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Personalidad: qué es y cuales son los rasgos que la definen

La personalidad es uno de los elementos psicológicos más estudiados y a su vez más difíciles de definir. Entendemos por personalidad al conjunto de características que no definen. Conocer bien como es nuestra personalidad o la de los demás puede ayudarnos en nuestro crecimiento personal.

Evolución del término “personalidad”

La palabra “personalidad” proviene del término en latín “persona” término que significa “máscara que portaban los actores de teatro en la antigüedad” y posteriormente “ciudadanos jurídicamente provistos de derechos, que gozaban de honra y prestigio”.

Después en la Edad Media el termino personalidad se utiliza para describir una serie de características que determinan las tendencias comportamentales de una persona.

Qué es la personalidad

La personalidad es un constructo psicológico que refiere a un conjunto dinámico de características psíquicas de una persona. Se trata de un patrón de emociones, pensamientos y comportamiento de cada individuo que persiste a lo largo del tiempo frente a distintas situaciones. Esta característica diferencia a unos individuos de otros.

 

En la formación de la personalidad intervienen tanto la base biológica (temperamento) como las influencias ambientales (carácter). Estos dos conceptos son de vital importancia en el ámbito de la personalidad.

“El que sabe conocerse a sí mismo es dueño de sí”. Pierre De Ronsard

 

Definición de personalidad

A lo largo de la historia el término personalidad ha recibido numerosas definiciones, destacando más las siguientes:

  • La personalidad es la suma total de los patrones de conductas actuales o potencial de un organismo, en tanto que determinados por la herencia y el ambiente, y que se originan y se desarrollan mediante temperamento y constitución (Eysenck).
  • Una estructura mental que se obtiene de la observación coherente de un determinado comportamiento; se compone de rasgos únicos (individuales) y comunes (poseídos por todos los que conviven ciertas experiencias) (Catell).
  • La personalidad es el patrón de pensamientos, sentimientos y conducta que presenta una persona y que persiste a lo largo de toda su vida, en diferentes situaciones (Freud).
  • La personalidad son características psicológicas y distintivas de una persona que conducen a respuestas a su ambiente relativamente consistente y permanente (Kotler).
  • Diferencia individual que constituye a cada persona y la distingue de otra (RAE).

Aspectos de personalidad

Como indicamos anteriormente al explicar lo que es personalidad, nos referíamos a que la personalidad tiene elementos de origen hereditario y ambiental. Estos aspectos son: temperamento, carácter, inteligencia y roles sociales.

El temperamento es la dimensión biológica y por tanto heredable de la personalidad que se manifiesta desde edades tempranas.

Se distinguen aspectos estáticos y dinámicos: los primeros se refieren la morfología, mientras que los segundos hacen alusión a la fisiología.

El carácter es un componente aprendido de la personalidad. Diferenciándose con temperamento, el carácter está en función de los valores de cada sociedad, de su sistema educativo y cómo son transmitidos. Incluye valores (componentes afectivos y cognitivos) y componentes motivacionales y comportamentales. Aparece como consecuencia de las experiencias que vivimos, que influyen en nuestra forma de ser modulando las predisposiciones y tendencias biológicas, es decir, temperamentales.

La niñez y adolescencia son etapas muy importantes en la formación del carácter, tanto positiva como negativamente.

Todas las teorías del carácter tienen en común la idea de que no se manifiesta de forma total y definitiva en la infancia, sino que pasa por distintas fases hasta alcanzar su completa expresión al final de la adolescencia

-La inteligencia, no entendiendo la inteligencia como coeficiente intelectual, sino como elementos relacionados con el aprendizaje, la adaptación a situaciones nuevas, la solución de problemas el proponerse fines, la capacidad de valoración y autocrítica.

Es una forma de interactuar con el mundo, y engloba habilidades: control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, etc.

-Roles sociales: es el conjunto de valoraciones que tiene una persona por desempeñar un puesto independientemente del valor de la persona.

Entendemos por rol como función o papel que cumple una persona en un contexto determinado (familiar, amistades, laboral…).

 

Características de personalidad

“A veces, ante la mala manera de ser de los otros, uno se siente orgulloso de ser uno mismo y no otro”. André Maurois.

A pesar de las distintas definiciones de personalidad, podemos destacar una serie de características en la personalidad, que serían las siguientes:

  • Consistente: la personalidad es un rasgo distintivo de cada persona este relativamente establece a lo largo del tiempo, incluye en su comportamiento.
  • Identificativa: porque la personalidad permite identificar a cada individuo como ser único. Por ejemplo, no actuamos igual en diferentes situaciones. La conducta y el pensamiento son característicos de cada individuo, y que en ellos se refleja su adaptación al ambiente, a la vez que son formas de acción sobre él.
  • Evolutivo: aunque se trate unas características consistentes, puede variar a largo plazo por la interacción con el medio.
  • Es algo interno, no de apariencia externa: Es decir, no existen determinados rasgos físicos que determinen que una persona piensa o actúe en una manera determinada.
  • Que no es exclusivamente mental, sino que exige una combinación en el funcionamiento de mente y cuerpo. Recordemos la frase: Mens sāna in corpore sānō (Mente Sana en cuerpo sano).
  • Previsibilidad: Sobre cómo actuará y cómo reaccionará una persona bajo diversas circunstancias.

Estudios sobre la personalidad

Dentro de los estudios que se han centrado en los aspectos que determinan la personalidad, uno de los más destacados ha sido el Modelo de los cinco grandes (Big Five) que estudia la personalidad en base a cinco dimensiones:

  • Apertura a la experiencia: grado en que la persona busca nuevas experiencias personales y visualiza de manera creativa su futuro. La dimensión opuesta sería la Evitación de la experiencia.
  • Responsabilidad: grado en el que una persona está centrado en sus objetivos y de todo lo que pone en práctica para conseguirlos.
  • Extraversión: grado en el que una persona se muestra abierta con lo demás y canaliza adecuadamente su energía en contextos sociales. Es decir, evalúa como una persona se siente al estar rodeada y la manera en que expresa con los demás.
  • Amabilidad: grado en que la persona se muestra respetuosa, tolerante y tranquila. Definiría a una persona que confía en la honestidad de las demás personas, con vocación a ayudar y asistir a quien lo necesite.
  • Estabilidad emocional: grado en qué una persona afronta exitosamente las situaciones complicadas de su día a día en diferentes ámbitos.

Otro de los modelos destacados es el Modelo de los 16 factores de Catell. Catell desarrolla un modelo que abarca 16 factores de personalidad, considerándola como un conjunto de rasgos que define a la persona con un carácter predictivo sobre su conducta.
El objetivo de Catell era encontrar una serie de rasgos que resumiese las características de personalidad de todas las personas y dentro de estos rasgos establecer una clasificación.

Estos 16 factores son:

  • Afectividad: grado en que la persona establece contacto con otros individuos.
  • Razonamiento: mide la capacidad intelectual según predomine el pensamiento abstracto o el pensamiento concreto.
  • Estabilidad: evalúa la estabilidad emocional de la persona y a la manera en que se adapta al ambiente que le rodea.
  • Dominancia: mide el grado dominancia o sumisión que presenta un individuo en sus relaciones sociales.
  • Impulsividad: nivel de entusiasmo y espontaneidad en contextos sociales.
  • Conformidad grupal: mide aceptación de los valores morales.
  • Atrevimiento: evalúa la reactividad del sistema nervioso según la dominancia del sistema nervioso simpático o parasimpático.
  • Sensibilidad: mide el predominio de los sentimientos frente al pensamiento racional.
  • Suspicacia: evalúa el nivel de confianza o desconfianza que un individuo tiene hacia los demás.
  • Imaginación: mide la capacidad de abstracción del individuo.
  • Astucia: evalúa la capacidad de analizar la realidad de forma exhaustiva y describe en qué grado las personas se ocultan, mostrando sólo aquellos rasgos que generen las respuestas que desean obtener de los demás.
  • Culpabilidad: evalúa la capacidad de una persona de responsabilizarse de sus actos.
  • Rebeldía: mide la predisposición hacia el cambio y la apertura mental.
  • Autosuficiencia: mide el grado de dependencia o independencia personal.
  • Autocontrol: mide el autocontrol emocional y comportamental.
  • Tensión: mide el nivel de tensión o ansiedad nerviosa del sujeto.

 

Personalidad positiva y personalidad madura


Se define como personalidad positiva la capacidad de afrontamiento positivo de los eventos estresantes de la vida, dándole significado y ajustándose a las demandas ambientales y expectativas personales.
Este concepto es muy importante ya que habla de una visión más activa de la personalidad. Es la capacidad de cada persona para intervenir modificando su contexto en la medida que puedan.

Es importante mantener la sensación de control sobre el ambiente, visión que le permitirá aprender de todo tipo de experiencias, aunque sean a priori negativas, para obtener mejores resultados en el futuro.
Respecto a la personalidad madura, la meta del desarrollo de la personalidad es lograr la madurez en sí misma. Un individuo con personalidad madura presenta las siguientes características:

  1. Estabilidad emocional: capacidad de la persona para reaccionar ante los distintos estímulos de forma estable y autónoma determinada no por impulsos.
  2. Conocimiento de sí mismo: conocimiento de las capacidades, cualidades y valores que posee uno mismo (deficiencias, debilidades y tendencias de acción). De esta manera, la persona podrá tomar decisiones adecuadas
  3. Capacidad de autoevaluación: El individuo maduro se juzga a sí mismo y reconoce cuándo actúa bien o mal, que aspectos positivos y negativos posee. La autoevaluación permite estar en una actitud de cambio y superación.
  4. Capacidad de decisión: esta característica proporciona a la persona una mayor autonomía para decidir por sí mismo. Esto implicaría no consultar a otros o no buscar otras opiniones.
  5. Capacidad de aceptar riesgos y responsabilidades un individuo con personalidad madura acepta responsabilidades y se arriesga para emprender tareas y acciones.
  6. Autonomía del yo: consiste en actuar tal como es y de acuerdo con sus criterios, valores y conciencia.

Tenemos que destacar de nuevo que la personalidad tiene dos elementos muy importantes, que son ambiente y genética. La genética no la podemos elegir, pero el ambiente ¿tenemos la capacidad de transformarlo en nuestro beneficio? ¿podemos madurar a través de las experiencias?

La respuesta es definitivamente si. Se recomiendan la gran mayoría de los procesos terapéuticos, visualizados como un camino de transformación y crecimiento personal.

Conclusiones

Existen varios conceptos de personalidad tenemos que entender que es un proceso activo. Como activo entendemos que se va definiendo y desarrollando a lo largo de la vida de una persona.

No existe un tipo de personalidad que sea mejor o peor, sino que cada una de ellas tiene sus fortalezas y sus debilidades, por lo que la clave es el equilibro entre todas.

¿Cómo cambia la personalidad con los años? Si miramos atrás nos podemos dar cuenta alguna de las cosas que nos han dejado de interesar y cuántas otras muchas hemos acogido con interés.

La personalidad cambia y lo hace en base a las experiencias que vamos viviendo y la manera en la que interpretamos estas situaciones.

“Hay dos formas de difundir la luz. Ser la lámpara que la emite o ser el espejo que la refleja”. Lin Yutang

Inteligencia Emocional: entrena tus emociones

Todos conocemos el concepto de Inteligencia Emocional, pero ¿cómo la entrenamos?. Las emociones juegan un papel muy importante en nuestro día a día. ¿De qué manera influyen las emociones en nuestras decisiones diarias? ¿en las decisiones de nuestro trabajo ponemos en marcha nuestra Inteligencia Emocional? ¿y en la educación de nuestros hijos? La Inteligencia Emocional es una capacidad con la que nacemos pero que se debe trabajar cada día. En este artículo aprenderemos nuevas maneras de conocer nuestras emociones.

¿Por qué es importante la inteligencia emocional?

¿Qué es la Inteligencia Emocional? 

El concepto de inteligencia emocional ha sido definido de múltiples maneras, sobre todo debido a los dos términos que la forman: inteligencia y emoción. La inteligencia es la capacidad de resolver problemas, aprender a través de nueva información y crear nueva información. Por otro lado, la emoción es una alteración del ánimo producido por factores externos (al recibir una sorpresa, al darnos una noticia…) o internos (cuando nos preocupa alguna cosa, tenemos un mal día…), y en base a este acontecimiento nuestro cuerpo produce una acción adaptativa. Por tanto, la inteligencia emocional sería la capacidad de conocer y gestionar nuestras propias emociones, y reconocerlos tanto en nosotros mismos como en los demás.

El termino fue popularizado por Daniel Goleman, pero este concepto surgió hace varias décadas y tiene sus inicios con Thorndike quien la define como la habilidad para comprender y dirigir a las personas. Goleman divide la inteligencia emocional en cinco componentes: autoconciencia, autorregulación, automotivación, empatía y habilidades sociales.

 Cambia tu atención y cambiarás tus emociones. Cambia tu emoción y tu atención cambiará de lugar. Frederick Dodson

Este concepto también fue incluido dentro de la teoría de las inteligencias múltiples, en las dos inteligencias denominadas intrapersonal e interpersonal. La inteligencia intrapersonal es la capacidad de percibirnos a nosotros mismos y dirigir nuestra propia vida. Por otro lado, la inteligencia interpersonal es la capacidad de percibir, en base a personas o factores externos, diferencias en relación a sus estados de ánimo, motivaciones o temperamento.

En definitiva, la inteligencia emocional es la capacidad que tenemos para procesar la información sensorial y, adaptar nuestra conductas y pensamiento a una determinada situación o contexto.

Elementos de la Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional está formada por cinco componentes:

Autoconocimiento emocional

Es el conocimiento de nuestras propias emociones y en cómo estas nos afectan. Es importante reconocer como nuestro estado de ánimo puede influir en nuestros comportamientos, nuestra capacidad, y cuáles son nuestros puntos fuertes y débiles.

Autocontrol emocional

Es la capacidad que nos permite reflexionar sobre nuestras emociones y llegar cómo poder llegar a dominarla. Esta habilidad permite detectar cómo son nuestros patrones emocionales y cómo actuar ante ellos.

Automotivación 

Consiste en la capacidad para enfocar las emociones hacia unos objetivos, y así ser capaces de mantener la emoción durante todo el proceso. Es importante esta iniciativa para la proactividad y para la resolución de imprevistos.

Reconocimiento de emociones en los demás o empatía

La empatía es la habilidad para la detección de emociones ajenas. Esta aptitud nos permite establecer vínculos más estrechos y duraderos con las personas que nos relacionamos en nuestro entorno.

Relaciones interpersonales  o habilidades sociales

El establecer buenas relaciones con los demás es importante para la propia felicidad y salud emocional. Para ello es importante no sólo la capacidad de empatía, sino otras habilidades sociales más como la asertividad, la escucha activa…

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Tipos de Inteligencia Emocional

Cuando hablamos de inteligencia emocional podemos hacer referencia a dos tipos de inteligencia: inteligencia interpersonal e inteligencia intrapersonal o personal.

La inteligencia interpersonal implica la capacidad de establecer relaciones con otras personas. En cambio, la inteligencia intrapersonal es el conocimiento de uno mismo y todos los procesos relacionados, como la autoconfianza ya automotivación.

La inteligencia intrapersonal o personal

Está formada por una serie de competencias que determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos. Para ello tendríamos que tener en cuenta cuatro componentes:

  • Conciencia de uno mismo: tomar conciencia de uno mismo y de nuestras capacidades (fortalezas y debilidades), nuestras emociones e impulsos, cómo influyen en los demás nuestras emociones y conductas.
  • Autorregulación o regulación de nuestras propias emociones: es la habilidad de gestionar nuestras propias emociones e impulsos para enfocarlos hacia un foco concreto. Para ello es importante tomar conciencia de nuestra responsabilidad, darnos un tiempo para responder ante los demás (no acción-reacción), encontrar soluciones, afrontar las situaciones etc.
  • Automotivación: capacidad de alcanzar y mantenerse en un estado de continua búsqueda y persistencia en la consecución de los objetivos, hacer frente a los problemas y encontrar soluciones.
  • Autorrefuerzo: bondad y pericia para darse recompensas ante determinadas situaciones y de esta manera conseguir mantener la motivación, un estado de ánimo adecuado etc.

