejemplo que ilustra cada una.

1. Inferencia arbitraria/saltar a las conclusiones

Son originadas cuando se llega a una deducción sin analizar previamente los diferentes elementos a tener en cuenta.

“Mi pareja me engaña porque se ha comprado una camisa nueva”.

2. Catastrofismo

Es la tendencia a imaginarse que una situación ha sido provocada por un evento excesivamente negativo sin haber observado evidencias previamente.

“Seguro que no ha vuelto a casa todavía porque ha tenido un accidente”.

3. Comparación

Consiste en pensar repetidamente que uno es inferior a los demás tras compararse con ellos.

“No tengo ni la mitad de talento que la gente que me rodea”.

4. Pensamiento dicotómico/blanco o negro

Se basa en valorar todas las situaciones de forma reduccionista y rígida. Las personas que piensan así sólo conciben que unas circunstancias sean absolutamente favorecedoras o totalmente adversas, buenas o malas, etc.

“Si no se lo pasa bien todo el mundo en la fiesta seré el peor anfitrión de la historia”.

5. Descalificación de lo positivo

Estriba en despreciar y no reconocer lo que uno ha hecho bien o las cosas buenas que le pasan.

“Bah, es la suerte de los tontos”.

6. Razonamiento emocional

Consiste en extraer consecuencias a través de las emociones que uno siente.

“Hablar en público es perjudicial para la salud porque sentí mucha vergüenza en aquel discurso”.

7. Construir la valía personal en base a opiniones externas

Se basa en juzgarse a través de los comentarios de los demás (o las interpretaciones que hacemos de ellos).

“Soy un completo desastre porque mi jefe me riñó por llegar tarde”.

8. Adivinación

Estos errores tienen lugar cuando una persona cree que es capaz de predecir el futuro.

“Ya estoy viendo cómo la gente se reirá de mí si asisto al partido”.

9. Etiquetado

Se basa en calificarse despectivamente.

“Los perdedores inseguros como yo lo seguirán siendo siempre”.

10. Magnificación

Es la inclinación a centrarse excesivamente en un hecho o una característica personal y exagerar sus rasgos negativos.

“Desmayarme en el supermercado es lo peor que me ha pasado en la vida”.

11. Leer la mente

Tendencia a suponer que uno sabe lo que los demás están pensando sin tener la más mínima prueba.

“Sé que piensa que estoy feo me ponga lo que me ponga”.

12. Minimización

Estriba en minusvalorar los la relevancia de los hechos positivos que le suceden a uno mismo o sus rasgos personales.

“Todos los comentarios que hago son insignificantes”.

13. Sobregeneralización

Sucede cuando se realizan deducciones a partir de sucesos poco representativos.

“Todos los insectos son tremendamente peligrosos porque una vez una avispa me picó”.

14. Perfeccionismo

Es la tendencia a desear e intentar desesperadamente que todo salga según las expectativas de la persona con esta distorsión cognitiva.

“Cualquier examen en el que mi nota baje del diez es tremendamente mediocre”.

15. Personalización

Ocurre cuando un individuo piensa que otra persona se ha comportado de determinada manera por su culpa sin tener motivo alguno.

“Seguro que esa señora se ha cambiado de acera por no cruzarse conmigo”.

16. Abstracción selectiva

Es la tendencia a valorar una situación centrándose únicamente en un aspecto negativo.

“Me equivoqué de palabra un par de veces mientras exponía, fijo que nadie entendió nada de lo que dije”.

17. Afirmaciones con “debería”

Son las creencias inflexibles de una persona sobre lo que supuestamente tendrían que hacer otras personas o ella misma.

“Debería ser tan encantador como ese actor”.

¿Has pensado en alguna persona en concreto al leer este apartado? ¿Sueles tener ideas similares frecuentemente?

Distorsiones cognitivas: Terapia Cognitiva

Aaron Beck es un psiquiatra estadounidense que creó la terapia cognitiva en los años sesenta. Su descontento con el psicoanálisis fue uno de sus motivos para desarrollar esta alternativa. Padeció una depresión y otros problemas psicológicos. Estudió científicamente diversos trastornos como la depresión y las fobias a través de métodos como la observación de sus pacientes e incluso mediante la autoobservación.

La terapia cognitiva es bastante popular en la actualidad y es un método bastante efectivo para modificar las distorsiones cognitivas de los pacientes. Se centra en la repercusión de los procesos cognitivos en nuestra salud mental. Una forma pesimista de percibir la realidad puede ser un elemento básico en el origen de un trastorno psicológico y una de las culpables de su mantenimiento.

No obstante, los profesionales de esta terapia afirman que los elementos cognitivos no son los únicos responsables de los problemas mentales, otros factores como el ambiente también son considerados por ellos.

Beck y sus seguidores opinan que las personas sienten malestar por la interpretación de los hechos, más que por lo que los sucesos son en realidad. En consecuencia, el objetivo de los especialistas que adoptan esta perspectiva es que sus pacientes reconozcan sus distorsiones cognitivas y les proporcionan alternativas para que logren adaptarse de una forma más realista y positiva al mundo. Varias investigaciones han demostrado empíricamente su validez.

Aprende a identificar distorsiones cognitivas

Tú puedes comenzar a detectar distorsiones cognitivas hoy mismo, independientemente de si deseas buscarlas entre tus propios pensamientos o si te preocupa especialmente uno de tus seres queridos. A continuación te proponemos unos sencillos ejercicios que te posibilitarán adoptar un punto de vista más racional.

Ejercicios para identificar las distorsiones cognitivas

  • Reflexiona sobre tus pensamientos: Realizar una autoevaluación nunca viene mal (mientras no nos juzguemos obsesivamente). De hecho, si adviertes que aparecen constantes distorsiones cognitivas entre tus pensamientos, puedes registrarlas para ser más consciente sobre ellas. Un diario puede ser una buena herramienta para explorar estas desviaciones del proceso de razonamiento. Comprender que no tienes motivos para pensar que “tienes la peor suerte del mundo” o que “deberías lucir un cuerpo perfecto”, racionalizar estas creencias y detenerlas cada vez que aparezcan es más sencillo si las examinas y profundizas en ellas.
  • Hazte preguntas: Aunque no estemos acostumbrados, es posible adquirir el hábito de detenerse a cuestionar nuestras opiniones para detectar posibles distorsiones cognitivas. Así evitaremos dar por hecho datos erróneos.
  • Procura conocer el punto de vista de los demás: Tengamos distorsiones cognitivas o no, considerar las perspectivas de otras personas siempre nos enriquecerá. Además, considerar las afirmaciones de los otros nos hará menos proclives a dejarnos llevar por equivocaciones.
  • Busca fuentes de información fiables: No es recomendable fiarse de cualquier página de Internet o de algún informante poco serio. Igualmente, nosotros o nuestros conocidos también podemos estar equivocados. Por lo tanto, es aconsejable contrastar la información que tenemos para evitar distorsiones cognitivas como las catastrofistas.
  • Desarrolla tu pensamiento críticoNunca es tarde para comenzar a pensar más analíticamente. Así conseguirás ver las situaciones de una manera holística sin dejarte llevar por los datos más simples y evidentes. Por ejemplo, busca las ventajas y las desventajas cuando te enfrentes a una decisión o te enfrentes a un reto.
  • Pregunta a tus seres queridos: Si sospechas que puedes estar dejándote llevar por las distorsiones cognitivas, también puedes abordar este tema con alguien de confianza. Te ayudará a contemplar tu situación más objetivamente.

Por cierto, a veces no es sencillo tratar con personas con distorsiones cognitivas. Aún así, es preciso que recordemos el malestar que estos errores del razonamiento causan y seamos empáticas con ellas. Cualquiera puede tener estos pensamientos irracionales en un momento dado. Ser demasiado críticos con los demás en estos casos, presionarlos o enfadarnos con ellos probablemente empeore la situación.

Consejos para evitar las distorsiones cognitivas

1. Recuerda que es posible cambiar tu forma de pensar

Las malas experiencias por las que pasamos a lo largo del ciclo vital pueden marcarnos. Algunas son especialmente duras y es imposible olvidarlas de un día para otro. No podemos cambiar el pasado, pero sí escoger nuestra actitud y qué enfoque deseamos adoptar en el futuro.

No conseguiremos deshacernos de nuestras distorsiones cognitivas sin esfuerzo, aunque es posible lograrlo con perseverancia y muchas ganas. Puedes probar a buscar argumentos positivos que contradigan tus pensamientos negativos o irracionales. Seguro que acabas adoptando otro punto de vista más beneficioso.

2. Cuida tu lenguaje

Cómo nos expresamos verbalmente tiene más repercusión sobre nuestra conducta y nuestros pensamientos de lo que solemos creer. Decir demasiado a menudo frases como “qué asco de vida” o “tendría que…” nos predisponen a tener una actitud inflexible y pesimista hacia nosotros mismos. Cambiar estas expresiones por otras que nos permitan imaginarnos como personas más competentes y acercarnos a lo que nos gustaría ser es conveniente para incrementar nuestro bienestar.

