Archivo de la etiqueta: Neurociencia

Neurociencia y neuroeducación: ¿Qué es? y su impacto en la educación

La neurociencia, y en concreto la neuropedagogía, es un campo de la investigación e innovación que, en los últimos años, ha brindado a los profesionales de la enseñanza nuevos conocimientos, herramientas y recursos interesantes para la mejora y optimización de los procesos de aprendizaje en los sistemas educativos. Sin lugar a dudas, la neuroeducación se está conviertiendo en un pilar fundamental en la educación, sobre todo en relación a las necesidades educativas especiales.

Neuroeducación en necesidades educativas especiales.

La : El en la educación

El mundo de la neurociencia ha estudiado durante los últimos años el sistema nervioso y el cerebro tanto en sus aspectos estructurales como funcionales. Estos avances, por su parte, nos han permitido entender, entre otras cosas, el proceso de aprendizaje.

¿Puede la neurociencia mejorar el sistema educativo?

La considerada neuroeducación es capaz de ofrecer una visión responsable de los proyectos pedagógicos a través del conocimiento de los procesos cerebrales.

Esta rama de la neurociencia es relativamente moderna. Sin embargo, ha realizado interesantes avances en la aplicación de estudios neurocientificos en diferentes sistemas educativos.

¿Cómo aprende nuestro cerebro?

Es importante destacar que cada cerebro es único, sin embargo, su anatomía, procesos y funciones son relativamente generalizables. El cerebro es capaz de aprender a través de patrones que interioriza cuando ve la necesidad de hacerlo. A parte de esto, los estímulos emocionales, los cuales interactúan con las habilidades cognitivas, también llevan a cabo un papel muy importante. Existen diferentes estudios científicos que demuestran cómo la sorpresa, la motivación, el deporte, la novedad, o el trabajo en equipo, favorecen y fomentan el aprendizaje.

Por otro lado, es importante destacar que el cerebro es capaz de aprender a través de distintos estilos o vías. De hecho, existen diferentes teorías, por ejemplo la de inteligencias múltiples, que nos permiten desarrollar sistemas de enseñanzas diversos a través de alternativas de aprendizaje.

La neurociencia y su avance

Sistema actual

En la actualidad, no contamos con un proyecto estratégico consolidado, por ello, es usual encontrar en las aulas diferentes sitemas conviviendo a la vez. Es decir, sistemas basados en las nuevas tecnologías con estrategias más tradicionales o clásicas.

Igualmente, nuestro mundo actual nos obliga a que, toda aquella reforma o avance en materia educativa, no sólo abarque aspectos en competencias, habilidades y conocimiento intelectual y cognitivo, sino que otorgue un desarrollo emocional y social competente.

Las necesidades educativas especiales

En los últimos años, aunque aún queda mucho recorrido, las reformas en el sistemas educativo han permitido el desarrollo de pedagogías integradoras y de calidad. En este sentido, los centros de enseñanza han asumido que la educación es el máximo motor del desarrollo humano y social. Esto ha llevado a que en todos los colegios se contemple un departamento dedicado a las “Necesidades Esducativas Especiales” (NEE).

Las necesidades educativas especiales

También es cierto, que la población que presenta dichas necesidades se ha visto incrementada. Se considera que un alumno o alumna presenta “Necesidades Esducativas Especiales” cuando presenta dificultades en el estudio correspondiente a su edad y requiere, determinados apoyos
especializados en el área de magisterio y psicología a lo largo de su escolarización.

Este tipo de necesidades pueden ser, además, transitorias o permanentes debido a limitaciones corporales, sensoriales, intelectuales, conductuales, emocionales, etc. En este sentido, es importante que cada una de estas modalidades se gestionen de forma individualizada y desde un marco de actuación adecuado.

Por este motivo, la neuropedagogía, es una herramienta que permite una mejora en relación al conocimiento del aprendizaje y puede ser un avance para la educación y sobre todo para las necesidades educativas especiales.

La neuropsicología y la neuroeducación en el sistema de enseñanza actual

En la actualidad, los sistemas educativas plantean grandes desafíos en la escolarización. Los avances de la neurociencia posibilitan grandes cambios y abren puertas a un sistema de aprendizaje adaptado al individuo.

Debido a sus avances en áreas como la memoria o la atención, incluir conocimientos de la neurociencia en el sistema educativo es un vía interesante para ayudar a potenciar las habilidades cognitivas de los estudiantes. Esto ocurre, sobre todo en aquellas personas con necesidades educativas especiales.

En resumen, teniendo en cuenta que la neurociencia hace referencia a un “conjunto de ciencias cuyo sujeto de investigación es el sistema nervioso, con particular interés en cómo la actividad del cerebro se relaciona con la conducta y el aprendizaje”, se vuelve sumamente útil para la enseñanza, y de ahí que muchos sean los que apoyen que esta tome relevnacia en la educación actual.

¿Cómo incluir la neurociencia en el sistema educativo?

La neuroeducación y el sistema educativo

Los educadores de la enseñanza deben ser capaces de comprender, desde las neurociencias, la influencia del cerebro en el aprendizaje. Así, las instituciones educativas podrían corregir sus estrategias educativas. De esta manera, estas influirían de forma positiva en el desarrollo del cerebro de los/as menores.

Los profesores deberían desarrollar actitudes que, a través de las palabras y las emociones, permitan un aprendizaje más adecuado. Los docentes con mayor inteligencia emocional son capaces de crear un clima en el aula que favorezca el aprendizaje.

Por un lado, en relación a las aulas de apoyo, las personas con necesidades educativas especiales necesitan de metodologías eficaces. Por otro lado, parece que la neuroeducación ofrece herramientas que pueden ayudar a mejorar su rendimiento y satisfacción.

Así, los profesionales deberían estudiar las dificultades presentes en el aula. Más tarde, investigar los estudios de neurociencia para dichas afecciones. Y, finalmente, desarrollar estrategias pedagógicas que mejoren el rendimiento de esos alumnos/as.

Qué es la sinestesia: ¿Puedes ver los sonidos, colores en los números o saborear las palabras?

¿Te imaginas poder oír colores, saborear sonidos o ver colores en letras o números? Pues así perciben el mundo las personas con sinestesia, una condición neuronal tan curiosa como poco común.

¿Qué es la sinestesia?

Aunque la prevalencia de la sinestesía varía bastante dependiendo del estudio, hay análisis que sugieren que el 13,95% de la muestra española estudiada experimenta algún tipo de sinestesia. ¡Y es posible que muchas de ellas ni lo sepan! De hecho, es bastante común que las personas que tienen sinestesia descubran esta cualidad por pura casualidad. ¿Podrías tener sinestesia?