La inteligencia interpersonal

Está compuesta por otras competencias y habilidades que determinan el modo en que nos relacionamos con los demás:

  • Empatía: es una capacidad que nos ayuda a comprender los sentimientos de los otros, facilitando también la comprensión de los motivos de su comportamiento. Este rasgo nos permite prevenir importantes conflictos. No nacemos siento empáticos, sino que vamos adquiriendo esta capacidad en nuestro desarrollo emocional y social comenzando a desarrollarse desde nuestra infancia. La empatía presupone tres condiciones básicas: vivir como pensamos, aceptación incondicional positiva del otro y esfuerzo por ponernos en el lugar del otro sin dejar de ser uno mismo.
  • Habilidades sociales: Es la cualidad que tenemos para relacionarnos con los demás. Dentro de estas habilidades nos encontramos la asertividad que es una estrategia de comunicación que nos permite defender nuestros derechos y expresar nuestra opinión, gustos e intereses, de manera libre y clara, sin agredir a otros y sin permitir que nos agredan.

Cómo se utiliza la Inteligencia Emocional

El propósito final de todas nuestras acciones como ser humano es la búsqueda del equilibrio emocional. El balance a nivel emocional se obtiene cuando cada emoción y sentimiento crea en nosotros la función para la cual ha sido desarrollada. Por ello es importante el saber distinguir entre nuestras diferentes emociones, saber trabajarlas, aceptarlas y expresarlas.

La importancia del trabajo de la inteligencia emocional se debe a la necesidad de encontrar una estabilidad ante las diferentes situaciones de nuestro día a día. Por ejemplo, ¿qué hacer ante un enfado? Una persona con inteligencia emocional sabría que el enfado tiene como objetivo el poner límites o tomar decisiones y trabajaría en el enfoque hacia ello. También aprenderían a expresar el enfado de manera saludable tanto para sí mismo como para los demás.

La inteligencia emocional ha sido relacionada positivamente con otros conceptos muy importantes. Se ha establecido que las personas con alta inteligencia emocional presentan una mayor extraversión, mayor amabilidad, mayor estabilidad emocional, mayor apertura o conciencia. En cambio, se relaciona de forma negativa con el neuroticismo, consumo de sustancias y problemas psicosociales. En relación con otros conceptos, si presentamos un nivel adecuado de inteligencia emocional se observará:

  • Confianza
  • Curiosidad
  • Intencionalidad
  • Autocontrol
  • Creatividad
  • Capacidad de comunicación y cooperación con los demás: mejora las relaciones personales y ayuda a desarrollar la empatía, la integridad y el respeto hacia los demás.

En definitiva, la inteligencia emocional es una herramienta con la cual obtenemos un mejor funcionamiento emocional en nosotros mismos, y el establecimiento de mejores relaciones sociales con los demás.

Tipos de Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional está compuesta por diferentes factores. Solovey lo clasificó denominándolo “esferas de la inteligencia emocional”: conocer las propias emociones, manejar las emociones, la propia motivación, reconocer las emociones de los demás y manejar las emociones.

Entrenamiento de la Inteligencia Emocional

El entrenamiento de la inteligencia emocional no suele ser un proceso único, sino que aparece de manera complementaria a un desarrollo dividido por fases donde se trabajan todas las emociones. Aquí se trabajan los tres pilares fundamentales de la psicología, entre ellos, las sensaciones enfocadas desde la educación emocional y el entrenamiento en inteligencia emocional.

El proceso de puede dividir en 4 etapas:

1. Educación emocional

Es muy importante el procedimiento de psicoeducación donde se aclararía lo que es una emoción, la evolución de éstas y cómo sacarles provecho.

2. Conciencia de la localización de las emociones

Las emociones forman parte de nuestro cuerpo y es importante detectarlas en nuestro cuerpo para escucharlas y aprender a gestionarlas. Por ejemplo: el enfado a veces se detecta por un pequeño dolor de cabeza y la tristeza se detecta como un vacío en la zona del estómago. Aunque tenemos que tener en cuenta que esto es algo muy personal por lo que el terapeuta tiene que individualizar mucho el proceso y ayudar a cada persona a crear su propia enciclopedia de las emociones.

3. Regulación emocional

Esto se llevaría a cabo a través de herramientas psicológicas, como ejercicios de liberación de enfado, aceptación de las emociones (Mindfullness), etc

4. Aprendizaje en habilidades sociales

Dentro de estas habilidades incluiríamos las que hemos hablado anteriormente en el artículo. Principalmente se trabajaría la asertividad y la empatía, redirigiéndolo hacia otras situaciones que hayan surgido a lo largo de las sesiones de terapia. Por ejemplo: cómo gestionar una discusión, tomarme un tiempo para contestar etc.

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¿Por qué entrenar la Inteligencia Emocional?

Entrenar la inteligencia potencia muchas de nuestras capacidades como hemos visto anteriormente. Estas ventajas no sólo se presentan a nivel individual sino también a otros niveles.

Ventajas de la inteligencia emocional para el trabajo

Tenemos que tener en cuenta la variable emocional en el trabajo organizacional. Durante mucho tiempo las emociones han sido ignoradas en el contexto laboral ya que sólo se ha tenido en cuenta que un trabajo está bien hecho en base a pruebas de desempeño (técnica del trabajador) o de su currículo (preparación académica).

En la actualidad las empresas no sólo buscan competencias profesionales, sino también competencias personales, entre ellas destaca la inteligencia emocional y otras capacidades que también se podrían englobar dentro de inteligencia emocional.

En el entorno laboral actual, caracterizado por un ambiente altamente competitivo y una fuerte presión por los resultados y la eficacia, algunos de los aspectos más demandados por las empresas son: tener capacidad de escucha activa y comunicar de manera efectiva, creatividad ante obstáculos y capacidad de resiliencia, capacidad para trabajar en equipo, para negociar y resolver los desacuerdos que se presenten dentro del contexto laboral, confianza en uno mismo, motivación para trabajar…

Como podemos ver, engloba aspectos de la inteligencia emocional, es decir, la habilidad de identificar, comprender y regular las emociones propias y las de los demás.

Muchas empresas se han dado cuenta de que es importante que sus trabajadores conozcan y controlen sus emociones, y sepan reconocer las de los demás. Por ello a día de hoy se realizan actividades en la empresa para incrementar esta capacidad en sus trabajadores.

Las ventajas de la aplicación de la inteligencia emocional en las organizaciones:

  • Optimizar el desenvolvimiento laboral y la productividad
  • Mejora la comunicación y el trabajo en equipo
  • Reduce el nivel de conflicto entre trabajadores y trabajadores con empresa.
  • Mayor adaptación en los procesos de cambio en la empresa (mayor flexibilidad).
  • Disminuyen los abandonos de puesto de trabajo y despidos.
  • Mayor autoestima grupal, incremento en la satisfacción personal y el rendimiento general

Importancia de educar la inteligencia emocional desde la infancia

Es positivo educar a los niños en emociones porque durante los primeros años de vida es destacable la plasticidad cerebral. En esta etapa se producen experiencias y aprendizajes muy importantes para el enriquecimientos y adecuado desarrollo de la cognición y la afectividad.

Educamos a nuestros hijos a nivel intelectual, físico y social, pero es de igual importante la emoción. Es necesario enseñar al niño a expresar y manejar adecuadamente sus emociones a través del juego, y permitirles que vayan incorporando este aprendizaje en las situaciones de su vida cotidiana.

Importancia de la inteligencia emocional en el desarrollo infantil

Un niño o una niña con inteligencia emocional presenta una mayor confianza en sus capacidades, mantiene relaciones satisfactorias, comunica lo que piensa y lo que siente. Este tipo de niños tienen más en cuenta los pensamientos y los sentimientos de los otros, tiene recursos para la solución de conflictos etc. Esto a su vez influye en su desarrollo académico escolar. El progresivo desarrollo de la capacidad cognitiva en el niño permite que las emociones se conviertan en herramientas que ayudan a la atención y el uso del pensamiento de modo racional lógico y creativo.

Importancia de la Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional es cada acto de aprendizaje consciente requiere la voluntad de sufrir una lesión a la propia autoestima. Es por eso que los niños pequeños aprenden tan rápido antes de ser conscientes de su propia importancia. Thomas Szasz.

Una herramienta que nos abre puertas y nos conduce hacia el desarrollo como individuos y como sociedad. Esta habilidad la podemos poner en práctica en muchos contextos y situaciones. Nos permiten conocernos un poco más cada día.

Podemos aprender y desarrollar a lo largo de nuestra vida esta capacidad, acercándonos hacia el autoconocimiento, la autorregulación, la motivación y las habilidades sociales.

¡Entrenar la inteligencia emocional es un paso más hacia la felicidad¡

El Efecto Halo en tu vida diaria: 10 trucos para manejarlo eficazmente

El Efecto Halo es un fenómeno mediante el cual tendemos a atribuir características de la personalidad a alguien basándonos únicamente en su atractivo. Dicho de otra manera, el que es guapo consideramos además que será simpático e inteligente.

Es un fenómeno que se produce de manera inconsciente, y que tiene una gran repercusión en la sociedad; desde la elección de pareja, pasando por la educación, el márketing, e incluso procesos judiciales.

¿Crees que eres capaz de evitar el Efecto Halo? ¿Crees que eres totalmente libre en tus juicios? La neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda te invita a reflexionar a través de este artículo.

Efecto Halo

¿Qué es el Efecto Halo? Para entender el Efecto Halo podríamos definirlo como un “atajo” que utiliza nuestra habilidad perceptiva, nuestro cerebro. Valoramos a las personas o productos sobre un rasgo sobresaliente de ellos y lo extrapolamos al resto de características personales, que muy pocas veces tienen relación.

Se hace de este modo indispensable conocer este fenómeno psicológico con vistas a ser más libres y exactos en nuestros juicios y librarnos de los sesgos cognitivos.

El Efecto Halo aparece por primera vez definido por Thorndike, en 1920. Thorndike, tras realizar diversos experimentos en el Ejército, acuña este término que cada vez cuenta con más presencia en nuestra sociedad, a través de la publicidad.

Y no es que seamos tontos, es que evolutivamente nuestro cerebro está preparado para la simplificación de los procesos perceptivos; muy eficaz en algunos casos, y haciéndonos cometer errores de juicio en muchos otros, como en el Efecto Halo.

“Nunca hay una segunda oportunidad para una primera impresión. Oscar Wilde”

Ejemplos de Efecto Halo

El Efecto Halo puede tener un efecto devastador en cuanto a las expectativas que depositamos o quitamos en diferentes personas. Lo bello es bueno, y no salimos de ahí.

Un ejemplo muy reciente de un Efecto Halo en masa fue el producido por la cantante Susan Boyle, en el programa de televisión Britain´s got talent.

Si ya has visto el vídeo, piensa en la primera impresión que te causó ella.

Si no lo has visto, pon a prueba tu resistencia al Efecto Halo:

Esta mujer no llamo nada la atención ni al público ni a los jueces cuando salió al escenario. No era una mujer atractiva, no desprendía carisma ni tenía “tablas” en el escenario. Entonces abrió la boca y se puso a cantar.

La reacción del público y del jurado lo dice todo. Nadie esperaba nada bueno de ella, por eso fue tan espectacular su actuación. Dejo absolutamente cautivado a todo el estudio y a las miles de personas que la escucharon en directo. Para mí, es el ejemplo que mejor resume lo que es el Efecto Halo, y cómo nos afecta a los seres humanos.

¿Y tú, has reaccionado como el auditorio, o diferente?

El Efecto Halo y la publicidad

El Efecto Halo no se limita únicamente a las personas, sino que también se puede extrapolar a objetos “necesarios”. Es por eso que muchas marcas buscan a alguien famoso, atractivo e influyente como imagen de sus productos. ¿Te has preguntado alguna vez porque George Clooney vendé café? ¿O por qué Rafa Nadal nos vende desde coches hasta seguros? Pues porque el equipo completo de publicistas, psicólogos y todo el equipo de marketing saben aprovechar este Efecto Halo para aumentar sus ventas.

Elegir a una persona atractiva, carismática y  cercana es una apuesta segura por las compañías de marketing, que saben que iremos a las tiendas a comprar el café que toma George Clooney.

El Efecto Halo en las entrevistas de trabajo

En las entrevistas de trabajo, el Efecto Halo juega un papel muy importante. Todos conocemos desgraciadamente casos en el que alguien idóneo por el puesto ha sido descartado en el departamento de Recursos Humanos por ir desarreglado, y viceversa. Personas muy guapas han podido obtener un puesto de trabajo para el que realmente no están preparados, o no sirven en absoluto.

A continuación te explicaré unos consejos para sacarle el máximo beneficio al Efecto Halo en una futura entrevista de trabajo.

El Efecto Diablo o el Efecto Halo invertido

¿Qué es el efecto diablo? No hay blanco sin negro. El Efecto Diablo consiste en justamente lo contrario que el efecto Halo. Es decir, El Efecto Diablo sucede, cuando nos dejamos guiar en nuestros juicios personales basados en una característica negativa de una persona u objeto, atribuyéndole muchas más características negativas de las que probablemente en realidad posee.

Si tienes una cara difícil de mirar, seguramente, tendrás más barreras que una persona bella. Y esto es tan triste como cierto.

El Efecto Diablo también tiene mucha repercusión en la política. Cuando nos hemos formado una mala imagen de un político en concreto, nos cuesta más valorar los beneficios que ha podido causar, debido a la mala imagen que nos hemos creado de esa persona.

Parece mentira que con los equipos de asesoramiento de imagen que cuentan, no sean capaces de proyectar un Efecto Halo en vez del Efecto Diablo que producen, que lo ves y apagas la televisión…

Recomendaciones para no dejarte manipular por el Efecto Halo

1- Se consciente de los juicios que realizas

El primer paso para frenar los prejuicios del Efecto Halo es ser consciente de ellos. Y el problema es que cuando se produce el Efecto Halo raramente somos conscientes de lo que nos está pasando. Si aprendes a hacer una valoración más precisa de la persona u objeto sin dejarte seducir u horripilar por el atributo físico, serás más justa con la valoración.

Ejemplo de Efecto Halo: Te puede ocurrir que cuando ves a una persona muy obesa, le atribuyas además otras características negativas bajo el juicio “Cómo puede estar así de gordo” “Eso tiene que ser dejadez”… como pueden ser la pereza o la glotonería. Tu no sabes nada a primera vista de las circunstancias de esa persona; si es realmente vaga o tiene una enfermedad, o sencillamente es así y punto.

2- Dale una segunda oportunidad a tus primeras impresiones

Como resulta casi imposible no formarse una primera impresión de la persona que acabas de conocer, al menos, se crítico con esa primera impresión para no sucumbir a los efectos del Efecto Halo.

Intenta respaldar esa primera impresión con argumentos, y si ves que te cuesta encontrarlos, dale una segunda oportunidad para poder profundizar más en tu primera impresión.

3- Tú también eres prejuzgado, reflexiona

Amigo mío, tu también produces un Efecto Halo o si tienes mala suerte, un Efecto Diablo. Tómate un tiempo para reflexionar acerca de lo que proyectas a los demás, porque generalmente vemos la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Ejemplo de Efecto Halo: Pregúntale a alguien de confianza que primera impresión tuvo de ti, y reflexiona sobre la respuesta porque puede ayudarte mucho.

4- Cuida tu higiene personal

Dejando de lado el peso, la belleza, o la altura, es imprescindible para crear un Efecto Halo positivo tener una higiene personal minuciosa. El pelo sucio, el olor corporal, las uñas negras; desde luego no están ayudándote en esa primera impresión.

Esto te puede sonar muy básico, pero te sorprenderías de las personas que son capaces de acudir a una entrevista de trabajo con la camisa manchada.

5- La sonrisa potencia el Efecto Halo

Una sonrisa proyecta cercanía, respeto y simpatía. Además los estudios demuestran que cuando sonreímos se produce un fenómeno de causa- efecto: La otra persona también tiende a sonreírnos. ¿Conoces las neuronas espejo?

Una persona que sonríe tiende por lo general a caerte bien, si la sonrisa es franca. Tampoco es cuestión que vayas como el Joker todo el día porque quedaría absolutamente forzado, pero intenta sonreír más a menudo.

Te sorprenderás si no lo practicas de la cercanía que inspiras en el resto de las personas.

La sonrisa para potenciar el Efecto Halo

6 – Se coherente

La coherencia es esencial para potenciar el Efecto Halo. Ser coherente significa ser fiel a tus principios morales, códigos éticos, gustos y aficiones. Eres coherente cuando dices lo que piensas, y además cumples tu palabra. Si proyectas una imagen incoherente, tu Efecto Halo se reducirá notablemente porque la persona capta la trampa, y puedes llegar a producir el indeseado Efecto Diablo.

Ejemplo de Efecto Halo: Cuando un político hace campaña afirmando que subirá el salario mínimo interprofesional, y cuando llega al poder no solo no lo sube sino que lo baja.