3. Mantén hábitos mentalmente saludables

Nuestra salud mental es tan imprescindible como la física. De hecho, ambas son indispensables para lograr un completo bienestar. Hay ciertos hábitos que te ayudarán a cuidarte; procura desarrollar tu inteligencia intrapersonal y tu inteligencia emocional, no pretendas aparentar algo que no eres, aliméntate de forma saludable, descansa suficientemente, etc. ¡Y no olvides dedicar tiempo a las actividades que te hacen feliz!

4. Apóyate en tus seres queridos

Tal vez pienses que tus amigos o familiares no van a entender cómo te sientes, que no tienes tiempo para hablar sobre estos temas, que no es importante desahogarte, etc. Sin embargo, mantener unas relaciones sociales positivas es una de las mejores armas para prevenir cualquier tipo de malestar psicológico. Expresar nuestros sentimientos y dialogar sobre nuestras creencias es esencial para sentirnos bien y alejar los pensamientos negativos.

5. Si necesitas ayuda, confía en un profesional

En algunos casos, aunque procuremos seguir las recomendaciones comentadas previamente, es preciso contactar con un especialista. Existen soluciones realmente eficaces para superar estos problemas. No dudes en ponerte en manos de un experto si lo necesitas. Mejorar tu calidad de vida es posible.

Muchas gracias por leer este artículo. Y tú, ¿observas frecuentemente distorsiones cognitivas? Te invitamos a comentar si te has quedado con alguna duda o deseas hacer alguna aportación sobre este tema.

La principal fuente de este artículo es:

RUIZ, M. A., DÍAZ, M. I. & VILLALOBOS, A. (2012). Manual de Técnicas de Intervención Cognitivo Conductuales. Bilbao: Desclée De Brouwer

Estados de conciencia: Qué es la conciencia, sus niveles y contenido

Seguro que has oído hablar de la conciencia o de los estados de conciencia: son conceptos misteriosos y complicados para las personas ajenas a las ciencias cognitivas. En este artículo te resumimos las ideas más importantes: cómo se miden los estados de conciencia, niveles, contenidos, estados alterados de conciencia, etc… de forma sencilla. 

¿Qué es la conciencia y estados de conciencia (EC)?

El estado de consciencia, o conciencia se puede definir como el estado en el que se encuentran activas nuestras fuciones neurocognitivas superiores (atención, percepción, lenguaje, funciones ejecutivas, memoria y coordinación). Este estado se da cuando el sujeto tiene conocimiento de si mi mismo y del entorno que le rodea.

Tener conciencia significa tener una experiencia -la experiencia subjetiva, el fenómeno de ver una imagen, oír un sonido, tener un pensamiento o sentir una emoción-. Tenemos conciencia incluso cuando “soñamos despiertos” o cuando soñamos dormidos, ya que tenemos experiencia.

La conciencia solamente se desvanece en el sueño profundo, en estados de anestesia general, o en otros estados que veremos más tarde; estados en los que no experimentamos nadaSe sabe que para tener conciencia es necesario el correcto funcionamiento de unas estructuras cerebrales determinadas.

Aunque las experiencias son privadas, podemos deducir que las personas tienen un estado conciencia si están en estado de vigilia y actúan con intencionalidad.

El nivel o estado de conciencia se suele evaluar puntuando las funciones visuales, auditivas, verbales y motrices utilizando escalas estandarizadas. También se evalúa el estado de conciencia pidiendo a los participantes que realicen conductas en respuesta a preguntas sencillas (“Presione este botón o mire hacia arriba si ve una cara en esta foto“). No obstante, puede existir conciencia en ausencia de respuestas conductuales. Por ejemplo, en el estado de mínima conciencia los pacientes están alerta y conscientes, aunque no ofrecen ninguna respuesta aparente. 

El estado de conciencia es un concepto que tiene dos grandes componentes:

  • El nivel de alerta (el nivel, o estado de conciencia)
  • La consciencia del entorno y de uno mismo (contenido de la conciencia).

Se necesita estar en estado de vigilia para tener conciencia (con la excepción del estado REM).

Contenido de la conciencia

En el primer nivel o estado de conciencia se establece una diferencia entre focalizar la atención hacia fuera, hacia el ambiente; y focalizarla hacia dentro, hacia uno mismo (autoconciencia). 

Se asume que para dirigir la atención hacia dentro o hacia fuera, un organismo debe estar alerta. Si un organismo no está alerta, está inconsciente, y no hay procesamiento de la información. Los estados donde no hay conciencia son el coma y el sueño profundo.

1- Nivel de alerta:

En el primer nivel o estado de conciencia, cuando alguien está alerta pero no consciente, un organismo experimentará percepciones, sensaciones, pensamientos, etc., pero no será consciente de esta experiencia. El organismo estará totalmente inmerso en la experiencia y será un actor irreflexivo de su ambiente. La mayoría de los animales se encuentran en este nivel de conciencia. Este nivel enfatiza el procesamiento de la estimulación externa, sin incluir a la propia persona como objeto de conocimiento, la cual es necesaria para movernos e interactuar en el ambiente.

En el primer nivel de alerta están los pacientes vegetativos. Los pacientes están despiertos, despiertan del coma, pero no muestran interacción “voluntaria” con el ambiente. Estos pacientes tienen sus ojos completamente abiertos pero, por definición, no son conscientes de sí mismos ni de su alrededor. Suelen hacer muecas, llorar o sonreir, aunque nunca en contingencia a estimulación externa; mueven los ojos, cabeza y extremidades de forma automática y sin sentido. El estado vegetativo es frecuentemente, pero no siempre, crónico. Si se proporciona cuidado médico (hidratación y nutrición artificial) los pacientes pueden sobrevivir durante años.El siguiente nivel se refiere a la “perspectiva en primera persona” o”perpectiva subjetiva; e implica la conciencia corporal, la cual permite la navegación espacial.

2- Nivel de “autoconciencia”:

El siguiente nivel o estado de conciencia, la “autoconciencia” se refiere a la capacidad de ser el objeto de nuestra propia atención. Ocurre cuando atendemos nuestro mundo interno y nos convertimos en observadores reflexivos de nosotros mismos. El organismo es entonces consciente de que está alerta y experimentando eventos mentales específicos, emitiendo conductas, etc. Una criatura con un lenguaje competente podría verbalizar cosas como “me siento cansado”.

3- Nivel de “meta-autoconciencia”:

Un último nivel de conciencia es la “meta-autoconciencia” -ser consciente de que uno es autoconsciente-. Representa una extensión lógica del nivel previo. Mientras que un sujeto con autoconciencia diría “tengo hambre”, un sujeto con meta-autoconciencia diría “soy consciente de que tengo hambre”.

Estados de conciencia ¿Cómo se sabe que los pacientes son completamente inconscientes?

Algunos autores proponen que una mueca o la respuesta al dolor demuestran destellos de algún estado de consciencia. Se sabe que cuando el diagnóstico se realiza con insuficiente cuidado, hasta uno de cada tres pacientes vegetativos son en realidad conscientes – aunque sea en estado de “mínima conciencia”. El error diagnóstico puede explicarse en parte por las dificultades en detectar signos de conciencia en pacientes con niveles cambiantes de actividad, atención y percepción.

Los últimos estudios de Neuroimagen Funcional están midiendo la actividad neural en reposo y durante estimulación externa (por ejemplo, ante estímulos dolorosos) en estos pacientes, mostrando valores más bajos. Otros estudios, utilizando drogas anestéticas, han mostrado una reducción de la actividad cerebral a la mitad de valores normales. Por otra parte, se observan reducciones similares en la actividad metabólica en el sueño profundo, aunque en el estado de sueño REM el metabolismo cerebral vuelve a los valores normales de la vigilia. En el estado vegetativo, el estado de “vigilia sin conciencia”, la actividad también baja a aproximadamente el 50% de los valores normales.

Sin embargo, en algunos pacientes que se recuperan estos niveles no muestran cambios sustanciales. Asimismo, voluntarios sanos muestran valores comparables a personas en estado vegetativo. Por el contrario, pacientes vegetativos muestran valores cercanos a los normales.

Por lo tanto, la relación entre niveles globales de función cerebral y presencia o ausencia de conciencia no es absoluta. Parece que ciertas áreas del cerebro son más importantes que otras para su emergencia. 

Diversos estudios de neuroimagen han intentado identificar las regiones que muestran disfunción en sujetos en estado vegetativo en comparación con sujetos sanos conscientes. Estos estudios han identificado disfunción no en una región, sino en una amplia red fronto-parietal, conocida por estar activa “por defecto”, en sujetos cuando descansan.

¿Sienten o padecen algo los pacientes en estado de conciencia vegetativo?

Una cuestión importante, por sus implicaciones sanitarias, es si los pacientes en estado vegetativo poseen percepción residual de dolor. Estudios que utilizan estimulación eléctrica de alta intensidad, experimentada como dolorosa en pacientes sanos, muestran activación en zonas de bajo nivel (tallo cerebral, el tálamo y corteza somatosensorial primaria) en pacientes vegetativos. Curiosamente, no se activaron áreas de alto nivel en la percepción del dolor (cortezas somatosensioral secundaria, insular, parietal posterior y cingulado anterior). De forma similar, la estimulación auditiva activa áreas auditivas pero no áreas de alto nivel en pacientes vegetativos.

En resumen, los pacientes vegetativos aún muestran activación cerebral, pero parece estar limitada a áreas de bajo nivel (subcorticales y corticales), y parecen mostra una desconexión de la red fronto-parietal relacionada con la conciencia.

