Pensamiento crítico: Qué es, cómo potenciarlo y educarlo

 

¿Qué es el pensamiento crítico? Es una forma de razonar y cuestionarse las cosas que nos ayuda a tomar mejores decisiones. Aquí te explicamos qué es el pensamiento crítico y cómo lo potenciamos. Descubre también cómo ayudar a los niños a potenciar su pensamiento crítico en el contexto educativo.

Pensamiento crítico

Pensamiento crítico

¿Qué es el pensamiento crítico? El pensamiento crítico puede definirse como la habilidad de pensar con claridad y racionalmente, comprender la conexión lógica entre ideas. Es la habilidad de implicarse en un pensamiento independiente y reflexivo.

Pensar de forma crítica requiere usar la habilidad de razonar. Consiste en aprender activamente, en lugar de ser un recipiente pasivo de información.

Las personas que hacen uso del pensamiento crítico se cuestionan las ideas, en lugar de asumirlas y aceptarlas tal y como nos llegan. También buscan determinar si sus ideas, argumentos y hallazgos representan el panorama general y están abiertos a encontrar información que los contradiga.

Características de una persona con pensamiento crítico. Una persona con la habilidad de pensar de forma crítica:

  • Entiende las conexiones entre ideas
  • Determina la importancia de los argumentos e ideas
  • Reconoce, construye y evalúa los argumentos
  • Identifica inconsistencias y errores en el razonamiento
  • Aborda los problemas de forma consistente y sistemática
  • Reflexiona acerca de la justificación de sus propias creencias, pensamientos y valores.

El pensamiento crítico es una buena herramienta para tomar mejores decisiones. Sin embargo, no tenemos por qué usarlo todo el tiempo. No todas las decisiones que tomamos son relevantes. En estos casos, no es necesario ser críticos, sino intuitivos, de esta manera ahorraremos tiempo y recursos psicológicos. Descubre cómo son los niños inteligentes.

¿Cómo potenciar el pensamiento crítico?

1. No des las cosas por sentado

El primer paso para potenciar nuestro pensamiento crítico es evaluar aquella información que nos llega. Antes de hacer algo porque es lo que siempre has hecho o aceptar lo que te han dicho que es la verdad, piensa. Piensa acerca de cual es el problema y cuales son las soluciones posibles. Por supuesto tu tienes que decidir en que creer y que hacer. Pero al evaluar las cosas es mas probable que tomes mejores y mas razonadas decisiones.

2. Define tus objetivos

¿Qué quieres conseguir? ¿Cuál es tu propósito? Definir el objetivo que quieres alcanzar es esencial para establecer el plan de acción y los pasos que vas a seguir para conseguirlo.

3. Investiga

Estamos bombardeados de información que nos llega continuamente, pero también puede ser una herramienta muy poderosa a la hora de tomar mejores decisiones. Cuando tengas un problema que resolver, una perspectiva que evaluar, o una decisión que tomar, busca información en Internet, investiga, lee sobre el tema. Busca todo tipo de argumentos y opiniones. Investiga si hay información contradictoria. Cuanta más información tengas, mejor preparado estarás para llegar a una respuesta razonable.

4. No asumas que tienes razón

Es gratificante saber que tienes razón. Todos disfrutamos con ello. Pero creer que tus argumentos son los válidos nos cierran las puertas a conocer y considerar otros puntos de vista. Tus pensamientos, creencias y argumentos son solo una posible explicación, pero hay muchas otras igual de válidas. Abre tu mente a otras perspectivas.

5. Ve a lo simple

Hay una línea de pensamiento que se suele usar en investigación científica para averiguar cuál de las hipótesis es la correcta, llamado la Navaja de Occam. Consiste en que siempre vamos a tener preferencia por la explicación más simple posible, hasta que se pruebe que es falsa.

6. Divide el problema en partes

A la hora de enfrentarse a un problema complejo, prueba a dividirlo en partes. De esta manera será más fácil evaluar y abordar cada cada parte de forma individual, y luego conectar cada para llegar a una solución.