7- Vigila tu lenguaje no verbal

La importancia del lenguaje no verbal en lo que proyectamos de nosotros mismos y lo que comunicamos supone más del 70% de la información de lo que recibe la otra persona.

Tu manera de moverte, tu tono de voz, mirar a los ojos o esquivar la mirada, saludar, o escuchar, dice mucho más de ti de lo que eres consciente.

Si quieres aprender un poco más sobre el lenguaje no verbal te invito a que leas mi artículo: Lenguaje corporal: Aprende 9 trucos de los líderes políticos. Seguramente también te interese la postura del poder.

8- Hazte preguntas

Cuestiónate. Cada vez que emitas un juicio sobre una persona o un objeto, pregúntate sinceramente cual sería tu opinión si la imagen fuese diferente.

Ejemplo de Efecto Halo: Vas a comprarte un nuevo móvil, y automáticamente te enamoras del último modelo de la marca más famosa que te va a costar un riñón y medio. La pregunta sería: ¿Pagaría yo este dinero si este móvil fuese de otra marca? ¿Realmente las características que me ofrece son tan superiores a sus homólogos de otras marcas?

Lo malo es que igual no te gustan las respuestas. Es lo que tiene empezar a trabajar para ser libre en tus juicios…

9- Evita las generalizaciones, tanto positivas como negativas

No debes dejarte llevar por las opiniones de los demás. Trata de tener en cuenta únicamente los consejos y recomendaciones de las personas que son buenas en el área en el que tu quieres triunfar, y que tienen el nivel de autoridad suficiente para dar opiniones fundadas. Trata de evitar las generalizaciones.

Ejemplo de Efecto Halo: “Total, a nadie le cae bien la chica nueva que han contratado para el trabajo, ¿por qué me voy a molestar en ir a hablar con ella?”

10- Aprende a utilizar tu intuición con equilibrio

Para finalizar, lo más importante para tener éxito en nuestra vida es el equilibrio en todo. Tras leer este artículo sobre el Efecto Halo, no debes dudar de ti mismo y de tus intuiciones, que pueden ser muy certeras. Lo que pretendo es invitarte a que reflexiones de manera constructiva sobre tus primeras impresiones. ¿Te imaginas la cantidad de gente que te estás perdiendo por no darle una segunda oportunidad a tu primera impresión? ¿Y lugares? ¿Y productos? Las posibilidades son infinitas.

Intenta crear una armonía personal entre tus intuiciones y tu cerebro racional, y podrás disfrutar mucho más de la vida y de lo que te ofrece.

Muchas gracias por leer, ¡No dudes en dejar abajo tus comentarios y preguntas!

Lenguaje corporal. Aprende 9 trucos de los políticos y ¡conquista el mundo!

Conocer el lenguaje corporal es imprescindible para ser un buen comunicador. ¿Sabías que más del 90% de lo que decimos lo expresamos con el cuerpo, y sólo un 10% lo acaparan las propias palabras? Conocer estos 9 trucos de lenguaje no verbal te ayudará a mejorar tanto tu lenguaje corporal, como aprender a descifrar correctamente lo que quieren decir los demás en realidad.

Lenguaje corporal: Aprende los trucos de los líderes políticos

Cierra los oídos y ¡Abre los ojos!

Habitualmente damos excesiva importancia al lenguaje verbal, prestando escasa o nula atención al lenguaje no corporal. Craso error. Cuando aprendamos el valor que hay en estos conocimientos, dejaremos de oír para ver, y de escuchar para sentir.

¿Cuántas veces has sentido que una persona no te inspira confianza, pero no sabes explicar por qué? Querido amigo; eso es tu intuición que te está mandando señales de alarma. Y habitualmente son muy certeras.

Esto ocurre cuando entre lo que dice una persona y lo que expresa su cuerpo hay contradicciones. Y tu intuición lo percibe, y lo que es más importante, lo rechaza. Podemos estar oyendo a una persona hablar con un discurso coherente e interesante para nosotros, pero no nos cala. Por otro lado, podemos estar ante un discurso que rechazamos, pero completamente cautivados por esa persona. ¿Qué es lo que está influyendo tanto en nosotros? El lenguaje corporal.

A través de este artículo descubriremos algunos trucos de lenguaje corporal de los líderes más carismáticos

La importancia de la comunicación no verbal

Los gestos, las miradas, la manera de andar y sentarse, el tono de voz…. Todo ello constituye el lenguaje no verbal. Este lo utilizamos de una manera absolutamente inconsciente, pero dice mucho más de nosotros de lo que pensamos.

Saber qué decir es tan importante como la forma de hacerlo. En menos de 30 segundos ante un desconocido, ya te has formado una primera impresión de él. Y generalmente, suele ser muy certera.

El lenguaje corporal es un lenguaje universal, de ahí que podamos extraer muchas conclusiones de una persona aunque esté hablando en polaco y no entendamos ni palabra de lo que dice. Como nuestro cerebro no se centra en escuchar el mensaje, se vuelve mucho más receptivo a cualquier movimiento que nos ofrezca información. Este es un proceso muy primitivo, y lo hemos heredado de nuestros antecesores.Si ellos no eran capaces de prestar atención al cuerpo del adversario, no estarían preparados para un ataque sorpresa…

Líderes como Kennedy, Nelson Mandela, Martin Luther King e incluso Hitler, han sabido manejar con perfección el lenguaje no verbal, para influenciar y persuadir a masas

Nuestros líderes saben jugar con el lenguaje corporal perfectamente, transmitiéndonos a cada momento sensaciones. Asesorados por sus gabinetes de imagen, cada movimiento que hacen está meditado y tiene un fin (Aunque como en la vida, unos lo hacen mejor que otros, y algunos ni con asesoramiento…)

9 Trucos de lenguaje de corporal y comunicación no verbal

Las manos y los movimientos que hacemos con ellas son un factor clave en nuestro lenguaje no verbal. Nos ponemos nerviosos cuando no podemos ver las manos de la gente. Desde un punto de vista evolutivo, es de sentido común: Teníamos que vigilar que la persona no llevara un arma en ellas…

1. Truco de lenguaje corporal: La cúpula

Juntar los dedos de ambas manos formando una cúpula es un gesto muy utilizado. Transmite que le persona está concentrada en el discurso. El triángulo que forma el antebrazo le da un aire de misticismo con efectos positivos en los oyentes.

2. Truco de lenguaje corporal: Dar palmaditas

Cuando colocamos la mano en el hombro o la espalda del otro, y le damos unas amistosas palmaditas, estamos mostrando condescendencia y dominio. Los líderes lo utilizan como truco de dominación. Es habitual ver entre saludos de ellos como el que va a recibir la palmadita retira el brazo casi imperceptiblemente hacia atrás y cuadra los hombros.

Truco de lenguaje corporal: Dar palmaditas

3. Truco de lenguaje corporal: Palmas hacia arriba o hacia abajo

Si en un discurso diriges las palmas de tus manos hacia abajo estás mostrando un control absoluto sobre tu discurso. Transmites decisión y poder.

Si por el contrario quieres transmitir confianza y cercanía, muestra las palmas de las manos, y eleva ligeramente el dedo pulgar. Infunde un sentimiento a los oyentes de honestidad. “¿Por qué iba yo a mentirles?” “No tengo nada que esconder”

Gesto muy característico de Obama, que además lo acompaña con camisas con las mangas muy ajustadas, con las que puede mostrar además parte de la muñeca.

Nunca dejes caer la mano hacia atrás doblando la muñeca, transmite inseguridad y debilidad y se carga el discurso.

4. Truco de lenguaje corporal: Abrazar a la audiencia

Con tus palmas vueltas hacia arriba, llévalas hacia afuera y hacia los lados para luego volver sobre tu torso. Este gesto batuta es muy utilizado en discursos cuando se quieres conectar a nivel emocional con la audiencia.

5. Truco de lenguaje corporal: Apretón de manos

Para los políticos es toda una competición. De cara al público y a la prensa, gana el que se le ve la mano en el apretón. Al que no se le ve, pierde.

6. Truco de lenguaje corporal: La importancia del cuerpo

Una anécdota que se cuenta acerca de Bush es como pasaba olímpicamente del protocolo y cuando recibía invitados en la Casa Blanca, se ponía a la izquierda de ellos en vez de a la derecha. Con esto conseguía acaparar todas las miradas y flashes él, mientras que al invitado lo forzaba a dar la espalda al público. Claro que luego también a él le pasaban cosas imprevistas…

7. Truco de lenguaje corporal: Las pequeñas olas

Gesto antiguo donde los haya, pero lo siguen realizando multitud de políticos. Al entrar o salir del atrio, hacen un gesto de reconocimiento o un guiño a la audiencia, de manera que visualmente se transmite un apoyo muy grande por parte del público hacia él.

8. Truco de lenguaje corporal: Jugar con los ojos

Ábrelos para resaltar lo que estás diciendo, y entreciérralos para mostrar decisión y firmeza. También sirve para retar a los oponentes de que no existe discusión alguna sobre ese punto.

9. Truco de lenguaje corporal: Las posturas congruentes

Una forma de análisis corporal divertida es fijarte en la posición corporal cuando hay un debate. Los líderes tienden a “igualar” sus posturas corporales cuando están de acuerdo, y te darás cuenta de que lo hace en forma de espejo.

El principio del todo: Los inicios del lenguaje no verbal

Este debate ha sido el primer debate político televisado en la historia. En 1960, J.F Kennedy y R. Nixon, protagonizaron lo que en su día impuso las bases de la política y el lenguaje no verbal. Nixon subestimó a J.F.K, se negó a maquillarse, se presentó con un traje gris que en aquellos entonces, con la televisión en blanco y negro no resaltaba nada, quedando así en segundo plano tras un Kennedy moreno del sol, con un traje oscuro, y con una pose y gestualidad muy estudiada. Hasta el punto de que consiguió la victoria. Tras la derrota, Nixon afirmó lo siguiente:

“Confiad plenamente en vuestro productor de televisión, dejadle que os ponga maquillaje incluso si lo odiáis, que os diga como sentaros, cuales son vuestros mejores ángulos o qué hacer con vuestro cabello. A mí me desanima, detesto hacerlo, pero habiendo sido derrotado una vez por no hacerlo, nunca volví a cometer el mismo error”

Os animo a que lo veáis y juguéis a encontrar algunos trucos de los que hemos visto anteriormente.

La clave siempre está en ser, hacer, y parecer….

Vampiros emocionales: Descubre quién son y ¡hazles la cruz!

“Al principio, parecen mejores que las personas corrientes. Son brillantes, encantadores… Os caen bien, confiáis en ellos, esperáis más de ellos que de otras personas. Esperáis más, pero recibís menos y al final os capturan. Rara vez os dais cuenta del error hasta que han desaparecido, dejándoos vacíos, las carteras vacías o, quizá, el corazón roto. Aún entonces os preguntáis… ¿Serán ellos o yo? Son ellos. Vampiros emocionales”

Vampiros emocionales

Ya están aquí. Entre nosotros. Los vampiros emocionales. Y os aseguro que son mucho más peligrosos que el Drácula de Bram Stoker. De poco te sirve comer ajo (que también). Están a tu alrededor, en la mesa de al lado, en tus miles de whatsapp del móvil. Disfrazados de colegas, compañeros de trabajo, (¡parejas!) Acechando. Esperando su oportunidad. Se alimentarán de tu energía positiva hasta dejarte seco, y desaparecerán, a por otra presa.

¿Cómo reconocer a un vampiro emocional? Vampiro a la vista….

No tienen integridad, por lo que están muy lejos de conocerse a sí mismos. El problema es su inmadurez, y su incapacidad para aceptar las responsabilidades de sus actos. Realmente no son malos, pero no te dejes engañar. Algunos tipos de vampiros son conscientes del poder que tienen sobre ti y no dudarán en utilizarlo para su propio beneficio. ¡Alerta permanente!

Hacen gala del egoísmo más infantil, por lo que puede ser una buena técnica de identificación. Si su objetivo es diferente que el tuyo, prepárate, porque pasan de ser la persona más encantadora del mundo a sacar los colmillos.

Te dejarán confuso y meditabundo. Y ahí es cuando empiezan a succionarte tu energía.

¿Cómo reconocer a un vampiro emocional?

No llevan capa negra, ni salen solo de noche, pero sí que les gusta la oscuridad. Buscarán cualquier grieta en tu alma para penetrar hasta lo más oscuro de tu ser.

Ante la duda de si estás ante un vampiro emocional, nunca le abras la puerta. No le dejes entrar en tu vida, porque desde ese momento, se instalará cual parásito en ella. Y entonces ponte a echarlo…

Ellos jamás de los jamases se confunden. Al contrario, son víctimas del sistema injusto que les ha tocado vivir. Si eres una persona empática, doblega tu vigilancia. Sois las víctimas preferidas de estos seres de las tinieblas, que no dudarán en arrimarse a ti puesto que eres más “duradera” (pueden extraerte energía durante muuucho más tiempo) que a otro tipo de personas. Al menor signo de agotamiento, toma distancia.

Los vampiros emocionales los tienes de todos los tipos y tamaños, a gusto del consumidor. A continuación te presento los tipos más peligrosos de estos chupópteros de energía.

Tipos de vampiros emocionales

1.Vampiros emocionales del tipo antisociales

O también conocidos como truhanes adorables. Sólo buscan la satisfacción de sus deseos, aquí y ahora. Con un complejo de Peter Pan enmascarado, estos adorables vampiros te dejarán tan cautivado que lamentarás no haberlos conocido antes.

Su afán de aventuras y adrenalina te hipnotizarán, pero aparte de eso, poco más tienen que aportar.

  • Dentro de este grupo, los más típicos son los vampiros intrépidos, que te prometerán mil y una aventuras, cuando el pasatiempo real eres tú. Sexys, emocionantes, y decididamente malos para tu salud.
  • Los vampiros vendedores de coches usados, mienten más que hablan. con este tipo de vampiros recuerda siempre leer la letra pequeña. Tú tienes algo que necesita. Él lo quiere. ¿A que adivinas el final?
  • Los vampiros bravucones son los que más molan. Grandes, temibles y estúpidos. Son tan simples que adoran el poder, pero no lo entienden. Creen que la mayoría de los problemas se pueden resolver a puñetazos. Y cuidado porque tú puedes ser el problema el día menos pensado…

2. Los vampiros emocionales de tipo histriónico o teatrales

Bienvenidos al mundo del espectáculo. Por favor, tomen asiento que comienza la función.

Son peligrosos porque todo lo que ves de ellos es una puesta en escena maravillosa. Dentro de los vampiros emocionales de tipo teatral encontramos a:

  • La típica amiga reina del drama: Cuando te suene el móvil, prepárate. Surcarás los mares junto a ella, navegando de crisis en crisis. Su frase de presentación es algo parecido a “No sabes lo que me pasó ahora…” evita unirte a su reparto o acabarás como ella.

Fundamentalmente melodramáticos y expertos en llanto, te arrastrarán a su mundo de huracanes emocionales en los que más vale que estés bien anclado al suelo.

A estos vampiros actorcetes, reconóceles sus méritos, halágalos, y mándalos de gira. Tan lejos como puedas.

  • Los pasivos- agresivos: también tienen su aquél, no te creas. Son tan terroríficamente perfectos que creen que nada en ellos puede hacerte daño. Buscarán siempre tu aprobación, haciendo lo que deben hacer, pensando lo que deben de pensar, y sintiendo como se suponen que deben sentir. En su papel de niñ@s buen@s, se consideran tan deliciosamente agradables como para que resulte imposible no quererlos. Eso es lo que los hace peligrosos.
Tipos de vampiros emocionales: La reina del drama

3. Los vampiros emocionales de tipo narcisista

Ellos viven en sus mundos de Yupi, en donde son las personas más buenas, guapas e inteligentes. No es que se crean mejores que tú, es que sencillamente no piensan en ti. El egoísmo es su motor, y tú su gasolina. En este grupo encontramos:

  • Los vampiros leyenda se forjan cuando hartos de no poder convertir sus aspiraciones en éxitos reales, deciden crear (¡criaturitas!) una realidad paralela en la que son los reyes del mambo, rodeándose de personas débiles y apartando a los fuertes.

Caracterizados por sus “rabietas de culpabilidad” cuando ven que por enésima vez no consiguen sus objetivos se deshacen en una espiral de auto-reproche. Y si estás cerca cuidadito que te cogen de la mano.

