{"id":5862,"date":"2018-01-23T15:41:59","date_gmt":"2018-01-23T15:41:59","guid":{"rendered":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/?p=5862"},"modified":"2024-07-05T14:38:23","modified_gmt":"2024-07-05T14:38:23","slug":"hematofobia-superar-el-miedo-la-sangre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blog.cognifit.com\/es\/hematofobia-superar-el-miedo-la-sangre\/","title":{"rendered":"Hematofobia \u00bfSe puede superar el miedo a la sangre?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center\"><em><strong>\u00bfSe puede superar el miedo a la sangre?<\/strong> Hay muchas personas que sufren fobia a la sangre. Un temor il\u00f3gico e irracional se apodera de ellos al ver (e incluso pensar) en una herida, agujas, cortes, jeringuillas, hospitales, v\u00edsceras&#8230; Cualquier cosa relacionada con la sangre les da miedo.&nbsp;<\/em><strong><em>Descubre qu\u00e9 es la hematofobia y c\u00f3mo superarla:<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n\n\n<p>A pocos de nosotros nos agrada ver sangre. Es normal sentir rechazo, incluso experimentar sensaciones desagradables (mareos, nauseas e incluso desmayo). El problema viene cuando la anticipaci\u00f3n a estas sensaciones nos produce un miedo tan intenso que nos conduce&nbsp;a evitar cualquier situaci\u00f3n que tenga que ver con la sangre. Llegando, incluso, a incapacitar a la persona para&nbsp;someterse a una intervenci\u00f3n hospitalaria, o cuidados m\u00e9dicos.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00fanica forma de superar el miedo a la sangre&nbsp;es a base de exponernos y acostumbrarnos a \u00e9l. El reto est\u00e1 en las primeras aproximaciones, donde el mareo y el malestar son la respuesta habitual. Para todos los que lo deseen intentar, en este post os explicamos <strong>qu\u00e9 es el miedo a la sangre, y<\/strong>&nbsp;<strong>c\u00f3mo afrontar esas primeras situaciones con un m\u00e9todo de tensi\u00f3n muscular.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Miedo a la sangre: Una historia basada en hechos reales<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><span style=\"color: #000000;\">Es un caluroso d\u00eda de verano. La temperatura bajo el sol es abrasadora, pero estamos c\u00f3modamente espatarrados en una silla de la terraza de nuestra casa. Bajo un toldo que arroja una agradable sombra, compartimos la mesa con unos buenos amigos tras una copiosa comida. Sin embargo, esta id\u00edlica imagen pronto dar\u00e1 paso a un episodio terror\u00edfico y t\u00edpicamente \u201ctarantinesco\u201d.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color: #000000;\">Alguien decide que la mejor forma de bajar la comida es con un poco de sand\u00eda\u2026 El que va a realizar la haza\u00f1a de cortar ser\u00e1, por supuesto, el menos diestro y con menor (como se dir\u00eda en los c\u00edrculos neuropsicol\u00f3gicos) motricidad fina. Por supuesto, esta cr\u00f3nica de una tragedia anunciada acaba con nuestro amigo gritando. Se sujeta un dedo magullado con un corte que asombra por su peque\u00f1o tama\u00f1o e incre\u00edble chorro de sangre. Mientras nuestro amigo se desangra nos empieza a recorrer una sensaci\u00f3n de malestar, mareo, nos removemos en la silla, no queremos mirar, perdemos la fuerza en las manos. En ese momento un grito de socorro sale de nuestra garganta con incre\u00edble fuerza: \u201c\u00a1QUE ALGUIEN LLAME A UNA AMBULANCIA\u2026 me voy a desmayar!\u201d.<\/span><\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"color: #000000;\">Esta divertida y ver\u00eddica historia es m\u00e1s com\u00fan de lo que parece. Son muchas las personas que, desde estudiantes de primero de medicina hasta espectadores de pel\u00edculas &#8220;<em>gore&#8221;<\/em> han sufrido los s\u00edntomas de lo que los profesionales llaman <strong>Hematofobia<\/strong>.