Desarrollar el pensamieto crítico en el aula

Nuestro sistema educativo va mucho por detrás del de otros países europeos. La forma de enseñar en el aula se basa en un aprendizaje pasivo de conocimientos, que puede que les sirvan a los alumnos en el futuro, pero puede que no.

Uno de los objetivos primordiales que deberían establecerse en educación es, más que enseñarles conocimientos específicos, es enseñarles a pensar, argumentar, investigar y recabar información acerca de muy diversos temas. Es fundamental para su vida de adulto que aprendan a cuestionarse las cosas, a no dar todo por sentado y ni creerse cualquier cosa que leen, ven u oyen, de personas con autoridad, medios de comunicación, amigos o familiares.

Entonces, ¿cómo podemos enseñarle a los alumnos a pensar críticamente? ¿Cómo potenciar el pensamiento crítico en el aula?

1. Fomenta el trabajo en grupo

Los contextos grupales son perfectos para que los niños aprendan a pensar. Cuando se rodean de compañeros y trabajan juntos se exponen a diversos procesos de pensamiento, diferentes perspectivas y opiniones. Aprenden a entender cómo los demás piensan y que su forma de pensar no es la única ruta posible. También aprenden a cuestionarse sus propias creencias y a respetar las opiniones de los demás.

2. Anímales a usar su creatividad

La creatividad es una habilidad muy útil que nos ayuda a encontrar nuevas formas de actuar y de abordar problemas. Por ello, su fomento en el aula es importante. En lugar de darles a los niños las instrucciones precisas para hacer las cosas, déjales que intenten averiguarlo ellos primero. Déjales espacio para que cada uno llegue a la solución de diferentes maneras, sin tener un protocolo o un plan definido. Descubre el pensamiento creativo.

3. No prestes ayuda inmediatamente.

Los niños se acostumbran a que les demos las cosas hechas. Cada vez que tienen una dificultad piden ayuda y se lo resolvemos enseguida. Para fomentar el pensamiento crítico, permítele que resuelva su problema por sí mismo. Por ejemplo, si tiene problemas para encontrar la solución en un ejercicio de matemáticas, en lugar de decirle los pasos a seguir, hazle preguntas y que él solo llegue a la solución.

4. Utiliza el Brainstorming en el aula

El Brainstorming o la lluvia de ideas antes de comenzar cualquier lección estimula el pensamiento crítico. Les ayuda a razonar, a ver diferentes posibilidades. Hazles preguntas como: ¿De qué creeis que trata este libro? o ¿Qué creeis que vais a aprender en este tema?

5. Compara y contrasta con tus alumnos

Una buena manera de ayudarles a pensar de forma crítica es permitiendoles hacer comparaciones y contrastando la diferente información que tenemos a nuestro alcance. Puede ser sobre cualquier tema. Para potenciar su pensamiento crítico, déjales que comparen dos métodos de resolver un mismo problema, dos libros… También pueden pensar en los pros y los contras de algún tema.

6. Hazles preguntas

Hacer preguntas a los alumnos a menudo les ayuda a reflexionar, a estar atentos, a aplicar lo aprendido y a consolidarlo mejor. Pregúntales: ¿Estás de acuerdo o en desacuerdo?, ¿Qué opción crees que es mejor?, Explícame por qué crees que ocurre esto. Evita las preguntas que conduzcan a una única respuesta. Fomenta la autoestima de los niños.

7. Propón debates y discusiones

Los debates son una herramienta muy buena para hacerles pensar y reflexionar sobre un tema, a construirse opiniones y conocer y respetar las opiniones de los demás.

Una manera eficaz de promover el pensamiento crítico mediante debates es proponiendo a los alumnos a que defiendan las dos posturas contrapuestas.

Descubre en el siguiente vídeo algunos consejos para mejorar tu pensamiento crítico. ¡Activa los subtítulos!

Psicóloga en continua formación. Apasionada de la sexología y la intervención psicológica. Deseosa de mejorar la calidad de vida de las personas mediante la práctica clínica y la comunicación a través de la red.

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