Nuevo estudio: El “trabajo en equipo” del cerebro descifra la inteligencia

El cerebro humano gestiona los complejos procesos necesarios para el razonamiento abstracto coordinando diferentes áreas a lo largo de distintas escalas temporales. Aunque durante mucho tiempo los científicos han localizado ciertas funciones cognitivas en regiones específicas, nuevas investigaciones exploran cómo el “ritmo” del cerebro, su complejidad y conectividad, se relaciona con la eficacia con la que una persona rinde durante pruebas de inteligencia en activo. Este estudio analiza si la coordinación entre estas áreas está asociada con los niveles individuales de capacidad cognitiva.

Más allá del coeficiente intelectual: un nuevo estudio revela el ritmo neuronal de la inteligencia. Imagen de Freepik

Nota: Este artículo tiene fines informativos y educativos. Resume una investigación científica en un lenguaje accesible para un público amplio y no es un comunicado de prensa científico oficial.

Un nuevo estudio publicado en la revista Communications Biology investiga los mecanismos neuronales que subyacen a la inteligencia humana. Publicado el 23 de diciembre de 2025, el trabajo aborda la inteligencia como un fenómeno multicapa que se desarrolla a lo largo de distintas escalas de tiempo y espacio. Dirigido por Jonas A. Thiele y Kirsten Hilger, el equipo de investigación analizó cómo la conectividad entre regiones cerebrales y la complejidad de las señales neuronales se relacionan con el rendimiento en una prueba estandarizada de inteligencia.

El estudio contó con la colaboración internacional de investigadores de las siguientes instituciones:

  • Jonas A. Thiele y Kirsten Hilger: Departamento de Psicología I, Universidad de Würzburg, Alemania
  • Joshua Faskowitz y Olaf Sporns: Departamento de Ciencias Psicológicas y del Cerebro, Universidad de Indiana, Bloomington, Estados Unidos
  • Adam Chuderski: Centro de Ciencias Cognitivas, Universidad Jaguelónica, Cracovia, Polonia
  • Rex Jung: Departamento de Psicología, Universidad de Nuevo México, Albuquerque, Estados Unidos
  • Kirsten Hilger: También afiliada al Departamento de Psicología, Psicología Diferencial, Psicología de la Personalidad y Diagnóstico Psicológico, Universidad Vinzenz Pallotti de Vallendar, Alemania

Qué investigaron los científicos

El objetivo principal de este estudio fue proporcionar la primera prueba empírica de la «Teoría del Procesamiento Multicapa» (MLPT) de la inteligencia. Esta teoría propone que la inteligencia no se localiza en un único punto, sino que emerge de capas jerárquicas de procesamiento. Según la MLPT, los procesos cerebrales en múltiples escalas contribuyen a la forma en que una persona piensa y resuelve problemas.

Los investigadores se centraron en dos ideas científicas principales:

  • Coordinación global (macroescala): La teoría plantea que una mayor inteligencia está asociada con procesos de largo alcance más flexibles. Se trata de la comunicación entre regiones cerebrales distantes, como los lóbulos frontal y parietal, que se considera que operan en escalas temporales más lentas.
  • Procesamiento local (microescala): La teoría propone que una mayor inteligencia puede estar asociada con procesos de corto alcance más simples. Estos subprocesos tienen lugar dentro de conjuntos neuronales localizados y operan en escalas temporales más rápidas.

Mediante el uso de dos técnicas de neuroimagen (fMRI y EEG), el equipo buscó analizar cómo estas distintas “capas” de actividad cerebral se relacionan con el rendimiento en pruebas de inteligencia.

Cómo se llevó a cabo el estudio

Los investigadores analizaron conjuntos de datos procedentes de dos laboratorios independientes para captar aspectos complementarios del funcionamiento cerebral.

  • Grupo fMRI (muestra 1): Este grupo estuvo compuesto por 67 participantes. La resonancia magnética funcional (fMRI) se utilizó para examinar patrones más lentos de comunicación entre regiones cerebrales. Los participantes fueron escaneados tanto en reposo como mientras resolvían ítems de las Matrices Progresivas de Raven (RPM), una prueba estándar de inteligencia fluida. Los investigadores emplearon medidas basadas en teoría de grafos para evaluar la intensidad (grado) y la amplitud (coeficiente de participación) de las conexiones entre distintas regiones cerebrales durante la tarea.
  • Grupo EEG (muestra 2): Este grupo incluyó a 131 participantes. La electroencefalografía (EEG) se utilizó para registrar dinámicas cerebrales más rápidas. Al igual que en el primer grupo, los participantes fueron registrados tanto en reposo como durante la realización de la prueba RPM. Los investigadores aplicaron un método denominado entropía multiescala (MSE) para cuantificar la complejidad de las señales cerebrales a lo largo de 20 escalas temporales diferentes.

En ambos grupos, los investigadores restaron la actividad en estado de reposo de la actividad durante la tarea para aislar los procesos específicamente asociados con la resolución de problemas durante la prueba de inteligencia.

Qué hace que este estudio sea novedoso

Los autores señalan que muchos estudios previos sobre la inteligencia se han centrado en la actividad cerebral en reposo o durante tareas relativamente simples. En cambio, este estudio analiza la actividad cerebral durante la realización de una prueba de inteligencia establecida.

