¿Por qué la mayoría somos diestros? Un estudio vincula el cerebro y el bipedismo humano
Una de las preguntas más persistentes sobre la evolución humana es por qué casi el 90 por ciento de las personas prefieren usar la mano derecha de forma constante. Aunque otros primates pueden mostrar preferencias individuales por una mano, ninguna especie conocida presenta un patrón tan marcado y extendido como el de los humanos. Un nuevo estudio publicado en PLOS Biology analiza si la respuesta podría estar relacionada con dos características clave de la evolución humana: caminar erguidos y desarrollar un cerebro más grande.

Nota: Este artículo tiene fines informativos y educativos. Resume una investigación científica en un lenguaje accesible para un público amplio y no es un comunicado de prensa científico oficial.
Un nuevo estudio publicado en PLOS Biology el 27 de abril de 2026 investiga por qué los humanos desarrollaron una preferencia tan marcada por la mano derecha en comparación con otros primates y si este patrón está relacionado con dos grandes cambios evolutivos en el linaje humano: el bipedismo y la expansión cerebral. Los investigadores Thomas A. Püschel y Rachel M. Hurwitz, del Instituto de Ciencias Humanas de la Escuela de Antropología y Etnografía de Museos de la Universidad de Oxford, junto con Chris Venditti, de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de Reading, utilizaron modelos comparativos filogenéticos para analizar cómo la locomoción, el tamaño del cerebro y otros factores biológicos se relacionan con la lateralidad manual en los primates.
Los seres humanos presentan una preferencia por la mano derecha sorprendentemente extendida y casi universal, un rasgo evolutivo que no tiene equivalente en ninguna otra especie de primate. Aunque animales de distintas especies pueden mostrar preferencias individuales por una mano, el marcado predominio de la mano derecha en humanos representa lo que los autores del estudio describen como una “singularidad” evolutiva.
Qué investigaron los científicos
El estudio exploró varias hipótesis ecoevolutivas relacionadas con el origen de la asimetría manual en los primates. Los investigadores se centraron en dos mediciones principales:
• Dirección (Índice Medio de Lateralidad Manual, MHI): refleja si una especie tiende a favorecer la mano izquierda o la derecha a nivel poblacional.
• Intensidad (Índice Medio Absoluto de Lateralidad Manual, MABSHI): mide cuán fuerte es la preferencia de un individuo por una mano, independientemente de si es la izquierda o la derecha.
Los investigadores analizaron si Homo sapiens representa una excepción evolutiva entre los primates y si factores como el volumen endocraneal, la locomoción, las proporciones corporales, el uso de herramientas y los sistemas sociales podrían ayudar a explicar el marcado predominio de la mano derecha observado en los humanos.
El trabajo también investigó cómo la lateralidad manual pudo haber cambiado durante la evolución de los homínidos mediante la generación de predicciones para especies extintas, incluyendo Ardipithecus ramidus, Australopithecus afarensis, Homo erectus y Homo neanderthalensis.
Cómo se realizó el estudio
Para llevar a cabo el análisis, los investigadores combinaron datos de grandes bases previas sobre lateralidad manual y aplicaron métodos meta-analíticos comparativos filogenéticos bayesianos. El conjunto final incluyó 2.025 individuos pertenecientes a 41 especies de antropoides.
Para mejorar la comparabilidad entre especies, el estudio solo utilizó datos obtenidos mediante la llamada “tube task” o “prueba del tubo”, una prueba conductual estandarizada ampliamente utilizada en investigaciones sobre lateralidad en primates. En esta tarea, los primates sostienen un cilindro con una mano mientras extraen comida con la otra.
Los investigadores incorporaron varias variables biológicas y ecológicas en sus modelos, entre ellas:
- masa corporal,
- volumen endocraneal,
- dieta,
- patrones de locomoción,
- índice intermembral (IMI),
- preferencia de sustrato,
- sistemas sociales,
- dimorfismo sexual,
- y uso de herramientas.
El índice intermembral fue especialmente importante porque refleja las proporciones de las extremidades. Los humanos tienen un IMI relativamente bajo, lo que significa que las piernas son considerablemente más largas que los brazos, una característica asociada con la locomoción bípeda.
Los investigadores también utilizaron sus modelos para estimar posibles patrones de lateralidad manual en especies extintas de homínidos a partir de relaciones filogenéticas y variables anatómicas.