<\/span><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Fobia a la sangre:&nbsp;<em>&#8220;Hematofobia&#8221;<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>El miedo a la sangre se puede denominar<strong>&nbsp;Hematofobia<\/strong>:&nbsp;Las personas que lo sufren temen las heridas, los hospitales, los cortes y las jeringuillas. Esta fobia algunas veces puede tener consecuencias problem\u00e1ticas para la persona, y puede desencadenar en trastornos m\u00e1s serios como ansiedad e incapacitaci\u00f3n para someterse a cuidados m\u00e9dicos (como un simple an\u00e1lisis de sangre) o la capacidad de proporcionar ayuda a una persona que haya sufrido alg\u00fan accidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s de escasos, estos casos suelen ser los m\u00e1s problem\u00e1ticos, en el sentido de que este miedo-asco les impide llevar una vida normal o saludable. La Hematofobia es sentir fobia a la sangre, y se caracteriza por la anticipaci\u00f3n de pensamientos (&#8220;seguro que si voy al m\u00e9dico me operan, y me abren en canal&#8221;) y la evitaci\u00f3n (&#8220;mejor no voy, total, va a ser peor el remedio que la enfermedad&#8221;).<\/p>\n\n\n\n<p>Lo importante aqu\u00ed, y lo m\u00e1s interesante es que el hecho de <strong>observar agujas, sangre, v\u00edsceras o heridas,<\/strong> produce en algunas personas una reacci\u00f3n fisiol\u00f3gica concreta y bien caracterizada por la ciencia. La buena noticia,&nbsp;es que, esta reacci\u00f3n,&nbsp;puede llegar a ser controlable&nbsp;y se puede superar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La hematofobia se distingue de otras fobias por presentar una respuesta bif\u00e1sica&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Las personas que sufren de miedo a la sangre, experimentan una<strong> respuesta bif\u00e1sica,<\/strong>&nbsp;\u00bfEsto qu\u00e9 significa?&nbsp;que nuestro organismo cuando ve (o piensa) en cualquier tema relacionado con la sangre, responde en dos tiempos:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>En la <strong>primera fase<\/strong>, y como consecuencia de la impresi\u00f3n, sorpresa, susto (col\u00f3quese aqu\u00ed el t\u00e9rmino preferido) se da una<strong> respuesta t\u00edpica y caracter\u00edstica de la ansiedad<\/strong>. Nuestras constantes fisiol\u00f3gicas deciden montar una fiesta donde el ritmo card\u00edaco, la presi\u00f3n arterial y la tasa de respiraci\u00f3n se disparan.<\/li><li>La <strong>segunda fase<\/strong>, que se da a continuaci\u00f3n, es la posterior resaca que hace que estas mismas variables que se hab\u00edan disparado, disminuyan de forma abrupta. De ah\u00ed que la sangre no circule hasta la periferia y tengamos esa sensaci\u00f3n de<strong> falta de fuerza en las manos<\/strong>. El riego sangu\u00edneo tambi\u00e9n es menor, y el resultado final puede acabar en <strong>desmayo<\/strong>.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>En realidad, la <strong>tasa de desmayos<\/strong>, seg\u00fan algunos autores, llega a ser de <strong>hasta el 80%<\/strong>. Teniendo en cuenta que la <strong>prevalencia es de alrededor del 40% de la poblaci\u00f3n. <\/strong>Vaya, que seg\u00fan las estad\u00edsticas,&nbsp;hay mucha gente que se desmaya con la sangre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 a la vecina del cuarto no le da miedo la sangre?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Si todo el mundo sufriera de esta aversi\u00f3n, \u00bfQui\u00e9n se iba a encargar de operarnos de apendicitis, por ejemplo? Aunque en buena parte es una respuesta natural, hay personas que ni siquiera tienen este \u201creflejo\u201d o que, a base de exposici\u00f3n consiguen superar (por decirlo de alguna forma) el miedo. Hay personas que evitan cualquier situaci\u00f3n que las exponga a estas situaciones (hospitales, gente herida, an\u00e1lisis o donaciones de sangre). Es en este punto cuando puede aparecer la Hematofobia como trastorno psicol\u00f3gico. Pero ojo, para llegar al punto de trastorno este debe afectar de forma clara a nuestra vida normal, y sobre todo a nuestra salud.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo bueno de todo esto (\u00a1si, puede haber algo bueno!) es que existen<strong> formas de afrontar ese miedo<\/strong>. A continuaci\u00f3n os vamos a presentar un \u201c<strong>protocolo de actuaci\u00f3n<\/strong>\u201d: <strong>La t\u00e9cnica de la tensi\u00f3n aplicada<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Supera tu miedo a la sangre: T\u00e9cnica de Tensi\u00f3n Aplicada<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta t\u00e9cnica podemos practicarla en casa y aplicarla la pr\u00f3xima vez que sintamos que el miedo a la sangre y su respuesta bif\u00e1sica se apodera de nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos consejos est\u00e1n destinados a aquellas personas que quieran probar una forma \u00fatil de aprender a responder a estas situaciones, pero lo ideal ser\u00eda acudir a un especialista de la Psicolog\u00eda, sobre todo en los casos m\u00e1s graves.