“Para escribir una “R” lo que tenía que hacer era dibujar primero una “P” y luego añadir un trazo diagonal. Me encantó ver cómo con solo añadir una línea, se había transformado una letra amarilla en una letra naranja, y se lo comenté a mi madre, como si fuese algo normal.

– ¿Letra naranja? ¿Letra amarilla?, ¡Pero hija, te has vuelto loca, qué estás diciendo!

– Bueno, ya sabes, los colores de las letras…

Desde que yo podía acordarme, cada letra del alfabeto tenía un color diferente. Cada palabra tenía un color diferente; y también cada número. Los colores de las letras, palabras y números eran tan intrínsecos a ellos como sus formas.

Yo había dado por sentado que todo el mundo tenía las mismas percepciones que yo.”

Blue Cats

Para las personas sinéstetas es totalmente normal que cada letra del alfabeto, cada palabra y cada número tenga un color. Para ellos, ver por ejemplo las “R” naranja, o los lunes azules, es tan normal como para nosotros lo es que las cerezas sean rojas y la hierba verde.

¿Te imaginas una forma totalmente diferente de percibir la realidad? En el colegio nos enseñaron que hay 5 sentidos: oído, gusto, vista, tacto y olfato. Estos sentidos se perciben cada uno por un órgano diferente, en teoría. Pero, ¿qué pasaría si al tocar una superficie con una textura determinada escuchemos también un sonido? ¿Cómo se vería el mundo si se nos entremezclaran los sonidos? ¿Sería caos o una ventaja? Sigue leyendo para adentrarte en un mundo totalmente diferente.

¿Qué es la sinestesia?

Es un fenómeno por el cual la percepción sensorial se da simultáneamente por dos sentidos diferentes. Dos sentidos están asociados o interconectados. Por ejemplo al escuchar música veremos también colores (u olores), o asociaremos letras, números o nombres de personas a colores determinados, aunque puede implicar cualquiera de los sentidos. Una persona con un tipo de sinestesia es más probable que tenga también un segundo o un tercer tipo de este fenómeno.

Normalmente la sinestesia se da con dos de los cinco sentidos, aunque en ocasiones extremadamente raras puede ocurrir que tres de los sentidos se vean implicados.

Este fenómeno se da con mayor frecuencia en mujeres, es de entre 3 a 8 veces más probable en mujeres que en hombres, aunque no está clara la razón. También es más probable en personas zurdas. Si alguien de tu familia lo tiene es más probable que tú también lo tengas, por lo que es una característica heredada en cierta medida y parece estar asociada al cromosoma X. También suele ser frecuente en personas con autismo.

Este fenómeno es más habitual de lo que originalmente se pensaba. Hoy se cree que puede darse en un 4% de la población . Es posible que muchas personas que padecen el fenómeno no se den cuenta, lo vean como algo normal y no se paren a pensar si el resto de las personas ve el mundo como ellas.

Tipos de sinestesia

1- Sinestesia de tipo grafema a color: 

Este tipo de sinestesia es el más frecuente, ocurre en un 49% de las personas con sinestesia. Consiste en ver de un determinado color las letras, los números o las palabras.

Sinestesia Grafema-color. En este caso las letras también se asocian a una posición determinada en el espacio

2- Sinestesia de tipo música a color

Aparece en un 28% de los casos y consiste en ver colores y formas al escuchar música o sonidos.

3- Sinestesia de tipo léxico a gusto

Este tipo de sinestesia es extremadamente raro. Solo ocurre en un 4% de los casos. Consiste en saborear las palabras. Por ejemplo, una palabra que contuviera la letra “k” sabría a huevo, o “azul” sabría a tinta.

4- Sinestesia de tipo personificacion 

Este tipo de sinestesia es quizá uno de los más curiosos y más raros. Ocurre un 3% de los casos y consiste en percibir la “personalidad” de las letras o los números. Por ejemplo podríamos encontrar que la U es desalmada o el 4 es honesto.

5- Sinestesia de tipo emocional

Según un grupo de investigadores de la Universidad de Granada, las personas que reconocen “ver el aura” de otras personas son un tipo particular de sinestésicos. Estas personas identificarían caras familiares con colores específicos. Muchos de los llamados “curanderos” que afirman ver el aura de las personas podrían ser sinestésicos.

Se cree que este podría ser el caso del curandero “El Santón de Baza”. Según los investigadores este personaje popular tendría los siguientes rasgos:

  • Una sinestesia cara-color, mediante la cual, la zona cerebral encargada del reconocimiento facial estaría asociada con la zona que procesa los colores.
  • Un tipo de sinestesia que consiste en que al tocar a una persona es capaz de sentir la emoción que esta está experimentando.
  • Una alta capacidad empática, de poder sentir lo que sienten los demás.
  • Rasgos esquizotípico, cierta personalidad introvertida, aislada con tendencia a la paranoia y a las alucinaciones.

6- Sinestesia de tipo espacio-tiempo

Estas personas establecen una conexión muy fuerte entre los parámetros de tiempo y espacio. Perciben el fenómeno del tiempo como si tuviera una entidad física. Para ellos es como si de iconos de smartphone se tratara. Ven el tiempo en tamaños, formas e incluso colores diferentes.

7- Sinestesia de tipo tacto-espejo

En estos casos las personas experimentan en su propio cuerpo lo que otras personas están sintiendo físicamente. Por ejemplo, si observan a una persona tocando un cristal, sentirán en sus dedos el tacto liso y frío del vidrio.

8- Sinestesia de tipo tacto-emoción

Las personas sienten unas determinadas emociones al tocar superficies con unas texturas determinadas.

También se han encontrado casos de personas que pueden escuchar las formas, por ejemplo ver un triángulo puede sugerirle un determinado sonido o color. Hay otras que tienen una determinada sensación gustativa al escuchar un determinado sonido, o incluso que los olores tienen formas concretas (por ejemplo el olor del aire fresco es rectangular o el café tiene forma de nube)

Mecanismos cerebrales de la sinestesia

Según un estudio de la Universidad Nacional Australiana las personas sinestésicas tienen unas conexiones más fuertes entre diversas áreas cerebrales que normalmente no estaría interconectadas. Esto provoca que, cuando en el cerebro se activa una de esas áreas, también se active la otra en consecuencia.

Los expertos creen que todos nacemos con sinestesia, ya que tenemos un exceso número de conexiones neuronales, pero que las solemos perder a medida que vamos desarrollándonos, por un proceso que se denomina poda sináptica. Esto no ocurre en las personas sinéstetas.

Según Richard Cytowic el área cerebral implicada en la sinestesia es el sistema límbico, cuya función es la regulación emocional. Sin embargo se ha visto también que la corteza cerebral puede tener que ver en este fenómeno. Se ha visto que al escuchar música a las personas con sintestesia del tipo música-color, se les activa la zona de la corteza visual que procesa el color. Esto no sucede en personas no sinestésicas.

