Nuevo estudio: la semaglutida se asoció con menos días de consumo excesivo de alcohol

¿Cómo interactúa una hormona implicada en el metabolismo con el sistema de recompensa del cerebro? Un grupo de investigadores de Dinamarca analizó esta cuestión en un ensayo clínico en el que participaron adultos con obesidad y trastorno por consumo de alcohol. A lo largo de 26 semanas, los participantes que recibieron semaglutida experimentaron mayores reducciones en varios parámetros relacionados con el consumo de alcohol que aquellos que recibieron placebo. Estos hallazgos se suman a las investigaciones en curso que examinan las posibles conexiones entre la señalización metabólica, las vías de recompensa relacionadas con la dopamina y los comportamientos asociados al consumo de alcohol.

Nuevo estudio: menos días de consumo excesivo de alcohol con semaglutida. Imagen: Unsplash

Nota: Este artículo tiene fines informativos y educativos. Resume una investigación científica en un lenguaje accesible para un público amplio y no es un comunicado de prensa científico oficial.

Un ensayo clínico aleatorizado publicado en mayo de 2026 en The Lancet investigó si la semaglutida, un péptido GLP-1 que actúa como agonista del receptor del GLP-1 y está autorizado para el tratamiento de la obesidad, se asociaba con cambios en el consumo de alcohol entre adultos con obesidad y trastorno por consumo de alcohol. El estudio reclutó a personas que buscaban activamente tratamiento y comparó las inyecciones semanales de semaglutida con un placebo durante un periodo de 26 semanas.

La investigación fue llevada a cabo por Mette Kruse Klausen, Signe Keller Justesen, Julie Niemann Pedersen, Line Rasmussen, Andreas Jensen, Mathias Ebbesen Jensen, Ulla B. Knorr, Marianne Lerbæk Bergmann, Jens Juul Holst, Bolette Hartmann, George F. Koob, Helene Benveniste, Nora D. Volkow, Claus Thorn Ekstrøm, Gitte Moos Knudsen, Tina Vilsbøll y Anders Fink-Jensen. Los autores pertenecen al Centro de Salud Mental de Copenhague, al Hospital Universitario de Copenhague–Bispebjerg y Frederiksberg, al Rigshospitalet, a la Universidad de Copenhague, al Hospital Universitario del Sur de Dinamarca, al Centro de Investigación Básica del Metabolismo de la Fundación Novo Nordisk, al Centro Steno de Diabetes de Copenhague, a la Universidad de Yale, al Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA) y al Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA).

El objetivo de los investigadores era determinar si la semaglutida podía reducir los días de consumo excesivo de alcohol en comparación con el placebo, al tiempo que evaluaban los cambios en el consumo total de alcohol, el deseo de consumir alcohol, el peso corporal, los biomarcadores de laboratorio y los resultados de seguridad a lo largo del estudio.

Lo que investigaron los investigadores

El trastorno por consumo de alcohol es una afección crónica caracterizada por una pérdida de control sobre el consumo de alcohol y episodios repetidos de consumo excesivo. Aunque existen terapias conductuales y varios medicamentos, las opciones de tratamiento siguen siendo limitadas. Según los autores, esto ha impulsado la investigación continua sobre nuevos enfoques terapéuticos.

La semaglutida pertenece a una clase de medicamentos conocidos como agonistas del receptor del GLP-1. Desarrollados originalmente para la diabetes y la obesidad, estos fármacos también influyen en la regulación del apetito, así como en las vías cerebrales relacionadas con la recompensa. Estudios previos en animales, investigaciones observacionales y ensayos clínicos a pequeña escala en humanos habían sugerido que los agonistas del receptor del GLP-1 también podrían influir en los comportamientos relacionados con el alcohol, lo que sirvió de base para este estudio.

Por lo tanto, los investigadores se propusieron determinar si la semaglutida, administrada una vez a la semana, podía reducir los días de consumo excesivo de alcohol entre los adultos con obesidad y trastorno por consumo de alcohol que buscaban activamente tratamiento.

Cómo se llevó a cabo el estudio

El ensayo se llevó a cabo en el Centro de Salud Mental de Copenhague, en Dinamarca, y tuvo una duración de 26 semanas. Participaron un total de 108 adultos de entre 18 y 70 años, de los cuales 53 eran mujeres y 55 hombres. Todos los participantes padecían obesidad (IMC de al menos 30 kg/m²) junto con un trastorno por consumo de alcohol de moderado a grave y buscaban tratamiento profesional.

Los participantes fueron asignados aleatoriamente a recibir semaglutida o un placebo, con 54 personas en cada grupo. Ni los participantes ni los investigadores que realizaban las evaluaciones sabían qué tratamiento se había asignado. Para mantener el enmascaramiento durante las inyecciones, los participantes llevaban los ojos vendados y escuchaban música con auriculares, de modo que no pudieran oír el característico chasquido de la pluma inyectora de semaglutida.