Es un gran reto distinguir conductualmente pacientes en estado vegetativo con pacientes en estado de mínima conciencia porque ambos son, por definición, no-comunicativos. La Neuroimagen Funcional puede ser de gran valor para diferenciar objetivamente los patrones de activación ante estimulación externa. Recientemente, Schiff y cols. uitilizaron fMRI para estudiar pacientes en estado de mínima conciencia y sus resultados revelaron activación en áreas de lenguaje en respuesta a estimulación auditiva de narrativas personales, cosa que no ocurre en pacientes en estado vegetativo. En conclusión, la utilización de técnicas de Neuroimagen Funcional puede mejorar nuestra caracterización de pacientes supervivientes de daño cerebral grave, no sólo en el aspecto diagnóstico, sino también para diferenciarlos en términos de tratamiento, predecir su evolución, y mejorar las decisiones en las últimas fases de la vida.

Otros estados de conciencia disociados

El estado vegetativo no es el único que muestra disociación entre nivel de alerta y nivel de conciencia. En otros estados, los pacientes están alerta, pero muestran una conducta automática y sin finalidad:

  • Epilepsia y estado de consciencia: Las ausencias de conciencia se presentan como episodios cortos (entre 5-10 segs.), en las que muestran mirada fija y falta de respuesta, frecuentemente acompañadas por pestañeo. Los estudios de Resonancia Magnética Funcional han mostrado desactivación masiva en las zonas relacionadas con la conciencia. La epilepsia del lóbulo temporal también puede alterar la conciencia. La falta de respuesta suele durar varios minutos y los pacientes pueden mostrar atuomatismos manuales y orales. 
  • Sonambulismo y estado de consciencia: Se trata de una condición anormal que ocurre durante el sueño profundo. Es otro ejemplo de falta de respuesta transitoria, con nivel de alerta parcialmente preservada y conducta semi-intencionada, como el andar.

Referencias

Koch, C., Massimini, M., Boly, M., & Tononi, G. (2016). Neural correlates of consciousness: progress and problems. Nature Reviews Neuroscience, 17(5), 307–321

Laureys, S. (2005). The neural correlate of (un)awareness: lessons from the vegetative state. Trends Cogn. Sci. 9, 556–559

Morin, A. (2006) Levels of consciousness and self-awareness: A comparison and integration of various neurocognitive views. Consciousness and Cognition, 15(2), 358–371

Posner, J. B., Saper, C. B., Schiff, N. D. & Plum, F. Plum and Posner’s Diagnosis of Stupor and Coma (Oxford University Press, 2007).

Tononi, G. (2012) The integrated information theory of consciousness: an updated account. Arch. Ital. Biol. 150, 56–90

Salek-Haddadi, A. et al. (2003) Functional magnetic resonance imaging of human absence seizures. Ann. Neurol. 53, 663–667

Zeman, A. (1997) Persistent vegetative state. Lancet 350, 795–799

Aprendizaje significativo: ¿Cómo interiorizamos la información?

¿Qué es el aprendizaje significativo? El aprendizaje es una parte esencial de nuestras vidas. Necesitamos adquirir constantemente nuevos conocimientos y ponerlos en práctica para adaptarnos correctamente al medio. A veces no basta con retener largas listas de datos, debemos interiorizarlos. La teoría del aprendizaje significativo de Ausubel explica cómo integramos la información en nuestro cerebro. En este artículo te daremos consejos para que logres aprender significativamente.

Aprendizaje significativo: Definición y características

¿Qué es el aprendizaje significativo? Para responder a esta pregunta debemos tener claro qué significa “aprendizaje”. Este término no sólo abarca los conocimientos que nos enseñan en el colegio. Engloba cualquier cambio duradero que podamos observar en nuestra conducta o que tenga lugar en nuestra mente. El aprendizaje es esencial en cualquier ámbito de nuestras vidas. Comprender sus bases y comunicarlas es la clave del progreso.

Los psicólogos y otros profesionales tratan de elaborar teorías del aprendizaje para explicarnos cómo aprende el cerebro. Hay varias propuestas que abordan este tema desde diferentes enfoques. Actualmente se está intentando entender este proceso desde la neuroeducación. Es preciso buscar respuestas para proporcionar a las futuras generaciones una enseñanza mejor.

En este artículo hablaremos del aprendizaje significativo, que fue propuesto por el psicólogo norteamericano David Ausubel. Este autor es uno de los máximos exponentes de la vertiente constructivista. Esta perspectiva se basa en que cada persona construye su propio mundo a través de sus propias experiencias. Otro de sus máximos exponentes es Piaget, que influyó profundamente a Ausubel.

La teoría del aprendizaje significativo de Ausubel afirma que añadimos y adaptamos la nueva información a nuestros conocimientos previos. Es un proceso realizado conscientemente. El aprendizaje significativo un proceso activo en el que el sujeto es el protagonista.

Este tipo de aprendizaje contrasta con el memorístico o mecánico, que es un procedimiento más pasivo. Esta teoría constructivista contrasta con otras propuestas centradas en las influencias externas, como las de los conductistas. Aquí te contaremos todo lo que necesitas saber sobre el aprendizaje significativo.

¿Qué necesitamos para aprender significativamente?

Es imprescindible que contemos con:

  • Una estructura cognitiva: La base existente con la que interactúan los últimos datos tiene una gran importancia. Está constituida por las ideas que tenemos, cómo se relacionan entre ellas y su grado de claridad.
  • Nuevos materiales que aprender: Es necesario que estén relacionados con nuestros conocimientos previos. Si nos cuesta encontrar un vínculo, debemos hacer un esfuerzo hasta conseguir un nexo que una los conceptos novedosos y los previos.
  • La voluntad del individuo: Lo más importante es la disposición que tenga la persona para formarse y estructurar los conocimientos. Nosotros somos los encargados de organizar la información en nuestro cerebro.

Aprendizaje significativo: Tipos y ejemplos

Este aprendizaje es útil en todas las facetas de nuestra vida. Aprender como máquinas nos puede ayudar en casos concretos como saber nuestro número de teléfono, nuestro DNI o recitar una poesía.

Si estamos interesados en un tema, tendremos que indagar en la materia y retenerla de una forma más profunda y duradera. De hecho, aunque no queramos ser expertos, los resultados mejorarán si aprendemos significativamente.

1. Aprendizaje por representaciones

Es el tipo de aprendizaje más básico. A partir de él surgen los demás. Consiste en conectar significados con determinados significantes. Por ejemplo, ocurre cuando nos enteramos de que un instrumento que nos indica la hora se llama “reloj”. No se trata de una simple asociación entre conceptos, la persona los conecta de forma sustantiva.

2. Aprendizaje por conceptos

Se basa en agrupar las diferentes representaciones en categorías. Se produce cuando descubrimos que a pesar de que existan diversos tipos de relojes, todos tienen atributos comunes.

3. Aprendizaje por proposiciones

Esta es la forma más elaborada de aprendizaje. Implica que los significados de los conceptos se procesen en profundidad para poder expresarlos en forma de proposiciones. Se trata de crear conexiones lógicas.

Por ejemplo, si nos preguntan todo lo que sabemos sobre los relojes, comentaremos su definición, sus usos, sus clasificaciones, pondremos ejemplos, etc. Para realizar esta tarea, debemos haber pasado por los dos tipos de aprendizaje anteriores.

Aprendizaje significativo: Sus aplicaciones

Aprendizaje significativo en el aula

El aprendizaje significativo infantil es vital para que adquiramos nuevos conocimientos posteriormente. A lo largo de nuestras vidas, nos encontraremos varias situaciones en las que tengamos que asentar profundamente nueva información en nuestras mentes para superar un desafío académico.

Da igual si lo hacemos en la universidad, para opositar o para conseguir un trabajo. Cuanto antes pongamos en práctica estrategias que nos permitan aprender significativamente, mejor.

Aquí te proponemos algunas a actividades de aprendizaje significativo en el aula que te permitirán retener más profundamente la información.

1. Haz mapas conceptuales

Así aclararemos y organizaremos nuestras ideas. Plasmar de forma visual los nuevos conceptos y enlazarlos con otros que conozcamos es una forma estupenda de asentar firmemente los últimos datos.

2. Explica la lección a un amigo

Si comenzamos a relatar el tema que estamos estudiando a otra persona, nos tomamos las molestias estructurar bien la información. Al responder a sus preguntas y buscar ejemplos, nuestra comprensión de la materia mejorará considerablemente.

3. Trabaja en equipo

Escuchar los puntos de vista de diferentes personas nos ayuda a interiorizar mejor la información. Asimismo, nuestros compañeros podrán beneficiarse de nuestras habilidades. Nosotros descubriremos nuevos métodos y datos que incorporar a nuestro proceso de aprendizaje.

Aprendizaje significativo en las empresas y organizaciones

Cualquier tipo de institución requiere que sus miembros adquieran nuevos conocimientos. Hay trabajos totalmente mecánicos. Otros implican una forma de pensar flexible que se amolde a continuos cambios. No obstante, en ningún empleo se deja de aprender.

Actualmente no podemos saber cuánto tiempo ocuparemos un mismo empleo y la tecnología se desarrolla tan rápido que no podemos dejar de mantenernos al día. El futuro es incierto y cambiante. Este contexto no implica que nuestro porvenir sea negativo, tan solo que debemos trabajar duro para ser eficientes y adaptarnos.