También hay ciertas drogas que pueden provocar sinestesia, como los hongos alucinógenos y el LSD. Estas drogas provocan una alta sensibilidad a estímulos visuales y sonoros, alteraciones en la percepción corporal, del paso del tiempo.

Famosos con sinestesia

La sinestesia es un fenómeno muy frecuente en artistas. Se piensa que las personas sinéstetas son especialmente sensibles y creativas. Esta es solo una lista de algunos personajes famosos con sinestesia, pero hay bastantes más.

Música- color

Frank Liszt: Este compositor, quien al escuchar música veía colores, le pedía a su orquesta que tocara “un poco más amarillo”.

W.A. Mozart: Al escuchar la nota Fa veía amarillo.

Wassily Kandinsky: Aunque nunca lo reconoció, según muchos expertos su obra se considera sinestésica por cómo utilizaba el color y las formas.

Jimmy Hendrix: En su tema Purple Haze, veía realmente una Niebla Púrpura.

Otros famosos con este tipo de sinestesia son, por ejemplo, Bob Dylan, Pharrel Williams, Nikolai Rimsky-Korsakov, Marilyn Monroe, Stevie Wonder o Friedrich Niechtze

Grafema-Color

Vladimir Nabokov: Este escritor ruso veía las letras de colores determinados. De pequeño se quejaba porque los colores que aparecían en su abecedario no correspondían con lo que él veía.

También Nikola Tesla tenía este tipo de sinestesia.

¿Cómo se diagnostica la sinestesia?

Aunque no hay unos criterios oficiales para diagnosticar esta condición neurológica el investigador Richard Cytowic ha establecido unas directrices para ello,  unos criterios que habría que cumplir para hablar de sinestesia.

  • La sinestesia se produce de forma involuntaria, rovocada por un estímulo sensorial.
  • Las experiencias sensoriales sinestésicas son proyectadas. Más que ver, por ejemplo, el color en el “ojo mental” (como cuando imaginamos cosas) se ve como si estuviera fuera de nuestro cuerpo.
  • Es un fenómeno duradero y genérico. Es decir, la asociación sensorial se mantiene en el tiempo, por ejemplo si con la nota musical “Mi” veo un color beige, mañana no veré un verde, sino que siempre veré ese color. Con genérico se refiere a que las personas sinestésicas al oír un sonido no verán imágenes elaboradas como un paisaje, sino formas o colores sencillos y básicos.
  • Suelen tener una gran memoria. Los sinestésicos tienen una gran memoria. Por ejemplo para recordar un nombre como Vivian, se acordarán más del color que les sugiere, verde, que del nombre en sí. Por tanto, los sinestésicos en general recuerdan más la asociación de segunda mano que el estímulo sensorial primario. Aunque tendrán muchas más claves para recordar que una persona sin sinestesia.
  • Son emocionales. La experiencia sensorial provoca intensas reacciones emocionales como sensaciones placenteras e incluso de éxtasis.

Test de sinestesia ¿Crees que puedes tener sinestesia? ¡Haz los ejercicios!

Una forma sencilla de saber si tienes sinestesia música-color: cierra los ojos y escucha una canción. ¿Puedes ver colores al escuchar ciertas notas o acordes musicales?

¿Puedes ver colores al escuchar ciertas notas o acordes musicales?

Si todavía tienes dudas de que tengas sinestesia la Universidad de Granada tiene un test de evaluación. Pincha aquí.

Escucha este Podcast de Radio Nacional para saber más. También puedes hacer click aqui.

https://mvod.lvlt.rtve.es/resources/TE_SCGERGE/mp3/2/0/1467142252802.mp3?_=1

Estrés en el embarazo ¿Cómo puede afectar al bebé?

Estrés en el embarazo ¿Cómo puede afectar al bebé? Puede ser que durante el embarazo estés pasando por un mal momento personal, o laboral, o que incluso te sientas desbordada por todos los cambios que se avecinan: tu cuerpo cambia, tus emociones son como una montaña rusa, tu vida familiar y personal cambiará radicalmente… A veces nos adaptamos bien a estos cambios, otras veces pueden convertirse en una fuente de estrés en nuestra, ya de por sí, ajetreada vida.

Muchos estudios han investigado las consecuencias del estrés durante el embarazo, y ponen la voz de alarma sobre lo perjudicial que puede ser para nuestros bebés. ¿Crees que puedes estar sufriendo estrés? ¿Te preocupa cómo puede afectar toda esta tensión al bebé? ¿Nos afecta igual a todas? Tranquilas, en este post vamos a intentar dar respuestas a estas cuestiones.

Estrés en el embarazo. ¿Cómo puede afectar al bebé?

¿Qué es el estrés? ¿Por qué podemos sufrir estrés en el embarazo?

Lo primero que tenemos que entender es que el estrés no es algo malo per se, sino una respuesta fisiológica normal ante estímulos que percibimos como amenazantes. Niveles de estrés moderados no nos hacen ningún daño.

Ante una situación amenazante, nuestro organismo empieza a segregar cortisol y adrenalina que permiten enviar energía a nuestros músculos para dar una respuesta adecuada a la situación estresante, ya sea de afrontamiento y/o de huida. Cuando la situación estresante ha pasado, el cuerpo elimina la cantidad sobrante de cortisol y aquí no ha pasado nada.

Lo malo es cuando ese estrés es prolongado, o de mucha intensidad. El estrés crónico puede darse por múltiples causas: cuando sentimos una fuerte presión en el trabajo, o sufrimos maltrato en la pareja, o fallece un familiar cercano, o tenemos que cuidar de una persona dependiente, o incluso cuando sentimos rechazo o inseguridad por un embarazo. Cuando sufrimos estrés crónico de forma prolongada puede provocar consecuencias negativas para nuestro cerebro, nuestro organismo no puede eliminar ni equilibrar las concentraciones de cortisol (ni otras hormonas) en sangre, y esto puede provocar alteraciones en el sistema inmune, la memoria, la presión sanguínea, la fertilidad, pérdida ósea, migrañas… y afectar negativamente al bebé.

¿Significa esto que nos debemos sentir culpables por sentir estrés y/o no controlarlo? Evidentemente no. Nadie tiene la culpa, ni nos hemos de sentir culpable, si un familiar se muere, ni tampoco si nos despiden del trabajo durante el embarazo. Es absurdo. Lo que sí podemos, es ser un poco más conscientes, incluso antes del embarazo, de cuán importante es nuestro propio bienestar y hacernos cargo de él. ¿Podemos hacer pequeños cambios para vivir más relajados y conocer algunas claves para ser feliz? ¿Ir a yoga? ¿Practicar meditación mindfulness? ¿Dedicarnos un tiempo para nosotras mismas algún día de la semana?