  • Los vampiros superestrella: Show must go on

Están plenamente convencidos de que son las personas más importantes del planeta. No les vale con que les quieras, tienes que adorarlos. Aman los trofeos, los juguetes caros. Así que si alguna vez te ves entre un vampiro de estos y su próximo trofeo, ¡huye!

Como líderes, te van a hacer sentir a cada oportunidad que tengan como un ser insignificante. Se les respeta, pero no se les quiere.

Mucho cuidadito porque son embaucadores natos. Pueden arrastrarte a su mundo, y muchos no han vuelto…

4. Vampiros emocionales del tipo obsesivo-compulsivo

La seguridad y el control es su sangre más preciada. No quieren hacerte realmente daño, pero no te interpongas en sus objetivos o resultarás muy mal parado. Al mínimo error, te negarán su aprobación, cambiando su actitud suave por pequeñas críticas.

  • Los vampiros perfeccionistas quieren controlar tus acciones. Son súper fáciles de reconocer; no pasará mucho tiempo sin que se sientan ofendidos por algo. Su rabieta más bestia puede ser un simple suspiro, pero a ti te dejará más chafado que la peor de las broncas.
  • Los vampiros puritanos quieren controlar tu alma. Porque sí. Porque ellos lo saben todo y tú nada. Convertirán tu vida en un infierno con la intención de llevarte al cielo. Mezquinos por naturaleza, creen en el castigo y la censura para la purificación del alma. Dan auténtico pavor porque realmente creen que lo están haciendo por tu bien.

Vade retro a estos vampiros moralistas, o corres el peligro de perder tu identidad.

5. Vampiros emocionales del tipo paranoico

Por último y no por ello menos importantes, están los vampiros paranoicos. En busca de la auténtica verdad, harán de tu vida un auténtico tormento. Buscarán hasta debajo de las piedras para pillarte en falta y reza para que no lo haga porque un vampiro paranoico te la encuentra.

Pueden rasgarte el corazón y romperlo en pedazos si no eres leal. Con ellos nada de medias tintas; o todo o nada. Raramente perdonan. Su vida es una traición imaginada detrás de otra.

Es la cita perfecta para Halloween; provócale con una mentira y prepárate para una noche de auténtico terror: lágrimas, gritos, preguntas enrevesadas, celos y angustias te harán recordar esa noche como la más terrorífica de tu vida. Porque amigo mío, sí: una rabieta de un vampiro paranoico durará hasta el amanecer.

¡Saca las estacas y hazles la cruz!

Una vez que conocemos estos vampirillos tan adorables que pululan a tu alrededor, tienes dos opciones: O esconderte debajo de la cama hasta el fin de tus días, o inevitablemente tendrás que interactuar con ellos de vez en cuando.

Afila tus estacas, agudiza tu olfato para verlos venir de lejos, o imprímete esta pequeña guía y llévala en el bolsillo para reconocerlos.

Si todo esto no funciona, come ajo.

Mal que te pese, alguno huirá por propia voluntad…

Seguir leyendo Vampiros emocionales: Descubre quién son y ¡hazles la cruz!

Técnicas de asertividad para mejorar tus relaciones sociales

Seguro que al menos alguna vez has podido sentir que una conversación se te ha ido de las manos, que de repente te ves envuelto en una situación que no te gusta nada. Y, es más, no sabes ni cómo has llegado hasta ella… 

Alguna vez también habrás sentido que deberías haber dicho no a tiempo… que realmente no sabes porque sigues quedando con esa persona…

En el trabajo has podido aceptar culpas o responsabilidades que no te correspondían. ¿Te suenan demasiado estas situaciones? ¿Te sientes identificado con algunas o varias de ellas? 

Entonces quizás ha llegado el momento de que aprendas algunas técnicas que te permitan desarrollar tu asertividad para mejorar tus habilidades sociales

Técnicas de asertividad

En este post aprenderás a identificar cual es tu patrón de conducta ¿Qué pasa si descubres que no es el más adecuado? Aquí te proponemos también, una seria de técnicas de asertividad que te permitirán mejorar tus habilidades sociales. ¡Toma el control y consigue que tus relaciones sociales sean más plenas y sanas! 

¿Qué es la asertividad y cómo utilizarla para mejorar tus habilidades sociales?

¿Qué es la asertividad? La asertividad consiste en la capacidad de expresar nuestros derechos y necesidades de una manera eficaz, sin dejarnos pisar, ni ser agresivos. Se trata de un comportamiento social que permite hacer nuestras relaciones sociales más favorables. ¿Qué ocurre cuando no somos capaces de comunicar nuestras necesidades de una manera asertiva? que incurriremos en estilos de afrontamiento erróneos, como el estilo pasivo o el agresivo.

Cuando no actuamos de forma asertiva, pueden darse dos tipos de conducta ineficaces:

  • Responder de una manera pasiva ante el entorno
  • O responder de una manera agresiva.

Ambas dos son herramientas ineficaces que a la larga te generarán más problemas en tus relaciones sociales. Cambiar de estilo no es una tarea fácil, pero te merecerá la pena.

Técnicas de asertividad para mejorar tus habilidades sociales

¿Qué es el estilo de conducta pasivo?

El estilo de conducta pasivo, sucede cuando la persona es incapaz de expresar abiertamente sus sentimientos, deseos, opiniones o necesidades. Si las expresan, incurren en la auto-justificación, y disculpas. El pánico que tienen al conflicto, es la base de este tipo de conducta, caracterizado además por una baja autoestima y un grado de frustración alto al ver que no respetan sus propios derechos. Estas personas no son conscientes del grado de vulnerabilidad al que llegan.

¿Qué es el estilo de conducta agresivo?

El estilo de conducta agresivo, se da cuando la persona si es capaz de expresar sus necesidades. No obstante, lo hacen de una manera poco apropiada o impositiva, de manera que las personas que interactúan con ellos pueden sentirse pisoteados o no respetados en sus derechos básicos. Pueden incurrir en la violencia verbal y en la amenaza, aunque muchas veces pueden actuar de manera mucho más sutil, como la humillación o la degradación progresiva.

El estilo de conducta pasivo se caracteriza por una violación de los derechos, el estilo agresivo por una defensa de ellos, El estilo asertivo consiste en la exposición directa de estos derechos propios, sin desconsiderar a los demás y sin crear o sentir vergüenza.

La comunicación con los demás puede suponer, a veces, una fuente de estrés al no saber expresar y defender nuestros derechos sin incurrir en los estilos de conducta descritos anteriormente. Aprender a ser asertivo te supondrá una relajación ante las situaciones sociales. El ser asertivo es una filosofía de vida en la que prima el respeto a los demás, y fundamentalmente a ti mismo.

El problema surge cuando entramos en conflicto entre lo que queremos hacer, y lo que creemos que “debemos” hacer.

Por ejemplo, ¿Alguna vez no te apetece nada acudir a una cena, y te sientes egoísta, y fatal, porque piensas que desatiendes a la otra persona si antepones tus necesidades a las suyas?

Este tipo de dilemas, a veces, puede suponer ansiedad o sentimiento de culpabilidad, lo que te deja sumamente vulnerable a manipulaciones emocionales de cualquier tipo. Si interiorizas el siguiente decálogo estarás más preparado para decir no, sin sentirte culpable. Conocer estas técnicas de asertividad te ayudará a mantener tu identidad, tener una autoestima positiva y ser capaz de responder asertivamente a los conflictos de intereses.

Para ser asertivo resulta fundamental que conozcas tus derechos. Muchos autores han elaborado listas más o menos complejas acerca de estos derechos. Yo quiero que conozcas la del psicólogo Manuel J. Smith, publicada por primera vez en su libro “Cuando digo no, me siento culpable”.

Smith, de una manera sencilla y directa, propone un decálogo que te servirá como guía en la que basar tu comportamiento asertivo.

Decálogo de los derechos asertivos Manuel J.Smith

  1. Tenemos derecho a juzgar nuestro propio comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones, y a tomar la responsabilidad en su iniciación y de sus consecuencias.
  2. Tenemos derecho a no dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento.
  3. Tenemos derecho a juzgar si nos incumbe la responsabilidad de encontrar soluciones para los problemas de otras personas.
  4. Tenemos derecho a cambiar de parecer.
  5. Tenemos derecho a cometer errores y a ser responsables de ellos.
  6. Tenemos derecho a decir “no lo sé”.
  7. Tenemos derecho a ser independientes de la buena voluntad de los demás antes de enfrentarnos con ellos. (Tenemos derecho a ser independientes del afecto de los demás para relacionarnos con ellos).
  8. Tenemos derecho a tomar decisiones ajenas a la lógica.
  9. Tenemos derecho a decir “no lo entiendo”.
  10. Tenemos derecho a decir “no me importa”.

Una vez que conocemos los estilos de conducta posibles, y el decálogo de los derechos asertivos universales, está en nuestra mano la manera en la que queremos dirigirnos al mundo. Si tu elección es desarrollar un estilo de conducta asertivo, no siempre te va a resultar fácil, pero te aseguro que es el más gratificante de todos ellos. Como al principio cualquier cambio cuesta, a continuación voy a contarte una serie de técnicas de asertividad que te ayudarán a ponerla en práctica de una manera efectiva, para que poco a poco vaya saliéndote más natural. Te serán sumamente eficaces ante situaciones en las que alguien intente imponerte sus criterios, y son una defensa vital contra la manipulación.

Técnicas de Asertividad ante confrontaciones o manipulaciones

1. Técnica del disco rayado para mejorar tu asertividad

Mantén tu punto de vista o tu opinión imperturbable, por mucho que el interlocutor intente llevarte a su terreno. Es fundamental que te mantengas tranquilo, sin cambios en la voz o en tu discurso. Para reconducir la dirección de la conversación provéete de muletillas como “si, pero…” “estoy de acuerdo, pero….” “Si, pero yo decía….” evita las trampas verbales y conseguirás tu objetivo.

2. Técnica del compromiso viable para mejorar tu asertividad

Cuando hay un enfrentamiento de posturas y el “perder” no se hace aconsejable. De esta manera antes que perder, dale un margen de maniobra al interlocutor, de tal manera que sea consciente de las pérdidas que puede acarrearle la discusión y de esta manera llegar a un acuerdo ambos cediendo en algunas partes.

3. Técnica del Fogging o “Banco de niebla” 

Esta técnica de asertividad, consiste en ceder aparentemente terreno, pero sin hacerlo realmente. Procura no negar lo que dice el interlocutor, pero tampoco le ataques. Puedes estar de acuerdo en parte, lo que te permite aceptar opiniones de otros sin compartirlas. Es muy eficaz en casos de manipulación abierta, pero no debes usarla muy a menudo porque perderá eficacia.

4. Técnica de la pregunta asertiva

Cuando estas siendo criticado por el interlocutor, ésta técnica de asertividad te otorgará ventaja. Básicamente lo que tienes que hacer es incitarle a que te critique para obtener más información, para saber si la crítica es constructiva, o por el contrario manipulativa. De esta manera consigues “desarmarle”, sabiendo si la persona pretende un ataque personal, consiguiendo además que se replantee si su crítica es objetiva.

5. Técnica del quebrantamiento del proceso

Si la conversación empieza a ir por derroteros que pueden llevar a la agresividad o la descalificación, es el momento de utilizar esta técnica de asertividad. El objetivo consiste en romper con la espiral de agresividad que genera el interlocutor. Contesta a la provocación con monosílabos; “si…” “quizá…” “no…”

6. Técnica del procesamiento del cambio

Esta técnica de asertividad consiste en desviar el foco de atención. Desplaza el tema para ver qué es lo que ocurre realmente entre el interlocutor y tú.

7. Técnica del aplazamiento asertivo

Utiliza esta técnica de asertividad cuando veas que estás a punto de perder el control de la situación. Si no eres capaz de mantener un tono de voz moderado, o crees que vas a entrar en descalificativos con la otra persona, lo mejor es el aplazamiento asertivo. Gana tiempo para poder responder de una manera inteligente y competente.

8. Técnica de la “XYZ + R” para mejorar tu asertividad

Esta técnica de asertividad, desarrollada por las psicólogas Bach y Forés, sintetiza en una fórmula la esencia del comportamiento asertivo.

Muchas veces la mejor técnica consiste en expresar, de una manera asertiva, que es lo que sentimos ante la actuación del otro, pero no limitarnos sólo a una crítica destructiva. Para convertirla en constructiva, explicaremos como nos hace sentir su comportamiento y además nos comprometeremos a mejorar también el nuestro, de manera que intentaremos que no vuelva a ocurrir esta situación en el futuro.

“Cuando haces o dices X, me siento Y, y me hubiese gustado que hicieses Z. Además, podemos incorporar a la ecuación la R, por mi parte me comprometo a…”

X “Cuando haces o dices…” Procura que al exponer lo que te ha molestado o herido hables del comportamiento y no de la persona. Intenta no utilizar palabras como “nunca” o “siempre” y juzga la conducta de una manera objetiva.

Y” Me siento…” es importante hacerlo sin dramatizar, y también deja que la persona te explique cómo se ha sentido ella ante esa misma conducta. Evita los juicios de valor y céntrate en el sentimiento que te ha producido.

Z “Me hubiese gustado que…” a este paso ya nos cuesta más llegar. Habitualmente nos centramos en la X y en la Y, no dando la oportunidad al interlocutor de saber qué es lo que nos hubiese gustado a nosotros. Nos centramos en la crítica y no vemos más allá, provocando que la misma situación se repita en el futuro. Si proponemos una alternativa de cambio, nos acercaremos más a la solución del problema.

R “Por mi parte me comprometo a…” el gran olvidado en las confrontaciones. Puede parecer que cedemos terreno al comprometernos a R, sin darnos cuenta que los primeros beneficiados vamos a ser nosotros. Es un ejercicio de autocrítica, y muchas veces nos cuesta hacerlo. Si lo conseguimos, adquiriremos responsabilidad ante la situación y aprenderemos a poner un poquito más de nuestra parte.

¿Lo ponemos en práctica?

Recuerda que los demás nos tratan como les enseñamos a tratarnos….

¿Qué son las emociones?, ¿Es malo sentir ansiedad, miedo, ira…?, ¿Podemos controlarlas?

La mayoría de nosotros ha oído hablar de las emociones y ha leído sobre ellas, pero, ¿qué son exactamente las emociones? Las emociones son una respuesta que aparece en las personas ante situaciones que consideramos importante. ¿Podemos controlar nuestras emociones negativas? ¿para qué sirven? ¿Son perjudiciales? ¿Cómo podemos regularlas? Descúbrelo en este post:

Supongamos que de repente nos llama nuestro jefe para decirnos que mañana tenemos que exponer ante 400 personas un tema relacionado con el trabajo. Ante esta situación aparecerá una emoción llamada ansiedad que nos está indicando la existencia de una situación amenazante.

Qué son las emociones

¿Cómo se manifiestan las emociones en nosotros?

Siguiendo con el ejemplo anterior, la emoción de ansiedad  se va a manifestar en nosotros de tres maneras. En primer lugar tendrá lugar la activación de nuestro cuerpo, de tal modo que es posible que sintamos un aumento de la tasa cardíaca, junto a un aumento de la frecuencia respiratoria, sudoración, tensión muscular…etc; por otro lado, aparecerán pensamientos negativos relacionados con lo que va a ocurrir en un futuro: “me voy a quedar en blanco”, “me voy a poner rojo y se van a reír de mi”….y por último, a nivel conductual, es posible que llevemos a cabo conductas estereotipadas (movimientos repetitivos con alguna parte de nuestro cuerpo u objeto) o nos pongamos a hacer cosas de forma compulsiva.

¿Son malas las emociones negativas?

La mayoría de nosotros considera que emociones negativas tales como, ansiedad, miedo, ira, tristeza…etc. son malas, pero ¿es realmente cierto?, ¿son malas las emociones negativas? La respuesta es no. Las emociones, tanto negativas como positivas, son adaptativas ya que nos ayudan a responder de la manera más adecuada ante las situaciones que se nos plantean en la vida. Imaginad que estamos en medio del bosque y de repente aparece un tigre, ante esta situación la mayoría de nosotros sentirá la emoción de ansiedad o miedo, y en nuestro organismo tendrán lugar unos cambios (aumento de la tasa cardíaca, aumento de la frecuencia respiratoria, tensión muscular) que nos preparan para la huida, siendo esta la respuesta más adecuada para nuestra supervivencia.

¿Qué ocurre con el resto de emociones negativas? ¿Para qué sirven?

La ira es otra emoción negativa que aparece cuando consideramos que terceras personas están impidiendo que consigamos nuestros objetivos, en este caso dicha emoción nos impulsa para llevar a cabo acciones de ataque o defensa que nos permitan eliminar esos obstáculos que nos alejan de nuestras metas.

