Mini-Mental. ¿Cómo realizar una valoración cognitiva?

 Mairena Vázquez, neuropsicóloga, te explica qué es el Mini-Mental, por cuántas pruebas está formado y cómo se administra. Nos descubre sus problemas e inconvenientes y nos explica cómo son los nuevos test cognitivos. El Mini-Mental ha desarrollado un importante papel en la historia de la neuropsicología. Sin embargo, es hora de dar paso a otros test cognitivos breves (TCB) más fiables, breves, sencillos y accesibles ¡Descúbrelos!

Minimental y las nuevas alternativas
Minimental y las nuevas alternativas

Los test cognitivos breves (TCB) son instrumentos utilizados muy habitualmente en el campo de la neuropsicología y en la práctica clínica para el cribado y detección del deterioro cognitivo, la demencia y otras condiciones cognitivas. Estas pruebas deben estar validadas y cumplir unas características psicométricas.

El Mini-Mental ha sido uno de los TCB más utilizados en el campo de la medicina, sin embargo, tiene importantes limitaciones. En la actualidad, existen TCB más modernos y desarrollados que han mostrado mayor utilidad de ayuda al diagnóstico, cuentan con una mayor efectividad, e incluso que son más económicos y prácticos.

Mini-Mental. ¿Qué es?

El Mini-Mental es un instrumento práctico de screening o rastreo de alteraciones cognitivas. El Mini-Mental tiene un uso generalizado que permite la comparación entre diferentes grupos. Se trata de un método muy utilizado ya que se puede administrar en 5 – 10 minutos. Fue creado por Folstein y McHung en 1975 con la iniciativa de poder detectar o descartar un principio de demencia o deterioro cognitivo.

La persona que administra el Mini-Mental suele ser un neuropsicólogo o psicólogo que esté familiarizado con la prueba. Antes de iniciarla, debe realizarse una entrevista previa, preguntar el nombre completo, edad y escolaridad. Una buena idea es preguntar por el estado de ánimo al finalizar la prueba para tener una visión más detallada del sujeto.

El Mini-Mental está formado por un conjunto de ítems que forman un test que mide orientación (personal, espacial y temporal), memoria a corto y a largo plazo (fijación y recuerdo diferido), atención, lenguaje (expresión verbal y escrita, comprensión verbal y escrita) praxias, habilidades visoconstructivas… Permite evaluar de manera rápida la sospecha de déficit cognitivo, sin embargo no debe utilizarse como una evaluación clínica completa del estado mental ya que no permite estudiar de manera detallada la función cognitiva alterada ni conocer la causa del déficit.

Es recomendable realizar dicha prueba en un entorno tranquilo, libre de distractores y ruidos, confortable y debe ser llevado a cabo de manera individual y sin presionar al paciente para que tarde más o menos tiempo.

Dentro del Mini-Mental podemos encontrar diferentes escalas o versiones: una de ellas se hace sobre una puntación máxima de 30 puntos mientras que en la otra el puntaje máximo es de 35.

Pruebas del Mini-Mental y cómo se corrige

A continuación se exponen, en orden de presentación, las áreas cognitivas que exploran las diferentes pruebas de las que se compone el Mini-Mental:

1. Orientación

En primer lugar se hacen preguntas relacionadas con la fecha en la que nos encontramos y se interroga de manera específica sobre el año, la estación, el día de la semana, el lugar donde nos encontramos en el momento de administrar el Mini-Mental… El objetivo es observar si el paciente se encuentra orientado en tiempo y espacio. Se daría un punto por cada respuesta correcta, pudiendo obtener un máximo de 10 puntos.

  • ¿En qué año estamos?
  • ¿En qué estación del año?
  • ¿Qué día del mes es hoy?
  • ¿Qué día de la semana es hoy?
  • ¿En qué mes del año estamos?
  • ¿En qué país estamos?
  • ¿En qué provincia estamos?
  • ¿En qué ciudad estamos?
  • ¿Dónde estamos en este momento?
  • ¿En qué piso/planta estamos?

2. Fijación

Voy a decirle 3 palabras y usted tiene que repetirlas una vez que yo acabe” (Se repiten 3 veces las 3 palabras). Se asigna un punto por cada respuesta correcta pudiendo obtenerse un máximo de 3 puntos en la prueba.

  • Repita estas 3 palabras: Bicicleta, cuchara, manzana.

3. Atención y cálculo

Esta prueba se divide en dos partes. En la primera se le pide al sujeto lo siguiente: “¿Cuánto es 100 menos 7?” Una vez hayamos obtenido una respuesta, el sujeto debe ir restando de 7 en 7 hacia atrás en 4 ocasiones más. Se asigna un punto por cada número enunciado de manera correcta, siendo los números correctos 93, 86, 79, 72, 65.