Estrés embarazo como puede afectar al bebe

¿Cómo afecta el estrés al bebé?

La mayoría de investigaciones encuentran que el estrés continuado puede tener efectos nocivos para el bebé. Aunque no debemos alarmarnos, puesto que la incidencia de los efectos negativos que produce el estrés en nuestro bebé es muy muy baja. Y, recuerda, ante todo, si estás preocupada, te recomendamos que acudas a tu médico. Algunos de los efectos que se han observado son:

1- Complicaciones obstétricas:

Una mayor incidencia de parto prematuro y de bajo peso al nacer son las consecuencias que más consistentemente se han asociado al estrés materno intenso durante el embarazo. Las hipótesis que se manejan es que los altos niveles de cortisol, pueden reducir el aporte sanguíneo a la placenta e inducir el parto prematuro.

Otros estudios han relacionado la carga laboral (con jornadas de más de 32 horas semanales) de mujeres en el primer trimestre de embarazo con un incremento en las tasas de bebés nacidos con bajo peso. Por lo que reducir la jornada laboral podría ser beneficioso incluso para las mujeres en el primer trimestre, no solo el último. Cabe destacar que aunque algunos estudios encuentran esta asociación, en las revisiones (análisis de varios estudios a la vez) estas asociaciones son débiles y pueden depender de otros factores.

2- Aborto espontaneo:

Algunos estudios han mostrado una asociación entre el estrés materno durante el embarazo y la muerte fetal. En un estudio en Dinamarca observaron que el riesgo de aborto espontaneo aumentaba un 80% en las mujeres sometidas a un fuerte nivel de estrés comparado con las que sufrían un estrés moderado. Sin embargo, no hay que alarmarse porque la incidencia de muerte fetal es baja, por lo que no hay que obsesionarse con esto.

3- Problemas en el desarrollo neurológico:

La exposición a dosis elevadas de estrés durante el embarazo puede provocar un desarrollo neurológico inadecuado. El estrés durante las primeras semanas de embarazo se ha asociado a muerte neuronal, inhibición del desarrollo dendrítico, deficiencias en el desarrollo del cuerpo calloso y del cerebelo. Todo esto provoca problemas con el desarrollo cognitivo e intelectual de los niños, sobretodo en cuanto al desarrollo del lenguaje y las habilidades lingüísticas.

4- Problemas emocionales y de conducta en el bebé y el niño:

Se han publicado varios estudios donde se asocia el estrés materno con problemas de atención, hiperactividad, ansiedad y problemas de conducta en los niños. Un estudio del Imperial College of London señala que la magnitud de los efectos es clínicamente relevante, ya que explica el 15% de los problemas emocionales y/o conductuales que se ven en los niños. Otros estudios

Aunque se cree que el mecanismo que explica estos problemas podría estar relacionado con los niveles de cortisol durante el embarazo, todavía no está claro y los expertos creen que otros factores, como la alimentación, podrían jugar un papel importante.

4- Alteraciones congénitas: 

Las madres que sufren un evento altamente estresante durante el primer trimestre del embarazo tienen hasta 8 veces más riesgo de que su bebé padezca una alteración congénita como el labio leporino o alteraciones cardíacas que las que no. A pesar del alto riesgo, la incidencia general es baja (0,65% para todos los embarazos y un 1,18% para embarazos bajo estrés extremo), por lo que no hay que alarmarse.

Todo sobre la neuroeducación: Qué es, para qué sirve, y cómo aplicarla en la escuela y en casa

 ¿Qué es la neuroeducación, para qué sirve?  La neuroeducación o neurodidáctica es una nueva visión de la enseñanza que se basa en aportar estrategias y tecnologías educativas centradas en el funcionamiento del cerebro. Esta nueva disciplina educativa fusiona los conocimientos sobre neurociencia, psicología y educación, con el objetivo de optimizar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Aquí te explicamos todo sobre la neuroeducación: qué es y para qué sirve. También te damos algunos consejos para aplicar en el aula y en casa. La neuroeducación cambiará la forma en la que los niños estudian y aprenden ¡Aprovecha los descubrimientos sobre cómo el cerebro adquiere nuevos conocimientos para educar mejor! 

¿Qué es la neuroeducación?

¿Qué es la neuroeducación o neurodidáctica? Definición y concepto

La neurodidáctica, también denominada neuroeducación puede definirse como una disciplina puente entre la neurología y las ciencias de la educación, en la que la psicología educativa tiene un papel clave.

Se trata de un proyecto de desarrollo científico en el que se quieren aunar los conocimientos que tenemos acerca de cómo funciona el cerebro con lo que se sabe acerca de los procesos educativos sobre el terreno. Normalmente, el ámbito en el que se centra la neuroeducación es la educación en ámbitos escolares y académicos.

La neuroeducación o neurodidáctica es un campo de actuación muy reciente, en el colaboran tanto educadores como neurocientíficos. En este campo emergente convergen especialidades como la neurociencia, la psicología, la ciencia cognitiva y la educación para mejorar los métodos de enseñanza y los programas escolares.

Es una dinámica de aprendizaje basado en neurociencias, cuyo propósito es aplicar todo lo que se sabe acerca de cómo el cerebro aprende y qué cosas estimulan el desarrollo cerebral al ámbito escolar.

Factores de la neuroeducación

Factores que intervienen en la neuroeducación

En neuroeducación y neurodidáctica se aplican todos los conocimientos que ha ido recopilando las ciencias cognitivas y la neurociencia durante los últimos 25 años. Algunos de los hallazgos más importantes se explican a continuación.

1- La plasticidad cerebral y neurogénesis

La plasticidad cerebral ha sido uno de los descubrimientos más relevantes en el campo de la neurociencia. El cerebro es “plástico”, es decir, tiene una gran capacidad de adaptación durante toda la vida. Además es capaz de crear constantemente nuevas neuronas y conexiones entre ellas si se le provee de la estimulación adecuada.

2- Las neuronas espejo

Las neuronas espejo son un grupo de células cerebrales que se activan tanto cuando realizamos una acción como cuando observamos a alguien realizarla. Y no solo ocurre con acciones, sino también con las expresiones emocionales. Por ello se cree que son la base de la empatía y de la adquisición del lenguaje. Los conocimientos sobre las neuronas espejo son muy importantes para la neuroeducación o neurodidáctica.