El asco es una emoción que aparece ante estímulos potencialmente peligrosos y desagradables y nos impulsa al rechazo de los mismos con el objetivo de preservar nuestra vida.

La tristeza aparece ante situaciones de pérdida y se acompaña de una expresión facial característica, la cual nos permite reclamar ayuda, aumentar la cohesión con otras personas, apaciguar posibles reacciones de agresión  y por otro lado nos sitúa en una situación idónea para la reflexión.

¿Las emociones negativas pueden resultar perjudiciales?

Todas estas emociones son consideradas buenas y adaptativas, sin embargo puede tener lugar un desajuste en cuanto a la frecuencia, la duración o la intensidad de las mismas. En ese caso estaríamos hablando de emociones perjudiciales. Volviendo al ejemplo del trabajo, supongamos que tenemos que preparar la exposición  para las 400 personas, ante esta situación unos niveles medios de ansiedad serían los óptimos para que podamos rendir en la preparación y exposición de trabajo, sin embargo unos niveles extremos de dicha emoción posiblemente nos imposibilitasen la preparación y la exposición del trabajo.

¿Qué podemos hacer para regular nuestras emociones?

  • 1- Es importante que identifiquemos le emoción que estamos sintiendo, el significado de la misma y su función, tanto en nosotros como en los demás.

  • 2- Para regular nuestras emociones es importante que nos centremos en cuidar aspectos relacionados con la alimentación, el sueño, el ejercicio físico, las amistades y el apoyo social.

  • 3- Es importante que aceptemos las emociones, y nos demos cuenta de que nosotros no somos la emoción que sentimos, por tanto no tenemos por qué actuar según dicha emoción. Aceptar la emoción implica que disminuya el miedo a experimentar emociones dolorosas.

  • 4- Manejar emociones negativas, actuando de manera opuesta a la emoción que estamos sintiendo.  Así, por ejemplo, ante la vergüenza, la ansiedad o el miedo actuaríamos con acercamiento, ante la tristeza con la activación, y ante la ira con la evitación.

  • 5- Es importante que construyamos una lista de objetivos vitales y de los pasos a seguir para conseguir dichos objetivos y que las emociones negativas experimentadas no sean un impedimento para llevar a cabo las acciones que nos acercan a nuestras metas.

 

15 Claves para mejorar la Inteligencia Emocional: Una guía imprescindible

¿Podemos aprender y/o mejorar nuestra inteligencia emocional, o viene configurada de serie en nuestro equipaje genético? Autocontrol, perseverancia, empatía, confianza, motivación, entusiasmo… ¿estas cualidades que nos vienen dadas, o se pueden perfeccionar e incluso aprender a lo largo de nuestra vida? Descubre estos 15 consejos que te ayudarán a desarrollar y mejorar la inteligencia emocional.

Cada vez se escucha más hablar de éste término, pero, ¿sabes realmente qué es la inteligencia emocional? La inteligencia emocional puede definirse como la capacidad que tenemos los seres humanos de comprender y gestionar eficazmente nuestras propias emociones y las de los demás. Es una característica intrínsecamente humana. A diferencia del cociente intelectual (que permanece bastante estable a lo largo de nuestra vida) el cociente emocional es moldeable. Osea, que puedes desarrollarlo y mejorarlo si utilizas los métodos adecuados.

Te contamos 15 estrategias (incluyendo ideas de Dan Bobinski) que pueden ayudarte a mejorar tu inteligencia emocional. ¡Desarrolla tu capacidad emocional y disfruta de una vida satisfecha y feliz!

La inteligencia emocional se puede mejorar

15 Estrategias para mejorar tu inteligencia emocional:

Hoy en día, las empresas ya no se fijan únicamente en un buen currículum. Cada vez valoran más que tengas aptitudes sociales, y habilidades relacionales. Resulta vital que aprendamos a conocernos, comprendernos y contemos con algunas estrategias que nos permitan regular nuestras emociones:

1-Deja de juzgar las cosas como “buenas” o “malas”

Tendemos a juzgar a la gente en base a nuestras ideologías o códigos morales, de tal manera que lo que se sale de nuestro patrón lo consideramos inapropiado, cuando menos, y amoral en los peores casos. Las personas son diferentes, y ahí radica la belleza del ser humano. La empatía es la clave. Recuerda que no puedes juzgar a nadie sin haber llevado puestos sus zapatos…

Aprender a descartar de nuestro pensamiento los dogmas de bueno o malo nos ayudará a tener una visión más enriquecedora de las personas que nos rodean.

 2- No confundas lo diferente con lo difícil

Asociamos lo diferente con lo difícil (esto, normalmente, es debido a los patrones de enseñanza que hemos tenido a lo largo de nuestra vida) pero no debería ser así. Lo diferente puede ser un reto, puede ser excitante, pero no por ello complicado. La palabra difícil incluye unas connotaciones negativas que nos pueden hacer tener miedo a salir de nuestra zona de confort y aprender cosas nuevas. Trabaja tu mente para ser flexible, y procura no ponerte barreras con el lenguaje. Recuerda que somos lo que pensamos.

3- Identifica tus fortalezas y debilidades

Todas las personas tenemos fortalezas y debilidades. Lo divertido es que cada fortaleza va unida a una debilidad, y cada debilidad va unida a una fortaleza. Elegir a qué extremo queremos prestarle atención es nuestra responsabilidad. La autocompasión nos hace un flaco favor. Utiliza tus fortalezas y aprende de tus debilidades.

4- Interioriza que todas las personalidades suman

En un trabajo de equipo, en un grupo de amigos, en tu familia, todas las personalidades suman al grupo. Si aprendes a identificar las fortalezas de los demás, tendréis una visión más compleja y rica, de la misma manera que si identificas sus debilidades podrás acceder a sus fortalezas. Todo suma.

5- Hazle frente a tus emociones negativas

Aborda tus sentimientos negativos como la ira, la decepción, frustración… de frente, de manera resolutiva y sin victimismo. Evadirlas para no pensar en ellas a la larga te causará más problemas.

6- Mantén la calma

Ante situaciones en las que te sientas desbordado o al límite de tus fuerzas, para. Respira. Se consciente de lo que estás sintiendo en ese momento. Aprende a escuchar las señales de tu cuerpo, y respétalas.

7- Busca y comprende tus fortalezas

Esto conlleva un esfuerzo constante y hay que trabajarlo. No nos viene incluido de serie. Conforme lo trabajes cada vez te saldrá más natural, pero para ello es imprescindible reconocer previamente tus fortalezas.

8- Encuentra la manera de ser más eficiente

Nunca conseguirás ser eficiente si quieres que el resto de las personas estén en tu mismo terreno.

9- Se asertivo para desarrollar tu inteligencia emocional

La asertividad es la manera más eficaz de gestionar los conflictos. No lo confundas con pasividad o evitación. La asertividad es una forma de vida que puedes poner en práctica para gestionar mejor situaciones de confrontación. Aprende a decir “no” de una manera asertiva y establece tus prioridades.

Un truco; utiliza la técnica XYZ: “Me siento X, cuando haces Y en Z”.

10-Pregunta para potenciar tu inteligencia emocional

Ante la duda, pregunta. No presupongas en los demás intenciones, o sentimientos. Este concepto es vital para el trabajo en equipo. Las personas inteligentes son curiosas, tienen deseos de aprender y no dan por hecho nada. Los niños poseen esta capacidad que los adultos tristemente vamos perdiendo con el tiempo. Desentierra la curiosidad por el mundo que te rodea.

11- Plantéate la importancia de tus objetivos personales

Si antepones tus objetivos personales a los del grupo, se creará una división en la que será más difícil generar buenos resultados. Hay veces en las que ceder es ganar. Piensa en el resultado grupal y se más generoso.

12- Efectividad VS eficiencia

La efectividad consiste en hacer lo correcto, y la eficiencia, en hacerlo rápidamente.

Paradójicamente cuando trabajamos en grupo, lo efectivo no siempre es lo eficiente. Tómate tu tiempo, y respeta que los demás también lo hagan.

13- Expresa tus emociones para mejorar tu inteligencia emocional

Parece sencillo de entender, pero es quizá la clave donde más gente se confunde. Expresar tus emociones no significa ser desagradable, o desconsiderado con los demás. Se trata de saber expresarlas de una manera constructiva, tanto las positivas como las negativas.

La mayoría de las relaciones personales fracasan por errores en la expresión de emociones.

14- Descifra correctamente las señales sociales

Solemos tender a enjuiciar las conductas de los demás (Recuerda la clave 1). Ante un comportamiento, por ejemplo una llamada de teléfono en la que no recibes respuesta, puedes interpretarla de diversas maneras. Puedes sentir que la persona no quiere hablar contigo, o por el contrario, que está ocupado y te devolverá la llamada más tarde. Si aprendes a despersonalizar las actuaciones, te evitarás malos ratos y malentendidos.

15- Lo más importante: ¡Llévalos a cabo!

El esfuerzo y la constancia son fundamentales para realizar estos cambios en tu vida e incorporarlos de forma permanente. Una cosa es comprenderlos y otra aceptarlos en nuestra forma de vida…

Recuerda que el camino más largo pueden ser los 45 centímetros que separan a la mente del corazón…

Por último, os dejo un corto animado en clave de humor que nos hará comprender un poquito más el poder de la empatía (no simpatía) para conectar con los demás, y la importancia de la inteligencia emocional para poder entender realmente sus sentimientos.

Síndrome del Emperador: Cómo criar a un pequeño delincuente

Niños agresivos, mandones y autoritarios ¿Estás educando a tu hijo para que sea un delincuente? El Síndrome del Emperador está cada vez más presente en nuestra sociedad: Niños tiranos o “emperadores”, que hacen y deshacen a su antojo, que no aceptan un no por respuesta, y sus súbditos más fieles son sus padres. Descubre en este artículo qué es el síndrome del emperador, cómo detectar si tu hijo lo padece, y las 10 reglas de oro para criar a un pequeño delincuente en tu propia casa. Esto es lo que nunca, nunca debes hacer si quieres educar a tu hijo en los valores y el respeto:

Síndrome del emperador

¿Qué es el Síndrome del Emperador? ¿Es mi hijo un futuro tirano?

El síndrome del emperador o del niño tirano es un trastorno del comportamiento que se produce en menores. En éste síndrome los papeles están invertidos; los hijos dominan a los padres y hacen su ley, llegando incluso en algunas situaciones al maltrato.

Curiosamente no existe un patrón; puede ser el hijo mayor, el pequeño, un hijo adoptado, e incluso entre hermanos criados en el mismo entorno y circunstancias a uno le afecta el síndrome y el otro no lo desarrolla; por lo que hay indicios de componentes genéticos o de tipo hereditario entre las causas.

Se produce generalmente en familias de clases medias-altas, y aunque los niños presentan mayor porcentaje, las niñas cada vez van ganado más terreno.

Si tu hijo no pide, sino que exige, es la primera alarma del síndrome del Emperador

La edad suele oscilar entre los 9 – 17 años, y aunque no son delincuentes al uso, pueden llegar a robar, maltratar, amenazar o agredir psicológicamente. La víctima en la mayoría de los casos suele ser la madre, y tienen vergüenza de contarlo por el sentimiento de culpabilidad que le genera. “Mi hijo es así porque yo no he sabido ser una buena madre”.

¿Qué le pasa a mi hijo? Características del síndrome del Emperador

  •   Habitualmente se sienten tristes, ansiosos y enfadados, generalmente sin causa aparente.
  • Tienen un sentido de la propiedad exagerado; sienten realmente que todo les corresponde, y que los demás están ahí únicamente para proporcionárselo. Cuando se les niega, tienen ataques de ira o rabietas, llegando incluso a insultar o agredir físicamente.
  • Son egocéntricos y presentan baja o nula tolerancia a la frustración.
  • Habitualmente tienen una autoestima baja, y carecen de empatía. Son incapaces de entender las consecuencias que sus actos tienen sobre los demás. No sienten culpa o remordimientos por sus acciones.
  • Discuten las normas y los castigos, rechazan por defecto las figuras de autoridad, por lo que pueden ser inadaptados en otros entornos sociales como la escuela.
  • El otro siempre es el culpable, ellos nunca. Buscan las justificaciones de sus actos en el exterior. No sólo culpan a los demás de sus problemas, sino que esperan que se los solucionen.

“El Síndrome del emperador es fundamentalmente un problema de educación en una sociedad donde la autoridad está devaluada” Javier Urra

Síndrome del emperador o niño tirano ¿tienen los padres la culpa?

Rotundamente no. No es tu culpa. Pero sí eres parte del problema, y también de la solución. En tus responsabilidades entra la de establecer tempranamente una serie de límites, rutinas y reglas que hay que cumplir y son innegociables. No tengas miedo a decir no a tu hijo por causarle traumas. Realmente lo que más les neurotiza es no saber sus límites, no saber lo que está bien y lo que está mal.

Los estilos parentales educativos son un factor clave a la hora de prevenir y manejar este trastorno. La autoridad siempre la tienes que ejercer tú, pero con cariño y constancia.

Donde haya afecto, intercambio de experiencias vitales y comunicación, es realmente difícil que surja la violencia.

Tenemos que desarrollar su sentido de la conciencia y la culpa, y educarles en la empatía, en la sensibilización y en la compasión. Existen técnicas de asertividad que tal vez puedan ayudarte. No se nace dictador o tirano. Lo que comunicamos a nuestros hijos y la forma en que lo hacemos es muy importante. Te animo a que eches un vistazo a mi artículo El Efecto Pigmalión: Lo que comunicamos a nuestros hijos sin darnos cuenta.

Cuando te desesperes, recuerda que la educación no es fácil, se trata de una carrera de fondo en la que el niño poco a poco cuando crezca irá interiorizando nuestro valores.

Recuerda que como en la mayoría de trastornos infantiles y juveniles, es mejor prevenir que curar.

Decálogo para criar a un pequeño delincuente

El Juez de Menores de Granada, Emilio Calatayud, es además escritor y muy conocido por sus sentencias a menores rehabilitativas y ejemplares. Calatayud propone diez reglas para conseguir crear al perfecto delincuente en casa.

Regla 1: Comience desde la infancia dando a su hijo todo lo que pida. Así crecerá convencido de que el mundo entero le pertenece.

Regla 2: No se preocupe por su educación ética o espiritual. Espere a que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.

Regla 3: Cuando diga palabrotas, ríaselas. Esto lo animará a hacer más cosas graciosas.

Regla 4: No le regañe ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.

Regla 5: Recoja todo lo que él deja tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes. ¡Hágaselo todo! Así se acostumbrará a cargar la responsabilidad sobre los demás.

Regla 6: Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero no de que su mente se llene de basura.

Regla 7: Riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño, así a él no le dolerá demasiado el día en que la familia, quizá por su propia conducta, quede destrozada para siempre.

Regla 8: Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

Regla 9: Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.

Regla 10: Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores y vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren fastidiarlo.

Si sigues todos estos consejos, es fácil que en casa hagas un pequeño tirano, que con el tiempo se puede convertir en un auténtico delincuente.

La educación es un acto de amor, y por tanto, un acto de valor

Cómo criar a un pequeño delincuente

A continuación, para que reflexiones sobre el tema; te dejo con una lección magistral del Juez Calatayud, en la que habla precisamente de este decálogo y te aconsejo que no te la pierdas.

Salud emocional: Guía práctica para esta área de crecimiento personal

Cada segundo que pasa la importancia que social y profesionalmente se da a la salud emocional es mayor. La educación emocional permite que los más pequeños adquieran habilidades del manejo de los estados emocionales. Así, son capaces de reducir las emociones y los sentimientos negativos y aumentar aquellos positivos. Los niños y niñas con salud emocional son más felices y confiados, tienen más éxito y, como consecuencia, se convierten en adultos de gran responsabilidad, atentos y productivos. En este articulo hablaremos de ¿qué es la salud emocional, su relación con la salud física, cúales son los factores de riesgo, entre otras?

Salud emocional, un área de crecimiento personal

¿Qué es la salud emocional?

La salud emocional se refiere al manejo responsable de los sentimientos, pensamientos y comportamientos. Una persona emocionalmente saludable, es capaz de reconocer estos elementos, darles nombre, aceptarlos, integrarlos y aprovechar la energía que generan con el fin de que estos les ayuden en su día a día.

En resumen, la salud emocional está relacionada con la inteligencia emocional que, además, dota a la persona de las capacidades de reconocer, entre otras cosas, sentimientos, pensamientos y comportamientos de otras personas.

