¿Tu hijo no come bien? Tratamiento nutricional para el autismo

Ya hemos hablado de algunos tratamientos que mejoran la sociabilidad en niños autistas, como la musicoterapia para los que sufren el síndrome de Rett, pero aún no hemos explicado como combatir otro tipo de problemas derivados del autismo como los trastornos alimenticios. La alimentación es un tema muy recurrente entre padres de niños pequeños, pero los padres de los niños con espectro autista suelen lidiar con los problemas nutricionales de sus hijos sin consultar con un profesional, como debería hacerse. Esto no quiere decir que la culpa de los problemas de alimentación de los niños autistas sea de los padres, a veces los profesionales les dicen que no se deben preocupar ya que esas manías con la comida son típicas de niños. Muchas veces es cierto que sólo se trata de manías infantiles, pero a veces estos problemas pueden estar relacionados con el autismo, te hablamos sobre el tratamiento nutricional para el autismo, para evitar que los niños con esta enfermedad puedan tener problemas de alimentación.

Tratamiento nutricional para el autismo

Tratamiento nutricional para el autismo

Tratamientos nutricionales para niños autistas

Aún no existen estadísticas confiables sobre los trastornos alimentarios en niños autistas, pero muchas familias se quejan de ellos, así que parece que estos casos son relativamente comunes. Por suerte, existen algunas dietas que parecen ser de ayuda para solucionar los problemas de alimentación en autistas, por ejemplo muchas familias han notado que una dieta libre de gluten y cafeína suele ayudar a los niños autistas a comer más tipos de comidas voluntariamente y a no ser tan maniáticos.

Una dieta específica de carbohidratos también parece ser de mucha utilidad para ayudar a comer a los niños con autismo, ya que sirve para evitar los problemas relacionados con el sistema digestivo y los problemas de digestión. La dieta libre de levaduras también es otra opción para ayudar al niño a comer, ya que sirve para combatir los altos niveles de levadura que se encuentran en el intestino y pueden provocar efectos tóxicos.

También existen varios suplementos alimenticios que se usan en el tratamiento del autismo. Muchas vitaminas y minerales forman parte de la producción o la regulación del nivel de neurotransmisores y pueden reducir los síntomas del autismo. Algunos suplementos populares son la vitamina C, el ácido fólico, el magnesio, y el omega 3. Algunos estudios demuestran que la vitamina C y el Omega 3 tienen el potencial para ayudar a los niños autistas, pero aún se requiere más investigación para confirmarlo. Aún así, muchas familias argumentan que estos suplementos son de ayuda.

Además de las dietas, existen otras posibilidades para tratar los problemas de alimentación en niños autistas, aunque estos niños sean muy selectivos con la comida y no quieran comer muchos tipos de alimentos, necesitan una dieta equilibrada. Si tu hijo es muy exigente con la comida puedes probar las siguientes estrategias:

Introducir una nueva comida gradualmente: comienza con algo que tenga las características de lo que come habitualmente (olor, textura, sabor, etc.) y ofrecéselo al niño poniéndolo en un sitio en el que se sienta cómodo. Un plato pequeño puesto cerca de donde el niño se sienta suele funcionar. Exponiendo la misma comida repetidamente el niño la puede acabar aceptando.

Usar las historias sociales: si el niño tiene algún personaje favorito de ficción como Spiderman o algún otro héroe, puedes contarle una historia en la que ese personaje coma la comida que quieres introducir en su dieta, demostrando que esa comida aporta grandes beneficios a su héroe para despertar el interés del niño.

Tratamiento nutricional para el autismo

Tratamiento nutricional para el autismo

Convierte la experiencia de probar una nueva comida en algo placentero: puedes poner la comida que quieres que el niño pruebe al lado de su comida favorita para que las relacione. Si al niño le gusta la pasta y quieres que pruebe los guisantes puedes distribuir el plato de la siguiente manera: en un extremo pasta, en medio guisantes y en el otro extremo más pasta.

No intentes engañarle: intentar esconder verduras en una salsa o meter otros ingredientes en su comida favorita sin que se de cuenta puede funcionar, pero si el niño lo descubre tendrá efectos negativos. Puede que el niño empiece a sospechar y aún se vuelva más estricto con su dieta.

Las comidas son algo muy importante en la vida familiar, por lo que es normal que los problemas de alimentación en uno de los hijos sean algo que afecte a todos los miembros de la familia. Estos trastornos pueden generar mucha tensión, pero la paciencia es la clave para combatirlos. Consulta con otras familias que hayan pasado por lo mismo para que te aconsejen y apoyen, así todo será mucho más llevadero.

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