Estrés postraumático: Cómo afrontar y superar un acontecimiento traumático

 

El estrés postraumático es un trastorno psiquiátrico que se da en personas que han sufrido un episodio trágico en su vida.  Los acontecimiento traumáticos son experiencias, o situaciones que nos resultan difíciles de superar, como puede ser la pérdida de un ser querido, una enfermedad, la pérdida del empleo, etc.. Vivencias traumáticas que frecuentemente nos resultan difíciles de afrontar. No obstante, todos los seres humanos disponemos de los recursos necesarios para superar el estrés y el malestar postraumático con éxito. Pero, ¿cómo identificar estos recursos? y lo que es más importante, ¿cómo potenciarlos?

En este artículo Rocío García Tribaldo, psicóloga, te enseña las claves para superar de forma exitosa y adaptativa el estrés y el malestar postraumático.

Estrés postraumático. Qué es y cómo superarlo

Estrés postraumático. Qué es y cómo superarlo

¿Qué nos ocurre cuando sufrimos un acontecimiento traumático?

Al principio, tras la experiencia traumática es frecuente que nos sintamos aturdidos y / o confusos, e incluso desconectados de nuestro cuerpo (desrealización – despersonalización). Además, podemos llegar a no ser capaces de identificar qué es lo que ha ocurrido, o simplemente negarlo, no asumirlo. Posteriormente, esa sensación de aturdimiento y confusión va desapareciendo, y generalmente aparecen otros síntomas asociados al estrés postraumático:

  • Estamos más irritables, y nuestro estado de ánimo se torna ansioso e incluso depresivo.
  • Podemos volver a revivir el acontecimiento traumático de forma recurrente a través de imágenes mentales. En algunos casos pueden ir acompañadas de reacciones fisiológicas, como por ejemplo, taquicardias.
  • Nuestras relaciones interpersonales pueden verse afectadas, ya que es frecuente descuidarlas.
  • Pueden aparecer otras manifestaciones físicas, como dolores de cabeza.

Pese a estas generalidades, cada persona experimenta e interpreta de forma distinta la información procedente de un mismo acontecimiento traumático.

En consecuencia, podríamos decir que no existe una manifestación estandarizada y general para todos los seres humanos. Esta variabilidad entre individuos a la hora de afrontar un acontecimiento traumático viene determinada por: Las características del propio acontecimiento traumático (intensidad y duración) y las herramientas y la capacidad de la persona para hacer frente al mismo.

A continuación veremos las distintas herramientas y cualidades que pueden ayudarnos a superar un acontecimiento traumático de forma resiliente.

El papel de la resiliencia en la superación de un acontecimiento traumático

Cuando atravesamos periodos de estrés y malestar postraumático, tendemos a pensar que nada será lo mismo, que no seremos capaces de hacer frente a la situación. Sin embargo, todos tenemos los recursos necesarios para superar un acontecimiento traumático.

La ciencia nos ha enseñado que uno de los factores clave para superar el estrés postraumático está en la capacidad de resilencia de cada persona. Resulta interesante el hecho de que un mismo acontecimiento traumático produzca efectos diferentes en distintas personas ¿a qué pude deberse? Cada persona posee un nivel de resilencia diferente y esto es lo que nos hace más fácil o difícil sobreponernos a un acontecimiento traumático. La buena noticia es que la resilencia se puede entrenar.

La resilencia: Inicialmente, este concepto era utilizado exclusivamente por el área de la ingeniería mecánica para hacer referencia a la resistencia de un material ante los golpes. Fue en 1970 cuando Bowlvy introdujo este término al campo de la psicología, para hacer referencia a la capacidad de una persona para no dejarse abatir.

Desde entonces, se han formulado múltiples definiciones, aunque todavía no se ha llegado a un acuerdo entre la comunidad científica. Parece ser que la definición que mejor explica el proceso de resiliencia es la propuesta por Grotberg en 2006, entendida como:

Capacidad del ser humano para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas, e inclusive ser transformados por ellas. En otras palabras, sería el proceso a través del cual somos capaces de reanudar nuestra vida mediante un nuevo desarrollo vital a nivel biológico, afectivo y sociocultural.

La resiliencia no es una característica que se tiene o no se tiene, sino que incluye un conjunto de conductas y pensamientos que pueden ser aprendidos por cualquier persona. Aunque forma parte de nuestros mecanismos naturales de autoregulación o inhibición, también es necesaria la presencia de otros recursos para que afrontemos una situación traumática de forma resiliente.

Cómo utilizar tus recursos internos para superar el estrés postraumático de forma resiliente

Como decimos, para que se dé un afrontamiento resiliente, es necesaria la presencia de otros recursos, además de los que poseemos de forma innata. Estos recursos se pueden clasificar en internos y externos.

Los recursos internos serían aquellas conductas y pensamientos adquiridos por la persona a lo largo de su vida. Se han encontrado como factores predictores de un afrontamiento resiliente: el optimismo disposicional, el humor positivo, la esperanza, la creatividad y el sentido de la vida.