3- Emociones y aprendizaje

Las emociones interactúan con los procesos cognitivos, por ello una parte clave de la neuroeducación se refiere a manejar las emociones para que no solo no interfieran sino que beneficien el proceso de aprendizaje. Se pretende enseñar a los niños a ser conscientes de sus sentimientos y tomar el control de estos y de su conducta. Es importante que aprendan a reconocer cuando están enfadados, tristes y poder manejar esta emociones. Además, un alto nivel de estrés dificulta el aprendizaje, por ello es importante crear un buen clima de aprendizaje, sin estrés, y enseñarles a manejar la ansiedad.

Pero no solo gestionar las emociones negativas nos ayuda a mejorar nuestro rendimiento académico, sino que se sabe también que el aprendizaje de material que evoque emociones se aprenderá mejor y será más permanente. Esto es lo que se llama un aprendizaje significativo.

4- Dislexia y trastornos del aprendizaje

Los avances en trastornos del aprendizaje nos permiten, no solo a aportarles a estos niños un apoyo personalizado, sino a ofrecerles las mejores herramientas para que superen sus dificultades.

5 -Tanto la experiencia como la genética nos influyen

Desde casi los inicios de la psicología ha habido un debate muy fuerte acerca de si lo que somos se debe a nuestra experiencia o a nuestra genética. Hoy, la mayoría de los expertos coinciden en que ambas cosas son fundamentales para nuestro desarrollo. La genética va a sentar las bases de nuestras habilidades y capacidades, pero la experiencia va a actuar sobre ello. Los niños puede que tengan una serie de capacidades más o menos instauradas, que se les de mejor una cosa que otra pero esto es algo que siempre se puede entrenar y modificar.

Otros campos de investigación que se aplican a la educación son el entrenamiento en razonamiento, mejora en la memoria de trabajo, en la consolidación de la memoria, recuperación de recuerdos y tratamientos para problemas de aprendizaje.

En el siguiente vídeo se explican cómo los diferentes conocimientos de la psicología y neurociencia influye en el aprendizaje de los niños y qué puede aportar la neuroeducación en el aula.

CogniFit Plataforma Educativa líder de neuroeducación en el aula

La neuroeciencia y neurodidáctica cada vez tienen más peso en las escuelas que quieren optimizar sus procesos de enseñanza. La tecnología educativa de CogniFit, basada en la neuroeducación, se lleva aplicando en diferentes centros escolares en todo el mundo resultando altamente efectiva para todos los alumnos, pero sobre todo, para aquellos que tienen necesidades específicas o dificultades del aprendizaje.

CogniFit Neuroeducación en el aula, es una herramienta científica para educadores, diseñada para ayudar a identificar alguna de las causas neurológicas que pueden estar relacionadas con el fracaso escolar y rehabilitar las principales funciones cognitivas de los niños.

¿Cómo funciona? Lo primero que deben hacer los estudiantes es completar la evaluación cognitiva. Todos los juegos mentales de CogniFit Neuroeducación, han sido diseñados y validados clínicamente para identificar las debilidades y fortalezas cognitivas implicadas aprendizaje: Atención, memoria, percepción y razonamiento.

Utilizando los resultados de esta evaluación inicial, CogniFit programa automáticamente una dinámica de entrenamiento cerebral personalizado, diseñado específicamente para mejorar las necesidades cognitivas de cada estudiante.

El fracaso escolar es una de las preocupaciones más destacadas en el sistema educativo. Por eso es importante aplicar los conocimientos sobre el cerebro a la educación. Contar en los centros escolares con herramientas e iniciativas neuroeducativas que permitan integrar procedimientos para que todos los alumnos puedan desarrollar adecuadamente su potencial de aprendizaje.

Neuroeducación y neurodidáctica para educadores

El ámbito más directo para la aplicación de la neuroeducación o neurodidáctica es, por supuesto, la escuela. La escuela es el principal ambiente en el que los niños aprenden.

Los educadores deben comprender que a partir del conocimiento de cómo es el cerebro, cómo aprender, procesa, registra, almacena y recuerda la información, para así poder adaptar su estilo de enseñanza con el fin de optimizar el proceso de aprendizaje. También deben entender que la estructuración de la clase, sus actitudes, palabras y emociones influyen enormemente en el desarrollo del cerebro de sus alumnos y la manera en la que aprenden.

Sabemos que los conocimientos de neurociencia nos ayudan enormemente en el aula, pero ¿cómo aplicamos la neuroeducación o neurodidáctica al contexto educativo? Lo básico es que no se limiten a recibir pasivamente la información, sino que la manipulen, que participen activamente en su elaboración.

1. Crear un clima emocional positivo en el aula

Es muy importante que los maestros y educadores fomenten un clima positivo en el aula, donde se muestren cercanos y empáticos con sus alumnos. Es necesario que controlen su expresión emocional para que esta sea positiva, y así contagiar a sus alumnos. Hay que evitar el estrés excesivo en el aula. Un pequeño nivel de estrés es necesario para mantener a los alumnos motivados y activos. Sin embargo, altos niveles de estrés son perjudiciales para el rendimiento. También, enseñar a los alumnos a manejar su propio estrés y otras emociones negativas, puede ser muy beneficioso, no solo a nivel académico sino a todos los niveles.

2. Utiliza CogniFit neuroeducación en el aula

Esta tecnología educativa ha sido diseñada especialmente para docentes. Permite ayudar a educadores no especializados en neuroeducación ni psicopedagogía a analizar y mejorar los procesos de aprendizaje en el ámbito escolar. ¿En qué puede ayudarte CogniFit neuroeducación?

  • Aprender y profundizar sobre los procesos cerebrales implicados en el aprendizaje y neurodesarrollo
  • Implementar mejoras metodológicas y didácticas
  • Valorar a los estudiantes con objetividad científica para localizar debilidades cognitivas que puedan estar relacionadas con dificultades del aprendizaje y prevenir el fracaso escolar
  • Implementar mejoras metodológicas y didácticas para optimizar la enseñanza y enrriquecer la actividad docente
  • Corregir y reorientar dificultades del aprendizaje

3. Potencia el aprendizaje emocional

La emoción está muy ligada a la memoria. Aprendemos mucho mejor cuando la información nos evoca emociones. Por ello, una buena estrategia de neuroeducación, es crear conexiones emocionales dentro del contexto del temario a enseñar. Estas conexiones se pueden realizar con actividades específicas que conecten emocionalmente a los alumnos con el contenido. Por ejemplo se podrían fusionar las artes visuales e interpretativas, de forma que activen las respuestas emocionales, potenciando el aprendizaje.

4. Enseñar con diferentes estilos y desde diversas vías

Podemos potenciar el aprendizaje de cada alumno utilizando diferentes estilos de enseñanza, variando las actividades y los materiales. No todos os alumnos aprenden bien de la misma manera. Unos son más visuales, otros más corporales, etc. Utilizando imágenes, vídeos, actividades experienciales, interactivas, musicales… estamos utilizando la neuroeducación para estimular todos los sentidos. Así se aprenderá de forma más integral, beneficiando a todos tipos de alumnos.

