Adicción al deporte: Cuándo el deporte se convierte en un problema

El deporte es saludable, y a menudo se utiliza como herramienta de intervención para muchas problemáticas. Pero esa sensación de bienestar y euforia que la actividad física nos produce, a veces puede llevarnos a la obsesión. En este artículo te contamos qué es la adicción al deporte, las causas, las consecuencias, cómo detectarlo y cómo superarlo.

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Todo sobre la adicción al deporte

¿Qué es la adicción al deporte? Definición

Existen muchos beneficios físicos y psicológicos de la actividad física, sin embargo, si se nos va de las manos puede llegar a convertirse en una obsesión.

La adicción al deporte es una obsesión con el ejercicio físico. A menudo se relaciona con trastornos de la imagen corporal (trastorno dismórfico corporal) y los trastornos de la alimentación.

La adicción al deporte entra dentro de las adicciones conductuales, en la que no existe una sustancia adictiva. Este hecho la diferencia de las adicciones a sustancias en la fuerza de la adicción y en el síndrome de abstinencia. Sin embargo, es similar en muchos aspectos:

  • Obsesión con la conducta.
  • Realización de la conducta incluso cuando provoca daño físco.
  • Realización de la conducta a pesar de querer parar (pérdida de control)
  • Vergüenza y realización de la conducta en secreto.

El ejercicio físico provoca una liberación de químicos en el sistema nervioso, relacionados con la sensación de placer o recompensa. La adicción al ejercicio físico puede deberse en parte a esta respuesta de placer.

Adicción al deporte y Vigorexia

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¿Adicción al deporte y vigorexia son lo mismo?

Muchas veces se equipara la vigorexia con la adicción a la actividad física, sin embargo, aunque están relacionados y a menudo se dan juntos, no son lo mismo.

La vigorexia, o complejo de Adonis, es un trastorno en el cual una persona se obsesiona gravemente por su forma física. Forma parte de los llamados de los trastornos dismórficos corporales.

Una persona con vigorexia tiene una distorsión de su imagen corporal y se va a ver débil y poco musculoso, aunque no sea así. Va a intentar sentirse mejor y alcanzar ese ideal imposible ejercitando su cuerpo al límite y tomando cantidades extremas de proteínas e incluso anabolizantes para aumentar su masa muscular, poniendo en riesgo su salud. Su día a día girará en torno al aumento del músculo, descuidando el resto de áreas de la vida.

Por el contrario, la persona adicta al deporte no tiene necesariamente una distorsión de la imagen corporal, sino que se ejercita hasta la extenuación por las sensaciones que eso le provoca: sensación de buen estado físico, bienestar, sensación de estar sano…

Causas de la adicción al deporte

La actividad física dispara la liberación de endorfinas y dopamina, son los mismo neurotransmisores que se liberan con la ingesta de drogas. Una persona con adicción al deporte va a sentir recompensa y felicidad cuando haga ejercicio. Cuando deja de hacer ejercicio esos neurotransmisores desaparecen, y como la persona se va habituando a esas sensaciones, cada vez necesita hacer más ejercicio para seguir sintiendo el mismo bienestar.

La adicción al ejercicio empieza habitualmente con el deseo de un buen estado físico. Los trastornos de la conducta alimentaria, como la anorexia o bulumia pueden conducir a una relación poco saludable con el ejercicio, al igual que los trastornos dismórficos corporales, como hemos mencionado.

¿Quién está en riesgo de la adicción al ejercicio físico?

Las personas que sienten presión para mantenerse en forma tienen un mayor riesgo de desarrollar una adicción al ejercicio físico.

Investigadores de la universidad de California del sur estiman que el 15 % de las personas con adicción al ejercicio también son adictas al tabaco, al alcohol o a drogas ilegales. También estiman que el 25% pueden tener otras adicciones conductuales como adicción al sexo o a las compras.

En algunos casos, personas que fueron adictas a drogas o alcohol se vuelcan en el ejercicio para llenar el vacío dejado por sus adicciones del pasado. Esto es similar a la forma en la que una persona fumadora se vuelve adicta a la cafeína después de dejar el tabaco.