La salud física y su relación con la salud emocional

La salud física es el óptimo funcionamiento fisiológico de un organismo. Para poder tener un organismo con una buena salud física, es necesario trabajar nuestro cuerpo cuidando la alimentación, haciendo deporte o ejercicios físicos y, sobre todo, cuidando nuestra salud emocional.

Si somos capaces de convivir con nuestro mundo interior, seremos más felices en nuestro mundo exterior. Una persona que considera satisfactoria su salud emocional, se mantiene más estable y sana en lo que se refiere a salud física.

Resiliencia y salud emocional

La resiliencia, es decir, la capacidad de una persona para enfrentarse a las adversidades, es uno de los fenómenos más estudiados hoy en día en psicología. Esta habilidad proporciona herramientas personales que mejoran tanto la salud emocional como la salud física. La vulnerabilidad de una persona, contraria a la resiliencia, puede llevarle a contraer enfermedades tanto físicas como psicológicas, dañando así el mundo interno y externo del sujeto. La resiliencia, además, proporciona una visión de la vida mucho más positiva. Como consecuencia, las personas son capaces de enfrentar sus vivencias con mayor positividad.

En resumen, la salud emocional (e incluso la física) guardan gran relación con la resiliencia. Por ello, para mejorar la salud emocional, es imprescindible trabajar en contra de nuestra vulnerabilidad.

Salud emocional en la familia

La familia es uno de los entornos sociales más importante para la maduración de una persona. En nuestro entorno familiar, aprendemos a comunicarnos y a relacionarnos. Además, es el lugar donde nuestros allegados nos proporcionan un cuidado y una estimulación suficiente para que seamos capaces de desarrollar una salud psicológica adecuada.

En caso de que no se proporcione el aporte afectivo suficiente al niño o niña, su salud emocional se verá afectada. Como consecuencia, podrá sufrir trastornos psicológicos de mayor o menor gravedad, dependiendo de su vulnerabilidad-resiliencia.

Salud emocional en el trabajo

En rasgos generales, las prioridades de las empresas son la rentabilidad y la productividad de la misma. La salud emocional y física de los trabajadores son para los directivos, en la mayoría de los casos, irrelevantes. Sin embargo, los estudios demuestras que aquellos empleados cuyos niveles de salud física y emocional son positivos, tienen menor absentismo y son más eficientes, competentes y, como resultado, más productivos.

En resumen, para poder mejorar el funcionamiento de las empresas, es recomendable llevar a cabo medidas que aumenten la salud emocional de los empleados. Para ello, se debe promover la participación activa de los trabajadores, apoyar su toma de decisiones, ayudar a la conciliación de la vida laboral y personal, promover el respeto, evitar las discriminaciones, gestionar las cargas de trabajo, apoyar la formación continuada y reconocer el trabajo y las aportaciones de los trabajadores.

Salud emocional en nuestro círculo social

Nuestro círculo social está conformado por distintas agrupaciones sociales. Conocemos, a lo largo de nuestra vida, a centenares de personas que afectan, de una forma u otra, a nuestro desarrollo. Los médicos aseguran que, una buena red social, nos brinda una buena salud mental y emocional. Nuestro círculo de amistades, por ejemplo, es un lugar donde, debido a la complicidad existente, nuestra salud emocional mejora. Relajamos tensiones, disminuimos nuestra ansiedad y dejamos de lado aquellas preocupaciones que atormentan a nuestra mente. Nos encontramos en una zona de confort donde somos capaces de abrirnos emocionalmente y recibir un feedback efectivo.

Sin embargo, la importancia que damos a unas u otras personas no tiene por qué estar relacionada con el impacto que estas ejercen en nuestra salud emocional. Por ello, es necesario reconocer el trabajo indirecto e inconsciente que muchas personas han llevado a cabo en nuestra vida. Si analizamos nuestras vivencias pasadas, encontraremos a personas que, por diferentes razones, ya no están a nuestro lado y que nos han aportado experiencias imprescindibles para el buen desarrollo de nuestra salud emocional.

Salud emocional en nuestro círculo social

Salud emocional en niños y niñas

A diferencia de lo que muchas personas creen, los niños y niñas son capaces, a muy temprana edad, de desarrollar trastornos psicológicos. Estos, suelen estar relacionados con la autoestima, el autoconcepto, las relaciones sociales, etc. Si estos problemas no son detectados por sus cuidadores, pueden desencadenar problemas futuros, sobre todo en la adolescencia, relacionados, por ejemplo, con la alimentación.

Con el fin de no poner en riesgo la salud de los más pequeños, es recomendable aportarles seguridad y confianza. Han de establecerse normas con el fin de que sepan controlar sus impulsos y, además, muestren respeto hacia otros. Asimismo, es importante trabajar la autoestima, la cual les ayudará a resolver sus problemas de manera más autónoma.

Factores de riesgo para la salud emocional

Las personas con buena salud emocional, son capaces de controlan sus sentimientos de manera asertiva. Por ello, se sienten bien consigo mismos, sus relacionas personales son más satisfactorias y tienen más capacidad para enfrentarse al estrés y a las situaciones de la vida cotidiana que generan, por ejemplo, ansiedad.

Por otro lado, muchos de los problemas sociales que hoy en día nos afectan (drogadicción, violencia, terrorismo…) tienen como base una falta de salud emocional. Es decir, la salud emocional negativa en la sociedad pone en riesgo la salud de aquellas personas afectas y las de su entorno.

Los factores de riesgo de la salud emocional se ponen en marcha desde la más temprana edad. Una infancia con faltas de cuidado, de cariño y de cercanía impide que los pequeños sean capaces de poner en marcha los mecanismos cerebrales relacionados con las respuestas emocionales.

Para poder desarrollar una salud emocional satisfactoria, es necesario hacer acompañamiento emocional y crear respuestas emocionales sanas ante los acontecimientos que surgen a lo largo de nuestra vida. Esto, les proporcionará a los más pequeños las herramientas necesarias para desarrollar su propia inteligencia y salud emocional.

12 consejos para trabajar la salud emocional

Reconocer sus propias emociones

Para que una niña o niño pequeño sea capaz de reconocer sus emociones, es necesario que las conozca primero. Por ello, es imprescindible que aprenda un lenguaje que incluya expresiones emocionales y sentimentales. Así, podrá ser capaz de conocer y nombrar distintas emociones y a reconocer cuando sufren unas y otras.

Manejar sus propias emociones

Anular emociones es una práctica bastante común y muy poco saludable que llevan a cabo muchas personas. Esto se debe a que nunca se les ha enseñado a cómo manejarlas. Para poder manejar una emoción es necesario aceptarla y aprender a no dejarse influir por la misma, sobre todo en caso de que sea negativa. Debe enseñarse, además, a expresar sentimientos de forma adecuada suavizando la ira, la irritabilidad, etc. Así, podrán aprender a controlar su comportamiento.

Reconocer las emociones de los demás

A partir del primer año de vida, un bebé puede comenzar a desarrollar acciones empáticas. Por ejemplo, llorar cuando ve a un niño o niña llorar. Esto se debe a que reconoce el sentimiento y la acción que desencadena el mismo. La empatía se desarrolla en dos fases. En la primera fase (hasta los seis años), los niños y niñas desarrollan la capacidad de reaccionar emocionalmente hacia los demás. A partir de los seis años, en la segunda fase, aprenden a realizarlo de manera inconsciente.

Normas familiares

Establecer unas normas familiares claras y coherentes tiene como consecuencia un aumento de la responsabilidad. Las normas deben cambiar con el paso del tiempo, aumentando las tareas y actividades que los más pequeños deben llevar a cabo. Un aumento gradual de las responsabilidades tendrá como consecuencia un aumento gradual de la responsabilidad. Cuando un niño o niña cumple la tarea cometida, no se le debe otorgar premios. Es necesario que comprenda que la realización de la tarea es por el bien de funcionamiento del hogar y porque está dentro de una normativa cuyo fin es el de ayudarse los unos a los otros.

Tolerancia a la frustración

Cuando un niño o una niña quiere conseguir algo y no lo logra, actúa con una rabieta. Si esto no se controla, en la edad adulta podrá presentar intolerancia a la frustración. Si conseguimos retrasar de forma gradual las demandas del niño, la tolerancia aumentará. El aumento de la tolerancia a la frustración puede trabajarse a partir de los cinco años. Sin embargo, las probabilidades de éxito dependerán de lo acontecido con anterioridad: las experiencias de éxito y fracaso, las promesas realizadas, la confianza en sus cuidadores…

Capacidades sociales

Estimular las relaciones sociales es una forma efectiva de aumentar la competencia social y la capacidad de liderazgo y popularidad. Es importante impulsar el desarrollo de la comunicación y la escucha activa. Una persona con gran introversión tiene dificultades para mantener relaciones sociales. Estos casos suelen darse cuando la comunicación familiar no ha sido suficiente. Es importante trabajar las capacidades sociales desde edades muy tempranas, porque trabajarlas con personas introvertidas es mucho más complejo. De hecho, NO es recomendable exponer a personas introvertidas a situaciones donde no se encuentra a gusto. Esto podría tener consecuencias negativas.

Autoestima y el respeto

En edades tempranas, trabajar la autoestima es indispensable. Como cuidadores, es necesario que brindemos apoyo emocional. Para ello, hay que darles con frecuencia mensajes de felicitación y alegría. No podemos castigarles siempre que hacen algo mal, pero no elogiarles cuando hacen algo bien. Se ha de mostrar respeto al niño o a la niña, valorando su trabajo e interesándose por sus actividades.

Buena alimentación

Llevar una alimentación sana y equilibrada tiene como consecuencia una mejora en la salud física y emocional. No hay dietas milagro, ya que el organismo de cada persona es distinto y, por tanto, sus necesidades difieren. Sin embargo, una correcta hidratación aumenta la concentración y proporciona un mejor funcionamiento del mundo cerebral. Además, cuando el nivel de azúcar sanguíneo es bajo, puede aumentar la ansiedad. Si se quiere conseguir una mejor salud emocional y física a través de la alimentación, es imprescindible acudir a un centro de nutrición.

salud emocional y la alimentación equilibrada

Realizar actividad física

Realizar actividad física, debido a la conexión directa mente-cuerpo, tienen efectos positivos en la salud emocional. Por un lado, nos sentimos físicamente más saludables, lo que aumenta nuestra salud emocional. Crea, además, optimismo, canaliza la tensión muscular y eleva el espíritu. Además, aumenta nuestra autoestima y nuestra competitividad.

Impulsar la felicidad

Es fácil decirlo, aunque no lo es hacerlo. La felicidad es uno de los pilares fundamentales de la salud emocional. Ser feliz nos ayuda a ver la vida de forma más positiva, aumenta nuestra resiliencia y aumenta nuestras emociones positivas.

Crear una red social de apoyo

Tener gente de confianza a la cual acudir en momentos de estrés o ansiedad es muy positivo para nuestra salud emocional. Nuestro circulo de social nos podrá facilitar un apoyo que será bien recibido por nuestra parte. La carga emocional disminuirá y seremos capaces de ver con más claridad nuestra situación y las vías de actuación disponibles. En situaciones como esta, NO es recomendable dar consejos a quienes vienen en busca de ayuda. La persona es lo suficientemente autónoma como para poder realizar su propia valoración de la situación.

Ayudar a otras personas

Recibir ayuda, amor y apoyo es beneficioso para nuestra salud emocional, pero también lo es darlo. Realizar acciones sin ánimo de lucro con el objetivo de ayudar a otras personas tiene efectos positivos en nuestro organismo. Nuestra autoestima y autoconcepto aumentan cuando nos damos cuenta del gran valor humano que tenemos.

En resumen, es necesario recalcar la importancia de la salud emocional. Esta está íntimamente relacionada con la salud física y, por su puesto, con la mental. La salud emocional es un campo que puede trabajarse, sin mucho esfuerzo, desde los primeros años. Ayudar a nuestros hijos e hijas a trabajar su salud emocional va a tener como consecuencia una mejor adaptación al mundo adulto. En estas edades, ellos y ellas tendrán que seguir realizando acciones a favor de su salud emocional, pero este camino será mucho más fácil si nosotros y nosotras se lo allanamos desde pequeños.

Los golpes nos hacen más fuertes: Sufrir esculpe tu cerebro

A todos nos gusta sentir alegría, felicidad, paz, amor… Pero ya no nos gustan tanto emociones como la rabia, el miedo o la ansiedad. Hay quien en un acto más o menos heroico consigue convivir con ellas, pero también hay quienes las reprimen, las estigmatizan o incluso se medican contra ellas. ¿Es realmente eficaz para nuestro bienestar emocional suprimir estas emociones? Los estudios más recientes sugieren que no. Al contrario. De hecho los golpes nos hacen más fuertes. Para que nuestro cerebro funcione correctamente, necesita nutrirse tanto de emociones positivas como de emociones negativas. Al final, y como en la mayoría de cosas vitales, nuestro cerebro es sabio y busca un equilibrio, una dualidad.

La literatura científica más reciente afirma que el abanico de emociones del ser humano, incluyendo las emociones negativas, suponen una ventaja adaptativa.

Los golpes nos hacen más fuertes: Sufrir esculpe tu cerebro

“Quien no conoce el dolor, tampoco conoce la paz verdadera”

¿Son las emociones negativas tan malas como parecen?

De hecho, las etiquetas sobre si una emoción es “buena” o “mala” proviene de nuestro propio lenguaje y somos nosotros junto a la sociedad los que hemos creado un paradigma de nomenclatura del universo de las emociones, creyéndonos con un conocimiento absoluto sobre las emociones y sus efectos en nuestro organismo.

¿Soy malo por sentir lo que siento?

¿Qué son las emociones? Hemos catalogado una serie de emociones como “malas” e indeseadas, generando en los pobres individuos una sensación de inutilidad emocional, desadaptación y desconcierto.

¿Por qué lloramos? Llorar tiene beneficios, el enfado potencia el coraje y la valentía, la culpa ayuda a las personas a seguir el camino ético correcto, y la ansiedad te previene de los peligros que te acechan.

El problema surge cuando confundimos estas emociones con sus hermanas; y es que el enfado no es ira, la ansiedad no es pánico, y la culpa no es remordimiento.

De hecho, hay evidencias de que quienes ven el mundo de color de rosa presentan un “vago pensamiento”, que correlaciona con una pobre creatividad e ingenio.

Se dice que las almas más torturadas son las que han creado obras de arte más bellas, han escrito las partituras más exquisitas, y han escrito las novelas atemporales de todos los tiempos.

¿Significa esto que para desarrollar todo nuestro potencial hay que ser un atormentado? Pues tampoco. Con esto se pone de manifiesto que las emociones positivas necesitan de las emociones negativas para poder experimentarse con plenitud, y viceversa.

Encontrar el equilibrio entre nuestras emociones es una tarea ardua que necesita de un profundo conocimiento de ti mismo, de tus sentimientos y de tu manera de afrontarlos.

Sufrir esculpe tu cerebro

Los golpes nos hacen más fuertes

El enfado es una emoción compleja, que tristemente hemos estigmatizado en la sociedad. Asociamos enfado con violencia, y lo curioso es que sólo en un 10% de los casos en enfado lleva a agresión. Conoce cual son las causas de la agresividad en niños.

El enfado es una emoción natural que surge en las personas cuando nos sentimos tratados injustamente. Cumple una función adaptativa, y hay evidencias empíricas de que la emoción del enfado incrementa el optimismo, correlaciona con la creatividad y mejora el desempeño laboral, ya que potencia tu capacidad de buscar nuevas soluciones ante esa sensación de injusticia.

El fascismo de la sonrisa

¿Los golpes te hacen más fuerte? Los psicólogos Todd Kashdan y Robert Biswas-Diener, autores del libro The power of Negative Emotions (El poder de las emociones negativas), acuñan este término que lo considero vital para entender qué está pasando hoy en día.

Desde la psicología positiva, se ha propuesto el paradigma de la búsqueda de la felicidad desde el prisma de las emociones positivas, y poco a poco las personas hemos pasado a buscar únicamente el lado bueno de la moneda.

Lo que empezó con un inocente intento de recalcar el poder de las emociones positivas, ha degenerado en un Fascismo de la sonrisa.

Las personas tienen la necesidad de sentirse bien todo el tiempo, algo biológica y cognitivamente sencillamente imposible.

Esto genera frustración, enojo e indefensión aprendida, ya que tenemos grabado en lo más hondo de nuestro ser que está “prohibido” sentir emociones negativas, que nos destruyen el cuerpo y que nos alejan de la felicidad.

Y este concepto, tristemente está muy lejos de la realidad.

