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Hijos de familias homoparentales ¿Cómo son y cómo prevenimos la discriminación?

Parece mentira que aún haya dudas acerca del desarrollo de los hijos de parejas del mismo sexo. Y es que, el desconocimiento es el origen de muchas creencias erróneas acerca de estas familias. ¿Cómo son estos niños? ¿Es cierto que los hijos criados por padres gays o lesbianas pueden tener problemas en el desarrollo? ¿Los hijos de padres homoparentales serán, también, homosexuales? ¿Sus compañeros de clase se burlarán y reirán de ellos? Aquí te explicamos cómo son los hijos de familias homoparentales y desmentimos ciertos mitos.

Hijos de familias homoparentales

Las familias homoparentales son aquellas compuestas por dos personas del mismo sexo, es decir, por una pareja homosexual (gay o lesbiana). Pero más allá de eso hay otras muchas estructuras familiares: Madre lesbiana soltera o padre gay soltero, familias homoparentales reestructurada con hijos de una relación heterosexual anterior…

Las estadísticas estiman que un 15% de las parejas homosexuales del mundo tienen hijos, ya sean biológicos u adoptados.

Muchas veces la gente se pregunta si los hijos de este colectivo (gay-lesbianas) se desarrollarán correctamente, o si por el contrario, que tus padres sean homosexuales puede crearte algún tipo de trauma o disfunción.

¿Cómo son los hijos de familias homoparentales (padres gays-lesbianas)?

Podemos encontrar ya una gran cantidad de estudios acerca de este tema. Todos ellos apuntan a que no hay diferencias entre los hijos de parejas homosexuales y los de parejas heterosexuales. Son más importantes los procesos y las relaciones intrafamiliares que la estructura familiar. Es decir, para un buen desarrollo infantil es mucho más relevante la enseñanza en valores y evitar caer en los errores que nos llevarán a criar a un pequeño delincuente, la importancia de comunicación con nuestros hijos y el manejo emocional que la estructura familiar.

Esta creencia de que los hijos de parejas homosexuales van a tener un peor desarrollo y un peor ajuste en su vida adulta se genera por el desconocimiento, pero también por la labor de desacreditación de algunos organismos de corte religioso.

A menudo, para argumentar que las parejas del mismo sexo no son buenos padres se ha citado un estudio de la Universidad de Texas en 2012, dirigido por el investigador Mark Regnerus. Este estudio afirmaba que los hijos de padres y madres homosexuales obtenían un peor desempeño social, emocional y relacional que los hijos de “familias biológicamente intactas”. Estos resultados contradijeron la investigación previa.

Sin embargo, en un estudio más reciente, investigadores de las universidades de Indiana y Connecticut han analizado esos mismos datos y han llegado a una conclusión diferente. Según estos, la mejor manera para juzgar un estudio, especialmente los que arrojan resultados controvertidos, es volviendo a analizar los datos. Y es que encontraron errores en la forma en que estos datos fueron codificados y clasificados. Por ejemplo, un cuarto de los jóvenes supuestamente criados por progenitores del mismo sexo, vivieron con estos un año o menos. Además, se encontraron con que, una gran cantidad de respuestas a las encuestas en las que se basaron los datos, eran inconsistentes, ilógicas y con contradicciones. Estas se deberían haber eliminado del análisis.

Una vez solventados estos errores, se encuentran que las diferencias son muy pequeñas, prácticamente inexistentes, entre los hijos criados por parejas del mismo sexo y los de fueron criados por parejas heterosexuales.

Hijos de familias homoparentales, iguales que los de las familias heteroparentales

Otro estudio muestra que entre hijos de familias homosexuales y los de familias heterosexuales no hay diferencias de salud. Sí se encuentran diferencias en la cohesión familiar. Las familias homoparentales muestran una mayor igualdad a la hora de repartir las tareas domésticas que las familias heteroparentales. También se encuentra que sus decisiones en el ámbito de la familia y el trabajo se basan más en las circunstancias del momento que de los roles de género preconcebidos.

Según el estudio del economista Douglas Allen, sí se encuentran diferencias en el desempeño académico universitario entre los hijos de padres homosexuales y hijos de padres heterosexuales. También menciona que los hijos varones de padres gays, obtienen mejores resultados que las hijas de padres gays. Este estudio fue muy controvertido y no se sabe todavía el por qué de estos resultados, ya que contradice todo lo que se ha investigado. También es probable que estos resultados se deban a la discriminación dentro de las aulas. Está claro que se necesita seguir investigando en este ámbito.

Algunos estudios también muestran que estos niños criados por padres gays o madres lesbianas, tienen actitudes más positivas hacia la diversidad y son más sociables. Además, se encuentra que la homosexualidad en niños de familias homosexuales se da con la misma frecuencia que en familias heterosexuales. Esto ocurre así, con la diferencia que las familias homosexuales son mucho más abiertas y flexibles en relación a la sexualidad de sus hijos.

Desgraciadamente, estas familias tienen que convivir habitualmente con el estigma y la discriminación. Y lo cierto es que esto tiene un impacto negativo en la salud mental y emocional, que a menudo lleva a problemas de conducta. Sin embargo, algunos estudios muestran que en familias homoparentales no hay diferencia en la incidencia de acoso comparado con familias heteroparentales. Las personas que acosan a otras siempre van a encontrar un motivo para discriminar y humillar, bien porque seas gordito, porque lleves gafas o porque tus padres sean homosexuales. Aunque es cierto que esta es una población sensible y proclive a sufrir este tipo de comportamientos.

¿Cómo prevenir y manejar la discriminación de hijos de lesbianas o gays en la escuela?

El trabajo principal habría que hacerlo mentalizando a la sociedad, informando y normalizando, no sólo este tipo de familias, sino todas las formas familiares que difieren de la familia “tradicional” (en la que la que hay una madre y un padre, casados y que conviven con los niños en la misma casa). Sin embargo, hasta que las escasas estrategias que se llevan a cabo puedan tener un impacto masivo en las creencias de la sociedad hay que trabajar en el ámbito intrafamiliar.

El estigma por orientación sexual sigue estando a la orden del día

Afortunadamente, podemos desarrollar estrategias para minimizar el impacto de la discriminación hacia este colectivo.

  • Hacerles comprender que no hay nada de malo en la vida de sus progenitores (gays y lesbianas). Que todas las familias son diferentes a su manera y que ningún tipo de familia es mejor que otro.
  • Cultivar su autoestima y sus habilidades sociales. Ya que un niño seguro de sí mismo y con recursos podrá hacer frente mucho mejor a situaciones de acoso o estigmatización.
  • Fomentar la comunicación en el núcleo familiar. No ocultarle sus orígenes u otra información es vital. Creando un buen vínculo de cariño, apoyo, aceptación y buena comunicación será mucho más sencillo detectar situaciones de discriminización.
  • Fomentar la expresión emocional en las situaciones de discriminación. Si al niño le han discriminado en la escuela o le han acosado por pertenecer a una familia homoparental, es muy importante darle espacio para que exprese lo que siente.

Síndrome del Emperador: Cómo criar a un pequeño delincuente

Niños agresivos, mandones y autoritarios ¿Estás educando a tu hijo para que sea un delincuente? El Síndrome del Emperador está cada vez más presente en nuestra sociedad: Niños tiranos o “emperadores”, que hacen y deshacen a su antojo, que no aceptan un no por respuesta, y sus súbditos más fieles son sus padres. Descubre en este artículo qué es el síndrome del emperador, cómo detectar si tu hijo lo padece, y las 10 reglas de oro para criar a un pequeño delincuente en tu propia casa. Esto es lo que nunca, nunca debes hacer si quieres educar a tu hijo en los valores y el respeto:

Síndrome del emperador

¿Qué es el Síndrome del Emperador? ¿Es mi hijo un futuro tirano?

El síndrome del emperador o del niño tirano es un trastorno del comportamiento que se produce en menores. En éste síndrome los papeles están invertidos; los hijos dominan a los padres y hacen su ley, llegando incluso en algunas situaciones al maltrato.

Curiosamente no existe un patrón; puede ser el hijo mayor, el pequeño, un hijo adoptado, e incluso entre hermanos criados en el mismo entorno y circunstancias a uno le afecta el síndrome y el otro no lo desarrolla; por lo que hay indicios de componentes genéticos o de tipo hereditario entre las causas.

Se produce generalmente en familias de clases medias-altas, y aunque los niños presentan mayor porcentaje, las niñas cada vez van ganado más terreno.

Si tu hijo no pide, sino que exige, es la primera alarma del síndrome del Emperador

La edad suele oscilar entre los 9 – 17 años, y aunque no son delincuentes al uso, pueden llegar a robar, maltratar, amenazar o agredir psicológicamente. La víctima en la mayoría de los casos suele ser la madre, y tienen vergüenza de contarlo por el sentimiento de culpabilidad que le genera. “Mi hijo es así porque yo no he sabido ser una buena madre”.

¿Qué le pasa a mi hijo? Características del síndrome del Emperador

  •   Habitualmente se sienten tristes, ansiosos y enfadados, generalmente sin causa aparente.
  • Tienen un sentido de la propiedad exagerado; sienten realmente que todo les corresponde, y que los demás están ahí únicamente para proporcionárselo. Cuando se les niega, tienen ataques de ira o rabietas, llegando incluso a insultar o agredir físicamente.
  • Son egocéntricos y presentan baja o nula tolerancia a la frustración.
  • Habitualmente tienen una autoestima baja, y carecen de empatía. Son incapaces de entender las consecuencias que sus actos tienen sobre los demás. No sienten culpa o remordimientos por sus acciones.
  • Discuten las normas y los castigos, rechazan por defecto las figuras de autoridad, por lo que pueden ser inadaptados en otros entornos sociales como la escuela.
  • El otro siempre es el culpable, ellos nunca. Buscan las justificaciones de sus actos en el exterior. No sólo culpan a los demás de sus problemas, sino que esperan que se los solucionen.

“El Síndrome del emperador es fundamentalmente un problema de educación en una sociedad donde la autoridad está devaluada” Javier Urra

Síndrome del emperador o niño tirano ¿tienen los padres la culpa?

Rotundamente no. No es tu culpa. Pero sí eres parte del problema, y también de la solución. En tus responsabilidades entra la de establecer tempranamente una serie de límites, rutinas y reglas que hay que cumplir y son innegociables. No tengas miedo a decir no a tu hijo por causarle traumas. Realmente lo que más les neurotiza es no saber sus límites, no saber lo que está bien y lo que está mal.

Los estilos parentales educativos son un factor clave a la hora de prevenir y manejar este trastorno. La autoridad siempre la tienes que ejercer tú, pero con cariño y constancia.

Donde haya afecto, intercambio de experiencias vitales y comunicación, es realmente difícil que surja la violencia.

Tenemos que desarrollar su sentido de la conciencia y la culpa, y educarles en la empatía, en la sensibilización y en la compasión. Existen técnicas de asertividad que tal vez puedan ayudarte. No se nace dictador o tirano. Lo que comunicamos a nuestros hijos y la forma en que lo hacemos es muy importante. Te animo a que eches un vistazo a mi artículo El Efecto Pigmalión: Lo que comunicamos a nuestros hijos sin darnos cuenta.

Cuando te desesperes, recuerda que la educación no es fácil, se trata de una carrera de fondo en la que el niño poco a poco cuando crezca irá interiorizando nuestro valores.

Recuerda que como en la mayoría de trastornos infantiles y juveniles, es mejor prevenir que curar.

Decálogo para criar a un pequeño delincuente

El Juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud, es además escritor y muy conocido por sus sentencias a menores rehabilitativas y ejemplares. Calatayud propone diez reglas para conseguir crear al perfecto delincuente en casa.

Regla 1: Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.

Regla 2: No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

Regla 3: Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer más cosas graciosas.

Regla 4: No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.

Regla 5: Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. ¡Hágaselo todo! Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.

Regla 6: Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.

Regla 7: Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.

Regla 8: Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

Regla 9: Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

Regla 10: Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

Si sigues todos estos consejos, es fácil que en casa hagas un pequeño tirano, que con el tiempo se puede convertir en un auténtico delincuente.

La educación es un acto de amor, y por tanto, un acto de valor

Cómo criar a un pequeño delincuente

A continuación, para que reflexiones sobre el tema; te dejo con una lección magistral del Juez Calatayud, en la que habla precisamente de este decálogo y te aconsejo que no te la pierdas.

10 consejos para superar los celos infantiles ¡Mi mamá es mía!

La llegada de un nuevo miembro en la familia es un acontecimiento emocionante para todos, en especial para el niño que va a tener un nuevo hermanito. Para prevenir y superar los inevitables celos infantiles entre ellos, Cristina Martínez de Toda, psicóloga, ha preparado esta guía de actuación para padres. 10 consejos muy útiles que te ayudarán  a contar con las estrategias necesarias para superar en familia los celos entre hermanos. ¡Ayuda a tu hijo mayor a madurar emocionalmente! 

¡Mi mamá es mía! 10 consejos para superar los celos infantiles

¿Por qué mi hijo siente celos de su hermano?

Los celos son sentimientos de envidia y resentimiento, que pueden surgir cuando el primogénito siente que su posición en la familia corre peligro, y percibe al nuevo hermanito como amenaza para conseguir el afecto de papá o mamá, que antes lo tenía para él solito.

Estos celos son una reacción completamente normal, que es necesaria para el desarrollo evolutivo del niño. Superar esta fase ayuda a los niños a madurar.

“Ayudar a los hijos a afrontar los celos, es ayudarles a desarrollar su autoestima”

La relación con un hermano es uno de los vínculos más especiales que existen en la vida, va a ser una relación única y especial. Pero para ello, se necesita un periodo de adaptación, ya que normalmente, no estamos preparados mentalmente para compartir, y mucho menos, si se trata del cariño de sus papás.

Los celos infantiles son un sentimiento perfectamente normal

Recuerda que los celos existen porque existís vosotros, papá y mamá, y simplificando, los celos no son más que rivalidad y competición por vuestro cariño y atención. Siendo parte de la ecuación, inevitablemente también sois parte de la solución.

Pero no todo va a ser negativo; piensa que cuando rivalizan por nuestro amor, están aprendiendo un montón de cosas.

“Dado que no podemos evitar estos celos, nuestra tarea como padres será la de enfocar esta rivalidad de manera que la manejen para aprender de ella”

Es muy importante que aprendamos que los celos entre hermanos no son malos. Si inconscientemente los juzgamos como negativos, estaremos transmitiendo a nuestro hijo mayor que su conducta es incorrecta.

Pedirle a un niño que no tenga celos es como prohibirle ser el mismo e involucrarse en las relaciones que le importan. Los niños menores de 7 u 8 años no disponen de la madurez necesaria para aceptar al hermanito como tal en vez de como un rival.

¿Cómo ayudo a mi hijo? 10 consejos para superar los celos infantiles

Consejo 1: Prepárale para la llegada del nuevo hermanito

Los psicólogos recomendamos que seáis vosotros mismos los que deis la noticia al pequeño. No debe ser muy pronto para que la espera no se haga muy larga. Alrededor del 4º mes es lo ideal. La mentalización y el prepararle para el nacimiento no evita los celos, pero ayudará a tu hijo a que vaya haciéndose a la idea, y no se sienta tan abrumado cuando llegue el momento de tener al nuevo bebé en casa.

Explícaselo de una manera cuidadosa y con mucho cariño, y dedícale tiempo a escucharle y responder a todas las preguntas que te va a hacer. Si tu pequeño tiene entre 4 y 6 años, es muy probable que haga muchas preguntas acerca de la reproducción, por lo que es un momento idóneo para comenzar una buena educación sexual.

También se recomienda que a partir del segundo trimestre de embarazo tu peque empiece a comunicarse con el bebé a través del ombligo. Que le cuente como ha ido su día en el cole o el último cuento que le leyó mamá es una buena manera de empezar a instaurar un vínculo de comunicación sano entre ellos.