Además, investigaciones anteriores suelen haber utilizado un único método de medición. Al combinar fMRI (información espacial) y EEG (información temporal), este estudio adopta un enfoque multiescala para investigar la cognición humana. Los autores describen su trabajo como una evidencia empírica de los supuestos clave de la Teoría del Procesamiento Multicapa.

Hallazgos clave del estudio

El estudio presenta varios resultados sobre cómo la actividad cerebral se relaciona con el rendimiento en pruebas de inteligencia:

  • Conexiones en regiones frontales y parietales: Los análisis de fMRI mostraron que puntuaciones más altas en inteligencia estaban asociadas con conexiones más diversas entre redes (mayor coeficiente de participación) en regiones específicas del cerebro, especialmente en las áreas frontal y parietal. Estas regiones mostraron una comunicación más amplia con otros sistemas cerebrales durante la tarea.
  • Procesos de largo alcance y complejidad de la señal: Los análisis de EEG revelaron que puntuaciones más altas en inteligencia estaban significativamente asociadas con una mayor complejidad de la señal en escalas temporales más lentas (más amplias). Según los autores, este patrón podría reflejar procesos neuronales de largo alcance más flexibles.
  • Procesos de corto alcance (resultado a nivel de tendencia): En escalas temporales más rápidas (más finas), se observó una tendencia no significativa que sugiere que puntuaciones más altas en inteligencia podrían estar asociadas con una menor complejidad de la señal en algunas regiones. Los autores señalan que este hallazgo requiere más investigación.
  • Reconfiguración durante la tarea: Las regiones cerebrales asociadas con la inteligencia también mostraron cambios notables en sus patrones de conectividad cuando los participantes pasaban del reposo a la resolución activa de problemas.

Conclusiones de los autores

Los autores concluyen que una mayor inteligencia está asociada con diferencias en la forma en que las redes cerebrales se organizan y coordinan a lo largo de múltiples escalas temporales y espaciales. En particular, destacan el papel de las regiones fronto-parietales en el mantenimiento de conexiones diversas con otras redes cerebrales.

Sugieren que los procesos de largo alcance, reflejados en una actividad más compleja a escalas temporales más lentas, podrían reflejar la coordinación de procesos de corto alcance durante las tareas cognitivas.

El estudio también identifica varias limitaciones. El tamaño de las muestras fue relativamente reducido, lo que puede dificultar la detección de efectos más pequeños. Dado que los datos de fMRI y EEG se recopilaron en grupos distintos, los resultados no pudieron compararse directamente dentro de los mismos individuos. Además, los participantes eran principalmente adultos jóvenes, lo que puede limitar la generalización a otros grupos de edad.

Los autores recomiendan que futuras investigaciones utilicen métodos como la magnetoencefalografía (MEG), que permite captar tanto las características espaciales como temporales de la actividad cerebral en una misma muestra.

Resumen del estudio (simplificado)

Este estudio analiza cómo la actividad cerebral durante las pruebas de inteligencia difiere en función del rendimiento.

Los puntos clave del estudio incluyen:

  • Las puntuaciones más altas en inteligencia se asociaron con una comunicación más distribuida entre las regiones cerebrales, especialmente en las áreas frontal y parietal.
  • Se observó una mayor complejidad de la señal en escalas temporales más lentas en los individuos con mejores resultados, lo que, según los autores, podría reflejar procesos neuronales de largo alcance.
  • En escalas temporales más rápidas, se observó una tendencia no significativa hacia una menor complejidad, lo que, según los autores, requiere una mayor investigación.

En conjunto, los resultados indican que el rendimiento en las pruebas de inteligencia está asociado con patrones de interacción entre distintas regiones del cerebro a lo largo de múltiples escalas temporales y espaciales.

Comprender el contexto más amplio

Estos hallazgos contribuyen a la investigación en curso sobre cómo el cerebro funciona como una red dinámica. En lugar de centrarse en regiones aisladas, este estudio destaca la importancia de las interacciones entre sistemas cerebrales distribuidos a lo largo de múltiples escalas temporales. Los resultados son coherentes con modelos teóricos, como la Teoría de Integración Parieto-Frontal (P-FIT), que subrayan el papel de las regiones frontales y parietales en los procesos cognitivos complejos.

Conclusión

Este estudio muestra que el rendimiento en las pruebas de inteligencia está asociado con patrones de comunicación entre regiones cerebrales, especialmente a través de conexiones de largo alcance entre diferentes redes del cerebro. También destaca el papel de la complejidad de la señal en distintas escalas temporales para comprender estos procesos.

Aunque los resultados respaldan una perspectiva multiescala de la inteligencia, se necesita más investigación para aclarar cómo estas dinámicas neuronales operan en diferentes poblaciones y contextos experimentales.

El contenido de este artículo tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento médico. Ante cualquier duda relacionada con la salud, consulta siempre con un profesional sanitario.

Explora tareas cognitivas similares

La prueba de inteligencia utilizada en este estudio se basa en tareas de reconocimiento de patrones, como las Matrices Progresivas de Raven. Puedes explorar tipos similares de evaluaciones cognitivas aquí.

Referencia

Thiele, J. A., Faskowitz, J., Sporns, O., Chuderski, A., Jung, R., & Hilger, K. (2025). Decoding the human brain during intelligence testing. Communications Biology, 9(90). https://doi.org/10.1038/s42003-025-09354-4