Empresas y organizaciones deben promover el aprendizaje significativo de sus empleados. Esto fomentará la implicación de los trabajadores y aumentará su productividad. Asimismo, si sabemos para qué sirve lo que estamos aprendiendo y lo enlazamos con nuestros conocimientos previos, estaremos más motivados.

Aprendizaje significativo en la vida cotidiana

No dejamos de aprender a lo largo del ciclo vital. La teoría de David Ausubel puede extrapolarse a un sinfín de situaciones. Por ejemplo, desde pequeños tenemos algunos conocimientos sobre cocina. Vemos a la gente preparar la comida e intercambiar recetas. Además, conocemos un gran número de platos y sabemos qué nos gusta y qué no. Esta es nuestra base.

Puede que un día nos independicemos y tengamos que poner en práctica todo lo que sabemos sobre cocina. Podemos pedirle a nuestro padre que nos enseñe sus mejores trucos. Él verá cuál es nuestro nivel y actuará en consecuencia. Así los consejos que nos dé se mezclarán con los que llevamos toda la vida aprendiendo.

En el día a día tenemos que aprender a convivir armoniosamente con nuestros compañeros de piso, a conducir en diferentes ciudades o a comportarnos en una fiesta. Las nuevas situaciones nos proporcionarán nuevos conocimientos que interactuarán con lo que ya sabíamos sobre cómo actuar en esos circunstancias.

Si estamos dispuestos, procesaremos las felicitaciones, los comentarios amistosos, las burlas o cualquier tipo de feedback e interpretaremos e incorporaremos la nueva información a nuestra manera.

Aprendizaje significativo: Beneficios

El aprendizaje significativo de Ausubel es una teoría sencilla que nos guía para mejorar tanto la educación como las relaciones interpersonales. Estos son algunos de los beneficios de aprender significativamente.

  • Mejor relación entre el alumno y el docente: Si el profesor se preocupa por conocer cuáles son los conocimientos del estudiante y se adapta a ellos, el alumno adoptará una actitud más proactiva, estará más motivado y estudiará mejor. Esto también puede aplicarse a otros contextos; como el familiar o el de los grupos de amigos. Todos podemos necesitar enseñar algo a nuestros conocidos en un momento determinado.
  • Facilita adquirir nuevos conocimientos: Consiste en “aprender a aprender”. Mejora nuestros hábitos de aprendizaje y nuestra comprensión del mundo.
  • La información se guarda en la memoria a largo plazo: Las conexiones que creamos así se asientan firmemente en nuestra estructura cognitiva. Así podremos recuperarlas con facilidad en el futuro.
  • Es personal: Cada persona ha pasado por unas experiencias previas que repercuten en su forma de percibir la realidad. Esto facilita que seamos capaces de formar nuestras propias asociaciones de forma activa y significativa. Sin embargo, requiere una educación más personalizada que precisa más tiempo y dedicación por parte de los educadores.

Aprendizaje significativo vs memorístico

Todos conocemos gente capaz de memorizar muy rápido listas inmensas sin hacer prácticamente el más mínimo esfuerzo (aprendizaje memorístico). Incluso puede que tú seas uno de ellos. O tal vez te encantaría tener esa habilidad. Por otra parte, hay personas que tras leer un texto saben resumirlo y explicarlo a la perfección, aunque no lo digan con las mismas palabras (aprendizaje significativo). ¿Qué es mejor?

Cada tipo de aprendizaje es más apropiado para un tipo de situaciones. Depende del contexto, de las capacidades de cada persona y de su motivación. Además, cada uno ha tenido unas experiencias diferentes que han potenciado que intente retener la información de una forma u otra.

Si deseamos aprobar una asignatura y olvidarnos de ella para siempre, es probable que intentemos memorizar lo más rápido posible sus contenidos para vomitarlos en el examen. A continuación, nos olvidaremos nada más acabar del tema. Por el contrario, si nos interesa especialmente un asunto, haremos lo posible por profundizar más en él e interiorizar todo lo que aprendamos.

Estos dos tipos de aprendizaje no son opuestos. Es posible memorizar de forma significativa. Pueden complementarse perfectamente entre ellos. De hecho, en tareas como aprendernos la historia de un país, hay partes que aprendemos significativamente y otras que memorizamos (como las fechas). Sin embargo, en la mayoría de los casos es preferible aprender significativamente para seguir avanzando.

Consejos para aprender significativamente

1. Adopta un estilo de vida saludable

Este consejo es válido para todos los ámbitos de nuestra vida. Los hábitos saludables son fundamentales para nuestra salud mental y física. Hacer deporte, alimentarse bien, llevar un horario regular y descansar lo suficiente nos ayudará a estar más frescos para aprender. Igualmente, el contacto con la naturaleza nos ayudará a desconectar y a crear asociaciones más novedosas.

2. Sé curioso

El asombro es la clave para desear indagar en el porqué de las cosas. Si formulamos preguntas y buscamos las respuestas, lograremos construir novedosas y perdurables asociaciones en nuestra memoria. Reflexionar nos impulsa a aprender más y mejor.

3. No pierdas la motivación

No siempre estamos motivados para aprender. Muchas veces nos da pereza interiorizar algo o directamente no vemos que pueda aportarnos nada. No obstante, nunca sabemos cuándo nos vendrán fenomenal unos conocimientos que adquirimos hace años. Adoptar una actitud flexible y aceptar todas las tareas como retos, nos aportará a largo plazo incontables beneficios.

4. Adquiere unos buenos hábitos de estudio

Si nos organizamos y tenemos unas costumbres bien establecidas, nos costará menos ponernos a estudiar o a llevar a cabo cualquier tarea parecida.

5. Evita la sobrecarga de información

Tenemos que enfrentarnos diariamente a un montón de retos a la vez. A veces sacrificamos hacer bien las cosas para realizar más actividades. No obstante, la multitarea empeora nuestro rendimiento. Es preferible que sepamos cuáles son nuestras prioridades, de cuánto tiempo disponemos para llevarlas a cabo y actuar en consecuencia. Si nos centramos en un solo asunto y tenemos claro qué tenemos que hacer, mejoraremos nuestro rendimiento.

6. Elabora tus propios resúmenes y esquemas

Si estás preparándote para un examen, el aprendizaje significativo es la clave para sobresalir. Puedes subrayar lo más relevante del texto tras leerlo un par de veces. Posteriormente, cuando tengas claro qué es lo más importante, prueba a elaborar tus propios apuntes con lo esencial.

Piensa qué sabes sobre el tema y conéctalo con la nueva información. Surgirán nuevas asociaciones que te ayudarán a dominar el contenido. Puedes utilizar la psicología del color para hacer tus resúmenes más memorables. De esta forma, lograrás vincular los contenidos a emociones y resaltar lo primordial.

7. Ejemplifica

Si cada vez que intentes aprender algo lo relacionas con experiencias o conocimientos previos, conseguirás establecer conexiones memorables. Así podrás pasar de memorizar un concepto a visualizarlo y saber explicarlo. Comprender un asunto es la base para aprender significativamente.

Busca ejemplos que te emocionen. Crearás asociaciones que lleguen directas a tu amígdala, que es una parte del cerebro asociada a la supervivencia y está muy relacionada con el aprendizaje.

8. Tómate tu tiempo

A veces, el cansancio o la falta de tiempo nos llevan a tomar el camino más rápido y evitamos centrarnos en aprender significativamente. Con las prisas lo más probable es que no retengamos lo más importante.

Si de verdad nos interesa aprender algo, es mejor que busquemos un momento en el que nadie nos agobie y centrar toda nuestra atención en este asunto. No siempre contamos con esta opción. Pero si hacemos un esfuerzo, nuestra concentración aumentará y lo agradeceremos tras ver los resultados.

9. Apóyate en las TIC

Las tecnologías de la información y la comunicación nos permiten mejorar nuestra atención y mantienen nuestra motivación para seguir aprendiendo. Continuamente se están desarrollando nuevos recursos que simplifican nuestras actividades cotidianas y mejoran nuestra calidad de vida. Cada vez hay más medios que permiten a las personas interactuar con ellos mientras desarrollan nuevas destrezas.

10. Benefíciate de la neuroeducación

CogniFit es la herramienta líder de estimulación y evaluación cognitiva. A través de una entretenida plataforma online de neuroeducación, permite tanto al público especializado como al general aprender más sobre el cerebro y entrenar habilidades cognitivas como la memoria, la atención, la percepción y el razonamiento.

Y tú, ¿intentas aprender significativamente? Si tienes alguna duda o deseas profundizar en este tema, no dudes en comentar. Muchas gracias por leer este artículo.

Resolución de problemas: ¿Estás preocupado por algo?

¿Algún dilema te quita el sueño? ¿Estás estresado? ¿No sabes qué hacer? No existe una solución definitiva para todas nuestras inquietudes. Sin embargo, podemos adquirir una metodología de resolución de problemas eficaz y flexible que se adapte a diferentes contextos. En este artículo te hablaremos sobre los diferentes tipos de problemas y estrategias para afrontarlos. Además, te daremos consejos para que mejores tus técnicas a la hora de enfrentarte a cualquier contratiempo.