Consejo 2: Hazle partícipe de los nuevos cambios

Explícale que es lo que va a pasar en tu cuerpo, y déjale que te vea y que te toque. Enséñale a acariciarte la tripa para darle cariño al nuevo bebé.

Permítele que te ayude a preparar la nueva habitación del bebé y que te acompañe de compras, que elija el color de la habitación, un peluche… enséñale a que sus actos y decisiones tienen mucha importancia en la vida de su hermanito.

Promueve los primeros vínculos entre ellos

Consejo 3: Mantén sus rutinas en la manera de lo posible

Cuando se aproxime el parto o cuando el bebé ya esté en casa, se hace vital que el pequeño sienta que su mundo no se desbarajusta. Si es posible, lo ideal sería que pasase esta etapa en su casa, rodeado de sus juguetes, y que sus rutinas de baños, comida, y hora de dormir no se vean afectadas. Piensa que su mundo emocional va a ser desconcertante los próximos meses, por lo que podemos ayudarle a que se sienta seguro en su rutina.

Si vas a pasar mucho tiempo en la maternidad, es importante que le llames por teléfono y le digas las ganas que tienes de ir a casa para estar con él. Aquí el papel del papá se hace imprescindible para ofrecer todo el cariño necesario al pequeño cuando su mamá no está. Cuando el bebé nazca es importante que el niño vaya al hospital a conocer a su nuevo hermanito.

Consejo 4: Habla a tu hijo mayor de “igual a igual” 

Si le hablas del bebé como si él fuese un adulto, tu hijo aprenderá a preocuparse y aceptar el rol de hermano mayor para cuidar al pequeño. Le puedes ayudar con frases como “Entiéndelo, el bebé llora mucho y te despierta por las noches porque no sabe lo que hace; tú ya eres mayor y puedes decirnos lo que necesitas”

Enséñale fotos y vídeos de cuando él era bebé para que vea que también pasó por esa etapa y le ayude a identificarse con el pequeño llorón.

También podemos animarle a que “escuche” al bebé: “Mira al pequeño Juan en su cunita, crees que puede estar queriendo el biberón? Que le hables..?”

Consejo 5: No hagas comparaciones entre tus hijos

Es muy triste oír decir a un padre, delante de los demás y delante del hijo mayor frases como “Este niño es un cielo, no da nada de guerra, no como el otro que lloraba a todas horas”

Estos comentarios afectan a la autoimagen de tu hijo primogénito, y nosotros como papás tenemos una responsabilidad muy grande con lo que decimos. Te animo que eches un vistazo a este artículo que te enseñará a utilizar tus palabras de una manera adecuada: El Efecto Pigmalión: Lo que comunicas a tus hijos sin darte cuenta.

Evita las comparaciones entre tus hijos

Consejo 6: Valora su ayuda, que se sienta responsable de su hermanito

Es una manera estupenda de hacer que tu hijo se sienta útil e importante. Hacerle partícipe en tareas como bañar al pequeño, o cantarle canciones por la noche hará que tu hijo se sienta validado, y además querrá que se lo corrobores: “¿Verdad que te ayudo mucho con el bebé?”

En este caso los celos dan paso a una actitud de autocontrol y afecto. Esto significa que tu no ya tan pequeño está aprendiendo a compartir tu tiempo y a convivir. Manifiéstale lo mucho que valoras su ayuda.

Las “actitudes miméticas” (que el hijo mayor haga e imite las tareas que hace la madre) le ayudará a madurar rápidamente y su deseo de ser mayor eclipsará el ver al pequeño como un rival.

Consejo 7: Encuentra “vuestro momento”

Los estudios sugieren que dedicarle al hijo mayor una media de 15 minutos al día exclusivos para hacer algo los dos juntos es un factor importante a la hora de superar los celos. El niño aprende que aunque su mamá o su papá ahora está ocupado dándole de comer al bebé, luego va a tener tiempo para él. Y esta espera le reconforta y hace que no sienta ansiedad.

Es importante la calidad de estos momentos, más que la cantidad. Es bueno que salgáis de casa a dar un paseo o ir al parque juntos, sólo vosotros dos. Hazle sentir especial y único y demuéstrale que a ti te gustan esos ratos tanto o más que a él.

Consejo 8: Se tolerante con sus nuevas conductas

Ante la llegada del nuevo hermanito, pueden producirse dos casuísticas: Por un lado nuestro hijo mayor puede tener cambios de comportamiento que implican rabietas, se vuelven “contestones”, pueden mostrar agresividad con la mamá y con el bebé, y en general están mas irritados y nerviosos.

Ser tolerante no implica permitir estos comportamientos, ser tolerante significa aceptarlo como tal, y no manifestarle la frustración que os está provocando su comportamiento. Hay que demostrarle cuando le reñimos que estamos ahí y que no va perder nuestro amor.

Por otro lado, es habitual que se produzca un “retroceso” madurativo. Nuestro hijo mayor puede volver a comportamientos anteriores como chuparse el dedo, gatear, utilizar el “lenguaje bebé”, volverse a hacer pis en la cama…

Tienes que entender que aunque sea el mayor sigue siendo pequeño, y ahora os necesita más que nunca. Nosotros asumimos inconscientemente que ha crecido y por ello le exigimos que sea “un buen hermano”, que le quiera, que se comporte mejor…

Estas expectativas poco realistas impiden que el niño desarrolle ese estado por si solo porque aceleramos el proceso, por lo que el niño puede sentir mucha frustración.

Consejo 9: Celebra los logros de ambos

Cuando le reímos una gracia al pequeño, deberíamos también alabar al hermano mayor por su último logro: se ha atado muy bien los cordones, su último dibujo es muy bonito…

De esta manera conseguiremos que el niño no sienta tanta rivalidad hacia el pequeño al sentir que él también es reconocido y hace muchas cosas bien. No te canses de repetirle lo orgullosos que estáis de él.

Consejo 10: Edúcale en la solidaridad y el altruismo

Es quizá la tarea más complicada de todas. Enseñar a un hijo a compartir no es empresa fácil. Los niños deben ser educados en que los afectos no pueden ser exclusivos. Ningún hijo es el amor exclusivo de los papás, por lo que ninguno debe tener miedo a perder esa exclusividad que no existe.

Tenéis que tratar de hacer de vuestro peque una persona que sepa querer y que no sea dependiente de los demás por el amor que recibe.

“Nadie dijo que ser papás fuese tarea fácil…”

Educar en valores ¿Cómo convertir a nuestros hijos en mejores adultos?

¿Por qué debemos educar en valores? Debemos enseñar a nuestros hijos a diferenciar lo correcto de lo incorrecto y a desarrollar su conciencia, respeto, amistad, paciencia, tolerancia, solidaridad, generosidad…. Un niño que sepa respetar a los demás, y conozca las normas de comportamiento, podrá convivir mejor, y sentirse bien en cualquier situación o ambiente.

Al nacer, los niños no son ni buenos ni malos. Es durante la infancia, observando el modelo de sus padres y profesores, cuando aprenderán las bases de la empatía y a diferenciar lo que está bien de lo que está mal. ¿Cómo transmitir valores a nuestros hijos? ¡En este artículo te lo contamos! Aprende a educar en valores de una forma divertida.

Educar en Valores

La neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te invita a conocer en este artículo por qué es importante educar en valores. Descubre algunos consejos muy interesantes para practicar en casa, y los 10 mejores cortometrajes para ver en familia y educar en valores a los niños y no tan niños.

“Educa a los niños y no será necesario castigar a los hombres”. Pitágoras

La importancia de educar en valores

Los valores son el timón que dirige y dota de intención  nuestra vida. Una persona sin valores está perdida, como un marinero en una tormenta, sin saber cuál es el rumbo a seguir.

Entendemos el sistema de valores de cada persona como los criterios que guían nuestra vida; y estos pueden ser valores personales, de influencia familiar y filosofía de vida, y valores universales.

La tolerancia, la convivencia, los derechos humanos, la cooperación, la libertad, el respeto, la sinceridad, la perseverancia o la honestidad son valores que nos ayudan a integrarnos en la sociedad y a hacer de ésta un mundo mejor.

Los valores personales tienen la importancia de conducir nuestras acciones. De esta manera, el ser humano nunca será tal sino poseemos una serie de valores arraigados en nuestro ser. ¡No nos diferenciaríamos de los animales!

El sistema de valores de cada persona es único y personal, y es la suma de valores adquiridos en la infancia y valores adquiridos más adelante por la experiencia. De este modo, las personas, al ir creciendo y madurando, vamos revalorizando y reestructurando nuestro sistema de valores, e intentamos adecuar nuestra conducta a ellos, obteniendo más o menos éxito. Y es que nadie dijo que ser adulto fuese fácil.

Los niños son esponjas, que absorben todo, absolutamente todo lo que dices, y sobre todo, lo que haces. Eres su ejemplo a seguir, su modelo, por lo que si tú mismo no eres coherente con tus valores y tus actos, difícilmente podrás educar a un niño en valores, para conseguir en el futuro un adulto coherente. Descubre las neuronas espejo.

  • La educación en valores corre un grave peligro cuando las personas sustituimos el tener por el ser.
  • No sirve de nada que le hables a tu hijo de la importancia de la tolerancia, si luego en el autobús evitáis ceder el asiento a una persona mayor, embarazada, o con muletas.
  • Tampoco sirve que le hables sobre el respeto, si luego conduciendo, te adelanta un coche e insultas al conductor.
Educar en valores consejos

6 Consejos para educar en valores

1- Aprende a respetar sus opiniones

Los niños, y más cuando van creciendo, pueden no compartir muchos de tus puntos de vista y opiniones. ¿Cómo educar en valores? Es un error considerar a los peques como “tábulas rasas”, en las que podemos grabar a cincel todo lo que queramos transmitirles, y que aprendan a comportarse en base a ello.

Realmente, nuestra tarea como padres y educadores es ayudarles a pensar. A determinadas edades, y más cuando son pequeños, es difícil que entiendan el concepto del bien y del mal, pero si puedes transmitirle por qué es importante respetar a los mayores. Descubre las etapas del desarrollo en niños.

2- Evita el papel del predicador

No impongas tu sistema de valores, propónselo a tus hijos. Los niños necesitan tiempo para comprender, y para pensar en aquello que hacen. Acompáñales en el camino de aprender los valores, llévalos de la mano, pero déjales su libertad. “Las personas no nacemos con una serie de valores incluidos de serie, sino que los aprendemos, aceptamos y construimos en el proceso de madurez”.

3- Se coherente en tus palabras y acciones

Los niños perciben muchas más cosas de las que apreciamos a simple vista. Y una de las cosas que notan es la incoherencia. Por ejemplo; es posible que si a tu hijo le dices que no debe decir palabrotas, se sienta confundido cuando te ve a ti hacerlo.

¿Cómo educar en valores? Tenemos que tener especial cuidado en las palabras que usamos para comunicarles ideas y valores, y sobretodo, ser responsables y coherentes con ellas.

Si quieres profundizar un poquito más sobre este tema, te invito a que leas mi artículo El Efecto Pigmalión: Lo que comunicamos a nuestros hijos sin darnos cuenta.

4- Apóyate en recursos externos

Los recursos externos en la educación de valores complejos son especialmente eficaces en edades tempranas.

Cuando los conceptos o valores son muy complejos para poder ser expresados y definidos con palabras que el niño entienda, es más útil y tiene mucha más aceptación por parte del niño si nos apoyamos en recursos externos para transmitírselos.

Las fábulas, los cuentos, canciones, películas y cortometrajes pueden calarnos y llegarnos más hondo que un discurso enardecido. Y la clave es la empatía. Cuando sintonizamos con un personaje, y nos metemos en su piel, podemos llegar a entender sentimientos y actitudes complejas, más difíciles de explicar que de sentir. “A veces, una imagen vale más que mil palabras”

5- Establece claramente cuáles son las normas y dónde están los límites

No hay nada que cause mayor estrago que darle excesiva libertad a un niño que aún no puede disfrutarla. Lo primero que tiene que aprender es a respetar tu autoridad como padre. Si no te respeta a ti, o a sus hermanos, difícilmente podrá respetar a los compañeros de colegio. El niño tiene que interiorizar que sus actos tienen consecuencias, aprende algunas técnicas de modificación de la conducta. Para educar en valores hay que poner límites y marcar un equilibrio entre el “no” y el “si”. Sobreproteger a nuestros hijos para evitar frustraciones es una estrategia totalmente ineficaz.

Te invito a que leas también mi artículo Síndrome del Emperador: Cómo criar a un pequeño delincuente.

 

6- Da más importancia al ser que al tener

Dar importancia a objetivos extrínsecos y materialistas como la belleza, la riqueza, la fama… Pude llevar a los niños a sentir vacío y desesperación. Sin embargo, si les enseñamos a valorar los vínculos familiares y la amistad, será más fácil que pueda llenar sus necesidades humanas. A la hora de transmitir valores a nuestros hijos, debemos tratar de invertir en experiencias, más que en cosas.

10 cortometrajes para educar en valores

Los cuentos, fábulas y canciones, las pequeñas historias hechas cortometrajes, etc.. Son herramientas perfectas para ayudarnos a educar en valores, de una forma divertida y amena para. Descubre los 10 mejores cortometrajes para transmitir valores a tus hijos. ¡A disfrutar en familia!

1. Party Cloudy. Parcialmente nublado

Este cortometraje para educar en valores es uno de mis favoritos y a los peques les encanta. Creado por Pixar, enseña a los más pequeños el valor de la individualidad, de ser diferente, de cómo cada uno a su manera puede hacer cosas bellas. Además, resalta el papel de la lealtad incondicional en las amistades.

2. The moon. La luna

Este corto para educar en valores es especialmente bello. En él se plasma la tesitura de la elección de caminos en la vida personal, haciendo balance y cuestionándonos nuestros valores.

https://www.youtube.com/watch?v=xaibXFC-KhI

3. El vendedor de humo

Estupendo cortometraje para educar en valores y enseñarnos a ser críticos con la excesiva importancia que le damos al consumismo y a lo material. ¿Qué es más importante tener o ser?. Con este corto los peques aprenderán que las apariencias engañan, y que no es oro todo lo que reluce.

4. The birds. Los pajaritos

Este corto para enseñar en valores, premiado con un Óscar, plasma increíblemente la intolerancia. Especialmente útil si queremos ayudar a nuestro hijo a comprender este concepto y sus consecuencias.

5. Reach. Alcanzar

Un corto para educar en valores que no te puedes perder. Una oda al altruismo y la generosidad. La solidaridad es un valor que se está perdiendo, y hoy más que nunca se hace especialmente necesario transmitirlo a las nuevas generaciones.

https://www.youtube.com/watch?v=OL5PVmeQApM

6. El hombre orquesta

Educar en la cooperación es esencial para formar adultos funcionales. Aprender a respetar la opinión de los demás, dejar de lado las envidias o rivalidades, son estrategias que harán más fácil la puesta en marcha de valores como la cooperación.

7. La oveja pelada

Un cortometraje estupendo para educar en valores que nos hace reflexionar acerca de la perseverancia. En la sociedad actual del aquí y ahora, nos frustra enormemente y nos genera estrés no conseguir nuestros objetivos a corto plazo. A través de este cortometraje se enseñan valores como la paciencia, la perseverancia y el esfuerzo como claves esenciales para conseguir lo que nos proponemos.

8. El puente

Divertidísimo cortometraje para educar en valores, en el que tres amigos tienen que dialogar y debatir para encontrar la mejor solución a un problema, en éste caso, cruzar el puente. El respeto a las diferentes opiniones y la tolerancia son valores que se reflejan en este corto.

https://www.youtube.com/watch?v=LAOICItn3MM

9. Mi hermanito en la luna

Es uno de los cortos para educar en valores más sensacionales que he visto. Nos acerca una enfermedad como el autismo de una manera bella y reveladora. Este cortometraje fomenta valores como el respeto a la diversidad y la inclusión social.