5. Mantener un entorno físico óptimo

¿Cómo implementar estrategias de neuroeducación en el aula? Los alumnos aprenden mejor en determinados ambientes físicos. Tenemos una gran capacidad visual, y somos mejores atendiendo estímulos novedosos que de otro tipo. Por ello, aportando a la estructura del aula una dinámica de cambio, va a ayudar a que los alumnos atiendan mejor.  El cambio, el orden y la belleza, integrándolo en cada unidad de aprendizaje va a beneficiar su aprendizaje. Una música tranquila de fondo también puede ayudar a los alumnos a concentrarse, a relajarse y a sentirse cómodos. Una iluminación lo más natural posible también contribuye a mantener un espacio óptimo de aprendizaje. La oscuridad en el aula y las luces fluorescentes que aportan una iluminación artificial no es lo más adecuado.

6. Lleva a cabo la repetición pero de formas diferentes

Una de las mejores maneras de aprender y almacenar la información en la memoria a largo plazo es la repetición de la informaicón. Sin embargo, si el material a aprender es repetido de la misma manera puede ser extremadamente aburrido para los alumnos. Por ello, una buena estrategia de neuroeducación, es que la repetición del material se haga de diferentes formas y desde una variedad de actividades y experiencias. De esta manera podrán manipular la información desde diferentes modalidades.

Repetición de formas diferentes

7. Potencia el aprendizaje significativo

Es fundamental para un aprendizaje a largo plazo y para mantener la motivación en la escuela, que los niños comprendan la utilidad de aquello que están aprendiendo. El aprendizaje significativo se trata de aplicar los conocimientos al mundo real, el “¿para qué me sirve esto?”.

Una buena estrategia de neuroeducación en el aula es el uso de actividades en el mundo real, como investigar, diseñar experimentos, crear metáforas, analogías, examinar patrones de causa-efecto, analizar la perspectiva, realizar actividades artísticas que estimulen el pensamiento creativo.

6. Da feedback

El feedback, o retroalimentación es esencial para la neuroeducación y el proceso de aprendizaje. Dar retroalimentación, decir qué se ha hecho bien y qué se puede mejorar es básico para orientar el aprendizaje. No sólo vale con poner una nota numérica en los exámenes o remarcar los errores en rojo. Hay que señalar los errores de forma concreta, pero también señalar lo que se ha hecho bien. Así motivamos al alumnos y damos pautas concretas para que mejore.

Neuroeducación y neurodidáctica para padres

Los padres son el otro pilar en la educación de los niños. Por tanto, el conocimiento del funcionamiento del cerebro les va a ayudar a conectar con los niños a nivel educativo y afectivo. Van a poder motivar a sus hijos a aprender, a desarrollar todo su potencial y a mantener una salud mental óptima. Existen herramientas de estimulación cognitiva para toda la familia.

1. Potencia su aprendizaje cultivando su autoestima

Neuroeducación para padres: Una autoestima sana es fundamental para un aprendizaje óptimo. Saber que son capaces, que son válidos les va a mantener motivados para aprender y esforzarse. Es importante no compararles con otros niños o hermanos, ya que eso daña su autoestima y se verán continuamente presionados a comportarse de una manera alejada a quienes son de verdad. En lugar de eso, motívale y ayúdale a mejorar en ciertos aspectos. Descubre aquí formas de elogiar que potencian la autoestima en niños.

2. No frenes su creatividad

¿Qué es la creatividad? No nos damos cuenta, pero sin querer a veces frenamos la creatividad de nuestros hijos. No le interrumpas cuando esté jugando solos o estén muy atentos y motivados en algo. Permite que juegue con otros niños, que hagan actividades al aire libre. Tampoco es adecuado vigilarles, ya que cuando se sienten observado desaparece el impulso creativo y se les coarta la libertad de experimentar. Importancia del pensamiento creativo.

3. Ayúdale a aplicar los conocimientos a la realidad

Una buena estrategia de neuroeducación o neurodidáctica en casa, es que cuando ayudes a tu hijo con los deberes, ayúdale a ver cómo se puede aplicar eso que están aprendiendo a la vida real. Así, no solo podrán aprenderlo mejor, sino que descubrirán la utilidad de esos conocimientos.

4. Asegúrate que descansa bien para aprender mejor

Los padres deben aprender que un sueño de calidad es fundamental para un rendimiento y un aprendizaje óptimos. Durante el sueño descansamos y nos restauramos, pero también consolidamos todo lo aprendido. Así que, una buena estrategia de neuroeducación es asegurarte, no solo que duerme las horas adecuadas (un niño debería dormir entre 9 y 10 horas), sino también que su sueño es de calidad. Puede que tu hijo duerma mucho pero que no descanse bien. Estate atento a signos como apatía, desgana, irritabilidad, que pueden venir derivadas de un sueño insuficiente.

5. Un cuerpo activo aprende mejor

La actividad física potencia el aprendizaje. Si a tu hijo le gusta moverse mientras estudia o aprende algo, déjale que lo haga. Esto les ayuda a relajarse y a aprender mejor.

Practicar actividad física es una buena estrategia de neuroeducación, ya que ayuda a aprender mejor, porque activa y oxigena el cerebro. Antes y después de aprender la lección deja a tu hijo que corra, salte o simplemente que pasee. Las actividades deportivas extraescolares pueden ser una buena opción y, además, les ayuda a socializar, divertirse, relajarse y a reducir el riesgo de obesidad infantil.

Neuroeducación y dificultades del aprendizaje

La neuroeducación o neurodidáctica puede ayudar a los estudiantes con problemas de aprendizaje. Los conocimientos en neurociencia no solo nos ayudan a saber como un cerebro aprende, sino también como funcionan los cerebros con dificultades de aprendizaje.

Hay diversos tipos de problemas de aprendizaje, desde la dislexia al autismo, pasando por TDAH.

La neuroeducación o neurodidáctica nos permite adaptar la enseñanza para maximizar las posibilidades de aprendizaje de los niños a los que les cuesta mantener un rendimiento óptimo en el aula.

Es fundamental en casos de problemas de aprendizaje que, tanto en la escuela como en casa, se investigue bien acerca del caso al que nos enfrentamos, cuales son las dificultades del niño y que conozcamos muy bien cómo aprende el cerebro. De esta manera tendremos herramientas para adaptar la enseñanza en el aula y tener estrategias para potenciar su aprendizaje.

