{"id":13136,"date":"2017-01-12T09:48:30","date_gmt":"2017-01-12T09:48:30","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.cognifit.com\/?p=13136\/"},"modified":"2024-08-28T15:28:38","modified_gmt":"2024-08-28T15:28:38","slug":"frustracion-ninos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/frustracion-ninos\/","title":{"rendered":"Frustraci\u00f3n en los ni\u00f1os: Qu\u00e9 es y c\u00f3mo ense\u00f1ar a nuestro hijo a lidiar con ella"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em>La dificultad en tolerar adecuadamente la frustraci\u00f3n en los ni\u00f1os, es quiz\u00e1 una de las consecuencias que m\u00e1s pueden desgastar a padres y madres en su labor parental. En las siguientes l\u00edneas, explicamos qu\u00e9 es la frustraci\u00f3n y qu\u00e9 podemos aportar a nuestros hijos para que adquieran una habilidad tan importante como \u00e9sta.<\/em><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-125590 size-full\" src=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/angry-kid.jpg\" alt=\"\" width=\"1000\" height=\"667\" srcset=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/angry-kid.jpg 1000w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/angry-kid-300x200.jpg 300w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/angry-kid-768x512.jpg 768w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/angry-kid-600x400.jpg 600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<h2>Frustraci\u00f3n\u00a0en los ni\u00f1os<\/h2>\n<p>\u00bfQu\u00e9 entendemos por frustraci\u00f3n? La frustraci\u00f3n, puede definirse\u00a0como un estado ps\u00edquico que a menudo experimentamos en la vida al vernos privados o imposibilitados de poder satisfacer un deseo o una necesidad en el momento sentido, y que a menudo se acompa\u00f1a de sentimientos como tristeza, angustia o, en el peor de los casos, ira.<\/p>\n<p>Desde que nacemos, nuestro cerebro se las ingenia para lograr la satisfacci\u00f3n de nuestras necesidades y procurar la supervivencia mediante el cuidado de los otros. As\u00ed, el beb\u00e9 responde a cada necesidad insatisfecha a trav\u00e9s del llanto, la forma m\u00e1s arcaica de comunicaci\u00f3n que tenemos los humanos, para captar la atenci\u00f3n del cuidador y que \u00e9ste pueda satisfacer su necesidad.<\/p>\n<p>Al principio, el beb\u00e9 tan s\u00f3lo reclama la satisfacci\u00f3n de sus necesidades m\u00e1s b\u00e1sicas (llora cuando tiene hambre, cuando le incomoda el pa\u00f1al, cuando tiene sue\u00f1o y cuando se siente desprotegido), que, de posponerlas, podr\u00edamos incluso poner en peligro el buen desarrollo de nuestro hijo. Pero a medida que su sistema nervioso madura y se despliegan estructuras cerebrales, el ni\u00f1o adquiere nuevos logros como la intencionalidad en sus acciones, el pensamiento, el lenguaje y una mayor autonom\u00eda con el desarrollo del aparato locomotor.<\/p>\n<p>Es entonces, cuando las motivaciones que movilizan el comportamiento, se hacen m\u00e1s complejas y las necesidades b\u00e1sicas se conjugan con el capricho y el deseo. Ya no s\u00f3lo manifiesta desagrado porque tiene hambre o ingiere alg\u00fan alimento que le resulta extra\u00f1o y desagradable, sino que ahora tambi\u00e9n muestra enfado y frustraci\u00f3n ante la insatisfacci\u00f3n de tener que ingerir un alimento que, aunque le gusta, prefer\u00eda otro en ese momento.<\/p>\n<h2>Ense\u00f1ar a los ni\u00f1os a tolerar su frustraci\u00f3n<\/h2>\n<p><a href=\"\/?p=11855\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Tolerar la frustraci\u00f3n<\/a>, significa saber demorar la gratificaci\u00f3n o postergar el deseo, es un logro indispensable en nuestra cultura. Uno no puede ser ni tener cuanto quiere, cuando lo desea.<\/p>\n<p>Como seres inmersos en una cultura, estamos limitados por el funcionamiento de una estructura social, que determina el modo como debemos proceder para ser y tener cuanto deseamos.