10. Día y noche

Un cortometraje para educar en valores que narra muchas una situación en la que muchos de nosotros nos vemos reflejados. Una amistad o una pareja en la que parecemos lo blanco y lo negro. En este corto, día y noche son amigos que tendrán que aprender a ceder para mantener algo mucho más importante que su criterio: su amistad.

https://www.youtube.com/watch?v=gXh8t6iqKhc

La mente que se abre a una nueva idea, jamás volverá a su tamaño original…

Muchas gracias por leer, no dudes en dejar abajo tus comentarios y preguntas 😉

Etapa del “NO” en niños: Aprende cómo manejar su resistencia

La etapa del “no” en niños: Cuando parece que la única respuesta que tu hijo sabe dar es siempre“no”. 

Mi hijo solo dice “no” y se niega sistemáticamente a realizar cualquier cosa que le dices. Se opone continuamente a todo, y parece que la única voluntad es desobedecer y terminar saliéndose con la suya ¿Qué le ocurre? Las rabietas se suceden a todas horas, en la comida, a la hora de vestirse, lavarse los dientes, recoger, irse a la cama, etc… ¡A veces puede decir que “no” hasta a cosas que le gustan! ¿Por qué mi hijo se ha vuelto tan cabezota? ¿Cómo debo actuar?

Edad del “no” en niños ¿Cómo superarla?

La fase del “no” suele darse en los niños y niñas entre las edades de 2 y 4 años. Muchas veces, esta fase de negación pone a prueba la paciencia de los padres más comprensivos. Si lo que antes tu hijo o hija hacía de buena gana y con una sonrisa en la cara, ahora supone berrinches y peleas; no desesperes. Las negativas constantes de tu pequeño son una fase fundamental de su maduración y desarrollo evolutivo. Su negativa se debe a que ha comenzado a tener conciencia de sí mismo como ser individual. Está aprendiendo a ser “independiente” y, cree que para reafirmarse, debe oponerse a todo lo que tu le digas.

Para que esta etapa del “no” siga su curso natural y desaparezca con el tiempo, es fundamental que comprendas a qué se debe y conozcas algunas estrategias que te ayudarán a encontrar el equilibrio. Aprende a actuar con astucia para lograr que tu  pequeño no pueda negarse a aquello que le pides.

¿Tu hijo te lleva la contraria por sistema? En este artículo Cristina Martínez de Toda, neuropsicóloga, te descubre una serie de consejos. ¡Aprende a manejar mejor la resistencia de tu pequeño!

Etapa del “NO” En niños ¿En qué consiste?

Sencillamente, tu hijo responde ¡no! porque puede. A determinada edad, en torno a los dos años o dos años y medio, los niños descubren que tienen voluntad, y su máxima es ejercerla.

Como padre, es probable que te quedes a cuadros la primera vez que tu hijo te desafía, puesto que esta conducta tiene una aparición brusca y sin motivo aparente. De repente, sin venir a cuento, tu hijo te suelta un ¡no! que te quedas mudo.

Lo bueno que tiene esta etapa es que tan pronto como llega puede irse, dando lugar a otro tipo de respuestas ya no tan rotundas como “no sé” “a lo mejor” o “puede”.

¿Por qué mi hijo me contesta a todo que no?

A partir de los 18 meses, tu hijo está aprendiendo a pensar. Esta etapa es fundamental en su desarrollo intelectual. Y aunque a esta corta edad ya tiene opiniones y voluntad propia, todavía carece de la facultad de razonar. Es tan simple como esto: Su cerebro todavía no ha desarrollado la capacidad de razonamiento de la que disponemos los adultos.

Entendiendo esta realidad, interiorizarás que tu niño no te está retando, sencillamente ejerce su voluntad sin ser consciente de cómo sus decisiones afectan a los demás. Todos los niños y niñas pasan por una etapa egocéntrica en la que priman sus sentimientos. Durante esta fase, los pequeños son incapaces de ceder.

De la misma manera de que no son conscientes de tu frustración ante su actitud, tampoco lo son ante el peligro de sus decisiones.

Tu pequeño madura, y está empezando a tomar conciencia de si mismo, comienza a sentirse autónomo y le gusta ser independiente. Esta adquisición de la capacidad de autoafirmación es, en definitiva, una búsqueda de poder. Comprender que tu hijo no te está desafiando, sino que está buscando formas de obtener el poder y salirse con la suya en sus deseos y actos, te ayudará a manejar de una manera más eficaz su resistencia.

Aprende a manejar su resistencia

Tienes que tener presente que esta etapa del “no”, forma parte del desarrollo evolutivo de tu peque, es sana y natural. Sin ella no podrían llegar a desarrollar su independencia. La clave está en armarse de paciencia y contar con alguna estrategia que pueda ayudarnos a manejar esta “edad del no”.

Para que que el pequeño supere esta fase de manera natural, es imprescindible que en casa existan unas normas y rutinas inquebrantables en las que no se va a tolerar un “¡no!”. Que las negativas formen parte de su desarrollo, no quiere decir que debamos excusar sus conductas. Tus límites evitarán que su “egocentrismo” se termine transformando en egoísmo y su “autoafirmación” en puro autoritarismo. Tal vez, te convenga conocer qué es el Síndrome del emperador, y cómo evitar criar a un pequeño tirano en tu propia casa.

Debe existir un equilibrio entre el poder de decisión que le ofreces y las normas inquebrantables que le impones. Porque, solo así podrá convertirse en un adulto feliz, autónomo y respetuoso. Toma nota de los siguientes consejos:

¿Qué puedo hacer? 8 Consejos para aprender a manejar la resistencia de tu pequeño

Consejo 1: Deja que exprese su rabia

Lo principal es que tú mantengas una situación serena, aunque es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Explícale su emoción y por qué se siente así; haz que vea que comprendes que llora desangeladamente porque no le has comprado un paquete de cromos. Entiende su rabia, pero de la manera más calmada posible le explicas que no se lo vas a comprar, por el motivo que sea.

Consejo 2: Vigila el uso de tus “noes”

Muchas veces los papás utilizamos el “no” sistemáticamente sin pararnos a pensar si es razonable lo que nuestro hijo nos está pidiendo. En algunas situaciones deberíamos replantearnos si nuestra negativa realmente le está protegiendo de un peligro, o es un acto reflejo. Quizás hace medio año ni se te ocurría dejarle tirarse solo por el tobogán. Pero, ¿y ahora? Tu hijo crece, y sus peticiones van a ir acordes a su crecimiento a medida que madure. Es bueno y necesario que aprenda y quiera hacer cosas él solo, por lo que quizá ese “no” podríamos cambiarlo por un “sí, pero papá/mamá va contigo para ayudarte si lo necesitas”.

Consejo 3: Permite el “no”

Nuestros hijos tienen derecho a decir no. Es más, deben aprender a decirlo y utilizarlo con responsabilidad si no queremos criar a un adulto sumiso y doblegado. La mejor forma de manejarlo es hacerle ver que comprendemos y respetamos su negativa, pero en este momento no podemos atender a su petición.

Decirle algo como “Entiendo que estás cansado del entrenamiento de fútbol, porque has corrido mucho. Pero ahora es el momento de bañarte. Más tarde podrás ver los dibujos

De esta manera tu peque se sentirá escuchado y comprendido, pero le muestras que la autoridad la tienes tú. Un niño que se siente respetado, respeta. Un niño que se siente escuchado, escucha.

Un niño que se siente escuchado, escucha

Consejo 4: Reorienta su conducta

En vez de pedirle tantas veces que deje de hacer algo, podemos empezar a pedirle que haga algo. Por ejemplo: “No veas tan cerca la televisión”, podemos reorientarlo a un “¿Por qué no te vienes a sentar aquí conmigo?” Lo primero es una orden, y tu hijo puede que reaccione tratando de autoafirmarse.  Lo segundo, al ser una orden encubierta disfrazada de sugerencia, no tiene una connotación tan negativa con la que tu hijo quiera rebelarse.

Consejo 5. Presta atención a sus “Sí”

Podemos reforzarles positivamente conductas diciendo por ejemplo “Cómo me gusta cuando dices sí ” Procura que estos refuerzos sean verbales o gestuales, como una sonrisa, un beso o un abrazo, y nunca materiales. Si premiamos las conductas en vez de reforzarlas, el niño puede perder de vista el objetivo primordial por la recompensa.

Elogia su conducta y tu hijo irá aprendiendo a sustituir “noes” por “síes” paulatinamente.

Consejo 6: Enséñale otras formas de responder

Uno de los motivos por los que tu peque puede decir “no” es porque todavía no conoce muchas palabras. Puedes ayudarle a mejorar su vocabulario, con juegos del tipo: Dime qué palabra puede estar entre el no y el sí. (Puede, quizás, a lo mejor…) Empléalas tú todas las veces que puedas cuando hablas con tu hijo. Recuerda que nuestros peques hacen lo que ven y nosotros somos su ejemplo de modelo. Además, enséñale a que el “no”, puede ser educado: “Lo siento pero no” “No, muchas gracias…”

Consejo 7: Ofrécele opciones para que pueda elegir

Con dos elecciones a esta edad será suficiente, y tu peque podrá desarrollar su capacidad de autoafirmación sin llevarte a ti a un ataque de nervios. Si siempre tenéis una trifulca a la hora de que se ponga el abrigo para ir a jugar al parque, prueba a decirle “¿Qué prefieres ponerte, el abrigo rojo o el azul con capucha?” De esta manera estás dejando claro de una manera asertiva que no existe la posibilidad de ir sin abrigo, sin embargo le permites a él la opción de elegir cuál de los dos prefiere.

Contar a veces funciona con los peques indecisos, como “Voy a contar hasta diez y entonces tendrás que haber elegido o elegiré yo por tí”. Lo más probable es que tu hijo te conteste en cuanto empiece la cuenta atrás.

De todos modos, procura no utilizarlo muy a menudo o corres el riesgo de que este truco pierda efectividad.

Consejo 8: Mantente firme y no pierdas la calma

Seguro que a pesar de tus titánicos esfuerzos, más de una vez no puedas evitar la rabieta de tu niño. Si esto ocurre, nunca cedas a su petición. Ten presente que un niño pequeño tiene voluntad pero no puede estar siempre ejerciéndola. De lo contrario, corremos el riesgo de criar a un pequeño delincuente en casa. Te animo a que eches un vistazo a mi artículo: El Síndrome del Emperador: Consejos para criar a un pequeño delincuente en casa.

Mantente firme y no pierdas la calma

Y ante todo interioriza el flaco favor que le haces a tu peque permitiéndole todo.

“Es demasiado confuso para un niño pequeño tener siempre la última palabra…”

 

 

¿Tu hijo no quiere comer? Qué es la neofobia alimentaria y 8 consejos para superarla

“Mamá eso no me gusta” “No quiero probarlo” “Me da asco” “Puajj no me lo pienso comer…” Cuando las pataletas y berrinches son el pan nuestro de cada día, algunos papás sentimos miedo de la posible desnutrición y podemos llegar a ceder a sus caprichos: “Por lo menos que coma algo…”

¿Te suenan estas situaciones? ¿Tu pequeño no quiere comer? En este artículo Cristina Martínez de Toda, psicóloga, te desvela qué es la neofobia alimentaria y propone una serie de consejos para enseñar a tu hijo a comer de todo. Superar esta fase es más fácil si sabes cómo ¡Desarrolla su gusto por la comida de forma sana y enriquecedora!

Neofobia alimentaria: Mi hijo no quiere comer

¿Qué es la Neofobia Alimentaria? Mi hijo no quiere comer

La neofobia alimentaria se puede definir como el rechazo a probar nuevos alimentos.

La neofobia se conoce también como la “paradoja del omnívoro” porque aunque los seres humanos necesitamos una dieta variada, somos capaces de restringirnos muchos alimentos al considerarlos una “amenaza” para nosotros. ¿Por qué ocurre esto? Porque se trata ni más ni menos de una cuestión evolutiva.

Los seres humanos desarrollamos en su momento un mecanismo de supervivencia, que nos disuadía de comer alimentos nuevos en edades tempranas por miedo a que resultaran tóxicos. Las papilas gustativas se “cierran” cuando comenzamos a andar. De ahí que nos volvamos más recelosos con la comida.

Cuando tu hijo se niega a probar algún alimento, no es que sea raro, es que sencillamente está respondiendo a su instinto.

Todos tenemos o hemos padecido neofobia a lo largo de nuestra vida, así que lo más sencillo es normalizarlo. Es habitual que no te guste algo dentro de un grupo de alimentos, por ejemplo que no te guste la manzana en concreto pero si la fruta. El problema ocurre cuando no nos gusta “ninguna fruta”. La clave en estos casos es tener paciencia.

El periodo de aparición de la neofobia suele ser alrededor de los dos años,  y se puede alargar hasta los 5-7 años. Esto desconcierta a padres que veían como sus hijos hasta entonces se comían lo que les ponían en el plato. A los dos años es cuando el niño empieza a desarrollar su identidad, y el “no” se convierte es su arma favorita como muestra de opinión propia.

Ante ese “no” en las comidas; enfadarnos, amenazarles o castigarles sólo nos provocará dolor de cabeza y tensiones en torno a la mesa, comprender que esto se trata de una etapa, y tarde o temprano pasará, resulta esencial para no forzar al niño a comer, y será muy positivo en su salud, más allá de la alimentación.

La neofobia, además, es generalizada a dos grupos de alimentos identificados por los humanos como “sospechosos”, la verdura y la fruta, siendo los colores que más rechazo nos producen el verde y el rojo.

Esto tiene una explicación científica, y es que hasta los 2-3 años no se produce la aceptación total de los sabores amargo y salado. Las papilas gustativas no están totalmente desarrolladas, y por ello cualquier alimento que se salga de su umbral de sabores aceptados lo rechazarán. Por el contrario, con alimentos dulces es muy raro que se produzca neofobia. Es por ello que la mayoría de alimentos preparados para niños contengan altas dosis de azúcar.

Así pues, en vez de enfocar las comidas como una lucha a brazo partido con nuestros hijos, es más inteligente mantener el mantra mental de “es sólo una etapa”. Eso sí, siempre y cuando no llegue a hacer asociaciones negativas de los alimentos y situaciones.

¿Qué responsabilidad tengo como padre en la neofobia de mi hijo?

Estudios demuestran que la neofobia alimentaria tiene un alto componente genético. Esto quiere decir que lo más probable es que uno o los dos progenitores presentasen en su infancia una neofobia parecida.

Por otro lado, la actitud que mostremos los padres ante los diferentes alimentos, influye de manera importante en las preferencias de los niños. La imitación, como en muchos otros factores educacionales, hará que los niños tiendan a imitar lo que ven.

Los padres debemos ser ejemplo de conductas en todos los niveles.

Por otro lado, resulta sumamente difícil incluir alimentos a partir de los dos años, en los que el niño no haya tenido previamente contacto vía intrauterina, o experiencia gustativa a partir de la leche materna.

Estos datos sugieren que las madres que llevan una dieta monótona o pobre durante el embarazo y la lactancia, pueden predisponer a sus hijos a una neofobia.

¿Cómo consigo que supere esta etapa sin que muestre rechazos por la comida en la edad adulta? A continuación te propongo una serie de consejos avalados por los psicólogos más competentes en esta área, para ayudarte en esta fase.

