Fibromialgia: la enfermedad invisible

La Fibromialgia es conocida como la enfermedad invisible. Se asocia con dolor generalizado y cansancio. Estos efectos pueden alterar seriamente la calidad de vida. Además, las mujeres son mucho más propensas a sufrirlo que los hombres. Te contamos por qué se produce y qué podemos hacer para aliviar sus síntomas.

¿Qué es la Fibromialgia?
¿Qué es la Fibromialgia?

¿Qué es la Fibromialgia?

La Fibromialgia es una enfermedad caracterizada por dolor generalizado en músculos y otros tejidos blandos, como los tendones y ligamentos. Además, suele estar acompañado de falta de sueño, dolor de cabeza, pérdida de memoria y por una alta sensibilidad al tacto de diversas partes del cuerpo.  Pese a que la Fibromialgia es crónica, las molestias suelen aparecer y desaparecer, e incluso variar en su intensidad. Es por ello que se la conoce como la enfermedad del dolor invisible. En la Fibromialgia, el malestar se describe como un dolor de pies a cabeza y su nivel puede cambiar de persona a persona, por lo que su diagnóstico no siempre es fácil.

Se estima que de media, entre el 2% y el 10% de la población mundial está afectada. Los más afectados son las mujeres (en el 80% de los casos), más a menudo entre los 30 y los 60 años.

La Fibromialgia no es una enfermedad grave. De hecho, no causa ninguna complicación seria para el cuerpo humano y no conduce a una pérdida de la autonomía. Sin embargo, resulta extremadamente invalidante y difícil de soportar para las personas enfermas.

¿Cuáles son los síntomas de la Fibromialgia?

El principal síntoma de la Fibromialgia es la presencia de puntos dolorosos dispersos y rigidez en los músculos. Pueden ocurrir en muchos lugares pero, por lo general, se sitúan en el cuello y en los hombros. También se han observado trastornos del sueño, lo que desemboca la mayoría del tiempo en una fatiga intensa que perdura todo el día. Incluso el reposo en la cama no permite mejorar.

También pueden aparecer en la fibromialgia otros síntomas menos característicos:

  • Migrañas y dolores de cabeza
  • Intestino irritable (estreñimiento, diarrea, dolores abdominales)
  • Trastornos cognitivos menores (problema de concentración o de memoria)
  • Cambios de humor
  • Estado depresivo
  • Piernas pesadas

Hay que saber que la Fibromialgia sigue siendo una enfermedad poco conocida. De hecho, las causas de la aparición de estos síntomas no son conocidos.

¿Cuáles son los síntomas de la Fibromialgia?
¿Cuáles son los síntomas de la Fibromialgia?

Pautas para aliviar los síntomas de la Fibromialgia

Quienes sufren de Fibromialgia ponen de manifiesto la dificultad con la que se encuentran cada día para seguir llevando a cabo sus actividades cotidianas. Presentamos a continuación, algunas pautas para minimizar y aliviar los síntomas de esta enfermedad.

Olvídate de los estimulantes

El café, el alcohol, la teína o las bebidas con cola es mejor mantenerlas alejadas. Los estimulantes alteran tu ciclo del sueño, provocan los llamados despertares nocturnos e impiden que puedas conciliar el sueño.

Haz cenas ligeras

No retrases demasiado la hora de cenar para que puedas hacer una buena digestión antes de irte a dormir. Evita frituras, carnes rojas o alimentos muy procesados para cenar. Elige platos más ligeros como las ensaladas, pescado, sopas o cremas de verduras. También se recomienda incluir alimentos naturales que ayuden a regular el dolor.

Haz ejercicio físico

Contrariamente a lo que puedas creer, el ejercicio físico es muy beneficioso porque te ayudará a recuperar la fuerza y la musculatura. Consulta con tu médico qué tipo de ejercicio es el más beneficioso para ti, quizá te aconseje alguno que se adapte a ejercitar ciertos grupos musculares.

Combate el estrés

Algo primordial para las personas con Fibromialgia es mantener el estrés a raya y para esto puedes practicar alguna técnica de relajación como por ejemplo la meditación, asistir a clases de yoga o apuntarte a la práctica del taichi.