<\/p>\n<p>Uno no puede comprarse un coche si no lo puede pagar, ni tampoco puede ser ingeniero si no adquiere el t\u00edtulo, y por m\u00e1s que no le guste, uno tendr\u00e1 que pagar impuestos que no entiende y multas que considerar\u00e1 injustas y, en definitiva, v\u00e9rselas con una sociedad que a veces no pone las cosas f\u00e1ciles para que podamos sentirnos a gusto con nosotros mismos.<\/p>\n<p>Por tanto, no dud\u00e9is que una herramienta indispensable para asegurar el buen futuro de nuestros hijos,<strong> es ense\u00f1arles a lidiar de forma adaptativa con los sentimientos que subyacen al \u201cmuro de la frustraci\u00f3n\u201d<\/strong>. <em>Ense\u00f1arles, que hay deseos y necesidades, que en ocasiones deben postergarse tras la elaboraci\u00f3n de un cuidadoso plan que uno debe ejecutar con tenacidad y perseverancia<\/em>. No olvidemos, que la infancia es un espacio de tiempo en el que los ni\u00f1os deben prepararse para que puedan funcionar exitosamente y de forma aut\u00f3noma en nuestra sociedad cuando se hagan adultos. Por lo tanto, debemos hacer de la infancia un simulacro de la vida adulta real, adaptada a las necesidades de cada etapa evolutiva, donde haya lugar para la felicidad y la alegr\u00eda, pero tambi\u00e9n para la tristeza y la insatisfacci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Los ni\u00f1os que van adquiriendo la habilidad de postergar el deseo, tienden a ser ni\u00f1os mejor integrados en su grupo de iguales, con expectativas m\u00e1s realistas acerca de la realidad y que, de adultos, ser\u00e1n capaces de seguir una secuencia l\u00f3gica que les permitir\u00e1 obtener logros mayores que los que no han logrado un buen manejo de esta habilidad<\/strong>. Por no decir, cu\u00e1ntos problemas futuros podr\u00e1n ahorrarse, si lejos de exhibir un comportamiento impulsivo, logran manej\u00e1rselas con la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<h2>\u00bfC\u00f3mo\u00a0ayudar a superar la frustraci\u00f3n en los ni\u00f1os?<\/h2>\n<p>Veamos qu\u00e9 podemos hacer para ayudar a nuestros hijos a adquirir este aprendizaje y superar el\u00a0muro de la frustraci\u00f3n. Deciros, que no desesper\u00e9is en el intento, ya que a veces, los resultados de la dura tarea de educar dif\u00edcilmente son inmediatos y durante mucho tiempo, puede que los resultados a nuestros esfuerzos por encarrilar a nuestro hijo, sean casi imperceptibles. Tratemos de no frustrarnos nosotros por ello.<\/p>\n<p>Me atrevo a decir que educar es, probablemente, de las labores m\u00e1s dif\u00edciles a las que puede enfrentarse el ser humano, as\u00ed que cojamos aire y tratemos de descifrar junto con nuestro hijo qu\u00e9 es lo que est\u00e1 sintiendo.<\/p>\n<ul>\n<li>No ser\u00eda de extra\u00f1ar, que ni tan siquiera \u00e9l mismo conociera el verdadero motivo de su comportamiento y su frustraci\u00f3n. <strong>Ayud\u00e9mosle poniendo nombre a lo que siente<\/strong>, incluso, si fuera necesario, a detectar su malestar en alguna parte del cuerpo.<\/li>\n<li>A menudo, al estado de frustraci\u00f3n del ni\u00f1o, le acompa\u00f1an correlatos fisiol\u00f3gicos, es decir, es posible que sienta opresi\u00f3n en el pecho, dolor de barriga,\u2026 Por lo que una buena forma de empezar a entendernos, podr\u00eda ser ayudar a <strong>localizar su malestar en alguna parte del cuerpo<\/strong>.<\/li>\n<li>Claro est\u00e1, quiz\u00e1 un paso previo a poder dialogar con \u00e9l, ser\u00e1 el de aprender a contener su malestar y frustraci\u00f3n. No nos olvidemos que incluso cuando nuestro hijo se comporta con ira, nosotros, aun ri\u00f1\u00e9ndole, <strong>seguimos siendo, sin darnos cuenta, modelos de los que aprender\u00e1 a comportarse, a quien imitar.\u00a0<\/strong>Por lo tanto, si queremos que aprenda a auto-controlarse, de nada sirve ser nosotros quienes nos frustramos ante su reacci\u00f3n descontrolada y reaccionamos con enfado e ira ante su actitud. Mantengamos la cordura, comport\u00e9monos con firmeza sin olvidarnos que no es un adulto con quien estamos tratando, y que su comportamiento, escapa a toda intencionalidad.