Mi hijo no quiere comer ¿Qué hago? 8 Consejos para superar la Neofobia Alimentaria

“La paciencia es el punto de referencia”

Consejo 1: Comer en familia

En casos de neofobia alimentaria se hace vital reforzar el aprendizaje por imitación. Si por horarios os resulta imposible desayunar, comer y cenar con vuestro hijo, intentad tener por lo menos una comida al día con él. Tenemos que crear en esa comida un ambiente de armonía, sin prisas. Tenéis que comer el alimento rechazado en familia, con naturalidad, pero sin obligar al pequeño a que lo coma.

Consejo 2: Continuidad en la presentación de la comida

Es necesario ofrecer un nuevo plato 9-10 veces antes de que un niño se atreva a probarlo, pero habitualmente los padres desistimos en 4-5 exposiciones, y lo damos por imposible.

Los estudios demuestran que los niños presentan mayor aceptación a una comida nueva tras dos o tres semanas de exposición paciente y continuada.

Esto lo podemos hacer de manera gradual, empezando por dejar la comida a la vista del niño pero sin ofrecérsela. Es importante hacerlo de manera continuada, sin prisa pero sin pausa.

Consejo 3: La comida que no le gusta, en el primer plato

El niño es cuando más hambriento está, de manera que hay más probabilidades de que lo consuma. Preséntalo junto a una comida que le guste. El aspecto de la comida, el olor y el gusto son factores clave a la hora de atrevernos a probar un plato. Currárselo un poco y hacer una presentación atractiva y divertida puede ser muy positivo.

La presentación puede ayudarte

Consejo 4: Los alimentos nuevos, de uno en uno

No le pongas para comer varias cosas que no conoce o rechaza porque el “no” que te va a decir lo van a oír hasta los vecinos. Es importante que ante un nuevo alimento el niño no se vea abrumado, de manera que lo presentaremos en pocas cantidades, de uno en uno, y de forma continuada.

Consejo 5: No le fuerces

Ante la coacción o el miedo a un castigo, es más probable que el niño aborrezca esa comida. Cuanto menor es la presión parental ejercida, mayor es la cantidad que el niño ingiere.

El niño también percibe la frustración que nos genera a nosotros que rechace la comida, por lo que puede asociar negativamente ese alimento con nuestro malestar, de manera que en las próximas comidas lo rechace más fervientemente.

Consejo 6: No negocies

No vale el típico “Si te comes las espinacas, tendrás helado de postre” al contrario, puede ser contraproducente. El niño se planteará que muy mal tiene que saber el plato para que le recompensen por comerlo

Refuérzale positivamente, elógiale por su valentía y lo bien que ha comido, pero nunca por la cantidad. Destierra los premios y las recompensas.

Consejo 7: Evita los comentarios negativos

“Mira qué bien come tu hermano…” “  Ni te molestes en servirle…no lo va a probar”

“Mi hijo es que no prueba la fruta…”

Todo lo que decimos y la manera en que la decimos afecta a la autoimagen de nuestro hijo. A través del Efecto Pigmalión, podemos mejorar los mensajes que les transmitimos.

Consejo 8: Contágiale el amor por la comida

Una buena manera de conseguir que los niños valoren y aprecien en la comida es ponerlos en contactos con el proceso que lleva ese alimento hasta que llega al plato (que sepan de donde viene, como se cocina, etc…) hasta que llega a la mesa.

Podéis ir a coger fruta de temporada con el niño, de una manera divertida y que él participe activamente.

Si rechaza la verdura, podéis jugar a plantar guisantes en un bote de yogur, de esta manera, el niño desarrollará progresivamente una actitud positiva ante las verduras.

Contágiale el amor por la comida

Otra buena forma es que os acompañe a hacer la compra, incluso permitiéndole elegir qué alimento comprar siempre dentro del mismo grupo de alimentos. Por ejemplo ¿Qué prefieres, manzana o pera? No sirve en este caso ¿manzana o yogur?

Una tarde libre cocinad algún plato que no le guste de una manera original y divertida. Será más probable que una vez puesto en la mesa se atreva a probarlo.

“Hacerle partícipe de la comida y el proceso que conlleva será un concepto clave para que desarrolle con naturalidad una relación positiva con la comida, y un deseo por la alimentación sana y variada”

Estrés en el embarazo ¿Cómo puede afectar al bebé?

Estrés en el embarazo ¿Cómo puede afectar al bebé? Puede ser que durante el embarazo estés pasando por un mal momento personal, o laboral, o que incluso te sientas desbordada por todos los cambios que se avecinan: tu cuerpo cambia, tus emociones son como una montaña rusa, tu vida familiar y personal cambiará radicalmente… A veces nos adaptamos bien a estos cambios, otras veces pueden convertirse en una fuente de estrés en nuestra, ya de por sí, ajetreada vida.

Muchos estudios han investigado las consecuencias del estrés durante el embarazo, y ponen la voz de alarma sobre lo perjudicial que puede ser para nuestros bebés. ¿Crees que puedes estar sufriendo estrés? ¿Te preocupa cómo puede afectar toda esta tensión al bebé? ¿Nos afecta igual a todas? Tranquilas, en este post vamos a intentar dar respuestas a estas cuestiones.

Estrés en el embarazo. ¿Cómo puede afectar al bebé?

¿Qué es el estrés? ¿Por qué podemos sufrir estrés en el embarazo?

Lo primero que tenemos que entender es que el estrés no es algo malo per se, sino una respuesta fisiológica normal ante estímulos que percibimos como amenazantes. Niveles de estrés moderados no nos hacen ningún daño.

Ante una situación amenazante, nuestro organismo empieza a segregar cortisol y adrenalina que permiten enviar energía a nuestros músculos para dar una respuesta adecuada a la situación estresante, ya sea de afrontamiento y/o de huida. Cuando la situación estresante ha pasado, el cuerpo elimina la cantidad sobrante de cortisol y aquí no ha pasado nada.

Lo malo es cuando ese estrés es prolongado, o de mucha intensidad. El estrés crónico puede darse por múltiples causas: cuando sentimos una fuerte presión en el trabajo, o sufrimos maltrato en la pareja, o fallece un familiar cercano, o tenemos que cuidar de una persona dependiente, o incluso cuando sentimos rechazo o inseguridad por un embarazo. Cuando sufrimos estrés crónico de forma prolongada puede provocar consecuencias negativas para nuestro cerebro, nuestro organismo no puede eliminar ni equilibrar las concentraciones de cortisol (ni otras hormonas) en sangre, y esto puede provocar alteraciones en el sistema inmune, la memoria, la presión sanguínea, la fertilidad, pérdida ósea, migrañas… y afectar negativamente al bebé.

¿Significa esto que nos debemos sentir culpables por sentir estrés y/o no controlarlo? Evidentemente no. Nadie tiene la culpa, ni nos hemos de sentir culpable, si un familiar se muere, ni tampoco si nos despiden del trabajo durante el embarazo. Es absurdo. Lo que sí podemos, es ser un poco más conscientes, incluso antes del embarazo, de cuán importante es nuestro propio bienestar y hacernos cargo de él. ¿Podemos hacer pequeños cambios para vivir más relajados y conocer algunas claves para ser feliz? ¿Ir a yoga? ¿Practicar meditación mindfulness? ¿Dedicarnos un tiempo para nosotras mismas algún día de la semana?

Estrés embarazo como puede afectar al bebe

¿Cómo afecta el estrés al bebé?

La mayoría de investigaciones encuentran que el estrés continuado puede tener efectos nocivos para el bebé. Aunque no debemos alarmarnos, puesto que la incidencia de los efectos negativos que produce el estrés en nuestro bebé es muy muy baja. Y, recuerda, ante todo, si estás preocupada, te recomendamos que acudas a tu médico. Algunos de los efectos que se han observado son:

1- Complicaciones obstétricas:

Una mayor incidencia de parto prematuro y de bajo peso al nacer son las consecuencias que más consistentemente se han asociado al estrés materno intenso durante el embarazo. Las hipótesis que se manejan es que los altos niveles de cortisol, pueden reducir el aporte sanguíneo a la placenta e inducir el parto prematuro.

Otros estudios han relacionado la carga laboral (con jornadas de más de 32 horas semanales) de mujeres en el primer trimestre de embarazo con un incremento en las tasas de bebés nacidos con bajo peso. Por lo que reducir la jornada laboral podría ser beneficioso incluso para las mujeres en el primer trimestre, no solo el último. Cabe destacar que aunque algunos estudios encuentran esta asociación, en las revisiones (análisis de varios estudios a la vez) estas asociaciones son débiles y pueden depender de otros factores.

2- Aborto espontaneo:

Algunos estudios han mostrado una asociación entre el estrés materno durante el embarazo y la muerte fetal. En un estudio en Dinamarca observaron que el riesgo de aborto espontaneo aumentaba un 80% en las mujeres sometidas a un fuerte nivel de estrés comparado con las que sufrían un estrés moderado. Sin embargo, no hay que alarmarse porque la incidencia de muerte fetal es baja, por lo que no hay que obsesionarse con esto.

3- Problemas en el desarrollo neurológico:

La exposición a dosis elevadas de estrés durante el embarazo puede provocar un desarrollo neurológico inadecuado. El estrés durante las primeras semanas de embarazo se ha asociado a muerte neuronal, inhibición del desarrollo dendrítico, deficiencias en el desarrollo del cuerpo calloso y del cerebelo. Todo esto provoca problemas con el desarrollo cognitivo e intelectual de los niños, sobretodo en cuanto al desarrollo del lenguaje y las habilidades lingüísticas.

4- Problemas emocionales y de conducta en el bebé y el niño:

Se han publicado varios estudios donde se asocia el estrés materno con problemas de atención, hiperactividad, ansiedad y problemas de conducta en los niños. Un estudio del Imperial College of London señala que la magnitud de los efectos es clínicamente relevante, ya que explica el 15% de los problemas emocionales y/o conductuales que se ven en los niños. Otros estudios

Aunque se cree que el mecanismo que explica estos problemas podría estar relacionado con los niveles de cortisol durante el embarazo, todavía no está claro y los expertos creen que otros factores, como la alimentación, podrían jugar un papel importante.

4- Alteraciones congénitas: 

Las madres que sufren un evento altamente estresante durante el primer trimestre del embarazo tienen hasta 8 veces más riesgo de que su bebé padezca una alteración congénita como el labio leporino o alteraciones cardíacas que las que no. A pesar del alto riesgo, la incidencia general es baja (0,65% para todos los embarazos y un 1,18% para embarazos bajo estrés extremo), por lo que no hay que alarmarse.

Teoría de Piaget: Etapas del desarrollo cognitivo del niño ¿Tu hijo evoluciona según su edad?

¿Cómo puedo saber si mi hijo está aprendiendo a desarrollar ciertas habilidades cognitivas, de acuerdo a su edad? ¿cómo piensan los niños, y cuáles son las etapas en su desarrollo cognitivo? ¿Es normal que cometan errores en el lenguaje o al razonar? La Teoría de Piaget explica muy bien las diferentes etapas en el desarrollo de los niños. Descubre en este post si tu hijo evoluciona según su edad. ¡Resolvemos todas tus dudas!

Teoria Piaget: Etapas del desarrollo en niños

Es muy importante comprender el desarrollo cognitivo de los niños y entender su mentalidad en cada etapa para poder favorecer y enriquecer su aprendizaje.

El ritmo de aprendizaje de los niños es asombroso. En sus primeros años de vida se produce un desarrollo de su inteligencia y capacidades mentales, como la memoria, el razonamiento, la resolución de problemas o el pensamiento.

Piaget es uno de los psicólogos más famoso de la historia por sus descubrimientos sobre la infancia y el desarrollo de la inteligencia en niños. Dedicó su vida a investigar las diferentes etapas del crecimiento, y a entender cómo evolucionan en ellas nuestros patrones del aprendizaje, pensamiento y desarrollo cognitivo. Este artículo explica la Teoría de Piaget y ofrece una explicación sobre las diferentes etapas del desarrollo del niño.

Teoría de Piaget

La teoría de Piaget mantiene que los niños pasan a través de etapas específicas conforme su intelecto y capacidad para percibir las relaciones maduras. Estas etapas del desarrollo infantil se producen en un orden fijo en todos los niños, y en todos los países. No obstante, la edad puede variar ligeramente de un niño a otro.

Es frecuente que a edades muy tempranas, los niños no sepan empatizar como lo haría un adulto, y tengan un “pensamiento egocéntrico” de acuerdo a su edad, y a sus habilidades, al igual que es normal que cometan errores.

Durante la infancia de un niño/a, se produce un desarrollo cognitivo natural en el que los niños/as “aprenden a pensar”, o mejor dicho, a interactuar con el mundo en el que viven. Esto supone una serie de cambios evolutivos en la vida del niño, marcados por etapas durante toda la infancia, desde que nacen, hasta la pre-adolescencia. Estas etapas, donde irán desarrollando ciertas habilidades cognitivas, actualmente están divididas según “Los estadios de Piaget”.

¿Qué es la Teoría de Piaget? Jean Piaget (psicólogo y biólogo suizo) hizo numerosos estudios de la infancia en niños, dividiéndola  en etapas, que él llamó: Estadios. La Teoría de Piaget supone la división de estas etapas durante el desarrollo cognitivo de un niño , en diferentes edades.

Los estadios de Piaget son un conjunto de hechos relevantes en el proceso de desarrollo humano que ocurren próximos en el tiempo. Por ejemplo, el tipo de lenguaje que utilizan los niños puede ser diferente a una determinada edad (balbuceos, palabras inventadas, pseudo-palabras, hablar en tercera persona refiriéndose a uno mismo…), también el tipo de pensamiento (pensamiento egocéntrico en el que todo gira alrededor de lo que el niño ve o cree), o  de destrezas físicas (utilizar reflejos, gatear, después caminar, correr…). Todo este desarrollo cognitivo ocurre de forma continua y progresiva en los Estadios de Piaget , en torno a una edad aproximada.

¿En la Teoría de Piaget, cada etapa del desarrollo o estadio ocurre en un momento exacto? 

No, no tienen por qué ocurrir en un momento exacto, pero si podríamos decir que hay periodos sensibles en todas las edades, en los que es más posible y normal que se puedan desarrollar ciertas habilidades cognitivas. Es más fácil que se aprenda una determinada destreza a una determinada edad, por ejemplo, la adquisición del lenguaje, las primeras palabras, serán en torno al primer año, pero el lenguaje no se llegará a formalizar hasta los 7 años aproximadamente, con un vocabulario aún escaso, que irá aumentando en los siguientes años.

Etapas del desarrollo cognitivo del niño según la Teoría de Piaget

Piaget propuso cuatro etapas del desarrollo en niños, que son: 1ª- Periodo sensorio-motor (Niños de 0-2 años),2ª- Periodo pre-operacional (Niños de 2-7 años), 3ª- Periodo concreto (Niños de 7-11 años), 4ª- Periodo formal (Niños y adolescentes de 11-en adelante, aproximadamente hasta los 19 años). Las vemos a continuación. Descubre las etapas del desarrollo cognitivo en niños:

1- Desarrollo del niño: Etapa Sensorio Motora (Niños de 0-2 años)

Este estadio de desarrollo del niño se caracteriza por la comprensión que hace el niño del mundo, coordinando la experiencia sensorial con la acción física. En este periodo se produce un avance desde los reflejos innatos.