Resolución de problemas: Definición e importancia

¿Quién no ha experimentado en primera persona las molestias que causan los problemas? No nos dejan dormir, nos ponen de mal humor, nos estresan, provocan que nos metamos en discusiones e incluso nos hacen llorar de vez en cuando. No siempre llegamos a estos extremos, pero siempre son incómodos y requieren que dediquemos un tiempo a solucionarlos. Tener una buena metodología de resolución de problemas es básico en todos los ámbitos de nuestra vida.

¿Y qué son los problemas? La RAE afirma que un problema es una “cuestión que se trata de aclarar”, una “proposición o dificultad de solución dudosa” o un “conjunto de hechos o circunstancias que dificultan la consecución de algún fin”. Son acepciones bastante ambiguas que abarcan una inmensidad de circunstancias diferentes.

Según Newell y Simon (1972), los problemas se enmarcan en un espacio determinado y están compuestos por:

1. Estado inicial: Se refiere a cuál es nuestro problema. ¿No sabemos cómo pagar el coche? ¿Estamos enfadados con nuestra pareja?

2. Estado meta: Consiste en saber qué queremos lograr. ¿Deseamos engordar un par de kilos? ¿Tenemos que entregar un proyecto importantísimo en una hora y no se nos ocurre nada?

3. Operadores que nos permiten pasar del primer estado al segundo: Son las acciones que debemos llevar a cabo. Pueden ser labores como pedir ayuda a nuestro vecino o encontrar la página idónea en Internet.

4. Restricciones: Engloban todo tipo de condicionantes e imprevistos. Hay una gran diversidad de posibles limitaciones; como tener suficiente dinero o haber perdido el móvil.

Por otra parte, la solución puede ser el método utilizado para llegar al objetivo o el resultado que hemos obtenido. En cambio, la resolución es el proceso que llevamos a cabo para lograr nuestra finalidad.

Las dificultades se suceden continuamente a lo largo de nuestras vidas. Algunas son previsibles. En cambio, otras son inevitables o no hemos hecho lo suficiente para impedirlas a tiempo. No obstante, la mayoría tienen solución. En este artículo te daremos unas pautas para llegar a una meta cuyo camino desconocemos. Descubre aquí algunas técnicas de resolución de problemas.

Tipos de problemas

Todos nuestros procesos psicológicos básicos se ven implicados cuando nos enfrentamos a una dificultad. Facultades como la memoria, la atención, la percepción, el aprendizaje y la inteligencia nos ayudan a buscar una manera de salir airosos de nuestras preocupaciones. Es preciso conocer los diferentes tipos de problemas para tener más claro qué podemos hacer cuando debamos solventar uno de ellos.

Clasificar la gran diversidad de problemas es una tarea complicada. Además, cada persona los concibe de una manera diferente y muchas veces no hay una guía que nos ayude a tipificarlos.

La resolución de problemas es un asunto que ha interesado considerablemente a los psicólogos. Generalmente, se dividen en problemas abiertos (bien definidos) y cerrados (mal definidos). Hay diversos modelos. Aquí seguiremos la clasificación de Greeno y Simon (1988).

1. Problemas bien especificados

En estos casos sabemos qué tenemos que hacer y cuál es nuestro objetivo. Comprendemos en qué punto nos encontramos y conocemos los pasos que debemos seguir. Los problemas de matemáticas que hacemos en la escuela son un ejemplo. Hay que llevar a cabo una secuencia de acciones predefinidas para resolverlos.

2. Problemas de diseño y reordenación

El proceso para solucionarlos es más abierto que en el tipo anterior. Aquí contamos con unos elementos. Nuestra misión es combinarlos de manera que se adapten a unas condiciones que hayan sido previamente especificadas. Puede sonar un poco abstracto, pero tenemos varias muestras en la vida cotidiana; como jugar al ajedrez o escribir una redacción.

3. Problemas de inducción

Este es el tipo más complejo de problemas. Demandan que se encuentren analogías entre conceptos pertenecientes a diferentes contextos. Imagina que quieres captar la atención de una persona y no sabes cómo. Tras pensarlo detenidamente, puede que se te ocurra utilizar las técnicas que utilizan los publicistas y hacer un cartel con lo que deseas comunicar.

Los tres tipos de problemas pueden abarcar una infinidad de situaciones distintas. Dentro de cada clasificación los problemas pueden ser más o menos complejos y en todos ellos hay que pensar cuáles pueden ser las posibles repercusiones de nuestras acciones. Hay diversas variables que pueden afectarnos. Es preciso preverlas y tenerlas en cuenta. No obstante, no debemos obsesionarnos, la gran mayoría de los problemas tienen solución.

Proceso de resolución de problemas: ¿Cómo nos enfrentamos a ellos?

Profesionales con enfoques tan distintos como los conductistas y los psicólogos de la Gestalt han intentado descifrar cómo intentamos resolver las dificultades. Para los primeros, la resolución de problemas es un procedimiento mecánico basado en asociaciones entre estímulos y respuestas. Pasaban por alto la riqueza de la vida mental de las personas. Esta es una explicación demasiado reduccionista para analizar algunas situaciones como qué carrera escoger.

Los gestaltistas opinaban que “el todo es más que la suma de sus partes”. Es decir, las diferentes circunstancias están compuestas por un gran número de factores. Todos los componentes están relacionados y puede encontrarse armonía entre ellos. Para los psicólogos de la Gestalt, una condición confusa se resuelve a través de la reorganización de sus constituyentes.

Wertheimer, uno de los máximos representantes de la Gestalt, afirmaba que existen el pensamiento reproductivo y el productivo. El primero es mecánico y trata de aplicar los conocimientos previos en la resolución del problema de forma pasiva. Por ejemplo, sería el que utilizamos para montar un mueble.

Por otra parte, el pensamiento productivo requiere un procedimiento más activo que permite realizar asociaciones más creativas. Cuando pensamos así, es probable que tengamos un insight, que es el clásico momento ¡eureka!

El pensamiento reproductivo puede dar lugar a la temida fijación funcional, que es un bloqueo creativo que nos impide ver la solución. A veces nos empeñamos en resolver un asunto de la misma forma una y otra vez. Esto inhibe que contemplemos otras alternativas más eficaces. En el siguiente apartado te contaremos cómo evitar estos impedimentos.

Técnicas para resolver problemas: Ejemplos

Se pueden emplear varias alternativas para resolver un solo problema. De hecho, es recomendable utilizar varios recursos distintos para desarrollar una metodología flexible y funcional. Aquí te contaremos cinco acciones que pueden ayudarte a enfrentarte a cualquier situación.

1. Piensa antes de actuar

Puede parecer una obviedad. Pero a veces con las prisas (más aún cuando tenemos que arreglar algo urgentemente), intervenimos antes de saber cuáles pueden ser las consecuencias. Es preciso tener una visión global del panorama antes de agobiarnos o decir algo inapropiado.

2. Utiliza recursos gráficos

Plasmar nuestros pensamientos en un papel puede ser una gran ayuda para ordenar nuestras ideas. Podemos hacer esquemas o mapas conceptuales en los que incluyamos el problema principal, los diferentes condicionantes, las posibles soluciones, sus consecuencias, etc.

3. Haz listas de ventajas y desventajas

Hay problemas que no parecen tener una solución definitiva a la primera. Podemos pensar varias formas de resolverlos y considerarlos de manera individual. Puede que así descubramos que una opción que descartamos al principio sea la más beneficiosa.

4. No pierdas de vista el objetivo principal

Es preciso que tengamos claras nuestras metas. A lo largo del proceso de resolución podemos perder de vista nuestro propósito y ponernos a arreglar otros asuntos. Es necesario que mantengamos una mentalidad flexible y contemplemos varias alternativas. Pero no debemos olvidar la definición de nuestro problema para tomar las decisiones adecuadas.

5. Evalúa los resultados

Da lo mismo si el obstáculo al que nos enfrentamos parece haberse resuelto o no. Es esencial que nos preocupemos por hacer un seguimiento de la situación. Esto nos permitirá aprender para la próxima vez que nos enfrentemos a un reto similar o darnos cuenta de que aún no lo hemos arreglado todo para actuar en consecuencia.

Resolución de problemas: Expertos vs novatos

El estudio de las diferencias entre expertos y novatos en un tema es fundamental para estudiar las formas de resolución de problemas más efectivas. Estas son las principales diferencias entre ambos:

1. Los expertos son más rápidos: Necesitan menos tiempo y esfuerzo para obtener buenos resultados.

2. Localizan antes los datos relevantes: Con la práctica aprendemos a filtrar lo que realmente importa y dejamos de distraernos con información que no nos aporta nada.

3. Se detienen a analizar cuidadosamente la situación: Tardan más en examinar el problema, pero actúan mejor y más rápido.

4. Toman las decisiones idóneas: Conocen los métodos más adecuados y los emplean acertadamente.

5. Necesitan esforzarse menos: Ya han interiorizado todos los pasos del proceso. Si la situación es novedosa, encuentran analogías rápidamente con otras circunstancias similares.

6. Su autocontrol es más elevado: Dominan sus emociones, controlan sus habilidades y son capaces de mantener la concentración.

7. Saben detectar las oportunidades: Descubren inmediatamente las circunstancias que pueden resultar beneficiosas y saben cómo propiciarlas.