“Sufrir es el gran maestro del que aprender, pero a veces puede resultar el más despiadado”

Trucos para convertir tus emociones negativas en emociones a tu favor

¿Qué hago con el enfado?

Cuando expresas en enfado o la rabia, estás transmitiendo en las situaciones sociales arrojo y valor. Los demás perciben que tienes fuerza y resolución. Exprésala siempre desde una faceta asertiva. Te invito a que leas mi artículo: Técnicas de asertividad para mejorar tus relaciones sociales.

A través de él aprenderás a ser honesto con tus propias emociones (incluidas las catalogadas como negativas) y aprenderás a expresarlas de una manera constructiva e inteligente.

¿Qué hago con la culpa?

La culpa puede ser tu aliada a la hora de enmendar un daño causado a otra persona. Cuando las personas sentimos culpa, es una motivación intrínseca estupenda para encarrilar y reconducir tu comportamiento.

Gracias a esta emoción, las personas se hacen responsables de sus actos y desarrollan su empatía (siendo capaces de sentir el dolor de la otra persona)

¿Qué hago con la ansiedad?

Cuando nuestra ansiedad se activa, capacidades cognitivas como la percepción, la visión, y la capacidad de resolución de problemas se disparan hasta un rendimiento espectacular. Aprovecharlos para realizar trabajos pendientes es una buena manera de aprovechar la ansiedad activada.

¿Qué hago con la envidia?

La envidia es una emoción muy compleja, ya que surge cuando deseamos algo que otra persona tiene. Las posibilidades de actuación que nos abre la envidia son muy interesantes a nivel de crecimiento personal: la envidia es el motor que nos hace fijarnos unos objetivos y metas.

La envidia tiene el potencial de disparar el deseo y la motivación para lograr esa fortaleza que se admira en el otro.

Convierte tus emociones negativas en emociones a tu favor

¿Qué hago con el tedio?

El hastío o el tedio es una emoción asociada a una sensación muy desagradable. La sociedad de hoy en día no nos permite estar tediosos, ociosos o aburridos. Siempre hay algo nuevo que hacer, y además deberás hacerlo. Pero lo interesante del tedio es que en estos momentos de aburrimiento es cuando pueden visitarnos las musas, y tener grandes momentos de insight o ideas innovadoras.

Ten presente que ningún mar en calma hizo experto a un marinero…

Las 10 Reglas de la Buena Suerte: ¡Aprende a crearla!

¿Existe la Buena Suerte? Esa suerte de la que parecen gozar los más exitosos, ¿es real? Y si existe, ¿Cómo puedo beneficiarme yo de ella? Pues sí amigos, estamos de enhorabuena. La Buena Suerte existe, y en este artículo te cuento las 10 Reglas de la Buena Suerte.

Deshazte de patas de conejo y deja de temer a los gatos negros. Porque la Buena Suerte depende de ti. ¡Aprende a crearla e incorpórala en tu vida!

Las 10 Reglas de la Buena Suerte: ¡Aprende a crearla!

A generaciones enteras les ha traído de cabeza el tema de la Buena Suerte, y no es para menos. Casi como la búsqueda del Santo Grial, millones de personas se han dedicado a desarrollar fórmulas mágicas para encontrar la Buena Suerte.

Esa suerte que parece sonreír a tan solo unos pocos elegidos, pero que es esquiva con nosotros…

Hoy os traigo un libro que leí hace tiempo pero me dejó un muy buen recuerdo grabado. Sorprendida como me hallo de la cantidad de trucos, hechizos, terapias naturales y rituales que hace la gente para atraer la Buena Suerte, creo que es el momento idóneo para hablaros de las 10 reglas de la Buena Suerte.

El mágico libro del que os hablo, “La Buena Suerte: Claves para atraer la prosperidad” escrito por Álex Rovira y Fernando Trias de Bes, cuenta la leyenda de los caballeros Sid y Nott, que van en busca del éxito y la prosperidad. A través de una narrativa de fábula sobre las aventuras de estos intrépidos caballeros animados por Merlín, los autores van desgranando de una manera sencilla y fácil las 10 Reglas de la Buena Suerte.

David le preguntó a Víctor:

—     De acuerdo, dime: ¿Cuál es la diferencia entre la suerte y la Buena Suerte?

Víctor meditó antes de contestar:

—Cuando a vuestra familia os tocó una herencia, tuvisteis suerte. Pero esa suerte no depende de uno, por eso tampoco dura demasiado. Solo tuviste algo de suerte, por eso ahora no tienes nada. Yo, en cambio, me dediqué a crear suerte. La suerte, a secas, no depende de ti. La Buena Suerte, solo depende de ti. La verdadera, es esta última. La primera, sencillamente, no existe.

David no podía dar crédito a lo que estaba oyendo.

—     ¿Me estás diciendo que la suerte no existe?

—Bueno… Si quieres digamos que sí que existe, pero es demasiado improbable como para esperar que te ocurra a ti. Y, en ese caso, no dura demasiado, es efímera. ¿Sabías que casi el 90% de las personas a las que les ha tocado la lotería, no han tardado más de diez años en arruinarse o en volver a estar como antes estaban? En cambio, la Buena Suerte es posible siempre que te lo propongas. Por eso se llama la Buena Suerte, porque es la Buena, la de verdad.

(Extracto del libro La Buena Suerte: Claves para atraer la prosperidad)

Descubre las 10 reglas de la Buena Suerte y ¡Aprende a crearla!

Descubre las 10 Reglas de la Buena Suerte

1ª Regla de la Buena Suerte: La suerte no dura demasiado tiempo, porque no depende de ti. La Buena Suerte la crea uno mismo, por eso dura siempre.

Esa es la principal diferencia entre la suerte y la Buena suerte. La suerte es aleatoria y no te va a sonreír eternamente. La Buena Suerte depende exclusivamente de ti, por lo que tú decides si quieres hacerla permanente en tu vida.

La Buena Suerte es el resultado de la suma de preparación y oportunidad. Recuerda que el dinero que llega fácil, se va aún más fácil.

2ª Regla de la Buena Suerte: Muchos son los que quieren tener Buena Suerte, pero pocos los que deciden ir a por ella.

Es importante que sepas que no sólo tienes que tener iniciativa, sino que tienes que creer en ella.

Como bien dijo Séneca “No hay viento favorable para el que no sabe a dónde va…”

NADIE va a llamar a tu puerta con una oferta de trabajo que te cambie la vida. Sal de tu zona de confort y busca tu Buena Suerte.

3ª Regla de la Buena Suerte: Si ahora no tienes Buena Suerte tal vez sea porque las circunstancias son las de siempre. Para que la Buena Suerte llegue, es conveniente crear nuevas circunstancias.

Es tristemente conocido como nos quejamos habitualmente de los mismos problemas pero no hacemos nada por cambiarlos. Los aceptamos, nos resignamos, y nos compadecemos de nosotros mismos por “la mala suerte” que tenemos. Y así nos va. Las personas que creen tener mala suerte necesitan además que los demás se lo corroboren. Deja de quejarte. ¡Quizá te interese echar un vistazo a mi artículo!: 15 claves para mejorar la Inteligencia Emocional.

Es responsabilidad nuestra crear las circunstancias idóneas para atraer la Buena Suerte.

Walt Disney fue despedido de su trabajo porque “le faltaba imaginación”. Hoy en día lo consideramos el padre de la animación. ¿Qué hizo Disney? Simplemente cambió sus circunstancias. El pensamiento creativo y la meditación son básicos para hacernos preguntas acerca de nuestra vida (algunas probablemente incómodas) y nos planteemos y cambiemos nuestras circunstancias.

4ª Regla de la Buena Suerte: Preparar circunstancias para la Buena Suerte no significa buscar sólo el propio beneficio. Crear circunstancias para que otros también ganen atrae a la Buena Suerte.

Se generoso. Las buenas acciones con los demás atraen circunstancias favorables de Buena Suerte.

Lo que envías al mundo es lo que recibes. Se positivo, envía buenas vibraciones y las recibirás. Es una de las Leyes principales del Karma, y también funciona con la Buena Suerte.

5ª Regla de la Buena Suerte: Si dejas para mañana la preparación de las circunstancias, la Buena Suerte quizá nunca llegue. Crear circunstancias requiere dar un primer paso… ¡Dalo hoy!

No seas vago. Nunca va a ser el mejor momento para empezar a hacer deporte, dejar de fumar o comer más sano. Si buscas la circunstancia idónea esta no va a llegar nunca. Levántate del sofá y créala tú.

La Buena Suerte llega desde la acción, no sólo desde el pensamiento.

6ª Regla de la Buena Suerte: Aún bajo las circunstancias aparentemente necesarias, a veces la Buena Suerte no llega. Busca en los pequeños detalles circunstancias aparentemente innecesarias… ¡pero imprescindibles!

Se paciente y no desistas. El esfuerzo y la constancia son los mejores amigos de la Buena Suerte. persevera y triunfarás.

Dale la importancia que se merecen los pequeños detalles. Hay mil sitios webs con la misma información. Piensa en por qué prefieres uno y no otros, y data cuenta de que los pequeños detalles marcan la diferencia. Para que los pequeños detalles no te pasen desapercibidos, tienes que mostrar una actitud abierta y confiada.

7ª Regla de la Buena Suerte: A los que solo creen en el azar, crear circunstancias les resulta absurdo. A los que se dedican a crear circunstancias, el azar no les preocupa.

Y es que los que creen que merecen la suerte, piensan que no es necesario hacer nada para tenerla.

8ª Regla de la Buena Suerte: Nadie puede vender suerte. La Buena Suerte no se vende. Desconfía de los vendedores de suerte.

El verdadero éxito profesional, económico personal o social no es fácil de conseguirlo. Y quien te diga lo contrario miente.

9ª Regla de la Buena Suerte: Cuando ya hayas creado todas las circunstancias, ten paciencia, no abandones. Para que la Buena Suerte llegue, confía.

Steve Jobs afirmaba que sino confías y crees en lo que haces, abandonarás en cuanto las cosas se pongan un poco feas.

Picasso decía: “Que la inspiración llegue no depende de mí. Lo único que yo puedo hacer es ocuparme de que me encuentre trabajando.”

10ª Regla de la Buena Suerte: Crear Buena Suerte es preparar las circunstancias a la oportunidad. Pero la oportunidad no es cuestión de suerte o azar: ¡siempre está ahí! Crear Buena Suerte únicamente consiste en… ¡crear circunstancias!

Ahora que conoces estas 10 estupendas reglas, sólo te queda ponerlas en práctica. Te comparto un vídeo de uno de los autores del libro para que profundices un poquito más en el tema de la Buena Suerte.

Te deseo éxito en tu vida y en tus metas, porque la suerte es para los mediocres.

Cómo ser más inteligente: 10 estrategias que no te habían contado

Cómo ser más inteligente. ¿Podemos mejorar nuestra inteligencia, o viene configurada de serie en nuestro equipaje genético? ¿Te has preguntado alguna vez cómo podrías ser más inteligente? La neuropsicóloga Cristina Martínez de Toda echa por tierra mitos y te ayuda a conocer técnicas científicamente comprobadas que mejorarán tu cerebro y te ayudarán a ser más inteligente.

Como ser más inteligente

¿Qué es la inteligencia? La inteligencia se ha considerado tradicionalmente desde un plano unidimensional, desde un punto de vista meramente cognitivo, en el que tu cociente intelectual y por ende “tu inteligencia” era un número obtenido que determinaba tu futuro. El famoso IQ o IC en español era como un tatuaje de por vida.

Por suerte, hoy en día y gracias a la investigación científica podemos afirmar que las personas inteligentes poseen un compendio de muchas habilidades, tanto innatas como aprendidas.  En general, y sin entrar en diferentes constructos teóricos, podemos definir la inteligencia como la capacidad que tiene el ser humano para adaptarse al medio y resolver problemas.

Ahora bien, lejos del concepto tradicional de inteligencia como un único factor, actualmente se diferencian hasta ocho tipos de inteligencias diferentes; y son una serie de inteligencias interrelacionadas propuestas por el psicólogo Howard Gardner. De esta manera, Gardner diferencia entre:

–          Inteligencia lingüística

–          Inteligencia lógico-matemática

–          Inteligencia espacial

–          Inteligencia musical

–          Inteligencia corporal- cinestésica

–          Inteligencia naturista

–          Inteligencia intrapersonal

–          Inteligencia interpersonal

¿Cómo ser más inteligente? Gracias a esto, por fin podemos desterrar el mito de que el que es bueno en matemáticas es necesariamente más inteligente que los demás. Y viceversa. Una persona que tiene una habilidad sorprendente tocando un instrumento musical, puede tener dificultades para expresarse con un vocabulario rico y variado. Si quieres conocer más acerca de la Teoría de las Inteligencias Múltiples no te pierdas este artículo: ¿Conoces la teoría de las Inteligencias Múltiples? 8 tipos de inteligencia según Gardner.

No podemos olvidar la Inteligencia Emocional, que también juega un papel fundamental en nuestra adaptación al medio y solución de problemas. Para que profundices en este concepto tan importante y aprendas un poquito más sobre él te invito a que leas mi artículo: 15 claves para mejorar la Inteligencia Emocional: Una guía imprescindible.

En definitiva, nuestra inteligencia es un constructo complejo formado por una serie de habilidades y talentos que nos permiten adaptarnos al medio de una manera eficaz, garantizando nuestra supervivencia.

“Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es estúpido. Albert Einstein”

Además, la investigación pone de relieve que la inteligencia no es un constructo estático e inmutable, sino que puede variar, tanto para bien como para mal. Gracias a la plasticidad cerebral, nuestro cerebro puede reforzar o dejar en desuso conexiones entre neuronas según su uso.

Gracias a la plasticidad cerebral o neuroplasticidad podemos potenciar nuestra inteligencia, el cerebro puede cambiar su estructura y funcionamiento. La plasticidad cerebral nos permite crear nuevas conexiones cerebrales y aumentar los circuitos neuronales, mejorando su funcionalidad.

Si algo nos ha enseñado la neurociencia y el estudio de la plasticidad cerebral es que cuanto más usamos un circuito neuronal, más fuerte se hace.

“Estamos aquí para darle un mordisco al Universo. ¿Sino, para qué estamos aquí? Steve Jobs.

¡Vamos a por una serie de consejos para aprovecharnos de esta plasticidad cerebral y sacar el máximo potencial a nuestra capacidad intelectual!

Cómo ser más inteligente: 10 consejos que nunca te han contado

1-  Para ser más inteligente ten un cerebro hambriento

¿Te has preguntado alguna vez cómo ser más inteligente? Perfecto, ese es el primer paso. Desea el conocimiento. Se curioso. Si no sabes cómo vuela un avión, documéntate acerca de ello. Si te fascinan los trucos de magia, intenta aprenderlos y descubrir el truco. Devora documentales.

Alimenta a tu cerebro de información y conocimientos interesantes para ti, no ya por obtener sabiduría, sino por el simple hecho de sentirte bien contigo mismo.

Recuerda que tu cerebro necesita fomentar y utilizar las conexiones neuronales para estar en su pleno rendimiento, por lo que  cualquier información nueva ayudará a tu agilidad mental en memorización y recuperación.

Nunca te vayas a la cama sin haber aprendido algo nuevo.

2-  Para ser más inteligente lee más, ¡mucho más!

Está científicamente demostrado que la lectura, además de enriquecer nuestro vocabulario y por consiguiente aumentar nuestra inteligencia lingüística, nos ayuda a desarrollar nuestra imaginación y nuestro cerebro vuela, sumergiéndonos en las historias, y sintiendo y empatizando con los personajes, no sólo mejora nuestra inteligencia lingüística, sino también la inteligencia intra-personal y la inteligencia emocional. Si quieres ser más inteligente, devora libros. Leer es una de las actividades de gimnasia cerebral más recomendadas.

3- Mejora tus técnicas de asertividad y mejorará tu inteligencia

¿Cómo ser más inteligente? Como ya sabes, la inteligencia emocional es como mínimo tan importante para el éxito en la vida como la inteligencia racional. Trabajar y mejorar tu inteligencia emocional mejorará notablemente tu capacidad intelectual para adaptarte al medio y resolver los problemas que te surjan de la manera más eficaz.

No te pierdas mi artículo técnicas de asertividad para mejorar tus habilidades sociales, en el que aprenderás una serie de trucos para manejar tu vida personal con una alta inteligencia emocional.

