{"id":148910,"date":"2025-07-07T12:42:23","date_gmt":"2025-07-07T12:42:23","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.cognifit.com\/?p=148910"},"modified":"2025-07-07T15:28:12","modified_gmt":"2025-07-07T15:28:12","slug":"ciencia-cerebral-chisme-estudio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/ciencia-cerebral-chisme-estudio\/","title":{"rendered":"La ciencia cerebral del chisme: un estudio explica c\u00f3mo elegimos a qui\u00e9n contarle algo y por qu\u00e9"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>\u00bfC\u00f3mo se difunden los chismes en nuestros entornos sociales y por qu\u00e9 algunos secretos se propagan m\u00e1s r\u00e1pido que otros? Un nuevo estudio de la Universidad de Brown arroja luz sobre las reglas invisibles que determinan c\u00f3mo se mueve la informaci\u00f3n a trav\u00e9s de las conexiones sociales. Al analizar tanto grupos sociales artificiales como reales, los investigadores revelan que nuestras decisiones sobre con qui\u00e9n compartir un chisme est\u00e1n lejos de ser aleatorias y dependen de modelos mentales sorprendentemente complejos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Brain-Science-of-Gossip-Study-Explains-How-We-Choose-Who-to-Tell-and-Why-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-148894\" srcset=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Brain-Science-of-Gossip-Study-Explains-How-We-Choose-Who-to-Tell-and-Why-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Brain-Science-of-Gossip-Study-Explains-How-We-Choose-Who-to-Tell-and-Why-300x200.jpg 300w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Brain-Science-of-Gossip-Study-Explains-How-We-Choose-Who-to-Tell-and-Why-768x512.jpg 768w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Brain-Science-of-Gossip-Study-Explains-How-We-Choose-Who-to-Tell-and-Why-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Brain-Science-of-Gossip-Study-Explains-How-We-Choose-Who-to-Tell-and-Why-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Brain-Science-of-Gossip-Study-Explains-How-We-Choose-Who-to-Tell-and-Why-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/Brain-Science-of-Gossip-Study-Explains-How-We-Choose-Who-to-Tell-and-Why-1400x933.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>La ciencia cerebral del chisme: un estudio explica c\u00f3mo elegimos a qui\u00e9n contarle algo y por qu\u00e9. Imagen de Pexels<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em><strong>Nota:<\/strong> Este art\u00edculo tiene fines informativos y educativos. Resume una investigaci\u00f3n cient\u00edfica en un lenguaje accesible para un p\u00fablico amplio y no es un comunicado de prensa cient\u00edfico oficial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 algunos rumores recorren un grupo en cuesti\u00f3n de d\u00edas, mientras que otros desaparecen silenciosamente? Investigadores de la <strong>Universidad de Brown<\/strong> (Estados Unidos) se propusieron responder a esta pregunta utilizando m\u00e9todos de neurociencia cognitiva, psicolog\u00eda social y modelizaci\u00f3n computacional.<\/p>\n\n\n\n<p><em>En este estudio, el t\u00e9rmino \u00abred social\u00bb se refiere a las redes de amistades y conocidos del mundo real<\/em>, como tu grupo de amigos, compa\u00f1eros de clase o de trabajo, y no a plataformas en l\u00ednea como Facebook o Instagram. El equipo de investigaci\u00f3n descubri\u00f3 que las reglas ocultas que las personas utilizan para compartir chismes en la vida cotidiana se asemejan mucho a los algoritmos que impulsan la difusi\u00f3n de contenido viral en las redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Su estudio, <em>\u201cKnowledge of information cascades through social networks facilitates strategic gossip\u201d<\/em>, publicado primero como preprint en agosto de 2024 y posteriormente de forma oficial en <em>Nature Human Behaviour<\/em> en julio de 2025, demuestra que nuestro <a href=\"https:\/\/www.cognifit.com\/es\/cerebro\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">cerebro<\/a> est\u00e1 programado de forma natural para compartir chismes de manera que se maximice su difusi\u00f3n, al mismo tiempo que nos protege de consecuencias no deseadas.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de conversar al azar, las personas calculan instintivamente con qui\u00e9n es m\u00e1s seguro y efectivo compartir un chisme, bas\u00e1ndose en la popularidad y el nivel de conexi\u00f3n de cada individuo dentro de la red social. Estos hallazgos ponen de relieve las sofisticadas estrategias mentales y el \u201cpoder de c\u00e1lculo\u201d que nuestro cerebro utiliza en la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 investigaron los cient\u00edficos<\/h2>\n\n\n\n<p>El equipo de la Universidad de Brown se propuso comprender c\u00f3mo deciden las personas con qui\u00e9n compartir secretos, especialmente cuando esos secretos afectan a alguien dentro del grupo. Los investigadores definieron el chisme como hablar de una tercera persona que no est\u00e1 presente. Su pregunta central de investigaci\u00f3n era: \u00bfc\u00f3mo logran las personas difundir informaci\u00f3n de forma amplia minimizando al mismo tiempo el riesgo de que esta llegue de nuevo al implicado? Esta cuesti\u00f3n va al n\u00facleo de la ciencia cognitiva: el estudio de c\u00f3mo nuestra mente <a href=\"https:\/\/www.cognifit.com\/es\/velocidad-de-procesado\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">procesa<\/a>, almacena y utiliza la informaci\u00f3n en contextos sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Para responder a esto, los cient\u00edficos combinaron experimentos de laboratorio con datos de redes sociales reales. Analizaron si las personas se basan en la planificaci\u00f3n consciente, la intuici\u00f3n o la elaboraci\u00f3n de mapas mentales para elegir los mejores interlocutores a la hora de compartir un chisme.