Hacen falta mucho tiempo y esfuerzo para llegar a ser un experto en una materia. Además, se logra a partir de resolver problemas y más problemas. Si te encuentras ante una nueva situación, es posible que estés abrumado. Lo importante es perseverar y ser precavido. No obstante, nunca debemos tener un miedo excesivo a equivocarnos. La constancia y una planificación adecuada son las claves del éxito.

Consejos para solucionar problemas eficientemente

En este apartado te daremos algunas recomendaciones para que apliques las técnicas de resolución de problemas a tu metodología. Hay dificultades que no sólo dependen de nosotros. Sin embargo, nosotros elegimos cuál será nuestra actitud para hacer frente a las adversidades.

1. Descansa

Dormir lo suficiente y tomarse un respiro de vez en cuando es fundamental para evitar los bloqueos funcionales y motivar la resolución de problemas. En ocasiones pensamos que cuanto más tiempo pasemos pegados al escritorio, antes zanjaremos cualquier dificultar. ERROR. Una pausa puede tener un efecto más beneficioso que cualquier jornada intensiva agotadora. Los insights ocurren en momentos de relax.

Hay veces que los problemas no nos dejan descansar por mucho que intentemos distanciarnos de ellos. Aún así, no debemos dejar de intentar relajarnos. Así nuestro bienestar se incrementará y evitaremos fijarnos en la información irrelevante o presuponer datos erróneos. Hay técnicas para mantener la calma que te vendrán fenomenal sea cual sea tu situación.

2. No descartes ideas

A veces nos decantamos por lo más típico cuando nos enfrentamos a un problema. Tal vez esta sea la mejor respuesta. Pero en otras coyunturas esto puede ser un error o no ser lo suficientemente bueno. Por ejemplo, si nos proponen un dilema en una entrevista de trabajo y contestamos lo mismo que la mayoría de los aspirantes, es probable que no nos seleccionen.

Hay técnicas como el brainstorming (o tormenta de ideas), que consisten en anotar todo lo que se nos ocurra al pensar en un tema. Pueden utilizarse en un gran número de situaciones. Por ejemplo, si queremos buscar un nombre para una mascota, podemos ir registrando todo lo que se nos pase por la cabeza. No debemos descartar ninguna propuesta, esto inhibiría la creatividad. Cuando acabemos, tendremos una nutrida variedad de opciones y estaremos listos para decidir.

3. Mantén la mente abierta

Los prejuicios también facilitan que nos hallemos ante un bloqueo funcional y que no seamos capaces de resolver un problema. La educación y la práctica nos ayudan a contemplar las situaciones desde un punto de vista holístico. Aunque también nos limitan cuando creemos que nuestro método funciona y ya lo sabemos todo. Tomarnos un tiempo para pensar y no decir que no antes de tiempo enriquecerá nuestra vida y nos hará más eficientes.

4. Dedica un tiempo a las actividades creativas

A medida que crecemos vamos restando importancia a la creatividad. Solemos creer que no valemos para asuntos relacionados con ella (exceptuando los creativos profesionales y otras excepciones). No obstante, esto coarta nuestras posibilidades.

Intentar mantener un pensamiento divergente y creativo nos permitirá encontrar alternativas novedosas en cualquier contexto. Encontrar un tiempo para dibujar, componer canciones o escribir poesías repercutirá positivamente en otros ámbitos de nuestra vida. Expresarnos artísticamente nos hace más felices y libera nuestra mente.

5. Busca ayuda

No debemos renunciar a nuestra independencia ni a nuestra autonomía. No hace falta que preguntemos por cada contratiempo que se nos presente. Sin embargo, a veces pensamos que los demás no nos van a entender, nos van a rechazar o nos da vergüenza.

El resto de la gente también puede haber pasado por la misma situación que nosotros y haberla resuelto. O simplemente pueden ser una fuente imprescindible de apoyo para nosotros. Comunicar tus preocupaciones es elemental para tu bienestar.

Muchas gracias por leer este artículo sobre resolución de problemas. Esperamos que este artículo te haya resultado útil para solventar tus preocupaciones. Si tienes alguna duda o quieres saber más, no dudes en comentar.

Cómo memorizar más rápido: 6 Estrategias infalibles

Cómo memorizar más rápido. La habilidad de memorizar es muy importante para nosotros: Utilizamos nuestra memoria para superar con éxito los estudios, para mejorar en nuestro trabajo, y para casi cualquier actividad de nuestra vida diaria. Hay a algunas personas afortunadas, que cuentan con la habilidad innata de recordarlo todo, sin embargo, para el resto de los mortales: la memoria es una habilidad que se puede mejorar si ejercita adecuadamente. 

Mediante el entrenamiento cerebral y el uso de técnicas memorísticas, harás de tu cerebro tu mejor aliado. En este artículo, la neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda, te invita a que descubras las últimas investigaciones en capacidad memorística, y unas estrategias inteligentes para hacer que seas capaz de memorizar más rápido. ¿Estás preparado? ¡Allá vamos!

Cómo memorizar más rápido

Para empezar, tienes que tener en cuenta que la memoria no es un elemento en sí, sino que es un constructo muy complejo, que forma parte de nuestras habilidades cognitivas. De esta manera, el término memoria no podría entenderse sin una serie de capacidades que la conforman. La memoria está formada por una serie de funciones cerebrales que se complementan e interrelacionan entre sí dando lugar al proceso de memoria.

Elementos como la memoria verbal, la capacidad de denominación, la memoria visual, la memoria ecoica, la memoria de trabajo, la memoria contextual, la memoria visual, la atención dividida, selectiva, sostenida y voluntaria, el enfoque y la planificación son fundamentales para un buen funcionamiento de nuestra memoria en general, y de un buen proceso memorístico en particular.

Cada persona es única, y por consiguiente su proceso memorístico también lo es. Hay personas que son capaces de retener una información simplemente oyéndola por la radio. Otros, por el contrario, prefieren escribir la información que quieren almacenar, o repetirla en voz alta. Algunos otros optan por esquemas y colores para grabar en su memoria datos importantes.

El primer paso que debes dar si quieres aprender a memorizar más rápido es encontrar y definir tu estilo memorístico. Es decir, tienes que saber detectar cuál es tu punto fuerte a la hora de memorizar, con el fin de aprender técnicas adecuadas conforme a tu estilo memorístico. ¿Eres más de escribir, o por el contrario das vueltas por el salón repitiendo en voz alta lo que te interesa memorizar?

“La memoria es el centinela del cerebro. William Shakespeare”

Hay tantos estilos memorísticos como personas. Recuerdo a una compañera de la facultad que se grababa los temas leídos por ella en una grabadora, y se los ponía continuamente en casa mientras hacía las tareas domésticas. Ella aseguraba que le funcionaba genial.

Quizá descubrió que su memoria funcionaba mejor y retenía de manera más eficaz y sin esfuerzo la información por medio del canal auditivo, es decir, escuchando y prestando atención a lo que oye.

Cómo memorizar más rápido: Las mejores estrategias

Por eso, no existen trucos universales para memorizar más rápido, ya que la memoria de cada persona es un proceso único y personal. Pero si existen una serie de métodos avalados científicamente para que seas capaz de potenciar tu memoria y en consecuencia saber cómo memorizar más rápido.

La concentración también es un elemento crucial a la hora de memorizar más rápido. Si quieres mejorar tu concentración te invito a que leas mi artículo: Juegos de concentración mental: 10 ejercicios imprescindibles para tu día a día.

Cómo memorizar más rápido: 6 estrategias inteligentes

Estrategia 1:El muñeco alienígena, una investigación puntera para memorizar cualquier cosa más rápido

Hace apenas dos meses se ha publicado un estudio en la Revista Psychological Science, en el que dos investigadores parecen que han descubierto el método más eficaz para potenciar tu memoria, y apuestan por el muñeco alienígena.

Estos investigadores realizaron un estudio de campo en una cafetería de EE.UU, dando a la mitad de los clientes un descuento con su próxima consumición en los días siguientes. A la mitad de ellos se les dijo que en las cajas de pago estaría expuesto un mueco de la película Toy Story, el peluche alienígena, a la otra mitad simplemente se les dio el ticket descuento sin decirles nada.

Sorprendentemente, a los clientes que se les había avisado del muñeco alienígena solicitaron mucho más el descuento que a los que simplemente se les dio el ticket.

La conclusión de este experimento es que la mejor manera de potenciar tu memoria consiste en el uso de recordatorios por asociación.

¿Cómo podemos extrapolar estos datos y memorizar más rápido en nuestra vida diaria?

Los experimentadores te animan a que juegues con cualquier estímulo que para ti sea relevante: un olor, una imagen, un sonido…. (Recuerda tus puntos fuertes) para realizar la asociación entre lo que queremos recordar cuando ese estímulo esté presente. Mientras mas inusual sea, mucho mejor.

Así puedes desterrar viejas costumbres como escribirte cosas en la mano, las alarmas en el móvil, o los miles de post-it urgentes inundando tu mesa.

¿Te atreves a probarlo?

Estrategia 2: La técnica del Chunking para memorizar más rápido

La técnica del Chunking o grupos consiste en memorizar en pequeños grupos o unidades informaciones más complejas. Es especialmente útil en la memorización de números, pero no tanto para conceptos complejos o textos.