El tratamiento con semaglutida comenzó con una dosis semanal de 0,25 mg, que se incrementó gradualmente cada cuatro semanas hasta que los participantes alcanzaron la dosis objetivo de 2,4 mg o la dosis máxima que podían tolerar. Los participantes asignados al grupo placebo siguieron un esquema de inyecciones idéntico utilizando inyecciones de solución salina.

Es importante destacar que la medicación no fue la única intervención. A todos los participantes se les ofrecieron además hasta diez sesiones estandarizadas de terapia cognitivo-conductual de 45 minutos de duración, centradas en la motivación, el control de las ansias, la prevención de recaídas y las estrategias para reducir el consumo de alcohol. No se proporcionó asesoramiento nutricional ni se llevó a cabo ningún programa de pérdida de peso como parte del estudio.

El resultado principal fue la variación en el porcentaje de días de consumo excesivo de alcohol tras 26 semanas. Los investigadores también evaluaron el consumo total de alcohol, el deseo de consumir alcohol, el peso corporal, los biomarcadores de laboratorio asociados al consumo de alcohol, los parámetros metabólicos y los resultados de seguridad.

¿Qué hace que este estudio sea novedoso?

Según los autores, este es el primer ensayo aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que evalúa la dosis completa de 2,4 mg de semaglutida en adultos que buscaban activamente tratamiento y que padecían tanto obesidad como trastorno por consumo de alcohol.

Los datos previos procedían en gran medida de estudios preclínicos, análisis de registros o investigaciones clínicas de menor envergadura. Un ensayo aleatorizado anterior evaluó otro agonista del receptor del GLP-1, la exenatida, pero no observó una reducción general de los días de consumo excesivo de alcohol en toda la población del estudio. Otro ensayo aleatorizado reciente examinó una dosis más baja de semaglutida en adultos con trastorno por consumo de alcohol que no buscaban tratamiento y observó una reducción del consumo de alcohol durante una prueba de autoadministración en laboratorio. Según los autores, el presente ensayo se basa en investigaciones anteriores al evaluar a participantes que buscaban activamente tratamiento y recibían la dosis completa de semaglutida indicada para la obesidad.

Principales resultados del estudio

En general, el 81 % de los participantes completó la intervención íntegra de 26 semanas. En comparación con el placebo, los participantes que recibieron semaglutida mostraron mayores mejoras en varios parámetros relacionados con el consumo de alcohol.

1. Parámetros relacionados con el consumo de alcohol

  • Menos días de consumo excesivo de alcohol. Los participantes que recibieron semaglutida experimentaron una reducción de 41,1 puntos porcentuales en los días de consumo excesivo de alcohol con respecto al valor inicial, en comparación con una reducción de 26,4 puntos porcentuales en el grupo placebo. La diferencia entre los grupos fue estadísticamente significativa.

Nota: Un punto porcentual se refiere a la diferencia absoluta entre dos porcentajes, y no a un cambio porcentual relativo.

  • Menor consumo total de alcohol. El consumo medio de alcohol durante 30 días disminuyó en aproximadamente 1.550 gramos de alcohol puro en el grupo de semaglutida, frente a aproximadamente 1.026 gramos en el grupo placebo.
  • Reducción del deseo de consumir alcohol. Los participantes que recibieron semaglutida también mostraron mayores reducciones en las puntuaciones del deseo de consumir alcohol y mayores mejoras en los cuestionarios estandarizados sobre el consumo de alcohol que los que recibieron placebo.
  • Resultados de los biomarcadores. Los análisis de laboratorio coincidieron con las reducciones en el consumo de alcohol comunicadas por los participantes. Las concentraciones sanguíneas de fosfatidiletanol (PEth), un biomarcador asociado al consumo reciente de alcohol, disminuyeron en el grupo de semaglutida, pero mostraron pocos cambios en el grupo placebo. Otros parámetros de laboratorio, incluida la gamma-glutamiltransferasa (GGT), también mejoraron en mayor medida entre los participantes que recibieron semaglutida.

2. Cambios de peso

Los participantes tratados con semaglutida perdieron una media de 11,2 kg, mientras que los que recibieron placebo perdieron una media de 2,2 kg durante las 26 semanas del estudio. La circunferencia media de la cintura, el IMC y la HbA1c también disminuyeron en mayor medida en el grupo de semaglutida.

3. Seguridad

Los efectos adversos notificados con mayor frecuencia afectaron al sistema gastrointestinal y, en general, fueron de leves a moderados y de carácter temporal. Los efectos secundarios notificados con mayor frecuencia fueron:

  • Náuseas: 57 % en el grupo de semaglutida frente al 7 % en el grupo placebo.
  • Pérdida de apetito: 35 % frente al 15 %.
  • Estreñimiento: 35 % frente al 17 %.
  • Reflujo ácido: 28 % frente al 2 %.
  • Diarrea, vómitos y malestar abdominal también se notificaron con mayor frecuencia en el grupo de semaglutida.

Cuatro participantes interrumpieron el tratamiento con semaglutida debido a efectos adversos. Los efectos adversos graves fueron poco frecuentes en ambos grupos.