<\/p>\n\n\n\n<p><strong style=\"color: #222222; font-size: 1.5em; line-height: 1em;\">1- Si\u00e9ntate<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La sensaci\u00f3n de mareo puede acabar en un desmayo. Si somos sensible a la sangre es importante que siempre nos sentemos, para evitar golpes en caso de lipotimia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><span style=\"color: #222222;\"><span style=\"font-size: 22.8023px; line-height: 22.8023px;\">2- Aprieta fuerte<\/span><\/span><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Coloca las manos sobre las piernas. Aprieta los pu\u00f1os como si tuvieras algo en las manos y quisieras hacerlo desaparecer. Aguanta 10-15 segundos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong style=\"color: #222222; font-size: 1.5em; line-height: 1em;\">3- Relaja<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Reduce la tensi\u00f3n sin llegar al estado normal. Esta parte durar\u00e1 15-20 segundos aproximadamente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong style=\"color: #222222; font-size: 1.5em; line-height: 1em;\">4- Turno de&nbsp;las piernas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Haz fuerza con las plantas de los pies contra el suelo al mismo tiempo que aprietas las rodillas entre s\u00ed. El mismo tiempo que en el caso de los brazos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong style=\"color: #222222; font-size: 1.5em; line-height: 1em;\">5- Volvemos a aflojar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Afloja las piernas y permaneces as\u00ed 15-20 segundos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong style=\"color: #222222; font-size: 1.5em; line-height: 1em;\">6- &#8220;Ya voy yo&#8221;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En esta parte tensaremos el cuerpo en una posici\u00f3n \u201ccomo si fu\u00e9ramos a levantarnos\u201d. Levantaremos las nalgas de la silla y evitaremos ejercer fuera con plantas de los pies y brazos hacia arriba. Esta posici\u00f3n es la que adoptamos cuando estamos varias personas en casa y suena el timbre. Hacemos el gesto de levantarnos mientras decimos \u201cYa voy yo\u201d, pero en realidad no estamos haciendo fuerza para levantarnos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong style=\"color: #222222; font-size: 1.5em; line-height: 1em;\">7- Tercera relajaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Igual que en los otros dos casos de relajaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong style=\"color: #222222; font-size: 1.5em; line-height: 1em;\">8- M\u00e1xima tensi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Realizamos una gran contracci\u00f3n de todos los m\u00fasculos que hemos usado hasta ahora, pero todos a la vez.<\/p>\n\n\n\n<p><strong style=\"color: #222222; font-size: 1.5em; line-height: 1em;\">9- Fin<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Relajamos todo el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Para acabar<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>La&nbsp;t\u00e9cnica anterior se utiliza en consulta para tratar este tipo de fobias. Pero es acompa\u00f1ada de una serie de estrategias que facilitan que podamos enfrentarnos a nuestros miedos. Lo apropiado ser\u00eda (lo volvemos a repetir) que nos someti\u00e9ramos al tratamiento de un profesional, lo que no significa que estemos locos. Para que los 9 pasos presentados anteriormente sean \u00fatiles debemos practicarlos con mucha frecuencia, sobre todo al principio. En nuestra mano tenemos el poder de hacer frente a cualquier obst\u00e1culo y mejorar d\u00eda a d\u00eda. Este, creemos, es el mejor consejo que se puede dar desde Cognifit.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfSe puede superar el miedo a la sangre? Hay muchas personas que sufren fobia a la sangre. 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