  • Se sabe que los niños a esta edad tienen preferencia por estímulos coloridos, con brillo, con movimiento, contraste…
  • Además construyen sus esquemas intentando repetir un suceso con su propio cuerpo, por ejemplo, hacer ruido al golpear un juguete, tirar un objeto, tirar de una manta para conseguir un objeto que hay sobre ella, etc. A esta edad, los niños están repitiendo sucesos al azar, experimentando a través de su propio cuerpo.
  • Primer contacto del bebé con el lenguaje: La primera vez que tiene el bebé contacto con el lenguaje es en el vientre materno, durante los meses de gestación ya se va familiarizando con la voz de los progenitores. Las investigaciones muestran que en los primeros días de vida prefieren el sonido de la voz humana, a cualquier otro sonido. Sorprende lo acostumbrados que están al lenguaje, ya que desde el momento que nace el bebé tiene la excepcional capacidad de distinguir el sonido del habla. Investigaciones de Casper y Spence demostraron además como los niños se sienten especialmente atraídos por el habla de sus madres, la cual reconocen antes que  la de desconocidos.
  • ¿Cómo se comunican los niños de 0 a 2 años? Al nacer, la mejor forma que tiene de comunicarse el bebé, es llorar ya que no puede emitir otros sonidos (físicamente no está preparado). Durante los primeros meses, todo serán gestos pre-lingüísticos mediante sonrisas y llantos que utilizarán de una forma involuntaria, y que más adelante, se volverá intencional cuando aprendan a utilizarlo a modo comunicativo. De todas formas, al llorar o al sonreír los padres interpretan lo que el bebé hace, y por ello ya hay una primera comunicación no intencional por parte del bebé. Después llegarán los primeros balbuceos en torno a los 6 meses con consonante- vocal ,por ejemplo,  “bababa”. Las primeras emisiones de palabras sueltas serán en torno a los 12 meses.

¿Qué podemos hacer para favorecer el desarrollo cognitivo del pequeño en la etapa sensorio motora (de 0 a 2 años)?

  1.  Potencia las reacciones circulares: ¿Has observado que tu bebé se chupa el pulgar? ¿O que produce sonidos cuando quiere dormir? ¿Que agita el sonajero y repite una y otra vez esta acción? Cuando un bebé produce una y otra un mismo comportamiento que se ha producido de forma casual, estamos ante reacciones circulares. Cuando un bebé agita su sonajero una y otra vez es porque el sonido le gusta y quiere volver a escucharlo. En ese momento puedes, por ejemplo, coger el sonajero y agitarlo apoyándolo en otra superficie para que el sonido sea diferente. De esta forma el bebé verá que se producen modificaciones o cambios y aprenderá a explorar.
  2. Déjale que juegue y explore objetos y juguetes diferentes: Para que conozca más allá de si mismo.
  3. A partir del año y medio podéis jugar a esconder objetos: Muéstrale un juguete y escóndelo, por ejemplo, debajo de una sábana. Enséñale cómo encuentras el objeto escondido. Repite la operación, pero ahora deja que sea el quién encuentre el juguete escondido.

2- Desarrollo del niño: Etapa Pre-Operacional (Niños de 2-7 años)

Esta es la segunda etapa de la Teoría de Piaget. A partir de los 3 años se produce un hecho importante en la vida de un niño, la escolarización (Educación Infantil). Esto supone un componente social muy importante.

  • El niño empieza a relacionarse con los demás, en especial con sus iguales, ya que antes de este período, las relaciones eran únicamente con la familia.
  • ¿Cómo se comunican los niños de 2 a 7 años? Aunque entre los 3 y los 7 años se produce un enorme aumento de vocabulario, los niños durante la primera infancia, se rigen por un “pensamiento egocéntrico”, esto quiere decir, que el niño piensa  de acuerdo a sus experiencias individuales, lo que hace que su pensamiento aún sea estático, intuitivo y carente de lógica. Por ello, es frecuente que hasta los 6 años, puedan cometer errores tanto para interpretar un suceso, como para expresarlo. Descubre Algunos consejos para superar la etapa del “no” en niños.
  • Hablar en tercera persona refiriéndose a uno mismo es muy normal en este periodo porque aún no tiene bien definido el concepto del “yo” que lo separa con el resto del mundo.
  • Los niños a esta edad, entre 2 y 7 años, tendrán mucha curiosidad y ganas de conocimiento, por lo que preguntarán a sus padres el “por qué” a muchas cosas.
  • En esta etapa los niños atribuyen sentimientos o pensamientos humanos a objetos. Este fenómeno se conoce como animismo.

El pensamiento “egocéntrico” según la teoría de Piaget: ¿Por qué los niños en esta etapa del desarrollo no son capaces de ponerse en el lugar de los demás? Este hecho puede relacionarse con “La Teoría de la Mente” que se refiere a la capacidad de ponerse en la mente de otra persona, es decir, la capacidad de ponerse en el lugar de otro. Los niños no desarrollan esta habilidad cognitiva hasta los 4 o 5 años. Es por eso, que el niño hasta esa edad, cree que “los demás ven y piensan como lo hace él”. Esta teoría nos ayuda a explicar por qué los niños hasta los 5 años no saben mentir ni hacer uso de la ironía.

Cada una de estas limitaciones del estadio pre-lógico serán superadas después de los 6 años o 7 años en el próximo periodo de desarrollo cognitivo y se irá consolidando hasta los 14 o 15 años.

¿Qué podemos hacer para favorecer el desarrollo cognitivo del pequeño en la etapa pre operacional (de 2 a 7 años)?

  1. Ajústate a su desarrollo cognitivo: Es importante que tengas presente las características de la etapa del niño que trates de adaptarte a su pensamiento.
  2. Pon en práctica el juego simbólico: A través de esta actividad se desarrollan muchas de sus destrezas de los niños y permiten que se vayan formando una imagen del mundo. A través del juego se pueden adquirir los roles y situaciones del mundo que nos rodea: Hacer como si comemos o bebemos, hacer como si conducimos, jugar a que somos médicos y ayudamos a otra persona, etc… Podemos poner en práctica cualquier actividad que ayude al pequeño a ampliar su lenguaje, desarrollar la empatía, y consolidar sus representaciones mentales del mundo que nos rodea.
  3. Potencia la exploración y experimentación: Que descubra los colores y su clasificación, cuéntale como suceden algunas cosas, llévale al campo y explícale algunas plantas o animales, transmite curiosidad por aprender.

3- Desarrollo del niño: Periodo concreto (Niños de 7-11 años)

En este penúltimo estadio de La Teoría de Piaget, los niños empanzarán a utilizar un pensamiento lógico sólo en situaciones concretas. En este periodo pueden realizar tareas en un nivel más complejo utilizando la lógica, así como realizar operaciones de matemáticas. Sin embargo, aunque hayan hecho un gran avance con respecto al periodo pre-lógico, en este periodo del desarrollo cognitivo pueden aplican la lógica con ciertas limitaciones: Aquí y ahora, siempre les resulta más fácil. Todavía no utilizan el pensamiento abstracto, es decir, el aplicar conocimientos sobre algún tema que desconocen, aún es complicado para los niños de esta edad.

¿Qué podemos hacer para favorecer el desarrollo cognitivo en el periodo concreto (de 7 a 11 años)?

  1. Ayuda a potenciar su pensamiento reversible: Practicar estos ejercicios pueden ayudar a desarrollar su capacidad lógica y de razonamiento. Importante para el manejo de números y matemáticas, pero también para el desarrollo de su vida adulta. Por ejemplo preguntar cual es el resultado de sumar dos números. Si el resultado es 8, podemos plantear la cuestión de forma inversa y pedir que nos ayuden a encontrar dos números que sumen 8. El pensamiento reversible se puede ejercitar casi en cualquier situación de la vida cotidiana. Por ejemplo, cuando estás en el supermercado y estimas el precio de lo que te va a costar la compra. O cuando lo haces a la inversa, y estimas cuánto deben costar cada alimento que has comprado para que te llegue con el dinero que llevas encima.
  2. Pídele que te ayude a resolver cuestiones y se plantee interrogantes: Por ejemplo, puedes preguntarle ¿Cómo ayudarías a que un animal perdido encuentre a su dueño? ¿Cómo logramos que la comida no se quede fría? ¿Cómo vamos a casa de la abuela si el coche está en el taller?
  3. Ayúdale a comprender las relaciones entre los fenómenos que suceden en la naturaleza o vida social: ¿Por qué crees que tu abuelo puede ponerse triste si no vamos a visitarle?, ¿Qué crees que pasará si este invierno no llueve nada?
  4. Potencia su capacidad de razonamiento: Ayúdale a que se cuestione hechos concretos.
  5. Utiliza Juegos mentales validados o programas de estimulación cognitiva para niños: CogniFit es el programa líder para la mejora cerebral en la infancia. Aprovecha la gran plasticidad neuronal que se da en los primeros años del neurodesarrollo, para estimular y potenciar el rendimiento intelectual en la infancia y adolescencia. Los ejercicios cerebrales que propone CogniFit consisten en atractivas actividades terapéuticas, técnicas de rehabilitación y aprendizaje orientadas a re-entrenar y mejorar las habilidades mentales que más necesite cada niño. Con este programa también podremos comparar los resultados del niño con los resultados de otros niños de su edad. ¿Cómo empezar a usarlo? Es muy fácil, sólo tienes que registrarte

CogniFit: Evaluación y estimulación cognitiva niños

4- Desarrollo del niño: Operaciones Formales (Niños y adolescentes de 11 años en adelante)

  • Este último periodo ya se caracteriza por la adquisición del razonamiento lógico en todas las circunstancias, incluido el razonamiento abstracto.
  • La novedad en este último periodo en relación con la inteligencia del niño, es, como señala Piaget, la posibilidad de que ya pueden realizar hipótesis sobre algo que no tienen aprendido de forma concreta.
  • Aquí empezará a establecerse el aprendizaje como “un todo”, y no de forma concreta como en el anterior estadio.

¿Qué podemos hacer para favorecer el desarrollo cognitivo del pequeño de los niños y adolescentes de 11 años en adelante?

  • Trata de motivar que se plantee preguntas: Utiliza hechos cotidianos y trata de que razone los factores que han provocado un determinado desenlace. Ayúdale a que se plantee deducciones o hipótesis.
  • Debate con el niño o adolescente: Intenta ayudarle a que se exprese y te explique su forma de pensar ante diferentes cuestiones. Expón tu forma de ver las cosas y encontrad los puntos positivos y negativos de cada punto de vista. Podéis abordar también problemas éticos.

Etapas desarrollo infantil Piaget

Retraso en el desarrollo de mi hijo/a ¿Debo preocuparme?

  • En primer lugar, paciencia, es cierto que hay periodos sensibles para la adquisición del lenguaje, igual que en otro tipo de habilidades, como las motoras, desarrollo cognitivo, en la lectura, etc. Pero según la Teoría de Piaget, no hay que olvidar que todo lleva un proceso continuo, que puede ser poco a poco y cualquier niño puede tardar más en aprender algo, o ser más prematuro. Aunque esto es sólo un resumen de Teoría de Piaget y las diferentes etapas en el desarrollo de los niños, hay que decir, que son datos aproximados en cuanto a las edades para podernos mover en unos estadísticos. A veces unos niños tardan un poco más en adquirir una habilidad, y luego no tiene por qué  haber ningún problema.
  • En otras ocasiones, si por ejemplo, al llegar a la época de escolarización, ha pasado un tiempo, y el niño realmente tiene dificultades, ya sea en la comunicación con los demás, dificultades para jugar, o para aprender a desenvolverse, a adquirir conocimientos de una forma muy diferente al resto de niños, es conveniente llevarlo a un especialista (psicólogo tanto en el colegio como fuera de él, y al pediatra para que nos puedan orientar).
  • Finalmente si el niño no tiene ningún problema ni patología, si tarda más o tiene dificultades en algún área tendremos que estimularle en casa y en el colegio con la ayuda que haga falta ¿Cómo cuidar el cerebro de un niño?. Pero sin que cunda el pánico, que un niño tarde más en realizar una tarea, o que tenga alguna dificultad en un momento dado, o no corresponda exactamente con los meses que propone Piaget en su teoría .no quiere decir, que más adelante, el niño no vaya a poder desarrollar una habilidad cognitiva con éxito, mediante ayuda, y esfuerzo.
  • Recuerda que un niño de 3 años no sabe mentir (de ahí el dicho “los niños siempre dicen la verdad”), ellos solo te dan un trocito de su  visión del mundo , desde “su propia ventana” . Por tanto, hay que intentar comprender que no son adultos, que están aprendiendo a desarrollarse en un mundo donde serán más independientes en un futuro, pero, que desde que nacen, van dando grandes pasos en cada etapa para aprender algo nuevo , y los adultos debemos aprender todo lo que podamos sobre su mundo, para ayudarles a avanzar, y a superar cualquier barrera.

La Teoría de Piaget, además de explicar las diferentes etapas de desarrollo en los niños de una forma muy completa, también describe la magia de los niños, con su pensamiento egocéntrico, su curiosidad por el mundo que les rodea y su inocencia, y esto nos podría hacer reflexionar en que, somos los adultos los que debemos aprender a comprender a los niños , a apoyarlos, a estimularlos y a disfrutar de ellos en cada etapa.

 

Medidas de prevención de trastornos alimentarios. Un poquito de psicología

¿Podemos prevenir trastornos alimentarios como la anorexia o la bulimia? Los  trastornos de la conducta alimentaria, son un problema psicológico altamente prevalente en nuestra sociedad. Se reflejan principalmente en las conductas que realiza el afectado en el ámbito de la comida, pero van más allá. Descubre en este artículo qué son los trastornos alimentarios , sus posibles causas y las medidas de prevención que existen. ¡Actuar de manera precoz es fundamental!

Tradicionalmente los problemas de anorexia o bulimia se atribuían principalmente a chicas adolescentes, pero cada vez más hombres y mujeres de cualquier edad sufren esta patología. Nadie está a salvo, por eso resulta crucial informar a la población, ayudar a detectar, intervenir de forma precoz la anorexia o bulimia y fomentar la prevención de la bulimia y la anorexia.

En este artículo detallaremos estas medidas de prevención de trastornos alimentarios para que pueda servir de guía para padres, maestros, parejas, etc…

Medidas de prevención de trastornos alimenticios

En un mundo en el que la imagen está sobrevalorada y los medios de comunicación nos envían continuamente mensajes acerca de cómo debemos vestir y cómo debe ser nuestro cuerpo, no es difícil que se desarrollen problemas de auto-imagen y relaciones disfuncionales con la comida.

Conocer para poder prevenir: Qué son los trastornos alimentarios

Los trastornos alimentarios son problemas psicológicos complejos que consisten en una serie de conductas disfuncionales y alteradas relacionadas con la alimentación y el control de peso. Los trastornos más frecuentes y problemáticos que trataremos son la Anorexia y la Bulimia.

Aunque mucha gente también los denomina trastornos alimenticios, el término correcto es trastornos alimentarios o trastornos de la conducta alimentaria.

¿Qué es la Anorexia Nerviosa?

La Anorexia Nerviosa se caracteriza por una reducción drástica de la ingesta de alimentos, acompañada por una pérdida considerable de la masa corporal. Habitualmente esta restricción viene acompañada de comportamientos para compensar lo poco que ingieren, como el ejercicio excesivo, vómitos o consumo de laxantes y diuréticos.

Tienen una visión distorsionada de su propio cuerpo y un miedo muy intenso a engordar y subir de peso. Las características psicológicas que acompañan esta patología suelen ser el perfeccionsimo y una personalidad obsesiva.

¿Qué es la Bulimia Nerviosa?

La  Bulimia Nerviosa consiste en un patrón de atracones (ingesta desmedida de alimentos en un periodo muy corto de tiempo y acompañado por el sentimiento de pérdida de control) y conductas compensatorias como el vómito, consumo de laxantes y diuréticos, ejercicio excesivo.

También sienten una gran preocupación por el peso y el cuerpo. La psicología de esta personas suelen caracterizarse por la impulsividad y la inestabilidad emocional. Suelen tener una baja tolerancia a la frustración.

Estas dos patologías tienen puntos en común, siendo a veces imposible diferenciar una de otra. También es común pasar de una a otra. Las personas tanto con bulimia como con anorexia tienen una alta preocupación por el peso y la figura, además de una baja autoestima y una concepción muy pobre de sí mismas. Además, estos trastornos desencadenan una serie de problemas graves de salud en el caso de extenderse en el tiempo. Por ello es muy importante detectarlos lo más pronto posible, ya que también tendrán un mejor pronóstico de recuperación.

