Cómo mejorar la concentración en el teletrabajo

Después de este confinamiento muchas empresas han optado por el trabajo remoto o teletrabajo. Muchas personas han comenzado a trabajar desde sus casas, o ha aumentado el tiempo semanal dedicado al teletrabajo. Aunque esto tiene muchos beneficios, también han comenzado a surgir algunos problemas y dificultades, sobre todo de concentración. Aquí te explicamos por qué y cómo mejorar la concentración en home-office.

mejorar la concentración en el teletrabajo
¿Cómo mejoramos la concentración en el teletrabajo?

Dificultades de trabajar en casa

Trabajar en casa es una bendición para muchos, y una pesadilla para otros. Las dificultades pueden ser muchas:

  • problemas familiares
  • dificultades con las tecnologías
  • problemas de conexión a internet
  • sistemas de conexión remota que den fallos
  • ausencia de documentos físicos y dificultad en los trámites
  • falta de contacto social
  • falta de desconexión de los problemas de casa
  • problemas de concentración
  • distracciones

¿Por qué nos cuesta concentrarnos mientras teletrabajamos?

1. El hogar suele ser un lugar de desconexión y no suele estar asociado a lo laboral.

Cuando en un lugar hacemos siempre las mismas cosas, ese lugar se asocia en nuestra mente a esas actividades. Si en nuestra casa nos relajamos, lo dedicamos al ocio y a la desconexión, cuando queramos trabajar en él, nos va a ser más difícil, porque nuestra mente ya está en “modo relax”. Y sobre todo si la parte de la casa que hemos elegido para trabajar, no tiene únicamente esa función, por ejemplo la habitación o la cocina.

2. La rutina previa

Cuando nos preparamos para ir a la oficina realizamos un montón de rituales que nos preparan mentalmente para estar activos, alerta y en “modo trabajo”. Por ejemplo, ducharnos, vestirnos, tomarnos el café…

Cuando teletrabajamos esta rutina no se hace tan necesaria porque podemos trabajar sin vestirnos o sin ducharnos, ya que no necesitamos tener buen aspecto o causar buena impresión, al no acudir presencialmente. También podemos desayunar mientras trabajamos.

Al igual que en los espacios la ropa y el aspecto físico se asocia a ciertas cosas. El pijama se asocia a la relajación y a irse a dormir, y la ropa de calle a la activación. Nuestro aspecto físico también nos pone en un estado de ánimo determinado, ya que no vestirse ni cuidar nuestro aspecto puede influir en nuestra autoestima, puede hacernos sentir poco importantes, poco productivos y por tanto, poco motivados.

3. Las distracciones del entorno

En casa no se tiene el mismo ambiente que en el trabajo, donde todo el mundo está trabajando y concentrado (generalmente). En casa podemos tener niños, mascotas u otros miembros de la familia que requieran atención, o que reclamen nuestra atención. Esto puede ocurrir en mayor medida si el área destinada a trabajar es una zona de paso, concurrida o que tiene otras funciones además de trabajar.

teletrabajar con niños
A veces trabajar desde casa con niños pequeños puede ser todo un reto

4. Falta de supervisión

Hay personas que la falta de supervisión o de superiores les hace disminuir mucho su motivación y productividad. Aunque el contacto con jefas y jefes se mantiene mediante llamadas, reuniones virtuales e e-mails para algunas personas esto no es suficiente. Y su falta de presencia que motive el trabajo hace que les cueste mucho más realizarlo, bien sea porque la relación es buena o motivante o por miedo a una llamada de atención.

La falta de contacto social que el entorno laboral puede proporcionar también puede influir en ese estado de ánimo, bajando la motivación.

5 consejos para mejorar la concentración en el teletrabajo

¿Qué podemos hacer para mejorar nuestra concentración e incrementar nuestra productividad cuando trabajamos desde casa?

1. El espacio

Es importante dedicar un espacio concreto al trabajo desde casa, e intentar que sea siempre el mismo. Lo ideal es poder crear una pequeña oficina, quizá con una mesa plegable en una zona de la casa que no se use demasiado o que no esté destinada a la relajación.

Mantén el orden en tu despacho casero, ya que un área ordenada y limpia te ayudara a organizarte mejor, te dará sensación de paz y de control y ayudará a tu motivación. Seguro que te da menos pereza ponerte a trabajar si tu escritorio está ordenado, tiene luz natural, es bonito y tiene plantas, por ejemplo.

Si tiene que ser en una habitación es importante delimitar bien el espacio de descansar y de trabajar. ¡Nada de trabajar desde la cama o desde el sofá!

crear atmósfera de oficina en el teletrabajo
El espacio físico de nuestra oficina en casa es importante

2. El aspecto físico

Quítate ese pijama. Se que una de las ventajas de trabajar desde casa es poder estar cómodo, pero dejarte el pijama puesto no te va a ayudar a concentrarte. Tampoco tienes por qué renunciar a la comodidad. Elige ropa cómoda con la que puedas ir a comprar tranquilamente. No es necesario ponerse traje o tacones o echarse perfume para trabajar desde casa (a menos que eso te ayude a sentirte bien, productivo y motivado).

Mantén una higiene corporal y capilar aceptable, o estarás en riesgo de verte como alguien poco válido.

3. La rutina

Mantén una rutina. A veces, el trabajar desde casa modifica nuestra rutina existente o la destruye. Esto puede generar en nosotros una sensación de caos y descontrol. Es importante que mantengamos nuestros rituales, si estos nos ayudan a generar ese “modo trabajo”.

Es posible trabajar desde casa te permite dormir algo más porque evitas el tiempo de desplazamiento. Pero intenta despertarte siempre a una hora, desayunar o tomarte el café, ducharte a la misma hora, dejar de trabajar a la misma hora y acostarte a la misma hora. Evita restar horas de sueño, con la excusa de que te levantas más tarde. El sueño sigue siendo esencial.

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4. Los descansos

Igual que necesitas descansos en la oficina, los necesitas trabajando en casa. Y estos descansos pueden ser más motivantes, ya que puedes hacer cosas que en el trabajo quizá no podrías, como ponerte un capítulo de una serie corta, un vídeo de you tube, leer, practicar música, hacer ejercicio, cocinarte un tentempié, jugar con tu mascota…

Pero intenta que estos descansos sean planificados, a horas concretas, por ejemplo cada hora y media 15 minutos. O media hora cada 2 horas. Cuanto más frecuentes los descansos, más breves tienen que ser, para no perturbar el ritmo de trabajo.

Evita las pausas aleatorias ya que puede fomentar la distracción.

Puede ayudarte a tomarte descansos algunas aplicaciones de móvil o de escritorio o alarmas.

5. Las distracciones

A veces no podemos evitar todas las distracciones, pero tenemos que intentar disminuirlas al máximo.

Elige una zona tranquila para trabajar, si es posible separada del resto, que no sea una zona de paso o muy transitada. Si hay otras personas conviviendo en la casa y te suelen distraer, puedes colocar un signo en la puerta o sobre tu escritorio en el que puedas poner: Disponible/no disponible. De esta manera sabrán cuando pueden hablar contigo y así no molestarte.

Utiliza auriculares o cascos si esto te ayuda a abstraerte o los tapones de los oídos pueden ser de gran ayuda.