{"id":150285,"date":"2025-10-06T10:33:42","date_gmt":"2025-10-06T10:33:42","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.cognifit.com\/?p=150285"},"modified":"2025-10-06T12:19:44","modified_gmt":"2025-10-06T12:19:44","slug":"como-el-cerebro-del-recien-nacido-reconoce-rostros-segun-investigadores-de-yale","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/como-el-cerebro-del-recien-nacido-reconoce-rostros-segun-investigadores-de-yale\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo el cerebro del reci\u00e9n nacido reconoce rostros, seg\u00fan investigadores de Yale"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>El cerebro de un reci\u00e9n nacido ya est\u00e1 preparado para la vida social. Un nuevo estudio de Yale muestra que la red neuronal responsable de procesar rostros, voces y miradas, conocida como la v\u00eda de percepci\u00f3n social, est\u00e1 activa pocas semanas despu\u00e9s del nacimiento. El descubrimiento revela c\u00f3mo el cerebro empieza a construir la base del comportamiento social mucho antes de que el beb\u00e9 aprenda a sonre\u00edr.<\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/How-Newborn-Brains-Recognize-Faces-Yale-Researchers-Explain-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-150251\" srcset=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/How-Newborn-Brains-Recognize-Faces-Yale-Researchers-Explain-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/How-Newborn-Brains-Recognize-Faces-Yale-Researchers-Explain-300x200.jpg 300w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/How-Newborn-Brains-Recognize-Faces-Yale-Researchers-Explain-768x512.jpg 768w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/How-Newborn-Brains-Recognize-Faces-Yale-Researchers-Explain-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/How-Newborn-Brains-Recognize-Faces-Yale-Researchers-Explain-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/How-Newborn-Brains-Recognize-Faces-Yale-Researchers-Explain-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/blog.cognifit.com\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/How-Newborn-Brains-Recognize-Faces-Yale-Researchers-Explain-1400x933.jpg 1400w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>C\u00f3mo el cerebro del reci\u00e9n nacido reconoce rostros. Imagen de Freepik<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em><strong>Nota:<\/strong> Este art\u00edculo tiene fines informativos y educativos. Resume una investigaci\u00f3n cient\u00edfica en un lenguaje accesible para un p\u00fablico amplio y no es un comunicado de prensa cient\u00edfico oficial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cient\u00edficos de la <strong>Escuela de Medicina de Yale<\/strong> (Universidad de Yale) han descubierto que la v\u00eda de percepci\u00f3n social del cerebro &#8211; la red que ayuda a los humanos a reconocer rostros, seguir la mirada y procesar las voces &#8211; ya est\u00e1 activa al nacer o poco despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>El estudio, publicado en agosto de 2025 en <em><strong>Biological Psychiatry: Global Open Science<\/strong><\/em>, analiz\u00f3 datos de im\u00e1genes cerebrales de dos grandes grupos de reci\u00e9n nacidos. Se descubri\u00f3 que, incluso en los primeros d\u00edas de vida, los beb\u00e9s muestran una fuerte comunicaci\u00f3n entre las regiones cerebrales implicadas en el procesamiento visual y social.<\/p>\n\n\n\n<p>Los beb\u00e9s que presentaban una conectividad temprana m\u00e1s fuerte en esta red pasaban m\u00e1s tiempo mirando rostros a los cuatro meses y mostraban menos dificultades sociales a los dieciocho meses. Seg\u00fan los autores, estos hallazgos aportan una nueva comprensi\u00f3n sobre c\u00f3mo el <a href=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/estudio-mit-cerebro-vision\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">cerebro<\/a> empieza a organizar los sistemas que sustentan el comportamiento social.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>Qu\u00e9 investigaron los cient\u00edficos<\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El estudio examin\u00f3 c\u00f3mo y cu\u00e1ndo comienza a formarse la red de percepci\u00f3n social. Esta v\u00eda conecta varias regiones del cerebro que ayudan a interpretar la informaci\u00f3n social, como las expresiones faciales, el movimiento de los ojos y los sonidos del habla.<\/p>\n\n\n\n<p>Investigaciones previas hab\u00edan mostrado que los reci\u00e9n nacidos prefieren mirar rostros y girar la cabeza hacia las voces, pero los cient\u00edficos no sab\u00edan cu\u00e1ndo se desarrolla el sistema neuronal subyacente. El equipo de Yale plante\u00f3 la hip\u00f3tesis de que esta red podr\u00eda estar activa desde etapas muy tempranas de la vida, preparando el terreno para las futuras habilidades sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus principales preguntas eran si los reci\u00e9n nacidos ya muestran una actividad cerebral coordinada dentro de este sistema y si la fuerza de esas primeras conexiones neuronales predice una mayor implicaci\u00f3n social m\u00e1s adelante.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>C\u00f3mo se realiz\u00f3 el estudio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Para responder a estas preguntas, los investigadores combinaron datos de dos fuentes principales.