<\/li>\n<li><strong>La empat\u00eda, la firmeza y el afecto, son tres cualidades que b\u00e1sicas para manejar la frustraci\u00f3n infantil,<\/strong> que nunca debemos dejar de lado como cuidadores.\n<ul>\n<li><strong>Empat\u00eda:<\/strong> para tratar de ponernos en la piel de nuestro hijo, entender, ver y sentir como \u00e9l lo har\u00eda.<\/li>\n<li><strong>Firmeza:<\/strong> porque educar, requiere que cada comportamiento inapropiado tenga una consecuencia acorde a esa falta.<\/li>\n<li><strong>Afecto:<\/strong> porque incluso cundo le reprendemos, debemos ingeni\u00e1rnoslas para hacerle sentir querido y aceptado.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<li><strong>Queremos transmitirle que esa conducta concreta es inaceptable y no que el inaceptable es \u00e9l o ella.<\/strong> No es necesario descargar nuestro malestar a voces, puede que incluso, tras hacerlo, nos sintamos mal por el efecto que ha tenido nuestra conducta en \u00e9l. Necesitamos transmitirle que eso que hace, que as\u00ed como lo manifiesta, no es apropiado.<\/li>\n<li>No nos olvidemos de tratar de <strong>satisfacer su deseo en el intervalo de tiempo que hayamos se\u00f1alado<\/strong>. Queremos demostrarle que hay lugar para el cumplimiento de los deseos, pero eso s\u00ed, en el momento preciso. Pensad, que los valores internos que un d\u00eda gobernar\u00e1n sus conductas, son \u201cinversiones\u201d que hemos realizado durante sus a\u00f1os de educaci\u00f3n y cuidado. Aquellas voces que en nuestra infancia retumbaban de nuestros padres- \u201c\u00a1esto no se hace, debes hacerlo as\u00ed!\u201d, en la adultez, son el discurso interno que a veces mantenemos con nosotros mismos cuando evaluamos nuestro comportamiento determinando cu\u00e1nto de bien lo hemos hecho.<\/li>\n<li><strong>Cada vez que ayudamos a nuestro hijo a determinar qu\u00e9 le ocurre, contenemos su malestar, le ayudamos a superar la frustraci\u00f3n infantil,<\/strong> y le ense\u00f1amos otras formas c\u00f3mo podr\u00eda expresarlo, estamos contribuyendo a su regulaci\u00f3n emocional para que un d\u00eda, sea \u00e9l mismo quien pueda auto-regularse, esto es, entender que le sucede y saber poner una soluci\u00f3n m\u00e1s adaptativa a esa emoci\u00f3n que aparentemente le desborda.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 sencillas pueden resultar mis palabras y qu\u00e9 f\u00e1cil es estar detr\u00e1s del papel, escribiendo estas l\u00edneas y no ser, quien d\u00eda a d\u00eda, a de lidiar con la frustraci\u00f3n de mi hijo!- puede pensar alg\u00fan lector.<\/p>\n<div id=\"attachment_13142\" style=\"width: 870px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" aria-describedby=\"caption-attachment-13142\" class=\"wp-image-13142 size-large\" title=\"Ense\u00f1ando a lidiar con la frustraci\u00f3n en los ni\u00f1os\" src=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2017\/01\/lvchfxn3vme-ben-white-1024x684.jpg\" alt=\"Ense\u00f1ando a lidiar con la frustraci\u00f3n en los ni\u00f1os\" width=\"860\" height=\"574\" \/><p id=\"caption-attachment-13142\" class=\"wp-caption-text\"><span style=\"color: #999999;\">La frustraci\u00f3n en los ni\u00f1os<\/span><\/p><\/div>\n<h2>Un ejemplo con el que podemos aprender a manejar la frustraci\u00f3n en los ni\u00f1os<\/h2>\n<p>Quiz\u00e1 un ejemplo real de frustraci\u00f3n infantil, nos pueda ense\u00f1ar mejor a\u00a0manejar los conceptos: Ana, es la madre de Mar\u00eda, una ni\u00f1a de 7 a\u00f1os, a quien su madre define como encantadora pero incontrolable cuando se encuentra con alguna negativa. Mar\u00eda es hija \u00fanica y muy deseada por el matrimonio.<\/p>\n<p>A lo largo de su historia -cuenta Ana- han intentado que a su hija no le faltara cuanto cari\u00f1o y afecto le hayan podido dar. Ya no s\u00f3lo ellos, sino sus familiares, que tambi\u00e9n han acogido a Mar\u00eda con gran entusiasmo.