En la segunda parte se le pide lo siguiente al sujeto: “Deletréeme la palabra MUNDO al revés”. (O-D-N-U-M). Esta vez se asignaría un punto por cada letra en orden inverso dicha de manera correcta.

4. Memoria

Se le pide al sujeto que recuerde las 3 palabras que le dijimos en pruebas anteriores (“bicicleta”, “cuchara”, “manzana”). “¿Puedo recordar las palabras que le dije antes?”  

Se le asignaría un punto por cada palabra recordada. En caso de que el sujeto no sea capaz de recordar ninguna palabra, no se le daría ninguna puntuación. A pesar de eso, se puede indagar en la memoria del sujeto haciendo preguntas del tipo semántico o fonológico (por ejemplo: “es un medio de transporte” o “empieza por la sílaba bi-“, respectivamente). De este modo podríamos obtener información sobre si el sujeto, al administrarle algunas claves, tendría mayor facilidad para acceder al recuerdo.

5. Lenguaje y praxias

  • Mostrar un lápiz. ¿Qué es esto? Se da un punto si lo reconoce.
  • Mostrar un reloj. ¿Qué es esto? Se da un punto si lo reconoce.
  • Repetición. “Escuche bien la frase que voy a decir y repítala: NI SÍ, NI NO, NI PERO”. Se da un punto si dice la frase de manera correcta.
  • Comprensión. “Coja este papel con la mano derecha, dóblelo por la mitad y déjelo encima de la mesa”. Se da un punto por cada acción bien realizada pudiendo obtener un máximo de 3 puntos si realiza bien las 3 acciones que se le piden.
  • Lea lo que pone en el siguiente folio y haga lo que esté escrito: CIERRE LOS OJOS”. Deben leerlo y realizar la acción de cerrar los ojos. Se asigna un punto si lo realizan de manera correcta.
  • Se solicita al sujeto que escriba una frase completa. “Escriba una frase. Si no sabe qué escribir, piense en lo que va a hacer esta tarde y escríbalo”. Se asigna un punto si realiza una frase de manera correcta.
  • Copia del dibujo. “Copie este dibujo” (se le da un folio y un lápiz y se muestra el dibujo, adecuado a la visión de cada usuario). Se asigna un punto si el sujeto realiza un dibujo en el que aparezca dos pentágonos y entre ellos exista una intersección.

El Mini-Mental administrado junto con otros tests como por ejemplo el Test del Reloj, es una prueba muy utilizada para realizar el seguimiento de pacientes con demencias o deterioro cognitivo ya que de manera rápida podemos observar funciones cognitivas importantes del sujetos como atención (sostenida, selectiva…), memoria (a corto plazo, a largo plazo, semántica…), praxias (ideomotoras, faciales…), orientación (temporal, espacial y personal), lenguaje (fluido, no fluido, coherente, denominación…), funciones ejecutivas (presencia de perseveraciones, inhibición, planificación, toma de decisiones,…), control mental, etc.

A quién va dirigido el Mini-Mental

El Mini-Mental State Examination (MMSE) va dirigido de manera frecuente al análisis y diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer, a detectar deterioro cognitivo y su respectiva evolución permitiendo llevar a cabo un seguimiento en pacientes con alteraciones neurológicas, sobre todo realizada en población de ancianos.

Para qué sirve el Mini-Mental

Una observación exhaustiva de signos y síntomas junto con la aplicación de diferentes pruebas neuropsicológicas ayuda a detectar la aparición de problemas neurológicos. De vital importancia es determinar la existencia de fallos cognitivos a tiempo para un posterior tratamiento con el mayor éxito posible.

El Mini-Mental es muy útil para detectar deterioro cognitivo leve y/o posibles demencias en pacientes geriátrico (como Alzheimer). Se puede llevar a cabo un seguimiento individual de cada persona para de este modo, observar en mayor medida la evolución del deterioro cognitivo.

Interpretación Mini-Mental

La puntuación máxima del Mini-Mental se divide en los siguientes apartados:

  • Orientación temporal (5 puntos).
  • Orientación espacial (5 puntos).
  • Fijación (3 puntos).
  • Atención y cálculo (5 puntos).
  • Evocación (3 puntos).
  • Denominación (2 puntos).
  • Repetición (1 punto).
  • Comprensión (3 puntos).
  • Lectura (1 punto).
  • Escritura (1 punto).
  • Dibujo (1 punto).

En la totalidad del test la puntuación máxima que se puede obtener es de 30 puntos. La puntuación final es la suma de las puntuaciones de los diferentes subapartados y en función de cuántos números obtenga, así interpretaremos el final de la evaluación siendo entre 30 y 27= Sin Deterioro; Entre 26 y 25= Dudoso o Posible Deterioro; Entre 24 y 10 = Demencia Leve a Moderada; Entre 9 y 6 = Demencia Moderada a Severa y Menos de 6 = Demencia Severa.