<\/p>\n\n\n\n<p>El primer conjunto de datos proced\u00eda del Developing Human Connectome Project (dHCP), que proporcion\u00f3 esc\u00e1neres cerebrales de 310 reci\u00e9n nacidos a t\u00e9rmino con un desarrollo t\u00edpico. Este proyecto, financiado por el Consejo Europeo de Investigaci\u00f3n, recopila im\u00e1genes cerebrales, datos cl\u00ednicos y conductuales de beb\u00e9s para comprender mejor el desarrollo humano temprano.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo conjunto de datos consist\u00eda en 73 reci\u00e9n nacidos a t\u00e9rmino de Yale. Algunos de estos beb\u00e9s ten\u00edan antecedentes familiares de trastorno del espectro autista (TEA), mientras que otros no. La inclusi\u00f3n de ambos grupos permiti\u00f3 al equipo explorar la variaci\u00f3n natural en las conexiones cerebrales tempranas.<\/p>\n\n\n\n<p>La conectividad funcional &#8211; el grado en que distintas \u00e1reas del cerebro trabajan conjuntamente &#8211; se midi\u00f3 mediante resonancia magn\u00e9tica (RM). Los cient\u00edficos se centraron en la v\u00eda de percepci\u00f3n social, que incluye regiones de procesamiento visual y el<strong> <\/strong>surco temporal superior, un \u00e1rea especializada en detectar rostros, habla y mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>En un grupo m\u00e1s peque\u00f1o de 37 beb\u00e9s de Yale, el equipo tambi\u00e9n realiz\u00f3 una prueba de seguimiento ocular a los cuatro meses de edad para medir cu\u00e1nta atenci\u00f3n prestaba cada beb\u00e9 a los rostros. A los dieciocho meses, los padres completaron cuestionarios estandarizados que evaluaban las primeras habilidades sociales y de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta combinaci\u00f3n de datos de imagen, comportamiento y desarrollo permiti\u00f3 a los investigadores vincular la conectividad cerebral temprana con la atenci\u00f3n social y los resultados posteriores.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Qu\u00e9 hace que este estudio sea novedoso<\/h3>\n\n\n\n<p>Esta investigaci\u00f3n ofrece la primera evidencia a gran escala de que la red de percepci\u00f3n social del cerebro ya est\u00e1 funcionalmente conectada al nacer o poco despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Estudios anteriores hab\u00edan observado que los reci\u00e9n nacidos prefieren los rostros y responden a las voces humanas, pero no estaba claro si estos comportamientos eran resultado del aprendizaje o de una organizaci\u00f3n cerebral preexistente.<\/p>\n\n\n\n<p>El equipo dirigido por Yale descubri\u00f3 que las conexiones entre las regiones de procesamiento visual y social ya estaban bien establecidas durante las primeras semanas de vida. Los autores sugirieron que estos primeros v\u00ednculos podr\u00edan reflejar una base neuronal innata para la percepci\u00f3n social, en lugar de algo aprendido \u00fanicamente despu\u00e9s del nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Al combinar los datos abiertos a gran escala del dHCP con una muestra independiente de Yale, el estudio demostr\u00f3 que esta organizaci\u00f3n temprana del cerebro social es s\u00f3lida y reproducible. Ofrece una visi\u00f3n poco com\u00fan de c\u00f3mo el cerebro del beb\u00e9 comienza a formar la arquitectura que m\u00e1s tarde sustentar\u00e1 la comunicaci\u00f3n y la interacci\u00f3n social.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><strong>Principales conclusiones del estudio<\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>1. Activaci\u00f3n temprana de las v\u00edas sociales.<\/strong><br>Se observ\u00f3 conectividad funcional dentro de la red de percepci\u00f3n social en ambos grupos de beb\u00e9s, lo que indica que este sistema est\u00e1 activo pocas semanas despu\u00e9s del nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2. Conexiones s\u00f3lidas y espec\u00edficas.<\/strong><br>Los investigadores identificaron una fuerte comunicaci\u00f3n entre el surco temporal superior y las \u00e1reas visuales occipitales, regiones responsables de procesar rostros, miradas y movimientos. Estos patrones fueron espec\u00edficos del procesamiento social y no simples signos de maduraci\u00f3n cerebral general.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>3. V\u00ednculos predictivos con la atenci\u00f3n a los rostros.<\/strong><br>Entre los beb\u00e9s de Yale, tanto con como sin antecedentes familiares de autismo, aquellos con una conectividad temprana m\u00e1s fuerte pasaron m\u00e1s tiempo fij\u00e1ndose en los rostros durante las pruebas de seguimiento ocular a los cuatro meses de edad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>4. Asociaciones con el comportamiento social posterior.<\/strong><br>Los beb\u00e9s que miraban los rostros durante m\u00e1s tiempo a los cuatro meses presentaron menos dificultades de comunicaci\u00f3n social a los dieciocho meses, seg\u00fan los informes de los padres.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>5. Consistencia entre los conjuntos de datos.<\/strong><br>Tanto las muestras del dHCP como las de Yale mostraron el mismo patr\u00f3n general de conectividad, lo que sugiere que la activaci\u00f3n temprana de esta v\u00eda es una caracter\u00edstica universal de la organizaci\u00f3n cerebral t\u00edpica del reci\u00e9n nacido.<\/p>\n\n\n\n<p>En conjunto, estos hallazgos indican que el cerebro humano est\u00e1 biol\u00f3gicamente preparado para procesar se\u00f1ales sociales desde el inicio de la vida.