<\/p>\n<p>Cuando no estaba en los brazos de uno, estaba en los brazos de otro y dif\u00edcilmente se encontraba con un \u00a1NO! -cuenta Ana-. Con 7 a\u00f1os, Mar\u00eda es una ni\u00f1a con muy baja tolerancia a la frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>A menudo, los padres temen traumatizar a sus hijos cuando ven en ellos el sufrimiento y frustraci\u00f3n que les producen las repuestas negativas. Por ello, caen en el error de tratar de minimizar esas respuestas e intercambiarlas por afirmaciones positivas en cuanto perciben malestar en sus hijos.<\/p>\n<p>En la vida hay normas, l\u00edmites y muros que uno no puede derribar a su antojo. Por lo que en la infancia, uno debe encontrarse tambi\u00e9n con esos elementos. Ana, relat\u00f3 la siguiente experiencia de frustraci\u00f3n infantil:<\/p>\n<blockquote><p>\u201c<em>Estaba en el supermercado con Mar\u00eda cuando ella, que caminaba a sus anchas, cogi\u00f3 una mu\u00f1eca y se volvi\u00f3 hacia m\u00ed diciendo que se la comprara. Le dije que no era posible, que ten\u00edamos prisa y que en otro momento la coger\u00edamos. Mar\u00eda empez\u00f3 a gritar que la quer\u00eda, insist\u00ed en que no era posible en ese momento, tem\u00eda que reaccionara de ese modo y que finalmente todos nos mirasen, y eso fue lo que pas\u00f3. No sab\u00eda c\u00f3mo contenerla, no sab\u00eda qu\u00e9 hacer para dejar de sentir c\u00f3mo las miradas de los otros se clavaban en nosotras, as\u00ed que finalmente, acced\u00ed a comprarle la dichosa mu\u00f1eca\u201d. <\/em><\/p><\/blockquote>\n<p>Sin darse cuenta, Ana premi\u00f3 el comportamiento de Mar\u00eda, por lo que una vez m\u00e1s, Mar\u00eda interioriz\u00f3 que ese modo de actuar ten\u00eda su recompensa. \u00bfQu\u00e9 pueda hacer Ana para que Mar\u00eda deje de comportarse as\u00ed? Ante todo, hacerle ver a Mar\u00eda que con ese comportamiento aleja la posibilidad de satisfacer su deseo. Veamos algunas recomendaciones que podr\u00edamos sugerirle a Ana:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>1- Contener el malestar de su hija y reafirmarse en el l\u00edmite que ha interpuesto creyendo que lo que hace es para su beneficio y forma parte de la dura tarea de educar:<\/strong> Que Mar\u00eda no sepa controlar sus emociones en determinados momentos y sufra por ello, no quiere decir que seamos buenos o malos padres. Ana deber\u00eda haber continuado con su negativa a comprarle la mu\u00f1eca, indistintamente a la reacci\u00f3n de Mar\u00eda. No s\u00f3lo son importantes las palabras, sino tambi\u00e9n el tono que adoptamos. No se trata de excedernos en el tono de voz. A los ni\u00f1os puede aterrarles que les gritemos, se trata de comportarnos con firmeza, adquirir una posici\u00f3n y que \u00e9sta sea inamovible mientras nos hacemos conscientes de que nuestro hijo no sabe hacerlo mejor, pero tenemos que ense\u00f1arle. Nos mostramos emp\u00e1ticos con su malestar, sabemos que desea algo y que todav\u00eda no ha aprendido a postergar el deseo, pero nos mantenemos firmes en el l\u00edmite y la norma establecida.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>2- Proponerle alguna forma o d\u00eda en el que podr\u00e1 adquirir la mu\u00f1eca y CUMPLIRLO: <\/strong><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u201cla semana que viene es tu cumplea\u00f1os y vendremos a comprarla\u201d<\/em> o <em>\u201csi nos vamos del supermercado sin que te enfades ni llores y esta tarde haces los deberes, ma\u00f1ana la compramos\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Si se dice y se hace, SE CUMPLE. De lo contrario, ense\u00f1o a mi hijo que no son m\u00e1s que palabras lo que digo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>3- Si Mar\u00eda est\u00e1 descontrolada y no atiende a las palabras de Ana:<\/strong> un simple y firme <em>\u201c\u00a1ahora no, vamos!