Cuáles son las causas de los trastornos alimentarios

Los trastornos alimentarios (alimenticios) como la Anorexia y la Bulimia son complejos y pueden deberse a multitud de causas. En psicología hablamos de predisponentes (de riesgo) y precipitantes (los que hacen que aparezca el trastorno en ese momento determinado y no en otro).

La sociedad y los medios de comunicación tienen mucho que ver en esto, ya que nos mandan mensajes continuos acerca de cómo debemos comportarnos y cómo debe ser nuestro aspecto físico. A las mujeres se nos lanza la idea de que la delgadez y la juventud  son los requisitos fundamentales para que se nos tome en consideración y para triunfar en la vida, ya que sin estas características no valemos para nada y somos unas fracasadas. Véase la gran cantidad de anuncios publicitarios en los que todas las mujeres son guapas, jóvenes, delgadas (a veces delgadísimas), siempre perfectas, sin una falla o “imperfección”. Nos intentan vender todo tipo de productos para esconder, tapar, eliminar todo lo que nos hace ser imperfectas, porque no es tolerable que lo seamos.

A los hombres, por supuesto también les influyen los estándares de belleza, pero ellos suelen recibir otro tipo de mensajes: deben ser fuertes, seguros, independientes y poderosos en su trabajo. Esto les genera angustias y problemas, aunque en general con ellos la sociedad es algo más benévola.

Poco a poco esto va cambiando, pero nos queda un largo camino por recorrer. Por ello debemos protegernos de estos mensajes y ser más críticos con la publicidad y lo que se nos intenta vender.

Es importante entender que aunque la sociedad sea un factor muy relevante en el desarrollo de estos trastornos, no es el único. En una misma cultura, no todas las personas (afortunadamente) van a desarrollar estos problemas. Hay más factores que intervienen. La familia es fundamental en la transmisión de valores y actitudes, por ello es indispensable el trabajo familiar tanto para la prevención, como para el tratamiento una vez ya se ha desarrollado el trastorno.

Dentro del ambiente familiar de los afectados es habitual una alta exigencia, ideales de perfección, relaciones de dependencia entre miembros, problemas de comunicación… Por ello es importante hacer explícito el cómo estamos educando a nuestros hijos y qué les estamos transmitiendo para prevenir, no solo estos, si  cualquier trastorno.

Medidas de prevención de trastornos alimentarios

Para proteger a nuestros hijos/alumnos y a nosotros mismos de estas patologías, a pesar de la gran influencia de los medios de comunicación, realmente sí podemos hacer algo. No estamos totalmente a su merced.

También es importante recordar que la mejor manera de enseñar es predicar con el ejemplo. De nada servirá que le digamos a nuestros hijos: “tienes que comunicar tus sentimientos”, si ven que nosotros no lo hacemos. Pon en práctica estos consejos para la prevención de la anorexia y la bulimia.

1. Enseñar asertividad y comunicación asertiva

La asertividad es esencial en el aumento y mantenimiento de nuestra autoestima y es la base de una comunicación efectiva. Consiste en defender nuestros derechos, expresar nuestros deseos y rechazar aquello que no queremos de forma educada y respetando a lo demás.

2. Alimentar la autoestima

Los mensajes que recibimos de las personas que nos importan ejercen una enorme influencia en nosotros, por ello tenemos que tener cuidado con lo que  transmitimos a los demás, sobre todo a los más pequeños que no tienen todavía formada su personalidad y son muy influenciables.

Es importante que reciban muchos mensajes positivos, de las cosas que hacen bien, y reducir los mensajes negativos. Cuando haya que reprender a nuestros hijos, nos centraremos en lo que han hecho mal: “tienes la habitación muy desordenada”, en lugar de en ellos mismos “eres un desordenado”. Ya que los mensajes hacia su persona, con el tiempo los integran y pueden tener un impacto negativo en su autoestima. Además, cuando se haga una mención de algo negativo estaría bien acompañarlo de algo positivo: “Me gusta que juegues con tus juguetes, pero ahora la habitación está muy desordenada, y como eres un chico muy listo sé que puedes ordenarla muy bien”.

Aunque no solo hay que tener presente los mensajes que damos a los demás, sino también de las que nos damos a nosotros mismos. Estos suelen ser mucho más duros y exigentes que los que enviamos a otras personas. Ser conscientes de ello y darnos permiso para cometer errores es esencial para el mantenimiento de una sana autoestima.

También hay que hacerles conscientes de las cualidades y éxitos de las que se puedan enorgullecer.

Es necesario transmitir la idea de que no hay cuerpos mejores o peores, siempre dentro de lo que es saludable, cada cuerpo es diferente, tiene sus propias características y todos son perfectos a su manera. Aprender a comunicarte con tus hijos es fundamental.

3. Informarnos e informar acerca de una alimentación saludable

Muchas veces, la desinformación y los mitos relacionados con la nutrición favorecen las conductas disfuncionales con la comida. Por ello es importante desmontar estos mitos y dar a conocer en qué consiste una alimentación saludable.

4. Educación sexual

La autoestima está muy ligada a la conducta sexual. Sentirnos a gusto con nuestro cuerpo y sentirnos deseados influye directamente en la imagen que tenemos de nosotros mismos. Muchas veces, las chicas con anorexia sienten un rechazo hacia las formas femeninas que aparecen en la pubertad, dan la espalda a su desarrollo y deseo sexual, a menudo infantilizando sus conductas. Por ello es importante educar a nuestros hijos en sexualidad, hacerles sentir que mientras no dañe a otra persona, todas las conductas sexuales son naturales y aceptables. La comunicación es vital para el desarrollo de una sana sexualidad, sin culpabilidad ni miedo, Debemos estar abiertos a todo tipo de consultas que quieran hacernos. Librarnos de los tabúes nos permite ser más libres en aquello que hacemos.

5. Cuidar lo que decimos ante nuestros hijos

Comentarios como “He engordado”, “Mira cómo ha engordado Fulanita”, “Pepita ha adelgazado un montón, está muy guapa”, van calando hondo en la mente de nuestros hijos y aprenden que la apariencia física es fundamental para gustarle a los demás y que si adelgazamos estaremos más guapos y nos valorarán más. Esto es fundamental en el inicio de los trastornos de la conducta alimentaria.

Por ello hay que cuidarse de lo que decimos delante de nuestros hijos. No es recomendable hacer notar el peso o el volumen de nosotros mismos o de las personas de nuestro entorno en presencia de nuestros hijos, ni hacer comentarios sobre la nueva dieta que hemos comenzado o queremos empezar.

Tampoco es adecuado poner a dieta nuestros hijos a no ser que el pediatra nos lo recomiende. Antes de hacer comentarios acerca del aspecto físico de nuestros hijos, mejor comentar sus sentimientos, sus logros personales, su esfuerzo, su personalidad y cualidades psicológicas. Antes que decir “Que delgada y que guapa estás”, decir “Estas radiante, se te ve muy contenta”.

Aprendizaje significativo: ¿Cómo interiorizamos la información?

¿Qué es el aprendizaje significativo? El aprendizaje es una parte esencial de nuestras vidas. Necesitamos adquirir constantemente nuevos conocimientos y ponerlos en práctica para adaptarnos correctamente al medio. A veces no basta con retener largas listas de datos, debemos interiorizarlos. La teoría del aprendizaje significativo de Ausubel explica cómo integramos la información en nuestro cerebro. En este artículo te daremos consejos para que logres aprender significativamente.

Aprendizaje significativo: Definición y características

¿Qué es el aprendizaje significativo? Para responder a esta pregunta debemos tener claro qué significa “aprendizaje”. Este término no sólo abarca los conocimientos que nos enseñan en el colegio. Engloba cualquier cambio duradero que podamos observar en nuestra conducta o que tenga lugar en nuestra mente. El aprendizaje es esencial en cualquier ámbito de nuestras vidas. Comprender sus bases y comunicarlas es la clave del progreso.

Los psicólogos y otros profesionales tratan de elaborar teorías del aprendizaje para explicarnos cómo aprende el cerebro. Hay varias propuestas que abordan este tema desde diferentes enfoques. Actualmente se está intentando entender este proceso desde la neuroeducación. Es preciso buscar respuestas para proporcionar a las futuras generaciones una enseñanza mejor.

En este artículo hablaremos del aprendizaje significativo, que fue propuesto por el psicólogo norteamericano David Ausubel. Este autor es uno de los máximos exponentes de la vertiente constructivista. Esta perspectiva se basa en que cada persona construye su propio mundo a través de sus propias experiencias. Otro de sus máximos exponentes es Piaget, que influyó profundamente a Ausubel.

La teoría del aprendizaje significativo de Ausubel afirma que añadimos y adaptamos la nueva información a nuestros conocimientos previos. Es un proceso realizado conscientemente. El aprendizaje significativo un proceso activo en el que el sujeto es el protagonista.

Este tipo de aprendizaje contrasta con el memorístico o mecánico, que es un procedimiento más pasivo. Esta teoría constructivista contrasta con otras propuestas centradas en las influencias externas, como las de los conductistas. Aquí te contaremos todo lo que necesitas saber sobre el aprendizaje significativo.

¿Qué necesitamos para aprender significativamente?

Es imprescindible que contemos con:

  • Una estructura cognitiva: La base existente con la que interactúan los últimos datos tiene una gran importancia. Está constituida por las ideas que tenemos, cómo se relacionan entre ellas y su grado de claridad.
  • Nuevos materiales que aprender: Es necesario que estén relacionados con nuestros conocimientos previos. Si nos cuesta encontrar un vínculo, debemos hacer un esfuerzo hasta conseguir un nexo que una los conceptos novedosos y los previos.
  • La voluntad del individuo: Lo más importante es la disposición que tenga la persona para formarse y estructurar los conocimientos. Nosotros somos los encargados de organizar la información en nuestro cerebro.

Aprendizaje significativo: Tipos y ejemplos

Este aprendizaje es útil en todas las facetas de nuestra vida. Aprender como máquinas nos puede ayudar en casos concretos como saber nuestro número de teléfono, nuestro DNI o recitar una poesía.

Si estamos interesados en un tema, tendremos que indagar en la materia y retenerla de una forma más profunda y duradera. De hecho, aunque no queramos ser expertos, los resultados mejorarán si aprendemos significativamente.

1. Aprendizaje por representaciones

Es el tipo de aprendizaje más básico. A partir de él surgen los demás. Consiste en conectar significados con determinados significantes. Por ejemplo, ocurre cuando nos enteramos de que un instrumento que nos indica la hora se llama “reloj”. No se trata de una simple asociación entre conceptos, la persona los conecta de forma sustantiva.

2. Aprendizaje por conceptos

Se basa en agrupar las diferentes representaciones en categorías. Se produce cuando descubrimos que a pesar de que existan diversos tipos de relojes, todos tienen atributos comunes.

3. Aprendizaje por proposiciones

Esta es la forma más elaborada de aprendizaje. Implica que los significados de los conceptos se procesen en profundidad para poder expresarlos en forma de proposiciones. Se trata de crear conexiones lógicas.

Por ejemplo, si nos preguntan todo lo que sabemos sobre los relojes, comentaremos su definición, sus usos, sus clasificaciones, pondremos ejemplos, etc. Para realizar esta tarea, debemos haber pasado por los dos tipos de aprendizaje anteriores.

Aprendizaje significativo: Sus aplicaciones

Aprendizaje significativo en el aula

El aprendizaje significativo infantil es vital para que adquiramos nuevos conocimientos posteriormente. A lo largo de nuestras vidas, nos encontraremos varias situaciones en las que tengamos que asentar profundamente nueva información en nuestras mentes para superar un desafío académico.

Da igual si lo hacemos en la universidad, para opositar o para conseguir un trabajo. Cuanto antes pongamos en práctica estrategias que nos permitan aprender significativamente, mejor.

Aquí te proponemos algunas a actividades de aprendizaje significativo en el aula que te permitirán retener más profundamente la información.

1. Haz mapas conceptuales

Así aclararemos y organizaremos nuestras ideas. Plasmar de forma visual los nuevos conceptos y enlazarlos con otros que conozcamos es una forma estupenda de asentar firmemente los últimos datos.

2. Explica la lección a un amigo

Si comenzamos a relatar el tema que estamos estudiando a otra persona, nos tomamos las molestias estructurar bien la información. Al responder a sus preguntas y buscar ejemplos, nuestra comprensión de la materia mejorará considerablemente.

3. Trabaja en equipo

Escuchar los puntos de vista de diferentes personas nos ayuda a interiorizar mejor la información. Asimismo, nuestros compañeros podrán beneficiarse de nuestras habilidades. Nosotros descubriremos nuevos métodos y datos que incorporar a nuestro proceso de aprendizaje.

Aprendizaje significativo en las empresas y organizaciones

Cualquier tipo de institución requiere que sus miembros adquieran nuevos conocimientos. Hay trabajos totalmente mecánicos. Otros implican una forma de pensar flexible que se amolde a continuos cambios. No obstante, en ningún empleo se deja de aprender.

Actualmente no podemos saber cuánto tiempo ocuparemos un mismo empleo y la tecnología se desarrolla tan rápido que no podemos dejar de mantenernos al día. El futuro es incierto y cambiante. Este contexto no implica que nuestro porvenir sea negativo, tan solo que debemos trabajar duro para ser eficientes y adaptarnos.

Empresas y organizaciones deben promover el aprendizaje significativo de sus empleados. Esto fomentará la implicación de los trabajadores y aumentará su productividad. Asimismo, si sabemos para qué sirve lo que estamos aprendiendo y lo enlazamos con nuestros conocimientos previos, estaremos más motivados.

Aprendizaje significativo en la vida cotidiana

No dejamos de aprender a lo largo del ciclo vital. La teoría de David Ausubel puede extrapolarse a un sinfín de situaciones. Por ejemplo, desde pequeños tenemos algunos conocimientos sobre cocina. Vemos a la gente preparar la comida e intercambiar recetas. Además, conocemos un gran número de platos y sabemos qué nos gusta y qué no. Esta es nuestra base.

Puede que un día nos independicemos y tengamos que poner en práctica todo lo que sabemos sobre cocina. Podemos pedirle a nuestro padre que nos enseñe sus mejores trucos. Él verá cuál es nuestro nivel y actuará en consecuencia. Así los consejos que nos dé se mezclarán con los que llevamos toda la vida aprendiendo.

En el día a día tenemos que aprender a convivir armoniosamente con nuestros compañeros de piso, a conducir en diferentes ciudades o a comportarnos en una fiesta. Las nuevas situaciones nos proporcionarán nuevos conocimientos que interactuarán con lo que ya sabíamos sobre cómo actuar en esos circunstancias.

Si estamos dispuestos, procesaremos las felicitaciones, los comentarios amistosos, las burlas o cualquier tipo de feedback e interpretaremos e incorporaremos la nueva información a nuestra manera.

Aprendizaje significativo: Beneficios

El aprendizaje significativo de Ausubel es una teoría sencilla que nos guía para mejorar tanto la educación como las relaciones interpersonales. Estos son algunos de los beneficios de aprender significativamente.

  • Mejor relación entre el alumno y el docente: Si el profesor se preocupa por conocer cuáles son los conocimientos del estudiante y se adapta a ellos, el alumno adoptará una actitud más proactiva, estará más motivado y estudiará mejor. Esto también puede aplicarse a otros contextos; como el familiar o el de los grupos de amigos. Todos podemos necesitar enseñar algo a nuestros conocidos en un momento determinado.
  • Facilita adquirir nuevos conocimientos: Consiste en “aprender a aprender”. Mejora nuestros hábitos de aprendizaje y nuestra comprensión del mundo.
  • La información se guarda en la memoria a largo plazo: Las conexiones que creamos así se asientan firmemente en nuestra estructura cognitiva. Así podremos recuperarlas con facilidad en el futuro.
  • Es personal: Cada persona ha pasado por unas experiencias previas que repercuten en su forma de percibir la realidad. Esto facilita que seamos capaces de formar nuestras propias asociaciones de forma activa y significativa. Sin embargo, requiere una educación más personalizada que precisa más tiempo y dedicación por parte de los educadores.