Síntomas de la adicción al deporte

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Los síntomas comunes de la adicción al deporte incluyen:

  • Sienten exaltación después de hacer ejercicio.
  • Experimentan síntomas de abstinencia después de largos periodos sin hacer ejercicio.
  • Sienten deseos incontrolables de hacer ejercicio.
  • Pasan largos periodos de tiempo preparándose para hacer ejercicio o recuperándose de él.
  • Les cuesta mantener una rutina con una cantidad reducida de ejercicio.

Consecuencias de la adicción al deporte

La adicción al ejercicio, como cualquier otra adicción es desadaptativa, esto es, que en lugar de mejorar la vida de la persona, causa más problemas. La adicción al deporte puede ser una amenaza para la salud, provocando lesiones, daño físico debido a un insuficiente descanso, y en algunos casos (sobre todo cuando se da junto con un trastorno alimentario o vigorexia) desnutrición y daños cardíacos.

Aparte de las consecuencias físicas, también hay consecuencias emocionales, como la ansiedad y la frustración si no pueden hacer ejercicio tanto como querrían, descuido de las relaciones sociales, académicas, familiares y/o laborales.

¿Cuando el deporte se convierte en adicción? Aprende a detectarlo

La adicción al deporte no siempre es fácil de diagnosticar. La mayoría de personas con este problema no ven nada malo en su conducta y no informan de ello. En parte se debe a que hacer deporte está muy bien visto socialmente.

No existe un diagnóstico reconocido por la Asociación Americana de Psiquiatría de este problema, por lo tanto no hay criterios diagnósticos específicos que podamos usar en su diagnóstico. Sin embargo, podemos observar algunos signos de alarma que son comunes en otras adicciones conductuales.

Por ejemplo, un signo evidente que puede indicarnos adicción al deporte puede ser el aumento de la obsesión por estar en forma, y una disminución en la actividad social.

Las personas con riesgo de adicción tienen dificultades en otras áreas de su vida que les conducen a ejercitarse demasiado. Sienten que el ejercicio es lo más importante en su vida y utilizan el deporte para expresar sus emociones, como la ira, la ansiedad, el duelo y el estrés.

La adicción al deporte a menudo genera conflictos en las relaciones de pareja, de amistad o familiares.

Una de las funciones principales de la adicción al deporte es la sensación de control, sobre el estado de ánimo, el cuerpo y el entorno, que da el ejercicio. Paradójicamente la búsqueda de sensación de control leva a una pérdida de control sobre la habilidad de equilibrar el ejercicio con otras prioridades de la vida.

Según este estudio, sólo un 8% de los usuarios de gimnasios cumplen criterios para adicción al deporte. En el patrón clásico de adicción, estas personas aumentan su cantidad de ejercicio para volver a experimentar sentimientos de escape o la sensación de “subidón” que sienten cuando hacen deporte. También sienten síntomas de abstinencia cuando no pueden hacer ejercicio, y vuelve a niveles muy altos de actividad después de un periodo de abstinencia o control. Un 3% de las personas que acuden a gimnasios sienten que no pueden dejar de hacer ejercicio.

Aunque hay muchas razones por las que las personas hacen ejercicio, adictas o no, salud física, manejo del peso corporal, imagen corporal, disminución del estrés, las personas que no tienen adicción también citan otras razones que los adictos no comparten, como disfrute social, relajación y tiempo a solas.

¿Cómo superar la adicción al deporte?

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Si creemos que podemos tener adicción al deporte, siempre es buena idea consultar con un profesional, ya que en muchos casos, suele haber otros problemas de base, como problemas en relaciones, falta de satisfacción vital…

En algunos casos, el reconocimiento de tener un problema y el autocontrol puede ser suficiente, pero en otros casos es necesaria ayuda externa.

Algunas estrategias como las siguientes pueden ayudarte:

  • Escribe un diario de tus rutinas de ejercicio y actividades sociales par ser conscientes de la cantidad y frecuencia de estas.
  • Cambia a otras formas de ejercicio más moderado, o disminuye la cantidad de ejercicio actual.
  • Algunas personas necesitan dejar de hacer deporte por un tiempo para ganar control de su deseo de ejercicio.
  • Evita acudir al gimnasio todos los días y permite que tu cuerpo se recupere.
  • Reduce el tiempo de entrenamiento y la cantidad de ejercicio diario.

Si has intentado reducir la cantidad de actividad física que realizas y no has podido, acude a un médico o psicólogo.