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Perspectivas relacionadas con el autismo<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>Como el estudio de Yale incluy\u00f3 a beb\u00e9s tanto con como sin antecedentes familiares de autismo, los investigadores pudieron observar diferencias sutiles en la organizaci\u00f3n cerebral temprana.<\/p>\n\n\n\n<p>Descubrieron que la v\u00eda de percepci\u00f3n social estaba interconectada en todos los reci\u00e9n nacidos, pero la fuerza de esas conexiones se relacionaba significativamente con la atenci\u00f3n social posterior. Los beb\u00e9s con una conectividad temprana m\u00e1s fuerte tend\u00edan a pasar m\u00e1s tiempo mirando rostros a los cuatro meses y mostraban menos se\u00f1ales de dificultades en la comunicaci\u00f3n social a los dieciocho meses.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Prestar menos atenci\u00f3n a los rostros se considera uno de los primeros indicadores conductuales del trastorno del espectro autista.<\/strong> Sin embargo, los autores subrayaron que sus datos no son diagn\u00f3sticos y no pueden predecir si un ni\u00f1o desarrollar\u00e1 autismo u otra condici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En lugar de eso, los resultados ponen de relieve c\u00f3mo las variaciones en las conexiones neuronales tempranas pueden contribuir a trayectorias de desarrollo diferentes. El estudio sienta las bases para futuras investigaciones sobre c\u00f3mo el cerebro del reci\u00e9n nacido sustenta tanto los patrones t\u00edpicos como los at\u00edpicos del desarrollo social.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusiones de los autores<\/h2>\n\n\n\n<p>Los autores concluyeron que los procesos corticales que sustentan la <a href=\"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/percepcion-del-tiempo-movimiento-distraccion-mental\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\" title=\"\">percepci\u00f3n<\/a> social ya est\u00e1n activos poco despu\u00e9s del nacimiento. Estos mecanismos tempranos pueden ayudar a los beb\u00e9s a implicarse socialmente mucho antes de desarrollar el lenguaje o formas complejas de comunicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n se\u00f1alaron que los hallazgos son correlacionales y no deben interpretarse como pruebas de causalidad o predicci\u00f3n. El objetivo de esta investigaci\u00f3n, explicaron, es comprender mejor c\u00f3mo la biolog\u00eda y la experiencia interact\u00faan para dar forma al comportamiento social humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Este trabajo forma parte de un esfuerzo cient\u00edfico m\u00e1s amplio por mapear la arquitectura temprana de los sistemas cerebrales responsables de la atenci\u00f3n, la comunicaci\u00f3n y la conexi\u00f3n emocional. Al seguir a estos ni\u00f1os a lo largo del tiempo, los investigadores esperan observar c\u00f3mo evoluciona la organizaci\u00f3n neuronal temprana durante los primeros a\u00f1os de vida.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Preguntas clave respondidas (seg\u00fan el resumen de <em>Neuroscience News<\/em>)<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>P: \u00bfCu\u00e1ndo comienza a desarrollarse la red de percepci\u00f3n social del cerebro?<\/strong><br>R: Los investigadores descubrieron que ya est\u00e1 activa pocas semanas despu\u00e9s del nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P: \u00bfQu\u00e9 controla esta red cerebral?<\/strong><br>R: Regula c\u00f3mo el cerebro procesa los rostros, las voces y la mirada, elementos clave del comportamiento social.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>P: \u00bfC\u00f3mo se relaciona esta red con el autismo?<\/strong><br>R: Los beb\u00e9s con una conectividad temprana m\u00e1s fuerte en esta v\u00eda mostraron mayor atenci\u00f3n a los rostros y menos dificultades sociales m\u00e1s adelante, lo que sugiere que las conexiones neuronales iniciales ayudan a dar forma al desarrollo social.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan los autores y el resumen de <em>Neuroscience News<\/em>, <em>este descubrimiento arroja luz sobre las ra\u00edces neuronales del comportamiento social y podr\u00eda orientar futuras investigaciones sobre la detecci\u00f3n temprana del trastorno del espectro autista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>La informaci\u00f3n de este art\u00edculo es solo informativa y no es un consejo m\u00e9dico. Si tienes cualquier duda sobre tu salud, consulta siempre con un profesional.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\">Referencias<\/h5>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Chawarska, K., Vernetti, A., Sun, H., Hampson, M., Li, C., Macari, S., Powell, K., Constable, R. T., Chang, J., Ment, L. R., &amp; Scheinost, D. (2025). <em>Functional connectivity in the social perception pathway at birth is linked with attention to faces at 4 months.<\/em> Biological Psychiatry: Global Open Science. https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.bpsgos.2025.100597<\/li>\n\n\n\n<li>Neuroscience News, <em>Born to Connect: Newborn Brain Already Wired for Social Awareness<\/em> (https:\/\/neurosciencenews.com\/baby-brain-social-awareness-29768\/)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cerebro de un reci\u00e9n nacido ya est\u00e1 preparado para la vida social. 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