Mitos en neurociencia

Uno de los objetivos de la aplicación de los conocimientos neurocientíficos en la educación es romper una serie de mitos y creencias que los profesores y maestros tienen acerca del desarrollo del cerebro de los niños. Algunos de esos mitos son los siguientes:

  • Hay periodos críticos en los que DEBEMOS aprender ciertas cosas.
  • Sólo usamos el 10% del cerebro. Incluso se suele pensar que si usarámos el 100% de nuestro cerebro tendríamos superpoderes. Esta creencia tan extendida es totalmente falsa. Usamos todo nuestro cerebro.
  • Yo uso el cerebro derecho, tú el izquierdo. Aunque tenemos dos hemisferios cerebrales, eso no quiere decir que se use más uno u otro. Se sabe que cada uno tiene algunas funciones diferenciadas, pero todos nosotros usamos ambos por igual.
  • Escuchar a Mozart va a volver a tu hijo inteligente. Muchos estudios, como este, demuestran que es falso.
  • La multitarea es una buena forma de realizar el trabajo. Esto sabemos que no siempre es así y depende mucho de cada persona y sus características.

Pares craneales o nervios craneales: Qué son y qué funciones cumplen en el cerebro

Los pares craneales o nervios craneales nos permiten y facilitan realizar nuestro día a día de manera cómoda y eficiente, ya que llevan parte de la información de nuestros sentidos al cerebro y del cerebro a algunos de nuestros músculos y vísceras. Aquí te ofrecemos una pequeña guía para conocer un poco más a fondo qué son los pares craneales, su anatomía, su clasificación y su función.

Qué son los pares craneales o nervios craneales

Los nervios craneales, también conocidos como pares craneales, son 12 pares de nervios que pasan por unos pequeños orificios que se encuentran en la base del cráneo. Estos nervios se encargan de llevar información y conectar el encéfalo con diferentes partes del cuerpo (órganos sensitivos, motores, músculos, órganos, etc…)

Nuestro encéfalo está en continua comunicación a través de la médula espinal con casi todos los nervios pertenecientes al cerebro. Es decir, que si por ejemplo notamos que estamos pisando sobre algo suave, esa señal sería transmitida a través de los nervios que tenemos en las piernas, hasta llegar a la médula espinal y de ahí “hace el relevo” hasta que esa señal llegue al cerebro (orden aferente) y que en éste se emita la orden de seguir pisando porque es agradable. Esta nueva orden con sentido “descendente” o eferente saldrá de nuestro cerebro, pasando por la médula espinal y llegará de nuevo a los pies a través de las fibras nerviosas que salen de la misma.

En el caso específico de los nervios craneales o pares craneales lo que los hace únicos y especiales, es que salen directamente del encéfalo sin pasar por la médula espinal. Es decir, salen desde la parte inferior del encéfalo atravesando unos orificios situados en la base del cráneo para llegar a su lugar de destino. Curiosamente, estos nervios no sólo se dirigen a zonas propiamente entendidas como la cabeza sino que también se prolongan hacia partes como el cuello o la zona del tórax y abdomen (nervio vago).

Así pues, se podría decir, de forma general, que los pares craneales o nervios craneales constituyen la parte del Sistema Nervioso Periférico que relaciona el encéfalo con las estructuras craneales y cervicales, en sentido aferente, sensitivo y sensorial y también, eferente, motora y vegetativa. Y el resto de estímulos nerviosos aferentes y eferentes del Sistema Nervioso Central (SNC) con el resto del cuerpo se lleva a cabo a través de los nervios raquídeos.

Test Cognitivo Online de CogniFit: Evalúa de forma clínica y rápidamente tu funcionamiento cerebral, identifica debilidades y fortalezas cognitivas. Los resultados que proporciona este test neuropsicológico son muy útiles para ayudar a determinar si los cambios cognitivos que experimenta una persona son normales, o pueden ser reflejo de algún trastorno neurológico. Obtén tus resultados en menos de 30-40 minutos. CogniFit es la herramienta de evaluación cognitiva más recomendada y utilizada por profesionales.

Clasificación de pares craneales según posición o distribución y función

Se podría decir que el origen de la denominación de par craneal es debida a que son “parejas de nervios”. Es decir, son 12 nervios los que pertenecen al hemisferio izquierdo y sus semejantes que se encontrarían de forma simétrica, en el hemisferio derecho.

Los pares craneales o nervios craneales pueden ser clasificados o agrupados según dos criterios: el lugar del que parten y la función que cumplen.

2.1. Clasificación de pares craneales según su posición.

Tal y como se aprecia en la imagen anterior, los pares craneales o nervios craneales tienen un número romano asociado. Estos números van desde el 1 hasta el 12 correspondiendo en cada caso al par en cuestión.

Los pares craneales o nervios craneales que se originan:

    •  Por encima del tronco del encéfalo son el par I y par II.
    • Desde el mesencéfalo son el par III y IV.
    • Desde el Puente troncoencefálico (o Puente de Varolio) son los nervios craneales V, VI, VII y VIII.
  • A partir de Bulbo Raquídeo los pares craneales IX, X, XI y XII.

 2.2. Clasificación de pares craneales o nervios craneales según su funcionalidad.

    1. Función sensitiva: formada por los nervios craneales I, II y VIII.
    1. Asociados con la movilidad ocular y los párpados:  pares craneales III, IV y VI.
    1. Relación con la activación de los músculos de partes de cuello y lengua: nervios craneales XI y XII.
    1. Considerados con función mixta: pares craneales V, VII, IX y X.
  1. Como fibras de función parasimpática: III, VII, IX y X.

Los 12 Tipos de pares craneales y su función

Los pares craneales o nervios craneales tienen una función específica. En la imagen que se observa a continuación, se ve cómo con los números correspondientes a los pares craneales se puede llegar a conformar , con algo de imaginación también, lo que sería la cabeza de una persona. Los números están situados a modo de pista indicando la relación con la función que tienen. ¿Te atreverías a poder decir qué función tiene cada par craneal según su número en el dibujo antes de continuar leyendo?

Antes de comenzar, advierto que el orden con el que se va a explicar la función de cada par craneal o nervio craneal a continuación, es por razón de número romano perteneciente al nervio craneal de menor a mayor.

1. Nervio olfatorio (par craneal I)

Es un nervio sensorial, encargado de transmitir los estímulos olfativos desde la nariz hacia el cerebro. Su origen real está dado por las células del bulbo olfatorio. Es el par o nervio craneal más corto de todos.

2. Nervio óptico (par craneal II)

Este par craneal se encarga de conducir los estímulos visuales desde el ojo hasta el cerebro. Es decir, está compuesto por los axones de las células ganglionares de la retina, que llevan la información de los fotorreceptores al cerebro, donde posteriormente será integrada e interpretada. Se origina en el diencéfalo.