Qué hace diferente a este estudio
Según los autores, este es el primer estudio que combina datos a gran escala sobre lateralidad manual en primates con análisis comparativos filogenéticos y metaanálisis. Este enfoque permitió comparar distintas especies teniendo en cuenta tanto sus relaciones evolutivas como las diferencias entre los conjuntos de datos utilizados.
A diferencia de investigaciones anteriores, que encontraron vínculos inconsistentes entre la lateralidad manual y el tamaño del cerebro, el presente análisis identificó asociaciones más claras una vez que se incorporaron la historia evolutiva y el peso estadístico en los modelos.
El estudio también sugiere que una fuerte preferencia por una mano apareció relativamente temprano en la evolución de los homínidos, mientras que el marcado predominio de la mano derecha observado en los humanos modernos se volvió más pronunciado más tarde dentro del género Homo.
La relación entre el cerebro y la preferencia por la mano derecha
El estudio pone un fuerte énfasis en la conexión entre la lateralidad manual y la evolución del cerebro. Según los autores, la preferencia por una mano está relacionada con regiones cerebrales especializadas y con diferencias entre los dos hemisferios del cerebro asociadas a funciones cognitivas complejas.
Uno de los patrones más claros identificados en el estudio estuvo relacionado con el tamaño cerebral. Los investigadores encontraron que el volumen endocraneal, una medida vinculada al tamaño del cerebro, estaba fuertemente asociado con la dirección de la lateralidad manual en los humanos. Cuando las variables relacionadas con el tamaño cerebral y la locomoción se incorporaron a los modelos estadísticos, los humanos dejaron de parecer evolutivamente excepcionales en comparación con otros primates.
El artículo sugiere que, a medida que los cerebros de los primeros homínidos fueron aumentando de tamaño con el tiempo, esto pudo haber favorecido una mayor especialización entre los hemisferios izquierdo y derecho del cerebro, reforzando así el predominio de la mano derecha a nivel poblacional.
Los autores también señalan que la lateralidad manual probablemente se desarrolla a través de una combinación de factores genéticos, del desarrollo y del comportamiento vinculados a estructuras neuronales especializadas.
Principales hallazgos del estudio
Según los autores, los análisis revelaron varios patrones relacionados con la evolución de la lateralidad manual en los primates:
- Los humanos mostraron la tendencia más fuerte hacia el uso de la mano derecha. En comparación con otros primates, los humanos presentaron la preferencia poblacional más marcada por la mano derecha. El estudio reportó un valor MHI de 0,76 para Homo sapiens, muy por encima del patrón promedio observado en los primates antropoides.
- El tamaño cerebral y el bipedismo estuvieron estrechamente relacionados con la lateralidad humana. Cuando los investigadores incorporaron en sus modelos el tamaño del cerebro y las proporciones corporales asociadas al bipedismo, los humanos dejaron de parecer evolutivamente excepcionales en comparación con otros primates.
- Los primates arborícolas tendían a mostrar preferencias manuales más fuertes. Según el estudio, las especies que pasan más tiempo en los árboles generalmente mostraban preferencias individuales por una mano más marcadas que las especies que viven principalmente en el suelo.
- Caminar erguidos pudo haber cambiado la forma en que se utilizaban las manos. Los autores sugieren que el bipedismo liberó las manos de funciones relacionadas con la locomoción, lo que pudo haber favorecido un uso manual más especializado y coordinado.
- Una fuerte preferencia por una mano apareció temprano en la evolución humana. El estudio encontró indicios de que varias especies extintas de homínidos ya mostraban preferencias manuales relativamente marcadas hace millones de años.
- El marcado predominio de la mano derecha se intensificó más tarde dentro del género Homo. Los primeros homínidos parecían presentar una preferencia más débil por la mano derecha, mientras que especies posteriores como Homo erectus y Homo neanderthalensis mostraban predicciones progresivamente más fuertes de lateralidad derecha.
Preguntas clave sobre el estudio
Tal como resume Neuroscience News, el estudio plantea varias preguntas más amplias sobre la evolución de la lateralidad manual humana:
¿Por qué los humanos son los únicos primates claramente diestros?