Aprendizaje significativo vs memorístico

Todos conocemos gente capaz de memorizar muy rápido listas inmensas sin hacer prácticamente el más mínimo esfuerzo (aprendizaje memorístico). Incluso puede que tú seas uno de ellos. O tal vez te encantaría tener esa habilidad. Por otra parte, hay personas que tras leer un texto saben resumirlo y explicarlo a la perfección, aunque no lo digan con las mismas palabras (aprendizaje significativo). ¿Qué es mejor?

Cada tipo de aprendizaje es más apropiado para un tipo de situaciones. Depende del contexto, de las capacidades de cada persona y de su motivación. Además, cada uno ha tenido unas experiencias diferentes que han potenciado que intente retener la información de una forma u otra.

Si deseamos aprobar una asignatura y olvidarnos de ella para siempre, es probable que intentemos memorizar lo más rápido posible sus contenidos para vomitarlos en el examen. A continuación, nos olvidaremos nada más acabar del tema. Por el contrario, si nos interesa especialmente un asunto, haremos lo posible por profundizar más en él e interiorizar todo lo que aprendamos.

Estos dos tipos de aprendizaje no son opuestos. Es posible memorizar de forma significativa. Pueden complementarse perfectamente entre ellos. De hecho, en tareas como aprendernos la historia de un país, hay partes que aprendemos significativamente y otras que memorizamos (como las fechas). Sin embargo, en la mayoría de los casos es preferible aprender significativamente para seguir avanzando.

Consejos para aprender significativamente

1. Adopta un estilo de vida saludable

Este consejo es válido para todos los ámbitos de nuestra vida. Los hábitos saludables son fundamentales para nuestra salud mental y física. Hacer deporte, alimentarse bien, llevar un horario regular y descansar lo suficiente nos ayudará a estar más frescos para aprender. Igualmente, el contacto con la naturaleza nos ayudará a desconectar y a crear asociaciones más novedosas.

2. Sé curioso

El asombro es la clave para desear indagar en el porqué de las cosas. Si formulamos preguntas y buscamos las respuestas, lograremos construir novedosas y perdurables asociaciones en nuestra memoria. Reflexionar nos impulsa a aprender más y mejor.

3. No pierdas la motivación

No siempre estamos motivados para aprender. Muchas veces nos da pereza interiorizar algo o directamente no vemos que pueda aportarnos nada. No obstante, nunca sabemos cuándo nos vendrán fenomenal unos conocimientos que adquirimos hace años. Adoptar una actitud flexible y aceptar todas las tareas como retos, nos aportará a largo plazo incontables beneficios.

4. Adquiere unos buenos hábitos de estudio

Si nos organizamos y tenemos unas costumbres bien establecidas, nos costará menos ponernos a estudiar o a llevar a cabo cualquier tarea parecida.

5. Evita la sobrecarga de información

Tenemos que enfrentarnos diariamente a un montón de retos a la vez. A veces sacrificamos hacer bien las cosas para realizar más actividades. No obstante, la multitarea empeora nuestro rendimiento. Es preferible que sepamos cuáles son nuestras prioridades, de cuánto tiempo disponemos para llevarlas a cabo y actuar en consecuencia. Si nos centramos en un solo asunto y tenemos claro qué tenemos que hacer, mejoraremos nuestro rendimiento.

6. Elabora tus propios resúmenes y esquemas

Si estás preparándote para un examen, el aprendizaje significativo es la clave para sobresalir. Puedes subrayar lo más relevante del texto tras leerlo un par de veces. Posteriormente, cuando tengas claro qué es lo más importante, prueba a elaborar tus propios apuntes con lo esencial.

Piensa qué sabes sobre el tema y conéctalo con la nueva información. Surgirán nuevas asociaciones que te ayudarán a dominar el contenido. Puedes utilizar la psicología del color para hacer tus resúmenes más memorables. De esta forma, lograrás vincular los contenidos a emociones y resaltar lo primordial.

7. Ejemplifica

Si cada vez que intentes aprender algo lo relacionas con experiencias o conocimientos previos, conseguirás establecer conexiones memorables. Así podrás pasar de memorizar un concepto a visualizarlo y saber explicarlo. Comprender un asunto es la base para aprender significativamente.

Busca ejemplos que te emocionen. Crearás asociaciones que lleguen directas a tu amígdala, que es una parte del cerebro asociada a la supervivencia y está muy relacionada con el aprendizaje.

8. Tómate tu tiempo

A veces, el cansancio o la falta de tiempo nos llevan a tomar el camino más rápido y evitamos centrarnos en aprender significativamente. Con las prisas lo más probable es que no retengamos lo más importante.

Si de verdad nos interesa aprender algo, es mejor que busquemos un momento en el que nadie nos agobie y centrar toda nuestra atención en este asunto. No siempre contamos con esta opción. Pero si hacemos un esfuerzo, nuestra concentración aumentará y lo agradeceremos tras ver los resultados.

9. Apóyate en las TIC

Las tecnologías de la información y la comunicación nos permiten mejorar nuestra atención y mantienen nuestra motivación para seguir aprendiendo. Continuamente se están desarrollando nuevos recursos que simplifican nuestras actividades cotidianas y mejoran nuestra calidad de vida. Cada vez hay más medios que permiten a las personas interactuar con ellos mientras desarrollan nuevas destrezas.

10. Benefíciate de la neuroeducación

CogniFit es la herramienta líder de estimulación y evaluación cognitiva. A través de una entretenida plataforma online de neuroeducación, permite tanto al público especializado como al general aprender más sobre el cerebro y entrenar habilidades cognitivas como la memoria, la atención, la percepción y el razonamiento.

Y tú, ¿intentas aprender significativamente? Si tienes alguna duda o deseas profundizar en este tema, no dudes en comentar. Muchas gracias por leer este artículo.

Método Doman para enseñar a leer a bebés ¿Es tan bueno como parece?

El método Doman para enseñar a leer a bebés y a niños ya cuenta con muchísimos seguidores en todo el mundo que confían plenamente en el programa para enseñar a sus bebés a ser unos genios. Pero; el Método Doman, ¿es tan bueno como parece? En este artículo la neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te expone los principios del programa, y te invita a que reflexiones de forma responsable antes de empezar a utilizarlo con tu bebé.

Método Doman

Método Doman: ¿Qué es?

El Método Doman recibe su nombre de su creador Glenn Doman, y su equipo de Investigación en los años 50 en Philadelphia (EE.UU).

Originariamente, el método Doman se creó para ayudar a niños con parálisis cerebral, pero tras una serie de resultados satisfactorios, Doman decidió extrapolar su uso al resto de niños, modificando y completando el programa.

En su libro “Cómo enseñar a leer a tu bebé”, afirma que el método tradicional de enseñanza de la lectura por medio de sílabas es erróneo, ya que sostiene que un bebé antes de los 3 años es capaz de aprender a leer si es expuesto a letras suficientemente grandes.

En el método Doman el objetivo es potenciar el aprendizaje, aprovechando al máximo y tempranamente la disposición natural y espontánea de los bebés para el aprendizaje. Mediante la estimulación de diferentes áreas sensoriales, se pretende el desarrollo integral y máximo del bebé; desde el plano intelectual, pasando por el físico, emocional y social.

Glenn Doman fundó en Philadelphia el Instituto para el Potencial del Desarrollo Humano, iniciando de esta manera lo que él y sus discípulos denominan una “revolución pacífica”.

Método Doman para enseñar a leer a bebés y niños

Método Doman: ¿En qué consiste el Programa?

Actualmente se ha situado como uno de los programas alternativos de educación infantil que más adeptos utilizan y confían para educar a sus hijos desde casa, como complementación a la educación reglada en colegios.

El Dr. Doman parte de la base de 5 principios en el desarrollo del Método Doman:

  1. Desarrollar la atención y estimulación temprana en los niños para prevenir posibles deficiencias, facilitar los procesos de enseñanza y los procesos de aprendizaje y aminorar las diferencias de desarrollo.
  2. Los niños de corta edad quieren y pueden aprender.
  3. El cerebro infantil es capaz de absorber gran cantidad de información.
  4. El proceso de aprendizaje tiene que ser divertido.
  5. Se tienen que seguir las instrucciones al pie de la letra.

El método Doman se subdivide a su vez en varias áreas; como son el Programa de lectura, el Programa de Inteligencia, el Programa musical, el Programa de escritura, el Programa de matemáticas, el Programa de excelencia física y el Programa de segundo idioma.

Estos programas se basan en inputs (entrada de información) y outputs (salida de información) con el que el niño demuestra la adquisición de un nuevo conocimiento. Los inputs que presentamos son de cualquier naturaleza, pueden ser inputs sensoriales, visuales, auditivos, etc.

A través de éste articulo voy a intentar que conozcas un poquito más acerca del Programa de Lectura, ya que es el más extendido y el que goza de mayor reputación.

Quiero señalar que el método Doman no cuenta con ninguna evidencia científica; esto quiere decir que no hay estudios que avalen su eficacia o no.

Es tarea y responsabilidad de cada padre el valorar los diferentes programas alternativos educacionales y decidir de manera sabia si utilizarlos o no con sus hijos.

El programa de lectura del Método Dolman

El programa de lectura del método Doman se basa en que el bebé puede aprender cómo se interrelacionan las letras sin necesidad de haberse aprendido ya el abecedario. De este modo, el método Doman consiste en la presentación de una serie de bits.

Los bits son unidades de información, que los padres presentan en modo de gráficos o cartulinas. Es imprescindible que el tamaño del bit presentado sea acorde a la madurez visual del bebé, y el tipo de letra y el color deben ser adecuados. Para que el bit funcione como estímulo deberá ser novedoso, representar sólo un dato y el niño tiene que enfrentarse por primera vez a él. Por ejemplo si ofrecemos como bit la palabra silla, y el niño ya sabe lo que es una silla, éste caso no funcionaría como estímulo.

¿Cómo aplicar el programa de lectura del método Doman?

Para que el método funcione, Doman insiste en que hay que ser muy riguroso. Si quieres ponerlo en práctica, presentarás a tu bebé una serie de cartulinas con palabras (bits de inteligencia) escritas con letras grandes y que pertenezcan a una misma categoría (jardín: flores, perro, árbol, columpio…) y repetirlo durante 3 veces al día.

  • Tienes que escoger 5 series de 5 bits cada uno.
  • Entre bit y bit de inteligencia no dejes pasar más de un segundo.
  • Tras la exposición de una serie completa, deja unos segundos y empieza con la siguiente.
  • Finaliza la exposición de los bits alabando la conducta de tu hijo.
  • Nunca le examines.

A tu hijo le vas a presentar estos ejercicios como un juego, y le leerás en voz alta y clara cada cartulina. Es imprescindible que estas sesiones sean muy breves para que el niño no pierda su atención o de lo contrario no surtirá ningún efecto. Es mucho más beneficioso que el bebé se quede con ganas de más, y que hagamos estos ejercicios de una manera lúdica y divertida.

El Método Doman: Ventajas y desventajas

Ante todo prudencia. Puede que tras leer este artículo se te ilumine la cara y quieras hacer de tu bebé el próximo Einstein.

No existen las fórmulas mágicas, y desde luego, el Método Doman no es una excepción. Hay que tener en cuenta que este programa ha sido diseñado para desarrollar el potencial de tu bebé de una forma temprana, por lo que debes ser prudente al creer que si lo aplicas, la inteligencia de tu hijo aumentará drásticamente. La Teoría de Piaget determina las diferentes etapas del desarrollo de los niños.

Invito a todos los papás y futuros papás a una reflexión mesurada antes de volveros “Domaníacos”. ¿¡Realmente es tan importante para ti que tu hijo sepa leer con 12 meses?! Si queremos criar a un niño inteligente, tal vez nos interese conocer estos consejos.

Si tu objetivo primordial es realmente estimular a tu bebé de una forma temprana, y enfocar el programa como una diversión lúdica más que una clase magistral, entonces puede que el programa te sirva para algo.

Si lo que quieres es presumir de hijo precoz y para ello lo vas a atosigar con cartulinas desde que se levanta, mejor olvídate de este método. Ya que si tu único objetivo es que tu bebé aprenda a leer lo más pronto posible, vivirás frustrado a la espera de resultados y le contagiarás esa frustración a tu bebé, que lo percibirá aunque sea muy pequeño, no lo dudes.

Y esta frustración puede ser muy perjudicial para tu pequeño, y conseguir efectos devastadores con los próximos aprendizajes, así que mucho cuidado.

Método Doman: ¿Es tan bueno como parece?

Desde mi punto de vista como neuropsicóloga, creo que el verdadero aporte beneficioso de este método es la relación de cariño, vínculo emocional, y el tiempo que vamos a dedicar a estar con nuestro bebé, más que quizá los resultados mesurables que pueda producir la aplicación del método Doman.

Insisto en que no hay evidencia científica ni empírica que respalde la efectividad del Método Dolman. Pero si podemos quedarnos con características y premisas que propone, que desde el punto de vista científico y neuropsicológico pueden ser muy beneficiosos para tu bebé.

Si tu bebé pasa tiempo contigo, varias veces al día, oyendo tu voz y tu tono cariñoso, será muy beneficioso para crear una vinculo emocionalmente sano con él. Además, tu pequeño no reclamará tu atención tan continuamente ya que aprenderá que por muy ocupado o ocupada que estés vas a sacar varios ratitos al día para “jugar al juego de las cartulinas”. Descubre como mejorar la autoestima de los niños.

Si reforzamos cada sesión al finalizar alabando la conducta y no los resultados obtenidos, podremos incidir de manera directa en la autoestima de nuestro bebé y en su percepción de autoeficacia. Es muy importante que nuestros elogios vayan dirigidos a su actitud: “¡Qué atento has estado cuando mamá/papá hablaba…!” “Me gusta mucho cuando te sientas a escucharme….”

Te recomiendo que leas mi artículo El Efecto Pigmalión: Lo que comunicas a tus hijos sin darte cuenta. En el conocerás la importancia que tienen tus palabras en el desarrollo emocional e intelectual de tu bebé.

“Si realmente eres un padre responsable, sabrás obtener lo mejor de este programa para mejorar tu vínculo emocional con tu bebé, y desarrollar su curiosidad y sus ganas de aprender de una manera divertida y enriquecedora para los dos”

Si quieres más información de este programa, puedes encontrarla aquí. ¡Espero que os sirva de ayuda!

Recuerda ante todo que tu bebé es un niño, y no le pidas ni exijas más de lo que puede ni debe hacer…

No exijas a tu hijo más de lo que debe hacer

Niño inteligente: 10 consejos para que tu hijo desarrolle todo su potencial intelectual

¿Cómo criar a un niño inteligente y feliz? A los padres les preocupa el desarrollo de sus hijos, y más cuando tiene que ver con su desarrollo intelectual. Todos queremos que nuestros hijos sean inteligentes, pero pocos saben cómo fomentarlo. Aquí te desvelamos una serie de consejos para criar a un niño inteligente.

La inteligencia es una cualidad muy deseada. Parece que las personas más inteligentes son las que tienen más éxito en la vida. Aunque esto no siempre es así. En el éxito intervienen otros muchos factores. Pero lo cierto es que la inteligencia nos ayuda mucho. ¿Qué podemos hacer para fomentar la inteligencia en nuestros hijos?