  1. Aumenta tu optimismo. El optimismo es una creencia positiva general, que nos lleva a pensar que el futuro nos deparará más éxitos que fracasos. Para incrementar tu optimismo debes seguir los siguientes pasos:
  • Cuando pienses en acontecimientos futuros, intenta generar pensamientos que impliquen una visión positiva acerca del mismo.
  • Si estas pasando por una época difícil de superar, debes tomar consciencia de que se trata de un evento pasajero, y que probablemente, en el futuro, las cosas marcharán mucho mejor.
  • Si adoptas esta forma de pensar, desplegarás todos los recursos que tengas a tu alcance para que nuestro futuro sea mejor que nuestro presente. Parece ser que este despliegue de recursos el lo que marca la diferencia entre un afrontamiento resiliente o no resiliente.

2. Incrementa tu sentido del humor. Las personas que tienen sentido del humor son capaces de adoptar un estado emocional que desencadena ideas, emociones y pensamientos más positivos. Ante una situación traumática, es muy importante tomárselo con un poco de humor positivo. No se trata de que estés todo el día contando chistes, sino de:

  • Ser capaces de hacer juicios positivos sobre nosotros mismos y sobre los demás.
  • Entrenar a nuestra mente, para que sea capaz de generar más recuerdos felices que tristes.
  • Adoptar formas de pensar flexibles, esto es, estar dispuesto a cambiar y, sobre todo, a aceptar los cambios y adaptarnos a ellos.

3. Ten esperanza. Debemos de ser capaces de pensar que vamos a alcanzar aquello que nos proponemos y que tanto deseamos, superar un acontecimiento traumático de forma exitosa.

4. Desarrolla tu creatividad. Si pensabas que la creatividad solo era útil para los grandes artistas, déjame decirte que estas equivocado. La creatividad es una fortaleza humana muy valiosa, ya que nos permite generar nuevas ideas. Quien posee creatividad, es capaz de plantear diferentes formas alternativas de actuar. En consecuencia, más probable que encuentre soluciones más acertadas respecto al rumbo que ha de tomar en la vida.

5. Dale sentido a tu vida. El sentido de la vida es una cuestión filosófica acerca del significado y el objeto de nuestra existencia. Del mismo modo que todos los seres humanos somos diferentes, el sentido de la vida de cada persona también lo es. Por este motivo, debes identificarlo en base a tu propio juicio, y lo que es más importante, debes de luchar por alcanzarlo, superando todos los obstáculos que te encuentres por el camino, incluidos esos momentos difíciles que tanto te preocupan.

Hasta ahora hemos hablado de los recursos internos que nos facilitarán la superación exitosa del estrés postraumático, pero como hemos mencionado, también se han encontrado otros factores externos a la persona que adquieren gran relevancia a la hora de desarrollar un afrontamiento resiliente ante una situación traumática. Estos recursos estarían constituidos por la presencia de relaciones positivas, basadas en el apoyo y la confianza. Descubre algunos trucos de psicología positiva. También se ha observado que un nivel socioeconómico más elevado también podría correlacionar con la resiliencia.

La verdadera importancia de conocer todos estos factores protectores radica en que, como se ha mencionado antes, podemos potenciarlos, de tal manera que es posible crear una especie de “escudo de protección frente a las situaciones traumáticas”. Si lográsemos potenciar estos factores, reduciríamos considerablemente el número e intensidad de las fuertes consecuencias psicológicas y emocionales que para la persona supone la vivencia de un acontecimiento traumático.

Ejercicios para la liberación del trauma y el estrés

No es necesario pasar por un periodo de estrés postraumático para poner en marcha estos consejos. Recuerda que, como hemos dicho antes, los recursos pueden suponer una especie de barrera protectora, por lo que es mejor estar preparado psicológica y emocionalmente. A continuación os dejamos las claves que pueden ayudarte a superar con éxito una experiencia traumática.

  1. Identifica tus recursos internos, y trata de potenciarlos.
  2. Incorpora recursos externos a tu repertorio conductual, que te permitan cambiar tu estado de ánimo al recordar el acontecimiento traumático. Estos recursos propician la satisfacción de una necesidad psicológica básica para el crecimiento psicológico y emocional, y que proporciona autonomía, vinculación y competencia.
  3. Aprende a liberar la tensión profunda generada por el estrés postraumático: En el siguiente vídeo puedes ver los ejercicios que propone el programa de Barceli, conocido como Tension and trauma releasing exercises (TRE). Este programa consiste en la realización de una serie de ejercicios físicos que desencadenan un conjunto de temblores involuntarios que te ayudarán a liberar la tensión. Os dejo el vídeo para que podáis ves ver el efecto del TRE y ponerlo en marcha.

En definitiva, si sigues estos consejos, tendrás mucho terreno ganado de cara a un afrontamiento del estrés postraumático de forma resiliente, y podrás ser una de esas personas que ha sido capaz de salir fortalecido de una situación traumática.

Espero que este artículo os haya resultado interesante, podéis dejarme abajo vuestros comentarios y preguntas.

Psicóloga especialista en Psicología Positiva, campo al cual ha orientado su labor como profesional, con el fin de ayudar a otras personas a crecer y llevar una vida más plena.
Amante del estudio de las emociones y de cómo estas condicionan la conducta humana.

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