4- Para mejorar tu inteligencia haz las cosas de manera difícil

¿Cómo ser más inteligente? Te parecerá una tontería, pero cepillarte los dientes con la mano contraria es una buena forma de entrenar tu cerebro. Cuando hacemos cualquier rutina de una manera diferente, obligamos a nuestro cerebro a obtener rutas diferentes para obtener el mismo resultado. De esta manera evitamos la oxidación neuronal y conseguimos habilitar y fortalecer nuevas conexiones.

5-  No delegues tanto en la inteligencia en subcontratada

La inteligencia subcontratada es aquella en la que estamos inmersos hoy en día. Con sólo pulsar un botón obtenemos 83645776 definiciones y maneras de hacer las cosas y resultados.

¿Cómo ser más inteligente? Debes evitar dejar toda tu actividad intelectual en mano de los traductores, gps, calculadoras, o buscadores de internet. Deja de ser un vago intelectual, aunque la sociedad te lo ponga tan fácil.

¿Hace cuanto que no haces una operación matemática, por ejemplo dividir el precio de la cena entre los amigos de cabeza?

6- Entrena tu cerebro con CogniFit

Este programa de estimulación cerebral está validado por la comunidad científica, y ha sido diseñado por un completo equipo de neurólogos, y psicólogos cognitivos, que estudian los procesos de plasticidad sináptica y neurogénesis. Únicamente son necesarios 15 minutos al día (2-3 días por semana) para estimular las capacidades y procesos cognitivos.

CogniFit es una herramienta profesional de entrenamiento cerebral accesible vía online y muy fácil de utilizar. A través de diferentes juegos clínicos, la herramienta evalúa las debilidades y fortalezas cognitivas de la persona, y propone automáticamente un régimen de entrenamiento cognitivo adaptado a la las necesidades únicas de cada individuo.

¡solamente tienes que registrarte! todos sus juegos están basados en estudios clínicos y baterías profesionales de estimulación y rehabilitación neuropsicológica. Han sido creados por profesionales para ayudarte a poner a prueba tu capacidad mental y retar a tu cerebro. Los diferentes ejercicios interactivos, se presentan como entretenidos juegos mentales que puedes practicar a través del ordenador. Después de cada sesión, CogniFit presentará un gráfico detallado con la evolución de tu estado. ¡Empieza hoy mismo!

7- Para ser más inteligente habla contigo mismo

Aunque tradicionalmente se ha asociado a las personas que murmuran (o gritan) solas como dementes, la ciencia ha demostrado que el auto-diálogo es muy beneficioso para tu actividad cerebral. Cuando nos dirigimos auto-instrucciones a nosotros mismos, conseguimos simplificar y resumir la tarea que tenemos entre manos, optimizando nuestros recursos y habilidades para resolver el problema de una manera eficaz.

¿Cómo ser más inteligente? No lo dudes y háblate de vez en cuando. Tu cerebro te lo agradecerá.

8- ¿Cómo ser más inteligente? Utiliza Twitter

Como lo lees. Estudios recientes han demostrado que twittear ayuda y mejora nuestra capacidad de síntesis. En Twitter, tenemos que resumir y sintetizar nuestra opinión sobre algo de una manera concisa y coherente en tan sólo 140 caracteres.

Si no quieres utilizar Twitter, puedes simplemente coger papel y lápiz y plantear un pensamiento con esa limitación de espacio. Si lo haces a menudo te sorprenderás de como poco a poco consigues decir en pocas palabras lo que pasa por tu mente.

9- Para ser más inteligente, aprende otro idioma

Sí, es un consejo muy manido, pero yo lo reitero porque realmente te va a ayudar. Ser bilingüe tiene muchas ventajas. Lo ideal es aprender un segundo idioma desde niños.

Cuando aprendes un nuevo idioma, aumenta la densidad de la materia gris de tu cerebro, e intercalas tareas mentales mejor que las personas que sólo saben un idioma. Pensar en otro idioma nos ofrece otro punto de vista y por ende soluciones distintas para un mismo problema, ya que el lenguaje estructura nuestro pensamiento.

Del mismo modo, ver la televisión y leer en un idioma diferente mejora la plasticidad cerebral y te ayuda a ser más inteligente. Cómo ser más inteligente: ¿Por qué no pruebas a ponerte las series o películas en versión original?

10 – ¿Cómo ser más inteligente? Rodéate de personas inteligentes

Dicen que todo se pega, menos la belleza. Si estás rodeado de personas inteligentes, tú mismo te reforzarás para ser más inteligente: Para seguir la conversación o decir tu opinión sobre el tema del que estáis hablando. Además, el rodearte de personas inteligentes hace que cada día puedas aprender algo nuevo e interesante. Si por el contrario en tu entorno habláis de cosas tan trascendentes como el famoso de turno, probablemente tu cerebro se oxide, convirtiéndote en un zombie de cerebro lavado más. Cómo ser más inteligente: Huye de personas banales e intrascendentes, intenta ver menos la tele y leer y viajar más. Tu cerebro te lo agradecerá enormemente.

Cómo ser más inteligente: Recuerda que para ser más inteligente se requiere esfuerzo y dedicación. Mejorar tus capacidades cognitivas para ser más inteligente no es tarea fácil, pero si muy satisfactoria. Anímate poniendo en práctica estos consejos; ¡Y presume de cerebro!

Niño inteligente: 10 consejos para que tu hijo desarrolle todo su potencial intelectual

¿Cómo criar a un niño inteligente y feliz? A los padres les preocupa el desarrollo de sus hijos, y más cuando tiene que ver con su desarrollo intelectual. Todos queremos que nuestros hijos sean inteligentes, pero pocos saben cómo fomentarlo. Aquí te desvelamos una serie de consejos para criar a un niño inteligente.

La inteligencia es una cualidad muy deseada. Parece que las personas más inteligentes son las que tienen más éxito en la vida. Aunque esto no siempre es así. En el éxito intervienen otros muchos factores. Pero lo cierto es que la inteligencia nos ayuda mucho. ¿Qué podemos hacer para fomentar la inteligencia en nuestros hijos?

Cómo criar a un niño inteligente

¿Qué es la inteligencia?

La inteligencia puede definirse como la capacidad de adaptarse al medio y resolver eficazmente los problemas que nos encontramos. Es un habilidad mental implicada en el razonamiento, en el aprendizaje, en la percepción de relaciones entre las cosas.

De alguna manera, la inteligencia es una garantía de supervivencia. Los seres humanos nos habríamos extinguido de no haber sido por nuestra inteligencia.

La inteligencia es un concepto controvertido y existen multitud de teorías que la explican. Inicialmente se pensaba que existía un factor general que explicaba la inteligencia básica (factor g). En esta época se decía que “la inteligencia es lo que miden los test de inteligencia (CI)”. Esta es una definición tautológica que no aporta nada de información, y deja clara la ignorancia y el poco consenso acerca de lo que es la inteligencia.

Pero más tarde, los psicólogos establecieron que la inteligencia es un concepto mucho más complejo que eso, y no podía determinarse a partir de un método tan simplista. Algunos psicólogos dividieron la inteligencia en categorías. Una las teorías más conocidas es la de las inteligencias múltiples de Howard Gardner. Según Gardner, tenemos 7 tipos de inteligencia: musical, lógico-matemática, lingüistica, espacial, interpersonal, intrapersonal y corporal-cinestésica.

Consejos para criar a un niño inteligente

1. Cuida la alimentación

¿Como criar a un niño inteligente? El desarrollo del niño comienza en el vientre materno. Es ahí donde los genes y el ambiente uterino influido por la conducta de la madre van a tener un gran peso en el desarrollo posterior, tanto físico como cerebral y cognitivo.

La alimentación de la madre durante el embarazo influye en el desarrollo cognitivo del niño, según un estudio. Además, alimentar al bebé con leche materna es la mejor garantía de un correcto desarrollo físico y mental. Según este  estudio, alimentar a tu hijo con leche materna, realmente aumenta los niveles de inteligencia.

Además se ha visto que una malnutrición durante los primeros años del niño conduce a un menor cociente intelectual y a conductas agresivas y antisociales. Es importante cuidar el cerebro de los niños.

Niño inteligente: Cuida su alimentación

2. Promueve la actividad física

Una recomendación clave para fomentar la inteligencia del niño/a es la actividad física. El ejercicio estimula el desarrollo cognitivo. En concreto en un estudio de la Universidad de Griffith, se ha visto que los niños que aprenden a nadar con temprana edad adquieren antes un gran rango de habilidades. Además de adquirir antes hitos físicos del desarrollo (aprender a andar, control de esfínteres…), también puntuaban más alto en pruebas viso-motoras como cortar papel, colorear, trazar líneas y forma y muchas pruebas relacionadas con las matemáticas. También su expresión oral era mucho mejor.

3. Llévale a la guardería

Llevar a tu hijo a la guardería puede ayudarle a ser un niño más inteligente. Un contacto temprano con ambientes que estimulen el lenguaje, que le lleven a relacionarse con otros niños, desarrollar la sociabilidad y fomentar su independencia tienen un impacto positivo en su rendimiento e inteligencia posterior.

4. Anímale a ir a clases de música

Bastantes estudios (como este y este) apuntan a que un entrenamiento musical temprano puede incrementar el desarrollo intelectual de los niños preescolares. En concreto, influye positivamente en la memoria, en habilidades de lectoescritura, habilidades visoespaciales y espacio-temporales.

Este otro estudio enfatiza la importancia de que el niño disfrute con estas clases. Todos estos beneficios del aprendizaje musical sólo se obtendrán si es una experiencia placentera. Por ello, anímale a ir a clases de música, no le obligues.

Cómo criar a un niño inteligente: Anímale a ir a clases de música

5. Motívale

Motívale a esforzarse, a aprender de los errores y a no rendirse. Estas son una de las claves para el éxito. Enséñale que no pasa nada por equivocarse, si luego aprendemos de los errores. Prémiale el esfuerzo, no por lo resultados: “Se nota que te has esforzado y has estudiado mucho para este examen. Sigue así”. No dejes que se rinda a la primera dificultad: “Es una tarea difícil, pero si te rindes tan pronto no conseguirás lo que deseas. Prueba a hacerlo de otra manera”.

6. Lee con tu hijo

Criar a tu hijo en un ambiente estimulante es uno de los factores clave para fomentar su desarrollo intelectual. Leer cuentos con él, además de propiciar el gusto por la lectura, le va a enseñar valores, incentivará su imaginación, estimulará la adquisición del lenguaje y fomentará la reflexión. Además, no deja de ser tiempo de calidad en familia, que tiene un impacto positivo en su desarrollo emocional.

7. Selecciona juegos estimulates

¿Cómo criar a un niño inteligente? No hay mejor manera de desarrollarse cognitivamente que mediante el juego. Pero, ojo, hay juegos mejores que otros. Fomenta el uso de juegos educativos, constructivos, que fomenten el razonamiento y la imaginación. Por ejemplo, son ideales los juegos de construcción tipo lego, juegos de memoria como el juego de las parejas, puzles…  A veces los juegos más sencillos son los más divertidos. Dale una caja grande y que se imagine qué puede ser (un cohete, una casa, un barco…). Aquí puedes encontrar una lista de juegos de siempre que ayudan a estimular las capacidades psicomotoras de los niños.

Existen programas específicos que permiten, a través del juego, evaluar y estimular el cerebro de los más pequeños. La plataforma educativa de neuroeducación de CogniFit está dirigida a medir y mejorar más de 20 funciones cognitivas fundamentales que abarcan el área de la atención, memoria, planificación, etc…

Estimula el juego

8. Háblale

¿Cómo criar a un niño inteligente? Tanto si es pequeño y no ha adquirido el lenguaje todavía, como si ya lo tiene, la comunicación es esencial. Hablar con los niños más pequeños estimulan la adquisición del lenguaje y el aprendizaje de vocabulario nuevo. Cuando son mayores, hablar con ellos y preguntarles cómo están, cómo se sienten, qué es lo que más les ha gustado y lo que menos del día, les ayuda a ser más comunicativos y a expresar lo que sienten.

9. Fomenta la inteligencia emocional

Cultivar la inteligencia emocional de nuestros hijos es fundamental para un buen desarrollo. La inteligencia emocional es la capacidad de gestionar nuestras propias emociones y las de los demás.

Ayuda a tu hijo a reconocer sus sentimientos y lo que ello conlleva. Por ejemplo: “Se te ha roto el juguete, es un juguete que te gusta mucho y es normal sentirse triste y enfadado. Pero si estás mucho tiempo así no vas a poder disfrutar de los otros juguetes que tienes”. Tus palabras tienen un gran poder en ellos. Descubre el Efecto Pigmalión.

10. Un niño inteligente debe asumir responsabilidades

Dar a tu hijo pequeñas responsabilidades, siempre acordes a su edad, es muy beneficioso para el desarrollo de su independencia, capacidad de resolución de problemas, autoestima. Si acostumbras a tu hijo a dárselo todo hecho, pensará que no es capaz de hacer las cosas, aprenderá mucho más tarde a hacerlas, y crecerá siendo dependiente de los demás.

Déjale que coma solo desde el momento en que pueda sostener la cuchara, déjale que recoja sus propios juguetes, anímale a que piense para resolver los pequeños problemas a los que se enfrente…

11 consejos para desarrollar la inteligencia emocional de tus hijos

La inteligencia emocional es la capacidad que tenemos para conocer y manejar nuestras emociones y para poder interpretar los sentimientos de los que nos rodean. Es vital aprender a usar la inteligencia emocional desde que somos pequeños, para poder interactuar con los demás con seguridad y tener confianza en nosotros mismos. Por eso queremos darte una lista de 11 consejos para que ayudes a tus hijos en el desarrollo de esta capacidad.

Consejos para desarrollar la inteligencia emocional de tus hijos

1. Ayúda a tus hijos a expresar sus sentimientos

Muchas veces los niños no saben controlar sus emociones y llegan a gritar o a romper cosas. Es importante que les hagamos saber que hay otras formas de lidiar con nuestras emociones y que es preferible expresar lo que sienten hablando antes que con una rabieta.

2. Enséñales a fijarse unas metas

Ayuda a tus hijos a que se pongan sus propios objetivos y a ser constantes y responsables para cumplirlos.

3. Cultiva su empatía

Si quieres conseguirlo, tendrás que preguntarles sobre los sentimientos de los demás: ¿por qué crees que tu hermano está triste? ¿Crees que eso hace a tu madre feliz?

4. Favorece la comunicación con tus hijos

Es muy importante enseñar a los niños a expresarse y a preguntar las cosas que no entienden. Aprender a dialogar es un pilar básico de la educación infantil.

5. Controlar sus enfados

Los niños necesitan sobre todo cariño y afecto hasta que llegan a los 18 meses, así consiguen sentir seguridad para adaptarse a su entorno, manejarse y controlar sus miedos. Aunque hay que saber que pasados los 6 meses van a comenzar el desarrollo de emociones como la ira, por lo que también es importante enseñarles a controlar sus reacciones y a rectificar sus malos actos. Es necesario establecer unos límites y dialogar con los niños para razonar con ellos y que aprendan a controlar sus enfados.

6. Enséñales a reconocer emociones

Los niños empiezan a interactuar de forma más abierta cuando llegan a los 2 años, esta es la edad indicada para enseñarles a reconocer emociones básicas como la alegría y la tristeza. Para ello puedes mostrarles fotos o dibujos de caras y preguntarles qué emociones ven en ellos, así desarrollarán mejor su empatía y aprenderán a relacionarse.

7. Enséña a tus hijos a escuchar

Haz que tus hijos aprendan a escuchar y a no interrumpir mientras otros están hablando. Enséñales a escuchar activamente hablándoles con calma y preguntando si han entendido las cosas que les acabas de contar.

8. Muéstrales las emociones secundarias

Cuando un niño cumple 10 años, empieza a experimentar más emociones secundarias como la vergüenza y el amor. Hay que ser abierto a la hora de hablar de estos temas y tener una buena comunicación entre padres e hijos.

9. Intenta que el diálogo con tus hijos sea democrático

Hay que enseñar a los niños a que den su brazo a torcer y a admitir cuando otra persona tiene razón. Aprender a llegar a un acuerdo es algo muy importante para la vida familiar y adulta.

10. Aníma a tus hijos a interesarse por los demás

Haz que se preocupe por los sentimientos de los que le rodean, que llegue a interesarse por lo que siente su familia, para que con el tiempo pueda aprender a ser más empático con los que le rodean en otros ámbitos sociales.

11. Asegúrate de que tengan confianza para expresar sus emociones

Hay que dar seguridad a los niños para que puedan expresar sus preocupaciones y sentimientos, lo que les pone tristes y lo que les hace felices. Esto les enseñará a desenvolverse mejor en el colegio y en su entorno.