Cómo criar a un niño inteligente

¿Qué es la inteligencia?

La inteligencia puede definirse como la capacidad de adaptarse al medio y resolver eficazmente los problemas que nos encontramos. Es un habilidad mental implicada en el razonamiento, en el aprendizaje, en la percepción de relaciones entre las cosas.

De alguna manera, la inteligencia es una garantía de supervivencia. Los seres humanos nos habríamos extinguido de no haber sido por nuestra inteligencia.

La inteligencia es un concepto controvertido y existen multitud de teorías que la explican. Inicialmente se pensaba que existía un factor general que explicaba la inteligencia básica (factor g). En esta época se decía que “la inteligencia es lo que miden los test de inteligencia (CI)”. Esta es una definición tautológica que no aporta nada de información, y deja clara la ignorancia y el poco consenso acerca de lo que es la inteligencia.

Pero más tarde, los psicólogos establecieron que la inteligencia es un concepto mucho más complejo que eso, y no podía determinarse a partir de un método tan simplista. Algunos psicólogos dividieron la inteligencia en categorías. Una las teorías más conocidas es la de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Según Gardner, tenemos 7 tipos de inteligencia: musical, lógico-matemática, lingüistica, espacial, interpersonal, intrapersonal y corporal-cinestésica.

Consejos para criar a un niño inteligente

1. Cuida la alimentación

¿Como criar a un niño inteligente? El desarrollo del niño comienza en el vientre materno. Es ahí donde los genes y el ambiente uterino influido por la conducta de la madre van a tener un gran peso en el desarrollo posterior, tanto físico como cerebral y cognitivo.

La alimentación de la madre durante el embarazo influye en el desarrollo cognitivo del niño, según un estudio. Además, alimentar al bebé con leche materna es la mejor garantía de un correcto desarrollo físico y mental. Según este  estudio, alimentar a tu hijo con leche materna, realmente aumenta los niveles de inteligencia.

Además se ha visto que una malnutrición durante los primeros años del niño conduce a un menor cociente intelectual y a conductas agresivas y antisociales. Es importante cuidar el cerebro de los niños.

Niño inteligente: Cuida su alimentación

2. Promueve la actividad física

Una recomendación clave para fomentar la inteligencia del niño/a es la actividad física. El ejercicio estimula el desarrollo cognitivo. En concreto en un estudio de la Universidad de Griffith, se ha visto que los niños que aprenden a nadar con temprana edad adquieren antes un gran rango de habilidades. Además de adquirir antes hitos físicos del desarrollo (aprender a andar, control de esfínteres…), también puntuaban más alto en pruebas viso-motoras como cortar papel, colorear, trazar líneas y forma y muchas pruebas relacionadas con las matemáticas. También su expresión oral era mucho mejor.

3. Llévale a la guardería

Llevar a tu hijo a la guardería puede ayudarle a ser un niño más inteligente. Un contacto temprano con ambientes que estimulen el lenguaje, que le lleven a relacionarse con otros niños, desarrollar la sociabilidad y fomentar su independencia tienen un impacto positivo en su rendimiento e inteligencia posterior.

4. Anímale a ir a clases de música

Bastantes estudios (como este y este) apuntan a que un entrenamiento musical temprano puede incrementar el desarrollo intelectual de los niños preescolares. En concreto, influye positivamente en la memoria, en habilidades de lectoescritura, habilidades visoespaciales y espacio-temporales.

Este otro estudio enfatiza la importancia de que el niño disfrute con estas clases. Todos estos beneficios del aprendizaje musical sólo se obtendrán si es una experiencia placentera. Por ello, anímale a ir a clases de música, no le obligues.

Cómo criar a un niño inteligente: Anímale a ir a clases de música

5. Motívale

Motívale a esforzarse, a aprender de los errores y a no rendirse. Estas son una de las claves para el éxito. Enséñale que no pasa nada por equivocarse, si luego aprendemos de los errores. Prémiale el esfuerzo, no por lo resultados: “Se nota que te has esforzado y has estudiado mucho para este examen. Sigue así”. No dejes que se rinda a la primera dificultad: “Es una tarea difícil, pero si te rindes tan pronto no conseguirás lo que deseas. Prueba a hacerlo de otra manera”.

6. Lee con tu hijo

Criar a tu hijo en un ambiente estimulante es uno de los factores clave para fomentar su desarrollo intelectual. Leer cuentos con él, además de propiciar el gusto por la lectura, le va a enseñar valores, incentivará su imaginación, estimulará la adquisición del lenguaje y fomentará la reflexión. Además, no deja de ser tiempo de calidad en familia, que tiene un impacto positivo en su desarrollo emocional.

7. Selecciona juegos estimulates

¿Cómo criar a un niño inteligente? No hay mejor manera de desarrollarse cognitivamente que mediante el juego. Pero, ojo, hay juegos mejores que otros. Fomenta el uso de juegos educativos, constructivos, que fomenten el razonamiento y la imaginación. Por ejemplo, son ideales los juegos de construcción tipo lego, juegos de memoria como el juego de las parejas, puzles…  A veces los juegos más sencillos son los más divertidos. Dale una caja grande y que se imagine qué puede ser (un cohete, una casa, un barco…). Aquí puedes encontrar una lista de juegos de siempre que ayudan a estimular las capacidades psicomotoras de los niños.

Existen programas específicos que permiten, a través del juego, evaluar y estimular el cerebro de los más pequeños. La plataforma educativa de neuroeducación de CogniFit está dirigida a medir y mejorar más de 20 funciones cognitivas fundamentales que abarcan el área de la atención, memoria, planificación, etc…

Estimula el juego

8. Háblale

¿Cómo criar a un niño inteligente? Tanto si es pequeño y no ha adquirido el lenguaje todavía, como si ya lo tiene, la comunicación es esencial. Hablar con los niños más pequeños estimulan la adquisición del lenguaje y el aprendizaje de vocabulario nuevo. Cuando son mayores, hablar con ellos y preguntarles cómo están, cómo se sienten, qué es lo que más les ha gustado y lo que menos del día, les ayuda a ser más comunicativos y a expresar lo que sienten.

9. Fomenta la inteligencia emocional

Cultivar la inteligencia emocional de nuestros hijos es fundamental para un buen desarrollo. La inteligencia emocional es la capacidad de gestionar nuestras propias emociones y las de los demás.

Ayuda a tu hijo a reconocer sus sentimientos y lo que ello conlleva. Por ejemplo: “Se te ha roto el juguete, es un juguete que te gusta mucho y es normal sentirse triste y enfadado. Pero si estás mucho tiempo así no vas a poder disfrutar de los otros juguetes que tienes”. Tus palabras tienen un gran poder en ellos. Descubre el Efecto Pigmalión.

10. Un niño inteligente debe asumir responsabilidades

Dar a tu hijo pequeñas responsabilidades, siempre acordes a su edad, es muy beneficioso para el desarrollo de su independencia, capacidad de resolución de problemas, autoestima. Si acostumbras a tu hijo a dárselo todo hecho, pensará que no es capaz de hacer las cosas, aprenderá mucho más tarde a hacerlas, y crecerá siendo dependiente de los demás.

Déjale que coma solo desde el momento en que pueda sostener la cuchara, déjale que recoja sus propios juguetes, anímale a que piense para resolver los pequeños problemas a los que se enfrente…

¿Conoces la teoría de las inteligencias múltiples? 8 tipos de inteligencia según Gardner

¿Mi hijo es inteligente? Esta es una pregunta que todo padre se cuestiona. Además, todos sabemos que nuestros hijos poseen talentos, habilidades, experiencias e intereses variados. También, sabemos que algunos alumnos aprenden los conceptos con rapidez y otros necesitan más tiempo o repetición. Estas diferencias entre unos y otros son las que nos llevan a plantearnos esta cuestión. Sin embargo, cabría destacar otra cuestión que nos respondería a la anterior ¿Conoces la teoría de las inteligencias múltiples?. En este post le explicamos en qué consiste.

Inteligencias múltiples: Qué cual son según Gardner

¿Qué es la inteligencia?

La inteligencia es una facultad de la mente que nos permite aprender, entender, razonar, tomar decisiones y formar una idea determinada de la realidad. Algunos creen que solamente existe una inteligencia, observando que diferentes componentes, todos ellos presumiblemente relacionados con la inteligencia, están correlacionados. Sin embargo, todos estaremos de acuerdo en que, por ejemplo, un artista está dotado o tiene muy desarrolladas las capacidades y habilidades necesarias para alguna de las bellas artes y sin embargo puede tener problemas para realizar los cálculos más sencillos. Por ello, como decíamos antes, algunos niños poseen talentos, habilidades, experiencias e interesas variados y además, algunos niños aprenden los conceptos con rapidez y otros necesitan más tiempo o repetición. Por ello, podemos asumir que existen múltiples formas de inteligencia independientes unas de las otras.

¿Qué es la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner?

Uno de los que apoya esta teoría de las múltiples formas de inteligencia es Howard Gardner.  Gardner creó la teoría de las inteligencias múltiples en contraposición a lo que se creía como “una única inteligencia”. Para este autor, la inteligencia no es un conjunto unitario que agrupe diferentes capacidades específicas, sino que cree en múltiples inteligencias interrelacionadas. Defiende que, así como hay muchos tipos de problemas que resolver, hay diferentes tipos de inteligencias que se pueden adaptar reticularmente a su solución. Hoy en día, Gardner y su equipo creen que cada individuo posee, al menos, ocho habilidades cognoscitivas (inteligencia lingüística, lógico-matemática, cinético-corporal, musical, espacial, naturalista, interpersonal e intrapersonal) que no presentan valor en sí mismas. Ocho inteligencias, al menos, ya que este autor después plantea la existencia de otras dos: la inteligencia existencial y la inteligencia pedagógica o capacidad de comunicar el saber. Estos 8 tipos de inteligencia (al menos) son:

  • 1- Inteligencia linguística:

    Esta inteligencia implica la capacidad para comprender el orden y el significado de las palabras en la lectura, la escritura, hablar y escuchar. Por lo tanto, esta relacionada con la capacidad de nuestros hijos para hablar y escribir eficazmente. Grandes escritores tienen muy desarrollada esta habilidad.

  • 2- Inteligencia lógico-matemática:

    Implica la capacidad para identificar modelos abstractos en el sentido estrictamente matemático, calcular numéricamente, formular y verificar hipótesis, utilizar el método científico y los razonamientos inductivo y deductivo. Ingenieros y matemáticos son los que tienen muy desarrollada esta capacidad y por tanto esta inteligencia lógico-matemática.

  • 3- Inteligencia espacial o visual:

    Capacidad para presentar ideas visualmente,crear imágenes mentales, percibir detalles visuales, dibujar y confeccionar bocetos. El perfil profesional que encaja con este tipo de inteligencia son grandes arquitectos, diseñadores…que tienen grandes habilidades para realizar creaciones visuales y visualizar con precisión.

  • 4- Inteligencia musical:

    Implica la capacidad para escuchar, cantar, tocar instrumentos así como analizar sonido en general. Esta capacidad esta relacionada con crear y analizar música y por tanto grandes compositores y críticos musicales tienen muy desarrollada esta habilidad.

  • 5- Inteligencia corporal-kinestésica:

    Inteligencia que implica la capacidad para realizar actividades que requieren fuerza, rapidez, flexibilidad, coordinación óculo-manual y equilibrio. Grandes deportistas tendría muy desarrollada esta habilidad y por tanto gran capacidad para utilizar las manos para crear o hacer reparaciones, expresarse a través del cuerpo.

  • 6- Inteligencia intrapersonal:

    Capacidad para plantearse metas, evaluar habilidades y desventajas personales y controlar el pensamiento propio. Esta capacidad está relacionada con habilidades para meditar, exhibir disciplina personal, conservar la compostura y dar lo mejor de sí mismo. Por tanto, Individuos maduros que tienen un autoconocimiento rico y profundo tendría muy desarrollada esta habilidad.

  • 7- Inteligencia interpersonal:

    Habilidades para trabajar con gente, ayudar a las personas a identificar y superar problemas y por tanto relacionada con la capacidad para reconocer y responder a los sentimientos y personalidades de los otros. Psicólogos y docentes tendrían muy desarrolladas estas habilidades.

  • 8- Inteligencia naturalista:

    Competencia para percibir las relaciones que existen entre varias especies o grupos de objetos y personas, así como reconocer y establecer si existen distinciones y semejanzas entre ellos. Los naturalistas suelen ser hábiles para observar, identificar y clasificar a los miembros de un grupo o especie, e incluso, para descubrir nuevas especies.

inteligencias múltiples

Por ello, no debemos limitarnos a considerar a nuestro hijo inteligente por el hecho de que se “le den bien los problemas de mates” o ” tenga grandes habilidades en la lectoescritura”, cada niño, como hemos dicho antes posee talentos, habilidades, experiencias e intereses diferentes y no por ello debemos considerar a unos más inteligentes que a otros. En la vida, además del CI (cociente intelectual) existen otras muchas formas de inteligencia. Actualmente, existen test cognitivos diseñados por neurocientíficos que nos permiten medir con precisión las habilidades cognitivas.

 

 

Estimula a tu hijo: cómo criar niños para que sean inteligentes

El desarrollo cerebral de un niño tiene mucho que ver con la experiencia y la estimulación que reciba del exterior. Los distintos sentidos estimulan las conexiones que existen entre neuronas y esto ayuda a que se creen conexiones nuevas. Cuantas más conexiones se creen más inteligente será el niño, por eso conviene estimularle desde que es pequeño para favorecer su desarrollo cerebral. Te contamos algún consejo sobre cómo criar niños para que sean inteligentes.

Cómo criar niños para que sean inteligentes

Consejos para criar a niños inteligentes

-Interactúa con el niño: los niños que no juegan y que no reciben el suficiente cariño cuando son pequeños, tienen más problemas para desarrollar su cerebro. Interactuar con tus hijos y ser cariñoso con ellos es de mucha ayuda para que desarrollen su inteligencia.

-Habla con el niño: aunque aún no se exprese bien, habla y escucha al niño, esto le motivará a mejorar su forma de comunicarse y a usar el lenguaje. Además, también ayudará a que el niño se interese por la lectura, algo que le hará desarrollar su inteligencia aún más.

-Acostumbra al niño a hacer ejercicio: la actividad física y el ejercicio no sólo sirven para mejorar las capacidades físicas del niño, también aumentan el flujo de sangre que va al cerebro, lo que favorece la creación de células cerebrales.

-Anima al niño a escuchar música: la música tiene efectos muy positivos en el cerebro, mejora la memoria, la concentración y la capacidad de aprendizaje. Además, la música combate el estrés, que es dañino para las células cerebrales. Aprender a tocar algún instrumento puede ser muy bueno para el desarrollo cerebral.

-Sé un ejemplo para el niño: si tu hijo te ve leyendo y haciendo cosas creativas, él también tendrá ganas de hacer ese tipo de cosas, ya que los niños aprenden imitando a sus padres.

-Pon a tu hijo juegos educativos: hay muchos juegos para mejorar la memoria y las capacidades cerebrales en internet, además de ejercicios de letras, matemáticas, etc. Si el niño juega con ellos se divertirá y estimulará su cerebro.

-Aliméntale bien: asegúrate de que tu hijo tenga una dieta saludable. Las proteínas que hay en alimentos como la carne, los huevos, el pescado y la leche, sirven para mejorar su atención. Los carbohidratos que hay en la comida integral y en la fruta darán energía a su cerebro. Evita las comidas procesadas ya que provocan el efecto opuesto en el cerebro, reducen la atención y la actividad cerebral.

-Lleva al niño a hacer actividades fuera de casa: salir de excursión a ver museos y otros sitios de interés también es muy bueno para el desarrollo cerebral. Intenta llevar al niño a sitios educativos y que a la vez sean entretenidos para él.