El agrupar visualmente números hará más fácil tu retención y posterior evocación del recuerdo.

Ejemplo: El número de la Casa Blanca esta optimizado para su memorización en grupos; siendo el Chunking los números 202, 456 y 1111, en vez de un solo número más complejo: 2, 024, 561,111.

Estrategia 3: La técnica del encadenamiento para memorizar más rápido

Cuando tienes que memorizar una serie de conceptos que no tienen nada que ver entre sí, esta técnica es la ideal.

Consiste en la agrupación de conceptos muy diferentes entre sí formando una frase, de manera que al memorizar esa frase puedas retener cada uno de esos conceptos sin que se te olvide ninguno.

Lo divertido es que mientras más extraña sea la frase que te inventas, mayor será la probabilidad de recordarla.

Estrategia 4: Las técnicas mnemotécnicas para memorizar más rápido

Una regla mnemotécnica consiste en formar una palabra con las iniciales o primeras sílabas del material a memorizar. Es la técnica perfecta para memorizar listas de palabras.

Ejemplo: Si necesitas memorizar la lista de la compra, y tienes que comprar SUavizante, PERfume, MERmelada, CArne y DOnuts, sería tan fácil como formar la palabra SU-PER-MER-CA-DO.

Te facilitará el recuerdo cuando estés dando vueltas por el súper. ¡Pruébalo!

Estrategia 5: Técnicas de la repetición para memorizar más rápido

Repite lo que necesites memorizar. Hasta la saciedad.

Especialmente útil si tienes problemas con los nombres de las personas que te acaban de presentar.

Por ejemplo, si tienes dificultad en una fiesta en la que te presentan a 7 personas en 10 minutos, la clave consiste en repetir el nombre de la persona cuando te la presentan, mirándole fijamente a la cara. ”Encantada de conocerte María” “Y tú María, ¿a qué te dedicas?” “¿Qué opinas de la fiesta, María”?

Además de facilitar tu memorización, llamar a esa persona por su nombre puede potenciar el vínculo recién creado ya que la persona es consciente de que te has fijado en ella.

Otra técnica curiosa para memorizar una palabra corta o un nombre es repetirlo 3 veces moviendo tu cabeza: tras decir la palabra girar la cabeza hacia la izquierda. Así tres veces. (Si esto te ocurre en una fiesta, procura hacerlo donde no te vean…)

Estrategia 6:Entrena tu memoria con Cognifit para memorizar más rápido

Existe una importante diferencia entre los juegos de memoria gratis, que no evalúan ni entrenan su memoria activa, y los juegos cerebrales online científicamente diseñados y los cuales son eficaces.

También es importante la utilización de un programa que pueda entrenar los diferentes tipos de memoria y no sólo uno de ellos.

CogniFit es el programa líder en evaluación cognitiva y estimulación cerebral. Está validado por la comunidad científica y es utilizado por colegios, universidades y hospitales de todo el mundo. CogniFit permite medir y entrenar, de forma profesional y fiable, la capacidad de concentración, el nivel atencional y otras muchas áreas cognitivas fundamentales del proceso memorístico.

Los ejercicios de memoria CogniFit están disponibles online para que puedas descubrir de inmediato tu nivel actual de memoria y obtener una mejor comprensión de tu nivel cognitivo actual.

Después de realizar los juegos de memoria, CogniFit te mostrará un gráfico con tus resultados y tu evolución. No sólo podrás entrenar y potenciar tu memoria, sino muchas otras capacidades cognitivas.

Si quieres aprender a memorizar más rápido, entrena tu memoria con Cognifit.

¡Atrévete y acepta el reto Cognifit!

Además, si quieres seguir profundizando en el tema, no te pierdas mi artículo: Cómo ser más inteligente: 10 estrategias que no te habían contado.

“Vive tu memoria y asómbrate. Jack Kerouac”

Fallos de memoria, no todo lo que recordamos es cierto

Nuestra memoria no representa fielmente la realidad, hay fallos de memoria que provocan que modifiquemos nuestros recuerdos. No todo lo que recordamos es cierto. Un recuerdo nunca será un retrato perfecto de una experiencia, siempre estará algo modificado debido a la propia construcción de nuestra memoria. Los falsos recuerdos y los fallos de memoria son más habituales de lo que pensamos. Descubre en este artículo cómo nos engaña nuestra memoria. 

Recordamos ciertas cosas que no son verdad

Una gran mayoría de gente piensa que nuestra memoria es lo más parecido a una cámara de vídeo que graba nuestras experiencias. Nada más lejos de la realidad. Nuestra memoria trabaja con las ideas principales de lo que percibe, aquello que considera importante, no retrata la realidad tal y como es.

 “La memoria, más que a un dispositivo de grabación, se parece a la página de Wikipedia, donde puedes cambiar la información que contiene la página. Y no solo tú, sino que los demás también pueden cambiarla”.

Elizabeth Loftus

Nuestro cerebro trabaja con ideas principales. La información que considera vital e importante se graba en nuestro cerebro, pero los detalles se eliminan, quedando así un recuerdo incompleto de la experiencia. Nuestra memoria no representa una realidad objetiva y fidedigna, sino más bien una realidad percibida, llena de “huecos”.

Nuestra memoria es constructiva. Almacenamos recuerdos con ideas clave, conceptos de una experiencia. Pero a la hora de rememorarlos, nuestro cerebro intenta encontrar una coherencia en la historia. Para ello rellena los huecos que hay entre esas ideas clave con deducciones e inferencias a partir de nuestro conocimiento previo. Nosotros no recordamos, construimos recuerdos, una y otra vez. Por eso nuestra memoria tiene fallos.

Fallos de memoria y falsos recuerdos ¿Cómo se generan?

Que nuestra memoria sea constructiva tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Por un lado nos evita sobrecargas, pero por otra, vuelve nuestros recuerdos muy manipulables.
No todo lo que recordamos es cierto. En mayor o menor medida nuestros recuerdos tienen algo de inventado. A la hora de recuperar la información de los huecos entre las ideas principales de un recuerdo, se puede “colar” nueva información que distorsione nuestra memoria. En ese momento se ha creado un falso recuerdo, una distorsión de un recuerdo verdadero o directamente la creación de un recuerdo a partir de una experiencia no vivida realmente.

Nuestra memoria funciona con ideas generales

¿Cómo saber si un recuerdo es falso?

No podemos, una vez que nuestro cerebro acepta una nueva información, no se deshace de ella fácilmente. Es lo que hace que los falsos recuerdos nos parezcan tan reales. Una vez aceptados, distorsionan el recuerdo verdadero y éste desaparece. La nueva historia se convierte en realidad y se recuerda como tal. Son fallos de memoria imperceptibles.

¿Nos engañan nuestros recuerdos?

En general, nuestra memoria refleja bien la realidad, sin embargo, como hemos visto, existen fallos de memoria. En general, consideramos a nuestra memoria como un testigo fiel de la realidad, pero no siempre acierta. Al trabajar con las ideas principales, nuestra memoria omite todo aquello que no es importante, todos los detalles. Si recordamos haber ido a una fiesta recordaremos ciertas cosas como quién nos invitó, o qué amigos habían ido. Pero flaquearemos al intentar recordar el tipo de música que había, si hacía frío o calor, con cuántas personas hablamos etc. Para encontrar coherencia en la historia, haremos deducciones sobre esos puntos flacos del recuerdo, y comenzará a distorsionarse.

¿Cuánto nos podemos fiar de la memoria?

Hemos dicho que nuestra memoria es un buen espejo de la realidad, pero no es perfecta. No tanto como para darle la autoridad que se le da.

Un caso donde la memoria ocupa un lugar inadecuado es el de los juicios. A los testigos de un crimen se les dota de una importancia enorme para decidir el caso, sin embargo, hay varios factores que desacreditan la veracidad de este tipo de testimonios: el tiempo, las experiencias posteriores, las preguntas que se hacen sobre el suceso etc. Todo ello puede sesgar un recuerdo y convertir la imagen de una persona en otra completamente distinta.

Existen muchos casos de condena por delitos no cometidos por culpa de falsos recuerdos. La memoria es frágil y hay que tener en cuenta esa fragilidad.

¿Cómo podemos manipular un recuerdo?

Tan solo cambiando ciertos elementos de una historia se pueden obtener versiones muy distintas de la misma. A través de versiones alternativas o cambiando ciertos detalles nuestro cerebro empieza a mezclar la información real con la alternativa. Lo que hará que recordemos una historia diferente.

Como hemos dicho antes, hay que tener en cuenta que cada vez que recuperamos la información de un recuerdo, de una experiencia vivida, volvemos a construir la historia con los elementos que tenemos, deduciendo los espacios o los huecos donde no hay información.

Esos huecos se rellenan con conocimiento propio pero también externo. Basta que un amigo cuente su versión de la historia, para modificar la nuestra. Es muy difícil mantener intacto un recuerdo.

La memoria y la ética en los falsos recuerdos

Se ha demostrado que se puede implantar un falso recuerdo que tenga repercusiones duraderas en el comportamiento del sujeto. Se ha conseguido con un éxito considerable implantar falsos recuerdos sobre un ahogamiento en la niñez, o un ataque de un animal feroz etc. Y estos falsos recuerdos han tenido repercusiones reales. Sin embargo, un falso recuerdo también puede ser usado con fines “buenos”, al igual que se puede crear una experiencia desagradable hacia un animal por ejemplo, se puede crear una experiencia agradable hacia la comida saludable por ejemplo.