3. Nervio oculomotor (par craneal III)

Este par craneal es también conocido como nervio motor ocular común. Controla el movimiento ocular y es también el responsable del tamaño de la pupila. Se origina en el mesencéfalo.

4. Nervio troclear, o patético (par craneal IV)

Es un nervio con funciones motoras y somáticas que están conectados con el músculo oblicuo superior del ojo, pudiendo hacer que rote y que lo separe del globo ocular. Su núcleo también se origina en el mesencéfalo al igual que el nervio oculomotor.

5. Nervio trigémino (par craneal V)

Es un nervio considerado mixto (sensitivo, sensorial y motor), siendo el de mayor tamaño de todos los nervios craneales. Su función es llevar la información sensitiva a la cara, conducir la información a los músculos masticatorios, tensor del tímpano y velo palatino y recoger la sensibilidad de la cara y sus mucosas.

6. Nervio abducens (par craneal VI)

También es conocido como nervio craneal motor ocular externo. Es un par craneal motor, responsable de transmitir los estímulos motrices al músculo recto externo del ojo y por lo tanto, permitir que el ojo se pueda mover hacia el lado contrario de donde tenemos situada la nariz.

7. Nervio facial (par craneal VII)

Este par craneal es otro de los considerados mixtos, ya que consta de varias fibras nerviosas que realizan diferentes funciones como mandar órdenes a los músculos de la cara para poder crear expresiones faciales y también enviar señales a las glándulas salivales y lagrimales. Por otro lado, recoge la información gustativa a través de la lengua.

8. Nervio vestibulococlear (par craneal VIII)

Es un nervio craneal considerado sensorial. Se le conoce también como par craneal del nervio auditivo y vestibular conformando así vestibulococlear. Es el responsable del equilibrio y la orientación en el espacio y de la función auditiva.

9. Nervio glosofaríngeo (par craneal IX)

Es un nervio cuya influencia reside en la lengua y la faringe. Recoge la información de las papilas gustativas (lengua) y la información sensitiva de la faringe. Conduce órdenes a las glándula salival y diversos músculos del cuello que facilitan la deglución o la acción de tragar.

10. Nervio vago (par craneal X)

Este nervio es también conocido como neumogástrico. Nace en el bulbo raquídeo e inerva la faringe, el esófago, la laringe, la tráquea, los bronquios, el corazón, el estómago y el hígado. Al igual que el nervio anterior, influye en la acción de tragar pero también en mandar y transmitir señales a nuestro sistema autónomo pudiendo incluso ayudar a la regulación de nuestra activación y poder controlar los niveles de estrés o mandar directamente señales a nuestro sistema simpático y este a su vez a nuestras vísceras.

11. Nervio accesorio (par craneal XI)

Este par craneal es denominado a su vez como nervio espinal. Es un nervio motor y se podría entender como uno de los más “puros”. Se encarga del movimiento cefalogiro por su inervación del músculo esternocleidomastoideo y produce de esta forma la rotación de la cabeza hacia el lado opuesto, al mismo tiempo que la inclina hacia su lado. El nervio espinal también nos permite echar la cabeza hacia atrás. Así pues, diríamos que interviene en los movimientos de la cabeza y de los hombros.

12. Nervio hipogloso (par craneal XII)

Se trata de un nervio motor que al igual que el vago y glosofaríngeo intervienen en la musculatura de la lengua y en la acción de tragar.

El origen real y aparente de los 12 pares craneales

Cuando hablamos de los pares craneales podemos hacer referencia a dos tipos de orígenes: el origen aparente del nervio y el origen real del nervio.

En la imagen del inicio del artículo podíamos apreciar a simple vista desde qué parte del cerebro surgían los diferentes pares craneales. Esto es lo que consideramos el origen aparente, es decir, el punto desde el cual emerge el nervio desde la masa encefálica.

Por otra parte, tendríamos el origen real, que haría referencia a la ubicación de los cuerpos neuronales que dan origen a las fibras nerviosas que constituyen el nervio. Estos variarán dependiendo de la función que cumpla cada par craneal: motora o sensitiva.

A continuación se describen el origen aparente y el origen real de los 12 pares craneales:

  1. Nervio olfatorio (par craneal I):
    1. Origen aparente: A nivel de bulbo olfatorio.
    2. Origen real: Neuronas bipolares de la mucosa olfatoria.
  2. Nervio óptico (par craneal II):
    1. Origen aparente: Ángulo anterior del quiasma óptico.
    2. Origen real: Capa ganglionar de la retina.
  3. Nervio oculomotor (par craneal III):
    1. Origen aparente: Pedúnculo cerebral anteromedial.
    2. Origen real: Región pretectal.
  4. Nervio troclear o patético (par craneal IV):
    1. Origen aparente: Cara posterior de los pedúnculos cerebrales.
    2. Origen real: Núcleo en el pedúnculo cerebral.
  5. Nervio trigémino (par craneal V):
    1. Origen aparente: Cara posterolateral del puente a nivel del colículo inferior.
    2. Origen real: Ganglio de Gasser, núcleo principal en la calota de la protuberancia anular y núcleo accesorio en los pedúnculos cerebrales.
  6. Nervio abducens (par craneal VI):
    1. Origen aparente: Del surco bulboprotuberancial.
    2. Origen real: Núcleo protuberancial.
  7. Nervio facial (par craneal VII):
    1. Origen aparente: Surco del bulbo protuberancial.
    2. Origen real: Núcleo motor del nervio facial.
  8. Nervio vestibulococlear (par craneal VIII):
    1. Origen aparente: Borde inferior del puente.
    2. Origen real: Ganglios espinales.
  9. Nervio glosofaríngeo (par craneal IX):
    1. Origen aparente: Borde inferior del puente.
    2. Origen real: Núcleo dorsal glosofaríngeo, núcleo del tracto solitario, núcleo salival inferior y núcleo ambiguo.
  10. Nervio vago (par craneal X):
    1. Origen aparente: Surco posterolateral del bulbo.
    2. Origen real: Núcleo dorsal del vago, núcleo ambiguo y núcleo del tracto solitario.
  11. Nervio accesorio (par craneal XI):
    1. Origen aparente: Del surco colateral posterior del bulbo raquídeo.
    2. Origen real: Del núcleo bulbar y del núcleo medular.
  12. Nervio hipogloso (par craneal XII):
    1. Origen aparente: Surco preolivar.
    2. Origen real. Núcleo del hipogloso.

Antes de terminar, sería bueno que le echarais un ojo a este vídeo porque reúne las ideas básicas planteadas en este artículo y además al hacerlo, ¡seguro que os queda mucho más claro!

” Una imagen, vale más que mil palabras”