Disfruta de la naturaleza

El contacto con las plantas y los entornos naturales regulan los ciclos neuronales. Existen estudios que demuestran que pasear de forma regular por el campo, un bosque o un parque, provoca cambios fisiológicos con efectos antiinflamatorios, relajantes y que ayudan a reforzar tu sistema inmunológico.

Fibromialgia: la enfermedad invisible
Pautas para aliviar los síntomas de la fibromialgia

¿Cuál es la causa de la Fibromialgia?

Todavía los expertos no han encontrado las causas de la Fibromialgia, pero lo cierto es que las personas que la padecen tienen una mayor sensibilidad al dolor. Se ha observado que en los pacientes con Fibromialgia, las áreas del cerebro que procesan el dolor interpretan las sensaciones dolorosas de una manera más intensa.

Aunque en algunas ocasiones la Fibromialgia puede aparecer poco a poco sin que se detecte un factor de riesgo asociado, su origen parece estar relacionado con varios factores desencadenantes:

  • Genéticos. La Fibromialgia suele ser hereditaria, lo que predispone a la persona con riesgo a padecerla.
  • Infecciones. Algunas enfermedades infecciosas pueden ocasionar o agravar la Fibromialgia.
  • Trauma físico o emocional. A veces, la Fibromialgia se desencadena a consecuencia de un traumatismo, como un accidente automovilístico, o por estrés psicológico.

¿Cómo se diagnóstica la Fibromialgia?

Actualmente, no existe una prueba concreta que confirme su diagnóstico (ni análisis de sangre, ni radiografía, ni tomografía), y el tiempo hasta tener un diagnóstico definitivo puede alargarse, ya que muchos síntomas de la Fibromialgia son frecuentes en otras afecciones.

Los siguientes criterios pueden ayudar a orientar el diagnóstico de la Fibriomialgia:

  • Dolor generalizado con una duración superior a tres meses.
  • Presencia de otros síntomas como fatiga, cansancio al despertarse y dificultad para pensar.
  • Ausencia de otra enfermedad preexistente que pueda estar causando los síntomas.
¿Cómo se diagnóstica la Fibromialgia?
¿Cómo se diagnóstica la Fibromialgia?

Tratamiento Fibromialgia

Por lo general, el tratamiento tiene tres enfoques diferentes.

Medicamentos para combatir el trastorno, como analgésicos o antiinflamatorios. Estos también se pueden emparejar con medicamentos para moderar el dolor, como los antidepresivos. El objetivo de esta parte del tratamiento es aliviar los espasmos y el dolor y ayudar al paciente a dormir mejor.

La terapia psicológica también es esencial porque el paciente aprenderá a enfrentarse a la esta patología. Las terapias comunes son la terapia cognitivo-conductual, mientras que otras como la meditación y la hipnosis también pueden ayudar a aliviar el dolor.

Los programas de entrenamiento cognitivo, como CogniFit, pueden ayudar a suavizar los problemas de deterioro cognitivo que producen estas enfermedades. CogniFit está respaldado por varios especialistas y ofrece un programa personalizado para cada usuario para que pueda entrenar la parte del cerebro que necesita más trabajo.

¿La Fibromialgia se puede curar?

De momento, la Fibromialgia no tiene ninguna cura conocida, por tanto, el tratamiento está dirigido simplemente al alivio de algunos síntomas físicos (como el dolor muscular) y al apoyo psicológico para ayudar al paciente a gestionar el estrés y las molestias psicosomáticas.

Si bien no existe una cura para la Fibromialgia, lo que se intenta es controlar el dolor y los demás síntomas con el fin de mejorar la calidad de vida de la persona. En la mayoría de los casos, los médicos combinan medicamentos con cambios de hábitos y terapias.

Dentro de los medicamentos que se suelen emplear en el tratamiento de esta enfermedad se encuentran varios analgésicos y antiespasmódicos.

Aunque los síntomas de la Fibromialgia son claros, la enfermedad aún continúa rodeada de una nebulosa, por eso tarda en diagnosticarse entre 5 y 8 años. Aunque se llama la enfermedad invisible es muy real y muy dolorosa para quienes la sufren. El reto es que, entre todos, hagamos que deje de ser invisible. ¿Te apuntas?