¿Llevas una vida saludable? Cómo prevenir un derrame cerebral

Los derrames cerebrales suelen producirse cuando las arterias son bloqueadas por coágulos, placas u otros depósitos grasos. Aunque, de forma menos frecuente, también pueden producirse por la ruptura y sangrado de un vaso sanguíneo del cerero. Estos incidentes pueden llegar a cortar el flujo de sangre que llega al cerebro, por lo que el tejido cerebral deja de recibir el oxígeno y los nutrientes que necesita para funcionar correctamente, lo que provoca la muerte de las neuronas.  Para evitar que esto pase, conviene llevar una vida saludable y controlar cualquier otra condición médica que te afecte y que pueda aumentar el riesgo de sufrir un derrame. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre cómo prevenir un derrame cerebral.

Cómo prevenir un derrame cerebral
Cómo prevenir un derrame cerebral

Reduce el riesgo de derrame con un estilo de vida sano

1-Sigue una dieta saludable para prevenir el derrame cerebral

comer de forma sana te ayudará a reducir el riesgo de obesidad, colesterol alto, presión arterial alta y diabetes, condiciones que aumentan el riesgo de sufrir un derrame cerebral. Estos son algunos consejos alimenticios para que evites desarrollar estas condiciones.

  • Reduce tu consumo de sal: así evitarás tener una presión arterial alta. No eches demasiada sal en tu comida y compra alimentos enlatados que tengan bajo contenido en sodio. Revisa los ingredientes de los alimentos procesados para asegurarte de que tienen un bajo contenido en sal.
  • Sigue una dieta baja en grasa: consumir mucha grasa aumenta el riesgo de obstrucción en las arterias. Puedes comer menos grasa si consumes carnes magras, como la de las aves y pescado, y evitas las carnes rojas. Beber leche desnatada en vez de entera, y comer huevos de forma moderada también ayudará a no disparar tu nivel de colesterol.
  • Controla el consumo de calorías: si sigues una dieta alta en calorías tienes más riesgo de desarrollar diabetes y obesidad, por eso limita el consumo de alimentos muy azucarados ya que el azúcar procesado te da calorías, pero no aporta los nutrientes que te hacen sentir lleno, por eso puedes comer estos alimentos en exceso sin darte cuenta.
  • Come frutas, verduras y cereales: son alimentos bajos en grasa y con un alto contenido de nutrientes. Además, te dan la energía necesaria pero sin excesos de grasas y calorías.

2-Haz ejercicio para prevenir el derrame cerebral:

la actividad física es muy útil para reducir el riesgo de derrame cerebral, diabetes, enfermedades cardíacas y obesidad. Estas son algunas recomendaciones para ejercitarte y evitar estas enfermedades.

  • Haz 150 minutos semanales de actividad física moderada: puedes hacer marcha, andar en bici o practicar ejercicios aeróbicos.
  • Haz 75 minutos semanales de actividad física intensa: actividades que requieran mayor esfuerzo que las que ya hemos mencionado, como el jogging, carreras de velocidad, natación y ciclismo cuesta arriba.

Puedes quedar con un amigo para hacer ejercicio, ya que así te resultará más agradable y fácil de realizar.

4- Deja de fumar:

Los fumadores tienen el doble de riesgo de sufrir un derrame cerebral que las personas que no fuman. Esto se debe a que fumar favorece la coagulación de la sangre, hace que sea más espesa y endurece las arterias. Estos son algunos consejos que te pueden ayudar a evitar la tentación de fumar.

  • Habla con tu médico o con algún consejero que te pueda asesorar sobre cómo dejar de fumar.
  • Pide apoyo a tu familia y amigos.
  • Evita los lugares en los que haya gente fumando.
  • Prueba la terapia de reemplazo de la nicotina.
  • Sigue un tratamiento residencial.

5- Controla el consumo de alcohol para prevenir el derrame cerebral:

beber en exceso eleva tu presión arterial, lo que aumenta el riesgo de que sufras un derrame cerebral. Si bebes, no te pases de los límites recomendados: para las mujeres una bebida al día, para los hombres un máximo de dos.

Para terminar, te recordamos cuál es la forma de reconocer los síntomas de un derrame cerebral, para que puedas ser atendido a tiempo en el supuesto de estar en riesgo de sufrir uno. Si este es tu caso, aún estás a tiempo de reducir las probabilidades de sufrir un derrame cambiando un poco tu estilo de vida, ¡tú puedes!