\u201d<\/em> deber\u00eda ser suficiente. No malgastemos en esos momentos muchos esfuerzos en ganarnos la comprensi\u00f3n de nuestro hijo ya que hasta que no disminuya su activaci\u00f3n emocional, no ser\u00e1 capaz de atender a razones. Probablemente tengamos que caminar sin \u00e9l unos pocos metros, o volver atr\u00e1s y cogerlo de la mano y marcharnos mientras llora con fervor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>4- Cuando el disgusto disminuye, es quiz\u00e1 el momento en que Mar\u00eda y Ana puedan reflexionar acerca de lo sucedido.<\/strong> Ana debe expresar sus sentimientos y tratar de ayudar a Mar\u00eda a entender los suyos y ofrecerle alg\u00fan comportamiento alternativo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u201cestoy enfadada por c\u00f3mo te has comportado, entiendo que quieres la mu\u00f1eca, ya hemos dicho que (ma\u00f1ana, la semana que viene,\u2026) vendremos a comprarla. Pero no me gusta que llores y grites de esa manera\u201d, \u201cs\u00e9 que est\u00e1s enfadada porque quer\u00edas la mu\u00f1eca, pero tampoco sirve de nada que te pongas como te has puesto. Con decirme que deseas tener esa mu\u00f1eca, podemos mirar qu\u00e9 podemos hacer para que la tengas. Ahora, no s\u00f3lo no tienes la mu\u00f1eca, sino que tambi\u00e9n estamos las dos enfadadas\u201d<\/em>.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">La empat\u00eda, tambi\u00e9n debe servirnos cuando nuestro hijo nos expresa con enfado que no nos quiere o que somos malos. No es un adulto quien dice estas palabras, son formas que tienen los ni\u00f1os de ilustrar sus emociones y, hacer m\u00e1s caso a esas palabras del que debi\u00e9ramos, puede tener connotaciones negativas en el menor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">A frases como <em>\u201cno te quiero mam\u00e1, eres tonta<\/em>\u201d, debieran seguir expresiones que transmitieran aceptaci\u00f3n y afecto en todo momento. Estar enfadado por c\u00f3mo se ha comportado, no debe suponer la retirada de afecto ni de cari\u00f1o. El mensaje subliminal que siempre debe quedar es:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u201cestoy enfadada por c\u00f3mo te has comportado, pero te sigo queriendo como siempre y hay muchos motivos por los que sigo estando orgullosa de ti por cuantas cosas haces bien\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><strong>5- Si Mar\u00eda cumple lo pactado con Ana, ella deber\u00eda cumplir con la otra parte del trato y mientras lo hace, transmitirle cu\u00e1nto de contentas est\u00e1n las dos por haberlo hecho de esta forma: <\/strong>al cumplimiento de una norma o de un l\u00edmite negociado, debe seguirle la recompensa que hab\u00edamos pactado. Si queremos que nuestro hijo cumpla con los l\u00edmites y normas establecidos, y por consiguiente, que maneje adecuadamente su frustraci\u00f3n, debemos hacerle ver que con su comportamiento negativo no va a conseguir el objeto deseado, al contrario de si cumple con lo propuesto.<\/p>\n<p>En definitiva, ayudar a nuestro hijo a v\u00e9rselas con la frustraci\u00f3n, puede suponer: proponer l\u00edmites adecuados para su edad; negociar y conceder lo prometido; y comportarse de forma emp\u00e1tica y con firmeza, pero sin olvidarnos del afecto, para que nos permita transmitirle aceptaci\u00f3n.\u00a0 <strong>Ya que nuestro objetivo es sancionar una conducta inapropiada, que sabemos que carece de premeditaci\u00f3n. Y ante todo, no olvidar que incluso cuando reprendemos a nuestros hijos, somos modelos a quien imitar en el futuro.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La dificultad en tolerar adecuadamente la frustraci\u00f3n en los ni\u00f1os, es quiz\u00e1 una de las consecuencias que m\u00e1s pueden desgastar a padres y madres en su labor parental. En las siguientes l\u00edneas, explicamos qu\u00e9 es la frustraci\u00f3n y qu\u00e9 podemos aportar a nuestros hijos para que adquieran una habilidad tan importante como \u00e9sta. 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