Según el estudio, dos grandes factores evolutivos parecen haber sido fundamentales: caminar erguidos y desarrollar cerebros más grandes. A medida que los primeros homínidos adoptaron la locomoción bípeda, las extremidades superiores dejaron de participar directamente en el desplazamiento, lo que pudo haber aumentado la presión evolutiva hacia una mayor especialización manual. El artículo también sugiere que el aumento del tamaño cerebral y la reorganización cortical pudieron reforzar con el tiempo los patrones de lateralización a nivel poblacional.
Si la lateralidad derecha es tan común en los humanos, ¿por qué la llamada “especie hobbit” (Homo floresiensis) parecía diferente?
El estudio señala que Homo floresiensis mostró una lateralidad manual predicha más débil que otras especies del género Homo. Según los autores, esto podría estar relacionado con su menor tamaño cerebral y con características anatómicas asociadas tanto al bipedismo como a la actividad arborícola.
¿Este estudio explica por qué todavía existen personas zurdas?
No completamente. El trabajo se centra principalmente en explicar cómo surgió el fuerte predominio poblacional de la mano derecha en los humanos. Los autores también señalan que factores culturales, genéticos y del desarrollo probablemente contribuyen a la persistencia y variabilidad de los patrones de lateralidad manual en las poblaciones humanas.
Conclusiones de los autores
Según los autores, caminar erguidos y la expansión cerebral probablemente actuaron de manera conjunta durante la evolución humana para moldear los patrones modernos de lateralidad manual. El artículo sugiere que caminar sobre dos piernas liberó las manos para funciones más especializadas, mientras que el aumento del tamaño cerebral pudo haber reforzado las diferencias entre los hemisferios cerebrales y el predominio de la mano derecha.
El estudio también señala que muchas teorías anteriores sobre la lateralidad manual podrían haber estado demasiado centradas en los humanos y quizá no expliquen completamente los patrones observados en otros primates.
Los autores reconocen varias limitaciones, incluidas las diferencias entre los conjuntos de datos, el hecho de que la lateralidad manual puede variar según el contexto y la posible influencia de la cultura en la preferencia manual humana.
Por último, el artículo recomienda futuras investigaciones en otros animales que también muestran preferencias por una extremidad, incluidos loros y canguros, para explorar si patrones evolutivos similares pudieron haber surgido de manera independiente.
Comprender el contexto más amplio
Estos hallazgos contribuyen a las investigaciones científicas en curso que analizan cómo la locomoción, la anatomía y la evolución cerebral pueden estar relacionadas con las asimetrías conductuales entre distintas especies. El estudio describe cómo ciertos rasgos propios de los humanos, como caminar erguidos y desarrollar cerebros más grandes, coinciden con patrones de lateralidad manual poblacional inusualmente marcados.
Los resultados también muestran que una fuerte preferencia por una mano no es completamente exclusiva de los humanos. Varios primates no humanos demostraron altos niveles de lateralidad manual, aunque los humanos siguieron siendo distintos por la consistencia y la dirección del predominio de la mano derecha en las poblaciones.
Conclusión
El estudio se suma al creciente conjunto de investigaciones que analizan cómo el cerebro y el cuerpo humanos evolucionaron conjuntamente a lo largo del tiempo. Al combinar análisis comparativos filogenéticos con metaanálisis en múltiples especies de primates, los investigadores identificaron asociaciones importantes entre la lateralidad manual, la expansión cerebral y las adaptaciones relacionadas con la locomoción.
Al mismo tiempo, el artículo subraya que los orígenes evolutivos completos de la lateralidad humana siguen siendo complejos y probablemente involucren factores genéticos, del desarrollo, ambientales y culturales adicionales. Futuras investigaciones con conjuntos de fósiles más amplios y comparaciones entre más especies podrían ayudar a perfeccionar los modelos actuales sobre lateralización conductual y evolución humana.
El contenido de este artículo tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento médico. Ante cualquier duda relacionada con la salud, consulta siempre con un profesional sanitario.
Referencias
- Püschel TA, Hurwitz RM, Venditti C (2026) Bipedalism and brain expansion explain human handedness. PLOS Biology. DOI:10.1371/journal.pbio.3003771
- Neuroscience News. Why 90% of Humans Share the Same Dominant Hand.
https://neurosciencenews.com/bipedalism-brain-handedness-30698/