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">C\u00f3mo se llev\u00f3 a cabo el estudio<\/h2>\n\n\n\n<p>La investigaci\u00f3n consisti\u00f3 en cuatro experimentos principales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En los tres primeros experimentos<\/strong>, m\u00e1s de 500 participantes en l\u00ednea interactuaron con una red social artificial compuesta por nueve personas. Cada \u201cpersona\u201d en la red ten\u00eda un n\u00famero distinto de amigos, lo que representaba diferentes niveles de popularidad. A los participantes se les mostraba qui\u00e9n era amigo de qui\u00e9n y, en ocasiones, se les proporcionaba informaci\u00f3n sobre la confiabilidad de cada individuo. Su tarea era decidir, en cada escenario, cu\u00e1l ser\u00eda la mejor persona para compartir un chisme, con el objetivo de difundirlo ampliamente pero evitando que llegara a la persona sobre la que se hablaba.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el cuarto experimento<\/strong>, los investigadores analizaron una red real. Cerca de 200 estudiantes de primer a\u00f1o de la Universidad de Brown mapearon sus amistades reales en las residencias universitarias. Un subconjunto de estos estudiantes estim\u00f3 la probabilidad de que una noticia concreta llegara a determinadas personas, dependiendo de qui\u00e9n la compartiera en primer lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el estudio original, estos enfoques permitieron a los investigadores analizar c\u00f3mo las personas construyen inconscientemente \u201cmapas sociales\u201d mentales. Estas representaciones internas ayudan a predecir c\u00f3mo es probable que se propague un chisme a trav\u00e9s de una red, incluso cuando no se pueden recordar conscientemente todas las relaciones.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 hace que este estudio sea novedoso?<\/h3>\n\n\n\n<p>El estudio abre nuevos caminos en la ciencia cognitiva al vincular directamente las decisiones sociales cotidianas con procesos cerebrales complejos. Los investigadores descubrieron que las personas, sin formaci\u00f3n espec\u00edfica ni conciencia de ello, utilizan estrategias similares a las empleadas por los algoritmos que impulsan el contenido viral en las redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>A la hora de decidir con qui\u00e9n compartir un chisme, las personas consideran autom\u00e1ticamente dos factores principales:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>la popularidad del posible receptor (es decir, el n\u00famero de amigos);<\/li>\n\n\n\n<li>y la distancia social respecto a la persona que es objeto del chisme.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Este proceso, tal como describen los autores del estudio, ocurre de manera instintiva y se apoya en modelos mentales que funcionan como \u201cmapas cognitivos\u201d del mundo social. Incluso cuando las personas no son plenamente conscientes de todas las conexiones dentro de su grupo social, el cerebro comprime los recuerdos de las interacciones en un mapa utilizable, lo que permite hacer suposiciones fundamentadas sobre hasta d\u00f3nde puede llegar un secreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante destacar que el estudio concluye que estos c\u00e1lculos no dependen \u00fanicamente de la popularidad o la confiabilidad de una persona, sino de la combinaci\u00f3n entre popularidad y distancia social. Esta conclusi\u00f3n ayuda a explicar por qu\u00e9 algunos chismes se difunden r\u00e1pida y ampliamente, mientras que otros rumores nunca llegan a propagarse.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Principales conclusiones del estudio<\/h2>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la investigaci\u00f3n original:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Las personas tienen m\u00e1s probabilidades de compartir un chisme con quienes son populares y no est\u00e1n directamente conectados con el objetivo del chisme. Esta estrategia aumenta la probabilidad de que la informaci\u00f3n se difunda lejos, pero reduce la posibilidad de que llegue a la persona de la que se habla.<\/li>\n\n\n\n<li>Los participantes, tanto en redes sociales artificiales como reales, utilizaron de forma constante la distancia social y la popularidad para predecir por d\u00f3nde circular\u00eda el chisme. Incluso en complejas redes reales de residencias universitarias, con miles de posibles lazos de amistad, los estudiantes supieron juzgar con precisi\u00f3n qu\u00e9 conexiones favorecer\u00edan m\u00e1s o menos la propagaci\u00f3n del chisme.<\/li>\n\n\n\n<li>La mayor\u00eda de las personas no llevan un control consciente de todas sus relaciones. En su lugar, el cerebro forma mapas funcionales y comprimidos que nos permiten hacer predicciones sociales r\u00e1pidas y eficaces.