Hemos de resaltar que esta prueba NO define de manera clara un diagnóstico y que, para ello, hace falta realizar una entrevista clínica previa, exploración física y diferentes pruebas diagnósticas complementarias.

Limitaciones del minimental

A pesar de todas las virtudes del Mini-Mental, es innegable que tiene una serie de inconvenientes. Estos problemas nos llevan a plantearnos la necesidad de nuevas pruebas diagnósticas breves. Las mayores trabas de este test de cribado son:

  • Poca especificidad: Uno de los síntomas más nuclear de la demencia (patología para la cual se emplea este test) es la pérdida de memoria. Sólo tres puntos de los totales hacen referencia a la recuperación de recuerdos. Además, las funciones ejecutivas tampoco están bien representadas en el test, por lo que es poco específico para los síndromes frontales.
  • Falta de estandarización en su versión original: Inicialmente, las tres palabras que había que repetir quedaban a gusto del profesional. Según el criterio de éste, la dificultad (y, por tanto, los resultados) podía variar dependiendo de las palabras elegidas. Además, puede haber una gran variabilidad en otras pruebas (como los dibujos)
  • Analfabetismo: Dado que la prueba requiere leer y escribir, además de papel y lápiz, dificulta o imposibilita el uso del Mini-Mental a pacientes analfabetos. Con este término, no sólo se hace referencia a las personas que no han aprendido a leer o escribir, sino a las personas que viven en países cuya lengua no es la del paciente. Esto hace posible que, aunque sepan leer y escribir en su lengua materna, no sepan hacerlo en la propia del país.
  • Utilidad diagnóstica limitada: El Mini-Mental no se ha mostrado especialmente útil para diagnosticar deterioro cognitivo, ni en atención primaria, ni en atención especializada.
  • Poco sensible a pacientes de menor nivel académico: Las personas con mayor nivel académico tienen puntuaciones más altas que las personas con un nivel menor de estudios.
  • Copyright: Aunque la importancia de este factor es variable dependiendo del lugar, el Mini-mental tiene copyright. Esto significa que, o se paga por su aplicación, o se emplea de manera fraudulenta.

Los nuevos tests cognitivos: CogniFit

Actualmente, existe una gran variedad de tests cognitivos breves. Algunos apuestan por la validez y las prestaciones diagnósticas, mientras que otros se enfocan a conseguir instrumentos fáciles y rápidos. No obstante, en el punto medio está la virtud: No se puede hacer un buen test de cribado sin aunar, en la medida de lo posible, todas estas características.

Además, el estilo de vida ha cambiado con los avances tecnológicos y, al mismo tiempo, ha cambiado la forma de realizar las evaluaciones. Los test de lápiz y papel, como el Mini-Mental, se van adaptando a los nuevos tiempos. Actualmente se diseñan evaluaciones pensadas para ser realizadas por Internet, desde un ordenador.

La herramienta líder en evaluaciones cognitivas computerizadas que recoge todas estas características es CogniFit. Dispone de la batería de evaluación computerizada para evaluar el nivel cognitivo o Cognitive Assesment Battery (CAB), que es un completo test neurocognitivo diseñado para proveer de recursos a los profesionales implicados en la salud. Gracias a la batería de evaluación, el profesional dispondrá de una herramienta para la detección de las áreas cognitivas deficitarias en personas con o sin patología mediante test mentales medidos a partir de pruebas cognitivas.

CogniFit Pruebas cognitivas (TBC)
CogniFit Pruebas cognitivas (TBC)

Esta herramienta de evaluación neurocognitiva ayuda a valorar un largo rango de habilidades cognitivas, como las funciones ejecutivas. Permite medir de forma precisa el nivel cognitivo y comprender el funcionamiento de diferentes áreas y funciones cerebrales a través de procedimientos basados en test cognitivos.

Los datos y resultados obtenidos tras la evaluación cognitiva contribuyen a reconocer y comprender determinados desórdenes cerebrales, alteraciones comportamentales, lesiones cerebrales, trastornos del neurodesarrollo o neurodegenerativos y permiten al profesional identificar eficazmente su diagnóstico y ayudar en el proceso de tratamiento. La evaluación neuropsicológica de CogniFit constituye la base para identificar y monitorizar la intervención del paciente y el seguimiento de su rehabilitación.

La evaluación neurocognitiva de CogniFit consta de varias áreas o bloques. En cada uno de ellos existen varias tareas que evaluarán el rendimiento en diferentes ámbitos neuropsicológicos. Son los siguientes:

Espero que haya quedado clara toda la información sobre este un de rastreo cognitivo tan utilizado. Si tenéis alguna duda, pregunta o sugerencia, dejadla aquí abajo, estaré encantada de leerla. 😉