Conclusiones de los autores

Los autores concluyeron que, en el marco de este ensayo clínico aleatorizado, la semaglutida se asoció a mayores reducciones en el número de días de consumo excesivo de alcohol y en varios otros resultados relacionados con el alcohol, en comparación con el placebo, entre los adultos con obesidad y trastorno por consumo de alcohol que acudían en busca de tratamiento. Señalan que los resultados concuerdan con investigaciones preclínicas previas, estudios basados en registros e investigaciones clínicas de menor envergadura que sugieren que los agonistas del receptor del GLP-1 podrían influir en los comportamientos relacionados con el alcohol.

Otra observación fue la relación entre la pérdida de peso y los cambios en el consumo de alcohol. Los participantes que experimentaron una mayor pérdida de peso también tendieron a mostrar reducciones más acusadas en los días de consumo excesivo de alcohol. Sin embargo, los autores hacen hincapié en que el estudio no se diseñó para determinar por qué se produjo esta relación. Dado que no se midió la ingesta calórica diaria, señalan que serán necesarias más investigaciones para comprender mejor los mecanismos biológicos que subyacen a estos hallazgos.

Los investigadores también observaron que las reducciones en el consumo de alcohol se mantuvieron a lo largo de las 26 semanas de intervención, incluso después de que los efectos secundarios gastrointestinales comúnmente asociados a la semaglutida hubieran remitido en general. Según los autores, esto sugiere que es poco probable que las náuseas temporales por sí solas expliquen los cambios observados en el comportamiento de consumo de alcohol.

Los autores también señalaron varias limitaciones. Todos los participantes en el ensayo padecían obesidad, lo que significa que se desconoce si se observarían resultados similares en personas con trastorno por consumo de alcohol que no padecen obesidad. Además, la mayoría de los participantes se identificaron como personas blancas, el estudio se llevó a cabo en un único centro de investigación y el seguimiento finalizó tras 26 semanas. Por lo tanto, los autores recomiendan que se realicen ensayos clínicos de mayor envergadura, con poblaciones más diversas y períodos de observación más prolongados, antes de que estos hallazgos puedan generalizarse de forma más amplia.

El contexto más amplio

El interés por los agonistas del receptor del GLP-1 ha crecido rápidamente en los últimos años, ya que estos medicamentos influyen en los sistemas biológicos implicados en el metabolismo, la regulación del apetito y el procesamiento de la recompensa. Como resultado, los investigadores han comenzado a explorar si estas vías también podrían ser relevantes para afecciones más allá de la diabetes y la obesidad.

Este ensayo clínico aporta nuevas pruebas a ese creciente conjunto de investigaciones al evaluar la semaglutida en adultos con obesidad y trastorno por consumo de alcohol que buscaban activamente tratamiento. En lugar de centrarse únicamente en el consumo de alcohol, los investigadores también midieron el deseo de consumir alcohol, los biomarcadores de laboratorio, el peso corporal y varios resultados clínicos adicionales, lo que proporciona una visión más amplia de los cambios observados durante la intervención de 26 semanas.

Aunque estos hallazgos proceden de un único ensayo clínico aleatorizado realizado en una población específica de pacientes, contribuyen a la investigación en curso en este ámbito. Tal y como señalan los autores, serán necesarios estudios adicionales para determinar si se observan resultados similares en otros grupos y para investigar más a fondo los mecanismos biológicos implicados.

En resumen

Este ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo reveló que los participantes que recibieron semaglutida experimentaron mayores reducciones en el número de días de consumo excesivo de alcohol y en varios otros parámetros relacionados con el alcohol, en comparación con los participantes que recibieron placebo, durante un periodo de 26 semanas. El estudio también puso de manifiesto mayores reducciones en el peso corporal, junto con cambios en los biomarcadores de laboratorio asociados al consumo de alcohol.

Según los autores, estos hallazgos se suman al creciente conjunto de evidencias científicas que exploran el posible papel de los agonistas del receptor del GLP-1 en el trastorno por consumo de alcohol. Asimismo, destacan que será importante realizar ensayos clínicos aleatorizados adicionales con poblaciones más amplias y períodos de seguimiento más prolongados para confirmar estos hallazgos y evaluar hasta qué punto pueden generalizarse.

El contenido de este artículo tiene fines informativos y no sustituye el asesoramiento médico. Ante cualquier duda relacionada con la salud, consulta siempre con un profesional sanitario.

Referencia

Klausen, M. K., Justesen, S. K., Pedersen, J. N., Rasmussen, L., Jensen, A., Jensen, M. E., Knorr, U. B., Bergmann, M. L., Holst, J. J., Hartmann, B., Koob, G. F., Benveniste, H., Volkow, N. D., Ekstrøm, C. T., Knudsen, G. M., Vilsbøll, T., & Fink-Jensen, A. (2026). Once-weekly semaglutide versus placebo in patients with alcohol use disorder and comorbid obesity: a randomised, double-blind, placebo-controlled trial. The Lancet, 407(10537), 1687–1698. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(26)00305-3