<\/li>\n\n\n\n<li>El equipo de investigaci\u00f3n cre\u00f3 modelos computacionales para comparar distintas estrategias de difusi\u00f3n de la informaci\u00f3n. Descubrieron que las decisiones de las personas se parecen mucho a los modelos de \u201ccascada\u201d, que tambi\u00e9n utilizan las plataformas de redes sociales para predecir c\u00f3mo se hace viral un contenido.<\/li>\n\n\n\n<li>Estos resultados desaf\u00edan el estereotipo de que el chisme es algo banal o irreflexivo. Los c\u00e1lculos mentales que hay detr\u00e1s demuestran c\u00f3mo el cerebro gestiona enormes cantidades de datos sociales, de manera similar a los algoritmos que rigen las redes digitales.<\/li>\n\n\n\n<li>Los autores tambi\u00e9n se\u00f1alan que, cuando se proporcionaba a los participantes informaci\u00f3n adicional sobre la confiabilidad de las personas, eran capaces de adaptar su estrategia de chismorreo, lo que demuestra a\u00fan m\u00e1s la flexibilidad de estos modelos mentales.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El papel de los mapas cognitivos<\/h3>\n\n\n\n<p>Los periodistas de <em>Neuroscience News<\/em> destacan que una de las ideas clave de esta investigaci\u00f3n es la importancia de los mapas cognitivos en el cotilleo y la navegaci\u00f3n social. Resumen que trabajos previos del mismo equipo ya hab\u00edan demostrado que las personas repasan recuerdos de interacciones diarias (a veces incluso durante el sue\u00f1o) para actualizar sus mapas mentales de relaciones sociales. En el nuevo estudio, estos mapas no solo gu\u00edan en qui\u00e9n confiamos, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo estimamos la propagaci\u00f3n de la informaci\u00f3n a trav\u00e9s de una red de amistades.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan el resumen divulgativo de <em>Neuroscience News<\/em>, los investigadores se\u00f1alan que el enfoque del cerebro respecto al cotilleo es tan sofisticado que se asemeja a los algoritmos que impulsan la viralidad de contenidos en las plataformas sociales digitales. Seg\u00fan el art\u00edculo, esto sugiere que las estrategias que utiliza nuestro cerebro para compartir informaci\u00f3n en grupos sociales reales pueden reflejar reglas computacionales que las empresas tecnol\u00f3gicas han empezado a implementar recientemente en las redes digitales.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusiones de los autores<\/h2>\n\n\n\n<p>Los autores del estudio concluyen que la capacidad de las personas para cotillear de forma estrat\u00e9gica depende de <a href=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/el-sonido-del-cambio-un-estudio-muestra-como-influye-la-musica-en-los-procesos-cognitivos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">procesos cognitivos<\/a> ocultos pero potentes. Al combinar de manera inconsciente la distancia social y la popularidad, los individuos pueden compartir secretos de forma amplia minimizando el riesgo. Estos hallazgos subrayan que el cotilleo no es algo aleatorio o trivial, sino que est\u00e1 arraigado en el extraordinario talento del cerebro para el razonamiento social.<\/p>\n\n\n\n<p>Los investigadores reconocen que sus redes artificiales eran m\u00e1s sencillas que los entornos sociales reales y que en futuros estudios ser\u00e1 necesario analizar m\u00e1s factores y diferentes tipos de relaciones. No obstante, los mecanismos b\u00e1sicos parecen s\u00f3lidos incluso en escenarios complejos y reales.<\/p>\n\n\n\n<p><em><em>La preimpresi\u00f3n de este estudio est\u00e1 disponible en: https:\/\/osf.io\/preprints\/psyarxiv\/yq82d_v1. El art\u00edculo final revisado por pares se public\u00f3 en Nature Human Behaviour (se requiere suscripci\u00f3n): DOI: 10.1038\/s41562-025-02241-2. Se puede encontrar m\u00e1s informaci\u00f3n y comentarios en Neuroscience News (https:\/\/neurosciencenews.com\/gossip-brain-neuroscience-29395\/).<\/em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La informaci\u00f3n de este art\u00edculo es solo informativa y no es un consejo m\u00e9dico. Si tienes cualquier duda sobre tu salud, consulta siempre con un profesional.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo se difunden los chismes en nuestros entornos sociales y por qu\u00e9 algunos secretos se propagan m\u00e1s r\u00e1pido que otros? Un nuevo estudio de la Universidad de Brown arroja luz sobre las reglas invisibles que determinan c\u00f3mo se mueve la informaci\u00f3n a trav\u00e9s de las conexiones sociales. Al analizar tanto grupos sociales artificiales como reales, &hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":148900,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_genesis_block_theme_hide_title":false,"footnotes":""},"categories":[274],"tags":[283,5303,6040,4255],"class_list":{"0":"post-148910","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","5":"has-post-thumbnail","6":"hentry","7":"category-la-salud-del-cerebro-neurociencia","8":"tag-cerebro","9":"tag-ciencia-cognitiva","10":"tag-mapa-cognitivo","11":"tag-neurociencia-es","13":"with-featured-image"},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148910","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=148910"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/148910\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/148900"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=148910"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=148910"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=148910"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}