¿Es suficiente ese fin como para tener la libertad de manipular los propios recuerdos?

Charla TED Elizabeth Loftus: La ficción de la memoria.

 

Método Doman para enseñar a leer a bebés ¿Es tan bueno como parece?

El método Doman para enseñar a leer a bebés y a niños ya cuenta con muchísimos seguidores en todo el mundo que confían plenamente en el programa para enseñar a sus bebés a ser unos genios. Pero; el Método Doman, ¿es tan bueno como parece? En este artículo la neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te expone los principios del programa, y te invita a que reflexiones de forma responsable antes de empezar a utilizarlo con tu bebé.

Método Doman

Método Doman: ¿Qué es?

El Método Doman recibe su nombre de su creador Glenn Doman, y su equipo de Investigación en los años 50 en Philadelphia (EE.UU).

Originariamente, el método Doman se creó para ayudar a niños con parálisis cerebral, pero tras una serie de resultados satisfactorios, Doman decidió extrapolar su uso al resto de niños, modificando y completando el programa.

En su libro “Cómo enseñar a leer a tu bebé”, afirma que el método tradicional de enseñanza de la lectura por medio de sílabas es erróneo, ya que sostiene que un bebé antes de los 3 años es capaz de aprender a leer si es expuesto a letras suficientemente grandes.

En el método Doman el objetivo es potenciar el aprendizaje, aprovechando al máximo y tempranamente la disposición natural y espontánea de los bebés para el aprendizaje. Mediante la estimulación de diferentes áreas sensoriales, se pretende el desarrollo integral y máximo del bebé; desde el plano intelectual, pasando por el físico, emocional y social.

Glenn Doman fundó en Philadelphia el Instituto para el Potencial del Desarrollo Humano, iniciando de esta manera lo que él y sus discípulos denominan una “revolución pacífica”.

Método Doman para enseñar a leer a bebés y niños

Método Doman: ¿En qué consiste el Programa?

Actualmente se ha situado como uno de los programas alternativos de educación infantil que más adeptos utilizan y confían para educar a sus hijos desde casa, como complementación a la educación reglada en colegios.

El Dr. Doman parte de la base de 5 principios en el desarrollo del Método Doman:

  1. Desarrollar la atención y estimulación temprana en los niños para prevenir posibles deficiencias, facilitar los procesos de enseñanza y los procesos de aprendizaje y aminorar las diferencias de desarrollo.
  2. Los niños de corta edad quieren y pueden aprender.
  3. El cerebro infantil es capaz de absorber gran cantidad de información.
  4. El proceso de aprendizaje tiene que ser divertido.
  5. Se tienen que seguir las instrucciones al pie de la letra.

El método Doman se subdivide a su vez en varias áreas; como son el Programa de lectura, el Programa de Inteligencia, el Programa musical, el Programa de escritura, el Programa de matemáticas, el Programa de excelencia física y el Programa de segundo idioma.

Estos programas se basan en inputs (entrada de información) y outputs (salida de información) con el que el niño demuestra la adquisición de un nuevo conocimiento. Los inputs que presentamos son de cualquier naturaleza, pueden ser inputs sensoriales, visuales, auditivos, etc.

A través de éste articulo voy a intentar que conozcas un poquito más acerca del Programa de Lectura, ya que es el más extendido y el que goza de mayor reputación.

Quiero señalar que el método Doman no cuenta con ninguna evidencia científica; esto quiere decir que no hay estudios que avalen su eficacia o no.

Es tarea y responsabilidad de cada padre el valorar los diferentes programas alternativos educacionales y decidir de manera sabia si utilizarlos o no con sus hijos.

El programa de lectura del Método Dolman

El programa de lectura del método Doman se basa en que el bebé puede aprender cómo se interrelacionan las letras sin necesidad de haberse aprendido ya el abecedario. De este modo, el método Doman consiste en la presentación de una serie de bits.

Los bits son unidades de información, que los padres presentan en modo de gráficos o cartulinas. Es imprescindible que el tamaño del bit presentado sea acorde a la madurez visual del bebé, y el tipo de letra y el color deben ser adecuados. Para que el bit funcione como estímulo deberá ser novedoso, representar sólo un dato y el niño tiene que enfrentarse por primera vez a él. Por ejemplo si ofrecemos como bit la palabra silla, y el niño ya sabe lo que es una silla, éste caso no funcionaría como estímulo.

¿Cómo aplicar el programa de lectura del método Doman?

Para que el método funcione, Doman insiste en que hay que ser muy riguroso. Si quieres ponerlo en práctica, presentarás a tu bebé una serie de cartulinas con palabras (bits de inteligencia) escritas con letras grandes y que pertenezcan a una misma categoría (jardín: flores, perro, árbol, columpio…) y repetirlo durante 3 veces al día.

  • Tienes que escoger 5 series de 5 bits cada uno.
  • Entre bit y bit de inteligencia no dejes pasar más de un segundo.
  • Tras la exposición de una serie completa, deja unos segundos y empieza con la siguiente.
  • Finaliza la exposición de los bits alabando la conducta de tu hijo.
  • Nunca le examines.

A tu hijo le vas a presentar estos ejercicios como un juego, y le leerás en voz alta y clara cada cartulina. Es imprescindible que estas sesiones sean muy breves para que el niño no pierda su atención o de lo contrario no surtirá ningún efecto. Es mucho más beneficioso que el bebé se quede con ganas de más, y que hagamos estos ejercicios de una manera lúdica y divertida.

El Método Doman: Ventajas y desventajas

Ante todo prudencia. Puede que tras leer este artículo se te ilumine la cara y quieras hacer de tu bebé el próximo Einstein.

No existen las fórmulas mágicas, y desde luego, el Método Doman no es una excepción. Hay que tener en cuenta que este programa ha sido diseñado para desarrollar el potencial de tu bebé de una forma temprana, por lo que debes ser prudente al creer que si lo aplicas, la inteligencia de tu hijo aumentará drásticamente. La Teoría de Piaget determina las diferentes etapas del desarrollo de los niños.

Invito a todos los papás y futuros papás a una reflexión mesurada antes de volveros “Domaníacos”. ¿¡Realmente es tan importante para ti que tu hijo sepa leer con 12 meses?! Si queremos criar a un niño inteligente, tal vez nos interese conocer estos consejos.

Si tu objetivo primordial es realmente estimular a tu bebé de una forma temprana, y enfocar el programa como una diversión lúdica más que una clase magistral, entonces puede que el programa te sirva para algo.

Si lo que quieres es presumir de hijo precoz y para ello lo vas a atosigar con cartulinas desde que se levanta, mejor olvídate de este método. Ya que si tu único objetivo es que tu bebé aprenda a leer lo más pronto posible, vivirás frustrado a la espera de resultados y le contagiarás esa frustración a tu bebé, que lo percibirá aunque sea muy pequeño, no lo dudes.

Y esta frustración puede ser muy perjudicial para tu pequeño, y conseguir efectos devastadores con los próximos aprendizajes, así que mucho cuidado.

Método Doman: ¿Es tan bueno como parece?

Desde mi punto de vista como neuropsicóloga, creo que el verdadero aporte beneficioso de este método es la relación de cariño, vínculo emocional, y el tiempo que vamos a dedicar a estar con nuestro bebé, más que quizá los resultados mesurables que pueda producir la aplicación del método Doman.

Insisto en que no hay evidencia científica ni empírica que respalde la efectividad del Método Dolman. Pero si podemos quedarnos con características y premisas que propone, que desde el punto de vista científico y neuropsicológico pueden ser muy beneficiosos para tu bebé.

Si tu bebé pasa tiempo contigo, varias veces al día, oyendo tu voz y tu tono cariñoso, será muy beneficioso para crear una vinculo emocionalmente sano con él. Además, tu pequeño no reclamará tu atención tan continuamente ya que aprenderá que por muy ocupado o ocupada que estés vas a sacar varios ratitos al día para “jugar al juego de las cartulinas”. Descubre como mejorar la autoestima de los niños.

Si reforzamos cada sesión al finalizar alabando la conducta y no los resultados obtenidos, podremos incidir de manera directa en la autoestima de nuestro bebé y en su percepción de autoeficacia. Es muy importante que nuestros elogios vayan dirigidos a su actitud: “¡Qué atento has estado cuando mamá/papá hablaba…!” “Me gusta mucho cuando te sientas a escucharme….”

Te recomiendo que leas mi artículo El Efecto Pigmalión: Lo que comunicas a tus hijos sin darte cuenta. En el conocerás la importancia que tienen tus palabras en el desarrollo emocional e intelectual de tu bebé.

“Si realmente eres un padre responsable, sabrás obtener lo mejor de este programa para mejorar tu vínculo emocional con tu bebé, y desarrollar su curiosidad y sus ganas de aprender de una manera divertida y enriquecedora para los dos”

Si quieres más información de este programa, puedes encontrarla aquí. ¡Espero que os sirva de ayuda!

Recuerda ante todo que tu bebé es un niño, y no le pidas ni exijas más de lo que puede ni debe hacer…

No exijas a tu hijo más de lo que debe hacer